Robin Hood: Príncipe de los ladrones
"¡Anular la Navidad!"
Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.
Tras su regreso a Inglaterra, Robin de Locksley, descubre que el Sheriff de Nottingham ha sembrado la tiranía en su hogar, razón por la que decidirá enfrentarse a él, y ayudar a los más desamparados.
DOS KEVINS Y TRES ROBIN HOODS
El personaje de Robin Hood se ha llevado al cine en numerosas ocasiones, siendo las más populares representaciones del héroe de Sherwood, las protagonizadas por Douglas Fairbanks en Robin de los bosques (1922), Errol Flynn en Robin de los bosques (1938), Sean Connery en Robin y Marian (1976), y la versión animada de Disney con Robin Hood (1973).
Al guionista y productor Pen Densham (Llamaradas), se le ocurrió actualizar el personaje de Robin Hood a los tiempos modernos, en una película que definió como "Robin Hood a la En busca del arca perdida", así nació Robin Hood: Príncipe de los ladrones (Robin Hood: Prince of Thieves, 1991). "Decidimos que queríamos reinventar la leyenda," contaba el productor y coguionista John Watson a la revista Starlog, "para explicar cómo Robin Hood se convirtió en Robin Hood, y para hacerlo, se nos ocurrieron algunos giros en el origen." La idea de Densham era convertir a Robin en un niño rico arrogante, al que sus vivencias durante las cruzadas hicieran cambiar su forma de pensar. Además se le ocurrió introducir el personaje de un árabe inteligente, que acompañase a Robin, y que ambos aprendieran el uno del otro.
Densham y sus socios de producción Watson (británico) y Richard Lewis (norteamericano), que formaban Trilogy Entertainment Group, presentaron el proyecto a tres estudios y en todos lo rechazaron, ya que las películas históricas no estaban de moda en aquel momento.
Watson animó a Densham igualmente a escribir el guion. A principios de 1989, comenzaron a darle forma, y en agosto de ese año, Densham había convertido su concepto en un borrador de 92 páginas, posteriormente él y Watson, lo convertirían en un guion cinematográfico.
Este guion llegó hasta Morgan Creek, y el entusiasmo que despertó en la productora fue tal, que al día siguiente de recibirlo, lo compraron por 1,2 millones de dólares, el 14 de febrero de 1990. La película sería distribuida en los Estados Unidos por Warner Bros.
Las cosas avanzaron con la misma rapidez para dar luz verde al proyecto, ya que Twentieth Century Fox y Tri-Star Pictures tenían planeado lanzar sus propias películas sobre el héroe de Sherwood (por cierto las tres se las ofrecieron a Kevin Costner). Fox tenía previsto realizar "The Adventures of Robin Hood" con John McTiernan tras las cámaras y con Mel Gibson dando vida Robin Hood. Y Tri-Star Pictures quería realizar su propia versión bajo la dirección de Edward Zwick (El último samurái). Morgan Creek envío de forma express a Watson a Inglaterra, para que comenzara a buscar localizaciones y reuniese un equipo, en ese momento no había actor protagonista ni director asignados, pero sí el diseñador de producción y otros diez jefes de departamento.
Fijaron el 3 de septiembre de 1990, como fecha límite para comenzar el rodaje (era la forma de garantizar que los árboles de los bosques ingleses tuvieran hojas), y estrenar la película antes que sus competidores, además de esa forma evitarían el invierno inglés. En ese momento aún no habían encontrado a los actores que darían vida a Marian y al Sheriff de Nottingham.
Finalmente las otras películas de Robin Hood, quedaron prácticamente en nada. "The Adventures of Robin Hood" pasó a llamarse Robin Hood: El magnífico (1991), McTiernan cedió la silla de director a John Irvin (aunque se quedó en el proyecto como productor ejecutivo), Gibson terminó rechazando el papel de Robin, el cual recayó en Patrick Bergin, y la producción se convirtió en una película para televisión para el mercado norteamericano, y sólo se estrenaría en cines en el mercado europeo. Y el proyecto de Tri-Star Pictures nunca se llegó a materializar, después de entrar en un sinfín de reescrituras de guion.
