Thursday, May 21, 2015

9º aniversario de "Películas de culto"

Cuando creé el blog hace 9 años, no sabía en que se convertiría, y tras años y años escribiendo, poco a poco el blog fue revelando su verdadera forma y se puede resumir en una simple frase, "detrás de cada película hay una gran historia", indistintamente de si la película es buena o mala, siempre hay una historia que contar y yo quiero contarla. Además, y eso siempre lo tuve claro, está el expresar mi opinión sobre ellas. Creo que la reseña tiene valor si se vierte una opinión en ella, un punto de vista, puede que no coincida con el tuyo, pero ahí radica su interés y puede llevar a un debate o a una animada discusión.
Sé que escribo reseñas extensas, a veces demasiado, pero a eso me ha llevado al escribir una tras otra, he descubierto que eso es lo que sale de mí, podríamos llamarle estilo, yo simplemente considero que es la forma de como tengo que hacerlo, es lo que diferencia al blog de otros, y no tendría gracia que todos los blogs se parecieran.
Y hay otra cosa que he aprendido después de todos estos años, tener un blog es un acto colectivo, una vez publicas algo es ya parte del mundo, deja de ser simplemente algo que tienes en tu cabeza. Eso quiere decir que vosotros sois parte del blog, sin gente que lo leyese, posiblemente Películas de culto dejaría de existir. 
Espero poder seguir haciendo esto y seguir aprendiendo cada día y por supuesto que vosotros encontréis un tiempo de vuestras vidas para leerlo, sé que no es fácil, pero yo estoy muy agradecido. Simplemente gracias por forma parte de esto.

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Friday, May 01, 2015

Mad Max 2: El guerrero de la carretera

"Sólo me quedan recuerdos. Recuerdos que evocan el pasado. Una época de caos. De sueños frustrados. Este páramo. Pero sobre todo recuerdo al guerrero de la carretera."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Max intenta sobrevivir en un mundo postapocalíptico, donde lo más preciado es el combustible. Ve una oportunidad de oro al encontrar una colonia que vive en una refinería, en la que hay todo el combustible que pueda necesitar. Pero los Merodeadores, una banda de salvajes asesinos, también la han encontrado y harán lo que sea por hacerse con ella. 


Este mes se estrena la esperadísima Mad Max: Fury road (2015), momento inmejorable para hablar de la que para mí es, hasta el momento, la mejor entrega de la saga, Mad Max 2: El guerrero de la carretera (Mad Max 2, 1981), película que convirtió a Mad Rockatansky en leyenda.

EL REGRESO DE MAX
Mad Max: Salvajes de autopista (1979) fue un enorme éxito comercial, aquella pequeña producción de las antípodas, que sólo había costado 400.000 dólares australianos, terminó recaudando a nivel mundial 100 millones de dólares norteamericanos. Pero no estaba en mente de su director, George Miller, el realizar una secuela de su éxito. Pero tras conocer al periodista Terry Hayes, eso cambió.
Los caminos de Miller y Hayes se cruzaron, cuando el segundo se encargó de la novelización de Mad Max: Salvajes de autopista. Ambos iniciaron una relación profesional y comenzaron a trabajar en varios guiones. Pero conforme pasaba el tiempo, Miller cada vez estaba más interesado en realizar una secuela de Mad Max. De esa forma empezaron a escribir juntos la segunda parte de las desventuras de Max Rockatansky, a lo que les ayudó Brian Hannant, futuro director de segunda unidad de la película.
Miller se dio cuenta que, sin pretenderlo, Mad Max: Salvajes de autopista trataba sobre un clásico héroe mitológico y ese sería el punto de partida para la secuela.
Miller, Hayes y Hannant tuvieron como gran fuente de inspiración el libro "El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell. Fue Hayes quien trajo la obra de Campbell al proyecto, con su estudio de la mitología del héroe. Los guionistas pusieron en práctica lo aprendido de sus escritos, tal y como demostraba Miller, "regresamos a ese núcleo mitológico, una parte de la saga del héroe es la fase del héroe abatido. Esa es la fase que se aborda en Mad Max 2. [...]. [Max] es una persona que no cree en el reconocimiento de su parte humana. Siente que el único camino de la supervivencia espiritual es a través de una completa falta de emoción. Entonces, con una gran reticencia, se convierte en el salvador del nuevo orden. Salva a otros, así que puede haber un renacimiento."
Otra gran contribución de Hayes, fue la popular narración del prólogo de la película, "lo que sucedió es que fue al director George Miller, a quien se le ocurrió esta brillante idea de hacer ese montaje al comienzo en blanco y negro y no revelar quien es el narrador," recordaba el escritor. "Me pidió que me sentase y escribiese esta narración. Me pregunté que imágenes íbamos a usar para apoyarla. No podemos tener a un tío hablando sobre una pantalla en negro. No teníamos dinero para filmar nada y todo lo que se me ocurrió fue usar material de archivo. Pasamos muchas semanas en la sala de montaje mirando imágenes de noticiarios sobre cataclismos que habían sucedido en el mundo y cosas que podrían apoyar la clase de pensamientos que trajimos al comienzo de la película. Así que fue una experiencia de escritura interesante porque no tenía sólo que escribir las palabras que se adaptaran a las imágenes, tenía que encontrar las imágenes que se adaptasen a las palabras. Escribí un montón de cosas que creo eran buenas, pero no pudimos encontrar las imágenes para ellas."
Y en esas palabras se gestó el pasado del mundo de Max, en la primera parte no se explica porque la sociedad llega a tal punto de salvajismo, que se ha acrecentado todavía más en esta secuela. De modo que sus responsables decidieron darle un sentido en Mad Max 2 y no fue otro que una guerra entre las grandes potencias del hemisferio norte. Y contra lo que muchos creen, ésta no fue una guerra nuclear, así lo puntualizaba Miller, "las dos películas entran en la categoría de historia postapocalíptica, pero no en el de postnuclear." Y tras esa catástrofe lo que sucedió en Australia fue, "una ruptura del orden social. La gente empezó a apoderarse de todo y se volvió loca porque sabían lo que se avecinaba," según explicaba Hayes.
Mel Gibson repitió su papel de Max Rockatansky, por el que cobró 120.000 dólares australianos, toda una mejoría para el actor, que había cobrado sólo 15.000 por la primera parte. Pero el rodaje no fue fácil para Gibson, "filmamos en el único lugar al que nadie iría, donde las empresas de limpieza de excrementos de mascotas tiraban toda su mierda," recordaba el actor. "No era para nada glamuroso. Era bajo presupuesto. Veinticinco tíos en el equipo. No tenías un trailer. ¿Quieres cambiar tu vestuario? Pues ve al lado de la carretera y quítate la ropa allí. Así fue." Aun así el actor reconoce que ésta es su película preferida de la saga.
Uno de los grandes descubrimientos de la película fue Vernon Wells, que dio vida al mítico villano Wez. Fue la mujer de Miller quien descubrió al actor, tras verlo en una obra de teatro y se lo recomendó al director. "George vino para una reunión y después de una hora contando chistes sucios cada uno se fue por su lado," recordaba Wells. "Un mes más tarde recibí una llamada diciéndome que había conseguido el papel. Todavía no tenía ni idea de que trataba la película o el papel. No fue hasta que tuve que ir a Sídney para una prueba de vestuario que empecé a entenderlo. Originalmente pensé que no podría realizar el papel y a mi manera estaba intentando escapar del papel. Una vez conseguí el vestuario completo, George me paró enfrente de un espejo y me cagué de miedo. Después de que George me hiciese actuar pensé que probablemente podría hacer el papel."
El resto del reparto se compuso con los actores Bruce Spence (como el Capitán del Gyro), Michael Preston (que interpretó a Papagallo, líder de los hombres de la refinería), el enorme Kjell Nilsson (en la piel y músculos del villano Humungus), Emil Minty (dio vida al Feral Kid), Virginia Hey (como Warrior Woman) y Max Phipps (en el papel de The Toadie).

