Tuesday, April 13, 2021

Reservoir Dogs

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tras un atraco fallido, que acaba en una masacre, un grupo de atracadores se reúnen en un almacén, con la sospecha de que uno de ellos es un policía encubierto.

ATRACO IMPERFECTO
Para descubrir los orígenes de Reservoir Dogs (Reservoir Dogs, 1992), hay que retroceder a los tiempos del videoclub de su director, Quentin Tarantino, cuando trabajaba en el "Video Archives" de Manhattan Beach. Allí conoció a su compañero y amigo Roger Avary, y juntos comenzaron a trabajar en el guión de una película en 1990, la cual estaría dividida en tres partes. Avary escribió Pandemonium Reigns (historia que terminaría formando parte de Pulp Fiction), Tarantino hizo lo propio con una versión primigenia de Reservoir Dogs, y un tercer director (que nunca existió) se encargaría de la tercera parte. Lo que tampoco existió fue esa película, y al final Tarantino alargó su guión hasta convertirlo en un largometraje.
"Me encantan las películas de atracos," admitía Tarantino. "Así que decidí escribir una. Tenía la idea de una película que no tiene lugar durante el atraco, si no en la reunión posterior. Cuando trabajaba en el videoclub, teníamos un estante que era como un festival de cine giratorio y cada semana lo cambiaba. La semana David Carradine, o Nicholas Ray, o películas de espadachines. Y en una ocasión tuve películas de atracos, como RififiTopkapi y El caso Thomas Crown. Empecé a llevármelas a casa y fue en el contexto de ver una película de atraco cada noche, cuando empecé a pensar que era buen género para darle una vuelta." Así fue dando forma a un guión que renovaría la normas del género. Usando una libreta y un juego de rotuladores fue orquestando durante tres semanas el libreto. Por su parte, Avary se encargó de escribir con Tarantino las frases del programa de radio "K. Billy y sus supersonidos de los 70". El director le dedicó el guión a Timothy Carey, Roger Corman, André De Toth, Chow Yun Fat, Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Melville, Lawrence Tierney y Lionel White.
Para producirla, Tarantino se asoció con Lawrence Bender, quien se convertiría en el productor de muchas de sus películas.
El director estuvo muy justo de dinero durante toda la pre-producción de Reservoir Dogs, pero pudo mantenerse a flote, gracias al dinero que recibió por actuar en la serie Las chicas de oro (1985-92), donde interpretó a un imitador de Elvis, en un episodio doble (aunque Tarantino sólo trabajó en la primera parte). "Así que me pagaron los derechos residuales por ambas partes," explicaba Tarantino. "Y fue tan popular que lo pusieron en lo mejor de Las chicas de oro y obtuve residuales cada vez que lo emitían. Así que me pagaron tal vez, 650 dólares por ese episodio, pero cuando los residuales terminaron tres años después, gané sobre 3.000 dólares."
El guión de Reservoir Dogs (lleno de faltas de ortografía) llegó hasta el director Monte Hellman (Carretera asfaltada en dos direcciones), a través de una amiga suya, que conocía al compañero de cuarto de Bender. Hellman se entusiasmó tanto con el guión, que quiso dirigirlo, y se reunió con Tarantino. Pero el director de Jackie Brown le dijo a Hellman que su idea era dirigir personalmente la película, y se disculpó por hacerle perder el tiempo, pero la reunión fue tan bien, que Tarantino terminó pidiéndole ayuda para llevar a cabo la película. Tarantino, Bender y Hellman llegaron a un acuerdo para ser socios a partes iguales.
Se reunieron con diferentes estudios, y ninguno quiso hacerse cargo del proyecto, el principal problema era que no querían dejar la película en manos de un director primerizo. En caso de no conseguir quien la financiase, Tarantino tenía pensado hacerlo él mismo, ya le había vendido el guión de Amor a quemarropa (1993) a Tony Scott por 50.000 dólares, y además había conseguido 25.000 dólares por reescribir de forma no acreditada la película Sombras del pasado (1991). Así juntó 30.000 dólares, y su idea era rodar la película con una cámara de 16 mm, y con la ayuda de unos amigos (en esa versión alternativa de Reservoir Dogs, Bender interpretaría a Eddie el amable).
Pero no fue necesario llegar a esos extremos, ya que todo cambió cuando Hellman le envió el guión a Richard Gladstein de Live Entertainment, una compañía especializada en directos a vídeo. "Empecé a leerlo y no paré hasta llegar al final," recordaba Gladstein. "Quedé totalmente anonadado." Gladstein, que también conocería en años posteriores una exitosa carrera como productor (El caso BourneLas normas de la casa de la sidra), aceptó producirla a cambio de una condición; que Hellman apoyase a Tarantino, y garantizase que terminaría la película dentro del calendario previsto. Además Gladstein les propuso una lista de 10 actores, y si conseguían a uno solo de la lista, les daría 1,3 millones de dólares, pero si conseguían a dos, aumentaría el presupuesto hasta los 2 millones. En esa lista estaba el nombre de Harvey Keitel, que sería crucial para el devenir del proyecto.
Bender tenía un profesor de interpretación, cuya mujer era amiga del Keitel del Actors Studio. Ella le entregó el guión y la respuesta del actor fue inmediata, le encantó y estaba interesado incluso en co-producir la película. "Después de leer el guión me sentí profundamente conmovido por su contenido," explicaba Keitel. "Es un brillante trabajo sobre la traición, la confianza, y la lealtad que me pareció importante hacer." Gladstein cumplió su palabra y financió la película, poniendo los 1,3 millones para su presupuesto.
Pocos días después de firmar, el Sundance Film Institute se puso en contacto con Tarantino, el guión de Reservoir Dogs que había enviado meses antes, llamó la atención del instituto, e invitaron al director a participar en sus conocidos talleres. Steve Buscemi, quien ya formaba parte del reparto en aquel momento, viajó con Tarantino a Utah, en junio de 1991. Durante dos semanas, el director pudo poner a prueba su guión ensayando con actores y rodando diferentes escenas. Pero la experiencia no comenzó siendo muy positiva, ya que el primer grupo de profesionales que coordinaban el taller, no estaba de acuerdo con la forma de rodar de Tarantino. Por ejemplo, el director de fotografía Stephen Goldblatt (Atmósfera ceroEl secreto de la pirámide) le recriminó a Tarantino que rodase las escenas con tomas largas. Por suerte, en el segundo grupo participó Terry Gilliam, y todo dio un giro de 180º, ya que el ex Monty Phyton apoyó al joven director, y le dio buenos consejos. Tal vez el mejor, como recordaba Tarantino fue, "Él me dijo: 'Quentin, no debes conjurar tu visión. Lo que tienes que hacer es saber cuál es tu visión, y después contratar a personas realmente talentosas. Y es su trabajo crear tu visión'." Tan contento quedó Tarantino con él, que incluyó a Gilliam en los agradecimientos de la película.

