Saturday, April 02, 2016

El secreto de la pirámide

"Comienza el juego."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Sherlock Holmes y John Watson se conocen en sus años de colegio y pronto se ven envueltos en una misteriosa serie de asesinatos, que están relacionados con un culto egipcio. Sólo ellos pueden resolver el caso.


SHERLOCK HOLMES Y LA PIRÁMIDE DEL MIEDO
El origen de El secreto de la pirámide (Young Sherlock Holmes, 1985) vino de un encargo que Paramount Pictures le hizo al guionista Chris Columbus, recién salido del éxito de Gremlins (1984). Simplemente le dieron una premisa, la amistad entre Sherlock Homes y el Dr. Watson durante sus años de colegio. De ese simple planteamiento Columbus escribió una historia original, pero tomando la obra de Arthur Conan Doyle como guía. El guionista reconocía que, "estaba muy preocupado por ofender a algunos puristas de Holmes."
Igual por eso la Paramout le pidió permiso a la hija de Conan Doyle, Dame Jean Conan Doyle, para hacer uso de algunos de los personajes creados por su padre, asegurándole que la película sería respetuosa con su obra. Ella dio su consentimiento y además hizo algunas sugerencias sobre el guión.
Con "Young Sherlock Holmes and the Pyramid of Fear" (que era el título original del guión), lo importante para Columbus era explicar "porque Holmes llegó a ser tan frío y calculador, y porque estuvo sólo por el resto de su vida. Eso es porque él es tan emocional en la película, como un muchacho, estaba dominado por la emoción, se enamoró del amor de su vida, y como resultado de lo que sucede en esta película, se convierte en la persona que será después."
En el verano de 1984, Michael Eisner, por aquel entonces presidente de Paramount Pictures, le envió a Steven Spielberg el guión de El secreto de la pirámide. Su intención era clara, que Spielberg fuera el productor ejecutivo de la película. Una vez leyó el guión, a Spielberg no le quedó otra opción que aceptar la propuesta de Eisner. Elemental... El secreto de la pirámide se convirtió así en una producción de Amblin Productions.
Spielberg hizo contribuciones en el guión, relacionadas con las escenas de las alucinaciones que sufren diferentes personajes de la película. Y su implicación fue tal, que también escogió al director del proyecto, siendo el elegido Barry Levinson, una elección de entrada curiosa, porque nunca había realizado una película de aventuras. El director de Parque Jurásico defendía su elección afirmando que, "sentí que Barry era una especie de director de acción-aventura frustrado que siempre había querido una oportunidad para de hacer una historia de aventuras en una película. Pasamos mucho tiempo hablando y él habló sobre el tempo y el ritmo, sobre no tener aire muerto, sin tiempo para encontrar los agujeros en la historia, sólo yendo directamente a través con un montón de energía. Él dijo '¡Me gustaría que esta película fuera bim bam bum!' Estaba convencido que podía hacerlo."
Nicholas Rowe y Alan Cox fueron escogidos entre otros 11.000 jóvenes para interpretar a Sherlock Holmes y John Watson respectivamente. Rowe tuvo que hacer hasta cinco audiciones para conseguir el papel, y tuvo que competir por él, con un por aquel entonces desconocido, Hugh Grant.
Para el papel del entrañable Profesor Waxflatter se consideró originalmente a Trevor Howard, pero éste terminó recayendo en Nigel Stock. Y Brian Oulton reemplazó al inicialmente previsto Maurice Denham en el papel del Maestro Snelgrove.
El resto del reparto se completó con los nombres de Sophie Ward (como Elizabeth Hardy, el interés amoroso de Holmes), Anthony Higgins (como Rathe, profesor y rival de Holmes), Susan Fleetwood (interpretando a la hermana de Rathe), Freddie Jones (dando vida a Chester Cragwitch), Roger Ashton-Griffiths (en el papel del siempre inepto Lestrade) y Earl Rhodes (como el insoportable Dudley).


RODAJE
El rodaje comenzó a finales 1984 y se prolongó durante 13, tenido lugar entre los EMI-Elstree Studios y diversas localizaciones de Inglaterra, principalmente en las ciudades de Oxford y Eton.
La ficticia Escuela Brompton, a la que acuden Holmes y Watson, cobró vida gracias a la suma de Penshurst Place (clase de esgrima), Radcliffe Square (exteriores de la escuela), el Castillo Belvoir (cuando Holmes y Watson ven como Waxflatter intenta hacer volar su máquina voladora), los Colegios Brasenose (exterior de la escuela), Radley (escena de Elizabeth persiguiendo a su perro) y Eton (patio de la escuela y clase donde Holmes es acusado de copiar). Según el diseñador de producción Norman Reynolds, la Escuela Brompton "tiene lo mejor de todos esos lugares."
En los EMI-Elstree Studios se rodaron, entre otras, la pelea final entre Holmes y Rathe, que tiene lugar sobre el Tamesis congelado y las escenas del interior de la pirámide. Y por causa de la dificultad de encontrar localizaciones reales, que mantuvieran la apariencia victoriana del Londres de finales de 1800, llegaron a construir una pequeña parte de la ciudad en el estudio.
Para las escenas navideñas rodadas en Oxford, se usó nieve falsa, la cual mató parte de la hierba de la famosa universidad, Spielberg se encargó de reembolsar el coste de su reemplazo.
Para dar la imagen obesa ligada al personaje de Watson, el delgado Alan Cox tuvo que ganar peso para el papel, para ello se dedicó a comer e ir al gimnasio para así ganar masa muscular, llegando a aumentar 3,5 kilos de peso. Además el actor tuvo que llevar un traje con relleno para terminar de dar la imagen oronda de un perfecto Watson.
Y como todo adolescente, Cox estaba en plena etapa de crecimiento durante el rodaje y antes de finalizarlo había crecido tanto, que en las escenas finales tuvieron que filmarlo a distancia de los demás actores o bien sentado, para disimular su diferencia de altura con las escenas previamente filmadas.
"Quería obligarme a trabajar en el área de los efectos especiales," declaró Levinson. Y la verdad es que se metió de llenó, porque El secreto de la pirámide hizo gala de unos excelentes efectos visuales para la época, convirtiéndose en todo un referente en este campo. El ganador de nueve Oscars, Dennis Muren, fue el supervisor de efectos visuales de la película, los cuales corrieron a cargo de la Industrial Light and Magic, que hizo realidad la última palabra de su nombre, creando lo imposible. Para la ocasión se usaron miniaturas, matte paitings, efectos ópticos, stop-motion, animatronics y unos revolucionarios efectos CGI.
Pixar fue también responsable de los efectos visuales, cuando aún era conocida como The Graphics Group y pertenecía a LucasFilm. El mismísimo John Lasseter participó en la película, creando el momento más recordado de la misma, la escena del caballero de cristal, la cual requirió seis meses para ser completada (su duración es de treinta segundos). Fue el primer personaje generado por ordenador de forma fotorrealista mostrado en una película. "Quería que fuera algo que nadie hubiera visto," afirmaba Dennis Muren sobre el caballero y vaya si lo fue.
Para la secuencia de la alucinación de Watson, en la que es atacado por pasteles que cobran vida, se usaron marionetas, títeres de varilla y animación stop-motion. Spielberg quería potenciar más esta escena e insistió en darle alas con una patata líder de todos los alimentos, pero Levinson era de la opinión de reducir todo lo posible la escena, tras varios dimes y diretes entre ambos, al final prevaleció la opinión de Levinson. Los planos con Alan Cox requirieron de cuatro días para filmarse y toda la escena necesitó cerca de un mes para ser completada.
Y para la escena en la que Waxflatter es atacado por unas pequeñas criaturas demoníacas, se utilizó el sistema go-motion, técnica similar al stop-motion, que crea desenfoques en los movimientos de un títere, haciendo que parezcan más realistas, como aquí se hizo con las alas de las criaturas voladoras.
El secreto de la pirámide fue la primera película en la que utilizó un matte painting digital y fue obra de Chris Evans. Se creó para la escena del caballero de cristal antes mencionada, la pared y la ventana de la iglesia donde tiene lugar la escena, eran mattes pintados por Evans en acrílicos, que después el artista fotografió y escaneó a un ordenador y usando un sistema creado por Pixar, pudo manipularlos digitalmente. Finalmente el caballero digital y la acción real se fusionaron con el matte painting. Gracias a la manipulación digital, Evans pudo hacer que las líneas de mezcla entre la acción real y el matte painting fueran invisibles.
La película fue toda una precursora en el campo de los efectos visuales, luego vendrían Abyss (1989), Terminator 2: El juicio final (1991) o Parque jurásico (1993), pero los logros de éstas no serían posibles sin los adelantos que se crearon en El secreto de la pirámide.
Tales adelantos técnicos fueron recompensados con una merecidísima nominación al Oscar a los mejores efectos visuales (Dennis Muren, Kit West, John Ellis y David Allen), premio que perdería frente a Cocoon (1985).
La película tampoco tendría éxito en la taquilla, recaudando sólo 19.739.575 de dólares en territorio norteamericano, cifra lejos de la esperada e insuficiente, aunque partiese de un presupuesto de 18 millones de dólares.


