Friday, June 17, 2016

El juego de las capturas 4

La primera de las antiguas secciones del blog que recuperaré a raíz de su 10º aniversario, es este juego que cuya primera edición data de hace casi nueve años. ¿En que consiste? Pues muy sencillo, a continuación os mostraré 10 imágenes de 10 película diferentes. Todas ellas corresponden al minuto 60 de película y tenéis que adivinar a cual pertenece cada una. ¿Preparados para poner a prueba vuestra memoria cinéfila? Empieza el juego.

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

Labels:

Thursday, June 02, 2016

La guerra de los mundos

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.
Un meteorito cae en las afueras de un pueblo de California, el cual esconde en su interior una nave marciana, iniciativa de una invasión por parte de los habitantes del planeta rojo. Se inicia la madre de todas las guerras y los humanos intentarán buscar por todos los medios, como vencer a sus poderosos enemigos.
Este mes los alienígenas volverán a atacar la Tierra en Independence Day: Contraataque (2016), por eso es un buen momento para recordar una de las primeras y más memorables invasiones extraterrestres que haya dado el cine de ciencia ficción, La guerra de los mundos (The War of the Worlds, 1953). Ya que sin La guerra de los mundos, no existiría Independence Day.

MARS ATTACKS!
En 1898 se publicó una de las novelas de ciencia ficción más conocidas e influyentes de la historia, su titulo era La guerra de los mundos y su autor, el prolífico H.G. Wells. Antes de la adaptación que aquí nos ocupa, la más destacada había sido obra del gran Orson Welles, con su popularísima recreación radiofónica que sembró el pánico el 30 de octubre de 1938, cuando el público creyó como cierta la invasión alienígena narrada por el protagonista de Sed de mal.
El primer intento de su adaptación cinematográfica data de 1925, cuando Paramount Pictures se hizo con los derechos de la novela a perpetuidad, con idea que Cecil B. DeMille fuera su director. En 1926 el estudio anunció el inició de la producción y se comenzó a trabajar en el guión, DeMille paulatinamente fue perdiendo interés en realizar la película, al no dar con un guión que le gustara.
En 1930 la Paramount le ofreció el proyecto a Sergei M. Eisenstein (El acorazado Potemkin). Se escribió un nuevo guión, pero finalmente el director ruso dejó el proyecto, para hacerse cargo de Que viva Mexico (1932), film que nunca completaría.
El siguiente interesado en la adaptación fue nada menos que Alfred Hitchcock, quien en 1934, cuando aún no era del todo conocido, se acercó a Wells para convencerle que le cediese la dirección del proyecto, como los derechos pertenecían a la Paramount, a Hitchcock no le quedó más remedio que desistir de su empeño y pasar a otro proyecto.
Tras el éxito que Orson Welles había conseguido con su retransmisión radiofónica de la obra, Paramount le ofreció la dirección de la película, que habría significado su debut como director, pero Welles estaba ocupado con Ciudadano Kane (1941) y rechazó la oferta.
Se escribieron diferentes versiones del guión de la película con el paso de los años, pero ninguno se materializó, la película parecía que nunca se iba a realizar, hasta que en 1951 hizo acto de presencia George Pal, productor de clásicos de la ciencia ficción de los 50, como Con destino a la Luna (1950) o Cuando los mundos chocan (1951), quien sintió interés por adaptar la obra, Paramount decidió cederle las riendas del proyecto.
Pal leyó todos los guiones que se habían escrito para adaptar la obra, pero al final decidió contratar a un nuevo guionista y empezar de cero, el elegido fue Barré Lyndon (El mayor espectáculo del mundo). Una de las primeras decisiones de Pal fue modernizar la obra, ésta no estaría situada en la época victoriana descrita por Wells en su novela, tendría lugar en un pequeño pueblo de California de los 50. Además las máquinas de guerra de los marcianos cambiaron de los trípodes ideados por el escritor a platillos volantes, tan en boga por los supuestos avistamientos que se producían en aquella época. Según reconocía Pal, "La guerra de los mundos ya no era tan antigua como Wells una vez había creído. Con todas las habladurías sobre platillos volantes, había llegado a ser especialmente oportuna. Y esa es una de las razones por las que actualizamos la historia al presente y la situamos en California, la otra es, obviamente el presupuesto limitado y lo costoso de una película de época en Londres."
Byron Haskin fue la primera elección como director para Pal, un antiguo experto en efectos visuales tornado en director, que aceptó encantado el encargo de Pal. Ésta sería la primera de varias películas que ambos harían juntos.
Pal y Haskin, trabajaron codo con codo en todos los aspectos de la historia y colaboraron con Lyndon en el guión. Fue idea de Pal que el protagonista fuera un físico nuclear. Y Don Hartman, jefe de producción de la Paramount, presionó para incluyeran un interés amoroso para el personaje, de ahí surgiría el personaje de Sylvia Van Buren.
A Hartman no le gustó el guión de Lyndon, describiéndolo como un "pedazo de mierda". Pero la película llegó a buen puerto gracias a la mediación de Cecil B. DeMille, amigo de Pal y productor ejecutivo de la película sin acreditar, que convenció al jefe del estudio, Y. Frank Freeman, que la película merecía la pena. Freeman le dio libertad absoluta a Pal.
Primero se consideró a Lee Marvin para el papel de Dr. Clayton Forrester, pero éste terminaría recayendo en Gene Barry, ya que los responsables de la película querían que fuera una cara desconocida para el público. Por su parte Ann Robinson se hizo con el papel de Sylvia Van Buren. Y Les Tremayne hizo lo propio con el personaje del General Mann.
Para poner voz al narrador, Pal le ofreció el papel a Cecil B. DeMille, pero se encontraba ocupado con la promoción de El mayor espectáculo del mundo y el director recomendó a su vez a Sir Cedric Hardwicke, quien sería contratado.

