Wednesday, January 29, 2020

La invasión de los ultracuerpos

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Unos organismos que tienen la particularidad de crear copias exactas de otros seres, llegan a la Tierra y poco a poco comienzan a replicar a los habitantes de San Francisco.

SEGUNDA INVASIÓN
Fue idea del productor Robert H. Solo (Colors) realizar un remake de La invasión de los ladrones de cuerpos (1956) de Don Siegel, que a su vez era una adaptación de la novela "Los ladrones de cuerpos" de Jack Finney publicada en 1955. La intención de Solo era actualizar la historia y que tuviera lugar en los 70. Para ello se hizo tanto con los derechos de la película de Siegel, como los de la novela. Algo que requirió 3 años y 10.000 dólares, que pagó de su propio bolsillo. Así germinó La invasión de los ultracuerpos (Invasion of the Body Snatchers, 1978).
Solo contrató al guionista W.D. Richter (Golpe en la pequeña China) y al director Philip Kaufman (Elegidos para la gloria) para llevar adelante el proyecto. Además llegó a un acuerdo con Warner Bros. para producir una película de bajo presupuesto.
Kaufman era originalmente el director al cargo de la primera adaptación al cine de Star Trek, con Star Trek: Planet of the Titans, pero poco antes de iniciarse su rodaje se canceló el proyecto (que posteriormente sería llevado al cine por Robert Wise con un guión distinto), y tras ese suceso en mayo de 1977, Kaufman se metió de lleno en rodar el remake del film de Siegel.
Aún así, inicialmente tuvo dudas sobre si aceptar el proyecto, pero la obra de Finney le hizo cambiar de opinión. "Leí el libro original," explicaba Kaufman. "Y había cosas en él que realmente no habían sido exploradas en la primera película, particularmente, la evolución de las vainas es mucho más detallada en mi versión. Debido a que estoy interesado en la ciencia ficción, pensé que había una oportunidad de ampliar algunos de esos elementos." Después de hablar con Siegel, se convenció de hacer el remake.
Richter fue contratado inicialmente para hacer una reescritura del guión original durante cuatro semanas. Pero como no existía el guión de la película del 56, ya que estaba perdido, Richter trabajó con una transcripción escrita a máquina de la película. Al final le llevó aproximadamente nueve meses completar el libreto, algo que hizo durante toda la producción, ya que lo fue reescribiendo durante el rodaje.
El primer borrador situaba la historia en un pequeño pueblo como en la película original. Ese guión se presentó a la Warner y fue rechazado, siendo de esta forma cancelado todo el proyecto. Esto coincidió con una serie de cambios de personal en el estudio, y a las nuevas incorporaciones no les interesó la película. Kaufman le entregó el mismo guión a la United Artists y aceptaron hacerse cargo del proyecto en tan solo 36 horas. Seguro que ayudó que el vicepresidente a cargo de la producción fuera también el agente del director, Mike Medavoy.
Pero los responsables de la película no estaban convencidos de situar la historia en un pequeño pueblo, creyendo que en 1978 debía estar ubicada en una gran ciudad. Le presentaron esa idea a la productora sólo seis semanas antes de comenzar la fotografía principal, por lo que Richter tuvo que escribir un nuevo guión en ese plazo de tiempo. "Fue una decisión importarte. Quizás crucial," declaraba el guionista. "La historia es mucho más emocionante y provocativa cuando se desarrolla en un núcleo urbano." Ese cambio de emplazamiento no les puso las cosas fáciles a sus responsables. "En un pequeño pueblo es fácil cerrar una carretera y cortar los cables del teléfono, pero en una gran ciudad hay muchas salidas," explicaba Kaufman. "Tuvimos que mostrar la verosimilitud de la invasión."

REPARTO
Todos los actores principales aceptaron participar en la película sin haber leído el guión, al parecer Kaufman los convenció de unirse al proyecto después de horas de conversación con ellos. "Contribuyeron a sus propios personajes y al guión de muchas maneras significativas," afirmaba el director. "Fue algo muy orgánico."
Así se juntó a un interesante reparto donde podemos ver caras tan conocidas como las de Donald Sutherland (Matthew Bennell), Brooke Adams (Elizabeth Driscoll), Jeff Goldblum (Jack Bellicec), Veronica Cartwright (Nancy Bellicec), Leonard Nimoy (Dr. David Kibner), Art Hindle (Dr. Geoffrey Howell) y Lelia Goldoni (Katherine Hendley). Según contaba Kaufman, ninguno de los actores había visto la película original.
Mike Medavoy fue quien propuso el nombre de Sutherland para dar vida al protagonista. El personaje de Matthew inicialmente era un músico de jazz, pero en siguientes versiones del guión pasó a ser un inspector de sanidad, como se ve en la película.
Tras cancelarse su película de Star Trek y habiendo colaborado en ella con Leonard Nimoy, Kaufman decidió darle al actor el papel de psiquiatra David Kibner. El eterno Spock pudo realizar un papel diferente al que le había dado fama. "Leonard estaba encasillado y esta película fue un intento de cambiar su registro," explicaba Kaufman.
Sutherland cobró un sueldo estimado entre los 200.000 y los 300.000 dólares. Mientras que Adams, Goldblum y Nimoy recibieron un cheque de 25.000 dólares.
La película cuenta con unos curiosos cameos. El que más llama la atención es el de Robert Duvall, quien se encontraba en San Francisco durante el rodaje de la película y aceptó realizar su cameo como sacerdote, simplemente a cambio de una chaqueta Eddie Bauer que le dio Solo. El actor ya había trabajado con Kaufman en Sin ley ni esperanza (1972) y eran amigos.
Podemos ver a Don Siegel como el taxista que recoge a Matthew y Elizabeth.
Y causalidades de la vida, cuando Kaufman se reunió con Siegel en su oficina para hablarle del papel, en ese momento apareció por la puerta Kevin McCarthy, protagonista de La invasión de los ladrones de cuerpos, quien sólo iba a estar en Los Angeles un día y se pasaba a saludar a Siegel. Y de ese encuentro fortuito surgió la idea de que McCarthy también hiciera un cameo en la nueva película. Kaufman quería que el actor también hiciese su escena gratis. "Kaufman dijo, 'Ey, ¿por qué no vienes a hacer este papel? Te daremos billetes de avión, te pondremos en un hotel agradable y te daremos una buena cena'," recordaba McCarthy. Kaufman alegaba que se trataba de una película de bajo presupuesto para no pagarle, pero el actor se negó a trabajar gratis, y al final consiguió recibir un sueldo.
El propio Kaufman aparece en dos ocasiones en la película, la primera como el hombre que golpea el cristal de la cabina telefónica en la que se encuentra Matthew, y la segunda como la voz de uno de los oficiales con los que habla Matthew por teléfono.
El director de fotografía de la película, Michael Chapman, también tiene un cameo, es el hombre que limpia los suelos en el Departamento de Sanidad. Como vemos, todo quedó en casa.

