Tuesday, September 07, 2021

007: Alta tensión

"Smiert Spionom."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

A James Bond le encomiendan la misión de ayudar a desertar a un general soviético. En su camino se cruzará una violonchelista, un traficante de armas y un plan para matar espías.

EL CUARTO BOND
Con el anuncio el 3 de diciembre de 1985, del retiro de Roger Moore como James Bond, tocaba dar paso a una nueva cara para el papel. Y el guión para el "Bond 15" se desarrolló en esa línea, pero la idea original no era seguir las aventuras de 007 como habían hecho hasta la fecha, si no hacer una precuela contando sus orígenes. Richard Maibaum y Michael G. Wilson llegaron a escribir un tratamiento del guión con esa premisa, el cual estaba situado en China, pero finalmente el productor Albert R. Broccoli lo descartó argumentando, según Maibaum que, "el público no pagaría por ver a James Bond como un principiante." Esta idea de los orígenes de Bond sería parcialmente recuperada en Casino Royale (2006).
Al final para 007: Alta tensión (The Living Daylights, 1987), como se terminó llamando la decimoquinta entrega de la saga, se tomó como punto de partida el decimocuarto y último libro de Ian Fleming sobre 007, "Octopussy and The Living Daylights" publicado en 1966. De este libro de relatos se utilizó como punto de partida el que dio título a la película, el correcto "The Living Daylights", que narra como Bond debe ayudar a un agente soviético a escapar de Alemania Occidental, y al mismo tiempo matar con un francotirador de la KGB, que resulta una mujer de una orquesta, y a la que sólo llega a dispararle en el brazo. Desde ahí, Maibaum y Wilson construyeron una historia dentro de la Guerra Fría con presencia de la Guerra de Afganistán. Y escribieron el guión sin ningún actor en mente.
La película sería dirigida por John Glen, quien ya había rodado las tres películas de la saga anteriores.
Se inició la búsqueda del nuevo Bond. El primero que hizo una prueba fue Sam Neill, quien por aquel entonces era popular por la serie Reilly: As de espías (1983) en la que interpretaba a un agente secreto. Neill hizo la prueba a regañadientes empujado por su agente, ya que nunca tuvo interés en interpretar al agente británico. "Fue uno de los peores días de mi vida," recordaba el actor. "No quería estar allí, y me sentí muy incómodo todo el día." Curiosamente estuvo cerca de ser elegido, ya que gustó a todo el mundo, pero no convenció a Albert R. Broccoli, y para su alivio, fue descartado del papel.
Lambert Wilson hizo una prueba con Maryam d'Abo, cuando la actriz aún no había sido escogida para trabajar en la película. El actor cree que no consiguió el papel por ser de nacionalidad francesa, algo que no aceptarían los fans de la saga, pese a tener un perfecto acento británico.
Mel Gibson también estuvo en la contienda por el papel, pero tal y como contaba el guionista Tom Mankiewicz (El hombre de la pistola de oro): "Alguien de United Artists me dijo: 'Llama [a Cubby] y dile que Mel Gibson sería genial'. Y Cubby dijo: 'No quiero hacer una película de Mel Gibson, quiero hacer una película de James Bond'." La popularidad del actor jugó en su contra, y también quedó descartado.
Pero fueron muchos los nombres que se barajaron para el papel. Robert Bathurst confesó que hizo una audición. Y se rumorearon los nombres de Antony Hamilton, Andrew Clarke, Mark Greenstreet, Bryan Brown, Simon MacCorkindale, Tom Selleck, y el modelo australiano Finlay Light (del que se llegó publicar en la prensa que había firmado un contrato por diez años para ser Bond).
Al final Pierce Brosnan fue elegido en 1986, para convertirse en el cuarto Bond, después de estar tres días realizando pruebas como 007. El actor había entrado en el radar de Cubby Broccoli, cuando la mujer de Brosnan, Cassandra Harris, se lo presentó durante el rodaje de Sólo para sus ojos (1981), en la que ella participaba. El actor había alcanzado la popularidad gracias a la serie Remington Steele (1982-87), y había quedado liberado de ella, tras ser cancelada tras cuatro temporadas. Los astros parecían alinearse para que se hiciera con el papel, pero el contrato del actor estipulaba que la NBC tenía un plazo de 60 días en el que podía revocar su decisión, y realizar más episodios de la serie. Fue durante esos dos meses, en los que Brosnan fue aceptado como 007, y comenzó con las prueba de vestuario y las sesiones fotográficas. Eon Productions y la NBC estaban en buenos términos sobre el actor, incluso Cubby Broccoli estaba dispuesto a que Brosnan rodara seis nuevos episodios, antes de convertirse definitivamente en 007. Todo estaba en marcha. Pero en el día 60, NBC decidió rodar una temporada completa de 22 episodios (posiblemente para aprovecharse de la renovada fama del actor), algo que Cubby no aceptó. De esa forma, a Brosnan le revocaron la licencia para matar (irónicamente el actor recibió la noticia mientras llevaba una botella de champagne para celebrar que iba a ser James Bond). Al final sólo rodaron seis episodios antes de cancelar definitivamente la serie. Pero como todos sabemos, Brosnan consiguió unos años más tarde, vestirse el esmoquin de Bond.
Fue entonces cuando le ofrecieron el papel a Timothy Dalton. Cuando iniciaron la búsqueda de un reemplazo para Roger Moore le consultaron si estaba interesado, pero en aquel momento (principios de 1986) el actor no estaba disponible, ya que estaba ocupado con sus propias producciones teatrales de "La fierecilla domada" y "Antonio y Cleopatra" en Londres. No era la primera vez que era considerado para el papel, ya le habían ofrecido ser 007 cuando Sean Connery dejó el papel, pero lo rechazó porque, "tenía 24 ó 25 años, y Bond no puede ser tan joven," declaraba Dalton. Se lo volvieron a ofrecer a finales de los 70, cuando existían dudas sobre si Roger Moore continuaría con el papel en Sólo para sus ojos (1981), pero bien es sabido que Moore protagonizó esa película, así que la idea de Dalton como 007 quedó descartada (de forma temporal). Una vez terminó con sus trabajos teatrales, y debido a los retrasos que había experimentado 007: Alta tensión, Dalton estuvo disponible y cuando le volvieron a ofrecer el papel, esta vez aceptó. Pero había un último obstáculo que sortear, Dalton ya había firmado para rodar Brenda Starr (1989), pero como su participación en esa película era de tan solo cuatro o cinco semanas, pudieron encajarlo con el calendario de rodaje, empezando a rodar escenas en las que no intervenía, ganando tiempo hasta que el actor se pudiese sumar al mismo. El anuncio oficial tuvo lugar el 6 de agosto de 1986. Y Dalton empezó a rodar la película sólo dos días después de terminar el rodaje de Brenda Starr. El actor firmó un contrato por tres películas, y cobró un sueldo de 3 millones de dólares dar vida por primera vez a 007.
La aproximación de Dalton al personaje fue tratar de, "capturar el espíritu de Ian Fleming." Le dieron al actor la oportunidad hacer cambios para que Bond se adaptase a él. Y para ello el guión sufrió modificaciones, como por ejemplo, una reducción de los diálogos. "Una película es un medio visual," explicaba Dalton. "Si puedes cortar cualquier cosa que sea innecesaria o superflua, haciendo tu idea más económica, es mucho mejor. Es decir, cortamos mucho."
Otro cambio para hacer de este nuevo Bond el Bond de Dalton fue eliminar los chistes. "Corté la mayoría de esas frases frívolas," admitía Dalton, aunque mantuvieron cierto sentido de humor que, "viene de la situación y de la credibilidad de ella." Y se recuperó el gusto de 007 por fumar, algo abandonado en la era Moore.

REPARTO
A principios de 1986, en plena búsqueda del nuevo Bond, se llamó a Maryam d'Abo para dar la replica a Lambert Wilson, tal y como comentaba antes. La actriz había entrado en el radar los productores, porque que había hecho una audición para el papel de Pola Ivanova en Panorama para matar (1985). Por otra parte, se hicieron pruebas a varias actrices para el papel de Kara Milovy, la chica Bond de la película. Pero no conseguían encontrar a la actriz adecuada, hasta que Barbara Broccoli se topó con d'Abo por la calle, llevando un look diferente al que tenía cuando ayudó en la prueba de Wilson, y creyó que había encontrado a su Kara. Broccoli, Glen y Wilson opinaron lo mismo, y la actriz se llevó el papel (cuando Brosnan aún iba a ser 007). Para interpretar convincentemente a una violonchelista, la actriz tuvo que tomar lecciones de chelo, entrenando todos los días, un mes antes que comenzar la fotografía principal, e incluso ensayó con la orquesta sinfónica de Viena. Además también tuvo que aprender a montar a caballo.
Y aprovechando que había un nuevo Bond, decidieron traer una nueva Moneypenny. A Glynis Barber, popular en aquel momento por la serie Como el perro y el gato (1985-86), le ofrecieron el papel, pero lo terminó rechazando (algo de lo que más tarde se arrepintió). Al final Caroline Bliss fue la elegida para sustituir a la mítica Lois Maxwell.
Al holandés Jeroen Krabbé le ofrecieron el papel del villano de la película, el general Georgi Koskov. Y el actor lo aceptó, "porque quería ser parte del circo de James Bond una vez en mi vida."
Necros, la mano derecha de Koskov, fue interpretado por Andreas Wisniewski, quien consiguió el papel con cierta facilidad, ya que parecía escrito para él. Cuando llegó para hacer la prueba de casting, se sorprendieron con el parecido que tenía Wisniewski con el actor que estaban buscando. Igualmente tuvo que hacer una prueba de pantalla, pero el papel era para él.
Joe Don Baker fue escogido para dar vida a Brad Whitaker, el tercer villano de la película.
El resto de reparto se compuso por caras conocidas de la saga como, Desmond Llewelyn (Q), Robert Brown (M), Geoffrey Keen (Ministro de defensa) y Walter Gotell (Gogol). Y otras nuevas como John Rhys-Davies (Leonid Pushkin), Art Malik (Kamran Shah), Thomas Wheatley (Saunders) y John Terry (Felix Leiter).