REPARTO
Keitel se encargó de interpretar al personaje del Sr. Blanco. Y el resto de actores que dieron vida a los demás colores, formaron un reparto de lo más ecléctico.
Inicialmente Tarantino escribió el papel de Sr. Rosa para interpretarlo él mismo, pero hizo igualmente pruebas con otros actores. Al final las opciones para dar vida al personaje fueron Steve Buscemi y Tom Sizemore, tras ser rechazado por Vincent Gallo. Buscemi hizo dos pruebas, que según confesaba el actor, no fueron demasiado bien, pero Tarantino lo vio en un vídeo de una prueba para Ella siempre dice sí (1991), que le mostró su directora de casting Ronnie Yeskel, le gustó su pinta de criminal y lo contrató para su película. Tarantino por su parte, se quedó con el papel de Sr. Marrón.
Christopher Walken también estaba en la lista de Gladstein, y Keitel habló con él para tratar que diera vida al Sr. Rubio, pero el protagonista de El cazador no aceptó participar en la película. A Tarantino le había gustado mucho un desconocido George Clooney en Surf Connection (1989), y le pidió a Yeskel, también responsable del casting de ese film, que lo llamase para las pruebas, pero hizo una audición tan mala del Sr. Rubio, que quedó excluido. El papel terminaría recayendo en Michael Madsen, que había trabajado a las órdenes de Hellman en La iguana (1988).
Samuel L. Jackson se presentó a una audición para el papel del Sr. Naranja, pero no lo consiguió, aunque causó una buena impresión en Tarantino, quien escribió para él un papel en Pulp Fiction (1994), y digamos que el resto es historia. Tim Roth leyó el guión y quiso participar en la película. "Recibes un montón de guiones y ésta fue la primera cosa refrescante que leí que tenía auténtica energía y algo nuevo," recordaba Roth. "Mi agente me dejó una nota en la portada que decía: 'Mira a Naranja.' Ni siquiera sabía lo que eso significaba." Roth no quiso hacer una prueba, ya que consideraba que no se le daban bien y le dijo a Tarantino que su mejor carta de presentación eran sus anteriores trabajos (venía de varias reputadas películas como Van Gogh o Rosencrantz y Guildenstern han muerto). Ambos se fueron a tomar unas copas y se cogieron una buena borracheara, y a altas horas de la mañana, Tarantino le dio el papel del Sr. Naranja. Lo irónico es que cuando finalmente lo vio en Van Gogh (1990), pensó que Roth estaba horrible en esa película.
Tarantino le ofreció a Chris Penn, hermano de Sean, el papel de Eddie el amable. El actor no estaba atravesando el mejor momento de su carrera, y no se lo pensó dos veces para formar parte de la película. "Estaba en la mierda, necesitaba Reservoir Dogs," admitía el actor. "Esto es lo que necesitaba. Lo descubrí leyendo el guión." El actor perdió peso para dar vida al criminal.
Robert Forster hizo una prueba para el papel de Joe Cabot, el jefe de la banda, y según el actor, hizo una gran audición, pero el papel ya estaba asignado a Lawrence Tierney, a quien Tarantino le había dedicado el guión cuando lo escribió (el director prometió que no se olvidaría de Forster y años después cumplió su promesa, dándole un papel en Jackie Brown). Timothy Carey también hizo una prueba para el papel (y al igual que sucedía con Tierney, el guión estaba dedicado a él). Tarantino era un fan de Tierney, quien había trabajado en películas como Dillinger, el enemigo público nº 1 (1945) y Nacido para matar (1947). Antes de contratarle, Tarantino se encontró con Norman Mailer, quien le había dirigido en Los hombres duros no bailan (1987), y le preguntó por el actor, Mailer le advirtió que tendría problemas con él, pero no preparó a Tarantino para lo que se le venía encima.
El director buscaba a alguien para interpretar al Sr. Azul, y Chris Penn le recomendó al novelista y actor Edward Bunker, a quien conocía desde hacía tiempo, casualmente el director era fan de Bunker, y de esa forma entró en la película.
Kirk Baltz se convirtió en el sufrido policía, que cae en las garras de la banda de criminales.
Ving Rhames hizo una prueba para el papel del policía Holdaway, pero sería Randy Brooks quien lo interpretase.
Entre otros actores que hicieron pruebas y no fueron escogidos estaban David Duchovny (según contaba el actor, Tarantino le dijo: "Me gusta lo que haces, pero no sé si quiero que lo hagas en mi película"), Viggo Mortensen, Seymour Cassel y Jon Cryer (a quien llamaron para que hiciera una prueba para el Sr. Rosa en Nueva York, pero el actor se las apañó para no acudir, ya que tras leer el guión en un vuelo el día anterior, le pareció muy complicado, además no tuvo tiempo para leerlo en su totalidad, y consideró que no iría preparado a la audición).
Otro caso distinto es el de James Woods, Tarantino quería que participase en la película (nunca se ha confirmado en que el papel), y le hizo varias ofertas a su agente, quien nunca se lo llegó a comunicar al actor, y cuando años más tarde Tarantino y él se conocieron, Woods se enteró de toda la historia, y según dice la leyenda, despidió a su agente (aunque esto nunca ha sido realmente confirmado).
Dado el bajo presupuesto de la película, todos los actores trabajaron por el salario mínimo más un diez por ciento para sus agentes (aproximadamente unos 1.800 dólares a la semana). Sólo Keitel cobró un poco más (aún así, un reducido sueldo total de 70.000 dólares), pero su aportación fue crucial para la realización de la película. Tarantino también se apretó el cinturón y sólo cobró 25.000 dólares por su trabajo.

RODAJE
La fotografía principal fue exprés, ya que la película se rodó en tan sólo en 35 días, más exactamente, desde el 29 de julio de 1991, al 31 de agosto del mismo año. El plan de trabajo fue de 5 semanas, rodando 6 días a la semana, y en jornadas de 12 a 13 horas al día.
La película se rodó en diferentes localizaciones de Los Angeles, aunque el epicentro de la misma ocurre en un viejo almacén, que había sido una funeraria. En un ejemplo de buena localización y ahorro de costes, el apartamento del Sr. Naranja estaba situado en la segunda planta del mismo edificio.
Hellman le recomendó a Tarantino, el director de fotografía Andrzej Sekula, que sería contratado, y Reservoir Dogs se convirtió en su primer trabajo para cine.
El presupuesto era tan bajo que los actores tenían que utilizar su propia ropa. Incluso el cadillac amarillo que conduce el Sr. Rubio, era el auténtico coche de Michael Madsen.
Hablando del cadillac, Kirk Baltz le pidió a Madsen que le encerrara en su maletero, para así saber lo que sentiría su personaje, que viaja metido en uno. Madsen accedió y se dio una vuelta por el barrio con Baltz encerrado en el maletero, y al hacerlo se dio cuenta que eso también le ayudaba a meterse en su sádico personaje.
En la secuencia más recordada de la película, la del corte de la oreja, hubo lugar para la improvisación. Fue idea de Madsen, que el Sr. Rubio le hablase a la oreja amputada, y el actor no hizo el famoso baile, hasta el mismo momento de rodar la escena. Y Baltz improvisó la frase: "No lo hagas. Por favor, tengo un niño pequeño", ya que Tarantino le dijo que tratara que Madsen se detuviera por un momento, así que Baltz sabiendo que Madsen acababa de ser padre, soltó esa frase y consiguió el efecto deseado. Ese momento quedó en el montaje final.
Baltz no sufrió daño alguno rodando la escena de la tortura, pero no le sucedió lo mismo cuando rodó la escena previa, en la que el Sr. Blanco y el Sr. Rosa le dan una paliza, ya que en el calor de la escena, Buscemi le dio un auténtico puñetazo en la mejilla. "Me golpeó de lleno," recordaba Baltz. "Inmediatamente se disculpó y no pudo haber sido más amable. En realidad, mi adrenalina era tal, que incluso no llegué a sentirlo."
Tim Roth no lo pasó mucho mejor que Baltz, ya que permaneció dos semanas sobre un charco de sangre. Un paramédico estaba presente, para asegurar que la cantidad de sangre que perdía el Sr. Naranja fuera constante y realista, para alguien que hubiera recibido un disparo. Y si estar sobre un charco de sangre falsa no fuera lo suficiente desagradable, ésta se volvía muy pegajosa cuando se secaba, y sumado con el calor que había dentro del almacén, provocaba que el actor se quedaba pegado al suelo, y literalmente tenían que despegarlo al terminar de rodar. En una ocasión, él y Madsen se dieron un abrazo mientras estaban cubiertos de sangre, y después no consiguieron despegarse uno del otro.
El único actor que dio problemas durante el rodaje, fue el más veterano de todos, Lawrence Tierney. En la primera semana de filmación, trajo de cabeza a todo el mundo. "Está loco. No debería estar caminando por las calles," afirmaba el director.
"Una noche después de rodar, Larry se fue a casa," contaba Tarantino. "Se emborrachó y descargó un Magnum calibre 357 en su apartamento, que estaba al lado de otro donde una familia estaba durmiendo, así que lo metieron en la cárcel. Fue sacado bajo fianza y llevado directamente al set." El actor ya había sido arrestado varias veces en el pasado.
El último día de la primera semana de rodaje, Tarantino y él tuvieron una discusión a gritos, cuando el actor no quiso seguir los consejos de Tarantino para ensayar una escena, ya que tenía problemas para recordar sus frases, y culpaba al resto de actores de ello. Todo acabó en una pelea a puñetazos entre ambos. Y Tarantino terminó despidiendo al actor, algo que fue recibido por aplausos por los demás miembros del equipo.
Para tratar de tranquilizarlo, Madsen se llevó a Tierney a tomar unas copas, el veterano actor se ausentó para ir al baño, pero no volvió, Madsen salió del local y se lo encontró en medio de Hollywood Boulevard con los pantalones bajados, y haciéndole la peineta a los coches que pasaban.
Uno de lo momentos más comentados de la película, es aquel en el que un globo naranja pasa por la pantalla cuando Eddie va conduciendo su coche. Aunque se cree que simboliza que el Sr. Naranja es el policía infiltrado, realmente no fue algo premeditado. Lo que sucedió es que el globo se escapó de una fiesta infantil que se estaba celebrando cerca de donde estaban rodando, y cuando Jamie Beardsley, primera asistenta del director, vio que había entrado en el plano, le propuso a Tarantino dejarlo. La reacción de éste fue: "Sí. Mantenlo en el plano. Los fans del cine como yo analizarán esta escena durante años." Razón no le faltaba.
Los efectos de maquillaje fueron obra de KNB Effects Group, con Robert Kurtzman a la cabeza. Kurtzman llegó a un acuerdo con Tarantino, si éste le escribía un guión basado en una idea suya, a cambio le pagaría 1.500 dólares y realizaría gratis los maquillajes para Reservoir Dogs, algo que Tarantino aceptó. Esa película era Abierto hasta el amanecer (1996).
La canción “Stuck in the Middle With You” ya estaba incluida en el guión para utilizarse en la escena de la tortura, por esa razón, a sabiendas que Tarantino quería usarla, le salieron más caros los derechos que las del resto de temas que no estaban indicados en el guión. Aún así, el director reconocía que le salió barato hacerse con la canción de los Stealers Wheel.
Unos meses después de asistir a los talleres, Tarantino regresó a Sundance para presentar su película (más concretamente en enero de 1992), y causó sensación, lo cierto es que recibió tantos abucheos como aplausos. El tipo de película que es Reservoir Dogs no encajaba con las que solían proyectar en el festival (allí no había lugar para el cine de género). "Asistir a la proyección con esa gente fue espantoso," reconocía Gladstein. "Se oían gritos ahogados." En la primera proyección la gente se salió de la sala cuando vieron la escena de la amputación de la oreja. Vamos, que fue la película del año en el festival, y tenía todas las papeletas para arrasar en los premios, pero al igual que sucede en la película, ese fue un golpe fallido, ya que la película se volvió a casa sin ningún premio en su botín.
Pero no todo fue en vano, ya que durante el festival, Miramax se interesó en comprar la película para su distribución en salas de cine, pero inicialmente Harvey Weinstein tenía dudas, sobre todo por la escena de la oreja. Le sugirió al director eliminarla, pero Tarantino se negó a hacerlo. Tras muchos dimes y diretes, Weinstein decidió dejar la película como estaba, e inició así una larga relación profesional con el director.
Lo malo, es que Miramax no puso toda la carne en el asador cuando estrenó la película, y eso explica su corta carrera comercial. Reservoir Dogs llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 23 de octubre de 1992, y sólo recaudó 2.832.029 de dólares. "Creo que podrían haberlo hecho mucho mejor," reconocía Bender. "Ojalá se hubieran esforzado más." Eso sí, la película fue un gran éxito en Inglaterra, y en poco tiempo ya era considerada un clásico.

