Friday, April 08, 2022

70 minutos para huir

Este artículo contiene spoilers como bombas nucleares, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un hombre contesta a una llamada telefónica que le advierte que la ciudad en la que encuentra será destruida por armas nucleares. Sólo tendrá 70 minutos para ponerse a salvo.

Para escribir este artículo he contado con la ayuda de excepción de Steve De Jarnatt, director y guionista de 70 minutos para huir, quien fue muy amable al responder a mis preguntas, y logró así rellenar todos los espacios en blanco que tenía sobre la génesis de su película. ¡Muchas gracias por todo Steve!

APOCALYPSE NOW
Steve De Jarnatt escribió el guión de 70 minutos para huir (Miracle Mile, 1988) como un intento de, "exorcizar mis pesadillas nucleares que tuve cuando era niño. Quería sacudir a la gente sobre la amenaza olvidada de miles de ojivas apuntadas entre sí y preparadas para ser lanzadas." El primer borrador data de finales de 1979, pero el proyecto se pasó casi 10 años en desarrollo hasta que llegó a materializarse. El guión de 70 minutos para huir alcanzó un gran prestigio, tanto que fue incluido en la lista de los 10 mejores guiones no producidos de la revista "American Film" en 1983. Según De Jarnatt, la razón por la que la película tardó tantos años en realizarse era que no tenía un final feliz.
Inicialmente De Jarnatt le presentó su idea a Mark Rosenberg, jefe de producción de Warner Bros., a quien le gustó. Le pagaron cerca de 18.000 dólares por escribir el guión, y De Jarnatt tardó un año en presentarlo, aunque según reconocía, lo escribió en tan sólo tres semanas, pero era muy extenso. Rosenberg dio el ok para el desarrollo de la película.
Pasó el tiempo, y la película seguía sin rodarse, por lo que De Jarnatt pidió recuperar su guión, Warner accedió a darle una opción gratuita durante un año. "Luego tuve que optar por dos años más por 5.000 dólares," me explicó De Jarnatt. "La siguiente vez que surgiera la opción, yo podría comprarlo directamente, y otros también podrían hacerlo y lo iban a hacer." Para que no cayera en otras manos y como soñaba con rodar la película, decidió recomprar su propio guión. "Escribí el primer borrador de Extraño brebaje (1983), y fui brevemente el director (hasta que se convirtió en una película canadiense)," me explicó De Jarnatt. "Me pagaron 50.000 dólares para NO dirigirla. Le di todos esos dólares a Warner Bros. para poseerlo totalmente (después de impuestos, etc., quedó en 35.000 dólares)." De esa forma el director fue de nuevo el dueño de su guión.
En 1982, Rosenberg tuvo la idea de convertir el guión de 70 minutos para huir en la adaptación al cine de The Twilight Zone antes de que Spielberg y Landis la convirtieran en una película de segmentos (En los límites de la realidad (1983)). "Me ofrecieron 400.000 dólares para venderlo de nuevo," me contó De Jarnatt. El director puso como única condición para deshacerse de él que George Miller (Mad Max 2: El guerrero de la carretera) lo dirigiera, pero eso no ocurrió y se negó a venderles de nuevo el guión. La idea de la Warner era mantener toda la historia, pero cambiando el final, con el protagonista despertándose y descubriendo que todo había sido un sueño, para que todo volviera a empezar de nuevo.
De Jarnatt reescribió una y otra vez el arranque de la película, todo lo que ocurre antes de que el protagonista conteste al teléfono. En la primera versión del guión ese arranque tenía cerca de 200 páginas. E inicialmente el personaje de Harry era un hombre de unos 40/50 años, que tras 15 años volvía a Los Angeles para ver a sus hijos y trataba de reconciliarse con su exmujer, pero posteriormente De Jarnatt decidió rejuvenecer al personaje y hacer que conociera a una chica de la que se enamora. Esa trama de reconciliación se convirtió en la de los abuelos de Julie Peters.
