Friday, January 01, 2021

Repaso al 2020

Menudo año catastrófico nos deja, no sólo nos asoló la pandemia del COVID-19, tuvimos volcanes entrando en erupción en Indonesia, la explosión de Beirut, incendios en Chernobyl, Australia y Estados Unidos, una plaga de langostas en África, un derrame de combustible en el Círculo Polar Ártico; lo que dio pie a un 2020 de lo más apocalíptico, y francamente para olvidar.
Pero saquemos algo bueno de este año que acaba de terminar, refugiémonos en el cine y la televisión. Empecemos con el "Repaso al 2020", un post que cumple con todas las normas de seguridad.

TOP CINE
La pandemia afectó al cine, los estrenos en salas desde marzo se redujeron considerablemente, lo que dio pie a un año cinematográfico atípico, con algunos títulos llegaran a través de plataformas de streaming, y la gran mayoría fueran retrasados hasta el 2021 (dejando además a las salas de cine en una difícil situación). Esto provocó que el número de películas que pude ver este año fue sensiblemente menor que otros, de modo que, en lugar de hacer un largo listado de mis film favoritos, lo he reducido a una lista de tan solo 10. Estas son para mí, las mejores películas estrenadas en el 2020 (y que hicieron el año un poco más agradable):

1917 (1917)
Una sacada de chorra de Mendes, al narrar una sencilla historia de la forma visual más potente posible. Trata de hacernos sentir segundo a segundo lo que era luchar en la Primera Guerra Mundial. El resultado es una experiencia inmersiva de primer orden, donde el continente siempre está por encima del contenido.

Diamantes en bruto (Uncut Gems)
Un sensacional Adam Sandler (el auténtico diamante en bruto de la película), da vida a un hombre en pleno camino a la autodestrucción, sin importarle a quien se lleve por delante. Los Safdie Brothers filman una excelente y adictiva película, que consigue ser íntima y enorme al mismo tiempo. Si queréis un consejo, apostarlo todo a esta película.

El hombre invisible (The Invisible Man)
Muy eficaz film que reinventa el mito del hombre invisible a la época actual, mezclando hábilmente temas como la emancipación femenina y violencia de género, filtradas a través del cine de género (con las dosis justas de terror, suspense y ciencia ficción). Y Elisabeth Moss como siempre magnifica de sufridora.

El juicio de los 7 de Chicago (The Trial of the Chicago 7)
Tan Sorkin como cabría esperar, una muy interesante película judicial, que nos habla de temas que están tan vigentes hoy día como en los 60, como la libertad, el racismo y la manipulación política. Si Cohen no es nominado al Oscar deberían ir a juicio.

Jojo Rabbit (Jojo Rabbit)
Waititi consigue equilibrar algo tan difícil como es comedia y Segunda Guerra Mundial, creando una película divertida y emotiva a partes iguales, muy necesaria en los tiempos que corren. Con la mejor escena final del año. ¡Y quiero una película de Yorki!

Mank (Mank)
Cine clásico, los tejemanejes detrás de una obra maestra, el poder del séptimo arte, y la importancia del guionista, todo eso se encuentra en el último film de Fincher, el cual posee una carga política necesaria a día de hoy.

Nunca, casi nunca, a veces, siempre (Never Rarely Sometimes Always)
Nos narra el proceso de aborción de una joven de 17 años. Tan directa y realista como suena, sin edulcorarlo en ningún momento. Una película tan dura como la vida misma.

Soul (Soul)
Pixar no falla, además de estrenar la simpática Onward, creó con Soul la mejor y más original película de animación del año, que nos habla de algo tan sencillo, pero importante, como es vivir cada día como si fuera el último. Y claro, luego está el personaje del gato.

Sound of Metal (Sound of Metal)
Una historia de corte casi documental sobre un batería que comienza a quedarse sordo. Estupendo Riz Ahmed, gran uso del sonido (no podía ser de otra forma), y una reflexión sobre como debemos vivir la vida.

Tenet (Tenet)
La nueva virguería narrativa de Nolan, fue lo nunca visto, un entretenimiento de primera, no tan perfecto como un palíndromo, pero que ganará con cada nuevo visionado.


TOP SERIES
A diferencia de lo que sucedió con los cines, el confinamiento ayudó a ver un gran número de series de televisión, y el 2020 fue un buen año para la ficción televisiva. De entre todo lo visto, mis series del año fueron, primero Ted Lasso (esta serie da la vida), y después The Mandalorian (lo mejor que le ha pasado a Star Wars desde El retorno del jedi), Antidisturbios (la gran serie española del año, uno en el que precisamente no faltaron grandes series patrias), Devs (gran relato de ciencia ficción), Sex Education (la mejor serie juvenil del momento), Gangs of London (la mejor serie de acción del 2020), Mrs. America (un pedacito de historia que merece la pena no olvidar), y The Queen's Gambit (el ajedrez nunca fue tan entretenido).
Para igualar el número de episodios con el de películas, he reducido a 10, los que considero fueron los mejores emitidos en 2020 (encabezando la lista el quinto de Gangs of London). Éste y los demás a continuación:

Antidisturbios - 1x01 - "Osorio"
Sólo por la escena inicial merece la pena ver el episodio. Sorogoyen dirige de lujo una historia que respira tensión a cada escena, y que habla mucho de la España que estamos viviendo.

Devs - 1x05 - "Episodio #1.5"
Una maravilla que nos muestra el mundo con un lugar de infinitas posibilidades, y con un uso de los flashbacks tremendamente original.

Gangs of London - 1x05 - "Episodio #1.5"
La mejor película de acción del año.

Raised by Wolves - 1x01 - "Raised by Wolves"
Ciencia ficción dura fue la que nos propuso esta serie, cuyo piloto dirigido por Ridley Scott, contenía  muchas de sus constantes, pero condensadas en unos ajustadísimos 54 minutos. ¡Y menudo final!

Servant - 1x09 - "Jericho"
El regreso del mejor Shyamalan, quien vuelve a hacernos pasar un mal rato. Lo más brillante del episodio, es la apuesta dentro de una serie de terror sobrenatural, de dar auténtico miedo sin recurrir a elementos fantásticos.

Sex Education - 2x07 - "Episodio #2.7"
El capítulo más John Hughes de la serie.

Tales from the Loop - 1x03 - "Stasis"
Una historia de amor que dura un segundo, y al mismo tiempo toda una vida. El episodio más bonito de la serie (y del año).

The Mandalorian - 2x08 - "Chapter 16: The Rescue"
Épico, emotivo, espectacular como pocos, y con el cameo del año. Éste es el camino.

Warrior - 2x09 - "Enter the Dragon"
Chinatown explota, y da pie a una de las batallas más sangrientas que se hayan visto en la televisión.

What We Do in the Shadows - 2x06 - "On the Run"
El capítulo de Jackie Daytona, el mito, la leyenda.


¡Feliz 2021!

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Saturday, December 05, 2020

Mary Poppins

"Supercalifragilisticoespialidoso."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Los Banks buscan a una niñera que cuide de sus hijos, y caída literalmente del cielo aparecerá Mary Poppins, quien cambiará la vida de la familia.

CON UN POCO DE AZÚCAR
Acostumbrado a hacer sus sueños realidad, Walt Disney se propuso llevar al cine la adaptación del libro preferido de su hija Diane, "Mary Poppins" de P.L. Travers, que la escritora británica de origen australiano, había publicado en 1934, y que formaba parte de una serie de ocho libros.
El primer intento de Disney de hacerse con los derechos de los libros fue en 1938, pero no se salió con la suya. Años después, en 1944, aprovechando que la escritora tuvo que viajar a Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial, Disney envió a su hermano Roy a reunirse con ella para conseguir los derechos, pero éste volvería con las manos vacías. Con el paso de los años, Disney no cejaría en su intento de sacar adelante su ansiada película, incluso llegando a visitar a la escritora en Londres en varias ocasiones, pero Travers se mostraba tan testaruda como el propio Disney, y nunca cambiaba de opinión.
Disney no fue el único que trató de adaptar la obra de Travers. El productor Samuel Goldwyn también intentó llevar los escritos de Travers al cine, lo mismo que el director Vincente Minnelli, y ambos fueron rechazados por Travers. La actriz Beatrice Lillie estuvo interesada en llevar la obra al teatro cerca de 1948. Por la misma época, un jovencísimo Stephen Sondheim de 18 años, trató de convertirlo en un musical, el cual nunca llegó a completar. Aunque la obra de Travers sí conoció una adaptación previa a la de Disney, pero para televisión en 1949, dentro del programa Studio One, con Mary Wickes como Mary Poppins.
Según Maureen O'Hara, tiempo después de hacer Tú a Boston y yo a California (1961) para la casa del ratón (y de la que no acabó en buenos términos con el Tío Walt), le propuso a Disney llevar al cine la obra de Travers, con ella de protagonista, idea que fue rechazada por éste. La actriz contaba como poco después se anunció la compra de los derechos de la novela, y que Disney le había robado la idea. Esta historia no cuadra por las fechas, ya que se sabe que Disney llevaba desde los 40 tratando de hacerse con los derechos, y se hizo con ellos en 1960, y la propia Tú a Boston y yo a California es de 1961. Así que es posible que la actriz tuviera intención de hacer Mary Poppins, pero los planes de Disney no la incluyesen a ella.
Durante 20 años Travers se negó a cederle a Disney los derechos de su obra, pero el viento cambió en 1959, cuando las ventas de los libros descendieron considerablemente. Disney se reunió con la escritora en Londres, y esa vez sí consiguió llegar a un acuerdo con ella. Travers tendría derecho a aprobar el guión, y su condición para hacer la película, es que ésta no fuese de dibujos animados. Ambos firmaron un acuerdo preliminar en abril de 1960.
Disney decidió que la película sería un musical, e hizo que los hermanos Sherman, Richard y Robert, se pusieran manos a la obra escribiendo las canciones, aunque realmente estos hicieron mucho más que componer la música y las canciones de la película. Una vez entraron en el proyecto se leyeron el primer libro de Mary Poppins y marcaron en el índice los seis capítulos que creyeron que mejor constituían una trama para la película, cuando se reunieron con Disney, éste les mostró su copia del libro, y había marcado los mismos seis capítulos.
La adaptación no era tarea fácil, ya que el libro no tenía un verdadero argumento. "El original era una serie de pequeños fragmentos sin historia, sólo un personaje sensacional y pequeños episodios divertidos," explicaba el guionista de la película Bill Walsh. "Necesitábamos una historia para ensamblarlo todo." En la adaptación eliminaron a los gemelos de los Banks, John y Barbara.
Por su parte, el guionista Don DaGradi (El sabio en apuros) se encargó de hacer el guión gráfico, creándose una relación simbiótica entre él y los Sherman, la música de los compositores inspiraba a DaGradi y los dibujos del guionista inspiraban a los Sherman. En una ocasión, DaGradi realizó el dibujo de un deshollinador portando sus escobas mientras silbaba, Robert Sherman lo vio y tuvo una idea para una canción, así nació "Chim-Chim-Cher-ee". Y por último, Disney puso a Bill Walsh (Ahí va ese bólido) para escribir el guión final, y también para que desempeñase tareas de producción.
En la silla del director se sentaría Robert Stevenson, un fijo de la casa, para la que había creado varias de sus películas de imagen real más populares, como Fiel amigo (1957), Un sabio en las nubes (1961) o Los hijos del capitán Grant (1962).
La creación de Mary Poppins para la gran pantalla fue un trabajo de equipo. Peter Ellenshaw, encargado de los matte paintings, fue quien sugirió el tipo de baile para la escena de los tejados, cuando supo que los Sherman tenían problemas para dar con uno. El baile estaba inspirado por la canción inglesa "Knees Up, Mother Brown", e implicaba unirse varias personas por los codos y alzar alto las rodillas (el baile fue coreografiado por Marc Breaux y Dee Dee Wood). En la escena del "Jolly Holiday" estaba previsto que aparecieran unos camareros, pero cuando Walt vio los bocetos, explicó como los camareros siempre le recordaban a unos pingüinos, y de esa forma los personajes se convirtieron en pingüinos camareros. Fue también idea de Disney, que toda la secuencia fuera animada con los actores de carne y hueso interactuando con personajes animados.
A finales de marzo de 1961, Travers voló a Los Angeles para durante el plazo de 10 días supervisar el trabajo del equipo de Disney. En aquel momento, ya llevaban trabajando en el proyecto dos años y medio, pero Disney aún no tenía los derechos de las novelas, sólo tenía una opción, y necesitaba la aprobación de Travers para sacar el proyecto adelante. Disney dejó a los Sherman con Travers, y se fue a Palm Springs para leer guiones. Los problemas comenzaron ya el primer día con la lectura de guión por parte de los Sherman (estas reuniones están documentadas en grabaciones en cinta por petición de la escritora). Travers no quería canciones, y a los responsables de la película les costó sangre y sudor que la escritora accediese a que la película fuese un musical, aún así cuando aceptó, quería que usaran canciones tradicionales como "Tarara Boom-dee-ay" y "Greensleeves". Pero no fueron las únicas exigencias. Quería que el personaje del Sr. Banks vistiera de pijama porque su padre lo hacía. No quería rastro de ningún romance entre Mary Poppins y Bert. La casa de los Banks debía parecerse lo máximo posible a como ella la había imaginado, la cual se parecía mucho a su propia casa. No quería que el cuerpo de Mary Poppins tuviera forma. No quería que hubiera tapioca en la lista de la compra de los Banks porque no le gustaba. Exigió la eliminación de una escena en la que Mary Poppins cantaba la canción "Chimpazoo", sobre como en Tombuctú los humanos están en jaulas para que los miren los animales. Inicialmente en el guión, el nombre de la Sra. Banks era Cynthia, el cual no gustó a Travers, quien sugirió una lista de nombres más apropiados, de esa lista Disney escogió Winifred. Y Mary Poppins no podía usar una cinta métrica cualquiera, debía ser la misma que usaba la madre de la escritora. Además no le gustaba la imagen que se daba del Sr. Banks en la película, la de un ser un tanto mezquino que va cambiando a lo largo de la película, lejos del hombre heroico que había creado en sus libros, una versión idealizada de su propio padre, que había sido un alcohólico.
La experiencia de trabajar con Travers, fue de lo más desalentadora para los Chicos (sobrenombre por el que eran conocidos los hermanos Sherman). "No le importaron nuestros sentimientos," explicaba Robert. "Nos hizo picadillo. Las dos semanas que pasamos con ella, logró destruir todos los sueños, esperanzas y el amor que habíamos acumulado."
Después de esos 10 días con el equipo de Disney, Travers volvió a Londres, teniendo 30 días para decidir si le daba el visto bueno a la producción, y justo el último día (como no podía ser de otra forma) dijo que sí. Llegó a un acuerdo con Disney a cambio de 100.000 dólares y un 5% de las ganancias brutas de la película.

