Tuesday, November 16, 2021

Los Cazafantasmas

"¿A quién vas a llamar?"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tres investigadores paranormales deciden montar un negocio para capturar fantasmas en Nueva York. Al mismo tiempo, en la ciudad, se produce una gran aparición de espectros, que precede al fin del mundo.

CAZAFANTASMAS S.L.
En 1981, el actor Dan Aykroyd, todo un creyente de los fenómenos paranormales, leyó un artículo de física cuántica y parapsicología, que le dio la idea para una película. Acto seguido comenzó a escribir un tratamiento de guión de unas 70 u 80 páginas, que daría pie a Los Cazafantasmas (Ghost Busters, 1984), y que inicialmente se titulaba "Ghost Smashers". Otra inspiración para escribir el guión, le vino a Aykroyd de su propia familia. "Mi bisabuelo era un espiritista eduardiano, tomé mi historia familiar y la uní con las comedias de fantasmas de los 30, Abbott y Costello, Bing Crosby y Bob Hope, y los Bowery Boys," recordaba el actor. "Sólo pensé: 'Hagamos una película de comedia de fantasmas, pero basémosla en la investigación real'."
La idea de Aykroyd era protagonizar la película junto a John Belushi y Eddie Murphy, aunque la muerte del primero en marzo de 1982 podría haber echado por tierra la película, Aykroyd siguió adelante con su proyecto.
Aykroyd le mostró el guión de los tres cazafantasmas al productor Bernie Brillstein, con quien había colaborado en Granujas a todo ritmo (1980) y Mis locos vecinos (1981). A su vez, el actor y Brillstein le entregaron el guión al agente de Aykroyd (y también de Ivan Reitman, Bill Murray y Harold Ramis), Michael Ovitz, quien admitió que cuando lo leyó, "me reí tanto que me dio vergüenza."
El tratamiento le llegó al director Ivan Reitman en abril de 1983. "Se establecía en el futuro y había muchos equipos de Cazafantasmas compitiendo entre si," recordaba el director. "Había muchos viajes por el espacio y el tiempo, y monstruos. Por supuesto, habría costado cientos de millones si pudiéramos averiguar como hacerlo. Le dije: 'Creo que esto debería ser una película del inicio de un negocio. Establecida en la actualidad, un lugar que entendemos, como un laboratorio de investigación de la universidad. Haz que estas personas empiecen allí y que después den un paso de cada vez, así al final de la película, tal vez podamos tener un Hombre de Malvavisco gigante caminando por una calle importante. Pero no puedes comenzar allí o perderás a la audiencia.' Él estuvo de acuerdo con eso, gracias a Dios." 
Fue idea de Reitman que Harold Ramis se uniera al proyecto en calidad de co-guionista, además de proponerle interpretar al tercer cazafantasma.
En mayo de 1983, Ovitz organizó una reunión con Frank Price de la Columbia para cerrar un acuerdo, allí mismo se dio luz verde al proyecto, asignándole un presupuesto de 25 millones de dólares, y se marcó como fecha de estreno el 1 de junio de 1984. Un calendario de lo más apretado.
Durante un plazo de dos meses, Aykroyd, Ramis y Reitman llegaron a escribir tres borradores diferentes. El primero les llevó aproximadamente un mes, que data del 6 de junio de 1983. Después los tres viajaron hasta la casa de vacaciones de Aykroyd en Martha's Vineyard, donde durante dos semanas crearon el segundo borrador. Y el tercero y definitivo, requirió de otras tres semanas aproximadamente. Y el 7 de octubre ya estaba terminado el guión de rodaje.
Había ideas que ya estaban presentes en el tratamiento original de Aykroyd, y que se mantuvieron en el guión final, como el Hombre de Malvavisco o Moquete. Lo que sí añadió, fue la historia de amor de Venkman y una mujer.