Densham y Watson eran fans de ¿Dónde dices que vas? (1985), dirigida por Kevin Reynolds, y le enviaron al director un borrador del guion. Pero en aquel momento, Reynolds se encontraba trabajando en un proyecto para Universal, pero una vez éste no llegó a buen puerto, a los dos días llamó a Watson para decirle que estaba interesado en Robin Hood: Príncipe de los ladrones, y así se convirtió en su director. Reynolds no era precisamente admirador de Robin Hood. "Para ser sincero, nunca fui un gran fan de Robin Hood," afirmaba Reynolds a Entertainment Weekly. "Pero me gustaba la historia y la época. Pensé que sería interesante hacer una película de acción medieval." En aquel momento, Reynolds sólo había realizado las estupendas ¿Dónde dices que vas? y La bestia de la guerra (1988), ambas grandes fracasos de taquilla, y una de las razones de que le contrataran para una superproducción de las dimensiones de Robin Hood: Príncipe de los ladrones, se debía a su amistad con Kevin Costner. El director le había dado el papel protagonista de ¿Dónde dices que vas?, y después Costner le encargó a Reynolds que filmase la famosa secuencia de la caza de búfalos de Bailando con lobos (1990). Costner era el deseado para dar vida a Robin Hood, y el que Reynolds fuese el director fue crucial para que la estrella aceptase participar en la película. Cuando se sumó al proyecto, Reynolds sólo tenía por delante 10 semanas de preproducción, antes del inicio del rodaje, una locura.
Las prisas por poner en marcha la producción provocaron que Reynolds y Costner no se pusieran de acuerdo sobre el acento que debía tener el actor. Costner, que era norteamericano, quería sonar inglés, pero el director opinaba que eso podría distraer al público, y era mejor que usase su acento normal. Los productores terminaron despidiendo a su profesor de dialecto inglés a mitad de rodaje. Al final el acento inglés del actor va y viene a lo largo de la película (algo en lo que se cebaría la crítica).
Con Costner a bordo, el actor pidió algunas reescrituras, que realizó Densham.
Reynolds no estaba contento con el guion, y también realizó reescrituras. Al respecto el director declaró a Entertainment Weekly que: "lo que no quería hacer era Indiana Jones. Eso ya se ha hecho." Y transformó al unidimensional Sheriff de Nottingham original, en un personaje más jugoso. "Mientras lo leía, algo no encajaba, no era suficiente," explicaba el director en el podcast Indie Film Hustle. "Y al empezar a explorar los personajes, buscando algo que me emocionara, me di cuenta de que no quería tomarme las cosas demasiado en serio, y en consecuencia, el sheriff evolucionó como lo hizo. Y fue genial, porque cuando conocí a Alan Rickman, ambos coincidimos: él no quería interpretarlo como el típico villano con bigote. Quería hacer algo diferente y conectamos completamente en ese sentido. Y creo que Alan fue uno de los factores que hizo que la película funcionara, y eso fue muy divertido." Al parecer Costner estaba preocupado porque el nuevo guion potenciara al villano en detrimento de su personaje (algo que terminó ocurriendo).
REPARTO
Cuando le ofrecieron el papel de Robin Hood a Kevin Costner, lo rechazó, pero cuando Reynolds le llamó para informarle que le habían contratado como director, el actor cambió de opinión. Costner se sumó al rodaje, tres días antes del comienzo del mismo. Esto se debió a que se retrasó con los últimos retoques a Bailando con lobos. El actor se embolsó un sueldo de 7.500.000 de dólares.
Morgan Freeman fue el escogido para dar vida a Azeem, compañero de Robin. El actor de carácter explicaba su participación en una película de aventuras como Robin Hood: Príncipe de los ladrones. "Todo actor quiere hacer una buena película de acción, o dos o tres," contaba Freeman a la revista Starlog, "y trabajar con Kevin fue una oportunidad. Admiro todo lo que lo he visto hacer. Todo, no lo he visto hacer nada que no me gustara. Y Azeem es un papel interesante."