RODANDO EL FIN DEL MUNDO
La película se presupuestó en 2 millones de dólares (elevado para la época), de los cuales 1,4 se dedicaron a la creación de sus complejos efectos visuales. Filmada en un espectacular Technicolor, la fotografía principal comenzó en enero de 1952 y se extendió hasta el mes siguiente. Primero se rodaron las escenas con los actores durante 40 días y después vinieron más de seis meses de trabajo de efectos visuales y dos meses adicionales de efectos ópticos.
El rodaje tuvo lugar principalmente en decorados de los Paramount Studios, donde se construyó entre otros sets, la granja donde van a parar los protagonistas, el barranco donde aterriza la primera nave marciana y la reconstrucción del pueblo de Linda Rosa. También se construyeron en el mismo plató, cuatro escenarios diferentes en miniatura para las escenas con los platillos volantes, siendo el más elaborado de todos, el de una calle de Los Angeles que es destruida por los alienígenas. Los exteriores tuvieron lugar en diferentes localizaciones de California (la mayoría en Los Angeles y las que menos en Simi Valley y Corona) y Arizona. Fue en este último estado, donde el equipo de segundad unidad filmó en diciembre de 1951, escenas de localización, más concretamente en Florence, que serían usadas posteriormente por Haskin. Y además reunieron un pequeño ejercito, cedido por el Arizona National Guard, para rodar durante dos días, los planos en los que los militares luchan contra los marcianos.
A dos días de comenzar el rodaje, Paramount descubrió que sólo tenían los derechos para realizar una película muda de la obra de Wells, por lo que tuvieron que detener brevemente la producción. Resolvieron el problema pagándole 7.000 dólares a Frank Wells, hijo del escritor, por los derechos de realizar una película sonora.
En las primeras versiones del guión, las naves de guerra marcianas eran los trípodes descritos por H.G. Wells en su novela, pero la dificultad de conseguir animarlos mediante stop-motion, hizo inevitable optar por un cambio, de esta forma se convirtieron en clásicos platillos volantes. Las naves fueron diseñadas por el director artístico Albert Nozaki, basándose en las formas y movimientos de las mantarrayas, cobras y cisnes. En un punto intermedio se pretendió que las naves volasen sobre rayos visibles, se intentó conseguir mediante chispas eléctricas que salían de los tres orificios de la parte inferior de las naves, pero pronto se descartó por miedo a provocar un incendio. Ese efecto se mantuvo en la primera ocasión que vemos a la nave marciana elevarse delante de las tropas.
Los marcianos también fueron diseñados por Nozaki y el experto en maquillaje Charles Gemora les dio vida. A Haskin no le convenció demasiado el diseño del marciano, por lo que decidió no mostrarlo nunca totalmente, permaneciendo prácticamente siempre en las sombras.
Los innovadores efectos visuales de película corrieron a cargo de Gordon Jennings (director de efectos visuales de la Paramount) y su equipo, quienes principalmente emplearon técnicas como efectos ópticos, matte paintings o miniaturas.
Se construyeron tres naves que tenían un tamaño de 1 metro de diámetro y que colgaban de 15 cables, los cuales eran después disimulados mediante trucos de fotografía. Los cables permitían todos sus movimientos, unos eran para suspensión, otros para su maniobrabilidad y otros para dar energía a las diferentes luces y mecanismos. Otro gran ejemplo del uso de miniaturas fue la reconstrucción del Los Angeles City Hall, la cual tenía una altura superior a los 2,5 metros.
El artista Chesley Bonestell fue contratado por crear las pinturas de los planetas del Sistema Solar, con las que se abre la película. Y el departamento de efectos ópticos llego a pintar más de 3.000 fotogramas para crear las ilusiones de la película. Sólo el efecto de la desintegración del coronel Heffner, necesitó de 144 mattes.
La explosión de la bomba de hidrógeno fue obra del experto en explosivos de 81 años de edad, Walter Hoffman, quien colocó una mezcla de explosivos, encima de un tambor hermético lleno de gas explosivo, el cual fue activado con una carga eléctrica. La explosión alcanzó más de 20 metros de altura, simulando la forma de hongo nuclear esperada.
Trabajar con efectos visuales tampoco fue fácil para los actores, Gene Barry no guardaba un buen recuerdo del rodaje, dado que según él, "era sólo actuar para efectos visuales por todo el lugar." Nunca vio las naves marcianas mientras filmaba sus escenas, de modo que tuvo que reaccionar ante cosas que no tenía delante.
Pal deseaba rodar el tercer acto del film en 3D, a partir de la escena en la que los humanos hacen estallar una bomba de hidrógeno, en ese momento el público debería ponerse las gafas 3D. Hartman y la Paramount consideraron que el 3D era una moda pasajera y decidieron descartar esta idea. Pal siempre se lamentó de no haber podido filmar el final en formato estereoscópico.
Para la escena de la evacuación de Los Angeles se reunieron a 900 extras y se rodó en un tramo sin abrir de la Hollywood Freeway. En la misma autopista tuvo lugar un accidente real y el equipo se desplazó allí para filmar el caos que se había producido y después utilizar dichas imágenes en la película. Y para filmar las espectaculares imágenes de un Los Angeles desértico, rodaron un domingo a las 5 de la mañana, y gracias a varios controles policiales encargados de cortar las calles, pudieron filmar Los Angeles como pocas veces se ha visto, sin una alma caminando por ellas.
La película se estrenó el 26 de agosto de 1953, tras conocer su premiere en Atlantic City el 29 de julio del mismo año. Fue un rotundo éxito comercial, recaudando en los Estados Unidos 4.360.000 de dólares. Además de ser recibida con buenas críticas, la película se convirtió en una de las más influyentes de la ciencia ficción de su época.
Y no pasó desapercibida en las nominaciones técnicas al Oscar, siendo nominada en las categorías de mejor montaje (Everett Douglas), mejor sonido (Loren L. Ryder) y mejores efectos visuales, ganando únicamente esta última estatuilla.
Los herederos de H.G. Wells quedaron tan satisfechos con la película, que le ofrecieron a George Pal que eligiese cualquiera de las obras de Wells para su adaptación al cine, Pal escogió El tiempo en sus manos, pero esa es otra historia...