RODAJE
La fotografía principal tuvo lugar entre el 19 de febrero de 1978 y el 29 de abril del mismo año, con un total de 49 días de rodaje. Toda la película se rodó en localizaciones de San Francisco.
Antes de empezar a rodar, los actores tuvieron cuatro o cinco días de intensos ensayos, ya que como comentaba antes, no habían leído el guión. Kaufman les dio una gran libertad y les permitió que aportaran cosas a sus personajes. Por ejemplo, fue idea de Nimoy que su personaje llevara un guante, ya que un amigo suyo había tenido que utilizar uno para cubrir una quemadura de su mano, y además le daba al personaje un aspecto más distintivo y reconocible. Tampoco estaba en el guión el momento en que Brooke Adams hace girar sus ojos durante la cena con Sutherland, fue algo que surgió en el momento. "Le dije, 'Brooke, ¿qué podrías hacer durante la escena? ¿Hay alguna cosa?'," recordaba Kaufman. "Y ella hizo girar sus ojos en broma. Si te fijas, giran en direcciones opuestas. Es una especie de proeza humana asombrosa, algo que los humanos pueden hacer, y harían, y las vainas no."
Fue un rodaje sin demasiados problemas, aunque un par de accidentes casi hicieron peligrar el buen discurrir del mismo. Sutherland fue atropellado por un Volkswagen escarabajo rodando una escena en la que su personaje y el de Adams corren. El actor cayó sobre el parabrisas y pudo ver al conductor diciendo, "¡Oh, Dios mío! ¡Tú no!".
Pese a eso, Sutherland insistió en realizar personalmente todas sus escenas de riesgo. En el clímax, cuando huye por el techo de la fábrica de vainas, el actor realizó la escena sin cables o arneses y salió bien parado. Quien no corrió la misma suerte en dicha escena, fue un extra a quien alcanzaron las llamas de una de las explosiones. Estaba un poco borracho y no hizo caso a las advertencias de seguridad que le habían indicado. Pese a quedar cubierto por las llamas, volvió al set al día siguiente tan solo con una mano vendada y quiso repetir la escena.
Sutherland y Adams lo pasaron realmente mal al rodar el cameo de Don Siegel como taxista. El director había perdido gran parte de su visión por aquel entonces y conducía por las oscuras calles de San Francisco sin sus gafas.
Aquellas escenas en que la cámara sigue a los actores por las calles de San Francisco se rodaron estilo guerrilla, ocultaron la cámara bajo ropa y no avisaron a nadie de que estaban rodando una película, consiguiendo así unas escenas que rezuman autenticidad.
Uno de los momentos más recordados de la película es su final, lo curioso es que la mayoría del equipo no sabía cual era. Sólo lo conocían aquellas personas involucradas directamente en el rodaje de la escena. Ese secretismo fue tal que, incluso uno de los miembros del equipo ofreció 100 dólares a quien se lo contase. El famoso final se filmó a mitad de rodaje y como Sutherland no sabía cual era, Kaufman tenía miedo que el actor se echara atrás al descubrirlo, pero cuando se lo contaron antes de rodarlo, "Donald simplemente se rió y dijo: '¡Oh, qué bueno!'," recordaba Solo. Veronica Cartwright no lo supo ni siquiera en el momento de rodarlo y su reacción al descubrir que Matthew es un alien es real. El secretismo llegó a tal punto, que ni los propios ejecutivos del estudio lo conocían y lo descubrieron cuando vieron por primera vez la película en casa de George Lucas.
Pero la anécdota más recordada del rodaje la protagonizó Kevin McCarthy, mientras ensayaba en la calle su escena en la que choca contra el coche de Matthew, un vagabundo desnudo que rondaba por el lugar se acercó al actor y le preguntó si estaban rodando una nueva versión de La invasión de los ladrones de cuerpos, y a continuación le dijo, "La primera era mejor." McCarthy no pudo evitar partirse de risa.
La invasión de los ultracuerpos cuenta con un equipo técnico excelente. Como el gran Ben Burtt (La guerra de las galaxias), encargado de los revolucionarios efectos de sonido de la película. Si uno se fija con atención, verá como conforme avanza la película, los sonidos ambientales de tipo natural, como el canto de los pájaros o los grillos, se desvanecen, y se pasa sólo a oír ruidos mecánicos como camiones de basura o sirenas. Burtt obtuvo el sonido del crecimiento de las vainas grabando un ultrasonido de su mujer embarazada. Y el grito de la gente vaina lo tomó de chillidos de cerdo mezclándolos con otros elementos.
La película hace gala de unos efectos especiales de lo más sutiles. Uno de los efectos en apariencia más complejos fue en realidad muy sencillo de realizar, aquel que muestra las esporas viajando a la Tierra a través del espacio. "Encontré un material viscoso en una tienda de arte, creo que pagamos 12 dólares por un gran tonel," recordaba Kaufman. "Y entonces lo echamos en líquidos e invertimos la película. No teníamos ningún tipo de capacidad digital por aquel entonces." El resultado es sorprendente y totalmente creíble.
Y los sorprendentes efectos de maquillaje fueron obra de Thomas Burman (Los fantasmas atacan al jefe) y Edouard F. Henriques (La celda). Además de la creación del nacimiento de las vainas en copias humanas, hicieron posible la aparición de un perro con cabeza humana. Para realizar ese recordado momento, se fabricó una máscara con la cara del actor Joe Bellan, que se puso al perro, y el toque final para hacerla más realista fue ponerle algo en los labios para que el animal lo lamiera. Sólo hay que decir que el resultado es aterrador.
Kaufman era fan del pianista y compositor de jazz Denny Zeitlin, y le pidió que compusiera una banda sonora de jazz cuando aún estaban escribiendo el guión, y el personaje de Matthew todavía iba a ser un músico. Con el cambio en la profesión del protagonista, cambió también el estilo musical de la película, y el estudio quiso una partitura clásica. Zeitlin tuvo que convencer a Kaufman y Solo de que podía hacerlo, el músico siempre había soñado con componer para una orquesta sinfónica y ésta era una oportunidad única para él. Zeitlin tuvo sólo 10 semanas para componer la banda sonora, trabajando en jornadas de 18 y 20 horas al día. Fue la única banda sonora que creó en toda su carrera.
Durante el rodaje, varios ejecutivos de la United Artists se marcharon para formar Orion Pictures, pero en lugar de repetirse una situación similar a la vivida con la Warner, con el rechazo hacia la película por parte de los nuevos ejecutivos que ocuparon los puestos de la United Artists, estos estaban encantados con ella, sobre todo porque tras el retraso en el estreno de Apocalypse now (1979), La invasión de los ultracuerpos se convirtió en su película para las navidades de 1978.
La película llegó a las salas de cine el 22 de diciembre de 1978, y resultó ser un éxito de taquilla gracias una recaudación en territorio norteamericano de 24.946.533 de dólares. Su presupuesto era de 3.500.000 de dólares.