RODAJE APOCALÍPTICO
El presupuesto de la película fue de 4,5 millones de dólares australianos, lo que la convirtió en la película más cara jamás filmada en Australia hasta aquel momento. Ese holgado presupuesto (para los cánones de Australia) le permitió tener el set más caro de la historia del cine de su país (la refinería epicentro de la historia) y también les dio alas a sus responsables para realizar una película mayor que su predecesora en todos los aspectos.
La fotografía principal tuvo lugar entre los meses de mayo y julio de 1981, en localizaciones de Nueva Gales del Sur (Australia), más concretamente en las áreas de Broken Hill y Silverton. Y fue un rodaje de lo más accidentado como podremos ver en unos párrafos.
La diseñadora de vestuario Norma Moriceau contribuyó a la película con un vestuario mitad punk, mitad S/M, que quedó para el recuerdo. Moriceau se inspiró en una tienda de ropa sadomasoquista que había cerca de su casa en Sídney. Y el vestuario se consiguió de tiendas de artículos y ropa de segunda mano, outlets deportivos y tiendas de sadomasoquismo.
Se llegaron a usar más de 80 coches y casi la mitad fueron creados para la ocasión. El director artístico Graham 'Grace' Walker y su equipo tuvieron libertad para crear los vehículos más sorprendentes que pudiesen imaginar, lo cual fue muy divertido para ellos porque la legislación sobre vehículos en Australia era muy estricta.
Pero sí hay un coche que destaca por encima del resto en la película, ese es el de Max, el último de los Interceptores V8. Después del rodaje de la primera parte se destruyeron todos los coches que intervinieron en la película, todos menos el Interceptor que conducía Max, alguien pensó que era demasiado bueno como para perderlo y lo salvó. Cuando la segunda parte comenzó su postproducción, alguien del equipo de la película descubrió que el coche se había salvado y tras encontrarlo, fue comprado de nuevo. Este coche se usó para los planos de interior y de cerca del coche, una vez terminado el rodaje fue restaurado y actualmente se encuentra en el "Cars of the Stars Motor Museum" de Keswick (Inglaterra). Se construyó un segundo coche para las secuencias de persecuciones y que fue destruido en la escena en Max se estrella con él y después vuela por los aires.
El rodaje fue un desafío constante para todos los implicados, pero principalmente para los especialistas, dado el gran número de escenas de acción que había en la película. Pero la que se lleva la palma es la persecución final con el camión, donde surgieron todo tipo de problemas y retos.
Para rodar los planos de Mel Gibson conduciendo el camión, el director de fotografía Deam Semler y su asistente de cámara iban en la parte frontal del camión con la cámara, la cual colgaba de una cuerda elástica unida a un tubo. Al principio todo iba sobre ruedas, pero conforme el camión empezó a aumentar su velocidad y por causa del mal estado de la carretera, a Semler le era imposible mantener el ojo dentro del ocular de la cámara y comenzó a golpearse contra él, hasta tal punto, que el ojo comenzó a sangrar, por lo que Semler no podía ver realmente lo que estaba filmando. Pero eso no le detuvo y siguió filmando allí donde el creía que sucedía la acción. Cuando vio el metraje en los dailies descubrió que éste era "increíblemente excitante," según sus propias palabras.
Y es durante esa persecución que tiene lugar el momento más espectacular de los realizados por el equipo de especialistas, el momento en el que uno de los motoristas se estrella contra un coche y sale volando por los aires. Lo cierto es que esa escena fue un accidente real. Estaba previsto que el especialista Guy Norris volara por encima del coche sin golpearlo, pero algo salió mal a la hora de rodar y el especialista impactó realmente contra el coche, lo que provocó que se rompiese una pierna. La escena fue considerada tan dramática que se mantuvo en la película.
Y el final de la persecución guarda otro de los grandes momentos del rodaje y es la espectacular colisión entre el camión que conduce Max y el vehículo en el que viaja Humungus. Para garantizar que el vehículo saltase literalmente por los aires con el impacto, se dejaron piezas del mismo sin apretar. Por seguridad, en el camión se quito todo el vidrio, además el parabrisas fue sustituido por una malla de acero, para evitar así que partes del coche entrasen en el camión y que no hubiese vidrio que pudiese herir al conductor. Además se construyó una estructura detrás de la cabina del camión, para que en el caso que la fuerza del impacto rompiese el soporte que lo unía al tanque de combustible, éste no atravesase la cabina. El especialista Dennis Williams fue quien se encargó de realizar la escena al volante del camión y todo salió como estaba previsto. Todo, salvo una cosa, la colisión causó en el camión más daños de los esperados y no pudo filmarse en el mismo día el momento en que éste volca, tal y como estaba planificado. El camión tuvo que ser reparado es mismo día y fue volcado al día siguiente.
Pero hubo otras escenas con especialistas que no salieron tan bien. Por ejemplo, el momento en el que el Capitán del Gyro suelta una serpiente sobre uno de los coches de los Merodeadores y provoca que éste se estrelle. El especialista Max Aspin fue el encargado de conducir el coche, el cual estaba previsto que saltara por los aires mediante una rampa y se fuera a estrellar contra una pila de coches accidentados, golpeando al que estaba en lo más alto, lo que haría su aterrizaje más suave. Pero el vehículo impactó contra el coche con más fuerza de la prevista y cayó al suelo con más violencia de la esperada. Por causa de esto Aspin se rompió una pierna y acabó en el hospital.
La explosión de la refinería fue la mayor jamás vista hasta entonces en una película australiana y como es lógico, para realizarla se tomaron todas las medidas de seguridad posibles. Se notificó a las líneas aéreas, se cerraron todas las minas en el área de Broken Hill para evitar posibles atrapamientos bajo tierra, en caso de producirse derrumbamientos y además toda la zona fue estrictamente vigilada. La explosión se filmó desde diferentes ángulos de cámara y sólo se puede decir que luce espectacular.

DESPUÉS DEL APOCALIPSIS
El montaje original era mucho más violento y sangriento que el de la versión estrenada en cines, pero la película sufrió de varios cortes por parte de los censores australianos. Para su estreno en Norteamérica, la MPAA volvió a meter mano a la película, cortando dos momentos, el de Wez quitándose una flecha que tiene clavada en el brazo y el plano de su novio con un boomerang clavado en su cabeza mientras yace muerto en el suelo.
La película se estrenó en Australia el 24 de diciembre de 1981 y resultó todo un éxito con 10.813.000 de dólares australianos recaudados. Cinco meses más tarde llegaría a las pantallas norteamericanas, donde el éxito también la acompañó, sus 23.667.907 de dólares recaudados lo atestiguan. Fue el primer film australiano en conseguir una amplia distribución en EE.UU., en nada menos que 704 salas (a modo de comparativa, Poltergeist lo hizo en 890).
Su éxito se vio también reflejado en forma de premios. La película ganó varios galardones del "Instituto de Cine Australiano" (AFI), que vienen a ser los "Oscars" de Australia, en las categorías de mejor director (George Miller), mejor sonido (Roger Savage, Bruce Lamshed, Byron Kennedy, Lloyd Carrick, Marc van Buuren, Penn Robinson y Andrew Steuart), mejor diseño de producción (Graham 'Grace' Walker), mejor diseño de vestuario (Norma Moriceau) y mejor montaje (David Stiven, Tim Wellburn, Michael Balson, Christopher Plowright y George Miller). Siendo además nominada en las categorías de mejor banda sonora original (Brian May) y mejor fotografía (Dean Semler).
Además la película ganó el Gran Premio del "Festival de Cine Fantástico de Avoriz". Obtuvo el premio Saturn a la mejor película internacional. Y fue nominada al premio Hugo en la categoría de mejor presentación dramática (George Miller, Terry Hayes y Brian Hannant).
Mad Max 2: El guerrero de la carretera fue una película muy influyente, que caló hondo en la cultura popular, por ello tras su estreno surgieron mil y una imitaciones. Podemos ver sus señas de identidad en films como El guerrero del amanecer (1987), Waterworld (1995) o Doomsday (2008). Pero sobre todo su influencia se materializó en infinidad de títulos de serie B y explotaition de los 80, que llenaban los videoclubs de la época, Destructor (1982), El guerrero del mundo perdido (1983), Stryker (1983), El exterminador de la carretera (1983) o Ruedas de fuego (1985), son sólo unos pocos ejemplos.