VALORACIÓN
La película comienza con una voz en off hablando sobre los peligros de las cada vez más peligrosas armas modernas, estableciendo así el principal discurso de la película, el miedo al creciente poder armamentístico de la época, en la que americanos y rusos competían por ser quienes tuvieran el mayor poder militar. De ese modo, los marcianos se convierten en la representación de ese miedo a un enemigo poderoso y bélico, que no tienen porque ser necesariamente los soviéticos (aunque el hecho de que vengan del planeta "rojo" puede no ser casualidad). Como buen cine de ciencia ficción de los 50, hay en ella influencias de la Guerra Fría, pero todo está llevado con sutileza e inteligencia, como demuestra que no se ensalce en ningún momento al ejército norteamericano, el cual fracasa una y otra vez contra los invasores del espacio, lo cual es un acierto de la película.
La guerra de los mundos trata también del horror de la guerra, que filtrada a través del prisma de la ciencia ficción, permite a sus responsables hablar sobre el miedo a una posible tercera guerra mundial, recordemos que la segunda aún estaba cerca en la memoria. Y se muestran pinceladas de la peor cara de un conflicto armado, la injustificación de las acciones del enemigo, la destrucción de las ciudades, el miedo a las armas nucleares (recuerdo de las bombas detonadas en Nagasaki e Hiroshima) y por supuesto, la muerte de civiles inocentes, donde no se salvan ni los religiosos (como muestra esa escena en la que los marcianos matan al cura, con un uso acertado de muerte en off),
Al final los verdaderos protagonistas de la película son los marcianos y los efectos visuales, los actores terminan resultando meros secundarios. Por su parte Gene Barry está correcto en su papel, pero Ann Robinson resulta poco creíble en todo momento.
Tal vez lo que más me chirría de la película es que la salvación final parece venir de las plegarias de la gente, como si Dios viniera a rescatarnos en el último minuto. Al final los humanos no logran salvarse por si mismos, sólo Dios puede hacerlo. No es un mensaje muy elocuente.
La guerra de los mundos guarda momentos para el recuerdo, como la escena en la que los humanos utilizan una bomba de hidrógeno contra los marcianos, la cual nos les causa daño alguno. La locura que se apodera de la gente y como arrasan todo a su paso. Esa ciudad de Los Angeles totalmente desértica. O cualquiera de las escenas que muestran a las naves extraterrestres sembrando el caos, que son ya historia de la ciencia ficción.
Además se convirtió en un film muy influyente, como lo demuestran títulos posteriores como Independence day (que no es más que una puesta al día de La guerra de los mundos), Mars attacks! (acertadísima parodia de esta película y del género en si), La Tierra contra los platillos volantes (mismo argumento y con escenas extraídas del film de Haskin), Robinson Crusoe de Marte (del mismo director y con muchas similitudes en el diseño de los aliens), Señales (que vendría a ser una extensión de la escena de la cabaña) o el excelente remake realizado por Spielberg en 2005. Sin olvidar todo el cine catastrofista que vendría después con imágenes de grandes monumentos siendo destruidos, que desde La guerra de los mundos se han repetido hasta la saciedad.
La película tiene todo lo que uno puede pedirle a una producción de ciencia ficción de los 50 y más. Un muy disfrutable y espectacular relato de invasiones alienígenas, con icónicos platillos volantes, que nos depara un gran e inofensivo entretenimiento. Fue la más ambiciosa de todas las producciones de aquella época y maravilló al público con sus innovadores efectos visuales y sus imágenes memorables. Sin olvidar el gran avance que supuso en el campo de los efectos visuales.
El tiempo la ha tratado francamente bien, es un film con un ritmo perfecto, donde sus 85 minutos de duración se pasan como un suspiro. La película supo tomar lo mejor del cine de platillos volantes de la época y llevarlo al siguiente nivel, siendo la película definitiva del género. Los marcianos no conquistaron la Tierra, pero La guerra de los mundos conquistó las taquillas y la imaginación del público.

CURIOSIDADES
A modo de guiño hacia Cecil B. DeMille, el título de su película Sansón y Dalila (1949) aparece en la marquesina de un cine del pueblo de Linda Rosa.
El nombre del protagonista, Dr. Clayton Forrester fue tomado por la serie de culto Mystery Science Theater 3000, para llamar así, a su malvado científico.
La película comienza con una voz en off hablando de todos los planetas del Sistema Solar, de todos, menos de Venus.
La actriz Ann Robinson retomaría su papel de Sylvia Van Buren, en la serie de televisión La guerra de los mundos II: La nueva generación (1988-90), continuación de esta película.
Las dos naves marcianas que se estrellan en Los Angeles, son en realidad la misma máquina, pero vista desde ángulos diferentes, haciendo un espejo de uno de los planos.
En Exploradores (1985) el personaje interpretado por Ethan Hawke ve esta película en su habitación.
Como en la mayoría de las películas de George Pal, un muñeco del Pájaro Loco (o Woody Woodpecker en su versión original) puede ser visto en la película a modo de cameo, ya que Pal era amigo íntimo de su creador, Walter Lantz. En esta película podemos ver al famoso personaje en lo alto de un árbol, cuando el primer cilindro marciano vuela antes de estrellarse en Linda Rosa. En la foto inferior no se aprecia muy bien, pero está ahí.
El rayo de calor de los marcianos, se consiguió quemando hilo de soldadura, a la vez que un soplete forzaba a saltar chispas al tocar el hilo.
El avión conocido en la película como "Ala voladora" era en realidad el Northrop YB-49, un prototipo de bombardero, del cual sólo se construyeron dos modelos, ambos acabaron estrellados. En la película se usaron imágenes de archivo.
El grito de los marcianos fue la combinación de grabar con un micrófono de contacto, el raspado de hielo seco y mezclarlo con el grito de una mujer sonando al revés. Y el sonido del rayo del calor de las naves, se consiguió con tres guitarras eléctricas sonando al revés.
El director artístico Albert Nozaki fue el encargado de diseñar las naves, sus primeros bocetos eran los trípodes antes mencionados, una nave sostenida sobre tres patas y con una cabeza con forma de cobra, que prácticamente sólo distaba de las finalmente vistas en la película, en la eliminación de las patas y un pequeño cambio en la situación de la cabeza con la que disparan el rayo de calor.
Gene Barry y Ann Robinson también participaron en La guerra de los mundos (2005) dirigida por Steven Spielberg, en los papeles de abuelos de los niños protagonistas.
El especialista que dio vida al soldado que es quemado vivo durante un ataque de los marcianos, realmente sufrió graves quemaduras en su cuerpo.
En una de las escenas de destrucción, se muestra a las naves marcianas sobre imágenes en blanco y negro de lava destruyendo edificios, se trata de la erupción del Monte Vesubio de 1944 que afectó a la ciudad de Nápoles.
Paramount siempre quiso estrenar la película con sonido estéreo para su distribución en vídeo doméstico, pero no podía hacerlo porque no tenía los archivos de sonido correspondientes a las naves marcianas. Cuando se estrenó la serie La guerra de los mundos II: La nueva generación (1988-90), sus creadores tuvieron que recrear dichos sonidos y Paramount los utilizó a su vez para estrenar la película original con sonido estéreo.
Ninguna de las naves marcianas originales existen en la actualidad, al parecer estaban hechas de cobre y una vez finalizado el rodaje fueron donadas a una unidad de los Boy Scouts que se dedicaba a recoger ese material.
A modo de homenaje a Orson Welles, el especialista de voces Paul Frees, que tiene el papel de un reportero de radio, imita la voz del actor.
Cuando el General Mann y el Dr. Forrester se encuentran por primera vez, hablan de un encuentro anterior en Oak Ridge. Es una referencia al lugar donde estaban situadas las tres plantas del "Proyecto Manhattan", donde se enriqueció y refinó el uranio de las primeras bombas atómicas usadas en la Segunda Guerra Mundial.
Las naves marcianas siempre se desplazan de derecha a izquierda, salvo en el montaje de sus ataques por todo el mundo.
Ann Robinson odiaba la peluca que le obligaron a utilizar para interpretar a Sylvia. Cuando vio la película en un cine, nadie la reconoció sin la peluca.
La edición especial en dvd de la película, incluyó la emisión original radiofónica de Orson Welles de La guerra de los mundos.
Para disimular los cables que movían las naves en las escenas que éstas se estrellan, se consiguió haciéndolas estrellar contra postes de luz.
Fue la primera película en rodar en la Harbor Freeway de Los Angeles. Los productores consiguieron un permiso especial antes que ésta fuera abierta en 1953.
En el trailer de la película, cuando el primer meteorito se estrella cerca de Linda Rosa, se produce una gran explosión y una nube de humo, pero en la película, el mismo plano sólo muestra un pequeño destello cuando el meteorito impacta.
Dos de los efectos de sonido de la película se convirtieron en efectos habituales de la serie Star Trek (1966-69). El sonido de las naves flotando se convirtió en el sonido de una pistola láser. Y el sonido del rayo desintegrador se convirtió en el sonido de un torpedo de fotones.
La película se filmó en formato 1:1,37, pero se estrenó con una relación de aspecto 1:1,66 porque la película se completó, coincidiendo con el cambio de formato de pantalla que tuvo lugar a partir de 1953.
El efecto de sonido de la escotilla de la nave marciana desenroscándose, se consiguió de la misma forma que en el programa radiofónico de Orson Welles, abriendo una tapa de metal de un frasco de vidrio.