VALORACIÓN
El secreto de la pirámide es uno de los mejores recuerdos cinematográficos de mi infancia, una de las producciones que guardo más cariño y que de la que he perdido la cuenta de las veces que la he visto. Y es que aventura, romance, acción y misterio se dan la mano de una forma genial.
Levinson, Columbus y Spielberg no se contentaron con hacer simplemente una buena película juvenil, se lo tomaron en serio y crearon una de las mejores películas de aventuras de los 80, realmente ambiciosa, pero al mismo tiempo divertida y extremadamente entretenida.
Pese a ser una película enfocada en el publico juvenil, no resulta infantil (salvo la escena de los pasteles que cobran vida) y no se corta con la violencia o con mostrar momentos fuertes. No olvidemos la muerte de Sophie, la dramática alucinación de Holmes (en la que se muestra a su padre como un adultero), como el Profesor Waxflatter se apuñala a si mismo, la chica sacrificada en la pirámide, a Bobster siendo atacado por un ave que está apunto de comerse o como Mrs. Dribb muere quemada viva. No es lo que uno espera encontrarse en una producción juvenil.
Y se respira respeto por la obra de Doyle, pero al mismo tiempo se le da un nuevo giro al mito de Sherlock Holmes, enfocado más en la aventura, convirtiéndolo en un héroe de acción, muy en la línea de Indiana Jones. No tengo ningún problema con eso, ya que la película funciona de maravilla. Tanto, que la considero una de las mejores películas de Sherlock Holmes que haya dado al cine, junto con La vida privada de Sherlock Holmes (1970) y Asesinato por decreto (1979).
Agradecería que Holmes descubriera la identidad de Rathe, por medio de una deducción, a la que se pudiera llegar con pistas dejadas a lo largo de la película, está claro quien será el villano, pero no me satisface como se sacan de la manga la voz en off de Watson explicando el razonamiento de Holmes, sobre algo que sucedió en el pasado y de lo que nosotros no tenemos información. Parece un recurso de guionista vago.
Hay influencias de El secreto de la pirámide en la saga Harry Potter, que no se pueden obviar. Y no sólo por la participación de Columbus en ambas (fue el director de las dos primeras entregas del jovén mago). Howarts se parece mucho a Brompton, principalmente su comedor, donde se reúnen alumnos y profesores. Ambas son historias de corte británico. Están protagonizada por tres jóvenes, dos chicos y una chica, metidos en grandes aventuras, estableciéndose una historia de amor entre la chica y uno de los chicos. Existe un gran villano al que enfrentarse. Tenemos a un joven alumno llamado a ser una leyenda. Y existen varios personajes que guardan también parecidos más que razonables, el insoportable Dudley sería el Draco Malfoy de la historia, como el anciano Waxflatter haría las veces de Dumbledore y podemos ver similitudes entre los personajes de Rathe y Severus Snape, ambos profesores de los protagonistas, tornados en villanos. Se desconoce si J.K. Rowling se inspiró en El secreto de la pirámide cuando escribió sus novelas, pero está claro que son demasiadas coincidencias para ser sólo azar.
Se razona y explica el porqué Holmes es como es en su edad adulta. Se le dan justificación a muchos aspectos en torno al personaje y lo cierto es que... ¡funciona! Pequeños detalles, como la forma en la que obtiene su pipa, son meras anécdotas, pero otras, tienen un mayor peso especifico. Como que su famoso abrigo pertenecía a Rathe y que tras vencerle toma forma de trofeo para él. O sobre todo, como la muerte de Sophie lo convierte en el ser frío y solitario que será en el futuro. Me gusta que nos muestren primero a Holmes como un joven vitalista y aventurero, para que después los hechos dramáticos ocurridos en la película, le hagan cambiar. La película juega con el conocimiento que tenemos sobre el personaje y que sabemos como será en el futuro, lo que le da una mayor dimensión a la película, que va más allá del guión, humanizando así a un personaje robótico y distante, dándole un alma que no siempre ha tenido.
Además el fin de la aventura supone también el fin de la adolescencia para Holmes y Watson. Cuando termina la película ambos han cambiado, así lo atestigua la voz en off de Watson, la perdida de alguien querido y el enfrentarse a sus miedos, pone fin a esa extraña aventura que es la adolescencia, que da paso a la madurez.
Siempre he considerado El secreto de la pirámide el mejor trabajo tras las cámaras de Barry Levinson, pocas veces se ha visto en la carrera del director la misma inventiva visual (como esos juegos con las sombras tan Spielberg) y sentido del ritmo. Me parece que está por encima de su trabajo en Rain Man (1988), por la que ganó el Oscar, para mí, un premio de lo más inmerecido.
Todo en la película está hecho con mucho mimo. Los efectos visuales fueron revolucionarios, Bruce Broughton realizó una de las mejores partituras de su carrera, la ambientación es excelente y todos los actores, jóvenes o adultos, cumplen sobradamente en sus papeles. Y además la película posee uno de mis diálogos preferidos de siempre, "Holmes, ¿y tú qué?, ¿qué quieres ser cuando seas mayor?" (Dudley), "No quiero vivir solo." (Holmes).
Está claro que me gusta y no es para menos, esta película perfecta para un sábado por la mañana, es uno de los mejores ejemplos del cine juvenil que se hacía en los ochenta. No hay que tener el talento de un gran detective para descubrir como disfrutar de un espectáculo modélico, respetuoso, que es pura evasión, sólo hay que tener ganas de pasárselo bien y es que como dice Holmes, ésta "es una aventura única en la vida."