VALORACIÓN
Mad Max 2: El guerrero de la carretera revolucionó el mundo de Max, le dio un pasado, una explicación, una lógica y mejoró todo aquello que ya estaba ahí en la primera parte. No sólo es una película más grande y ambiciosa, también es un film mejor.
Lo más interesante de la película es como desarrolla la mitología del protagonista. Max crece como personaje y evoluciona, no sólo desde que lo vimos por última vez al final de la primera película, también lo hace a lo largo de ésta. Durante gran parte del film, Max vive al margen de todo y carece de cualquier interés por la humanidad, todo lo que le ha sucedido en el pasado le ha hecho perder su fe en ella, pero a su pesar termina salvando a un grupo de personas y consigue así su redención, vuelve a convertirse en un ser humano de nuevo, pero para el resto de los hombres se convierte en un mito. 
Y si esa evolución nos resulta creíble, es gracias, en gran medida a Mel Gibson. El actor está dotado en todo momento de un gran carisma, sin importar los crueles y egoístas que sean los actos de su personaje. Max se convierte en el perfecto arquetipo de antihéroe, es un superviviente y hará lo que sea para seguir con vida. A Gibson el papel le sienta como un guante, actor y personaje han quedado unidos para siempre.
Miller compone un retrato de un mundo loco y caótico de una forma creíble, en seguida estamos metidos en la acción, de hecho la película no pierde un segundo y arranca en medio de una persecución. Este mundo de locura y salvajismo parece en todo momento auténtico y palpable, muchas películas han imitado su estilo, pero ninguna ha resultado tan brillante como Mad Max 2.
Las relaciones entre personajes se desarrollan sin apenas palabras, como la de Max y el Feral Kid (personaje memorable para mí). Toda la película es una obra marcadamente visual y los diálogos son algo secundario. Y así la película sigue esa máxima del cine de contar una historia apoyándose en las imágenes. Más allá de la acción o la violencia, Mad Max 2 es auténtico cine. 
Las escenas de acción están rodadas con mucho nervio y destreza por parte de Miller, todas las persecuciones son trepidantes y adrenalíticas. Además en todo momento sabemos lo que sucede en pantalla y no resulta en ningún momento caótico. Y Miller lo hace sin escatimar ni un ápice de esa violencia que tan bien le sienta al mundo de Max. La propia energía cinética de la película la empuja adelante, terminando con una de las mejores persecuciones de la historia del cine.
Además el director nos brinda detalles de maestro. Como la muerte en off del perro de Max. Ese fantástico travelling aéreo que nos introduce en la persecución final. O como nos muestra el horror de una violación a través de un simple gesto del Capitán del Gyro.
Pero hay un detalle que personalmente me encanta y es toda la parte en la que Max observa la refinería desde lo alto de una colina. Miller siempre utiliza una determinada distancia focal para mostrar lo que se ve desde la perspectiva de Max. Cuando éste usa unos prismáticos para observar el ataque de los Merodeadores a dos de miembros de la refinería, el director usa entonces una distancia focal diferente (como es lógico, con mayor zoom) y usa siempre la misma mientras Max mira por los prismáticos. Pero cuando el protagonista le quita al Capitán del Gyro su catalejos, Miller vuelve a cambiar la distancia focal (aumentando todavía más el zoom), manteniendo la lógica anterior de que Max debería ver todavía más de cerca y vuelve a mantener dicha distancia focal siempre que Max observa a través del catalejos. Miller juega con todas esas distancias focales para variar de planos generales, medios planos y primeros planos, es decir, usa un recurso cinematográfico integrándolo en la puesta en escena de la secuencia. Esto es algo que parece sencillo, pero es algo en lo que muchos otros directores frecuentemente fallan, pero Miller es siempre coherente con su puesta en escena. Y para mí ahí radica su talento.
En el mundo de Max, hombres y máquinas son un todo, un único ser. Sin máquinas con las que moverse, los hombres estarían muertos y éstas sin los hombres que las alimenten, no serían más que trozos de metal. La humanidad ha llegado a un punto de simbiosis con las máquinas.
Y el combustible es el santo grial de este caótico mundo, la gente mata por él, vive por él, todo se ha reducido al más mínimo común denominador. El combustible es vida, es la sangre que recorre las venas de las máquinas y los hombres derramarán la suya propia por conseguirla o protegerla. Es una visión realmente desoladora del futuro del hombre.
Mad Max 2: El guerrero de la carretera es por méritos propios un clásico de la ciencia ficción y una de las mejores películas de acción de los 80. ¿Quién no recuerda el momento en el que The Toadie pierde varios dedos al querer atrapar el boomerang del Feral Kid? ¿Al Capitán del Gyro pelearse con el perro por una lata de comida para perros? ¿La imagen de Humungus con esa máscara de hockey? ¿Al Feral Kid fascinado por como Max hace sonar una cajita de música? ¿Al Interceptor volando por los aires? ¿O a Wez reapareciendo una última Wez cuando lo creíamos muerto? La película no sólo es un clásico, es icónica.
Muchas veces he regresado al páramo y me he perdido por estas infinitas carreteras rodeadas de polvo y muerte. Siendo el compañero de viaje de Max, perseguido por los Merodeadores o buscando un poco de gasolina. Cada viaje ha merecido la pena, no ha podido ser más excitante. Siempre recordaré al guerrero de la carretera. Al hombre al que llamamos Max.
Puede que Max se convierta en un mito para los hombres de la película, pero para la historia del cine se convirtió en una leyenda.