REPARTO
Para dar vida a la niñera, Disney había considerado a Bette Davis, Mary Martin, y Angela Lansbury (quien años después terminaría haciendo una película muy Mary Poppins con La bruja novata). Pero los hermanos Sherman y DaGradi vieron un extracto del musical "Camelot" en el programa de Ed Sullivan, que mostraba a Julie Andrews cantando, y fueron a hablar con Disney de su descubrimiento. Disney fue hasta Nueva York para ver el musical en la primavera de 1962, y al finalizar la función, se reunió con Andrews en el backstage, y le ofreció el papel de Mary Poppins allí mismo. La actriz le explicó que estaba embarazada de tres meses y que no podría estar a tiempo para el rodaje, además esperaba ser escogida para dar vida a Eliza Doolittle en la adaptación de My Fair Lady, en la que la Warner Brothers estaba trabajando, papel que ella había interpretado en el teatro. Disney tenía tan claro que había encontrado a su Mary Poppins, que le dijo que esperarían por ella retrasando el rodaje, y cumplió su palabra. Y tanto deseaba tenerla en la película, que contrató a su marido Tony Walton como el diseñador de vestuario de Mary Poppins. Disney invitó a ambos a Los Angeles para que vieran los storyboards y escuchar las canciones, además de darles una visita guiada por Disneyland. Andrews aceptó interpretar a la niñera a cambio de 150.000 dólares, pero aún necesitaba la aprobación de Travers. El 27 de noviembre de 1962, la actriz dio a luz, y al día siguiente recibió una llamada de la escritora, quien tras una breve conversación, la creyó adecuada para el papel, porque le parecía, "muy despierta e inteligente." Una clausula del contrato de la actriz indicaba que si Warner cambiaba de opinión, y le daba el papel protagonista de My Fair Lady, podría abandonar el rodaje de Mary Poppins. Eso nunca ocurrió ya que la actriz escogida para protagonizar el film de George Cukor fue Audrey Hepburn, en una decisión que trajo cola en su momento. Por su parte, Jack Warner declaró que, "en mi negocio, tengo que saber quién lleva a las personas y su dinero a la taquilla del cine. Audrey Hepburn nunca había hecho un fracaso de taquilla."
Dick Van Dyke, popular en los 60 por su serie El show de Dick Van Dyke (1961-66), sería quien interpretaría a Bert (un amalgama de tres personajes distintos del libro), aunque se consideró previamente a Fred Astaire, Cary Grant y Danny Kaye. Las razones por las que Disney le dio el papel a Van Dyke no eran las que uno pudiese esperar. "Pensé que me había contratado porque era un gran cantante y bailarín," confesaba el actor. "Pero al final, me había escuchado en una entrevista hablando sobre lo que estaba sucediendo con el entretenimiento familiar. Yo estaba denunciando el hecho de que ya todo valía en el entretenimiento. Él conocía el El show de Dick Van Dyke, nuestra pequeña sitcom, pero realmente me llamó porque dije algo con lo que estaba de acuerdo. Y obtuve el papel." El personaje tenía que tener acento cockney, algo difícil de imitar para un norteamericano. El actor irlandés J. Pat O’Malley, que ponía voz a diferentes personajes animados de la película, ayudó a Van Dyke con su acento. Y Andrews también le echó una mano enseñándole canciones para que aprendiera el ritmo de la jerga (aún así se considera su acento británico uno de los peores de la historia del cine). Además de interpretar a Bert, el actor dio vida también al Sr. Dawes, el anciano presidente del banco, gracias a una buena capa de maquillaje. Fue el propio Van Dyke quien le pidió a Walt Disney que le dejara interpretarlo, pero éste se negó, aunque el actor le dijo que lo haría gratis. Y tanto deseaba hacerlo, que para persuadir a Disney terminó pagando por interpretarlo. El actor tuvo que hacer una donación de 4.000 dólares al "Instituto de las Artes de California", que Disney había co-fundado.
En 1959, Walt Disney descubrió a David Tomlinson en la obra teatral "The Ring of Truth" en Londres, y cuando llegó la hora de hacer Mary Poppins, le ofreció al británico el papel del cabeza de familia de los Banks.
El papel de Winnifred Banks, matriarca de la familia protagonista, estuvo desde el inicio muy claro quien le daría vida. "Cuando estábamos con el casting de la película," declaraba Richard Sherman. "Walt inmediatamente dijo: 'Conozco a la persona perfecta para interpretar a la madre, y esa es Glynis Johns'." La actriz ya había trabajado en la película Disney, Rob Roy, el gran rebelde (1953), y repitió con la casa, en el que es posiblemente su papel más recordado. Aunque estuvo cerca de no interpretarlo, ya que cuando se reunió con Disney, Walsh, DaGradi y los Sherman creyó que le iban a ofrecer el papel de Mary Poppins, pero cuando Disney le aclaró que el papel de la niñera era para Julie Andrews, y que habían pensado en ella para el de la Sra. Banks, la actriz dijo que no estaba interesada. Rápido como un rayo, Disney le dijo que primero escuchara el tema que los Sherman habían escrito para ella para tomar una decisión. Lo cierto es que no había ninguna canción escrita para el personaje, pero quedaron de reunirse con la actriz en unos días para mostrárselo, y durante un fin de semana los compositores tuvieron que escribir un tema para el personaje de Winnifred, para ello adaptaron una canción inicialmente prevista de titulo "Practically Perfect in Every Way", y escribieron nuevas letras para convertirla en "Sister Suffragette". La tocaron para la actriz, y aceptó participar en la película.
A los hijos de los Banks, Jane y Michael los interpretaron Karen Dotrice y Matthew Garber respectivamente, quienes ya habían trabajado juntos en otra película de la Disney, Las tres vidas de Thomasina (1963). Y volverían a interpretar a dos hermanos en otra producción de la casa, El abuelo está loco (1967).
Elsa Lanchester daría vida a Katie Nanna, la ex-niñera de los Banks. Lanchester era la madrina de Karen Dotrice, y fue la madre de ésta quien le sugirió a Disney que la contratase. Mary Poppins supuso el regreso al cine de Lanchester tras 6 años de ausencia de las pantallas.Ed Wynn se llevó el papel del tío Albert, lo que fue una idea de Disney. El actor tenía 76 años cuando participó en la película, y se le hizo difícil rodar las escenas de "I Love to Laugh", en las que tenía que estar colgado del techo simulando que flotaba en el aire. Sufría una parálisis y su cabeza se movía de izquierda a derecha de forma involuntaria, pero cuando el director decía, "Acción" se detenía, rodaba la escena como todo un profesional, y cuando llegaba el "Corten", su tic volvía de nuevo.
Para el papel del Almirante Boom, Disney consideró a Stanley Holloway, pero el actor se decantó por rodar My Fair Lady (1964), y al final Reginald Owen fue el escogido.
Y para interpretar a la mujer de los pájaros, Disney quiso que Jane Darwell le diera vida, pero la actriz se había retirado y rechazó la oferta. Disney estaba tan empeñado en que participase en la película, que viajó personalmente hasta su casa y logró convencerla.
El resto del reparto lo formaron Hermione Baddeley (en el papel de Ellen, la sirvienta de los Banks), Reta Shaw (como la Sra. Brill, la cocinera de los Banks), Arthur Treacher (en la piel del alguacil) y Arthur Malet (como el hijo del Sr. Dawes).