VALORACIÓN
La invasión de los ultracuerpos nos habla de la deshumanización de la sociedad. El mundo de los body snatchers es uno en el que la gente no quiere relacionarse, ni mostrar sus sentimientos. Un mundo tan real en los 70 como a día de hoy. Por eso la película sigue estando tan vigente.
La película es además un claro reflejo de la paranoia reinante en los 70, mostrando un mundo en el que ya no puedes confiar en nadie. De esta forma sigue la corriente de films de la década sobre la conspiranoia, como El último testigo (1974), La conversación (1974), Los tres días del Cóndor (1975) o Capricornio Uno (1977), síntoma del malestar de la gente en esa época, cuya desconfianza era reflejada en la pantalla.
Esta invasión que propone la película es pausada e invisible, por eso resulta tan fascinante, aquí no hay naves espaciales ni la destrucción de grandes ciudades. Y lo mejor es que Kaufmann la narra con todo lujo de detalles y de una forma orgánica, desde como las esporas viajan de un planeta moribundo hasta la Tierra, pasando por como germinan y como poco a poco se van haciendo con la gente (mostrado simplemente con un cada vez más extraño comportamiento de las personas).
El buen pulso del director es el que lleva la historia a buen puerto. Me encantan esos planos cámara en mano siguiendo a Sutherland por las calles de San Francisco, que reflejan la ansiedad del personaje y la tensión de la historia.
La idea de la copia y la doble identidad se refleja en la puesta en escena de Kauffman, quien recurre en varias ocasiones al uso de espejos para mostrar ese mundo duplicado y su extraño reflejo (como en la escena de la fiesta en la que el reflejo de las caras de Sutherland y Goldblum está deformado).
Y es que la película está llena de detalles sutiles. Elizabeth se despierta y se encuentra a su marido limpiando el suelo de la habitación, lo que nos cuenta el director en una elipsis, es que éste ya ha sido copiado durante la noche por la planta que tenían en la mesilla. En otra escena, Matthew no puede matar a la copia de Elizabeth porque esta enamorado de ella, así que prefiere destruir su propia copia. Se muestran a lo largo de la película camiones de basura que no parecen tener relación con la historia, hasta que descubrimos que se utilizan para recoger los restos que quedan de los cuerpos humanos.
Y plantea temas interesantes, cuantas veces nos ha pasado que una persona a la que creíamos conocer de pronto cambia y ya no es la misma, la película lleva esa idea al límite en un manto de ciencia ficción. Las copias surgen durante el sueño, son en el fondo una pesadilla que se vuelve real, y al mismo tiempo representan los miedos de la gente. Por otra parte, Nancy para poder sobrevivir tiene que hacerse pasar por un ser sin alma, sin sentimientos. Sólo así se sobrevive en el mundo moderno. La visión de la sociedad que da la película es escalofriante.
El cameo de McCarthy crea una doble idea, puede que se trate de un sencillo guiño a la película original o bien que esta La invasión de los ultracuerpos sea una secuela del film del 56, y McCarthy lleve desde entonces advirtiendo a la gente que la amenaza que nos rodea. Kaufman crea así una película deudora del film de Siegel y al mismo tiempo respetuosa con ella.
Aunque si tengo que escoger entre ambos films, me quedo con el de Kaufman, me parece más atemporal y atractivo. Podemos considerarlo uno de los mejores remakes jamás realizados, de los pocos que superan a la película original, hito a la altura de La cosa (1982) y La mosca (1986).
La revelación de que Matthew es una copia, es ya un clásico de la ciencia ficción y del terror. Es el final perfecto, el mejor que se me ocurre para esta gran película, que nos demuestra que en La invasión de los ultracuerpos no cabe la posibilidad de un final feliz.
La película no está falta de momentos aterradores, como demuestra la mítica escena del perro con cabeza humana o cada vez que una persona vaina grita apuntando con el dedo (que a día de hoy sigue poniendo los pelos de punta).
Otro de los atractivos de la película es que todo sucede en una ciudad tan fascinante y atractiva como San Francisco (en plena era new age y de la psicología pop), que se convierte casi un personaje más de la película. Y es irónico que la historia suceda en una ciudad tan abierta y progresista como San Francisco, el lugar menos esperado para encontrar personas vainas.
Como las vainas, La invasión de los ultracuerpos es una copia, una de otra película, pero en este caso sí supera a la fuente original. Tensa, aterradora, icónica y paranoica. Tan vigente el día de su estreno como a día de hoy. Por eso y mucho más, es una joya de la ciencia ficción. Tras verla, como le sucede a los personajes de la película, no querrás volver a dormir, pero merecerá la pena.

CURIOSIDADES
En una ocasión, Robert H. Solo se encontró con François Truffaut, quien alabó la película y le dijo que si ésta tuviera un final feliz habría sido un gran éxito. Con esa idea el productor realizaría años después un nuevo remake con Secuestradores de cuerpos (1993).
Veronica Cartwright también trabajó en Invasión (2007), otro remake de La invasión de los ladrones de cuerpos (1956).
La escena en la que Elizabeth (Brooke Adams) camina desnuda por la fábrica de vainas se rodó también con la actriz vestida. Esta versión se utilizó en la emisión de la película por la cadena ABC en 1980.
La frase, "Yo nunca he pensado en naves de metal" de Jeff Goldblum, fue improvisada por el actor al rodar la escena.
La noche posterior al estreno de la película, alguien dejó vainas similares a las de la película por las calles de Los Angeles. Algunas personas se asustaron tanto, creyendo que eran reales, que llamaron a la policía.
No hay música acompañando a los créditos finales.
Al comienzo de la película, las esporas alienígenas llegan hasta la Tierra y parecen caer en el edificio Pirámide Transamerica de San Francisco, que era sede de la compañía matriz de United Artists, productora de la película.
Mientras rodaban una de las escenas de persecución, Brooke Adams retó a Donald Sutherland a una carrera a pie. Una vez Kaufman gritó, "¡Corten!," ellos siguieron corriendo. Ganó Adams y eso que llevaba tacones y un vestido.
En un momento de la película Matthew comienza a contar un chiste que nunca termina, el final del mismo es que el capitán del ejército británico dice, "Muchachos, tengo buenas noticias y malas noticias para vosotros. La mala noticia es que no tenemos comida, pero sí mierda de camello. La buena es que hay un montón."
La película ganó los premios Saturn a mejor director (Philip Kaufman) y mejor sonido (Art Rochester, Mark Berger y Andy Wiskes). Además fue nominada en las categorías de mejor película de ciencia ficción, mejor actor (Donald Sutherland), mejor actriz (Brooke Adams), mejor actor secundario (Leonard Nimoy), mejores efectos especiales (Dell Rheaume y Russel Hessey) y mejor maquillaje (Thomas R. Burman y Edouard F. Henriques).
Se le propuso a Jack Finney realizar un cameo en una escena con Leonard Nimoy, pero el escritor rechazó la oferta.
Al principio de la película Donald Sutherland recorta una noticia del periódico que dice, "Webs shroud the Bay Area" (Telas de araña envuelven el área de la bahía). Ese titular es real, no se sabe como, pero sobre la ciudad de San Francisco "llovieron" telas de araña, esto ocurrió una semana antes del inicio del rodaje.
La música del banjo que toca Harry (Joe Bellan) estaba realmente interpretada por Jerry Garcia del grupo Grateful Dead.
El estreno de la película fue precedido por un terrible suceso, un mes antes de que tuviera lugar, se produjo el mayor suicidio colectivo de la historia en Jonestown (Guyana), donde 913 miembros de la secta del "Templo del pueblo" se quitaron la vida. Estas personas habían viajado de San Francisco a este país de América del Sur y el acontecimiento tuvo un gran impacto en la época. Fácilmente se podían crear paralelismos entre lo sucedido y la película (un gran número de personas comportándose de una misma forma, el descontento con la sociedad, la ciudad de San Francisco como punto de unión, etc).