Le ofrecieron el papel del villano Sheriff de Nottingham a Richard E. Grant, pero terminó rechazándolo debido a los retrasos en el rodaje de El gran halcón (1991). El actor contaba que le ofrecieron el papel tras ser rechazado por John Malkovich y John Cleese. El papel recayó finalmente en Alan Rickman. Inicialmente el actor pensó: "¿Robin Hood otra vez?". Además creía que lo estaban encasillando en dar vida a villanos. Pero para conseguir que participara en la película, llegaron a un acuerdo con él, por el cual podría improvisar sus frases, pero debía decir también las frases que estaban en el guion. La comediante Ruby Wax le ayudó a escribirlas.
Robin Wright fue la escogida para dar vida a Marian, pero anunció que estaba embarazada en el último momento, y tuvieron que buscar un reemplazo a toda prisa. El reemplazo estaba muy cerca, Mary Elizabeth Mastrantonio ya se encontraba en Londres trabajando en un capítulo de la serie Performance (1990-98), y aceptó ser el interés amoroso de Robin Hood. "Cuando leí el guion," explicaba la actriz a la revista Starlog, "me gustó la actitud de Marian, si digo su agresividad, es gracioso porque siempre interpreto personajes agresivos, pero me gustó lo que decía sobre la época."
Michael Wincott fue contratado para dar vida a Guy de Gisborne. En la primera semana de rodaje aún no habían contratado a Alan Rickman, y los productores recibieron una llamada de los estudios para que le dieran a Wincott el papel del Sheriff de Nottingham, pero los productores prefirieron mantenerlo como Guy, y apostar por Rickman como el Sheriff.
El papel de Will Scarlett recayó en Christian Slater. "Se incluyeron varias cosas en el guion después de que me eligieran," contaba el actor en el libro Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book. "Por ejemplo, el hecho de que Robin Hood me arruinó la vida cuando era más joven. Su padre salió con mi madre y yo fui el resultado".
Nick Brimble, tras realizar una audición, conoció a Reynolds y los productores, quienes le querían para el papel de Little John, pero Brimble prefería el papel de Guy de Gisbourne. Pese a la insistencia del actor de que le dieran ese papel, al final se llevó el de Little John.
Micheal McShane hizo una mala audición para el papel del Fraile Tuck, pero tiempo después, Reynolds le dio otra oportunidad, y esta vez el actor clavó la prueba, y se hizo con el papel.
Según confesaba la actriz Geraldine McEwan, en cuanto leyó el guion supo que el personaje de Mortianna era para ella.
El estudio quería que John Cleese diera vida a Ricardo Corazón de León, en un cameo al final de la película. Pero Densham no quería que el Monthy Phyton interpretara ese papel, el cual se vería como una broma. Tan claro lo tenía, que habló con el agente de Sean Connery para tratar de que el escocés hiciera el cameo. Debía ser un papel sin acreditar, para no tener al público esperando toda la película hasta que apareciese en pantalla. Y su escena se rodaría en tan solo un día. El agente de Connery aceptó a cambio de 1 millón de dólares, pero Densham le aclaró que se habían salido del presupuesto y no podían pagarle semejante cantidad de dinero. Al final acordaron donar 250.000 dólares a un hospital de Escocia.
El resto del reparto lo formaron Brian Blessed (en el papel de Lord Locksley, padre de Robin) y Soo Drouet (en la piel de Fanny, mujer de Little John).
RODAJE
Con un presupuesto de 50 millones de dólares, el rodaje de la película comenzó el 6 de septiembre de 1990, y se prolongó hasta enero de 1991.
