Friday, May 29, 2020

Hunter

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un asesino en serie llamado "El Hada de los Dientes", está sembrando el pánico en Estados Unidos. Para detenerlo, el FBI recurre a Will Graham, un antiguo agente, quien sabe como meterse en la mente de esta clase de asesinos.

EL DRAGÓN ROJO
Thomas Harris no sabía el impacto y repercusión que tendría su segunda novela, "El dragón rojo", cuando la publicó en 1981. En ella aparecía por primera vez el personaje del ahora célebre Dr. Hannibal Lecter, y todo lo que vino después es historia.
En 1983, el productor Dino De Laurentiis compró los derechos de la novela y no sólo eso, llegó a un acuerdo por el cual se aseguró los derechos de todas las futuras novelas de Harris, por lo que cada vez que éste publicara una novela, De Laurentiis sería la primera persona autorizada a pujar por el libro y en caso de que rehusara hacerlo, tendría aún la oportunidad de igualar la mejor oferta.
Bajo la productora "De Laurentiis Entertainment Group" se comenzó a desarrollar el proyecto y se encargó la escritura del guión a Walon Green (Grupo salvaje).
El primer director al que se le ofreció el proyecto fue a David Lynch, en los tiempos que estaba realizando para el productor italiano la película Dune (1984). Lynch estuvo poco tiempo involucrado en el proyecto y lo abandonó cuando se cansó de él. "Estaba yendo a un mundo que iba a ser para mí realmente violento. Y completamente degenerado," declaraba el director. "Una de esas cosas sin cualidades redimibles."
Tras la salida de Lynch, Michael Mann asumió hacerse cargo de "El dragón rojo", que terminaría llamándose Hunter (Manhunter, 1986). "Lo que me atrajo del proyecto fue que pensé que era la mejor historia de detectives que había leído en mi vida," declaraba Mann. "Me encantó porque Graham resuelve el problema intelectualmente."
Aunque al director le interesaba también el lado oscuro de la historia, principalmente lo referente a, "su conexión con la esencia del mal, que emerge en el proceso de deshumanización que lleva a un simple ser humano sin un pasado excepcional, a convertirse en un asesino capaz de las más terribles atrocidades. Y cuando las víctimas dejan de ser seres humanos, se convierten en fragmentos... en pedazos de materia."
Mann reescribió el guión de Green (se desconoce cuanto de lo escrito por el primer guionista se mantuvo en el libreto final) y estuvo trabajando en el proyecto durante tres años. Durante ese período, el director de Collateral pasó tiempo con la Unidad de Ciencia del Comportamiento del FBI para documentarse. Y también se carteó durante años con el asesino encarcelado Dennis Wayne Wallace e incorporó elementos de éste al personaje de Dollarhyde.

REPARTO
Para el papel de Will Graham sonaron muchos nombres, como los de Don Johnson (el preferido del estudio y que protagonizaba la serie Corrupción en Miami producida por Mann), Jeff Bridges, Richard Gere, Mel Gibson y Paul Newman, pero Mann lo tenía claro, quería que William Petersen asumiera el papel (ya habían trabajado juntos en Ladrón (1981)). De Laurentiis no quería al actor, prefería a las estrellas antes mencionadas, pero Mann luchó por Petersen y consiguió que participara en la película, algo que requirió dos meses. El actor se preparó de forma concienzuda para convertirse en Graham, trabajando con el departamento de policía de Chicago y el FBI, hablando con oficiales y leyendo sus archivos criminales.
Y del mismo modo, se barajaron varios actores para interpretar a Hannibal Lecter (aunque en la película se cambió el apellido a Lecktor), y que posee un papel secundario dentro de la trama. Brian Dennehy, John Lithgow y Mandy Pantinkin fueron candidatos. Mann inicialmente consideró al director William Friedkin (El exorcista) para dar vida al caníbal, pero éste se negó. Al final Dennehy le recomendó al actor escocés Brian Cox, quien por aquel entonces había triunfado con la obra teatral "Rat in the Skull". Mann quedó encantado con el talento del actor y lo fichó para que diera vida al primer Hannibal Lecter que conoció el cine. Cox basó su interpretación en el asesino en serie escocés Peter Manuel. Además Mann le indicó al actor que lo interpretase como si fuera un estudiante de un colegio público británico, así que para dar vida a Lecktor, Cox tomó como referente a su hijo de 15 años (que no es otro que Alan Cox, el joven Watson de El secreto de la pirámide (1985)).
Para interpretar a Francis Dollarhyde se hizo un proceso de casting, al cual se presentó Tom Noonan. El actor bordó su audición, interpretando la escena de las diapositivas con Dollarhyde y Lounds de forma tan eficaz, que llegó llegando a aterrorizar a la mujer que le dio la réplica. Mann le ofreció el papel, pero Noonan lo rechazó hasta en cinco ocasiones porque consideraba que los 35.000 dólares que querían pagarle no eran suficientes, al final consiguió cobrar un sueldo de 100.000 dólares. El actor se tuvo que preparar físicamente para meterse en la piel del asesino en serie, teniendo que ganar aproximadamente 20 kilos de peso. Para ello levantó pesas durante meses, seis días a la semana. Una vez terminaba de trabajar, se iba a su casa y hacía 1.000 sentadillas, 500 flexiones y salía a caminar todas las noches entre 8 y 16 kilómetros.
El papel de Reba McClane recayó en Joan Allen. Para prepararse para su papel de ciega, la actriz pasó tiempo en el "New York Institute for the Blind" donde se entrevistó con profesores y le enseñaron a caminar por Nueva York con los ojos vendados.
Dennis Farina entró en la película para asumir el papel de Jack Crawford, por una recomendación de Petersen, del que era amigo. Seguro que también ayudó que Farina ya había trabajado con Mann en Ladrón (1981).
Stephen Lang se metió en la piel del periodista Freddy Lounds. El actor compaginó el rodaje de esta película con el de La banda de la mano (1986), la cual estaba producida por Mann.
El resto del reparto se formó con Kim Greist (como Molly Graham, la mujer de Will), Michael Talbott (dando vida a Geehan), Benjamin Hendrickson (en el papel del Dr. Frederick Chilton) y Chris Elliott (en un pequeño papel como Zeller).