REPARTO
Le ofrecieron el papel de Peter Venkman a Steve Guttenberg, pero lo rechazó para protagonizar Loca academia de policía (1984). Chevy Chase también lo rechazó, pero la versión del guión que leyó era más oscura que la finalmente rodada. Y Michael Keaton también fue considerado para el papel. Pero si alguien debía interpretar a Venkman, ese era Bill Murray. El actor aceptó la propuesta de su amigo Aykroyd de trabajar en Los Cazafantasmas, pero inicialmente no se involucró demasiado en el proyecto. Durante toda la pre-producción Murray estuvo en la India rodando El filo de la navaja (1984), y no intervino en la escritura del guión. Sólo unas semanas antes de empezar el rodaje viajó a Nueva York para una reunión con Reitman sobre el guión, a la cual también asistió Ramis. "Nunca le había visto tan animado," recordaba Ramis. Pero después el actor retrasó su llegada al rodaje, y el estudio comenzó a impacientarse, sobre todo por mala fama del actor de no dar indicaciones sobre cuando se presentará en el set. Y para complicar más las cosas, Murray realmente no había firmado ningún contrato, sólo había un trato, y su promesa a Aykroyd de que participaría en la película. Pero al final, y para alivio de todos, cumplió su palabra. El actor empalmó un rodaje con el otro. Y aunque debía presentarse en Nueva York el 25 de septiembre de 1983, no lo hizo hasta el primer día de rodaje, el 18 de octubre. "Todavía no sabía si realmente había leído el guión," recordaba el director. Pero el actor cumplió las expectativas de sobra.
Ramis consiguió la caracterización de Egon por casualidad. "Encontré a mi personaje en la portada de una revista de arquitectura abstracta," recordaba el actor. "Había una foto de un tipo y un artículo sobre su trabajo. No entendí una palabra, pero su look era genial. Llevaba un traje tweed retro de tres piezas, gafas de montura de alambre y con cabello rizado. Pensé: 'Este podría ser mi chico'. Tomé el nombre de Egon de un refugiado húngaro con el que fui a la escuela primaria, y Spengler era del [historiador] Oswald Spengler."
Ernie Hudson tuvo que ir a dos pruebas para conseguir el papel de Winston Zeddemore, el cuarto cazafantasma. El papel estaba entre él y Reginald VelJohnson (Jungla de cristal), y cuando Hudson fue escogido, Reitman le dio a VelJohnson un pequeño papel como guarda de la prisión como compensación. Se rumoreó que el papel de Zeddemore se escribió específicamente para Eddie Murphy, pero eso no es cierto, el protagonista de Superdetective en Hollywood sólo estaba previsto que protagonizase la primera versión del guión, pero Reitman nunca se llegó a reunir con él para la película finalmente realizada. El papel de Zeddemore cambió mucho con el paso del tiempo, y Hudson se encontró, cuando recibió un nuevo guión semanas antes de empezar a rodar, que el papel no era el mismo para el que había firmado. La aparición de su personaje ya no sería al principio de la película, ahora lo haría a mitad de metraje. Además todo el pasado del personaje desapareció en la mesa de montaje (como que era un ex-militar con habilidades especiales), y muchas de sus frases fueron a parar a otros personajes. "El tipo que era moqueado era Winston," explicaba Hudson. "El tipo que pensaba en el Hombre de Malvavisco era Winston. Entonces, pasé de todo eso a lo que terminamos [en la película]."
"Cuando contratamos a Ernie, éramos tan políticamente correctos teniendo a un hombre negro en la película que empezamos a darle todas las grandes frases," admitía Ramis. "De hecho, tenía la mayoría de las buenas frases de Billy. Ivan Reitman lo vio y dijo, '¡Espera un segundo! ¿Qué estáis haciendo aquí? ¡Bill debería estar diciendo estas cosas!'"
Para el papel de Dana Barrett, Reitman se entrevistó con muchas jóvenes actrices, entre ellas Julia Roberts. Al final le ofreció el papel a Sigourney Weaver, quien en su prueba hizo la escena de transformación en perro del terror, sin saber que en la película se utilizarían efectos especiales para dar vida al monstruo. "Salté del sofá y comencé a comerme los cojines y a convertirme en un perro," recordaba la actriz. Weaver se hizo con el papel y pudo sugerir modificaciones, como por ejemplo, cambiar el empleo de Dana, de modelo a violonchelista. Además sugirió que su personaje fuera poseído, lo que le dio a Reitman la idea de la escena del sillón con las manos saliendo de él. Cuando la actriz conoció a Murray en el exterior de la Biblioteca Pública de Nueva York, él simplemente la saludó, la agarró y la colocó sobre su hombro, y se la llevó caminando por la calle. "Me enamoré de él en ese mismo momento," reconocía Weaver.
El personaje de Louis Tully se escribió para que le diera vida John Candy, pero las ideas del actor de como interpretar al personaje (usar un fuerte acento alemán o tener rottweilers como mascotas) no gustaron a Reitman, quien en su lugar le ofreció el papel a Rick Moranis. El actor canadiense participó en el guión escribiendo con Ramis un par de escenas, además de otras que escribió él mismo. Así Moranis creó al Louis Tully de la película.
William Atherton interpretó a Walter Peck, miembro de la "Agencia de la Protección del Medio Ambiente". El actor se encontró con un problema, no podía competir en una comedia con los protagonistas de la película. "Así que Ivan y yo hablamos y dije: 'Tengo que ser un Margaret Dumont masculino'," explicaba Atherton. Es decir, interpretar a Peck de forma seria, como lo hacía Dumont en las películas de los hermanos Marx, para que sirviera como un mecanismo cómico.
Para el papel de Janine Melnitz, la secretaria de los Cazafantasmas, se consideró a Sandra Bernhard, pero el papel terminó recayendo en Annie Potts. Cuando la actriz llegó a Nueva York, se acercó al set para saludar al equipo, y Reitman quiso meterla en ese mismo momento en la escena, pero la actriz estaba con su ropa de calle, así que agarró un abrigo del guardarropa, y le cogió las gafas a la responsable de vestuario e hizo la escena. Esas gafas quedaron unidas al personaje durante el resto del rodaje, y la responsable de vestuario se las entregaba antes de cada escena.
Inicialmente Gozer iba ser interpretado por Paul Reubens, cuando estaba previsto que tomara la forma Ivo Shandor, pero el actor rechazó el papel. Posteriormente Reitman tuvo la idea de que el personaje adoptara una forma andrógina, por esa razón se consideró a Grace Jones y a Anne Carlisle, pero el papel se lo terminó llevando la modelo yugoslava Slavitza Jovan.
John Rothman fue contratado para dar vida al administrador de la biblioteca, inicialmente el actor dudó en si aceptar un papel tan pequeño, pero Sigourney Weaver, antigua compañera de clase del actor, le animó a participar en la película.
Michael Ensign, que hizo una prueba para el papel de Walter Peck, terminó interpretando al gerente del hotel Waldorf Astoria.

