Thursday, July 23, 2026

Testigo accidental

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un fiscal trata de llevar ante la justicia a la testigo de un crimen, perpetrado por la mafia, pero son perseguidos por dos asesinos y huirán a bordo de un tren sin posibilidad de escape.

MARGEN ESTRECHO
En 1952, Richard Fleischer dirigía The Narrow Margin, un film noir, que fue el mayor éxito de la RKO de ese año, además de recibir una nominación al Oscar al mejor argumento. Una noche, muchos años después, el director Peter Hyams se encontró con la película en un pase de televisión, y tras verla supo que había dado con el germen para una nueva película. "No pensé que la película fuera genial," contaba el director al The New York Times, "pero pensé que la idea de que la gente estuviera atrapada en un tren era maravillosa. Se remontaba al tipo de películas que ya no se hacen. La idea de un tren es muy misteriosa y romántica." Así decidió realizar un remake, y comenzó a escribir el guion de Testigo accidental (Narrow Margin, 1990).
Fleischer se hizo eco de las declaraciones de Hyams al The New York Times, y escribió una carta al periódico, que fue publicada el 24 de septiembre de 1989, y en la que, entre divertido y molesto, el director de El estrangulador de Boston, se preguntaba como Hyams no podía considerar genial una película que había sido un éxito en su momento, y que se seguía emitiendo en televisión después de 37 años, y remataba con una crítica al exceso presupuestario, cuando su película sólo había costado 188.000 dólares, y el film de Hyams había contado con más de cien veces ese presupuesto.
Lo primero que hizo Hyams fue convencer a Paramount para que se hiciera con los derechos del film de la RKO. Aunque finalmente el proyecto terminaría desarrollándose en Carolco, y siendo distribuida en Estados Unidos por TriStar Pictures. El presupuesto de la película alcanzó los 21 millones de dólares. 
Hyams tuvo que actualizar la historia, porque sin bien en 1952, viajar en tren era algo habitual, pero en los noventa, "¿Quién viaja ya en tren?," se preguntaba el productor Jonathan A. Zimbert en una entrevista al Los Angeles Times. Era necesario que los protagonistas se vieran obligados a subirse al tren, sin posibilidad de otro medio de transporte, y después debía haber una razón que les impidiese bajar de él. Para esto último, la solución fue que el tren debía atravesar una zona remota de la que los protagonistas no pudieran salir fácilmente. Así que sus dos opciones eran México o Canadá. Pronto se dieron cuenta que México no era la mejor opción. "Descubrimos que muchos de los pasajeros son campesinos, algunos de ellos transportan ganado y pollos," explicaba Zimbert al Los Angeles Times. "Nuestros personajes no se hubieran integrado precisamente." Por otra parte, Hyams realizó personalmente un viaje en tren desde las Montañas Rocosas y quedó tan impresionado por los espectaculares paisajes, que decidió situar la historia definitivamente en Canadá.
Además de escribir y dirigir, Hyams se encargaría también de las labores de fotografía, algo que se convirtió en una costumbre suya desde 2010: Odisea dos (1984).

REPARTO
Gene Hackman era la primera opción para el papel del fiscal del distrito Robert Caulfield, Hyams y él habían barajado durante años trabajar juntos, y Testigo accidental fue la película que por fin les reunió. "Me gustó el guion de inmediato," afirmaba el actor al The New York Times. Se dio la casualidad que tras leer el guion, Hackman pidió tener una reunión con Hyams, pero antes de que ésta tuviera lugar, ambos se encontraron en un campo de practicas de golf por pura casualidad, y mientras lanzaban unas bolas, tuvieron una improvisada primera reunión sobre la película.
Hyams quiso contar con Anne Archer para el papel de la testigo de asesinato Carol Hunnicut. "Cuando Peter dijo que el guion estaba en camino," contaba la actriz al The New York Times, "me emocioné mucho porque soy fan de Gene Hackman." Archer, quien acababa de abandonar la película Orquídea salvaje (1989), estaba disponible y aceptó el papel. 
James Sikking, popular por la serie Canción triste de Hill Street (1981-87), se hizo con el papel del asesino a sueldo Nelson. Ésta fue su cuarta colaboración con Hyams. El actor aceptó trabajar de nuevo a las órdenes del director porque, "la gente es libre de hacer sugerencias; es un buen ambiente," según confesaba al The New York Times.
El resto del reparto lo formaron J.T. Walsh (como Michael Tarlow, la víctima de asesinato que presencia Carol Hunnicut), Harris Yulin (en la piel del mafioso Leo Watts), M. Emmet Walsh (en el papel de Dominick Benti, compañero de Robert Caulfield), Susan Hogan (interpretando a Kathryn Weller, una pasajera del tren), Nigel Bennett (dando vida al villano Jack Wootton) y J.A. Preston (como el fiscal Martin Larner).

