Thursday, August 07, 2025

El último mohicano

"Pase lo que pase, mantente con vida. Iré a buscarte, por mucho que me cueste, por muy lejos que estés, te encontraré."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Durante la guerra entre ingleses y franceses en el Estados Unidos del siglo XVIII, tres traperos mohicanos protegen a las hijas de un coronel del ejército británico. Entre uno de ellos, y la hija de mayor del coronel comenzará una historia de amor.

EL PRIMER HÉROE AMERICANO
Michael Mann vio, siendo niño, la película El último mohicano (1936), y le marcó profundamente, algo de lo que se dio de cuenta siendo adulto, y esa fue una de las razones que le empujaron a realizar una nueva versión. Otra fue que hacía años que no se estrenaba una película épica de época, así nació El último mohicano (The Last of the Mohicans, 1992)
En 1989, Mann compró los derechos del guion de Philip Dunne para El último mohicano, y en mayo de 1990, le presentó a Joe Roth (presidente) y Roger Birnbaum (presidente de producción mundial) de la Fox, su idea de llevar de nuevo al cine la obra de James Fenimore Cooper, con un estilo realista, y a ambos les encantó.
El director tomó el trabajo de Dunne como referente a la hora de escribir su propio guion, más que la propia novela. Y realizó muchos cambios, por ejemplo eliminó el pasaje en que Ojo de Halcón se disfraza de oso, convirtió a Chingachgook en el padre adoptivo de Ojo de Halcón, eliminó el personaje del cantante de salmos, cambio la muerte de Cora por la de Alice, y para el personaje de Major Heyward se basó directamente en el escritor James Fenimore Cooper. Mann escribió el guion con Christopher Crowe.
Morgan Creek puso la mitad del presupuesto a cambio de los derechos internacionales, y la distribución en Estados Unidos correría por cuenta de Twentieth Century Fox.

REPARTO
El papel de Ojo de Halcón recayó en el oscarizado Daniel Day-Lewis, que fue la primera opción de Mann. El actor no estaba seguro de si dar vida a Ojo de Halcón, pero tras una reunión con Mann en octubre de 1990, aceptó. Como es habitual en el actor, se sumergió totalmente en el personaje y se preparó de forma concienzuda. Aprendió a vivir en la naturaleza; a rastrear, desollar y cocinar animales; aprendió a construir canoas; a luchar con hachas; y a disparar y recargar armas de chispa del siglo XVIII en pleno movimiento. Metido en el papel, el actor iba con su arma a todas partes. Para fortalecerse, se sometió a un entrenamiento durante seis meses, cinco días a la semana, con un entrenador en Inglaterra. Después se pasó un mes en los bosques de Carolina del Norte, conviviendo con expertos en indígenas americanos, para aprender sobre su forma de vida y habilidades. Y además se sometió, junto a otros actores (Wes Studi, Eric Schweig, Russell Means y Steven Waddington), a un entrenamiento en armas en Alabama, bajo las órdenes de David Webster, empezando con armas actuales, hasta llegar a las armas con pólvora. Según declaraba Mann, Day-Lewis se convirtió en un tirador experto en poco tiempo.
Para interpretar a Cora, el interés amoroso de Ojo de Halcón, Day-Lewis le sugirió a Mann a la actriz Madeleine Stowe. La actriz leyó el guion, pero no le despertó el menor interés, sólo por la insistencia de su agente, que Stowe le dio una oportunidad, y cuatro meses después se reunió con el director. Tras conocerlo aceptó participar en el proyecto. Hizo su primera lectura con Day-Lewis y Steven Waddington (quien da vida al mayor Duncan Heyward). La actriz tuvo que aprender a poner acento británico con la ayuda de un profesor de dialecto, que no gustó a Mann, quien le pidió que lo rebajara.
Para dar vida a Chingachgook, Mann pensó primero en Russell Means, activista indio sin experiencia en la actuación. Por suerte para el director, Means aceptó su oferta. Pero primero debía hacer una audición, la cual salió mal, pero gracias a la ayuda de una profesora de teatro, se hizo con el papel.
Wes Studi interpretó a Magua, un personaje que en el guion inicial era más unidimensional que el visto en la película, pero conforme fue avanzando el rodaje se fue desarrollando.
El resto del reparto lo formaron Eric Schweig (como el mohicano Uncas), Jodhi May (en la piel de Alice, la hermana de Cora), Steven Waddington (quien interpretó al mayor Duncan Heyward), y Maurice Roëves (en quien recayó el papel de coronel Edmund Munro, padre de Cora y Alice). En pequeños papeles podemos encontrar también a Pete Postlethwaite y Colm Meaney como soldados británicos.
Y contrataron a 300 nativos americanos de todo el país para dar vida a los indios de las diferentes tribus.