CURIOSIDADES
En toda la película Mel Gibson sólo tiene 16 líneas de diálogo.
La película fue filmada en sentido cronológico, siguiendo el orden que marcaba el guión.
El presupuesto de la película fue aproximadamente diez veces mayor que el de la primera parte.
El perro de Max se llama simplemente "Perro" y es de raza Pastor Ganadero Australiano. Miembros del equipo lo encontraron en una perrera local, cuando buscaban un perro para la película y lo sacaron un día antes de ser sacrificado. Fue elegido entre otros perros, debido a que recogió una piedra del suelo y jugó con ella como si fuese un juguete, lo que les demostró a los miembros del equipo que podría ser entrenado para la película. Al principio el ruido de los motores lo molestaba tanto, que llego a hacerse sus necesidades en el coche. Por eso el equipo le puso unos tapones especiales para evitarle molestias. Cuando el rodaje terminó uno de los operadores de cámara lo adoptó. Esta fue la única película en la que participó.
Aunque no lo parezca, existe una verdadera cronología en las películas de la saga. Mad Max 2 acontece 3 años después que la primera parte y Mad Max 3 lo hace 15 años después de la segunda.
Vernon Wells hizo una parodia de Wez en La mujer explosiva (1985).
La película fue retitulada en Norteamerica como "The Road Warrior", porque en el momento de su estreno, la primera parte se había distribuido sólo de forma limitada, por lo que titularla "Mad Max 2" habría sido confuso para los espectadores.
Esta película convenció a Steven Spielberg de darle a George Miller la dirección de "Nightmare at 20,000 Feet", cuarto segmento de la película En los límites de la realidad (1983).
El graffiti escrito en un lateral del camión abandonado de la secuencia inicial pone "Las alimañas han heredado la Tierra".
James Cameron admitió que Mad Max 2: El guerrero de la carretera fue una de sus influencias para Terminator (1984).
Entertainment Weekly la eligió como la 93º película más grande de todos los tiempos.
En la secuencia inicial Max pasa cerca de una señal de carretera que indica "Mundi Mundi Look Out", localización real donde la película fue filmada. Otros lugares señalizados en el mismo cartel son "One Tree Hill 50", "Los Angeles 3500", "Casablanca 3500" y "Londres 4500".
En una escena, Max come comida para perros de la marca "Dinki-Di", la cual no existía. En argot australiano "dinky-di" (que es como realmente se escribe) significa "Genuino".
En el momento en el que vemos al girocóptero llevando a dos personas, una de ellas en realidad era un maniquí de poliestireno, ya que el peso de dos personas habría sido demasiado para el aparato.
Tras el estreno de la película, Miller y Hayes declararon públicamente que no habría un Mad Max III, pero en 1983, tras una conversación en un restaurante de Los Angeles, idearon el argumento de la futura Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno (1985).
La Warner le dio a Miller los derechos de esta película y de Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno (1985) para conseguir que se hiciese cargo de Contact (1997). La misma productora lo terminaría despidiendo y contraría a Robert Zemeckis para rodarla.
No confundir al compositor de la película, Brian May, con el miembro de la banda Queen.
Tras rodar esta película, el director de fotografía Dean Semler, tuvo que regresar al mismo lugar donde se filmó (Broken Hill) para rodar Razorback: Los colmillos del infierno (1984) de Russell Mulcahy.
Durante la producción de esta película, el guionista Brian Hannant escribió el guión de otra película con temática postapocalíptica situada en Australia, El guerrero del cuarto milenio (1987), que él mismo dirigiría.
El decorado de la refinería fue volado por los aires el 22 de julio de 1981.
Fue la primera película australiana en ser grabada en Dolby Stereo.
Como la película se rodaba en remotas regiones de Australia, el equipo de producción tenía que esperar entre 2 y 3 días para poder ver los dailies.
En Gremlins (1984) Billy tiene un póster de la película en su habitación. Lo mismo que Stan en la serie South Park (1997).
La película perteneció al movimiento conocido como "Ozploitation", que tuvo lugar entre los 70 y 80, y que se basaba en la explotación de películas australianas de bajo presupuesto, pertenecientes a los géneros de acción, horror y comedia.
Los créditos iniciales y la narración del prólogo están grabadas con sonido mono, el estéreo entra en acción con el rugido del motor del Interceptor, al pasar la historia al presente.
En su momento, Miller se reunió con John Seale para encargarle la dirección de fotografía de la película, antes de decantarse por Deam Semler. Seale terminó trabajando en la saga gracias a Mad Max: Fury road (2015).
En el atuendo de Max todo tiene su explicación. A su cazadora le falta la manga derecha porque tras pasarle una moto por encima de ese brazo (visto en la primera parte), los doctores habrían tenido que cortarle la manga para intervenirle. Tiene una rótula ortopédica en una pierna por el disparo que recibió al final de la anterior película. Y lleva cortados dos dedos de cada guante para poder recargar con mayor facilidad su recortada.
Estaba previsto originalmente que Humungus fuera Ganso, el compañero de Max en la primera parte. Al final esta idea se descartó, pero se mantuvieron mínimos detalles que lo indicaban, como las quemaduras que se dejan ver bajo su máscara, el uso que hacen los Merodeadores de coches de policía y el arma que porta, similar a la que utilizaba la MFP (la fuerza policial a la que pertenecían Max y Ganso).
La foto de la mujer desnuda que hay en el girocóptero es Karen Price, playmate del mes en enero de 1981.
De la persecución final, se rodaron el 24 de julio de 1981, la muerte de Pappagallo, el intento final de Wez de matar al Feral Kid y la colisión entre el camión y el vehículo de Humungus.
La escena en la que el camión volca fue considerada tan peligrosa, que al especialista que la realizó no se le permitió comer nada 12 horas antes de filmarla, para prevenir complicaciones en el que caso de que algo saliera mal y tuviera que ser operado.
Originalmente la secuencia inicial comenzaría con Max pasando con su coche cerca de una granja, que está siendo saqueada por Wez y otros Merodeadores. Los dueños de la granja colgarían de un árbol tras haber sido asesinados. Wez escucharía a lo lejos el coche y al verlo (y sobre todos sus tanques de combustible), saltaría sobre su moto y comenzaría a perseguirlo con el resto de la banda. Y de ahí se pasaría a la escena que vemos en la película.
Aunque no lo parezca, las localizaciones eran extremadamente frías. Mel Gibson pasaba su tiempo entre tomas metido bajo mantas para entrar en calor.
El logo del tanque del camión es "7 Sisters Oil" (Las siete hermanas petroleras), frase con la que el industrial italiano Enrico Mattei, acuñó a las siete grandes compañías de la industria petrolera a principio de los años 60. Mattei se refirió a ellas de esa forma porque consideraba que estas compañías se protegían unas a otras en lugar de fomentar la libre competencia, perjudicando así a otras empresas que surgían en el mercado petrolero. Estas compañías eran: "Standard Oil of New Jersey", "Royal Dutch Shell", "Anglo-Iranian Oil Company" (conocida más tarde como BP), "Standard Oil of New York" (posteriomente conocida como "Mobil"), "Standard Oil of California" (después conocida como "Chevron"), "Gulf Oil Corporation" y "Texaco".
En su lista de "Los 100 mejores personajes cinematográficos de todos los tiempos", Premiere Magazine situó a Max Rockatansky en el puesto 78.
Según contaba Dean Semler, los medios planos de Max conduciendo se conseguían montando la cámara en una plataforma situada en el coche en el lado del conductor y fue mientras filmaban una secuencia, cuando se dieron cuenta de que la habían calculado mal, cuando el coche subía o bajaba una colina, la plataforma rozaba contra el asfalto lo que producía una lluvia de chispas, pero según el director de fotografía aunque las chipas fueran alarmantes, simplemente seguían rodando.
Las escenas del Capitán del Gyro volando en su girocóptero se filmaban colocando al aparato en la plataforma de un camión parado y se creaba la ilusión del movimiento al mover la cámara a su alrededor y al incorporar humo y viento.
El Interceptor que conduce Max es en realidad un Ford Falcon XB GT Coupe de 1973, un coche exclusivo de Australia. Como Ford sólo produjo 949 coches de este modelo, se ha convertido en toda una pieza de coleccionista.
Tanto Mad Max 2 como Mad Max 3 incluyen frases del primer ministro australiano, Gough Whitlam. Suya es la frase "Me estrellaré o pasaré" de la segunda parte y "Un día gallo de pelea y al siguiente plumero" de la tercera.
En la caja de la pistola que usa Humungus hay una insignia de una calavera, que resulta ser el Totenkopf, emblema de una de las divisiones de las S.S. nazis.
Una de las razones por las que se eligió rodar en Broken Hill era porque las predicciones meteorológicas indicaron que prácticamente no llovería durante el rodaje. Pero finalmente llovió, algo que no ocurría en cuatro años en esa zona y provocó que el rodaje se suspendiese durante una semana. Para el rodaje de Mad Max: Fury raod estaba previsto regresar a Broken Hill, pero en la actualidad las continuas lluvias han convertido la zona en un lugar exuberante lleno de flores silvestres, por lo que ya no encajaba con el mundo postapocalíptico de Max, de modo que el rodaje se mudó a Namibia.
El actor Bruce Spence (el Capitán del Gyro) también trabajaría en Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno, pero interpretando a un personaje diferente, el también piloto Jedediah.
Y otro actor que repitió dentro de la saga es Max Fairchild, quien interpretó a Benno en Mad Max: Salvajes de autopista, es en la segunda parte, el hombre de barba atado a la parte frontal del vehículo de Humungus. 

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Tuesday, April 07, 2015

Rocketeer

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

El piloto Cliff Secord encuentra por casualidad una mochila-cohete que le permite volar, pero andan tras ella el FBI, la mafia y espías nazis. Haciendo uso de su descubrimiento, Secord se convertirá en Rocketeer, un héroe que deberá detener los planes secretos de los nazis.

