Friday, January 14, 2022

Scream

"¿Cuál es tu película de terror preferida?"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

En el pueblo de Woodsboro, se comienzan a suceder una serie de asesinatos como si de una película de terror se tratase. Sidney Prescott y sus amigos parecen ser el objetivo de un asesino enmascarado.

SCARY MOVIE
El 9 de marzo de 1994, Kevin Williamson vio un programa de televisión presentado por Barbara Walters, en el que se hablaba sobre el "Destripador de Gainesville", un asesino en serie que en agosto de 1990, asesinó a 5 estudiantes en la ciudad de Gainesville (a las que hubo que sumar otras 3 víctimas anteriores). Era tan espeluznante, que el guionista se comenzó a asustar, sobre todo cuando creyó oír un ruido en la casa. Se armó con un cuchillo, llamó a su amigo David Blanchard, y mientras registraba la casa, comenzaron a retarse sobre sus conocimientos en cine de terror. Era el germen de Scream: Vigila quién llama (Scream, 1996). 
Esa misma noche, y tras tener pesadillas, Williamson se puso manos a la obra para escribir un tratamiento de guión de 18 páginas, al que inicialmente tituló "Scary Movie". Esas 18 páginas corresponderían a la ahora famosa escena inicial de la película. 
Williamson dejó a un lado "Scary Movie" y comenzó a escribir el guión de Secuestrando a la Srta. Tingle (1999), que sería el primer guión que terminó, el cual fue comprado por Interscope Communications en 1995, pero para su decepción cayó en el infierno del desarrollo.
Por pura desesperación, dada su precaria situación económica, Williamson se lanzó a convertir su tratamiento de 18 páginas de "Scary Movie" en un guión completo, para ello se fue a Palm Springs y en tan solo tres días lo escribió. Tomó como base los acontecimientos reales de Gainesville, como la idea de que en un punto del caso se acusó a un hombre inocente, que después fue absuelto. No contento con escribir en tiempo récord el guión, escribió además cinco páginas de tratamiento para cada una de las posibles secuelas, "Scary Movie 2" y "Scary Movie 3", para de esa forma vender una franquicia completa a los compradores interesados.
El guionista trató de insuflar nueva vida a un género que estaba muerto "Me senté a escribir Scream porque quería escribir la película de terror que quería ver," explica el guionista. "Porque nadie más la estaba haciendo."
El guión llegó hasta el despacho de Richard Potter, un ejecutivo de Dimension Films, gracias a Bob Cohen de Miramax. "Me senté allí y comencé a leerlo, y no pude parar," admitía Potter al The Hollywood Reporter. Una vez terminó de leerlo llamó a Bob Weinstein para decirle que tenían que hacerse con él.
El guión de Williamson llamó la atención de varios estudios de Hollywood, e inició una guerra de ofertas, siendo los postores finales la productora de Oliver Stone por un lado, y Dimension Films por otro. Williamson decidió venderlo a Dimension a cambio de 400.000 dólares.
Le ofrecieron por primera vez el proyecto a Wes Craven durante la post-producción de Un vampiro suelto en Brooklyn (1995), pero lo rechazó en dos ocasiones porque estaba intentando distanciarse del género de terror, y sentía que ya había hecho varias películas como Scream. Así que se lo ofrecieron a otros directores como Robert Rodriguez, George A. Romero, Sam Raimi y Tom McLoughlin. En el caso de McLoughlin, lo rechazó porque consideró que había similitudes en los aspectos satíricos con su Viernes 13 VI: Jason vive (1986), pero cuando pasó el tiempo y se interesó por el proyecto, ya era demasiado tarde. Años después, Quentin Tarantino declaró que estaba interesado en dirigir la película, pero los Weinstein nunca lo consideraron para el proyecto. Al final se lo ofrecieron de nuevo a Craven y esta vez sí aceptó. Hubo dos factores que influyeron en su cambio de decisión. La primera, la contratación de Drew Barrymore, y la segunda fue un niño, que en una convención le dijo al director, que tenía que hacer una película como las de sus inicios, ya que se estaba volviendo blando. Craven abandonó el desarrollo del remake de The Haunting (1963) de Robert Wise que preparaba, y se lanzó a dirigir Scream.