RODAJE
El rodaje comenzó el 17 de junio de 1991, y le prolongó hasta el 10 de octubre del mismo año, con un total de 73 días de rodaje. Se filmó totalmente Carolina del Norte, en espacios naturales, utilizando espectaculares localizaciones como Chimney Rock State Park (clímax en el acantilado), Lake James State Park (donde se edificó el Fuerte William Henry), DuPont State Forest (caminata al lado del río), Hickory Nut Falls (lucha final entre Chingachgook y Magua), Bridal Veil Falls (pasaje oculto detrás de la cascada), Hooker Falls (cascada por la que cae la canoa), Table Rock Mountain (monólogo final de Chingachgook), y Linville Falls (emboscada en el bosque).
Mann famoso por su perfeccionismo, trató de recrear de la forma más fiel posible las condiciones y la vida de 1757. Para construir una réplica de Fuerte William Henry, se basaron en un plano que databa del siglo XVIII, y tuvo el increíble coste de 6 millones de dólares (para poder edificarlo talaron cuarenta acres de árboles, después utilizaron la mayoría de la madera para construir el fuerte, tardaron cerca de tres meses en construirlo). Crearon desde cero todo el vestuario para seis tribus indígenas (tardaron meses en elaborar los 1.000 taparrabos que necesitaban), así como la artillería de los francesas e ingleses (fabricaron cerca de 20 cañones y 5 morteros). Trajo a Philip Haythornthwaite, experto en historia militar británica, para asesorar sobre los uniformes y armas británicos. Utilizaron manuales de lucha del siglo XVIII para entrenar a los actores. 
Conseguir la misma fidelidad en las lenguas indias no fue tan fácil. Los mohawks hablaban iroqueses. Los hurones hablaban wyandot, la cual estaba extinta, por lo que en la película se cambió por mohawk. Y los mohicanos, hablaban mohicano, que al estar también extinto se cambió por munsee delaware. Wes Studi, quien da vida a un hurón, alternaba el mohawk con cherokee.
Para dar con el estilo visual de la película, Mann se basó en pintores paisajistas del siglo XIX (como Beirstadt o Thomas Cole), y en retratos del XVIII, y optó por usar luz natural. Esta autenticidad fue una de las razones del aumento presupuestario de la película, que comenzó con 33 millones de dólares, y escaló hasta los 40 millones.
Y al director no le importaba repetir tomas. Lo normal era que de cada plano hiciera más de diez tomas, por esa razón las jordanas diarias de trabajo podían ser de hasta 16 horas. Se llegaron a utilizar 450.000 metros de película. Sólo la toma que implica a Ojo de Halcón disparando su rifle desde lo alto del Fuerte William Henry, Mann la repitió cerca de 25 veces. Eso no fue nada, el monólogo final de Chingachgook necesitó de 67 tomas.
En otras ocasiones no tenía claro como rodar una escena, como la famosa escena del beso en el fuerte entre Ojo de Halcón y Cora, que tuvo que filmarse tres veces. Primero la rodaron en la planta baja del fuerte, pero Stowe consideró que resultaba forzada, se lo comentó a Day-Lewis, y ambos se lo explicaron a Mann, quien tras ver los dailies estuvo de acuerdo. Trataron de rodarla después en la azotea del fuerte, pero tampoco funcionó. Y la retomaron tiempo después, filmándola en un lugar más íntimo dentro del fuerte.
Y su concentración a veces producía situaciones chocantes, como cuando se quejó de una deslumbrante luz naranja que nadie apagaba en el set, hasta que le explicaron que se trataba del Sol.
Para la producción, y para dar vida al 35º regimiento de infantería británico, se contrataron a hombres que fueron entrenados durante un mes por el asesor militar Dale Dye, para representar de forma correcta a los soldados británicos de la época.
Fue un rodaje muy duro en la naturaleza para para el equipo y los actores, y muchos renunciaron. El tres veces ganador del Oscar, el diseñador de vestuario James Acheson (Las amistades peligrosas), abandonó antes de empezar el rodaje, por causa de un agotamiento nervioso. La maquilladora Vera Mitchell, habitual en el cine de Mann, también dejó la película. A las cinco semanas de rodaje, el director de fotografía Douglas Milsomese (Breakdown) se marchó en plena noche, y fue sustituido a toda prisa pro Dante Spinotti, camarógrafo habitual de Mann.
Filmaban durante largas horas por las noches, o padecían un calor pegajoso. Llovió más de la mitad de los días de rodaje. En muchos lugares donde rodaban no había carreteras. Rodaron en lugares de difícil acceso, como "Table Rock Mountain", donde se filmó la escena final con el monólogo de Chingachgook. Para llegar al lugar no pudieron conseguir un helicóptero, por lo que los actores y los miembros del equipo, que cargaban con equipo pesado, tuvieron que llegar hasta allí escalando. 
Durante el rodaje surgió una huelga, por parte de Alianza Internacional de Empleados de Escenario Teatral (IATSE), ya que se trataba de una producción no sindicada. Según Mann, esto se debió a que el estudio no llegó a un acuerdo. Al equipo de la película se le sumaron cerca de 100 extras indios. Al final todo se resolvió rápidamente cuando los productores reconocieron a la IATSE como representantes del equipo.
Es habitual en las películas de acción que sucedan accidentes, y El último mohicano no fue una excepción. Cuando rodaron la muerte de Uncas, Wes Studi se torció una rodilla y se rompió un cartílago, tuvo que ser sometido a cirugía, pero una semana después ya estaba de regreso en el set. Por causa de este accidente, perdieron tres días de rodaje.
Studi se vio implicado en otro accidente. En la escena en la que Magua mata al coronel Munro, Maurice Roëves tenía dañado el hombro, y cuando Studi apoyó su pie en él, agravó la lesión que tenía el actor.
Day-Lewis y Stowe se llevaron de maravilla durante el rodaje, y no paraban de gastarse bromas. Empezaron con batallas de comida, pasando por carreras de coches con sus respetivos chóferes, hasta que las cosas se fueron un poco de madre, y el actor fingió un accidente de coche con sangre falsa.
Se rumorea que el primer montaje de la película era de 3 horas de duración, y que la Fox le obligó a recortarla a una duración, y que el montaje estrenado en cines fue su responsabilidad. Sea como fuere, con lo que sí tuvieron problemas fue con los pases de prueba, al parecer el publico rechazaba la violencia de la película, y la Fox presionó a Mann para que hiciera cambios. En julio de 1992, Mann le mostró el montaje que deseaba a Stowe, y según la actriz ésta era prácticamente la versión que llegó a las pantallas de cine, salvo unos algunos planos de reacción adicionales que tuvieron que rodar, y eso fue todo.
La versión estrenada en cines tiene una duración de 112 minutos. En 1999, con la salida del DVD de la película, Mann la editó para lanzar la versión del director, con una duración de 117 minutos. Esta versión se diferencia de la estrenada en cines, en que Mann eliminó la canción "I Will Find You" de Clannad, recuperó el monólogo completo final de Chingachgook, potenció el personaje de Duncan Heyward, además de otros pequeños añadidos, y algunos pequeños cortes. Pero Mann aún seguiría retocando la película, y aprovechando la edición de Blu-ray en 2010, lanzó una nueva versión, de 114 minutos, que es la que Mann considera la mejor de la película y definitiva. El director hizo pequeños cambios, siendo el más importante la eliminación del monólogo extendido de Chingachgook.
Mann escogió al compositor Trevor Jones para poner música a la película. El director buscaba una pieza celta que capturara la atmósfera de la película, un día su mujer oyó por la radio el tema "The Gael" del músico escocés Dougie MacLean, el cual encantó a Mann, y le pidió a Jones que se basara en él para crear el tema principal de la película, así nació el popular "The Kiss". Incluso la grabación de la música no estuvo exenta de problemas. Cuando Jones se encontraba en los estudios de la Fox para la grabación, tuvo que salir corriendo cuando le avisaron de que se iba a producirse un terremoto. Jones fue a refugiarse a su hotel, pero una vez allí descubrió que éste estaba plagado de ranas, de modo que se tuvo que mudarse a una casa que le prestaron. Posteriormente Mann decidió añadir más música a la película, pero Jones tenía otros compromisos en Europa y no podía encargarse de componerla, de modo que el director contrató a Randy Edelman (La Máscara).
Estaba previsto que la película se estrenase el 4 de julio de 1992, pero por causa de los retrasos en la post-producción, el estudio movió el estreno a septiembre. Aunque Fox alegó que el cambio fue debido a que dado el tono adulto de la película era más apropiada para estrenarse en otoño, en lugar de en verano con otros blockbusters de acción, y eso la colocaba mejor en la carrera por los Oscars.
Finalmente llegó a las salas de cine de Norteamérica el 25 de septiembre de 1992, y resultó ser un éxito de crítica y comercial. Recaudó en territorio norteamericano 75.505.856 de dólares. Curiosamente la película se estrenó primero en Francia, el 26 de agosto de 1992.
Pese a ser una de las mejores películas del año, los Oscar le dieron la espalda, siendo sólo nominada en la categoría de mejor sonido (Chris Jenkins, Doug Hemphill, Mark Smith y Simon Kaye), premio que terminaría ganando.

VALORACIÓN
El último mohicano es posiblemente la mejor película de aventuras de los noventa. Una historia épica, que envuelve una gran historia de amor, y que consolidó la carrera del Michael Mann.
La película nos habla del choque entre dos mundos. La civilización contra lo salvaje (como refleja ese momento de Cora observando un puma en el bosque), gente que vive en paz contra otros que traen la guerra a su tierra (con los europeos luchando por un país que no les pertenece ante el pueblo indio). Ojo de Halcón representa un puente entre esos dos mundos, de familia británica, pero criado por los mohicanos. Los indios siempre son mostrados como gente con honor y con motivaciones personales, que nada tienen que ver con el poder. Es una de las película que con más respeto y realismo han mostrado hacia el pueblo indio. 
Magua se convierte en un gran villano, porque conforme avanza la película entendemos sus motivaciones y comprendemos su odio, los británicos mataron a sus hijos, y su familia quedó destrozada, además países extranjeros están luchando por arrebatar una tierra que pertenece a su pueblo y a las demás tribus indias. Resulta curiosa su evolución, mostrado en un inicio como un traidor, y como llegado al final de la película entendemos al personaje.
En Steven Waddington por el contrario, recae el personaje menos agradecido de la película, el celoso Duncan Heyward. Se crea una especie de trío amoroso en el que saltan chispas, como las tres culturas que están en guerra (indios, británicos y franceses). El guion es lo suficientemente inteligente como para al final hacer que el personaje se redima, en su sacrificio para salvar a Cora.
Se nota el perfeccionismo de Mann, las imágenes tienen una belleza que recuerda a Barry Lyndon (1975), con su uso de luz natural, y que ayuda a que nos metamos mejor en la época. Y es que Mann nos sumerge en este mundo, que parece real, y tiene sus propias reglas que no conocemos (el personaje de Cora es el punto de vista del público), por eso nos parece tan interesante. Como cuando los tres mohicanos deciden no enterrar a sus amigos, para no dar pistas de que han pasado por el lugar. O cuando se ocultan en un cementerio, a sabiendas que los hurones no se adentrarán en él. O ese momento de seducción ente Ojo de Halcón y Cora, donde ella le pregunta, "¿Qué está usted mirando?", y él le responde "La estoy mirando a usted."
Cora y Ojo de Halcón se atraen porque vienen de dos mundos distintos, siendo su historia de amor, una forma de unión entre ambos. En la escena de la insinuación directa de Ojo de Halcón, Stowe muestra todo un rango de emociones por las que pasa el personaje, sorpresa, timidez ante la insinuación de Ojo de Halcón, y finalmente de afirmación, diciéndole sólo con la mirada que ella también se siente atraída por él. Es una de las mejores escenas de la película, sobre todo por la practica ausencia de diálogos.
Y después la película tiene una segunda historia de amor que siempre me ha encantado, la de Uncas y Alice, porque no hay diálogos entre ellos, se dicen todo con gestos o miradas. Cuando Alice ve como Uncas muere y se queda cara a cara con Magua, decide tirarse por el barranco, porque a perdido a su amor, y porque no quiere seguir viviendo en ese mundo en guerra para el que no ha nacido.
Cuando llega la acción, ésta es siempre mostrada de la mejor forma posible, y en su momento no se parecía a nada que hubiéramos visto antes, con esas luchas con tomahawks y los tiroteos con armas de chispa. Las escenas de acción sirven para desarrollar a los personajes, como debe ser. En la escena inicial de la cacería, después de matar al ciervo, Ojo de Halcón y su familia demuestran respecto por el animal que acaban de matar, mostrando que están en comunión con la naturaleza. La emboscada en el bosque, nos muestra las intenciones de Magua, y establece el primer punto de la relación entre Ojo de Halcón y Cora, salvarle la vida crea un nexo entre ambos. Durante el clímax en el barranco, Alice pone fin a su vida, ante el horror que presencia.
Michael Mann brilló en los noventa, década en que la hizo sus mejores trabajos, además de esta película realizaría Heat (1995) y El dilema (1999). De entrada, un director tan centrado en películas de corte policiaco, una película de época parecía que le hacía salir de de su zona de confort, pero aquí están presentes muchos de sus temas, como el mundo masculino, los hombres que son profesionales en lo suyo, la figura del héroe, y los códigos de honor. Además muestra otros intereses, por la historia de Estados Unidos, la recreación de un mundo que ya no existe, o los conflictos étnicos. 
Mann suele convertir sus películas en experiencias sensoriales, creando un todo entre imagen, montaje y música. Y aquí no es una excepción. La música nos envuelve e introduce en este mundo. El trabajo de Trevor Jones y Randy Edelman es inconmensurable, siendo una de las mejores bandas sonoras de los noventa, donde destaca uno de mis temas preferidos de siempre "The Kiss".
La primera película que vi de Daniel Day-Lewis fue El último mohicano, por lo que siempre fue para mí Ojo de Halcón, y siempre me pareció que funcionaba como héroe de acción. El actor volvió a transformase para dar vida a un personaje, y aunque sobre el papel parece una elección curiosa, el británico demuestra ser el mejor cast posible para dar vida al mohicano. Lo vemos totalmente sumergido en el papel, su química con Stowe funciona de maravilla, y cuando toca entrar en acción, parece que lleve haciendo películas de acción toda su vida.
La película alcanza momentos de gran épica, algunos incluso sin ser escenas de batalla o de acción, como la famosa escena de la cueva oculta detrás de la cascada, con Ojo de Halcón diciéndole a Cora que se mantenga con vida, que aunque se la lleven lejos, irá por ella. Pone la carne de gallina.
Los últimos minutos de la película son irrepetibles, como esa perfecta simbiosis entre imagen y música, con el repetitivo tema "Promentory" creando tensión, durante el rescate de Alice, que resulta una de las grandes escenas de acción de la historia del cine.
El último mohicano es una de las mejores películas aventuras que se hayan filmado. Siempre épica y emocionante, le dio su primer gran éxito a Michael Mann, convirtió Day-Lewis en un héroe de acción, y nos regaló una de las mejores bandas sonoras que se hayan creado. No se hacen películas de aventuras así. Como los mohicanos, están en vías de extinción.