CURIOSIDADES
El actor Nigel Stock, que interpreta a Waxflatter, había dado vida al Doctor Watson en la serie Sherlock Holmes (1964-68).
La película tiene lugar entre el 12 y el 25 de diciembre de 1870.
Michael Hordern es quien pone voz al Dr. Watson adulto.
Última aparición cinematográfica de los actores Nigel Stock, Lockwood West, Brian Oulton y Willoughby Goddard.
Primera de las tres únicas películas producidas por Amblin Entertainment, en la que se puede escuchar la música compuesta por John Williams durante su logo. Las otras dos son Esta casa es una ruina (1986) y El color púrpura (1985).
Nicholas Rowe realizó un cameo en Mr. Holmes (2015), película centrada en la vejez de Sherlock Holmes.
Tras los créditos finales existe una secuencia en la que no sólo se revela que Rathe sigue vivo, si no que además cambia su nombre por el de Moriarty.


La secuencia de los títulos de crédito iniciales, en los que una sombra se mueve por las calles de Londres, es un homenaje a los créditos de las películas de Sherlock Holmes protagonizadas por Basil Rathbone y Nigel Bruce.
El actor Ralph Tabakin participó en todas las películas de Levinson desde Diner (1982) hasta Liberty Heights (1999). En esta película tiene un cameo como el policía reflejado en una ventana, cuando el ingenio volador tripulado por Holmes y Watson, pasa por encima de su cabeza.
Anthony Higgins (Rathe) dio vida a Sherlock Holmes en la película para televisión El regreso de Sherlock Holmes (1993).
Fue el debut como productor cinematográfico del actor Henry Winkler. Había ejercido como productor ejecutivo anteriormente, pero nunca como productor como tal.
En 1987 se creó un videojuego para la plataforma MSX de título "Young Sherlock: The legacy of Doyle", que fue creado exclusivamente para el mercado japonés.
El popular mago David Copperfield utilizó la banda sonora de la película para algunos de sus números del especial de televisión The Magic of David Copperfield XIII: Mystery on the Orient Express (1991).
A su llegada a vídeo, la película fue retitulada en algunos países como "Young Sherlock Holmes and the Pyramid of Fear", retomando su título original y más indianajonesco
Steven Spielberg estudió los efectos visuales tanto de esta película como los de Abyss (1989) y Terminator 2: El juicio final (1991) antes de ponerse manos a la obra con Parque Jurásico (1993).
Cuando Holmes y Watson se conocen, el primero supone que la inicial "J" del nombre de Watson corresponde a James. Ésta es una referencia a una de las contradicciones en las historias de Arthur Conan Doyle, en la mayoría de las cuales el nombre del personaje es John, pero en una de las historias, su mujer le llama James. La inicial en medio del nombre de Watson es "H", a la que Doyle nunca dio explicación. La opinión más extendida es que la "H" corresponde a Hamish, la cual es la variación escocesa de James.
El perro de Waxflatter se llama en la versión original Uncus, que es el nombre de una porción del cerebro, la cual guarda relación con convulsiones que son precedidas de alucinaciones, las cuales tienen una gran importancia en la película. 
Stephen Norrington, futuro director de Blade (1998), fue el supervisor de los animatronics.
Alan Cox (Watson) es hijo de Brian Cox (El caso BourneX-Men 2, Braveheart).
La película tiene una clara influencia dickensiana, no sólo por acontecer en Navidad, hay que sumarle los nombres de los personajes, que guardan una clara inspiración a los de Charles Dickens, como Rupert T. Waxflatter, Chester Cragwitch, Mrs. Dribb, Bentley Bobster y el reverendo Duncan Nesbitt. Además en la película existe una "Curio Shop", posiblemente influenciada por "The Old Curiosity Shop", una de las novelas del escritor británico.

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Thursday, March 03, 2016

Permanezca en sintonía

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un matrimonio, cuyo marido es un adicto a la televisión, es transportado a un mundo televisivo demoníaco, donde para salir con vida, deberán saltar de un programa de televisión a otro, si no quieren perder sus almas.



TELEVISIÓN INFERNAL
El dúo de guionistas Tom S. Parker y Jim Jennewein (antiguos redactores publicitarios) vendieron su guión de Permanezca en sintonía (Stay Tuned, 1992) a la "Morgan Creek Productions" en 1990, por la sorprendente cifra de 750.000 dólares, sorprendente por ser su primer guión, que se convirtió en uno de los libretos más caros de la historia. El guión lo escribieron durante 9 meses, durante los fines de semana y momentos en los que tenían tiempo libre. Jennewein era un director creativo asociado de la agencia publicitaria "Speer, Young and Hollander" y Parker era redactor de la agencia publicitaria "Saatchi and Saatchi". En el guión también participó Richard Siegel redactor de la agencia publicitaria "Bozell", como consultor creativo, quien se ganó un crédito como co-autor de la historia.
Tras vender el guión de Permanezca en sintonía, Jennewein y Parker dejaron sus trabajos en sus respectivas agencias para convertirse en guionistas y de hecho, durante un breve espacio de tiempo fueron los guionistas de moda de Hollywood, se les encargó el guión de Super Mario Bros. (que sería finalmente descartado), suyo fue el guión de Niño rico (1994), participaron en el de Los Picapiedra (1994) y vendieron su guión para Mano a mano con papá (1994) por una suma similar a la de Permanezca en sintonía. Pero desde 1994 no han vuelto a trabajar en ninguna otra película.
Morgan Creek creía tener un blockbuster entre manos y por lo tanto buscaron a un gran director para que se hiciese cargo del proyecto. Se lo ofrecieron a nada menos que a Tim Burton, pero el director de Bitelchús declinó la oferta para hacerse cargo de Batman vuelve (1992).
El proyecto terminó recayendo en Peter Hyams, gran conocido del género fantástico (Atmósfera cero, 2010: Odisea 2), según el director lo que le llamó la atención del proyecto fue, "en primer lugar, vi esta película como algo que nunca había visto antes. En segundo, era un proyecto que vi como una salida para mí, una película al mismo tiempo divertida y ambiciosa. Ser ambas cosas es raro en este negocio." Algunas fuentes afirman que a Hyams le gustó tanto el guión, que "acosó" a los ejecutivos de la productora hasta que le dieron la dirección de la película. Permanezca en sintonía fue todo un reto para el director, "desde un punto de vista puramente cinematográfico, la película ha ofrecido casi todos los desafíos que puedas posiblemente imaginar. Dentro del contexto de esta única película, hay siete u ocho películas con las que debes tratar."
Y que mejor para protagonizar una película sobre adictos a la televisión que dos caras conocidas del medio televisivo, así entraron John Ritter (Apartamento para tres) y Pam Dawber (Mork y Mindy) en la producción.
Para Ritter la película era "como hacer 17 películas todas en una". Y según afirmaba el actor, le gustó el papel porque, "Roy está enfrentándose al mayor reto de su vida, está yendo de ser totalmente pasivo a alguien que debe tomar las riendas de su vida con sus manos y ponerse en pie por si mismo. Era un gran papel para mí."
Por su parte, Dawber entró en el proyecto con suma facilidad, "mi agente me llamó y me dijo que estaban interesados en mí para la película y que no tendría que hacer una audición," recordaba la actriz. "Leí el guión y pensé que tenía verdadero potencial. Era cómico, pero no tonto y me gustaba la idea que Peter Hyams, este gran director de cine, estaba haciéndola."
El trío protagonista se completó con la participación de Jeffrey Jones. Al actor no le costó demasiado comprender a su personaje, "Spike es un personaje fácil en el que meterse," admitía el actor. "Él disfruta de su trabajo. Realmente le gusta ser el tipo malo. Es malo, lo sabe y le gusta. No puedes equivocarte con un personaje que está tan loco por lo que hace."
El resto de su infernal reparto se completó con los nombres de David Tom y Heather McComb (como los  hijos de los Knable, Darryl y Diane), Bob Dishy (que da vida a Murray Seidenbaum), Eugene Levy (en el papel de Crowley), Erik King (interpretando a trepa de Pierce) y Don Calfa (como Wetzel).