RODAJE
El rodaje comenzó el 12 de junio de 1989, y terminó en octubre del mismo año. Se rodó principalmente en las Montañas Rocosas canadienses, y en la ciudad de Vancouver.
Para hacer posible la película era necesaria una estación, vías libres durante tres meses, y lo más importante, un tren de pasajeros. Se construyó para la ocasión la vieja estación de "Lac Des Arcs", donde Hackman y Archer se suben al tren. La vías utilizadas pertenecían a la "British Columbia Railway". Pero conseguir el tren fue una tarea bastante más complicada.
Contactaron con "VIA Rail" (el ferrocarril transcontinental de Canadá), pero tenían todos los trenes ocupados y no podían dejarles ninguno para alquilarlo. Así que no les quedó más remedio que ensamblar un tren mediante diferentes fuentes. "Finalmente encontramos a un tipo en Denver que tenía todos estos vagones de tren con los que no podía hacer nada," contaba Hyams al The New York Times"Y un doctor que también tenía algunos vagones privados." Así el primero les alquiló cinco vagones de pasajeros, dos vagones Vista Dome (con vistas panorámicas) y un vagón restaurante. Tuvieron que llevar estos vagones a Kansas City en camiones, donde durante tres semanas se modificaron para ajustarlos a los estándares ferroviarios de 1989. Y el médico, un fan de los trenes de Texas, les alquiló un coche cama. El resto del tren lo consiguieron de la "British Columbia Railway" que les cedió una locomotora y una unidad B. Y "VIA Rail" les proporcionó un vagón de equipajes. Tras llevarlos a Vancouver, y pintarlos de los colores de "VIA Rail" (amarillo y azul), el tren estaba listo para iniciar su viaje.
Los interiores del tren se construyeron en un almacén de Vancouver, con paredes desmontables, y sobre una plataforma que descansaba sobre cámaras de aire, y que permitía simular el balanceo del tren. 
La cabaña donde se oculta Hunnicut, se construyó específicamente para la película en Grouse Mountain (Columbia Británica). Hyams decidió el lugar donde el diseñador de producción Joel Schiller debía edificarla, cuando todo estaba cubierto de nieve, y una vez ésta se derritió, descubrieron que el lugar era un basurero, así que tuvieron que limpiarlo todo antes de construir la cabaña.
Uno de los momentos más recordados de la película, es la persecución a través de las montañas entre el todoterreno y el helicóptero. Debido a las condiciones climatologías de Canadá, necesitaron de un mes y medio para poder rodarla.
Hackman aportó cosas propias a su personaje, por ejemplo, en la escena en la que el personaje de Nelson (James Sikking) trata de sobornarle, el actor añadió humor a su reacción, como no tomándoselo en serio, lo que le dio vitalidad y diversión a la escena. Además fue idea suya que su personaje llevase gafas, algo que de entrada a Hyams no le parecía buena idea, pero después éste se dio cuenta de que el actor tenía razón, ya que le hacia más vulnerable. Para el director fue un placer trabajar con Hackman.
Hackman y Archer hicieron varias de sus escenas de riesgo. Una de las razones por las que la actriz aceptó participar en la película, fue que le garantizaron que no tendría que hacer ninguna escena de riesgo, algo que una vez iniciado el rodaje resultó no ser cierto. Hyams le dijo que necesitaba algunas tomas suyas en el exterior del tren durante el clímax, para que el público la viera realmente allí. Cuando la actriz vio que Hackman hacia sus propias escenas de riesgo, se vio obligada a hacerlas. Lo divertido es que después ella se enteró que Hackman les había dicho a todos que se había lanzado a hacer sus acrobacias porque vio que ella estaba dispuesta a hacerlas.
Para seguridad de los actores, estaban sujetos por cables a los tobillos, y para los momentos más peligrosos se utilizaron dobles. Aún así Archer reconocía a la periodista Bobbie Wygant que, "fue terriblemente aterrador y nada divertido, me quejé todo el tiempo." Toda la secuencia sobre el tren se rodó durante tres semanas, y sólo podían hacerlo en tramos de dos horas debido al paso de otros trenes.
La película llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 21 de septiembre de 1990, en medio de tibias críticas y con un resultado en la taquilla poco alentador, ya que tan sólo recaudó 10.873.237 de dólares en territorio norteamericano.
"El éxito limitado de Testigo accidental con Anne Archer fue una decepción," contaba Hackman a The Okhlahoman. "No tuvo mucho éxito, por la razón que sea. No cuajó."