CURIOSIDADES
Después del intenso rodaje, Daniel Day-Lewis sufrió ligeras alucinaciones y claustrofobia.
Se filmó una escena romántica entre Uncas y Alice, que fue eliminada.
También se filmó la proposición de matrimonio de Ojo de Halcón a Cora al final de la película, pero también fue eliminada.
La sangre utilizada en la película era una mezcla de jarabe de maíz, colorante alimentario y un espesante.
Una de las hijas de Michael Mann, hizo de extra en la escena del baile, en el Fuerte William Henry.
Cuando la banda Clannad volvió a grabar el tema "I Will Find You", le pidió a Wes Studi que dijera en cherokee el título de la frase que daba título a la canción.

BIBLIOGRAFÍA
Projections: A Forum For Film-Makers (John Boorman y Walter Donohue, 1994)
The Study of Mann (DGA, 2012)
The Intensely Imagined Life of Daniel Day-Lewis (The New York Times Magazine, 5 jul 1992)
A Fort, a War and the Last Thousand or So Mohicans (The New York Times, 20 sep 1992)
Back for Fixes On the Frontier (The New York Times, 3 dic 1999)
On the Set of “The Last Of The Mohicans” (George Wahington's Mount Vernon, 1 ago 1991)
Eric Schweig: An Interview (Mohican Press, feb 1998)
Meeting Magua: A Wes Studi Interview (Mohican Press, 8 may 1999)
Interview with Madeleine Stowe (Mohican Press, 25 mar 2005)
More Mohican Musings (Mohican Press)
Entrevista con Trevor Jones (BSO Spirit, jun 2004)
In Conversation: Michael Mann (Vulture, 25 dic 2023)
Sight and Sound Magazine (nov 1992)
The Last of the Mohicans (Greensboro News, 14 ago 1991)
Quality is ‘Last’-ing effect (Variety, 8 oct 1992)
City of Lights, City of Mohicans: Dying to See ‘Last of the Mohicans’? Don’t Hang Around the U.S.: Hop the Concorde (Los Angeles Times, 23 ago 1992)
One Mann, Two Worlds : The director leaves the city landscapes for the forest of the ‘Mohicans,’ but draws on his urban roots to give the Cooper classic a contemporary edge (Los Angeles Times, 20 sep 1992)
Tough Enough: FFC Interviews Wes Studi (Film Freak Central, 25 oct 2003)
Making 'The Last of the Mohicans' (2010)

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Tuesday, July 01, 2025

Cocoon

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.
Un grupo de ancianos, que vive en una residencia, comienza a bañarse en una piscina en la que se encuentran unos capullos extraterrestres, que les devuelve la energía de su juventud.

LA FUENTE DE LA JUVENTUD
En 1979, David Saperstein escribió la novela "Cocoon", tras una visita a sus suegros en Florida, al sorprenderse de como los residentes del complejo de apartamentos donde vivían, pese a estar jubilados, aún seguían conectados a su vida anterior. La novela no sería publicada hasta 1985, aprovechando el estreno de la película.
Lili Fini Zanuck, mujer del productor Richard D. Zanuck (quien con su socio David Brown produjo títulos como TiburónVeredicto final), se topó con la novela de Saperstein, y creyó encontrar el material perfecto para una película. La productora se hizo con los derechos por tan solo 2.500 dólares. Lili Zanuck se enfrentó con tres cambios administrativos en la 20th Century Fox, estudio que realizó la película, eso provocó que Cocoon (Cocoon, 1985) tardara cuatro años en materializarse. En un momento dado incluso lo llevaron a otro estudio.
Como era su primera producción, Lili Zanuck no pudo contar con grandes nombres, y tuvo que recurrir a profesionales de un perfil más bajo. Para hacerse cargo del guion, apostó por un desconocido Tom Benedek, quien llevaba 10 años tratando de vender un guion en Hollywood, el cual llegó hasta las manos de la productora. Cuando Benedek fue contratado, se encontraba administrando un edificio de oficinas, así que Cocoon le cambió la vida. Benedek admite que nunca le gustó el final de la película, con la llegada del platillo volante, que simplemente se lleva a los ancianos al planeta Antarea, lo que recuerda al final de Encuentros en la tercera fase (1977).
Para sentarse en la silla del director, le ofrecieron el puesto a Robert Zemeckis, protegido de Spielberg, que venía de dos fracasos de taquilla con Locos por ellos (1978) y Frenos rotos, coches locos (1980). "Me dieron un borrador muy preliminar del guion y lo desarrollé, trabajando en estrecha colaboración con el escritor, Tom Benedek," explicaba Zemeckis a la revista Starlog. Mientras el desarrollo de Cocoon avanzaba, Zemeckis fue contratado por Michael Douglas para rodar Tras el corazón verde (1984). La mala recepción al primer pase de prueba del film protagonizado por Douglas, y los rumores sobre un rodaje fuera de control en México (que no eran ciertos), provocó que los productores de Cocoon se pusieran nerviosos teniendo una superproducción entre manos (su presupuesto ascendería a 17,5 millones de dólares), y lo despidieron. Zemeckis se había pasado un año trabajando en la película. Lo curioso es que cuando Tras el corazón verde fue un gran éxito, le ofrecieron a Zemeckis de nuevo dirigir la película, pero rechazó la oferta, se encontraba trabajando en la adaptación al cine de "La sombra" (que dirigiría Russell Mulcahy en 1994), y poco tiempo después se pondría manos a la obra con Regreso al futuro (1985).
Cuando le despidieron, Zemeckis estaba trabajando para mejorar el tercer acto, que tampoco le convencía como a Benedek, y trataba de dar con un antagonista (no hay villanos en la película). Según contaba el director a la revista Starlog fue algo frustrante porque, "trabajé en ella tanto tiempo y moldeé gran parte de la historia, pero no pude llevar el proyecto hasta el final."
A Ron Howard le llegó la oferta para dirigir la película. Curiosamente, Howard había escrito con su mujer, quien tenía un título en psicología, y cuya especialidad era la geriatría, un guion sobre un triangulo amoroso entre personas ancianas. Así que el proyecto de Cocoon encajaba con sus intereses.
Según reconocía el director, le gustó la idea de base, pero no así el guion. Basándose en sus ideas, Howard comenzó una importante reescritura, que duró hasta los ensayos de la película, algo que se prolongó durante aproximadamente tres meses. Su interés estaba en mostrar también el lado negativo de la recuperación de la juventud en los protagonistas.