RODAJE
Con un presupuesto aproximado de 25 millones dólares, la fotografía principal se extendió entre el 15 de octubre de 1991 y el 25 de enero del siguiente año. Y tuvo lugar principalmente en los alrededores de Vancouver, aunque las escenas correspondientes al segmento del western, se rodaron en Tucson (Arizona). Y como en muchas otras películas de su carrera, Hyams realizó la doble tarea de director y director de fotografía.
Todo se desarrolló en un buen ambiente y sólo hubo un par de percances durante el rodaje. El primero fue la lesión que sufrió Jeffrey Jones en el manguito rotatorio, filmando la secuencia del partido de hockey sobre hielo.
Y la otra sorpresa inesperada del rodaje tuvo que ver con Pam Dawber, quien tras un mes de filmación descubrió que estaba embarazada."No supimos que estaba embarazada hasta después de la secuencia de lucha libre," explicaba Hyams, "no sé lo que habría hecho si hubiera sabido que estaba embarazada en el momento. Ella tuvo algunas grandes caídas e hizo algunos grandes saltos. Me asustó más de una vez incluso antes de saber que estaba embarazada."
"No sabía que estaba embarazada cuando acepté hacer esta película," declaraba la actriz. "Cuando me enteré me puse a contar los días y pensé, 'Bueno, tal vez pueda salir de ésta'." La actriz consiguió terminar el rodaje ilesa sin sufrir daño alguno, pero tuvo que usar un corset especial para ocultar su embarazo, una vez se le comenzó a notar la barriga.
Por lo demás el rodaje fue de maravilla y primo el buen humor, normal teniendo a John Ritter en el set. "Trabajar con John ha sido un plus," admitía Dawber. "Me recuerda a Robin [Williams] de alguna manera y eso es bueno, porque cuando estás haciendo algo como esto, siempre buscas una broma mejor o una mayor sátira. Con John y Jeffrey estas cosas siempre han estado ahí."
Hyams ratificaba ese buen ambiente, lleno de improvisación, que primó durante el rodaje, "estoy tratando con algunos de los mayores talentos de la improvisación. John Ritter ha sido extraordinario y no puedo decir suficientes cosas sobre Pam y Jeffrey. Realmente han añadido cosas y han creado una atmósfera de accidentes controlados en el set, que es como me gusta trabajar."
Los efectos visuales corrieron a cargo de la compañía "Rhythm and Hues", que bajo la supervisión de John Nelson (en su primer trabajo como supervisor de efectos visuales para una película), creo unos efectos bastante resultones, incluyendo el uso de un primerizo CGI.
Y John Thomas se encargó de supervisar la animación, los animatronics y los efectos especiales físicos. Suya fue la responsabilidad de la explosión del tren, la creación de la máquina del programa "El precio injusto" o el momento en que Spike cae al suelo en una enorme lámpara. "Tuvimos 55 localizaciones y todo era muy complicado," declaraba Thomas. Aunque al principio, el técnico no estuvo seguro de sumarse a la producción, "dudé porque sentí que había una falta de fondos para hacer el trabajo de la manera en la que Peter quería que se hiciese. Así que les hice retrasarse un mes porque quería estar seguro que podría hacer esto bien. Hemos estado con el agua ala cuello en casi todo, pero hemos conseguido llevarlo a cabo."
En un determinado momento de la película Ritter y Dawber se convierten en unos personajes de dibujos animados, que son perseguidos por un gato robot. Este segmento de 6 minutos de duración (y conocido como "Rooney Tunes o "Robocat"), fue dirigido por nada menos que el legendario Chuck Jones, quien creo un corto al más puro estilo "Looney Tunes". "Estaba descrito como una especie de clásico cartoon de Warner Bros.," explicaba Hyams, "así que inmediatamente envié esto a Chuck."
Para Jones fue un reto porque, "estas son personas que han sido humanos y ahora se han convertido en ratones. Eso es muy diferente de ser Bugs Bunny, quien no tiene un pasado como ser humano, o el Pato Lucas o cualquier otro," explicaba el artista. Jones se encargó de diseñar los personajes, llegando a realizar más de 300 bocetos. Salva decir que el resultado final es fantástico, la animación es excelente y captura la esencia de los grandes cortos de Jones para la Warner y MGM.
La película se estrenó en EE.UU. el 14 de agosto de 1992 (sin haberse estrenado previamente para los críticos) y resultó ser un fracaso de taquilla, recaudando tan sólo 10.736.401 de dólares, lejos de las cifras que el estudio esperaba.


VALORACIÓN
El punto fuerte de la película en su divertido "high concept", gracias al cual, su director puede cambiar rápidamente de género y de estilo, dándole una gran agilidad a la película y haciendo que ésta siempre sorprenda y sea diferente a cada escena. Tan pronto estamos viendo una película de cine negro, como pasamos a estar en medio de una historia de espadachines o para al cabo de unos instantes estar metidos en un spaghetti western. Y la película funciona cuanto mejor aprovechados están esos géneros. Por ejemplo, son muy acertados el cartoon, el segmento de espadachines o el de cine negro.
El problema es que en muchas ocasiones, la película termina usando referentes que han pasado de moda, pero que eran populares en el momento de su estreno, como por ejemplo, Wayne's world o Doctor en Alaska. La película en lugar de desarrollar su discurso, se conforma con ser simplemente divertida y meter cuantos más chistes y parodias "diabólicas" posibles mejor. Todo se llena de referencias como "Tres hombres y el bebé de Rosemary", "Saturday Nite Dead" y "Beverly Hills 90666", que se quedan en el territorio de la broma fácil, que poco o nada aportan a la película.
Y el guión tiene algún fallo alarmante, como el porqué en Infierno-Visión están tan preocupados porque los Knable lleguen a sobrevivir las 24 horas, cuando Murray Seidenbaum lleva más tiempo que ellos en el mundo televisivo y nadie se preocupa por ello.
Pero aún así, guarda algunas ideas interesantes, como el genial apunte que el diablo se haya convertido también en un adicto a la televisión, hasta él ha sucumbido a su influjo. O mostrar a una cadena televisiva como un ente maligno cuyo único objetivo es robarnos el alma. Y además posee momentos de un conseguido humor negro que se agradecen, como el segmento de "Atropellando a Miss Daisy", Roy como un dummy de pruebas de coches o el momento más divertido de la película, el gag de "Apartamento para tres", que es impagable.
Pero si realmente hay un momento a destacar de la película, ese el segmento animado creado por Chuck Jones. El maestro crea un corto en la tradición de sus mejores trabajos para la Warner y le insufla verdadera vida a la película, elevando la apuesta de locura que ésta pide a gritos. Si toda la película tuviera ese nivel de ingenio y diversión, estaríamos antes un clásico de la comedia.
La película funciona como un homenaje a diferentes géneros cinematográficos, tenemos a la vez cine noir, ciencia ficción, animación, western, musical o capa y espada. Lo que le permite a Hyams rienda suelta para crear un microcosmos de toda la galería de géneros de los que se compone el cine.
Y podemos ver la influencia de la película en esa obra maestra que es Pleasantville (1998) o el capítulo "Changing Channels" (temporada 5, episodio 8) de la serie Supernatural (2005), plagio total de esta película. Y además se adelantó un año a El último gran héroe (1993).
La película lo deja claro, la televisión es algo diabólico y poco a poco nos vamos convirtiendo en unos seres sin alma, mientras estamos postrados ante ella, viendo programas, muchas veces inapropiados o de mal gusto. Al final, lo que la película nos dice es que básicamente apaguemos la televisión y vivamos la vida, lo cual no es mal consejo.
No es demasiado pretenciosa, manda un mensaje claro e intenta ser lo más entretenida posible, cosa que consigue de sobras, podría dar mucho más de si, pero el resultado final es bastante satisfactorio, ¿queréis un consejo? Sintonizad Permanezca en sintonía.