RODAJE
Con un presupuesto de 15 millones de dólares, el rodaje tuvo lugar a finales de 1985, en localizaciones de Chicago, Atlanta, Washington, St. Louis, y en diferentes ciudades del estado de Florida como Clearwater, Fort Myers y Captiva Island.
Los interiores se rodaron en los "DEG Film Studios" en Carolina del Norte, que eran propiedad de De Laurentiis. Pero filmar en ellos conllevó ciertos problemas según Cox, porque, "el estudio tenía un techo de hierro corrugado, lo cual significa que el sonido era muy malo."
El "High Museum of Art" de Atlanta sirvió para recrear la prisión en la que se encuentra encerrado Lecktor. Todas las escenas con Brian Cox se rodaron en tan solo tres días.
Mann tiene fama de director duro y en el rodaje de Hunter no fue una excepción. Noonan contaba que Mann, "gritaba mucho a la gente. Hacía llorar a Joan Allen algunas veces."
Un ejemplo claro de su temperamento, es como terminó el rodaje de la escena en la que Dollarhyde está en su furgoneta y Reba se encuentra en las escaleras de su casa. El director encontró una pequeña imperfección en la furgoneta que ni siquiera aparecía en la toma, molesto con lo sucedido, Mann despidió a todo el equipo del departamento artístico involucrado en la escena. Al parecer, los despidos fueron algo normal durante el rodaje. "Había probablemente 60 ó 70 personas en el equipo y hubo cambios de personal como en 80 puestos en la película," declaraba Noonan.
Mann le preguntó a Noonan (a quien siempre llamaba Francis, como su personaje, y quería que todo el equipo hiciese lo mismo) si podían hacer algo que ayudase a su interpretación, y el actor le respondió que sería bueno para él, no tener que ver al resto de los actores, ya que eso aumentaría la sensación de aislamiento y tensión entre su personaje y los demás. Mann se lo tomó al pie de la letra y envío un memorándum a todo el equipo y actores prohibiéndoles que hablaran con Noonan. "Nunca hablé con nadie, excepto con el asistente del director, con el que hablaría de vez en cuando y un poco con la gente de maquillaje," recordaba el actor. Noonan volaba en diferentes aerolíneas, se alojaba en distintos hoteles, su camerino se encontraba en otro edificio lejos del de los demás, e incluso el director hizo que un asistente de producción caminara delante y otro detrás del actor, separados a cierta distancia, para asegurarse que éste no se encontrara con alguna de las personas que tenían vetado hablar con él. "Fue interesante, pero fue realmente extraño," reconocía el actor.
La escena en la que Dollarhyde tiene secuestrado a Lounds sentado en la silla de ruedas, se repitió una y otra vez, según Noonan, Mann quería, "ver cuantas veces podría hacer algo tan emocional." Noonan se tomó como una competición el demostrar que podía hacerlo (incluso entre toma y toma aprovechaba para hacer flexiones). "Michael me hizo hacerlo 40, 50, 60 veces," recordaba el actor.
Y rodar la escena de sexo entre Dollarhyde y Reba requirió de dos días para completarse, a través de unas jornadas interminables. Comenzaron a rodar la mañana de un día y siguieron hasta la mañana del día siguiente, en ese tiempo sólo pararon para cenar. Cuando se hizo de nuevo de día, taparon las ventanas para simular que seguía siendo de noche. Al llegar sobre las nueve de la mañana, hicieron un pequeño parón de unas dos horas y después siguieron rodando hasta completar la escena. "Creo que hasta que no llevábamos casi 30 horas con la secuencia, realmente no llegaron al punto en el que podía colapsar," recordaba Noonan. El actor se refería al punto álgido de la escena, el momento en el que Reba toca la cara de Dollarhyde y éste rompe a llorar. "Fue realmente difícil tener que esperar todo el día, porque había estado preparando toda la película porque realmente quería que sucediera [ese colapso]." Cada vez que iban a rodar ese momento Mann cortaba la escena y volvían rodarla de nuevo, algo que sucedía una y otra vez, sin llegar nunca al momento clave. "Filmamos durante horas, horas y horas antes que él llegara a lo que era realmente importante para la escena. Sentí que fue algo intencional," declaraba Noonan. Sea como fuere, lo cierto es que el resultado de la escena es perfecto y el actor está fantástico haciendo sentir la frustración de su personaje.
Fue un rodaje lleno de problemas, pero Mann demostró ser un director de recursos. Cuando tuvieron que rodar la escena en la que Graham se queda dormido en un avión, el director no consiguió el permiso para rodar en un auténtico avión comercial, pero eso no detuvo a Mann, y rodó la escena al estilo guerrilla. Reservó billetes para todo el equipo en un vuelo de Chicago a Florida, ciudad a la que tenían que viajar de todas formas, y una vez a bordo los miembros de la producción sacaron una cámara, luces y equipo de sonido que llevaban como equipaje de mano, para rodar la escena a toda velocidad. Mantuvieron calmados a los pasajeros y a la tripulación mediante el reparto de cazadoras de la producción.
Para la escena donde Reba acaricia un tigre sedado, utilizaron un auténtico tigre al que realmente tuvieron que sedar. Y el veterinario que ayuda a Reba era un auténtico veterinario.
El rodaje del enfrentamiento final entre Graham y Dollarhyde estuvo lleno de contratiempos. La escena se filmó la última noche de rodaje a orillas del río Cape Fear (Carolina del Norte). Debido a restricciones de tiempo, la mayoría del equipo ya había abandonado la producción. No disponían de equipo de efectos especiales para simular los disparos y se estaban quedando sin tiempo, así que miembros de la producción corrieron hasta un 7-Eleven, donde compraron ketchup y cerebro de cerdo. Rodaron el tiroteo con planos cortos para así poder arrojar cosas sobre los actores y hacer agujeros de bala en sus ropas con cigarrillos. Mann simuló el impacto de los disparos lanzando frascos de vidrio para que se rompieran donde el director lo necesitaba, pero la mala suerte hizo que un trozo de vidrio se clavase en el muslo de Petersen. Y una vez Noonan fue abatido por Petersen, el actor tuvo que permanecer sobre un charco de sangre hecho con sirope de maíz durante varias horas, tantas, que se secó dejando al actor pegado a la alfombra sobre la que estaba tendido.
El personaje de Dollarhyde en la novela luce un espectacular tatuaje de "El Gran Dragón Rojo" de William Blake. Mann recurrió a moteros para que pintaran sobre Noonan el tatuaje. "Me ponían sobre una mesa y después de que me depilaran (durante lo cual yo gritaba, chillaba y me salían ampollas), estos tipos dibujaban sobre mí con fieltro y rotuladores durante todo el día," declaraba el actor. "Al día siguiente, tratarían de quitármelo. Michael entraría diciendo, 'No, no, no, tengo que deshacerme de ese ala.' Me fregarían, iría al gimnasio a entrenar, luego volvería y me pintarían de nuevo. Esto continuó durante semanas." Rodaron todos los planos de Dollarhyde sin camisa con y sin los tatuajes. Mann decidió mientras editaba la película que no utilizaría el tatuaje. "Le recuerdo diciendo que era demasiado y que disminuía al personaje," declaraba Noonan.
Tras el fracaso de la película Manhattan Sur (Year of the Dragon), también producida por De Laurentiis, el productor decidió cambiar el título de "El dragón rojo", para evitar la palabra "dragón" en él, y así pasó a llamarse en su versión original Manhunter. No fue la única traba que puso el productor, ya que también vetó el póster previsto para la película que era de color malva, ya que lo consideraba el color de la muerte.
Nada de eso ayudó en la taquilla, ya que la película se convirtió en un fracaso comercial. Hunter se estrenó en los Estados Unidos el 15 de agosto de 1986 y sólo recaudó 8.620.929 de dólares. En parte, esto fue debido a los problemas económicos por los que atravesaba De Laurentiis por aquel entonces, el productor sólo pudo permitirse hacer unas pocas copias y eso condenó a la película al fracaso.
Pero Hunter poco a poco comenzó a generar un culto alrededor de ella, algunos la descubrieron tras el enorme éxito de El silencio de los corderos (1991), y otros por la imponente carrera posterior de Mann.

EL MONTAJE DEL DIRECTOR
Existe un montaje del director (DC) de la película, el cual dura 3 minutos más que la versión estrenada en cines (VO). Son muchos los pequeños cambios y cortes, con planos y escenas que entran y salen, así que haré un resumen de las principales diferencias entre una versión y otra:
1. En el DC la escena de Graham y Crawford en la comisaria de Atlanta es más larga.
2. Antes de la visita de Graham a Lecktor, en el DC se incluyen dos escenas, una conversación telefónica entre Graham y su mujer; y otra entre Graham y Chilton en la prisión sobre Lecktor, que muestra el intento de Chilton de sacarle información a Graham sobre el asesino en serie.
3. La primera conversación entre Graham y Lecktor es un poco más larga en el DC.
4. La escena en la que Dollarhyde le muestra a Louds las diapositivas de sus víctimas, difiere entre ambas versiones. En la VO, el asesino muestra diapositivas de sus víctimas vivas y muertas a la vez que lo narra, mientras que en el DC sólo las muestra vivas y sin narración alguna.
5. El tiroteo entre Graham y Dollarhyde cambia levemente entre ambas versiones, siendo un poco más violento en la VO, y teniendo también una mayor duración (en el DC se omite un momento en que Graham apunta al asesino a la cabeza cuando éste ya está muerto).
6. Tal vez el mayor cambio entre ambas versiones, sea el final. En el DC, se sustituye el momento de Graham en el embarcadero tras el tiroteo, por una escena en la que el agente del FBI conduce hasta la casa de la familia, que iban a ser las siguientes víctimas de asesino, sólo para verlos.