REPARTO
Originalmente Drew Barrymore debía interpretar a Sidney Prescott, pero cinco o seis semanas antes de comenzar a rodar cambió de opinión. "Escogí hacer un papel más pequeño," explicaba la actriz. "El de Casey, porque mi parte favorita del guión era la inicial." Así la actriz participó en la escena más recordada de la película, y sólo trabajó en la película cinco días. Por su labor cobró un cheque de 500.000 dólares. Antes de Barrymore, se había considerado para el papel de Casey a Alicia Silverstone.
Teniendo a Barrymore en el papel de Casey, quedó vacante el papel protagonista de Sidney. Molly Ringwald era la favorita de Williamson, pero la actriz lo rechazó por considerarse demasiado mayor para el papel. Consideraron a Reese Witherspoon, e hicieron pruebas a A.J. Langer. Las tres finalistas fueron Alicia Witt, Brittany Murphy y Neve Campbell, siendo ésta última quien consiguió el papel. El hermano de Williamson, le recomendó a la actriz, que por aquel entonces era popular por la serie Cinco en familia (1994-2000), y se dio la casualidad de que Williamson descubrió que la actriz ya había hecho una audición para la película. Campbell se hizo con el papel, eso sí, a cambio de un cheque de 1,5 millones de dólares.
El papel de la reportera Gale Weathers, se lo ofrecieron a Janeane Garofalo, pero lo rechazó. Brooke Shields estuvo cerca de ser contratada, hasta que apareció Courteney Cox, quien estaba triunfando en aquel momento con la serie Friends (1994-2004). La actriz tuvo que luchar para interpretar a la ambiciosa reportera, ya que su imagen de chica amable parecía no hacerla apta para el papel. "Recuerdo que tuve que convencer a Wes Craven que podía ser lo suficientemente perra para interpretar a Gale Weathers," recordaba Cox en una entrevista para Elle. Parece que al final lo convenció, y de paso cobró 1 millón de dólares por su trabajo.
Joaquim Phoenix rechazó el papel de Billy Loomis, el novio de Sidney. Justin Whalin fue considerado para el papel e incluso llegó hacer pruebas de cámara con Neve Campbell. Kevin Patrick Walls también se presentó a las pruebas, pero terminó llevándose el papel del novio de Casey. Freddie Prinze Jr. estuvo cerca de conseguirlo, de hecho, según el actor, Williamson lo quería para el papel, pero Craven prefería a Skeet Ulrich, quien se terminó convirtiendo en Billy Loomis. El actor se incorporó al rodaje de Scream justo tras terminar de rodar Touch (1997). Le dieron una habitación doble de hotel, en una dormía y la otra la utilizó para meterse en la piel de un asesino. "Fui directo al centro comercial y compré todos los carteles de rock duro y luces negras y de todo, y convertí la otra habitación en la habitación de Billy," recordaba el actor en una entrevista para AV Club. "Y me sentaba allí y leía sobre John Wayne Gacy y tocaba la música más satánica que podía encontrar e intentaba encontrar [a Billy] rápidamente en ese entorno."
David Arquette dio vida a Dewey, el ayudante del sheriff. Aunque inicialmente el actor fue considerado para el papel de Billy, Arquette prefirió el papel de Dewey, el cual curiosamente estaba escrito originalmente como un hombre musculoso.
Según recordaba la directora de casting de la película, Lisa Beach, la novia de Matthew Lillard era asistente de casting de otra directora, y un día que el actor fue a visitarla, llamó la atención de Beach, que le pidió que se presentara a las audiciones de Scream, ya que creía que era perfecto para la película. Lillard inicialmente se presentó a las pruebas para el papel de Billy, pero desde el primer momento lo vieron más apropiado para interpretar a Stuart, así que hizo la audición para ese papel sólo unas pocas horas después de la de Billy, y se lo llevó.
Melinda Clarke y Rebecca Gayheart hicieron pruebas para el papel de Tatum Riley, en el caso de la segunda había un conflicto de agendas con el rodaje de Alguien espera (1996), en el que iba a participar. El papel terminó recayendo en Rose McGowan, aunque por poco no fue así. La actriz hizo una prueba para el papel y después le hicieron una oferta, pero su abogado respondió de una forma agresiva, y la actriz tuvo que hacer dos pruebas más para conseguir el papel, pero no le pagaron más que lo que le propusieron en la oferta inicial. Como entre medias contrataron a Neve Campbell, que era morena, McGowan decidió teñirse de rubia, para distinguirse de su compañera.
Jamie Kennedy se hizo con el papel de Randy Meeks, ganando a Breckin Meyer y Jason Lee, los otros actores considerados para el papel. En la prueba final el actor llevaba el pelo de color rosa, ya que estaba trabajando en Romeo y Julieta de William Shakespeare (1996). Kennedy pasó de rodar la película de Baz Luhrmann en México, a una semana después estar en California trabajando en Scream, y cuando terminó de rodar el slasher, tuvo que volver a México para seguir rodando Romeo y Julieta.
Liev Schreiber hizo una aparición especial como Cotton Weary, el supuesto asesino de la madre de Sidney Prescott, por una petición que le hizo Bob Weinstein. "Todo lo que tenía que hacer era salir de un coche y subir un tramo de escaleras," explicaba Schreiber. "Uno de los trabajos más fáciles que he hecho."
Craven le ofreció a Henry Winkler el papel de Arthur Himbry, director del colegio de Woodsboro. El actor no fue acreditado por su trabajo, ya que su nombre podría confundir al público, por ser muy popular por el papel cómico de Fonzie en la serie Días felices (1974-84).
W. Earl Brown dio vida a Kenny Jones, el inseparable cámara de Gale Weathers. Brown ya había trabajado con Craven en La nueva pesadilla de Wes Craven (1994) y Un vampiro suelto en Brooklyn (1995), y por otro lado era amigo del asistente del director, a quien llamó para tratar de formar parte de la película, y así consiguió que le ofrecieran el papel del cámara.
Y Roger Jackson fue el encargado de ponerle voz a Ghostface. Craven decidió que ninguno de los actores lo viera nunca para así ayudar a sus interpretaciones, y aunque se encontraba en el set, siempre estaba en habitaciones separadas del resto de actores. Inicialmente la idea era tomar la voz de Jackson para grabar las escenas, y después utilizar otra en post-producción, pero gustó tanto que decidieron mantenerla en la película.

