Wednesday, May 01, 2019

El resplandor

"¡Aquí está Johnny!"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

La familia Torrance se muda al hotel Overlook para ser sus guardeses durante el invierno. El lugar está encantado y tratará que el padre pierda la cabeza y mate a su familia.

EL HOTEL EMBRUJADO
Tras el estreno de Barry Lyndon (1975), Stanley Kubrick pasó meses y meses leyendo libros buscando algo emocionante que pudiera reportarle el éxito que Barry Lyndon no le pudo dar. Parecía que su siguiente película sería la adaptación del cuento "Los superjuguetes duran todo el verano" de Brian W. Aldiss, en el cual se encontraba trabajando el director, cuando leyó la magnifica novela "El resplandor" de Stephen King, la cual se publicó en 1977. Kubrick dejó aparcado el proyecto de los "Superjuguetes", el cual Spielberg convertiría en película años después con A.I. Inteligencia Artificial (2001), y se centró en la adaptación de novela de King.
El manuscrito de la novela le había llegado a Kubrick a través de John Calley, presidente de la Warner, conocedor del gusto del director por lo paranormal. Y a su vez, el proyecto había sido llevado a la Warner por la productora independiente "The Producer Circle Organization", dirigida por Robert Fryer.
"Pensé que era una de las más ingeniosas y excitantes historias del género que hubiera leído," reconocía Kubrick. "Parecía lograr un extraordinario equilibrio entre lo psicológico y lo sobrenatural, de tal manera que te llevara a pensar que lo sobrenatural eventualmente sería explicado por lo psicológico. 'Jack debe estar imaginando esas cosas porque está loco'. Esto te permitía eliminar tus dudas sobre lo sobrenatural hasta que estabas tan metido en la historia que podías aceptarla casi sin darte cuenta."
Kubrick inicialmente trató de escribir un guión con King (opción a la que el escritor tenía derecho por contrato), pero como ambos padecían de miedo a volar nunca se llegaron a reunir y fueron elaborando un borrador mediante llamadas telefónicas y el envío por fax de páginas con anotaciones, estando el escritor en Maine y el director en Gran Bretaña.
Pero la relación entre ambos no funcionó, Kubrick tenía la intención de alejarse de la novela y mantenía un comportamiento de lo más maniático. "Una vez recibí una llamada telefónica, ¡a las tres de la madrugada!," narraba King. "Alertados mi mujer y mis hijos, me apresuré a coger el teléfono y, al otro lado del aparato, pude oír la voz de Kubrick preguntándome: '¿Crees en Dios?' ¡No había tenido en cuenta la diferencia horaria entre Estados Unidos y Europa! Simplemente llamó."
Tras descartar el guión escrito por King, Kubrick decidió escribirlo con la ayuda de la novelista Diane Johnson, de la que le gustaban varios de sus libros y además era profesora de novela gótica, lo que la hacía perfecta para el puesto. El director trabajó en solitario temporalmente en el tratamiento del guión, antes de la participación de la escritora. "Diane y yo hablamos mucho sobre el libro y entonces hicimos un resumen de las escenas que pensamos deberían incluirse en la película," explicaba Kubrick. "Esta lista de escenas fue barajada y reorganizada hasta que pensamos que estaba bien y entonces comenzamos a escribir. Hicimos varios borradores del guión, que posteriormente fue revisado en diferentes etapas, antes y durante el rodaje." Johnson trabajó durante nueves semanas en el guión, más otras dos semanas adicionales posteriormente.
El guión sufrió muchos cambios, tal y como recordaba la escritora, "mucho del guión fue reducido al mínimo mientras rodábamos, especialmente para Wendy, quien decía muchas más cosas en el guión que en la película."
Barajaron eliminar algún personaje más que el de Jack, y se escribieron diferentes tratamientos del guión en los que morían diferentes personajes, incluido Danny, pero el finalmente escogido fue Hallorann. Aunque inicialmente se barajó que Wendy asesinase a Jack, y Hallorann fuera poseído por el hotel a su llegada, se terminó descartando y se mantuvo el final visto en la película, con Jack asesinando a Hallorann y su posterior muerte congelado en la nieve. Aunque en el guión con el que empezó el rodaje, Hallorann aún salvaba a Wendy y Danny.
Inicialmente y al igual que en la novela, se incluía una escena en la que Jack encontraba el libro de recortes sobre el hotel en la sala de calderas, la escena fue filmada, pero Kubrick finalmente decidió eliminarla, aunque a Johnson le parecía indispensable. "Luché mucho por mantenerla," declaraba la escritora.
Kubrick decidió omitir también el final de la novela, en el que el hotel explotaba, según el director, "me pareció un poco trillado y no muy interesante. Quería un final que el público no pudiera anticipar."
Y no fue el único cambio con respecto a la novela. Se eliminó por completo el personaje de Al, amigo de Jack, quien le consigue el trabajo en el hotel. Se omitió la subtrama del accidente de coche en el que Jack y Al matan a un ciclista. En la película no se hace mención que Jack fue despedido de su trabajo como profesor por agredir a un alumno. No se incluye en la película el ataque de las abejas a Danny y su visita al médico durante su estancia en el hotel. En la película no se menciona la relación entre Jack y su alcohólico padre. En la película, Danny crea a su amigo imaginario Tony, pero en la novela se da a entender que Tony es el Danny del futuro. En la novela, Jack y Wendy saben que Danny tiene poderes, pero en la película esto no sucede. En la película se cambian los setos del jardín que cobran vida por el laberinto. Y el destino de Hallorann es diferente.

LOS HUÉSPEDES DEL OVERLOOK
Kubrick pensó inmediatamente en Jack Nicholson para dar vida a Jack Torrance, aunque llegó a considerar a Robert De Niro, Robin Williams y Harrison Ford. Nicholson fue contratado para dar vida al protagonista antes de que el guión estuviera terminado, así que lo escribieron con el actor en mente. El director ya había intentado trabajar con el actor en su frustrado proyecto "Napoleon", pero a la segunda fue la vencida y Nicholson participó en la película a cambio de un sueldo astronómico para la época de 1.250.000 dólares. Stephen King se opuso a la elección del actor (prefería a Jon Voight y Michael Moriarty), declarando que, "creo que Jack Nicholson es un excelente actor y que hizo todo lo que Stanley Kubrick le pidió, realizando un trabajo espectacular, pero es un hombre que convive con la locura. Todo el mundo me dijo que no resultaba nada divertido porque está loco de verdad. Mira esos ojos y verás al Randle Patrick McMurphy de Alguien voló sobre el nido del cuco."
Actor y director tuvieron un par de discusiones sobre el libro, la primera sobre la sexualidad de Jack Torrance, que Nicholson quería mostrar para hacer más escalofriante al personaje, algo a lo que Kubrick se negó, según Nicholson, porque el director, "temía que la película fuera demasiado aterradora."
Ambos tampoco se pusieron de acuerdo en la actriz que debía interpretar a Wendy Torrance. Nicholson prefería a Jessica Lange, ya que según el actor, "se parecía al personaje del libro." Pero Kubrick tenía claro que quería a Shelley Duvall. Según Nicholson el director le dijo que, "tienes que tener a alguien en ese papel que tal vez el público también desee matar un poco."
Duvall se enteró que había conseguido el papel mientras se encontraba asistiendo al Festival de Cannes de 1977. Sobre la elección de la actriz, la cual no se ajustaba exactamente a la Wendy de la novela, Kubrick se justificaba diciendo que, "la novela la describe como una mujer más autosuficiente y atractiva, pero esas cualidades hacen que te preguntes porqué ella ha aguantado a Jack durante tanto tiempo. Shelley parecía ser exactamente la clase de mujer que se casaría con Jack y se quedaría con él."
La primera elección de Kubrick para el papel de Danny Torrance fue Cary Guffey, el niño de Encuentros en la tercera fase (1977), pero al parecer los padres de Guffey rechazaron la oferta por la temática de la película. Para encontrar al actor infantil adecuado para el papel, se llegaron a entrevistar a cerca de 5.000 niños durante seis meses. El proceso de casting se redujo a Chicago, Denver y Cincinnati, ya que Kubrick quería un niño que tuviera un acento similar al de Nicholson y Duvall. La Warner publicó un anuncio invitando a los padres que enviaran fotos de sus hijos para el papel, de esas fotos se seleccionaron a los niños que parecían más adecuados. Se entrevistaron a esos chicos y de los mejores de ese grupo se grabaron improvisaciones de actuación en vídeo. Al final se escogieron a cinco niños y Kubrick miró las cintas de un vídeo adicional que se hizo con ellos, y de ahí surgió Danny Lloyd. La asistente personal de Kubrick llamó a la casa del pequeño en plena celebración de su quinto cumpleaños para comunicarle que tenía el papel.
Para interpretar a Hallorann, Kubrick quería a Slim Pickens, pero el actor no quería volver a trabajar con el director tras su experiencia en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964). Scatman Crothers consiguió el papel por una recomendación de Nicholson.
El papel de Lloyd el camarero iba a ser interpretado por Harry Dean Stanton, pero debido a su compromiso con Alien, el octavo pasajero (1979) no pudo aceptar el papel. Éste fue a recaer en Joe Turkel.
Por su parte, Barry Nelson dio vida a Ullman, el director del hotel. Y Philip Stone a Grady, el anterior guardés del hotel. Anne Jackson encarnó a la Doctora y Tony Burton a Durkin, el dueño de un garaje. Estos dos últimos personajes sólo aparecen en el versión norteamericana de la película.