ESCENAS ELIMINADAS
Existen varias escenas cortadas del montaje final, y que han sido incluidas en las ediciones de vídeo doméstico. Son las siguientes:
1. El Sr. Naranja busca la identidad del Sr. Blanco y descubre que su nombre el Lawrence Dimick. Se reúne con Holdaway y una mujer policía (interpretada por Nina Siemaszko), para hablar sobre el Sr. Blanco y su pasado criminal.

2. El Sr. Naranja y Holdaway repasan el plan de como actuará la policía el día del atraco, y el primero ve que toda la operación es muy arriesgada.

3. Eddie, el Sr. Blanco y el Sr. Rosa van hablando en un coche, después de haber dejado al Sr. Rubio con el policía. Eddie llamó a una enfermera para que ayudase al Sr. Naranja, y el Sr. Blanco cree que no es suficiente para salvarle la vida.

4. Dos tomas alternativas de la escena de la oreja cortada, más explicitas que la incluida en la película.

VALORACIÓN
En 1992, Tarantino dejó a todos con la boca abierta, cuando irrumpió en el panorama cinematográfico con esta película. Nadie estaba preparado para lo que Reservoir Dogs nos iba a deparar. Era la suma de varias influencias, pero al mismo tiempo, algo totalmente nuevo.
Reservoir Dogs comienza con la voz de Tarantino, lo cual es un detalle es muy apropiado, ya que es él quien metafóricamente nos narra la película.
Aquí están ya presentes todas sus señas de identidad; los grandes diálogos, la puesta en escena milimétrica, el uso exquisito de canciones, la violencia y el estilo narrativo desestructurado.
Sorprende su seguridad tras la cámara, sobre todo por ser ésta su primera película, como utiliza tomas largas para permitir que los actores puedan actuar sin cortes, la naturalidad con la que rueda las reuniones de los ladrones, pero como después le imprime ritmo a los tiroteos. Se muestra siempre de lo más versátil.
Tarantino innovó con su uso de los diálogos, como por ejemplo, el de la memorable interpretación del significado de "Like a Virgin", o la divertida historia del hombre al que su novia le pega el pene, no aportan nada, pero es una maravilla oír a los actores recitándolos.
El director de Kill Bill demostró ser más moderno que nadie, el guión está lleno de referencias a la cultura pop, cuando nadie las hacía, ahí tenemos menciones a Los cuatro fantásticos, a la música de Madonna, vemos un póster de Silver Surfer (que nos recuerda inevitablemente a Vivir sin aliento), y hay un montón de referencias al cine y la televisión (menciones a Charles Bronson en La gran evasión, Jóvenes ocultos, Pam Grier, la serie Busquen a Christie Love o a Lee Marvin). Todos son reflejos de los gustos del director, la película vive en un universo tarantaniano, nadie habla como los hacen los personajes de esta película, ni nadie suelta esas referencias, pero es su mundo y es genial que nos haga participes de él.
Y tan buen gusto tiene para los diálogos, como para la música, el uso de temas clásicos como "Hooked on a Feeling" o "Little Green Bag" han quedado ligados para siempre a la película (la segunda sonando con los trajeados protagonistas caminando a cámara lenta, es ya historia del cine). Y utilizar la canción "Stuck in the Middle with You" para la escena de la tortura es genial en su perversidad.
La violencia llena la pantalla, vemos sangre casi en cada fotograma, pero los momentos realmente fuertes están colocados en lugares estratégicos de la historia. Y es una genialidad que el momento más impactante (la popular escena en la que el Sr. Rubio le corta la oreja al policía), sea en off mediante un movimiento de cámara que aparta literalmente nuestra mirada, un detalle de genio, que hace si cabe, que la escena sea aún más angustiosa. Pero no es el único acto de violencia que ocurre off camera, nunca vemos la muerte del Sr. Azul (sólo sabemos de ella por lo que cuentan el resto de personajes) y no presenciamos el destino del Sr. Rosa (quien parece ser detenido por la policía en su huida, gracias a un gran uso del sonido por parte del director).
Reservoir Dogs es una película de forma sobre contenido, es poco lo que nos cuenta Tarantino, un ejercicio de cine negro sobre un atraco fallido, pero poco más, lo interesante está en como nos lo cuenta. Narrativamente la película es una maravilla, con un uso del montaje magistral (que fue de lo más rompedor en su momento, y algo que la emparenta espiritualmente con el Atraco perfecto de Kubrick), que nos lleva adelante y atrás en la historia, conociendo poco a poco a los personajes que la pueblan. Y al hacerlo de forma no lineal, el director puede guardarse los ases en la manga, para sacarlos cuando mejor le convenga. Y lo más brillante es que es una historia de un atraco, donde nunca llegamos a ver el atraco (algo que no necesitamos, los personajes nos cuentan todo lo que precisamos saber). Pero sabemos tanto de ese golpe, que casi creemos haberlo visto, pero sólo existe en nuestra mente, en una especia de limbo cinematográfico. Y eso es lo que hace tan grande a esta película.
Lo genial de la propuesta, es su sencillez, su tono casi teatral (aunque no cae en la teatralidad). En el fondo presenciamos a unos actores, en un escenario interpretando a sus grandes personajes (incluso tenemos al Sr. Naranja ensayando sus frases). Es encomiable el partido que logra sacarle el director a este material. Se agradece esa sencillez en comparación de otros trabajos más ambiciosos como Malditos bastardos (2009) o Érase una vez en... Hollywood (2019). Personalmente me quedó con Reservoir Dogs, a veces menos es más.
Con unos pocos trazos, Tarantino crea personajes interesantes y memorables (todos negativos), para los que el honor lo es todo (algo típico en el cine negro) y no les importa morir por él. Por ejemplo, el policía que es torturado, no destapa al Sr. Naranja ni cuando está a punto de morir quemado, para descubrir después que sí conocía la identidad del policía encubierto. Pero el caso más claro de personaje guiado por el honor, es el Sr. Blanco. Cree ciegamente en el Sr. Naranja, tanto que mata a dos amigos y recibe un tiro por él, pero su código de honor hace que tenga que matarle, cuando éste le revela que realmente es un policía, aunque eso implique morir tiroteado.
Todos los actores están muy creíbles en sus roles. Michael Madsen nunca ha estado mejor que en esta película. Keitel demuestra su buen hacer de siempre. Chris Penn sorprende en las pocas escenas que aparece. Y Tim Roth fue la gran revelación de Reservoir Dogs.
La película roza la perfección a cada momento, tal vez como pega considero que la escena de la reunión del Sr. Rubio con Joe y Eddie es demasiado larga (es de esas escenas en las que Tarantino se recrea dejando que sus personajes hablen y hablen). Y toda la presentación de Sr. Naranja se alarga también en exceso, con esa trama de la historia falsa que tiene que contar, que a su vez está montada y rodada de lujo (como demuestra ese magistral plano giratorio de Tim Roth contando la falsa historia dentro de su propia narración).
Pero el elefante en la habitación de la película son las (sangrantes) semejanzas con City on Fire (1987) de Ringo Lam. La influencia de esa película es tan evidente que el honkonés se merecía un crédito en Reservoir Dogs. Y es que hay un sinfín de similitudes entre ambas, desde el atraco fallido que acaba en masacre; pasando por el policía encubierto dentro de una banda de criminales, el cual recibe un tiro en el estómago y que mata a un inocente en medio del atraco; también tenemos la reunión posterior en un almacén, donde algunos de los ladrones se matan entre ellos; no falta el momento en que estos se apuntan entre sí con una pistola; y en ambas, un ladrón dispara con dos pistolas a un coche de la policía. Esto le resta originalidad a la película. "Me encanta City on Fire," declaraba Tarantino. "Es una gran película. En realidad, yo robo de todas las películas que veo. Si a la gente eso no le gusta, me importa un bledo. Los artistas roban, no homenajean." Pero no es la única película de la que toma ideas prestadas, el uso de colores para designar a los miembros de una banda de atracadores viene de Pelham 1.2.3. (1974), como en Taxi Driver (1976) tenemos al Sr. Naranja hablándose a si mismo en un espejo, y al igual que en Django (1966) hay una escena en la que a un personaje le cortan una oreja. Estas influencias, plagios u homenajes siempre han sido confirmados por Tarantino, así son sus películas, beben directamente de otras. Pero hay que reconocer que pese al saqueo, Reservoir Dogs tiene su propio estilo y personalidad.
Reservoir Dogs fue la mejor carta de presentación posible, de un director que tenía una personalidad propia y diferente a todo lo que se había visto hasta entonces. La película es una experiencia 100% cinematográfica, que hace uso de todos los elementos en los que se sustenta el cine (montaje, guión, puesta en escena, fotografía y música) para crear una obra única. No sólo es una de las mejores óperas primas de la historia, es también la mejor película de Tarantino. Un clásico instantáneo.