Labels: ,

Sunday, May 22, 2016

10

Hace tres días este blog cumplió 10 años. 10 años de continua actividad, donde no ha faltado un post que llevarse a la boca y a los ojos cada mes. 214 posts publicados en este tiempo, entre ellos 96 reseñas de películas (ganas ya de llegar a la 100).
10 años para un blog es una cifra más que estimable, por lo que creo que es el momento perfecto para echar la vista atrás y ver lo que "Películas de culto" ha dado de si durante este tiempo, y no se me ocurre una mejor forma de hacerlo, que con un top 10 con mis artículos preferidos. Ahí van:

10. Los difíciles comienzos I y II: O como fue el debut de diferentes estrellas del cine. Comienzos extraños, curiosos y muchas veces desapercibidos. La primera edición estuvo bien, pero la segunda fue mejor.
9. Película más allá de los títulos de crédito III y III: De pequeño recuerdo que cuando veía una película en VHS, al terminar avanzaba los títulos de crédito para ver si tras ellos había algo más y de esa sencilla idea surgió esta serie de artículos. Una lista de escenas post-créditos, que ya va por su tercera edición y de la que pronto llegará la cuarta.
8. Exploradores: Aunque suene pretencioso, cuando hice esta reseña tuve la sensación de que nadie había escrito una reseña así sobre esta película, tal vez nadie se la había tomado en serio, no tanto como yo, ya que es una película muy ligada a mi infancia. Y esa sensación he querido volver a sentirla al escribir otras reseñas.
7. Terminator 2: El juicio final: Todo lo que siempre quisiste saber sobre Terminator 2, y cuando digo todo, es todo. El monte Everest de mis reseñas, la más extensa, en horas dedicadas y en tamaño, pero el esfuerzo mereció la pena.
6. Top 80 de películas de los 80: Durante el 2008 hice un especial anual dedicado por entero a la década de los ochenta y este top dividido en ocho entregas fue su columna vertebral. Un top descomunal, imperfecto y de lo más nostálgico, que por aquel entonces significó la cumbre de lo que era este blog.
5. El club de la lucha: Una labor titánica, pero de lo más reconfortante, diseccionar una de las grandes películas de nuestro tiempo. Cambié un poco mi estilo e introduje algunos cambios en esta reseña, que puede ser la mejor que haya escrito.
4. Los 10 mayores fracasos de la historia del cine: Fruto de mucho, pero que mucho tiempo de investigación, para dar con los mayores fracasos de la historia del cine. Me lo tomé muy en serio y el resultado es el que buscaba. Estoy muy orgulloso de este articulo.
3. Los Goonies: Puso al blog en el mapa (uno pequeño, tanto como el del tesoro de los Goonies), tras publicarlo recuerdo que más y más gente se comenzó a pasar por el blog y éste creció en actividad. Nada fue igual tras él.
1/2. "Superman II" según Richard Donner y Superman II: El montaje de Richard Donner: La misma idea pero vista desde diferentes puntos de vista. La primera el como estaba previsto que fuera Superman II de haberla dirigido Richard Donner y la segunda lo más cercano que existe a esa película soñada. Pese a su tamaño, Superman II: El montaje de Richard Donner la escribí en un tiempo récord y con muchas ganas, la verdad es que no quedó nada mal. "Superman II" según Richard Donner fue el primer artículo que publiqué y el que lo inició todo, era justo la clase de artículo que me gustaría leer y entonces ¿por qué no escribirlo yo mismo? Creo que siempre será mi articulo favorito, no es perfecto, pero significa mucho para mi.

Estos son mis 10 artículos preferidos, si queréis compartir alguno que os haya gustado, estaría encantado que lo hicierais.
Y como 10 años no se cumplen todos los días, durante el próximo año y para conmemorar esta década de "Películas de culto", aparte de las clásicas reseñas, retomaré antiguas secciones y publicaré otras nuevas. Espero que os guste y que me acompañéis durante este 10º aniversario. Gracias por haber estado ahí durante estos 10 años.

Labels:

Sunday, May 01, 2016

El show de Truman

"Buenos días, buenas tardes y buenas noches."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Truman Burkank es, sin saberlo, el protagonista del programa de televisión más popular del mundo, miles de cámaras siguen todos sus movimientos y vivencias, pero cerca de su 30 cumpleaños comienza a sospechar que algo extraño sucede a su alrededor.