DETRÁS DE LA MÁSCARA
El rodaje tuvo lugar entre el 15 de abril de 1996 y el 8 de junio del mismo año. Craven creía que debían rodar la película en California porque era lo que la historia pedía, pero los Weinstein querían mantener el presupuesto lo más bajo posible, así que propusieron rodar en Vancouver, ya que según sus cálculos eso abarataría los costes de la película en 1 millón de dólares, pero Craven se mantuvo firme a su ideas, y al final los Weinstein aceptaron a rodar en California.
Para recrear la ficticia Woodsboro, se decidió filmar en la pequeña ciudad de Santa Rosa (California), que tenía un colegio perfecto para la película (y que ya había sido utilizado en Peggy Sue se casó). Inicialmente todo fue sobre ruedas, pero poco antes de comenzar a filmar, la junta escolar pidió leer el guión, y se sintieron horrorizados por lo que se encontraron, ya que creían que iban a rodar una comedia, pero no era así (y seguro que el tener el asesinato de un profesor no ayudó). Además estaba muy próximo en la memoria el asesinato de la joven Polly Klaas, cuyo caso tuvo lugar en parte en Santa Rosa. Al final la junta escolar del Santa Rosa High School decidió no permitir rodar en sus instalaciones, y la producción tuvo que encontrar otra localización para el colegio in extremis, que sería el Sonoma Community Center en Sonoma, salvado ese escollo, la producción pudo seguir adelante.
Para crear a Ghostface, el popular asesino de la película, la compañía "KNB EFX Group" hizo varios diseños de la máscara, pero ninguno convencía a Craven, el inicio del rodaje se acercaba y Ghostface seguía sin cara. Mientras buscaban localizaciones, la productora ejecutiva Marianne Maddalena, encontró en la casa donde Alfred Hitchcock rodó La sombra de una duda (1943) una máscara, que era justo la que estaban buscando. Tomaron esa máscara como punto de partida y crearon diferentes versiones de la misma. Cuando empezaron a rodar la secuencia inicial de la película, utilizaron la máscara que había creado KNB (que era parecida a una gárgola), para el momento en que Ghostface surge en la ventana, pero a Craven no le convencía, así que al final decidió utilizar la máscara que habían encontrado Maddalena. Esta máscara era propiedad de la empresa Fun World, con la que llegaron rápidamente a un acuerdo para poder utilizarla en la película. La historia se repetía, como había sucedido en La noche de Halloween (1978), donde habían utilizado una máscara de William Shatner para poner rostro a Michael Myers.
En lo concerniente al disfraz, originalmente habían previsto que fuera de color blanco, para dar así una imagen fantasmal al personaje, pero al final decidieron que fuera totalmente de negro, ya que funcionaba mejor. Y tomaron la decisión de que fuera un disfraz de cuerpo completo, para así ocultar totalmente la identidad del asesino.
Pero pronto Bob Weinstein comenzaría a hacer de las suyas. Desconfiando de Craven, Cary Woods y Cathy Konrad (productores de la película), contrató a B.J. Rack (productora de Terminator 2: El juicio final) para supervisar la producción, y que tratar de recortar el presupuesto.
Weinstein no paraba de meter el hocico en la producción entorpeciéndola. Se presentaba en el rodaje e interrumpía una toma, sólo para decirle a Craven que creía que podía hacerlo mejor. No le gustaba la peluca que llevaba Drew Barrymore, ni los primeros copiones que veía, ni la máscara de Ghostface, asegurando que nunca le había dado el visto bueno, razón por la que quiso paralizar el rodaje. La cosa se puso tan absurda, que llegó a querer que se rodara cada escena con varias máscaras distintas hasta decidir con cual se quedaba, cosa a lo que Craven se negó. Como no le gustó lo que se había filmado en los primeros días de rodaje, se hizo una reunión de urgencia a la que asistió Cary Granat, un ejecutivo de Dimension, que voló desde Nueva York a California. La cosa se fue calentando y llegado a un punto, y viendo que no recibían ningún tipo de instrucción que ayudase a la película, Konrad y Craven amenazaron con abandonar la película. Al final Konrad ideó una solución para contentar a ambas partes, harían un montaje del material que tenían, y si le gustaba a Bob, no recibirían ninguna intromisión por su parte, y si por el contrario no era de su agrado, se marcharían de la producción. Sobra decir que cuando Bob y Harvey vieron el metraje (del asesinato de Barrymore) quedaron encantados. Bob dio el visto bueno a la producción y les dejó hacer lo que quisieran, y no volvieron a saber de él. También admitió que la máscara escogida era la ideal. A partir de ahí, el rodaje avanzó sobre ruedas y según los implicados, fue de lo más tranquilo y divertido, reinando siempre el buen ambiente.
Sobre todo para Courteney Cox y David Arquette, quienes iniciaron un romance a raíz del rodaje y se terminaron casando. De hecho, la saga es la historia de su relación, se conocieron en la primera parte, eran novios en la segunda, en la tercera estaban casados, durante el rodaje de la cuarta comenzaron su separación y en la quinta están divorciados.
Lo primero que rodaron de la película fue la secuencia inicial con Drew Barrymore, la cual requirió de cinco días. La noche antes de comenzar a rodar, la actriz le contó entre lágrimas a Craven la noticia de un hombre que había quemado vivo a su perro. Como Barrymore debía llorar constantemente en la escena, cuando el director quería que lo hiciese, sólo debía recordarle la noticia de la que le había hablado. Mientras rodaban la escena, Barrymore realmente llamó al 911, ya que olvidaron desconectar el teléfono que usaba en la escena, y llamó a la policía gritando como una loca. En medio de una toma, el teléfono sonó, era la policía preguntando que estaban haciendo y porqué no paraban de llamarles.