RODAJE
El rodaje comenzó en mayo de 1978 y terminó en abril de 1979, y fue uno de los rodajes más largos que se recuerdan. Estaba previsto que durara 17 semanas, pero se terminó alargando finalmente hasta 51. Estuvo lleno de problemas, tensiones, repeticiones de tomas, accidentes, y siempre regido por las manías de Kubrick como fue costumbre en su carrera.
Para las tomas exteriores del hotel se utilizó el Timberline Lodge, situado en el Monte Hood (Oregón). Y los interiores, la fachada y el laberinto se crearon en los Elstree Studios de Inglaterra, donde tuvo lugar el grueso del rodaje. La dirección del Timberline Lodge le pidió a Kubrick que no utilizara la misteriosa habitación de la novela, la 217, por miedo a que nadie quisiera alojarse en ella. El director eligió una habitación inexistente, la 237 (aunque irónicamente la habitación más solicitada según reconoce el hotel es la 217).
Para crear el hotel Overlook, el diseñador de producción Roy Walker, recorrió América fotografiando diversos hoteles, y después él y Kubrick se pasaron semanas revisando las fotos y seleccionándolas para crear las diferentes habitaciones y salas del Overlook, tomando ideas de aquí y allá. "Queríamos un hotel que pareciera auténtico, en lugar de un hotel tradicionalmente espeluznante de película," admitía Kubrick. "El diseño laberíntico hotel y las enormes habitaciones, creo que proporcionaron por si solos una atmósfera bastante horripilante." El baño de hombres de color rojo se basa en un servicio para hombres diseñado por Frank Lloyd Wright para el Biltmore Hotel de Arizona. Y del Ahwanee Hotel en Yosemite Valley se tomó su salón para crear el Salón Colorado del Overlook.
Kubrick rodó la película en orden cronológico, lo que implicaba que todos los decorados debían estar construidos a lo largo de todo el rodaje. Para ello ocupó todos los estudios de sonido de los Elstree Studios para utilizarlos cuando fuera necesario, lo que implicaba tener todos los sets pre-iluminados y listos para rodar en todo momento.
Kubrick ensayó mucho con los actores, pero también les pidió ideas, por ejemplo, fue una ocurrencia de Nicholson que su personaje lanzara una pelota cuando se encuentra en el hotel. "Cuando le di la idea de la pelota no me di cuenta que la lanzaría por siempre, ¡hasta que mi brazo prácticamente se cayó!," recordaba con humor el actor.
El director tomó una anécdota de la vida de Nicholson y la incorporó a la película, aquel momento en el que Wendy interrumpe a Jack y éste le recrimina por hacerlo. Esto fue un suceso real de Nicholson cuando hecho a perder su matrimonio con la actriz Sandra Knight. En aquel momento el actor se encontraba escribiendo un guión para una película mientras trabajaba como interprete en otra, por lo que estaba sometido a mucha presión, y reaccionó de forma explosiva cuando su mujer le interrumpió. Kubrick decidió incluirlo en la película y se convirtió en una de las escenas más memorables de El resplandor.
Otra escena donde hubo improvisación fue el momento del, "¡Aquí está Johnny!" (aunque siempre se ha atribuido dicha frase a una improvisación a Nicholson, el actor lo negó en una entrevista a la revista "Empire"). Lo que sí improvisó Nicholson fue toda la parte de los tres cerditos. Según Shelley Duvall, está escena requirió en rodarse 3 días y se usaron 60 puertas. Nicholson había sido bombero voluntario, así que no tuvo problemas en saber como romper la puerta con un hacha.
El guión sufrió tantos cambios durante el rodaje que Jack Nicholson decidió dejar de leerlo y sólo lo hacía con las nuevas páginas que le daban cada día.
Nicholson y Duvall tuvieron que repetir hasta 127 veces la escena del bate en las escaleras por insistencia de Kubrick. Se requirieron 50 tomas en conseguir rodar el plano en el que la pelota rueda hasta los juguetes de Danny. 60 veces se filmó el simple plano de Hallorann tumbado en su cama viendo la televisión. Kubrick filmó la escena del baile con todo el reparto 87 veces. Del momento en que Hallorann se baja de la moto de nieve y camina hacia el hotel se hicieron 40 tomas. Y para rodar aquella en la que Jack mata a Hallorann, Kubrick quería repetirla 70 veces, pero Nicholson convenció al director para no realizar tantas, ya que Scatman Crothers tenía 69 años. "Esa escena requirió 25 tomas," recordaba Scatman. Pero la escena que se lleva la palma es aquella en la que Hallorann le habla a Danny sobre el resplandor en la cocina, la cual fue repetida 148 veces. Esta costumbre por la repetición de tomas fue el leit movit del rodaje, algo que desesperó, por ejemplo, a Scatman, quien en un momento del rodaje rompió a llorar y preguntó,"¿Qué quiere Sr. Kubrick?". Sobre todo esto Duvall decía, "¿Has visto la película Atrapado en el tiempo? Bueno, así es como era." Kubrick por su parte veía lógica la repetición de tomas, "hay en ocasiones, escenas que se benefician de tomas extra, pero incluso entonces, no estoy seguro que las primeras tomas no sean más que ensayos beneficiados por la adrenalina añadida de la película corriendo a través de la cámara."
Y hablando de Duvall, la actriz lo pasó realmente mal durante el rodaje. "Fue una experiencia de vida como probablemente lo fue la guerra de Vietnam para los veteranos," relataba Duvall. "Fue agotador, seis días a la semana, de doce a dieciséis horas al día, media hora de descanso para comer, durante once meses. El papel exigía que llorara, ¡buf!, al menos nueve de esos meses. Jack tenía que estar enfadado todo el tiempo, y yo tenía que estar siempre histérica. Fue muy molesto." La actriz lloró tanto durante el rodaje que se le acabaron las lágrimas, por lo que siempre tenía botellas de agua con ella para mantenerse hidratada. Y no sólo eso, llegó a experimentar agotamiento nervioso, perdida de cabello y enfermedades físicas.
Al parecer, Kubrick se ensañó especialmente con ella e instigó al equipo para que durante el rodaje nadie simpatizase con la actriz. Eso se aprecia en el making of de la película cuando le dice a su hija Vivian, medio en broma, medio en serio, "no simpatices con Shelley."
"Kubrick parecía disfrutar torturándome psicológicamente," recordaba la actriz. "No gritaba, sólo necesitaba ignorarme o lanzar frases terriblemente despectivas. Una vez me dijo, '¿Serás capaz en alguna secuencia de actuar mínimamente de la manera como yo te he dicho?'. En otra ocasión me obligó a repetir un toma 127 veces, provocándome al final de la jornada una crisis de angustia. Destrozó mis nervios y mi propia estima personal. Quizá lo hizo para que el horror que expresa el personaje de Wendy en la pantalla fuera más real, pero no lo sé y ahora jamás lo sabré."
Aun así, Duvall admitió que se sintió agradecida por trabajar con el director, de hecho afirmó que, "para una persona tan encantadora y agradable, de hecho adorable, puede hacer cosas bastante crueles cuando estás rodando. Porque me pareció, a veces, que el fin justificaba los medios. No cambiaría la experiencia por nada. ¿Por qué? Debido a Stanley, y fue una fascinante experiencia de aprendizaje. Pero no quisiera pasar por esto otra vez."
Y Kubrick por su parte, declaró que le gustó mucho el trabajo de la actriz. "Había visto todas sus películas y admiraba mucho su trabajo. Creo que aportó una caracterización instantáneamente creíble a su papel," declaraba el director.
Con Nicholson el director fue diferente y lo trató con respeto, aún así para hacer que el actor se sintiera agitado hizo que comiera sólo sándwiches de queso durante dos semanas, ya que éste los odiaba.
Tuvieron problemas para rodar con un actor infantil en Inglaterra, ya que las leyes del país sólo permitían que los niños rodasen tres horas al día y sólo podían trabajar cierto número de días del año. Como los días de ensayo no se cuentan de esos días, ensayaban con Lloyd un día y al siguiente rodaban sus escenas. Para proteger al niño, Kubrick jamás le dijo que estaba participando en una película de terror. El pequeño creía estar trabajando en un drama de una familia que vive en un hotel. Cuando rodaron la escena en la que Wendy le grita a Jack en el Salón Colorado y se lleva a Danny en brazos, Lloyd no estaba en la escena, en su lugar Duvall cargó con un muñeco de tamaño real. Y Danny fue excluido del set cuando rodaron la escena de la muerte de Hallorann.
El resplandor fue la primera película en la que Kubrick utilizó el popular sistema Steadicam, creado por Garrett Brown, un sencillo ingenio que consta de un brazo con contrapesos donde va montada la cámara y que está unido a un arnés que porta el operador, lo que permite estabilizar la cámara en pleno movimiento, dando como resultado una imagen estable, además de conseguir ángulos de cámara imposibles con otros sistemas. "Los rápidos y fluidos movimientos de cámara en el laberinto no habrían sido posibles sin la Steadicam," admitía Kubrick. "No podías dejar pistas de dolly sin que la cámara las viera, y en cualquier caso, una dolly no podía rodear las esquinas en ángulo recto en el camino del laberinto." El director rodó durante varios días con el sistema antes de permitir su uso en la película. Utilizaron una cámara Arriflex BL, la cual montaron en la invención de Brown, quien terminó filmando la mayoría de la película, incluso planos fijos, ya que podía colocar la cámara en cualquier posición por complicada que fuera.
Debido al calor generado por las luces necesarias para iluminar el decorado del salón principal del hotel (se necesitaban 700.000 vatios de luz para hacer creer que entraba luz natural por la ventana), se produjo un incendio que arrasó el decorado. Por suerte para el rodaje, todas las escenas del lugar  habían sido filmadas. Esa parte de los Elstree Studios fue reconstruida con un techo más alto.
La escena en la que Jack persigue a Danny por el laberinto requirió de un mes en rodarse. En varias ocasiones miembros del equipo se perdieron en el laberinto mientras rodaban y tuvieron que utilizar walkie-talkies para conseguir ayuda.
Rodar el famoso plano del ascensor que libera un río de sangre fue harto complicado. Kubrick necesitó de tres tomas para conseguir el plano deseado y cada toma requería de nueve días de preparación. En las primeras tomas al director la sangre no le parecía real. Al final tardaron un año en realizar la toma correcta.
Cerca del final del rodaje, Kubrick envío un equipo de segunda unidad al "Parque Nacional de los Glaciares" en Canadá para rodar las tomas de helicóptero para los títulos de crédito iniciales. Una vez vistas las imágenes del lugar, el director supo que habían dado con la localización idónea, pero el equipo tuvo que ser reemplazado y envío allí a Greg McGillivray, director de documentales, popular por su trabajo con helicópteros, quien, "se pasó varias semanas filmando algunas de las tomas de montaña en helicóptero más bellas que he visto," declaraba Kubrick.
Para el plano final de la película que muestra a Jack en una fotografía que data de 1921, no se tomó a propósito para la película, encontraron una foto de ese año en una biblioteca de imágenes y Kubrick fotografió a Nicholson y superpuso su cara sobre la foto original, siendo el resultado perfecto. Kubrick descartó usar extras porque, "resultó imposible hacer que se vieran tan bien como la gente de la fotografía."
Kubrick volvió a contar con Wendy Carlos tras La naranja mecánica, para que pusiera música a la película, aunque inicialmente barajó a John Williams. Carlos contó con la ayuda de Rachel Elkind y juntas crearon una partitura completamente electrónica, pero Kubrick descartó la mayoría de sus temas e utilizó otros de música clásica, principalmente de Krzysztof Penderecki, y además de György Ligeti y Béla Bartók. Carlos y Elkind partieron del réquiem "Dies Irae" y del "Dream of a Witches' Sabbath" de Hector Berlioz para componer el tema principal de la película, usando un sintetizador.
El resplandor se estrenó inicialmente sólo en Los Angeles y Nueva York el 23 de mayo de 1980 para conocer un estreno masivo en toda Norteamérica cerca de un mes después. Esta versión tenía una duración de 146 minutos y después de una semana en exhibición en cines de todo el país, Kubrick ordenó cortar su epílogo, algo que hicieron los proyeccionistas de los cines. Dicho metraje fue enviado a la Warner. La película terminó con una duración de 144 minutos. Más información sobre el epílogo, en unos párrafos.
La película fue mal recibida por parte de la crítica, pero al público le encantó y la convirtió en un rotundo éxito de taquilla, terminando con una recaudación en territorio norteamericano de 44.017.374 de dólares, a los que hay que sumar 342.749 dólares más en su reestreno de forma limitada en 2013. Su presupuesto fue de 19 millones de dólares.
A quien tampoco le gustó la película fue a Stephen King, para el escritor la película era, "como un precioso gran Cadillac sin motor en su interior." Y no se quedó ahí, según King, "el verdadero problema es que Kubrick se dispuso a realizar una película de terror sin una aparente comprensión del género. Todo esto se muestra desde el principio al final, desde las decisiones de la trama, a la última escena."
Como comentaba antes, al escritor no le había gustado la elección de Nicholson para el papel, pero una vez vista la película consideró que el personaje no se había trasladado a la pantalla de forma correcta. "El personaje de Jack Torrance no tiene arco en la película. Absolutamente ningún arco," declaraba King. "Cuando vemos por primera vez a Jack Nicholson, está en la oficina de Mr. Ullman, el director del hotel, y ya sabes en ese momento que está loco como una cabra. Todo lo que hace es volverse más loco. En el libro, es un tipo que está luchando con su cordura y finalmente la pierde. Para mí, eso es una tragedia. En la película no hay tragedia por que no hay un verdadero cambio."
Y sobre el papel de Shelley Duvall dijo que era,"uno de los personajes más misóginos jamás vistos en una película, ella básicamente está ahí para gritar y ser estúpida. Esa no es la mujer que escribí."

