Sunday, November 08, 2020

Lady Halcón

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Dos amantes son condenados a no verse nunca, por el día ella se convierte en un halcón, y por la noche él en un lobo. Un joven ratero se cruzara en su camino, y les ayudará a romper la maldición que cayó sobre ellos.

LOBO Y HALCÓN
El guión de Lady Halcón (Ladyhawke, 1985) llegó a Lauren Shuler por azar. En 1980, la productora estaba buscando a un guionista para un proyecto que estaba desarrollando, y un ejecutivo le recomendó a Ed Khmara (Enemigo mío), y además le pasó una copia de su guión de Lady Halcón, a modo de ejemplo. Tras leerlo, Shuler opinó que era, "la idea más interesante y original que jamás me había encontrado." Por esa razón Shuler decidió convertirse en la productora de la película, la cual se convirtió en un proyecto soñado para ella.
Lady Halcón (Ladyhawke, 1985) llamó la atención de los estudios, y primero acabó en la Warner, donde trabajaba Shuler, pero perdieron el interés con el tiempo. La productora envió el guión a Alan Ladd, Jr., que tras su salida de la Fox, había formado su propia compañía The Ladd Company, y se hizo con una opción temporal para realizar la película. Ladd, Jr. aconsejó a Shuler que se pusiera en contacto con Richard Donner.
En 1981, Lauren Shuler le envío el guión a Donner, de hecho, le envío tres, el de Lady Halcón y dos comedias.
"No pensé que fuera un buen guión, pero era una buena idea," declaraba Donner. "Había un pasaje en él, cuando el monje explica la historia de los amantes malditos. Empecé a llorar porque era la más bella historia de amor no correspondido. Entonces me entusiasmé con Lady Halcón, y llamé a Laddy [Alan Ladd, Jr.] y el dije, 'Sí, lo haré, pero primero necesita una gran reescritura'." 
Shuler estaba de acuerdo con el director. "Sucedían demasiadas cosas al mismo tiempo," reconocía la productora. "Y el romance, lo más importante para mí, tendía a perderse. Un problema con el guión original es que no había un villano fuerte. Además del obispo, quien es el villano principal de la película, y del comandante de los guardias, había también un monstruo que vivía bajo las mazmorras. El obispo alimentaba al monstruo con gente que no le gustaba." El monstruo fue una de las primeras cosas que eliminaron. Había una historia de amor secundaria entre Gaston y una chica. "Esta segunda historia de amor socavaba la de Etienne y Isabeau," explicaba Shuler. Esto también fue eliminado del guión final.
A la hora de reescribir el guión no llamaron a Khmara, como querían llevarlo por otro camino, decidieron buscar a un guionista diferente. En 1981, Shuler contrató a David Webb Peoples (Blade Runner), pero una huelga en el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (la WGA), hizo que no pudiese trabajar mucho tiempo en el proyecto.
Como no querían esperar a que terminase la huelga, Shuler viajó a Inglaterra para contactar con el guionista Michael Thomas (El ansia), quien se encargaría de la siguiente reescritura. Thomas había llamado la atención de la productora gracias a un guión nunca producido titulado "Fire on the Mountain". Thomas aportó muchos cambios a la historia, como que cuando Navarre y Isabeau estuvieran en forma animal se comportaran como auténticos animales y perdieran sus rasgos de personalidad humana, al contrario de lo que sucedía en el guión de Khmara. "El guión de Michael era mucho más romántico que el de Ed," explicaba Shuler. "Se trataba más del viaje de Navarre para derrotar al obispo y de que Phillipe se convirtiera en un héroe improbable." Cuando Peoples finalmente presentó su borrador, algunas de sus ideas se fusionaron con el trabajo de Thomas.
Aún quedaba la participación de un cuarto guionista para completar el libreto, y ese fue Tom Mankiewicz (Superman), viejo conocido de Donner. "Mank le dio humor a la película," admitía Shuler. "En el guión de Michael, Phillipe ya era como Artful Dodger [de Oliver Twist], pero fue Mankiewicz quien le dio todas esas grandes frases y realmente lo trajo a la vida." Donner también estaba de acuerdo en que el trabajo de Mankiewicz era justo lo que le faltaba al guión. "Nos trajo el humor y mejoró la parte amorosa de la relación entre Navarre y Isabeau," admitía Donner. A petición del director, algunas escenas de acción fueron eliminadas.
Pero la película tuvo un traspiés inesperado. The Ladd Company, que ya había financiado gran parte de la pre-producción, atravesaba problemas económicos, que provocaron que abandonara la película, y que ésta quedase temporalmente en punto muerto.
Visto el panorama, Donner se marchó a rodar Su juguete preferido (1982), y mientras, Lady Halcón cambió de manos. Le ofrecieron el proyecto a la Fox, donde se sintieron atraídos por el proyecto. Al mismo tiempo, la Warner, que originalmente había pasado de la película, recuperó en el interés por ella. La Fox sugirió que lo mejor sería que ambos estudios co-produjeran la película, y de esa forma llegaron a un acuerdo. Para evitar problemas de interferencias, se decidió que la Warner sería el estudio que supervisaría la producción.
Cuando Donner terminó la película de Richard Pryor, regresó a Lady Halcón. Mankiewicz volvió a trabajar en el guión hasta darle el toque final. El estreno estaba previsto para comienzos de 1984, pero se terminaría retrasando un año.

