Monday, October 12, 2020

Noche de miedo

"Bienvenidos a la noche de miedo."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un joven sospecha que su nuevo vecino es un vampiro, pero como nadie le cree, recurre a un actor, famoso por dar vida un cazavampiros, para enfrentarse a él.

MI VECINO ES UN VAMPIRO
Tras una exitosa carrera como guionista, Tom Holland decidió debutar como director con Noche de miedo (Fright Night, 1985), una recuperación de las películas de vampiros. "Me encantan las películas de AIP y Hammer de cuando era niño," declaraba el director. "Y quería traer eso de vuelta y nadie había podido hacerlo". Lo cierto es que la última película sobre vampiros de tono clásico había sido Drácula (1979) de John Badham.
Mientras escribía Juego secreto (1984) se le ocurrió la semilla de Noche de miedo. "¿No sería genial si un joven fan del terror se convenciera de que el nuevo vecino de al lado fuera un vampiro?," recordaba Holland. "Y, por supuesto, ¡nadie le va a creer, porque es un fan del terror!" Pero se quedó estancado y no supo como continuar la historia, hasta que un año después se dio cuenta de lo que ésta necesitaba, y era el personaje de Peter Vincent. Una vez ideó que el protagonista debía recurrir  al presentador de un programa de televisión de terror, escribió el guión en tan sólo 3 semanas.
El personaje de Amy no aparecía en la primera versión del guión, Holland lo había ideado como la historia de tres amigos, algo que cambió en la siguiente reescritura del guión. 
Una de las razones por las que Holland decidió dar el salto a la dirección, fue lo descontento que quedó con el trabajo de Michael Winner cuando filmó su guión para Grito de socorro (1984). Para Holland dirigir Noche de miedo fue pura, "defensa propia. Quería proteger el material."Como era un guionista que había escrito una sucesión de guiones de éxito como Curso del 84 (1982), Psicosis II: El regreso de Norman (1983) y Juego secreto (1984), el jefe de la Columbia Pictures, Guy Mackelway, le dio la oportunidad de dirigir su ópera prima. Así la película sería producida bajo esa major, con Herb Jaffe como productor asignado.
Aunque tras leer el guión, a Mackelway no le gustó el final original, en el que Charley y Amy veían como Peter Vincent se convertía en un vampiro en su programa de televisión. Mackelway consideraba que era un final triste y que al público no le gustaría. Holland entonces reescribió la escena tal y como se ve en el película, con Charley creyendo que ha visto en la casa de al lado a Evil Ed. Holland terminó el guión el 6 de septiembre de 1984.

REPARTO
Muchos jóvenes hicieron pruebas para el papel de Charley Brewster, entre ellos Charlie Sheen. Pero tras realizar varias audiciones, el actor escogido fue William Ragsdale. La directora de casting Jackie Burch, lo conoció en las pruebas para Máscara (1985), de la que también fue la directora de casting, y se acordó de él. Al actor le comunicaron que tenía el papel en una auténtica noche de miedo, la de Halloween de 1984. "Me gustaba Charley," declaraba Ragsdale. "Era una especie de chico que atraviesa esa fase por la que todos pasamos cuando somos adolescentes, donde parece que tus padres o los adultos simplemente no te entienden, y por eso tienes que empezar a definirte a ti mismo."
La misma noche de Halloween, también llamaron a Amanda Bearse para ofrecerle leer para el papel de Amy. Todo fue sobre ruedas y se hizo con él, pese a enfrentarse en las audiciones a actrices mucho más jóvenes y cercanas a la edad del personaje (Bearse tenía 26 años cuando rodó la película).
Le ofrecieron el papel del vampiro Jerry Dandrige a Chris Sarandon. El actor inicialmente no estaba convencido en participar en una película de terror dirigida por un director novato, pero en cuanto leyó el guión, cambió de opinión. Viajó de Nueva York a Los Angeles para reunirse con Holland y Jaffe, y en esa misma reunión aceptó el papel.
Holland quería a Vincent Price para el papel de Peter Vincent, pero el estado de salud del actor lo descartaba de participar en la película, así el papel recayó en Roddy McDowall. "Lo atractivo para mí es que Vincent es un actor terrible," declaraba McDowall. "El pobre es horrible. Es un hombre muy dulce sin talento en una situación difícil, aunque puede estar a la altura de las circunstancias, como el León Cobarde [de El mago de Oz]."
Stephen Geoffreys conoció a Jackie Burch por pura casualidad, cuando su agente le envío por error a una audición de La mujer explosiva (1985), de la que Jackie era directora de casting. Esperaban a Anthony Michael Hall y apareció Geoffreys. Pero al igual que sucedió con William Ragsdale, Burch se acordó de él y le ofreció una prueba para Noche de miedo. Ironías del destino, se produjo otro equívoco, ya que cuando le enviaron el guión, Geoffreys creyó que le ofrecían el papel de Brewster, y no el de Evil Ed, que se terminaría llevando.
Jonathan Stark fue quien interpretó a Billy Cole, mano derecha de Dandrige. Se llevó el papel porque interpretó de forma cómica, la escena en la que Charley aparece en casa de Dandrige con un policía. Pero después el actor tuvo que esperar varios meses para que le confirmaran que el papel era suyo, el cual significó su primer trabajo en el cine. Siempre ha habido dudas sobre que es en realidad Billy Cole, Holland lo tenía claro, "es un hombre mortal, está bajo el control de Jerry como su sirviente, porque Jerry le está ofreciendo la promesa de la inmortalidad, y le está alimentando con la sangre suficiente para darle una larga vida, pero no tanta como para convertirlo en un vampiro completo. Él es el personaje de Renfield actualizado."
El resto del reparto lo conformaron Dorothy Fielding (como Judy Brewster, la madre de Charley), Art Evans (en el papel del detective Lennox), Stewart Stern (dando vida a Cook) y Heidi Sorenson (que interpretó a una prostituta víctima de Dandrige).

RODAJE
Noche de miedo comenzó su rodaje el 3 de diciembre de 1984 y se prolongó hasta el 23 de febrero de 1985. La película se rodó principalmente en estudio, aunque se utilizaron diferentes localizaciones de Los Angeles para exteriores. Los decorados se construyeron en los Laird International Studios (California). En el estudio número 15, se edificó el decorado más memorable de la película, el interior de la casa de Dandrige, con su suntuosa escalera coronada por una espectacular vidriera.
Tras buscar en los alrededores de Los Angeles, una casa de tipo victoriano para Dandrige, la terminaron encontrando en los terrenos de los Disney Studios, con otra casa justo al lado que era perfecta para ser la de Charley.
Los preparativos de la película, incluyeron ensayos con los actores. Holland los reunió durante un par de semanas, para que de esa forma saliera todo perfecto una vez se iniciara el rodaje. Holland hizo que los actores escribieran las biografías de sus personajes para que profundizaran más en ellos.
Como se trataba de una película muy pequeña para la Columbia, y ese año había apostado todo a otras producciones (como Perfect de John Travolta), Holland no tuvo ninguna interferencia por parte del estudio. Fue un rodaje donde reinó el buen ambiente.
Aún así ocurrieron todo tipo de percances, algo típico en una producción de estas características. El 24 de diciembre, cuando llevaban tres semanas de rodaje, William Ragsdale se rompió un pie al rodar una escena en la que bajaba por unas escaleras. Sus escenas más físicas se movieron al final del rodaje, para darle tiempo a recuperarse.
Por razones técnicas, la habitación de Charley fue construida sobre una plataforma bastante alta, que dificultaba mucho el trabajo del equipo. Tras rodar todas las escenas durante 3 días, y cuando el decorado ya no era necesario, le gastaron una broma a John DeCuir, lo llamaron de urgencia al set contándole que tenían problemas, y cuando el diseñador llegó, se encontró que estaban cortando la plataforma con motosierras, y cuando trató de explicarles que no debían hacer eso, todos rompieron en carcajadas. Fue su pequeña venganza por ponerles en ella.
Aunque la anécdota más memorable la experimentó Jonathan Stark. Cuando terminó de rodar la muerte de Billy Cole, quedó cubierto de sangre roja y verde, por lo que quiso darse una ducha, pero en la casa de efectos le comentaron que había un problema con las cañerías del edificio, así que no le quedó más remedio que irse a su casa tal y como se encontraba en ese momento. Mientras conducía tuvo la mala suerte de necesitar parar a repostar, y cuando el dependiente de la gasolinera lo vio, se quedó con la boca abierta, y tras llenar el depósito, Stark se fue, pero vio al dependiente al teléfono, "y estoy seguro de que estaba llamando a la policía."
"Conseguí un equipo de alto presupuesto en esta pequeña película," admitía Holland. Y es que la película reunió a un gran número de talentos, que normalmente no se ven en una película de las dimensiones de Noche de miedo. Un buen ejemplo se encuentra en el diseño de producción, el gran John DeCuir (CleopatraEl tormento y el éxtasis) inicialmente iba a trabajar en la película, pero tras unas primeras conversaciones, decidió ceder el puesto a su hijo John DeCuir Jr. (Top Gun), y Holland admitía que éste había sido bien adiestrado por su padre, ya que hizo un trabajo excelente. Aunque según Richard Edlund, la participación de su padre fue de lo más activa y ayudó a diseñar los decorados sin ser acreditado.
Según Holland, de los aproximadamente 9 millones del presupuesto de la película, entre 800.000 y 900.000 dólares fueron destinados a efectos visuales. Estos recayeron en la empresa Entertainment Effects Group (EEG) liderada por Edlund, que acababa de realizar para la Columbia los efectos de Los Cazafantasmas (1984) y como los tenían bajo contrato, Holland pudo contar con ellos para su película. El equipo reunió a grandes nombres dentro del campo de los efectos como a Matthew Yuricich (responsable de los matte paintings), Michael Lantieri (supervisor de efectos especiales en el set), John Bruno (director artístico), y Randy Cook y Steve Johnson (ambos responsables de la creación de las criaturas).
Cook y Johnson se dividieron las tareas a la hora de crear las criaturas, el primero se hizo cargo de todo lo relacionado con Dandrige (incluido el vampiro) y Johnson se encargó de Evil Ed.
Los actores estuvieron que someterse a sesiones maratonianas de maquille. Convertir a Chris Sarandon en un vampiro en su proceso final de transformación, requería de 8 horas. Y eran necesarias 18 horas, para completar el maquillaje de Evil Ed en la escena en la que se convierte en un lobo. Era tanto el tiempo que Sarandon se pasaba sentado, que ayudó con el maquillaje de sus manos, dada su experiencia en el teatro.
Para que Amy se convirtiera en una voluptuosa vampira, se crearon unos pechos falsos, obra de Steve Johnson (con los cuales se quedó Bearse cuando terminó el rodaje). A Holland se le ocurrió en el último momento que Amy tuviera una enorme boca en el proceso final de su transformación en vampira. Y le pidió a Cook que creara la popular "boca tiburón" para que apareciese en cámara sólo un instante. Cook consiguió fabricarla en tan solo un día, y al final, no sólo apareció mucho más tiempo en pantalla, además se convirtió en la imagen del icónico póster de la película. Cuando rodaron la escena en que Charley la ve por primera vez, Ragsdale no sabía el aspecto que tendría Bearse, para que así su reacción al verla fuera auténtica.
Los actores tuvieron que hacer uso de lentes de contacto de plástico (de metacrilato de metilo), que eran realmente incómodas de llevar. "Realmente sólo podrías usarlas durante aproximadamente media hora antes de que comenzaran a volverte loco," admitía Sarandon. Cuando Stark rodó la escena en la que McDowall le dispara, inicialmente llevaba lentes en ambos ojos cuando subía por las escaleras, pero como no veía nada, se llegó a caer hasta en tres ocasiones, razón por la que al final decidieron ponerle sólo una lente.
Pero Stark no fue el actor que lo pasó peor. En la escena de la muerte de Evil Ed, tenían que poner babas en la boca de Geoffreys, y para eso debían utilizar un producto llamado methocel, pero por error aplicaron pegamento en la boca del actor.
No fue lo único que salió mal. Cuando rodaron la lucha entre Peter y el vampiro, y el actor se defiende introduciendo un hueso en la boca la criatura, McDowall hizo tanta fuerza que rompió la cabeza del títere.
EEG aportó todo tipo de soluciones de lo más ingeniosas. Por ejemplo, para conseguir el efecto de Dandrige arañando con sus uñas la barandilla de su casa (una idea de Sarandon), se recubrió ésta con cera, que fácilmente se arrancaba al pasar el actor sus uñas por ella.
El efecto de Dandrige levantándose de su ataúd, se consiguió rodando al actor cayendo hacia atrás en el féretro, y después invirtiendo la película.
La compañía de Edlund había creado para Los Cazafantasmas, un animatronic para el fantasma de la bibliotecaria que no fue usado, pero que reciclaron para esta película, en la escena de la muerte de Dandrige.
Y en la escena en la que Dandrige se encuentra en la habitación de la madre de Charley, y no se refleja en el espejo, el efecto se consiguió utilizando una pantalla azul, en el lugar donde estaba el espejo y así se puso borrar a Sarandon del reflejo. Aunque es un plano excelente, Holland nunca se sintió satisfecho con él. "Siempre pensé que mi error fue rodarlo en un plano general," explicaba el director. "Y debería haber comenzado con un plano general y después debería haberme acercado a Chris con el espejo detrás de él, así hubiera resaltado el hecho de que no había reflejo. Siempre sentí que mucha gente se perdía ese efecto."
Para componer la música de Noche de miedo, David Chackler, supervisor musical de la película, le recomendó a Holland que se fijase en Brad Fiedel. Tras escuchar su banda sonora para Terminator (1984), el director lo contrató. El compositor utilizó principalmente sintetizadores, pero además hizo uso de piano acústico y violín eléctrico.
A Holland no le convenció la campaña de marketing de la Columbia para Noche de miedo, que se centraba principalmente en el terror y olvidaba el humor de la película. "No estaba contento," admitía el director. "Lo que hicieron fue ir tras la audiencia hardcore. No dejaron que la gente supiera que tenía mucho humor y mucha diversión."
Aún así, cuando la película se estrenó en Estados Unidos el 2 de agosto de 1985, resultó ser uno de los sleepers del año, recaudando 24.922.237 de dólares en territorio norteamericano. Lo que la convirtió la segunda película de terror más taquillera del año, sólo superada por la muy inferior Pesadilla en Elm Street 2: La venganza de Freddy (1985).
Como sucede con toda película de éxito, pronto llegaría su secuela, y lo hizo con la simplemente correcta Noche de miedo II (1988) de Tommy Lee Wallace. Además conocería un remake, la entretenida, pero innecesaria Noche de miedo (2011) de Craig Gillespie. 
El film de Holland iría generando un culto alrededor de él, ganando más adeptos cada día. E incluso ha conseguido tener su propio documental, el interesante You're So Cool, Brewster! The Story of Fright Night (2016).