RODAJE
Con un presupuesto inicial de 4,4 millones de dólares, que terminaría ascendiendo a 6 millones, el rodaje de la fotografía principal comenzó en mayo de 1963, y terminó en agosto del mismo año. Tuvo lugar en su totalidad en los Walt Disney Studios en Burbank, ocupando varios estudios (por ejemplo, en el número 4 se construyó la calle Cherry Tree Lane).
Walt Disney había comprado los derechos del libro, pero no de las ilustraciones del mismo, así que no pudieron utilizar los diseños de Mary Shepard, teniendo que crear unos nuevos para la película. Se cambió la época en la que sucede la historia, de los años 30 a los 10, ya que Disney creía que la Inglaterra eduardiana daba más posibilidades visuales.
Entre otras tareas, Tony Walton fue el encargado de convertir a su mujer en Mary Poppins. La actriz tuvo que ocultar su melena bajo una peluca.
Andrews creó hasta una forma de caminar particular para su personaje. "Sentí que ella nunca caminaría tranquilamente," explicaba Andrews. "Así que practiqué en el estudio de sonido, caminando lo más rápido que pude, colocando un pie inmediatamente después del otro para dar la impresión de que casi no tocaba el suelo. El resultado final es que a los niños les resultaría difícil seguirle el paso." E ideó una postura particular para que Mary Poppins destacase en las escenas de vuelo.
A Andrews le gustaron las canciones de los Sherman, pero tuvo problemas con una titulada “Through the Eyes of Love” que debía cantar su personaje, y que según la actriz, no encajaba con la niñera. Disney habló con los Sherman para que escribieran un nuevo tema. Pero los compositores tuvieron un bloqueo y no sabían como resolverlo, hasta que Jeff, el hijo de Robert, le dijo un día que le acababan de poner la vacuna contra la polio, y al preguntarle si le había dolido, su hijo le respondió que no porque se la habían dado con un terrón de azúcar en una cuchara, y en ese momento se le encendió la bombilla al compositor, así nació la canción "A Spoonful of Sugar".
La canción que más le costó cantar a Andrews fue la nana "Stay Awake", la cual tuvo que repetir cerca de 50 veces para clavarla.
Al ser la primera película de la actriz, y al recaer sobre ella todo el protagonismo, hizo que Andrews estuviera nerviosa, pero pronto se demostró que había nacido para el cine. "Sabía donde estaba la cámara, sabía donde estaban las luces," recordaba Van Dyke. "Como si lo hubiera hecho toda su vida."
Fue un rodaje complicado, pero en el que reinó el buen ambiente, y que contó con visitas ocasionales de Walt Disney. Todo comenzó con el rodaje de la escena del "Jolly Holiday". Tuvieron que repetir tantas veces la escena del "Supercalifragilisticoespialidoso", que los niños se cansaron de las manzanas de caramelo que tenían que comer en la escena, así que les dejaron escoger el sabor que quisieran para la sesión del día siguiente. "Pasamos por la frambuesa, el chocolate, incluso la canela," explicaba Karen Dotrice. "Y luego, después de dos semanas, simplemente nos rendimos." 
La escena del "Jolly Holiday" se rodó frente a una pantalla de color amarillo, utilizando una técnica bastante novedosa por aquel entonces, llamada proceso de vapor de sodio (una versión primigenia de la popular pantalla azul), para posteriormente añadir a los personajes animados, dibujados por los artistas de la casa.
Para rodar la escena con los pingüinos, los actores tuvieron que usar su imaginación. "Colocaron un pingüino de cartón sobre la mesa enfrente mía," explicaba Andrews. "Una vez que establecí la línea de visión, quitaron el pingüino y, cuando las cámaras rodaron, tuve que fingir que todavía estaba allí."
Y no fue la única técnica revolucionaria de la que hizo gala la película, que fue un hito de técnicas innovadoras. Un claro ejemplo fue el pájaro que canta con Mary Poppins durante la canción "A Spoonful of Sugar", el cual era un audio-animatronic, es decir, un pájaro robótico cuyos movimientos estaban controlados por una cinta de audio, que sincronizaba sus movimientos con la música. El pájaro estaba unido a la mano de Andrews mediante una serie de cables, que provocaban que la actriz tuviera que permanecer con la mano en una determinada posición durante toda la filmación.
Peter Ellenshaw por su parte se encargó de crear para la ocasión aproximadamente 100 espectaculares matte paintings.
Y para hacer volar a Mary Poppins, se consiguió principalmente mediante el uso de cables, los cuales se oscurecieron para evitar su reflejo (aunque en otras ocasiones se colocaba a la actriz sobre un balancín o sobre una escalera, en función del ángulo de la cámara). Y durante esas escenas de vuelo fue cuando se produjo el mayor accidente del rodaje, hacia el final de la filmación, Julie Andrews cayó al escenario desde una gran altura por un problema con el arnés, que la mantenía en el aire. Por suerte, los contrapesos frenaron la caída y evitaron que a la actriz saliera malparada, más allá de llevarse un gran susto.
No fue el único incidente en el que se vio envuelta Andrews, por error el maquillador de la actriz, Bob Schiffer, utilizó un tubo de pegamento que se había estropeado y le provocó una infección ocular. Andrews tuvo que ausentarse del rodaje durante un día.
Cuando rodaron la escena de "I Love to Laugh", en la que los personajes flotan por la habitación al reírse, Matthew Garber no lo pasó especialmente bien, ya que tenía miedo a las alturas, por eso le dieron 10 centavos por cada toma que hizo. Pero quien se lo pasó en grande fue Ed Wynn, a quien Robert Stevenson dejó improvisar a gusto con su personaje.
Ésta no fue la única escena donde se dejó vía libre a la improvisación. Al rodar la escena en la que Poppins saca de su bolso un sinfín de objetos delante de Jane y Michael, Stevenson no les dijo nada a los jóvenes actores para captar auténticas reacciones de sorpresa de ellos. Ambos tampoco sabían que la medicina que les da en un momento de la película Mary Poppins, iba a cambiar de color, siendo sus reacciones también reales. Ni tampoco les contaron que Dick Van Dyke era quien interpretaba al Sr. Dawes, así que creían que se trataba de un verdadero anciano.
El momento en que el Sr. Dawes tiene que bajar un escalón, no estaba incluido en el guión, pero cuando Disney vio las pruebas que Van Dyke hizo para conseguir el papel, donde el actor improvisó una escena en la que un señor mayor trataba de bajar un escalón, le gustó tanto, que pidió que en el decorado incluyeran un escalón para que el actor pudiese repetirlo en la película.
Una vez terminada la fotografía principal, quedaban por delante aproximadamente once meses de post-producción, y para completar la animación (bajo la dirección de Hamilton Luske).

ESTRENO
El lanzamiento de la película fue a lo grande, creándose alrededor de Mary Poppins una gran campaña de merchandising impropia en aquellos tiempos. La productora llegó a acuerdos para sacar 46 productos diferentes relacionados con la película (vestidos, joyas, muñecas, libros...), y se realizó una gran campaña llamada "A Spoonful of Sugar" para la National Sugar Company.
El estreno de Mary Poppins tuvo lugar el 27 de agosto de 1964 en el Grauman's Chinese Theatre de Los Angeles, y Disney no reparó en gastos. Un tren llegó hasta el cine acompañado por algunos de los personajes más populares de la casa como Mickey Mouse, Blancanieves y los siete enanitos, Peter Pan, incluidos también los pingüinos camareros de Mary Poppins. Se soltaron 10.000 globos, y una banda tocó las canciones de la película. Más de 3.000 personas acudieron al lugar para no perderse el acontecimiento y ver a los famosos, entre ellos al propio Walt Disney.
La película recaudó 31.000.000 de dólares en Estados Unidos. Pero en su reestreno en 1966 recaudó otros impresionantes 57.272.727 de dólares. Siendo el mayor éxito de la casa del ratón hasta la fecha. Y una de las 10 películas más taquilleras de la década de los 60. La película conoció un segundo reestreno el 23 de mayo de 1980, donde recaudó otros 14.000.000 de dólares más, superando así la cifra de los 100 millones. Lo que la convirtió en todo un éxito supercalifragilisticoespialidoso.
Travers inicialmente no fue invitada al estreno, y para conseguir un asiento terminó escribiendo un telegrama a Disney. En la fiesta posterior al estreno, la escritora se acercó para hablar con Disney, quien ya sabía que tenía un bombazo entre manos, y la escritora siendo fiel a si misma, le dijo que si bien le había gustado Andrews como la niñera, no le sucedía lo mismo con Dick Van Dyke, a quien consideraba demasiado americano, y también hizo patente su disgusto por la escena de dibujos animados, exigiéndole a Disney que la eliminase. Disney sin perder su buen humor, le dijo que ella sólo tenía derecho a aprobar el guión, no la película terminada, la cual se estrenaría tal y como estaba. Tan descontenta quedó Travers, que no volvería a trabajar con Disney. Aunque al parecer en su momento no hubo segunda parte de Mary Poppins, porque Disney no quería hacer secuelas. Olvidaros de esa escena de Al encuentro de Mr. Banks (2013), con Travers llorando emocionada al final de la proyección, sus lágrimas fueron de frustración.
Julie Andrews contaba que en sus últimas semanas en Los Angeles, un día pasó conduciendo al lado de los estudios Warner, donde My Fair Lady (1964) comenzaba a rodarse con Audrey Hepburn de protagonista, y la actriz bajó la ventanilla y gritó, "¡Muchas gracias, Sr. Warner!". Había perdido la oportunidad de interpretar en el cine a Eliza Doolittle, pero el viento cambió a su favor, ya que salió ganando, no sólo en la taquilla (My Fair Lady recaudó 72 millones de dólares), también en los premios.
Cuando Andrews ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia/musical, desbancando a Hepburn, en su discurso de agradecimiento, la actriz dio las gracias, "a un hombre que hizo una película maravillosa y que hizo todo esto posible en primer lugar, el Sr. Jack Warner." Los asistentes estallaron en carcajadas, incluido el propio Warner. Fue una dulce venganza.
Y después llegarían más premios. La película recibiría trece nominaciones a los Oscars, de los cuales ganaría cinco, en las categorías de mejor actriz (Julie Andrews), mejor montaje (Cotton Warburton), mejores efectos visuales (Peter Ellenshaw, Hamilton Luske y Eustace Lycett), mejor canción original (Richard M. Sherman y Robert B. Sherman por "Chim Chim Cher-ee") y mejor banda sonora - sustancialmente original (Richard M. Sherman y Robert B. Sherman). Siendo el resto de nominaciones, las correspondientes a las categorías de mejor película (Walt Disney y Bill Walsh), mejor director (Robert Stevenson), mejor guión adaptado (Bill Walsh y Don DaGradi), mejor fotografía en color (Edward Colman), mejor dirección de arte en color (Carroll Clark, William H. Tuntke, Emile Kuri y Hal Gausman), mejor diseño de vestuario en color (Tony Walton), mejor sonido (Robert O. Cook [Walt Disney SSD]) y mejor orquestación de música - adaptación o tratamiento (Irwin Kostal).
Su éxito fue tal, que Disney llegó a recibir una carta de Samuel Goldwyn, quien había tratado  de llevar Mary Poppins al cine, elogiándole por su película.

