Thursday, August 13, 2026

Fascinación

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un millonario americano pierde a su mujer e hija en medio de un secuestro. Años después, en la ciudad de Florencia, conoce a una mujer idéntica a su esposa, con la que iniciará una obsesiva historia de amor.

DÉJÀ VU
Brian De Palma conoció a Paul Schrader, sobre el año 1972, en un pase para la prensa de El otro (1972). Tiempo después, De Palma estaba ayudando a su amigo Martin Scorsese a montar Malas calles (1973), y éste y Schrader estaban trabajando juntos en Taxi Driver (1976), y pasaban bastante tiempo juntos. Schrader perdió bastante dinero en una partida de cartas con De Palma, y como el guionista andaba mal de dinero, el director de Carrie le dijo que le invitara a cenar a modo de compensación. Fue durante esa cena que surgió el germen de Fascinación (Obsession, 1976), cuando ambos comenzaron a hablar de Vértigo (1958) (y también de El sabor del sake (1962) de Ozu).
Establecieron las bases de la historia, y esa misma noche De Palma se puso manos a la obra con ella. Schrader y De Palma se reunieron, y decidieron que el primero escribiría el guion, aunque el guionista quería figurar como autor de la idea en solitario. De Palma no cedió y al final ambos fueron acreditados como autores de la historia. Schrader escribió el guion, el cual originalmente se titulaba "Déjà Vu".
"Lo que más me intrigó del guion fue la idea de crear una historia de amor tan fuerte que pudiera transgredir las barreras del tiempo sin perturbar al público," recordaba Schrader a The Craft of the Screenwriter"La idea de poder transitar del pasado al futuro sin que pareciera ciencia ficción. La historia de amor podría ser tan poderosa que el público te permitiese ir al futuro para contarla."
Esa idea de trasladar el final de la película al futuro fue lo que trajo problemas entre De Palma y Schrader, ya que originalmente la película tenía un tercer acto que ocurría en 1985 (es decir, en el futuro). Sandra conseguía marcharse en el avión y Courtland no sabía nunca más de ella. Éste era detenido por el asesinato de Lasalle y era encerrado durante 10 años en una institución mental. Una vez fuera, deseaba venganza, se hacía con un arma y ponía rumbo a Florencia. Allí se encontraba con Sandra en un convento, pero ella se había vuelto loca y no recordaba nada de lo sucedido. Las monjas del convento deciden hipnotizarla, y se recrea el secuestro, para sacarla del trance en el que se encuentra, Courtland llega con el dinero y ella grita, "¡Papá, papá!", haciendo descubrir a todos que es su hija. Pero ese final nunca llegó a filmarse, por una parte por limitaciones presupuestarias, y por otra, De Palma se dio cuenta que no funcionaba. Fue el compositor Bernard Herrmann quien le sugirió que eliminase ese final tras leer el guion.
De Palma le pidió a Schrader que escribiese un nuevo final, pero el guionista se negó. Las diferencias entre director y guionista fueron tal, que Schrader amenazó con retirar su nombre del guion, algo que al final no sucedió.
Fue el propio De Palma quien escribió el nuevo final, descartando todo el tercer acto. Hizo que Amy escribiese una carta antes de intentar suicidarse, y adelantó a la escena del aeropuerto el momento en el que exclamaba, "¡Papá, papá!".
De Palma le pasó el guion a George Litto, ex-agente del director, que se estaba abriendo camino como productor. Litto logró conseguir el presupuesto de 1.400.000 de dólares, algo que le requirió dos años, que vino de diferentes fuentes, la mitad del dinero vino de unos abogados de Cincinnati que querían deducirlo de sus impuestos, una cuarta parte de un empresario del medio oeste, y otro cuarto lo aportó el propio Litto. Una vez contrataron a los dos protagonistas principales, la película cogió velocidad de crucero.
El título "Déjà Vu" no convencía, se barajaron otros, y al final a De Palma se le ocurrió el definitivo Obsession.