CURIOSIDADES
A Madonna le gustó la película y quiso conocer a Tarantino, quien le preguntó si había acertado en el subtexto de su canción "Like a Virgin". Ella le firmó una copia de su álbum "Erotica", donde escribió: "A Quentin. No es sobre una polla, se trata de amor. Madonna."
El nombre de la actriz que no recuerdan Eddie, el Sr. Blanco, el Sr. Rosa y el Sr. Naranja, cuando hablan de la serie Busquen a Christie Love (1974), es Teresa Graves.
La palabra "fuck" es utilizada 272 veces en la película.
Tarantino reveló que el Sr. Rubio de Reservoir Dogs y Vincent Vega de Pulp Fiction (1994) son hermanos, y llegó a plantearse realizar unas precuela de ambas películas titulada "Double V Vega", que nunca llegó a realizarse.
La cantante Pink adoptó su nombre artístico del personaje del Sr. Rosa de esta película.
Hay diferentes versiones del origen del título de la película, la más extendida viene de los tiempos en que Tarantino trabajaba en "Video Archives", y le recomendó a un cliente Adiós, muchachos (1987) de Louis Malle (cuyo título original es Au revoir les enfants), y éste el replicó que no quería ver ningún "Reservoir Dogs". Y de ahí el título.
Se puede oír el famoso grito Wilhelm, en la escena en la que el Sr. Rosa empuja a un peatón mientras corre perseguido por la policía.
Tony Scott leyó los guiones de Reservoir Dogs y Amor a quemarropa, y quiso dirigir el primero, pero Tarantino le dijo que ese guión quería dirigirlo él personalmente, de modo que, Scott se decantó entonces por el segundo.
Como en la mayoría de películas de Tarantino, hay un plano desde el interior del maletero de un coche.
La mujer a la que el Sr. Naranja dispara en su huida del atraco, es la profesora de dialecto de Tim Roth. El actor insistió en que la contrataran, ya que era muy dura con él.
Cuando Joe explica que el Sr. Azul falleció dice: "Muerto como Dillinger". Tierney interpretó al famoso gangster en Dillinger, el enemigo público nº 1 (1945).
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
La película no tiene banda sonora instrumental, toda la música de la película está compuesta por canciones.
Siempre ha habido dudas sobre quien dispara a Eddie el amable en el tiroteo final, porque si uno se fija detenidamente el Sr. Blanco no lo hace. La explicación es que por un error, el detonante que llevaba Chris Penn se disparó antes de tiempo, y el actor siguió con la escena. Así que realmente nadie llega a dispararle.
La película comienza con una conversación sobre Madonna, Chris Penn fue durante un tiempo su cuñado, ya que su hermano Sean Penn estuvo casado con ella.
Durante una proyección de la película en el Festival de Sitges de 1992, cinco personas se salieron de la sala por causa de la violencia de la película, una de esas personas era Wes Craven. "El tío que hizo La última casa a la izquierda," recordaba Tarantino. "Mi película es demasiado dura para él."
En un momento de la película, el Sr. Blanco menciona que trabajó con una chica llamada Alabama, que es una referencia al personaje de Patricia Arquette en Amor a quemarropa (1993).
Inicialmente estaba previsto, que la canción que acompañase a los títulos de crédito fuera "Money" de Pink Floyd, en lugar de "Little Green Bag".
Según Tarantino, La cosa (1982), "fue el título que más me inspiró a la hora de realizar Reservoir Dogs."

Labels: ,

Monday, March 15, 2021

Cara a cara

"Puedo estar horas comiendo una perita."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Para descubrir el emplazamiento de una bomba, un agente del FBI se somete a un trasplante de cara para asumir la identidad de un terrorista, con lo que no contaba, es que éste se despertaría de su coma y ocupase su lugar.

Antes de empezar el artículo, quiero agradecer la ayuda prestada por el guionista y productor de Cara a cara Michael Colleary, con quien pude contactar, y que tuvo la amabilidad de responder a todas mis preguntas. Michael aclaró muchas de las dudas que tenía sobre la producción, y de paso, me contó un sinfín de anécdotas sobre ella, con todo lujo de detalles. Por su ayuda, paciencia y amabilidad, le estoy enormemente agradecido.