VALORACIÓN
Lo de Mary Poppins aún no ha sido superado, pasan los años, y no pierde un ápice de su magia, es posiblemente la mejor película infantil de la historia del cine, y uno de los mejores musicales que se hayan creado. Además de ser la mejor película de imagen real salida de la casa del ratón.
La película parece tener la misma lógica que la imaginación de los niños. Las cosas ocurren sin explicación alguna (los espejos tienen vida propia, la risa hace flotar a la gente, y es posible viajar al interior de un dibujo), nada tiene sentido, pero es maravilloso. Ya desde el momento en que vemos a la niñera esperando a que cambie el viento sentada en las nubes, sabemos que algo grande va a ocurrir a continuación.
La película se convirtió en aquella por la que se compararían a las futuras películas de Disney. Después llegarían Un gato del F.B.I. (1965), Ahí va ese bólido (1968), TRON (1982), y sobre todo La bruja novata (1971), pero ninguna era Mary Poppins.
La película es realmente un logro de un gran trabajo en equipo, ya que brilla en todos los aspectos, y es lo que hace que sobresalga sobre el resto de las películas del estudio. Y es que el material de partida es bueno y lleno de imaginación, la música y canciones no podrían ser mejores, los actores bordan sus papeles, los efectos visuales fueron revolucionarios, el director demuestra su buen oficio, y se nota la dedicación de Walt Disney detrás del proyecto.
Julie Andrews está fantástica como la niñera mágica, y no sólo a nivel vocal. Su interpretación es muy sutil, y no se parece a ninguna que hayamos visto antes, dota de un halo de misterio a su personaje, consiguiendo que al mismo tiempo pueda ser divertida, estricta y fascinante. Y la película gana puntos en cada una de sus apariciones.
Aunque ha habido ciertas críticas hacia Dick Van Dyke, la verdad es que está fantástico, resulta increíble como actor cómico, pero como bailarín no se queda atrás, sorprendiendo con sus habilidades en cada uno de los números musicales.
Y David Tomlinson tiene el personaje menos agradecido de la película, pero sí el que tiene más recorrido, y el actor está excelente como el mítico Sr. Banks.
Robert Stevenson nunca ha estado más inspirado que en esta película, el eterno director del estudio, demuestra que con un buen material entre manos podía dar lo mejor de si mismo. Me gustan esos momentos en los que Bert rompe la cuarta pared, o cuando la sombra de Mary Poppins entra dentro de uno de los dibujos del deshollinador. Momentos sutiles rodados con mucho oficio.
Gran mérito del resultado final de la película lo tienen los Sherman, ya que crearon un musical excelente, lleno de canciones icónicas, partiendo de una obra no diseñada para ser un musical. Lo increíble es la cantidad de temas inolvidables que pueblan la película, otros musicales pueden tener uno o dos temas memorables, pero en Mary Poppins uno pierde la cuenta. Sólo hubiera eliminado "Stay Awake", la nana que Poppins canta los niños, que no aporta nada a la historia, y que ralentiza el ritmo de la película. Los números musicales están a la altura de las canciones, mi preferido sigue siendo el de "Step in Time" con los deshollinadores bailando en los tejados, que es la imagen de la pura diversión y la felicidad.
La labor en el campo de los efectos visuales fue titánica, siendo La guerra de las galaxias (1977) de su época. El público tuvo que quedarse con la boca abierta en el momento de su estreno.
El único defecto que se le puede reprochar a la película, es que no hay verdadera trama, simplemente es una sucesión de escenas que funcionan como números musicales independientes, pero aún así la película consigue contar una historia y desarrollar los personajes de la familia, principalmente el del Sr. Banks, quien es la verdadera persona a la que Mary Poppins acude a ayudar.
Al final, la película trata de una familia disfuncional, con unos padres demasiado ocupados para pasar tiempo con sus hijos, sobre todo el cabeza de familia, más interesado en su trabajo que en dar el amor y la atención que sus hijos demandan. La película realiza una sutil metáfora con la cometa, la cual está tan rota como la propia familia, pero al final, cuando el Sr. Banks la repara, hace lo mismo con su familia. Ahora ambos padres estarán ahí para sus hijos, y por eso Mary Poppins ya no será necesaria, algo que ella sabe.
El discurso de la película, es el eterno de las películas Disney, la importancia de la familia, y el poder de la infancia. Se ve una pequeña crítica contra el capitalismo, pero queda reducida cuando el Sr. Banks vuelve a ser contratado por el banco al final de la película.
Aunque el tiempo ha dejado a Travers como la mala de la película, no hay que olvidar que era la creadora del personaje, y que hasta cierto punto la película no es una correcta adaptación de su obra, es un musical que parte de ideas, capítulos y personajes creados por ella, pero toma otro camino distinto, uno brillante, pero no fiel a los escritos de Travers.
Mary Poppins es un viaje a la infancia y al poder de la imaginación. Está llena de imágenes que han quedado para el recuerdo, y sus más de 2 horas se pasan volando. Con un poco de azúcar y unas geniales canciones, Disney creo una película prácticamente perfecta en todos los sentidos.

CURIOSIDADES
La primera escena que rodó Julie Andrews fue cuando Bert le dice, "Mary Poppins, estás verdaderamente preciosa", y ella responde, "¿Me lo dices de veras?"
Última película de Jane Darwell y Arthur Veary Treacher (el contable).
En su siguiente película, Sonrisas y lágrimas (1965), Julie Andrews volvió a interpretar a una niñera, que ayuda a un padre a mejorar su relación con sus hijos.
Mary Poppins y Winnifred Banks nunca se hablan en la película.
"Feed the Birds" se convirtió en la canción favorita de Walt Disney.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
El padre de los Sherman tenía como hobby hacer cometas, y eso inspiró a los hermanos a escribir la canción "Let Go Fly a Kite".
Algunas de las niñeras que hacen cola en la puerta de los Banks, estaban interpretadas por hombres.
Fue idea de Tony Walton, que Mary Poppins dijera "Supercalifragilisticoespialidoso" al revés en la canción.
Durante el rodaje, y estando caracterizado como el anciano Sr. Dawes, Dick Van Dyke salió del estudio y se puso a cruzar un paso de cebra, justo cuando iba a pasar un autobús lleno de turistas. El actor tardó una eternidad en cruzar, y cuando el autobús se puso en marcha, lo adelantó corriendo para sorpresa de todos los pasajeros.
La película fue parodiada por Los Simpson en el episodio "Simpsoncalifragilisticexpiala(Annoyed Grunt)cious" (temporada 8, episodio 13).
La canción "The Beautiful Briny Sea" escrita originalmente para esta película, fue descartada y se terminó utilizando en La bruja novata (1971).
En 2004, se estrenó en Londres una versión musical para teatro con libreto de Julian Fellowes. Recuperaba las canciones de los Sherman, y contaba con nuevos temas y música compuesta por George Stiles y Anthony Drewe. El musical combinó elementos de la obra de Travers y de la película.
54 años después del estreno de la película, llegó a las salas de cine su secuela, El regreso de Mary Poppins (2018), con Emily Blunt en el papel de Mary Poppins, que contaba con un cameo de Dick Van Dyke como el hijo del Sr. Dawes.

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Sunday, November 08, 2020

Lady Halcón

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Dos amantes son condenados a no verse nunca, por el día ella se convierte en un halcón, y por la noche él en un lobo. Un joven ratero se cruzara en su camino, y les ayudará a romper la maldición que cayó sobre ellos.

LOBO Y HALCÓN
El guión de Lady Halcón (Ladyhawke, 1985) llegó a Lauren Shuler por azar. En 1980, la productora estaba buscando a un guionista para un proyecto que estaba desarrollando, y un ejecutivo le recomendó a Ed Khmara (Enemigo mío), y además le pasó una copia de su guión de Lady Halcón, a modo de ejemplo. Tras leerlo, Shuler opinó que era, "la idea más interesante y original que jamás me había encontrado." Por esa razón Shuler decidió convertirse en la productora de la película, la cual se convirtió en un proyecto soñado para ella.
Lady Halcón (Ladyhawke, 1985) llamó la atención de los estudios, y primero acabó en la Warner, donde trabajaba Shuler, pero perdieron el interés con el tiempo. La productora envió el guión a Alan Ladd, Jr., que tras su salida de la Fox, había formado su propia compañía The Ladd Company, y se hizo con una opción temporal para realizar la película. Ladd, Jr. aconsejó a Shuler que se pusiera en contacto con Richard Donner.
En 1981, Lauren Shuler le envío el guión a Donner, de hecho, le envío tres, el de Lady Halcón y dos comedias.
"No pensé que fuera un buen guión, pero era una buena idea," declaraba Donner. "Había un pasaje en él, cuando el monje explica la historia de los amantes malditos. Empecé a llorar porque era la más bella historia de amor no correspondido. Entonces me entusiasmé con Lady Halcón, y llamé a Laddy [Alan Ladd, Jr.] y el dije, 'Sí, lo haré, pero primero necesita una gran reescritura'." 
Shuler estaba de acuerdo con el director. "Sucedían demasiadas cosas al mismo tiempo," reconocía la productora. "Y el romance, lo más importante para mí, tendía a perderse. Un problema con el guión original es que no había un villano fuerte. Además del obispo, quien es el villano principal de la película, y del comandante de los guardias, había también un monstruo que vivía bajo las mazmorras. El obispo alimentaba al monstruo con gente que no le gustaba." El monstruo fue una de las primeras cosas que eliminaron. Había una historia de amor secundaria entre Gaston y una chica. "Esta segunda historia de amor socavaba la de Etienne y Isabeau," explicaba Shuler. Esto también fue eliminado del guión final.
A la hora de reescribir el guión no llamaron a Khmara, como querían llevarlo por otro camino, decidieron buscar a un guionista diferente. En 1981, Shuler contrató a David Webb Peoples (Blade Runner), pero una huelga en el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (la WGA), hizo que no pudiese trabajar mucho tiempo en el proyecto.
Como no querían esperar a que terminase la huelga, Shuler viajó a Inglaterra para contactar con el guionista Michael Thomas (El ansia), quien se encargaría de la siguiente reescritura. Thomas había llamado la atención de la productora gracias a un guión nunca producido titulado "Fire on the Mountain". Thomas aportó muchos cambios a la historia, como que cuando Navarre y Isabeau estuvieran en forma animal se comportaran como auténticos animales y perdieran sus rasgos de personalidad humana, al contrario de lo que sucedía en el guión de Khmara. "El guión de Michael era mucho más romántico que el de Ed," explicaba Shuler. "Se trataba más del viaje de Navarre para derrotar al obispo y de que Phillipe se convirtiera en un héroe improbable." Cuando Peoples finalmente presentó su borrador, algunas de sus ideas se fusionaron con el trabajo de Thomas.
Aún quedaba la participación de un cuarto guionista para completar el libreto, y ese fue Tom Mankiewicz (Superman), viejo conocido de Donner. "Mank le dio humor a la película," admitía Shuler. "En el guión de Michael, Phillipe ya era como Artful Dodger [de Oliver Twist], pero fue Mankiewicz quien le dio todas esas grandes frases y realmente lo trajo a la vida." Donner también estaba de acuerdo en que el trabajo de Mankiewicz era justo lo que le faltaba al guión. "Nos trajo el humor y mejoró la parte amorosa de la relación entre Navarre y Isabeau," admitía Donner. A petición del director, algunas escenas de acción fueron eliminadas.
Pero la película tuvo un traspiés inesperado. The Ladd Company, que ya había financiado gran parte de la pre-producción, atravesaba problemas económicos, que provocaron que abandonara la película, y que ésta quedase temporalmente en punto muerto.
Visto el panorama, Donner se marchó a rodar Su juguete preferido (1982), y mientras, Lady Halcón cambió de manos. Le ofrecieron el proyecto a la Fox, donde se sintieron atraídos por el proyecto. Al mismo tiempo, la Warner, que originalmente había pasado de la película, recuperó en el interés por ella. La Fox sugirió que lo mejor sería que ambos estudios co-produjeran la película, y de esa forma llegaron a un acuerdo. Para evitar problemas de interferencias, se decidió que la Warner sería el estudio que supervisaría la producción.
Cuando Donner terminó la película de Richard Pryor, regresó a Lady Halcón. Mankiewicz volvió a trabajar en el guión hasta darle el toque final. El estreno estaba previsto para comienzos de 1984, pero se terminaría retrasando un año.