UNA VIDA EN DIRECTO
El guionista Andrew Niccol comenzó a trabajar en el guión de El show de Truman (The Truman Show, 1998) en mayo de 1991, que por aquel entonces tenía el título de "The Malcolm Show". A diferencia del guión definitivo, el original tenía lugar en una falsa Manhattan y su tono era más oscuro. El libreto fue ofrecido a Paramount Pictures y llamó la atención del productor Scott Rudin, ahora ya con el título de "The Truman Show". Después de una guerra de ofertas con Warner Bros., Paramount lo adquirió para Rudin por 1,5 millones de dólares en octubre de 1993, dicho acuerdo incluía la condición que Niccol sería su director.
Teniendo en cuenta que éste seria el debut de Niccol como director y que la producción se había presupuestado inicialmente en 80 millones de dólares, Paramount decidió hacerle una prueba de dirección, para decidir si le permitía hacerse cargo de la película. Para ello le dieron 50.000 dólares y un día para rodar una escena de la película. Lo increíble del asunto, es que el gran Gary Oldman fue quien interpretó el papel de Truman y por su parte, Annabella Sciorra dio vida a una transeúnte anónima. La escena, no incluida en el guión final y bastante tétrica, mostraba a un Truman paranoico que sospecha que todo el mundo le conoce y como asalta a una mujer por la calle y le obliga a decir su nombre, amenazándola con hacer daño a su bebe, cuando ella grita "¡Truman!", sus sospechas se confirman. Aparentemente Niccol no superó la prueba, ya que el estudio decidió buscar a un director con más experiencia. Llegaron a un acuerdo económico con Niccol, para que cediera la silla de director.
El proyecto se le ofreció a Brian De Palma, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto, tras su salida de la agencia de talentos United Talent Agency, que estaba negociando su acuerdo. Una vez descartado el director de Impacto, se consideró a Terry Gilliam, Tim Burton, David Cronenberg, Barry Sonnenfeld, Steven Spielberg y Sam Raimi (quien incluso llegó a reunirse con Jim Carrey), hasta dar con el definitivo Peter Weir en agosto de 1995, tras una sugerencia de Niccol. "Necesitábamos a un director que pudiera mostrar realidad e irrealidad al mismo tiempo," declaraba Rudin.
Weir aportó varios ideas al guión de Niccol, como trasladar la localización de la historia de la falsa Manhattan a la idílica Seahaven (ya que sería más creíble para el público) o situar la sala de control del programa en la falsa Luna visible desde Seahaven. Niccol tuvo que rescribir el guión doce veces hasta dar con el definitivo aprobado por Weir.
Jim Carrey fue la primera elección de Weir desde el principio, pero el actor no estaba disponible durante un año debido a otros compromisos profesionales, por lo que que Weir decidió esperar hasta que Carrey quedara liberado de sus ocupaciones para empezar a rodar, ya que en su mente Truman sólo podía ser interpretado por Carrey. "Sabía que tenía que ser una estrella quien interpretase este papel, porque ayuda a la lógica del 'show'. Quiero decir, ¿porqué ver a un tío todos los días? [Las estrellas] son muy visibles. tienen una cualidad en pantalla. Pero aparte de eso, hay algo sobre Jim. Tenía que ser alguien diferente de nosotros, alguien quien hubiera vivido su vida en algún lugar extremo. Y él [Truman] podría haber sido bastante diferente, habiendo crecido entre mentirosos." Carrey, quien por aquel entonces ya cobraba 20 millones por película, redujo su salario a 12 millones, para participar en la película.
Dennis Hooper fue elegido para ser Christof, el productor de "El show de Truman", pero tras un día de rodaje abandonó la película por las típicas "diferencias creativas", aunque otras fuentes dicen que fue despedido. Esto ocurrió a dos meses del inicio del rodaje, no había tiempo que perder, por lo que el mismo día que Hooper salió de la producción, Ed Harris ya estaba leyendo el guión, para a continuación tener una reunión improvisada con Weir en el set. "Eso fue un jueves y tenía que empezar a trabajar el martes", recordaba el actor. "Y entre medias tenía que volar a Nueva York para un compromiso previo. Así que no tuve mucho tiempo para prepararme, pero pretendí que todo saliera bien. De hecho, fue casi una bendición disfrazada, porque estaba obligado a confiar en mis instintos."
El resto de actores desempeñaron diferentes papeles en torno al personaje de Truman. Laura Linney (Meryl) interpretó a su mujer, Noah Emmerich (Marlon) a su mejor amigo, Natascha McElhone (Lauren / Sylvia) a su verdadero amor, Holland Taylor y Brian Delate a sus padres y Peter Krause (Lawrence) a un compañero de trabajo. Y en papeles secundarios encontramos también a Philip Baker Hall, Harry Shearer y Paul Giamatti.

EL PLATÓ MÁS GRANDE DEL MUNDO
Para encontrar la Seahaven ideal, la falsa ciudad donde vive Truman, Weir recorrió el este de Florida buscando alguna ciudad que pudiera darle vida, pero ninguna de las poblaciones le pareció adecuada. Al final fue su mujer quien dio con ella, se trataba de Seaside (Florida), una de las primeras comunidades planificadas de Norteamérica. Teniendo su set listo para el rodaje, éste se inició el 9 de diciembre de 1996 y se extendería hasta el 21 de abril de 1997, en jornadas de semanas de trabajo de cinco días. Su presupuesto final fue de 60 millones de dólares.
Para darle a la película el look adecuado, Weir se inspiró en las ilustraciones que Norman Rockwell realizó para la revista "Saturday Evening Post", con su clásico sentido patriótico americano y llenas de optimismo y nostalgia.
La secuencia de Truman en su barco en medio de una tormenta, se filmó en los Universal Studios, usando tanques de agua y máquinas de viento. Y la secuencia final de la película, con Truman llegando al final de su mundo en barco, fue filmada en los Paramount Studios. En los mismos estudios se construyeron los decorados de interiores para la película.
Para ayudar a Ed Harris en su papel, Peter Weir escribió una biografía de 10 páginas sobre el personaje que le entregó al actor. En esa ficticia biografía se detallaba como Christof había realizado una película sobre vagabundos, por la que había ganado un premio.
Fue idea de Weir las escenas donde Truman dibuja con jabón de un espejo y crea personajes, Niccol escribió unas líneas para Carrey y éste improvisó la escena del explorador del Ártico. No contento con eso, el actor llenó el cuarto de baño de su casa con espejos y ensayó diferentes versiones de esa escena, dibujando en ellos diferentes situaciones.
Casualidades de la vida, Ed Harris y Jim Carrey nunca coincidieron durante el rodaje, ya que el protagonista de Mentiroso compulsivo, terminó sus escenas antes de la incorporación de Harris al proyecto.
Weir, el director de fotografía Peter Biziou y el diseñador de producción Dennis Gassner, estudiaron técnicas de vídeo vigilancia y las aplicaron a la película, usando lentes y sistemas comunes en ese campo. Así adquirió la película su peculiar estilo visual, donde la cámara está situada donde menos te lo esperas.
Además Weir y Bizou tomaron como referencia, anuncios de televisión y sitcoms, para darle a la fotografía un aspecto muy iluminado y limpio, coherente con un lugar donde toda la luz es artificial y según añadiría Weir, porque "estábamos siempre recordándonos que en este mundo, todo está en venta." Y es que el universo particular de Truman es un gran anuncio.
Demostrando su habitual genio como director, Weir decidió filmar la película en formato 1:1,66, para darle un aspecto más televisivo. Aunque para su posterior proyección en cine, se recortó a 1:1,85, que es un formato más panorámico y más habitual en el cine. Pero en la edición en dvd de la película, se volvió a recuperar su relación de aspecto original.
La compañía Matte World Digital con Michael J. McAlister a la cabeza, fue la responsable de los efectos visuales de la película, volcando sus esfuerzos principalmente en aumentar las dimensiones de Seaside, dándole el aspecto de una ciudad mayor, creando edificios y mayores construcciones, donde sólo había pequeñas edificaciones. También crearon ese plano en retroceso que muestra a Seaside, como una isla dentro de una cúpula. O hicieron realidad el momento en que Truman llega en su barco al final de su mundo, que fue rodado en un tanque de agua en un estudio, pero que gracias a matte paintings digitales para las nubes y agua generada por ordenador, se creó la ilusión de tener unas enormes dimensiones.