REPARTO
La primera elección para el papel de Michael Courtland fue Alan Bates, los responsables de la película incluso viajaron a Inglaterra para tratar de llegar a un acuerdo con él, pero Cliff Robertson se interesó por el papel, y sería quien se llevase el gato al agua. El director nunca estuvo muy contento con la elección del actor, pero no podía permitirse a otro.
De Palma descubrió a Geneviève Bujold en Ana de los mil días (1969), y le dio el doble papel de Elizabeth Courtland y Sandra Portinari.
Por su parte el papel de Robert Lasalle recayó en John Lithgow, un fijo del cine de De Palma. El director lo descubrió en el verano de 1966, en una obra de teatro montada en la Universidad de Princeton. William Finley (protagonista de El fantasma del Paraíso) le había aconsejado que se fijase en el actor, y ambos terminaron haciéndose amigos.
El resto del reparto lo formaron, Sylvia Kuumba Williams (en el papel de Maid), Wanda Blackman (como Amy Courtland de niña), Stanley J. Reyes (en la piel del Inspector Brie), Stocker Fontelieu (como el Dr. Ellman), y Loraine Despres (dando vida a Jane, la secretaria de Courtland).

RODAJE
Fascinación comenzó su rodaje en el otoño de 1974, y se rodó a lo largo de 36 días, en localizaciones de Nueva Orleans, Los Angeles y Florencia. De Palma decidió rodar en la ciudad italiana porque la conocía bien desde que en 1959, la visitó en unas vacaciones. Utilizaron lugares tan populares de la ciudad como la Basílica de San Miniato al Monte (que tiene una gran importancia en la trama), la Plaza de la Señoría y el Ponte Vecchio.
Los interiores de la Basílica de San Miniato realmente se rodaron en la "Collegiata di Santa Maria Assunta" en Siena. Los exteriores de la casa de Courtland utilizaron la "Colonel Short's Villa" en Nueva Orleans, y los interiores se filmaron en una casa de Pasadena (California). Y el aeropuerto de Los Angeles hizo las veces del de Nueva Orleans.
Aunque suene absurdo, el color moreno de piel de Robertson trajo de cabeza al director de fotografía Vilmos Zsigmond, tanto que según contaba De Palma en el documental De Palma, en una ocasión agarró al actor y lo apoyó contra una pared de caoba y exclamó: "¡Tienes el mismo color que la pared! ¿Cómo puedo iluminarte?".
Pero no fue sólo el color de piel del actor lo que creó problemas durante el rodaje, Robertson viendo que Bujold le eclipsaba, comenzó a sabotear su interpretación. "Hacía cosas que nunca creí que fueran posible," recordaba el director en el documental De Palma. "Se daba cuenta de que Geneviéve se apoderaba de la película. Llegó a un punto en que apenas podían trabajar juntos, pues él afectaba a la actuación de ella." No sólo le daba el pie de las frases de la forma más anodina posible para que ella no tuviera con lo que trabajar; es que además cuando en una escena la filmaban a ella, y él estaba delante para darle la réplica, se movía hacia un lado para que a ella le costara mantener el punto al que debía mirar; o tardaba mucho en dar una réplica para que se notara en los ojos de ella la impaciencia por la repuesta.
Como adelantaba antes, Bernard Herrmann fue el encargado de componer la banda sonora, algo que ya había hecho en Hermanas (1972), también dirigida por De Palma. Aunque inicialmente Litto prefería a John Williams, De Palma quería a Herrmann, y para convencerle, de forma inteligente el montador Paul Hirsch utilizó la música de Vértigo de Herrmann como música temporal. Una vez Litto vio la película con esa música, cambió de opinión. Y fue una suerte porque Herrmann creó una de sus mejores partituras, la cual compuso en un tiempo récord. Cuando vio la película por primera vez sin música le dijo a De Palma que ya podía oír la música.