TRAVOLTA VS CAGE
El fin de semana del día de la Independencia de 1990, Michael Colleary y Mike Werb, compañeros de UCLA, comenzaron a escribir el guión de Cara a cara (Face/Off, 1997), que daría pie a una de las más recordadas películas de acción de los noventa, y cuyo origen vino de una serie de confluencias. "Vimos Al rojo vivo (1949) en una vieja sala de cine, y nos inspiramos bastante en cierta secuencia de ella," explicaba Werb. "Estábamos pensando en hacer una historia ambientada en una prisión del futuro. El amigo de un amigo mío había tenido un accidente de vuelo en ala delta, y tuvieron que quitarle toda la cara, reconstruir todos sus huesos y tejidos, y luego volver a ponérsela. Pensamos que si eso puede suceder, ¿por qué no intercambiarla con otro? Además, estábamos hartos de todas las películas de acción, que mostraban al chico malo como un psicópata risueño empeñado en conquistar el mundo. Pensamos: '¿Por qué no puede haber una película en la que el malo sea tan interesante como el bueno?' A partir de ahí, derivó en: '¿Qué pasa si se convierten el uno en el otro?' Y desde allí nos preguntamos cómo podríamos hacerlo. Había muchas opciones, el vudú entre ellas, pero queríamos que fuera lo más real, enfermizo y psicológico posible. Una vez llegamos a ese punto, nos preguntamos: '¿Qué haría que este tipo se mutilara así? ¿Con qué estaría tan obsesionado?' Fue entonces cuando surgió la idea de la muerte de su hijo, y una vez que tuvimos eso, sólo tomó unos cinco días planificar toda la película."
En 1991, uno de los ejecutivos de Joel Silver, convenció a la Warner Bros para que comprara una opción sobre el guión durante 18 meses, a cambio de poco más de 100.000 dólares. A diferencia de la película finalmente realizada, el guión original era una historia de ciencia ficción (que incluía coches voladores). Warner tuvo problemas con la escena en la que Castor se acuesta con la mujer de Archer llevando su cara, pero los guionistas se mantuvieron en sus trece y no la eliminaron, ya que consideraban que era crucial para no romper el núcleo emocional de la película.
En 1992, Joel Silver le ofreció dirigir la película a John Woo, quien aún no había debutado en el cine americano con Blanco humano (1993), pero que gozaba de fama por sus films en Honk Kong. El director asiático rechazó la oferta dada la carga de ciencia ficción en la historia. "El primer borrador fue frustante," explicaba Woo. "Le dije al estudio que me encantaba el concepto, pero quería más personajes, más humanidad. Si hay demasiada ciencia ficción, perdemos el drama."
La película nunca llegó a materializarse en Warner, según Werb porque el estudio estaba desarrollando al mismo tiempo Demolition Man (1993), otra producción de Silver, y encontraban ambas películas muy similares, al final se decantaron por el film de Stallone, y Cara a cara quedó aparcada. Después de un tiempo, a finales de 1992, expiró la opción de Warner sobre el guión, y New Line, Columbia y Paramount trataron de hacerse con el proyecto. Fue el productor David Permut quien se llevó el gato al agua, y de esa forma el proyecto pasó a desarrollarse en Paramount. En ese punto, entraron también Michael Douglas y Steve Reuther como productores ejecutivos, a través de su compañía Douglas/Reuther Productions, que se encontraba en Paramount. Douglas nunca tuvo interés en participar como actor, sólo ejerció como productor, pero fue crucial para conseguir que el proyecto saliera adelante, siendo el enlace principal con Sherry Lansing, presidenta de Paramount.
Con el paso del tiempo, Colleary y Werb decidieron reescribir el guión para centrarlo más en los personajes, y menos en los elementos de ciencia ficción, que además hubiera encarecido mucho la producción. "Demasiado caro, demasiado molesto, y sin ventajas," explicaba Colleary. "La historia funcionaría mejor ambientada sólo en cinco minutos en el futuro." Douglas era de la misma opinión, y con su apoyo reescribieron el guión como un thriller psicológico (el actor llegó a darles notas a los guionistas principalmente sobre los personajes), que sería uno de los muchos borradores (más de treinta), que se realizarían durante 6 años, hasta que comenzó a rodarse la película.
Le ofrecieron el proyecto a Rob Cohen, pero tras un tiempo trabajando en él, se fue a rodar Dragonheart (1996). Una de sus ideas era que al final de la película, Archer y Castor unieran fuerzas para desarmar la bomba que había puesto el segundo. Idea que fue descartada.
Colleary y Werb (también co-productores de Cara a cara) habían conocido a Woo en una proyección de Blanco humano en 1993, gracias a Sam Raimi, productor del film, quien se lo presentó. Ambos creyeron Woo era el director ideal para su película, y tras la salida de Cohen se reunieron con él a principios de 1995, gracias a que Woo y Werb tenían la misma agencia (William Morris). El director tenía sus oficinas en la Fox, donde se encontraba trabajando en Broken Arrow: Alarma nuclear (1996). Le ofrecieron dirigir la película, y pese a que Woo les dijo que, "Cara a cara es el mejor guión de acción que he leído", su compromiso con la película protagonizada por John Travolta y Christian Slater, le impidió aceptar.
A finales de 1995, Marco Brambilla (Demolition Man) fue le siguiente director asignado al proyecto, quien quería un elenco más joven del inicialmente previsto. Nicolas Cage estaba interesado en trabajar en la película, pero el estudio sólo lo permitiría, si Johnny Depp asumía el otro rol principal. Paramount trataba de convertir a Depp en una estrella del cine comercial, y el primer paso para ello fue darle el papel protagonista de A la hora señalada (1995). Michael Douglas lo visitó en el set de esta película para tratar de convencerle, pero al final el protagonista de Eduardo Manostijeras rechazó participar en la película, pero por una razón de lo más absurda, cuando leyó el título del guión, "pensó que la película era sobre hockey," contaba Colleary (face-off es un saque neutral en este deporte). La salida de Depp hizo que Brambilla también se fuese, ya que sus ideas sobre el reparto no encajaban. 
En 1995, tras la salida de Brambilla, Douglas y Reuther le ofrecieron el proyecto de nuevo a John Woo, justo antes que terminase Broken Arrow. Las conversaciones avanzaron de forma positiva, y Woo tuvo una reunión en Vancouver, donde estaba rodando para televisión Matar a un ladrón (1996), con Douglas, Reuther, Colleary, Werb y John Goldwyn (el jefe de producción de Paramount). En esa reunión, aceptó hacerse cargo de la película, a la tercera fue la vencida, pero puso la condición de reducir al mínimo las dosis de ciencia ficción de la historia. "Aprendí una lección de Broken Arrow," explicaba el director. "Donde gastamos tanto tiempo y dinero en todos los efectos especiales, que no quedaba mucho tiempo para el drama. Sugerí que elimináramos el 90% de los efectos especiales y nos centráramos más en la historia y los personajes, sobre todo porque teníamos grandes actores. Quería hacerlo más real y humano, y hacer retroceder el tiempo casi hasta el presente. Y lo aceptaron, lo que me hizo sentir genial, porque eso significaba que podía volver a mi propio estilo." Básicamente Woo declaró por activa y por pasiva, que fue idea suya reducir las dosis de ciencia ficción del guión, pero si bien es cierto que rechazó el guión la primera vez (en 1992) cuando éste era de pura ciencia ficción, Colleary y Werb realmente no tuvieron en cuenta sus ideas de reducirlas, en el guión que le entregaron en 1995 ya se había eliminado prácticamente todo rastro del relato futurista original, pero seguramente el director creyó que lo habían tenido en cuenta, y de ahí sus declaraciones.
Woo se trajo a su socio de producción, Terence Chang, quien se convirtió en uno de los productores de la película.
El director de Paycheck trabajó con los guionistas, sobre todo para, "hacer a los personajes más fuertes, más específicos, más auténticos," contaba Colleary. Se hicieron algunos cambios en el guión. Por ejemplo, les pidió que idearan algo espectacular para el final de la película, Colleary y Werb le presentaron muchas ideas, pero ninguna parecía ser del agrado del director, hasta que se les ocurrió incluir una persecución de lanchas, y ahí dieron la diana. Woo había planeado una para Blanco humano, pero que no pudo llevarla a cabo, y se había quedado con las ganas. Dicho y hecho, Cara a cara tendría una impresionante persecución como clímax.
La escena de la muerte del hijo de Archer estaba pensada inicialmente como un flashback a mitad de película, pero después los dos Mikes decidieron que era mejor comenzar la película con ella, algo que Woo apoyó. Y el director también fue fundamental para mantener el final deseado por los guionistas, con Archer adoptando al hijo de Castor.
Se escribieron diez versiones de la secuencia inicial en el aeropuerto, hasta dar con la adecuada. Lo difícil era dar con la forma de que Castor se quedara en coma. Originalmente el personaje era congelado con nitrógeno líquido, idea que no gustó a la Paramount. Así que lo cambiaron por una escena en la que se subía a la torre de control de tráfico aéreo y se estrellaba contra la ventana de la torre, pero esto no le gustó a Woo. Castor fue entonces electrocutado con cables de alto voltaje, pero tampoco funcionaba. Y tras barajar varias ideas, al final se decantaron por utilizar una turbina, como se ve en la película.