VALORACIÓN
Hunter es un gran y olvidado thriller policíaco, y la primera gran película de Michael Mann. Un estudio del bien y del mal, protagonizada por dos psicópatas, uno a cada lado de la ley, que luchan contra la maldad que hay en su interior, uno trata de hacer lo correcto, mientras que el otro sucumbe a sus instintos.
El director lo tenía todo a favor para hacer una gran película, ya que partía de la excelente novela de Harris. Mann elimina ciertos elementos de la obra, como el pasado de Dollarhyde con su madre y abuela (que era lo menos interesante de la misma), los tatuajes del villano o la escena en la que se come la acuarela original de "El Gran Dragón Rojo" de William Blake. El director trata de centrarse en los elementos más policíacos y psicológicos de la novela, y no dejarse llevar por los más fantasiosos. Es decir, su película mantiene más los pies en la tierra que la novela.
Además tenemos los temas que son constantes en el cine de Mann, la profesionalidad, el mundo masculino, la lucha por los principios morales, o el héroe solitario. Y estéticamente la película tiene sus señas de identidad, como el uso de la fotografía de tonos azules o la utilización de la música como elemento inmersivo en la historia.
La película tiene sólo dos actos, el primero (y mejor) centrado en la investigación de Graham, y el segundo centrado en el asesino en serie, que termina con el enfrentamiento entre ambos personajes. La primera mitad de la película tiene un ritmo fantástico y no da respiro, con una serie de giros y descubrimientos que atrapan al espectador. En la segunda parte, se pierde un poco el interés, ya que al centrarse más en el villano, perdemos parte de la tensión de la investigación del FBI. En la primera parte se ensalza al villano, convirtiéndolo en un ente de puro mal, y en la segunda de humaniza y desmitifica. Conocemos al hombre roto y enfermo que cree va a convertirse en un dragón. Aún así, Mann no profundiza tanto en él como podría (en la novela sabemos más cosas de su pasado y llegamos a comprenderlo mejor), prefiere sugerir a mostrar, y nosotros debemos rellenar los huecos que faltan en la historia. Entendemos que es alguien que ha sufrido y ha estado sólo, lo que le ha llevado a cometer actos horribles, pero una buena mujer se cruza en su plan y le hace dudar si seguir con él, tiene que elegir entre el bien o el mal.
En esta segunda parte encontramos la mejor escena de la película, la del tigre anestesiado, llena de una extraña belleza (y que a mi parecer sucede demasiado pronto en la historia, ya que Dollarhyde y Reba se acaban de conocer, y el haberla retrasado en su relación habría beneficiado a la película). Creo que esa escena encierra todo lo que rodea al personaje del villano, él también es una bestia dormida a punto de despertar y podría destrozar a Reba con sus fauces, pero ella consigue acercarse a él, a su corazón. La misma escena tiene su espejo, pero con Dollarhyde como protagonista, cuando está en la cama con Reba, y coge la mano de ella y la coloca sobre su cara. Está sintiendo cosas que nunca había sentido, y la duda sobre que debe hacer se siembra en su interior. La diferencia con Graham es que ha llegado tan lejos que no hay vuelta atrás, está condenado. Por eso cree ver que hay algo entre Reba y su compañero de trabajo, ella es todo lo que tiene y lo peor que puede pasarle es perderla, y por eso mata a ese hombre y se la lleva, rompiendo así sus planes. Quiere matar a Reba porque se interpone en su camino, el amor que le demostró ella es algo que le pilla por sorpresa, y por eso quiere destruirla, pero justo cuando parece que va a hacerlo, cambia de opinión, pero ya da igual, Graham lo mata, sólo puede conocer ese final.
El clímax de la película se resuelve con el clásico tiroteo entre el héroe y el villano, un tanto convencional, que no resulta tan satisfactorio como todo lo contado antes. Además no me gusta como Mann lo rueda y edita, incluyendo una serie de extraños cortes que rompen la acción, además de utilizar encuadres un tanto extraños y también mete algunos ralentizados, que no permiten que la escena fluya como es debido. No entiendo su decisión de montar y rodar la escena así (tal vez es consecuencia de que se rodase a toda prisa). Aunque sí me parece un acierto, ese plano de Dollarhyde en el suelo, con toda la sangre derramada formando las alas de un dragón.
Este final difiere del de la novela, en el que la mujer de Graham era quien mataba a Dollarhyde, y Mann lo cambia para que sea Graham quien se encargue de ello, lo que me parece más coherente, ya que debe ser el quien lo haga. El agente del FBI está cerca del lado oscuro, y duda sobre si mismo, piensa que si entiende tan bien la mente de los psicópatas, igual es porque él también lo es. Esa dualidad del héroe es muy interesante, porque lo hace más humano. Una vez termina la película vuelve con su familia, por lo que entendemos que consiguió vencer a la maldad que hay en su interior.
La película está llena de grandes momentos, como la escena entre Dollarhyde y Lounds, y el destino de éste en llamas. El encuentro entre Graham y Lecktor, que posee una composición de planos fantástica, ya que Mann coloca la cámara de tal forma, que cuando hay cambio de planos entre los actores, los barrotes de la celda están en la misma posición y no son un obstáculo para la conversación entre ambos personajes (todo un detalle de genio del director). Y también me parece genial la comunicación a distancia que se produce entre Dollarhyde y Lecktor, es algo muy retorcido y original.
Toda la trama es una cuenta atrás hasta el siguiente crimen del villano, y eso le da una gran tensión a la historia.
La película es hija de su tiempo, como demuestra la música de sintetizador y el uso de canciones. Las canciones creo que no quedan del todo bien, pero la música ayuda, como en otras película de Mann, a crear una experiencia sensorial.
Todos los actores están fantásticos. Petersen compone un Will Graham sutil, pero que sabemos que está al borde del abismo. Noonan está terrorífico como Dollarhyde, más allá de su presencia física, sentimos que es un hombre torturado. Joan Allen comenzó a demostrar la gran actriz que terminaría siendo. Y Cox crea un gran Lecter, sólo en tres escenas consigue que su villano sea memorable, y lo mejor es que no se parece en nada al de Hopkins.
Comparándola con El dragón rojo (2002) de Ratner, Hunter la supera en todo, guión, actuaciones y dirección. De hecho, el film de Ratner no es más que un remake de ésta, pero sin la personalidad que le aporta Mann, y sigue más a pies juntillas la trama de la novela. Y por otro lado, alarga el papel de Lecter para darle un mayor protagonismo a Hopkins, lo cual no ayuda a la película.
Hunter sigue siendo un muy sólido thriller. Se puede decir que fue una película adelantada a su tiempo, todo el cine de asesinos en serie viene de aquí, como bien demostró El silencio de los corderos, que realmente es la misma historia, pero con un mayor protagonismo de Lecter. Tal vez por eso no fue un éxito en su momento, llegó demasiado pronto. Aquí Mann comenzó a despuntar, siendo ésta la primera de sus grandes películas. Y es que Hunter es algo más que la primera película de Hannibal Lecter, mucho más.

CURIOSIDADES
El actor Frankie Faison, que interpreta al policía Fisk, también trabajó en El silencio de los corderos (1991), Hannibal (2001) y El dragón rojo (2002) interpretando a otro personaje distinto, el de Barney.
Por su parte, Dan Butler, que da vida a Jimmy Price, trabajó en El silencio de los corderos en el papel de Roden.
Durante el rodaje de esta película, Anthony Hopkins estaba trabajando en el obra "El rey Lear" en el National Theatre, y durante el rodaje de El silencio de los corderos, era Brian Cox quien estaba trabajando en "El rey Lear" en el National Theatre.
Es la única película en la que el apellido de Hannibal se escribe Lecktor y no Lecter.
Debut en el cine de Garcelle Beauvais.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Schneider.
Aunque Tom Noonan es diestro, escribió todas las notas de su personaje con la mano izquierda.
Para William Petersen, su papel fue tan emocionalmente agotador, que al finalizar el rodaje, hizo todo lo posible por dejar atrás el personaje, para ello se cortó el pelo y se lo tiñó de rubio, y se afeitó la barba.
Brian Cox quería comenzar la conversación telefónica que Lecktor mantiene con Graham, cantando la canción "I Just Called To Say I Love You" de Stevie Wonder, que era muy popular en aquel momento. A Mann le pareció una buena idea y lo rodaron, pero al final no pudieron utilizarla por problemas con los derechos de la canción.
Antes de trabajar juntos en Hunter, William Petersen y Joan Allen habían compartido escenario en 1980, en la obra "Balm in Gilead" de la "Steppenwolf Theatre Company".
La casa de la playa de Will Graham pertenecía realmente al artista Robert Rauschenberg.
Ted Levine, quien interpretaría a Buffalo Bill en El silencio de los corderos (1991), se coló en la fiesta de fin de rodaje de Hunter, utilizando el nombre de William Petersen del que era amigo. En esa fiesta conocería a Michael Mann, quien le daría un papel en la serie La historia del crimen (1986-88).
Mann incluyó la canción "In-A-Gadda-Da-Vida" de Iron Butterfly, porque tenía un significado para el asesino Dennis Wayne Wallace, quien se obsesionó con una mujer que apenas conocía, y creía que esa era su canción.
En la versión original, se puede oír la frase, "Time is luck", dicha por Molly cuando habla con Graham. Mann suele incluir esta frase en sus películas. Aparece en Heat (1995) en boca de McCauley, y en Corrupción en Miami (2006) es dicha por Isabella.
Tras el fracaso de Hunter, Dino De Laurentiis no se hizo con los derechos de El silencio de los corderos, los cuales fueron comprados por Gene Hackman y Orion Pictures. El productor italiano incluso prestó gratis los derechos de los personajes a Orion. Pero después del éxito del film de Jonathan Demme, De Laurentiis regresaría para producir Hannibal (2001), El dragón rojo (2002) y Hannibal, el origen del mal (2007).

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Friday, May 08, 2020

Dark City

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un hombre se despierta sin recuerdos en una ciudad eternamente a oscuras, y es culpado de cometer varios asesinatos. Mientras trata de demostrar su inocencia, descubrirá que unos seres de otro planeta, usan a los habitantes de la ciudad como cobayas.