RODAJE
Con un prepuesto de 40 millones de dólares, la fotografía principal comenzó el 29 de septiembre de 1986, y se prolongó hasta el 13 de febrero de 1987. Fue un rodaje muy viajero, pasando por localizaciones de todo el globo como Gibraltar, Austria, Inglaterra, Marruecos, Estados Unidos e Italia. Los interiores se rodaron en los Pinewood Studios.
Alan Hume, el director de fotografía de las anteriores películas de la saga, no pudo hacerse cargo del proyecto, por estar comprometido con otra película. Por lo que llamaron a Alec Mills para ocupar su puesto, quien había sido operador de cámara en muchas de las películas de 007. El diseñador de producción Kem Adam se lo comunicó durante el rodaje de King Kong 2 (1986), en la que Mills participaba. "Me quedé sin palabras," reconocía el camarógrafo. "Este tenía que ser el momento más emocionante desde que entré en la industria en 1946."
El 17 de septiembre, la segunda unidad comenzó a rodar parte de la secuencia pre-créditos en Gibraltar, doce días antes de la llegada de Dalton, y que comenzara oficialmente la fotografía principal.
El salto en paracaídas de los tres agentes 00 fue realizado el especialista B.J. Worth y sus hombres. Se planteó utilizar grúas para realizar los tres aterrizajes, dado el peligro que conllevaban los lugares donde debían tomar tierra, pero al final los especialistas decidieron aterrizar con sus paracaídas, y completaron sus tres tomas en un solo día.
Y la escena del salto del jeep por el acantilado de Gibraltar, les dio todavía mayores quebradores de cabeza. Primero hicieron pruebas en el desierto de Mojave, soltando un jeep desde un helicóptero que llevaba un paracaídas en su interior, pero en la segunda prueba el paracaídas se enrolló alrededor del vehículo, y éste quedó destruido en el impacto. Descartaron esta opción, y decidieron utilizar otro método, lanzar el jeep con un cañón de aire desde un barranco (en Beachy Head, Inglaterra). Éste portaba un muñeco en su interior, y mediante un aparato de radio control se activaba el paracaídas que llevaba puesto, y una vez el muñeco salía del vehículo, lo volaban por los aires. Esta vez la secuencia sí salió según estaba planeado.
Dos semanas después de que comenzaran a rodar en Gibraltar, y mientras la segundad unidad aún se encontraba allí, a la primera le tocó rodar en Inglaterra la compleja pelea entre Andreas Wisniewski (Necros) y Bill Weston en la cocina. Tras entrenar unos pocos días en Pinewood, rodaron la pelea durante tres días en Stonor House (convertida en la casa franca de Bladen), que estuvo rodeada de todo tipo de incidentes, Weston se fracturó un dedo y Andreas lo noqueó en una ocasión.
Tras finalizar con la pelea, Timothy Dalton llegó al set para su primer día de rodaje como Bond, que no era otra que la secuencia del secuestro de Koskov en la casa franca.
Una vez realizada su primera toma de contacto como 007, Dalton se desplazó a Gibraltar para encargarse de sus escenas en la secuencia pre-créditos, donde tuvo que rodar su primera escena de acción. A diferencia de otros Bonds, Dalton realizó muchas de sus propias escenas de riesgo, como ir realmente sobre el techo del jeep. Según el actor, "la acción es necesaria para el papel, así que hago todo lo que puedo."
Después rodaron durante dos semanas en Viena, y fue en esa ciudad cuando se hizo la presentación de Dalton como 007 en una rueda de prensa, el 5 de octubre. La capital austriaca sirvió también para recrear Bratislava (cuando pertenecía a la República Checa), y se utilizaron localizaciones como Prater Park, Schönbrunn Palace, Volksoper Opera House y Musikverein Concert Hall.
Mientras rodaban en Viena, el equipo de segunda unidad rodaba en Estados Unidos la escena de la pelea entre Bond y Necros colgados del avión Hercules. Escena que fue llevada a cabo por los especialistas B.J. Worth y Jake Lombard. Para conseguir que Worth (doble de Dalton) entrase de nuevo en el avión mientras estaba agarrado a la red, no se hizo con el especialista trepando por ella, si no que se consiguió mediante unos cabrestantes que tiraban de la red y una vez cerca del avión, dos personas arrastraban a Worth hacia el interior. Fue una escena muy peligrosa de rodar, en una de las tomas, la red comenzó a moverse de una forma tan violenta por el viento, que Worth cerca estuvo de golpearse contra la cola del avión, tras unos tensos instantes, y creyendo que saldría herido, se soltó del avión. Sobra decir que la escena resulta espectacular y es uno de los mejores stunts de la saga.
La primera unidad viajó de Austria a Marruecos, y comenzaron a rodar en Tánger el 27 de octubre. Ouarzazate, al sur de Marruecos, sirvió para recrear Afganistán.
Durante el rodaje de la batalla en el aeropuerto, unos caballos casi le pasan por encima a Andreas Wisniewski, pero le avisaron a tiempo, y por suerte se evitó que sucediera un accidente. Toda la secuencia estuvo llena de retos, por ejemplo, para conseguir el momento en el que el vehículo que conduce Maryam d'Abo suba por una rampa y se introduzca en el avión, no pudieron hacerlo con el propio Hercules, ya que este tipo de aviones no pueden circular por el suelo con la rampa trasera bajada, por lo peligroso que sería, por eso el equipo de producción tuvo que construir la parte trasera del avión en un gran camión, y así si pudieron filmar la escena. Y para el plano de los caballos y tanques atravesando el puente, necesitaban uno que fuera realmente alto, y como no existía, recurrieron a una solución de lo más ingeniosa, utilizaron un puente real de unos pocos metros de altura por el que pasaban los especialistas (para la parte superior del plano), y colocaron delante una miniatura de un puente con grandes columnas (para la parte inferior), al unir ambos puentes, y gracias a la perspectiva, dio la impresión de tener 30 metros de altura, tal y como deseaban.
Pese a todas estas dificultades, fue una producción en la que reinó un buen ambiente, la familia Broccoli se encargaba de ello. Mientras rodaban en Marruecos, el equipo se cansó de la comida marroquí, y Krabbé propuso cocinar para todos algo diferente. Barbara Broccoli se encargó de conseguir los ingredientes, y para ello envió expresamente un avión a Italia. Después Krabbé, Barbara y un par de personas se pusieron manos a la obra en la cocina del hotel donde se alojaban, y prepararon comida para todo el equipo y reparto.
El equipo viajó a los Pinewood Studios a finales de noviembre, para rodar los interiores, en los sets creados por el diseñador de producción Peter Lamont. El 11 de diciembre, la producción recibió la visita del Príncipe Carlos y Lady Di. El príncipe fue quien disparo el misil del "ghetto blaster" en la escena del laboratorio de Q. Y de la visita surgió una famosa imagen de la princesa rompiendo una falsa botella, en la cabeza de su entonces marido.
En Pinewood rodaron entre otras escenas, la muerte de Saunders, o los primeros planos que faltaban de la pelea entre Dalton y Wisniewski colgados del avión. Ambos actores se pasaron tres días rodando esta escena.
A mediados de enero de 1987, completaron el rodaje en Austria, rodando dos persecuciones en la nieve, la del del Aston Martin, y la del chelo. Rodando la primera secuencia, algo salió mal en el momento en el que el coche hace un espectacular salto, y terminó estrellándose. Y la escena del chelo fue una idea de John Glen, quien tuvo que convencer a todo el mundo para hacerla, y al final se salió con la suya. El instrumento musical estaba hecho de fibra de vidrio, y su funda estaba equipada con asas a ambos lados para su control, y por la parte inferior tenía unos esquís. La secuencia requirió 3 días en filmarse.
Para la canción principal de la película, los Pet Shop Boys presentaron una demo e incluso se pusieron manos a la obra para componer la banda sonora completa de la película, pero al final quedó en nada. La demo evolucionó hasta convertirse en la canción "This Must Be The Place I Waited Years To Leave" de su álbum "Behaviour" de 1990.
El grupo noruego A-ha fue finalmente el escogido para cantar y componer el tema principal, en colaboración con John Barry. No hubo buen entendimiento entre el compositor y el grupo, Barry definió trabajar con ellos como, "jugar al ping pong con cuatro pelotas". Esa mala relación provocó que existiesen dos versiones del tema principal "The Living Daylights", uno que se puede escuchar en la película (de estilo más Bond y del gusto de Barry), y otro incluido en el álbum "Stay on These Roads" de la banda (que prefería A-ha). Aunque años después, uno de los miembros del grupo, Paul Waaktaar-Savoy declaró: "Me encantó las cosas que él añadió al tema, quiero decir que le dio ese arreglo de cuerda tan guay. Eso es cuando para mí empezó a sonar como una cosa de Bond."
La película contaría además con dos canciones del grupo The Pretenders, "Where Has Everybody Gone?" que suena en varios momentos de la película, y "If There Was a Man" que acompaña los créditos finales.
Antes de su estreno, metraje de la película fue robado y se vendió en cintas de vídeo como si se tratase de la película original completa. Los responsables de la película lanzaron un póster explicando que esa copia de la película estaba inacabada, que faltaban las escenas de acción principales, carecía de la banda sonora y de la mayoría de efectos especiales, diciendo que para ver la auténtica 007: Alta tensión debían ir al cine.
Y eso hizo la gente cuando se estrenó la película. La premiere tuvo lugar el 29 de junio de 1987 en Londres (otra vez con la presencia del Príncipe Carlos y Diana de Gales), para conocer el estreno masivo en salas de Reino Unido al día siguiente. La película gozó de una buena carrera comercial, en los Estados Unidos recaudó 51.185.897 de dólares, y a nivel global sumó en total 191.200.000 de dólares. Eso la convirtió en la quinta película más taquillera del año, aunque comparada con otras películas de la saga, es una de las menos taquilleras.