Inicialmente el director había ideado rodar la película en un único plano secuencia, pero terminó descartándolo. Los años pasaban y la película seguía sin ponerse en marcha, De Jarnatt sólo deseaba rodarla y por el camino rechazó dirigir otras películas. "Como la primera película de Pee-wee Herman," me contó el director.
A punto estuvo de hacerla en Orion, pero uno de los jefes del estudio quería que De Jarnatt cambiase el guión para que los rusos atacaran primero, y no lo americanos, pero de hacer eso no habría película, porque ese tiempo hasta que los rusos contraatacan es lo que le daba a la película los 70 minutos que necesitaba para contar la historia.
Cuando el proyecto estuvo bajo el paraguas de Orion, en un punto iba a realizarse con Nicolas Cage de protagonista y con un presupuesto de 2 millones de dólares, pero según contaba el director, recibió una llamada del abogado de Cage (que también era el de Francis Ford Coppola) diciéndole que debía retrasar su película durante año y medio para que el actor pudiera trabajar en Peggy Sue se casó (1986) y en otras películas. Con ese panorama De Jarnatt decidió rodar Cherry 2000 (1987) para Orion, proyecto que Mike Medavoy le había ofrecido ese mismo día. Más tarde, Cage contactó con el director diciéndole que quería hacer la película y que su abogado sólo estaba fanfarroneando. De Jarnatt estaba comprometido con Cherry 2000, y no podía hacer 70 minutos para huir en ese momento. Cage quedó fuera de juego, y su película soñada siguió esperando.
Al final 70 minutos para huir terminó en Hemdale Film Corporation, con John Daly y Derek Gibson como productores asignados.

REPARTO
De Jarnatt escribió el papel de Harry Washello con Gene Hackman en mente. Paul Newman llegó a leer el guión, pero eso es lo más cerca que estuvo de interpretarlo. Como comentaba antes, Nicolas Cage a punto estuvo de hacerlo. El director se reunió con Kurt Russell varias veces, y le llegaron a ofrecer cerca de 500.000 dólares cuando la película se iba a realizar en Orion, pero tampoco fue adelante. Y Sting fue otro de los candidatos.
Anthony Edwards leyó el guión por primera vez en un avión, y no le gustó, pero se le quedó metido en la cabeza y comenzó a hablar sobre él con el pasajero que iba a su lado, y al terminar el vuelo se dio cuenta de que era bueno. Tras el enorme éxito de Top Gun (1986), Edwards tenía la popularidad suficiente como para poder protagonizar una pequeña película como 70 minutos para huir, y así pudo llevarse el papel de Harry. 
Cuando Nick Cage iba a protagonizar la película, De Jarnatt quería a Jennifer Tilly para el papel de Julie Peters. Edwards conocía a Mare Winningham y así entró en el proyecto. El estudio quería a una actriz más espectacular, pero para el director ambos hacían una pareja que parecía real, por lo que era la elección perfecta. Tan buena pareja hacían, que muchos años después de rodar la película se terminaron casando.
John Agar dio vida a Ivan Peters, el abuelo de Julie Peters. El actor trabajó durante dos semanas en la película. Y a su mujer Lucy, la interpretó la actriz Lou Hancock.
Mykelti Williamson se hizo con el papel de Wilson. "Llegó, leyó, y lo elegimos," recordaba De Jarnatt. "Podría soltar una lágrima mientras muere en cada toma (antes de Forrest Gump!!)."
Kurt Fuller consiguió el papel de Gerstead gracias a ser recomendado por Anthony Edwards.
Denise Crosby se hizo con el papel de Landa, una mujer del gobierno que se encuentra en el Johnie's Coffee Shop. Mientras trabajaba en el película la actriz estaba haciendo al mismo tiempo las audiciones para la serie Star Trek: La nueva generación (1987-94), en la que interpretó a Tasha Yar, papel que le dio una gran popularidad.
Jack Nance rechazó el papel de Fred, que finalmente fue interpretado por Robert DoQui. 