ROCKETMAN
Los orígenes de Rocketeer (The Rocketeer, 1991) los encontramos en la novela gráfica creada por Dave Stevens y que comenzaría su publicación en 1982. "Fue mi propio y personal homenaje a Commando Cody (1953) y todos los seriales de esa época," admitía Stevens. "Siempre fui un enorme fan de los seriales. Me encantaban todos esos capítulos, con un final que te hacía quedarte mordiéndote las uñas." Y la historia se situó en los años 30 porque según su creador, "siempre estuve enamorado de ese periodo."
La primera historia de "Rocketeer" fue publicada en el nº 2 del cómic "Starslayer" de la editorial Pacific Comics, como una historia corta dentro del cómic. "[El editor de Pacific Steve] Schanes se me acercó en una convención en 1981. Tenía un título llamado "Starslayer", y necesitaba seis páginas para el final," recordaba Stevens, "dijeron: '¿Puedes hacer dos episodios de seis páginas?'. Yo le dije 'Sí', y me dejaron a mi aire. Dijeron 'Puedes hacer lo que quieras', y así lo hice. Hice un dibujo promocional, la contraportada interior, con Rocketeer. Se la envié. No tenía ni idea de lo que iba a dibujar, tan solo dibujé todo aquello. Ellos dijeron 'Sí, parece genial. Hazlo. Qué ganas de ver la historia'. Y en aquel momento no tenía ninguna idea."
Stevens hasta aquel momento era artista comercial y nunca había dibujado un cómic antes, pero su primer trabajo resultó todo un éxito. "The Rocketeer" gustó y mucho y eso fue principalmente por la calidad de sus dibujos. Tal vez el guión no estaba a la altura de las ilustraciones, pero según reconocía el propio artista "en el fondo no soy un escritor. Toda la experiencia fue muy improvisada, totalmente sin planear. Escribía y dibujaba una página de cada vez, ¡simplemente me sentaba y empezaba la página uno sin tener ni idea de adónde iba!"
Tras la publicación de la segunda entrega en 1982, Pacific Comics convirtió a Rocketeer en un cómic independiente. Como Stevens continuaba trabajando a tiempo completo para agencias de publicidad, fue realizando una nueva entrega cada varios meses. Eso explica el largo proceso para completar el primer cómic del personaje. El capítulo 3 se publicaría también en 1982 y el 4 en 1983, ambos bajo el sello Pacific Comics. Y el capítulo 5 y final, se publicó en Eclipse Comics en 1984, tras la desaparición de la primera editorial. Fue Eclipse quien recogió las 5 entregas en un único volumen de título "The Rocketeer", que sería el cómic en el que se basaría la película.
Rocketeer regresaría al cómic en "The Rocketeer Adventure Magazine", siendo sus dos primeros números publicados por Comico Comics, en 1988 y 1989 y el tercero sería publicado bajo el sello Dark Horse en 1995. Las 3 historias fueron recogidas en un mismo tomo por Dark Horse, con el título de "The Rocketeer: Cliff's New York Adventure".
Tras la muerte de Dave Stevens en 2008, parecía que Rocketeer había terminado sus aventuras, pero en mayo de 2011 se lanzó, bajo la editorial "IDW Publishing", el primero de nueva serie de cómics en formato miniserie (de cuatro tomos cada uno) con el título "Rocketeer Adventures". En 2012 vería la luz la segunda miniserie, "Rocketeer: Cargo of Doom". Y en 2013 se publicarían "Rocketeer: Hollywood Horror" y "Rocketeer and The Spirit: Pulp Friction", tercera y cuarta miniseries correspondientemente. En septiembre de 2014 se publicó "The Rocketeer: Jet-Pack Adventures" también bajo el sello IDW, una antología de diez relatos cortos obra de diferentes artistas. Y éste es hasta la fecha, el final de Rocketeer en el mundo del cómic.

VOLANDO DEL CÓMIC AL CINE
El director Steve Miner (House, una casa alucinante, Warlock, el brujo) fue el primero en mostrar interés por realizar una película sobre el personaje. Miner y Stevens habían colaborado juntos en 1983 en un proyecto de "Godzilla" en 3D (con guión de Fred Dekker) que nunca se llegó a realizar, del cual Miner iba ser su director y en el que Stevens ayudó con dibujos de presentación para tratar de vender la película a los grandes estudios. Miner tuvo opción a los derechos de Rocketeer en 1983, pero su proyecto se alejaba mucho del material original y tras dos años de desarrollo los derechos volvieron de nuevo a Stevens.
En 1984 Marvel Comics interpuso una demanda contra Stevens por los derechos de propiedad del nombre "Rocketeer". Marvel tenía en su haber unos personajes llamados "Rocketeers", que habían aparecido en dos cómics, uno en 1976 (en el nº 131 de "Daredevil") y otro en 1981 (en el nº 21 de "Rom"). Según la casa de las ideas, el nombre "Rocketeer" les pertenecía, aunque nunca habían registrado el nombre de sus personajes. La demanda se prolongó durante años, pero Marvel la terminaría perdiendo.
Los guionistas Paul De Meo y Danny Bilson (serie Flash, el relámpago humano) se fijaron en el cómic en 1985 y se sintieron entusiasmados por su adaptación al cine. "Todos estábamos de acuerdo que lo que era grande de «The Rocketeer» era el arte, la atmósfera y el tono," afirmaba De Meo. Y se esforzaron por mantenerlos intactos en su traslación al cine. Los guionistas se reunieron con Stevens, quien vio en estos guionistas a los apropiados para trasladar su creación al cine porque "sentí que tenían la sensibilidad adecuada para ello," declaró el dibujante. Tanto creyó en ellos que les dio una opción gratuita sobre los derechos del cómic.
La idea original que tenían los tres era hacer una película al modo de los antiguos seriales, en blanco y negro y con un presupuesto muy bajo. Pero la entrada de la cuarta piedra angular del proyecto, el director William Dear, aparcó a un lado esa idea. El director se reunió con Stevens, De Meo y Bilson mientras rodaba Bigfoot y los Henderson (1987) y al compartir la misma visión que ellos, pasó a formar parte del equipo en 1986 como director y co-guionista. Y su entrada en el proyecto hizo que éste fuera más grande y ambicioso. De hecho, fue idea suya el situar el clímax final en el zeppelín en lugar de en un submarino como estaba previsto. Lo mismo que toda la trama que acontece en Hollywood.
Los cuatro intentaron vender el proyecto a todos los grandes estudios de Hollywood y en todos fue rechazado, por aquellos tiempos los estudios no estaban interesados en costosas adaptaciones de cómics (lo que han cambiado los tiempos...). Al final la Disney fue la única que presentó interés en el proyecto y según Stevens fue porque vieron la posibilidad de crear un gran merchandising a su alrededor. Los cuatro firmaron un contrato con Disney en 1988 para realizar una trilogía bajo la productora Touchstone, perteneciente a la casa del ratón, pero centrada en películas más adultas.
Stevens, Bilson, De Meo y Dear comenzaron a darle forma a las siete páginas que tenían de tratamiento de guión para convertirlas en el libreto definitivo. Pero Jeffrey Katzenberg, el presidente de Walt Disney Studios, llevó el proyecto de Touchstone a Walt Disney Pictures (ya que la división de imagen real de Disney necesitaba de un éxito) y eso hizo que toda la temática adulta quedara fuera de la película. Esto afectó principalmente al personaje de Betty, que originalmente era una modelos de desnudos y pasó a convertirse en una actriz aspirante de Hollywood. Además en Disney no querían tener nada que ver con problemas con los derechos de un personaje que se basaba en una persona real (la popular pin-up Bettie Page), de modo que los responsables de la película se vieron obligados a reescribir el personaje por completo. Así Betty se convirtió en Jenny.
Esa fue la primera de las muchas interferencias de la Disney en el proyecto, el cual entró en una interminable espiral de reescrituras del guión durante los siguientes 5 años. Durante ese tiempo la Disney llegó a despedir en tres ocasiones a De Meo y Bilson, para después volver a contratarlos. "Traían a gente para conseguir un punto de vista diferente sobre la película y entonces nos traían de vuelta. Danny y yo estábamos empezando a sentirnos como yo-yos," declaraba De Meo.
Disney tenía problemas con todo, desde la época en la que situar la historia (querían trasladar a Rocketeer a la actualidad, pero De Meo y Bilson lograron convencerles para no hacerlo), hasta que incluir en el guión (escenas que habían sido eliminadas dos años antes, volvían a ser incluidas en el guión).
A causa de los continuos retrasos William Dear dejó la producción y se fue a rodar Agente juvenil (1991).  Aunque Dear mantuvo el crédito como co-autor de la historia.
Fue en ese momento en el que se buscó a un nuevo director para reemplazarle. Y el elegido fue un conocido de la casa, Joe Johnston, director de Cariño, he encogido a los niños (1989), que había sido un enorme éxito comercial para la Disney. Tras rechazar dirigir varias películas como Aracnofobia (1990) o Colmillo blanco (1991), Joe Johnston aceptó dirigir Rocketeer principalmente porque era un fan del cómic. Además el director tenía un contrato por 3 películas con la Disney, siendo ésta la segunda.
Y la entrada de Johnston en el proyecto fue crucial porque pronto la Disney le dio luz verde a la película, eso fue en 1990, tras la tercera gran reescritura del guión por parte de Bilson y De Meo.