VALORACIÓN
Noche de miedo es una de las películas de terror más representativas y simpáticas de los 80. Bebe de los clásicos, pero al mismo tiempo resulta moderna. Por un lado, tenemos a un vampiro que teme a los crucifijos y al agua bendita, y hay un cazavampiros que nos recuerda a Val Hensing. Pero luego la película le da una vuelta de tuerca a esos clichés, y resulta que el vampiro es un ser que se ha adaptado a los tiempos modernos, y el cazavampiros es en realidad un actor. Además todo está adornado con grandes efectos especiales y música pop.
Uno de los grandes aciertos de la película es su sentido del humor. La historia es tan absurda que necesita de esa comicidad para funcionar, y Holland es lo suficientemente inteligente para imprimirle humor a la película, pero nunca caer en la parodia. Como bien lo refleja, esa escena en la que Charley lleva al policía a casa de Dandrige y queda en ridículo.
La película trata sobre el proceso de madurar, y lo hace a través de la sexualidad, algo ligado a la adolescencia y al mito del vampiro. Todo lo que vive Charley lo lleva al mundo adulto, el cual está lleno de sexo, dolor y confusión. Pero es Amy la primera que experimenta el despertar sexual, como es habitual en las chicas. Holland rueda la escena en la que Dandrige convierte a Amy en una vampira, como si se tratase de una escena de sexo, la sangre derramada de su cuello es un metáfora de la perdida de la virginidad de la joven.
Amy se siente atraída por el atractivo Dandrige y da de lado al joven e inexperto Charley. Un detalle interesante es que el vampiro siempre aparece comiendo una manzana, un símbolo del pecado. Resulta lógico que Amy se deje seducir por él, por una parte Charley parece más interesado en espiar a su vecino que en acostarse con ella, y Dandrige sí tiene interés por Amy, y trata de seducirla por todos los medios. Sólo cuando Charley mata al vampiro (y se convierte en un hombre), la recupera, ya que ha luchado por ella.
Hay un claro choque entre el mundo adolescente y el adulto a través del personaje de Charley, y eso se refleja en que nadie le toma en serio, todos creen a Dandrige (un adulto), antes que a él.
Dandrige es un vampiro diferente, un poco más humano que otros de sus semejantes, no mata por placer, sólo lo hace para saciar su sed (por ejemplo, descubrimos que mata a prostitutas). Percibimos que siempre se ha considerado un extraño, por eso, a su modo, trata de liberar a Evil Ed. Y sólo va a por Charley porque éste se entromete en su planes. Incluso en la escena de la habitación, le da una oportunidad a Charley de vivir, pero éste no puede hacerlo, y se enfrenta al vampiro. Es sólo alguien que trata de pasar desapercibido.
Me resulta poco creíble lo rápido que Evil Ed acepta convertirse en vampiro, al parecer sufre bullying, pero nunca nos lo han mostrado, y es algo que necesitaba de un mayor desarrollo. Además la coda final, en la que descubrimos que sigue con vida, no tiene sentido, ya que sabemos gracias a Amy, que cuando el vampiro jefe muere, los demás dejan de serlo. Simplemente es un guiño al espectador, pero no es del todo redondo.
La película nos habla también del olvido de las leyendas del cine. Peter Vincent es una antigua estrella que da imagen de ser un valiente cazavampiros, pero en realidad es un cobarde y un actor en paro, que hace años que no trabaja en el cine, y que es capaz de aceptar dinero de unos chicos. Ayudar a Charley hace que en el ocaso de su vida, represente el gran papel de su carrera, el que ha nacido para interpretar. De esa forma, ese personaje que sólo existía en la pantalla, cobra vida.
McDowall de alguna forma se interpreta así mismo, en el momento que trabajó en Noche de miedo, estaba haciendo televisión, y las películas más importantes en la que había trabajado en años anteriores fueron papeles secundarios en Muerte bajo el sol (1982) y Curso del 84 (1982). Y gracias a un fan del cine de terror como Holland, volvió por la puerta grande, para demostrar todo su potencial y de paso quedar para el recuerdo como Peter Vincent, su papel más memorable.
El resto del reparto está de lo más acertado y todos clavan sus personajes. En especial Sarandon, que se nota que se lo pasa bomba dando vida a ese seductor vampiro.
Sorprende lo cómodo que se muestra Holland detrás de las cámaras, siendo éste su debut. Como lo demuestra ese travelling con el que arranca la película, que va desde la calle a la habitación de Charley. Hace un gran uso de la música y de la cámara lenta, en la escena en la que Charley descubre que Dandrige es un vampiro, cuando le espía por la ventana (la mejor escena de la película). También resuelve de una forma genial la transformación de Dandrige en vampiro a través de su sombra, en una idea muy Spielberg.
Como también es muy Spielberg, situar la historia en un barrio residencial, como si la película nos dijera que no hay que irse muy lejos para encontrarse con los mayores horrores, estos habitan a la vuelta de la esquina, en la casa de al lado.
Y se nota también la mano de Hitchcock, no hay que olvidar que Holland escribió el guión de esa estupenda secuela que es Psicosis II: El regreso de Norman (1983). El planteamiento de la historia nos recuerda a La ventana indiscreta (1954), y utiliza una idea tan cinematográfica como la del voyeur, ya que como Charley, nosotros también lo somos, ya que vemos lo que otros hacen en una pantalla de cine, y eso beneficia a la película, porque consigue que nos pongamos en la piel de Charley más fácilmente.
Divertida y terrorífica a partes iguales, Noche de miedo devolvió a la vida a los vampiros, adelantándose a Jóvenes ocultos (1987) y Los viajeros de la noche (1987). Hecha con mucho cariño y oficio, es un entretenimiento de primera. Vecinos vampiros, estacas, sangre, cruces, lobos y actores cazavampiros, así da gusto pasar una noche de miedo.

CURIOSIDADES
El nombre de Peter Vincent es un homenaje a Peter Cushing y Vincent Price.
Fue idea de Sarandon, que Dandrige tuviera un cuadro de una mujer muy parecida a Amy. También fue idea suya que el vampiro siempre estuviera comiendo fruta.
Aunque interpreta a un adolescente, William Ragsdale cumplió 24 años durante el rodaje de la película.
En la película protagonizada por Peter Vincent, se puede ver en un momento como éste agarra una estaca al revés para matar a un vampiro.
La escena en la que Charley y Peter están en las escaleras, y Billy se les acerca por la espalda, es un homenaje de Holland a Abbott y Costello contra los fantasmas (1948).
En el programa de Peter Vincent se pueden ver las películas Las cicatrices de Drácula (1970) y Octaman (1971).
La canción que Jerry silva cuando entra en la habitación de Charley es "Strangers in the Night" de Frank Sinatra.
El body count de la película asciende a 5 muertos.
Cuando la madre de Charley invita a Dandrige a tomar algo, éste bebe un Bloody Mary.
La película ganó el premio Saturn a la mejor película de terror, mejor actor secundario (Roddy McDowall) y mejor guión (Tom Holland). Además de ser nominada en las categorías de mejor actor (Chris Sarandon), mejor director (Tom Holland) y mejores efectos especiales (Richard Edlund).
Casualidades de la vida, Jonathan Stark había trabajado en la EEG de Richard Edlund como recepcionista, mientras creaban los efectos para Los Cazafantasmas (1984), pero lo despidieron por no hacer bien su trabajo.
En 1988, la película conoció una adaptación a videojuego para ordenador Commodore Amiga.
Stephen Geoffreys terminaría trabajando como actor porno con el nombre de Sam Ritter.
Para la escena en la que Dandrige levanta a un gorila de la disco por el cuello, se consiguió colocando al actor de cuclillas sobre una caja con ruedas, y cuando Sarandon lo agarró por el cuello, el actor se fue levantando poco a poco creando la ilusión que lo levantaba en el aire.
Antes de Noche de miedo, Amanda Bearse y Stephen Geoffreys habían trabajado juntos en Vacaciones locas, locas, locas (1985). Película que también tenía música de Brad Fiedel.
Entre 1988 y 1990, Now Comics publicó una serie de cómics basados en la película.
El grupo The J. Geils Band fue el encargado de cantar el tema principal de la película titulado "Fright Night".

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Wednesday, September 16, 2020

Timecop

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Max Walker trabaja para una agencia dedicada a proteger el tiempo, evitando los cambios que puedan producirse en el pasado. Un senador de los Estados Unidos quiere viajar atrás en el tiempo para cambiar el curso de la historia, y convertirse en el presidente del país. Max hará lo posible para evitarlo, pero se encontrará con su mujer asesinada años atrás.