LAS CIFRAS DEL SHOW
La premiere de la película tuvo lugar el 1 de junio de 1998 en los Estados Unidos, seguido cuatro días después de su estreno masivo en salas. La película se convirtió de inmediato en su absoluto éxito critico y comercial, siendo claramente una de las mejores películas del año, si no la mejor. La taquilla le sonrío con sus 125.618.201 de dólares recaudados en territorio norteamericano, a los que hubo que sumar los 138.500.000 de dólares que recaudó en el resto del mundo.
Y después llegaron los premios. La película fue nominada a un total de tres Oscars, en las categorías de mejor director (Peter Weir), mejor actor secundario (Ed Harris) y mejor guión original (Andrew Niccol). Falto una clarísima nominación en la categoría de mejor película y sobre todo, los miembros de la Academia se olvidaron de Jim Carrey, merecedor ese año, no sólo de una nominación como actor principal, si no del Oscar.
Además, la película recibió tres Globos de Oro, uno para Jim Carrey como mejor actor dramático, otro para Ed Harris como actor secundario y el último para Burkhard von Dallwitz y Philip Glass por su banda sonora. Sin olvidar que la película fue también nominada en las categorías de mejor película dramática, mejor director (Peter Weir) y mejor guión (Andrew Niccol).
Y entre otros galardones, ganó también tres premios BAFTA (mejor director, mejor guión y mejor diseño de producción), dos Saturn (mejor película fantástica y mejor guión), un premio Hugo a la mejor presentación dramática y Weir recibió un Premio del Cine Europeo.

COINCIDENCIAS Y DEMANDAS
Existen varios precedentes al argumento de El show de Truman, que en su estreno cuestionaron la originalidad de la película.
1941. They: Relato corto de Robert Heinlein, en el que un hombre es encerrado en una institución mental porque cree que el mundo a su alrededor no es real. Su mujer no es realmente su mujer y al final del relato la ciudad de Nueva York es desmantelada.
1959. Tiempo desarticulado (Time out of Joint): Novela de ciencia ficción de Philip K. Dick en la que un hombre de 1959 sospecha que el mundo en el que vive no es real, para después descubrir que vive realmente en el año 1997. El protagonista puede prever donde tendrán lugar los ataques que recibe el gobierno de la Tierra, en la guerra que está librando, de modo que borran su memoria y crean a su alrededor una falsa ciudad, para aprovecharse de sus predicciones.
1960. A World of Difference: Episodio de la serie The Twilight Zone (capítulo 23, temporada 1) escrito por Richard Matheson, en el que un hombre de negocios descubre que su oficina es el decorado de una película y que él es una estrella de cine, sin importarle su nueva fama, intentará encontrar a su auténtica familia.
1968. The Secret Cinema: Cortometraje dirigido por Paul Bartel, que narra como una mujer sospecha que su novio y compañeros de trabajo, están filmando una película sobre su vida de forma clandestina, para después hacer proyecciones secretas en un cine los sábados por la noche.
1973. An American Family: Una serie documental, considerado el primer reality de la televisión, que mostraba el día a día de una típica familia norteamericana, que fue filmada durante varios meses.
1979. Como en la vida real (Real Life): Película dirigida, escrita y protagonizada por Albert Brooks, en la que un narcisista cineasta crea una programa de televisión, que muestra el día a día de una típica familia americana, para ello convence a una familia para filmar sus vidas, pronto Brooks comienza a introducir cambios para aumentar el éxito del programa.
1986. Secret Cinema: Remake de The Secret Cinema que el propio Bartel realizó para la serie Cuentos asombrosos (capítulo 20, temporada 1) y donde se repite a pies juntillas el mismo argumento.
1989. Secret Service: Episodio de la serie The Twilight Zone de los 80 (capítulo 27, temporada 3), escrito por J. Michael Straczynski, en el que que un hombre descubre que su vida es grabada en secreto y es sin saberlo, la estrella de un popular programa de televisión.
1992. The Real World: Reality de la MTV en la que en cada temporada se juntan a 7 u 8 extraños en un apartamento, para que vivan juntos durante varios meses, mientras son filmados en todo momento.
1992. Reality Takes a Holiday: Episodio de la serie Eerie, Indiana (capítulo 18, temporada 1), en el que el protagonista encuentra un guión de una serie titulada "Eerie, Indiana" y de repente se descubre a si mismo dentro de un set de televisión, donde su familia son actores.
1992. Frank's Life: Una obra de teatro escrita por Mark Dunn y estrenada en el Off-Broadway, que trata sobre un hombre normal y corriente, que es sin saberlo, el protagonista de una telenovela. Todas las personas a su alrededor son actores, desde su mujer, pasando por su colega de cervezas o la gente de la calle. También existe un sórdido productor que mueve los hilos. Y poco a poco el protagonista va descubriendo su increíble situación. Dunn interpuso una demanda por varios millones de dólares a la Paramount, al productor Scott Rudin y al guionista Andrew Niccol, alegando el plagio a su obra. Al parecer en la demanda se establecían 108 similitudes con la película. Niccol había empezado a escribir el guión de El show de Truman un año antes del estreno de la obra de teatro, pero Dunn alegaba que Rudin podría haber tenido acceso a su guión o bien por su contactos en Broadway o cuando lo envió a la Paramout entre junio y julio de 1992. El pleito se resolvió fuera de los juzgados en 1999.
1996. Running Out of Time: Una niña de 13 años que vive en una aldea de Indiana, en la década de 1840, le es revelado por su madre, que en realidad es el año 1996 y que el pueblo en el que viven es una réplica de un pueblo histórico. Tras estallar un brote de difteria en el pueblo, la madre manda a la niña al mundo exterior, a buscar una medicación para dicha enfermedad.

ESCENAS ELIMINADAS
Del montaje original se cortaron cuatro escenas, unas secuencias completas, otras extendidas, que fueron incluidas en las ediciones de DVD y Blu-Ray de la película. Son las siguientes:
1. Product placement (5' 25"): Una serie de escenas que muestran como la cadena introduce anuncios en medio del programa. La primera escena muestra como una señora le vende a Truman un café y después se inserta la marca del café en primer plano. En la segunda escena, Meryl se pasea por su casa posando mientras una voz en off dice el precio de su vestuario, para que los espectadores lo compren, después de eso, Truman coge sus palos de golf y se marcha, pero Meryl está molesta porque él no recuerda que le había dicho que pasarían una noche especial. En la tercera, Truman y Meryl se despiertan por la mañana, después que Truman apague el despertador (que oculta una cámara), Meryl comienza a hablar de las maravillas de su colchón, en un nuevo caso de product placement. En la cuarta escena, Truman práctica deporte por la mañana de una forma muy particular. En la quinta escena, Truman hace otra representación delante del espejo, dibuja con jabón el personaje de un escalador, que teme perder sus pulgares al escalar una gran montaña, al final Truman convierte al escalador en Papá Noel. En la sexta, mientras desayunan, Meryl le regala a Truman ropa de gimnasia de última generación. En la séptima, vemos como Truman usa dicha ropa mientras hace ejercicio y como unos televidentes imitan al protagonista en sus ejercicios, usando además el mismo vestuario, por lo que descubrimos que Meryl le hizo el regalo a Truman, sólo para promocionar la ropa de deporte.