La secuencia de la fiesta, que básicamente es todo el tercer acto, era conocida en el rodaje como la escena 118 y fue tan larga, que requirió de 21 noches para rodarla, y fue tan agotadora para el equipo que se hicieron unas camisetas que decían, "Yo sobreviví a la escena 118".
La muerte de Tatum la rodaron en una sola noche y como la actriz Rose McGowan era tan delgada, no paraba de caerse de la puerta para perros en la que su personaje hallaba la muerte, así que decidieron clavar su camiseta a la madera. Y cuando la actriz rodó el momento en que lanza botellas de cerveza a Ghostface, su mala puntería hizo que rompiera la lente de una cámara.
Durante el rodaje de la escena 118, el director de fotografía Mark Irwin (La mosca) fue despedido. Un día del rodaje, y tras ver los copiones, Craven declaró que las tomas estaban desenfocadas y que no podía utilizarlas, y le dijo a Irwin que las rodara de nuevo y que despidiera a su equipo, el director de fotografía respondió que igual debían buscar también a otro director de fotografía, cosa que hicieron. Irwin fue despedido, aunque según declaró, las escenas que supuestamente rodó desenfocadas se mantuvieron en la película. En su lugar se contrató a Peter Deming (Mulholland Drive) para completar el rodaje, labor que repetiría en las siguientes tres secuelas de la saga.
Cuando rodaron las escena del clímax en la cocina, en un determinado momento, Billy lanza el teléfono y éste golpea a Stu en la cabeza, esto no estaba previsto, la mala suerte (o la mala puntería) de Skeet Ulrich hizo que Matthew Lillard se llevara un buen golpe, pero el actor siguió metido en el papel e improvisó la frase, "¡Me has pegado con el teléfono, joder!" Craven decidió dejar ese momento en el montaje final.
Originalmente el personaje de Dewey moría al final de la película, pero Craven rodó una toma adicional del personaje siendo introducido en la ambulancia. Cuando se hicieron los pases de prueba, al público le había gustado tanto el personaje, que decidió que viviría en el montaje final.
Marco Beltrami fue el encargado de componer la partitura de la película, siendo éste su primer trabajo para una producción importante. Beltrami supo que estaban buscando un compositor para Scream, así que envió una cinta, la cual gustó a Craven. El director le pidió un viernes por la tarde que pusiera música a la escena inicial de la película, el lunes por la mañana Beltrami le llevó una demo con sus ideas. Estas gustaron a Craven y el resto fue historia, siendo éste el inicio de muchas colaboraciones juntos. Para el tema de Sidney, Beltrami quiso utilizar más elementos de cuerda, pero el presupuesto no se lo permitía, así que decidió que en su lugar los músicos de cuerda silbasen, como no eran suficientes, le pidió a Craven y a los productores que estaban presentes que se unieran a la orquesta, y así lo hicieron.
Tuvieron problemas con la MPAA debido a la violencia de la escena inicial. La película fue enviada hasta en nueve ocasiones a la MPAA, que siempre les aplicaba una calificación "NC-17" y no la "R" deseada. Inicialmente Craven se negó a cortar su película, pero al final tuvo que ceder ante la negativa de Bob Weinstein de estrenar una película "NC-17". Al director no le quedó más remedio que hacer varios cortes, en escenas como la muerte del novio de Casey (en la que se mostraba como se le  desparramaban las tripas, aunque pudo dejar un breve plano de éste con las tripas ya fuera), la escena en la que Billy y Stu se apuñalan mutuamente, la muerte de Kenny o la de Tatum. La MPAA quiso eliminar la frase, "Las películas de terror no crean asesinos. Sólo hacen que sean más creativos." Y no contentos con eso La MPAA también quiso eliminar el plano en el que Ghostface apuñala a Casey Becker, pero Craven les dijo que era la única toma que había rodado, lo cual era mentira, y gracias a eso pudo mantener ese momento en la película. Al final consiguió la calificación "R", y eso gracias a Bob Weinstein quien mintió a la MPAA diciendo que la película era realmente una comedia.
Pero antes de su estreno a la película aún tuvo que salvar otro obstáculo. El título de "Scary Movie" no gustaba a Bob Weinstein, y a su hermano Harvey se le ocurrió un nuevo título, el cual tomó de un tema de Michael Jackson que estaba sonando mucho en ese momento, así la película pasó a llamarse Scream.
Bob Weinstein tuvo la idea de estrenar la película durante las navidades, algo impensable para una película de terror. El productor estudió a la competencia y las cifras, y tuvo claro que Scream sería un triunfo si se estrenaba en la época navideña. Cary Woods se opuso con todas sus fuerzas a esa decisión, pero el resultado fue que la película se estrenó cuando Bob había previsto, y Woods fue despedido.
La campaña de promocional de la película, póster incluido, contó con Drew Barrymore como mayor reclamo, lo que hacía creer que era la protagonista, por eso la sorpresa por su destino en la secuencia inicial fue mayor para el público.
Scream se estrenó el 20 de diciembre de 1996 y resultó ser el sleeper del año. Aunque debutó en cuarto puesto en su primer fin de semana con 6,4 millones de recaudación, el boca a boca hizo que se convirtiera poco a poco en todo un éxito. Su recaudación final en Estados Unidos fueron unos sorprendentes 103.046.663 de dólares. Y su recaudación final al nivel mundial fue de 173.046.663 de dólares, nada mal para una producción que sólo costó 14 millones de dólares.
Y si todo empezó con un asesino en serie, otro se interpuso en su camino en su estreno en Japón. La película debía estrenarse en el país el 21 de junio de 1997, pero la irrupción de un asesino en serie en Kobe, hizo que Miramax y Asmik Ace Entertainment (el distribuidor japonés) decidieran aplazar su estreno, aunque no había ninguna relación entre la película y los sucesos. Tras la detención del asesino, Scream llegó a las salas de cine en la tierra del sol naciente el 23 de agosto de 1997.