RODAJE
El rodaje de la película comenzó en octubre de 1983, y se extendió hasta comienzos de febrero de 1984. Tuvo lugar en las ciudades de Nueva York y Los Angeles.
De la gran manzana se utilizaron populares localizaciones como la Biblioteca Pública de New York, la Universidad de Columbia, el Lincoln Center o el restaurante Tavern on the Green (en Central Park). La Universidad de Columbia aceptó que rodasen allí, siempre y cuando no se refirieran a ella por su nombre.
Inicialmente el edificio infernal diseñado por Ivo Shandor estaba situado en Greenwich Village, pero al final se decantaron por otro en Central Park West. Como era pequeño se añadieron 8 plantas mediante matte paintings.
Cuando rodaron escenas en el exterior del edificio tuvieron que cortar el tráfico en las calles adyacentes, de hecho, la producción tuvo Central Park cerrado para ella durante una semana. Y cuando rodaron el clímax de la película, lo hicieron a las cinco de la tarde, en plena hora punta y crearon un atasco monumental en Manhattan. "Vi a un policía sacar una pistola a un taxista que no hacía caso," recordaba Gross. En esa situación Aykroyd pudo conocer a Isaac Asimov, que vivía en esa zona, y que estaba molesto por el caos ocasionado. El actor le explicó que estaban rodando una película. "Y él dijo: 'Están incomodando a este edificio, es horrible, no sé como se salieron con la suya.' Bufó, resopló y se marchó," recordaba Aykroyd.
Tuvieron problemas con el título de la película, ya que existía previamente un programa de televisión de título The Ghost Busters (1975), creado por Filmation, y no conseguían un acuerdo para usar el nombre. Probaron otros títulos, pero ninguno funcionaba, querían utilizar "Ghostbusters", pero como título alternativo tenían "Ghostbreakers", así que la película comenzó su rodaje sin tener uno definitivo, y rodaban las escenas en las que tenían que usar el nombre dos veces, una con "Ghostbusters" y otra con "Ghostbreakers". El problema se solucionó cuando Frank Price se marchó de la Columbia para ser jefe en la Universal, y casualidades de la vida, Filmation era propiedad de un estudio, que a su vez pertenecía a Universal, y Price hizo posible el acuerdo que permitió a la producción usar el título de "Ghostbusters" (Los Cazafantasmas).
"Reescribíamos cada escena la noche anterior," explicaba Weaver, "y cuando llegábamos al set, improvisábamos otra vez." Y es que la improvisación fue el leitmotiv de la película, con escenas en gran parte improvisadas, como la del despacho del alcalde. Otro ejemplo de ello, es el momento en que Murray sale del hotel tras haber capturado a su primer fantasma y suelta, "¡Vinimos, vimos y le dimos una patada en el culo!", de ese momento se filmaron aproximadamente diez versiones diferentes con el actor improvisando distintas frases en cada una. "Ivan creó un ambiente muy abierto para sus actores," afirmaba Moranis. "Es un gran director para un comediante, porque puedes probar todas tus ideas."
Tampoco estaba prevista la reacción de la camarera en la escena del hotel, cuando los Cazafantasmas disparan accidentalmente sus armas de protones sobre su carrito. A la actriz le explicaron que debía empujar el carrito y que éste explotaría, pero no le dijeron cuan fuerte sería la explosión, por lo que su reacción fue real y su, "¿Pero qué diablos hacen?" no estaba en el guión.
Fue un rodaje donde reinó el buen ambiente y la diversión, como no podía ser de otra forma. Una de las mejores anécdotas la recodaba Hudson, cuando debían rodar una escena con el Ectomóvil en las calles de Nueva York, y tenían el tráfico cortado para la producción. Justo antes de empezar a rodar, "fuimos a conducir el coche y Bill Murray de repente tuvo que ir al baño, pero estábamos atrapados en medio del tráfico. Así que corrió al baño y era en medio de la hora punta. Cuando finalmente nos pusimos en posición e Ivan gritó acción, allí estaba Bill tratando de regresar corriendo al coche."
Rodaron escenas para el montaje de los Cazafantamas corriendo por Nueva York en modo guerrilla, en su mayoría sin pedir autorizaciones. Una de ellas fue en el Rockefeller Center, que era una propiedad privada, cosa que el equipo no sabía, y Murray, Aykroyd y Ramis fueron perseguidos por un auténtico guarda de seguridad del lugar.
Estuvieron filmando exteriores en Nueva York durante tres semanas y media, con un trabajo de segundad unidad de una semana. El rodaje fue tan bien en Nueva York que terminaron dos días y medio antes de lo previsto.
De Nueva York la producción se mudó a Los Angeles para continuar con el rodaje durante nueve semanas, donde se rodaron algunos exteriores haciéndose pasar por la Gran Manzana. Y los interiores se filmaron principalmente en los Burbank Studios.
Se utilizaron diferentes localizaciones de Los Angeles, por ejemplo, la famosa estación de bomberos base de Los Cazafantasmas, cuyos interiores se filmaron en la número 23 de la ciudad angelina, y los exteriores en la de Nueva York. 
Se utilizó la "Los Angeles Central Library" para los interiores de la "Biblioteca Pública de New York". Rodando la escena, una estantería se cayó de verdad, y los actores improvisaron todo el diálogo posterior.
El hotel Biltmore de Los Angeles se convirtió en el ficticio Sedgewick Hotel de Nueva York. Y los decorados de los pasillos no fueron construidos para la película, habían sido creados para el rodaje de la película Ricas y famosas (1981), y DeCuir los compró a la MGM.
Los apartamentos de Dana y Louis Tully se construyeron en el plató 12 de los Burbank Studios. El set fue construido a dos metros del suelo, para que los técnicos pudieran manipular a los perros del terror desde abajo.
Y el set del templo de Gozer, en lo alto del edificio de Dana, se construyó en el plató 16 de los Burbank Studios. Para poder iluminarlo se necesitaban 50.000 amperios, era tal la demanda de electricidad, que la Columbia debía cerrar otros platós mientras se rodaban las escenas del templo.
En el Columbia Ranch se filmaron escenas de destrucción de la entrada del edificio de Dana (en Nueva York se habían filmado planos con las consecuencias del terremoto). Se gastaron 250.000 dólares para conseguir el momento en que la calle se abre, y se traga un coche de policía y a los cuatro protagonistas. Para ello se construyó una replica de la acera y tres pisos de la fachada del edificio, sobre un sistema hidráulico que permitía destruir la calle.
En el clímax de la película, restos del Hombre de Malvavisco caen sobre Peck. Inicialmente estaba previsto verter sobre Atherton unos 34 kilos de espuma de afeitar, pero éste sospechando que era demasiada cantidad, pidió que primero probasen con un doble para comprobar que no sufriría daño alguno. Cuando lo hicieron, el doble fue aplastado, así que decidieron utilizar la mitad de espuma con el actor.
Los Cazafantasmas no serían los mismos sin su equipo. La diseñadora de vestuario Theoni V. Aldredge fue la encargada de diseñar sus monos de trabajo, basados en las ideas de Aykroyd. Las populares mochilas de protones fueron diseñadas por Stephen Dane, y construidas por Chuck Gaspar. Pesaban unos 14 kilos, y 23 kilos con las baterías montadas. Para las escenas de acción se hicieron otras de menor peso construidas de espuma y goma. Dane también se encargó de diseñar y modificar una ambulancia Cadillac Miller-Meteor de 1959 en el mítico Ectomóvil.