HOLLYWOODLAND
No se ponían de acuerdo en nada con el estudio y con la elección del actor protagonista no fue diferente. Johnston quería a un desconocido para el papel de Cliff Secord, pero la Disney quería a una estrella. La primera elección del estudio fue Tom Cruise. Pero la búsqueda del actor idóneo se convirtió en un desfile de las estrellas de Hollywood del momento, se consideró a Kevin Costner, Bill Paxton (que según él estuvo muy cerca de conseguirlo), Kurt Russell, Matthew Modine (que era el preferido de De Meo y Bilson), Emilio Estevez, Dennis Quaid (con quien se contactó en junio de 1990), Richard Marx (el cantante declaró que rechazó el papel), Vincent D'Onofrio (quien rechazó el papel porqué pensó que se vería ridículo con el traje de Rocketeer) y Johnny Depp (quien tuvo el papel hasta el final y al rechazarlo le dio su gran oportunidad al actor que se llevaría el finalmente el papel). Incluso hicieron una prueba para el papel el cantante Richard Marx (que declaró que rechazó el papel) y el guionista Karey Kirkpatrick (que hizo la prueba por mediación de Katzenberg (presidente de Walt Disney Studios por aquel entonces).
Al final la idea de darle el papel a un desconocido como quería Johnston prevaleció y éste fue a parar a manos de Bill Campbell, cuya carrera hasta aquel momento se había centrando principalmente en la televisión. Campbell se presentó a su primera audición con el pelo largo y barba, ya que estaba representando a Shakespeare por aquel entonces. Tras su audición con Joe Johnston, se hizo con el cómic y tras ver su gran parecido con Cliff, hizo lo posible para parecerse todavía más a él, de modo que se cortó el pelo y se afeitó la barba, para tener el mismo look que el personaje. Tuvo una nueva audición con Johnston y puede decirse que el resto fue historia.
Sherilyn Fenn, Kelly Preston, Diane Lane, Elizabeth McGovern, Penelope Ann Miller y Annabeth Gish, todas excelentes opciones, fueron consideradas para el papel de Jenny, pero al final fue a parar a la mejor opción posible, Jennifer Connelly. La actriz desconocía por completo el mundo del cómic antes de su participación en Rocketeer, "esto va a sonar terrible, pero realmente no sabía que los cómics existían hasta que hice una audición para el papel. Finalmente me hice echarles un vistazo, pero tendía a mirar más los dibujos que la historia," declaró la actriz.
El papel del villano Neville Sinclair fue ofrecido a Jeremy Irons y Charles Dance antes que a Timothy Dalton, quien se encontraba a la esperaba de realizar su tercera película como James Bond.
A su vez el papel de Peevy fue ofrecido a Lloyd Bridges y se barajó a Randy Quaid, antes de que se lo llevase Alan Arkin. El actor declaró que aceptó participar en la película porque nunca había hecho una película de acción/aventuras y quería saber como era participar en una.
Y el papel del mafioso Eddie Valentine fue escrito con Joe Pesci en mente, pero el actor declinó la oferta y éste fue a parar a Paul Sorvino.
El resto del reparto se completó con los actores Terry O'Quinn (en el papel del multimillonario Howard Hughes), Ed Lauter (como el agente del FBI Fitch), Jon Polito (interpretando a Bigelow, el jefe de Cliff), Eddie Jones (como el borrachín y entrañable Malcolm), Margo Martindale (en el papel de Millie, la dueña del Bulldog Café) y Tiny Ron (en la piel de Lothar, el deforme secuaz de Sinclair).

ROCKETEER DESPEGA
El rodaje comenzó el 10 de septiembre de 1990 y se prolongó hasta el 22 de enero del año siguiente.Y tuvo lugar en diferentes localizaciones de California, principalmente en Los Angeles y Santa Maria.
Disney esperaba que el presupuesto de la película fuese de 17,5 millones de dólares, aunque pronto aumentó hasta los 25 y que el rodaje tuviera una duración de 76 días. Como su director reconoció, "sabía que nunca podríamos filmar la película en 76 días y sabía que nunca la filmaríamos por 25 millones." Dicho y hecho, el presupuesto se disparó hasta los 40 millones y los días de rodaje crecieron hasta los 96. Johnston ya preveía todo esto y lo que hizo fue dejar para el final del rodaje las secuencias más costosas en tiempo y dinero, de esta forma haría más difícil que le despidieran. Pero según el director, "acordamos 25 millones, pero una vez Disney comenzó a ver el metraje, se dieron cuenta que ésta era una película más grande que la que ellos estaban esperando y aprobaron los sobrecostes. El presupuesto seguía escalando, pero nunca quedó completamente fuera de control."
Aún así, eso no hizo más llevadero el rodaje para Johnston, que recibía continuas visitas de gente del estudio para saber que estaba pasando. Cuando el rodaje finalizó Johnston fue muy claro en su opinión sobre su futuro con Disney, "si fuera una gran relación y ellos me gustasen y yo les gustase a ellos, entonces no sería necesario un contrato por tres películas. Desearía volver para hacer cuatro, cinco o nueve películas. Pero, ahora mismo, lo que siento es que tan pronto como esa tercera película esté hecha, ellos nunca me volverán a ver jamás."
El casco de Rocketeer fue un problema, Michael Eisner (CEO de la Disney) quería cambiarlo por uno parecido al de un astronauta de la NASA. Pero Johnston se negó a ello y afirmó que si cambiaban el diseño del casco él dejaría el proyecto. Tras conseguir mantener el diseño original, seguían sin tener el casco perfecto, fue entonces cuando Stevens le pidió a Johnston la oportunidad de crearlo con la ayuda del escultor Kent Melton, a lo que el director aceptó. El rodaje comenzaba en unos días y no había lugar para errores, pero en el plazo de una semana tuvieron el casco listo, el cual se basaba en los diseños de Stevens, cuando Johnston lo vio exclamó, "¡eso es definitivamente el cómic!"
El diseño de la mochila propulsora también cambió respecto al cómic, pero según Stevens éste mejoró considerablemente, "estaba realmente feliz cuando el equipo de Jim [Bissell] rediseñó mi mochila propulsora. No estaba contento con mi concepción de la misma y ahora el propulsor ha sido cambiado de algo parecido a una bomba de juguete a una replica de un motor funcional. ¡Ahora realmente se enciende como un reactor!"
Stevens estuvo presente durante todo el rodaje y está claro que su presencia fue importante para llevar el proyecto a buen puerto, además de para mantener el espíritu de su obra vivo hasta el final. "Dave nos mantuvo a todos fieles al mundo visual de Rocketeer," declaró Joe Johnston, "hubo numerosas ocasiones en que Dave corregía sutiles errores en los trajes, la mochila cohete, el casco, etc. El departamento artístico era de primera, pero nadie estaba tan íntimamente familiarizado con el original, por supuesto. Era una fuente genial."
El diseñador de producción James D. Bissell (E.T., el extraterrestre, Misión imposible: Protocolo fantasma) hizo un trabajo sensacional, creo decorados tan increíbles como el "Club mares del sur" (que Bissel definió como la decadencia de Hollywood), el "Bulldog Cafe", las oficinas de Howard Hughes o el "Aeródromo de Chaplin" (el cual creo desde cero en un suburbio de Los Angeles). Fue gracias a él que los años 30 volvieron de nuevo a la vida.
Irónicamente el héroe volador de la película tenía miedo a volar, Bill Campbell tenía pánico a montar en avión, por lo que el actor tuvo que hacer de tripas corazón para rodar las escenas en las que Cliff aparece realmente pilotando una avioneta."Mi miedo a volar es extraño. No me gusta volar en aviones que tengan motores, especialmente vuelos comerciales, pero también soy dueño de un ala delta y vuelo en él, lo cual me encanta. [...] Sólo no me gusta estar en el aire atado a un motor," admitía el actor.
Johnston quiso que el actor apareciera realmente dentro de la avioneta en la secuencia inicial de la película y le pidió a Campbell si le importaría hacer él mismo la escena. Claro está, esto es Hollywood y se toman todas las precauciones, de modo que contrataron a Craig Hoskings, uno de los mejores pilotos especialistas del mundo, para que ayudase al actor a rodar la secuencia y a afrontar sus miedos.
"Había cosas que yo tenía que controlar desde la segunda cabina de la avioneta, como el bloqueo de la rueda de cola o el aceite y algunas otras cosas," recordaba el actor, "cuando ensayamos la escena en el suelo, Craig tenía un micrófono por el que él daba las instrucciones y yo podía oírle (por los auriculares) bajo mi gorro. Pero cuando fuimos a rodar, el motor estaba ahogando el sonido por completo, así que lo arregle fingiendo que hacía las cosas que se suponía que debía hacer cuando se suponía que debía hacerlas, pero todo fue bien."
La mayoría de las escenas de vuelo de Rocketeer fueron fruto de los efectos visuales (como veremos en unos párrafos), pero hubo determinados momentos en los que fue necesario el uso de dobles. Por ejemplo, en la escena en la que Rocketeer intenta salvar a Malcolm y cae al vacío desde la avioneta que pilota éste, fue un doble es que saltó desde la avioneta en una caída libre de 100 metros (llevaba el paracaídas oculto en una falsa mochila propulsora). La escena tuvo que filmarse tres veces.
La buena química entre Campbell y Arkin (quienes se hicieron amigos a raíz de su colaboración en esta película) puede ser debida a como ambos prepararon la relación entre sus personajes, para ello se inventaron un pasado para los mismos. "Peevy era amigo del padre de Cliff en la Primera Guerra Mundial," explicaba Arkin, "cuando eran pilotos. Nos imaginamos que el padre de Cliff fue asesinado y yo me hice cargo de él. Nos unimos después de unos años, cuando Cliff se metió en algunos problemas (de los que no vamos a hablar, ya que no aparecen en la película). Me hice cargo de él y lo puse en forma, y nos convertimos en socios en un avión."

