Monday, July 01, 2019

El maquinista

"Si estuvieras más delgado ya no existirías."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Trevor Reznik lleva un año padeciendo insomnio y experimenta una extrema delgadez, en ese momento comienza a dudar de su propia cordura.

INSOMNIO
El guionista Scott Kosar escribió el libreto que daría pie a El maquinista (The Machinist, 2004) en el año 2000, mientras estudiaba en un programa de escritura de guiones en UCLA, y tomó como referencia las novelas de Dostoevsky que estaba leyendo. "No lo concebí como tarjeta de presentación para conseguir un representante," declaraba el guionista. "Tampoco como una película de éxito veraniego. Fue algo más parecido a una confesión."
"La idea se me ocurrió una noche en que regresaba a casa desde la parada del autobús," recordaba Kosar. "En mi barrio hay una zona que siempre me ha parecido poéticamente desolada, un parque industrial atravesado por vías de tren. Al pasar por una de las factorías que hay allí, me detuve y eché una ojeada al interior. Recuerdo haber visto varios operarios anónimos trabajando en sus máquinas como si fueran meras extensiones de éstas. Me pregunté qué tipo de historias personales se cocían debajo de aquellos cascos protectores y monos grasientos. ¿Tienen los operarios crisis existenciales?" Esa idea sumada a las novelas de Dostoevsky darían forma a su excelente guión.
El libreto le llegó a Brad Anderson a través de su agente y en seguida le encantó. El director buscaba dirigir un guión que no hubiera escrito, ya que hasta aquel momento todas sus películas habían sido escritas o co-escritas por él mismo. Según el director, Kosar, "tenía esa manera de crear una especie de estado de ánimo y una atmósfera que era lo que yo buscaba hacer. Quería hacer una película que fuera en gran parte una obra de un personaje, pero que realmente se guiara por su atmósfera y por su tono. Así que me involucré en el proyecto desde el principio."
Anderson y Kosar llevaron el proyecto a diferentes estudios durante cerca de dos años y medio buscando financiación, pero la respuesta siempre fue la misma, que la película era demasiado oscura y ambigua.
Cuando empezaron a buscar actores para el papel de Trevor Reznik, se dio la causalidad que Christian Bale acababa de leer el guión y quería hacerlo. El actor estaba atravesando en aquel momento una depresión y después de leer el guión, "soñaba con el personaje y no podía parar de pensar en ello. Me sentí como si esto fuera a salvarme el culo, y sacarme del estado de depresión en el que estaba metido." Según reconocía el actor le llamó la atención la complejidad del guión. "Me atrajo el hecho de que tuviera que leerme el guión tres y cuatro veces para hacerme mi propia idea de cuál era el significado profundo de la historia," afirmaba Bale. "O por lo menos, el que yo quería darle." Tras hablar con Anderson el papel fue suyo. El actor aceptó participar en la película a cambio de sólo 250.000 dólares.
La entrada de Bale no facilitó la realización de la película, la cual seguía sin financiación. Pero la ayuda llegó de España a través de la productora Filmax, donde había gustado la anterior película de Anderson, Session 9 (2001). Antonia Nava, futura productora ejecutiva de la película, recibió el guión a través de un amigo que sabía de su deseo de trabajar con Anderson. Tras leerlo, Anderson recibió una propuesta de Filmax de financiarle su película a cambio de rodarla en España, algo que de entrada dificultaba la viabilidad del proyecto porque el guión de Kosar se situaba en San Pedro (Los Angeles).
Anderson viajó a España para hacer una exploración preliminar para ver si era posible rodar la película allí, y cuando se dio cuenta que podría hacerlo, dijo sí a Filmax.
El cambio de emplazamiento para el rodaje hizo que el guión tuviera que ser reescrito para tener lugar en un lugar indefinido de California. Además el bajo presupuesto con el que contó la película (5 millones de dólares) hizo que el guión tuviera que adaptarse a él, ya que estaba escrito para ser una película de mayor presupuesto.
Pronto se fue dando forma al reparto. Jennifer Jason Leigh fue una de las primeras actrices en las que pensó Anderson para el papel de Stevie. La actriz aceptó el papel aunque su manager le recomendó que no interpretase de nuevo a una prostituta, cosa que había hecho en el pasado varias veces, pero según la actriz, "pensé que Stevie era una clase diferente de prostituta."
El canadiense Michel Ironside consiguió interpretar a Miller gracias a que era amigo de Kosar, quien lo recomendó para el papel.
La española Aitana Sánchez-Gijón fue contratada para el papel de Marie. Según la actriz lo que le atrajo de su papel fue que su personaje representaba, "el contrapunto onírico a la desesperación del protagonista. Ella es una figura placentera, acogedora y comprensiva."
Y John Sharian se hizo con el papel del misterioso Ivan tras llamar la atención de Anderson en una audición, aunque también, como reconocía el director, influyó que, "había algo realmente perverso en el hecho de que se parece a un joven Marlon Brando en Apocalypse Now."
El resto del reparto lo formaron Lawrence Gilliard Jr. (Jackson), Reg E. Cathey (Jones), Anna Massey (Mrs. Shrike), Matthew Romero Moore (Nicholas) y Craig Stevenson (Tucker).