REPARTO
Para los papeles de Navarre y Gaston, en los inicios del proyecto, los actores previstos fueron Sean Connery y Dustin Hoffman (antes de incluso de la entrada de Donner), pero quedaron descartados. Dado el bajo presupuesto de la película, dificultaba la contratación de dos estrellas como ellos. El primero que quedó fuera del proyecto fue Connery, que se decantó por rodar Nunca digas nunca jamás (1983), película que curiosamente Donner rechazó dirigir. Hoffman estuvo más tiempo ligado al proyecto. "Estuvimos en contacto directo con él, hablando día y noche durante semanas, cuando finalmente me rendí," admitía Donner (una de las ideas de Hoffman era interpretar a Gaston con acento francés). La historia tomó un rumbo hacia un reparto más joven.
Kurt Russell firmó para interpretar a Navarre, pero abandonó el barco en el último minuto. "Fui a Italia y preví lo que podría ser un largo y terrible tiempo allí," explicaba el actor. "Mucho mayor de lo que había planeado por causa del equipo italiano, y posibles huelgas y cosas por el estilo. Después de estar allí una semana revisando el vestuario y el maquillaje, sentí que la película iba a ser mucho más de estilo medieval de lo que me habían hecho creer. Me di cuenta que no me sentía cómodo interpretando un personaje de tipo medieval. Estaba esperando algo que fuera un poco diferente. Richard Donner y yo habíamos hablado del guión como de algo intemporal." No sintiéndose confiado para dar vida a Navarre, Russell abandonó la película. De pronto, la producción se quedó sin su protagonista a pocos días de comenzar el rodaje, y parar la producción podría significar el final de la misma, así que urgía encontrar un reemplazo lo más rápido posible.
La primera opción de Donner para sustituir a Russell fue Mel Gibson, y voló a Londres para reunirse con él, pero al final por causa del calendario de rodaje de la película, el actor rechazó el papel.
Donner le había ofrecido anteriormente a Rutger Hauer el papel del villano capitán de la guardia, pero el actor holandés lo rechazó, ya que quería interpretar al héroe. Donner no lo veía en el papel y no se lo ofreció. Pero cambiaron las tornas, y un año más tarde el director lo llamó para decirle que el papel era suyo, aunque necesitaba que estuviera en Italia en una semana. Hauer llegó en 4 días conduciendo nada menos que la casa rodante en la que vivía, viaje que hizo desde Holanda. Pudo haber llegado antes, si no fuera porque el actor decidió atravesar Suiza por ser la ruta más corta, pero por aquel entonces en ese país no se permitía la circulación de casas rodantes, por lo que tuvo que bordear todo el país.
Cuando el actor llegó a Roma, tuvo un recibimiento de lo más especial. Se fue a almorzar con Donner, Shuler y Mankiewicz a un restaurante cerca de Cinecittà, y el director le dio a Hauer la pieza de cuero que su personaje usaría en la película para llevar al halcón, y le pidió que se la pusiera y que levantase la mano, en ese momento el entrenador de los halcones soltó uno desde el otro extremo de la calle, y el animal se fue a posar justo en el brazo del actor. "Fue una presentación maravillosa," recordaba Mankiewicz.
Y como admitiría posteriormente Russell, "Lady Halcón fue mejor con Hauer de lo que hubiera sido conmigo."
Michelle Pfeiffer fue la escogida para interpretar a Isabeau, aunque la actriz inicialmente no se interesó en el proyecto, porque estaba inmersa en El precio del poder (1983). Buscaron a otra actriz, pero la deseada era Pfeiffer. Cuando terminó el rodaje de la película de De Palma, le volvieron a ofrecer el papel, y esta vez sí lo aceptó.
Pfeiffer no pudo reunirse con Donner para hacer una prueba, ya que el director tenía que poner rumbo a Roma, de modo que los productores sugirieron que la actriz hiciese la prueba y la grabasen en vídeo. La actriz decidió poner toda la carne en el asador. "Fui a una tienda de animales la mañana de la prueba, y deambulé durante media hora antes de tener el valor de seguir adelante con mi plan," recordaba Pfeiffer. "Compré un periquito y me lo lleve a la entrevista. Hice la escena que se suponía que debía hacer y entonces les hice fundir a negro. Cuando reapareció la imagen, el periquito estaba sentando en la silla. Supuestamente, me había convertido en este pájaro. Hizo el resto de la escena." 
"Nos divertimos tanto y, al mismo tiempo, nos pareció tan admirable que se hubiese atrevido a hacer algo completamente creativo y por su cuenta," admitía Donner. "Que decidimos arriesgarnos con ella y la contratamos."
Rick Moranis y Curtis Armstrong leyeron para el el papel de Gaston. Una opción de Donner para el papel fue Sean Penn, pero se encontraba en aquel momento rodando Adiós a la inocencia (1984), y como estaba metido en su papel, no podían contactar con él, ya que el personaje que interpretaba no tenía teléfono, así que su agente sólo hablaba con él vía telefónica los viernes por la noche. Viendo que no iba a funcionar, decidieron buscar a otro actor.
Al final el papel terminó recayendo en Matthew Broderick. El protagonista de Juegos de guerra fue contratado en último momento para dar vida a Gaston, y aunque siempre estuvo en el puno de mira de Shuler, no fue hasta el final que Donner dio su aprobación. "Fue mi hermana quien me habló de él por primera vez," recordaba el director. "A ella la parecía maravilloso, pero demasiado joven para el papel de Philippe. Entonces fui a verle actuar en la obra Brighton Beach Memoirs y me dejó estupefacto. Salí del teatro diciéndome que, con él, el argumento de la película cambiaría por completo, pero que con ello el film ganaría en riqueza." A Broderick le gustó el guión, y le llamó la atención que su personaje era un, "héroe que realmente no era un héroe, es un delincuente que nunca tuvo la intención de hacer nada bueno." El actor se embolsó un cheque de 750.000 dólares por su participación en la película.
Se tanteó a Mick Jagger para el papel del insidioso obispo, pero el papel terminó recayendo en John Wood.
Alfred Molina fue escogido para dar vida al cazador Cezar. El británico recuerda con agrado el rodaje. "Fue una gran experiencia," admitía el actor, quien se pasó nueve semanas en Roma.
Leo McKern, que ya había trabajado con Donner en La profecía (1976), se hizo con el papel de Imperius.
El resto del reparto fue compuesto por Ken Hutchison (Marquet), Giancarlo Prete (Fornac) y Loris Loddi (Jehan).