POLICÍA TEMPORAL
Mike Richardson y Mark Verheiden concibieron "Timecop" como un proyecto paralelo de una película y un cómic, intentando materializar ambos. Bajo el sello Dark Horse publicaron el cómic en 1992, y a la hora de escribir el guión, partieron de una historia original sin basarse en lo publicado en las viñetas. Richardson ideó la historia de un aspirante político que quiere cambiar el pasado para convertirse en el presidente y desde ahí, con Verheiden, desarrolló el resto de la historia. Así nació Timecop (Timecop, 1994).
Dark Horse Entertainment y Renaissance Pictures unieron fuerzas para sacar adelante la película. Richardson (fundador y presidente de la Dark Horse), había producido los cómics de "Army of Darkness" basándose en la película de Sam Raimi, y sería éste quien produciría Timecop, junto a Rob Tapert, ambos fundadores de Renaissance. La productora Largo Entertainment también se unió a la producción.
En 1992, le ofrecieron el proyecto a Jean-Claude Van Damme (el belga ya había protagonizado para Renaissance Blanco humano) y una vez el actor dio el visto bueno (a cambio de un cheque de 3 millones de dólares), la producción se puso en marcha. El propio actor fue quien llevó el proyecto a la Universal, sabiendo de la importancia que la película podría tener en su carrera. "Se trata de un paso importante en mi trayectoria como actor," declaraba Van Damme. "Ya que el relato es más complejo y elaborado que muchos de los films que he hecho hasta la fecha."
Para hacerse cargo del proyecto, se lo ofrecieron a Peter Hyams (Atmósfera cero), y según declaraba el director no se lo tubo que pensar mucho. "Me encantaron los auspicios. Larry Gordon se involucró en él, Moshe Diamant era un gran productor, Sam Raimi estaba implicado... Tenía una historia inteligente y pensé que era una oportunidad para hacer la mejor película de Van Damme jamás hecha."
Hyams se llevó a las mil maravillas con Van Damme, de hecho, llegarían a realizar dos películas más juntos. "Mentiría si no dijera que había cierto escepticismo," admitía el director, pero después, "encontré a este tipo tan gracioso, brillante, agudo y fundamentalmente vulnerable, conmovedor y dulce. Pensé: 'Si puedo obtener lo que hay en esta mesa en una pantalla, hay una oportunidad de hacer una película que sorprendería a la gente'."
El director colaboró con los guionistas aportando sus propias ideas al proyecto. "Esta película tiene posibilidades ilimitadas, ya que hemos podido diseñar un mundo que no tiene limitaciones," declaraba Hyams. "Ha sido un trabajo muy excitante. Los límites de la historia son los límites que podemos tener nosotros como espectadores. Además, siempre me han interesado sobremanera las películas que te transportan a lugares donde comúnmente no podemos ir."
Después de reunirse varias veces con Mia Sara, Hyams le dio el papel de Melissa, la mujer de Max. "Sabía que era una actriz estupenda, pero eso es todo lo que sabía," admitía el director. Hyams quedó encantando con su trabajo, sobre todo cuando tuvo que rodar las escenas de riesgo en el clímax de la película. "Curiosamente, es un papel difícil de interpretar," explicaba el director. "Allí estaba ella con el clima helado y con toneladas de agua que le caían encima, y se mantuvo actuando todo el tiempo. Es muy fácil sentirse cohibido y vacilar, pero ella hizo creíble el peligro, la situación en la que estaba."
El papel del villano Senador McComb recayó en Ron Silver. Gloria Reuben dio vida a Fielding, la compañera de Max. Bruce McGill interpretó a Matuzak, el jefe del protagonista. Y Scott Lawrence hizo lo propio con Spota, un hombre del gobierno.

RODAJE
Partiendo de un presupuesto de 27 millones de dólares, el rodaje transcurrió entre el 12 de septiembre de 1993 y el 13 de diciembre del mismo año. La producción tuvo lugar en Vancouver (Canadá), pese a que la acción acontece en Washington D.C. Y sólo se desplazó fuera de tierras canadienses, para rodar escenas en Santa Ana, situada en California (escena del centro comercial) y Pittsburgh.
Como en muchas de las películas de su carrera, Hyams se encargó también de las tareas de dirección de fotografía, haciendo un trabajo excelente.
Y por su parte, Van Damme hizo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y eso se debió en parte a Hyams. "Peter me dijo: 'Deberías pasar menos tiempo entrenando en el gimnasio y más tiempo entrenando tu boca', aprendiendo inglés y estudiando actuación," declaraba el actor, y parece que le hizo caso a su director.
Timecop hace gala de unas espectaculares escenas de acción, tanto en peleas de artes marciales, como las que implican efectos visuales. "En Timecop hago todo, rompo brazos, salto, hago un split, practico karate, aikido, lucha callejera y lucha con cuchillos. Incluso peleo con herramientas," declaraba orgulloso Van Damme.
Y cuenta con algunas escenas con uso de dobles increíbles. En una de ellas, aquella en la que el ex-compañero del protagonista salta de un edificio en 1929, tuvieron que soltar a un especialista desde una altura de 30 pisos amarrado a un cable, y fue frenado a unos 200 centímetros antes de tocar el suelo.
Aunque para Mia Sara, la escena más difícil de rodar no fue de acción, si no su escena de sexo con Van Damme.  La actriz reconocía que, "estaba nerviosa. [...]. Sólo seguía diciendo, '¡Mantened la cámara en Jean-Claude, mantenedla fuera de mí, mostrad sólo mi pie! ¡Mostrad mi pie y su culo y nada más!" Para tranquilizarla, Hyams le prometió que no la filmaría desde todos los ángulos y que centraría la cámara en el actor.
Como toda película de ciencia ficción que se precie, Timecop posee unos excelentes efectos visuales. Fue Hyams quien ideó que los viajes en el tiempo se visualizaran mediante una especie de distorsiones líquidas. Las cuales se crearon mediante CGI gracias a la compañía VIFX, y bajo la supervisión de Greg McMurray, que hicieron posible viajar en el tiempo.
Con cámaras de control de movimiento lograron crear todas las escenas en las que un actor comparte escena consigo mismo.
Por su parte, John Thomas fue el coordinador de efectos especiales de la película, y completó su trabajo un mes antes de su muerte debido al cáncer.
Y el popular diseñador Syd Mead (Blade Runner, TRON, Aliens) se encargó de diseñar las armas, los coches que pueblan la película y la máquina del tiempo. "La máquina tenía que parecer muy sustancial, con un montón de tubos y cosas," declaraba el diseñador. "Se veía seria. Tenías que creer que podían morir en ella, como bichos en un parabrisas."
El escultor Roderick Thomas Quin fue el encargado de esculpir los coches diseñados por Mead. "El futurista coche policial y limusina fueron uno de los proyectos más desafiantes que haya emprendido," admitía Quin. "Requirió de mucha planificación y paciencia. Técnicas y herramientas tuvieron que ser desarrolladas para crear su apariencia mecanizada." El artista se hizo cargo del trabajo después que el primer responsable abandonara el proyecto. Para dar vida a ambos coches se utilizó un Volvo sedan, el cual se rellenó con láminas de metal para dar las dimensiones generales del diseño, y después se recubrió de espuma de poliuretano pulverizada, a la que fueron dando forma hasta esculpir los espectaculares coches que se ven en la película.
El rodaje fue de maravilla y Hyams filmó la película dentro del presupuesto asignado. Sólo quedaba estrenarla en cines, y fue cuando la Universal apareció con un tagline que entusiasmó al director, "Hace 10 años mataron a su mujer. Pero todavía está a tiempo de salvarla."
Timecop llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 16 de septiembre de 1994 y fue todo un éxito. Recaudó en su país de origen 44.853.581 de dólares y en el mercado extranjero amasó 56.793.000 de dólares más. Con sus 101.646.581 de dólares de recaudación final se convirtió en la película más taquillera de Van Damme.
Pese al éxito de la película y de sus posibilidades de franquicia, eso nunca ocurrió porque la productora vendió los derechos para televisión. Daría pie a la serie Timecop (1997), de la que sólo se emitieron 9 episodios. Y años después llegaría la directa a vídeo Timecop: The Berlin Decision (2003), sin la participación de ninguno de los responsables de la película original.

VALORACIÓN
Timecop es seguramente la mejor película que haya protagonizado Van Damme. Tiene muchas de las claves de sus películas (spagats incluidos), pero un guión mejor definido, una mayor profundidad en los personajes (y donde Van Damme pudo actuar, tal vez, por primera vez), unas escenas de acción bien ejecutadas, y una historia más ambiciosa. Aquí el actor belga estaba jugando en las grandes ligas, si hubiera seguido la senda marcada por esta película, en lugar de hacer productos como Street Fighter (1994), seguramente habría tenido una carrera de mayor éxito.
Hyams por su parte se encuentra muy cómodo en el relato, como buen conocedor de la ciencia ficción, género en el que ha creado varias de sus mejoras obras. Y cuando llega el momento de la acción, la rueda con una claridad de exposición ejemplar (la escena en 1929, la pelea en el piso de Walker, o el clímax final en la casa, son buenos ejemplos de ello).
Se nota una mayor preocupación en los detalles que en otras películas de Van Damme, como demuestra la escena en la que Max ve un vídeo de su mujer y recita sus frases antes de tiempo, haciéndonos ver que lo ha visto cientos de veces, y lo mucho que la echa de menos. Y al mismo tiempo la película abraza el pulp más desvergonzado, como esa escena de 1863 con uzis, lo que es parte de su encanto.
Otros aciertos de la película son, la recuperación de una olvidada Mia Sara (Todo en un díaLegend), y darle el papel de villano al siempre excelente Ron Silver. Y Van Damme está más entregado que nunca a la causa, y sorprende para bien en los momentos dramáticos.
No son los únicos puntos a favor. No hay que olvidar la lucha en paralelo de los dos Max en el clímax de la película (y la tensión extra producida de que si muere el Max joven, también lo hará el del futuro). El cambio de bando de Fielding. O que McComb sea un cobarde en 1994, mientras que en 2004 es un villano seguro de si mismo, y que tras interactuar consigo mismo, el joven senador se vuelve más taimado, como si su yo del futuro fuera una mala influencia para si mismo.
Aunque hay que reconocer que Timecop tiene algunas incongruencias. Como que la mujer de Max no le reconozca cuando éste sólo tiene 10 años más encima, y se ve claramente que son iguales. O que cuando Max salva a su mujer al final de la película, no queda claro si ella continua con vida, hay una elipsis que nos conduce directamente al 2004, con el protagonista descubriendo los cambios producidos por sus actos, y no es hasta que llega a su casa que descubre que su mujer está viva y que tiene un hijo. Esto nos hace pensar que después de la explosión de la casa, Max no se cercioró que su mujer estaba a salvo, y se marchó al futuro, algo muy difícil de creer. Simplemente está así construido para darle un cierre más potente y dramático a la película, aunque no tenga mucho sentido.
Y hay cosas que sobran, como la escena de sexo entre Max y su mujer que no aporta nada a la historia. O casualidades increíbles difíciles de explicar, como que Max encuentre la prueba de embarazo de su mujer en el hospital, una mera excusa de hacer avanzar la historia.
Pero no le busquemos tres pies al gato. Lo que importa es que Timecop da lo que promete, ser un eficaz y entretenido espectáculo de acción, que se lo hará pasar en grande a todo fan del cine de acción de los 80 y 90. Y es que Timecop es la película más redonda de Van Damme, y una de las más entretenidas. Fue la entrada del belga en la serie A, a los grandes presupuestos, fue el punto álgido de su carrera. Hyams se propuso realizar la mejor película de Van Damme, y lo consiguió.

CURIOSIDADES
Ganó el premio Saturn a la mejor actriz secundaria (Mia Sara). Y fue nominada en las categorías de mejor película de ciencia ficción, mejor guión (Mark Verheiden) y mejores efectos especiales (Greg McMurray).
Como en la mayoría de películas de Peter Hyams, hay un personaje llamado Spota.
La versión widescreen del DVD de la película tiene el logo de "Timecop" con letras verdes, y la versión fullscreen tiene las letras en color rojo y blanco.
Max Walker masca chicle Black Black cuando viaja al pasado. Es una marca japonesa, de la cual Jean-Claude Van Damme hizo una serie de anuncios en 1994 para Japón.
En 1995, se publicó un videojuego de la película para Super Nintendo, desarrollado por Cryo Interactive Entertainment.
Al principio de la película, Melissa oye la canción "Does Anybody Know What Time it Is?" de Chicago en el centro comercial, una canción sobre el paso del tiempo.
En la serie Jean-Claude Van Johnson (2016-17), se hacen menciones a la película. En el primer capítulo, Van Damme dice sobre ella, "Tal vez hayas visto Timecop, es del estilo de Looper con Bruce Willis, pero mil veces mejor."

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Wednesday, August 19, 2020

Destino final

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un avión de viaje a París explota nada más despegar, aunque unos pocos pasajeros lograron salir del avión antes del despegue. Sin saberlo cambiaron el plan de la muerte, la cual irá a por ellos.