RODAJE
La película inició su rodaje el 26 de mayo de 2003 y se prolongó hasta el 22 de julio del mismo año. Tuvo lugar en diferentes localizaciones de la ciudad de Barcelona, así como en sus proximidades, como en San Adrián de Besós, el Parque de Atracciones Tibidabo, el Hospital del Torax de Tarrasa (utilizado para escenas de interiores) o el Aeropuerto del Prat. El maquinista es una película con sangre española, ya que parte del compromiso de rodar la película en España incluía que tenían que utilizar a un número determinado de actores y miembros del equipo del país. Esto provocó que algunos actores tuvieron que ser doblados dado su acento marcadamente español.
El rodaje tuvo lugar en el inicio del verano y se llegaron a alcanzar temperaturas de hasta 40º, que no hicieron nada fácil la filmación. Quien mejor lo llevó fue Bale, cuya delgadez le ayudó a soportar mejor las altas temperaturas.
Recrear California en Barcelona no fue tarea fácil y tuvieron que llenar las localizaciones de objetos típicos de Estados Unidos, desde señales de tráfico, teléfonos públicos, matrículas, cigarrillos, y bebidas alcohólicas. Pero lo más difícil fue encontrar coches americanos en España. La mayoría los consiguieron de una base militar americana, ya que era costumbre importar coches de Estados Unidos para usarlos allí. El más complicado de conseguir fue el Firebird que conduce Ivan, el cual fue cedido a la película por un coleccionista privado (era uno de los dos únicos Firebirds que pudieron encontrar en España), quien para su arrepentimiento, el coche terminó sufriendo algunos desperfectos.
Lo más recordado de la película es la asombrosa transformación física de Bale, quien para meterse en la piel de Reznik (descrito en el guión como un esqueleto viviente), llegó a perder cerca de 28 kilos para quedarse en unos escasos 54 kilos de peso. El papel no exigía una reducción de peso tan extrema, de hecho, Anderson nunca lo alentó a hacerlo, pero según reconocía el actor, "cuando acabé de leer el guión comprendí que si no lo hacía, el personaje no tenía ningún sentido para mí." En el guión estaba indicado ese peso, pero Kosar había escrito el papel para alguien de estatura más baja que Bale (el guionista se tomó a si mismo como referencia), pero el actor lo afrontó como un desafío para ver si podía conseguirlo. Además Bale utilizó como referente una foto del cantante Hank Williams demacrado, en cuya imagen se basó para componer, según el actor, "lo que Trevor debería ser." Su "dieta" se basó básicamente en café, una manzana y una lata de atún al día, además de algún suplemento de vitaminas y minerales. No consultó a ningún médico, pero tuvo siempre a su lado a un dietista que le aconsejaba que tenía que hacer. Bale necesitó de cuatro meses para perder todo el peso. Su voz cambió, y al igual que su personaje, comenzó a padecer de insomnio. "Todo ello contribuyó a que pudiera profundizar mejor en mi papel," declara el actor. "Porque no tenía más remedio que estar 24 horas en su piel. Cuando llegaba a casa y me miraba en el espejo, era a él a quien veía."
Después de rodar la escena en la que Reznik se burla delante de Stevie de su delgadez, Bale empezó a ganar peso. El actor recuperó su masa muscular a tiempo para el rodaje de Batman Begins (2005).
Anderson no tuvo un rodaje tan placentero como cabría esperar, ya que pasó la mayor parte del mismo con muletas debido a que se había torcido un tobillo y se lastimó un tendón. Después de terminar con las muletas, el director se dañó la espalda llegando a rodar la película desde una camilla.
Rodaron en las auténticas alcantarillas de Barcelona la escena en la que Trevor escapa de la policía. Bale demostró una vez más su entrega a la película, al negarse a utilizar un calzado especial, así que rodó la escena caminando por aguas con desperdicios reales con un calzado corriente y sin protección
Una vez pasaron seis meses del final de la fotografía principal, y Christian Bale se encontraba ya trabajando en Batman Begins, rodaron la escena del atropello con el actor habiendo recuperado su peso normal.
"El look de la película se inspiró en la austeridad expresionista de los primeros films de terror," afirmaba Anderson. "Como El gabinete del Dr. Caligari, Nosferatu y Vampyr, así como en las sombrías y sugerentes películas producidas por Val Lewton en los años cuarenta, como Yo anduve con un zombie y La 7ª víctima." De esa forma el director de fotografía de la película, Xavi Giménez (Darkness), trabajó con una paleta de colores muy poco iluminada, que le sentó como anillo al dedo al tono oscuro buscado para la película. Ese estilo visual tan peculiar se terminó consiguiendo al filmar primero la película en 35mm para después pasarla a HD y hacer una corrección digital del color. De esa forma pudieron extraer el color y darle a la película un aspecto metálico. La idea era conseguir, "que la película fuera la combinación de colores del metal de una máquina, ese tipo de brillo púrpura-gris-azulado," explicaba Anderson. Así la fotografía se acercaba a como ve el mundo alguien quien padece insomnio, ya que esas personas pierden la capacidad de ver colores brillantes. Lo que es un acierto genial por parte de los responsables de la película.
Roque Baños (No respires) fue recomendado a Anderson por la gente de Filmax, para componer la banda sonora, y nada más conocerse ambos congeniaron. Inicialmente Anderson tenía previsto utilizar una partitura similar a la de Session 9, "casi sería un collage de sonido," según afirmaba el director. Pero tras ver Ultimátum a la Tierra (1951) en televisión, la banda sonora de Bernard Herrmann con su ya clásico uso del theremín, hizo que Anderson quisiera utilizar ese instrumento en la partitura de su película. "Pensé que la música necesitaba tener una especie de locura, una cualidad paranoica, y el theremín definitivamente captura eso," explicaba Anderson. Baños guiado por el director compuso una banda sonora con influencias de Herrmann.
Anderson escogió a Luis de la Madrid como montador para la película por ser un habitual de Filmax. El español editó la película en Nueva York con el director durante varios meses.
La película tuvo un estreno limitado en Estados Unidos el 22 de octubre de 2004, después de haber pasado por varios festivales como los de Sundance, Berlin o Toronto. Tuvo una tibia acogida en la taquilla recaudando en territorio norteamericano tan solo 1.082.715 de dólares. Siendo su recaudación a nivel mundial de 8.203.235 de dólares. En España congregó a 156.268 espectadores y recaudó 793.984€.
Tuvo una mejor acogida crítica, recibiendo alabanzas de forma unánime. Increíblemente la interpretación de Bale fue ignorada por los Oscar, aunque la película pronto se convirtió en un film de culto gracias al boca a boca propiciado por méritos propios, e impulsado por el gran trabajo del actor.