RODAJE
El rodaje comenzó en Italia el 2 de agosto de 1983, y se extendió hasta diciembre del mismo año. Estaba previsto un tiempo de rodaje de cuatro meses, pero se terminó prolongando a cinco. En 1981, habían decidido que el rodaje tuviera lugar en la antigua Checoslovaquia, pero cuando se reanudó la producción, se encuadró en Italia.
En los estudios Cinecittà Studios de Roma se construyeron los interiores, siendo el mayor set de todos, el de la catedral donde tiene lugar el clímax de la historia. Cuando construyeron el decorado cometieron un error, la escenas de exteriores se tomaron en una plaza de la ciudad de Castell'Arquato, y las puertas del decorado se abrían al contrario que en la localización, algo que tuvieron que corregir sobre la marcha.
Se utilizaron otras localizaciones de Italia como el Canale Monterano, la fortaleza de Rocca di Calascio, la pradera alpina de Campo Imperatore, el Castillo de Torrechiara, Soncino o las catacumbas de Roma.
Rodaron en auténticas alcantarillas medievales, lo que dio un gran realismo a las escenas, pero tuvo su lado negativo. "Fue horrible estar allí," recordaba Shuler. "Había un hedor terrible. Sólo queríamos que terminara la filmación."
Aprovechando el rodaje en tierras italianas, el director de fotografía escogido fue el gran Vittorio Storaro (Apocalypse Now), un iluminador lento, según Shuler, quien además de ganar un sueldo de entre 10.000 y 12.000 dólares a la semana, recibió un 2,5% de los beneficios de la película. Storaro contrató personalmente a todo su equipo, que era italiano y el cual dependía directamente de él, lo que provocó una pequeña lucha de poder durante el rodaje, además de problemas de comunicación. Y aunque su equipo llegaba a las 7:30 de la mañana al set, el camarógrafo no lo hacía hasta las 9:00 porque tenía que llevar a sus hijos al colegio, pero no estaban autorizados a colocar la cámara hasta que Storaro llegase. En el momento de rodar la escena con Broderick y Pfeiffer, en la que ella tiene una flecha clavada, Storaro le dio indicaciones al actor de como hacer la escena, y antes de comenzar a rodarla, Donner le dijo al director de fotografía medio en broma medio en serio, que no hiciera eso, para de esa forma dejar claro quien mandaba en el rodaje.
Tan importantes son en la película los animales, como los actores. Se utilizaron cuatro lobos siberianos, que fueron enviados a Italia desde California, los cuales no siempre hacían lo que se suponía debían hacer. La escena más difícil de rodar con ellos, fue aquella en la que Gaston trata de rescatar a Navarre en su forma de lobo, de ahogarse en el agua helada. Rodaron la escena en un estudio de sonido, e utilizaron varias cámaras para tener el mayor número de planos posibles. Además usaron agua tibia, y aún así el lobo se negaba a meterse en ella. Hicieron que se acostumbrara a ella todo lo posible y en intervalos cortos. Para ciertos planos con Broderick utilizaron a un perro pintado de negro.
Los halcones fueron por su parte, menos problemáticos que los lobos. Se utilizaron cuatro animales y para la escena en la que el halcón recibe el impacto de una flecha, se construyó uno mecánico. "Algunas veces se cargaban una toma al abrir un ala en la cara de Rutger o volaban en la dirección incorrecta," explicaba Shuler. "En una ocasión se suponía que un halcón aterrizaría en el brazo de Rutger, pero en lugar de eso, lo hizo en un micrófono." El mayor percance se produjo, cuando rodando cerca de los Alpes, uno de los halcones se fue volando para no volver nunca.
Y el caballo de Navarre (cuyo auténtico nombre era Othello), le hizo pasar un mal rato a Broderick. Cuando rodaron la escena en la que el halcón es herido por una flecha, y Navarre le pide a Gaston que lo lleve a Imperius, el protagonista de Juegos de guerra montó en el caballo y Hauer le dio tal manotazo al animal en el trasero, que salió disparado con Broderick montado en él, sin que éste pudiera pararlo. Tuvieron que enviar un jeep detrás del actor, y lo encontraron cerca de un kilómetro de distancia.
No fue un rodaje fácil para Broderick, el actor se pasó la mayoría del rodaje empapado, y realizó personalmente, y sin la ayuda de dobles, algunas tomas bajo el agua en las escenas en la que el ladrón entra y sale del castillo por las mazmorras.
La lucha final a espadas en la iglesia entre Navarre y Marquet ser rodó al comienzo del rodaje. Entre el calor producido por las ropas que llevaba y lo física que era la escena, Hauer perdió cerca de 10 kilos rodándola. El actor se jugó el tipo, tanto que se torció un tobillo rodando la pelea, por lo que tuvo que pasarse 10 días con el pie enyesado, hasta poder regresar para terminar de rodarla. Pero para regocijo del actor, se sintió muy orgulloso cuando consiguió realizar con acierto, el momento en que Navarre voltea una daga en el aire sin mirarla, para abatir a uno de los guardias.
El final de la película siempre estuvo en el aire. "Pasamos por millones de finales," admitía Shuler. "Bueno, al menos 5 ó 10." En uno de ellos Imperius convertía a Bishop en una rata y a él mismo en un búho. En otra versión, Bishop explotaba por causa de su anillo. Y en otro más convencional, Navarre e Isabeau salían de la catedral siendo vitoreados por todos, y después cabalgaban juntos hacia la puesta de sol. En ese mismo final Imperius se convertía en obispo. De forma orgánica llegaron al final visto en la película.
Al igual de lo que sucede con Isabeau, todos estaban enamorados de Michelle Pfeiffer y todos la rondaban durante el rodaje. El matrimonio de la actriz con Peter Horton hacia aguas por aquel entonces, y según contaba Mankiewicz, Michelle tuvo un breve romance con un técnico de sonido italiano.
No fue el único romance que surgió a raíz del rodaje, Donner y Shuler iniciaron una relación que dura hasta el día de hoy. La productora inició los trámites de divorcio de su marido, el productor Mark Rosenberg, durante el rodaje, y cuando saltó la chispa entre ellos, el director terminó su relación con una condesa italiana con la que estaba saliendo.
Donner hizo una curiosa elección para componer la banda sonora, y es que Andrew Powell del grupo The Alan Parsons Project no parecía la mejor opción para componer la música de una película medieval. Donner lo escogió porque durante toda la producción, escuchó mucho los álbumes del grupo y en su cabeza su música se asoció a la película. El compositor contó con miembros de The Alan Parsons Project para interpretar la música, así como con una orquesta filarmónica. Fue una composición rápida e in extremis. "Hubo problemas de tiempo, tuve cerca de 6 semanas para escribir y orquestar aproximadamente 75 minutos de música," declaraba Powell. Sobre las críticas a su anacrónica banda sonora, que incluye rock mezclado con coros y una partitura orquestal clásica, Powell se defendía diciendo que, "creo que menos del 15% de la partitura usa al grupo de rock." Aún así, a nadie le convencía la banda sonora, ni a Shuler, ni Mankiewicz, ni al montador Stuart Baird, ni tampoco al público que fue a ver la película en los pases de prueba, sólo Donner estaba seguro de ella. Al final prevaleció su opinión, y el resto es historia.
Warner tuvo problemas para vender la película, eso explica el porqué del retraso en su estreno (más de un año después del final del rodaje). No supieron como enfocar la publicidad. "Creo que tenían miedo de decir que era una fantasía, o una historia de amor," declaraba Donner. "Trataron de convertirla en una película de acción más de lo que realmente era. En lugar de decir que era una bella historia de amor no correspondido."
Inicialmente Donner propuso centrar la campaña de marketing diciendo que la historia se basaba en un antiguo mito, idea que posteriormente descartaría, pero la Warner llegó a lanzar algún material promocional bajo esa premisa. Esto no gustó nada a Khmara, autor del guión original. "Yo escribí la historia," explicaba el guionista. "No hay mito alguno. El departamento legal de la WGA se enfureció porque el estudio no tiene derecho a atribuir la historia a nadie más que al escritor."
Finalmente Lady Halcón llegó a las salas de cine el 12 de abril de 1985 en Estados Unidos, aunque ya había sido estrenada en territorio europeo un par de semanas antes. La película resultó ser un fracaso de taquilla, recaudando en Estados Unidos unos insuficientes 18.432.000 de dólares, ya que la película terminó costando aproximadamente 20 millones de dólares. El film soñado de Donner y Shuler no logró volar tan alto como ellos esperaban.
Aún así, la película obtuvo cierto reconocimiento en los Oscars, con dos nominaciones en las categorías de mejor sonido (Les Fresholtz, Rick Alexander, Vern Poore y Bud Alper) y mejor edición de efectos de sonido (Robert G. Henderson y Alan Robert Murray).
Por su parte, Khmara no quedó contento con el resultado final de la película. "Lady Halcón fue una decepción para mí porque no era la película con la que soñé, que amé e imaginé," declaraba el guionista.

VALORACIÓN
Lady Halcón tiene algo especial, parte de un planteamiento magnífico, sobre el que se construye una película que aúna aventura, comedia, fantasía y romance de una forma perfecta.
La imposible historia de amor entre Navarre y Isabeau es de la más originales que haya dado el cine. Dos amantes siempre juntos, pero condenados a no verse nunca. Lo bueno de ella, es que esa idea va más allá de lo escrito en el guión, como que el animal, pese a carecer de rasgos humanos, nunca se separe de su pareja y siempre la proteja, como si supiera de forma inconsciente, que algo les une. Hay otros detalles que me gustan, como que cuando el halcón es alcanzado por una flecha, a Navarre le sucede lo mismo, como si el destino de ambos siempre estuviera ligado.
La escena que mejor describe su relación, y que de paso es la mejor de la película, es aquella en la que Philippe e Imperius cavan un foso para comprobar si los amantes pueden verse al amanecer, mientras los rayos del sol no caen sobre ellos. Ese breve instante, en que por un segundo pueden casi tocarse, encierra todo el drama y fatalismo que arrastra su historia de amor.
Dios se convierte en un personaje más de la película, todos hablan con él, pero es irónico que el ser que debería estar más cerca suya, el obispo, sea el villano de la historia, al caer en el lado oscuro. De esa forma, la película habla del peligro del poder de la iglesia. El obispo funciona bien como villano, entendemos porque perdió la cabeza por Isabeau, y lo horrible de sus actos, pero el personaje hubiera requerido de un poco más de desarrollo.
Hauer demuestra ser un gran héroe de acción y cuesta imaginarse a otro en el papel de Navarre, algo encomiable teniendo en cuenta el poco tiempo que tuvo para preparar el papel. Y Michelle Pfeiffer, quien pocas veces ha aparecido más guapa en pantalla, es la encarnación perfecta de Isabeau, una mujer por la que alguien podría matar o morir. Por su parte, Broderick en su mejor momento, se dedica a robar escenas.
Storaro dota a la película de una gran belleza, con un gran uso de los colores (ver cualquiera de las escenas nocturnas). Lady Halcón no sería la misma sin el trabajo del italiano.
Donner demuestra su buen hacer de siempre, rodando una historia de fantasía tan bien como cualquier otro género, ya que parece que no hay ninguno que se le resista. El tono fantástico no vas más allá de su planteamiento inicial, ya que la película no cae en recrear universos mágicos o de llenar el relato de criaturas imaginarias, como si el director quisiera mantener en todo momento los pies bien anclados en la realidad. Donner se apoya en elementos narrativos y visuales clásicos para plasmar esa fantasía en pantalla, incluso reduce los efectos especiales al mínimo. El director de Los Goonies se encuentra muy cómodo con la historia y se nota que la narra con mucho mimo.
Por eso tal vez choca más si cabe la elección de la banda sonora de tono pop/rock de Andrew Powell, la cual se siente fuera de lugar, si bien cuando ésta adopta un estilo más clásico (el cual la película pide a gritos) sí funciona, pero el resto del tiempo descoloca al espectador. Es un toque moderno que no encaja con el resto de la película.
Lo que sí funciona de maravilla es el final de la película, el cual está dotado de una gran tensión, por una parte tenemos a Navarre tratando de matar al obispo para obtener su venganza, y por otra, sabemos que si su misión falla, Imperius matará a Isabeau (cuando suenan las campanas nos tenemos lo peor). Y la aparición del eclipse es la guinda del pastel para un gran clímax.
Tal vez la historia pide que pongamos un poco de nuestra parte, ya que el devenir de la misma depende de la visión que supuestamente Dios le ha hecho ver a Imperius, y debemos creérnoslo, pero si se entra en el juego de la película, ésta te atrapa totalmente.
Lady Halcón es una de las mejores películas de fantasía de los 80, y también una de las más infravaloradas. Es una gran historia de amor, un romance que vence a todo lo que se interpone en su camino. Tan hábil como un lobo y tan bella como un halcón, la película se ha convertido en un pequeño clásico del cine de los 80. Es de esas películas que te dejan con una sonrisa. Si no la conocéis, hacedme caso, dejaros atrapar por Lady Halcón y dejar volar vuestra imaginación.

CURIOSIDADES
El nombre de Aquila, ciudad donde tiene lugar parte de la historia, significa águila en latín.
En un momento de la película Conspiración (1997) de Richard Donner, Mel Gibson entra en un cine donde se proyecta Lady Halcón.
Ganó los Premios Saturn a la mejor película de fantasía y mejor vestuario (Nanà Cecchi). Siendo además nominada en las categorías de mejor actriz (Michelle Pfeiffer) y mejor música (Andrew Powell).
Y fue nominada a los Premios Hugo en la categoría de mejor presentación dramática (Richard Donner, Edward Khmara, Michael Thomas, Tom Mankiewicz y David Webb Peoples).
La canción que Isabeau y Phillipe bailan en el establo, es una auténtica pieza italiana compuesta por un autor anónimo en el siglo XIV llamada "Trotto".
La cantante Phillipa Margaret Brown (Ladyhawke) tomó su nombre artístico de esta película.
En una escena de la película, se puede ver en el jardín del obispo a una mujer bailando, a la que el villano da de comer y cuyo vestido tiene cosidas plumas, como si se tratase de un halcón. La mujer está interpretada por la diseñadora de vestuario de la película Nanà Cecchi.
De los 52 temas compuestos originalmente por Powell para la película, Donner sólo descartó uno, porque consideró que la escena funcionaba mejor sin música.

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Monday, October 12, 2020

Noche de miedo

"Bienvenidos a la noche de miedo."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un joven sospecha que su nuevo vecino es un vampiro, pero como nadie le cree, recurre a un actor, famoso por dar vida un cazavampiros, para enfrentarse a él.