EL FINAL ORIGINAL
El resplandor se estrenó con un epílogo que acontecía tras el plano de Jack congelado. Primero se mostraba una escena fuera del hotel con varios policías, y de ahí la acción pasaría a un hospital, en el que Wendy se estaba recuperando. Ullman le hacía una visita y se excusaba por lo sucedido, y le proponía que se fuera a vivir a su casa, algo a lo que ella no respondía ni que sí ni que no. Ullman se marchaba y se encontraba con Danny quien estaba jugando con unos juguetes en la sala de espera. Cuando estaba cerca de la salida se detenía y sacaba de su bolsillo una pelota amarilla (la misma que fue rodando hasta Danny en una escena anterior) y se la lanzaba al niño. Ullman se reía y se alejaba. Se daba a entender que el director del hotel siempre supo lo que sucedía en el Overlook.
Según contaba Duvall, les llevó todo un día de rodaje capturar el momento en que la pelota lanzada por Ullman botaba dos veces, para que el bote fuera el correcto.
Después que los críticos no reaccionaran bien ante la escena, la Warner sugirió a Kubrick que eliminase ese final. Al director le gustaba ya que dejaba claro que Wendy y Danny estaban sanos y salvos. Según el productor ejecutivo Joe Harlan, esto no fue del agrado del director, "no era testarudo, sobre todo porque era una película para entretener a la gente. Sin embargo, Kubrick se quedó muy triste por no haber interpretado bien al público, por confiar en que los espectadores podrían vivir con puzzles y falta de respuestas, y que luego no les gustó."
Duvall opinaba que eliminarla fue un error, "porque explicaba algunas cosas que quedan oscuras para el público, como la importancia de la pelota amarilla y el papel que el director del hotel desempeña en la intriga."
La escena se considera perdida y sólo se conservan las imágenes del rodaje que acompañan a estos párrafos. Según Gordon Stainforth, editor asistente de la película, "Stanley nunca hubiera querido que esta escena eliminada hubiera sido guardada o mostraba a nadie una vez él decidió eliminarla."
Con el paso de los años, el misticismo en torno a ella, la ha convertido en una de las grandes escenas eliminadas del cine.

LAS DOS VERSIONES
Debido a que la película no fue bien recibida en los Estados Unidos, se decidió hacer un montaje diferente para el resto del mundo. "Warner Brothers pensó que era muy ambigua y tal vez un poco larga," recordaba Harlan. Kubrick aceptó hacer una versión más corta, y para el mercado internacional la película pasó a tener una duración de 119 minutos. El metraje eliminado fue el siguiente:
1. La conversación entre Wendy y Danny en su apartamento es más larga, y ella le dice a su hijo que su estancia en el hotel Overlook será muy divertida. Justo a continuación se pasa a la escena de la conversación de Jack con Ullman en el hotel, que es también más extensa. Ullman le presenta a Bill Watson, su empleado, quien le enseñará el hotel. Los tres conversan y Jack les cuenta que era maestro y que ahora intenta convertirse en autor.


2. La visita de una doctora para ver a Danny después de que éste haya tenido la primera visión. El niño menciona a su amigo imaginario Tony, pero no desvela nada sobre su visión. Wendy y la doctora hablan en el salón de la casa, Wendy le cuenta que la primera vez que apareció Tony fue después de que Jack le rompiese el brazo a su hijo. Wendy excusa a su marido y dice que nunca ha vuelto a probar el alcohol.


3. Cuando Ullman muestra a Jack y Wendy el hotel la escena es más larga, les dice que allí se alojaron cuatro presidentes y varias estrellas de cine.


4. En la misma visita, Ullman enseña a Jack y Wendy su habitación, la cual encanta al escritor. Después el recorrido sigue por el exterior del laberinto y se muestra un plano más largo de los cuatro caminando por delante de él.


