Tuesday, January 01, 2019

Repaso al 2018

Otro año desaparece y es momento de hacer análisis de que nos deparó en cine y televisión. Empieza el repaso al 2018.


TOP CINE
El 2018 fue un año lleno de sonadas decepciones, Predator, Los Increíbles 2The Cloverfield Paradox, VenomManhuntProyecto RampageJurassic World: El reino caído, Ocean's 8 o Megalodón, no cumplieron las expectativas, y eso por citar sólo algunos ejemplos. Aún así, hubo lugar para buen cine y cuatro películas se colocaron para mí por encima del resto de producciones del año y esas fueron, RomaCampeonesReady Player One y Un lugar tranquilo.
Estas películas y otras que considero fueron lo mejor del 2018 a continuación:

Aquaman (Aquaman)
James Wan crea un espectáculo monumental, tan absurdo como increíblemente entretenido. Sus cerca de dos horas y media se pasan en un suspiro. Y destaca por encima de todo, la brutal creación del mundo submarino, toda una golosina para los ojos. Así sí DC, así sí.

Bohemian Rhapsody (Bohemian Rhapsody)
Un buen biopic, tal vez demasiado complaciente, pero que gustará tanto a los que son fans de Queen como los que no. Realmente es el viaje de un hombre hasta aceptarse a si mismo, pero acompañado de grandes canciones.

Brawl in Cell Block 99 (Brawl in Cell Block 99)
Brutal drama carcelario de claro espíritu de serie B, con un gran Vince Vaughn y con un in crescendo de violencia que no conoce límites.

Call me by your name (Call Me by Your Name)
Guadagnino nos habla con delicadeza y elegancia de lo que vivir un primer gran amor, y nos deja dos momentos que ya son historia del cine, la confesión del Sr. Perlman a su hijo y el magistral plano final de Elio pasando por todos los estados de ánimo posibles tras el final de su amor de verano.

Campeones (Campeones)
Una de las películas que más me han emocionado de los últimos años. La trama del entrenador y su mujer está llena de tópicos, pero toda la historia del equipo de baloncesto te llega al corazón y allí se queda por mucho tiempo.

Deadpool 2 (Deadpool 2)
Tan cachonda, violenta, meta, paródica, con tanta acción y cameos como se esperaba, y más.

Girl (Girl)
Trata un tema complejo de una forma natural y sin caer en efectismos. Decir que Victor Polster nació para protagonizar la película es quedarse corto.

Ha nacido una estrella (A Star Is Born)
Una estrella surge mientras otra se apaga, esta es la historia de lo que sucede en medio, llena de amor, dolor y música. Bradley Cooper sorprende en su debut como actor, tan seguro detrás de las cámaras como delante de ellas. Y Lady Gaga es más estrella de lo que ya era.

Hereditary (Hereditary)
Una de las experiencias más incómodas y perturbadoras del año. Cine de terror diferente y estimulante, de ese que se queda contigo durante varios días. Fabulosa Toni Collette.

Isla de perros (Isle of Dogs)
Una pequeña maravilla con deliciosa animación stop-motion que es toda una parábola sobre perros repudiados (que perfectamente podrían ser refugiados) y el amor de un niño por uno de ellos. Puro Wes Anderson.

La forma del agua (The Shape of Water)
La versión de La mujer y el monstruo de Del Toro. Un cuento bello y romántico que se coloca fácilmente entre lo mejor de su autor, aunque ese Oscar a la mejor película le queda grande.

Los archivos del Pentágono (The Post)
Le cuesta arrancar, pero una vez lo hace, se convierte en una fabulosa apología sobre la libertad de expresión y de la prensa escrita. Muy necesaria para los tiempos que corren.

Misión Imposible: Fallout (Mission: Impossible - Fallout)
La película de acción del año, con una brutal apuesta por no utilizar dobles y reducir al mínimo el CGI. Algunas de sus set pieces son una burrada, sobre todo porque vemos que son reales. Tom Cruise se consagra como un mito en el género.

One cut of the dead (Kamera o tomeru na!)
Hilarante película, cuyo su tercer acto es posiblemente lo más divertido que he visto en cines en muchos años.

Ready Player One (Ready Player One)
El regreso de Spielberg al cine de evasión con una entretenidísima película, que más allá de hablar sobre la cultura pop, realmente lo hace sobre conectar con otra persona en un mundo de aislamiento tecnológico.

Roma (Roma)
Cuarón lo cuenta todo sin apenas mostrar nada. Una historia sobre la familia, lo que es ser un sirviente (un extraño) en tu propio país y una crónica sobre un pedazo de la historia de México. Una maravilla llena de nostalgia, belleza y poéticas imágenes. Obra maestra.

Sicario: El día del soldado (Sicario: Day of the Soldado)
Sollima filma una película casi a la altura de la de Villeneuve, vigorosa y tensa, sin escatimar un ápice de violencia y mostrando otra cara de los carteles mexicanos.

The Florida project (The Florida Project)
Sean Baker consigue en un mismo plano ser desolador y positivo, mostrando con un cierto realismo mágico una infancia terrible, siempre a un paso del paraíso, pero con los pies puestos en la cruda realidad.

The guilty (Den skyldige)
Gustav Möller hace suya la máxima del menos es más, y crea un excelente film de suspense rodado en una única localización, que consigue atraparte con su sencilla, pero eficaz premisa.

The night comes for us (The Night Comes for Us)
La mayor ensalada de hostias desde The raid 2. Una locura de película de acción, con unas coreografías brutales, y litros y litros de sangre.

Tres anuncios en las afueras (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri)
El film de Martin McDonagh es todo un tratado sobre la ira y sus consecuencias. Cocinada a fuego lento, la película se apoya en unos actores a cada cual más sobresaliente y en unos excelentes diálogos.

Un lugar tranquilo (A Quiet Place)
Nunca el silencio ha dado tanto miedo. Sin hacer mucho ruido la película se coloca entre lo mejor del terror de los últimos años.

Upgrade (Upgrade)
Fue una sorpresa inesperada. La clásica historia de venganza mejorada por un toque scifi y unas geniales escenas de acción que parecen creadas por un ordenador.

Vengadores: Infinity War (Avengers: Infinity War)
La épica por la épica, la historia va de un momento cumbre a otro sin dar respiro al espectador. Peca de no tener una entidad propia, por ser la primera mitad de una historia mayor, pero el cliffhanger final te lo hace olvidar todo.

Yo, Tonya (I, Tonya)
Cuesta saber que es verdad y que ficción en esta historia, pero la película hace una desmitificación brutal del sueño americano y como los medios pueden deformar la imagen de una persona. Todo el reparto está de 10.


TOP SERIES

Este año ha habido series realmente buenas (Bodyguard, The terrorThe Haunting of Hill House, Killing Eve, Patrick Melrose, Counterpart, GLOW, Manhunt: Unabomber, DaredevilKidding, Westworld, LoveNarcos: MexicoThe Marvelous Mrs. MaiselHomecoming), otras simplemente entretenidas o correctas (Altered Carbon, Jack Ryan, Star Trek: Discovery, Castle Rock, Ozark, Disenchantment, The Alienist, The End of the F***ing World, Fariña) y otras decepcionantes (Jessica Jones, The X-Files), pero las que más me han gustado han sido ManiacCobra KaiAmerican Crime Story: The Assassination of Gianni Versace y Sharp Objects.
Además Maniac posee el que considero fue el mejor episodio del año, "Utangatta". La lista de los mejores episodios del año la completan los siguientes:

Altered Carbon - 1x01 - "Out of the Past"
A medio camino entre Blade runner y Matrix, la serie empieza con mucha fuerza. Y deja sentada la base de su punto fuerte, las escenas de acción.

Bodyguard - Toda la temporada
Tensísima temporada que no da respiro al espectador, con seis episodios superasjutados sin tiempos muertos. Un thriller ejemplar que sabe como jugar hábilmente con ciertos temas de actualidad mezclados con unas buenas dosis de suspense y acción.

Castle Rock - 1x07 - "The Queen"
Un viaje por el tiempo y a través de la mente rota de Ruth nos deparó el mejor episodio de la temporada.

Cobra Kai - Toda la temporada
La secuela que Karate Kid merecía.

Counterpart - 1x07 - "The Sincerest Form of Flattery"
Como convertir a un personaje secundario y sin importancia en el más interesante de la serie.

Daredevil - 3x04 - "Blindsided"
La serie da lo mejor de si misma en los momentos de acción, y el motín de la prisión con ese plano secuencia impresionante, es uno de los grandes momentos que nos ha brindado.