VUELO 180
El origen de Destino final (Final Destination, 2000) surgió, como no podía ser de otra forma, a bordo de un avión, uno en el que viajaba el guionista Jeffrey Reddick, y en el cual leyó un artículo de la revista People que llamó su interés. "Una mujer estaba de vacaciones y su madre la llamó para decirle que no tomara el vuelo que tenía previsto al día siguiente," explicaba Reddick. "Tenía un mal presentimiento al respecto. La mujer cambió su vuelo para hacer que su madre se sintiera mejor y después descubrió que el vuelo en el que se suponía debía estar, se había estrellado. Y allí estaba, la pequeña semilla de una idea."
Reddick por aquel entonces trabajaba en New Line Cinema y estaba tratando de conseguir un agente. Le aconsejaron que escribiera un guión para televisión para conseguir uno, y así decidió elaborar un guión basándose en su idea para un capítulo de Expediente X, serie de la que era fan. En su historia, el hermano de Dana Scully tenía una premonición y se bajaba de un avión, el cual terminaba estrellándose y todas las personas que se bajaron con él comenzaban a morir. Este guión data de 1994. A Mark Kaufman de New Line y amigo de Reddick, le gustó tanto, que le recomendó que lo convirtiera en una película y no en un capítulo de una serie de televisión.
Reddick le hizo caso a su amigo, y nunca llegó a enviar el guión a Expediente X, y en su lugar escribió un tratamiento de tres páginas titulado "Flight 180", el cual llegó a manos de los productores Craig Perry y Warren Zide. Éste rápidamente llamó su atención. "A pesar de que Destino final llegó a nosotros como un tratamiento, destacó," declaraba Perry. "De entrada reaccioné a como son de universales estos temas, la sensación de colocar tu vida en las manos de otra persona cuando coges un avión, entonces tomas esa idea para preguntar como el destino interactúa con nuestras vidas en cada semáforo, en cada esquina."
En 1997, New Line compró el tratamiento, y Reddick se encargó de escribir el primer borrador. El guionista fue creando con Perry y Zide diferentes versiones de la historia. Inicialmente los supervivientes del accidente aéreo no se conocían y no era hasta después de la catástrofe que se buscaban. Además originalmente eran adultos, pero New Line quiso que los protagonistas fueran adolescentes por el auge del slasher en los 90, de esa forma se convirtieron en alumnos de una clase en viaje de vacaciones. Y fue durante ese proceso de reescritura cuando se añadió el concepto de que los personajes morirían en un orden determinado. El mayor problema con el que se encontró Reddick, fue que el estudio no creía que funcionase tener a la muerte como una asesina invisible, algo crucial en la trama. Como no se daban decidido, Perry amenazó con llevarse el proyecto a Miramax, algo que surgió el efecto deseado, porque compraron el borrador de inmediato. De todas formas, para el enfrentamiento final, New Line le hizo a Reddick personificar a la muerte como el "Ángel de la muerte".
Ese borrador era de un tono bastante más oscuro que la película final. Los personajes eran atormentados por la muerte explotando sus mayores miedos hasta conseguir que se suicidaran uno tras otro. Por ejemplo, originalmente había en la historia los personajes de dos hermanas, una sobrevivía y la otra moría en el accidente (que fueron cambiadas por los hermanos Tod y George en el guión final), la primera comenzaba a obsesionarse con su hermana muerta y a comportarse como ella, y terminaba prendiéndose fuego. El fantasma de Terri perseguía a Carter en una estación de metro, y éste sintiéndose culpable por su muerte, se tiraba delante de un metro. Por su parte, Clear regresaba al final al lugar del accidente y lo revivía, aparecían sus amigos muertos que la rodeaban, todo como parte de la estratagema de la muerte de conseguir que se suicide con una pistola que porta, pero al estar embarazada, la nueva vida que lleva en su interior la protege de la muerte. Pero cuando en la última escena daba a luz, la muerte iba a por ella. Sólo Alex quedaba con vida.
Tocaba buscar director, y primero trataron de fichar a Clive Barker (Hellraiser), pero rechazó la oferta. Los siguientes de la lista fueron Glen Morgan y James Wong, a quienes entusiasmó la premisa (y en una ironía del destino, ambos habían sido guionistas y productores de Expendiente X). Ambos tardaron cerca de un año en sumarse al proyecto, ya que estaban ocupados con otros compromisos. Juntos se encargaron de escribir el guión y Wong sería quien terminaría sentándose detrás de las cámaras, siendo éste su debut como director de cine.
"Realmente me gustó la idea de lidiar con la muerte." admitía Wong. "Además, ésta es una película que siento que puedo hacer bien, algo que es emocionante y nuevo, al menos en este género. La películas de terror adolescentes han ido hacia el slasher y ésta no es así. Es más de un suspense espeluznante, algo como El exorcista o La profecía, algo que tiene un poco más de clase, pero con una sensibilidad juvenil."
Wong y Morgan reescribieron el guión manteniendo la misma premisa de Reddick. "Su tratamiento tenía el núcleo central de la historiaexplicaba Wong. "Un grupo de chicos de secundaria va de excursión en un avión, se bajan, y la muerte va a por ellos. Pero cómo sucede todo es diferente del tratamiento. Eso y los personajes es lo que aportamos." Wong y Morgan decidieron no mostrar a la muerte como una parca, retomando la idea original de Reddick, y así se convirtió en un ser invisible representado por detalles sencillos y mundanos. Además también fue idea suya lo más memorable de la película, las intrincadas muertes orquestadas por la parca.
"Una vez tuvimos una historia básica, empecé a catalogar las extrañas coincidencias de mi propia vida," explicaba Morgan. "Por ejemplo, estaba en el aeropuerto de Vancouver esperando por un vuelo, cuando John Denver sonó por el altavoz. Recuerdo que pensé, 'Ey, él murió en un accidente aéreo, eso es un poco raro'. Escribimos una versión de esta experiencia en el guión."
Por su parte, Reddick se dedicó a realizar anotaciones de guión extraoficialmente como parte del equipo de New Line, ya que Bob Shaye, fundador del estudio, le pasaba los sucesivos borradores de Wong y Morgan, algo de lo estos no tenían conocimiento, y cuando lo descubrieron, nos le hizo mucha gracia.
El segundo borrador de guión de Morgan y Wong obtuvo luz verde por parte de New Line. Destino final despegaba.

REPARTO
Era hora de reunir a los pasajeros del vuelo 180. Dewon Sawa se hizo con el papel de Alex Browning, protagonista de la historia. El actor, quien leyó el guión mientras se encontraba en un avión, reconocía que, "me hizo pensar en la muerte... y en la vida. Pensé que sería un reto como actor pasar por todo el arco de desarrollo que Alex experimenta."
Ali Larter se llevó el papel de Clear Rivers, la única que cree al personaje de Alex en sus premoniciones. La actriz estaba encantada con su papel, ya que Clear, "ha tenido muchas pérdidas en su vida y se ha cerrado al mundo. Me emocionó interpretar a un personaje que va de ese lugar cerrado a una creciente confianza en otras personas y en la vida misma."
Kerr Smith se hizo con el papel de Carter Horton, un personaje, "que siente que no tiene control sobre su vida en esta película," explicaba el actor. "A él eso no le gusta, y lo expresa a través de su rabia."
Kristen Cloke, mujer de Glen Morgan, interpretó a la profesora Valerie Lewton. La actriz ya había trabajado con su marido y con Wong en las series Space: Guerra estelar, Millennium y Al otro lado, además de en la película para televisión The Notorious 7 (1997). Lo interesante para Cloke del papel fue, "comprender la psicología de una persona que cambia tanto en un instante."
El productor Craig Perry quien acababa de producir American pie (1999), se trajo a Seann William Scott con quien había trabajado esa película, para interpretar a Billy Hitchcock.
Morgan y Wong habían rodado años antes un piloto con Tony Todd, y lo llamaron para dar vida a Bludworth, dueño de una morgue y que parece saberlo todo sobre la muerte.
Amanda Detmer se llevó el papel de Terry Chaney, novia de Carter. "Cuando leí el guión por primera vez," contaba la actriz. "Lo que más me llamó la atención fue que los personajes estaban bien escritos y las relaciones entre ellos eran fuertes y creíbles."
Por su parte, Daniel Roebuck consiguió el papel del agente del FBI Weine, según él por sus conocimientos del cine de terror demostrados en la audición. "Me dijeron que fui el único que se dio cuenta que muchos de los nombres de los personajes eran de iconos de terror: Lewton, Schreck, Chaney, o Browning," explicaba el actor.
El resto del reparto se completó con los nombres de Chad Donella (en el papel de Tod Waggner), Brendan Fehr (interpretando a George Waggner, el hermano de Tod), y Roger Guenveur Smith (como el agente del FBI Schreck).

RODAJE
El rodaje de la película tuvo lugar principalmente en Vancouver desde el 25 de mayo de 1999 al 13 de agosto del mismo año. Aunque se rodaron algunas escenas adicionales en Long Island, Toronto y San Francisco. El Aeropuerto Internacional de Vancouver se convirtió en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York para la película.
El diseñador de producción John Willett construyó la mayoría de los sets por duplicado, creando siempre una versión desvirtuada del decorado original. Una versión de los decorados se utilizaba para el mundo antes del accidente y otra para después del mismo. Willett realizó pequeños cambios para crear en el espectador una sensación de inquietud, "de que algo no está del todo bien." Por ejemplo, los dos sets construidos para la habitación de Alex, "tienen diferentes dimensiones, las paredes no están a 90º, y la combinación de colores no es la misma," explicaba Wong. Otro ejemplo es la cafetería del aeropuerto, "está mucho más cerca después del choque que antes," explica Willett. "No parece demasiado, pero tiene un efecto profundo y sutil en ti." 
El decorado más espectacular creado para la película fue el del 747, que fue construido sobre un mecanismo que lo hacía rotar hasta 45º y que permitía una inclinación de delante a atrás de 60º, y así simular las vibraciones a bordo cuando se produce el fatal accidente. Tardaron dos meses en construir el set, el cual pesaba cerca de veinte toneladas. Para crear el momento en que se produce un agujero en el costado del avión, se utilizó un brazo mecánico que arrancó el lateral del set y que después fue borrado digitalmente.
La película hace gala de unos espectaculares efectos visuales, obra de la empresa Pixel Magic. La mayoría de efectos son una combinación de efectos mecánicos con digitales. "Cuando el CGI trabaja en combinación con efectos mecánicos se siente de una forma más orgánica," explicaba Terry Sonderhoff, coordinador de efectos especiales mecánicos de la película. Y es que los responsables de Destino final trataron de utilizar el mínimo CGI posible (aún así la película contiene 218 planos con efectos digitales). "Hoy en día, en las películas, todos confían en el CGI porque es el nuevo juguete", afirmaba Wong. "Pero en nuestra película volvimos a los efectos físicos para hacerla distintiva, y nos hizo rodar de una forma más inteligente".
Un buen ejemplo de esa combinación, es la escena de la decapitación de Billy. El actor llevó puesta en la cabeza una bolsa de color azul, que posteriormente se borró digitalmente. También se utilizó la suma de ambos tipos de efectos en el accidente del avión usando fuego digital para completar las tomas rodadas en el set.
Y es que las originales e inesperadas muertes de la película hicieron que sus responsables tuvieran que romperse la cabeza para lograr materializarlas. Por ejemplo, en el caso de la de la Sra. Lewton, el plano del cristal que sale disparado del ordenador y se clava en su cuello, fue rodado al revés, con el cristal saliendo realmente del cuello gracias a un hilo, que fue borrado digitalmente. Y para crear el efecto posterior de la profesora Lewton siendo atravesada por los cuchillos, se colocó a la actriz debajo de un falso suelo de madera con un cuerpo de silicona encima, que fue el que resultó apuñalado. Por su parte, para crear el momento en el que Alex es quemado vivo en el accidente de avión, Sonderhoff hizo un molde de la cabeza de Sawa y construyó una replica en látex, que fue quemada por un motor a reacción, siendo el resultado espectacular.
Otro momento complicado fue rodar la escena en la que Carter detiene el coche sobre las vías y éste termina envestido por un tren. Para darle un toque más espectacular a la escena, tuvieron que vaciar el coche dejando sólo su carrocería y cortaron el vehículo por la mitad, así se simuló que el tren lo partiera en dos por el impacto.
Tuvieron problemas con el final de la película, el estudio obligó a cambiar el desenlace previsto, en el que Alex moría electrocutado al salvar a Clear, cuando ella se quedaba atrapada en el coche por el cable de alta tensión y el fuego. En una escena eliminada anterior, Alex y Clear se acostaban en la playa y ella se quedaba embarazada. Clear, Carter y el bebe lograban sobrevivir en ese final. En los pases de prueba esa conclusión no gustó y se llamó de nuevo a los actores para rodar un nuevo final, en el que Alex sí lograba sobrevivir, aunque su destino quedaba abierto.
La película se estrenó el 17 de marzo del 2000 y fue un éxito sorpresa. En los Estados Unidos recaudó 53.331.147 de dólares y la cifra final a nivel global fue de 112.880.294 de dolares. Nada mal para una producción que había costado 23 millones de dólares.