MI VECINO ES UN VAMPIRO
Tras una exitosa carrera como guionista, Tom Holland decidió debutar como director con Noche de miedo (Fright Night, 1985), una recuperación de las películas de vampiros. "Me encantan las películas de AIP y Hammer de cuando era niño," declaraba el director. "Y quería traer eso de vuelta y nadie había podido hacerlo". Lo cierto es que la última película sobre vampiros de tono clásico había sido Drácula (1979) de John Badham.
Mientras escribía Juego secreto (1984) se le ocurrió la semilla de Noche de miedo. "¿No sería genial si un joven fan del terror se convenciera de que el nuevo vecino de al lado fuera un vampiro?," recordaba Holland. "Y, por supuesto, ¡nadie le va a creer, porque es un fan del terror!" Pero se quedó estancado y no supo como continuar la historia, hasta que un año después se dio cuenta de lo que ésta necesitaba, y era el personaje de Peter Vincent. Una vez ideó que el protagonista debía recurrir  al presentador de un programa de televisión de terror, escribió el guión en tan sólo 3 semanas.
El personaje de Amy no aparecía en la primera versión del guión, Holland lo había ideado como la historia de tres amigos, algo que cambió en la siguiente reescritura del guión. 
Una de las razones por las que Holland decidió dar el salto a la dirección, fue lo descontento que quedó con el trabajo de Michael Winner cuando filmó su guión para Grito de socorro (1984). Para Holland dirigir Noche de miedo fue pura, "defensa propia. Quería proteger el material."Como era un guionista que había escrito una sucesión de guiones de éxito como Curso del 84 (1982), Psicosis II: El regreso de Norman (1983) y Juego secreto (1984), el jefe de la Columbia Pictures, Guy Mackelway, le dio la oportunidad de dirigir su ópera prima. Así la película sería producida bajo esa major, con Herb Jaffe como productor asignado.
Aunque tras leer el guión, a Mackelway no le gustó el final original, en el que Charley y Amy veían como Peter Vincent se convertía en un vampiro en su programa de televisión. Mackelway consideraba que era un final triste y que al público no le gustaría. Holland entonces reescribió la escena tal y como se ve en el película, con Charley creyendo que ha visto en la casa de al lado a Evil Ed. Holland terminó el guión el 6 de septiembre de 1984.

REPARTO
Muchos jóvenes hicieron pruebas para el papel de Charley Brewster, entre ellos Charlie Sheen. Pero tras realizar varias audiciones, el actor escogido fue William Ragsdale. La directora de casting Jackie Burch, lo conoció en las pruebas para Máscara (1985), de la que también fue la directora de casting, y se acordó de él. Al actor le comunicaron que tenía el papel en una auténtica noche de miedo, la de Halloween de 1984. "Me gustaba Charley," declaraba Ragsdale. "Era una especie de chico que atraviesa esa fase por la que todos pasamos cuando somos adolescentes, donde parece que tus padres o los adultos simplemente no te entienden, y por eso tienes que empezar a definirte a ti mismo."
La misma noche de Halloween, también llamaron a Amanda Bearse para ofrecerle leer para el papel de Amy. Todo fue sobre ruedas y se hizo con él, pese a enfrentarse en las audiciones a actrices mucho más jóvenes y cercanas a la edad del personaje (Bearse tenía 26 años cuando rodó la película).
Le ofrecieron el papel del vampiro Jerry Dandrige a Chris Sarandon. El actor inicialmente no estaba convencido en participar en una película de terror dirigida por un director novato, pero en cuanto leyó el guión, cambió de opinión. Viajó de Nueva York a Los Angeles para reunirse con Holland y Jaffe, y en esa misma reunión aceptó el papel.
Holland quería a Vincent Price para el papel de Peter Vincent, pero el estado de salud del actor lo descartaba de participar en la película, así el papel recayó en Roddy McDowall. "Lo atractivo para mí es que Vincent es un actor terrible," declaraba McDowall. "El pobre es horrible. Es un hombre muy dulce sin talento en una situación difícil, aunque puede estar a la altura de las circunstancias, como el León Cobarde [de El mago de Oz]."
Stephen Geoffreys conoció a Jackie Burch por pura casualidad, cuando su agente le envío por error a una audición de La mujer explosiva (1985), de la que Jackie era directora de casting. Esperaban a Anthony Michael Hall y apareció Geoffreys. Pero al igual que sucedió con William Ragsdale, Burch se acordó de él y le ofreció una prueba para Noche de miedo. Ironías del destino, se produjo otro equívoco, ya que cuando le enviaron el guión, Geoffreys creyó que le ofrecían el papel de Brewster, y no el de Evil Ed, que se terminaría llevando.
Jonathan Stark fue quien interpretó a Billy Cole, mano derecha de Dandrige. Se llevó el papel porque interpretó de forma cómica, la escena en la que Charley aparece en casa de Dandrige con un policía. Pero después el actor tuvo que esperar varios meses para que le confirmaran que el papel era suyo, el cual significó su primer trabajo en el cine. Siempre ha habido dudas sobre que es en realidad Billy Cole, Holland lo tenía claro, "es un hombre mortal, está bajo el control de Jerry como su sirviente, porque Jerry le está ofreciendo la promesa de la inmortalidad, y le está alimentando con la sangre suficiente para darle una larga vida, pero no tanta como para convertirlo en un vampiro completo. Él es el personaje de Renfield actualizado."
El resto del reparto lo conformaron Dorothy Fielding (como Judy Brewster, la madre de Charley), Art Evans (en el papel del detective Lennox), Stewart Stern (dando vida a Cook) y Heidi Sorenson (que interpretó a una prostituta víctima de Dandrige).

RODAJE
Noche de miedo comenzó su rodaje el 3 de diciembre de 1984 y se prolongó hasta el 23 de febrero de 1985. La película se rodó principalmente en estudio, aunque se utilizaron diferentes localizaciones de Los Angeles para exteriores. Los decorados se construyeron en los Laird International Studios (California). En el estudio número 15, se edificó el decorado más memorable de la película, el interior de la casa de Dandrige, con su suntuosa escalera coronada por una espectacular vidriera.
Tras buscar en los alrededores de Los Angeles, una casa de tipo victoriano para Dandrige, la terminaron encontrando en los terrenos de los Disney Studios, con otra casa justo al lado que era perfecta para ser la de Charley.
Los preparativos de la película, incluyeron ensayos con los actores. Holland los reunió durante un par de semanas, para que de esa forma saliera todo perfecto una vez se iniciara el rodaje. Holland hizo que los actores escribieran las biografías de sus personajes para que profundizaran más en ellos.
Como se trataba de una película muy pequeña para la Columbia, y ese año había apostado todo a otras producciones (como Perfect de John Travolta), Holland no tuvo ninguna interferencia por parte del estudio. Fue un rodaje donde reinó el buen ambiente.
Aún así ocurrieron todo tipo de percances, algo típico en una producción de estas características. El 24 de diciembre, cuando llevaban tres semanas de rodaje, William Ragsdale se rompió un pie al rodar una escena en la que bajaba por unas escaleras. Sus escenas más físicas se movieron al final del rodaje, para darle tiempo a recuperarse.
Por razones técnicas, la habitación de Charley fue construida sobre una plataforma bastante alta, que dificultaba mucho el trabajo del equipo. Tras rodar todas las escenas durante 3 días, y cuando el decorado ya no era necesario, le gastaron una broma a John DeCuir, lo llamaron de urgencia al set contándole que tenían problemas, y cuando el diseñador llegó, se encontró que estaban cortando la plataforma con motosierras, y cuando trató de explicarles que no debían hacer eso, todos rompieron en carcajadas. Fue su pequeña venganza por ponerles en ella.
Aunque la anécdota más memorable la experimentó Jonathan Stark. Cuando terminó de rodar la muerte de Billy Cole, quedó cubierto de sangre roja y verde, por lo que quiso darse una ducha, pero en la casa de efectos le comentaron que había un problema con las cañerías del edificio, así que no le quedó más remedio que irse a su casa tal y como se encontraba en ese momento. Mientras conducía tuvo la mala suerte de necesitar parar a repostar, y cuando el dependiente de la gasolinera lo vio, se quedó con la boca abierta, y tras llenar el depósito, Stark se fue, pero vio al dependiente al teléfono, "y estoy seguro de que estaba llamando a la policía."
"Conseguí un equipo de alto presupuesto en esta pequeña película," admitía Holland. Y es que la película reunió a un gran número de talentos, que normalmente no se ven en una película de las dimensiones de Noche de miedo. Un buen ejemplo se encuentra en el diseño de producción, el gran John DeCuir (CleopatraEl tormento y el éxtasis) inicialmente iba a trabajar en la película, pero tras unas primeras conversaciones, decidió ceder el puesto a su hijo John DeCuir Jr. (Top Gun), y Holland admitía que éste había sido bien adiestrado por su padre, ya que hizo un trabajo excelente. Aunque según Richard Edlund, la participación de su padre fue de lo más activa y ayudó a diseñar los decorados sin ser acreditado.
Según Holland, de los aproximadamente 9 millones del presupuesto de la película, entre 800.000 y 900.000 dólares fueron destinados a efectos visuales. Estos recayeron en la empresa Entertainment Effects Group (EEG) liderada por Edlund, que acababa de realizar para la Columbia los efectos de Los Cazafantasmas (1984) y como los tenían bajo contrato, Holland pudo contar con ellos para su película. El equipo reunió a grandes nombres dentro del campo de los efectos como a Matthew Yuricich (responsable de los matte paintings), Michael Lantieri (supervisor de efectos especiales en el set), John Bruno (director artístico), y Randy Cook y Steve Johnson (ambos responsables de la creación de las criaturas).
Cook y Johnson se dividieron las tareas a la hora de crear las criaturas, el primero se hizo cargo de todo lo relacionado con Dandrige (incluido el vampiro) y Johnson se encargó de Evil Ed.
Los actores estuvieron que someterse a sesiones maratonianas de maquille. Convertir a Chris Sarandon en un vampiro en su proceso final de transformación, requería de 8 horas. Y eran necesarias 18 horas, para completar el maquillaje de Evil Ed en la escena en la que se convierte en un lobo. Era tanto el tiempo que Sarandon se pasaba sentado, que ayudó con el maquillaje de sus manos, dada su experiencia en el teatro.
Para que Amy se convirtiera en una voluptuosa vampira, se crearon unos pechos falsos, obra de Steve Johnson (con los cuales se quedó Bearse cuando terminó el rodaje). A Holland se le ocurrió en el último momento que Amy tuviera una enorme boca en el proceso final de su transformación en vampira. Y le pidió a Cook que creara la popular "boca tiburón" para que apareciese en cámara sólo un instante. Cook consiguió fabricarla en tan solo un día, y al final, no sólo apareció mucho más tiempo en pantalla, además se convirtió en la imagen del icónico póster de la película. Cuando rodaron la escena en que Charley la ve por primera vez, Ragsdale no sabía el aspecto que tendría Bearse, para que así su reacción al verla fuera auténtica.
Los actores tuvieron que hacer uso de lentes de contacto de plástico (de metacrilato de metilo), que eran realmente incómodas de llevar. "Realmente sólo podrías usarlas durante aproximadamente media hora antes de que comenzaran a volverte loco," admitía Sarandon. Cuando Stark rodó la escena en la que McDowall le dispara, inicialmente llevaba lentes en ambos ojos cuando subía por las escaleras, pero como no veía nada, se llegó a caer hasta en tres ocasiones, razón por la que al final decidieron ponerle sólo una lente.
Pero Stark no fue el actor que lo pasó peor. En la escena de la muerte de Evil Ed, tenían que poner babas en la boca de Geoffreys, y para eso debían utilizar un producto llamado methocel, pero por error aplicaron pegamento en la boca del actor.
No fue lo único que salió mal. Cuando rodaron la lucha entre Peter y el vampiro, y el actor se defiende introduciendo un hueso en la boca la criatura, McDowall hizo tanta fuerza que rompió la cabeza del títere.
EEG aportó todo tipo de soluciones de lo más ingeniosas. Por ejemplo, para conseguir el efecto de Dandrige arañando con sus uñas la barandilla de su casa (una idea de Sarandon), se recubrió ésta con cera, que fácilmente se arrancaba al pasar el actor sus uñas por ella.
El efecto de Dandrige levantándose de su ataúd, se consiguió rodando al actor cayendo hacia atrás en el féretro, y después invirtiendo la película.
La compañía de Edlund había creado para Los Cazafantasmas, un animatronic para el fantasma de la bibliotecaria que no fue usado, pero que reciclaron para esta película, en la escena de la muerte de Dandrige.
Y en la escena en la que Dandrige se encuentra en la habitación de la madre de Charley, y no se refleja en el espejo, el efecto se consiguió utilizando una pantalla azul, en el lugar donde estaba el espejo y así se puso borrar a Sarandon del reflejo. Aunque es un plano excelente, Holland nunca se sintió satisfecho con él. "Siempre pensé que mi error fue rodarlo en un plano general," explicaba el director. "Y debería haber comenzado con un plano general y después debería haberme acercado a Chris con el espejo detrás de él, así hubiera resaltado el hecho de que no había reflejo. Siempre sentí que mucha gente se perdía ese efecto."
Para componer la música de Noche de miedo, David Chackler, supervisor musical de la película, le recomendó a Holland que se fijase en Brad Fiedel. Tras escuchar su banda sonora para Terminator (1984), el director lo contrató. El compositor utilizó principalmente sintetizadores, pero además hizo uso de piano acústico y violín eléctrico.
A Holland no le convenció la campaña de marketing de la Columbia para Noche de miedo, que se centraba principalmente en el terror y olvidaba el humor de la película. "No estaba contento," admitía el director. "Lo que hicieron fue ir tras la audiencia hardcore. No dejaron que la gente supiera que tenía mucho humor y mucha diversión."
Aún así, cuando la película se estrenó en Estados Unidos el 2 de agosto de 1985, resultó ser uno de los sleepers del año, recaudando 24.922.237 de dólares en territorio norteamericano. Lo que la convirtió la segunda película de terror más taquillera del año, sólo superada por la muy inferior Pesadilla en Elm Street 2: La venganza de Freddy (1985).
Como sucede con toda película de éxito, pronto llegaría su secuela, y lo hizo con la simplemente correcta Noche de miedo II (1988) de Tommy Lee Wallace. Además conocería un remake, la entretenida, pero innecesaria Noche de miedo (2011) de Craig Gillespie. 
El film de Holland iría generando un culto alrededor de él, ganando más adeptos cada día. E incluso ha conseguido tener su propio documental, el interesante You're So Cool, Brewster! The Story of Fright Night (2016).