Daredevil - 3x09 - "Revelations"
Fisk se convierte finalmente en Kingpin.

GLOW - 2x08 - "The Good Twin"
Debería estar en todas las listas de los mejores episodios del año. Las chicas de GLOW (y los guionistas) dan rienda suelta a su imaginación para hacer lo que quieren con el show, siendo el resultado un episodio muy especial y divertido.

Homecoming - 1x01 - "Mandatory"
Un capítulo muy Brian De Palma, lleno de de misterio, planos espectacularmente filmados y detalles que no se aprecian en un primer visionado.

Homecoming - 1x07 - "Test"
La verdad de lo que se esconde tras Homecoming se destapa y te hace explotar la cabeza.

Jack Ryan - 1x01 - "Pilot"
John Krasinski convence como el analista de la CIA, como lo hace este excelente primer episodio, llevando el mundo de Tom Clancy al mundo actual. El clímax final es de lo más potente que se pudo ver en cualquier serie de 2018.

Kidding - 1x07 - "Kintsugi"
El episodio guarda mis dos momentos preferidos de la temporada, uno divertido (toda la familia de Jeff mandando a tomar por culo a Vivian) y otro triste (Jeff explotando finalmente de rabia).

Killing Eve - 1x05 - "I Have a Thing About Bathrooms" 
El mejor momento de la temporada es el encuentro/cita entre Eve y Villanelle en casa de la primera. Saltan chispas.

Killing Eve - 1x08 - "God, I'm Tired"
El episodio sólo podría ser más redondo si al final Eve matase a Villanelle.

Love - 3x11 - "Anniversary Party"
Cuando todo parece que se va a la mierda, triunfa el amor. La serie tenía que dejarnos con un buen sabor de boca y lo hace.

Manhunt: Unabomber - 1x03 - "Fruit of the Poisonous Tree"
Fitz se acerca cada vez más a Kaczynski, pero se aleja cada vez más de sus compañeros. Para mí fue el culmen de la temporada, demostrando el poder de la palabra y la importancia que tuvo para atrapar al Unabomber.

Maniac - Toda la temporada
Un fascinante relato que utiliza un sinfín de géneros cinematográficos para hablar sobre como superar nuestros miedos y problemas, y como tratar de conectar con otras personas en un mundo lleno de caos. Extraordinaria Emma Stone. El episodio 9 es una maravilla.

Narcos: Mexico - 1x08 - "Just Say No"
La primera victoria de la DEA se salda con el secuestro de Kiki. Sólo por la escena pre-créditos ya merece la pena ver el episodio.

Narcos: Mexico - 1x10 - "Leyenda"
No me esperaba un final feliz, pero nada me había preparado para la crueldad de esta season finale. Totalmente amoral y lejos del clásico happy end. Fue el cierre perfecto para la temporada.

Patrick Melrose - 1x02 - "Never Mind"
No muestra nada, pero te deja marcado para siempre. Un capítulo demoledor, que nos hace entender por que Patrick es como es.

Sharp Objects - Toda la temporada
En ocasiones, más terrorífica que una película de terror y otras veces, más intensa que cualquier drama. Sharp Objects habla sobre como los horrores del pasado se quedan grabados en nuestra piel y como los pecados pasan de padres a hijos. Ese, "No se lo digas a mamá" es el culmen de una serie fantástica.

South Park - 22x02 - "A Boy and a Priest"
Sólo South Park podría ser capaz de hacer humor sobre abusos sexuales por parte de curas y que funcione.

Star Trek: Discovery - 1x02 - "Battle at the Binary Stars"
Posiblemente el episodio de Star Trek más espectacular jamás realizado.

The Haunting of Hill House - 1x01 - "Steven Sees a Ghost"
El episodio sienta las bases de lo que será el resto de la temporada, la historia de una familia desustructurada y el terror más puro siempre de la mano.

The Haunting of Hill House - 1x06 - "Two Storms"
Todo un prodigio de puesta en escena que se marca Flanagan con cinco planos secuencias para enmarcar y sin descuidar en ningún momento el drama ni el terror.

The Marvelous Mrs. Maisel - 2x02 - "Mid-way to Mid-town"
Es todo un gustazo ver como Midge pone en su lugar a un grupo de cómicos machistas. El episodio más divertido de la serie.

The terror - Toda la temporada
Una historia de horror que comienza cuando los supuestemente civilizados resultan ser unos salvajes. Una interesantísima lucha entre hombre y naturaleza con unas dosis acertadas de paranoia, donde no sobra ni falta ni un episodio.

The Toys That Made Us - 1x03 - "He-Man"
Este episodio tiene el poder... de la nostalgia de los 80, al hablar de uno de los iconos más míticos de aquella década y contar la estrafalaria historia que hay detrás de él.

The X-Files - 11x04 - "The Lost Art of Forehead Sweat"
Creo que The X-Files sólo debería hacer chorrisodios como éste, en ellos sale lo mejor de la serie original. El resto de la temporada fue sólo ruido, pero este episodio es brillante.

Unbreakable Kimmy Schmidt - 4x03 - "Party Monster: Scratching the Surface"
La serie se ríe con lucidez y mucho cachondeo de esos documentales que proliferan en Netfilx.

Westworld - 2x07 - "Les Écorchés"
El capítulo avanza a un ritmo trepidante, a base de giros y sorpresas. Y seguramente la mayor de ellas sea el regreso de Anthony Hopkins.

Westworld - 2x10 - "The Passenger"
Nolan y Joy dejan lo mejor para el final, y cierran la temporada con un episodio épico, sorprendente y que responde algunos enigmas, pero deja muchas preguntas.

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Saturday, December 01, 2018

El rey pescador

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un DJ de la radio se siente responsable de la muerte de la mujer de un vagabundo y tratará de ayudarlo, así ambos se verán envueltos en la búsqueda del Santo Grial en pleno Nueva York moderno.