5. La visita sigue con Ullman llevando a Jack y Wendy a la "Salón Dorado", y dice que todas las bebidas han sido retiradas debido a las vacaciones de invierno. Jack le dice que no bebe. Ullman les presenta entonces a Dick Hallorann y Danny llega un poco después. Hallorann se va con Wendy y Danny para mostrarles la cocina y Jack se queda con Ullman, quien le enseñará el resto del hotel.


6. Wendy lleva un carrito con el desayuno a través del hotel.


7. La conversación en la cama entre Jack y Wendy mientras el primero desayuna es más larga. Wendy admite que le gusta el hotel y Jack le comenta que tiene la sensación de haber estado allí antes.


8. El momento de Jack lanzando la pelota contra la pared es más largo. Como también lo es el plano de Wendy y Danny yendo hacia el laberinto.


9. Wendy se encuentra en la cocina preparando la comida. En la televisión anuncian que se acerca una tormenta de nieve.


10. El plano de Jack escribiendo a máquina tras discutir con Wendy es más largo. Aparece el título "Jueves". El plano de Wendy y Danny jugando en la nieve empieza antes.


11. Wendy y Danny están en el salón del hotel viendo la televisión. Danny le pregunta a su madre si puede ir a la habitación a por un juguete, al principio ella le dice que no vaya porque su padre duerme, pero después cambia de opinión cuando el niño promete no hacer ruido.


12. Antes de beber, Jack le dice a Lloyd que acabará con cinco meses de abstinencia. El barman le pregunta si va todo bien y Jack le responde que tiene algún problema sin importancia con su mujer.


13. Para hacer creíble que no ha visto nada en la habitación 237, Jack le recuerda a Wendy el ataque que tuvo Danny en el baño antes de viajar al hotel.


14. Wendy camina por su habitación y dice que se marchará del hotel con Danny, aunque Jack no quiera irse con ellos. Escucha una voz en la habitación de Danny que dice, "Redrum". Entra en la habitación de Danny y se lo encuentra sentado en la cama, éste le habla con la voz de Tony y le dice que Danny se fue.


15. Jack sabotea la radio del hotel. En la versión original quita tres fusibles y en la versión internacional sólo uno. Hallorann habla con el servicio forestal y le dicen que han tratado de contactar con el hotel, pero que no les ha sido posible. Aparece el título "8 am".


16. Hallorann viaja en el avión rumbo a Denver, y le pregunta a la azafata cuando llegaran a su destino. Jack está en el hotel escribiendo a máquina. Una vez aterriza el avión, Hallorann llama por teléfono a Durkin para conseguir un coche oruga para poder llegar al hotel.


17. Wendy y Danny están viendo los dibujos animados en la televisión y ella le dice a su hijo que va a ir a hablar con su padre. Wendy se marcha, pero antes coge el bate de béisbol.


18. Wendy entra en la "Habitación Dorada" y se la encuentra llena de esqueletos y telas de araña.


VALORACIÓN
Cuando hablamos de El resplandor lo hacemos del monte Everest de las películas de terror, seguramente la película más fascinante que haya dado el género. Lo más increíble de todo es que el argumento es mínimo y muy sencillo, pero Kubrick consigue sacar oro de él.
El director mejoró algunos elementos de la obra de King, como la sensación de aislamiento. En la novela los personajes viajan a un pueblo cercano e incluso en un capítulo visitan a un médico después que Danny se quede en trance. En la película los personajes nunca salen del hotel y se convierte en un microcrosmos, la sensación de lugar del que no se puede escapar aumenta.
Y la idea de cambiar los arbustos que cobran vida por el laberinto es brillante. El mejor momento de la película, y el que la define perfectamente, es ese en el que Jack mira el laberinto y se crea la ilusión de que ve desde las alturas a Wendy y Danny en él. El laberinto representa la confusa mente de Jack, que está yendo hacia la locura y su mujer e hijo están atrapados allí.
Otro momento igual de fabuloso y que no estaba en la novela, es cuando Wendy encuentra el libro que supuestamente Jack está escribiendo y para su horror descubre que éste sólo contiene una frase que se repite una y otra vez, reflejo de la caótica mente de su marido.
La película plantea un punto interesante como relato de fantasmas, durante gran parte de la película no sabemos si los fantasmas son reales o son parte de la locura de Jack. Puede que las heridas de Danny sean autoinfringidas o pueden ser fruto de un ente. La película juega con habilidad esa dualidad (ya presente en la novela), pero el momento en que se abre la puerta de la despensa es cuando sabemos lo que sucede realmente.
Jack, al igual que Danny, también posee "el resplandor", por eso es capaz de ver a los fantasmas, por eso el hotel contacta con él, pero el escritor en ningún momento es consciente de ello, nosotros creemos que es fruto de su locura (lo cual no está muy lejos de la verdad). Y Wendy logra ver los fantasmas al final de la película porque el hotel está desatando toda su furia contra sus huéspedes.
Pero en definitiva, la película habla de una familia desustructurada y de la desintegración de la misma. Empiezan pareciendo felices, pero se llevan sus propios fantasmas al hotel. No se comunican, como tampoco pueden hacerlo con el exterior desde el hotel. Poco a poco el aislamiento hace que salga lo peor de ellos. Y todo acaba en ira y muerte.
La película está llena de errores de raccord, durante todo el metraje objetos desaparecen de un plano para volver a aparecer en el siguiente o han cambiado mágicamente de lugar. Por ejemplo, en el momento en que Jack reprende a Wendy por molestarla mientras escribe a máquina, si nos fijamos, la silla y el taburete que están junto a la pared detrás de Jack desaparecen en uno de los planos. Teniendo en cuenta el perfeccionismo de Kubrick queda claro que es algo hecho de forma intencionada por el director, seguramente para que funcionase a nivel subconsciente, para confundir o transmitir desasosiego al espectador, y además no hay que olvidar que estamos en una historia de fantasmas, la película no tiene porque ser racional. Hay otros detalles más sutiles como que la distribución de los decorados en muchos casos son imposibles, y aparecen ventanas en lugares donde no deberían existir. Otro momento creado para descolocar al espectador sin que éste se dé cuenta, es aquel en el que Halloran le muestra la cocina a Wendy y Danny, los tres entran en una cámara frigorífica y cuando salen, no lo hacen por la misma por la que entraron, es tan obvio que buscaron otro decorado para hacerlo, que nos damos cuenta que es obra de Kubrick. El resplandor está plagada de infinidad de detalles así.
Como hay también infinidad de teorías locas sobre la película, que si trata sobre el genocidio de los nativos americanos (el hotel está construido sobre un antiguo cementerio indio, hay objetos indios por todo el hotel, dentro de la despensa hay latas de Calumet con un indio de logotipo), que si Kubrick dejó pistas sobre como ayudó a realizar el falso alunizaje del Apolo 11 (el jersey de Danny con dicho cohete en él) o si es una perversión de un cuento de hadas (Wendy dice que dejará migas en la cocina por lo grande que es, Danny cual Pulgarcito vuelve sobre sus pasos en la nieve para salir del laberinto, podemos ver un dibujo de uno de los siete enanitos en el cuarto de Danny, Jack menciona el cuento de los tres cerditos cuando trata de romper la puerta con el hacha). Simplemente creo que la gente ve más de lo que hay, aunque no niego que Kubrick dejara pistas falsas para que el público sacase diferentes conclusiones. Creo que sí refleja el poder de la película, y así tras años y años la gente sigue viendo cosas en ella, sus miedos y temores. Esa es una de las razones por la que es tan mítica.
Sobre que interpretación dar a la imagen final con la foto de 1921, para Kubrick significaba la reencarnación de Jack. Jack ya forma (o siempre ha formado) parte del hotel. Como si la historia se fuera a repetir una y otra vez. Y Kubrick parece decirnos que en el hotel los límites del tiempo y del espacio no existen y se fusionan en uno.
El resplandor es una película que realmente no tiene sentido, algo que Kubrick hizo a propósito, no solo en esos errores de raccord, los decorados imposibles, o el final abierto con la foto de 1921. Hay otros ejemplos que demuestran que bajo la historia hay un mundo inconexo y extraño. Ullamn dice en la entrevista con Jack que el anterior guardés se llamaba Charles Grady, pero cuando Jack habla con Grady en los baños, éste dice llamarse Delbert Grady, puede que sea un error (o que se llame Charles Delbert Grady), pero cuesta creer que se les colara tal gazapo. Del mismo modo que hay un Jack en el presente y descubrimos al final de la película que ya estaba en 1921 en el hotel, es posible que también haya dos Gradys, uno que asesinó a su familia y otro que ya existía antes. Siempre hay dos de todo en la película, dos gemelas, dos laberintos (el real y la maqueta), dos mujeres en la bañera, dos hombres acompañan a Jack y Wendy en su visita por el hotel, y para reforzarlo en muchas escenas hay presente espejos.
Está llena de cientos de detalles que no se perciben en el primer ni en el segundo visionado. Por ejemplo, fijaos en la camisa y corbata que lleva Jack en la entrevista con Ullman y decidme si no os recuerda al laberinto. El famoso "Redrum" es "murder" (asesinato) escrito al revés, pero fonéticamente también significa "habitación roja" como en los servicios donde Jack y Grady hablan y el segundo le sugiere que mate a su familia.
Lo que mas me gusta de la película es que puedes verla sin reparar en esos detalles y sigue siendo fascinante.
Para crear tensión y que la historia siempre vaya a más, Kubrick va dividiendo la película por capítulos, los primeros son imprecisos y cada vez se van volviendo más acotados, empieza con "La entrevista" o "Día de cierre", para después pasar a nombrarse "Lunes" y "Miércoles", para terminar en "4 pm". Haciendo que la historia se acelere e intensifique de forma sutil.
Las transiciones entre planos parecen durar una eternidad y le dan a la película una extraña belleza y crean la ilusión que el tiempo en el hotel pasa de una forma distinta. Y es que Kubrick hace gala de un virtuosismo técnico increíble, como esos memorables planos que siguen a Danny en su triciclo o como inserta planos de forma casi subliminal para reflejar las visiones del pequeño.
Entre la versión original y la internacional, me quedo con la segunda, aunque hecho de menos alguna escena de la original (como la de la doctora que revela más sobre la familia Torrance o esa otra en la que Jack dice tener la sensación de haber estado antes en el hotel). Creo que la versión internacional tiene mejor ritmo y salvo los momentos comentados, la historia está contada perfectamente y no necesita de más metraje.
Sobre el cabreo de King sobre la adaptación de su novela, puede que tenga razón en algunas cosas, pero parece que lo que le fastidia es que Kubrick cogiera su material e hiciera con él lo que le vino en gana. Al final todo se debe a una cuestión de ego y Kubrick realizó una obra que quedó por encima de su base literaria y logró una mayor popularidad.
Es cierto que Nicholson está realmente excesivo en todo momento y a veces su interpretación parece caer en el ridículo, pero no se puede negar que creemos que está realmente loco. Además siempre me ha resultado chocante la muerte de Hallorann, se pasa media película viajando al hotel, para nada más llegar, resultar muerto. Parece demasiado absurdo. Es cierto que si has leído la novela piensas que el final será el mismo y que salvará a Wendy y Danny, y Kubrick la convierte en una muerte inesperada, pero habría sido mejor que el cocinero hubiera aportado algo más que dejar aparcado el coche oruga delante del hotel.
El resplandor es una de las más grandes películas de todos los tiempos y no sólo dentro del género de terror. Es un clásico del que se lleva hablando desde el día de su estreno y seguirá haciéndose por años. Siempre se descubren cosas nuevas en cada visionado. Volver a visitar el Overlook una y otra vez, hospedarse en sus habitaciones, caminar por sus pasillos, perderse en su laberinto, es una experiencia única. La película resplandece y siempre lo hará.