Después de trabajar con Claude Earl Jones en Cherry 2000, volvió a contar con él para esta película, para el papel de Harlan, el barrendero. Según contaba el actor, De Jarnatt le dejó improvisar.
Alan Rosenberg se encargó de interpretar a Mike. Curiosamente el actor era el hermano de Mark Rosenberg, quien diera luz verde a la película cuando era el presidente de Warner.
Raphael Sbarge interpretó a Chip, la voz al otro lado del teléfono que advierte a Harry de la catástrofe inminente. "Tuvimos una audición [telefónica] extraña de Crispin Glover, que se alargó durante unos 15 minutos," me reveló De Jarnatt. El George McFly de Regreso al futuro, fue fiel a sus excentricidades, y decidió interpretar a Chip como si fuera retrasado. Falta decir que De Jarnatt lo rechazó, tras no parar de reírse durante la prueba.
Después de ver Aliens (1986), De Jarnatt contactó con Jenette Goldstein para conocerla. Al final le dio el papel de una de las dos mujeres armadas que tratan de escapar en el helicóptero, y también le permitió improvisar.
Y el actor (y futuro director) Peter Berg tuvo su debut en el cine con un pequeño papel como miembro de la banda en la que toca Harry. Además Berg fue el doble de luces de Edwards y llegó a doblarle en algunos planos.
En el resto de papeles podemos encontrar a Kelly Jo Minter (Charlotta, la hermana de Wilson), O-Lan Jones (en la piel de una camarera del Johnie's Coffee Shop), Danny De La Paz (interpretando a un travestí), Diane Delano (dando vida a una azafata), Earl Boen (como un borracho en la cafetería), y Brian Thompson (quien interpreta a un piloto).

RODAJE
Con un presupuesto de 4,4 millones de dólares la película se rodó durante siete semanas durante la primavera de 1987, en diferentes localizaciones de la ciudad de Los Angeles. Fue un rodaje principalmente nocturno, y normalmente se filmaba un plano de cada amanecer.
Filmaron en localizaciones características de la ciudad angelina como La Brea Tar Pits, el Muelle de Santa Mónica, el Pan-Pacific Auditorium, el Mutual Benefit Life Building o el Johnie's Coffee Shop (cafetería donde sucede gran parte de la película).
Para las escenas de los disturbios cortaron Wilshire Boulevard, y rodaron durante toda una noche utilizando enormes luces como las usadas en los estadios de béisbol.
Rodaron las escenas del alcantarillado en un auténtico desagüe de aguas, que resultó ser tóxico. Cuando un responsable del sistema de alcantarillado les advirtió de las enfermedades que podrían contraer, la mitad del equipo se marchó. Edwards se llevó la peor parte, ya que le salió un gran sarpullido por rodar allí.
Aunque fue un rodaje agradable, no estuvo falto de presión. El presupuesto era tan justo que no creían que fuera suficiente para rodar la película, y la aseguradora le advirtió a De Jarnatt que si se retrasaba dos días lo despedirían (incluso había un director en la retaguardia esperando para sustituirle). Por suerte, se mantuvo dentro del calendario y eso no llegó a suceder.
De Jarnatt contó con el director de fotografía Theo van de Sande (Blade), a quien ya había querido contratar para Cherry 2000, algo que no fue posible, pero sí lo logró para 70 minutos para huir. Según de Sande, decidió mostrar Los Angeles de una forma abstracta y áspera.
Para ayudar a Anthony Edwards en la escena que recibe la llamada telefónica, utilizaron a un chico para que leyera las frases de Chip (la voz al otro lado del teléfono) en el set. "Fue como la primera semana de rodaje," me contó De Jarnatt, "y [el chico] se quedó bloqueado en el momento, lo arruinó. Fue una actuación horrible. Tuve que eliminarlo, y hacer que el supervisor de guión leyera con Tony, quien realmente tuvo que hacer un trabajo imposible (y brillante), hacer que esa larga escena de una sola toma funcionara (la película se desmoronaría si no lo hace). Más tarde, un gran actor, Raphael Sbarge hizo la voz de Chip en la postproducción."