EFECTOS DE OTRO MUNDO
Dado el ajustado calendario de rodaje, conseguir una compañía que pudiera encargarse del masivo trabajo de efectos visuales que implicaba Los Cazafantasmas, era muy complicado. ILM no pudo hacerse cargo, ya que estaba trabajando entre otras películas en Indiana Jones y el templo maldito (1984) y Star Trek III: En busca de Spock (1984). Dune (1984) estaba ocupando a otras empresas de efectos en aquel momento. DreamQuest no tenía el tamaño necesario para una empresa tan grande, y además reconocieron que había efectos que nunca habían hecho antes. En ese momento, Gross descubrió que Richard Edlund (Poltergeist) iba a abandonar la ILM y quería fundar su propia empresa de efectos. Era el hombre perfecto para el puesto dada su gran experiencia. Por otra parte, Douglas Trumbull y Richard Yuricich, querían dejar su compañía Entertainment Effects Group, para dar un cambio a sus carreras, Edlund se asoció con ellos, de esa forma se hizo cargo de su empresa para utilizar su equipo e instalaciones, y se llevó a su propio personal con él. Edlund llegó a un acuerdo con Columbia y también con MGM, ambos estudios pondrían a partes iguales el dinero que necesitaba para arrancar la compañía, a la cual renombraron Boss Film Studios, y de esa forma realizó para cada major los efectos de una película, 2010: Odisea dos (1984) para la MGM y Los Cazafantasmas para Columbia. Edlund hizo el trato desde un hospital tras someterse a una operación de hernia de disco.
Cuando Edlund fue contratado sólo quedaban 10 meses para el estreno de la película, un plazo de tiempo muy ajustado para realizar los casi 200 planos con efectos necesarios. "Fue como hacer juntas Poltergeist y En busca del Arca perdida, en la mitad de tiempo," resumía Edlund la experiencia.
Para poder llevar a cabo el trabajo, Boss Film tuvo que construir nuevos equipos y modificar otros ya existentes en E.E.G.
Los Cazafantasmas es un amalgama de técnicas de la época. Tiene animatronics, stop-motion, matte painting, cables, tanques de nubes, miniaturas, pantalla azul, y títeres. Edlund estima que tuvieron un coste total de 5,6 millones de dólares.
Boss Film rodó en 65 milímetros para después reducirlo a 35, y así conseguir composiciones de una gran calidad. Los excelentes efectos de la película fueron todo un reto y estuvieron llenos de una gran complejidad. Sólo para crear el plano de los fantasmas escapando de la base de los Cazafantasmas necesitaron 2 semanas.
Llamaron a John Bruno (Abyss) para que se convirtiera en el director artístico de efectos visuales, quien se sumó 6 semanas tarde al proyecto. Su mayor aportación fueron las escenas de los perros infernales, las cuales se hicieron mediante una combinación de títeres en miniatura y otros de tamaño completo. Estas últimas necesitaron de 12 personas para darles vida mediante el uso de cables, varillas y diferentes mecanismos mecánicos. Y las miniaturas se utilizaron para las secuencias en que las criaturas saltan y corren, efecto que se consiguió mediante animación stop-motion. Los perros fueron diseñados por Thom Enriquez, quien llegó a realizar 36 diseños hasta dar con el definitivo.
Matthew Yuricich, asistido por Michelle Moen, creó cerca de 50 matte paintings para la película. Según declaraba el productor Michael C. Gross, "son tan buenos que sólo puedo encontrar la mitad de ellos."
Para crear los efectos de las nubes sobre el edificio donde vive Sigourney Weaver, se construyó a propósito un tanque de nubes de seis mil litros.
Cuando rodaron la escena en la que Dana es atacada en su sillón por unos brazos que emergen de él, estos pertenecían a los operadores de cámara Mike Hoover, Michael Jones y al escultor Steve Neill. La escena fue incluida en el guión a última hora, y según John Bruno, el momento más tenso que surgió al rodarla, fue el miedo a que alguno de los brazos agarrara a la actriz donde no debía, pero Weaver le quitó toda la tensión a la escena cuando cogió uno de los brazos y se lo colocó sobre uno de sus pechos.
Y el efecto de Weaver levitando sobre su cama se hizo en el set con trucos tradicionales de magia.
Stuart Ziff fue el encargo del diseño y construcción de los fantasmas, para ello contó con un equipo de cerca de 40 artistas y técnicos. Tal vez la creación más recordada es el fantasma Moquete (cuyo nombre durante el rodaje era "Onion Head"), que estaba basado en John Belushi. Fue originalmente concebido por Aykroyd y diseñado por Michael Gross, finalmente Steve Johnson se encargó de esculpirlo. La noche antes de darle el visto bueno al diseño, le hicieron llegar a Johnson una nota que decía que el fantasma debía parecerse más a Belushi, como no tenía tiempo para hacer cambios, el artista lo dejó tal y como estaba, y consiguió igualmente el ok de los ejecutivos.
El equipo de Ziff también creó al Hombre de Malvavisco. Originalmente fue una idea de Aykroyd, quien creó un boceto original con su amigo, el artista John Daveikis, y quería que fuera una mezcla entre el muñeco de Michelin y Poppy Fresco. Inicialmente estaba previsto que el monstruo surgiera del East River, pero para reducir los costes se decidió que apareciera directamente en Columbus Circle. También se descartó su transformación en un demonio. El monstruo simulaba tener una altura de 33,3 metros, y para el momento en el que arde en llamas crearon un traje para que pudiera incendiarse con un especialista dentro. El traje fue construido con varias capas de espuma, la capa externa era de una espuma inflamable y la interna estaba hecha de una espuma especial que detenía las llamas. Se construyeron ocho trajes, de los cuales se quemaron siete.
Cuando llegó la hora de volar la parte superior del edificio de Dana, se hizo mediante una maqueta que replicaba las últimas plantas del mismo, y que medía 6 metros.
Había más efectos previstos en la película (cerca de 100 planos más), pero dado el ajustado calendario no fue posible completarlos a tiempo. Edlund se reunió con Reitman y le explicó que debía quitar cosas. Así se quedaron fuera momentos como el de Louis Tully asustando a unos atracadores escupiendo energía ectoplásmica.