LA ÚLTIMA CRUZADA
El guión de El rey pescador (The fisher king, 1991) surgió como una reacción del guionista Richard LaGravenese hacia los ochenta, a la que consideraba, "una década muy fea, así que quise hacer algo sobre el narcisismo y el sacrificio." Y con esa idea escribió su primer guión.
Escribió dos primeros borradores de la historia sin el personaje de Jack y creó cuatro versiones del guión con los personajes de Parry y Jack. En la primera de esas versiones del guión, Jack era un taxista muy inteligente y en la segunda era el heredero de una fortuna que para recibirla debía encontrar un marido a Lydia (éste personaje no aparecía en el primer guión). Tras completar la primera versión descubrió que tenía muchas similitudes con Rain man (1988) y tuvo que empezar de nuevo, manteniendo a los dos protagonistas. Tras escuchar el programa de Howard Stern decidió convertir al personaje de Jack en un polémico locutor de radio. LaGravenese vendió el guión a la Disney en 1988.
Las productoras Lynda Obst y Debra Hill tenían un acuerdo de producción con Disney y se propusieron llevar adelante el proyecto. Pero Disney comenzó a exigir cambios en el guión para acercar la película más a su estilo. Por ejemplo, querían hacer más amable el personaje de Jack y el hallazgo del Santo Grial sería convertido en una, "set piece de un thriller al estilo Topkapi," declaraba Obst. "El estudio quería eliminar las peculiaridades y luchamos por cada una de ellas como si fueran las joyas de la familia."
La película se le ofreció a Steven Spielberg y a James L. Brooks. Pero tras seis meses Jeffrey Katzenberg, presidente de la Disney, decidió no llevar adelante la película y se lo devolvió a Obst y Hill, de esta forma las productoras pudieron seguir ligadas a él cuando Disney vendió el proyecto a TriStar Pictures en 1989.
El rey pescador se ofreció a otros directores y el más interesado fue James Cameron, pero como estaba ocupado con Terminator 2: El juicio final (1991) tuvo que pasar del proyecto. De modo que Obst y Hill siguieron buscando quien se sentase en la silla de director, se barajaron los nombres de Ron Howard, Rob Reiner y Sydney Pollack, pero ellas consideraron a Terry Gilliam. "¡El estudio pensó que estábamos locas!," reconocía Hill. "Pero pensamos que si conseguíamos que alguien como él se interesara en el material, automáticamente lo mejoraría."
Tras el fracaso de Las aventuras del barón Munchausen (1988), película distribuida en Estados Unidos por la Columbia, Gilliam se encontraba trabajando en un nuevo proyecto llamado "The Minotaur", pero tenía problemas con el guión y en ese momento recibió de su agente Jack Rapke los guiones de La familia Addams y El rey pescador. Tras descartar el primero porque no le gustaba, Gilliam se sintió atraído por el segundo. "Me alucinó desde la primera página," declaraba el director. "Sencillamente lo entendía a la perfección: El diálogo era magnífico, podía identificarme con los personajes y hasta me gustaba que no estuviera plagado de efectos visuales." Tras hacer varias películas grandes, a Gilliam le apetecía hacer algo más pequeño y acababa de encontrar el proyecto perfecto.
El director le pidió a LaGravenese las versiones anteriores de su guión y según Gilliam, "eran aún mejores que la versión que el estudio había elegido." El director recuperó escenas que habían sido eliminadas por presiones de Disney y sólo añadió una idea propia al guión, la escena del baile en el estación de tren. "Originariamente, la escena consistía en que una vagabunda canta en Grand Central Station y el personaje de Jeff Bridges deja de hacer lo que está haciendo y la mira embelesado. Contemplando la muchedumbre de la estación, pensé: 'Es hora punta y toda esta gente corre de un lado a otro ensimismada en sus cosas. ¿No sería maravilloso si miraran a la persona que pasa a su lado, se enamoraran y empezaran a bailar?'." Al guionista le gustó la idea y la incluyó en el guión.
"La dolorosa verdad es que la razón de que me enviaran el guión de Richard LaGravenese era que querían que Robin Williams hiciera la película," reconocía el director. "Como Robin había participado en Munchausen y éramos colegas, me utilizaron de cebo." Y así fue, Williams aceptó participar en la película, interpretando a Parry.
Antes de entrar Gilliam en el proyecto, estaba previsto que el co-protagonista de la película fuera Billy Crystal en el papel de Jack. "Se habló de un paquete de Robin y él, pero yo no quería dos comediantes." El director prefería a un actor totalmente opuesto a Williams y así se lo explicó al actor, diciéndole que el papel de Jack tenía que interpretarlo, "un actor que no trabaje al mismo nivel que tú, no puede ser un hombre divertido, no puede ser ingenioso." 
Se consideró a Bruce Willis para el papel, pero al final se lo llevó Jeff Bridges. A Gilliam le convenció que era el actor idóneo su interpretación en Los fabulosos Baker Boys (1989). Bridges recibió un sueldo de 3 millones de dólares. Para meterse en el papel, el actor entrenó para ser un DJ, llegando a hacer apariciones en la radio bajo el nombre de Jack Lucas.
Se consideró a Ellen Barkin para el papel de Anne, pero sería Mercedes Ruehl la elegida.
Para escoger a la actriz que diera vida a Lydia hubo diferencias de opinión entre el director y las productoras. Gilliam había ideado al interés amoroso de Parry como una princesa medieval etérea, mientras que Hill y Obst creían que debía ser una mujer más sencilla. "Sentimos que ella debería representar a todas las chicas comunes que no son vistas como objetos de belleza," declaraba Obst. Al final la voluntad de las productoras prevaleció y Amanda Plummer fue contratada.
El resto del reparto se compuso con David Hyde Pierce (en el papel de Lou Rosen, el agente de Jack), Tom Waits (como un mendigo en silla de ruedas), Kathy Najimy (como una de las clientas del videoclub de Anne), Michael Jeter (interpretando a un vagabundo) y Harry Shearer y Melinda Culea (como los protagonistas de la sitcom que ven Jack y Anne).

RODAJE
El rodaje tuvo lugar entre el 21 de mayo de 1990 y el 16 de agosto del mismo año, en las ciudades de Nueva York y Los Angeles. Primero se rodaron todas las escenas de exteriores en la Gran Manzana, utilizando localizaciones tan emblemáticas de la ciudad como Grand Central Station, Manhattan Bridge o Central Park. Y una vez rodadas todas las escenas en Nueva York, la producción se movió a los estudios de la Columbia en Culver City (Los Angeles) para continuar el rodaje.
El edificio de la "Squadron A Armory" (que posteriormente formaría parte del Hunter College High School) en la 94 y Madison de Nueva York, se convirtió en el castillo del Grial, gracias al trabajo del diseñador de producción Mel Bourne, quien construyó vidrieras, una entrada y escaleras góticas.
El reparto se juntó dos semanas antes de empezar el rodaje para los ensayos, para ser así una máquina bien engrasada cuando éste se iniciase.
En Nueva York ocurrieron todo tipo de incidentes, desde interrupciones por el mal tiempo, hasta un vecino que llamó a la policía al ver el humo que utilizaban para iluminar una escena en la calle y otros llamaban a los bomberos con llamadas falsas (cuando se cansaban de las luces y ruidos del rodaje durante la noche) lo que provocaba retrasos en el rodaje. Uno de los mayores problemas durante la filmación lo provocó la irrupción del Departamento de Saneamiento que retiró todos los coches averiados de un muelle, que el equipo tenía previsto utilizar. Así que para poder rodar, el equipo tuvo que traer, "un montón de basura, coches y neveras, cosas que habían estado allí al principio," recordaba Bourne. Y una película llena de locos, fue interrumpida por uno cuando rodaron la escena de Williams y Bridges desnudos en Central Park, éste apareció montando en bicicleta y gritando por Williams. La producción tuvo que detenerse por horas esperando a que llegara la policía.
Mercedes Ruehl tuvo problemas para rodar la escena en la que Robin Williams canta una canción subido a una mesa. Originalmente la canción incluía partes más subidas de tono, las cuales incomodaron a la actriz. Conforme pasaba el día, Williams iba cambiando la canción, la cual se volvía cada vez más obscena. "Hicimos esto unas ocho veces y no me gustaba... Nunca en mi vida había sido el blanco de humor sexual. Estaba realmente rota," recordaba Ruehl. La actriz empezó a llorar y le dijo a Gilliam y Williams que sentía que se burlaban de ella. Al final redujeron el tono de la canción, con Williams encima de la mesa intentando desabrocharse el pantalón.
Por su logística, la escena más compleja de rodar fue la del vals en Grand Central Station en la que participaron 1.000 extras. Recurrieron a escuelas de baile para conseguir a la gente, pero cuando se dispusieron a rodar, descubrieron que la mayoría no sabía bailar. Tenían un espacio muy limitado de tiempo parar rodar la escena, así que el coreógrafo trató de enseñarles a bailar. "La cámara finalmente comenzó a rodar alrededor de las 4:30 de la mañana, ¡y teníamos que estar fuera a las 6:00!," recordaba Gilliam. La gente estaba bajando de los trenes cuando todavía estaban rodando, aún así la escena quedó fantástica.
Una escena igual de difícil de rodar, aunque por su carga emocional, fue aquella en la que Parry recuerda la muerte de su mujer y es perseguido por el Caballero Rojo por las calles de Nueva York. "Robin estaba desgarrando sus entrañas emocionalmente," recordaba el director. "Lo interesante sobre Robin en todas esas escenas es que siempre quería hacer otra toma. Sentía que tenía aún más angustia y dolor para verter en el personaje." Rodaron toda la secuencia de noche y cuando quedaba poco para que amaneciese, rodaron la última toma que de Parry corriendo completamente fuera de si. Al terminar de filmarla el actor se enfadó por no tener más oportunidades de rodar esa toma, ya que era un momento crucial. "Tuve que ir junto a él y decirle: 'Robin, lo que tenemos aquí es muy bueno. Y si al ver el metraje no lo es, te prometo que lo volveré a filmar'. Y tuve que abrazarlo básicamente y contenerlo," confesaba Gilliam.
Williams hizo una de las mejores interpretaciones de su carrera en esta película, si no la mejor y es que según Gilliam el personaje de Parry era, "en muchos aspectos, el más cercano a Robin, sólo en ese rango de locura, daño, miedo, dulzura y extravagancia. Creo que ese fue el papel que lo llevó al límite." El actor dio lo mejor de si mismo y aunque acostumbraba a improvisar en la mayoría de sus películas, apenas lo hizo en ésta, respetando el guión. Aún así cuando el actor quería improvisar en una escena, Gilliam primero la rodaba un par de veces como estaba escrita y después le daba a Williams una o dos tomas para que probara diferentes cosas.
La única escena que se improvisó por completo fue la del restaurante chino, debido a que se puso a llover y tuvieron que rodar en su interior de forma rápida.
Aunque no fuera una película con efectos visuales como los anteriores trabajos de Gilliam, tuvo sus dificultades crear al Caballero Rojo. La diseñadora de vestuario Beatrix Aruna Pasztor trajo a la película al artista Keith Greco y el escultor y diseñador Vincent Jefferds de "R and R Design", quienes construyeron la armadura del caballero, según las ideas de Gilliam, Bourne y Pasztor. "El concepto era el de un caballero como una encarnación del mal, desintegrándose, ardiendo, corroyéndose, con cenizas y brasas, y el caballo resoplando como una locomotora," declaraba Jefferds. La armadura, que pesaba más de 55 kilos, estaba hecha de espuma de látex sobre cuero y uretano, y llevaba un lanzallamas en el casco de aluminio, el cual era disparado por el coordinador de especialistas Chris Howell, quien interpretaba al Caballero Rojo.
Para el caballo del Caballero Rojo se utilizaron dos percherones de circo (Lightning y Goliath), uno para galopar y otro para encabritarse. Fueron entrenados por su dueño James Zoppe al sur de California. Los caballos debían ser pintados todos los días por Douglas J. White, ya que eran blancos y debían lucir un aspecto infernal.
Gilliam terminó la película dentro del presupuesto (que era de 24 millones de dólares), todo un cambio tras los grandes problemas presupuestarios de Las aventuras del barón Munchausen (1988).
Y fue una buena señal de lo que estaba por venir. La película fue un éxito crítico y comercial. Se estrenó en los Estados Unidos el 27 de septiembre de 1991 (tras una premiére en Beverly Hills once días antes) y recaudó unos excelentes 41.895.491 de dólares.
En el apartado de los premios, los más importantes que recibió fueron las cinco nominaciones al Oscar en las categorías de mejor actor principal (Robin Williams), mejor actriz secundaria (Mercedes Ruehl), mejor guión original (Richard LaGravenese), mejor dirección artística (Mel Bourne y Cindy Carr) y mejor banda sonora original (George Fenton). Siendo Mercedes Ruehl le única que alzó la estatuilla la noche de los Oscar.
La película se llevó además dos Globos de oro, al mejor actor de comedia (Robin Williams) y a la mejor actriz secundaria (Mercedes Ruehl). Ruehl se hizo prácticamente todos los premios aquel año como secundaria, ganando el premio Saturn, el de la Sociedad de críticos de Boston, la Asociación de críticos de Chicago o la Asociación de críticos de Los Angeles.