Herrmann fue quien ideó toda la secuencia de títulos de crédito iniciales, con las imágenes de la Basílica de San Miniato alternándose con diapositivas de Courtland y Elizabeth.
La música se grabó en St. Giles (Londres) en julio de 1975, y fue una grabación de lo más accidentada. Cuando Herrmann tuvo que poner música a la escena en la que Courtland entrega en dinero al final de la película, y Sandra corre hacia el maletín, tuvo problemas. Herrmann había asegurado que podían usar el montaje definitivo de la película para grabar la música, es decir que podían cortar el negativo, en lugar de usar una copia en blanco y negro. El compositor, quien no gozaba de buena salud, dirigía la orquesta, pero no iba lo suficientemente rápido, por lo que había problemas de sincronización entre música e imagen. En otras circunstancias, Hirsch podría haber hecho ajustes con el montaje para tratar de sincronizar la música con la acción, pero el negativo había sido cortado y no era posible. Herrmann abroncó a la orquesta, y estos se largaron enfadados. Por suerte, allí se encontraba Laurie Johnson, amigo de Herrmann, quien convenció a los músicos para que volvieran a cambio que fuera él quien dirigiese la orquesta. Algo que no gustó a Herrmann. Aún así la música en la escena no quedó del todo bien, pese a que hicieron ajustes al realizar las mezclas.
En medio de las sesiones de grabación, apareció de forma inesperada Geneviève Bujold, quien se puso a hablar con Herrmann. La actriz le contó todos los problemas que había tenido durante el rodaje con Robertson, incluso en las escenas románticas. Según contaba Charles Gerhardt, un amigo del compositor, en el libro A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann, la actriz le dijo, "Sr. Herrmann, él no quería hacerme el amor, pero usted me lo hizo con su música." El compositor rompió a llorar al oír esas palabras.
Está claro que fue una película cercana para el compositor, ya que según contaba Hirsch, Herrmann volvería a llorar tras verla por primera vez, algo que hizo durante 10 minutos.
Con la película terminada, trataron de venderla a todos los grandes estudios, y en todos fue rechazada. Estaba claro que el problema era el tono incestuoso de la película (había una escena en la que Courtland y Amy se acostaban juntos, que Columbia exigió que eliminaran). Según contaba Hirsch, dio con la solución para vender la película cambiando un solo plano. "Tuve la idea de convertir la escena de la boda en un sueño," recordaba el montador en una entrevista con Steve Hullfish. "Teníamos un plano de Cliff dormido. Entonces, en lugar de usar el plano de exteriores de la casa donde tenía lugar la boda, lo quitamos y lo reemplazamos por el plano de Cliff durmiendo e hicimos una onda difuminada convirtiéndolo en un sueño. Sueña con su obsesión de casarse con esta mujer en lugar de registrar un hecho real." Tras ese cambio Columbia aceptó distribuir la película.
Pese a todo la Columbia dejó aparcada la película cerca de un año, cuando llegó a las salas de cine el 1 de agosto de 1976 fue un éxito.
La película fue nominada al Oscar en la categoría de mejor banda sonora original (Bernard Herrmann), que resultaría una nominación póstuma, ya que el compositor murió poco antes de la ceremonia de los Oscar.