Rodaron por toda Inglaterra. El Alnwick Castle (en Alnwick) sirvió como hogar de Marian. En las Aysgarth Falls (en North Yorkshire) filmaron la pelea entre Robin y Little John. También utilizaron el Muro de Adriano para el enfrentamiento entre Robin y Guy de Gisbourne. Los acantilados de Seven Sisters (Eastbourne) mostraron el regreso de Robin a Inglaterra. New Forest y Burnham Beeches (Buckinghamshire) dieron vida al bosque de Sherwood. El castillo de Nottingham, no se utilizó en la película, escogieron el de Carcasona (Francia), en el que rodaron en exteriores durante dos días. Construyeron el resto del castillo en los Shepperton Studios. El otro gran decorado de la película fue el campamento de Robin, que fue edificado en el bosque de Burnham Beeches, con casas construidas en los árboles a una altura de entre 9 y 12 metros.
Cuando empezaron el rodaje no habían contratado a Rickman (tardaron una semana), y Costner se retrasó debido a que estaba trabajando en Bailando con lobos. De modo que tuvieron que buscar escenas donde no aparecieran sus personajes para poder rodar algo en el ínterin.
La producción se movió con tal rapidez, que Costner, Freeman y Slater sólo tuvieron una única lectura de guion.
Aunque empezaron a rodar en septiembre para evitar el invierno inglés, cuando el rodaje llegó a finales de año, sólo disponían de seis horas de luz utilizables al día. Y como buen clima inglés, las lluvias eran algo constante. Para mantener un buen ritmo de rodaje, siempre había dos o más unidades rodando al mismo tiempo.
El diseñador de producción John Graysmark (Gorilas en la niebla), con su equipo crearon 600 dibujos, que los escenógrafos y artesanos utilizaron de guía para la construcción de espadas y escudos. Graysmark hizo los deberes, y escogió sólo animales que existieran en la Inglaterra del siglo XII, para ser rigurosos con los tiempos que representaban.
Crearon diferentes tipos de flechas, con distintos materiales. Las flechas de goma se usaban para disparar a multitudes. Las de fibra de vidrio se utilizaban para emerger del suelo para efectos especiales. Y crearon flechas reales con madera de abedul, pluma de ganso blanco y punta de acero.
A dos semanas de comenzar el rodaje, Reynolds se reunió con el diseñador de vestuario contratado, y éste le mostró la ropa que portarían los actores, que eran básicamente mallas verdes y similares, el director quedó tan horrorizado que lo despidió, y contrató a John Bloomfield (Waterworld), quien tuvo que crear todo el vestuario en menos de dos semanas. Bloomfield contó con un equipo de 50 personas, quienes crearon 1.000 trajes diferentes para la película. Después utilizaron ralladores de queso y cepillos de alambre, para envejecer la ropa.
Cuando rodaron las escenas en el bosque en Burnham Beeches, a sólo 16 kilómetros del aeropuerto de Heathrow (Londres), tuvieron problemas cuando desviaron los aviones que iban al aeropuerto, debido al mal tiempo, y no paraban de sobrevolar el set y arruinaban toma tras toma.
Costner y Brimble rodaron su pelea de la cascada en Aysgarth Falls (North Yorkshire), durante cuatro días del mes de noviembre de 1990. Noviembre e Inglaterra significan frío, como el que sufrieron en sus carnes ambos actores. No les permitieron utilizar neopreno debajo de la ropa porque limitaría sus movimientos. Para la hora de comer, se quitaban la ropa mojada, y se calentaban al lado de una fogata, para una vez terminaba la comida, volver a enfundarse su vestuario mojado.
Cuando rodaron la escena en la que tiran de su carro al fraile Tuck, Michael McShane decidió improvisar, y en la primera toma, le dio un golpe en los testículos a Costner cuando le ofrecía la mano para ayudarle a levantarse (no le golpeó realmente). Según McShane, esto gustó a Reynolds y a los actores, pero no a Costner, así que el fraile terminó mordiéndole la pierna.
Según McShane, Coster asumió la labor de director de segunda unidad, y filmó reacciones durante la escena de la batalla.
Reclutaron para la película a 80 especialistas, escogidos por el coordinador de especialistas Paul Weston.
Costner insistía en realizar personalmente muchas de sus escenas de riesgo, como la pelea con Little John en las cascadas. Se volvió muy bueno con el arco. Al poco de comenzar el rodaje, Reynolds le retó a que acertara a un conejo disecado que colgaba de una cabaña, el cual estaba a unos 27 metros, sin inmutarse, Costner dio en el blanco a esa distancia.