ESCENAS ELIMINADAS
Se cortaron dos escenas del montaje final, las cuales han sido recuperadas para las ediciones de DVD y Blu-ray de la película. Son las siguientes:
1. Una extensión a la escena del laboratorio de Q, en la que se muestra otro gadget, una pluma que todo lo que escribe, es transcrito a una máquina con la letra del Primer Ministro.

2. Tras el asesinato de Pushkin, Bond escapa por los tejados de Tánger, y termina deslizándose por los cables de telégrafo gracias a una alfombra (que a la vista de todos parece mágica), y aterriza en la moto de un comerciante (interpretado por el especialista Eddie Kidd). La escena fue considerada demasiado cómica por los productores, por lo que no encajaba con el tono de la película.

VALORACIÓN
007: Alta tensión es una de las mejores películas de la saga de James Bond, e injustamente es una de las más olvidadas, tal vez se deba al paso fugaz de Dalton por el personaje. Tiene una historia más realista y más cercana a la realidad (con el foco puesto en la Guerra Fría y en la Guerra de Afganistán), además de un guión más cuidado y más complejo. Lo bueno, es que después no olvida las escenas de acción, la persecución del Aston Martin en la nieve es una de las mejores de la saga (y eso que ésta tiene muchas), y la media hora final es un festín de cualquier aficionado al cine de acción.
Por otro lado, el guión peca de ser demasiado enrevesado para lo que tiene que contar, se meten demasiadas subtramas que no agilizan la historia. Pero hay que reconocerle que tiene un mayor tono de relato de espionaje clásico, el cual se había perdido en la era Moore. Devolvió a la saga el espíritu de las novelas de Fleming.
El cambio de rostro fue un soplo de aire fresco para 007, el cual llevaba anclado desde hacía años en la comedia imposible (aunque muy disfrutable) de la era Moore. Dalton demostró ser un buen Bond, uno más serio y violento, más cercano al de los libros, que era justo lo que necesitaba el personaje. Así el actor se adelantó al Bond de Daniel Craig. Aunque no se ve aquí a Dalton del todo cómodo en el papel, sí lo conseguiría en Licencia para matar, más pensada para él para dar vida a 007. Creo que sólo le faltó una película más para consagrarse en el personaje.
Por su parte, Jeroen Krabbé no consigue que ser un villano demasiado memorable, es ladino y calculador, pero su Koskov no se encuentra entre los mejores de la saga. De hecho, Joe Don Baker me parece que está mejor en su papel de villano secundario.
Y d'Abo es una de las peores chicas Bond que se recuerdan, la actriz carece de carisma, y el guión tampoco la ayuda a ser más que un tópico.
John Glen filma la película con su corrección de siempre, pero no pasa de lo académico, ni le da auténtica personalidad. Aún así, es posiblemente su mejor trabajo tras las cámaras dentro de la saga Bond.
La película tiene puntos que hacen que destaque por encima de la media de producciones de la saga. Además de un guión más trabajado, el cual no toma siempre el camino más habitual, por ejemplo, Bond no mata al villano, aquí es detenido; y a diferencia de otras películas de 007, la escena pre-créditos no es una historia independiente, si no que es parte de la trama de la película, lo cual ayuda al conjunto. Las escenas de acción son excelentes (como la fallida misión en Gibraltar, la genial persecución del Aston Martin antes mencionada, o la lucha de Bond y Necros colgados del avión). Y la canción de A-ha es una de mis preferidas de la saga (que sigue el camino marcado por Duran Duran en Panorama para matar), así como la estupenda partitura del gran John Barry.
Luego hay cosas que no cambian, Moneypenny sigue bebiendo los vientos por 007, ahí están los gadgets de Q, el "Mi nombre es Bond, James Bond" , los martinis con vodka mezclados no agitados, el Aston Martin, el regreso de Felix Leiter, etc, pero es lo que quiere el público.
Nada nuevo bajo el sol, 007: Alta tensión es una aventura más del agente secreto más famoso del mundo, rodada con el buen hacer de siempre, y cuyo objetivo es sólo dar grandes dosis de entretenimiento al público, algo que consigue con creces. James Bond estaba de regreso tan espectacular y letal como siempre, pero un poco más adulto. No es su mejor misión, pero sí una de las más satisfactorias.

CURIOSIDADES
Última película Bond con banda sonora compuesta por John Barry.
Se estrenó en el 25 aniversario de la saga cinematográfica.
Primera película de la saga oficial en la que Moneypenny no es interpretada por Lois Maxwell. Y última película de Geoffrey Keen, que dio vida al Ministro de Defensa en seis películas de James Bond.
Joe Don Baker (Whitaker) interpretaría al agente de la CIA Jack Wade en GoldenEye (1995) y El mañana nunca muere (1997). Por su parte Nadim Sawalha, que interpreta al jefe de seguridad en Tánger, interpretó a Aziz Fekkesh en La espía que me amó (1977). Y Peter Porteous que da vida al supervisor del gasoducto, tuvo el papel de Lenkin en Octopussy (1983).
La noria a la que suben Bond y Kara es la misma vista en El tercer hombre (1949). John Glen tuvo su primer trabajo en el mundo del cine en esa película, como asistente del editor de sonido.
Fue nominada a un premio Saturn en la categoría de mejor película de fantasía.
Caroline Bliss (Moneypenny) interpretó a Lady Di en la película para televisión Charles and Diana: A Royal Love Story (1982). La princesa visitó el set de rodaje.
Primera película de la saga oficial desde Vive y deja morir (1973) en la que vuelve a aparecer Felix Leiter. Lo había hecho en la película no oficial Nunca digas nunca jamás (1983).
Existen varios cameos en la película. Al productor y guionista Michael G. Wilson se le puede ver en la escena de la ópera en Viena sentado cerca de Saunders, y a la derecha de la mujer con el vestido blanco. Y el compositor John Barry es el director de la orquesta de Kara en la escena final.
En las novelas de Ian Flemnig, SMERSH era una agencia de contraespionaje contra la que luchaba Bond. SMERSH existió realmente durante la Segunda Guerra Mundial, siendo una rama de la NKVD, la policía secreta soviética (que más tarde se convertiría en el KGB). Para evitar problemas políticos a la hora de realizar las películas, prácticamente se omitió toda referencia a SMERSH, estando sólo presente en una frase en Desde Rusia con amor (1963), y en la subtrama de esta película con el Smiert Spionom (SMERSH o muerte a los espías).
John Glen considera ésta y Licencia para matara (1989) sus mejores películas de 007.
En el museo de guerra de Whitaker podemos ver varios bustos y estatuas de diferentes líderes militares con su cara, ahí están, Alejandro Magno, Genghis Khan, Atila el Huno, Adolf Hitler, Napoléon Bonaparte, el Duque de Wellington y Julio César.
Primera película de James Bond en la que el villano es arrestado.
Uno de los oficiales que se encontraban destinados en Gibraltar se llamaba James Bond. Cuando Eon Productions lo descubrió, organizó una sesión fotográfica con el verdadero James Bond y el ficticio.
Fue la primera película de la saga en no ser directamente anunciada en la película anterior, una tradición que no se ha vuelto a repetir. La excepción sería Moonraker, que no fuera anunciada en La espía que me amó, y sí Sólo para sus ojos, pero un cambio de planes provocó una alternación en el orden de las películas.
Caroline Bliss, que interpreta a Moneypenny, fue reemplazada en GoldenEye (1995) por Samantha Bond, que era amiga suya desde que eran niñas.
El General Gogol es acreditado como General Anatol Gogol, cuando en La espía que me amó (1977) M le llama Alexis.
La modelo norteamericana Kathy Stangel fue quien posó para convertirse en la mujer del vestido blanco del póster de la película.
Fue la primera película de la saga en tener una canción diferente para los títulos de créditos finales, con el tema "If There Was a Man" del grupo The Pretenders.
Las organizaciones de la Cruz Roja en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, protestaron por el uso, inapropiado según ellos, que se hace de su emblema en la película (en una escena se transporta opio en sacos con el emblema de la organización, y en otra Koskov es secuestrado en un helicóptero con el símbolo de la Cruz Roja).

GADGETS
Cerdo: Una cápsula usada para limpiar el gasoducto desde Rusia, convenientemente modificada para llevar a un hombre dentro.

Ghetto Blaster: Un radiocasete lanzamisiles ideado por Q para los americanos.

Aston Martin V8: Coche dotado de todos los extras inimaginables (misiles, tapacubos con láser, clavos en las ruedas y patines laterales para circular por la nieve, cohete propulsor y un dispositivo de autodestrucción).

Llavero localizador: Con el silbido de las primeras notas de "Rule Britannia" libera un gas que desorienta a una persona durante 30 segundos. Con otro silbido activa el explosivo plástico que guarda en su interior. Y tiene una llave que abre el 90% de las cerraduras del mundo.