NO LE TENGO MIEDO A LOS FANTASMAS
Para la escena inicial de la biblioteca, Reitman quería una pequeña canción. Lindsey Buckingham de Fleetwood Mac afirma que contactaron con él para componerla, pero que no aceptó el encargo. El director le ofreció a Huey Lewis and the News la composición de la canción, pero Lewis rechazó la oferta. Reitman, fan del Lewis, utilizó de forma temporal su canción "I Want a New Drug" mientras editaba la película.
Tras cerca de un año tratando de sacar la canción adelante, el cantante Ray Parker Jr. entró en escena. Parker llegó al proyecto mediante Gary LeMel, vicepresidente de la Columbia y conocido de Parker, quien creyó que era la persona adecuada para componerla. El cantante sólo tuvo dos días para hacerlo y eso que el trabajo no era fácil. "Se me ocurrió la música bastante rápido," declaró Parker en la revista Esquire"La letra fue la parte difícil. ¿Cómo iba a poner la palabra Cazafantasmas en la canción? Una noche estaba viendo la televisión y apareció un anuncio que me recordó a los Cazafantasmas con sus mochilas. Y se me ocurrió que la única forma de hacerlo era que nunca cantara la palabra Cazafantasmas. Y una vez se me ocurrió ese concepto, el resto fue mucho más fácil." La canción sería una especie de jingle publicitario y un coro se encargaría de cantar la palabra "Ghostbusters", un estribillo que se hizo tremendamente popular. La palabra "Ghostbusters" fue cantada por unos niños de secundaria, que grabaron sus voces a las 7 de la mañana antes de ir a clase.
La canción tuvo un gran éxito. Se colocó en el número uno del Billboard americano durante tres semanas, y vendió más de 3 millones de copias.
El videoclip de la canción fue dirigido por el propio Reitman y contaba con la participación de los cuatro Cazafantasmas caminando por Times Square con Parker. Además se incluían los cameos estelares de Chevy Chase, Irene Cara, John Candy, Melissa Gilbert, Ollie E. Brown, Jeffrey Tambor, George Wendt, Al Franken, Danny DeVito, Carly Simon, Peter Falk, y Teri Garr.
Meses después Huey Lewis demandó por plagio a la Columbia Pictures y a Ray Parker Jr (el tema "Ghostbusters" tiene la misma clase de riff que "I Want a New Drug"). Se llegó a un acuerdo extrajudicial con el pago de una suma desconocida al cantante por parte de la Columbia. Posteriormente Parker demandó a Lewis por violar la confidencialidad del acuerdo, cuando éste contó lo sucedido en el programa de televisión Behind the Music.
Pero quedémonos con lo bueno, la canción hizo todavía más popular a la película, y contribuyó a su éxito como nadie podría haber previsto.