En la escena del restaurante, hubo lugar para la improvisación. Como por ejemplo con el chiste que cuenta Claude Earl Jones (Harlan), lo curioso es que el actor realmente no sabía como terminaba, y volvió loco al equipo que trataba de resolverlo.
Se rodó material no incluido en el montaje final. Por ejemplo, de la secuencia inicial en la que Harry y Julie se conocen, se rodaron dos versiones diferentes. Y hay una secuencia completa que De Jarnatt descartó, y que estaba protagonizada por Joe Turkel (El resplandor), quien bajaba en el ascensor del clímax con una mujer, mientras él recitaba el "Infierno" de Dante. Cuando llegaban al final del trayecto, se encontraban con que pasaban cosas realmente horribles y después subían. El director se dio cuenta que la escena no funcionaba y no la incluyó en la película.
El presupuesto asignado para efectos visuales fue de tan solo 25.000 dólares, lo que no hizo posible incluir un hongo nuclear en el clímax, tal y como deseaba el director.
El presupuesto era tan bajo que cuando rodaron el momento en que Kurt Fuller (Gerstead) presencia el impacto de los misiles, colocaron pudin en sus manos, y el actor se lo restregó en sus ojos después de encender una luz, creando el efecto de que estos estaban supurando.
Tras terminar la fotografía principal, De Jarnatt se pasó un año rodando tomas de segunda unidad por su cuenta con un pequeño equipo, y en ocasiones llamaba a Edwards y Winningham para rodar algún plano con ellos (como prácticamente todo el arranque de la película). Al final terminó rodando entre 10 y 15 minutos de la película final. Algunos de los gastos fueron reembolsados por Hemdale, pero otros no, y el director llegó a tener una deuda personal de 150.000 dólares, aunque según admitía, no cayó en bancarrota.
La primera opción de De Jarnatt para componer la música fue Tangerine Dream. El director había escrito el guión escuchando una y otra vez su banda sonora para Carga maldita (1977), e incluso llegó a utilizarla como música temporal en el montaje preliminar de 70 minutos para huir (además de otras partituras de Tangerine Dream). Le envió este montaje al grupo, que tras verlo quiso participar en la película (más concretamente Edgar Froese y Paul Haslinger). El director se pasó una semana con ellos en Viena trabajando en la música.
Inicialmente estaba previsto, que una vez el helicóptero se hundía al final de la película con los dos protagonistas dentro, una luz blanca se fusionaba en dos diamantes que se alejaban flotando, una forma de cerrar la película con un toque positivo. Cuando John Daly lo vio le aconsejó a De Jarnatt que lo eliminara, para así hacer el final más pesimista, algo extraño en un productor. Daly también sugirió otro corte, un plano de Wilson (Mykelti Williamson) llevando a su hermana en las escaleras mecánicas totalmente ensangrentado. 
El pase de prueba de la película fue en Secaucus (New Jersey), y fue bien recibida por el público (algunos hombres terminaron llorando en el baño).
Pero el estreno de la película no fue tan positivo. La película llegó a las salas de cine el 19 de mayo de 1989 (cabe recordar que la película se había filmado en la primavera de 1987), aunque se vio por primera vez en el "Festival Internacional de Cine de Montreal" el 3 de septiembre de 1988. Sólo recaudó 1.145.404 de dólares en el territorio de Estados Unidos y Canadá. En España la película llegó directamente a vídeo en 1991. Y fue justamente gracias al vídeo doméstico, que la película fue descubierta por el público y se convirtió con el paso de los años en una película de culto.
De la recaudación que hizo en vídeo, De Jarnatt no vio ni un dólar, según cuenta el director, Hemdale le debía entre 300.000 y 400.000 dólares en residuales que nunca cobró. La compañía cerró en 1995.

VALORACIÓN
70 minutos para huir es una de las joyas del fantástico más olvidadas de los ochenta. No es una película perfecta, tiene algunos tics del cine de su década (sobre todo estéticos), pero el altamente interesante y habla de un temor que está presente y siempre vuelve, el miedo a la guerra nuclear.