VALORACIÓN
Pese a no ser una historia propia de Gilliam, siempre he considerado a El rey pescador la mejor película del ex-Monty Python, o por lo menos es la que más me gusta a mí. Brazil es muy grande, pero en El rey pescador hay más corazón.
La película nos habla de como pesan los errores del pasado y de la carga del dolor. Jack sufre por sentirse culpable de la muerte de la mujer de Parry y busca la redención. Parry por su parte, está roto por dentro y es perseguido por sus demonios, el dolor y la ira (que tienen la forma de un caballero rojo). Su camino y búsqueda de algo sagrado, llámalo Santo Grial, llámalo amor, es la cura para ambos para dejar de ser los hombres en los que se han convertido.
Y es que El rey pescador trata también de lo difíciles que son las relaciones de pareja, Parry y Lydia son dos inadaptados que no encajan con nadie, pero que curiosamente han nacido para estar juntos. La de Jack y Anne es la relación más complicada, ella es una mujer pasional que le quiere sin miramientos, pero él tiene dudas de si la quiere o no, el hacerlo implicaría que ha cambiado, que ya no es ese engreído y malnacido de antes. Jack sólo está seguro de que la quiere cuando por fin a terminado su proceso de transformación, cuando es un buen hombre.
Y otro tema de la película es como nuestros actos afectan a la vida de otras personas, y lo peligroso que es actuar sin pensar en las consecuencias, en El rey pescador unas palabras inapropiadas a la persona inadecuada provocan una tragedia.
La película gana enteros cuando Jack decide ayudar a Parry, desde el momento que juntos espían a Lydia la película es otra, y se llena de vida. Ambos personajes funcionan muy bien por ser tan opuestos, uno complementa al otro. Creo que Parry sabe desde el primer momento que Jack es el DJ que incitó al asesino de su mujer, pero trata de darle la oportunidad de redimirse, eso hace que el personaje resulte todavía más bondadoso y positivo.
La película es poseedora de un apropiadísimo realismo mágico, que nos hace creer que estamos en un mundo a un paso de la fantasía, como esos maravillosos momentos en que Parry hace una silla con el morrión de una botella o cuando todo el mundo se pone a bailar en la estación de tren.
Tiene momentos que en su momento me impactaron, pero que al revisionarlos han perdido fuerza, tal vez porque de alguna forma los hemos visto en películas posteriores, como cuando Parry se declara a Lydia delante de su piso y demuestra saberlo todo sobre ella o cuando Anne habla sobre que Dios creó a la mujer y no al hombre a su imagen y semejanza. Otros me siguen entusiasmando como cuando Tom Waits habla sobre ser una brújula moral para el resto al ser un vagabundo en silla de ruedas, o el simbolismo de ese Pinocho que un niño le regala a Jack, quien también es un ser sin vida que debe recobrarla y Parry se convierte en su Pepito Grillo, su conciencia, y como en el cuento de Pinocho, la película trata también del viaje del alma humana y sobre el renacimiento.
El rey pescador posee una escena de esas que se quedan grabadas a fuego en tu memoria para siempre, la de la muerte de la mujer de Parry. Uno de los mejores momentos del cine de Gilliam. El instante en que ella recibe el disparo y su sangre y sesos le salpican la cara a Parry, es de los más demoledores que haya visto en una película y también de los más violentos, porque no es sólo una violencia física, si no una que te desgarra el alma. Ver en paralelo a Parry corriendo como un loco por la ciudad y terminar recibiendo una paliza de muerte, nos dejan en estado de shock. Cuando éste parecía haber encarrilado su vida, todo es un espejismo, el dolor que lleva con él es demasiado fuerte y necesita de un proceso para pasar página y empezar de nuevo, algo que casi le cuesta la vida.
Y que durante esa escena Parry vaya vestido de blanco no es casual, representa la pureza y la bondad, y que el traje no sea de su talla, nos hace ver que no encaja en ese mundo normal. Y la escena tiene un plano que me fascina, aquel en el que la imagen de Parry se duplica y deforma al verlo a través del cristal de la puerta del piso de Lydia, el cual muestra su lucha interior entre dejar atrás su vieja vida y abrazar la nueva, y presagia lo que sucederá a continuación. Además todo está coronado con la maravillosa partitura de George Fenton.
El reparto está fantástico, pero el que toca el cielo es Robin Williams, puede que Mercedes Ruelh se llevara el Oscar (la actriz está excelente), pero el protagonista de Jumanji roba cada escena en la que aparece y eso que en la mayoría de ellas tiene a su lado a un gigante como Jeff Bridges. Williams nos hace sentir la locura de Parry, pero también lo presenta como un ser divertido y bondadoso, el cual se gana nuestras simpatías desde el primer momento.
Se nota que a LaGravenese le asqueaba lo superficial y lo narcisista, porque trata de dar voz a aquellos que no la tienen y escupe directamente en la cara a la gente sin alma, ni escrúpulos. Los yuppies y ricos son gente fría e infelices, y los vagabundos, los pobres y los menos agraciados son los que realmente viven y terminan siendo felices.
La película es todo un canto a la vida, llena de dolor, locura y alegría. Es comedia, drama, aventura, un musical, y sobre todo una historia romántica. Lo tiene todo y todo funciona. Es una de las mejores películas de los 90. Si no la habéis visto, buscad el Santo Grial de Terry Gilliam y recibiréis la mejor de las recompensas.