VALORACIÓN
De las películas dirigidas por De Palma de inspiración hitchcockiana, Fascinación se coloca como la mejor de todas ellas, Hermanas (1972) es más experimental, Doble cuerpo (1984) es más divertida, y Vestida para matar (1980) más entretenida, pero Fascinación es la más redonda.
Aquí están muchas de las claves del cine de De Palma, como la traición de una amistad, o la idea del doble. Es menos experimental que films anteriores del director, pero gana en elegancia y en madurez. De hecho, es su primera película realmente adulta.
Y como de costumbre, hay movimientos de cámara formidables, como ese picado que termina en una foto de Elizabeth agarrada por Courtland, o ese giro de 360º que el director utiliza para mostrar el paso del tiempo en el mausoleo de Elizabeth y Amy (y de paso decirnos que Courtland sigue emocionalmente anclado en el mismo sitio tras 16 años). Y en lugar de utilizar la pantalla dividida como en otras películas, De Palma hace divisiones de plano de forma más sutil, como en la escena en la que el niño lleva la cinta de los secuestradores, y vemos a Courtland en una habitación, y a Lasalle en otra utilizando el marco de la puerta como división de dos acciones distintas. Y en otros momentos utiliza dioptrías de enfoque dividido, para tener dos acciones que acontecen en diferentes puntos enfocadas al mismo tiempo.
Se nota que el director conoce bien los resortes del cine de Hitchcock y del cine de suspense. Su mayor acierto es no replicar escenas de Vértigo (error que sí cometió en Doble cuerpo), por lo que la película tiene su propia personalidad alejada del film del maestro del suspense.
Son fantásticos esos momentos en los que Courtland sigue a Sandra por Florencia (nadie rueda escenas así como De Palma). Sólo mediante imágenes, el director nos cuenta una obsesiva historia de amor, que se refuerza con detalles del guion; Courtland llevando a Sandra a comer al mismo restaurante donde solía llevar a su mujer; la explicación de como aquella caminaba para que ella la imite; o cuando le dice que su mujer le llamaba Mike, para que Sandra también haga lo mismo. Pero una cosa que me gusta es como la película enfrenta la fantasía del protagonista contra la realidad, como la reacción del ama de llaves al ver a Sandra por primera vez, haciendo patente lo extraño del romance de su jefe; y el mismo objetivo que tiene la escena de la conversación de Courtland con su psiquiatra, quien trata de hacerle entrar en razón. Y lo bueno es que Lasalle también trata de advertirle, para que así no sospechemos de su plan. Toda esa parte el guion de Schrader funciona muy bien.
La verdad es que Schrader llena el guion de detalles inspirados, como la escena en la que los socios italianos de Courtland y Lasalle les enseñan fotos de sus mujeres mientras están con otras mujeres allí, mientras que la foto que porta el protagonista es la de su mujer muerta hace 16 años. O la idea de que el protagonista repita la historia de amor de su mujer conociendo a Sandra en la misma iglesia donde conoció a aquella, lo que hace creíble que Courtland enseguida se enamore de ella, y de paso le da un aire irreal a la película.
En la película no tenemos sólo la obsesión de Courtland, también Sandra se obsesiona con su madre, y va descubriendo en su relación con el magnate como era ella. Pero lo hace como lo haría una niña (la que aún sigue siendo), poniéndose sus joyas o leyendo su diario. Sandra se enamora de Courtland a través de los ojos de su madre. Se termina convirtiendo en Elizabeth, no sólo por la influencia de Courtland, también por su deseo de estar cerca de ella. Y así se produce una curiosa dualidad, Courtland intenta recrear a su mujer en Sandra, y Sandra desea convertirse en su madre para sentirse más cerca de ella.
Lo interesante de la película es que aunque uno descubra el final de antemano, puede seguir disfrutando de ella, de hecho saber que Courtland y Sandra son padre e hija desde el principio hace que la historia resulte más dramática. Y si uno llega al final sin saberlo el shock es tremendo, tanto como el que se lleva el propio Courtland. La película se hizo en una época en la que el público no estaba tan acostumbrado a este tipo de giros argumentales, y donde no se esperaba una historia de estilo incestuoso, era algo impensable por aquel entonces.