CURIOSIDADES
La idea de que Danny mueva su dedo cuando habla con Tony, se le ocurrió a Danny Lloyd cuando hizo su primera audición para el papel.
Ésta fue la única película que rodaron Lia Beldam y Billie Gibson, la mujer joven y anciana en la escena del baño respectivamente.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
Aunque en la novela es un elemento importante, la caldera sólo es mencionada una vez en la película.
Durante la escena del laberinto, mientras Jack camina por el hotel lanzando su pelota se puede ver que hay un muñeco en el suelo del vestíbulo del hotel. Está colocado en el mismo sitio donde Dick Hallorann será asesinado.
La película fue nominada a dos premios Razzie en las categorías de peor director (Stanley Kubrick) y peor actriz (Shelley Duvall)
James Mason visitó el set durante el rodaje. Kubrick no solía permitir visitas en sus rodajes, pero hizo una excepción con el actor.
El color rojo está muy presente a lo largo de la película, apareciendo en la mayoría de los planos.
Sólo se muestra una muerte en cámara en toda la película.
Cabeza borradora (1977) era una de las películas favoritas de Kubrick y la citó como una de sus influencias a la hora de hacer El resplandor, tanto que durante el rodaje la proyectó al reparto y equipo para ponerles en el estado de ánimo que deseaba para la película. También hizo que el reparto viera La semilla del diablo (1968) y El exorcista (1973).
La nieve para cubrir el laberinto se consiguió con 900 toneladas de sal y espuma de poliestireno aplastado.
La escena de Hallorann acercándose al hotel por la noche fue filmada en el hotel Timberline de Oregon con nieve real.
La película se filmó en el mismo estudio que El Imperio contraataca (1980), de hecho la nieve falsa que se ve en el Overlook, se utilizó para las escenas de Hoth. Stephen King visitó el set de ambas películas.
Junto con Esta tierra es mi tierra (1976), Marathon Man (1976) y Rocky (1976), fue una de las primeras películas en utilizar la Steadicam.
En la versión original, el libro que Jack está escribiendo sólo incluye la frase repetida una y otra vez "All work and no play makes Jack a dull boy". Kubrick hizo que cada página fuera escrita individualmente. Y para las diferentes versiones de la película a estrenar en cada país, Kubrick utilizó diferentes refranes. En la española fue, "No por mucho madrugar amanece más temprano". La italiana, "Il mattino ha l' oro in bocca" (A quien madruga, Dios le ayuda). En Alemania, "Was Du heute kannst besorgen, das verschiebe nicht auf Morgen" (Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana). Y la francesa, "Un 'Tiens' vaut mieux que deux 'Tu l'auras'" (Más vale pájaro en mano que ciento volando).
Única película que rodó Danny Lloyd. Tras El resplandor sólo participó en una película para televisión.
Vivian Kubrick, hija del director, tiene un cameo en la película, se la puede ver en la escena de la fiesta llevando un vestido negro y sentada en un sofá.
Danny repite "Redrum" 43 veces antes de que su madre lo despierte.
Con el permiso de Kubrick, Ridley Scott utilizó tomas aéreas descartadas del inicio de la película para el final de Blade runner (1982), cuando le obligaron a incluir un final feliz.
En el momento de su estreno, la MPAA prohibía que se mostrase sangre en los trailers de películas aprobadas para todos los públicos. Curiosamente el trailer de la película consistía sólo en la escena del ascensor que libera un torrente de sangre. Kubrick convenció a la MPAA para que lo autorizase diciendo que lo que se mostraba no era sangre, si no agua oxidada.
Para las escenas en las que Jack está tecleando en la máquina de escribir fuera de pantalla, Kubrick grabó el sonido de una mecanógrafa escribiendo, "Mucho trabajar y poca diversión hacen de Jack un tipo aburrido". El director se quiso asegurar que el sonido de cada letra fuera auténtico e insistió en que se debían teclear las palabras correctas.
La famosa frase "Here's Johnny" de la versión original fue traducida en España como "Aquí está Jack", ya que Johnny Carson y su programa no eran conocidos en el país.
Aunque según el libro Guinness de los records, de la escena de Wendy con el bate en las escaleras se hicieron 127 tomas, Garrett Brown (operador de la Steadicam) y Gordon Stainforth (asistente del editor) declararon que se hicieron entre 35 y 45 tomas.
Saul Bass llegó a crear cerca de 300 versiones del póster de la película hasta que Kubrick quedó satisfecho.
Existen varias casualidades con los nombres. Jack Nicholson interpreta a un personaje llamado Jack. Danny Lloyd interpreta a un personaje llamado Danny. Y el nombre del camarero fantasma es Lloyd.
Steven Spielberg visitó el set durante el rodaje de la película y conoció por primera vez a Stanley Kubrick, iniciando así su amistad. Años después Spielberg haría un homenaje a la película en Ready Player One (2018).
Kubrick acostumbraba a elegir a la persona responsable del doblaje de sus películas en otros países. En España escogió al director Carlos Saura, quien contrató a Joaquín Hinojosa y Verónica Forqué, para poner voz a Jack y Wendy respectivamente, en uno de los peores doblajes de se recuerdan en el país.
Un error real impropio de Kubrick, se puede ver la sombra del helicóptero en la escena inicial con el coche de los Torrance camino del hotel.
El famoso álbum de recortes de la novela, se puede ver en la película brevemente al lado de la máquina de escribir de Jack, cuando éste le dice a Wendy que nunca le moleste mientras trabaja.
Jack Nicholson y Joe Turkel ensayaron su escena del bar durante seis semanas.
Según Stephen King, el título de su novela estaba inspirado en el estribillo de la canción de "Instant Karma" de John Lennon, en la cual coro repite, "We all shine on" (todos brillamos).
Para la escena en la que Jack rompe la puerta del baño con el hacha, el departamento de utilería construyó una puerta que fuera fácil de romper, pero Nicholson había trabajado como bombero voluntario y la rompió con demasiada facilidad, así que tuvieron que construir una puerta más fuerte.
En la escena en la que Wendy le lleva a Jack el desayuno a la cama, se puede ver que éste lleva una camiseta de "Stovington". Aunque en la película no se menciona, es el colegio en el que Jack impartía clases en la novela.
Siempre que Jack habla con un fantasma hay un espejo en la escena. La única excepción es en la escena de la despensa, pero aún así la puerta a la través de la que habla es de metal brillante.
La presentadora de televisión Bertha Lynn aparece tanto en esta película como en la miniserie de 1997, en escenas donde se muestran transmisiones meteorológicas en televisión.
La Expendición Donner mencionada al principio de la película es una historia real, un grupo de pioneros que se dirigían a California tuvieron que recurrir al canibalismo tras quedar atrapados por una nevada.
Fue Margaret Adams, secretaria de Kubrick, la encargada de escribir a máquina los cientos de páginas con el famoso "Mucho trabajar y poca diversión hacen de Jack un tipo aburrido", algo que le requirió varios meses.
En ocasiones se reproducía música en el set para ayudar a Danny Lloyd para que estuviera con el tono adecuado para cada escena.
Entertainment Weekly votó a la película como la novena más terrorífica de todos los tiempos.
Garrett Brown, el inventor y operador de la Steadicam, fue contratado asegurándosele que sólo tendría que participar en la película seis meses, ya que después de ese tiempo debía regresar a Estados Unidos para el rodaje de Rocky II (1979). Pasados esos seis meses, el rodaje iba todavía por la mitad y durante varios meses trabajó una semana en El resplandor (1980) y otra en Rocky II, yendo y viniendo de Londres a Philadelphia en Concorde todos los domingos.
Uno de los planos en los que Jack lanza la pelota contra la pared y ésta va directa hacia la cámara requirió varios días en filmarse. Rodaron una y otra vez para conseguir el plano que Kubrick se había empeñado en conseguir. Todos los miembros del equipo lanzaron la pelota hasta que después de varios días consiguieron rodar el plano.
Kubrick insistió en que los miembros del reparto debían estar en el set para ser medidos en la iluminación de cada escena. Esto se suele hacer con suplentes, por lo que requería que los actores estuvieran en el set varias horas antes de lo que es habitual.
Garrett Brown consiguió algunas tomas a ras de suelo con la Steadicam montando la cámara en una silla de ruedas.
Como comentaba antes, Danny Lloyd no sabía que estaba participando en una película de terror, y no supo la verdad hasta varios años después cuando vio una versión editada de la película.
Tony Burton, quien da vida al dueño del garaje, un día llevó consigo un ajedrez al rodaje. Cuando Kubrick (un experto jugador) lo vio, decidió suspender el rodaje ese día y jugar con Burton varias partidas, sin importar que la producción iba retrasada. Burton sólo ganó un juego, pero Kubrick le dio las gracias por haber pasado el tiempo jugando contra un oponente tan desafiante.
En la escena del bar, Jack le cuenta a Lloyd como le rompió el brazo a Danny después que éste tirara sus papeles al suelo. Stephen King recordaba como en una ocasión su hijo revolvió todos sus papeles y sintió que quería matarlo.
La frase, "¡Aquí está Johnny!" fue votada como la frase de película número 68 por la AFI en su Top 100 y como la número 36 por la revista Premiere en su lista de "Las 100 grandes frases de película".
Fue incluida por la AFI en varios de sus listados, ocupó el número 29 de su "100 años... 100 thrillers" y el número 25 de villanos en su "100 años... 100 héroes y villanos".
Cuando el rodaje coincidió con Pascua, Kubrick organizó una búsqueda de huevos para los niños.
Fue tan grande el retraso en el rodaje, que provocó a su vez que las películas Rojos (1981) y En busca del arca perdida (1981) retrasaran sus filmaciones, ya que tenían previsto rodar también en los Elstree Studios.
Stephen King realizaría su propia adaptación con la miniserie El resplandor (1997) dirigida por Mick Garris, y más fiel a su novela. Como Kubrick poseía los derechos de la adaptación de 1980, para poder realizar una adaptación de su propio libro, el escritor de Maine tuvo que firmar un contrato legal impuesto por Kubrick, bajo el cual King no podía seguir criticando públicamente su película, menos por el comentario que estaba decepcionado por la interpretación de Jack Nicholson, ya que creía que estaba loco desde el momento en el que llega al hotel.