REPARTO
Para los papeles de ancianos se entrevistaron cerca de 200 actores, muchos de ellos no habían aparecido en la gran pantalla durante años.
El matrimonio compuesto por Hume Cronyn y Jessica Tandy, daría vida al también matrimonio, Joe y Alma Finley, siendo esta ocasión la séptima que trabajaban juntos en una película. 
Cronyn, Tandy y Maureen Stapleton (quien da vida a Mary Luckett) fueron escogidos desde el inicio. Cuando Howard entró en el proyecto participó en la búsqueda del resto de actores.
Wilford Brimley fue contratado para dar vida a uno de los ancianos, Ben Luckett, cuando curiosamente sólo tenía 49 años, su fichaje se ha convertido con el paso de los años en un meme. El equipo de efectos de maquillaje se encargó de envejecerlo, volvieron su pelo y bigote de color blanco, y en su rostro aplicaron manchas y líneas con maquillaje, para que fuera un anciano más convincente.
Dom Ameche fue una incorporación de última hora, hizo una entrevista un viernes, y lunes fue contratado para el papel de Art Selwyn. Fue la primera oferta de trabajo que recibía el actor en cerca de año y medio.
A Steve Guttenberg le encantó el guion (lo leyó mientras rodaba Loca academia de policía) y luchó para hacerse con el papel de Jack Bonner. Sólo a base de insistir, consiguió una reunión en la explicó cuanto quería participar en la película. Finalmente el papel fue suyo.
Tahnee Welch, hija de la también actriz Raquel Welch, se hizo con el papel de la extraterrestre Kitty. Más de 200 actrices hicieron una audición para dicho papel, hasta que encontraron una foto de Tahnee, y tras hacer una audición, fue contratada.
Linda Harrison, la popular Nova de El planeta de los simios (1968), y ex-mujer de Richard D. Zanuck, mantenía una buena relación con el productor, y durante la etapa de desarrollo de la película, Richard y Lili Fini Zanuck creyeron que había un papel para ella. Unos meses después hizo una audición con Howard, y fue suyo el rol de Susan, la madre de David.
El resto del reparto lo formaron Brian Dennehy (en la piel, nunca mejor dicho, de Walter, líder de los extraterrestres), Jack Gilford (como el anciano cascarrabias Bernie Lefkowitz), Herta Ware
(en el papel de Rose 'Rosie' Lefkowitz, mujer de Bernie), Gwen Verdon (dando vida a la vivaz Bess McCarthy, y amor de Art), Barret Oliver (como el joven David, nieto de Ben y Mary), y Tyrone Power Jr. y Mike Nomad (como los alienígenas Pillsbury y Doc respectivamente, que completan el grupo de rescate de Walter).

RODAJE
El rodaje tuvo lugar en la soleada St. Petersburg (Florida), entre el 20 de agosto de 1984, y el 1 de noviembre del mismo año. Por otra parte, las escenas submarinas se rodaron en las Bahamas. Fue un rodaje agradable, en el que reinó el buen ambiente, y donde todos se llevaron de maravilla. Aunque de entrada no estaba tan claro que tendrían buen tiempo, los informes meteorológicos presagiaban una gran temporada de huracanes para el comienzo del rodaje, pero la suerte estuvo de su parte, y apenas les alcanzó la parte final de uno. 
El único día que tuvieron problemas, fue rodando en la casa de la piscina, la escena de sexo entre Jack y Kitty, donde tenían que realizar efectos especiales y fuera azotaba una tormenta tropical. Decidieron seguir adelante, aunque no pudieron rodar mucho material.
El mayor incidente que ocurrió durante el rodaje, lo protagonizó Brian Dennehy, quien fue detenido por conducir borracho, mientras viajaba con Steve Guttenberg en un coche. El actor pasó una noche en la cárcel, y al día siguiente se fue a rodar.
St. Petersburg estaba plagada de cigarras, las cuales hacían tanto ruido, que dificultaban la grabación del sonido, por lo que un miembro del equipo disparaba un arma de fogueo antes de cada toma, para hacerlas callar.
Howard les dio carta blanca a los actores. Un buen ejemplo, es la simple toma de Ameche, Brimley y Hume caminando por el bosque, que requirió de 12 tomas, con cuatro o cinco cambios de cámara, y cada toma se rodó con varios cámaras, mientras los actores tuvieron libertad para improvisar. Según Howard, Brimley llegó a improvisar el 50% de sus frases en la película.
Cuando rodaron la muerte de uno de los alienígenas en brazos de Brian Dennehy, inicialmente ocurría de una forma fría, al propio actor se le ocurrió rodar de nuevo la escena, y como su personaje estaba dentro de un cuerpo humano, que llorase al perder a su compañero, y después se tocase la lágrima sin saber que es, porque en su planeta natal no hay dolor. A Howard le gustó la propuesta y así la rodaron de nuevo.
El gran artista Ralph McQuarrie (En busca del arca perdida) se encargó de los diseños los extraterrestres, pero también ayudó al diseñador de producción Jack T. Collis, a proporcionarle algunos dibujos de la casa de la piscina, que éste había diseñado, para venderle al estudio lo que tenían en mente.
El principal trabajo de McQuarrie fue crear los diseños conceptuales de los antareanos (tanto de la nave espacial, de los capullos, como de los propios extraterrestres). El experto en efectos de maquillaje Rick Baker (Un hombre lobo americano en Londres) debía convertir los diseños de los alienígenas de McQuarrie en realidad, pero después Baker cambió de idea, y decidió descansar en lugar de enfrascarse en otro proyecto. Greg Cannom (Blade) fue entonces contratado para sustituir a Baker, quien apenas utilizó los diseños de McQuarrie. Cannom estaba trabajando en Sueños radioactivos (1984), cuando se encontró con Baker en su casa, diciéndole que le pasaba la antorcha. Aquel mismo día, Cannom se reunió con Ron Howard y Richard Zanuck, y el puesto fue suyo. Cannom llegó a crear cerca de 35 diseños diferentes de los antareanos. Estos debían ser bonitos y amigables, para ello les dio unas narices y bocas pequeñas, y mediante lentillas, les portó unos grandes ojos con corneas azules. Les dieron vida bailarinas de baja estatura, enfrascadas en trajes de spandex. Evitó el uso de marionetas porque eran demasiados alienígenas y hubiera complicado demasiado el rodaje. ILM aportó posteriormente los efectos de brillo. 
Los alienígenas llevan unos "trajes" que les permiten hacerse pasar por humanos, Cannom hizo moldes de cuerpo entero para crear pieles muy delgadas, para los actores Mike Nomad y Tahnee Welch (algo para lo que necesitó cerca de tres días). Estaba previsto hacer uno también para Brian Dennehy, pero la producción se quedó sin tiempo, y decidieron no filmar la escena en que Walter (Dennehy) revelaba su forma alienígena.
Para las escenas en las que se muestran los alienígenas dentro de los capullos (los cuales estaban fabricados en fibra de vidrio y fueron creados por Robert Short), primero se optó por una criatura transparente, que mostraba las venas de su interior (creada por Tom Hester), pero al colocarlo dentro del capullo resultaba terrorífico, para suavizarlo decidieron pintarlo de blanco, y así quedó perfecto.
En una de las escenas más divertidas de la película, un rejuvenecido Dom Ameche (Art Selwyn) baila break dance, para los movimientos, imposibles de realizar de una persona de su edad, se utilizó un doble. Cannom hizo un molde de Ameche, y creó una máscara para que un joven bailarín, encargado de representar la escena, se pareciera al actor.
La ILM fue la responsable de los efectos visuales de la película, con Ken Ralston como el supervisor de producción de efectos visuales, cuyo trabajo requirió de ocho meses. Según contaba, cuando el guion llegó a sus manos rogó para que le dieran el proyecto. Se utilizaron todo tipo de técnicas de efectos, desde ópticas, pasando por miniaturas, pantalla azul, máscaras, stop-motion, trabajo con cables y animación mediante rotoscopia para los extraterrestres (que fue muy complejo, debido a que en el mismo plano compartían escena con actores de carne y hueso, que se movían y caminan alrededor de ellos, aunque a la hora de rodar se hizo por separado, con los aliens filmados en pantalla azul).
En la estación de guarda costas de Largo-Clearwater, concretamente en su hangar más grande, se instaló la producción para la creación de los efectos especiales, donde disponían de una enorme pantalla azul para efectos y de fondos, de cerca de 10 metros de altura. 
El barco Manta III es uno de los escenarios principales de la película, el cual es capitaneado por Steve Guttenberg. Utilizaron un barco real para las escenas marítimas, pero cuando construyeron un muelle en la residencia de ancianos, apenas había profundidad de agua suficiente para atracar el barco, por lo que el diseñador de producción Jack T. Collis creó un barco idéntico con el fondo plano para que pudiera encajar en el lugar. Este mismo barco se utilizó para las tomas de efectos visuales del clímax, donde asciende hasta la nave espacial alienígena.
Los delfines trajeron un poco de cabeza a la producción. Primero probaron a filmarlos dentro de un acuario, pero no quedaba bien en pantalla. Para unas tomas decidieron utilizar delfines amaestrados, pero para otras decidieron construir unos animatrónicos. "Construimos una cabeza de delfín mecánica desde la nariz hasta la aleta pectoral," explicaba Robert Short, el artista encargado de construirlos, a la revista Starlog. "Incorporamos movimientos de cuello controlados por cables, parpadeos e incluso un espiráculo operativo. También construimos un delfín mecánico de 2,5 metros de largo, de la cabeza a la cola, que tenía trineos para una persona, unidos a su vientre que nos permitían impulsarlo a través del agua de una manera convincente. En ambos casos, utilizamos una subestructura de fibra de vidrio y una superficie Skinflex." Cuando se encontraban filmando a los animatrónicos en el mar, un policía creyó que estaban haciendo daño a unos delfines, y a punto estuvo de arrestar al equipo.
En otra ocasión, que estaban rodando en plena noche en el mar con el Manta III, alguien avisó a la guardia costera sobre la realización de actividades sospechosas.
El primer montaje de la película superaba las tres horas de duración. A Howard no le quedó más remedio que acortar la película. Durante dos semanas los montadores Daniel P. Hanley y Mike Hill, trabajaron en ello, hasta dejar a Cocoon en sus definitivos 117 minutos.
Una escena que se perdió después de esos recortes, mostraba una fiesta entre los ancianos y los antareanos en su forma extraterrestre, y como los alienígenas bailaban por al aire con los humanos. También se eliminó una escena en la que Ben (Wilford Brimley) estrellaba su Cadillac blanco contra un deportivo.  
Para meterle más prisa a la producción, Fox decidió adelantar el estreno seis meses, de las navidades de 1985, al 21 de junio de 1985. Parece que fue una decisión acertada porque Cocoon fue una de las películas de aquel verano, recaudando en territorio norteamericano 76.113.124 de dólares (sexta película más taquillera del año en su país de origen), e hizo una taquilla mundial de 85.313.124 de dólares.
Y los premios también se acordaron de ella, ganando los dos Oscars a los que fue nominada, en las categorías de mejor actor secundario (Don Ameche) y mejores efectos visuales (Ken Ralston, Ralph McQuarrie, Scott Farrar y David Berry).