BIBLIOGRAFÍA
Starlog Magazine (nº 120, 123, 124)
Production Notes - The Living Daylights (MI6: The Home of James Bond 007)
London Calling! (007 Magazine)
'I wouldn’t want to be James Bond!' (Daily Mail, 12 feb 2015)
Inside 'The Living Daylights' (2000)
Octopussy and The Living Daylights (Ian Fleming, 1966)
For your ears only (The Guardian, 31 oct 2008)
New James Bond (Gainesville Sun, 29 abr 1986)
The Living Daylights - The Offical Poster Magazine (1987)
Glynis Barber (Twitter)
Some Kind of Hero: The Remarkable Story of the James Bond Films (Matthew Field, Ajay Chowdhury, 2015)
Bonded Blonde (Los Angeles Times, 9 ago 1987)
Nacidos para ser malos (Timon Singh, 2018)
Simon MacCorkindale (The Telegraph, 15 oct 2010) 
Interview with Andreas Wisniewski (bondlocations.com, 6 dic 2020)
Mark Greenstreet: James Bond for a day (The James Bond Dossier, 16 jun 2011)
60 SECONDS: Timothy Dalton (Metro, 15 feb 2007)
The 007 agent Ian Fleming imagined (World Today News, 22 mar 2021)
Red Cross Protests Use Of Emblem in Film (The New York Times, 26 aog 1987)
Nobody Does it Better: The Complete, Uncensored, Unauthorized Oral History of James Bond (Edward Gross, Mark A. Altman, 2020)

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Friday, August 13, 2021

Campo de sueños

"Si lo construyes, vendrá."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un granjero de Iowa escucha una voz en su cabeza, que le dice que construya un campo de béisbol en su maizal, una vez lo hace, aparecen en él los fantasmas de antiguos jugadores de los White Sox.

"CALCETINES" JOE JACKSON
En 1982, W.P. Kinsella publicó su primera novela titulada "Shoeless Joe". La historia partía de un acontecimiento real, convenientemente adornado con un toque de fantasía, el de los ocho miembros del equipo de béisbol de los Chicago White Sox de 1919, que fueron acusados de amañar las series mundiales de ese año y posteriormente suspendidos, lo que provocó que no pudieron volver a jugar de forma profesional. Entre ellos, se encontraba "Shoeless" Joe Jackson, quien siempre negó dichas acusaciones.
Ya en aquel 1982, el guionista y futuro director Phil Alden Robinson, se enamoró de la novela, después de que se la recomendase una amiga, convirtiéndose éste en su proyecto soñado. Quiso llevarlo al cine, pero recibió el rechazo de los estudios. "La respuesta general era: 'Podemos ver por qué amas este libro, pero no puedes hacer una película con él," recordaba Robinson.
Por su parte, el productor Lawrence Gordon también estaba interesado en la adaptación de la novela, mientras trabajaba para la Fox presentó la idea de llevarla a cine, pero fue rechazada por el estudio, trató de llevarla a otras majors, pero obtuvo la misma respuesta negativa.
Tras unos años en los que escribió y dirigió otros proyectos, Robinson siguió con su empeñó de sacar adelante el proyecto. Cuando Lawrence Gordon se convirtió en el presidente de la Fox, consiguió hacerse con los derechos de la novela, y desarrollar el proyecto. Los caminos de Robinson y Gordon se cruzaron, cuando alguien informó que el director, que estaba trabajando en Sneakers (1992), era fan de la novela. Le encargaron la tarea de escribir y dirigir la película. Su sueño se estaba haciendo realidad.
Cuando Robinson terminó el primer borrador del guión, éste seguía a pie juntillas la novela de Kinsella, y "fue tan fiel al libro que la nota de Scott Rudin [ejecutivo de la Fox] decía: 'Felicitaciones, acabas de escribir el primer borrador de W.P. Kinsella. Ahora escribe el tuyo'," recordaba Robinson. "El mejor consejo que he recibido. Fue entonces cuando supe que la mejor forma de adaptar un libro es preguntarte que te gustaba de él, y luego escribir un guión sobre eso. Usé todo el material del libro que me gustaba, pero al final tu lealtad principal debe ser a la película, no al libro."
El director llegó a escribir a Kinsella una carta de disculpa por todos los cambios que iba a hacer en su obra, y lo mal que se sentía por ello. "Las semanas pasaron sin una respuesta y me imaginé que me quería muerto," recordaba Robinson. "Luego llegó una postal de Hawai, donde había estado de vacaciones. Decía: ‘Querido Phil, haz lo que tengas que hacer para que sea una película. Amor, Bill'." Eso tranquilizó al director, quien escribió un gran guión. El productor ejecutivo de la película Brian E. Frankish, lo consideraba el mejor guión que hubiera leído nunca.
En la novela, Ray secuestraba al famoso escritor J.D. Salinger, autor de "El guardián entre el centeno", pero la negativa de éste a que utilizaran su nombre, provocó que Robinson tuviera que crear un nuevo personaje. Un inconveniente que terminó beneficiando a la película, ya que según el director, "[Salinger] funcionaba a la perfección en el libro, pero si mezclas un personaje real con uno ficticio hace al mundo menos real. Quería que el mundo fuera completamente realista." Así que creó al escritor ficticio Terence Mann. Otros de los cambios con respecto a la novela, fue la eliminación del hermano gemelo de Ray Kinsella y también de otro personaje, el del jugador de béisbol más viejo del mundo.
Gordon dejó la presidencia de la Fox, pero parte del acuerdo de su salida era mantener los derechos de la novela de Kinsella, y con la ayuda de su hermano Charles, se empeñó en llevar adelante el proyecto bajo su sello Gordon Company. El nuevo presidente de la Fox no tuvo interés en realizar la película, así que la ofrecieron a otros estudios. A punto estuvieron de hacerla con la Paramount (que llegó a presentar una lista de actores deseados para interpretar a Ray), pero la película terminó en la Universal, después de que a Tom Pollock, su presidente, le encantara el guión, tanto que lloró tras leerlo.

REPARTO
El primer actor en el que pensaron para interpretar a Ray Kinsella fue Kevin Costner, pero originalmente creyeron que el actor no querría hacer otra película sobre béisbol después de rodar Los búfalos de Durham (1988), así que no lo incluyeron en la lista, pero un ejecutivo del estudio hizo que le llegase el guión, y Costner por supuesto, quiso hacer la película. "Era un gran, gran guión," admitía el actor. "Vi y creí en la fantasía de esta película."
Pero Costner a poco estuvo de no protagonizar Campo de sueños, ya que tenía otro compromiso, lo que hizo peligrar su participación. En un momento dado, se consideró a Robin Williams para reemplazarle. Aún así, el director decidió esperar a Costner, quien terminaría protagonizando la película. "Cuando al final le pregunté a Phil Alden Robinson: '¿Por qué esperaste por mí? Porque creo que Robin es realmente genial'," recordaba Costner. "Y él dijo: 'Yo también, pero creo que Robin podía escuchar voces en el maíz, y necesitaba un tipo que no creas que va a escuchar una voz en un campo de maíz."
Amy Madigan, conocedora de la obra de Kinsella, se hizo con el papel de Annie Kinsella, la mujer de Ray.
Como comentaba antes, Robinson creo al personaje del escritor Terence Mann como sustituto de J.D. Salinger, y se inspiró en el actor James Earl Jones para escribirlo, tras verlo en la obra teatral "Fences". Jones aceptaría meterse en la piel de Mann, y para interpretarlo siempre tuvo a Salinger en mente.
Ray Liotta fue el encargado de interpretar al jugador Joe Jackson, pero el actor no tenía experiencia en el béisbol, por lo que tuvo que someterse a un entrenamiento intensivo con el entrenador de la USC (Universidad del Sur de California) Rod Dedeaux, para estar a punto para la película. Para ello la producción también alquiló el campo de béisbol de la Universidad de California del Sur. Lo que no pudieron solventar es que Jackson era zurdo y Liotta diestro, así que le dejaron jugar con la derecha.
Timothy Busfield se hizo con el papel de Mark, el cuñado de Ray, y eso que en la audición confundió a Robinson con Charles Gordon, y viceversa, pero eso no evitó que el papel fuera para él.
Para dar vida al Dr. Archibald "Moonlight" Graham, Robinson quería a James Stewart, pero el actor rechazó la oferta, según le contó a Robinson el agente del actor, porque no quería interpretar a alguien que moría. "Le dije: 'Oh Dios, desearía haber podido hablar con él porque le habría dicho que no muere," recordaba Robinson. La segunda opción del director era Burt Lancaster, pero al actor inicialmente no le interesó el papel, aunque después un amigo suyo, que era un fan del béisbol, leyó el guión y le animó a participar en la película, y cambió de opinión.
Gaby Hoffmann hizo su debut en el cine en el papel de Karin Kinsella, la hija de Ray.
Dwier Brown sería el encargado de interpretar a John Kinsella, el padre de Ray. "Después de conseguir el papel, me detuve en la casa de mis padres en Ohio camino a Iowa," contaba Brown. “Mi papá murió mientras yo estaba allí, de manera inesperada. Así que pasé del funeral de mi padre a interpretar a un padre que regresaba de la muerte para jugar con su hijo."
El papel del joven Archie Graham recayó en Frank Whaley, quien pese a su pequeño papel, terminó pasando tres meses en Iowa. "Cuando era un niño," admitía el actor. "Me encantaba el béisbol, verlo y jugarlo, así que fue un sueño hecho realidad. Fue increíble."
El resto del reparto se completó con Lee Garlington (en el papel de Beulah Gasnick), y Art LaFleur, Steve Eastin y Michael Milhoan (quienes interpretan a tres de los jugadores fantasmas).