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Wednesday, January 01, 2020

Repaso al 2019

Se terminó el año y también la década (sí, ya sé que no es así, ¿pero a quién le importa?). Como es tradición, toca echar la vista a atrás y recordar que fue lo mejor que nos dejó el 2019 en cine y televisión. ¡Comenzamos!


TOP CINE
Hubo una gran dualidad en el cine del 2019, en las grandes superproducciones hubo una gran acumulación de secuelas y remakes (con muchas sonadas decepciones), pero por otra parte, se pudo encontrar cine original y de calidad en producciones más pequeñas. También fue un año marcado por la excesiva duración de las películas, Green Book se hizo con el Oscar más importante, Vengadores: Endgame se convirtió en la película más taquillera de la historia, y hablando de taquilla, Disney fue la vendedora con 8 de las 10 películas más taquilleras del año en su haber.

Mis películas favoritas del año fueron por orden, Súper empollonasJokerEl irlandésJohn Wick: Capítulo 3, y The Report. A continuación el listado completo de las que considero las mejores películas estrenadas en 2019 y porqué:

Ad Astra (Ad Astra)
La última película de James Gray consigue ser monumental e intimista al mismo tiempo. Un viaje a los confines de la galaxia para descubrirse a uno mismo. Fue una de las películas más bellas del año.

Border (Gräns)
Una rareza venida de Suecia, sobre dos seres deformes que se conocen, y lo que viene después es mejor no desvelarlo, sólo decir que habla de lo que es ser humano, con sus virtudes y defectos, de una forma original.

Cómo entrenar a tu dragón 3 (How to Train Your Dragon: The Hidden World)
Así, volando alto, se cierra una de las mejores trilogías que haya dado el cine.

Creed II (Credd II)
Este nuevo Creed contra Drago es realmente la lucha entre dos familias, una rota y otra unida, y al final es el amor el que gana. Este spin-off de Rocky nos está dando más alegrías de las que cabría esperar.

El irlandés (The Irishman)
La crónica de una parte de la historia de Estados Unidos contada como un atractivo relato criminal, que sirva principalmente para hablar del camino de un hombre hasta la absoluta soledad por escoger a la mafia antes que a la familia. El CGI de rejuvenecimiento facial te saca algunas veces de la película, pero ésta es lo suficientemente buena como para mantener siempre nuestro interés sin importar eso, ni sus tres horas y media de duración. Y Pesci y Pacino están enormes.

El vicio del poder (Vice)
Una mirada cínica y con bastante mala leche sobre el mundo político actual. Un lugar donde todo vale por el poder. McKay nos cuenta básicamente el porqué de las cosas que han pasado en el mundo en los últimos casi 20 años. Una historia que solo podía ser una comedia, pero que por momentos da mucho miedo. Bale está fantástico.

Érase una vez en... Hollywood (Once Upon a Time in... Hollywood)
Tarantino quiere que durante 2 horas y media vivamos en el Los Angeles de 1969, respiremos su aire, recorramos sus calles, oigamos su música, veamos sus series y películas, antes de que Hollywood cambiara. Eso es lo mejor de la misma (eso y unos sensacionales Di Caprio y Pitt), pero al final todo queda en la sensación de ser un Tarantino menor y que el director se repite a si mismo. De todas formas, este cuento ubicado en la ciudad de los sueños es una experiencia de lo más recomendable.

Green Book (Green Book)
Una buena historia bien narrada, con actuaciones excelentes, mucho humor y crítica social, ¿cómo no va a gustar esta película? Fue la feel good movie de la temporada.

Historia de un matrimonio (Marriage Story)
Como hablar del amor mediante una separación. Baumbach rueda su mejor película con una historia que respira autenticidad, dolor y esperanza. El monólogo de Laura Dern, de Oscar.

John Wick: Capítulo 3 - Parabellum (John Wick: Chapter 3 - Parabellum)
Una película para los fans del cine de acción hecha por fans del cine de acción. Dos horas de las mejores set pìeces del año, en la mejor película de acción de año.

Joker (Joker)
Una sorpresa inesperada. Este Joker es mostrado como el fruto y reflejo de una sociedad deformada, violenta y en decadencia, quien termina explotando revelándose contra ella. Anárquica, subversiva y sorprendentemente crítica, es un genial soplo de aire fresco. Y Phoenix está enorme.

Klaus (Klaus)
Bienintencionada, simpática, emotiva y con un mensaje positivo, como mandan los cánones de una producción navideña. Y de paso todo un regalo para los fans de la animación.

La favorita (The Favourite)
Fuera de palacio se produce una guerra, pero dentro de él tiene un lugar una mucho más cruenta. Lanthimos ofrece una visión irónica de la monarquía y del poder. Con tres actrices en estado de gracia.

Le Mans '66 (Ford v Ferrari)
Gusto a Hollywood clásico, un viaje en el tiempo a una era en la que se hacían superproducciones tan entretenidas y eficaces como ésta, narrada que da gusto y con una ambientación sensacional. Le Mans '66 es un campeón nato.

Parásitos (Gisaengchung)
Joon-ho Bong vuelve a hablar de diferencias de clases en esta comedia negra. Parásitos pobres que viven a costa de los ricos, y parásitos ricos que se creen mejor que los pobres.

Puñales por la espalda (Knives Out)
No recuerdo la última vez que vi un whodunit tan entretenido como éste. Rian Johnson respeta las normas del género y al mismo tiempo aporta cosas nuevas. Gran reparto del que Ana de Armas fue la gran sorpresa.

Quien a hierro mata (Quien a hierro mata)
Buen thriller patrio sobre la venganza y sus consecuencias, mostrado como un viaje a ninguna parte. Plaza se muestra cómodo con el cambio de registro. Y Tosar excelente, como de costumbre.

Rocketman (Rocketman)
Un buen biopic, que pese a rondar los lugares comunes de este género, sale airoso por la forma original de contar la vida de Elton John y por una banda sonora llena de grandes canciones del británico.

¡Shazam! (Shazam!)
Más una comedia que una película de superhéroes propiamente dicha. Su sentido del humor, su toque a lo Big y la química entre sus dos protagonistas es lo que la hacen funcionar. De lo mejor que ha hecho DC en cine.

Súper empollonas (Booksmart)
Menudo debut se ha marcado Olivia Wilde, Booksmart es fresca, divertida y buenrollera. Es más que la versión femenina de Superbad. Las dos actrices protagonistas están fantásticas y los personajes jóvenes no caen en los clichés. Una de las comedias del año.

The Report (The Report)
Gran cine político, en la mejor línea de los años 70, sobre un escándalo de la CIA de torturas en tiempos post 11S. Muy necesaria.

Toy Story 4 (Toy Story 4)
La saga Toy Story se despide hasta el infinito y más allá. Tan emotiva, divertida, y emocionante como las entregas anteriores.

Vengadores: Endgame (Avengers: Endgame)
11 años han sido necesarios para poder oír por fin el clásico "Vengadores reuníos", y ha merecido la pena. No es la mejor película de Marvel, pero es el fin de un viaje inolvidable y se palpa en cada escena. Sólo el clímax final (todo un hito en la historia del cine) ya merece el precio de la entrada.

Yo soy Dolemite (Dolemite Is My Name)
Han tenido que pasar 20 años para que Murphy nos traiga una buena comedia, donde brilla como en sus mejores tiempos (ojo también con un sorprendente Wesley Snipes). Una bienintencionada crónica de un desastroso blaxploitation.