VALORACIÓN
Cocoon podría ser perfectamente una producción de Amblin, dicho eso como un cumplido. Tiene ese tono amable y entretenido de las producciones de Spielberg, y sin olvidar unos excelentes efectos visuales.
Le cuesta un poco arrancar, con la presentación de los personajes, pero una vez los ancianos se sumergen en el aguas mágicas, la película parece rejuvenecer con ellos, y se llena de su alegría y vitalidad.
Es cierto que falta algún elemento que de una mayor tensión y premura a la marcha de los ancianos, básicamente lo que ocurre en el clímax, es que tienen que reparar el barco mientras la policía los busca, y después son perseguidos por los guardacostas. A falta de un villano o enemigo real, la película opta por un acercamiento más discreto, que no sienta mal a la película, pero le resta fuerza. Y después cuando el barco es abducido, nos parece estar reviviendo el final de Encuentros en la tercera fase, pero resulta tan espectacular y positivo, que lo aceptamos. La película no se alarga ni un fotograma de más, y es un buen cierre para esta historia amable.
Toda la trama de los antareanos recuperando a sus antiguos compañeros, dejados en el fondo del mar miles de años atrás, tampoco aporta mucha aventura ni emoción a la historia.
Lo que me resulta un poco forzado, es que Walter acceda a que los ancianos sigan bañándose en su piscina, teniendo en cuenta la importancia de su misión, decisión que terminará pagando caro. Simplemente sucede para que haya película, y en Cocoon siempre se deja claro que estos seres de otro planeta son amigables.
La película muestra lo que es envejecer, con su claros y sus sombras, algunos de los ancianos mueren a lo largo de la película, otros padecen enfermedades, pero también se los muestra como gente vitalista y sexualmente activos.
Ron Howard rueda con bastante acierto su primera superproducción, y hace un buen uso de los efectos visuales, los cuales ayudan a la historia, y nunca se apoderan de ella. Realmente es una película de personajes.
Y es que los personajes están bien construidos en el guion, y cada uno de los ancianos funciona con su propia personalidad, e incluso como parejas. Joe y Alma Finley sufren una separación por los cambios que experimenta Joe, quien una vez recupera su juventud, y se recupera de su cáncer, engaña a su mujer (la escena de su reconciliación final funciona muy bien, se nota el arrepentimiento de Joe). Art y Bess inician una relación. A Ben y Mary les une el amor por su nieto, y su decisión de irse al final de la película les resulta dura por dejarle atrás. Y Bernie y Rose son un matrimonio que no quiere jugar con la naturaleza, y acepta la vejez tal y como les ha venido (que tristemente incluye la muerte de ella). Todos los actores están fantásticos y muy creíbles en sus papeles de ancianos rejuvenecidos. Además Brian Dennehy siempre brilla como secundario, e incluso Steve Guttenberg está de lo más simpático. Los que no aportan nada son los personajes de Pillsbury y Doc, que no tienen personalidad y se podrían haber eliminado de la película.
Cocoon lanza la pregunta de que haríamos si tuviéramos la oportunidad de vivir eternamente, ¿aceptaríamos o por el contrario viviríamos el resto de nuestra vida tal y como está predestinado?
Me encanta que la película, una superproducción de Hollywood, apostase por tener un reparto protagonizado principalmente por ancianos, y que después fuera un gran éxito. Creo que hoy día no darían luz verde a una película como ésta.
Tiene una de las secuencias más terroríficas, y que me dejaron más traumatizado siendo niño, cuando todos los ancianos de la residencia corren a meterse en la piscina, y comienzan a golpear uno de los capullos, lo que provoca la muerte de uno de los alienígenas.
Y hay lugar para la comedia, mi momento preferido es en el que Ben (Wilford Brimley) pasa la prueba de visión leyendo hasta las letras más pequeñas, cuando antes de bañarse en las aguas de la piscina era incapaz de leer incluso las de mayor tamaño.
Cocoon es una entrañable película made in 80s, tiene los puntos fuertes del cine fantástico de la época (una buena historia, mucha emoción y diversión), con unos medios técnicos impresionantes (muchos de los efectos siguen funcionando a día de hoy), y que se sumó a la moda de películas con extraterrestres amigables. Fue la entrada en las grandes ligas para Ron Howard. Y le dio la oportunidad a una serie de actores de la tercera edad de protagonizar una gran superproducción y de saborear un gran éxito. En los tiempos que corren, volver a Cocoon es rejuvenecer un poco, sienta bien dejarse contagiar por su optimismo y buenas intenciones.

CURIOSIDADES
Para una escena de pesadilla, el equipo de Greg Cannom creó un alienígena muy complejo y articulado, que nunca se llegó a filmar.
En 1988, se estrenaría la secuela, Cocoon: El retorno, con el regreso del reparto original, y dirigida por Daniel Petrie. Resultó ser un fracaso de taquilla.
Ron Howard contó con varios miembros de su familia para el reparto, su madre Jean Speegle Howard (extra), su padre Rance Howard (policía) y su hermano Clint Howard (John Dexter).
Primera película en la que trabajaron juntos Ron Howard y el compositor James Horner. Después vendrían Willow (1988), Apolo 13 (1995), El Grinch (2000), Una mente maravillosa (2001) y Desapariciones (2003).
Tahnee Welch y Tyrone Power, Jr. son hijos de actores famosos, la primera es hija de Raquel Welch, y el segundo es hijo de Tyrone Power.
Es una de las cuatro películas favoritas de Ryan Gosling.
Steve Guttenberg, Tahnee Welch y Tyrone Power, Jr. trabajaron de nuevo juntos en Cocoon: El retorno (1988) y 2 Lava 2 Lantula! (2016).

BIBLIOGRAFÍA
The Directors: Take One (Robert J. Emery, 2002)
Cinefantastique Magazine (Vol. 15 Nº 3)
Starlog Magazine (Nº 85)
Starlog Magazine (Nº 95)
Starlog Magazine (Nº 96)
Starlog Magazine (Nº 97)
Starlog Magazine (Nº 98)
Starlog Magazine (Nº 99)
Starlog Magazine (Nº 107)
Starlog Magazine (Nº 138)
Starlog Magazine (Nº 213)
Starburst Magazine (Nº 85)
‘Romancing the Stone’ at 35: How Michael Douglas, Kathleen Turner Survived Gators, Rain, and Studio Expectations (Variety, 30 mar 2019)
$1 Billion in Grosses? It Takes Gumption (Los Angeles Times, 28 dic 1994)
SciFiNow Magazine (Nº 137)
Cinefex Magazine (Nº 24)
Monster Squad: Celebrating the Artists Behind Cinema's Most Memorable Creatures (Heather A. Wixson, 2017)
Cocoon 25th Anniversary (Tampa Bay Times, 20 jun 2010)
Fantastic Films Magazine (Nº 45)

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Tuesday, May 27, 2025

Sliver (Acosada)

"Aprende a vivir."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Una mujer se muda a un lujoso edificio de apartamentos, en el que se suceden una serie de misteriosos asesinatos.

Normalmente reseño películas que me gustan o que quiero revindicar, y en algunas ocasiones lo hago sobre desastres que me resultan fascinantes. Esta reseña es de esas últimas. Durante años estuve recopilando anécdotas sobre Sliver, hasta un punto en que me dije: 'Esta historia hay que contarla.' Aquí la tenéis.