CURIOSIDADES
En el film Un testigo en silencio (1994) uno de los personajes ve esta película.
Eugene Levy trabajó previamente en una serie también titulada Stay tuned (1976).
En un momento de la película podemos ver al Dr. Strangelove en la sala de control de Infierno-Visión.
Cuando Roy está convertido en un ratón de dibujos animados, escribe una carta a ACME y el sobre en el que la envía tiene un sello con la cara de Chuck Jones.
El videoclip en el que intervienen Roy y Spike, está interpretado por el auténtico grupo hip-hop Salt-N-Pepa.
A Mike Myers y Dana Carvey se les ofreció realizar un cameo como Duane y Garf, para el segmento de "Duane's Underwold", parodia de sus personajes del Saturday Night Live, pero lo rechazaron porque estaban ocupados realizando su propia película sobre los personajes, Wayne's world ¡Qué desparrame! (1992).
En el segmento del combate de lucha libre hace un cameo el ex-luchador profesional 'Captain Lou' Albano, como el presentador del combate. Y el luchador profesional George Grey interpreta a Mr. Gorgon, el luchador con el que se enfrenta John Ritter en la misma escena. Grey era conocido en el mundo del wrestler como "One Man Gang" y "Akeem The African Dream".
Dan Aykroyd fue considerado para el papel de Roy Knable, lo cual da un mayor sentido al segmento de "Atropellando a Miss Daisy".
En el gag de Apartamento para tres, las actrices que interpretan a Janet y Crissy no son realmente Joyce DeWitt y Suzanne Somers, quienes co-protagonizaban la serie con Ritter, se trata en realidad de Roselyn Royce y June Nagy, quienes se hacen pasar por ellas. En el trailer de la película se muestra un plano de dicho segmento y que no fue usado en el montaje final de la película, donde se aprecia mejor que Janet y Crissy no están interpretadas por las actrices originales.
La secuencia de animación ya llevaba seis meses en producción, cuando comenzó el rodaje de la parte en acción real.
Como en la mayoría de películas de Peter Hyams hay un personaje llamado Spota, aquí es el niño que lleva la bicicleta de Darryl, en el programa "La familia Manson".
Estos son todos los programas que pueden verse en Infierno-Visión durante la película: "Tres hombres y el bebé de Rosemary", "Videosádicos de primera", "El precio injusto" ("You Can't Win" en la versión original), programa sin titulo con un monstruo tipo Godzilla, "Liga de lucha libre del inframundo", "Autopsia de los ricos y famosos", "Max Infernal" (parodia del popular anuncio de Maxell), "Sobrexposición en el norte" (parodia de la serie Doctor en Alaska), "De treinta y tantos a perpetua" (parodia de la serie Treinta y tantos), "El silenciador de los corderos", "La familia Manson" ("Meet The Mansons" en la versión original), "Rooney Tunes"/"Robocat", "Embolias diferentes" (parodia de la serie "Diff'rent Strokes" conocida en España como Arnold), "Mis tres hijos de perra" (parodia de la serie Mis tres hijos), el sketch de "El inframundo de Duane" del Saturday Nite Dead (parodia del Saturday Night Live), "Roy Knable: Sabueso privado", "El ejercisista" ("The Exorcisist" en la versión original), "Cerveza Yogi" (anuncio), "Córtenle la cabeza", "Canal de robos desde casa", segmento western sin titulo, "HV ONE News", una parodia de la serie Star Trek: La nueva generación, anuncio de coches con Roy como un dummy de pruebas, partido de hockey sobre hielo Angels vs. Devils, "Atropellando a Miss Daisy", una parodia de Apartamento para tres, una historia de capa y espada sin título, "HVTV Fall Lineup", "Beverly Hills 90666", "I Love Lucifer" (parodia de Te quiero, Lucy), "The Golden Ghouls" (parodia de la serie Las chicas de oro), "Murder She Likes" (parodia de la serie Se ha escrito un crimen), "Facts of Life Support" (parodia de la serie The Facts of Life), "Fresh Prince of Darkness" (parodia de la serie El príncipe de Bel-Air), Unmarried With Children (parodia de la serie Matrimonio con hijos) y "David Dukes of Hazard" (parodia de la serie El sheriff chiflado).

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Tuesday, February 02, 2016

Vestida para matar

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Kate Miller es una mujer insatisfecha con su vida sexual matrimonial e intenta tener un affair con otro hombre. Tras conseguirlo es asesinada por una misteriosa mujer. El crimen es presenciado por una prostituta, que se verá implicada en la investigación del asesinato, con la ayuda del hijo de Kate. 