Simon Crane se convirtió en el doble de Costner para las escenas más peligrosas. Uno de sus mayores retos fue filmar la escenas del campamento en llamas, en la que Robin debe balancearse en una cuerda hasta una cabaña. Primero tuvo que saltar desde una cabaña a la cuerda que se encontraba a aproximadamente a 3,5 metros. Además el especialista se encontraba a una altura de 18 metros y la cuerda estaba ardiendo. Debajo tenía una bolsa de aire para frenar su posible caída. Algo que sucedió durante una de las tomas, las manos le resbalaron en la cuerda, y cayó sobre la bolsa de aire, pero no sufrió ningún daño. Costner rodó algunos planos personalmente, llevando un arnés para su seguridad. La otra gran secuencia en la que se vio envuelto Crane, es aquella en la que Robin salta desde lo alto del castillo utilizando una pancarta como cuerda y entra por una ventana. La escena se rodó en dos partes, primero en el castillo de Carcasona rodaron el momento del salto, y usaron una colchoneta en la pared para frenar el impacto de Crane contra ella, algo que tuvo que repetir en varias ocasiones; y la segunda parte, la de Robin entrando por una ventana, se filmó en un decorado en Shepperton Studios, con una ventana de vidrio de caramelo, en lugar de ser de auténtico vidrio.
Contaron con el experto en tiro con arco Gabe Cronnelly, quien se encargó de realizar las escenas de tiro que exigían una gran precisión. Su mayor reto en la película fue acertar a la soga del verdugo, cuando el hijo de Little John es ahorcado. Cronnelly utilizó para ello un arco moderno, y acertó a la cuerda a una distancia de unos siete u ocho metros, lo hizo en dos tomas, y en ambas dio en el blanco.
Convertir a Geraldine McEwan en Mortianna requería de sesiones de maquillaje de dos horas, las cuales se iniciaban a las 7 de la mañana.
Inicialmente la escena del parto por cesárea de la mujer Little John fue cortada del montaje final, pero Densham deseaba mantenerla. Para un pase de prueba para los jefes del estudio y financieros, Densham pidió que le permitieran incluirla. Después de ver la película con esa escena decidieron incluirla, ya que otra película de Warner, Doc Hollywood (1991) tenía una escena de un parto y había gustado al público, sólo por esa sencilla razón, la escena terminó en la película.
Se hizo un pase de prueba de la película en Sacramento, en abril de 1991, y tuvo una gran puntuación, con una aprobación del 92%. En las dos proyecciones de prueba que hicieron, la película obtuvo los mejores resultados de público que cualquier otra película en la historia de Warner. Cuando le preguntaron al público cual era su personaje favorito, salió victorioso el sheriff de Rickman, en lugar del Robin Hood de Costner. Esta situación no gustaba a los ejecutivos, ya que el protagonista de Campo de sueños era el reclamo principal de la película, y querían que destacara, por lo que exigieron potenciar su presencia. Esto provocó un encontronazo entre Reynolds y los productores. El director ya había hecho cambios antes de ese pase para reforzar el personaje de Robin Hood, y se negaba a realizar más, considerando que la película estaba bien como estaba (y además había obtenido una puntuaciones de público fantásticas). Si la película funcionaba, ¿para que cambiarla? No parecía necesario, pero según un artículo de Entertainment Weekly, había otras razones detrás de estos cambios, una lucha de poder entre Costner, Warner y Morgan Creek para apuntarse el gran éxito que la película iba a ser, por ejemplo, Costner quería recuperar ciertas frases y planos suyos que se habían eliminado. Aprovechando la ausencia del director, que tuvo que viajar a Londres para supervisar el doblaje final de los diálogos, los productores realizaron un nuevo montaje de la película, sin contar con el editor de Reynolds, Peter Boyle (Las horas), y utilizaron su propio equipo. Cuando el director regresó, no le gustó