CIUDAD EXTRAÑA
En 1990, Alex Proyas comenzó a desarrollar Dark City (Dark City, 1998), un peculiar film cuyas principales influencias fueron, "las películas expresionistas alemanas como Metrópolis, NosferatuEl gabinete del Dr. Caligari, y después los noirs de los 40 y 50," declaraba el director.
La película estaría compuesta por ideas enraizadas en la infancia del director. "El aspecto paranoico de la historia vino de los sueños que tenía cuando era un niño," recordaba Proyas. "Y que mientras dormía, figuras oscuras venían a mi habitación y reorganizaban las cosas. Tal vez la forma en que lo imaginé era un poco bizarra, pero creo que temer a la oscuridad es un miedo muy básico de la infancia. Cada vez que encontraba ese concepto en un libro cuando era un niño, me perseguía y me hacía reexaminar la forma en que veía las cosas."
Inicialmente Proyas escribió el guión centrándose en la figura de un detective. "El germen de la idea fue un noir donde tenías un detective en un caso sin importancia," recordaba Proyas. "Pero él junta los hechos y descubre un misterio cósmico." Así surgió la curiosa mezcla de cine negro y ciencia ficción que es Dark City. El final del primer guión distaba del finalmente visto en la película. Los villanos terminaban ganando, y había un juicio contra Murdoch (el hombre perseguido por el detective) por el asesinato de varias prostitutas, sus cuerpos eran reanimados para testificar contra él, y su esposa era una testigo.
Dado el gran tamaño de la película, su realización era una empresa bastante compleja para un director desconocido, Proyas primero se hizo cargo de El cuervo (1994), y el éxito de ésta le permitió rodar Dark City. Aún así la película pasó por varios estudios, ya que no era el típico proyecto de Hollywood. Al final terminó en New Line, que accedió a hacerse cargo del proyecto junto a la productora australiana Mystery Clock Cinema de Proyas y Andrew Mason (que se convirtieron en los productores de la película).
Para ayudarle a reescribir el guión, Proyas primero metió al guionista Lem Dobbs (El halcón inglés) en el proyecto. Y más tarde llamó a David S. Goyer (Blade) para que se sumara a él. Tras leer el guión, Goyer aceptó su propuesta de viajar a Australia, donde tendría lugar el rodaje, para realizar las labores de reescritura. Dobbs volvió a unirse a la película más tarde y los tres juntos fueron dando forma al guión incluso durante el rodaje. En ocasiones, Goyer se encontraba en los Estados Unidos, y hablaba con Proyas por teléfono y le enviaba las nuevas páginas reescritas por fax. Según Andrew Mason, "[Dobbs] viene de un entorno muy artístico y literario, así que pudo introducir una gran profundidad humana en lo que era una trama muy complicada. David Goyer agudizo el material y lo hizo más accesible." Cuando llegó la hora de dar los créditos, la WGA quería hacer un arbitraje para determinar quien debía ser acreditado, pero la postura de los tres fue que todos debían compartir crédito por su trabajo de escritura, algo que sorprendió al sindicato de guionistas, pero que terminó haciendo lo que ellos pidieron.
El guión fue evolucionando hasta convertirse en el finalmente visto, el personaje del detective se convirtió en uno secundario, y el protagonismo recayó en el hombre al que éste persigue. "Pensé que Murdoch era un punto de vista más emocional para la historia," reconocía Proyas. "Mientras que centrarse en el detective lo hacía más cerebral y menos visceral. El detective terminó siendo el personaje interpretado por William Hurt, quien es todavía mi personaje favorito de la película."
Y le dieron una gran importancia a la historia de amor entre Murdoch y Emma. "Para mí, la pregunta es," declaraba Proyas. "Si hubo un hombre y una mujer que estaban enamorados, digamos que estaban casados, y que han estado juntos por mucho tiempo, si por algún extraño procedimiento se les pudiera borrar sus memorias, y después se volvieran a encontrar, ¿se enamorarían de nuevo? ¿Es el amor una clase de fuerza que nos gobierna más allá de nuestra identificación con los demás y nosotros mismos?"

REPARTO
Proyas escogió al, por aquel entonces, casi desconocido, Rufus Sewell para el papel de Murdoch, a quien descubrió en una obra teatral en Londres. "No quería contratar a un gran nombre o una cara reconocible en ese papel," explicaba el director. "Porque es alguien a quien nosotros pasamos mucho tiempo sin saber quien es, tratando de descubrir el secreto de su identidad. Si tienes una cara familiar en ese papel, a la gente le costaría aceptarlo." Por su parte, Sewell admitía que le atrajo el proyecto porque era, "una extraña mezcla de estilos. Cuando leí el guión, me recordó un poco a Brazil, Barton Fink y La escalera de Jacob."
William Hurt se hizo con el papel del Inspector Frank Bumstead. Pese a la complejidad del guión, según Proyas, el actor, "lo entendió, estaba apasionadamente entusiasmado, y colaboramos más allá de ser sólo un actor y un director. William no es el actor más fácil con el que trabajar en el set, es muy exigente, pero en cierto sentido mejoró y contribuyó a la película."
El papel de Emma, la mujer de Murdoch, recayó en la siempre excelente Jennifer Connelly.
Para el papel del Dr. Daniel P. Schreber, Proyas había pensado en alguien mayor, un actor del tipo Ben Kingsley, pero casi por azar el papel fue a parar a Kiefer Sutherland, que era bastante más joven de lo previsto. El actor no entendió porque le llegó el guión, y Proyas inicialmente no lo tomó muy en serio, pero se reunió con él de todas formas. Lo hicieron en un hotel, y Sutherland hizo una improvisación de como veía al personaje. Proyas cambió su parecer con respecto al actor y le dio el papel, ya que consideró que hacer del personaje alguien más joven lo mejoraba. Sutherland reconoció que para él, ésta fue de toda su carrera, "una de las actuaciones más placenteras."
Proyas tenía en mente a Richard O'Brien (The Rocky Horror Picture Show) cuando escribió el papel de Mr. Hand. Así que se lo ofreció en primer lugar, pero Proyas tenía dudas. "No sabía si era capaz de hacer otra cosa que las locuras de Riff-Raff, así que nos reunimos en Londres y fue como si su personaje simplemente saltara de las páginas," confesó el director. El actor terminó siendo la inspiración para todos los Ocultos. Para componer su personaje, el actor tomó como punto de partida a, "esa clase de persona que todos hemos conocido y que te ignora completamente. Ya sea porque son sordos, estúpidos o malvados, no recibes nada de ellos cuando les dices, 'Hola', y de alguna forma te dejan boquiabierto. Para mí, esa fue la clave los Ocultos, esa completa indiferencia hacia cualquiera de los humanos. Los humanos no importan, simplemente no cuentan."
Ian Richardson se hizo con el papel de Mr. Book, el líder de los Ocultos, según bromeaba el actor británico, mientras rodaba la película, "¡la mayoría del tiempo no sabía lo que estaba haciendo! Sólo seguí adelante y esperé que nadie se diera cuenta."
Para interpretar a Mr. Sleep, el niño de los Ocultos, se utilizaron a unos gemelos, un niño y una niña, Satya y Noah Gumbert. Ambos eran fans de The Rocky Horror Picture Show (1975), así que estaban encantados de tener al lado a O'Brien.
El neozelandés Bruce Spence (Mad Max 2: El guerrero de la carretera) dio vida a Mr. Wall. "Me encantó trabajar en la película," reconocía el actor, y eso que se pasó 3 meses con la cabeza afeitada y que su papel era pequeño.
Y Melissa George, en su debut en el cine, se hizo cargo del papel de la prostituta May.