TOP SERIES
Existen tantas plataformas y canales que desde hace tiempo se está produciendo una saturación en lo relativo al formato serie, y es imposible estar al día de todo lo que se cuece. Lo bueno, es que hay muchas cosas buenas donde escoger. De todo lo que he podido ver este año, mis series preferidas fueron por orden, ChernobylGood OmensStranger ThingsCounterpart y Sex Education.
El mejor episodio del año para mí fue "Twin Cities" de Counterpart, seguido de "Chapter 8: Redemption" de The Mandalorian. A continuación, estos episodios, y el resto de los que considero fueron los mejores del año:

After Life - 1x04 - "Episodio #1.4"
Humor e incomodidad, Gervais vuelve a hacerlo, y para ello sólo tiene que hacer que su personaje ayude a morir a una persona.

Barry - 2x05 - "ronny/lily"
Cuando algo puede salir mal, saldrá mal, como este encargo de Barry, un absoluto desastre que se convierte en el episodio más divertido de la serie.

Chernobyl - Toda la temporada
La película de terror del año. Una oda a la estupidez humana y a lo absurdo de los intereses políticos. Clásico instantáneo.

Counterpart - 2x05 - "Shadow Puppets"
Conspiraciones, muertes, giros y sorpresas se producen sin cesar,  a partir de aquí la serie no dio respiro al espectador.

Countepart - 2x06 - "Twin Cities"
Mientras lo veía no podía parar de pensar que era increíble que hubieran cancelado una serie tan redonda. Este episodio, el mejor de la serie, da explicación a la mitología de Countepart y no hace mas que aumentarla. Y además lo consigue sin mostrar en ni un solo momento a su doble protagonista. Chapó.

Counterpart - 2x09 - "You to You"
La temporada fue de un episodio brillante a otro, en este preámbulo al final de la serie se descubre el plan de Mira, pero aún así, lo mejor es el cara a cara entre la dos Emilys, y la despedida de Howard de una y su reencuentro con la otra.

Dark - Toda la 2ª temporada
Resultó ser un mecanismo de relojería bien engrasado, donde nada sobra ni falta, construido sobre paradojas temporales y giros de guión que te explotan la cabeza. Muy, pero que muy bien.

Euphoria - 1x01 - "Pilot"
El piloto fue una bofetada en el cara, un golpe de realidad, filmado y montado de lujo, sólo con un episodio supimos que estábamos ante la serie juvenil (e incómoda) del año.

Fleabag - 2x03 - "Episodio #2.3"
Sólo por el momento en que el sacerdote rompe la cuarta pared de la protagonista (y de paso todo su mundo) este episodio ya tenía que estar en esta lista.

Game of Thrones - 8x03 - "The Long Night"
La batalla de las batallas por fin llegó y fue tan épica como esperábamos. Y en ESE momento del final rompí a aplaudir. Enorme en todos los aspectos.

Game of Thrones - 8x05 - "The Bells"
El episodio que más dividió a la gente. Te puede gustar más o menos, pero es un episodio monumental, con un gran giro que pone patas arriba toda la serie.

Good Omens - Toda la 1ª temporada
Diabólicamente divertida e inmaculadamente bien hecha. El fin del mundo como nunca lo has visto, Neil Gaiman al guión y dos actores en estado de gracia, razones que convierten a la serie en un pequeño milagro.

Killing Eve - 2x08 - "You're Mine"
Y Eve por fin se convierte en una asesina. La serie llega a un punto de no retorno.

Mindhunter - 2x05 - "Episode #2.5"
El episodio de la Familia Manson por fin llegó, y el hype no fue en vano.

Paquita Salas - 3x03 - "B-Fashion"
El capitulo de Magüi, donde Belén Cuesta demuestra toda su vis cómica. El capítulo más divertido de la serie.

Stranger Things - Toda la 3ª temporada
Los de Hawkins no decepcionan y otro años más nos depararon otra gran temporada. Invasiones rusas, portales interdimensionales, experimentos, monstruos, acción, y mucha nostalgia, nada falta en esta tercera aventura.

The Boys - 1x01 - "The Name of the Game"
La serie tuvo un arranque con muy mala leche, y de inmediato supimos que esta serie sobre superheroes iba a ser diferente. La temporada nunca alcanzó después las mismas cotas de brillantez, pero fue el inicio de algo muy grande. Patriota se convirtió en uno de los personajes del año. Y se nota que Dan Trachtenberg está tras las cámaras.

The Dark Crystal: Age of Resistance - Toda la 1ª temporada
Parecía muy difícil hacer una serie a la altura de la película original, pero contra todo pronóstico lo consiguieron. Diez episodios que nos llevaron de vuelta a Thra, para disfrutar de ese maravilloso mundo de marionetas, donde no repararon en gastos, ni en imaginación. Una joya.

The Mandalorian - 1x08 - "Chapter 8: Redemption"
Este episodio fue lo mejor que le pasó a Star Wars en 2019.

The Marvelous Mrs. Maisel - 3x08 - "A Jewish Girl Walks Into the Apollo..."
El episodio juega muy bien con nuestras expectativas y nunca toma el camino fácil, creemos que Miriam dirá cosas inapropiadas sobre Shy en su monólogo, pero no lo hace (lo que no cambia el resultado al final), y creemos que Miriam se enterará que Susie perdió todo su dinero y que ésta no sabrá resolver la situación, pero se las ingenia para recuperar el dinero de su clienta. Un buen cierre, para una buena temporada.

Unbreakable Kimmy Schmidt - 4x12 - "Kimmy Says Bye!"
Kimmy nos dice adiós (y también Titus), pero nos deja con una sonrisa en la cara (como Titus). Se echará de menos la locura de la serie (y a Titus).

Warrior - 1x09 - "Chinese Boxing"
Sahm y Yong por fin se vieron las caras y su combate fue tan sangriento, violento y espectacular como cabría esperar.

Watchmen - 1x06 - "This Extraordinary Being"
La serie dando el do de pecho, entendemos las motivaciones de Will Reeves, pero lo interesante no es sólo lo que cuentan, si no como lo cuentan. Además le da la vuelta a cosas que sabemos del cómic y las lleva por caminos interesantes.

Watchmen - 1x08 - "A God Walks into Abar"
Como en aquel mítico nº 4 del cómic, tenemos infinidad de saltos en el tiempo para narrarnos la vida del Dr. Manhattan, así conocemos su peculiar historia de amor con Angela. Damon Lindelof, paradojas temporales e historias de amor, ¿qué podría salir mal?

What We Do in the Shadows - 1x03 - "Werewolf Feud"
Ésta sí es una lucha entre vampiros y hombres lobo, y no lo de Underworld.

What We Do in the Shadows - 1x07 - "The Trial"
Un descojone continuo, cuando llega el momento de los cameos ya nos puedes parar de reír.