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Monday, April 01, 2019

Blade

"Algunos cabrones se empeñan en patinar sobre el hielo cuesta arriba."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Blade es un ser mitad hombre mitad vampiro, en una cruzada para acabar con Deacon Frost, un vampiro que planea erradicar a la raza humana gracias a una antigua profecía.

VAMPIROS MODERNOS
Los orígenes del personaje de Blade se remontan a 1973, cuando fue incluido por sus creadores Mark Wolfman y Gene Colan, en el número 10 del cómic "Tomb of Dracula" de Marvel, en el que era un personaje secundario. En años posteriores cobraría mayor importancia, llegando a tener su propia colección.
En 1988, New World Pictures, propietaria por aquel entonces de Marvel Entertainment Group, se planteó desarrollar una película sobre el personaje y para ello contrató a los guionistas de televisión William Rabkin y Lee Goldberg (SeaQuest DSV) para que escribieran el libreto, aunque el proyecto no salió adelante.
El siguiente intento de adaptación data de 1992 con el rapero LL Cool J dando vida al popular cazavampiros, pero tampoco logró materializarse.
En ese mismo año, y en una conversación con el jefe de Marvel Films, el productor Peter Frankfurt, comentó la ausencia de superhéroes negros en los comics. Unos pocos días después recibió una copia de un cómic de Blade y pronto se sintió interesado por llevar el personaje al cine. "Blade me atrajo porque no es el típico héroe. Vive para matar vampiros y vengarse," afirmaba Frankfurt.
Frankfurt se reunió con Stan Lee y Avi Arad para hablar sobre el proyecto, y estos le recomendaron que contactara con Michael De Luca, presidente de producción de New Line Cinema. A De Luca le gustó la idea de Frankfurt de adaptar el cómic al cine, y quiso hacerse con los derechos del personaje. Pero esto no fue tarea fácil porque Marvel acababa de declararse en bancarrota, y se estaba reorganizando. Finalmente New Line se hizo con los derechos por la insignificante cifra de 125.000 dólares.
Cuando David S. Goyer se enteró que New Line planeaba realizar una película sobre Blade, se puso en contacto con la productora a través de su agente, ya que era un fan del cómic. Originalmente New Line tenía previsto hacer una película blaxploitation de bajo presupuesto (menor a los 10 millones de dólares) y de un tono casi paródico, pero Goyer se reunió con De Luca y le presentó su visión del proyecto como una trilogía de películas de más de 40 millones de dólares de presupuesto cada una, y con un tono serio. Sus ideas gustaron a De Luca y fue contratado. Goyer tendría listo el primer borrador del guión en ocho semanas.
El guionista no tuvo ninguna intromisión por parte de la productora, teniendo libertad absoluta para escribir el guión, y así pudo crear unos vampiros diferentes a los que conocíamos hasta entonces. "El origen del vampirismo rompe con la tradición en Blade, siguiendo las coordenadas del "Soy leyenda" de Richard Matheson, es decir, como mal biológico alejado de pactos con el diablo o misticismos pseudo-religiosos," declaraba Goyer.  
El guionista realizó cambios en los personajes, empezando por Blade. "Lo primero que decidí fue convertirlo en un híbrido, como Hercules," declaraba Goyer. "Sería mitad humano y mitad dios, pero rechazado por ambos mundos. En los comics, él no era realmente medio vampiro, pero decidí hacerle medio vampiro, que la sed lo infligiera." Además en el cómic Blade es inglés y no norteamericano. Y su madre es una prostituta llamada Tara Brooks, que es asesinada por Deacon Frost durante su parto, y nunca se convierte en vampiro. Por su parte, Frost se rejuveneció en la película, ya que en el cómic es un vampiro alemán de pelo blanco y mediana edad. Además Goyer creó para la ocasión el personaje de Whistler, que no existía en los comics.
El director asignado al proyecto en aquel momento era Ernest Dickerson (Juego de supervivencia) y Goyer colaboró con él a la hora de escribir el guión.
Con el guión terminado, tenían que buscar al actor que interpretara al cazavampiros y dado el alto presupuesto que alcanzaría la película, necesitaban una estrella para lanzar el proyecto. "Mike De Luca dijo, 'La haré por 40 millones si podéis conseguir a Denzel Washington, 35 si podéis conseguir a Wesley Snipes y 20 si podéis conseguir a Laurence Fishburne'," recordaba Goyer. El deseado era Snipes, quien fuera sugerido por el guionista. El actor por aquel entonces estaba tratando de hacer Black Panther, pero el proyecto se paralizó, por lo que dijo sí a convertirse en otro superhéroe en 1996. El actor también sería productor de la película a través de su compañía Amen-Ra Films.
"Es un superhéroe moderno, ligeramente gracioso y frío, un superhéroe que no está para tonterías," así describía Snipes a su personaje. "Ésta va a ser la primera vez en la que se me va a ver practicando artes marciales de verdad, no sólo una escena breve por aquí o una patadita por allí. Es durante toda la película."
Dickerson finalmente dejó el proyecto y éste pasó por Sam Raimi y David Fincher. Goyer escribió para estos directores versiones diferentes del guión. En el caso del segundo, estuvo involucrado después de rodar Seven (1995), pero antes de su estreno. Frankfurt era amigo de Fincher y tras leer éste el guión se interesó por el proyecto. Según Goyer, el borrador que escribió para Fincher distaba del la película finalmente vista, "nos lo tomamos demasiado en serio. Nos pasamos de la raya. Esa versión no era tan divertida como la versión de Norrington," declaraba Goyer. Después de un año ligado al proyecto, Fincher lo abandonó.
La estimable serie B Máquina letal (1994) había llamado la atención de Frankfurt. El productor localizó a su director Stephen Norrington y lo trajo al proyecto. A Snipes le entusiasmó la ópera prima del director y apostó por él, que fue justo lo que necesitaba el británico para hacerse con las riendas del proyecto. "[Máquina letal] tiene asombrosos efectos especiales, especialmente teniendo en cuenta el modesto presupuesto con el que trabajaron," declaraba Snipes. "Ahora está en mi lista de grandes películas de todos los tiempos."
Tras conseguir al director era hora de juntar al reparto. Para dar al villano Deacon Frost, fue considerado Bruce Payne y se le ofreció a Jet Li, pero prefirió rodar Arma letal 4 (1998). Al final el escogido fue Stephen Dorff y eso que el actor no estaba muy a favor de las películas comerciales. "Norrington fue quien dijo, 'Sabes, puedes hacer esto tuyo'," afirmaba el actor. "Me encantaba Jóvenes ocultos cuando era niño y para mí Frost es eso de una manera diferente, para una nueva generación."
Marc Singer fue la primera elección para interpretar a Whistler, el compañero de Blade. El papel terminaría recayendo en Kris Kristofferson tras una sugerencia de una persona de casting. El protagonista de Pat Garrett y Billy el niño no conocía el cómic, pero se sintió atraído por el papel porque, "Abraham Whistler se ve obligado a matar vampiros porque masacraron a su mujer e hijos. Tengo una familia numerosa y son la parte más importante de mi vida. Así que, fue fácil para mí identificarme con la angustia de Whistler y su impulso de venganza."
N'Bushe Wright dió vida a Karen, una hematóloga aliada de Blade. Y la española Arly Jover se convirtió en la vampira Mercury.
Udo Kier se hizo con el papel del líder vampiro Dragonetti, tras realizar una audición para el papel, en la cual decidió interpretarlo como si se tratase de un corredor de bolsa, algo que gustó a Norrington.
Donal Logue se llevó el papel de Quinn, mano derecha de Frost, tras presentarse a la prueba de casting con trenzas a lo Snoop Dogg y sombrero de vaquero, lo cual también gustó a Norrington. El personaje era más secundario originalmente, pero su dinámica con Frost funcionó tan bien que se terminó expandiendo. El director aconsejó al actor que simplemente se divirtiese interpretando a un vampiro. Logue reconocería después que se lo pasó genial en el rodaje.
Sanaa Lathan encarnó a la madre de Blade. "Era una gran fan de Wesley y entonces fue elegida como su madre, a pesar de que él era cerca de 10 años mayor que yo," declaraba con humor la actriz.
Y la ex-actriz porno Traci Lords dio vida a la vampira Racquel.