LA COMEDIA MÁS TAQUILLERA DE TODOS LOS TIEMPOS
A las tres semanas de haber terminado el rodaje hicieron un pase de prueba y el público se volvió loco con la película, y eso que faltaban las escenas de efectos. Era un buen presagio.
Y es que la película fue un éxito apoteósico, tras su estreno el 8 de junio de 1984, recaudó en territorio norteamericano 229.242.989 de dólares, para sumar otros 9.389.135 en su reestreno de 1985, y 3.580.343 más cuando regresó a los salas por su 30 aniversario en 2014, sin contar reestrenos posteriores. A lo que hay que añadir los 53.000.000 de dólares del mercado extranjero. De esa forma se convirtió en la tercera película más taquillera de 1984 a nivel mundial, en la segunda más taquillera del año en Estados Unidos (sólo superada por Superdetective en Hollywood, aunque el reestreno de 1985 la terminó situando en el número uno) y en una de las diez más taquilleras de la década en territorio norteamericano.
Estuvo siete semanas en el primer puesto de la taquilla, y pronto superó a Tootsie (1982) como la comedia de mayor éxito de todos los tiempos. Uno de los aciertos de su campaña de promoción, fue la proyección del anuncio de televisión de los Cazafantasmas en los cines en sesiones nocturnas. Además en el anuncio aparecía el número de teléfono de los Cazafantasmas, y el público podía llamar y oír mensajes originales grabados por Murray y Aykroyd. Durante 6 semanas recibieron hasta 1.000 llamadas por hora. También se hizo circular el Ectomóvil por la calles de Manhattan a modo de promoción.
Y a ese éxito hay que sumarle dos nominaciones al Oscar, en las categorías de mejores efectos visuales (Richard Edlund, John Bruno, Mark Vargo y Chuck Gaspar) y mejor canción original (Ray Parker Jr. por "Ghostbusters").
El impacto cultural de la película fue tremendo, se crearon series de dibujos animados, videojuegos, comics, juguetes, camisetas, y miles de cosas más. El icono de los Cazafantasmas perdura a día de hoy como parte de la cultura popular.

ESCENAS ELIMINADAS
En las diferentes ediciones de vídeo doméstico, se incluyen varias escenas eliminadas del montaje original. Son las siguientes:
1. La escena en la que Venkman, Stantz y Egon son expulsados de la universidad es más larga.

2. La escena de la visita de Venkman al apartamento de Dana es más larga. Ella se da cuenta que el Cazafantasma sólo quiere ligar con ella, y cuando éste sugiere pasar la noche para ayudarla, ella lo echa de su piso.

3. Una pareja de luna de miel en el Sedgewick Hotel, hablan en la cama y de pronto un reloj de su mesilla se rompe solo. El hombre entra en el baño y sale gritando con la mano llena de ectoplasma. La mujer entra tras él y se encuentra a Moquete.

4. Un policía intenta ponerle una multa al Ectomóvil, pero los sensores del coche lo siguen. Cuando el policía coloca finalmente la multa en el parabrisas, ésta comienza a arder. Reitman decidió eliminar cualquier detalle que indujera a pensar que el coche tenía poderes paranormales.

5. La entrevista de trabajo a Winston era más larga y se incluye un momento en que observa como Janine contesta al teléfono, y ésta le aconseja a un cliente que abandone su casa hasta que los Cazafantasmas puedan ir.