nada esta versión de la película, y llegado a ese punto, abandonó la producción (dejando de lado el montaje, la música y la mezcla de sonido). Reynolds se marchó de una reunión el 12 de abril de 1991, para no volver jamás. Peter Boyle y su equipo le dijeron al estudio que si Reynolds se iba, ellos renunciarían, como consecuencia, cuando el director se marchó, todo el equipo de edición se marchó de la producción, y cuando volvieron para buscar sus cosas, descubrieron que habían cambiado las cerraduras de la sala de edición. El excelente montador Stuart Baird (Superman) se encargó de coordinar todo el montaje, algo que ya había hecho en otras producciones de Warner como Tango y Cash (1989) y Demolition Man (1993). El nuevo montaje de la película disgustó a Boyle. "Me horrorizó bastante parte del montaje," explicaba el editor a Leftlion. "Era muy crudo." Todo esto sucedió sólo unas semanas antes del estreno. "A veces llegas a un punto en el que dices: 'No voy a seguir más. Creo que ya he cedido bastante'. Así que he pasado a otras cosas," se justificaba el director ante Entertainment Weekly. A Reynolds le presentaron una nueva versión de la película el 25 de abril, que disgustó al director (se perdía una subtrama en la que se descubría que la bruja era la madre del Sheriff de Nottingham). Costner estaba enfrascado en el rodaje de JFK: Caso abierto (1991) y se mantuvo al margen de este rifirrafe. Reynolds consideró que su amigo no le había apoyado, lo que provocó una herida en su relación (una amistad que tendría otras peleas y reconciliaciones en años posteriores).
Warner presentó la película ante la prensa, a finales de mayo de 1991, en Nueva Orleans, donde Costner se encontraba rodando JFK: Caso abierto.
Michael Kamen (Jungla de cristal) fue contratado para componer la música de la película. Para algunos temas llegó a contar con hasta 110 músicos.
Bryan Adams compuso "(Everything I Do) I Do It For You" para la película, el mayor éxito de su carrera, en tan solo 45 minutos. La canción estuvo en lo más alto del "Billboard Hot 100" durante 7 semanas, y además durante 17 semanas consecutivas fue el single más vendido, según la lista de "Hot 100 Singles Sales" de la Billboard Magazine. Básicamente fue la canción de 1991.
Inicialmente estaba previsto que la película se estrenara en mayo, pero finalmente lo hizo el 14 de junio 1991 en los Estados Unidos, y fue un enorme éxito de taquilla, recaudando 165.493.908 de dólares (segunda película más taquillera en territorio nacional). Y su recaudación final a nivel mundial fue de unos increíbles 390.493.908 de dólares (segunda película más taquillera del año, aunque los sucesivos reestrenos de La bella y la bestia le arrebatarían el puesto).
"(Everything I Do) I Do It for You" fue nominada al Oscar en la categoría de mejor canción (Michael Kamen, Bryan Adams y Mutt Lange). Fue la única nominación que obtuvo la película.
VERSIÓN EXTENDIDA
La versión estrenada en cines tiene una duración de 143 minutos, pero posteriormente se realizaría una versión extendida de 155 minutos. Los principales cambios son los siguientes:
1. Se desarrollan más los personajes del Sheriff de Nottingham y Mortianna, mostrando como ella lo espía a través de un agujero en la pared. La bruja le revela que es su madre, y que intercambió su bebe por otro para conseguir que alguien de su descendencia llegase al trono.
2. Durante la escena en la que Robin y Azeem roban un carruaje, donde se atrincheran varios soldados, el segundo suelta los caballos y el carruaje termina cayendo a un lago.
3. Se incluye una escena en la que el Sheriff entrega a los barones bolsas con dinero, a modo de soborno, y les explica su plan de llegar al trono. Después les presenta a un enorme celta que le ayudará en sus planes.
4. La escena en la que Will Scarlett, estando capturado, se ofrece a matar a Robin, es más larga, con el Sheriff hablando con los prisioneros.