RODAJE
Con un presupuesto asignado de 14 millones de dólares, el rodaje comenzó el 24 de mayo de 1988 (el día del cumpleaños del padre de Robinson, Campo de sueños y sus eternas relaciones entre padres e hijos), y se extendió hasta agosto del mismo año, en un total de 68 días de rodaje. Se filmó en diferentes localizaciones de Iowa, y la granja donde vive la familia Kinsella estaba situada en Dyersville (perteneciente a los condados de Dubuque y Delaware), en la cual construyeron el campo de béisbol. Tuvieron que visitar más de 200 granjas antes de dar con la adecuada, y le pagaron a Don Lansing, propietario de la casa, 812.000 dólares para que les permitiese modificarla. Y como la mitad de los campos donde querían construir el diamante de béisbol, pertenecían a otra familia, la Ameskamp, tuvieron que pedirles a estos permiso para cedieran parte de sus tierras para llevarlo a cabo. De esa forma, la parte derecha del campo de béisbol estaba en el terreno de Don Lansing, y la parte izquierda y el centro se situaban en la propiedad de los Ameskamp.
Varios decorados (como el loft de Terence Mann o la habitación de hotel que comparten Ray y el escritor) fueron construidos en un gran almacén vacío, que el ayuntamiento de Dubuque cedió a la producción.
Sólo salieron de Iowa para rodar las escenas del estadio de béisbol al que acuden Ray y Terence, que se filmaron en el Fenway Park de Boston (Massachusetts).
Y para una película en la que el béisbol era tan importante, contrataron al famoso entrenador Rod Dedeaux, para que con la ayuda del también entrenador Don Buford, adiestraran a los actores y que parecieran auténticos jugadores de béisbol.
Todo el rodaje se hizo en función de dos cosas, el crecimiento de los campos de maíz y la disponibilidad de Costner. El actor debía marcharse el 15 de agosto para rodar Revenge (1990), y preveían que, tras plantar el maíz en mayo, crecería a partir de mediados de junio, por lo que programaron las escenas con el maíz entre el 20 de junio y el 15 de agosto, y el resto de escenas se rodarían antes de esas fechas. Pero el problema vino cuando el maíz se negó a crecer. Para la primera escena de la película, debía llegar hasta los hombros de Costner, pero dos semanas antes de rodarla sólo llegaba hasta sus tobillos.
Para ganar tiempo, decidieron mover todas las escenas de interiores previstas a finales del rodaje al principio, pero el maíz seguía sin crecer. No sólo Costner tenía otros compromisos, el resto del reparto se encontraba en la misma situación y no podían permanecer más tiempo del previsto en el set. Burt Lancaster debía irse a Europa. Tim Busfield tenía que volver a la serie Treintaytantos (1987-91). James Earl Jones fue alternando el rodaje de Campo de sueños con el de Tres fugitivos (1989). Y Dwier Brown que había sido contratado para trabajar tres días, terminó alargando su participación hasta llegar a dos semanas.
El lugar de rodaje estaba atravesando una gran sequía (la mayor de los últimos 62 años), lo que no ayudaba al crecimiento del maíz (y de postre debían soportar temperaturas en torno a los 40º de forma habitual). Al final, en plena desesperación decidieron utilizar el agua de un pequeño arroyo que había en la granja, y con ella irrigar los campos, algo que hicieron a marchas forzadas. Tras gastar una buena suma de dinero en riego (nada menos que 825.000 dólares), y retrasando el rodaje de las escenas con el maíz unos 10 días, consiguieron que el maíz creciera tal y como necesitaban. De hecho, creció tanto, que para rodar el segundo plano en el que Costner oye la voz en los campos, pusieron al actor sobre unas cajas de manzanas.
Todas estas experiencias enturbiaron el rodaje para Robinson. "Fue doloroso," recordaba el director. "Cuando estábamos en el set, decía prácticamente todos los días: 'Nunca volveré a hacer esto'. Estaba realmente abrumado por la dificultad del trabajo. Estás constantemente rodeado de dudas, principalmente las tuyas." Lawrence Gordon le llamó para darle ánimos, diciéndole que creyese en el excelente guión que había escrito, eso le dio fuerzas para seguir adelante. Aún así, Robinson lo pasó tan mal, que declaró que dejaría de dirigir. Por suerte, poco después cambió de opinión y nos regaló la estupenda Sneakers (1992).
Una vez rodaron las escenas que necesitaban en el campo de maíz, tuvieron que segarlo para construir el campo de béisbol, el cual fue creado a marchas forzadas durante el fin de semana del 4 de julio de 1988, con la ayuda de cuatro equipos locales de béisbol de la escuela secundaria (se reunieron así a unas 100 personas), que eran dirigidos por el responsable del Dodger Stadium. Como la hierba que colocaron no tenía tiempo suficiente para asentarse, moría rápidamente, así que no les quedó más remedio que pintarla. "El campo bajo los pies era tan crujiente, que parecía que estábamos caminando sobre un cesto de Pascua," recordaba Dwier Brown.
No fue el único problema acontecido durante el rodaje. El escritor Jeffrey Neal Silverman, amigo de Robinson, interpretó el papel de uno de los jugadores fantasma (el de Clean-Shaven Centerfielder), y rodando una escena en la que debía atrapar una bola, usaron una de esas máquinas que lanzan pelotas, que lo hizo con tanta fuerza, que le rompió la mano. Silverman siguió rodando la escena desde otros ángulos que necesitaban, mientras su mano se iba poniendo cada vez más roja, lo que fue un indicativo para Silverman de que tenía que ir al médico.
Nadie salió herido, aunque por poco, cuando rodaron la escena en la que Ray le lanza a Joe Jackson varias bolas. Liotta casi le dio a Costner con una, y éste se tiró al suelo para esquivarla, pero el actor siguió la escena como si nada, y ese momento se dejó en el montaje final.
Además, según contaba Timothy Busfield, Lancaster amenizaba las jornadas contando historias de los viejos tiempos.
La escena final con el encuentro entre Kinsella y su padre, se rodó al atardecer, durante lo que se llama la hora mágica. "Son como 15 minutos que tienes esa luz maravillosa," recordaba Robinson. "Después que el sol se haya escondido tras el horizonte." Como sólo podían rodar unos pocos minutos, para filmar toda la conversación, tuvieron que hacerlo a lo largo de varios días.
Y para el plano final, en que la cámara se aleja del campo y se ve una caravana de coches llegando a la granja, fue necesaria la ayuda de la gente de Dyersville. Muchos respondieron a un anuncio del periódico, tratando de atraer a gente mediante un picnic, y la entrega de camisetas y chapas, así llegaron a reunir 1.500 coches. Todos sintonizaron una frecuencia de radio local que se transmitía desde la casa, además de tener a una patrulla de carreteras dirigiendo en tráfico. Y como todo debía permanecer en la más completa oscuridad, salvo la granja y los coches, consiguieron de forma voluntaria un apagón total ciudad de Dyersville. Fueron necesarias tres tomas para dar con la adecuada, tras unos problemas en las dos primeras (una por un exceso de luz, y la otra porque el cámara se equivocó de apertura de lente), a la tercera fue la vencida, y en gran medida fue gracias a la idea de Robinson de que la gente cambiara las luces de cortas a largas, para dar una sensación de movimiento en los coches. El resultado fue fantástico.
Para componer la banda sonora, inicialmente Robinson se había fijado en Leonard Bernstein (West Side Story), pero no estaba disponible así, que el siguiente de la lista era James Horner (Willow). El director le mostró al compositor la película y éste lloró, era la primera persona ajena a producción que la veía. Horner hizo uso principalmente de sintetizadores, piano, guitarra y zampoña, y para darlo todo en el clímax, empleó una orquesta.
Cuando hicieron un pase de prueba de la película, hubo gente no comprendía que John era el padre de Ray en la escena final, o creían que Ray era cruel por no decirle a John que era su hijo, por esa razón  tuvieron que añadir la frase de Costner, "Eh, papá", para que el público se diera cuenta. Después de eso, en el siguiente pase de prueba, la película funcionó de maravilla.
Y hubo un último problema en dichos pases, algo que descubrió Robinson cuando recibió una llamada de Tom Pollock, para decirle que el título original "Shoeless Joe", no funcionaba y que debían cambiarlo. "Los posibles miembros de la audiencia pensaron que la película era sobre un vagabundo o pensaban que Kevin era un vagabundo," explicaba Robinson.  Tras probar varios, se decantaron por Campo de sueños (Field of Dreams, 1989). El director luchó para que no lo cambiaran y mantener el título original, pero el estudio fue inamovible en su decisión, y a Robinson no le quedó más remedio que comunicarle a Kinsella el cambio de título, el cual le tranquilizó diciéndole que el título de "Shoeless Joe" realmente había sido idea de su editor, y que él siempre había querido titular su libro "El campo de los sueños".La película se estrenó en Estados Unidos de forma limitada el 21 de abril de 1989, para pasar a un estreno masivo en salas el 5 de mayo, y recaudó en territorio norteamericano unos estupendos 64.431.625 de dólares, siendo su recaudación total a nivel mundial de 84.431.625 dólares. Universal la estrenó con poca publicidad y en pocas salas (sólo en 22), pero el boca a boca terminó siendo la mejor publicidad, y lo que la convirtió en un éxito (al final llegó a proyectarse hasta en 1.100 salas).
Y el éxito fue redondo al conseguir tres nominaciones al Oscar en las categorías de mejor película (Lawrence Gordon y Charles Gordon), mejor guión adaptado (Phil Alden Robinson) y mejor banda sonora original (James Horner). Aunque no consiguió ganar ninguno.
Una vez terminaron el rodaje, Costner le aconsejó al dueño de la granja donde rodaron, que no se deshiciese del campo de béisbol, y éste le hizo caso, y a día de hoy es posible visitarla con su campo de béisbol intacto, el cual se ha convertido a una atracción turística. Al igual que sucede en la película, la gente acudió a él.
El impacto de Campo de sueños en la cultura popular americana fue increíble, siendo considerada como todo un clásico. "Pienso en ella como en el ¡Qué bello es vivir! (1946) de nuestra generación," declaraba Costner. "Me encantaría haber ganado [el Óscar]," admitía Robinson. "Pero recibimos muchas cartas, 'No hablaba con mi padre desde hace tantos años. Después de ver la película, lo llamé y le dije juguemos un partido o veamos la película.' Pensé: Ese es el Oscar." Ese es el legado de Campo de sueños.