VALORACIÓN
Scream, se bastó ella sola para resucitar el género de terror en general, y el terror juvenil en particular. En la década de los 90, el terror estaba de capa caída (sólo destaca En la boca del miedo en el comienzo de la década) y no gozaba de éxito comercial. Su gran mérito fue convertir el género de nuevo en algo popular. Después de ella llegarían Sé lo que hicisteis el último verano (1997), Leyenda urbana (1998), The Faculty (1998), Halloween H20 (1998), Destino final (2000), y Un San Valentín de muerte (2001) entre otras.
Wes Craven era el director idóneo para la película, no sólo ya había creado uno de los mejores slashers (Pesadilla en Elm Street), además ya había rodado previamente una película de terror meta (La nueva pesadilla de Wes Craven). Scream es uno de sus mejores trabajos de dirección, y la verdad es que parece sentirse de lo más cómodo con la historia, dándolo todo en la escena de apertura y en el clímax final.
Lo más original de la película, y por lo que es más recordada, es su toque meta. Los personajes parecen saber que están metidos en una película de terror y se comportan como tal, incluso hablan sobre los tropos de este género y lo aplican a lo que les sucede, lo que sirve para hablar a su vez sobre el cine de terror. Y que la historia parezca sacada de una película de terror tiene sentido, porque los asesinos han aprendido viendo películas de ese género e imitan lo que han visto en ellas. Scream juega con esos clichés a su gusto. Nos dice que sólo los vírgenes sobreviven en las películas de terror, pero después le da la vuelta con el personaje de Sidney, que practica sexo y sale con vida. Una de las reglas es que los que se drogan o beben siempre mueren, pero Randy sale airoso pese haber bebido. Sidney se burla de que en las películas de terror, la chica corre escaleras arriba en lugar de hacerlo por la entrada principal, mientras es perseguida por el asesino, y después ella termina haciendo eso mismo. Y uno de los mejores momentos de la película es la reacción de Sidney al clásico susto final, que siempre da el asesino cuando se le da por muerto.
El mayor mérito de la película es tomar unos clichés mil veces vistos en el cine, para crear algo nuevo, y hacer una sátira de las películas de terror, que a su vez es una película puramente de terror. En sus post-modernistas imágenes hay ecos de Pesadilla en Elm Street, La noche de Halloween o Viernes 13, la película muestra así sus cartas sobre el género que del que habla, pero le da un nuevo enfoque y consigue finalmente convertirse en un clásico del slasher.
Hay escenas que nos recuerdan a otras películas del género, como esa en la que Billy entra por la ventana de la habitación de Sidney, muy similar a otra vista en la primera parte de Elm Street. El homenaje más evidente es a Llama un extraño (1979), sólo que condensando en unos pocos minutos del arranque, lo que en la película de Fred Walton se alargaba hasta la hora y media. Y otro guiño muy claro es Psicosis (1960), con esa idea de asesinar al poco de empezar la película, a la que se supone será la actriz principal, lo que nos hace saber que la película no será como habíamos previsto, y que cualquiera puede morir en ella.
La película es también un whodunit en el que debemos descubrir quien es el asesino (como ya sucedía en otros slashers como El tren del terror o Prom Night), y como dice Randy, todos son sospechosos, y apenas hay pistas que nos hagan saber su identidad. La idea de tener dos asesinos es muy original y funciona muy bien, justificando situaciones que de otra forma no tendrían sentido, y lo bueno es que después, su revelación funciona de maravilla.
El arranque de la película ya ha quedado como uno de los grandes momentos del cine de terror, pero lo bueno es que el clímax final (de más de 40 minutos de duración) está a la altura. Resulta tan entretenido y está tan bien hilvanado, que no nos damos cuenta que Stu no aparece durante gran parte del mismo, lo que nos debería hacer sospechar que es uno de los asesinos. Y funciona muy bien cuando se viran las tornas y Sidney llama por teléfono a Billy y Stu, haciendo que los cazadores se conviertan en víctimas. Y demostrando de paso que ella es una buena final girl.
Courteney Cox se merienda sin despeinarse a sus compañeros de reparto, tiene en sus manos el mejor papel de la película y no desperdicia la ocasión para lucirse. El resto de actores basculan entre lo anodino (Neve Campbell) y lo insoportable (Matthew Lillard o David Arquette). Aunque hay que reconocer que al personaje de Dewey se le coge cariño.
El asesino de la película resulta ser el más torpe de la historia. Por lo que nunca resulta tan amenazador como Michael Myers o Freddy Krueger. Pero es parte de la gracia de la película, que no olvida el sentido del humor (como demuestra ese momento en la escena del videoclub, en que una chica en segundo plano se marcha al oír a Randy hablando de los asesinatos).
Aunque el guión funciona muy bien, hay diálogos que resultan un tanto sonrojantes, como ese que mantienen Sidney y Billy haciendo una comparación de su relación con la calificación por edades de las películas, o la conversación que ambos mantienen en el instituto que finaliza con Sidney diciendo, "Lo siento si mi traumatizada vida resulta inconveniente para ti y tu placida existencia" (que fue parodiada acertadamente en Scary Movie). Y el guión está lleno de las trampas de siempre, como la increíble casualidad que justo cuando se produce el aniversario del asesinato de la madre de Sidney, su padre se vaya de viaje (en lugar de estar con su hija, que sería lo más lógico), y que en ese momento a los asesinos les venga de perlas para su plan que éste se encuentre ausente. Pero ya sabemos que esto ayuda a hacer avanzar la historia. Y hay que reconocer por otro lado, que Williamson trata a los adolescentes como si fueran personas adultas e inteligentes, y que emparenta su visión del mundo juvenil con el cine de John Hughes.
Hay otros momentos que a la película se le van de las manos, como esas ridículas escenas de Ghostface acechando a los protagonistas fuera de la casa o incluso dentro de un supermercado, a plena luz del día y sin quitarse su máscara. Por otra parte, la película tropieza con algunos clichés que parecían olvidados, como la aparición de un gato tras oír un ruido, o el uso de música para provocar un susto o crear tensión en momentos inadecuados.
Sigue siendo la mejor entrega de la saga, con una segunda parte estupenda, una tercera un poco decepcionante, y una cuarta que fue una vuelta de tuerca interesante. 
Scream no es una obra maestra, pero sí una entretenidísima película de terror, que se ríe de las convenciones y clichés del género, y les da una vuelta, para crear algo nuevo con un ojo puesto en los clásicos, que era justo lo que necesitaba el género. Sigue funcionando de maravilla a día de hoy, y aún consigue hacernos gritar como el primer día.