Se palpa la tensión en cada fotograma, ese el mayor logro de la película, consigue meternos dentro de esta historia apocalíptica en la que apenas llegamos a ver el apocalipsis. La historia de Harry se siente cercana porque es un hombre normal, y nos resulta fácil identificarnos con él, porque la película se centra sólo en un personaje, no se conseguiría el mismo efecto si fuera una película más coral. Y el que está narrada en casi tiempo real y durante una sola noche, hace que aumente la sensación de tensión. 
Inteligentemente el director nos introduce poco a poco algún presagio de que algo malo va a pasar, como esas ratas que caen de una palmera sobre el coche de Harry. Y una vez se inicia la acción, suceden otros momentos que nos presagian el trágico final, como esa escena de los policías quemándose vivos accidentalmente (la humanidad será pasto de las llamas sólo unos minutos después).
Otra idea interesante es que no sabemos las razones del porqué del ataque. Conocemos la historia al mismo tiempo que Harry y tenemos la misma información que él, es un acierto que nunca se revelen las causas de la catástrofe.
Es una película del fin del mundo casi minimalista,y aún pese a su bajo presupuesto, las escenas finales de los disturbios son muy efectivas.
Otro de los aciertos de la película es cerrar con un final triste, la solución fácil sería que los protagonistas se salvasen, pero ese nunca podría ser el final, sólo puede terminar con las bombas cayendo y ambos muriendo. No existe otro final posible si el mensaje de la película es alertar del peligro de las armas nucleares.
La película te pone en la situación de preguntarte si supieras que el mundo se va acabar esta misma noche qué harías. Cada personaje reacciona de una forma distinta. Harry pese a que acaba de conocer a Julie, está tan enamorado de ella que lo arriesga todo para salvarla. Por su parte, Wilson decide ir a por su hermana. Landa y la mayoría de los de la cafetería deciden poner rumbo a la Antártida. Y los abuelos de Julie se reconcilian después de 15 años, y deciden que en lugar de tratar de escapar, prefieren pasar el poco tiempo que les queda juntos.
Pese a todas esas pequeñas tramas, 70 minutos para huir es una historia de amor que dura solo un día, pero que al mismo tiempo es toda una vida, Harry y Julie se encuentran justo antes de que se acabe el mundo, pero estarán juntos para siempre en una tumba de alquitrán.
Se nota el cariño que De Jarnatt le pone a la película, y se encuentra muy cómodo rodándola, creando momentos realmente inspirados, como la escena de la llamada en la cabina rodada en un solo plano, o ese contrapicado de Harry en la calle mirando hacia la azotea del rascacielos. Y tiene grandes ideas de guión, como ese momento en que Harry llama por teléfono al padre de Chip. Su libreto está bien construido, De Jarnatt le da a Harry una motivación para que se separe del grupo que se dirige a la Antártida, y así mantenerle ocupado durante toda la película, ¿y qué mejor excusa que encontrar al amor de tu vida?
La película muestra Los Angeles como una ciudad extraña, siempre nocturna, llena de personajes y situaciones raras, como si estuviéramos viviendo un sueño, como ese momento en que Julie se despierta dentro de carrito de supermercado y se encuentra llevada por Harry por en medio de la ciudad. También parece que nosotros nos hayamos despertado en un mundo extraño donde no entendemos del todo lo que sucede.
Aunque desde el momento en que suena el teléfono los acontecimientos se precipitan, nunca tengo claro cuanto tiempo queda para la hora de la destrucción, debería reflejarse mejor mediante los diálogos o la inserción de relojes, lo que daría una mayor sensación de inmediatez y de miedo. Tampoco me resulta creíble que Harry recoja a Wilson en el coche de policía cuando acaba de provocar accidentalmente la muerte de dos agentes, y haya volado una gasolinera por los aires (seguramente el dependiente haya muerto también). Ni tampoco que no quiera contarle a Julie la verdad sobre el ataque inminente, y trate de mantener la mentira todo el rato. Y el primer plano de la película, con Harry tocando el trombón con una foto de Julie, despista al espectador, porque ese momento no ocurre dentro de la trama, simplemente parece ser la imaginación de Harry. Pero son pegas menores.