A LA CAZA
A finales de la década de los 70, Brian De Palma estaba muy interesado en filmar El príncipe de la ciudad (1981), adaptación de la novela policiaca de Robert Daley, pero no conseguía que el proyecto saliese adelante. Fue en ese momento de frustración, en el que el director escribió el guión de Vestida para matar (Dressed to Kill, 1980). "La historia se me ocurrió enseguida; la escribí de un tirón en mi casa, en la mesa de la cocina," declaraba De Palma. Eventualmente sería Sidney Lumet quien terminaría dirigiendo El príncipe de la ciudad.
La película surgió principalmente de las ideas que De Palma había desarrollado para su nunca realizada adaptación de la novela "A la caza" de Gerald Walker. Al argumento principal del policía que se introduce en el mundo del sadomaso gay, para atrapar a un asesino, De Palma le había añadido dos tramas adicionales, una sobre una madre de familia que intentaba ligar en un museo y terminaba encontrando a un hombre, y otra que trataba de un hombre que nunca se separaba de su cámara.
Como es sabido, A la caza (1980) terminó siendo dirigida por William Friedkin, pero De Palma aprovechó esas dos tramas que había ideado y creó con ellas un nuevo guión que terminaría dando pie a Vestida para matar. Pero faltaba el núcleo central de la historia, la cual se terminaría centrando en un personaje transexual. "La primera vez que oí hablar de esas operaciones de cambio de sexo fue en un programa de entrevistas en televisión," recordaba el director en el excelente libro "Brian De Palma por Brian De Palma". "A finales de la década de 1970 se invitaba cada vez más a los transexuales a emisiones de este tipo. Por lo demás, en Vestida para matar, Michael Caine ve el programa que más impresión me causó a mí: el Donahue Show. Salía un ex periodista de Chicago que se había operado y era ya una mujer. Enseguida pensé que un transexual era un ser muy extraño. Bien pensado, sentirse mujer dentro de un cuerpo de hombre es algo parecido a la esquizofrenia. Empecé a leer todos los libros que encontré sobre transexuales. Luego me inventé la historia de un travestí que quiere cambiar de sexo y reprime tanto su faceta de varón, que acaba asesinando a todas las mujeres que tiene la mala suerte de provocarle una erección. La idea de hacer que ese personaje fuera psiquiatra surgió más adelante."
De Palma volcó en el guión varias experiencias personales. Según reconocía, él mismo se dedicaba a ligar en museos en su época de estudiante, como hace Kate en la película. Las escenas con el psiquiatra se basan en sus propias visitas como paciente. De Palma afirmó que el personaje de Peter era él mismo, ambos son unos obsesos de la tecnología y como Peter, el director en su juventud, utilizó su equipo fotográfico para seguir a una persona, en su caso a su padre, para buscar pruebas de su presunta infidelidad. Y el momento en el que Kate descubre que su amante padece de una enfermedad venérea, De Palma la extrajo de una vivencia real, a una amiga suya le comunicaron delante del director, que había contraído una de esas enfermedades.
El guión de Vestida para matar salió a subasta y despertó el interés de varias productoras, siendo finalmente vendido a Filmways Pictures por 200.000 dólares. El proyecto avanzó rápidamente, en seguida George Litto se sumó a la producción en calidad de productor y en poco tiempo se dio luz verde a la película.
El papel del psiquiatra Robert Elliott se le ofreció a Sean Connery y pese al interés del actor, no pudo aceptarlo por estar ligado ya a otra película. Michael Caine entró en el proyecto porque contactó con él la agencia ICM, que representaba a De Palma. Caine necesitaba urgentemente de un éxito tras acumular varios fracasos de taquilla. El actor bromeaba sobre su participación en el película haciendo gala de su típico humor británico, "¿quién hubiera pensado que el papel que rescataría mi carrera en ese punto sería el de un psiquiatra travesti que se convierte en asesino?"
De Palma le ofreció el papel de Kate Miller a Liv Ullman, pero la actriz consideró la película muy violenta y lo rechazó. Quien sí lo aceptó fue Angie Dickinson, actriz a la que el director conoció en el Festival de Montreal y de la que era fan.
El director de Carrie escribió el papel de Liz expresamente para Nancy Allen, quien por aquel entonces era su mujer. Según la actriz, lo peor de la película fue llevar la lencería negra que luce al final de la película.
Keith Gordon se llevó el papel de Peter Miller por delante de Matt Dillon o Cameron De Palma (sobrino del director). Actor y director ya habían trabajado juntos en Una familia de locos (1980). Y Dennis Franz, que también era un conocido de De Palma (La furia, Impacto, Doble cuerpo), consiguió el papel del detective Marino, después de rechazarlo Paul Mazursky, quien se encontraba ocupado en su propia película como director Willie y Phil (Una almohada para tres) (1980).


VESTIDOS PARA MATAR
Con un presupuesto de 6,5 millones de dólares, el rodaje tuvo lugar en diferentes localizaciones de Manhattan (Nueva York) en otoño de 1979. Aunque los interiores del museo se rodaron en el "Philadelphia Museum of Art", ya que la producción no consiguió los permisos necesarios para rodar en el MET de Nueva York, aunque los exteriores sí se rodaron allí.
De Palma creó minuciosos storyboards para ayudarle a componer algunas complejas secuencias de la película y que facilitaron mucho su trabajo durante el rodaje, por ejemplo, eso fue crucial en la secuencia del asesinato en el ascensor. Aunque hubo una escena que no filmó tal y como tenía previsto, la del flirteo en el museo, ésta inicialmente era más corta y De Palma la modificó sobre la marcha. La secuencia tenía una voz en off de Kate, pero el director prefirió eliminarla y explicar toda la escena de forma visual, por lo que terminó alargándola para conseguirlo.
Michael Caine sólo tuvo que vestirse de mujer en una escena, aquella en la que intenta matar a Liz en su consulta al final de la película. Para el resto de las escenas en las que aparece Bobbi, se contrató a la actriz Susanna Clemm, quien también interpreta a Betty Luce, la mujer policía que sigue a Liz. Para hacerse pasar por Caine, la actriz llevaba una nariz postiza hecha a partir de un molde de la del actor.
El protagonista de La huella no disfrutó realmente de rodar su escena como mujer, tal y como relataba en su autobiografía, "mi primer problema, y el más apremiante, fue el vestuario. Tenía que disponer de todo un equipo de ropa femenina, incluyendo la interior y las medias. Nunca había usado ropa femenina, lo juro, y mi primera preocupación era no convertirme en un travestido auténtico. Esto me inquietaba tanto que me negué a utilizar bragas (porque nadie iba a verlas) y conservé mis propios calzoncillos a guisa de blindaje contra la pérdida de masculinidad. No tenía por qué haberme molestado. Odiaba disfrazarme de aquella manera y, como observó mi agente, Sue Meyers, cuando más tarde vio la película 'No te enfades, Michael, pero como mujer eres una mierda'. El segundo obstáculo fue afeitarme las piernas. Esta tarea había que repetirla a menudo, pues aquellos pelos parecían crecer mucho más deprisa que los de mi barba. Me repugnaba llevar peluca y nunca conseguí dominar los zapatos de tacón. También odiaba el lápiz de labios: me ensuciaba los cigarros. En resumen, era un fracaso como mujer."
Aunque el actor quedó encantado con la película y por trabajar con De Palma, "adoro Vestida para matar. [Brian] fue genial. Es el director más experto técnicamente con el que he trabajado."
Esto me lleva a una de las más famosas anécdotas del rodaje, que estuvo protagonizada por Caine y De Palma, y gracias a la cual el actor pudo confirmar la fama de persona fría que tenía De Palma. Al rodar la secuencia final en la que se descubre la verdadera identidad de Bobbi, Caine tenía que caerse al suelo y ponerse a gritar como un loco. Cuando terminaron de rodar la escena, De Palma ayudó al actor a levantarse del suelo y le devolvió la colilla del cigarrillo, que el actor estaba fumando antes de filmar la escena y que éste le estaba guardando. El director sacó una cerilla y se lo encendió. El pequeño gesto emocionó al actor, ya que el director nunca había sido tan amable con él. Después de ver lo ocurrido miembro del equipo se le acercó al actor y le dijo "No hay duda de que te aprecia de verdad. Nunca le he visto ser tan emotivo con nadie." Esto hizo emocionar aún más al actor. 
Para rodar la famosa secuencia inicial en la que Kate fantasea con una violación en la ducha, se utilizó a una doble para los planos más explícitos, fue la modelo y ocasional actriz Victoria Johnson de 23 años, quien se hizo pasar por Angie Dickinson. Los productores mantuvieron la ilusión que la actriz había rodado personalmente las escenas de desnudo (a sus 48 años), pero la prensa pronto lo desmintió,  revelando la verdad del engaño.
Y otra escena trajo problemas para la actriz, aquella en la que tiene un encuentro sexual con un desconocido en un taxi. La secuencia se rodó en exteriores de Nueva York, de modo que Dickinson tuvo que enfrentarse con el hecho de tener a varios mirones observándola mientras rodaba la escena, lo peor es que la reconocieron y le lanzaban gritos como, "muy bien, mujer policía", en referencia a su papel en la serie La mujer policía (1974-78). "En mi vida he pasado más vergüenza," declaró la actriz.
De Palma tampoco lo tuvo fácil con el montaje de la película. Dada la carga erótica y violenta de la que hace gala, la MPAA le dio una calificación "X" al montaje original. El director se vio obligado a recortar varios planos (aproximadamente unos 30 segundos de metraje) para conseguir la calificación "R". No fue hasta el tercer montaje de la película que consiguió dicha calificación. Se cortaron principalmente, planos de la escena inicial de la ducha que mostraban la vagina de la protagonista, los planos más explícitos del asesinato del ascensor, algunas líneas de diálogo subidas de tono de la conversación entre Liz y el Dr. Elliott en su consulta y dos planos del momento en que le cortan la garganta a Liz en su sueño. En Europa pudimos disfrutar del montaje original de la película.
La película se vio acompañada en su estreno por protestas de las ligas feministas, que alegaban que la película promovía la violencia contra las mujeres. Los grupos "Women Against Violence Against Women" (WAVAW) y "Women Against Pornography" (WAP) formaron piquetes delante de los cines donde se proyectaba la película, con la intención disuadir a los espectadores que la vieran y así boicotearla. Sus pancartas lucían esloganes como "La violación no es una fantasía, es una pesadilla" o "La violencia no es sexy, es real". Esto ocurrió en ciudades como San Francisco, Boston, Los Angeles y Nueva York, sólo en esta última ciudad se organizaron entre 100 y 150 piquetes.
Es posible que toda la polémica ayudase a la película en su carrera comercial. Ya que Vestida para matar se convirtió en uno de los mayores éxitos de la carrera de De Palma. Se estrenó en los Estados Unidos el 25 de junio de 1980 y su recaudación ascendió a 31.899.000 de dólares. El film estuvo en el top 3 de la taquilla durante sus primeras 5 semanas, ocupando el primer puesto durante la semana de su estreno.
Para De Palma esta película fue una experiencia de lo más placentera, "todo salió estupendamente. Acabamos la película dentro del plazo previsto, me llevé muy bien con los actores y la película tuvo mucho éxito," afirmaba el director. ¿Qué más se puede pedir? Incluso las críticas fueron de lo más favorables con la película. Fue un éxito total.