TOP 20 (2010-2019)
A modo de bonus, y ya que se cierra una década, ahí va el top 20 de mis películas preferidas de los 2010s (en orden alfabético):
1. Al filo del mañana
2. Bienvenidos al fin del mundo
3. Cisne negro
4. Dos buenos tipos
5. El lobo del Wall Street
6. Her
7. Insidious
8. John Wick
9. Kingsman: Servicio secreto
10. Lo que hacemos en las sombras
11. Los Vengadores
12. Mad Max: Furia en la carretera
13. Nightcrawler
14. Origen
15. Ready Player One
16. Sing Street
17. Steve Jobs
18. Súper empollonas
19. The Raid 2
20. Whiplash

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Sunday, December 01, 2019

La princesa prometida

"Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir."

Este artículo contiene spoilers, sería inconcebible leerlo si no deseas conocer partes esenciales de la trama de la película.



"PRÓLOGO"

Permitirme que os narre una de mis películas de fantasía favoritas, La princesa prometida (The Princess Bride, 1987) de Rob Reiner, la cual se basa en la novela homónima que William Goldman publicó en 1973. Ya en aquel año el escritor vendió los derechos para su adaptación al cine a la Fox, a condición de que fuese él quien escribiese el guión. Tras un primer intento con Richard Lester a los mandos, el proyecto quedó en tierra de nadie por causa de un cambio en la directiva de la productora. Entonces Goldman re-compró los derechos a la productora por miedo a que le diesen a otra persona la escritura del guión. Otros directores intentarían su adaptación, Norman Jewison (con Arnold Schwarzenegger como Fezzik), John Boorman, Robert Redford o François Truffaut, estuvieron involucrados en el proyecto, pero ninguno consiguió llevarlo adelante. El guión de Goldman se convirtió en uno de los más grandes guiones jamás producidos, mencionado como tal incluso por "Cahiers du Cinéma".
Goldman era amigo de Carl Reiner y cuando terminó la novela se la envió con la intención de que éste se encargase de dirigir su adaptación al cine, pero simplemente no sucedió. Carl le entregó la novela a su hijo Rob (la historia pasó de padres a hijos al igual que en la novela), quien era fan del escritor y "La princesa prometida" se convirtió en su libro preferido. Con el paso de los años y ya convertido en director, Reiner se lanzó a la realización de la adaptación al cine del proyecto soñado de Goldman. Inicialmente iba a ser producida por Embassy Pictures, pero finalmente sería Act III Communications la encargada de esa tarea, con distribución de la Fox. Con un presupuesto de 16 millones de dólares, el rodaje se inició el 18 de agosto de 1986 y terminó en diciembre del mismo año.
Y así arrancó La princesa prometida y esta historia no empieza con un "Érase una vez", si no con un "Como desees"...