ESCENAS ELIMINADAS
En las ediciones de vídeo doméstico se incluyen escenas cortadas del montaje final, las cuales corresponden principalmente a la subtrama de la historia de amor entre Alex y Clear. Son las siguientes:
1. El encuentro entre Alex y Clear en la playa era más largo. Inicialmente estaba previsto que ambos tuvieran una historia de amor, y esta escena acababa con ellos besándose (y acostándose fuera de cámara).

2. Clear se hace una prueba de embarazo y descubre que da positiva.

3. El final alternativo en el que Alex salva a Clear, cuando está encerrada en el coche agarrando el cable de alta tensión. El protagonista termina electrocutado. Clear da a luz a un niño al que pone el nombre de Alexander. Estando en su casa, nota la presencia de Alex con ella. Clear se encuentra con Carter en el cementerio y hablan sobre aprovechar la segunda oportunidad que les ha dado la vida.

VALORACIÓN
Destino final es posiblemente la película de terror adolescente más original de la ola surgida a mediados de los 90. Aquí no tenemos un asesino que persigue a los jóvenes, es la propia muerte quien se encarga de ello.
Cada una de las muertes de los personajes no podrían ser más inesperadas y divertidas, nunca sabes por donde saldrán los responsables de la película. Y la gracia radica ya no en quien morirá si no en como, lo que es un toque diferente en este tipo de películas. Un buen ejemplo de ello, es la muerte de la profesora Lewton, conforme avanza la escena tratamos de adelantarnos a como resultará muerta, nos preguntamos si será por una explosión de gas, por lo que encontrará dentro del armario, o por el líquido que se derrama sobre el monitor. La escena funciona de maravilla y termina de una forma inesperada.
El arranque de la película es genial. Wong introduce pequeños detalles que premonizan que algo malo va a pasar con el vuelo, como la madre de Alex rompiendo la etiqueta de la maleta (lo que según él le traía buena suerte), que una canción de John Denver suene antes del despegue, el Hare Krishna que le entrega un folleto a Alex y le dice, "La muerte no es el fin", o que la hora del vuelo coincida con el cumpleaños de éste. Además la película juega inteligentemente con ese miedo irracional que tenemos a volar en un avión, y así nos atrapa desde el principio.
La película tiene buenas ideas, como indirectamente nos habla de las supersticiones y con la idea del destino, de si tomamos nuestras propias decisiones o si ya están escritas de antemano. También nos hace plantearnos como reaccionaríamos ante una situación como la que plantea la historia, sobrevivir a una tragedia por la acción de otra persona. Aquí los hay de todo tipo, unos están agradecidos, otros tienen miedo, hay quien cree haber perdido el control sobre su vida, y otros como el padre de Tod, mira con rencor a Alex porque no salvo a su otro hijo.
Es un acierto la escena de Alex encerrado en la cabaña totalmente paranoico y tratando de evitar morir, creyendo que cualquier cosa puede matarle. La película lleva hasta el límite la idea de lo que es vivir temiendo que algo malo nos suceda.
Y también me gusta que la película no tenga un verdadero final, algo lógico, ya que la muerte no se detiene nunca hasta conseguir su objetivo. De hecho, la película salió ganando con el nuevo final, el que tenían previsto era más aburrido y menos satisfactorio. El nuevo respeta mejor el espíritu de la película.
Aunque la película tiene sus pegas. Como ciertos tics del cine de terror adolescente, con esos personajes estereotipados y un tanto unidimensionales (como los de Carter y Billy). Y los presagios de Alex parecen llegarle de una forma distinta en función de los intereses de la película. Cuando tiene la visión de lo que sucederá en el avión tiene una imagen completa de lo que va a suceder, pero con la muerte de Tod la premonición es más sutil (simplemente un trozo de una hoja de una revista con el nombre "Tod" que cae sobre su pierna), y con la muerte de Terry ve momentos antes reflejado un autobús que no está allí. Aunque los responsables de la película seguramente lo hagan para que resulte fresca, hubiera resultado mejor si esos augurios fueran más homogéneos, y no tan aleatorios.
Destino final dio pie a una saga de lo más entretenida (sólo la cuarta parte resulta olvidable), siendo la mejor entrega de la misma.
Y la película se colocó fácilmente como una de las mejores películas de terror adolescente surgidas en los 90 con el éxito de Scream (1996). Es una experiencia extremadamente entretenida y tiene un planteamiento harto original. Subirse a un avión después nunca fue lo mismo, ni la muerte nunca fue más divertida y emocionante. Larga vida a Destino final.

CURIOSIDADES
La cabaña de Clear también puede verse en la película Mandíbulas (1999).
La conversación entre la profesora Lewton y el copiloto para permitir que los profesores vuelvan al avión, fue improvisada.
En la escena inicial, se suponía que Devon Sawa debía fingir estar dormido. El actor realmente sólo había dormido cuatro horas.
La escena donde Carter le da un codazo a Billy en la cara se añadió sobre la marcha, debido a que el día de rodar la escena Seann William Scott tenía una llaga en el labio, y para ocultarla se ideó ese momento, añadiendo sangre al labio del actor después que Carter le pegue.
El body count de la película, sin contar a los 287 pasajeros del vuelo 180, asciende a 5 muertos.
El exterior de la casa de la Sra. Lewton se construyó en cinco días. Al final los residentes de Vancouver no querían que la volaran por los aires porque la consideraban una casa muy bonita.
El cartel que mata a Carter al final de la película es un 180 gigante, una referencia al número de vuelo del avión.
Cuando la mujer del aeropuerto le da su billete a Alex, le dice que el avión sale a las 9:25, que coincide con su cumpleaños (el 25 de septiembre). Alex se sienta en el avión en la letra I (la novena del alfabeto) y en la fila 25.
El discurso de Tod en el funeral es una cita de Marcel Proust.
La escena del Alka-Seltzer que sigue a la de la muerte de Terry con el autobús, tuvo que ser alargada porque en los pases de prueba el público no se había recuperado del shock.
La mayoría de los nombres de los personajes de la película homenajean a personalidades del cine de terror clásico, Alex Browning (el director Tod Browning), Valerie Lewton (el productor Val Lewton), agente Schreck (el actor Max Schreck), Tod y George Waggner (el director George Waggner), Billy Hitchcock (el director Alfred Hitchcock), Terry Chaney (el actor Lon Chaney), Larry Murnau (el director F.W. Murnau), Blake Dreyer (el director Carl Theodor Dreyer) y Howard Siegel (el director Don Siegel).
Existe una correlación de números a lo largo de la película. El 747 (es el número del tipo de avión del vuelo accidentado, y también el número del tren que arroya el coche de Carter), y el 180 (es el número del fatal vuelo, aparece en el despertador de Alex, y el cartel que cae en París forma ese número).
Pese a lo que se ha declarado en varias ocasiones, la película no tomó como inspiración la tragedia del vuelo 800 de la TWA, que tuvo lugar el 17 de julio de 1996, ya que Jeffrey Reddick comenzó a escribir el guión en 1994. Pero sí existen paralelismos. Al igual que en la película, el avión que se dirigía a París, y explotó a los pocos minutos de despegar. Se llevó a cabo una investigación por parte de la NTSB (Junta Nacional de Seguridad del Transporte) y del FBI, barajándose la posibilidad de una bomba a bordo y de que hubiera sido alcanzado por un misil. Al final, y como sucede en la película, la conclusión fue que el fatal accidente se debió a una explosión en el taque de combustible central debido probablemente a un cortocircuito. Eso sí, se utilizaron en la película imágenes del accidente para escenas de informativos.
Cuando los estudiantes suben al avión, Alex mira al exterior y ve un carrito de equipaje que porta el número 666.
Ganó los premios Saturn a la mejor película de terror y mejor interpretación de un actor joven (Devon Sawa).
A lo largo de la película suena la canción de John Denver, "Rocky Mountain High", quien murió en un accidente de avión.
Tardaron 5 días en conseguir el plano en el que el reloj despertador de Alex cambia de marcar la 1:00 a 180.
Se presagian varias muertes a lo largo de película. Tod finge asfixiarse antes de que el avión despegue. Justo después de la explosión del avión, detrás de Terry hay una foto de un autobús. Y cuando Billy observa como el avión despega, se ve el reflejo de éste cruzando su cara de lado a lado.
El guionista Jeffrey Reddick rodó un cameo en la secuencia inicial de aeropuerto, pero no fue incluido en el montaje final.

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Sunday, July 19, 2020

El gran halcón

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Eddie Hawkins, un ladrón de guante blanco, sale de la cárcel tras 10 años encerrado. Nada más hacerlo, se ve obligado a robar tres elementos de una máquina de Leonardo da Vinci, que convierte el plomo en oro.