CURIOSIDADES
Primera película de Terry Gilliam en la que no trabaja ningún miembro de los Monty Python.
Jeff Bridges utiliza la misma camiseta de béisbol en esta película que en El gran Lebowski (1998).
Uno de los hombres que ataca al principio de la película a Jeff Bridges está interpretado por Dan Futterman, el hijo de Robin Williams en Una jaula de grillos (1996).
Tras el estreno de la película y gracias a la escena del baile en Grand Central Station, todos los días de año nuevo la gente va la estación a bailar el vals con una orquesta.
Parry busca el Santo Grial. Terry Gilliam fue el director de Monty Python and the Holy Grail (1975).
Robin Williams era la primera elección para protagonizar ¿Qué pasa con Bob? (1991), pero como se encontraba rodando El rey pescador tuvo que rechazar el papel, que terminó recayendo en Bill Murray.
Antes de la entrada en el proyecto de Gilliam se consideró a Richard Pryor como uno de los protagonistas del film.
Se rodaron muchas más tomas del Caballero Rojo que las aparecidas en la película, pero Gilliam descubrió que cuanto menos mostraba al personaje, más poderosas eran sus escenas, así que decidió reducirlas al mínimo.
En el videoclub se pueden ver los posters de Brazil (1985) y Las aventuras del barón Munchausen (1988).
A Howard Stern le pidieron cintas de su programa, pero el locutor radiofónico les dijo que quería ser consultor de la película, ya que lo estaban tomando como modelo para el personaje de Jack. El estudio no quería pagarle a Stern y lo rechazaron, y a su vez Stern se negó a darles sus cintas.
El papel de Mercedes Ruehl se basa en una propietaria de videoclub italo-americana que conocía Richard LaGravenese.
El concepto original de Beatrix Aruna Pasztor para el Caballero Rojo era un traje hecho con cosas encontradas, como restos de piezas de metal, partes de automóviles o desechos industriales de todo tipo, pero Terry Gilliam quería que fuera algo más puramente medieval y se cambió por la imagen infernal vista en la película.
Originalmente Gilliam había escogido la canción "Groovin'" de The Young Rascals para que fuera la que los vagabundos le cantan a Jack al comienzo de la película, pero al final se decantó por "How About You?" por sugerencia de Harry Nilsson, quien canta la canción de los créditos finales.
Mercedes Ruehl escribió una tesis sobre "La tierra baldía" de T. S. Eliot y la leyenda del rey pescador mientras estaba en la universidad.
Inicialmente Stephen Sondheim no permitió que reescribieran las letras de sus canciones para la película, pero como Michael Jeter, quien tenía un papel como vagabundo, era amigo del compositor, al final permitió que reescribieran "Everything's Coming Up Roses".
Richard LaGravenese tiene un cameo como un hombre con una camisa de fuerza.
La película tiene varios paralelismos con la historia del Grial. Parry es el diminutivo de Parsifal o Perceval, uno de los caballeros de la mesa redonda del rey Arturo, que busca el Santo Grial. Parsifal es el elegido para curar al rey pescador, que en la película sería Jack. Además Parsifal también lucha contra un caballero rojo.
En las estanterías del videoclub de Anne se pueden ver entre otras las siguientes películas en VHS: Head (1968), Roxanne (1987), Ahora me toca a mí (1980), Un beso para Birdie (1963), Mira quien habla (1989), Ifigenia (1977), A sangre fría (1967), California Suite (1978), Black Ghost (1990), Dracula padre e hijo (1976), Materia caliente (1979), Funny Girl (1968), Mis siete hijos (1955), Loving You (1957), Un espía super guay (1987), Escuela de genios (1985), Un beso para Birdie (1963) y Ciclón (1987). Todas son películas distribuidas por la Columbia.

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Thursday, November 01, 2018

American graffiti

¿Dónde estabas tú en el 62?

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Cuatro amigos de Modesto pasan su última noche juntos, en la cual vivirán diferentes aventuras que les marcarán para siempre, siendo las chicas, los coches y el rock and roll el centro de su universo particular.

OTRA NOCHE TRANQUILA EN MODESTO
La génesis de American graffiti (American Graffiti, 1973) surgió de un reto de Francis Ford Coppola a su amigo George Lucas durante la producción de THX 1138 (1971). "[Coppola] me dijo, 'Mira, todo el mundo piensa que eres un tipo frío de ciencia ficción, un verdadero antipático. ¿Por qué no haces algo cálido y humano?'," recordaba Lucas.
Con esa motivación, el director escribió un tratamiento de una historia situada en su ciudad natal, Modesto en 1962, con una gran carga semi-biográfica, en la que colaboraron los guionistas Willard Huyck y Gloria Katz (Indiana Jones y el templo maldito), quienes añadieron sus propias vivencias.
Inicialmente tras THX 1138, Lucas esperaba rodar Apocalypse Now (1979), pero Columbia Pictures terminó cancelando el proyecto, así que el director decidió seguir adelante con American graffiti. Gary Kurtz, el productor asignado a Apocalypse Now, se sintió interesado por el proyecto y colaboró con Lucas para hacerlo realidad.
El proyecto fue ofrecido a todos los estudios, pero a ninguno le interesó. Lucas necesitaba dinero para que alguien escribiera el guión y sin eso el proyecto seguía parado. Al final Lucas consiguió llamar la atención de la United Artists, con quien trató de llegar a un acuerdo. En aquel momento fue invitado por el Festival de Cannes a la quincena de directores por THX 1138, y mientras se encontraba en la ciudad francesa habló con el presidente de la United, David Picker, quien le dio 10.000 dólares para escribir el guión. Llegar a ese momento le llevó a Lucas dos años.
Mientras se encontraba en Europa, Lucas contactó con Huyck y Katz para que escribieran el guión, pero estos se encontraban enfrascados en su propia película Messiah of Evil (1973) y no pudieron aceptar. Por esa razón Lucas le encargó a Richard Walter, un amigo suyo de la USC School of Cinematic Arts, que escribiera el guión, a cambio de todo el dinero que tenía el proyecto, los 10.000 dólares entregados por Picker. Pero a su regreso, Lucas comprobó que el guión, "no estaba mal escrito, simplemente no era para nada lo que quería que fuera la película. Era una clase de película totalmente diferente, en lugar de carreras de resistencia, estaban jugando al gallina [cuando dos coches juegan a ver quien se aparta primero] y cosas que no se relacionaban en absoluto con la forma en la que crecí." 
Desconforme con el guión, y como no tenía más dinero, a Lucas no le quedó más remedio que sentarse y escribirlo el mismo, algo que sólo le llevó tres semanas. La música es una pieza fundamental en la película y el director escogió una canción para cada escena, la cual escuchaba mientras la escribía. Así creó una historia que trata sobre, "el desafío y el riesgo de dejar tu ciudad natal, tu nido y salir al mundo," declaraba Lucas. "Creo que en mi vida eso es muy importante. En varios momentos de mi vida, he tomado grandes riesgos. Y no creo que estuviera donde estoy hoy día si no lo hubiera hecho." 
Riesgo como el que corrió para llevar adelante American graffiti, y es que Lucas y su mujer, Marcia Lucas, habían pagado de su propio bolsillo el viaje a Cannes y cuando volvieron no tenían dinero, de modo que tuvieron que, "pedir prestado a mis padres y a mis amigos, finalmente Marcia consiguió un trabajo como asistente de montaje, así que eso nos ayudó a sobrevivir a través de ese periodo. Fue una época muy dura para mí." Y tan claro tenía que American graffiti sería su siguiente película, que rechazó dirigir todo tipo de largometrajes, como Fría como un diamante (1973), Tommy (1975) y Hair (1979).
Cuando completó el guión Lucas se lo entregó a la United Artists y fue rechazado por la productora. El director llevó de nuevo el guión a todos los estudios y fue rechazado por todos durante cerca de siete meses. La película estuvo a punto de ser producida por American International Pictures, productora de películas de serie B, pero no funcionó, según Lucas porque, "era demasiado extraño para ellos en términos de estilo."
Tras realizar Lucas una re-escritura, Universal Pictures finalmente demostró interés en el proyecto, pero le dijeron al director que necesitaban asociar a alguien de renombre a la película para poder lanzarla, así que Lucas llamó a Coppola y éste se convirtió en su productor. Y así American graffiti obtuvo luz verde. La Universal había asignado al proyecto un presupuesto de 600.000 dólares, pero tras la entrada de Coppola añadieron otros 175.000 más. Por su parte, Lucas recibiría un cheque de 20.000 dólares por su trabajo en ella.
Dos meses antes de empezar a rodar, Lucas llamó a Huyck y Katz, quienes ya estaban libres, para reescribir el guión. El director tenía clara la aportación de ambos al libreto, "no cambiaron la estructura, lo que hicieron fue mejorar el diálogo, hacerlo más divertido, más humano y auténtico. Y también escribieron la relación de Steve y Laurie. Tomaron todas esas escenas y las hicieron funcionar. Así que, aunque lo mejoraron en gran parte, básicamente era mi historia. Las escenas son mías, el diálogo suyo."