6. Louis Tully se cruza con dos vagabundos en Central Park, interpretados por Bill Murray y Dan Aykroyd. Esta escena fue eliminada porque los responsables de película creyeron que podría confundir al público.

7. Tully busca al Guardián de la Puerta en una calle llena de prostitutas, y cree haberlo encontrado en una de ellas.

8. En Central Park, Tully se topa con unos delincuentes a los que asusta escupiendo energía ectoplásmica.

9. Stantz y Winston visitan el conjunto histórico Fort Detmerring, Ray se quedaba dormido con un uniforme militar puesto y tiene un encuentro con una bello fantasma. Esta secuencia se omitió, según Ramis porque, "era demasiado larga y estaba en la parte incorrecta de la película." Al final se mantuvo parte del metraje para el montaje que narra el ascenso de los Cazafantasmas. La bella fantasma estaba interpretada por la playmate Kym Herrin.

10. Tras su reunión en el ayuntamiento, y antes de poner rumbo a su enfrentamiento con Gozer, Venkman y Stantz hablan con el alcalde en la calle, y Janine le entrega a Egon su moneda de la Feria Mundial de Nueva York de 1964, para que le traiga suerte.

11. Antes de entrar en el edificio en el clímax final, Winston bromea con que lo mejor que pueden hacer es irse a Australia, Venkman le dice que tenía pensado promocionarle en la empresa, pero que se lo está pensando.

12. El sombrero de marinero del Hombre de Malvavisco cae a la calle, mientras la gente aplaude.

13. Tras destruir a Gozer, Louis le pregunta a Dana si se han acostado, y ella le responde con un rotundo "no".

14. Durante el enfrentamiento final con Gozer, Peck le grita a un policía que arreste a los Cazafantasmas.

VALORACIÓN
Cuando se habla de Los Cazafantasmas, siempre se hace catalogándola de un clásico de la comedia, y si bien nunca la he considerado una obra maestra, he de admitir que es una película realmente simpática y memorable, por la que no pasa el tiempo.
Son muchos los logros que posee. Por un lado, su enfoque es de lo más original, la idea de un grupo de hombres encargados de exterminar espectros tiene mucho gancho, y se gana nuestras simpatías de inmediato. Y además la película creó una gran mitología a su alrededor, la cual resulta icónica desde el minuto uno (en Viernes 13, por ejemplo, necesitaron tres entregas para ponerle una máscara a Jason). Las mochilas de protones, Moquete, Gozer, el Ectomóvil, el Hombre de Malvavisco gigante, el "¿A quién vas a llamar?", y el símbolo de "No ghost", ya forman parte de la cultura popular. Además sus responsables se preocupan por dar explicaciones técnicas a cosas que no tendrían porqué, pero se agradece que lo hagan, se nota el mimo y cuidado con el que está hecho todo.
Otro de sus aciertos es lo bien que combina su mezcla de elementos, las escenas de terror son terroríficas, pero no se olvidan de ser divertidas, y eso es muy difícil. Además es una película de lo más espectacular, pero los efectos especiales ayudan a la historia, tienen un propósito. Y la película siempre mantiene su tono de comedia desenfadada, es decir, no trata de ser más de lo que es.
Y la química entre los protagonistas es total, y son el corazón de la película. Murray está genial como ese canalla simpático que es Venkman. Pero es que sus compañeros de reparto le van a la zaga, con Aykroyd, Ramis y Moranis demostrando su gran vis cómica.
Los Cazafantasmas es lo mejor que ha rodado Reitman en toda su carrera, siempre ha sido un buen director de comedia, pero aquí se nota muy cómodo en medio de una película de gran presupuesto y con notas de terror.
La película sigue la senda del sentido de humor ya mostrado en producciones como Granujas a todo ritmo (1980), El club de los chalados (1980) o El pelotón chiflado (1981), lleno de improvisación y de un espíritu de lo más gamberro, pero aquí es llevado al territorio del fantástico con gran acierto.
Pero veo en su estructura cosas que no funcionan del todo. El personaje de Winston está para dar información al público, es el típico novato que conoce el mundo de los protagonistas al mismo tiempo que nosotros, el problema es que creo que entra demasiado tarde en la historia, y que llegado un punto apenas aporta nada, si se eliminase de la película no se notaría. Supongo que es un problema arrastrado por los cambios en las sucesivas reescrituras del guión.
Y otras cosas me parecen muy acertadas, aunque no lo parezcan a primera vista. Como lo irónico que resulta que el supuesto villano Walter Peck, en el fondo tiene razón, al creer que los Cazafantasmas son peligrosos. Manejan equipos nucleares y causan destrozos allá por donde van, por eso es más divertido ver como nadie le hace caso a Peck.
Aunque suene a cliché, la ciudad de Nueva York se convierte en un personaje más, un lugar de diseño gótico, donde lo fantástico aguarda a la vuelta de la esquina. Pocas películas han hecho más atractiva a la Gran Manzana que ésta.
La película funciona como un tiro. Desde la excelente banda sonora de Elmer Bernstein, los efectos visuales (hay planos que hoy día siguen siendo perfectos), los actores nacieron para dar vida a sus personajes, la canción de Ray Parker Jr no podría ser más pegadiza, la historia es genial, así como la creación de los fantasmas y el diseño de producción. Parece que alguien tocó con una varita a este proyecto, es de esos raros casos donde todo encaja a las mil maravillas.
Los Cazafantasmas es un buen ejemplo de trabajo grupal, cada uno de los implicados dio lo mejor de si mismo, y el resultado fue esta divertida y entretenidísima comedia. No es una obra maestra, pero tampoco intentaba serlo. Es sólo pura diversión. Y es que cuando uno quiere pasarlo bien, ya sabe a quien tiene que llamar.