REPARTO
Para los papeles de Navarre y Gaston, en los inicios del proyecto, los actores previstos fueron Sean Connery y Dustin Hoffman (antes de incluso de la entrada de Donner), pero quedaron descartados. Dado el bajo presupuesto de la película, dificultaba la contratación de dos estrellas como ellos. El primero que quedó fuera del proyecto fue Connery, que se decantó por rodar Nunca digas nunca jamás (1983), película que curiosamente Donner rechazó dirigir. Hoffman estuvo más tiempo ligado al proyecto. "Estuvimos en contacto directo con él, hablando día y noche durante semanas, cuando finalmente me rendí," admitía Donner (una de las ideas de Hoffman era interpretar a Gaston con acento francés). La historia tomó un rumbo hacia un reparto más joven.
Kurt Russell firmó para interpretar a Navarre, pero abandonó el barco en el último minuto. "Fui a Italia y preví lo que podría ser un largo y terrible tiempo allí," explicaba el actor. "Mucho mayor de lo que había planeado por causa del equipo italiano, y posibles huelgas y cosas por el estilo. Después de estar allí una semana revisando el vestuario y el maquillaje, sentí que la película iba a ser mucho más de estilo medieval de lo que me habían hecho creer. Me di cuenta que no me sentía cómodo interpretando un personaje de tipo medieval. Estaba esperando algo que fuera un poco diferente. Richard Donner y yo habíamos hablado del guión como de algo intemporal." No sintiéndose confiado para dar vida a Navarre, Russell abandonó la película. De pronto, la producción se quedó sin su protagonista a pocos días de comenzar el rodaje, y parar la producción podría significar el final de la misma, así que urgía encontrar un reemplazo lo más rápido posible.
La primera opción de Donner para sustituir a Russell fue Mel Gibson, y voló a Londres para reunirse con él, pero al final por causa del calendario de rodaje de la película, el actor rechazó el papel.
Donner le había ofrecido anteriormente a Rutger Hauer el papel del villano capitán de la guardia, pero el actor holandés lo rechazó, ya que quería interpretar al héroe. Donner no lo veía en el papel y no se lo ofreció. Pero cambiaron las tornas, y un año más tarde el director lo llamó para decirle que el papel era suyo, aunque necesitaba que estuviera en Italia en una semana. Hauer llegó en 4 días conduciendo nada menos que la casa rodante en la que vivía, viaje que hizo desde Holanda. Pudo haber llegado antes, si no fuera porque el actor decidió atravesar Suiza por ser la ruta más corta, pero por aquel entonces en ese país no se permitía la circulación de casas rodantes, por lo que tuvo que bordear todo el país.
Cuando el actor llegó a Roma, tuvo un recibimiento de lo más especial. Se fue a almorzar con Donner, Shuler y Mankiewicz a un restaurante cerca de Cinecittà, y el director le dio a Hauer la pieza de cuero que su personaje usaría en la película para llevar al halcón, y le pidió que se la pusiera y que levantase la mano, en ese momento el entrenador de los halcones soltó uno desde el otro extremo de la calle, y el animal se fue a posar justo en el brazo del actor. "Fue una presentación maravillosa," recordaba Mankiewicz.
Y como admitiría posteriormente Russell, "Lady Halcón fue mejor con Hauer de lo que hubiera sido conmigo."
Michelle Pfeiffer fue la escogida para interpretar a Isabeau, aunque la actriz inicialmente no se interesó en el proyecto, porque estaba inmersa en El precio del poder (1983). Buscaron a otra actriz, pero la deseada era Pfeiffer. Cuando terminó el rodaje de la película de De Palma, le volvieron a ofrecer el papel, y esta vez sí lo aceptó.
Pfeiffer no pudo reunirse con Donner para hacer una prueba, ya que el director tenía que poner rumbo a Roma, de modo que los productores sugirieron que la actriz hiciese la prueba y la grabasen en vídeo. La actriz decidió poner toda la carne en el asador. "Fui a una tienda de animales la mañana de la prueba, y deambulé durante media hora antes de tener el valor de seguir adelante con mi plan," recordaba Pfeiffer. "Compré un periquito y me lo lleve a la entrevista. Hice la escena que se suponía que debía hacer y entonces les hice fundir a negro. Cuando reapareció la imagen, el periquito estaba sentando en la silla. Supuestamente, me había convertido en este pájaro. Hizo el resto de la escena." 
"Nos divertimos tanto y, al mismo tiempo, nos pareció tan admirable que se hubiese atrevido a hacer algo completamente creativo y por su cuenta," admitía Donner. "Que decidimos arriesgarnos con ella y la contratamos."
Rick Moranis y Curtis Armstrong leyeron para el el papel de Gaston. Una opción de Donner para el papel fue Sean Penn, pero se encontraba en aquel momento rodando Adiós a la inocencia (1984), y como estaba metido en su papel, no podían contactar con él, ya que el personaje que interpretaba no tenía teléfono, así que su agente sólo hablaba con él vía telefónica los viernes por la noche. Viendo que no iba a funcionar, decidieron buscar a otro actor.
Al final el papel terminó recayendo en Matthew Broderick. El protagonista de Juegos de guerra fue contratado en último momento para dar vida a Gaston, y aunque siempre estuvo en el puno de mira de Shuler, no fue hasta el final que Donner dio su aprobación. "Fue mi hermana quien me habló de él por primera vez," recordaba el director. "A ella la parecía maravilloso, pero demasiado joven para el papel de Philippe. Entonces fui a verle actuar en la obra Brighton Beach Memoirs y me dejó estupefacto. Salí del teatro diciéndome que, con él, el argumento de la película cambiaría por completo, pero que con ello el film ganaría en riqueza." A Broderick le gustó el guión, y le llamó la atención que su personaje era un, "héroe que realmente no era un héroe, es un delincuente que nunca tuvo la intención de hacer nada bueno." El actor se embolsó un cheque de 750.000 dólares por su participación en la película.
Se tanteó a Mick Jagger para el papel del insidioso obispo, pero el papel terminó recayendo en John Wood.
Alfred Molina fue escogido para dar vida al cazador Cezar. El británico recuerda con agrado el rodaje. "Fue una gran experiencia," admitía el actor, quien se pasó nueve semanas en Roma.
Leo McKern, que ya había trabajado con Donner en La profecía (1976), se hizo con el papel de Imperius.
El resto del reparto fue compuesto por Ken Hutchison (Marquet), Giancarlo Prete (Fornac) y Loris Loddi (Jehan).