EFECTOS VISUALES
Los efectos visuales de la película corrieron a cargo de la Industrial Light and Magic, antiguo hogar de Joe Johnston, donde trabajó principalmente como director artístico en películas como El imperio contraataca o En busca del arca perdida (por esta última recibiría un Oscar).
Del presupuesto de la película, 7 millones se destinaron a efectos especiales, para poder así crear sus más de 150 planos de efectos. Bajo el liderazgo del gran Ken Ralston (El retorno del jedi, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?), trabajaron cerca de 100 empleados de la ILM, para hacer posible los vuelos y el universo de Rocketeer.
Para hacer volar a Rocketeer se usaron diferentes técnicas, desde acción en vivo, pasando por el uso de cables, pero sobre todo se debió al inmenso trabajo de la ILM en el campo de los efectos visuales.
Para rodar algunas escenas de Rocketeer volando se utilizaron técnicas Stop-Motion y Go-Motion. El animador Tom St. Amand utilizaba una marioneta de Rocketeer a la que filmaba fotograma a fotograma mediante Stop-Motion y después con la técnica Go-Motion se añadía una distorsión en la imagen asociada al movimiento, que la hacía más realista. Ese Rocketeer animado se insertaba posteriormente en imágenes reales en movimiento y así podemos ver a Rocketeer surcando los cielos.
"Usualmente lo que quieres hacer es primero filmar la acción de fondo, que nosotros llamamos platós de fondo, porque si tú filmas al actor o a la marioneta primero, no tienes idea de donde estará realmente el sol o si va a ser un día nublado o lo que sea cuando lo hagas," explicaba Patricia Blau, una de las responsables de los efectos visuales de la película, "filmamos los platós de fondo por todas partes, desde Santa Maria, que luce como el Los Angeles de 1938, a Marin County." 
Por ejemplo para rodar el momento en el que Rocketeer aterriza más mal que bien en un lago, no había ningún hombre dentro del traje. "Era realmente una marioneta de 18 pulgadas de alto [unos 45 centímetros aproximadamente] con un esqueleto miniatura en el interior, uno cuyas manos estaban articuladas hasta el último dedo. Cuando el piloto aterriza en el estanque, es realmente la marioneta siendo arrastrada por un cable," declaró Blau.
"Ponemos la marioneta delante de las cámaras, montándola en una barra en varias posiciones y la filmamos contra una pantalla azul," explicaba Blau, "usamos nuestro de control de movimiento estándar, el cual es una cámara operada por ordenador que puede repetirse una y otra vez. Tenemos un animador de Stop-Motion quien entre las exposiciones entra y sólo mueve la marioneta muy ligeramente, cuando la ves en la película ves un brazo moviéndose o lo que sea. Es realmente un proceso increíble."
También se usó pantalla azul con actores de carne y hueso. El propio Bill Campbell llegó a rodar algunos planos de vuelo delante de la pantalla azul mientras colgaba de cables, pero la mayoría de las veces se terminaba recurriendo a un bailarín de ballet, porque tenía un mejor control muscular.
Pero los mencionados cables eran otro problema, estos no podían aparecer en pantalla o toda la magia del vuelo se desvanecería. "Borramos los cables en nuestro departamento de gráficos de ordenador," explicaba Blau, "escaneamos el fondo original fondo de la película y entonces a través de la tecnología informática pintamos con mucho cuidado el cable. Y frecuentemente, después de deshacernos de los cables, tuvimos que llevarlo al proceso óptico para añadir llamas o la estela que deja Rocketeer."
Posiblemente la escena más compleja de rodar fue la de la explosión del zeppelín, que costó por si sola 400.000 dólares. La ILM construyó un zeppelín a escala 1:24 que tenía 35 pies de longitud (10,67 metros), para lo cual necesitaron de 63 horas de trabajo. Pero la primera vez que lo volaron por los aires las cosas no salieron como estaban previsto, los explosivos no se activaron en el orden preciso por un fallo en los dispositivos de radio control, por lo que la explosión resultante no fue la esperada. Se necesitó rodar de nuevo la escena, por lo que la ILM tuvo que construir un nuevo zeppelín y después de 6 semanas estaban listos de nuevo para rodar. Esta vez todo salió como estaba previsto y el resultado sencillamente perfecto, tal y como puede verse en la película.

TAQUILLA
Rocketeer se estrenó en EE.UU. el 21 de junio de 1991, siendo su recaudación final unos correctos 46.704.056 de dólares. Cifra insuficiente para proseguir con la saga inicialmente prevista, lo que provocó que la productora anulase las secuelas planificadas. Tal vez el que se estrenase dos semanas antes que Terminator 2: El juicio final (1991), el gran taquillazo del aquel año, afectase a su carrera comercial.
Pese a no ser un gran éxito comercial, con el paso de los años se ha generado a su alrededor un cierto seguimiento, convirtiéndose en una película a reivindicar por muchos. Incluso en 2012 se habló de un remake por parte de Disney.

VALORACIÓN
Creo que Rocketeer es una película que ha ganado con los años, ya que durante mucho tiempo ha sido infravalorada e injustamente olvidada. Su relativo fracaso en la taquilla la condenó al ostracismo y es una lástima porque estamos ante una buena película de aventuras, una inofensiva sí, pero no por ello menos entretenida. Y entretenimiento en Rocketeer hay un montón. La película contiene algunas secuencias y momentos memorables, y un sentido de la maravilla con un ojo puesto en el pasado, pero con la tecnología más puntera del momento.
Puede que a muchos su tono juvenil, marca de la Disney, les tire para atrás, pero sólo se estarán perdiendo una película cuyo objetivo es hacérnoslo pasar bien y transportarnos a una época más sencilla y elegante. No se puede negar que todo está rodeado de una cierta inocencia, pero es parte del encanto de la película.
Tal vez Cliff no pase de ser el típico chico bueno metido en un gran lío y que está definido simplemente con un par de pinceladas (inocente, impulsivo y temerario), pero funciona perfectamente como el héroe de la función. Y eso es en gran medida al corazón que Campbell aporta al personaje, consigue así que creamos en él.
Llama la atención la participación de Timothy Dalton como el villano Neville Sinclair, haciendo de nuevo de espía, pero siendo esta vez la antítesis de su famoso 007. Dalton disfruta como un enano en su papel de supervillano y se convierte con facilidad en el mejor miembro del reparto.
Y destaca la siempre gratificante presencia de Jennifer Connelly, aquí en uno de sus primeros papeles adultos. La actriz está más que correcta en su papel y hace gala de un físico espectacular que la convierten en la perfecta traslación en carne y hueso de la Betty del cómic.
La película consigue un equilibrio directo con su productora máter, en la secuencia en la que a Cliff le proyectan una película en la que se detallan los planes de los nazis. La película es un pequeño corto de dibujos animados, filmado en blanco y negro, con una animación excelente, que crea una curiosa simbiosis entre la productora y la propia película.
Durante el visionado de Rocketeer es imposible no pensar en Superman e Indiana Jones, tenemos a un héroe volador que se dedica a salvar a gente por un lado y por otro una aventura con nazis con ganas de apoderarse del mundo. Nunca llega a la altura de esas películas, pero tampoco lo pretende.
La película captura esa fascinación que tenía el cómic original por los años 30 y también lo hace con su sentido del pulp y de la aventura. Tenemos estrellas de cine, conspiraciones nazis, mochilas propulsoras, gángsters, acrobacias aereas y a un héroe volador, ¿qué más podemos pedir?
La película mejora el material original, sin perder un ápice del espíritu que transmitía el cómic. En las viñetas, para mí Cliff no destaca como un verdadero héroe, en muchos momentos es un ser caótico, inseguro y celoso. Su novia no es más que un cliché en las viñetas, mientras que en la película sí tiene personalidad y aporta algo a la trama. El cómic carece de un gran villano, allí simplemente son los nazis y punto, la inclusión de Neville Sinclair y su memorable sidekick, hacen ganar muchos puntos a la historia. En la película la historia es más grande y está mejor desarrollada. Es cierto que se pierde el tono más adulto que tiene el cómic, lógico siendo una producción de la Disney, pero en contrapartida se aportan muchas cosas nuevas que la mejoran (toda la trama en Hollywood con sus entresijos de estrellas y rodajes, los gángsters, Howard Hughes, más acción, los villanos antes mencionados, un verdadero héroe en el que creer y un clímax final de lo más potente).
Rocketeer es uno de los mejores exponentes del cine de imagen real de la Disney, productora que normalmente tiende a infantilizar en exceso sus producciones, pero que en este caso en particular, supo aunar espectáculo, humor, emoción y romance, en dosis admisibles para todo tipo de público y eso es en gran medida gracias a Johnston, quien realizó (junto con Cielo de octubre) el mejor trabajo de su carrera.
Rocketeer salió triunfante de esta aventura, luchando contra productoras entrometidas, reescrituras de guión interminables, presupuestos incontrolables y efectos visuales aparatosos. El cine tenía un nuevo héroe y su nombre era Rocketeer. 