VALORACIÓN
El maquinista nos habla de un hombre consumido por la culpa y como su cuerpo es el reflejo de ello. Su extrema delgadez le provoca el insomnio, y el no dormir le provoca a su vez alucinaciones, llegando a un punto que no sabe diferenciar lo que es realidad y que es fantasía.
La película se mueve en un mundo onírico que va tendiendo hacia la pesadilla. ¿Nunca habéis tenido un sueño en el que habéis hecho algo horrible y cuando os despertáis por un momento dudáis de si ha sucedido realmente o no? La película pone en imágenes esa angustiosa idea.
El giro final es todo un shock cuando descubrimos, no sólo que Trevor atropelló al hijo de Marie y se dio a la fuga, si no que es él mismo, o mejor dicho su conciencia, quien estuvo siempre haciéndole la puñeta. Hay algo latente en su subconsciente, una verdad que quiere salir a la superficie y que simplemente busca la forma de hacerlo.
La primera frase de la película es la pregunta a Trevor, "¿Quien eres?" Él no lo sabe. ¿Es un muerto en vida? ¿La víctima de una conspiración? ¿Una buena persona? La película es un viaje de autodescubrimiento. Trevor trata de averiguar quien le está haciendo la vida imposible para terminar descubriendo que esa persona es él mismo.
Toda la película ocurre en la cabeza de Trevor y vemos la historia según su punto de vista. Todas las piezas del rompecabezas encajan perfectamente y todas las pistas están siempre ahí. Ya en la atracción de la "Ruta 666", Trevor atropella a un niño de cartón. Además el protagonista siempre se deja post-its a si mismo con recordatorios, y el misterioso juego del ahorcado no deja de ser uno más. Ivan se aparece por primera vez ante Trevor cuando éste se queda dormido en su furgoneta y no descubrimos que le falta una mano hasta después de que Miller pierda la suya, lo que nos demuestra que Ivan es la representación de la conciencia de Trevor, un reflejo deformado de si mismo, que trata que la verdad salga a la luz.
Hay detalles que denotan la presencia en la sombra de la conciencia del personaje. Así se explicaría que es Trevor quien activa la máquina en la que tiene metido el brazo, ya que se siente culpable por haberle hecho perder el suyo a Miller y su conciencia quiere hacer que él también pierda uno.
Hay otros detalles que me gustan, como la sugerencia de que Trevor seguramente extrajo los nombres de Marie y su hijo Nicholas, de la novela de "El idiota" (libro que lee en un momento de la película), donde hay dos personajes con esos nombres. Los relojes eternamente parados a la 1:30 (la hora de su crimen). O que durante toda la película vayan apareciendo sutilmente objetos de Trevor en diferentes lugares presagiando el final (como el tocadiscos, el muñeco rojo y el bol de cristal en el piso de Marie, o el coche de juguete rojo visto en una foto de Trevor que está en el pasillo donde vive Stevie).
Trevor se niega a ser feliz por los remordimientos que guarda en su interior, Stevie puede ser su salvación, ella quiere estar con él, pero él se sabotea a si mismo y también la pierde. Sólo encuentra la paz cuando se entrega a la policía y confiesa lo que ha hecho, así por fin consigue dormir y estar en paz consigo mismo.
La interpretación de Bale es increíble, y su entrega al papel es encomiable. El británico nos hace sentir su dolor y angustia de una forma única, y hay que reconocer que el haber perdido todo ese peso hace más auténtica e impactante su interpretación. Es fascinante verlo en pantalla siendo un esqueleto andante. Él hace que la película sea especial y siempre será recordada por su impresionante transformación física.
Con El maquinista Anderson filmó la que es su mejor película y se consolidó como un talento en alza. Después nunca realizaría una película tan brillante, pero aquí dio en el clavo, creando una obra oscura y adulta con múltiples lecturas y matices.
El maquinista es uno de los mejores thrillers psicológicos que se hayan filmado (y una de las mejores películas producidas en España). Juega a deambular entre la realidad y la ficción sin que sepamos hasta su inolvidable final que es real y que no. Oscura, kafkiana y siempre fascinante. Es una película que consigue quitarte el sueño.