RODAJE
El rodaje comenzó en Italia el 2 de agosto de 1983, y se extendió hasta diciembre del mismo año. Estaba previsto un tiempo de rodaje de cuatro meses, pero se terminó prolongando a cinco. En 1981, habían decidido que el rodaje tuviera lugar en la antigua Checoslovaquia, pero cuando se reanudó la producción, se encuadró en Italia.
En los estudios Cinecittà Studios de Roma se construyeron los interiores, siendo el mayor set de todos, el de la catedral donde tiene lugar el clímax de la historia. Cuando construyeron el decorado cometieron un error, la escenas de exteriores se tomaron en una plaza de la ciudad de Castell'Arquato, y las puertas del decorado se abrían al contrario que en la localización, algo que tuvieron que corregir sobre la marcha.
Se utilizaron otras localizaciones de Italia como el Canale Monterano, la fortaleza de Rocca di Calascio, la pradera alpina de Campo Imperatore, el Castillo de Torrechiara, Soncino o las catacumbas de Roma.
Rodaron en auténticas alcantarillas medievales, lo que dio un gran realismo a las escenas, pero tuvo su lado negativo. "Fue horrible estar allí," recordaba Shuler. "Había un hedor terrible. Sólo queríamos que terminara la filmación."
Aprovechando el rodaje en tierras italianas, el director de fotografía escogido fue el gran Vittorio Storaro (Apocalypse Now), un iluminador lento, según Shuler, quien además de ganar un sueldo de entre 10.000 y 12.000 dólares a la semana, recibió un 2,5% de los beneficios de la película. Storaro contrató personalmente a todo su equipo, que era italiano y el cual dependía directamente de él, lo que provocó una pequeña lucha de poder durante el rodaje, además de problemas de comunicación. Y aunque su equipo llegaba a las 7:30 de la mañana al set, el camarógrafo no lo hacía hasta las 9:00 porque tenía que llevar a sus hijos al colegio, pero no estaban autorizados a colocar la cámara hasta que Storaro llegase. En el momento de rodar la escena con Broderick y Pfeiffer, en la que ella tiene una flecha clavada, Storaro le dio indicaciones al actor de como hacer la escena, y antes de comenzar a rodarla, Donner le dijo al director de fotografía medio en broma medio en serio, que no hiciera eso, para de esa forma dejar claro quien mandaba en el rodaje.
Tan importantes son en la película los animales, como los actores. Se utilizaron cuatro lobos siberianos, que fueron enviados a Italia desde California, los cuales no siempre hacían lo que se suponía debían hacer. La escena más difícil de rodar con ellos, fue aquella en la que Gaston trata de rescatar a Navarre en su forma de lobo, de ahogarse en el agua helada. Rodaron la escena en un estudio de sonido, e utilizaron varias cámaras para tener el mayor número de planos posibles. Además usaron agua tibia, y aún así el lobo se negaba a meterse en ella. Hicieron que se acostumbrara a ella todo lo posible y en intervalos cortos. Para ciertos planos con Broderick utilizaron a un perro pintado de negro.
Los halcones fueron por su parte, menos problemáticos que los lobos. Se utilizaron cuatro animales y para la escena en la que el halcón recibe el impacto de una flecha, se construyó uno mecánico. "Algunas veces se cargaban una toma al abrir un ala en la cara de Rutger o volaban en la dirección incorrecta," explicaba Shuler. "En una ocasión se suponía que un halcón aterrizaría en el brazo de Rutger, pero en lugar de eso, lo hizo en un micrófono." El mayor percance se produjo, cuando rodando cerca de los Alpes, uno de los halcones se fue volando para no volver nunca.
Y el caballo de Navarre (cuyo auténtico nombre era Othello), le hizo pasar un mal rato a Broderick. Cuando rodaron la escena en la que el halcón es herido por una flecha, y Navarre le pide a Gaston que lo lleve a Imperius, el protagonista de Juegos de guerra montó en el caballo y Hauer le dio tal manotazo al animal en el trasero, que salió disparado con Broderick montado en él, sin que éste pudiera pararlo. Tuvieron que enviar un jeep detrás del actor, y lo encontraron cerca de un kilómetro de distancia.
No fue un rodaje fácil para Broderick, el actor se pasó la mayoría del rodaje empapado, y realizó personalmente, y sin la ayuda de dobles, algunas tomas bajo el agua en las escenas en la que el ladrón entra y sale del castillo por las mazmorras.