LA VENTANA INDISCRETA
En 1990, Sue Mengers, la agente del productor Robert Evans, le envió una copia de la (correcta) novela "La astilla" de Ira Levin, antes de que fuera publicada. Evans había sido vicepresidente de producción de Paramount, y levantó proyectos tan importantes y exitosos como Love Story (1970), El padrino (1972) o Chinatown (1974), pero a principios de los 90 estaba casi retirado del cine. El productor leyó la novela de una sentada, y decidió producirla alentado por su agente.
Evans jugaba con una ventaja, durante su etapa al mando de Paramount, había dado luz verde a La semilla del diablo (1968), una exitosa adaptación de otra novela de Levin. Pero el escritor quería de nuevo a Polanski para adaptar Sliver, algo que complicaba la historia, ya que el director polaco se encontraba huido de la justicia norteamericana, y no podía volver a Estados Unidos. Evans llegó a plantearse situar la historia en París para poder contar con Polanski. Tras un año y medio detrás de los derechos cinematográficos, Evans los consiguió a finales de 1991, por menos de 500.000 dólares.
Stanley Jaffe, presidente de Paramount Communications Inc., trató de ayudar a Evans para sacar adelante el proyecto, e incluso llegó a cederle sus antiguas oficinas en el estudio.
Sliver sería el regreso de Evans a las grandes ligas, quien se lo jugaba todo con esta película. Para adaptar la novela contrató a Joe Eszterhas, recién salido del éxito de Instinto básico (1992), película de unas coordenadas cinematográficas similares a Sliver. Eszterhas cobró un sueldo de 1 millón de dólares, y escribió su propia versión de la novela, haciendo muchos cambios. El guion le gustó tanto a Evans, que éste le envío a Eszterhas una mujer a su hotel, vestida sólo con un abrigo de visón, y con una nota que ponía: "El mejor primer borrador que he leído."
Para sentarse en la silla del director, Evans contrató finalmente a Phillip Noyce, quien había realizado un excelente thriller con algún toque sexual, Calma total (1989), y había rodado para Paramount la exitosa Juego de patriotas (1992).
Noyce confesó que le atrajeron dos cosas del guion, la temática vouyerista, y la fuerza de la relación entre los dos protagonistas.

REPARTO
La deseada por Evans para dar vida a Carly Norris, protagonista de la historia, era Sharon Stone, quien acababa de llegar al estrellato con Instinto básico. Eszterhas había escrito el guion con ella en mente, pero inicialmente la actriz no quería hacer la película. Hay varias versiones de porque aceptó la oferta. Por parte de Evans, éste trató de engatusarla diciéndole que Demi Moore estaba tan interesada en hacer la película, que su marido Bruce Willis participaría en ella gratis (lo que era mentira). Como eso no funcionó, cuando sólo quedaban tres días para contratar a la protagonista, Evans le dijo que Geena Davis iba a hacerse con el papel, y entonces Stone aceptó hacerlo. Pero según cuenta Noyce, él y Eszterhas se reunieron con la actriz en un hotel decididos a no salir de la habitación hasta obtener el sí de Stone, y eso se produjo gracias a la insistencia del guionista, amigo de la actriz. Stone cobró un sueldo de 2.500.000 de dólares (cinco veces su salario de Instinto básico).
Para al papel de Zeke Hawkins, Noyce quería a William Baldwin, pero Stone prefería para el papel a un casi desconocido con el que asistía a clases de interpretación, Brad Pitt. Pese a la insistencia de la actriz, que tenía por contrato derecho a la aprobación del casting, y a tener el visto bueno del estudio, Noyce se mantuvo fiel a sus ideas y decidió escoger a Baldwin. Después el director reconoció que fue un error, y ese error fue el comienzo de los problemas de la película. El actor cobró un sueldo de 1.700.000 dólares.
Tom Berenger se hizo con el papel de Jack Landsford, que había sido rechazado por Kurt Russell.
Tras trabajar juntos en Juego de patriotas (1992), Noyce volvió a contar con Polly Walker, quien dio vida a Vida Warren, una de las residentes del edificio.
William J. MacDonald, co-productor de la película, hizo una prueba de pantalla para el papel de Peter Farrell, superior de Carly. Pero finalmente se lo llevó Nicholas Pryor.
El resto del reparto lo formaron Colleen Camp (como Judy Marks, la compañera de trabajo de Carly), Martin Landau (interpretando a Alex Parsons, jefe de Carly), y CCH Pounder (en el papel de la agente de policía Victoria Hendrix).