CURIOSIDADES
En la escena del metro se puede ver un póster de la película Rottweiler (2004), otra producción de Filmax Group y Julio Fernández.
Para ayudarse a perder el apetito Christian Bale comenzó a fumar durante su dieta extrema.
El personaje de Michael Ironside sufre una amputación, como le sucede en otras películas de su carrera como Desafío total (1990), Starship Troopers (1997) y Guy X (2005).
Hay en la película un par de referencias a Dostoevsky. En un momento de la película Trevor lee "El idiota". Y dentro de la atracción de la "Ruta 666" se ve un cartel que indica "Crimen y castigo", título de otra de las novelas del escritor ruso.
Cuando Bale empezó a recuperar su peso, lo cual hizo demasiado rápido, descubrió que tenía el colesterol de una persona de 90 años.
Fue nominada a los Premios del Cine Europeo y Saturn en la categoría de mejor actor (Christian Bale). En los premios Goya fue nominada en la categoría de mejor música original (Roque Baños). Y en el Festival de Sitges se llevó los premios al mejor actor (Christian Bale) y mejor fotografía (Xavi Giménez).
La matrícula del coche de Ivan es "743CRN", justo el contrario que la de la furgoneta de Trevor "NRC347".
Cuando Trevor introduce el nombre de Miller en el juego del ahorcado, al muñeco le falta el mismo brazo que a Miller.
Dada su delgadez Bale encontró difícil realizar tareas tan simples como correr porque básicamente no tenía músculos en las piernas.
En la escena en la que Trevor lleva a Marie y su hijo conduciendo a casa en su furgoneta, cuando se detienen, se puede ver al fondo a dos hombres sentados. Según Brad Anderson, se trataba de dos drogadictos que estaban inyectándose heroína mientras rodaban la escena.
La 1:30 es importante en la trama de la película, curiosamente aproximadamente a la hora y treinta minutos de película se revela el gran giro de la historia.
Scott Kosar, fan del grupo Nine Inch Nails, tomó el nombre de su líder Trent Reznor para dar nombre a su protagonista Trevor Reznik. Incluso en el guión original había una cita de sus letras en la primera página. Además el guionista quería una banda sonora del grupo para la película, pero Anderson tomó otro camino.

Labels: ,