CASTING
Se realizó un largo proceso de casting para dar con el reparto, algo que requirió cerca de seis meses. A las pruebas se presentaron multitud de jóvenes, entre ellos Mark Hamill (el futuro Luke Skywalker).
Más de cien actores hicieron audiciones para el papel de Curt Henderson, hasta que finalmente Richard Dreyfuss fue escogido. A Lucas le impresionó tanto el análisis que el actor hizo del papel, que le dio la opción de escoger que papel quería interpretar, si el de Curt o el de Terry, y Dreyfuss escogió el primero.
Fred Roos, el director de casting, sugirió el nombre de Ron Howard para el papel de Steve Bolander, ya que conocía al actor de la serie El show de Andy Griffith (1960–68) de la que era co-protagonista. El futuro director de Willow aceptó el papel para dejar atrás su carrera de actor infantil.
Paul Le Mat se llevó el papel del rebelde John. El actor cobró un sueldo de 3.600 dólares por participar en la película.
Y Charles Martin Smith se hizo con el papel de Terry, tras haber sido rechazado por Bob Balaban. "Recuerdo decirle a mi agente, 'Oh, acabo de interpretar a un puñado de adolescentes, y tengo cerca de 25 años. Realmente no debería tratar de ser un adolescente nunca más'," admitió Balaban.
En el lado femenino, la joven Mackenzie Phillips de tan sólo 12 años, consiguió una audición para la película, tras ser descubierta por Fred Roos en una actuación con el grupo que había formado con otros tres compañeros de clase. La actriz se llevó el papel de Carol frente a otras 250 chicas que también optaban al papel. American graffiti significó su debut en el cine.
Jack Nicholson le había recomendado a su amigo Fred Roos que debía conocer a Candy Clark. La actriz se presentó a la audición e hizo una prueba de pantalla con Charles Martin Smith, quien ya había conseguido su papel. La actriz, más alta que su compañero, creyó que no le darían el papel, pero para su sorpresa, al día siguiente la llamaron para decirle que lo había conseguido. "Creo que nuestra diferencia de altura lo hizo más divertido, encantador y bonito," declaraba la actriz.
Cindy Williams fue llamada para una prueba justo el día después de que regresara de España de rodar Viajes con mi tía (1972), por lo que no estaba muy deseosa de hacer ninguna, pero la insistencia de Fred Roos hizo que se presentara a ella. Tras leer el guión expresó su interés por los papeles de Debbie y Carol, pero ya habían sido dados a Candy Clark y Mackenzie Phillips, y querían que interpretara a Laurie, papel que no le interesaba. Tras realizar una prueba de pantalla con Howard le ofrecieron el papel, pero la actriz lo rechazó. Sólo terminaría aceptándolo cuando la llamó Coppola, y es que no pudo decirle que no, ya que era una gran fan de Ya eres un gran chico (1966).
Suzanne Somers sería quien daría vida a la chica rubia del T-Bird, con quien se obsesiona el personaje de Curt. La actriz tuvo una breve participación, "trabajé una noche en la película y me pagaron 136,72 dólares. Dije dos líneas o mejor dicho, dije las palabras, 'Te quiero', cuando pasaba en un coche." 
Lucas escuchaba a DJ Wolfman Jack en la radio cuando se encontraba en la escuela secundaria y lo incluyó en su guión. Coppola animó al director a contratar al auténtico Wolfman para hacer de si mismo, algo que el DJ aceptó.
El ahora popular Harrison Ford realizó uno de sus primeros papeles en el cine dando vida a Bob Falfa. Y este hecho cambió el curso de su carrera, ya que fue el momento en que conoció a Lucas. "No tenía ni idea de quien era George," admitía el actor. "Hice una audición para American graffiti y él estaba sentado en la parte posterior de la habitación, y nunca me lo presentaron." Fue gracias a Fred Roos que consiguió el papel, demostrando de nuevo el gran olfato del director de casting. Ford hacía para trabajos de carpintería para Roos, y éste ayudó a lanzar su carrera en sus inicios, ya que creía en su talento. El actor cobró 500 dólares a la semana por su participación en la película. Lucas quería que se cortara el pelo, pero Ford se negó a hacerlo y le sugirió al director que podría llevar en su lugar un sombrero de vaquero. "George pensó en ello y recordó a un grupo de tipos de Modesto, California, que conducían por ahí, como mi personaje, y llevaban sombreros de vaquero, así que resultó que realmente encajaba en la película," recordaba el actor.
Una joven Kathleen Quinlan de 18 años consiguió el papel de Peg. La actriz recién graduada de la escuela secundaria, regresó a su instituto, el Tamalpais High School, para rodar en su gimnasio escenas de la película. Fue su profesor quien la recomendó a Roos, cuando éste buscaba jóvenes actores en dicho instituto.
Bo Hopkins se hizo con el papel de Joe, uno de los miembros de la banda de los Faraones. El actor compaginó el rodaje de la película con los ensayos de Los traficantes (1973). Rodaba por la semana American graffiti y los fines de semana viaja a Los Angeles para ensayar con Burt Reynolds.