REPARTO
Siempre se ha dicho que Werb y Colleary escribieron el guión con la idea de juntar a Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone, pero eso no es del todo cierto, fue más bien una especie de, "gran fantasía aspiracional," según explicaba Colleary. En caso de contratar a ambos actores, el guión se habría adaptado a ellos, "habríamos revisado el diálogo para que Sly pudiera decir, por ejemplo, 'Volveré' y Arnold dijera 'El crimen es una plaga, y yo soy el remedio', o algo similar." Pero esto nunca llegó a escribirse en ninguna de las versiones del guión, y ambos actores nunca estuvieron realmente asignados al proyecto. Los agentes de Werb y Colleary les desalentaron de juntar a dos estrellas tan grandes en una misma película, ya que habría sido realmente costoso, sin olvidar la lucha de egos que se habría producido en el set, con estrellas del calibre de Arnold y Sly. Curiosamente cuando el proyecto estaba en pre-producción en Paramount, el director del estudio llamó a Steve Reuther, diciéndole que Stallone estaba interesado en la película, y que el posible trato incluiría la reescritura del guión por parte del actor. Pero al final quedó en nada, y nunca llegaron a reunirse con el protagonista de Acorralado, por lo que nunca se llegó a confirmar si el interés de Stallone era auténtico o la llamada al jefe de la Paramount había sido una maniobra por parte de sus agentes. Según contaba Colleary, Reuther y Paramount le ofrecieron el proyecto a Schwarzenegger, pero pese a gustarle el guión, no se veía capaz de hacer los dos papeles de la película. De esa forma, el sueño de juntar a ambas estrellas pareció estar cerca, pero hubo que esperar muchos años para verlos reunidos en la pantalla.
La lista de dúos que habían barajado Colleary y Werb, además de Schwarzenegger y Stallone, iban desde Dolph Lundgren y Jean-Claude Van Damme, a David Bowie y Mick Jagger. Como comentaba antes, en los tiempos de Brambilla los actores tanteados fueron Johnny Depp y Nicolas Cage. Sólo había que dar con la pareja perfecta.
"Después de Broken Arrow," explicaba Woo. "John y yo queríamos volver a trabajar juntos, así que le enviamos el guión y le encantó." La película tenía así a su Sean Archer, faltaba encontrar quien pusiera cara al villano Castor Troy. "Después de tener a John," seguía contando Woo. "Tratamos de averiguar a quien podríamos conseguir que se pareciese a John en cuerpo y cara, pero lo más importante, un actor similar, para que pudieran interpretarse entre sí. John sugirió a Nick Cage." La idea le gustó a Woo, quien le ofreció el papel al actor. El protagonista de La Roca, parecía que estaba destinado a participar en la película. Además, él y Woo habían barajado trabajar juntos en un proyecto nunca realizado titulado "Tears of the Sun" (no confundir con la película protagonizada por Bruce Willis del mismo nombre).
Además de trabajar con Woo y Cage, Travolta tenía claro lo que le llamaba la atención del proyecto. "Lo que más me atrajo del material fue que el concepto era original," admitía el actor. "Ambos actores que son co-protagonistas, pueden interpretar al bueno y al malo, lo cual creo que es algo justo, ya que muchos actores disfrutan interpretando al malo y no lo hacen a menudo. En este caso particular, los dos actores logran hacer ambos, bueno y malo, lo cual creo que es divertido." Travolta comenzó a rodar la película sin saber el sueldo que cobraría. Durante el día de Navidad de 1996, en medio del rodaje, aún se estaba negociado este punto, al final se terminó embolsando un cheque de 20 millones de dólares.
Por su parte, Nicolas Cage cobró un sueldo de 6 millones de dólares. Como siempre, para su interpretación, el actor tomó inspiración de los lugares menos esperados "Tenía muchas ganas de encontrar una manera de expresar mi tipo de sueños expresionistas alemanes," explicaba Cage. "Como Nosferatu o Caligari, donde estos actores hacían esos gestos extraordinarios y un lenguaje corporal que no era necesariamente natural, si no expresionista." El actor creyó que Cara a cara era el vehículo perfecto para ponerlo en práctica. 
Joan Allen se llevó el papel de Eve Archer, la mujer de Sean. La actriz fue siempre la única opción para el papel, pero el estudio no estaba seguro de ello, y presionó a los guionistas para que reescribiesen el papel para una actriz más joven. Tanto deseaban tenerla en la película, que Colleary y Werb llegaron a ofrecer su "bono de producción para pagar la cotización de Joan Allen y asegurarnos de que fuera elegida," declaraba Colleary. Al final eso no fue necesario y fue contratada.
Dominique Swain, recién salida de Lolita (1997), se hizo con el papel de Jamie, la hija de Archer.
Alessandro Nivola dio vida a Pollux Troy, el hermano de Castor. Su inspiración para el personaje vino de Charles Crumb, el hermano mayor del historietista Robert Crumb. "Charles era un tipo que vivía con su madre, se masturbaba, tomaba antidepresivos y leía novelas victorianas," contaba Nivola. "Diría cosas sobre su padre como: 'El viejo era un tirano vicioso', y luego se reiría de esto." La curiosa infancia de los hermanos Crumb parecía perfecta para el background de los Troy, Nivola le presentó su idea a Cage, quien estuvo totalmente de acuerdo con él. "Basamos toda nuestra relación en esa idea e hicimos toda esta improvisación," explicaba Nivola.
Nick Cassavetes se hizo con el papel de Dietrich Hassler de forma accidental. El hijo de John Cassavetes había dirigido a Travolta en Atrapada entre dos hombres (1997), y le necesitaba para doblar unas escenas, así que se presentó en el set de Cara a cara para hablar con él, y de esa forma conoció a Woo, quien insistió en que participara en la película. Alentado por Travolta, John dijo que sí. Inicialmente su papel era pequeño, pero conforme avanzó el rodaje se fue expandiendo. "Pensé que iba a estar dentro por un día, y me quedé mucho más tiempo que eso," reconocía el actor. Para interpretar a Dietrich, decidió afeitarse la cabeza.
El papel de la hermana de Dietrich, Sasha, se le ofreció a Julianna Margulies, pero tuvo que rechazarlo por conflictos con el calendario de rodaje de la serie Urgencias (1994-2010). El papel terminó recayendo en Gina Gershon.
El resto del reparto lo formaron Harve Presnell (Victor Lazarro), Colm Feore (Dr. Malcolm Walsh), John Carroll Lynch (como el guarda de la prisión Walton), CCH Pounder (Hollis Miller), David McCurley (Adam Hassler), Matt Ross (Loomis) y Thomas Jane (Burke Hicks).