La lucha final a espadas en la iglesia entre Navarre y Marquet ser rodó al comienzo del rodaje. Entre el calor producido por las ropas que llevaba y lo física que era la escena, Hauer perdió cerca de 10 kilos rodándola. El actor se jugó el tipo, tanto que se torció un tobillo rodando la pelea, por lo que tuvo que pasarse 10 días con el pie enyesado, hasta poder regresar para terminar de rodarla. Pero para regocijo del actor, se sintió muy orgulloso cuando consiguió realizar con acierto, el momento en que Navarre voltea una daga en el aire sin mirarla, para abatir a uno de los guardias.
El final de la película siempre estuvo en el aire. "Pasamos por millones de finales," admitía Shuler. "Bueno, al menos 5 ó 10." En uno de ellos Imperius convertía a Bishop en una rata y a él mismo en un búho. En otra versión, Bishop explotaba por causa de su anillo. Y en otro más convencional, Navarre e Isabeau salían de la catedral siendo vitoreados por todos, y después cabalgaban juntos hacia la puesta de sol. En ese mismo final Imperius se convertía en obispo. De forma orgánica llegaron al final visto en la película.
Al igual de lo que sucede con Isabeau, todos estaban enamorados de Michelle Pfeiffer y todos la rondaban durante el rodaje. El matrimonio de la actriz con Peter Horton hacia aguas por aquel entonces, y según contaba Mankiewicz, Michelle tuvo un breve romance con un técnico de sonido italiano.
No fue el único romance que surgió a raíz del rodaje, Donner y Shuler iniciaron una relación que dura hasta el día de hoy. La productora inició los trámites de divorcio de su marido, el productor Mark Rosenberg, durante el rodaje, y cuando saltó la chispa entre ellos, el director terminó su relación con una condesa italiana con la que estaba saliendo.
Donner hizo una curiosa elección para componer la banda sonora, y es que Andrew Powell del grupo The Alan Parsons Project no parecía la mejor opción para componer la música de una película medieval. Donner lo escogió porque durante toda la producción, escuchó mucho los álbumes del grupo y en su cabeza su música se asoció a la película. El compositor contó con miembros de The Alan Parsons Project para interpretar la música, así como con una orquesta filarmónica. Fue una composición rápida e in extremis. "Hubo problemas de tiempo, tuve cerca de 6 semanas para escribir y orquestar aproximadamente 75 minutos de música," declaraba Powell. Sobre las críticas a su anacrónica banda sonora, que incluye rock mezclado con coros y una partitura orquestal clásica, Powell se defendía diciendo que, "creo que menos del 15% de la partitura usa al grupo de rock." Aún así, a nadie le convencía la banda sonora, ni a Shuler, ni Mankiewicz, ni al montador Stuart Baird, ni tampoco al público que fue a ver la película en los pases de prueba, sólo Donner estaba seguro de ella. Al final prevaleció su opinión, y el resto es historia.
Warner tuvo problemas para vender la película, eso explica el porqué del retraso en su estreno (más de un año después del final del rodaje). No supieron como enfocar la publicidad. "Creo que tenían miedo de decir que era una fantasía, o una historia de amor," declaraba Donner. "Trataron de convertirla en una película de acción más de lo que realmente era. En lugar de decir que era una bella historia de amor no correspondido."
Inicialmente Donner propuso centrar la campaña de marketing diciendo que la historia se basaba en un antiguo mito, idea que posteriormente descartaría, pero la Warner llegó a lanzar algún material promocional bajo esa premisa. Esto no gustó nada a Khmara, autor del guión original. "Yo escribí la historia," explicaba el guionista. "No hay mito alguno. El departamento legal de la WGA se enfureció porque el estudio no tiene derecho a atribuir la historia a nadie más que al escritor."
Finalmente Lady Halcón llegó a las salas de cine el 12 de abril de 1985 en Estados Unidos, aunque ya había sido estrenada en territorio europeo un par de semanas antes. La película resultó ser un fracaso de taquilla, recaudando en Estados Unidos unos insuficientes 18.432.000 de dólares, ya que la película terminó costando aproximadamente 20 millones de dólares. El film soñado de Donner y Shuler no logró volar tan alto como ellos esperaban.
Aún así, la película obtuvo cierto reconocimiento en los Oscars, con dos nominaciones en las categorías de mejor sonido (Les Fresholtz, Rick Alexander, Vern Poore y Bud Alper) y mejor edición de efectos de sonido (Robert G. Henderson y Alan Robert Murray).
Por su parte, Khmara no quedó contento con el resultado final de la película. "Lady Halcón fue una decepción para mí porque no era la película con la que soñé, que amé e imaginé," declaraba el guionista.