RODAJE
Lucas quería rodar en Modesto, su ciudad natal, y en la que tenía lugar la historia, pero al final el director decidió no filmar allí, ya que sintió que había cambiado demasiado en los últimos diez años. En su lugar empezaron a rodar en San Rafael (California), pero tras la primera noche de rodaje la ciudad revocó el permiso por las quejas de los propietarios de diferentes locales, a quienes el bloqueo de la calle principal estaba afectando a sus negocios. La producción se movió a la cercana ciudad de Petaluma (California), aún así Lucas se las arregló para conseguir que le permitieran rodar un día más en San Rafael, en el que aprovechó para rodar planos de conducción. La producción no perdió ni un día de rodaje.
Se emplearon otras localizaciones además de Petaluma, como el restaurante "Mel's" que se encontraba en San Francisco, la estación de radio de Wolfman Jack estaba situada en Berkeley, en Concord se encontraba el aeropuerto visto en la escena final y se rodó también en el gimnasio del Tamalpais High School de Mill Valley. La película se filmó desde el 26 de junio de 1972 hasta el 4 de agosto del mismo año. Rodaban desde que se ponía el sol hasta las 6 de la mañana, y toda la película se filmó prácticamente en orden cronológico.
Todo el reparto se alojaba en un Holiday Inn local y dado el bajo presupuesto de la película no había vestuarios o salas de maquillaje, lo único que había era una única caravana para todos los actores, donde podían cambiarse.
El rodaje no tuvo interferencia alguna de la Universal, ya que la consideraban una película de bajo presupuesto. Aún así, el rodaje estuvo lleno de problemas. "American graffiti fue una experiencia bastante horrenda para mí," admitía el director. "Fueron 28 días de rodaje de noche, en condiciones muy, muy difíciles, y no soy una "persona nocturna", y hacer una película en tan corto espacio de tiempo con todo tipo de coches, fue algo muy complicado."
No ayudaron los múltiples contratiempos con los que se enfrentó el director, y fueron muchos. El día antes que empezara el rodaje, un miembro del equipo fue arrestado por cultivar maría. El primer día tardaron tanto en poder montar las cámaras en los coches que provocó un retraso de medio día en el rodaje, y sólo estaban empezando. El segundo día tuvieron problemas de enfoque con la cámara, y un asistente de cámara fue atropellado por un coche, quien acabó en un hospital, y si eso no fuera suficiente, un incendio en un restaurante cercano trajo a los bomberos y sus sirenas lo que hizo imposible filmar nada. En los sucesivos días las cosas no mejoraron. Paul Le Mat tuvo que ser llevado al hospital por una reacción alérgica a las nueces, tras comer una ensalada waldorf. Harrison Ford, Le Mat y Bo Hopkins a menudo se emborrachaban entre tomas y llevaban a cabo competiciones de escalada a lo alto de la señal del Holiday Inn. No contento con eso, Ford fue arrestado una noche por una pelea en un bar y también lo echaron de su habitación del hotel. Le Mat tiró a la piscina del hotel a Dreyfuss, con la mala suerte que el actor se golpeó la cabeza, y para colmo de males fue justo antes de rodar la escena en la que Curt se une a los Faraones, y tuvieron que disimular su ojo morado con maquillaje. Rodando la carrera del final de la película, a uno de los coches se le rompió un eje, después de cambiarlo se le rompió el eje de repuesto y si eso no fuera suficiente, dos de los cámaras casi son atropellados por el mismo coche. Y además un actor prendió fuego a la habitación de hotel de George Lucas.
Lucas consideró originalmente encargarse de las labores de fotografía él mismo, pero terminó descartando la idea y contó con dos cámaras, Jan D'Alquen y Ron Eveslage y sin la figura de un auténtico director de fotografía. Pero tuvieron que recurrir a Haskell Wexler, acreditado como consultor visual, cuando D'Alquen y Eveslage se vieron incapaces de iluminar correctamente las escenas nocturnas. Wexler fue acreditado como consultor visual y fue el verdadero director de fotografía de la película. Le dio a American graffiti su estilo visual único, que navega entre lo documental y lo nostálgico, con colores saturados, que le da un look parecido al de un tocadiscos, tal y como quería Lucas. Wexler voló cada noche al set de rodaje desde Los Angeles, para regresar de nuevo durante el día para rodar anuncios en su propia compañía, así durante cinco semanas. Parte del look documental también se debió a la elección de Lucas de utilizar cámaras Techniscope para crear ese efecto, tras descartar las CinemaScope que resultaban muy costosas.
La película tenía un bajo presupuesto, pero necesitaban juntar una gran cantidad de coches clásicos para recrear el Modesto de los 60, para ello se publicitaron durante tres semanas por radios de rock and roll para reunir coches para la película, así como a gente que tuviera un look de finales de los 50. Se presentaron cerca de 1.000 personas con sus respectivos coches, de los cuales quedaron aproximadamente 300 para participar en la película. Tomaron una foto del coche y del conductor, además de sus datos, y así construyeron una base de datos. Cada noche cuando iban a rodar y necesitaba coches, llamaban a las personas que necesitaban, entre unas 40 y 50 personas, aunque solían aparecer bastantes menos. El acuerdo era que lo harían gratis y sólo tenían que darles de comer, así pudieron llevarlo a cabo sin tener apenas dinero.
A la hora de rodar la escena final en la que el coche que conduce Falfa se sale de la carretera y da una vuelta de campana, ésta no salió como estaba previsto y el especialista no consiguió que el coche volcara. Como no tenían tiempo, le dieron la vuelta al coche y rodaron las escenas con los actores. Tenían un segundo coche que era el que explotaría y lo utilizaron para rodar el momento del coche volcando, pero no fue fácil de rodar. Lucas volvió a las dos semanas con otro especialista para filmar el accidente, pero tampoco consiguieron que diera la vuelta de campana. El director tuvo que volver de nuevo, "creo que cuatro o cinco veces antes que finalmente conseguimos hacer volcar ese coche," recordaba Lucas.
Toda la problemática con el especialista rodando el accidente de coche, provocó un cambio en el planning de rodaje y decidieron que debían rodar de inmediato la escena en la que Steve le dice a Laurie que no se irá con Curt, y que estaba prevista rodarla otro día. Aquella noche Howard y Williams ya habían rodado sus escenas y se disponían a irse del set, cuando fueron llamados de urgencia para rodar la escena, ya que Lucas quería filmarla antes que saliera el sol. Ambos actores tuvieron que cambiarse de ropa y disponerse a rodar una escena que no habían ensayado. Lucas les dijo que simplemente improvisaran, cosa que hicieron y la escena salió en una única toma.
Muchas otras escenas surgieron de la improvisación o de forma imprevista. Por ejemplo, la escena posterior a la carrera final, en la que John admite a Terry que estaba perdiendo la carrera cuando el coche de Falfa perdió el control, fue improvisada por Paul Le Mat y Charles Martin Smith ya que no tuvieron tiempo para prepararla, y al igual que la escena de Steve y Laurie, también estaba prevista de ser filmada en otro momento.
Tampoco estaba previsto que Terry chocase con su moto al principio de la película, el actor realmente perdió el control de la moto, ya que no sabía conducir una.
El momento en el que un coche se detiene al lado del de John y Carol y una chica lanza un globo de agua que impacta en Carol, no estaba previsto que el globo le diera a la actriz, debía simplemente chocar contra la ventana y mojar a la joven, la cual se enfadaría por el suceso. Cuando el globo golpeó a Mackenzie Phillips, no pudo contener la risa y la actriz siguió igualmente con la escena improvisando sobre la marcha. Lucas decidió mantener así la escena en la película.
Y la escena de la licorería, en la que Terry le pide dinero a Debbie, Candy Clark dijo mal una frase en la primera toma y quiso hacer una segunda, pero Lucas le dijo que no era necesario y mantuvo esa toma en el montaje final.
La banda sonora de la película es uno de sus puntos fuertes y una de las razones por la que la película es recordada. Originalmente estaba previsto que estuviera formada por unas 80 canciones de los 50 y 60, pero el presupuesto de la película redujo esa lista a 44 (se eliminaron, por ejemplo, todos los temas de Elvis Presley). Para incluirlas en la película pagaron aproximadamente 80.000 dólares, una cifra irrisoria si se compara con lo que se pagaría a día de hoy.
Lucas quería que su mujer Marcia Lucas editara la película, pero Ned Tanen (ejecutivo de la Universal) insistió en que contrataran a Verna Fields (Tiburón). Fields hizo el primer montaje de la película, pero tuvo que marcharse para reanudar su trabajo en el montaje de ¿Qué me pasa, doctor? (1972) y Marcia terminó de editar la película. El primer montaje de la película era de tres horas, para que tuviera una duración más accesible, se hicieron diferentes cortes hasta dejarla con sus 110 minutos definitivos, lo que requirió de seis meses de trabajo. La película estuvo montada en diciembre de 1972.
A Coppola y Tanen no les gustaba el título de American graffiti y le sugirieron a Lucas que titulara a la película "Another Slow Night in Modesto" o "Rock Around the Block". Pero Lucas se opuso y se mantuvo el título original.
Se hizo un pase de prueba de la película con público joven en San Francisco, y al que asistió Tanen. La respuesta del público fue muy positiva, pero aún así al jefe de la Universal no le convenció, diciendo que no se podía estrenar. Eso enfureció a Coppola quien allí mismo se ofreció a comprar la película a la Universal, ante la mirada de un Lucas en estado de shock. Finalmente Coppola no tuvo que comprar la película y la Universal decidió estrenarla después de seis meses con la condición de que pudiesen sugerir algunos cambios, algo que no gustó a Lucas. Esos cambios se tradujeron en reducir el metraje cinco minutos para hacer la película más corta. Se eliminaron tres escenas, aquella en la que un profesor regaña a Steve en el baile del gimnasio, el momento en que Terry aparca el coche de Steve al lado de un vendedor de coches sentado una silla gigante, quien trata de venderle uno y el momento en que Falfa canta "Some Enchanted Evening" a Laurie. Cuando unos años después La guerra de las galaxias se convirtió en un enorme éxito, Lucas obligó a la Universal a incluir de nuevo esas tres escenas para la edición en vídeo de la película.
La película se estrenó finalmente el 11 de agosto de 1973 (tras una premiere el 1 de agosto) y resultó ser un éxito apoteósico con el que nadie contaba. En los Estados Unidos amasó la sorprendente cifra de 115.000.000 de dólares.
Y no pasó desapercibida a la hora de los premios, siendo nominada a cinco Oscars, en las categorías de mejor película (Francis Ford Coppola y Gary Kurtz), mejor director (George Lucas), mejor actriz secundaria (Candy Clark), mejor guión original (George Lucas, Gloria Katz y Willard Huyck) y mejor montaje (Verna Fields y Marcia Lucas), aunque no logró hacerse con ninguna estatuilla.
La película fue lucrativa para todos, ya que Lucas cedió uno de sus puntos porcentuales de los beneficios de la película dividiéndolo a partes iguales entre los actores (incluido Wolfman Jack), quienes recibieron un sencillo 1%, que con el paso de las décadas se convirtió en más de un millón de dólares para cada uno.