VALORACIÓN
Siempre he tenido una predilección especial por esta película, recuerdo verla en su estreno en cines, y disfrutar como un enano. Me parece el ejemplo perfecto de como actualizar un héroe clásico a un nuevo público, y como rodar una película de aventuras.
Algunas de las novedades que presenta sobre el mito de Robin Hood, enriquecen al personaje y a la historia, como la inclusión del personaje de Azeem, o que Robin, un niño rico malcriado, cambie tras luchar en las cruzadas, y en su regreso a casa, descubra que todo su mundo a cambiado, tanto como lo ha hecho él.
La inclusión de elementos fantásticos, contra todo pronóstico encajan bien, la incorporación del personaje de la bruja Mortianna, hace más interesante a la película y al personaje del Sheriff de Nottingham.
Lo que más me gusta de la película, además de actualizar correctamente el personaje a los noventa, es como está rodada, su estilo sucio y enérgico me parece que van por delante de lo que se hacía por aquel entonces en cine, no trata de imitar el estilo de, por ejemplo, Indiana Jones, Reynolds filma la película cámara en mano, dotándola de un realismo que nos hace más creíbles sus escenas de acción y su ambientación, y le da una gran fuerza a la historia.
Reynolds es un director infravalorado, que debería haber llegado más lejos en Hollywood, rueda como nadie la acción y es un as en el cine de aventuras (Robin Hood: Príncipe de los ladrones, Waterworld, La venganza del conde de Montecristo), pero es capaz de rodar historias más íntimas y sencillas (¿Dónde dices que vas?), estupendos dramas bélicos (La bestia de la guerra) o relatos épicos (Rapa Nui).
Robin decide enfrentarse al Sheriff de Nottingham y arrastrar a todos los hombres en su causa por venganza, pero al mismo tiempo hace que estos se rebelen contra la tiranía del Sheriff, sin ese acto egoísta los pobres seguirían bajo el yugo de su opresor. Una vez los hombres del villano atacan el poblado, Robin se arrepiente de su decisión, descubre que le importan más todas esas personas que su propia venganza (que se refuerza al descubrir que Will Scarlett es su hermanastro), el viaje del héroe ha concluido.
La historia de amor de Robin y Marian funciona muy bien, y hace honor a su mito. Marian es mostrada como una mujer fuerte y empoderada, que simplemente no bebe los vientos por Robin, y sabe defenderse por si misma (aunque en el clímax se convierte en una damisela en apuros que Robin debe rescatar). Lo que hace entender porque atrae a Robin. Y a su vez Marian se enamora de Robin cuando descubre que ha cambiado, y que no sigue siendo el mismo niño rico malcriado que conoció en su juventud.
Se criticó en su estreno la interpretación de Costner, pero más allá del problema con su acento, ejerce totalmente de estrella al mando de una enorme superproducción, aportando su carisma, lo que sucede es que tiene al lado a dos grandes actores que le roban la película (sí, es irónico que al que terminen robando sea a Robin Hood). Morgan Freeman está excelente como el compañero de Robin, pero sobre todo Alan Rickman, se sale como el divertidísimo villano que es el Sheriff de Nottingham.
Es interesante que muestren al personaje del musulmán, para los ingleses un bárbaro, como el ser más civilizado y adelantado de todos los personajes. Como demuestra la escena del parto en la que realiza una cesárea. El introducir un personaje musulmán da pie un choque religioso a tres bandas, el fraile Tuck lo ve como un pagano, aunque liman sus diferencias cuando Azeem salva al hijo de Little John, y descubre que es una buena persona; y Mortianna versada en la magia negra, ve en el musulmán una amenaza. Son capas que hacen más interesante a la película.
Tiene momentos que te invitan a aplaudir. Ese plano subjetivo de la flecha clavándose en otra. El Sheriff de Nottingham cancelando la Navidad. Robin disparando una flecha a cámara lenta con todo ardiendo a su espalda. El Fraile Tuck dándole su merecido al obispo. Robin y Azeem siendo disparados por una catapulta. O ese momento en que Robin dispara dos flechas al mismo tiempo y da en el blanco con ambas.