RODAJE
El rodaje tuvo lugar entre el 13 de octubre de 1992, y el 10 de febrero de 1993. El edificio epicentro de la película se encontraba en Madison Avenue (Manhattan, Nueva York), y recibía el nombre de Morgan Court. Era un edifico de 32 plantas, de forma alargada por el que recibía el término de "sliver" (astilla). Una de las encargadas de localizaciones de la película dio con él, y Evans no quiso ya otro edificio para su película. En su momento, el alquiler del apartamento en el que vivía Sharon Stone era de 5.200 dólares al mes. Los interiores se filmaron en los Columbia/Sunset Gower Studios de Los Ángeles.
El rodaje fue de aúpa y los problemas se sucedieron uno tras otro. De entrada, Stone vetó a Evans del set siempre que ella estuviera presente, algo a lo que Paramount accedió. Al parecer la actriz creía que Evans había encerrado en su casa a una amiga suya. Esto fue un shock para el productor, tenía prohibida la entrada en la película que debería devolverle al ruedo de Hollywood.
Unas semanas antes de empezar a rodar Stone quiso que se reescribiese el guion totalmente, como por ejemplo, la escena en la que su personaje se masturba en la bañera. Estaba escrito que lo hacía ojeando un anuncio de Calvin Klein, pero la actriz alegaba que así no lo hacían las mujeres, y que debían cambiarlo. Pero Noyce quería filmarlo tal y como estaba escrito. Stone amenazó con dejar la película, y exigió una reunión con el director y el guionista. En medio de la misma, y según contaba Eszterhas, ella comenzó a darle un masaje en la espalda, cuando terminó, Noyce le dijo que podía hacer la escena como ella quisiese. Esto fue sólo una muestra de los muchos problemas que estaban por venir.
Y es que el rodaje fue un infierno. Por un lado, la comunicación entre Stone y Noyce era mínima. Pero lo más grave era que Stone y Baldwin se llevaban fatal, tanto que la actriz llegó a exigir rodar sus primeros planos en las escenas con Baldwin, con un doble para que le diera la replica. Después de filmar una escena romántica, el actor le soltó a un miembro del equipo sobre Stone: "los labios finos, el aliento aceptable." Por su parte, Stone después de besarle, se limpiaba la boca o se enjuagaba con enjuague bucal, e incluso llegó a morderle la lengua. La actriz declaró años después que consideraba que Baldwin carecía de talento y que era incapaz de recordar sus frases, además de que en las pruebas fue incapaz de acabar ninguna escena.
Baldwin declaró que le pidió a Evans, que le dejara coreografiar una escena de sexo que mantiene con Stone, en la que él se coloca detrás de ella, según el actor, una idea suya para no tener que besar a la actriz. Según Baldwin, toda la animadversión de Stone hacia él, se debía a que ella había tratado de seducirle, pero él la había rechazado.
Como la cosa no funcionaba entre los dos actores, Evans le sugirió a Stone que se acostara con Baldwin para que así ambos tuvieran más química juntos, algo a lo que la actriz se negó rotundamente. Según contaba Stone, en días posteriores a esa conversación con Evans, Baldwin quiso ligar con ella, sospechando que estaba siguiendo el consejo del productor. 
El incidente más grave sucedió lejos del set de rodaje, el clímax final de la película ocurría en un volcán de Hawai, Carly y Zeke sobrevuelan en un helicóptero pilotado por el segundo, un volcán activo (en una escena previa de la película, éste menciona que su fantasía es meterse dentro de un volcán), y terminan entrando en uno, mientras ella lo grava todo con una videocámara. Una unidad se desplazó a Hawai para realizar las tomas aéreas necesarias, que constaba de Michael Benson (director de fotografía) y Chris Duddy (técnico de cámara), pero la mala suerte provocó que el helicóptero se estrellara en el cráter del volcán Kilauea, tras perder potencia. El piloto Craig Hosking fue rescatado poco después del accidente, ya que permaneció en el aparato, Duddy y Benson decidieron salir del helicóptero, el primero pudo llegar a un lugar seguro, pero las cosas fueron más difíciles para el segundo, tardaron dos días en sacarlo del lugar debido al humo y al mal tiempo. Gracias a la pericia del piloto al realizar el aterrizaje de emergencia, ninguno sufrió heridas graves. Lo irónico es que después de esta terrible experiencia, la secuencia fue eliminada (sobre esto, más información en unos párrafos).
Tras este incidente, las cosas no avanzaron mejor. Los decorados se habían construido sobre una piscina y hacían muchísimo ruido, tanto que no se oía a los actores. Y Vilmos Zsigmond tardaba mucho tiempo en iluminar las escenas.
Para Noyce fue una pésima experiencia. El director estaba tratando de dejar de fumar, era un consumado fumador, que llegaba a despacharse hasta seis paquetes de cigarrillos al día, y un rodaje tan estresante como el de Sliver no era el mejor escenario. Sufría ataques de pánico y estaba tan agotado que tenían que inyectarle vitaminas.
La película contenía escenas peligrosas y complejas, como el salto al vacío del inicio de la película, en la que Naomi Singer es tirada desde la planta 20 del edificio, acrobacia que fue realizada por la especialista Annie Ellis.
La segunda unidad se encargó de filmar el metraje que se ve en las pantallas de Zeke. Estas escenas fueron improvisadas. Shannon Whirry y Kevin Fry dieron vida a una pareja. En un único día filmaron siete escenas diferentes. Para una de ellas, hicieron una batalla de comida, y ambos quedaron cubiertos de pies a cabeza. Whirry echó sobre el estómago de Fry crema batida, cuando el tiempo pasó, y ésta se secó, la actriz descubrió que sus piernas se habían quedado pegadas a su compañero, al tratar de despegarlas, Whirry se rompió los vasos sanguíneos de la parte interior del muslo. No fue la única incomodidad que sufrieron los actores, cuando tuvieron que rodar una escena de ducha, escaseaba el agua caliente en el estudio, por lo que tuvieron que estar debajo del agua fría durante una hora.
Durante el montaje, hubo diferencias entre Noyce y Evans. Llegado a un punto, el productor quería hacerse cargo del montaje, de modo que le dieron durante cuatro semanas una sala para que editara dos escenas. Cuando el estudio las vio pudo comprobar que eran horribles.
Para complicar más las cosas, Stone tuvo un affair con el co-productor de la película, William J. MacDonald, quien terminó dejando a su mujer, Naomi Baca, por ella. Pero rizando el rizo, Eszterhas dejó a su mujer para comenzar una relación con Naomi Baca. La prensa se puso las botas con este escándalo, echando más leña al fuego a la problemática película.
Como canción para una determinada escena, el supervisor musical de la película le dio a Noyce a escoger entre varios temas que iban a salir, y se decantó por "Can’t Help Falling in Love", versión de UB40 del clásico de Elvis Presley. El videoclip de la canción se utilizó como trailer de la película en los mercados internacionales.
Hicieron un pase de prueba, y resultó un desastre, al público no le gustó el final original (la escena del volcán), de modo que decidieron darle a la película uno nuevo. Eszterhas llegó a escribir en veinticuatro horas 47 páginas con tres finales diferentes. La prensa publicó que habían contratado a un equipo de guionistas para dar con el final adecuado (entre ellos se encontraba Jeffrey Boam guionista de Indiana Jones y la última cruzada y El chip prodigioso).
Mientras trabajaban en arreglar la película, y la MPAA veía una versión preliminar de la misma, ésta le recomendó a Noyce realizar 110 cambios para conseguir la buscada calificación "R", en lugar de la "NC-17", que sería el beso de la muerte en la taquilla. En medio de una reunión con varios ejecutivos de Paramount, Evans comenzó a gritar que jodieran a la MPAA, que sacarían la película con calificación "NC-17", y se largó iracundo, de pronto se desplomó en lo que parecía un ataque al corazón. Una vez en el hospital, le diagnosticaron un caso de ansiedad extrema, el productor tenía la tensión por las nubes. Sherry Lansing (presidenta de Paramount Pictures) y Stanley Jaffe (presidente de Paramount Communications Inc.) decidieron no retrasar la fecha de estreno, la película llegaría a los cines sí o sí el 21 de mayo de 1993. Noyce por su parte, se vio envuelto en un proceso interminable para tratar de completar la película. Pasaba sus días en la sala de edición entre llamadas diarias a gritos con Paramount. Al final se realizaron 15 cambios para lograr la deseada "R".
En una reunión entre Noyce, Eszterhas y Sherry Lansing, en la que buscaban como arreglar la película, el guionista propuso que el personaje de Berenger fuera el villano, en lugar del de Baldwin, como estaba previsto. Decididos a rodar este nuevo final, en el que Carly además dispara a las pantallas de Zeke, descubrieron que los decorados habían sido desmantelados, por lo que tuvieron que volver a construirlos sólo para rodar una escena. Esto hizo que el presupuesto aumentara todavía más (que terminó llegando a los 40 millones). Trajeron de vuelta a los tres actores principales, aproximadamente una semana y media antes del estreno de la película para rodar el nuevo final. Durante esos reshoots, Berenger llegó a acusar a Noyce de andar a escondidas y manipular a los actores. Comenzaron a realizar las copias un martes y la película se estrenaba el viernes de esa semana. Noyce confesó que no está satisfecho con el nuevo final, pero en un momento de tanta presión, fue la opción que parecía más lógica para salvar la película. Por su parte Baldwin se vio frustrado por este cambio. "Yo debía ser el asesino," explicaba el actor. "Así que planteé mi personaje como tal, como un criminal. Y de repente, me dicen que el asesino será Tom Berenger... Aquello me cabreó mucho. Le pregunté a mi agente qué debía hacer. La respuesta fue muy sencilla: 'Eres joven, empiezas en tu carrera, así que será mejor que no te metas en problemas'."
Previo al estreno de la película, la prensa comenzó publicitar que Baldwin realizaría un desnudo frontal, lo que no era cierto, y nunca llegó a filmar ninguno. Sí hay un (fugaz) desnudo masculino frontal, que es visible en uno de los monitores de Zeke, pero no se trata de Baldwin.
Sliver se estrenó como estaba previsto, el 21 de mayo de 1993 en Estados Unidos, y resultó ser un fracaso en taquilla con unos insatisfactorios 36.300.000 de dólares de recaudación. Pero la película tiró muy bien en los mercados extranjeros, por lo que la cifra final a nivel mundial fue de 116.300.000 de dólares, lo que la convirtió en un éxito.

ESCENAS ELIMINADAS
Existen dos escenas eliminadas del montaje final, una inédita al comienzo de la película, y el final original.
Inicio alternativo: Un conserje encuentra una de las cámaras ocultas en el edificio, se pone a curiosear en el hueco del ascensor, y allí es asesinado.
Final alternativo: El famoso final que fue descartado por no gustar en los pases previos. Tras descubrir el vídeo de Zeke teniendo sexo con Naomi, Carly se marcha a su apartamento y Zeke va hasta allí, mientras discuten, hace acto de presencia Jack, se produce una lucha entre los dos hombres y Carly termina disparando a Jack. Después ambos hablan en la sala secreta de Zeke, y una pantalla muestra una grabación en la que se ve como Zeke mata a Gus en la ducha. Carly y Zeke se casan en una ceremonia que tiene lugar en su edificio. Después celebran su luna de miel en Hawai. Ambos viajan en un helicóptero pilotado por él. Carly le confiesa que vio la cinta en la que se le ve cometiendo el asesinato de Gus, pero que no le importa. El helicóptero se mete en un volcán, sin saber cual será su destino y haciéndose realidad la fantasía de Zeke, que en una escena anterior confesaba que quería justo hacer eso.
 