"LA PRINCESA PROMETIDA"
de Rob Reiner

Un niño enfermo guarda cama, sin saber que en unos instantes su día va a cambiar por completo. El joven pasa el rato jugando a un videojuego (exactamente al "Hardball" de la Commodore 64. Acostumbraos a los paréntesis como fuente de información, pero si veis que os molestan, simplemente os aconsejo que no los leáis), hasta que su abuelo irrumpe en su cuarto como si de un tornado se tratara (el nieto es interpretado por Fred Savage y el abuelo por el gran Peter Falk, y sus escenas fueron lo último en rodarse de la película). La intención del abuelo es leerle a su nieto su libro preferido, todo un ritual en la familia, ya que hacía lo mismo con su hijo cuando era pequeño, y era lo que su propio padre hacía con él. Inicialmente el nieto es reticente, pero termina cediendo cuando su abuelo le promete una historia con esgrima, combates, torturas, venganzas, gigantes, milagros, persecuciones, fugas y amor verdadero, ¿quien podría resistirse? (fue idea de Reiner y de Andrew Scheinman, productor de la película, que fuera el abuelo y no el padre, quien leyera la novela al niño, cambiando ese hecho respecto a la novela).
El abuelo comienza con la lectura de "La princesa prometida". La historia se desarrolla en Florín (como ya imaginaréis Florín no existe, pero se parece sospechosamente a Inglaterra e Irlanda) y su protagonista, Buttercup, se crió en una pequeña granja del reino, reino del cual es con diferencia la mujer más bella (y está interpretada por una mujer de igual belleza, Robin Wright, quien consiguió el papel tras considerarse a otras actrices como Uma Thurman, Courtney Cox o Meg Ryan). Y la mayor diversión de Buttercup es dar ordenes a su mozo Westley (interpretado por Cary Elwes, quien consiguió el papel tras considerarse a Christopher Reeve y Colin Firth. El actor conocía la novela, ya que su padrastro se la había dado cuando tenía 13 años). Wesley responde a cada petición de Buttercup con un "Como desees", esa es siempre su respuesta.
Buttercup y Wesley se enamoran, como no podía ser de otra forma, pero al ser él pobre decide viajar al extranjero en busca de fortuna, aunque resulta ser una decisión desafortunada, ya que Buttercup recibe la noticia de que su amado fue asesinado por el Pirata Roberts, el pirata más temido de todos los piratas, incluso por los demás piratas. "Nunca amaré a otro," se jura a si misma Buttercup y si bien es cierto, no puede evitar que cinco años después de la desaparición de Wesley, el príncipe Hupperdinck (Chris Sarandon, aunque Reiner se llegó a reunir con Sting para darle el papel) la elija para ser su prometida, tal y como permiten las leyes del país (puede parecer algo malo, pero peor suerte corrió Wright cuando le hicieron trabajar un año más en la serie Santa Barbara a cambio de darle tiempo para participar en la película).
Un día Buttercup sale a pasear en su caballo, cuando se encuentra con un gigante (interpretado por André el Gigante, del que Goldman era fan y fue elegido por encima de otros gigantes como Richard Kiel o Kareem Abdul-Jabbar, tras una sugerencia del escritor), un espadachín español (interpretado por el norteamericano Mandy Patinkin) y un pequeño genio siciliano (al que da vida el también norteamericano Wallace Shawn, quien consiguió el papel tras ser rechazado por Danny DeVito). Al genio le gusta mandar, al espadachín beber, y al gigante rimar, os lo puedo jurar. Con la idea de provocar una guerra entre Florín y Guilder, país rival del primero, la secuestran y se la llevan en barco a "Los acantilados de la locura".
En medio de la travesía los tres captores descubren que son seguidos por otro barco, momento que aprovecha la joven para saltar al agua, sin saber que allí se encuentra un peligro mayor que en el propio barco, las anguilas chillonas, que sienten una predilección especial por comer carne humana (y que no aparecían en la novela original, allí se trataba de tiburones). Cuando Buttercup cree que va a ser devorada por una, al igual que el nieto, al igual que nosotros mismos, Fezzik la saca del agua (el que casi no lo cuenta es Reiner, quien estuvo cerca de ahogarse en el tanque donde rodaron la escena).
La princesa prometida y sus captores llegan a "Los acantilados de la locura" (realmente los "Acantilados de Moher" en Irlanda), justo cuando el barco que los persigue está a punto de alcanzarlos. Fezzik carga con los otros tres y comienza a escalar el barranco trepando por una cuerda (se utilizó una grúa y poleas para crear el efecto y se emplearon dobles para las tomas generales. Peter Diamond con una máscara de André y un traje voluminoso se convirtió en Fezzik. Los planos con los actores se rodaron en los estudios de Shepperton). Su perseguidor comienza a hacer lo mismo a una velocidad "inconcebible" según Vizzini (como André tenía problemas de espalda, el equipo creó un sistema donde los actores iban sentados sin que el gigante tuviera que soportar su peso, y para rematar con los problemas, Wallace tenía un miedo inconcebible a las alturas y lo pasó realmente mal al rodar la escena). Al llegar a lo alto de los acantilados, el siciliano corta la cuerda, pero el misterioso perseguidor se agarra a las rocas y comienza a escalar ante la sorpresa de todos. Vizzini ordena a Íñigo que permanezca allí para enfrentarse a él, mientras los demás huyen.
Cansado de esperar, el espadachín llega a un acuerdo con el hombre de negro, le ayudará a subir lanzándole una cuerda y así podrán enfrentarse lo antes posible. Para que confíe en él, el español sólo tiene que jurarlo por el alma de su padre. Una vez el hombre de negro ha subido, Íñigo le permite descansar, y mientras espera le cuenta que busca a un hombre de seis dedos en una mano, el hombre que mató a su padre y que cuando lo encuentre, antes de matarlo tiene pensado decirle una de las frases más épicas que se hayan escrito jamás, pero ya llegaremos a eso más adelante. 
Terminado el descanso, el hombre de negro y el español se baten en un duelo de espadas (coreografiado por los espadachines Bob Anderson y Peter Diamond. Se requirieron 10 días en rodar la escena y 4 meses de duro entrenamiento. No se usaron dobles, salvo la acrobacia de la barra de los dos espadachines y el momento en que Íñigo da un salto mortal por encima del hombre de negro, que fueron realizados por Jeff Davis). Tras un combate digno de cualquier película de Errol Flynn, donde primero utilizan la mano izquierda y después, con mucha más destreza, la derecha, el hombre de negro vence al español, pero lo deja con vida por el respeto que siente por él (los actores ensayaron tanto que cuando filmaron la escena por primera vez, quedó demasiado corta, así que sobre la marcha tuvieron que alargarla, y para ello el diseñador de producción Norman Garwood construyó unas ruinas con unas escaleras, para que los actores pudieran tener nuevos lugares donde luchar).
El hombre de negro pronto llega hasta donde se encuentra Fezzik con quien tendrá que enfrentarse en un combate cuerpo a cuerpo sin armas, aunque las manos del gigante podrían ser consideradas como tal. Tras esquivar los primeros envites del gigante, el hombre de negro se agarra a su cuello y comienza a asfixiarlo con su brazos (debido a sus problemas de espalda, André no podía soportar el peso de Elwes, de modo que construyeron unas rampas para que Elwes se apoyara en el suelo y el enorme actor no tuviera que soportar su peso). El gigante se da cuenta que normalmente no se enfrenta a un único rival, si no a grandes grupos y esa es la razón por la que termina pereciendo ante el enmascarado.
La última lucha a la que tendrá que enfrentarse el hombre de negro es con Vizzini, quien le espera en compañía de Buttercup. El hombre de negro y Vizzini se baten en una batalla de ingenio (rodada en Lathkill Dale en el "Parque Nacional del Distrito de los Picos" de Inglaterra), el primero vierte yocaina (un veneno tan falso como la propia Florín) en la bebida y Vizzini debe adivinar en que copa está el veneno. Tras varias deducciones que demuestran que la fama de genio de Vizzini está justificada, y tras hacer trampas, que demuestra que la mala fama de los sicilianos está todavía más justificada, ambos beben y... Vizzini cae muerto (Wallace le pidió a Reiner que interpretara la escena por él y después imitó lo que hizo el director). El hombre de negro resulta ser más ingenioso que el recién difunto genio, ya que ambas copas estaban envenenadas, con el tiempo el hombre de negro se hizo inmune al veneno. ¡Inconcebible!
El hombre de negro huye con Buttercup y es durante la huida que él le confiesa que es el Pirata Roberts, el mismo que mató a Wesley. En un momento de descuido ella le empuja, haciendo que éste caiga por la ladera de una colina, mientras lo hace él grita, "Como desees" y Buttercup se da cuenta de que puede que fuera el Pirata Roberts a quien empujara, pero era Westley quien caída rodando colina abajo (antes de rodar toda esta escena Elwes se rompió un dedo del pie cuando montó en el quad de André, si uno se fija, cuando el actor se sienta al lado de un tronco, evita apoyar el peso sobre su pierna).
Tras el reencuentro, los dos deben atravesar "El pantano de fuego" (que fue lo primero que se rodó de la película y cuya filmación fue interrumpida porque Goldman arruinó varias tomas ya que se puso a rezar en el decorado y se oía su voz al fondo de la escena). En el pantano existen tres grandes peligros, las erupciones de fuego, las arenas resplandecientes y los R.A.G. [roedores de aspecto gigantesco] y creedme cuando os digo que estos últimos hacen honor a su nombre (realmente se trataban de disfraces con enanos dentro y a quienes Rob Reiner puso voz en la versión original). Nuestros protagonistas uno tras otro van sorteando los peligros. Primero evitan las erupciones de fuego al descubrir que pueden anticiparse a ellas por el sonido que emiten antes de cada erupción (escena también estropeada por Goldman, quien se puso a gritar cuando vio el vestido de Wright ardiendo cuando no existía peligro. Aunque en otra toma el retardante que llevaba el vestido para no arder más allá de la zona deseada no funcionó, y el vestido siguió ardiendo, por suerte Elwes lo apagó justo antes de que el fuego llegara al pelo de su compañera de reparto). Buttercup cae en las arenas resplandecientes, pero Wesley se lanza a su rescate (fue idea de Elwes que Wesley se lanzara de cabeza a ellas, el propio actor hizo la escena y en la primera toma). Y finalmente uno de los roedores ataca a Westley y tras luchar con él, logra abatirlo primero con una erupción de fuego y después con su acero (el enano que debía ir dentro del traje para la lucha fue detenido por la policía la noche anterior del rodaje, por exceso de velocidad y por conducir borracho).
El príncipe Humperdinck y sus hombres alcanzan a Wesley y Buttercup. Temiendo por la vida de su amado, Buttercup acepta irse con el príncipe, quien le promete que no hará daño a Wesley, lo cual lógicamente es mentira. Ella se marcha y Wesley se queda a solas con el conde Rugen y sus hombres, sabiendo que es hombre muerto. El conde Rugen golpea a Wesley en la cabeza con su mano con seis dedos y lo deja inconsciente (Elwes le dijo a Christopher Guest, quien da vida a Rugen, que le golpeara realmente, éste lo hizo tan fuerte que lo dejó realmente inconsciente y lo mandó al hospital, lo que hizo parar la producción durante un día. Esa toma fue la usada en la película).
A Buttercup la acosan horribles pesadillas y le confiesa a Humperdinck su amor por Wesley, el príncipe siendo comprensivo anula la boda y le dice que enviará a sus mejores barcos en busca de Wesley. Lo cual lógicamente también es mentira, fue él quien contrató a Vizzini para que secuestrara a Buttercup y ahora planea matarla en su noche de bodas para así poder declarar la guerra a Guilder.
El conde Rugen y su ayudante albino torturan a Wesley con "La máquina" en la "Fosa de la desesperación", la cual succiona la vida, como una pajita sorbe un batido (el albino está interpretado por el británico Mel Smith, quien confesó que nunca vio la película dado lo mal que lo pasó durante el rodaje, y es que el actor debía llevar unas lentillas de color y resultó ser alérgico a la solución de lentes utilizada, lo que le producía dolores e incomodidades constantes).
Iñigo y Fezzik se reencuentran, y el segundo le habla al espadachín del conde Rugen y de su mano de seis dedos, y de como el conde y su mano se encuentran en el castillo de Humperdinck. El español decide asaltar el lugar para vengar a su padre, pero al darse cuenta de que siendo sólo los dos no podrán conseguirlo, llega a la conclusión que su única opción es encontrar al hombre de negro.
Después que Buttercup descubra que Humperdinck no envió los barcos en busca de Wesley y ella le diga cuanto lo desprecia, el príncipe en un ataque de ira hace que "La máquina" le succione toda la vida a Wesley.
Guiándose por los gritos de Wesley, Fezzik e Iñigo lo encuentran en la "Fosa de la desesperación", pero éste ya está muerto, sólo un milagro puede ayudarles. Y para eso nada mejor que recurrir al Milagroso Max (interpretado por Billy Crystal, quien sólo participó en la película durante 3 días e improvisó la mayoría de las frases de su personaje). Max está casado con Valerie (interpretada por Carol Kane, quien dijo sí a participar en la película sin haber leído el guión, y al igual que Crystal también ayudó a improvisar algunas frases, como lo de envolver la píldora en chocolate), y tras varios dimes y diretes, y gracias a la insistencia de su mujer, el Milagroso Max accede a hacer honor a su nombre e intenta salvar la vida de Wesley, algo posible porque según él, el joven no está muerto, sino muerto en su mayoría (al rodar la escena Rob Reiner tuvo que abandonar el set porque no podía parar de reírse con el actor y estropeaba las tomas. A Elwes le sucedió lo mismo y tuvo que ser sustituido por un maniquí en algunos planos que aparece tumbado en la mesa. Y Patinkin se rió con tanta fuerza que se dañó una costilla). Max y su mujer les dan a los héroes una píldora que devolverá la vida a Wesley.
Fezzik e Iñigo hacen que Wesley se trague la píldora y éste revive al instante (cuando rodaron la escena justo en el momento que Fezzik dice la frase, "Creo que no mucho tiempo", André soltó un pedo descomunal propio de un gigante). Tras explicarle a Wesley la situación, los tres crean una alianza, asaltarán juntos el castillo y así podrán detener la boda, e Íñigo obtendrá su ansiada venganza (fue idea de Elwes que una vez revivido, Fezzik lo usase como una marioneta).
El clérigo convierte a Buttercup y Humperdinck en marido y mujer, aunque ella no llega a decir nunca "Sí, quiero" (Elwes sugirió a Michael Palin para el papel del clérigo, pero aunque se lo ofrecieron y le gustaba el guión, tuvo que rechazarlo ya que tenía previsto rodar Un pez llamado Wanda. Finalmente el elegido fue Peter Cook). Al mismo tiempo, Wesley, Iñigo y Fezzik toman el castillo haciéndose pasar por el Pirata Roberts, el miedo provoca que los hombres que vigilan la entrada del castillo huyan despavoridos.
Llega el momento de la venganza de Íñigo, quien se topa con el conde RugenEl conde hiere a Íñigo, pero cuando parece que va a perder el combate, comienza a repetir la frase que quedará ligada para siempre al personaje y que pasará a la historia del cine, "Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir", y cada vez que la repite obtiene más fuerzas, consiguiendo finalmente su venganza atravesando con su espada al rufián. Sobra decir que nunca una venganza resultó más satisfactoria.
Desconsolada por su situación, Buttercup decide quitarse la vida, pero Wesley la espera en su habitación y lo evita. Hupperdinck aparece en escena con idea de acabar con Wesley en un combate a muerte, pero éste le dice que será un combate a sufrimiento, lo que significa que básicamente lo desfigurará y lo dejará con vida. El príncipe duda si es un farol o no, pero cuando Wesley se levanta de la cama por su propio pie, demostrando que sus fuerzas se han recuperado, Hupperdinck se rinde. Una vez Buttercup ata al príncipe a una silla, se descubre que Wesley realmente no tiene fuerzas.
Fezzik busca cuatro caballos para que todos puedan huir juntos. La princesa prometida, que nunca fue princesa y ya no está prometida, salta por la ventana y cae en los brazos de Fezzik (Robin Wright estaba unida a unos cables para que André no tuviera que soportar su peso). Uno a uno los demás saltan también y huyen después a caballo, no sin antes que Wesley le ceda a Íñigo su puesto como Pirata Roberts.
Una vez han huido lo suficientemente lejos del castillo, Wesley y Buttercup se dan el beso más apasionado y puro que nadie se ha dado jamás, según narra el abuelo a su nieto (que fue la última escena que rodó Elwes y de la cual se hicieron 6 tomas). El cuento se ha acabado, ya no hay más aventuras que contar, pero el nieto le pide a su abuelo que vuelva al día siguiente para volver a leerle el libro, un "Como desees" es su respuesta, como no podía ser otra (ese plano del abuelo es el único que se rodó fuera de Inglaterra, se hizo en su lugar en Los Angeles).