CURIOSIDADES
Wes Craven hace un cameo, como Fred el conserje del colegio, quien además está ataviado con ropas que son un claro guiño al Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street (1984), película también dirigida por el director.
Y la popular Linda Blair (El exorcista) hace un cameo como una insoportable reportera.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
En la escena del garaje, cuando Tatum cree que Ghostface es Randy y todo se trata de una broma, en la versión original dice, "What movie is this? I spit on your garage" ("¿Qué película es ésta? Escupo en tu garaje"), que es una referencia a la película La violencia del sexo (1978), cuyo título original es "I Spit on Your Grave".
Aunque Robert Rodriguez no dirigió Scream, sí rodó las escenas de la falsa película "Stab" de Scream 2 (1997).
El body count de la película asciende a 7 muertos.
Ante la negativa del Santa Rosa High School de permitir el rodaje en sus instalaciones, la película incluye en los títulos de crédito un no agradecimiento al "Santa Rosa City School District Governing Board."
Aunque Dewey tiene 25 años, David Arquette es realmente más joven que otros actores de la película que hacen de estudiantes de instituto como Skeet Ulrich o Matthew Lillard.
En un momento de la película, Tatum dice que están viviendo una película de Wes Carpenter, clara referencia a los directores Wes Craven y John Carpenter.
Cuando los padres de Casey (Drew Barrymore) llegan a casa, el padre le dice a la madre que vaya con los McKenzie, que era lo mismo que Laurie (Jamie Lee Curtis) les decía a los niños en La noche de Halloween (1978).
En la misma calle donde estaba situada la casa de Tatum, se encontraban la casa utilizada en Pollyanna (1960) y otra donde se rodó La sombra de una duda (1943).
La saga paródica Scary Movie cogió el título original de esta película, cuya primera entrega era una parodia directa de Scream.
Aunque el asesino se lo conoce como Ghostface, en una escena en la comisaría se puede ver como el disfraz que utiliza recibe el nombre de "Father Death".
En un momento de la película, Sidney bromea diciendo que si hiciesen una película seguramente sería Tori Spelling quien la interpretase. En Scream 2 (1997), Tori Spelling interpreta a Sidney Prescott en la película ficticia "Stab".
Es Tatum quien llama al asesino Ghostface por primera vez, algo que hace en la escena del garaje. 
En la escena de la fiesta, se puede ver sobre el televisor los VHS de Smoke (1995) y Clerks (1994), ambas producciones de Miramax.
El nombre de Billy Loomis es un homenaje al Doctor Loomis interpretado por Donald Pleasence en La noche de Halloween (1978).
Conseguir el plano de Ghostface reflejado en el ojo de Henry Winkler requirió de dos horas para filmarse.
Matthew Lillard improvisó muchas de sus frases más recordadas como, además de la antes mencionada "¡Me has pegado con el teléfono, joder!" , también son de su cosecha, "Mamá y papá se enfadaran mucho conmigo""Siempre me has gustado, Sid", y "Houston, aquí tenemos un problema".
Hay una pista al final de la película que nos dice que Stu es un asesino, cuando Sidney huye por su casa, entra en una habitación que está llena de muñecas que cuelgan del techo como si estuvieran ahorcadas, tal y como sucede con el personaje de Drew Barrymore.
Joseph Whipp, que da vida al Sheriff Burke, también interpretó a uno en Pesadilla en Elm Street.
El asesinato del director del colegio fue una idea de Harvey Weinstein, quien tras comprar el guión llamó a Williamson, y le dijo que había 30 páginas en las que no sucedía nada, y su solución fue incluir un nuevo asesinato.
La idea de la puerta para perros en la muerte de Tatum, fue del asistente de Kevin Williamson, quien tenía una igual en su casa.
Para cojear adecuadamente en el clímax final, Jamie Kennedy puso una piedra en su zapato.
"KNB EFX Group" llegó a crear para la película cerca de 200 litros de sangre falsa.
Cuando Randy está viendo La noche de Halloween (1978) y Ghostface se le acerca por la espalda, grita al televisor varias veces "¡Jamie mira detrás de ti!" Se produce la ironía de que se lo dice a Jamie Lee Curtis, pero el actor también se llama Jamie (Kennedy), por lo que parece decírselo a si mismo.
La película ganó el premio Saturn a la mejor película de terror, mejor actriz (Neve Campbell) y mejor guión (Kevin Williamson). Además de ser nominada en las categorías de mejor director (Wes Craven), mejor actor secundario (Skeet Ulrich) y mejor actriz secundaria (Drew Barrymore).
También ganó el premio a la mejor película en los MTV Movie Award.
A Kevin Williamson le entregaron el guión de The Faculty (1998) en el set de Scream, el cual terminaría reescribiendo.
"Cahiers du cinéma" la incluyó en su lista de las 10 mejores películas del año.