VALORACIÓN
Sliver es la quinta esencia del cine de los noventa de Hollywood, llena de problemas, excesos, luchas de egos, presupuestos desmadrados, sueldos sobrepagados, tensiones, y crisis. Y tiene también muchos de los problemas del cine de la época.
Tras el estreno de Instinto básico, Hollywood comenzó a producir una serie de thrillers eróticos (varios escritos también por Eszterhas), que trataban de emular el éxito de aquella, pero ninguna llegó a acercársele si quiera. Las pantallas de cine se llenaron de títulos como El cuerpo del delito (1993), Mi obsesión por Helena (1993), El color de la noche (1994), Jade (1995), Nunca hables con extraños (1995), Juegos salvajes (1998) o la propia Sliver. Curiosamente, Sliver no es la peor de todas ellas.
Por otra parte, se echan en falta este tipo de producciones de gran presupuesto con carga sexual en las carteleras actuales. En los tiempos conservadores que vivimos, parece que no hay hueco para este tipo de cine, cuando en los noventa podían ser grandes éxitos.
Sliver es un erothriller que trata de llamar la atención a cada instante, pero está vacío, la historia de amor no resulta interesante, las escenas de sexo no aportan nada a la trama, y como película de suspense, no urde una trama demasiado compleja, sobre todo después de los reshoots, ya que lo lógico es que Zeke fuera el asesino y no Jack. Ese final sólo refleja los problemas de su producción.
Sí resulta una película entretenida, nunca te aburres, pero pese a que el tema de vouyerismo siempre funciona bien a nivel cinematográfico, no se le llega a sacar todo el partido, tal vez la idea de Carly y Zeke utilizando la información que obtienen al espiar a sus vecinos, para entrometerse en sus vidas, debería estar más explotada, ya que da juego, pero al final se queda en una mera anécdota.
No está justificado que Carly entre en el mundo de Zeke, y comience a disfrutar de espiar a sus vecinos. Cierto que utiliza el telescopio que Zeke le regaló, pero ya en la escena de la fiesta en su casa, tiene remordimientos por espiar a la pareja que lo está haciendo en el edificio de enfrente. Simplemente utiliza el sistema de vigilancia de Zeke para que la película avance. Juega con la idea atractiva de lo que es ser un voyeur, y como ese aliciente resulta un afrodisiaco en su relación con Zeke (como el momento en que ambos ven el vídeo de su primer encuentro sexual), tal vez en los noventa fuera rompedor, pero hoy día ambos personajes parecen muy tóxicos.
Creo que cambiasen el final de la película beneficia al personaje de Carly (sólo en eso). Inicialmente se nos presenta como una mujer frustrada mental y sexualmente, y su relación con Zeke le hace recuperarse, y describir partes de su persona que desconocía. Pese a los intrascendentes juegos sexuales y al vouyerismo, hay un arco de desarrollo para su personaje, y con el final visto en la película, donde manda todo a paseo, y le suelta a Zeke: "Aprende a vivir", se cierra su arco argumental, toma por fin las riendas de su vida, y no necesita estar con alguien como Zeke. Pero en el final original, donde se casa con él, aún sabiendo que es un asesino, que lo acepte, la hace quedar como una idiota, enamorada, pero una idiota, que no ha aprendido nada de sus experiencias (a lo largo de la película se queja varias veces de haber desperdiciado siete años de su vida con su ex-marido), y que no sólo no ha mejorado, sino que ha retrocedido varios pasos en su vida, ya que termina casándose con un asesino.
Por otro lado, los reshoots con el cambio de la identidad del asesino dejan una serie de agujeros en el guion. Por ejemplo, no tiene sentido que Zeke tenga guardada una cinta con el asesinato de Naomi, junto con las grabaciones de él teniendo sexo con otras mujeres, sobre todo porque es el primero en sorprenderse al ver la identidad del asesino, como si no supiera que tenía ese momento grabado. Simplemente está ahí puesto por el guionista para dar un cierre a la película. Si Zeke tiene grabaciones de todas las habitaciones del edificio, ¿nunca por curiosidad (y es un personaje muy curioso) revisó la grabación del apartamento de Naomi la noche que murió? No resulta creíble. Además él confiesa que fue quien avisó a la policía al ver a Gus Hale muerto en la ducha, pero con el cambio del final de la película, él no es el asesino (en el final original se mostraba como mataba a Gus), de modo que, este personaje simplemente muere de forma accidental, y no tiene nada que ver con la trama principal, Jack no tiene acceso al apartamento de Gus, como sí tiene al de Carly al tener la llave, y no tiene ninguna razón para matarle, de modo que es un enorme agujero. Y hablando de convertir a Jack en el asesino ¿Cuál es su móvil? ¿Qué es impotente? Porque es la única razón que dan en la película, mata a dos mujeres porque no se le levantaba, y temía que ellas lo contaran. No hay por donde cogerlo. El cambio del final refuerza el personaje de Carly, pero perjudica la coherencia de la película, para hacer semejante chapuza, lo mejor hubiera sido dejar el final original, que tampoco era ninguna maravilla.
El director alegaba que le interesó el guion por la pasional historia de amor entre los dos protagonistas, pero eso nunca llega a verse reflejado en la pantalla, principalmente por la falta de química entre los actores, y que su relación parece escrita por un adolescente y no por una persona adulta.
Noyce no es manco y sabe como rodar la película de forma elegante, a lo que ayuda la fotografía del gran Vilmos Zsigmond. Pero la película me parece una anomalía dentro de su carrera, no entiendo como después de estrenar Calma total (1989) y Juego de patriotas (1992), se lanzó a rodar este insípido erothiller, sobre todo porque al año siguiente hizo la destacable Peligro inminente (1994), y en sus mejores momentos filmó Generación robada (2002) y El americano impasible (2002). Pero aún así, tiene buenos momentos, como por ejemplo, como introduce durante los créditos iniciales al personaje de Naomi Singer, con la cámara pasando por varias pantallas, y terminando en una que la muestra dentro de un ascensor. Utiliza el tema de la película del vouyerismo mediante el uso de las videocámaras para introducir a un personaje. Todo un acierto.
Igualmente me sorprende que Sharon Stone aceptase rodar otra película erótica escrita por Eszterhas a continuación de Instinto básico, era lo más fácil para que la encasillaran. Es cierto que no aparece ni una décima parte desnuda de como lo hacía en el film de Verhoeven, lo que puede resultar un poco decepcionante para el espectador que se acerque a la película esperando más de lo mismo. Pero más allá de recibir un gran salario, no tiene sentido embarcarse en otra película tan similar, con un personaje tan poco interesante y un guion tan chapucero.
Las escenas de sexo no aportan demasiado a la trama, no tienen la fuerza y el interés de Instinto básico, donde sí tenían su justificación, aquí los personajes simplemente follan. Algo nos dice de Carly en su primera escena de sexo con Zeke, parece que se ha librado de la frustración en la que está prisionera, pero las demás no aportan nada.
El guion de Eszterhas no es ninguna maravilla, es increíblemente torpe en ocasiones, como por ejemplo, el modo en que Carly suelta en una conversación con Judy que está divorciada, y que ha desperdiciado siete años de su vida, para que sepamos su situación, pero lo dice de tal forma que no tiene sentido dentro de la conversación. Uno se espera algo mejor alguien que cobra un millón por un guion.
Todo el tema de que a Carly le gusta tener el control no va a ninguna parte. Como ese juego de póker durante la comida, en el que ella tiene que enseñarle la ropa interior que él le regaló, y que termina con ella tirándole las bragas, ante el asombro de la pareja de ancianos que están comiendo a su lado. Trata de resultar sexy, pero termina siendo un poco misógina.
Sliver es más noventa que los noventa, como que Zeke le pida una cita a Carly para ir a un gimnasio. También es muy noventera en su banda sonora, repleta de temas de Massive Attack, Enigma, Shaggy, Neneh Cherry y UB40, que forman un conjunto bastante resultón.
Sliver no funciona como erothriller, y si se la comprara con Instinto básico, pierde por varios puntos. Pero es un ejemplo fascinante del cine de los noventa. Una película llena de problemas dentro y fuera de la pantalla. Que formó parte de un género que sólo existió en esa década. No es una buena película, se acerca más a presenciar un choque de trenes. Es más interesante lo que sucedió entre bambalinas que ella misma, por una vez las cámaras no estaba apuntado hacia el lado correcto.

CURIOSIDADES
William Baldwin también dio vida a un voyeur en Línea mortal (1990), que graba en vídeo a las mujeres con las que se acuesta.
Phillip Noyce tiene un cameo, puede vérsele en una de las pantallas de Zeke.
Fue nominada a siete premios Razzie, en las categorías de peor película (Robert Evans), peor director (Phillip Noyce), peor actriz (Sharon Stone), peor actor (William Baldwin), peor actor secundario (Tom Berenger), peor actriz secundaria (Colleen Camp), y peor guion (Joe Eszterhas).
Tanto en Instinto básico (1992), como en Jade (1995), como en esta película, las tres escritas por Joe Eszterhas, hay un personaje llamado Corelli, que es policía. En el film de Paul Verhoeven era Wayne Knight (aunque se llama realmente Correli), en el de William Friedkin le daba vida David Caruso, y en Sliver lo interpreta José Rey.
La frase final "Aprende a vivir", no fue escrita por Joe Eszterhas.
La actriz Tina-Desiree Berg declaró que rechazó un papel en la película.
En la novela, la protagonista se llama Kay Norris, en lugar de Carly Norris. El personaje de Zeke Hawkins, en la novela se llama Pete Henderson. El personaje de Vida Warren en la novela se llama Vida Travisano y es transexual.
La portada del libro "Flesh and Blood" de Jack, se parece mucho al póster de la película Calma total (1989) dirigida por Phillip Noyce.
La banda sonora de la película llegó a ser disco de oro, el 17 de diciembre de 1993.
Sharon Stone participó en el videoclip de "Carly's Song" de Enigma.

BIBLIOGRAFÍA
The troubled making of "Sliver" (Entertainment Weekly, 21 may 1993)
The "Sliver" building (Entertainment Weekly, 4 jun 1993)
Interview: Phillip Noyce (We Are Cult, 3 ene 2018)
More of This... Less of This? (Los Angeles Times, 6 may 1993)
Rescue From Volcano Rim (The New York Times, 24 nov 1992)
Bucks and Blondes: Joe Eszterhas Lives The Big Dream (The New York Times, 30 may 1993)
Leading Lady: Sherry Lansing and the Making of a Hollywood Groundbreaker (Stephen Galloway. 2017)
Billy Baldwin (Twitter, 12 mar 2024)
The Directors: Take Four (Robert J. Emery, 2003)
Spy Magazine (jun 1993)
American Rhapsody (Joe Eszterhas, 2000)
Stuntwomen say work’s tough, finding next job even tougher (Variety, 22 jul 1993)
Revista Imágenes de actualidad (Nº 146)
Femme Fatales Magazine (Vol. 3 Nº 2)
Baldwin has his share of nude scenes\movie "Sliver" (Greensboro, 23 may 1993)
La belleza de vivir dos veces (Sharon Stone, 2021)
The Louis Theroux Podcast (Temporada 2, episodio 8)
La astilla (Ira Levin, 1991)

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