VALORACIÓN
Lady Halcón tiene algo especial, parte de un planteamiento magnífico, sobre el que se construye una película que aúna aventura, comedia, fantasía y romance de una forma perfecta.
La imposible historia de amor entre Navarre y Isabeau es de la más originales que haya dado el cine. Dos amantes siempre juntos, pero condenados a no verse nunca. Lo bueno de ella, es que esa idea va más allá de lo escrito en el guión, como que el animal, pese a carecer de rasgos humanos, nunca se separe de su pareja y siempre la proteja, como si supiera de forma inconsciente, que algo les une. Hay otros detalles que me gustan, como que cuando el halcón es alcanzado por una flecha, a Navarre le sucede lo mismo, como si el destino de ambos siempre estuviera ligado.
La escena que mejor describe su relación, y que de paso es la mejor de la película, es aquella en la que Philippe e Imperius cavan un foso para comprobar si los amantes pueden verse al amanecer, mientras los rayos del sol no caen sobre ellos. Ese breve instante, en que por un segundo pueden casi tocarse, encierra todo el drama y fatalismo que arrastra su historia de amor.
Dios se convierte en un personaje más de la película, todos hablan con él, pero es irónico que el ser que debería estar más cerca suya, el obispo, sea el villano de la historia, al caer en el lado oscuro. De esa forma, la película habla del peligro del poder de la iglesia. El obispo funciona bien como villano, entendemos porque perdió la cabeza por Isabeau, y lo horrible de sus actos, pero el personaje hubiera requerido de un poco más de desarrollo.
Hauer demuestra ser un gran héroe de acción y cuesta imaginarse a otro en el papel de Navarre, algo encomiable teniendo en cuenta el poco tiempo que tuvo para preparar el papel. Y Michelle Pfeiffer, quien pocas veces ha aparecido más guapa en pantalla, es la encarnación perfecta de Isabeau, una mujer por la que alguien podría matar o morir. Por su parte, Broderick en su mejor momento, se dedica a robar escenas.
Storaro dota a la película de una gran belleza, con un gran uso de los colores (ver cualquiera de las escenas nocturnas). Lady Halcón no sería la misma sin el trabajo del italiano.
Donner demuestra su buen hacer de siempre, rodando una historia de fantasía tan bien como cualquier otro género, ya que parece que no hay ninguno que se le resista. El tono fantástico no vas más allá de su planteamiento inicial, ya que la película no cae en recrear universos mágicos o de llenar el relato de criaturas imaginarias, como si el director quisiera mantener en todo momento los pies bien anclados en la realidad. Donner se apoya en elementos narrativos y visuales clásicos para plasmar esa fantasía en pantalla, incluso reduce los efectos especiales al mínimo. El director de Los Goonies se encuentra muy cómodo con la historia y se nota que la narra con mucho mimo.
Por eso tal vez choca más si cabe la elección de la banda sonora de tono pop/rock de Andrew Powell, la cual se siente fuera de lugar, si bien cuando ésta adopta un estilo más clásico (el cual la película pide a gritos) sí funciona, pero el resto del tiempo descoloca al espectador. Es un toque moderno que no encaja con el resto de la película.
Lo que sí funciona de maravilla es el final de la película, el cual está dotado de una gran tensión, por una parte tenemos a Navarre tratando de matar al obispo para obtener su venganza, y por otra, sabemos que si su misión falla, Imperius matará a Isabeau (cuando suenan las campanas nos tenemos lo peor). Y la aparición del eclipse es la guinda del pastel para un gran clímax.
Tal vez la historia pide que pongamos un poco de nuestra parte, ya que el devenir de la misma depende de la visión que supuestamente Dios le ha hecho ver a Imperius, y debemos creérnoslo, pero si se entra en el juego de la película, ésta te atrapa totalmente.
Lady Halcón es una de las mejores películas de fantasía de los 80, y también una de las más infravaloradas. Es una gran historia de amor, un romance que vence a todo lo que se interpone en su camino. Tan hábil como un lobo y tan bella como un halcón, la película se ha convertido en un pequeño clásico del cine de los 80. Es de esas películas que te dejan con una sonrisa. Si no la conocéis, hacedme caso, dejaros atrapar por Lady Halcón y dejar volar vuestra imaginación.