Sabemos que la historia no puede acabar bien. Por eso es tan potente el clímax en el aeropuerto, con Courtland corriendo hacia su hija pistola en mano (creyendo que ella es una timadora), y Sandra corriendo hacia él (creyendo en su locura que su padre por fin ha traído el dinero que no pudo entregar en 1959), que tiene una tensión difícil de igualar. Tenemos que mate a su hija, pero si no la mata otra tragedia se cernirá sobre él al descubrir el incesto. Sólo hay que ver el resultado, con Courtland alegre por haber recuperado a su hija, pero sintiéndose culpable por haberse enamorado de ella, es algo demoledor.
Lasalle se muestra como un pérfido y retorcido villano, si ya era cruel el Gavin Elster de Vértigo, aquí llega a unas cotas de maldad insospechadas, y es que no se me ocurre un plan más odioso que hacer que una hija se case con su propio padre para conseguir una suma de dinero. Y es doblemente maquiavélico cuando engaña a Sandra haciéndole creer por segunda vez que Courtland no entregó el dinero.
Sólo le veo un fallo a la trama, que si el secuestrador hubiera abierto el maletín cuando Courtland lo tira en el muelle, todo el plan se habría desbaratado, y por lo tanto básicamente no habría película. Son detalles que no suelen gustarme, pero que son necesarios para avanzar la trama. Aquí tiene su justificación, ya que el hecho que Courtland no entregase el dinero es parte esencial de la trama, por una parte éste se siente responsable de la muerte de su familia por no haberlo hecho, y cuando finalmente llega con el dinero al aeropuerto, hace que Sandra se reconcilie con él.
De Palma tenía razón cuando decía que Geneviève Bujold era el alma de película, la actriz está fantástica y nos hace creíble en todo momento a su personaje. Sólo hay que ver la escena en la que hace el papel de Amy siendo niña, una idea que con otra actriz no habría funcionado, pero los rasgos aniñados de la actriz le permiten lograrlo. Y si bien es cierto que Robertson es un actor bastante estirado, aquí hace un buen papel como el atribulado Courtland.
Todo el relato tiene una aire de ensoñación, por eso es tan apropiada la fotografía de Zsigmond, parece sacada de un cuento de hadas. Y Herrmann por su parte, crea una partitura fantástica que aporta las dosis de romanticismo y tragedia que requiere la historia.
Fascinación es una de la mejores y más olvidadas películas de De Palma, es algo más que un relato de suspense de inspiración Hitchcock, va más allá. Habla sobre la obsesión de una forma increíble, y es de paso una de las historia de amor más trágicas y extrañas que se recuerdan, pero es una gran historia de amor al fin y al cabo, la de un hombre que quería tanto a su mujer que sigue enamorado de ella después de muerta, y la de una hija que odia a su padre hasta que descubre que no es como ella creía al convertirse en su madre. Es una película que despierta la fascinación de cualquier espectador, sólo hay que darle una oportunidad.

CURIOSIDADES
Bernard Herrmann murió antes de que se estrenase la película.
A Alfred Hitchcock no le gustó la película por considerarla demasiado parecida a Vértigo (1958).
Estaba previsto que la canción "Changing Partners" de Patti Page formara parte de la película, pero los derechos eran muy elevados para la producción y no pudieron incluirla.

BIBLIOGRAFÍA
Cinefantastique Magazine (Vol 6 Nº 1)
De Palma (2015)
Figures of Light: Actors and Directors Illuminate the Art of Film Acting (Carole Zucker, 1995)
Brian De Palma por Brian De Palma (Samuel Blumenfeld y Laurent Vachaud, 2001)
A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann (Steven C. Smith, 1991)
ART OF THE CUT with Oscar winner, Paul Hirsch (Provideo Coalition, 13 abr 2019)
A Long Time Ago in a Cutting Room Far, Far Away... (Paul Hirsch, 2020)
Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind, 1998)
The Craft of the Screenwriter: Interviews With Six Celebrated Screenwriters (John Brady, 1981)
The movie brats : how the film generation took over Hollywood (Michael Pye y Lynda Myles, Lynda, 1979)

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