2. Truman sospecha (4' 23"): Diferentes cortes que muestran las dudas de Truman sobre su realidad. En el primero, el protagonista le muestra a Marlon el foco que cayó del cielo y que lleva en el maletero de su coche, Marlon le confirma sus sospechas de que cayó de un avión. En el segundo, Truman compra un bocadillo en una tienda de la ciudad y después se lo da a un hombre en silla de ruedas. Y el tercero, muestra una versión extendida de la escena en la que Truman sospecha que algo extraño sucede a su alrededor, se muestra como Christof da ordenes a los actores para que actúen con normalidad y Truman termina encontrándose con el hombre de la silla de ruedas, que ahora va corriendo y considera que se trata de un milagro.


3. Reunión del futuro reparto (2' 08"): Después que Meryl haya dejado a Truman, Christof tiene una reunión con los actores para hablarles sobre el futuro del programa. Anuncia que Hannah/Meryl no renovará su contrato y dejará el show. Añade que la concepción del hijo de Truman tendrá lugar pronto y se introducirá un nuevo personaje en el show, Vivian, con la que Truman tendrá un affair. Se creará un nuevo canal que seguirá la vida del hijo de Truman en paralelo a la del protagonista. Marlon es el único que parece incómodo con la situación.


4. Truman desaparecido (1' 12") Muestra un montaje diferente de la parte en que Truman desparece y todo el mundo lo busca, aquí se incluyen pequeños insertos de Truman escabulléndose entre la gente y llegando hasta el barco en el que iniciará su huida.


VALORACIÓN
El show de Truman es una de las películas que mejor muestra los tiempos que nos han tocado vivir y que mejor define al hombre moderno, y lo hizo de una forma casi clarividente. No nos olvidemos que la película se estrenó antes del boom de Gran hermano y de la telerrealidad. Pero lo más interesante es que Weir y los suyos parten de su atractivo planteamiento, un hombre que es sin saberlo el protagonista de un programa de televisión, para llevarlo tan lejos como les es posible, pudiendo extraer múltiples lecturas de dicho planteamiento.
La película nos habla de la influencia negativa de la televisión, del vouyerismo, de la relación entre creación y creador, de la profesión de actor, de la paranoia, el sentido de la vida, de la canabalización de la televisión y de la línea entre realidad y ficción. Podría estar así todo el día.
¿Hasta que punto es real nuestra vida? ¿Cuántas mentiras la envuelven? ¿Cuántas cosas que creemos ciertas realmente no lo son? ¿Y si todas nuestras dudas y temores resultaran ser ciertas? La película nos presenta muchos interrogantes sobre nuestra percepción de la realidad, y hace que nos la replanteemos, seguramente no seremos los protagonistas de un reality, pero seguro que en algún momento de nuestra vida, nos hemos cuestionado nuestra existencia.
Truman comienza a dudar sobre todo lo que acontece a su alrededor, cayendo en la total paranoia. Son memorables esos momentos en los que todo su mundo se desmorona e intenta huir de Seahaven, pero todo el universo (y el programa) se pone en su contra para impedírselo. Simplemente aterrador.
Y es fascinante ver como condicionan psicológicamente a Truman para que no quiera dejar Seahaven, desde esos posters en la agencia de viajes de aviones alcanzados por rayos, hasta esos puentes que no llevan a ninguna parte, sin olvidar el más atroz de todos, el trauma que le causan con la falsa muerte de su padre en barco, para que tenga miedo a subirse a uno. No hace falta explicar lo reconfortante que resulta ver a Truman haciendo frente a sus miedos y subiéndose a un barco para huir de Seahaven.
La cadena explota a Truman por intereses económicos, pero los espectadores ven el programa sin demonizarlo y en parte, forman parte del problema, si dejasen de ver el programa, Truman sería seguramente libre. Irónicamente quieren a Truman y se preocupan por él, pero no pueden dejar de ver el programa, es en definitiva un circulo vicioso. La película hace aquí un paralelismo con la televisión, donde se emiten programas de moral cuestionable, simplemente porque la gente los ve, la película lleva esa idea al extremo. La televisión es el reflejo de los deseos del público. Además llega a ser tan invasiva, que llega a manipular la vida de una persona por sus intereses.
La historia de amor entre Truman y Sylvia es genial por su sencillez, Truman pese a estar casado, lo está con una actriz a la que le han impuesto, pero sigue enamorado de una mujer que conoce de un sólo día, alguien quien sin él saberlo, también lo ama.
La película hace un análisis malicioso de la profesión de actor, mostrándolos como seres capaces de hacer cualquier cosa por la fama y el dinero, desde fingir ser padres, hasta hacerle creer a alguien que es su mejor amigo. El personaje de Meryl es el más retorcido de todos, porque no sólo llega a casarse con Truman (a quien no quiere), si no que además se deja claro que se acuesta con él, se ha llegado a prostituir para conseguir el papel ("El show de Truman es un estilo de vida, es una vida digna," llega a decir).
Aunque existieran varios precedentes con tramas similares a la película, lo cierto es que ninguno está a la altura de lo que nos ofreció el film de Weir. El show de Truman simplemente tomó una idea ya existente en diferentes medios (cine, televisión, literatura) y le dio una vuelta de tuerca más, llevando la idea hasta sus ultimas consecuencias. Estamos ante una de las grandes obras del cine moderno.
El personaje de Truman es el único personaje auténtico de la película (incluso su nombre fonéticamente suena como "true man", hombre auténtico), el resto de personas que le rodean son falsos, interesados y mentirosos, pese a crecer alrededor de todos ellos, Truman ha conseguido mantenerse puro, sin dejarse influenciar por el mundo que le rodea. Ésta es una de las razones por las que es el gran personaje que es.
Un Jim Carrey esplendido dota a Truman de la vitalidad e inocencia que necesita el personaje, haciendo que en todo momento suframos por sus vivencias, como lo haría cualquiera de los fans de su programa. Siempre he considerado su interpretación, como una de las mejores jamás vistas en una pantalla de cine.
Y si Truman resulta un personaje fascinante, Christof  no se queda atrás, es al mismo tiempo un artista creando la obra de su vida, el padre espiritual de Truman (¿quien no recuerda ese momento en el que toca la pantalla que muestra a Truman durmiendo?), y de alguna forma, es su Dios particular (como en las escenas finales, cuando provoca una tormenta que casi ahoga a Truman en su barco o como más tarde le habla desde el cielo). Como padre, quiere que Truman tenga una vida idílica, de ahí ese mundo perfecto que es Seahaven, pero no se da cuenta que al decidir cada uno de los pasos de su vida, está privándole de tener una verdadera.
Ésta es una de las mejores interpretaciones de la carrera de Ed Harris, posiblemente su mejor papel y donde el actor se mostró su interpretación más compleja, profunda y memorable.
Weir realizó el mejor trabajo de su carrera, su puesta en escena es de esas que deberían figurar en todos los manuales de dirección, es genial ver como coloca la cámara en los lugares más inverosímiles, creando siempre la ilusión de estar viendo el programa de "El show de Truman", tal y como lo ven sus televidentes y como al mismo tiempo transmite la sensación que el protagonista está vigilado en todo momento. Y además consigue darle alma a la película, ofreciendo una historia humana, con unas acertadas dosis de humor, paranoia y drama.
El guión está a la altura y rebosa originalidad a cada momento. No sólo por pequeños y sutiles detalles, como lo simbólico que resulta que Truman guarde la foto de Sylvia detrás de la foto de Meryl o esa llamada de La Haya que sospechosamente se corta en directo. Si no por auténticas genialidades como la escena en la que Marlon le dice a Truman que él nunca le mentiría mientras Christof le sopla las frases, el momento en que Truman descubre en la foto de su boda que Meryl tiene los dedos cruzados, ese maravilloso instante en que llueve sólo sobre Truman pero no a su alrededor o como el protagonista compone la cara de Sylvia con trozos de caras de mujeres que consigue de revistas. Y no quiero olvidarme del momento más recordado de la película, ese fascinante final en el que Truman llega al final de su mundo y sube unas escaleras que lo llevan hacia el cielo y hacia la libertad. Un momento mágico, que es difícil definir con palabras, es cine puro y uno de los mejores finales de la historia del cine.
Así termina El show de Truman, con su protagonista caminando sobre las aguas y ascendiendo a las nubes. Sale de esa burbuja (literal) en la que siempre ha vivido y es al fin libre, ya no es la televisión la que manda, ahora podrá vivir su vida y tomar sus propias decisiones. En definitiva, todos deberíamos ser un poco como Truman Burbank.
Sólo me queda una cosa que decir, no os perdáis este show, engancha a cada episodio como pocos lo han hecho y os garantizo que no podréis dejarlo hasta el final. Y por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches.