"EPÍLOGO"

Y todos fueron felices... incluidos el director, actores, productores y el autor del relato. La película fue nominada al Oscar por su canción "Storybook Love" de Willy DeVille. Y por su parte, Mark Knopfler fue nominado a los Grammy por componer la banda sonora. Su curiosa elección fue idea del productor musical Bobby Colomby, amigo de Reiner. Knopfler sólo puso una condición para componer la banda sonora, que Reiner pusiera la gorra de béisbol que llevaba en This is Spinal Tap en algún lugar de la película. Si uno se fija bien puede verla en la habitación de Fred Savage.
La princesa prometida tuvo un correcto funcionamiento comercial. Inicialmente debía estrenarse el 31 de julio de 1987, pero un retraso en la fase de montaje obligó a mover la fecha al 25 de septiembre del mismo año. Tuvo una distribución limitada y un buen recibimiento crítico, recaudando en EE.UU. unos aceptables 30.857.814 de dólares, pese a no ser prácticamente publicitada por la Fox, que simplemente no sabía como venderla.
Se rodó un final alternativo, en el que el nieto después de que su abuelo se haya marchado, escucha unos ruidos fuera de su ventana, y allí se encuentra a Wesley, Buttercup, Íñigo y Fezzik montados a caballo, que le invitan a unirse en su siguiente aventura. Al final Reiner descartó este final porque consideró que podría confundir al público.
La película se encuentra entre lo mejor del cine fantástico de los ochenta y es que con el excelente material de partida poco podía salir mal. Reiner captura a la perfección el espíritu de la novela, un homenaje a los cuentos de hadas que se ríe de los convencionalismos de estos, pero no se muestra tan hábil con la cámara, y se nota fuera de juego como director de aventuras. La novela sigue siendo superior. Aún así creó una película inolvidable.
El reparto está de lo más acertado, tanto en la elección de los actores, como las interpretaciones de los mismos. Robin Wright siempre será Buttercup y Buttercup siempre será Robin Wright.
No fue un gran boom en su momento, pero con el paso de los años este cuento de princesas, espadachines, gigantes y amor verdadero se ha convertido en un clásico admirado por muchos. Y es que como a ese nieto, a todos nos gusta que nos cuenten una buena historia.

FIN

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