BIBLIOGRAFÍA
Henry Winkler (AV Club, 19 abr 2009)
Wes Craven: The Art of Horror (John Kenneth Muir, 2004)
The 1990s Teen Horror Cycle: Final Girls and a New Hollywood Formula (Alexandra West, 2018)
Sexo, mentiras y Hollywood (Peter Biskind, 2006)
1000 Facts about Horror Movies Vol. 2 (James Egan, 2018)
In Conversation: Quentin Tarantino (Vulture, 24 ago 2015)
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Sunday, January 02, 2022

Repaso al 2021

El 2021 terminó siendo una repetición del 2020, un año dominado por la pandemia del Covid. El arranque ya fue de aúpa, con el asalto al Capitolio por "trumpistas"; las nevadas en España, que dejaron a Madrid colapsada; los rumores de que Armie Hammer era caníbal, la salida de Trump de la Casa Blanca. ¡Y eso sólo en enero! Después tuvimos los disturbios en España por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, el aterrizaje llegada del Preserverance a Marte, los Juegos Olímpicos de Tokyo, el atasco del canal de Panamá por el barco de Evergreen, el proceso de vacunación de Covid, la toma de Afganistán por los talibanes, y la erupción del volcán de la Palma. Lo mejor de este año con diferencia es que fui papá.

TOP CINE
El estreno simultaneo en cine y plataformas fue la tónica habitual en 2021, y eso afectó a la taquilla de muchos títulos, a lo que tampoco ayudó la pandemia. Nomadland ganó el Oscar a la mejor película. El rodaje de Rust se vio envuelto en la tragedia. Muchas películas recibieron injustamente el odio de los fans (James Bond, Shyamalan, James Wan con Maligno, ni incluso Marvel se libró con Eternals). Las películas se hicieron interminables Sin tiempo para morir (163 minutos), El último duelo (152), En un barrio de Nueva York (143), Spider-Man: No Way Home (148), Ejército de los muertos (148), Dune (155), Eternals (156) y Matrix Resurrections (148). Fue el regreso del género musical por todo lo alto con West Side Story, Annette, En un barrio de Nueva Yorktick, tick... BOOM!, Todos hablan de Jamie, y ¡Canta! 2. Y la película más taquillera del año fue Spider-Man: No Way Home.
Este año no he podido ver tanto cine como otros, así que simplemente quiero recomendar las 10 películas que más me gustaron de las estrenadas en el 2021. Son las siguientes:

Despierta la furia (Wrath of Man)
Solidísima película de acción de Ritchie, mucho más contenido de lo habitual, con un estoico Staham, en una historia sin fisuras, sobre ladrones de furgones blindados y gente con ganas de venganza. El mejor Ritchie desde Snatch.

El escuadrón suicida (The Suicide Squad)
La película va a por todas para hacérnoslo pasar en grande y lo consigue con creces. Hay lugar para todo, desde Kaijus, gore, tiburones parlantes y millones de ratas. Es tan irreverente, macarra y divertida como se podría esperar. Y funciona como un tiro, sobre todo cuando apuesta por la comedia.