CURIOSIDADES
Annabella Sciorra fue considerada para el papel de Meryl Burbank.
El hombre que sale del regalo de Navidad en casa de Truman es Mark Rubeo, asistente del director artístico de la película.
La escena en la que Truman dibuja en el espejo con jabón y actúa extraño, fue improvisada por Jim Carrey. En otra toma dibujó un largo pelo rizado y un vestido.
En una de las primeras escenas de Truman y Meryl en la cocina, se puede ver encima de la mesa una botella de vitamina D, necesaria en caso de falta de exposición a la luz del sol, tal y como les sucede a los personajes de la película, que viven en un plató.
El popular póster de la cara de Truman compuesta por un incontable numero de imágenes individuales, fue creado por el artista Rob Silverman y se cree que por un coste aproximado de 75.000 dólares.
Como comentaba previamente, Dennis Hooper originalmente iba a trabajar en la película, una vez dejó la producción formó parte del reparto de Edtv (1999), de temática similar a esta película.
La cúpula donde se filma "The Truman Show" está situada en Burbank (California), el nombre de Truman es Truman Burbank. 
El nombre del barco de Truman es Santa Maria, como una de las carabelas con las que Cristóbal Colón llegó a América.
El compositor Philip Glass tiene una cameo en la película, es el compositor de televisión que toca el piano, mientras Truman duerme y Christof toca la pantalla.
La película se estudia en cursos de ética del medio, centrándose particularmente en los personajes de Christof, Marlon y Meryl, con ésta última en lo referente a su prostitución al asumir el papel.
A las personas que estaban en el set, se les prohibió decir frases de las anteriores películas "idiotas" de Carrey.
Todas las calles de Seahaven son referencias a actores de cine, como "Lancaster Square" o "Bogart Avenue". Y los habitantes de la ciudad tienen nombres de estrellas de cine como Meryl (Streep), Marlon (Brando), Lauren (Bacall), Kirk (Douglas), etc. Menos Truman, que es el único personaje, cuyo nombre no es referencia a ningún actor.
El auténtico nombre de Marlon es Louis Coltrane, suma de los nombres de los músicos de jazz Louis Armstrong y John Coltrane. Y como Armstrong, Marlon también toca la trompeta.
La pareja que Truman observa por un momento en la plaza de la ciudad, mientras sospecha que algo extraño sucede, son Darryl Davis y Robert Davis, fundadores de Seaside, ciudad donde se rodó la película.
Los eventos de la película acontecen en un plazo de 4 ó 5 días, entre el día 10.909 y el 10.913 del programa.
Peter Weir declaró que le hubiera gustado tener cámaras en todos los cines donde se proyectase la película e incluir imágenes del público en ella.
El lema de Seahaven es UNUS PRO OMNIBUS, OMNES PRO UNO (Uno para todos, todos para uno).
Ed Harris llegó a sugerir que Christof tuviese joroba, lo que le habría dado una infancia infeliz y por eso querría que Truman tuviera una vida idílica, pero cambió de idea cuando se probó una joroba protésica y vio su aspecto.
Truman tiene el sueño de viajar a Fiyi y dice que es el lugar más lejano al que puede viajar. De ser eso cierto la ciudad de Truman debería estar en Malí, país que se encuentra en el lado opuesto del planeta de Fiyi.
Hope Davis intentó conseguir el papel de Meryl, que finalmente interpretaría Laura Linney.
Tras el estreno de la película, psicólogos británicos y norteamericanos establecieron que muchas personas padecían el "síndrome de Truman" o "el engaño de El show de Truman", creyendo ser los protagonistas involuntarios de un reality de la televisión. Muchos de los afectados mencionaron específicamente la película durante su terapia.
El final de la novela "La travesía del Viajero del Alba" perteneciente a la serie de Las crónicas de Narnia, guarda un final similar al de esta película, con un barco navegando hasta el fin del mundo conocido y llegando hasta un muro de color azul celeste, donde hay una puerta que lleva a otro mundo.
El estudio le dijo a Niccol que no le permitían filmar su primera película porque inicialmente tenía un presupuesto de 80 millones de dólares, pero que si costara 20, sí lo harían. Esa fue la razón por la que escribió Gattaca (1997), una producción más modesta.
Para prepararse para su papel, Laura Linney vio catálogos de Sears de 1940.
El barco en el que Truman huye de Seahaven tiene el número 139 y el diálogo entre Truman y Christof contiene referencias al salmo 139, así como otros aspectos de la película.
Sylvia tiene en su apartamento fotos de los protagonistas del programa con post-its pegados en ellas. En la de Marlon la nota indica "Incapaz de acercarse a Marlon. ¡Primario!".

Labels: ,