VALORACIÓN
Testigo accidental es un entretenidísimo thriller suspense, con unas adecuadas dosis de acción, rodado de forma exquisita y dotado de una gran atmósfera.
Es esa mezcla entre clásico relato a lo Hitchcock y película de acción de los ochenta, lo que la hace tan atractiva. Comienza con unos sugerentes títulos de crédito (obra de R/Greenber Associates, Inc.), que ya nos introducen en el tono de la película. Y después se intercalan set pieces de suspense que atrapan nuestro interés, con otras de acción que hacen la experiencia todavía más amena.
Es todo un acierto el situar la película en un tren, ¿qué mejor lugar para un relato de suspense? No era la primera película en hacerlo, además del film original de Fleischer, tenemos otras como Alarma en el expreso (1938), Asesinato en el Orient Express (1974), o El puente de Casandra (1976), que demuestran que sobre las vías se construyen grandes historias de este género. Hyams le saca todo el partido posible a la localización, para realizar un thriller modélico. Y es que la limitación del espacio, sumando a la de tiempo (los acontecimientos suceden en aproximadamente 24 horas), hace que aumente la tensión de la historia.
Puede que Testigo accidental sea el mejor trabajo de dirección de Hyams, no sólo le imprime un buen ritmo a la película y mantiene siempre la tensión (ayudado por la atmosférica banda sonora de Bruce Broughton), además rueda con brío las escenas de acción (la secuencia de la cabaña y la persecución posterior son modélicas), y condensa toda la historia en unos ajustadísimos 97 minutos de duración. Y rueda algunas escenas de una forma muy elegante, siempre apoyado en su excelente fotografía, como la cita a ciegas de Hunnicut. Y hay planos excelentes, como ese plano general que se va abriendo para revelarnos que Hackman y Archer se encuentran colgados en el exterior de uno de los vagones. O ese otro con Archer escondida detrás de la puerta, mientras el asesino revisa si hay alguien en la habitación, y donde el rostro de la actriz se revela entre las sombras.
El guion está lleno de buenas ideas que lo convierten en un thriller de lo más entretenido, como el momento en que Wootton mira en el baño de mujeres tratando de dar con Hunnicut, pero ella se encuentra escondida en el baño de hombres. Caulfield viéndose obligado a ocultarse en la cama donde duerme un pasajero, para esquivar a los asesinos. Y otro de los momentos que más me gustan, es la emboscada nocturna con los falsos policías de Canadá, que esperan a Caulfield en una estación. Y también está muy bien llevada la revelación de la identidad del hombre obeso, está construido de tal forma que sospechamos que se trata de un secuaz de lo villanos, para terminar descubriendo que se trata de un policía. Y lo mismo sucede con el personaje de Kathryn Weller, quien creemos que sólo trata de ligar con Hackman, para que en un giro muy apropiado, éste crea que la han confundido con la testigo a la que tienen que matar, para revelarse en otro giro posterior, que es realmente una asesina.
Gran parte del mérito de la película funcione se debe a la presencia del gran Gene Hackman, que le aporta al personaje las dosis de carisma que necesita. Su incorruptible fiscal del distrito se pasa toda la película desarmado, y debe utilizar su ingenio, para mantener viva a la testigo y a él mismo, de esa forma, el personaje se va desarrollando durante esas escenas de acción y suspense. Caulfield queda perfectamente retratado en una conversación, la que mantiene con Nelson, con éste tratando de comprarle sin conseguirlo (una de las mejores escenas de la película, por no decir la mejor), y en la que sabemos que nadie puede hacerle cambiar sus principios. 
Anne Archer presta todo su saber hacer al personaje de Hunnicut, una mujer que teme hacer lo correcto, y que todo el trayecto en tren es un viaje hacia el descubrimiento para hacer lo correcto. Su personaje sirve para hacernos pensar en el poder de las decisiones, cuando el abogado la invita a subir a su habitación, se lo piensa dos veces, al final escoge subir y eso cambia su vida para siempre. Aunque se hubiera agradecido que su personaje estuviera un poco más desarrollado. 
Y no me quiero olvidar de M. Emmet Walsh, quien resulta bastante memorable como un policía mascachicles y buscavidas, pese a lo breve de su participación.
Otro de los aciertos de la película, es que no hay interés amoroso entre los dos protagonistas, lo que hace avanzar la historia, sin que se resienta por caer en el cliché de que surja algo entre ambos.
Y no faltan los momentos de humor, para aligerar la tensión, como la conversación que tiene Hackman con el niño que le presta una pistola de juguete.
Le encuentro algún defecto, como la escena en la que Hackman se desplaza al vagón restaurante para vigilar a los asesinos, me parece un poco forzada, Hyams la usa para introducir el personaje de Kathryn, pero el fiscal puede poner en peligro a su protegida con ello, aunque entendemos que trata de tener localizados a los villanos. Y la única escena de la película que no me gusta es la conversación entre Caulfield y Hunnicut, cuando el primero le hace chantaje emocional hablándole de los dos hombres que murieron por tratar de llevarla a casa, en un claro intento de conseguir que se sienta culpable y hacerla testificar, pero resulta demasiado obvio y manipulador.
Y cuando se la compara con el film de Richard Fleischer, sale victoriosa, por poco, eso sí. Por ejemplo, en el film de 1952, se produce un intercambio de identidades entre la testigo y la mujer que se encuentran en el tren, que no resulta demasiado creíble. Mientras que en el film de Hyams, se produce sólo un giro con la mujer que el protagonista se topa en el tren, quien al final resulta ser una asesina, algo que a mi parecer funciona mejor. Además el momento en el que los asesinos confunden a la otra mujer con la testigo, está mejor resuelto en el film de Hyams. Aunque hay que reconocer que el personaje de la testigo que interpreta Marie Windsor, es más interesante que la de Anne Archer. Por otro lado, la película de Fleischer no transmite tan bien la tensión de la situación como el remake, donde sentimos que los protagonistas están en una situación límite, a un paso de la muerte. 
Testigo accidental es uno de los thrillers de suspense más infravalorados de los noventa, cuando se trata de un entretenimiento de lo más eficaz. Hyams no decepciona y nos atrapa en este tren imparable hasta el final del trayecto, y lo mejor es que no queremos bajarnos en ningún momento. A los que nunca se hayan subido a él, les recomiendo que se hagan con un billete, creo que el viaje merecerá la pena.