RODAJE
La fotografía principal de la película tuvo lugar entre el 31 de octubre de 1996 y el 1 de abril de 1997, trabajando en jornadas de 12 horas al día. Se rodó en diferentes localizaciones de Los Angeles, como en el "Los Angeles Convention Center" (lugar donde Castor coloca la bomba), el "Southern California Logistics Airport" (el aeropuerto del primer tiroteo), el "Kaiser Permanente Baldwin Park" (hospital en el que trabaja Eve), la "Henman House" (instituto donde tienen a Castor en coma) o en "San Pedro Harbor" (persecución de lanchas final). Y en el plató 14 de los Paramount Studios, se construyeron los decorados necesarios.
A diferencia de lo que le sucedió en Blanco humano y Broken Arrow, el estudio le dio libertad a Woo, y apenas se entrometió en su trabajo, y eso se nota en el resultado final.
Travolta y Cage ensayaron durante dos semanas con Woo, antes de empezar a rodar, construyendo los personajes. Y es que tanto Archer como Castor, fueron creaciones de los dos actores por igual, quienes aportaban ideas de como interpretar a ambos personajes, y después se imitaban para bordarlos. Durante el rodaje, y después de rodar una escena con uno de los dos actores, Woo le mostraba los dailies al otro, para que pudiera ver como su compañero interpretaba al personaje. "Vería lo que haría John, y luego él vería lo que haría yo," recordaba Cage, "y lo reproduciría y luego podríamos encontrar formas de reflejarnos y combinarlo."
Woo hizo lo posible para dar libertad a los actores. "Al principio, estaban interpretando las escenas emocionales de una forma un poco más sutil, al estilo tradicional americano," recordaba el director. "Pero realmente querían hacer algo un poco más real. Así que, después del primer día, dije: 'Intentémoslo de otra forma, a mi manera. Quieres llorar, sólo llora. Quieres reír, sólo ríe. Quieres golpear la pared, hazlo. Quieres romper la mesa, destroza la mesa. Quieres sentarte, simplemente siéntate. Simplemente hazlo exactamente como te sientes.' ¡Guau! Eso hizo que todos se abrieran. Hizo muy felices a John [Travolta], Joan Allen y Nick Cage, así que lo intentamos de esa manera. Algunas personas piensan que tal vez sea demasiado exagerado, pero les da a los actores mucho espacio para explorarse a sí mismos. Así que sólo hicimos una o dos tomas para cada situación. Y luego eso fue todo. Y todos se sintieron muy bien, porque todas las emociones eran reales."
Esto hizo que hubiese mucha improvisación durante la película, algo que dio vía libre a Cage. Como el momento en que se pone a cantar, "Estoy listo, listo para el viaje, baby", al comienzo de la película, y que no estaba previsto. Otro ejemplo, fue durante la escena en la que le quitan las vendas a Archer, y por primera vez ve que lleva la cara de su enemigo. Habían ensayado que Cage reaccionaría rompiendo el espejo, pero una vez se pusieron a rodar, el actor improvisó, tras romper el espejo, el momento en que grita a todos en la sala, "¡Qué te jodan!". A Woo le gustó su reacción, pero hubo un pequeño problema, las cámaras no lo captaron, y tuvieron que volver a repetirlo. Al final ese momento quedó en la película.
Y dar pie a la improvisación, puede traer problemas inesperados, como sucedió cuando rodaron el momento en que Archer con el rostro de Castor, dice que le gustaría arrancarle la cara a su enemigo, diciendo en la versión original el título de la película ("Face/Off"). En el guión sólo se decía una vez, pero Cage y Cassavetes comenzaron a repetirlo una y otra vez sin una razón aparente, haciendo diferentes versiones de la expresión, era tan obvio y gratuito, que según contaba Werb, "nos preocupamos que Paramount fuera a cambiar el título de la película."
El director de fotografía escogido fue Oliver Wood (La jungla 2: Alerta roja), quien estuvo a punto de trabajar con Woo en Broken Arrow (1996), pero que por causa de una rotura de tobillo durante el rodaje de La isla de las cabezas cortadas (1995) no pudo unirse a ese proyecto. Pero Woo le prometió que colaborarían en una próxima ocasión, y cumplió su palabra. Desde el principio, Wood tuvo claro como debía ser el estilo visual de la película. "La premisa de la película es bastante poco convencional," explicaba el director de fotografía. "Y desde el principio decidimos mantener la iluminación lo más tradicional posible, para que la historia pareciera más realista." La película estuvo llena de retos para el camarógrafo. "Trabajé muy de cerca con Neil Spisak, el diseñador de producción," contaba Wood. "Él creó el maravilloso set de la sede del FBI, que era prácticamente todo vidrio. Si encendías una bombilla en cualquier lugar, obtenías 60 reflejos en la cámara, y nos llevaba algún tiempo oscurecer esos puntos del set para ocultarlos."
Cage encadenó el rodaje de Con Air (1997) con el de Cara a cara, pasando un día de rodar el film de Simon West, para el día siguiente filmar la escena en la que habla con Eve en su habitación siendo Archer.
Tratar con los egos de los actores nunca es fácil, y Travolta tuvo dudas con la frase de Castor que habla sobre su "barbilla ridícula", y que Colleary y Werb habían escrito específicamente para él. "Nos llamó a su tráiler antes de filmar la escena," explicaba Colleary, "y quería hablar sobre esta frase. No estaba del todo seguro de si la frase era graciosa o simplemente se estaba burlando de él." Tuvieron que explicarle que al público le resultaría divertido que Castor (supuestamente Nicolas Cage) se quejase de tener la apariencia de Travolta, sobre todo al ver que el propio Travolta se sumaba a la broma. El actor la dio por buena y se rodó como estaba escrito.
Cara a cara está llena de grandes escenas de acción, que fueron todo un reto para los responsables de la película, porque la apuesta de Woo fue hacerlo todo lo más real posible, con el mínimo uso de efectos visuales. La primera secuencia de acción de la película es un buen ejemplo de ello, ya que para el momento en el que el jet de Castor se estrella en un hangar, realmente estrellaron un avión real. Como sólo podían hacerlo una vez, utilizaron 13 cámaras para captarlo desde todos los ángulos. Sobre la marcha, a un miembro del equipo se le ocurrió la idea de que Archer volara por los aires el motor del avión disparándole, algo que gustó a Woo y decidió incluirlo en la película. "Eso hizo que algunos productores se volvieran muy paranoicos," explicaba Woo. "Dijeron: 'John, esto va a costar mucho y sólo tenemos dos días'." Lograron hacerlo en un día.
Para filmar el tiroteo en el loft de Dietrich, fueron necesarios 21 días de rodaje. Pero fue preciso mucho más tiempo para organizarla. "Estuvimos en este set durante unos tres meses manipulando los efectos de las balas," contaba R. Bruce Steinheimer, el coordinador de efectos especiales de la película. "Creo que fueron como unos 10 kilómetros de cable. Es una de las mayores escenas de riesgo que creo, se han hecho en términos de pirotecnia." El momento más recordado es cuando Adam escucha en medio del tiroteo la canción "Somewhere Over The Rainbow" (fue idea de Woo utilizar una canción en esa escena), lo que fue una sustitución de última hora del inicialmente previsto "Puff The Magic Dragon".
La secuencia de acción más memorable de la película, es la persecución de lanchas del clímax. Se tardaron cuatro semanas en organizarla, y pese a todos los preparativos, a uno de los especialistas casi le cuesta la vida. Fue rodando el momento en que el personaje de Archer se cae de la lancha, pero se agarra a ella y termina haciendo esquí con los pies, la primera vez que trataron de rodarla, el doble de Cage se golpeó la cabeza contra la lancha y perdió el conocimiento durante unos segundos, lo que podría haberle costado la vida. Logró recuperarse y después decidió repetirla, y esta vez todo salió perfecto. El director de segunda unidad, William H. Burton Jr. fue crucial para completar la secuencia, que tenía todo tipo de momentos de riesgo. "Mi idea era que la lancha volaba y chocaba contra otra lancha," contaba Woo. "A [Burton] se le ocurrió otra idea: '¿Qué tal si la explotamos en el aire? Se verá más espectacular'. Dijo que sería en una sola toma. Yo dije: 'Imposible'. Él dijo: 'No, podemos hacerlo'. Lo organizó todo. Le dije que necesitaba 6 ángulos de cámara principales. Lo arregló para 12. Me dio más opciones. Pensé que tomaría un día de ensayo, otro día para configurarlo y otro para filmarlo. Lo filmó en un único día."
La que iba a ser la gran escena de acción de la película, la fuga de la prisión acuática, se tuvo que reescribir sobre la marcha, ya que en pleno rodaje se consideró muy cara, cambiándose por una versión más simple y menos costosa de la misma. "Habría costado un millón de dólares el minuto," contaba Werb. Originalmente Archer se quitaba las huellas dactilares de Castor que llevaba puestas sobre las suyas, y usaba su autorización como agente del FBI para fugarse. Después se hacía con un helicóptero, y se marchaba del lugar volando, lo cual era mucho más coherente que el salto desde la plataforma petrolífera, como se ve en la película, donde no se explica como llega el protagonista a tierra firme. La parte final de la fuga, se rodó en una auténtica plataforma petrolífera activa. Como había riesgo de provocar un incendio durante el tiroteo, no se pudieron utilizar detonadores para los impactos de bala, así que tuvieron que añadirlos mediante efectos digitales o rodar algunos planos en el back lot de un estudio. Para Cage, rodar el momento en el que corre por lo alto de la plataforma petrolífera, fue "uno de los días más aterradores de mi vida."
Para la escena del intercambio de caras, el experto en efectos de maquillaje Kevin Yagher, creó dos espectaculares animatronics, que eran réplicas de cuerpo completo de Travolta y Cage. Primero hicieron moldes de ambos actores, para crear sus copias, que estaban cubiertas de caucho de silicona. Gracias a servomotores, tenían la posibilidad de mover sus mejillas, cejas y la mandíbula por radio control.
Se reescribió el guión para que el personaje de Gina Gershon apareciera después de la muerte de su hermano, y a la actriz se le ocurrió una idea para que su personaje le rindiera homenaje, aparecer con la cabeza rapada, tal y como la tenía el personaje interpretado por Nick Cassavetes. Sobra decir que a Woo no le gustó la idea, y quedó descartada.
Werb y Colleary querían cerrar la película con la escena en la que Archer lleva a su casa al hijo de Castor, pero el estudio se negó a incluir ese final. Se hizo un pase de prueba con otro final, y el público tuvo un problema con la ausencia del niño. De modo que, Paramount terminó entrando en razón, y aceptaron rodar la escena con el regreso del hijo de Castor. Para ello volvieron a llamar a Travolta, Allen, Swain y a David McCurley para darle a la película el final correcto. Se hizo un nuevo pase de prueba y el público esta vez quedó encantado. "Hubo un aplauso espontáneo y atronador al final," contaba Werb.
Para componer la música, Woo quería contar con Hans Zimmer, con quien había trabajado en Broken Arrow, pero el alemán no estaba disponible, así que recomendó a John Powell (El caso Bourne), uno de sus colaboradores. Para conseguir el trabajo, Powell escribió durante dos semanas varios temas para la película, una vez los responsables de Cara a cara vieron un montaje con su música, se convencieron de darle el trabajo, eso sí, con la condición de tener a Zimmer produciendo. La película significó el debut de Powell como compositor cinematográfico.
Cara a cara se estrenó el 27 de junio de 1997 en Estados Unidos, y resultó ser uno de los grandes éxitos del año. En territorio norteamericano recaudó 112.276.146 de dólares (undécima película más taquillera del año en el país), y la recaudación final a nivel mundial fue de 245.676.146 de dólares. Un éxito para una película que había costado 80 millones de dólares.
Recibió una nominación a los premios Oscar, en la categoría de mejor edición de sonido (Mark P. Stoeckinger y Per Hallberg), premio que perdió frente a Titanic (1997).

ESCENAS ELIMINADAS
En las ediciones de vídeo doméstico, se incluyeron varias escenas eliminadas del montaje final. Son las siguientes:
1. Después de activar la bomba, Castor se encuentra con un hombre de la limpieza, al cual mata.

2. Archer tras ver a su hija dormir, va a la habitación de su hijo y rompe a llorar mientras piensa en él.

3. La primera conversación entre Archer (siendo Castor) y Pollux en la cárcel era más larga, y hablan de su padre y sus perversiones.

4. El tiroteo en el loft de Dietrich, desde el momento en que Adam comienza a escuchar "Somewhere Over The Rainbow", originalmente incluía más momentos de acción y más muertes.

5. La pelea final entre Archer y Castor también era más larga, principalmente en la parte en la que luchan con un trozo de un tubo metálico.

6. Después de haber matado a Castor, y que Archer sea llevado en ambulancia, hay una breve escena en la que Eve consuela a su hija, mientras ésta le pregunta: "¿Papá volverá a ser papá?"

7. El final original de la película. En el que Archer, al verse en el espejo, ve el reflejo de Castor, lo raro es que Eve también ve el mismo reflejo. Cuando Archer vuelve a mirarse, es él mismo. Abraza a su mujer, pero sonríe de forma extraña, dando a entender que puede que sea Castor.