VALORACIÓN
De Palma regresó con Vestida para matar al film de suspense estilo Hitchcock, tras incursiones anteriores con Hermanas (1973) y Fascinación (1976). Aquí perfeccionó su estilo visual ya desarrollado es esos films, llegando al esplendor del mismo. Es posiblemente uno de sus mejores trabajos de dirección, podemos decir que es una de sus películas más puramente "depalmarianas", aunque en conjunto esté lejos de ser su mejor obra.
Personalmente me sorprende lo mucho que gusta esta película, cuando considero que otros films del director son superiores y no reciben el mismo aprecio por parte del público como la antes mencionada Fascinación o Impacto. Creo que tiene ciertos defectos que la separan de ser un gran film, aunque sea uno estimable.
Por ejemplo, su falso final es totalmente fallido, sí crea una sensación de gran desasosiego, pero alarga la película inútilmente sin aportar nada a la trama. En la anterior secuencia en el restaurante, a Liz se la ve con un buen estado de ánimo, pero de pronto tiene esa horrible pesadilla y parece que está profundamente afectada, creo que no está bien justificado, parece metido con calzador para darle un susto más al público. En Carrie De Palma usaba el mismo recurso, pero allí el falso final tenía su sentido, decir que el odio de Carrie seguía vivo hasta después de su muerte y vemos como afectó a las personas cercanas a ella, pero en Vestida para matar no aporta nada.
¿Por qué el detective Marino no sospecha que Liz asesinó a Kate? Ella estaba en el lugar del crimen, la navaja con la que se cometió el asesinato tiene sus huellas, una vecina la ve con la navaja en la mano en el momento del crimen, nadie vio a Bobbi cometer el crimen y además ella no encuentra a su único testigo para que la exculpe. Sería de suponer que el policía sospechase inmediatamente de ella, pero aún así no lo hace.
Y eso me lleva a otra pregunta, ¿por qué el policía sospecha inmediatamente que quien asesinó a Kate es uno de los pacientes del Dr. Elliott? Entiendo que Marino llame al psiquiatra a la comisaria porque fue la última persona conocida que la vio con vida, pero las sospechas del detective no tienen ningún fundamento, sólo las tiene para hacer avanzar la trama, para que Peter escuche esas sospechas con su micrófono, iniciando así su propia investigación (con la consulta del psiquiatra como objetivo) y que sepa además quien es la testigo del crimen (Kate).
Nunca he estado conforme con el enfoque que De Palma da sobre los transexuales. El director utiliza como excusa para construir un relato suspense, el que un transexual padezca un transtorno de doble personalidad, pero parece que De Palma emparenta la transexualidad con la esquizofrenia y eso no es así, veo algo de peligroso en ello, sobre todo en el momento de su estreno, cuando ese tema era no era demasiado conocido y la película podría haber hecho más mal que bien. Simplemente considero que el tema no está todo lo bien llevado que debería.
De Palma filma de una forma genial toda la secuencia del museo, usando sólo imágenes y nunca palabras, pero creo que enrevesa demasiado toda la secuencia con tanta ida y venida de Angie Dickinson, creo que habría funcionado mejor si fuera más corta, llegando igualmente al mismo punto, pero haría la escena más fluida. Pero es una pega menor para uno de los grandes logros de su director, el uso de imágenes por encima de palabras, es uno de los mejores ejemplos que nos ha dado el cine de lo que significa este arte.
Y el asesinato del ascensor es otro hito del cine de De Palma (y el momento cumbre de la película), no sólo por como está filmado, con un increíble uso del montaje, de la cámara lenta y de la música. También por la tensión que se crea y por el uso del tempo cinematográfico. Primero con Bobbi a punto de pillar a Kate cuando entra en el ascensor. Luego como ella se da cuenta que ha olvidado su anillo de boda y tiene que volver a regañadientes a por él. Y terminando con la mirada acusadora de la niña que baja en el ascensor de Kate, que es casi una premonición de lo que le va a suceder. Y tras la aparición de Bobbi, son impagables esos instantes en que Kate y Liz se miran y casi se tocan, mientras la primera agoniza, Kate le pasa un doble relevo a Liz antes de morir, a partir de entonces ella será la protagonista de la película y será además la encargada de vengarla. Llama la atención lo mucho que destaca la sangre sobre la ropa blanca de Liz. Incluso De Palma ha afirmado que es su asesinato preferido de todos los que ha filmado.
Podemos considerar a la película como el "Psicosis" de De Palma (y también el mejor giallo jamás filmado fuera de Italia), ahí están muchas de sus influencias, el asesinato de la protagonista por arma blanca a la media hora de empezar la película, escenas de suspense en duchas (aquí hay dos nada menos) y el asesino resulta ser un hombre travestido, algo que se descubre al final de película cuando va a matar a la protagonista al igual que en Psicosis.
Esas comparaciones con Hitchcock siempre lastran a las películas de De Palma, el director toma las obras del maestro del suspense como puntos de partida para construir sus películas, pero no puede evitar caer en ellas porque éstas forman ya parte de su ADN como director. Esto priva a sus películas de ser obras realmente originales y siempre se ven como copias o variaciones de los films de Hitchcock.
El visionado de la película no podría ser más fascinante, sé que le he puesto muchas pegas, porque no me parece un film redondo, pero está filmado con tal precisión y gusto por el cine, que resulta un entretenimiento de primera. Aquí hay pasión por contar una historia de la mejor forma posible y eso se percibe en cada plano.
Hay detalles de cine puro, como ese sencillo momento de Kate en el museo mirando a la gente de su alrededor y como el director filma un plano de ella, luego de lo que ve y después de su reacción por lo que ha visto, es el montaje llevado a su fuente más primigenia. De Palma toma los recursos básicos del cine para contar una historia moderna, eso es lo que hace grande al director.
Se nota su genio en un momento como el travelling que hace la cámara, cuando Kate sale del museo y que lleva hasta un primer plano de su futuro amante en un taxi, si nos fijamos bien, vemos como De Palma introduce a Bobbi de forma subliminal en dicho plano, ella aparece a mitad de recorrido de la cámara. Es toda una genialidad.
Y como siempre el director utiliza todos los recursos posibles para contar la historia, haciéndola lo más atractiva posible, como el uso pantalla dividida, planos subjetivos, fundidos, fundidos encadenados en pantallas divididas, cámara lenta o dioptrías de enfoque dividido (con las que consigue el enfoque en un mismo plano, de lo que se encuentra en primer plano y en el fondo).
Hay detalles que nos adelantan la identidad del Dr. Elliott como el asesino. Cuando Kate llega por primera vez a su consulta, el psiquiatra está haciendo las veces de secretaría ante la ausencia de ésta, es decir, está ocupando un rol femenino, el mismo que yace oculto en él. Además el arma que usa Bobbi es una navaja de afeitar, un objeto masculino. También le delatan esos momentos en los que se mira en un espejo cada vez que se excita por una mujer, intentando recuperar el control. Detalles sutiles que mejoran la obra.
Aunque hay uno que se les escapa a los protagonistas, en la grabación de Peter descubren que la rubia misteriosa a la que buscan sale de la consulta del Dr. Elliott, pero como éste es Bobbi en ningún momento se la vería a ella entrando en la consulta, sólo saliendo y eso les debería dar la pista para sospechar que el Dr. Elliott es el asesino.
Toda la investigación de Peter no podría ser más entretenida, el personaje le da fuerza a la película y a partir del momento en que toma cartas en el asunto, ésta despega totalmente. Además las armas de Peter son elementos cinematográficos, como la cámara que deja oculta delante de la consulta del psiquiatra o los dibujos que realiza para su plan, que parecen unos storyboards. La película recurre a medios cinematográficos para desarrollar su trama, es como cine dentro del cine.
Normalmente los films de De Palma se mueven en un universo onírico puramente cinematográfico y esta película no es una excepción. La película comienza con una fantasía sexual, con un sueño que se torna en pesadilla y la película termina de la misma forma, con otra pesadilla. El uso recurrente de espejos refuerza esa idea. Incluso la fotografía tiene cierto aire de ensoñación.
En Vestida para matar todo es un juego de apariencias. Creemos que el culpable del asesinato de Kate es una mujer, pero resulta ser un hombre. Creemos que Liz es perseguida por Bobbi, pero lo hace una mujer policía. Creemos que Kate se está masturbando en el baño, pero resulta ser una fantasía sexual sobre una violación. Kate cree que ha perdido al hombre misterioso del museo, pero éste la está esperando en un taxi. Michael Caine es el asesino, pero es una mujer en la mayoría de escenas la que se hace pasar por él. Creemos que Liz es atacada al final de película por el Dr. Elliot, pero sólo es un sueño. En el cine de De Palma nunca hay que creerse todo lo que se ve.
La película conlleva cierta carga moral, Kate es asesinada poco después de haberle sido infiel a su marido, ese desliz lo pagará con su vida. Lo irónico del asunto es que es otra mujer de moral cuestionable, una prostituta, quien tiene que vengarla.
Aunque creo que al final  Vestida para matar no es más que un ejercicio de estilo, un juguete en manos de su director, para crear un complejo mecanismo visual, donde dar rienda suelta a sus intereses cinematográficos y poner en práctica todos sus conocimientos como director. Y no tengo nada en contra de eso. Puede que no sea el mejor film del director, pero supone todo un logro artístico en el campo de la dirección y sirvió para confirmar que De Palma no era un simple alumno de Hitchcock, si no todo un maestro del suspense. 