ESCENAS ELIMINADAS
En las ediciones de vídeo doméstico se incluyeron escenas cortadas del montaje final. Son las siguientes:
1. Tras oír la voz en el maizal, Ray va al médico (interpretado por Niles Brewster) para que le examine los oídos. Robinson la eliminó porque consideró que sólo funcionaba como un chiste y nada más.
2. Después de oír la voz y tener la visión del campo de béisbol en el maizal, Ray le cuenta a su mujer la visión que tuvo.
3. Previo a la escena en la que Ray y Annie están en su habitación hablando del padre de Ray, había una escena de otra conversación entre ellos en el baño, en la que Annie bromea sobre las consecuencias de oír la voz.
4. Ray y su familia van al aserradero para coger materiales para construir el campo de béisbol. La factura a pagar es de 81.000 dólares y la gente del lugar cuchichea sobre Ray.
5. Después de la escena del aserradero, había otra en la que Ray iba a una tienda de deportes para comprar equipo de béisbol, y todo el mundo se le queda mirando. La eliminaron por cuestiones de ritmo.
6. Antes de su viaje para secuestrar a Terence Mann, había dos escenas con los preparativos, en la primera Ray y Annie hacían la maleta, y en la segunda Ray se despedía de su familia antes de subirse a la furgoneta. Una vez editaron la película, se dieron cuenta de que no eran necesarias.
7. Ray y Terence conducen por la calles de Boston antes de llegar al estadio.
8. Una vez llegan al estadio, Ray compra entradas para ambos.
9. Ray y Terence caminan por el estadio, antes del partido, viendo los entrenamientos.
10. Después que el joven "Moonlight" Graham juegue el partido, Ray le dice a Joe que le gustaría saber que hay en el maizal y poder ir con ellos. Graham aparece y habla brevemente con Ray, Annie y Terence, y le da las gracias a Ray por llevarle al campo.
11. Ray y Annie hablan sobre la hipoteca de la granja y como se la expropiaran si no la venden. Después Terence le ofrece dinero a Ray para salvarla.

VALORACIÓN
Campo de sueños es una de mis películas favoritas, lo cual resulta extraño, ya que está muy arraigada a la cultura americana, y gira alrededor de un deporte como es el béisbol, del cual no tengo ningún conocimiento, más allá de lo que he visto en las películas. Pero el film de Robinson consigue ser universal, no trata sólo de béisbol, ese deporte es sólo un elemento de unión de diferentes ideas, ya que de lo que verdad nos habla la película es de las relaciones paterno-filiales, de las segundas oportunidades y de luchar por los sueños por imposibles que parezcan.
Lo que consigue la película es increíble porque nada en ella tiene sentido, y eso es parte de su encanto, la propia película nos hace creer en la magia para verla, debemos dar un salto de fe para disfrutarla totalmente, ya que si no entras en su juego, si te niegas a creer en lo imposible, lo más probable es que no te guste, y la película te saque de ella como si hubieras cometido tres strikes. Yo creo en ella desde el minuto uno, desde que Ray y todos oímos por primera vez el, "Si lo construyes, vendrá".
Y tiene mucho mérito lo que consigue Robinson, porque a lo largo del metraje tenemos voces misteriosas, fantasmas, mensajes ocultos, viajes en el tiempo y todo tipo de milagros. La película hace equilibrios sobre la cabeza de un alfiler por mantener la suspensión de la credibilidad, y lo más increíble es que lo consigue, nos creemos a pues juntillas los asombrosos acontecimientos que vive Ray, por improbables que sean.
Robinson no se anda con rebuscadas explicaciones para hacer creíbles las visiones de Ray, si él dice que es a Terence Mann a quien debe aliviar su dolor, nosotros le creemos ciegamente. Porque en el fondo queremos creerle.
La película transmite una alegría por vivir, como pocas lo han conseguido, es pura felicidad en cada uno de sus fotogramas (por ejemplo, no hay ni villanos, el personaje más negativo es la insoportable Beulah). Se ha dicho que la película se sustenta sobre el realismo mágico, pero no es así, no hay realismo, todo en ella es magia. La película exuda optimismo y buenos sentimientos, podríamos decir que es como el Amelie (2001) para los americanos.
Es fácil verse reflejado en la figura de Ray, y los problemas que tuvo con su padre, siempre hay una distancia que nos separa de nuestros padres (en la película se acentúa con la idea de que ambos pertenecen a dos generaciones muy distintas, la de la "perdida" por un lado y la del "baby boom" por otro), la película nos dice que hagamos las paces con ellos cuando aún estemos a tiempo, antes de que sea demasiado tarde y ya no podamos hacerlo.
Ray sigue a la voz que tiene en su interior para hacer algo increíble y carente de sentido, la construcción del campo de béisbol es la metáfora de perseguir los sueños por imposibles que sean. Ray se queja que su padre nunca hizo nada espontaneo en su vida, pero él al contrario, obtiene su recompensa por arriesgarse, por ser un soñador.
Una idea genial del guión, es que sólo la gente que cree en la magia consigue ver a los jugadores. Algo que no le sucede al cuñado de Ray, que es alguien de mentalidad realista, y que toma al protagonista por loco, tratando siempre de convencerle de que venda la granja. Pero una vez consigue creer, cambia de opinión y se empeña en que Ray se quede con el campo. Y en el monólogo de Terence Mann sobre como todo el mundo visitará ese lugar sin saber porqué, la película nos habla a través de este personaje de la nostalgia, pero también nos vuelve a hablar de la magia y de su poder, y de como una serie de actos positivos y desinteresados pueden influir en los demás.
El campo de Ray se convierte en el cielo para los jugadores de béisbol, pero cuando termina la película, el protagonista se da cuenta de que también es su cielo particular, el lugar donde tiene a su familia y su hogar.
La película trata de las segundas oportunidades, todos los personajes experimentan un viaje para vencer sus penitencias y ser felices. Joe y los demás jugadores consiguen volver a jugar, "Moonlight" Graham logra realizar un juego completo, Terence Mann vuelve sentir pasión para escribir, y Ray se reconcilia con su padre. Y el béisbol es el factor común que los une a todos.
Aunque Ray cree que las frases que oye son de otra persona, y que van dirigidas a ayudar a los demás, realmente es su propia voz la que le guía para reencontrarse con su padre, sólo que no se da cuenta. ¿Y no oímos nosotros mismos esa voz muchas veces diciéndonos lo que debemos hacer? La película lleva esa idea un poco más lejos, para decirnos que si nos arriesgamos, si no tenemos miedo, podemos vivir cosas maravillosas.
Los últimos 10 minutos son una bomba de relojería emocional, es casi imposible no conmoverse y llorar de alegría con el cierre de la película, y lo mejor es que funciona por su gran sencillez. El momento en que aparece el padre de Ray te desarma por completo. Pero es seguido por otro instante que me encanta, cuando Ray le pregunta a Joe si era su voz la que oía, y éste le dice que en realidad era la suya propia. Y todo termina con ese bello momento de Ray simplemente jugando al béisbol con su padre, un gran final, con el protagonista haciendo algo a lo que se negó cuando era un crío, pero la vida le ha dado una segunda oportunidad para enmendarlo y no la desaprovecha.
Pese a su corta carrera como director, se nota la buena mano de Robinson tras la cámara y el cariño con el que cuenta la historia. Se saca de la manga algunos planos de los más inspirados, como ese movimiento de grúa que se aleja de Ray en medio de los campos de maíz, o ese memorable plano final con una interminable caravana de coches dirigiéndose a la granja. Aunque Robinson se muestra mucho más hábil con el guión, el cual está lleno de pequeños grandes momentos y buenos diálogos. El director de Sneakers consigue que la película sea tremendamente original e impredecible, nunca sabemos lo que va a suceder a continuación. Además posee ideas que van más allá de lo escrito. Como por ejemplo, el como deja a nuestra imaginación el qué sucede fuera de los límites del campo cuando los jugadores se marchan. O la acertada idea de que Ray y Annie tengan el mismo sueño, lo que la convence para que él vaya a por Terence Mann, llegado a ese punto de la película, piensas cómo es posible que Annie vaya a dejar a Ray que siga con su disparatado plan, y el guión sale con esa idea, que funciona de maravilla dentro de la lógica interna de la película.
Los actores destilan la simpatía y el buen rollo que la historia requiere. Costner hace una de las mejores y más ligeras interpretaciones de su carrera. Madigan es una fuerza de la naturaleza. James Earl Jones está tan robaescenas como de costumbre. Y siempre es agradable ver en pantalla (y por última vez) a una leyenda como Burt Lancaster, no me imagino un final mejor y más bonito para su despedida del cine.
Hasta la fotografía da en el clavo, como se demuestra en la escena en la que Ray viaja al pasado para conocer a "Moonlight" Graham, y que tiene un tono azul, el color favorito de la mujer de éste.
Y después está la maravillosa banda sonora de Horner, sin ella el final de la película no sería el mismo. El tema principal es de esos que te tocan el corazón.
Por muchos años que pasen, Campo de sueños sigue siendo el lugar en el que los sueños se hacen realidad. Nos hace estar más cerca del cielo durante sus 107 minutos de duración, aunque no salgamos de Iowa. Y se marca todo un home run para ser una película inolvidable e irrepetible. Si quieres disfrutar de pura felicidad, haz caso a esa voz en tu interior que te dice, "Si la ves, vendrá."