CURIOSIDADES
El famoso logotipo de los Cazafantasmas fue obra de John Daveikis, un amigo de la facultad de Dan Aykroyd. Después Michael C. Gross, productor asociado a Reitman, se encargó de darle el toque final.
Ernie Hudson inicialmente iba a poner la voz al personaje de Winston en la serie animada Los auténticos Cazafantasmas (1986-91), pero irónicamente no les convenció y terminaron contratando a Arsenio Hall, amigo de Hudson.
Murray improvisó el momento que al entrar en el apartamento de Dana toca el piano y dice, "No soportan esto."
Weaver contaba que en una ocasión se produjo un incendio en su apartamento y que cuando uno de lo bomberos abrió la nevera le dijo: "Mejor llama a los Cazafantasmas."
En la portada de la revista Time que habla sobre los Cazafantasmas, se puede ver una foto del productor Michael C. Gross.
Sigourney Weaver fue doblada por Ivan Reitman cuando es poseída por Zuul y suelta, "Dana no existe, sólo Zuul". Por su parte, Paddi Edwards fue quien le puso voz a Gozer.
Se creó un animatronic para el fantasma de la bibliotecaria que no fue usado, pero se recicló para la película Noche de miedo (1985).
Rodando la escena en la que Stantz y Zeddemore cruzan un puente en el Ectomóvil, el coche se quedó sin gasolina, y ambos actores tuvieron que empujarlo para sacarlo del puente.
La espuma que utilizaron para simular los restos del Hombre de Malvavisco era espuma de afeitar, y  se volvía muy abrasiva pasadas las horas, tanto que algunos actores acabaron con erupciones y pequeños bultos en la piel.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
El Hombre de Malvavisco aparece en varias ocasiones a largo de la película, antes del clímax final. Dana tiene un paquete de malvaviscos al lado de los huevos que se fríen solos, y hay un anuncio de la marca Stay-Puft en un lateral de un edificio cuando los fantasmas son liberados por Walter Peck.
Primera película del presentador Larry King, quien se interpreta a si mismo.
La escena de la fiesta en el apartamento de Louis Tully fue prácticamente improvisada en su totalidad.
Originalmente el Ecto-1 iba a estar pintado de negro, pero esto fue descartado cuando el director de fotografía László Kovács se dio cuenta de que la mayoría de escenas de conducción serían de noche y que costaría ver al coche. Al final se pintó de blanco.
El encuentro entre Venkman y Dana en el Lincoln Center fue la primera escena que Murray y Weaver hicieron juntos.
El actor porno Ron Jeremy tiene un cameo, como uno de los extras detrás de una barricada de la policía después que explote la instalación de almacenaje.
Louis Tully, el futuro maestro de las llaves, se queda de puertas afuera en su casa hasta en tres ocasiones.
A Kymberly Herrin, que interpreta al fantasma con el que sueña Stantz, tuvieron que hacerle un molde de su cuerpo para colocarla en una estructura y así simular que flotaba. Para ello, y según contaba John Bruno, los técnicos le aplicaron vaselina por todo el cuerpo con mucho cuidado, hasta que ella agarro la mano de uno de ellos, la colocó sobre su pecho y dijo, "Venga, acabemos de una vez."
Slavitza Jovan (Gozer) no podía llevar mucho tiempo las lentes de contacto rojas porque no veía nada con ellas y además le irritaban mucho los ojos.
El ectoplasma estaba hecho de éter de metilcelulosa, un agente estabilizante, emulsionante y espesante utilizado en la industria alimentaria.
Al público le ha costado separar a William Atherton del personaje de Walter Peck, tanto que poco después del estreno de la película, el actor se topó con varios autobuses llenos de niños, que al verle comenzaron a gritarle: "¡Ey, sin pelotas!", como hace Murray en la película.

BIBLIOGRAFÍA
1984: 'Ghostbusters' (Entertainment Weekly, 7 nov 2014)
Revisiting Cinefex (17) (Graham Edwards)
Raiding The Mind Of Richard Edlund (From Script to Dvd, 2002)
Bill Murray: The Rolling Stone Interview (Rolling Stone, 6 ago 1984)
Starburst Magazine (nº 076)
Making Ghostbusters (Don Shay, 1985)
Special Interview with Ray Parker Jr. (Songwriter Universe, 18 dic 2016)
The Movies That Made Us (Netflix, T1 E3)