ATRAPA A UN LADRÓN
Tras el éxito de Jungla de cristal (1988), Bruce Willis se convirtió en una de las grandes estrellas de Hollywood, y fue en ese momento cuando quiso llevar a cabo una vieja idea, realizar la película El gran halcón (Hudson Hawk, 1991), basada en una canción que había escrito con Robert Kraft, y que contaba la historia del ladrón de guante blanco Hudson Hawk.
"Mi amigo Robert Kraft  y yo solíamos recorrer juntos Nueva York," recordaba Willis en 1991. "Por aquel entonces él era cantante de un club nocturno. Escribió una canción y yo escribí la letra, eso fue hace unos 12 años. Se llamaba "The Hudson Hawk" y era sobre este personaje, Little Eddie Hawkins, un tipo que sale de la cárcel y de las cosas que le suceden. Siempre dijimos que algún día deberíamos convertirlo en una película. Cuando llegué a una posición donde podía conseguir que los guiones se hicieran, ésta fue una de las ideas que puse en desarrollo."
Willis les propuso escribir el guión a Ron Osborn y Jeff Reno, guionistas y productores de la serie Luz de luna (1985-89) que él protagonizaba. Y ambos empezaron a desarrollar una historia.
A finales de 1989, Willis llegó a un acuerdo de preferencia con TriStar Pictures para realizar la película. El actor había participado en el mayor éxito del año de la productora, Mira quien habla (1989), donde había puesto voz al bebe protagonista, además de protagonizar anteriormente para la casa Cita a ciegas (1987) y Asesinato en Beverly Hills (1988). TriStar dio luz verde al proyecto con un presupuesto de 40 millones de dólares (pero no se quedaría ahí).
Willis le ofreció el proyecto a Joel Silver, con quien había rodado la primera película de John McClane. "[Bruce] tenía esta fantasía de ir a Europa y viajar alrededor del continente y hacer esta película de forma moderna al estilo de James Bond," decía el productor. "Así que nos reunimos y la hicimos." Durante ese proceso les dio tiempo a hacer juntos La jungla 2: Alerta roja (1990). Willis recibió un cheque de 10 millones de dólares por El gran halcón, y tenía por contrato derecho a aprobar el casting de sus compañeros de reparto.
Dados los buenos resultados con las dos entregas de Jungla de cristal, Willis le dio la escritura del guión a Steven E. de Souza, guionista de aquellas. "En un momento dado, él desarrolló un guión que estaba situado en la Guerra Fría basado en una realidad que estaba completamente olvidada," declaraba el guionista. Por esa razón Souza escribió el guión desde cero.
Silver era un fan de Escuela de jóvenes asesinos (1988), así que contrató a su director Michael Lehmann, para hacerse cargo de la película.
Por su parte, Robert Kraft se encargaría de la banda sonora junto con Michael Kamen, y además sería acreditado como productor ejecutivo.
Willis y Lehmann deseaban hacer la película más loca, el guión de Souza era de tono más serio que el finalmente visto en la película. Pero Souza fue contratado para escribir otro guión (cuando llevaba escritos dos borradores y hecho un pulido) y el guionista Daniel Waters (Demolition Man) entró para aportar esa locura.
Inicialmente Waters, que había escrito Escuela de jóvenes asesinos, rechazó el trabajo, pero Silver y el director insistieron. "Volví a mirar el material y Joel dijo que podía tener libertad total," recordaba Waters. "Bruce Willis dijo que no estaba interesado en hacer una película de acción tradicional. Sentía que su personaje de Luz de luna nunca había estado en una película. Quería poner algo de humor a la fórmula. Empecé a ver esto como una oportunidad para hacer mi tipo de película de acción y salir adelante." El guionista creó al personaje del mayordomo y dio forma a los Mayflower. Y William Conrad de Las aventuras de Rocky y Bullwinkle se convirtió en el narrador.
Esos cambios en el guión afectaron incluso a quien era el villano. En el primer guión, estaba previsto que el villano fuera interpretado por Joss Ackland (Arma letal 2), pero mientras trataban de conseguir al actor, Lehmann propuso que Audrey Hepburn fuera la villana. Llegaron a hablar con la actriz sobre esa posibilidad, y se reescribió el guión para que una mujer fuera la villana. Pero después Willis sugirió que juntaran a los villanos de ambos guiones y que fueran pareja, así surgieron los Mayflower.
El protagonista de El último Boy Scout quería que su personaje tuviera un mono por mascota, llamado Little Eddie, pero a Waters se le ocurrió que fuera asesinado durante su estancia en prisión, y que Tommy se lo comunicara cuando lo recoge en Sing Sing. Hawk cree que fue asesinado por la mafia, pero en realidad fue Kaplan el responsable. Aunque se llegó a filmar, al final todo lo relacionado con el mono se eliminó del montaje final. Aun así podemos ver algún vestigio de esa subtrama, por ejemplo, cuando James Coburn cae por el barranco yendo en el capó de la limusina, si uno se fija lleva la foto de un mono en su frente, eso es porque durante su pelea con Hawk, éste le pegaba la foto y le decía antes de matarlo, "Saluda a Little Eddie, hijo de puta."
Para el papel de la monja Anna Baragli, Willis se había fijado en la por aquel entonces desconocida Famke Janssen, a quien había visto en un anuncio de Pantene, y pidió que hiciera una audición. La modelo hizo una prueba en Londres, pero no consiguió el papel. Isabella Rossellini fue escogida, pero los retrasos en el inicio del rodaje provocaron su salida, y la holandesa Maruschka Detmers se hizo con el papel en su lugar.
Sandra Bernhard fue la elegida para dar vida a la villana Minerva Mayflower. La actriz confesó que creía que iba a participar en una clase de película diferente. "Pensé que iba a ser muy elegante y sofisticada," reconocía Bernhard. "Muy europea, y un poco picante y sexy, y en su lugar terminó siendo... loca."
El 21 de marzo de 1990, Richard E. Grant recibió la llamada de su agente para una reunión con Lehmann y Waters en Londres, para interpretar al villano Darwin Mayflower, marido de Minerva. Fue contratado para 22 días de rodaje a lo largo de 3 meses, muy a su pesar, el actor permanecería en el rodaje mucho más tiempo.
La misma noche que se reunieron con Grant, también lo hicieron con Steven Berkoff (Rambo: Acorralado, parte II) para ofrecerle el papel de Alfred el mayordomo. El actor se sintió tan insultado porque le ofrecieran un papel tan pequeño, que se pasó la noche burlándose de Lehmann y Waters. Al final el papel recayó en el británico Donald Burton.
Joel Silver llamó personalmente a James Coburn, para que se uniera a la película en el papel del agente de la CIA George Kaplan.
A las chocolatinas de la CIA les dieron vida David Caruso (Kit-Kat), Don Harvey (Snickers), Andrew Bryniarski (Butterfinger) y Lorraine Toussaint (Almond Joy). Y los mafiosos hermanos Mario fueron interpretados por Frank Stallone (Cesar) y Carmine Zozzora (Antony).
Dos semanas antes de empezar el rodaje, aún no tenían contratado al actor que daría vida a Tommy Five-Tone, compinche de Hawk, y que en el guión con el que comenzó la película se llamaba Alex. El elegido fue Danny Aiello, amigo de Willis, pero el problema era que el actor ya había firmado para participar en 29th Street (1991), la cual se rodaría al mismo tiempo que El gran halcón. Pero eso no frenaría a Silver, cuando se enteró de eso, y después de gritarle al agente de Aiello, se puso en contacto con Joe Roth, jefe de la 20th Century Fox, estudio detrás de 29th Street. La Fox se había gastado ya 450.000 dólares en la pre-producción de la película, por lo que Silver se ofreció a pagarle esos gastos a cambio de que permitiera que Aiello rodara primero su película, y retrasara el rodaje de 29th Street. Ambos llegaron a un acuerdo y Aiello pudo participar en El gran halcón.