CURIOSIDADES
Última película de Burt Lancaster y de Anne Seymour.
Nunca se ha desvelado quien es "La voz". De hecho, en los créditos aparece acreditado como "Himself".
Única película en la que trabajó como actor Jeffrey Neal Silverman.
En 2011, "Funny or Die" creó una secuela en forma de parodia con Field of Dreams 2: NFL Lockout, con cameos de Kevin Costner y Ray Liotta.
Archibald "Moonlight" Graham era un jugador de béisbol (y médico) real. W.P. Kinsella descubrió que sólo había jugado un partido en las grandes ligas, y que nunca había llegado a batear, le pareció tan interesante, que lo incluyó en su novela.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Schneider.
Ben Affleck y Matt Damon participaron como extras en la escena del estadio Fenway Park.
En ocasiones, la popular frase "Si lo construyes, vendrá.", es confundida con, "Si lo construyes, vendrán."
Aunque en la película, Joe Jackson dice que no dejan que Ty Cobb visite el campo porque a ninguno de los jugadores le cae bien, en la realidad ambos eran amigos.
Don Lansing, el dueño de la casa donde rodaron la película, trabajó como extra.
James Earl Jones, Timothy Busfield, y Lee Garlington trabajarían juntos en la siguiente película de Phil Alden Robinson Sneakers (1992).
Durante el rodaje en Iowa, Kevin Costner trabajó con Michael Blake en el guión de Bailando con lobos (1990).
Dwier Brown escribió el libro "If Your Build It..." , donde además de hablar de la relación con su padre y de su infancia, cuenta anécdotas del rodaje de Campo de sueños.
Durante el rodaje, una noche Amy Madigan fue a jugar a una bolera y le ofrecieron trabajo allí.
Phil Alden Robinson rodó un cameo caracterizado como un judío ortodoxo en el barrio donde vive Terence Mann, pero lo eliminó del montaje final.
W.P. Kinsella y su esposa visitaron el set durante el rodaje.

BIBLIOGRAFÍA
New York State Writers Institute (artículos de Los Angeles Times, 21 abril 1989, y Los Angeles Daily News, 17 junio 1989)
Interview with actor Dwier Brown from 'Field of Dreams' (Rediscover the '80s, 30 marzo 2018)

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Saturday, July 17, 2021

Velocidad terminal

"Soy mucho más que un pene andante. Soy un pene volador."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un instructor de paracaidismo es culpado de la muerte de una de sus alumnas durante un salto, y para demostrar su inocencia comenzara a investigar lo sucedido. Sin comerlo ni beberlo se verá metido en una trama con ex-agentes del KGB, que tratan de hacerse con un cargamento de oro.

Quiero comenzar agradeciendo al director Deran Sarafian, y al guionista David Twohy, la ayuda prestada para escribir este artículo. Pude contactar con ambos. Por una parte, con Deran mantuve una animada conversación. Y por otro, Twohy respondió a todas las preguntas que le envié. Lo que convierte a ésta, en una de las reseñas más especiales que haya escrito. Muchas gracias Deran y David, sois geniales.

CAÍDA LIBRE
David Twohy (Waterworld) comenzó a escribir Velocidad terminal (Terminal Velocity, 1994) en 1991. La idea le vino cuando comenzó a tomar clases de paracaidismo. "Me gustó el lugar de la escuela de salto," explicaba Twohy, "y la emoción de las acrobacias aéreas y la camaradería que compartían todas las personas. Parecía hecho a medida para una gran película de acción."
De esa forma, Twohy escribió un borrador inicial, y a mediados de 1991, se lo ofreció a Hollywood Pictures (una subsidiaria de Disney) mediante un acuerdo "first look", es decir, la productora tuvo acceso al guión antes de que se ofreciera a otros posibles compradores, y así pudo presentar una oferta antes que nadie. Sólo tardaron 72 horas en hacerlo, y el guionista recibió un cheque de más de 500.000 dólares.
Por aquel entonces, Twohy trataba de hacerse un hueco como director, pero su falta de experiencia jugó en su contra a la hora de ponerse tras las cámaras en Velocidad terminal. "El estudio me habría visto como una apuesta arriesgada," confesaba el guionista. "Entonces, cuando compraron finalmente el guión, me nombraron productor ejecutivo, en lugar de convertirme en director."
Durante los años siguientes, Twohy llegaría a escribir hasta ocho borradores de guión, sin contar algunas revisiones posteriores. El último borrador data de enero de 1994.
Interscope Communications tenía un acuerdo con Hollywood Pictures, y se les asignó el proyecto.
El primer director interesado en hacerse cargo de la película fue Kevin Reynolds (Robin Hood: Príncipe de los ladrones), con Tom Cruise previsto como protagonista, pero no llegó a buen puerto por causa de otros compromisos.
En abril de 1993, los productores le ofrecieron la dirección de la película a Deran Sarafian, después de ver su muy entretenida Gunmen (1993). El director trabajó con Twohy en el guión, "aportándole sentido del humor y reescribiendo la caída del coche, las secuencias de acción, y los diálogos." Se realizaron otros cambios, por ejemplo, los nombres de los personajes cambiaron de Cornelius 'Woody' Gibbs Jr. a Richard 'Ditch' Brodie, y de Sheila a Chris.

REPARTO
Además de Tom Cruise, para el papel de Ditch Brodie fueron considerados Michael Douglas y Nicolas Cage, siendo finalmente escogido Charlie Sheen. El actor estaba entusiasmado con el proyecto. "Diría que Velocidad terminal tiene un aire a lo Hitchcock," declaraba Sheen. "No deja de ser un juguete, una película de acción, pero adornada de elementos dramáticos suficientemente atractivos para un actor. Es un film que perdurará en la mente de los espectadores durante muchos años." El actor se embolsó un sueldo de 6 millones de dólares por su trabajo en la película.
Nastassja Kinski fue la primera opción de Sarafian para el papel de Chris Morrow / Krista Moldova. "Tuve que reunirme con [los realizadores de la película] dos veces y hacer una prueba de pantalla," explicaba la actriz. Una vez hecho, el papel fue suyo. La actriz estuvo apartada durante años del cine americano y su regreso fue con dos películas de acción, Rompedor Jack (1994) y la que aquí nos ocupa.
James Gandolfini fue también la primera opción del director para interpretar al villano Ben Pinkwater, y como no podía ser de otra forma, se llevó el papel.
Tras dirigir a Christopher McDonald en Sin escrúpulos (1994), Sarafian volvió a contar con él para que diera vida a Kerr, la mano derecha de Pinkwater. McDonald se sumó al proyecto en noviembre de 1993.
El resto del reparto lo formaron Gary Bullock (Lex), Hans Howes (Sam), Melvin Van Peebles (Noble), Suli McCullough (Robocam), Margaret Colin (Jo), Cathryn de Prume (Karen), Richard Sarafian Jr. (Dominic), Sofia Shinas (Broken Legs Max) y Brooke Langton (como una de las compañeras de Ditch).