La música de Tangerine Dream funciona bastante bien para crear atmósfera, pero algún tema recuerda demasiado a su trabajo previo en Risky Business (1983).
Tiene un curioso e interesante plantel de actores secundarios, que dan a esta pequeña película la apariencia de ser algo más grande, podemos ver en pequeños papeles a John Agar (La venganza del hombre monstruo), Lou Hancock (Terroríficamente muertos), Mykelti Williamson (Forrest Gump), Kurt Fuller (Los Cazafantasmas II), Denise Crosby (El cementerio viviente), Robert DoQui (RoboCop), O-Lan Jones (Eduardo Manostijeras), Earl Boen (Terminator), Brian Thompson (Cobra, el brazo fuerte de la ley) y Jenette Goldstein (Aliens).
Fue parte de una corriente de películas de los ochenta, cuya trama trataba sobre el miedo a la guerra nuclear, como El día después (1983), Testamento final (1983), Juegos de guerra (1983), Threads (1984), Cuando el viento sopla (1986) o Abyss (1989). Tal vez 70 minutos para huir llegó un poco tarde, cuando se estrenó tuvo lugar el fin de la guerra fría, pero su mensaje siendo siendo igual de válido, y siempre lo será.
La imagen de Harry y Julie hundiéndose dentro del helicóptero en el alquitrán y rodeados por las figuras de los mamuts, es una imagen que habla sobre la extinción, sabemos que es el final de la raza humana. La película comienza con un vídeo que explica la génesis de la vida en la Tierra, y los hombres somos sólo un capítulo más; como dice Harry en un momento de la película, la siguiente oportunidad le toca a los insectos. La visión de De Jarnatt de la humanidad no es positiva, si el mundo está lleno de gente así es normal que acabe autodestruyéndose. Sólo hay que ver como se comportan algunos una vez saben que el fin está cerca, todos tratan de matarse y estalla el caos (incluso se sugiere que el personaje de Gerstead practica la necrofilia). Y viendo el estado del mundo actual, esa idea está más vigente hoy, que el día en que se estrenó la película.
70 minutos para huir es también la historia de un director que hizo realidad su sueño (o debería decir su pesadilla), realizar la película que quería y como quería, y en eso es un triunfo. Ya que no toma el camino fácil y la termina con un final terrible, tal vez el más terrible de todos. Vemos la película a través de sus ojos y conseguimos sentir su miedo a una guerra nuclear. 
Resulta una película muy icónica y se queda grabada a fuego en tu mente. Tiene el poder de una bomba nuclear. Si no la habéis visto os recomiendo darle una oportunidad. 

CURIOSIDADES
El guión incluía un papel para el presentador Walter Cronkite, quien informaba de la catástrofe, pero al final no participó en la película.
Por error se acreditó al actor Mykelti Williamson como Mykel T. Williamson.
Ganó el premio a los mejores efectos especiales en el Festival de Sitges de 1989.
Steve De Jarnatt tiene un cameo como el hombre al que disparan y cae sobre la tapa de una alcantarilla.
El vídeo que se ve al comienzo de la película en el museo, corresponde a la miniserie Cosmos (1980) de Carl Sagan.
Fue el debut en Hollywood del director de fotografía Theo van de Sande. 

BIBLIOGRAFÍA
Entrevista a Steve De Jarnatt (dic 2021)
World Remains Magazine (nº 5)
Miracle Mile (Walter Chaw, 2012)
Fear Magazine (nº 11, nov 1989)
Starlog Magazine (nº 164, 191)
Comentarios del director (Blu-ray)
Super-Con Big Wow!-Interview Denise Crosby (I Smell Sheep, 25 may 2011)
Interview with Jenette Goldstein (The after movie diner)
Next level Hollywood (The flashback files)

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