RODAJE
En marzo de 1990, Mike Medavoy asumió el cargo de jefe de TriStar. Poco después de ocupar el puesto, dio un vistazo a la película y oliéndose el percal, quiso cancelar el proyecto, pero Peter Guber, CEO de Sony Pictures Entertainment (dueña de TriStar) le dejó las cosas claras, el estudio se había gastado ya 12 millones de dólares en el proyecto, y Willis y Silver habían firmado un contrato de pay-or-play, es decir, que cobrarían sus sueldos íntegros aunque la película no se hiciese. Además cancelar el proyecto soñado de Willis, seguramente habría terminado cualquier posible relación en el futuro con el actor. Era tanto lo que estaba en juego, que no le quedó más remedio que seguir adelante con la película temiendo lo peor. Con razón, Medavoy analizó de entrada varios problemas en ella, "(1) la estrella es el co-guionista, (2) el productor es más poderoso que el director, y (3) el director nunca ha hecho una gran película." Y es que como veremos, la intuición de Medavoy era de lo más acertada.
El rodaje de la película de desarrolló en diferentes localizaciones de Nueva York, Roma, Budapest, Inglaterra y Los Angeles, entre el 9 de julio de 1990 y el 3 de diciembre del mismo año.
Las aventuras de Hudson Hawk comenzaron en Nueva York, donde la película estuvo filmándose durante aproximadamente 3 semanas, en localizaciones como la cárcel de Sing Sing, Brooklyn Bridge y en exteriores de Nueva Jersey.
Cuando rodaron la escena del primer robo, el momento en el que Hawk y Tommy atraviesan una cuerda para ir de un edificio a otro, fue el propio hijo de Aiello, Danny Aiello III, quien le dobló. Estaba previsto que los dos especialistas se soltaran durante un instante en medio de la acrobacia, pero nadie avisó a Aiello de que eso iba a pasar y creyó que su hijo se iba a caer de verdad. Al final el susto quedó en nada (sería el primero de muchos).
Para rodar la escena de la persecución en el Brooklyn Bridge, cerraron el puente durante una semana, desde las 10 de la noche a las 5 de la madrugada, para una escena que en pantalla duró menos de un minuto. La camilla en la que viajaba Willis tenía un motor y podía controlarse. Durante esa escena Waters no era capaz de encontrar un diálogo que gustase a Willis, así que terminó llamando por teléfono a sus amigos en Los Angeles en busca de ideas. Mientras, el puente estaba cortado por el rodaje, y miles de conductores enfadados se encontraban allí parados.
Esas reescrituras fueron el leit motiv del rodaje, Willis siempre quería que Waters le escribiese nuevas frases. "Uno de los problemas que tuvimos fue el guión, el cual tuvo numerosos cambios a medida que avanzábamos," declaraba el productor Michael Dryhurst. "Esto siempre trae dificultades, porque no puedes planificar. El guión fue ajustado hasta mediados de noviembre, cuando estábamos a tres semanas de finalizar. Es básicamente un coste extra, porque el guión no estaba cerrado."
"Queríamos filmar todas las opciones divertidas posibles que pudiéramos económicamente," se excusaba Willis. "Y decidir después en el montaje." Esas reescrituras del guión se transformaban en retrasos, que a su vez aumentaban los costes de la película.
El equipo se mudó a la calurosa Roma el 31 de julio, donde transcurrió la parte principal del rodaje, y se utilizaron localizaciones tan populares de la ciudad como el Coliseo, el Foro Romano, el Palazzo della Civiltà Italiana, la Plaza Navona, la Plaza Venezia y los exteriores del Vaticano. En los Cinecittà Studios de la ciudad romana, se crearon sets como los de la sala de juntas de los Mayflower, la casa de subastas Rutherfords y la sala del Vaticano que alberga el "Códice" de da Vinci. Y ya fuera de Roma, el equipo se desplazó hasta el Fuerte de San Leo en la provincia de Rimini (Italia), que se convirtió en el castillo de da Vinci.
Lo que se preveía como un rodaje placentero en Italia, terminó no siéndolo. Pronto comenzaron los retrasos, y el equipo italiano también tuvo mucho que ver en ello. "La película se estableció bajo un calendario de rodaje de Hollywood, donde filmas 11 ó 12 horas al día," afirmaba Willis. "En Italia, la ética de trabajo es totalmente diferente. Nosotros estábamos delante de las cámaras 6 ó 7 horas al día. Si pierdes 5 horas cada día, cada dos días y medio pierdes un día de rodaje." Además el tener que traducir del inglés al italiano y viceversa sólo provocaba más retrasos. Y la burocracia italiana les trajo de cabeza, por una parte debían hacer "pagos extraoficiales" y por otro, tuvieron que contratar a alguien expresamente para obtener los permisos de trabajo de la policía. Y para complicar más las cosas, el Vaticano rechazó los permisos de rodaje que necesitaban para filmar allí. Silver había llevado a un sacerdote al set para bendecir el inicio de la producción, pero estaba claro que no fue suficiente.
A las tres semanas de comenzar el rodaje, la película ya había sobrepasado el presupuesto. A los retrasos se le sumaban gastos como habitaciones de hotel a 200 dólares la noche en Roma o una limusina Chrysler para los Mayflower, totalmente customizada que se envió desde Nueva York. Medavoy viajó a la ciudad romana para solucionar lo que se estaba convirtiendo en una patata caliente, y tan pronto vio los dailies, tuvo la certeza de, "que El gran halcón sería, usando el popular eufemismo de Hollywood, 'un puto desastre'." Viendo lo que se le venía encima, trató de encontrar una solución, y habló con Willis y Silver, pero para su sorpresa, "ninguno de ellos parecía terriblemente preocupado. Pensaban que tenían razón y que yo estaba siendo un alarmista." Y eso que la cosa sólo estaba empezando a torcerse.
Mientras rodaban en Roma la escena del encuentro entre Anna y Hawk en el Vaticano, en la que el ladrón lanza un elefante de peluche para activar la alarma, Maruschka Detmers se desplomó en el suelo. La actriz padecía de problemas de espalda y de dolor crónico. La producción tuvo que pararse durante un día. Sopesaron si Detmers podría seguir en la película o no, pero teniendo en cuenta los problemas que ella atravesaba y que tendría que realizar escenas de carácter físico, su participación era algo inviable, así que se le buscó un reemplazo de urgencia. Aunque se rumoreó que la razón de la salida de la actriz se debió a que mantenía un affair con Willis y que la mujer de éste, Demi Moore, presionó para que la despidieran, pero es sólo un rumor sin fundamento (aunque Moore confesó en sus memorias que sospechaba que Willis le fue infiel durante el rodaje, pero sin dar nombres).
El 3 de agosto, Willis y Silver tomaron un jet privado para volar a Niza y ver un concierto de Madonna. La verdadera razón del viaje era preguntarle a la cantante si quería interpretar el papel de Anna Baragli, pero como se encontraba en medio de la gira no pudo aceptar. Se barajaron a varias actrices como reemplazo, entre ellas Joanne Whalley, pero sería Andie MacDowell la encargada de ocupar el puesto, sólo unos pocos días después del colapso de Maruschka. Una vez llegó a Roma, MacDowell se pasó tres semanas esperando para poder rodar. La actriz aceptó el papel porque, "después de hacer Sexo, mentiras y cintas de vídeo, todos pensaron que era el tipo de mujer que interpretaba en la película. Entonces me identificaron con la protagonista de Matrimonio de conveniencia. Así que me dije que era hora de hacer algo completamente diferente. Y este papel fue realmente extraño, para interpretarlo no tenía que preocuparme por mis sentimientos, las motivaciones que me empujaban a actuar o las cosas que me sucedieron cuando era una niña. En los papeles que había desempeñado hasta ese momento, tuve que crear un pasado para el personaje, dando motivaciones psicológicas a su comportamiento. Esta es la primera vez que no tengo que pensar de dónde vino mi personaje."
A las seis semanas de rodaje, ya se habían retrasado dos semanas. En un intento por agilizar las cosas, Joel Silver despidió al director de fotografía alemán Jost Vacano (que se fue con su equipo de cámara) y lo sustituyó por el italiano Dante Spinotti (El dilema) el 15 de agosto.
El rodaje era una auténtica locura. "El guión se estaba transformando cada día porque nadie sabía que película querían que fuera," admitía Waters. "Joel Silver podría gritar algo nuevo al ver los dailies cada día, '¡Es una película de La pantera rosa! ¡Es una película de James Bond con David Addison de Luz de luna en su lugar! ¡Es Con la muerte en los talones para una nueva generación!"
Bruce se involucró en cada aspecto de la película. "Tenía el hábito de dar lecturas de frases a todos los actores implicados, incluido yo," recordaba Aiello. "Una lectura de frases es cuando un director o cualquier otro sabelotodo realmente recita tu frase para ti, sugiriendo que, 'lo hagas de esta manera'. Para un actor profesional puede ser el equivalente a una bofetada en la cara. Dar lecturas de frase se considera generalmente de mal gusto." Pero el actor no se quedó ahí. "Bruce se hizo cargo de más y más aspectos de la filmación," afirmaba Aiello. "Empezó realmente a dirigir escenas. Esto creó muchos problemas a Michael Lehmann."
Aunque el actor negó posteriormente en diferentes entrevistas que hubiera usurpado la silla del director, esto fue corroborado por otros implicados en la película. "Siento que le hizo pasar a Michael Lehmann por demasiado y que no hicieron click," admitía Waters. "Como muchos actores, Bruce también quería ser director y eso es duro para el director de la película." Esto hizo que Lehmann perdiera fuerza conforme avanzaba el rodaje y que nadie supiese quien era el verdadero director. "Teníamos tres o cuatro directores allí la mitad del tiempo, Bruce, Joel, Michael y cualquiera que tuviera una idea," declaraba Coburn.
Grant explicó perfectamente como transcurría el rodaje, poniendo como ejemplo una sencilla escena de diálogo entre Willis y él, que sólo ocupaba una página del guión. "Lo que normalmente lleva 3 ó 4 horas en completarse, terminaba requiriendo 11. El problema es triple, Bruce, Joel y Michael, todos tienen ideas diferentes. Como Bruce ha concebido toda esta historia se reserva el derecho de reorganizar el diálogo, añadir bromas, ver la reproducción de cada toma en los monitores de televisión, sugerir diferentes líneas de diálogo, discutir el arte de la comedia, todo esto lleva su tiempo."
Según informó una fuente anónima, cuando durante el rodaje en Roma le comunicaron a Willis que el presupuesto de la película había superado los 50 millones de dólares, su respuesta fue un simple, "Me importa una mierda."
El caos era absoluto y si algo podía salir mal, salía mal. Grant era llamado a los estudios Cinecittà, sólo para descubrir una vez allí, que no tenía que rodar hasta el día siguiente. Willis se lesionó cuando corría hacia la cámara. Y el perro elegido como mascota para los Mayflower no hacía caso a su entrenador, y arruinaba las tomas, para después descubrir que era sordo.
Eran tantos los cambios durante el rodaje y el presupuesto se estaba yendo tanto de madre que decidieron sobre la marcha cambiar todo el tercer acto. "Hacia el final del rodaje, se suponía que filmaríamos mi escena favorita del guión," explicaba Waters. "Tenía una caja fuerte giratoria que estaba en el Kremlin y había sido creada por da Vinci. Giraba a un lado diferente cada media hora. Por un lado, tenías a la gente de la CIA con todo su equipo de alta tecnología y al otro lado, donde giraba de nuevo, tenías a Bruce Willis y Danny Aiello con sus herramientas de muy baja tecnología. Era una una carrera por ver quien podría abrir la caja fuerte primero. Vi los diseños de Jackson De Govia, quien hizo Jungla de cristal, y eran geniales. Era la gran escena de la película para todos, el diseñador de producción, el director, etc. Aquí era donde íbamos a dejar de ponernos tontos y hacernos grandes. Íbamos a filmar la escena en Budapest. Entonces Joel Silver llega y dice, 'Está bien, estamos muy por encima del presupuesto. Tienes que reescribir la escena de la caja fuerte giratoria para que podamos rodarla en un día en el set del apartamento de Andie MacDowell en Roma'." Así que en vez de un golpe espectacular, tuvimos en su lugar la aparición de Coburn diciendo que sus hombres robaron el último objeto de da Vinci en el Louvre sin mostrarlo. De esta forma la producción se ahorró dos semanas de rodaje y una gran suma de dinero.
Al eliminarse toda la parte que transcurría en Moscú, se perdieron en el proceso otras escenas, como la muerte de Kit Kat a manos de Alfred y sus cuchillos; a Minerva matando a Tommy haciéndole tragar chocolatinas; y la lucha entre Hawk y Darwin en una limusina que atravesaba el Kremlin y que terminaba con el villano decapitado por una estatua de Lenin. De Moscú la acción pasaba al castillo de da Vinci con el funcionamiento de la máquina como se ve en la película, pero sin la parte de Hawk asaltando el castillo, ni las explosiones con el lanzamisiles.
Con las reescrituras del guión se cambió el destino de Tommy y éste moría ahora en la explosión de la limusina que cae por el barranco. Ese era el final de Five-Tone, pero Aiello pensó en una forma de  que su personaje pudiera salir con vida de esa situación, y no se le ocurrió otra cosa que el coche estuviera equipado con bolsas de aire y fuera eyectado, y así se salvaría en el último momento. Contra todo pronóstico, semejante disparatada idea fue aceptada e incluida en el guión. El 12 de septiembre, se pusieron manos a la obra para rodar la reaparición del personaje montado en un burro. Willis quería que su compañero apareciese con el pelo de punta como si se hubiese electrificado y con humo saliendo de él, pero Aiello consideraba que aquello estaba muy visto y sugirió que su pelo estuviera intacto. Se inició una discusión en torno a como Aiello debía llevar el pelo en la escena, donde también participaron Silver y Lehmann. Al final el actor accedió a llevarlo un poco enmarañado. Pero tras esa discusión, la amistad de Aiello y Willis se rompió para siempre.
Willis tuvo que viajar a Nueva York, de modo que cuando el 15 de octubre tuvieron que rodar la segunda escena de la sala de juntas de los Mayflower, éste no se encontraba en el set, y Grant y Bernhard tuvieron que rodar la mayor parte de la misma con un doble del actor.
A mitad del rodaje, Tim Burton se puso en contacto con Waters para que escribiese el guión de Batman vuelve (1992), así que el guionista dejó el rodaje cuando la producción aún estaba en Roma. En ese momento, el estudio trajo de vuelta a Souza (quien viajó a Italia durante 5 semanas junto con su esposa con todos los gastos pagados) para reducir la locura y tratar de volver al guión original. Nada más llegar al set, Silver le dijo, "Bruce nos contrató. No es nuestro trabajo decirle que no puede hacer la película que quiere. Es cosa del estudio y del ejecutivo que llegará mañana." Pero el ejecutivo que viajó a Italia nunca llegó a hablar con Willis y tras tres días, se fue por donde había venido. "Así que nadie le dijo a Bruce que parara de reescribir la película y de dirigirla," reconocía Souza. "Así que la película se convirtió en la que Bruce quería hacer. Todo eso de robar en función de las canciones, son las cosas que quería hacer."
Además Willis recibió una llamada de Mark Canton, uno de los ejecutivos de la Warner, y le dijo que los pases de prueba de La hoguera de las vanidades (1990) que acababa de filmar, habían sido excelentes y que estaban remontando la película para extender su papel. Sabiendo que estaba atravesando un gran momento profesional, esto no hizo más que darle todavía más fuerzas al actor para seguir haciendo la película como quería (y aumentar de paso su ego). Según Souza, Silver lo resumió muy bien cuando le dijo, "El puto Mark Canton acaba de joder su película y la nuestra." La hoguera de las vanidades, título con el que se podría resumir el rodaje de El gran halcón, terminó siendo un enorme fracaso crítico y comercial.
Tras 12 semanas en Italia, el 25 de octubre, la producción se trasladó a Budapest para continuar el rodaje durante otras 4 semanas. Inicialmente se había escogido esta localización para rodar las escenas de Moscú, pero todas las escenas de exteriores que iban a rodarse en la capital de Hungría fueron cortadas y allí sólo se filmaron escenas de interiores en los Mafilm Studios, más concretamente las relacionadas con el castillo de Da Vinci y su máquina de oro. Así que realmente no tenía ningún sentido estar rodando interiores en Budapest, era algo que perfectamente podrían haber hecho en Los Angeles con menos complicaciones.
Además se había escogido rodar los interiores en Budapest como una medida de ahorro, la máquina de oro la habían construido en Reino Unido durante 3 meses, y rodar allí en un estudio lo suficientemente grande para albergar la enorme máquina hubiera sido prohibitivo. El coste de su construcción fue de 1 millón de dólares y para trasportarla a Budapest fueron necesarios cinco camiones. El diseñador de producción de la película, Jackson De Govia, estudió la obra de da Vinci para crearla. "Al producir la máquina de oro," declaraba el diseñador. "Pude incorporar y adaptar principios mecánicos que venían directamente de la mente y la pluma de Leonardo da Vinci." El decorado se llenó con auténticos modelos del inventor italiano prestados por el "Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci" de Milán.
Hungría no estaba acostumbrada a albergar superproducciones como El gran halcón, y no podían atender todas sus necesidades. "Es otro lugar donde tuvimos costes extra porque tuvimos que traer materiales de Alemania y Reino Unido porque no existían en Hungría," explicaba Dryhurst. "Incluso el pigmento para la pintura tuvo que traerse de Inglaterra."
Y una vez el equipo de producción llegó a su nuevo destino, las cosas sólo podían ir mal, así que se encontraron con una huelga general de transporte en todo el país que retrasó el rodaje un fin de semana. Además durante el rodaje en Hungría, Andie MacDowell enfermó por causa de un virus. Y David Caruso, que había considerado necesario para meterse en su personaje, no hablar con nadie durante el rodaje y comunicarse mediante tarjetas, después se confrontó con Richard E. Grant porque según él, éste lo ignoraba. Todos estaban perdiendo la cabeza.
En Budapest la actitud de Willis no fue diferente al resto del rodaje. Grant lo recordaba como alguien que, "parece que se crece esperando en su trailer hasta el último minuto, cuando una escena ha sido organizada, iluminada y resuelta. Entonces entra bromeando y abofeteando a todos en su camino, y rechaza la iluminación, los movimientos, las marcas en el suelo, y redirige todo el tinglado, lo que significa comenzar todo de nuevo. Me pregunto porque no se salta todo el proceso haciéndolo a su manera en primer lugar. Pero tal vez es mas fácil reemplazar una versión existente con tus propias ideas, si alguien más ya ha originado una versión de antemano."
A mediados de noviembre, mientras al primera unidad rodaba en el "Post Office Railway" de Londres tomas para el tren del correo del Vaticano, la segundad unidad encabezada por Carlo Barbieri rodaba la electrocución de Grant.
El final del rodaje de El gran halcón iba a estar a la altura del desastre que había sido. Cuando Grant y Bernhard se disponían a marcharse de Budapest, recibieron un mensaje diciendo que el metraje que habían filmado el día anterior se había perdido en el aeropuerto, cuando empezaban a temerse que tendrían que volver a rodar todas las escenas de nuevo, y lo que era peor, seguir en un rodaje que parecía no tener fin, alguien encontró el metraje desaparecido.
El rodaje por fin llegó a su fin el 3 de diciembre de 1990, terminando 5 semanas después de su fecha límite y con un presupuesto final de 65 millones de dólares (lo que la convertía en la tercera película más cara de la historia, sólo por detrás de La jungla 2: Alerta roja también del tándem Willis/Silver y empatada con Desafío total).