RODAJE
Algunas fuentes colocan el presupuesto de la película entre los 40 y 50 millones de dólares, pero Sarafian me confesó que alcanzó los 55 millones, muy alto para la época. 
Estaba previsto que la fotografía principal comenzase en diciembre de 1993, pero se terminó retrasando hasta el 17 de enero de 1994, y se completó el 6 de abril del mismo año. La película se rodó en localizaciones de Arizona, California, y en Moscú. Del estado de Arizona, donde transcurrió el grueso del rodaje, filmaron en las ciudades de Phoenix y Douglas. Y el hangar donde Ditch imparte clases, era realmente el "Bisbee-Douglas International Airport".
La película no comenzó con el mejor pie posible, el día 17 de enero (que era también el cumpleaños del director), se produjo el enorme terremoto de California, que provocó la muerte de 72 personas y 12.000 heridos. Pero después de eso, todo fue sobre ruedas.
Joan Bradshaw, co-productora de la película, y que además ejerció las funciones de directora de producción, fue crucial para el buen devenir de Velocidad terminal, según Sarafian, "fue un gran activo para la película; está realmente infravalorada y merece mucho crédito." Y el productor ejecutivo Robert W. Cort, quien contrató a Sarafian, protegió al joven director en todo momento, "no dejó que nadie se interpusiera en mi camino y me brindó todo su apoyo en todo momento, y eso es raro para un director, y mucho menos para alguien con mi limitada experiencia en ese momento."
Sarafian tiene claro cual es su mejor recuerdo del rodaje: "Tener a mi madre visitando el set, y cuatro helicópteros en un parking preparándose para filmar la caída del coche."
Y es que esa escena del clímax, en la que se lanza un coche desde un avión, fue la más compleja de la película. Sarafian realizó un storyboard detallado de cada plano de la escena. Y curiosamente, la caída del coche se rodó antes de que comenzase la fotografía principal. Aunque se utilizó pantalla azul, "el 99% se hizo de forma real," afirmaba Sarafian. Lanzaron 14 Cadillacs Allanté desde un C-130 Hercules, con auténticos especialistas obrando las acrobacias de la escena. Primero soltaron los coches sobre Saline Valley (California), y en noviembre de 1993, durante dos días, rodaron en las Montañas Inyo (California) en impacto del coche, y ahí llegaron los problemas. La "Oficina de Administración de Tierras" le dio a la producción un permiso para poder soltar, en este caso, el coche desde un helicóptero, bajo unas ciertas condiciones, pero durante el segundo día de rodaje, los fuertes vientos provocaron que el piloto se alejara de la zona donde debía soltar el coche, y lo hizo sobre un área silvestre protegida, que se les habían pedido que evitaran. Esto desató una polémica entre la película, y la "Oficina de Administración de Tierras" y los ecologistas, y se planteó multar a la producción. Aunque prácticamente no hubo daños, al final Interscope perdió los 50.000 dólares de fianza que había puesto para rodar en Inyo.
Los diálogos de Charlie Sheen se reescribieron durante el rodaje, para adaptarlos al actor. Y no fue lo único que cambió sobre la marcha, también se reescribió el final. A Sarafian no le gustó el previsto en el guión, y él mismo escribió uno nuevo, el cual llevaría a Ditch a Moscú para recibir su soñado oro ruso.
Aunque la prensa publicó que Charlie Sheen había tenido un mal comportamiento durante el rodaje, esto es desmentido por el director. "Charlie fue un gran colaborador," explicaba Sarafian. "Es muy inteligente, estaba sobrio y contribuyó."
Joel McNeely fue el compositor encargado de la banda sonora. Tras un exitoso paso por la televisión, donde despuntó principalmente en la serie Las aventuras del joven Indiana Jones (1992-93), dio el salto al cine. Y trabajó en su partitura para Velocidad terminal bajo mucha presión. "Mi hijo acababa de nacer de forma muy prematura y estaba en el hospital," contaba el compositor. "Trabajaba de día e iba al hospital por la noche. Estaba exhausto y sólo estaba tratando de terminar la partitura." Es probable que esa tensión se transmitiese a su música, ya que es de lo más intensa. 
Si 1989 fue el año de las películas submarinas, y 1997 la de los volcanes, 1994 fue el año de las películas paracaidistas, ya que al mismo tiempo que se producía Velocidad terminal, Paramount hacía lo propio con Salto al peligro (1994) protagonizada por Wesley Snipes. A Sarafian no le preocupó la competencia. "No dejé que eso me distrajera," confesaba el director. "Estaba decidido a hacer una película que creía que era algo que me gustaría ver."
A modo de campaña publicitaria, Sheen recibió su estrella en el paseo de la fama el 23 de septiembre de 1994, el mismo día del estreno de la película.
Cuando Velocidad terminal llegó a las salas de cine de Estados Unidos resultó ser un fracaso crítico y comercial, tan solo recaudó 16.487.349 de dólares. Su recaudación final a nivel mundial fue 47 millones de dólares. Salto al peligro se estrenó el 9 de diciembre de 1994, y también se estrelló en la taquilla.

VALORACIÓN
Quiero romper una lanza por Velocidad terminal, a la que considero una de las películas de acción más infravaloradas de los noventa, cuando se trata de una película de lo más disfrutable, que bebe tanto de Hitchcock, como de las novelas pulp de espías; para ofrecer un entretenido relato de acción, con algunas set pieces memorables.
Vale que no es más que un pasatiempo intrascendente, que no inventa nada nuevo, y sólo trata de hacernos pasar un rato de lo más distraído, pero lo cierto es que lo consigue de sobras.
Tiene un gran ritmo, ya desde los títulos de crédito que salen disparados de la pantalla, siguiendo con ese atractivo comienzo del 747 aterrizando en plena noche en el desierto, después toda la secuencia de la muerte de Nastassja Kinski está cargada de una gran tensión, y antes de que nos demos cuenta, estamos metidos en una trama de espías, donde una secuencia de acción lleva a la siguiente. Además las escenas de paracaidismo son las más espectaculares que se hubieran visto hasta el momento, y esa novedad juega a favor de la película, ya que no es un subgénero muy quemado.
Tiene dos momentos realmente memorables. La secuencia con la turbina sobre raíles, que después Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) tomaría prestada (y que termina con un momento muy La jungla 2: Alerta roja (1990)). Y por supuesto ese increíble clímax del Cadillac cayendo del avión con Nastassja Kinski metida en el maletero, que rivalizaría con cualquier película de James Bond.
Una película siempre debería utilizar todos los elementos que forman parte de la trama o del universo que rodea a los personajes. Estamos en una historia de paracaidismo y debería sacarse todo el partido posible a las posibilidades que ofrece ese escenario, y los responsables de la película así lo hacen. Como por ejemplo, cuando Ditch huye en plena noche de la fábrica con un paracaídas. O en la muerte de Pinkwater, con éste siendo triturado por las aspas de un molino eólico, después que Ditch abra su paracaídas.
La mayoría de las notas de humor de la película funcionan, mi preferida es el: "¿Qué pasa con el tres? Al tres le volaron los huevos mientras estabas contado." Aunque no se queda atrás el protector de pollas cafetrónico, o ver como Ditch roba un coche con toda facilidad. Eso sí, la escena del cumpleaños que arruina el protagonista es un poco demasiado, y aunque sirve para hacernos ver que el personaje está siempre al límite, hay mejores formas de hacerlo, que lo detenga la policía por saltar en paracaídas en medio de la ciudad para una fiesta.
Tiene pequeños detalles de guión que funcionan muy bien. Como ese en el que Ditch se pregunta como Chris sabe moverse tan bien en la fábrica, y en ese momento se topa con la típica placa de la empleada del mes, con una foto de ella. Y hay una pista que nos delata que Pinkwater no es quien dice ser, el coche que usa en su reunión con Ditch no lleva matrícula. También me gusta como Ditch termina consiguiendo el oro ruso, que le fue negado en los Juegos Olímpicos.
Por otro lado, todo el plan de Chris para fingir su muerte no resulta del todo creíble, es un tanto enrevesado, aunque sí es original. Pero donde la suspensión de la credibilidad se tambalea, es que su plan incluye meter a Ditch en su búsqueda del oro, cuando perfectamente ella podría hacerlo por su cuenta con la ayuda de Lex.
Y hay algunas cosas que no han envejecido bien, como Ditch dándole una palmadita en el culo a Chris cuando suben a la avioneta (aunque ella se la devuelve después). O que Ditch tenga que salvar a la chica al final de la película, cuando ésta es una ex-agente del KGB altamente entrenada, y él es un instructor de paracaidismo en una situación que le viene grande.
Tampoco funciona del todo la química entre Sheen y Kinski. Aunque él saca todo el partido a su vis cómica, y ella tiene la oportunidad de lucirse al interpretar el doble papel de la apocada Chris, y la valiente Krista. Por otro lado tenemos a unos villanos tan disfrutables como Gandolfini y McDonald, que se convierten en unos auténticos robaescenas.
Me gusta cuando en una película, el protagonista se ve metido en una aventura más grande que la vida, y en la que se ve envuelto Ditch es de proporciones épicas. Todo el plan de los villanos de vender el cargamento de oro, para poder hacerse con el poder en Rusia, lo que haría que volvieran los tiempos de la guerra fría, me parece atractiva. Velocidad terminal funciona muy bien como relato de aventuras de espías post-guerra fría.
Comparada con Salto al peligro, Velocidad terminal sale victoriosa. Está rodada con más gracia, la historia es más interesante (Salto al peligro es Le llaman Bodhi con paracaidistas, la cual ya tenía escenas de paracaidismo), el sentido del humor encaja mejor, los efectos visuales también son superiores, y resulta más entretenida. Y además Velocidad terminal tiene a Trípode.
Velocidad terminal es un parque de atracciones, donde no hay lugar para el aburrimiento. Deambula con acierto entre el thriller y el cine de acción, siendo 102 minutos de pura adrenalina y diversión. No es una obra maestra, pero tampoco lo pretende. Para pasárselo bien con ella, sólo hay que dar un salto al vacío y dejarse llevar por este eficaz entretenimiento. 

CURIOSIDADES
Deran Sarafian y James Gandolfini se hicieron amigos tras el rodaje.
Debut en el cine de la actriz Brooke Langton.
Gracias a trabajar juntos en esta película, David Twohy le ofreció a Charlie Sheen el papel protagonista de ¡Han llegado! (1996), que dirigió personalmente.
Deran Sarafian nunca ha visto Salto al peligro.
Ditch conduce un Dodge Challenger de 1970, el cual es un homenaje al coche de Punto límite: cero (1971), dirigida por Richard C. Sarafian, padre de Deran Sarafian.
La presentadora de informativos que habla sobre el arresto de Ditch en Phoenix, al comienza de la película, es Martha Vazquez, una auténtica presentadora de las noticias de "KVOA News 4" en Tucson (Arizona).
La velocidad terminal es la máxima velocidad que experimenta un objeto, al caer a través de un fluido como el aire, y que en el caso de un paracaidista en caída libre, puede alcanzar los 195 km/h.
Terry Finn, que interpreta a la madre de la niña a la que Ditch estropea su cumpleaños, es la mujer del diseñador de producción de la película, David L. Snyder.
El metraje del C-130 Hercules haciendo un aterrizaje de emergencia al final de la película, pertenece a Air America (1990).

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