RODAJE
Con un presupuesto final de 45 millones de dólares, la producción arrancó el 5 de febrero de 1997 y se prolongó hasta el 6 de junio del mismo año. El rodaje tuvo lugar en diferentes localizaciones de Los Angeles y reinó un buen ambiente durante el mismo, gente como Dorff, Logue y Arly Jover se hicieron amigos.
Kirk M. Petruccelli, diseñador de producción, se encargó de diseñar y construir 46 decorados para la película. Su estilo se centró en, "figuras geométricas de inspiración egipcia para distanciarme del regusto gótico habitual que tiene el vampirismo." Y la espectacular motocicleta de Blade también fue obra suya. "Es una combinación de una Harley con una moto de carreras italiana de alta gama," así la describía el diseñador.
La escena más popular, la del club que abre la película, se rodó en una vieja fábrica de empacado de carne. Allí rodaron durante tres días y los extras padecieron estar durante horas sobre sangre falsa sin poder moverse por causa de la continuidad, además estos sabían que algo se derramaría sobre ellos, pero no que ese algo iba a ser sangre, y cuando los rociadores actuaron algunos se asustaron bastante, tanto que fueron varios los que renunciaron. No fue fácil rodar la escena, Goyer lo recordaba como, "un desastre. Horrible. Todo estaba pegajoso y también la gente del equipo. ¡Y todo el lugar olía! Hacía mucho calor. Ese sirope de maíz era realmente malo."
Uno de los platos fuertes de la película son sus excelentes escenas de acción. Snipes trabajó con Norrington y el coordinador de especialistas Jeff Ward, para crear las coreografías de las escenas de artes marciales. El actor realizó muchas de sus propias escenas de riesgo. "Blade me dio la oportunidad de rendir homenaje a algunos clásicos asiáticos," reconocía Snipes. "Hicimos cosas con espadas, otras armas y cables, cosas que parece que se hacen sólo en Hong Kong." 
Y las escenas de acción siempre conllevan problemas, si no que le pregunten a Kris Kristofferson. "Terminé con moretones desde el culo hasta los tobillos en la escena en la que Whistler se enfrenta a Frost. Stephen pisoteó mi rostro en el suelo hasta que sangré," recordaba el actor.
No fue el único en salir herido, Donal Logue se dañó la mandíbula en la escena en la que lucha con N'Bushe Wright en el hospital. El actor ya se la había roto años antes en un accidente de moto y tuvo que ser llevado a un verdadero hospital, al que llegó con el maquillaje que utilizaba en la escena, que simulaba que su cuerpo estaba totalmente quemado. Al actor le colocaron la mandíbula en su sitio y regresó al set para seguir rodando.
Los efectos de maquillaje corrieron por cuenta de Gregg Cannom, todo un experto en películas de vampiros, como atestiguan sus trabajos en Vamp, Jóvenes ocultos, Noche de miedo II, Subspecies, Drácula de Bram Stoker y Van Helsing. Su mayor reto fue la creación del obeso vampiro Pearl, y necesitó tres meses para completar su diseño. Sus dimensiones eran de cerca de 3 metros de ancho y 1,5 de alto. El no muerto era operado por cinco personas desde su interior. El primero, Eric Edwards, quien le daba vida, necesitaba un maquillaje protésico de cinco piezas, para ser después introducido en el enorme cuerpo esculpido en aproximadamente 700 kilos de arcilla y en el que se invirtieron 7.000 dólares en silicona. Dos personas manejaban los brazos, otras dos las piernas y fuera del monstruo, otras personas se encargaban de un sistema de aire acondicionado y de una enrome cámara de aire.
Diferentes compañías se repartieron la creación de los efectos visuales de la película (Blue Sky, Image Savant, Flat Earth Productions y Wildcat Digital Effects entre otras), siendo Chuck Comisky el supervisor de efectos visuales.
El primer montaje de la película era de 140 minutos, pero tras un pase de prueba, en el que tuvo una pésima recepción del público, se rodaron nuevas escenas y se eliminaron otras, quedándose con una duración final de 120 minutos. Todo esto provocó un retraso en el estreno de la película de febrero de 1998 a agosto del mismo año. Entre otras cosas, se incluyó la pelea final con espadas entre Blade y Frost, inexistente en la versión original de la película.
La producción se promocionó de una forma ingeniosa. Se hicieron fiestas de vampiros por todo Estados Unidos, y además se repartieron en clubs nocturnos clandestinos 750.000 tatuajes temporales, como los que portan los vampiros de la película.
Blade se terminó estrenando el 21 de agosto de 1998 y tuvo una gran carrera comercial. En Estados Unidos hizo una taquilla de 70.087.718 de dólares y la recaudación final a nivel mundial fue de 131.183.530 de dólares. Nada mal para una pequeña película basada en un personaje de cómic apenas conocido.
No todo fue tan positivo para la película, Mark Wolfman, el creador de Blade, interpuso una demanda a Marvel por 35 millones de dólares por daños punitivos. "Mi nombre no aparece en ningún crédito de la película, además de no haber cobrado nada ni en concepto de porcentaje," declaraba amargamente Wolfman. Al final después de mucho tiempo con llamadas y cartas consiguió ser acreditado en la película, aunque no recibió dinero por ello. Wolfman alegaba que cuando creó a Blade y a Deacon Frost era un contratista independiente y no un empleado de Marvel. Al final el guionista terminó perdiendo el juicio contra el gigante de los comics.

ESCENAS ELIMINADAS
Existen tres escenas eliminadas del montaje original de la película, las cuales han sido incluidas en las ediciones de DVD y Blu-ray.
1. La escena en la que Karen y Frost hablan sobre la cura del vampirismo era originalmente más larga, Frost le mostraba a Karen su plan para sobrevivir cuando todos los humanos fueran convertidos en vampiros. El villano guarda en un depósito personas dentro de bolsas de plástico para cosecharlos y extraerles la sangre. Esta idea fue recuperada para Blade: Trinity (2004).