CURIOSIDADES
Se utilizó metraje de la persecución con el helicóptero en la película En poder del mal (2001), protagonizada por Treat Williams. La cual también incluía escenas de Máximo riesgo (1993) y Memoria letal (1996).
Durante la huida del jeep montaña abajo, se produce uno de los errores de racord más obvios que haya dado el cine, el cristal del vehículo aparece roto o intacto de unos planos a otros, a lo largo de toda la secuencia. 
El personaje interpretado por Gene Hackman se llama Robert Caulfield, que era el mismo nombre del personaje que interpretaba Elliott Gould en Capricornio Uno (1977), otra película de Hyams. El nombre corresponde a un antiguo jefe del director.
En Distracción fatal (1993) se parodia a esta película.
La locomotora del tren es una SD40-2 diésel.
Primero de los dos remakes que Hyams hizo de películas de la RKO, la otra es Más allá de la duda (2009).

BIBLIOGRAFÍA
At the Movies (The New York Times, 9 jun 1989)
'Narrow Margin' Finds Its Route (The New York Times, 10 sep 1989)
'Narrow Margin'; Plot Twists (The New York Times, 24 sep 1989)
Actors, Not Intrigue are Main Attractions (Sun Sentinel, 21 sep 1990)
All Aboard! (Again) (Los Angeles Times, 16 sep 1990)
Gene Hackman: The Portrayal as Portraiture (Los Angeles Times, 2 oct 1990)
Gene Hackman Not Ready to Retire (The Okhlahoman, 3 mar 1991)
Narrow Margin (Variety, 31 dic 1989)
Gene Hackman: He Blazes a Hollywood Trail So Hot That He Has to Cool It (Deseret, 30 oct 1990)
An Interview with Peter Hyams (Money Into Light, 2016)
No guns to shoot Hackman's happy in his new role (The Gazette, 11 jun 1989)
Train Movies (Railserve)
Gene Hackman (Michael Munn, 1997)

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