CURIOSIDADES
El nombre de Aquila, ciudad donde tiene lugar parte de la historia, significa águila en latín.
En un momento de la película Conspiración (1997) de Richard Donner, Mel Gibson entra en un cine donde se proyecta Lady Halcón.
Ganó los Premios Saturn a la mejor película de fantasía y mejor vestuario (Nanà Cecchi). Siendo además nominada en las categorías de mejor actriz (Michelle Pfeiffer) y mejor música (Andrew Powell).
Y fue nominada a los Premios Hugo en la categoría de mejor presentación dramática (Richard Donner, Edward Khmara, Michael Thomas, Tom Mankiewicz y David Webb Peoples).
La canción que Isabeau y Phillipe bailan en el establo, es una auténtica pieza italiana compuesta por un autor anónimo en el siglo XIV llamada "Trotto".
La cantante Phillipa Margaret Brown (Ladyhawke) tomó su nombre artístico de esta película.
En una escena de la película, se puede ver en el jardín del obispo a una mujer bailando, a la que el villano da de comer y cuyo vestido tiene cosidas plumas, como si se tratase de un halcón. La mujer está interpretada por la diseñadora de vestuario de la película Nanà Cecchi.
De los 52 temas compuestos originalmente por Powell para la película, Donner sólo descartó uno, porque consideró que la escena funcionaba mejor sin música.