2. Final alternativo. Tras la lucha entre Blade y Frost, el segundo termina convirtiéndose en La Magra, una enorme masa de sangre. El cazavampiros se enfrenta a él y lo elimina al romper sus inyecciones que se mezclan con la sangre del monstruo. Al público le gustó la lucha entre Blade y Frost, pero una vez el villano se convertía en un monstruo perdía el interés. Decidieron cortar esta escena y rodarla de nuevo manteniendo a Frost con forma humana en todo momento.


3. Segundo final alternativo. Una vez Blade y Karen salen del templo se encuentran con un vampiro en la azotea de un edificio. Dicho vampiro es Morbius, el villano previsto para la secuela. Como los derechos del personaje pertenecían al universo de Spider-Man y éste era propiedad de Sony, no pudo utilizarse. Stephen Norrington es quien dio vida al vampiro en la escena.


VALORACIÓN
Blade es una de las piedras angulares del género de las adaptaciones de comics y también del cine de acción del 2000. Después de ella vendrían X-Men, Spider-Man y todo lo demás, pero Blade fue la primera película basada en un cómic con éxito en mucho tiempo. Y fue además el primer bombazo de Marvel, que descubrió que tenía en su poder una fuente inagotable de personajes con éxito potencial.
La película posee ciertos tics del cine de acción moderno, como el estilo adrenatilítico de la puesta en escena con un uso del montaje de planos muy cortos, sin olvidar que se adelantó a Matrix en la ropa de cuero, el uso de música electrónica, la inclusión de artes marciales, el bullet time y los saltos entre edificios.
Norrington le imprime a la película un ritmo vertiginoso, que es todo un chute de adrenalina. Su estilo visual bebe mucho del videoclip y del mundo de la publicidad, que en su momento resultó novedoso y que el paso del tiempo no ha tratado nada mal. Se aprecia un estilo propio y personal que va más allá de la acción, como el uso de imágenes a alta velocidad (durante los créditos iniciales) o unos movimientos de cámara o encuadres muy conseguidos, que portan a la película de una cierta elegancia y dinamismo. Lástima que el tropiezo con La liga de los hombres extraordinarios (2003) hiciera naufragar la carrera de Norrington.
La introducción de Blade en la discoteca, escena inspirada en Abierto hasta el amanecer, es sensacional, todo un ejemplo de como presentar a un personaje. Choca la imagen de todos bañados en sangre y Blade impoluto con su ropa negra. Ese contraste demuestra la diferencia entre Blade y los demás vampiros.
Y si Blade empieza a lo grande, termina mejor, y es que su batalla final es uno de los mejores clímax que nos haya dado el cine de acción. Una experiencia cinética de ritmo imparable, con un sinfín de peleas, que culmina con una memorable lucha a espadas entre el héroe y el villano.
Goyer sabe como hacer atractiva esta historia de vampiros modernos y cine de superheroes. Con ideas tan acertadas como que Frost sea el padre vampiro de Blade o que éste tenga su kryptonita (la sed), una debilidad que no lo hace tan indestructible. Además muestra a los vampiros como una sociedad superior a la de los humanos, convierte el vampirismo en un virus, y elimina algunas de sus bases y da justificación a otras (por ejemplo, los crucifijos no causan efecto alguno a los vampiros, pero son alérgicos al ajo, por eso les daña), consiguiendo hacer creíble la traslación del mundo del cómic a la gran pantalla. Se nota que el guionista entiende el noveno arte, aportando a la historia detalles como el intento de Frost de convencer a Blade para que se una a él, la cura médica que Karen trata de buscar contra el vampirismo o el plan de Frost de erradicar a la raza humana convirtiendo a todos en chupasangres (que es lo que esperamos de un gran villano). Por todas esas razones Blade es la gran adaptación de cómic que es.
Wesley Snipes nació para dar vida a Blade, el personaje le sienta como anillo al dedo, y es que el actor nunca ha estado más carismático. Aunque Dorf con su Deacon Frost demuestra ser un villano a la altura del héroe y le roba parte del protagonismo.
La película no trata ser más que una espectacular historia que aúna acción y terror a partes iguales, con la clásica lucha entre el bien y el mal, pero está contada de una forma tan endiabladamente entretenida que se gana nuestras simpatías y se coloca por encima de la media de este tipo de productos. Blade es a su vez, la suma de diferentes influencias (el cine de artes marciales de Hong Kong, Jóvenes ocultos, los comics, la blaxploitation) y al mismo tiempo algo novedoso.
Lo peor de la película, además de algunos diálogos sonrojantes, son sus pésimos efectos visuales, impropios de una superproducción.
Blade es una de las mejores películas basadas en un cómic, y aún no se le han reconocido todos sus méritos. La ola de adaptaciones del noveno arte que vino después no habría sido la misma sin ella. Además puso a los vampiros otra vez de moda y les insufló vida haciéndolos de nuevo atractivos para las nuevas generaciones. La película son dos horas de acción sin límites donde es imposible aburrirse. Es en definitiva, toda una gozada con la que podemos saciar nuestra sed de sangre y acción.

CURIOSIDADES
En la escena de la fiesta del ático de Frost, algunos personajes están viendo en televisión la película Mortal Kombat (1995).
El body count de la película asciende a 88 muertos.
El verdadero nombre de Blade es Eric Brooke. Su madre le llama Eric al final de la película y el permiso de conducir de ella dice que se llama Vanessa Brooke.
Contactaron con The Prodigy para que compusiera la banda sonora de la película, pero el grupo rechazó la oferta debido a otros compromiso laborales.
La biblia vampira se conoce como "El libro de Erebus". Erebus (Érebo) es un dios de la mitología griega que personifica la oscuridad y la sombra.
Como en toda película de Marvel, originalmente Stan Lee tenía un cameo, pero fue finalmente cortado. Interpretaba a uno de los policías que llegaban al club del comienzo de la película y descubría el cuerpo quemado de Quinn.
Frost dice en un momento de la película que Blade tiene la fuerza de los vampiros y ninguna debilidad, pero realmente tiene una, la sed de sangre.
Aunque el personaje de Whistler fue creado para la película por David S. Goyer, su primera aparición fue en la serie de dibujos animados de Spiderman (1994-98). El personaje gustó tanto a Marvel que fue incorporado a su universo.
Estaba previsto que en la escena en la que Karen se despierta en la guarida de Blade tras ser rescatada por él, encontrase una jarra con un bebé vampiro dentro. El bebé estaría vivo y sería utilizado por Blade y Whistler como conejillo de indias para probar sus armas. El estudio encontró la idea perturbadora y se negó a permitirla.
En la película, Whistler sabe leer el antiguo lenguaje vampiro, pero en el guión estaba previsto que el personaje no pudiera hacerlo y Blade terminaba recurriendo a una sacerdotisa vudú para traducirlo.
Stephen Norrington tiene un cameo en la película, es el vampiro que muerde a una chica en el cuello durante la persecución en coche de Blade al policía Krieger.
Es una película de un personaje de Marvel, producida por New Line Cinema, la cual es una propiedad de Warner Bros., dueña a su vez de DC Comics.
En la escena en la que Karen conoce a Whistler, Blade porta un mapa de Nueva Orleans. Es un homenaje a los comics, ya que muchas de las historias de Blade ocurren en esa ciudad.
En la escena en la que Blade es perseguido por un túnel y pasa un metro, todos los pasajeros son recortes de cartón con el nombre de los encargados de efectos especiales escritos en ellos.
En la escena en la que Frost mata a Krieger, se puede ver un vampiro de juguete. Este muñeco era parte de una línea de la serie de animación Spiderman (1994-98) llamada "guerra de vampiros", la cual incluía una figura de Blade. El juguete es un Spider-Man transformado en un vampiro.
Wesley Snipes sacó los tatuajes de Blade del luchador Kimo de la UFC.
Antes del estreno de la película, uno de los extras de la escena del club de sangre demandó a New Line porque afirmaba que tenía una enfermedad en el piel tras rodar la escena.
La frase que suelta Blade a unos policías cuando le disparan en el hospital, "¡Seréis capullos! ¿Habéis perdido el juicio?" (en la versión original "Motherfuckers, are y’all out of your minds?") fue improvisada por Snipes. Stephen Norrington no la entendía y quería eliminarla, pero el actor le convenció para mantenerla.
Requirió cerca de seis horas maquillar a Donal Logue para la escena en la que está totalmente quemado.
Se desarrolló una precuela (con idea de convertirse en una trilogía) centrada en el personaje de Deacon Frost, con un presupuesto situado en torno a los 20-30 millones de dólares y con Stephen Norrington tras las cámaras. La idea era situarla en Nueva York y que fuera una película de gangsters vampiros. Problemas por los derechos del personaje entre New Line y Marvel hizo naufragar el proyecto.
Stephen Norrington realizó personalmente los storyboards de la película.

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