VALORACIÓN
Cara a cara es una de las mejores películas de acción de los noventa, y también una de las más divertidas y locas. Todo el tema del cambio de caras no es más que un Macguffin, una excusa del guión para llegar a donde realmente quiere, que no es otro que el intercambio de roles entre el bueno y el malo, y así es como debemos considerarlo, como un medio para llegar a un fin, sin tomárnoslo demasiado en serio.
Lo brillante de la película es lo que produce esa inversión de roles, Castor parece ser mejor padre y marido que Archer, y Archer a su vez le coge el gusto al estar en la piel del villano y poder hacer lo que quiera. Pero ambos nunca dejan de ser ellos mismos, Archer nunca engaña a su mujer ni mata a nadie, y Castor sigue siendo el villano de siempre, que sólo quiere ver arder el mundo.
Es interesante como Archer trata de no ser arrastrado hacia el lado oscuro, de no convertirse realmente en Castor. Toma drogas, Sasha se le insinúa, y apunto está de matar en la prisión. Tiene que recordarse a si mismo quien es realmente para no perder la cabeza. Pero como se trata del héroe no llega a sucumbir, sólo es puesto a prueba, y sale victorioso.
Del intercambio de papeles, se suceden los mejores momentos de la película y los más divertidos, que siempre caen del lado del villano. Como cuando le da una paliza al novio de la hija de Archer; el momento en el que le pregunta a Jamie si lleva protección y le da una navaja; o cuando dice que con tantas mentiras, desconfianza y frases ambiguas parece que está en un matrimonio de verdad. 
Vale que hay un montón de cosas que no tienen sentido, por mucho que se cambien la cara, la constitución física de Archer y Castor no es la misma, así que no podrían engañar a nadie. Cuando Castor ocupa la identidad de Archer, mágicamente le crece el pelo. Y ambos tiene grupos sanguíneos distintos, lo que en el caso de Archer (que es 0 negativo), haría inviable aceptar un trasplante de Castor (que es AB). Pero el conjunto está rodeado de un sentido del humor que nos hace cómplices, y que consigue que pasemos por alto estos agujeros argumentales. La película no se toma del todo en serio a si misma, y eso la beneficia, dado lo imposible de su planteamiento.
Cara a cara es con diferencia el mejor trabajo de John Woo de su etapa americana. Por una vez tiene un buen guión entre manos, y todos los medios a su disposición para poner en práctica su estilo visual. Porque aunque las escenas de acción son excelentes, detrás hay una historia y unos personajes que nos interesan. 
El director se crece en los tiroteos y persecuciones, que lo molan todo, haciendo de cada set piece algo memorable. La escena del aeropuerto es puro cómic, rematada con ese gran momento de Castor saliendo despedido por una turbina de avión. El uso de "Somewhere Over The Rainbow" en el tiroteo del loft produce un curioso contraste, al no pegar el tema con las imágenes llenas de violencia, pero que dota a la escena de un tono muy especial. Y la persecución de lanchas es increíble, sobre todo porque vemos que las escenas de riesgo se hicieron realmente sin uso de efectos visuales (algo que en el cine de acción actual se ha perdido).
Cara a cara es puro Woo, dentro de las películas que hizo en Hollywood es la más cercana a su estilo, a nivel superficial no faltan las palomas, la cámara lenta y los momentos de dos o más personajes apuntándose con un arma, pero a otro nivel, ahí están muchos de sus temas recurrentes, la rivalidad masculina, la figura del héroe, el honor, la redención, y la fraternidad, como en sus mejores títulos de Hong Kong.
Me gusta la sutilidad con la que rueda la escena de la operación del intercambio de caras, mostrando la sangre lo justo y necesario, con una precisión casi milimétrica. O como presenta a Castor sin cara reflejado en las gafas del doctor. Y no me quiero olvidar del momento más recordado de la película, aquel en el que Archer y Castor se apuntan el uno al otro, con un espejo entre ambos, con el reflejo mostrando realmente a quien desean matar (ese momento contiene resumida toda la película).
Cara a cara no podría empezar con más fuerza, con la muerte del hijo de Archer, ya desde la primera escena estamos metidos en la historia y los personajes han sido definidos.
Al eliminar la mayoría de elementos de ciencia ficción de la historia, se produce un choque muy extraño cuando Archer es encerrado en la prisión magnética. Hubiera funcionado mejor si se tratara de una prisión normal, o hubieran mantenido más elementos de ciencia ficción en la película, para que el equilibrio fuera mejor. Ya que hasta ese momento no sabíamos que estábamos en una película futurista, el intercambio de caras nos puede dar alguna pista, pero lo de la prisión nos pilla por sorpresa. Pero es parte de ese tono extraño e irreal de la película, todo sucede en el universo creado por John Woo, donde esto es posible, y lo damos por bueno.
Aunque Travolta y Cage ensayaran juntos, nunca tengo la sensación de que uno se meta la piel del otro, si no que parece que cada uno interpreta al héroe y al villano como mejor le parece, lo que hace que la experiencia sea aún más divertida. Cuando ambos son Archer, son aquejados y melancólicos, pero cuando están en la piel de Castor, se lo pasan en grande dando vida a un villano más grande que la vida (es inolvidable ese momento en que se raja la cara antes de morir).
Travolta y Cage desprenden carisma constantemente y se nota que disfrutan de cada escena. Ambos están sobreactuados, pero es parte de la gracia de la película, encaja con su tono exagerado. Con Cara a cara, Cage culminaría la curiosa trilogía que lo convertiría en una estrella del cine de acción en los noventa, tras La Roca (1996) y Con Air (1997). Y Travolta demuestra que no hay nadie como él en el cine de acción para dar vida a un villano memorable y cachondo (como demostró en Broken ArrowOperación Swordfish).
La película guarda un tono de lo más irreverente y macarra. No sólo Archer se ve en la tesitura de tomar drogas para hacerse pasar por Castor. Además tenemos esa recordada escena de Castor vestido de cura activando una bomba, y después insinuándose a una joven. Pero el momento que se lleva la palma, es ese acercamiento incestuoso de Archer/Castor hacia su hija, y que hace que la escena con la otra chica tenga sentido en el guión, ya que sienta el planting de que al villano le gustan las jovencitas, lo que hace que haya una mayor tensión en la posterior escena con Dominique Swain.
Al final toda la historia trata de un hombre que pierde a su familia y a si mismo en un tragedia, y su viaje hasta recuperar su vida. La película se cierra con la familia de Archer adoptando al hijo de Castor y cerrando el circulo, cicatrizando así la herida abierta (de hecho, la cicatriz de Archer literalmente desaparece).
Cara a cara es una de las grandes películas de acción que ha dado el cine. No paran de ocurrir cosas, lo que no deja un momento de respiro al espectador. Es una película de muchas caras, siendo al mismo tiempo adrenalítica, dramática, extraña, y divertida. Es Woo en estado puro, pero al mismo tiempo es algo diferente. Un ballet sangriento de tiroteos, explosiones, y palomas, que nos hace disfrutar enormemente. Y es que es casi imposible no pasárselo bien con esta descarada película.

CURIOSIDADES
Es la película favorita de John Woo, de todas las que rodó en su etapa americana.
Y es la película favorita de Nicolas Cage de todas en las que ha participado.
Aunque se dice que Werb y Colleary se inspiraron en Plan diabólico (1966) para escribir el guión, no es cierto, ni siquiera habían visto la película cuando escribieron el guión.
La prisión magnética se llama Erewhon, que es una anagrama de "nowhere" (ninguna parte), y que fue acuñado originalmente por el escritor Samuel Butler, en su novela Erewhon.
Los mandos del avión tiene grabadas las iniciales JW, en una referencia a John Woo.
El guionista Mike Werb hace un cameo, como el padre cuya hija es atendida por Eve Archer en el hospital, cuando Archer (con la cara de Castor) la llama por teléfono.
Woo le dio a escoger a Nicolas Cage entre varias armas para su personaje, el actor se quedó con dos pistolas bañadas en oro con dragones en las empuñaduras.
El primer trasplante total de cara en el mundo, tuvo lugar en 2010 en España, más concretamente en el Hospital Universitario Valle de Hebrón de Barcelona, siendo el Dr. Joan Pere Barret el responsable de la operación.
En un momento de la película, se dice que la diferencia de altura entre Archer y Castor es insignificante. En realidad, Travolta mide 1,88 m y Cage 1,83 m.
Ganó el premio Saturn al mejor director (John Woo) y mejor guión (Mike Werb y Michael Colleary). Además de ser nominada en las categorías de mejor película de acción/aventura/thriller, mejor actor (Nicolas Cage y John Travolta), mejor actriz secundaria (Joan Allen), mejor interpretación por un joven actor/actriz (Dominique Swain), mejor música (John Powell), y mejor maquillaje (David Atherton y Kevin Yagher).
Cahiers du Cinéma la incluyó en su lista de las 10 mejores películas de 1997.
Las botas magnéticas de la prisión se parecen sospechosamente a las botas magnéticas de los Goombas in Super Mario Bros. (1993).
Se utilizó la canción "Don't Lose Your Head" de INXS para promocionar la película.
En 2019, saltó la noticia que Paramount trabajaba en un remake de la película. Y en 2021, se anunció la realización de una secuela dirigida por Adam Wingard.

Labels: ,