Los Mitchell contra las máquinas (The Mitchells vs. the Machines)
Divertidísima película sobre la importancia de la familia y los sacrificios que se hacen por ella. En continuo estado de gracia y con una animación de lo más original. Y claro, además está el personaje del perro Monchi.

Nadie (Nobody)
Debajo de las coreografías, el cachondeo, la acción y la mala leche, se esconde una historia sobre tratar de no ser aquello que no eres. Fue la película de acción del año.

No mires arriba (Don't Look Up)
Adam McKay crea la más lúcida y divertida sátira política de los últimos años, un reflejo de nuestro mundo llena de políticos incompetentes y corruptos, de despreocupación general ante una emergencia medioambiental inminente, científicos cuya opinión no se tiene en cuenta, e infinita estupidez humana. Tan real como la vida misma.

Otra ronda (Druk)
Una película sobre el alcoholismo y sus consecuencias sorprendentemente vitalista, con un estupendo Mads Mikkelsen, y que se cierra con posiblemente la mejor escena final del año.

Raya y el último dragón (Raya and the Last Dragon)
Una gran película de aventuras, divertida, emocionante, que lleva un buen mensaje, que el odio y las desconfianza no conduce a nada, y que juntos somos más fuertes que separados. Bien por Disney.

tick, tick... BOOM! (tick, tick... BOOM!)
Ojalá más biopics así, y más musicales como éste. Es una biografía siempre vitalista, divertida y muy entretenida con un Andrew Garfield pletórico, que nos habla sobre la responsabilidad de dejar tu huella en el mundo. Gran debut de Lin-Manuel Miranda como director.

Última noche en el Soho (Last Night in Soho)
Edgar Wright no decepciona, su Última noche en el Soho es un juego de espejos, con influencias de Brian De Palma y el giallo, para hablar sobre lo difícil que es empezar una nueva vida en otra ciudad y dejar atrás los fantasmas que nos acompañan. Filmada con mucho estilo y con una gran banda sonora.

Una joven prometedora (Promising Young Woman)
Una puesta al día del rape and revenge para los tiempos del empoderamiento femenino. Una estupenda Carey Mulligan en el papel de su vida, poniéndonos a todos en el piel de las víctimas. 


TOP SERIES
Fue el año de la explosión de las plataformas de streaming, lo que aumenta la avalancha títulos de los últimos años, llegando a un punto que es imposible estar al día de las series que hay actualmente. Eso sí, Squid Game fue el fenómeno de series del año, y la reunión de Friends trajo consigo grandes dosis de nostalgia.
Mis series favoritas de este año fueron Succession (que alcanzó con su tercera temporada sus más altas cotas de tragedia griega), Only Murders in the Building (que fue justo como me imaginaba que sería, un delicioso y divertido whodunit), Midnight Mass (posiblemente el trabajo más redondo de Mike Flanagan) y Ted Lasso (no tan optimista como la primera temporada, pero siempre despertándote una sonrisa).
Y sin decir ni una sola palabra, "The Boy from 6B" de Only Murders in the Building, se convirtió en el mejor episodio del año. Éste y los otros episodios que considero fueron los mejores que vi en el 2021, a continuación:

Hawkeye - 1x03 - "Echoes"
El episodio es un festival de acción, que da en la diana con una estupenda e imaginativa persecución, que fue una de las grandes escenas de acción del año.

Invincible - 1x07 - "We Need to Talk"
Tras este episodio, ya no hay marcha atrás. Se descubren las intenciones de Omni-man, y se desata la muerte (¡y de qué forma!). 

Loki - 1x05 - "Journey Into Mystery"
Tiene el glorioso propósito de ser el mejor capitulo de la temporada y de todos los capítulos de las series Marvel. Si con un Loki la serie promete, con decenas de ellos alcanza su valhalla. Y claro, después están Richard E. Grant y el Loki caimán.

Mare of Easttown - 1x05 - "Illusions"
La resolución del misterio de la serie fue lo de menos porque se veía venir, pero nos sorprendieron de lo lindo con este episodio, en el que Mare atrapa a su principal sospechoso con inesperados daños colaterales.

Midnight Mass - 1x06 - "Book VI: Acts of the Apostles"
La serie alcanzó el cielo con este episodio, que muestra los peligros del extremismo religioso, y lo que sucede al adorar a alguien equivocado. Terror, religión y drama casan de una forma maravillosa mientras estalla en apocalipsis.

Modern Love - 2x01 - "On a Serpentine Road, With the Top Down"
El episodio más emotivo (y más John Carney) de la serie. Difícil resistir la lagrimita.

Only Murders in the Building - 1x07 - "The Boy from 6B"
Una maravilla que deja sin palabras.

Squid Game - 1x06 - "Kkanbu"
El episodio más tenso de la temporada (y no me refiero sólo a la de esta serie). La condición humana llevada a sus últimas consecuencias, mediante un simple juego de canicas. 

Succession - 3x09 - "All the Bells Say"
La serie saca toda la artillería pesada para la season finale, con traiciones históricas, pactos imprevistos, golpes directos al hígado (ese momento de Kendall con sus hermanos), y frases que son como un disparo a bocajarro ("¿Para qué necesito un alma?"). Enorme.

Ted Lasso - 2x04 - "Carol of the Bells"
Me encantaría quedarme a vivir para siempre en este episodio navideño. Es puro Ted Lasso.

¡Feliz año a todos!

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