RODAJE
Para mantener el presupuesto lo más ajustado posible, se decidió rodar la película en Sydney (Australia), más concretamente en los Fox Studios que la 20th Century Fox tenía allí. La producción de la película comenzó el 12 de agosto de 1996, y el rodaje se prolongó a lo largo de 4 meses.
Dark City empezó con un presupuesto de 20 millones, el cual terminó ascendiendo hasta los 27 millones, aún así era una producción de coste bajo para los estándares de Hollywood de la época. Pero para Australia, la película fue una gran producción, con sus 100 actores, 200 extras, 130 miembros de equipo técnico (a los que había que sumar otros 100 de construcción) y 40 artistas de maquillaje.
Además la película consiguió el mayor contrato de diseño de efectos digitales de la historia del país, que fue a parar a la compañía Dfilm Services. Y es que Dark City hace gala de numerosos efectos visuales, siendo un híbrido entre efectos digitales (que suman 300 planos), miniaturas y efectos prácticos. Mara Bryan fue la supervisora de efectos visuales. Y Peter Doyle fue el director creativo de efectos visuales, y el encargado de juntar a un buen equipo de técnicos (de aproximadamente 20 personas) para hacer realidad las ideas de Proyas.
El diseño de producción recayó en Patrick Tatopoulos (Independence Day), encargado de crear el mundo de Dark City"Construir el inframundo y la textura del planeta fue un trabajo de sentidos más que de intelecto," admitía el artista. "Siempre he sido un gran fan del expresionismo alemán y esa fue una influencia obvia. Alex y yo acordamos que todo debería tener ese aspecto monocromático." Y el diseño de la ciudad es una mezcla de diferente estilos. "Todo es oscuro, frío y muy europeo. Para mí, era un conglomerado de muchos lugares diferentes. Míralo de una forma y es Nueva York. Míralo de otra y es París. La ciudad por si misma fue diseñada como un lugar muy mugriento, surrealista y expresionista." Se construyeron cerca de 100 decorados para la película. Y por su parte, el mundo subterráneo de los Ocultos fue el mayor set interior jamás construido en Australia para una película y se necesitaron 3 meses para erigirlo.
Además llenaron la película de anacronismos deliberados para confundir al público sobre en que época y lugar acontecía la historia. La acción parece tener lugar en la década de los 40, pero después vemos coches de los 60 y 70, se hace uso de canciones de los años 60 (como por ejemplo "The Night Has a Thousand Eyes") y hay edificaciones basadas en el expresionismo alemán mezcladas con otras Art Déco. "La ciudad está diseñada basándose en los recuerdos de los habitantes," explicaba Proyas. "Así que el sentimiento retro es muy fuerte porque usan elementos de los recuerdos de diferentes épocas y los combinan."
La idea de los edificios moviéndose le vino a Proyas durante el rodaje de El cuervo, "Habíamos construido el decorado de una azotea," recuerda el director. "Y como no teníamos un gran presupuesto sólo construimos estos edificios a un tercio de su escala, que movimos sobre ruedas, así que después de rodar un plano, los movíamos por todos lados para que el fondo se viera diferente, para que pudiéramos filmar diferentes escenas y no vieras el mismo edificio en el fondo todo el tiempo. Recuerdo estar allí parado en el set y ver aquellos edificios simplemente moverse, porque no podías ver a los chicos moviéndolos, así que todo lo que podías ver era sólo el edificio deslizándose por el set. Y recuerdo que pensé que era realmente guay, y que tendría que usarlo de alguna forma. Así que lo metí en esta película."
Los pases de prueba no funcionaron demasiado bien. "La gente no parecía entender lo que estaba pasando," explicaba Proyas. "Con los relojes parando a medianoche en este mundo donde el sol nunca sale, pero esa era realmente mi intención. La idea de la película es que requiere una cierta cantidad de paciencia, y las audiencias de pases de prueba no son reconocidas por ese nivel de paciencia." Esto provocó cambios en la película que nunca se debieron realizar. "El estudio se puso muy nervioso y tuvimos que hacer algunas concesiones," reconocía Proyas, quien hasta ese punto había tenido libertad por parte del estudio. Una de las decisiones de la New Line fue meter la voz en off de Schreber al inicio de la película, para explicar puntos de la trama. "Lo que en un misterio no es una buena idea," admitía Proyas.
El público de los pases de prueba tampoco entendía, como era posible que toda la ciudad no saliera despedida al espacio cuando se rompe el muro con el anuncio de Shell Beach. Como una solución de ultima hora para hacerlo mas comprensible para el público, se añadió mediante efectos visuales un campo de fuerza alrededor de la ciudad.
Además tuvieron problemas con el título de la película, el cual dio vueltas como una espiral. Warner Bros. dueña de New Line, iba a estrenar Mad City (1997), por lo que les dijeron que debían cambiar el título, así pasó de Dark City"Dark World" (en septiembre del 97 aún se la conocía así), pero el estreno de El mundo perdido (1997) hizo que tampoco fuera válido, así que se volvió a cambiar de nuevo, pasando a llamarse "Dark Empire" (nombre con el que fue conocida a partir de octubre del 97), pero tampoco fue el definitivo, porque coincidía con otra obra, así que al final les dejaron que la película se titulase Dark City, tal y como estaba previsto originalmente.
La película tenía previsto estrenarse en cines el 17 de octubre de 1997, pero se terminó retrasando hasta el 27 de febrero de 1998 (con una premiere en Century City dos días antes). Dark City resultó ser un injusto fracaso en taquilla recaudando en los Estados Unidos tan solo 14.378.331 de dólares. Su cifra final a nivel mundial ascendió a unos insuficientes 27.200.316 de dólares. Aunque en Australia fue todo un éxito, y con 3.348.994 de dólares se convirtió en la segunda película más taquillera de 1998 en dicho país. Proyas creía que la razón del fracaso de la película fue que, "fue vendida esencialmente como una película de terror, y así se soltó en los cines, la gente del estudio no sabía que hacer con ella."
Al año siguiente se estrenaría Matrix (1999), que fue un éxito enorme y que guarda ciertas similitudes con Dark City. Al respecto de esas sospechosas coincidencias, Proyas lo tenía claro cuando se le preguntaba al respecto, "Dark City salió un año antes que Matrix, uno de mis productores en Dark City trabajó en Matrix," explicaba el director. "Y los Wachowski vieron Dark City unos nueve meses antes de que llegase a los cines, por lo que tuvieron una buena oportunidad de coger las mejores cerezas del pastel. Siento que es una pregunta que no puedo responder en más detalle, aparte de decir que tal vez a los Wachowski se les debería hacer la pregunta en lugar de a mí."

MONTAJE DEL DIRECTOR
En 2008, llegó en formato DVD y Blu-Ray el montaje director, y por fin pudimos ver la película tal y como Proyas la había concebido originalmente. Algo que requirió de 18 meses de trabajo. El director cogió el montaje realizado antes de los pases de prueba e hizo sólo pequeños cambios. La duración pasó de 100 minutos a 111 en esta versión. Son muchas las pequeñas variaciones entre ambas versiones, así que haré un resumen de aquellas más importantes:
1. Se elimina la voz en off de Schreber en el inicio de la película.
2. Murdoch se da cuenta de que sus huellas dactilares son espirales.
3. Hay más escenas entre el inspector Bumstead y Emma.
4. May tiene una hija, la cual presencia el asesinato de su madre. Cuando Emma la encuentra más tarde, le da a ella y a Bumstead la pista de quien la asesinó.
5. La escena en la que Mr. Hand visita a Schreber en unos baños, sucede en otro momento de la película (se mueve a después de su conversación con Bumstead). Además se incluye al personaje de Murdoch en ella, quien observa toda la escena, algo que no sucedía en la versión estrenada en cines.
6. Para obligar a Schreber a ir a Shell Beach, Murdoch usa la sintonización con él.
7. Se modifican algunos efectos especiales, sobre todos los correspondientes a las sintonizaciones de Murdoch.
8. El ritmo general es un poco más pausado.
9. La paleta de colores cambia ligeramente a tonos más amarillos.