VALORACIÓN
Si Cuenta conmigo es la película que mejor habla de la infancia, American graffiti es la que mejor lo hace sobre la adolescencia, justo el momento antes (incluso diría la noche antes) en el que cuatro jóvenes se convierten en adultos. Y ambas curiosamente están protagonizadas por Richard Dreyfuss.
Lucas le imprime un estilo casi documental a la película, y le pone mucho corazón, se nota que es una historia cercana para él, que ésta es su adolescencia, pero consigue que sintamos que también es la nuestra. Perfectamente podríamos haber vivido cualquiera de las desventuras de sus cuatro protagonistas, en algún momento de nuestras vidas hemos sido como Curt, Steve, John o Terry, seguro que podemos identificarnos con uno o varios de ellos. Terry es un joven patoso al que todo sale mal, John es el mejor en algo que le apasiona, Steve alguien metido en una relación de pareja que vive un momento crucial y Curt un joven maduro que puede tener un gran futuro por delante. ¿quien no ha sido así en algún momento de su vida?
Al mismo tiempo la película habla de una generación anterior a Vietnam, al Watergate o a la muerte de Kennedy (en un momento de la película se dice que Curt sueña con estrechar su mano), una generación sencilla, inocente y despreocupada, previa a todo lo malo que estaba por venir en los Estados Unidos. Lucas parece decirnos que cualquier pasado fue mejor. Y el cartel final mostrando el destino que cada uno de los protagonistas, lo confirma con la desaparición de Terry en Vietnam. Su muerte y la de John por causa de un conductor borracho nos dejan con el corazón en un puño. Un final amargo, pero necesario para el discurso de Lucas.
Y hablando de los personajes, Terry sólo sueña con conseguir a una chica y pasar una gran noche, y pese a su patosidad y mentiras logra gustar a Debbie, aunque aprende que lo mejor habría sido ser él mismo desde el principio. Es el personaje más divertido y se gana nuestras simpatías desde el momento en que estrella su moto.
La relación de Steve y Laurie es muy interesante y es algo más compleja que el típico amor de instituto. Ella se muestra siempre como la más madura y decidida de ambos, de hecho, salen juntos porque ella dio el primer paso y él es un inmaduro que tiene dudas sobre su relación. Ambos atraviesan un momento en que las decisiones que tomen les marcaran para siempre. Steve le propone verse con otra gente, lo que ella no se toma a bien, y provoca que tome la mala decisión de subirse al coche de Falfa, pero cuando tienen el accidente ambos se dan cuenta que quieren estar juntos, tanto que él decide no irse con Curt a la universidad. Su relación se ha puesto ha prueba y ahora es más fuerte.
John es el arquetipo del chico popular y rebelde, un rey al que todos quieren arrebatarle su corona y en el fondo sabe que sus días están contados, en parte porque se está haciendo mayor. Su noche de "niñera" con Carol, la trama más divertida de la película, muestra de forma más que obvia que ha madurado. Su relación con Carol consigue además sacarle de su rol de tío duro y de mostrarlo como alguien más humano durante una noche inolvidable.
Curt es el mejor personaje de película y Dreyfuss está sensacional en el papel, destacando sobre sus compañeros de reparto. Sus dudas sobre que decisión tomar para su futuro, todos las hemos tenido. Todo lo vivido durante esa última noche, sus conversaciones con el profesor que por miedo volvió a casa, el ser aceptado por los Faraones (jóvenes sin verdadero futuro), el estar con su ex que le recuerda sus sueños, hacen que termine tomando la decisión de ir a al universidad. Atrás se quedan sus amigos y sus fantasías en forma de una rubia en un T-Bird. Ese ángel rubio al volante de un coche blanco es una ensoñación de Curt de lo que sería permanecer en casa, es muy revelador que cuando ella le llama por teléfono al final de la película, él sepa que no la verá al día siguiente como ella le propone, ya no le importa porque ha decidido salir del nido y como sus demás amigos, también ha madurado. Es mágico ese momento en que Curt ve el T-Bird desde el avión cuando se marcha de su hogar.
Wolfman es, además de un original hilo de unión y narrador de la película, una figura mítica, una especie de mago de Oz, por eso es tan fascinante su encuentro con Curt al final de la película, mostrando a ese misterioso ser de las ondas como alguien de carne y hueso, quien termina ayudando de forma desinteresada al joven. Esa escena hace más grande y mítico al personaje.
Lucas tuvo una idea revolucionaria al no utilizar música instrumental y usar sólo canciones, las cuales te sitúan perfectamente en la época en la que acontece la historia, mucho mejor de lo que lo haría una partitura clásica. Pero es que además escogió una brillante selección de temas, que han quedado para el recuerdo como una de las mejores bandas sonoras que hayan existido.
El casting fue todo un acierto y vemos como cada actor encaja a la perfección en su personaje, como si se interpretaran a si mismos. Y descubrió algunos talentos que darían mucho que hablar en años posteriores.
Entre su recreación de los 60, su selección musical y el gusto por los coches, se ha convertido en una película de culto con una legión de fans detrás. Son muchos los que acuden con su propio coche clásico a la "Graffiti Classic Car Parade", que se organiza en Modesto todos los años desde 2002, para recordar la película y vivir su espíritu.
Película memorable donde las haya y que se encuentra dentro de lo mejor del cine de los 70. Lucas nos habla sobre el proceso de madurar mediante una película única y atemporal, ya que por mucho que se situé en los 60, yo no viví esa década y me siento identificado por ella y entiendo lo que el director quiere contar. Para mí la verdadera obra maestra de George Lucas no está en un galaxia muy lejana, si no en un universo muy cercano, uno llamado American graffiti.

CURIOSIDADES
Como un homenaje a la anterior película de George Lucas THX 1138 (1971), la matrícula del coche de John Milner es "THX 138".
La frase, "Me encantan los polos, ¿sabes?" ("Sticky little mothers, ain't they" en la versión original) que Wolfman Jack dice a Curt (Richard Dreyfuss) fue improvisada.
Toda la escena del baile fue filmada en un único día.
El avión visto al final de la película había sido propiedad del grupo de rock Grand Funk Railroad.
La MGM, Paramount Pictures, 20th Century Fox y Columbia Pictures rechazaron co-financiar y distribuir la película.
George Lucas se perdió su reunión de la escuela secundaria porque estaba ocupado rodando la película.
Razones presupuestarias llevaron a Lucas a eliminar la escena de apertura de la película, en la cual Blonde Angel conduce su Ford Thunderbird por un cine al aire libre vacío y se revela que ella realmente no existe.
En la escena en la que al coche de policía le arrancan el eje trasero, se puede ver un cine al fondo que anuncia la película Dementia 13 (1963) de Francis Ford Coppola.
George Lucas se inspiró en la película Los inútiles (1953) de Federico Fellini.
John y Steve nunca se hablan directamente el uno al otro y lo único que Steve le dice a John es "¡Milner, eres un hijo de zorra!" después del accidente de coche.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
Aunque supuestamente Steve es un año mayor que Laurie, en realidad Ron Howard era siete años más joven que Cindy Williams.
La voz que se oye al otro lado del teléfono cuando Wolfman Jack hace una broma a Pinky's Pizza es la de George Lucas.
El Chevy del 55 que conduce Bob Falfa es el mismo coche que se utilizó en Carretera asfaltada en dos direcciones (1971).
Willard Huyck y Gloria Katz querían incluir al final de la película un cartel adicional donde se explicara el destino de las chicas, pero Lucas rechazó hacerlo alegando que alargaría demasiado el final de la película.
El dueño del Thunderbird conducido por Suzanne Somers no se separó de su preciada posesión ni un segundo durante el rodaje y además siempre estaba limpiándolo .
El número 327 es recurrente en las películas de George Lucas. En American graffiti puede verse grabado en el costado de un motor. Dicho número también aparece en La guerra de las galaxias (1977), El imperio contraataca (1980) y en La amenaza fantasma (1999).
Para las escenas de conversaciones entre conductores en coches diferentes, se utilizaron dos cámaras rodando simultáneamente, lo que provocó una reducción de los tiempos de producción.
El póster de la película fue dibujado por Mort Drucker artista de Mad Magazine, que terminaría haciendo en 1974 una parodia de la película para dicha revista titulada "American Confetti".
En 2007, el American Film Institute situó American graffiti en el puesto 62 de su lista de las mejoras películas de todos los tiempos.
Originalmente en los créditos finales se indicaba que John Milner era asesinado en junio de 1964, pero en versiones posteriores a 1979 de la película se modificó a diciembre de 1964. Esto se hizo seguramente para dar sentido a la secuela de la película, Más American Graffiti (1979), que narraba la historia de Milner en diciembre de 1964.
Debido al bajo presupuesto, Lucas no pudo pagar a todos los miembros del equipo, para compensarlo acordó darles un crédito en pantalla en lugar de darles dinero. Esto era algo inusual, ya que sólo eran acreditados los jefes de departamento.
Fue Walter Murch, el editor de sonido de la película, quien le sugirió a Lucas que convirtiera el programa de radio de Wolfman Jack en la columna vertebral de la película.
Varios personajes de la película corresponden a diferentes etapas de la vida de George Lucas. Curt Henderson es de su época universitaria, John Milner se basa en su adolescencia con su interés en las carreras callejeras y Terry Fields corresponde a sus años de nerd a comienzos de la escuela secundaria.
Ron Howard era uno de los protagonistas de la serie Días felices (1974-84), la cual generó el spin-off Laverne y Shirley (1976-83) protagonizado por Cindy Williams.
El personaje John (Paul Le Mat) recibió su nombre del director John Milius.
Candy Clark consiguió su nominación al Oscar como mejor actriz secundaria porque hizo una campaña para promocionarla, la cual pagó de su propio bolsillo.

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