VALORACIÓN
Noche de miedo es una de las películas de terror más representativas y simpáticas de los 80. Bebe de los clásicos, pero al mismo tiempo resulta moderna. Por un lado, tenemos a un vampiro que teme a los crucifijos y al agua bendita, y hay un cazavampiros que nos recuerda a Val Hensing. Pero luego la película le da una vuelta de tuerca a esos clichés, y resulta que el vampiro es un ser que se ha adaptado a los tiempos modernos, y el cazavampiros es en realidad un actor. Además todo está adornado con grandes efectos especiales y música pop.
Uno de los grandes aciertos de la película es su sentido del humor. La historia es tan absurda que necesita de esa comicidad para funcionar, y Holland es lo suficientemente inteligente para imprimirle humor a la película, pero nunca caer en la parodia. Como bien lo refleja, esa escena en la que Charley lleva al policía a casa de Dandrige y queda en ridículo.
La película trata sobre el proceso de madurar, y lo hace a través de la sexualidad, algo ligado a la adolescencia y al mito del vampiro. Todo lo que vive Charley lo lleva al mundo adulto, el cual está lleno de sexo, dolor y confusión. Pero es Amy la primera que experimenta el despertar sexual, como es habitual en las chicas. Holland rueda la escena en la que Dandrige convierte a Amy en una vampira, como si se tratase de una escena de sexo, la sangre derramada de su cuello es un metáfora de la perdida de la virginidad de la joven.
Amy se siente atraída por el atractivo Dandrige y da de lado al joven e inexperto Charley. Un detalle interesante es que el vampiro siempre aparece comiendo una manzana, un símbolo del pecado. Resulta lógico que Amy se deje seducir por él, por una parte Charley parece más interesado en espiar a su vecino que en acostarse con ella, y Dandrige sí tiene interés por Amy, y trata de seducirla por todos los medios. Sólo cuando Charley mata al vampiro (y se convierte en un hombre), la recupera, ya que ha luchado por ella.
Hay un claro choque entre el mundo adolescente y el adulto a través del personaje de Charley, y eso se refleja en que nadie le toma en serio, todos creen a Dandrige (un adulto), antes que a él.
Dandrige es un vampiro diferente, un poco más humano que otros de sus semejantes, no mata por placer, sólo lo hace para saciar su sed (por ejemplo, descubrimos que mata a prostitutas). Percibimos que siempre se ha considerado un extraño, por eso, a su modo, trata de liberar a Evil Ed. Y sólo va a por Charley porque éste se entromete en su planes. Incluso en la escena de la habitación, le da una oportunidad a Charley de vivir, pero éste no puede hacerlo, y se enfrenta al vampiro. Es sólo alguien que trata de pasar desapercibido.
Me resulta poco creíble lo rápido que Evil Ed acepta convertirse en vampiro, al parecer sufre bullying, pero nunca nos lo han mostrado, y es algo que necesitaba de un mayor desarrollo. Además la coda final, en la que descubrimos que sigue con vida, no tiene sentido, ya que sabemos gracias a Amy, que cuando el vampiro jefe muere, los demás dejan de serlo. Simplemente es un guiño al espectador, pero no es del todo redondo.
La película nos habla también del olvido de las leyendas del cine. Peter Vincent es una antigua estrella que da imagen de ser un valiente cazavampiros, pero en realidad es un cobarde y un actor en paro, que hace años que no trabaja en el cine, y que es capaz de aceptar dinero de unos chicos. Ayudar a Charley hace que en el ocaso de su vida, represente el gran papel de su carrera, el que ha nacido para interpretar. De esa forma, ese personaje que sólo existía en la pantalla, cobra vida.
McDowall de alguna forma se interpreta así mismo, en el momento que trabajó en Noche de miedo, estaba haciendo televisión, y las películas más importantes en la que había trabajado en años anteriores fueron papeles secundarios en Muerte bajo el sol (1982) y Curso del 84 (1982). Y gracias a un fan del cine de terror como Holland, volvió por la puerta grande, para demostrar todo su potencial y de paso quedar para el recuerdo como Peter Vincent, su papel más memorable.
El resto del reparto está de lo más acertado y todos clavan sus personajes. En especial Sarandon, que se nota que se lo pasa bomba dando vida a ese seductor vampiro.
Sorprende lo cómodo que se muestra Holland detrás de las cámaras, siendo éste su debut. Como lo demuestra ese travelling con el que arranca la película, que va desde la calle a la habitación de Charley. Hace un gran uso de la música y de la cámara lenta, en la escena en la que Charley descubre que Dandrige es un vampiro, cuando le espía por la ventana (la mejor escena de la película). También resuelve de una forma genial la transformación de Dandrige en vampiro a través de su sombra, en una idea muy Spielberg.
Como también es muy Spielberg, situar la historia en un barrio residencial, como si la película nos dijera que no hay que irse muy lejos para encontrarse con los mayores horrores, estos habitan a la vuelta de la esquina, en la casa de al lado.
Y se nota también la mano de Hitchcock, no hay que olvidar que Holland escribió el guión de esa estupenda secuela que es Psicosis II: El regreso de Norman (1983). El planteamiento de la historia nos recuerda a La ventana indiscreta (1954), y utiliza una idea tan cinematográfica como la del voyeur, ya que como Charley, nosotros también lo somos, ya que vemos lo que otros hacen en una pantalla de cine, y eso beneficia a la película, porque consigue que nos pongamos en la piel de Charley más fácilmente.
Divertida y terrorífica a partes iguales, Noche de miedo devolvió a la vida a los vampiros, adelantándose a Jóvenes ocultos (1987) y Los viajeros de la noche (1987). Hecha con mucho cariño y oficio, es un entretenimiento de primera. Vecinos vampiros, estacas, sangre, cruces, lobos y actores cazavampiros, así da gusto pasar una noche de miedo.

CURIOSIDADES
El nombre de Peter Vincent es un homenaje a Peter Cushing y Vincent Price.
Fue idea de Sarandon, que Dandrige tuviera un cuadro de una mujer muy parecida a Amy. También fue idea suya que el vampiro siempre estuviera comiendo fruta.
Aunque interpreta a un adolescente, William Ragsdale cumplió 24 años durante el rodaje de la película.
En la película protagonizada por Peter Vincent, se puede ver en un momento como éste agarra una estaca al revés para matar a un vampiro.
La escena en la que Charley y Peter están en las escaleras, y Billy se les acerca por la espalda, es un homenaje de Holland a Abbott y Costello contra los fantasmas (1948).
En el programa de Peter Vincent se pueden ver las películas Las cicatrices de Drácula (1970) y Octaman (1971).
La canción que Jerry silva cuando entra en la habitación de Charley es "Strangers in the Night" de Frank Sinatra.
El body count de la película asciende a 5 muertos.
Cuando la madre de Charley invita a Dandrige a tomar algo, éste bebe un Bloody Mary.
La película ganó el premio Saturn a la mejor película de terror, mejor actor secundario (Roddy McDowall) y mejor guión (Tom Holland). Además de ser nominada en las categorías de mejor actor (Chris Sarandon), mejor director (Tom Holland) y mejores efectos especiales (Richard Edlund).
Casualidades de la vida, Jonathan Stark había trabajado en la EEG de Richard Edlund como recepcionista, mientras creaban los efectos para Los Cazafantasmas (1984), pero lo despidieron por no hacer bien su trabajo.
En 1988, la película conoció una adaptación a videojuego para ordenador Commodore Amiga.
Stephen Geoffreys terminaría trabajando como actor porno con el nombre de Sam Ritter.
Para la escena en la que Dandrige levanta a un gorila de la disco por el cuello, se consiguió colocando al actor de cuclillas sobre una caja con ruedas, y cuando Sarandon lo agarró por el cuello, el actor se fue levantando poco a poco creando la ilusión que lo levantaba en el aire.
Antes de Noche de miedo, Amanda Bearse y Stephen Geoffreys habían trabajado juntos en Vacaciones locas, locas, locas (1985). Película que también tenía música de Brad Fiedel.
Entre 1988 y 1990, Now Comics publicó una serie de cómics basados en la película.
El grupo The J. Geils Band fue el encargado de cantar el tema principal de la película titulado "Fright Night".

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