VALORACIÓN
Dark City es una joya de la ciencia ficción, aunque pasó desapercibida en el momento de su estreno, a día de hoy ya está merecidamente considerada una obra maestra.
Y es que no puede ser más atractiva, tanto en el fondo como en la forma. Dark City trata multitud de temas, desde la lucha por la individualidad, el amor eterno, o la búsqueda del alma. Capas y más capas que la convierten en una película única y de valor incalculable.
Entre las lecturas que podemos extraer de la película, tal vez, la más interesante sea ver como el personaje de Murdoch lucha por tener su propia identidad, dentro de una sociedad que condena a todo el mundo a ser igual.
Y es muy interesante que el objetivo de los Ocultos sea saber que nos hace humanos, en definitiva, encontrar donde habita el alma. De esa forma, la ciudad se convierte en un experimento, un laberinto por el que los humanos dan vueltas como ratas, tratando de encontrar una salida.
Pero además Dark City tiene aroma de cine negro, con esa trama de detectives (al más puro estilo Raymond Chandler), y la historia de un personaje que no puede escapar de una ciudad (que recuerda a Red Rock West o a Giro al infierno), pero aquí está aderezado con un toque scifi. Y es que la película es al mismo tiempo un gran relato noir y una fantástica historia de ciencia ficción, donde ambos géneros casan perfectamente.
Como en ninguna otra película, la ciudad es un personaje más. Además de convertirse en un lugar del que es imposible huir, la historia tiene detalles que le aportan a la misteriosa ciudad un toque paranoico maravilloso, como ese tren que nunca para en la estación, el hecho que nadie recuerde como llegar a Shell Beach, las figuras en espiral que aparecen en cada esquina, o que cuando llegan a Shell Beach lo que encuentran es sólo un póster del lugar (el momento de la barca llegando a los límites de este mundo, y lo de encontrar la libertad tras una pared, recuerda a El show de Truman del mismo año que Dark City).
La historia de amor entre Murdoch y Emma es muy potente a nivel emocional. Pese a no tener sus propios recuerdos, ambos se terminan enamorando, ese tipo de conexión sin explicación, es algo que los hace humanos, y algo que los Ocultos jamás entenderían. Y por muchas veces que les implantasen unos nuevos recuerdos, ellos volverían a enamorarse. De hecho, cuando se ven en el muelle al final de la película, ella no le recuerda, pero Murdoch sabe que acabarán juntos como ya les sucedió antes.
Visualmente la película es fascinante, con un cuidado meticuloso en la composición de planos, donde se observan multitud de influencias, tanto visuales como temáticas (percibimos por un lado expresionismo alemán mezclado con el look de la Norteamérica de los 40, y por otro encontramos rasgos de thriller psicológico, cine de acción, o del noir más clásico). Es una fuente inagotable de detalles que son como golosinas para los ojos.
Dark City tiene un gran tercer acto, cuando Murdoch es por fin consciente de su poder, y se da cuenta que en esa ciudad oscura puede ser un Dios, algo que temáticamente la compara con Matrix. Es genial ver como destruye a los Ocultos y después modifica la ciudad a su antojo cubriéndola de agua, y haciendo que salga por fin el sol. La película va así de la absoluta oscuridad a la luz, mostrando metafóricamente el viaje del héroe y su victoria.
La película está llena de grandes momentos, como ese en que los protagonistas descubren que la ciudad flota en el espacio, que ya es por si solo un clásico de la ciencia ficción (y que además justifica el porqué la ciudad siempre está a oscuras). Otro momento que me encanta es cuando Murdoch está en la comisaria hablando con Emma al otro lado del cristal, y no pueden tocarse, pero él rompe el cristal usando sus poderes y se besan. Y las escenas de la sintonización de la ciudad son increíbles, poseen un gusto por el fantástico difícil de igualar.
Dark City es la mejor obra de Proyas, su canto de cisne como director, tras brillar con El cuervo, aquí confirmó que era un director muy interesante, lástima que después nunca haya llegado a tales cotas de genio.
El reparto está de lo más convincente, se agradece que el director buscara a actores de carácter antes que a estrellas, lo que le confiere a la película un toque adulto y serio que se agradece.
Además de la huella de Proyas, también podemos ver la mano de los otros guionistas de la película. Apreciamos por un lado la influencia de Lem Dobbs, tanto en el tono de cine negro (hay que recordar su trabajo en El halcón inglés), como en su conocimiento en relatos de atmósfera opresivas y de estilo expresionista (ahí está Kafka, la verdad oculta). Y por otro, podemos ver el gusto por el espectáculo de David S. Goyer como demuestra el clímax final (que nos puede recordar a El hombre de acero o Blade).
Y no me quiero olvidar de resaltar la gran labor, tanto de Dariusz Wolski en la fotografía, como el de Tatopoulos y compañía en el diseño de producción, sin su espléndido trabajo, Dark City no sería la misma.
Tanto la versión estrenada en cines, como el montaje del director son excelentes, pero hay que admitir que la segunda explica un poco mejor la historia y da alguna capa más a los personajes. Además la versión estrenada en cines, parece ir demasiado rápido, mientras que el montaje del director tiene un mejor ritmo y más apropiado para la película, por eso entre una y otra es aconsejable ver la película tal y como la ideó Proyas.
Dark City es una experiencia única, está llena de imágenes de gran belleza, y bebe de miles de influencias, pero siempre resulta original. Al igual que su protagonista, Dark City ha luchado por tener su propia voz, y no ser como las demás películas. Consiguió salir de ese inframundo que la condenó al fracaso comercial, para poco a poco ver la luz. Hoy día es considerada una de las mejores películas de ciencia ficción de los 90, y se ha convertido en una película de culto que va ganando con los años. Y sería bueno que eso no lo olvidara nadie.

CURIOSIDADES
Una vez terminó el rodaje, algunos elementos de los decorados, incluidos los usados en la persecución por los tejados, fueron vendidos a la producción de Matrix (1999).
La New Line barajó a David Letterman para el papel de John Murdoch.
La película está dedicada a Dennis Potter, guionista de Dinero caído del cielo (1981) y Gorky Park (1983).
La película incluye el plano de Jennifer Connelly al fondo de un muelle, al igual que Réquiem por un sueño (2000) y Casa de arena y niebla (2003).
En el guión original de Proyas, el protagonista se llamaba Walker, pero Lem Dobbs le sugirió al director cambiarlo.
La banda de heavy metal Iced Earth incluyó en su disco "Dystopia" una canción titulada "Dark City", y que está inspirada en la película.
El famoso crítico de cine Roger Ebert la consideró la mejor película de 1998. Incluso llegó a grabar un audio comentario para la versión en DVD de la película.
En una versión anterior del guión, el Dr. Schreber era desollado vivo al final de la película.
Al principio de la película Bumstead toca con su acordeón una canción polaca llamada "Mala blekitna chusteczka" (pequeño pañuelo azul). Trata sobre un hombre solitario que vaga por el mundo pensado en su amor que se ha ido, y de quien sólo conserva un pañuelo.
Se construyó una versión de la jeringuilla del Dr. Schreber de aproximadamente un metro de largo, para filmar con detalle primeros planos.
De todo el rodaje, sólo durante dos días se rodó en exteriores a plena la luz del sol, el resto del tiempo se hizo en decorados.
Ganó el premio Saturn a la mejor película de ciencia ficción. Además fue nominada en las categorías de mejor director (Alex Proyas), mejor guión (Alex Proyas, Lem Dobbs y David S. Goyer), mejor vestuario (Liz Keogh), mejor maquillaje (Bob McCarron, Lesley Vanderwalt y Lynn Wheeler), y mejores efectos especiales (Andrew Mason, Mara Bryan, Peter Doyle y Tom Davies).
Fue nominada a los premios Hugo a la mejor presentación dramática (Alex Proyas, Lem Dobbs y David S. Goyer).
Existe una película anterior también titulada Dark City (1950), protagonizada por Charlton Heston y que pertenece al cine negro.

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Friday, April 17, 2020

La Roca

"Usted es el Rocketman."

Este artículo contiene explosivos spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un grupo de mercenarios asalta la prisión de Alcatraz, y coloca una batería de misiles apuntando hacia San Francisco. Su amenaza es que los dispararán si el gobierno no atiende a sus exigencias. El único preso fugado de la famosa cárcel, y un experto en armas químicas, serán la única alternativa para desbaratar sus planes.

ASALTO A ALCATRAZ
David Weisberg y Douglas Cook (Doble traición) escribieron a cuatro manos el guión de La Roca (The Rock, 1996), y contaron con la ayuda del padrastro de Weisberg, quien había trabajado para Seguridad Nacional en los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush, y puso a los guionistas en contacto con expertos en armas químicas. Fue idea de Weisberg y Cook que el gas VX de la película estuviera contenido en esferas encadenadas de color verde, "para darle un interés visual y hacerlas parecer peligrosas," afirmaba Weisberg.
El guión fue comprado por Disney para su productora subsidiaria Caravan Pictures, pero después de un tiempo, el presidente de Walt Disney Studios, Joe Roth, transfirió el proyecto a Jerry Bruckheimer y Don Simpson, quienes accedieron hacerse cargo de él a cambio de poder realizar cambios en el guión. La película fue lanzada entonces a través de Hollywood Pictures, otra compañía de Disney.
A partir de ese momento varios guionistas meterían mano al guión. Se contrató a Mark Rosner para labores de reescritura. Aaron Sorkin también participó en el guión encargándose de reescribir los diálogos, sin ser acreditado por ello. Y Quentin Tarantino también hizo un trabajo de reescritura sin acreditar.
Le ofrecieron el proyecto a Tony Scott, pero lo rechazó porque prefería rodar Fanático (1996). Así la película pasó a otro de los directores de la casa de Bruckheimer y Simpson, Michael Bay, recién salido del éxito de Dos policías rebeldes (1995). Inicialmente Bay rechazó la oferta. "La historia no era lo suficientemente seria para mí," declararía el director. Después de seis meses, cuando se lo volvieron a ofrecer sí aceptó a cambio de un sueldo de 2 millones de dólares.
El guión siguió cambiando y el siguiente guionista en sumarse al proyecto fue Jonathan Hensleigh (Jungla de cristal: La venganza), que fue el encargado de escribir el guión de rodaje. "La Roca tenía un concepto bastante estrafalario," confesaba Hensleigh. "En cierto modo, era bastante ridículo. Pero para mí realmente funcionó." Pese a estar colaborando con Bay durante nueve meses, el guionista no fue acreditado por su trabajo por la WGA. Bay llegó a escribir una carta de protesta al gremio, diciendo que el resultado de su proceso de arbitraje era, "una farsa, una parodia. Me avergüenza." Y el director añadiría que, "ninguna persona objetiva pudo leer el guión de rodaje de Hensleigh, compararlo con los guiones de los escritores previos y llegar a esta conclusión."