EL GRAN GOLPE
La película tuvo un desastroso pase de prueba en Long Beach (California), al que Willis se empecinó que asistieran Peter Guber y Jon Peters, co-presidentes de Sony Pictures Entertainment. "Bruce insistió en que probáramos todos los chistes, así que la película duraba cerca de 2 horas y 40 minutos," recordaba Waters. "Lo mejor de todo fue que había una mujer en una silla de ruedas que trató de irse, pero su silla se quedó enganchada en un trozo de la alfombra y siguió haciendo ese ruido enorme. Recuerdo a Joel diciendo, '¡Qué alguien saque a esa mujer de aquí!'." Tras el pésimo recibimiento el director remontó la película, pero el mal ya estaba hecho.
Previo al estreno, la película recibió muy mala prensa que se hizo eco del caótico rodaje, y a Willis le cayó una lluvia de acusaciones de haber provocado retrasos y ser responsable de los excesos presupuestarios.
Incluso corrió el rumor de que se había contratado a la Industrial Light and Magic para añadir pelo a la cabeza de Willis, en una escena excesivamente iluminada. Lo cual lógicamente era falso, lo que sí es cierto es que ILM fue la encargada de crear los excelentes efectos visuales de la película, siendo John Knoll el supervisor al cargo. Otros efectos visuales y las miniaturas fueron obra de The Magic Camera Company, con el legendario Derek Meddings como supervisor.
Cuando llegó la premiere de la película fue sólo un anticipo de lo que iba suceder cuando llegase de forma masiva a las salas de cine. "Cuando las luces se encendieron, no quedaba nadie en el cine," recordaba Grant. "Era como si hubieran dicho, 'Vais a ser gaseados en cualquier momento', y fueran evacuados. En la fiesta de la premiere, se presentaron alrededor de 50 personas y la única que hubieras visto u oído hablar de ella con antelación, era John Travolta, antes de Pulp Fiction."
La película llegó a las salas de cine el 24 de mayo de 1991 en Estados Unidos y fue un rotundo fracaso de taquilla, de esos de los que hacen historia. Sólo recaudó 17.218.080 de dólares en mercado Norteamericano. Se calcularon perdidas superiores a los 42 millones de dólares.
El gran halcón fue vendida erróneamente como la película de acción que no es, para aprovechar el tirón de Willis con las dos entregas de Jungla de cristal, y eso confundió al público.
El fracaso fue tan épico que El gran halcón se convirtió en La puerta del cielo o el Ishtar de los 90, el ejemplo de fracaso absoluto y que siempre será recordado por ello. Incluso figuró en el "Libro Guinness de los récords" como la película con mayores pérdidas de la historia.
Y los Razzie se dieron un festín con ella aquel año, premiándola en las categorías de peor película (Joel Silver), peor director (Michael Lehmann) y peor guión (Steven E. de Souza, Daniel Waters, Bruce Willis y Robert Kraft). Además de recibir nominaciones al peor actor (Bruce Willis), peor actor secundario (Richard E. Grant) y peor actriz secundaria (Sandra Bernhard).
Con el paso de los años la película ha ido adquiriendo cierto culto y ha ganado cierto número de fans. Pese a toda la mala prensa y críticas, Willis la sigue defendiendo. "Dijeron que El gran halcón era el peor film de la historia," declaraba el actor. "Pero yo he visto algunas de las películas más malas de todos los tiempos, y El gran halcón me parece una cinta divertida. Hubo mucho vitriolo y apaleamiento entre los críticos."

VALORACIÓN
Seamos francos, El gran halcón es una mala película, no tan mala como se dijo en el momento de su estreno, pero lo cierto es que es demasiado tonta como para ser considerada como algo medianamente decente, su fama de desastre cinematográfico es justificado, y es que falla en demasiados aspectos.
Es una lástima, porque la película comienza bien, toda la parte de la salida de Hawk de la cárcel y como se ve obligado a cometer el primer robo, sigue siendo lo mejor de la misma. Pero conforme avanza, ésta se vuelve cada vez más extraña y sobre todo indefinida. No se puede negar que tiene personalidad, aunque la verdad es que deberíamos decir que tiene múltiples personalidades, por momentos parece una buddy movie con Hawk y Tommy, después una película de James Bond con esos villanos que quieren dominar el mundo, también una comedia romántica con la relación entre Hawk y Anna, un film de atracos perfectos a lo Topkapi (1964), una historia de aventuras por Europa, una comedia slapstick de los Tres Chiflados, y hasta un cartoon. Demasiadas cosas y al mismo tiempo ninguna.
Creo que hubiera funcionado mejor como una clásica película de aventuras de un ladrón de guante blanco sin todo ese humor tontorrón, pero esa es la ironía de la película, es justo ese sentido del humor lo que la hace reconocible y diferente. El gran halcón es el mayor enemigo El gran halcón.
A partir de la aparición de los Mayflower y las chocolatinas de Kaplan, la película comienza a perder el foco y se empiezan a notar los problemas de su producción, sobre todo en el tercer acto. Aunque irónicamente es por todas esas cosas excéntricas por la que es recordada. El clímax en el Kremlin nunca filmado habría sido lo que hubiera necesitado El gran halcón para terminar por todo lo alto. Tras los dos primeros golpes (los mejores momentos de la película), esperamos un tercer atraco más grande todavía, el cual para sorpresa nuestra, sucede en off y lo que obtenemos es una serie de secuencias sin gracia ni sentido, que conducen a un clímax caótico en el castillo. Además nos hace pensar que si Kaplan y sus hombres pueden conseguir los objetos de da Vinci, ¿por qué meten a Hawk en la historia? Ese cambio fue una solución de última hora que sólo empeoró el conjunto.
Pero una cosa no se le puede negar y es que El gran halcón es de lo más entretenida. No hay tiempo para aburrirse y se pasa en un suspiro. Su absurdo universo consigue que desconectemos de la realidad durante sus 100 minutos de duración, y lo cierto es que si se entra en su juego se puede disfrutar, todo depende del sentido del humor y de los gustos de cada uno. Además no se parece a nada, trata por todos lo medios de ser diferente, lo que es digno de mención, pero es algo que no consigue culminar.
La película trata constantemente de subvertir los clichés de este tipo de películas. Hawk tiene una historia de amor con una mujer, pero resulta ser monja. Los villanos en lugar de ser amenazantes y calmados son los personajes más sobreactuados e histéricos de la película, y nunca dan miedo. Los grandes golpes perpetrados por Hawk son realizados por métodos poco convencionales, como usar canciones en lugar de un reloj. La persecución de la película es en una camilla. Y la reaparición final de Tommy tras una muerte segura, se justifica con una explicación imposible.
Se nota el esfuerzo de Willis por hacer un papel de comedia puro, y la verdad es que en muchas escenas dota al personaje de momentos de comedia física que funcionan y está bastante carismático en el papel (Hawk al final no es más que una prolongación del propio actor). Además Willis tiene mucha química con Aiello. Pero el humor de la película no funciona, creo que simplemente la película es algo que hace gracia a Willis, pero a nadie más. Por una parte, hay algunas notas de humor que sí consiguen su objetivo (la niña golpeando el elefante de peluche y la reacción de Hawk, Anna tratando de ayudar a Hawk en su pelea con el mayordomo y casi matándolo en el intento), pero la mayoría no lo hacen (las bromas recurrentes al peso de Tommy, Kit Kat disfrazándose a cada aparición, Anna imitando a un delfín, los reiterados intentos de Hawk por tomar un capuchino, o cualquiera de las apariciones de los insoportables Mayflower). La película trata de ser anárquica y lo consigue, sus responsables no querían hacer una película convencional y se salieron con la suya, pero el resultado no merece la pena.
El gran halcón intenta reírse de las típicas películas de acción y de las convenciones del género, exagerándolas todo lo posible. Pero no consigue convertir sus intenciones en logros, y es que la mayoría de chistes no hacen gracia, podría decirse que no hay alquimia en la película. Es una obra que roza el ridículo y el suicidio profesional, el chiste más caro del mundo, por y para Willis. Es una película extraña, absurda, loca, tonta, pero también original y distraída. Es uno de los grandes fracasos de todos los tiempos. Puede que Hudson Hawk robase algunas risas, pero el botín supo a poco.

CURIOSIDADES
Richard E. Grant y Sandra Bernhard se convirtieron en grandes amigos a raíz del rodaje.
Cuando Igg y Ook mueren, lo hacen diciendo sus nombres.
James Coburn interpreta a George Kaplan, que es el nombre del falso agente de Con la muerte en los talones (1959), con el que confunden a Cary Grant.
Cuando a Hawk le dan sus pertenencias en la cárcel, el guarda las pone sobre un retrato de la Mona Lisa.
El caótico rodaje provocó que Richard E. Grant no pudo aceptar el papel del Sheriff de Nottingham en Robin Hood: Príncipe de los ladrones (1991), que le habían ofrecido.
Sandra Bernhard llegó a Roma 3 semanas antes que el resto de gente para entrenar con el perro que tiene su personaje.
Única película de Bruce Willis y Robert Kraft acreditados como guionistas.
En el Five Tone Bar, Hawk menciona la pizza con queso de reno, la cual es también nombrada en El último boy scout (1991).
El body count de la película asciende a 22 muertos.
Los tonos de las esposas que le ponen a Hawk, son los mismos de los teléfonos de las películas Flint, agente secreto (1966) y F de Flint (1967), protagonizadas por James Coburn.
El Brooklyn Bridge no tenía peaje en el momento del rodaje, por lo que utilizaron el del
Brooklyn-Battery Tunnel para la escena de la persecución.
Hay varias bromas sobre Nintendo. Dos de los personajes son los Mario Brothers. Hawk pasó tanto tiempo en prisión que no sabe lo que es Nintendo. Y al final de la película le pregunta a Anna si quiere jugar al Nintendo con él.
Última película de William Conrad, quien pone voz al narrador.
Coincidiendo con el estreno, se sacó un videojuego basado en la película para las plataformas Amiga, Amstrad CPC, Atari ST, Commodore 64, Game Boy, NES y ZX Spectrum. Estaba en desarrollo una versión para Super Nintendo, pero el fracaso de la película provocó su cancelación.
Anna echa en el capuchino de Hawk cloruro de etilo para dormirle. Este compuesto químico realmente se usa para anestesia local y el alivio del dolor, y no como sedante.
La chica que durante la persecución de la ambulancia le dice a Hudson Hawk, "Oiga señor, ¿Se va usted a morir?" es la Playmate Lisa Matthews, aunque aparece acreditada como Lisa Reich. Era la pareja de Joel Silver por aquel entonces.
La máquina voladora de da Vinci se basa en los diseños del inventor, y no es una réplica, ya que nunca llegó a construirla. La empresa Aero Vironment se encargó de crearla para la película.
El tagline de la película para su estreno en cines decía, "Atrapa la aventura. Atrapa la emoción. Atrapa al halcón", el cual fue cambiado en su salida en vídeo doméstico por, "Atrapa la aventura. Atrapa las risas. Atrapa al halcón".
En un momento de la película Bruce Willis le dice a Frank Stallone, "Es tan fácil que hasta tu hermano lo entiende." Un posible guiño al verdadero hermano de Frank, Sylvester Stallone.
Última película producida por TriStar Pictures tras la compra por parte de Sony, que en 1991 combinó a TriStar y Columbia Pictures en Sony Pictures Entertainment.
Antoine Fuqua dirigió el videoclip del tema principal de la película, y durante su rodaje le dijo a Willis que le gustaría hacer una película con él algún día. Eso se hizo realidad años después, cuando ambos trabajaron juntos en Lágrimas del sol (2003).

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