CURIOSIDADES
La cara del personaje de Lothar está inspirada en la del actor Rondo Hatton, actor que trabajó como secundario en varias películas de serie B en los años 30 y 40.
Supuestamente estaba previsto que en su estreno en cines, la película estuviese precedida de un corto de Roger Rabbit, títulado "Hare in my soup", pero el corto nunca fue realizado.
Antes de rodar Rocketeer, Danny Bilson y Paul De Meo quisieron contar con la ayuda de Dave Stevens para una de sus películas, Zone troopers (1986), pero el dibujante tuvo que rechazar la oferta por tener otros compromisos. La película era también una historia de ciencia ficción ambientada en la segunda guerra  mundial con nazis de por medio.
Bill Campbell y Jennifer Connelly firmaron un contrato para realizar varias secuelas, Campbell para realizar dos más y Connelly una.
En el cómic el inventor de la mochila propulsora era el famoso personaje pulp Doc Savage. Los derechos del personaje pertenecían a Conde Nast, quien no los cedió a Disney para la película, lo que provocó que en el guión final la identidad del inventor del ingenio fuese cambiada por la del millonario Howard Hughes.
Dave Stevens, creador de Rocketeer tiene un cameo en la película, se le puede ver brevemente en la película en blanco y negro que Howard Hughes proyecta a Cliff, es el hombre que lleva un cohete a su espalda en las pruebas que hacen los alemanes, la cual acaba en tragedia. En la imagen inferior es el hombre de la izquierda.
 
Se rodó una escena en la que Neville Sinclair enviaba un mensaje a Berlín codificado en una verdadera máquina Enigma (conseguida expresamente para la película), pero al final la escena fue cortada por limitaciones de tiempo en la duración de la película.
La "Academy of Science Fiction, Fantasy and Horror Films" premió a la película en la categoría de mejor vestuario (Marilyn Vance) y la nominó en las de mejor película de ciencia ficción, efectos especiales (Ken Ralston) y actriz secundaria (Jennifer Connelly). A su vez en los premios Hugo fue nominada en la categoría de mejor presentación dramática.
Frank Darabont escribió un primer borrador del guión para la película. 
"Beemans" la marca de chicle que usa Howars Hughes en la película, es el chicle de la suerte de los pilotos.
El nombre de Neville Sinclair fue tomada de una historia de Sherlock Holmes escrita por Arthur Conan Doyle de título "El hombre del labio torcido", aunque el nombre del personaje era realmente Neville St. Clair.
Para rodar la película se creo un ingenio denominado "shaky-cam", utilizado con el fin de introducir vibraciones en la película. Fue usado en las escenas que acontecen dentro del zeppelín para dar la impresión del poder de los motores. Cuando la película se paso a video, el efecto se perdió en su mayoría, volviéndose la imagen mucho más estática.
Cliff usa la maqueta de un avión para huir del hangar de Howard Hughes. La maqueta corresponde al avión Hughes H-4 Hercules (también conocido como "Spruce Goose"), el hidroavión más grande jamás construido. En su momento se creía que el avión, por sus enormes dimensiones, no podría volar, de ahí que en la película Howard Hughes exclame "Estaba seguro de que volaría". Algo que Hughes demostró en 1947. La Disney compró el "Spruce Goose" en 1988 con idea de que formara parte de un nunca realizado parque temático (en el que también estaría el Queen Mary que Disney compró al mismo tiempo que el hidroavión, pero prescindirían de ambos en 1992). Muchos han visto la inclusión del avión de Hughes en la película, como una autopromoción por parte de la Disney, para publicitar su adquisición.
El doble Jimmy Medearis sufrió graves daños en su cabeza durante el rodaje de una escena. Él y su compañero Michael J. Sarna se golpearon contra un árbol cuando el camión que tiraba de sus arneses los arrastró demasiado lejos.
La historia de la película acontece en octubre de 1938.
De todas las estrellas del cine de los años 30 que se mencionan en la película, la única que estaba viva en el momento del estreno de la película era Myrna Loy.
Danny Bilson y Paul De Meo fueron co-guionistas del segundo y tercer capítulo de "The Rocketeer: Cliff's New York Adventure", segundo cómic de Rocketeer.
El guionista Danny Bilson es el padre de la actriz Rachel Bilson (Jumper).
El zeppelín que aparece al final de la película se llama "Luxemborg" en una clara referencia al popular Hindenburg.
En el "Club mares del sur", Neville Sinclair saluda a Clark Gable. Esto es una referencia a la anécdota de que Gable era el actor preferido de Adolf Hitler. El protagonista de Mogambo se alistó en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial y el líder del Tercer Reich ofreció una recompensa a quien pudiera capturar al famoso actor y llevarlo a Alemania sano y salvo.
El "Bulldog Café" (ese restaurante con forma de perro donde se reúnen los pilotos de la película) era una réplica de un restaurante real conocido como "The Dog Café", construido en 1928 en el West Washington Boulevard de Los Angeles, que tristemente fue derribado en 1955.
En el guión final había una escena prevista que no se llegó a rodar y que tenía como protagonista el famoso Teatro Chino Grauman de Los Angeles. La escena se iba a filmar en los anteriormente conocidos como "Disney-MGM Studios Theme Park" (hoy día los "Disney's Hollywood Studios") donde existe una replica del popular cine. En dicha secuencia, Cliff antes de salvar a Jenny en el "Club mares del sur", vuela cerca del Teatro Chino. Allí tiene lugar una ceremonia para que la actriz Bette Davis deje sus huellas en el cemento. Uno de los hombres que se encargan de los focos que iluminan el lugar, se queda mirando a Rocketeer, pierde el equilibrio y se cae desde lo alto del cine. Rocketeer lo ve y vuela para salvarle, consigue agarrarle en el último momento, pero al poner los pies en el suelo lo hace sobre el cemento fresco, que estaba listo para Bette Davis y sin pretenderlo deja sus huellas en él. Pone al hombre a salvo y sale volando rumbo al "Club mares del sur". El dueño del Teatro Chino coge el palo que tenía la actriz para escribir en el cemento y escribe "Rocketeer" al lado de las huellas. Se desconoce porqué la secuencia no se llegó a filmar.
Durante la batalla final en el zeppelín, Cliff le pregunta a Sinclair "¿Dónde están sus dobles de acción Sinclair?" a lo que el actor le replica "No necesito un dobles." Esta frase era una referencia a la etapa de Dalton como 007, donde se dio a conocer como el Bond que más escenas de acción realizaba por si mismo. 
Aunque la película se basa en el primer cómic de Rocketeer, el villano Lothar, se extrajo del segundo cómic, "The Rocketeer: Cliff's New York Adventure".
La escena en que Valentine se niega a seguir trabajando para Sinclair cuando descubre que éste es un espía nazi y como después ayuda al FBI en el tiroteo contra los nazis, se explica por el odio que los mafiosos italianos sentían ante el fascismo, alentada por la lucha por parte de Mussolini contra la mafia.
La Betty del cómic se inspiró en la pin-up por excelencia Bettie Page, quien con el tiempo se convirtió en amiga personal de Dave Stevens.

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