REPARTO
Bruckheimer le ofreció el papel de Stanley Goodspeed a Arnold Schwarzenegger, pero el actor lo rechazó ya que el guión no estaba terminado, sólo tenía 80 páginas y estaba lleno de anotaciones a mano y garabatos (el actor admitió posteriormente que se arrepintió de su decisión). Nicolas Cage se hizo con el papel a cambio de un sueldo de 4 millones de dólares. La elección del actor fue cuanto menos curiosa en aquel momento, ya que venía de un cine más independiente y su anterior película, Leaving Las Vegas (1995), le había granjeado un Oscar al mejor actor. "Nadie pensaba que pudiera hacer películas de acción," se sinceraba Cage. "No era la elección más probable. Así que era un reto." Cuando se unió al proyecto, el guión aún no estaba terminado y pudo aportar ideas para su personaje.
El papel de John Patrick Mason se lo ofrecieron a Sean Connery, pero si bien al escocés le llamó la atención el nivel de acción de la película, inicialmente no le gustó tanto su papel. "No tenía nada que lo hiciera atractivo," recordaba el actor. "Era un preso que había escapado de Alcatraz, pero sin ningún tipo de historia detrás que lo hiciera interesante. No daba para más, no dejaba paso a la imaginación. Sólo estaba para pegar a todo el mundo, romper cuellos, y saltar arriba y abajo. Mi objetivo fue cambiarlo radicalmente para que su química con el personaje de Nicolas Cage funcionase al cien por cien. No sólo limitarle a la acción, sino darle un poco de humor y más capacidad de relacionarse. Lo convertimos de americano a británico, le dimos un pasado militar y una previa experiencia como agente secreto." Esos cambios en el personaje fueron idea del actor. Y aunque costó convencerle, tras seis semanas en Londres trabajando con él en el guión, aceptó el papel. El actor se embolsó un cheque de 12 millones de dólares, y además se convirtió en productor ejecutivo de la película, lo que le daba derecho de aprobar al director, también al resto de actores, y dar el visto bueno al montaje final. Connery quiso que se reescribiesen muchos de los diálogos de su personaje, y para ello se contrató a los guionistas Dick Clement y Ian La Frenais (Los Commitments), quienes terminaron trabajando en la mayoría de los diálogos de la película. Ambos tampoco fueron acreditados por su labor.
Tras fichar a Cage y Connery contrataron a Ed Harris para interpretar al villano de la función, el General Francis X. Hummel. El protagonista de El show de Truman ganó 2 millones de dólares por su papel. Dom Simpson fue el responsable principal de la creación del personaje, tomó la figura del coronel David Haskell Hackworth, quien criticó la planificación de los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam, y la aunó con información que obtuvo del programa 60 minutos, que hablaba de la negativa del gobierno norteamericano a reconocer a los soldados que habían muerto en misiones encubiertas en el extranjero, así surgió el excelente villano que es Hummel.
El resto del reparto se formó con caras más o menos conocidas, John Spencer (como el director del FBI Womack), David Morse (en la piel del mayor Tom Baxter), William Forsythe (interpretando a Ernest Paxton), Michael Biehn (como el comandante Anderson), Vanessa Marcil (dando vida a Carla Pestalozzi, la novia de Goodspeed), John C. McGinley (en el papel del capitán Hendrix), Gregory Sporleder (como el capitán Frye), Tony Todd (hizo lo propio como el capitán Darrow), y Bokeem Woodbine (se hizo cargo del papel del sargento Crisp).

RODAJE
El rodaje de La Roca se inició el 30 de octubre de 1995 y terminó el 22 de febrero de 1996, teniendo lugar principalmente en la ciudad de San Francisco, y en la propia prisión de Alcatraz. Los interiores se rodaron en los Sony Pictures Studios en Culver City. Inicialmente se planteó crear decorados de Alcatraz y rodar las escenas de la prisión en los platós de Sony. "El estudio dijo, 'Ve a Alcatraz, date una vuelta y rueda unas cuantas tomas'," recordaba Bay. "Así que hice el tour, volví y les dije que quería rodar allí gran parte del film... Se quedaron con la boca abierta."
Para poder filmar en la prisión tuvieron que conseguir permisos a través del "National Park Service", para ello presentaron el guión y como Alcatraz es un santuario de aves, tuvieron a una persona supervisando la producción para garantizar que no se disparaban armas de fuego cerca de los pájaros que habitan en la isla.
La decisión de rodar en "La Roca" marcó el curso del rodaje e hizo más difícil el mismo. "En Alcatraz no había agua corriente ni electricidad," admitía Bruckheimer. "Teníamos funcionando cinco generadores continuamente y kilómetros de cable por toda la isla. Todo el material y la comida tuvo que ser traído expresamente. Se descargó a base de grúas y fue llevado a mano de edificio en edificio. Para colmo, como es un parque nacional, no se podía clavar ni un simple clavo." Para sacar adelante la producción se necesitaba de un gran número de personas, algunos días llegaron a tener un equipo de más de 200 personas.
Y el tiempo cambiante de la bahía de San Francisco complicó todavía más las cosas. "Fue una pesadilla," afirmaba Bay. "Sale el sol y sólo minutos después la niebla se presenta y no te deja ver nada. Esto ocurre de tres a cuatro veces en una hora. Tantos cambios de luz son terribles, pero convierten a la isla en un lugar muy místico."
Las visitas turísticas no se interrumpieron durante el rodaje. Y así cada día cerca de 4.000 personas visitaban la isla. Sólo durante tres días de diciembre de 1995, los turistas no pusieron el pie en ella, y fue debido a una huelga general del gobierno federal.
Toda película de acción es peligrosa de filmar y el rodaje de La Roca estuvo lleno de momentos de riesgo. Como la escena en la que Mason y Goodspeed para evitar una explosión provocada por los villanos, se sumergen en el agua. La escena, rodada en el plató nº 30 de los Sony Pictures Studios, fue realizada por los propios actores, quienes aguantaron la respiración bajo el agua mientras unas máquinas lanzaban fuego en la superficie. A Bay le costó convencerlos para que hicieran la escena, sobre todo a Connery. Para reducir al mínimo los riesgos, había buzos en el set durante todo momento. "Fue muy aterrador," admitía Cage. "Y a Sean no le gustó."
Hubo escenas que no salieron según lo previsto. Por ejemplo, la de la mina estaba originalmente planificada como una gran persecución con carretas que colgaban de un riel del techo, pero tuvo que reducirse porque se quedaron sin dinero. En otro momento del rodaje, el asesor técnico Harry Humphries llegó al set, y se encontró a un hombre suspendido en el aire y ardiendo, pensando que era algo real agarró un extintor y trato de apagarlo, estropeando la toma. Y cuando rodaron la escena en la que Womack es arrojado por Mason desde la terraza del Fairmont Hotel de San Francisco, el hotel recibió multitud de llamadas de transeúntes que vieron a un hombre colgado de su fachada.
Bay no lo tuvo fácil durante el rodaje, en una ocasión fue despedido durante unas pocas horas y amenazado con una demanda de 60 millones de dólares, al negarse a eliminar la escena en la que los SEAL entran en Alcatraz bajo el agua, tal y como quería el estudio. Al final estos cedieron, y Bay pudo seguir en la película.
La secuencia más recordada de La Roca, la persecución por las calles de San Francisco, sólo fue incluida después de que en los primeros pases de prueba se revelara que en la película había un gran bajón de ritmo. Bay dio rienda suelta a su apetito por la destrucción y a las escenas adrenalíticas, componiendo una de las mejores persecuciones que se recuerdan. Conseguir los permisos para rodar en las calles de San Franciso requirió de un gran número de firmas. Los problemas vinieron cuando se retrasaron en el calendario de rodaje, lo que provocó que tres ejecutivos de Disney fueran al set para hablar con Bay. Cuando Connery se enteró de ello, se ofreció a acompañar al director a la reunión (vestido con su ropa de golf) y lo defendió delante de ellos, alabando su trabajo. Nada como tener a James Bond de tu lado para que te dejen en paz.
Y es que Connery ayudó mucho a Bay durante el rodaje, quien por aquel entonces era un joven director inexperto. Bay había tenido que rodar con mucha rapidez Dos policías rebeldes (1995), donde la falta de dinero y tiempo hacían prácticamente imposible los ensayos. El director tenía previsto acometer La Roca de la misma forma, pero Connery, "me enseñó como ir más despacio y ensayar la escena con los actores," recordaba Bay. "Me enseñó mucho. Su ética de trabajo era increíble."
Por su parte, Cage aportó muchas cosas a su personaje, así como algunas de sus frases (el popular, "En el nombre de los testículos del minotauro", en la versión original, "In the name of Zeus' Butthole!", fue una improvisación suya). Cambió el nombre del personaje de Bill Goodspeed a Stanley Goodspeed. Fue idea suya que su personaje vomitase tras recibir la noticia de que lo enviarán a Alcatraz. Así como que nunca dijera tacos. Escribió antes de rodar, su diálogo para la escena en la que uno de los soldados le apunta a la cabeza. Tenía unas tarjetas con las frases que iba leyendo. Inicialmente Bay se opuso al uso de las tarjetas, pero después que el actor le explicara que era un truco que llevaba utilizando desde hacia años en caso de apuro, el director accedió.
El 19 de enero de 1996, la producción sufrió su mayor golpe, cuando recibieron la noticia de la muerte de Don Simpson. El productor fue hallado en su casa, sentado en el inodoro, siendo la causa de su muerte un fallo cardíaco (seguramente resultado de toda una vida de adicción a las drogas y el alcohol por la que era famoso). Bruckheimer trató de no dar la noticia a la gente del equipo en el momento, pero sin querer Cage le reveló a Bay lo sucedido. El rodaje continuó al día siguiente, sin apenas perder tiempo. "Así es como lo hubiera querido Don," declaró Bruckheimer.
La Roca se estrenó el 7 de junio de 1996 en Estados Unidos (tras una première en Alcatraz el día 3 de junio) y fue todo un éxito. En su país de origen recaudó unos excelentes 134.069.511 de dólares (séptima película más taquillera de 1996 en Estados Unidos) y la cifra final a nivel mundial fue de 335.062.621 de dólares (lo que la convirtió en la cuarta película más taquillera del año). Nada mal para una producción que costó 75 millones de dólares.
La película recibió una nominación al Oscar en la categoría de mejor sonido (Kevin O'Connell, Greg P. Russell y Keith A. Wester), premio que perdió frente a El paciente inglés.