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7 Comments:

Blogger Mamen said...

Me encantó. ♥️
Un abrazo.

November 08, 2020 5:30 AM  
Blogger Rodi said...

Me encanta que te encante ;)

Saludos.

November 08, 2020 8:47 AM  
Blogger Mamen said...

😊

November 09, 2020 1:00 PM  
Blogger Pau said...

Gracias por la review de esta película del GRAN Richard Donner.

'Lady Halcón' es junto a 'La princesa prometida' y 'Conan el Bárbaro' de mis películas favoritas de espada y brujería de los 80.

November 15, 2020 7:54 AM  
Blogger Rodi said...

Muchas gracias a ti Pau por comentar.

Richard Donner es uno de mis directores favoritos, y aquí estaba de lo más inspirado.

A esas tres películas yo le sumaria "Willow" y " El dragón del lago del fuego". Los 80 fueron una gran época para la espada y brujería.

Saludos.

November 15, 2020 2:23 PM  
Blogger Pau said...

¡Ostras! Willow se me había pasado nombrarla. También es de mis favoritas.

November 16, 2020 12:48 PM  
Blogger Rodi said...

Es que en los 80 se hicieron muchas grandes películas de espada y brujería. Y otra que se me olvidó, "Excalibur", cojonuda también.

Saludos.

November 17, 2020 11:39 AM  

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