Y es que ésta es una película para pasárselo bien. Las notas de comedia que vienen del choque cultural entre Robin y Azeem funcionan de forma orgánica (como ese momento en que Robin ve por un catalejo de su compañero y cree que sus enemigos están muy cerca). Y después está el Sheriff de Nottingham, uno de los villanos más divertidos que se recuerdan.
Tiene mérito las simpatías que consigue despertar el Sheriff de Nottingham, teniendo en cuenta lo despreciable que es (llega a matar a su primo), y que en el fondo es un violador, sólo cabe recordar como trata de forzar a Marian mientras se oficia su boda, o a las dos doncellas que cita a diferentes horas en su alcoba. Pero eso es todo mérito de Alan Rickman, en una nueva demostración de su talento como actor. Ofrece una interpretación de un villano distinta a la que había ofrecido en Jungla de cristal, aquí parece estar en su propia película ajena a la de Costner, una muy divertida.
El Sheriff de Nottingham termina recibiendo su merecido, como debe ser, siendo asesinado por su propia daga, la cual entrega a Marian, que a su vez se la da a Robin, quien la usa para matar al villano.
Entre la versión extendida y la estrenada en cines, prefiero ésta última, tiene mejor ritmo, y aunque la extendida desarrolle más al personaje del villano, las escenas extra son más oscuras que no casan tanto con el tono de la película. Es interesante descubrir que Mortianna es la madre del Sheriff, así como su plan de matar al bebé que iba a ser el Sheriff el cual sustituyó por el suyo, pero la película funciona bien sin esos añadidos.
El éxito de la película tuvo una influencia inmediata en la producción de Los tres mosqueteros (1993), que incluso contaba con una canción cantada por Bryan Adams, y con Michael Kamen como compositor. Seguro que también influyó en la realización de La máscara del Zorro (1998), con la recuperación de otro héroe clásico contando sus orígenes. Y la película Robin Hood: Forajido, héroe, leyenda (2018) protagonizada por Taron Egerton, Robin tiene un compañero de color, como si esto fuera ya un canon del personaje. Tal fue su éxito, que sólo dos años después tendría su propia parodia con Las locas, locas aventuras de Robin Hood (1993) de Mel Brooks.
Michael Kamen compuso la que es posiblemente la mejor banda sonora de su carrera, tanto el tema principal como el tema romántico son realmente memorables.
Los responsables de la película trajeron de vuelta al mito de Robin Hood por la puerta grande, y es que fueron a por todas. Protagonizada por la gran estrella del momento, contó con un presupuesto enorme, poseía la canción del año como tema principal, y contaba con uno de los mejores cameos ever. Normal que fuese la segunda película más taquillera de 1991.
Robin Hood: El príncipe de los ladrones es una de las mejores películas de aventuras de los noventa. Siempre emocionante, divertida y espectacular. Devolvió a la vida a Robin Hood, y le aportó aires nuevos. Aunque la crítica no fuera buena con ella, al público le encantó. Y no era para menos. Es una aventura única en la vida. Éste ha sido siempre mi Robin Hood.
CURIOSIDADES
Kevin Costner se quedó, al finalizar el rodaje, con el traje de boda de Robin Hood.
Se hicieron 10 versiones de la espada del padre de Robin, que es robada por el sheriff de Nottingham.
El tema principal de la película se convirtió en el tema musical de Morgan Creek.
Última película de Harold Innocent (obispo).
En 1995, se anunció que Morgan Creek contrató a los guionistas Tom Reilly y Hogan Sheffer para escribir una secuela de la película, que nunca se llegó a realizar.
El especial sobre la producción de la película Robin Hood: The Myth, the Man, the Movie (1991), fue presentado por Pierce Brosnan.
Fue nominada a los premios Razzie en las categorías de peor actor (Kevin Costner) y peor actor secundario (Christian Slater).
BIBLIOGRAFÍA
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Robin Hood: Prince of Thieves at 30: Editor Peter Boyle On Clashes, Costner and Walking Away from the Project (Leftlion, 16 jul 2021)
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Labels: cine 90's, películas de culto






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