VALORACIÓN
La Roca es una gran película de evasión y qué mejor lugar para situarla, que en una prisión. Lo original de la propuesta es como invierte las tornas, normalmente asociamos una cárcel con la fuga, pero aquí los protagonistas deben entrar en ella para cumplir su misión. Y si aún por encima esa cárcel es la mítica Alcatraz, la experiencia no podría ser más atractiva.
Lo interesante del planteamiento de la película, es que se crea una gran tensión a que los terroristas puedan disparar los misiles contra San Francisco. Pero el acierto radica en colocar en la ciudad a la novia de Goodspeed, porque así sentimos de una forma más certera el miedo a que se libere el gas, ya que podemos ponerle cara a una posible víctima y sentimos la angustia del agente del FBI, por lo que pueda sucederle a su novia.
Y para darle a la película otro giro y hacerla mejor, todo el comando de Navy SEAL que envían para eliminar la amenaza acaba muerto, y sólo quedan para salvar el día un químico sin experiencia de campo y un experto en fugas sexagenario, quienes recorrerán la isla desactivando los misiles con el gas.
La química entre Connery y Cage es absoluta, en el momento de su estreno sorprendió ver al protagonista de Arizona Baby en un papel de acción, y esa sensación de pez fuera del agua le sienta como anillo al dedo al personaje. Y es que uno de los puntos fuertes de la película es su reparto, pocas veces podemos ver tanto buen actor junto en una película de acción. La lucha dialéctica entre Mason y Hummel es una de las mejores escenas de la película, da gusto ver ese cara a cara entre dos actores de la talla de Connery y Harris.
Más allá de la acción, La Roca es una historia de padres e hijos, Mason quiere reunirse con su hija, y Goodspeed va a ser padre y teme por la vida de su hijo no nato. Sólo si consiguen salir con vida de Alcatraz podrán reunirse con ellos, eso les da una motivación para seguir adelante. A diferencia de otras películas de acción, aquí se preocupan por los personajes. Algo que refleja Hummel, quien a su forma, trata de hacer lo correcto.
Pero es que después las escenas de acción son sensacionales. El asalto inicial al depósito de armas es sólo un aperitivo de lo que vendrá después, pero la película ya te mete en el bolsillo desde el principio. Además la escena sirve para mostrar los efectos del gas VX en las personas, y que comprendamos su peligroso poder. Pero el plato fuerte viene después con la persecución entre el Humvee y el Ferrari, que fue toda una revolución en su momento, nunca se había visto una persecución así, y a día de hoy sigue siendo una gozada. Aunque puede que el mejor momento de la película sea el del Rocketman.
Bay se empezó a consolidar como un director de éxito, con un gran ojo para el cine de acción palomitero. Los buenos auspicios de Dos policías rebeldes se confirmaron en esta película, que supera a aquella en todo.
Y para redondear el conjunto, Nick Glennie-Smith y Hans Zimmer aportan las dosis necesarias de épica a la película con su potente banda sonora.
Pero no todo es perfecto y la película tiene sus fallos. Por ejemplo, el porqué Mason tuvo que aprender la secuencia de las llamaradas de la caldera para fugarse, si cuando vuelve a la prisión con los SEAL abre la puerta que les da acceso desde el interior sin problema. O que en ocasiones Hummel tiene dudas de matar a alguien, pero después no tiene problema en dar la orden de matar a Mason y Goodspeed en los túneles.
La Roca es un chute de adrenalina, tan directo como el que se inyecta en el propio Goodspeed. El nervioso estilo de Bay con la cámara y su vertiginoso estilo visual, convierten a la película en un parque de atracciones entretenidísimo. Es la mejor película de Bay y una de las mejores películas de acción que hayan realizado. Es difícil en cada visionado no quedar atrapado en La Roca.

CURIOSIDADES
El body count de la película asciende a 25 muertos.
La película está dedicada a Don Simpson, quien como comentaba antes, murió durante su producción.
Primera película de la actriz Vanessa Marcil.
Tanto en esta película, como en Armageddon (1998), el presidente de los Estados Unidos está interpretado por Stanley Anderson.
Algunos Navy SEAL están interpretados por auténticos miembros de ese cuerpo.
El director de fotografía de la película, John Schwartzman, es primo de Nicolas Cage.
Sean Connery le pidió a los productores que le construyeran una cabaña en Alcatraz, para no tener que viajar todos los días de San Francisco a la isla, y así lo hicieron.
En el contrato de Connery se estipulaba que sus planos eran los primeros que debían ser filmados en cada escena.
Tanto en esta película como en Armageddon (1998) se incluye la canción "Leaving on a Jet Plane".
En la escena de la mina, eliminaron un plano de Mason apuñalando la mano de Hendrix (John C. McGinley) por ser demasiado espantoso.
La primera escena que rodó Connery fue la de la sala de interrogatorio.
Requirió dos semanas rodar la escena de la muerte de Tony Todd.
El hombre al que Connery roba el Humvee, es el mismo a quien Ed Harris también roba su coche en La búsqueda: El diario secreto (2007). Ambas son producciones de Jerry Bruckheimer protagonizadas por Nicolas Cage y Ed Harris.
Cuando llevaban tres semanas rodando, William Forsythe fue confundido con un extra por una mujer del servicio del catering, quien le llamó la atención por comerse un perrito caliente, algo a lo que los extras no tenían derecho. La mujer llegó a llamar a un guarda de seguridad, que reconoció inmediatamente al actor. "Éste es realmente el recuerdo más divertido del rodaje," admitía Forsythe.
La mayoría de escenas que muestran cazas F/A-18 corresponden a material de archivo del ejército norteamericano.
El horno de Alcatraz está fabricado por "Bay Foundry", un guiño al director de la película.
En el guión original, el mayor Baxter (David Morse) realmente se revelaba contra Hummel y lo mataba de un tiro. Esto fue cambiado en la película.
Bay quiso eliminar la frase, "En el nombre de los testículos del minotauro", pero Cage insistió en que la mantuviese en la película.
Goodspeed mata a Frye metiéndole una bola de gas en la boca, y le suelta un, "¡Cómetela!" (en la versión original "Eat that you fuck!"), pero inicialmente estaba previsto que dijera, "¿Alguna vez te dije que iba a ser padre?", frase que Cage odiaba, y tras comprobarse que no funcionaba, se sustituyó por la otra.
Harry, el ejecutor (1976) se le adelantó a La Roca en la idea de que unos terroristas tomen Alcatraz, algo que sucedía en el clímax de la película protagonizada por Clint Eastwood.

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