CURIOSIDADES
La conversación final entre Liz y Peter se rodó en el restaurante "Windows on the World" situado en el desaparecido World Trade Center.
Aunque Angie Dickinson es una de las protagonistas de la película, sólo aparece en ella durante los primeros 30 minutos.
Fue nominada a los premios Razzie, en las categorías de peor director (Brian De Palma), peor actor (Michael Caine) y peor actriz (Nancy Allen). Lo irónico del asunto, es que Nancy Allen fue aquel mismo año nominada a los Globos de Oro, en la categoría de nueva estrella del año femenina, por el mismo papel. Caine por su cuenta se convirtió en el primer actor en ser nominado el mismo año a dos premios Razzie por dos papeles distintos, el otro fue en la película La isla (1980).
La película fue nominada a varios premios Saturn, en las categorías de mejor película de horror, mejor director (Brian De Palma) y mejor música (Pino Donaggio). Y ganó el de mejor actriz (Angie Dickinson).
Al acabar la película Brian De Palma compró los muebles del despacho del Dr. Elliott.
El cuadro del gorila que observa Kate en el museo se llama "Reclining Nude" y es obra de Tom Palmore.
La escena del flirteo entre Kate un un desconocido en el museo dura cerca de 9 minutos, en los cuales no hay ni una sola línea de diálogo.
De Palma filmó un prólogo que posteriormente fue cortado del montaje final. En él se veía a un hombre (el Dr. Elliott) afeitándose todo el vello de su cuerpo y terminaba con él cortándose el pene. El director la eliminó porque según él "era como una redundancia de la escena de Angie en la ducha."
El actor William Finley (El fantasma del paraíso) puso voz a Bobbi en el mensaje que deja en el contestador del Dr. Elliott.
La mujer que escucha escandalizada la conversación entre Liz y Peter en el restaurante es Mary Davenport, que trabajó con De Palma en otros de sus films (Hermanas, Una familia de locos). Vestida para matar fue su última película.   
Fue la también la última película de la actriz Anneka Di Lorenzo.
Dos de los actores de la película trabajaron en la saga Tiburón. Keith Gordon lo hizo en Tiburón 2 (1978) y Michael Caine en Tiburón: La venganza (1987). 
La media de longitud de los planos de la película es 5,9 segundos. 
La consulta de Michael Caine está ubicada en el 162 de la calle East 70th en el Upper East Side de Manhattan.

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