Thursday, August 13, 2026

Fascinación

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un millonario americano pierde a su mujer e hija en medio de un secuestro. Años después, en la ciudad de Florencia, conoce a una mujer idéntica a su esposa, con la que iniciará una obsesiva historia de amor.

DÉJÀ VU
Brian De Palma conoció a Paul Schrader, sobre el año 1972, en un pase para la prensa de El otro (1972). Tiempo después, De Palma estaba ayudando a su amigo Martin Scorsese a montar Malas calles (1973), y éste y Schrader estaban trabajando juntos en Taxi Driver (1976), y pasaban bastante tiempo juntos. Schrader perdió bastante dinero en una partida de cartas con De Palma, y como el guionista andaba mal de dinero, el director de Carrie le dijo que le invitara a cenar a modo de compensación. Fue durante esa cena que surgió el germen de Fascinación (Obsession, 1976), cuando ambos comenzaron a hablar de Vértigo (1958) (y también de El sabor del sake (1962) de Ozu).
Establecieron las bases de la historia, y esa misma noche De Palma se puso manos a la obra con ella. Schrader y De Palma se reunieron, y decidieron que el primero escribiría el guion, aunque el guionista quería figurar como autor de la idea en solitario. De Palma no cedió y al final ambos fueron acreditados como autores de la historia. Schrader escribió el guion, el cual originalmente se titulaba "Déjà Vu".
"Lo que más me intrigó del guion fue la idea de crear una historia de amor tan fuerte que pudiera transgredir las barreras del tiempo sin perturbar al público," recordaba Schrader a The Craft of the Screenwriter"La idea de poder transitar del pasado al futuro sin que pareciera ciencia ficción. La historia de amor podría ser tan poderosa que el público te permitiese ir al futuro para contarla."
Esa idea de trasladar el final de la película al futuro fue lo que trajo problemas entre De Palma y Schrader, ya que originalmente la película tenía un tercer acto que ocurría en 1985 (es decir, en el futuro). Sandra conseguía marcharse en el avión y Courtland no sabía nunca más de ella. Éste era detenido por el asesinato de Lasalle y era encerrado durante 10 años en una institución mental. Una vez fuera, deseaba venganza, se hacía con un arma y ponía rumbo a Florencia. Allí se encontraba con Sandra en un convento, pero ella se había vuelto loca y no recordaba nada de lo sucedido. Las monjas del convento deciden hipnotizarla, y se recrea el secuestro, para sacarla del trance en el que se encuentra, Courtland llega con el dinero y ella grita, "¡Papá, papá!", haciendo descubrir a todos que es su hija. Pero ese final nunca llegó a filmarse, por una parte por limitaciones presupuestarias, y por otra, De Palma se dio cuenta que no funcionaba. Fue el compositor Bernard Herrmann quien le sugirió que eliminase ese final tras leer el guion.
De Palma le pidió a Schrader que escribiese un nuevo final, pero el guionista se negó. Las diferencias entre director y guionista fueron tal, que Schrader amenazó con retirar su nombre del guion, algo que al final no sucedió.
Fue el propio De Palma quien escribió el nuevo final, descartando todo el tercer acto. Hizo que Amy escribiese una carta antes de intentar suicidarse, y adelantó a la escena del aeropuerto el momento en el que exclamaba, "¡Papá, papá!".
De Palma le pasó el guion a George Litto, ex-agente del director, que se estaba abriendo camino como productor. Litto logró conseguir el presupuesto de 1.400.000 de dólares, algo que le requirió dos años, que vino de diferentes fuentes, la mitad del dinero vino de unos abogados de Cincinnati que querían deducirlo de sus impuestos, una cuarta parte de un empresario del medio oeste, y otro cuarto lo aportó el propio Litto. Una vez contrataron a los dos protagonistas principales, la película cogió velocidad de crucero.
El título "Déjà Vu" no convencía, se barajaron otros, y al final a De Palma se le ocurrió el definitivo Obsession.

REPARTO
La primera elección para el papel de Michael Courtland fue Alan Bates, los responsables de la película incluso viajaron a Inglaterra para tratar de llegar a un acuerdo con él, pero Cliff Robertson se interesó por el papel, y sería quien se llevase el gato al agua. El director nunca estuvo muy contento con la elección del actor, pero no podía permitirse a otro.
De Palma descubrió a Geneviève Bujold en Ana de los mil días (1969), y le dio el doble papel de Elizabeth Courtland y Sandra Portinari.
Por su parte el papel de Robert Lasalle recayó en John Lithgow, un fijo del cine de De Palma. El director lo descubrió en el verano de 1966, en una obra de teatro montada en la Universidad de Princeton. William Finley (protagonista de El fantasma del Paraíso) le había aconsejado que se fijase en el actor, y ambos terminaron haciéndose amigos.
El resto del reparto lo formaron, Sylvia Kuumba Williams (en el papel de Maid), Wanda Blackman (como Amy Courtland de niña), Stanley J. Reyes (en la piel del Inspector Brie), Stocker Fontelieu (como el Dr. Ellman), y Loraine Despres (dando vida a Jane, la secretaria de Courtland).

RODAJE
Fascinación comenzó su rodaje en el otoño de 1974, y se rodó a lo largo de 36 días, en localizaciones de Nueva Orleans, Los Angeles y Florencia. De Palma decidió rodar en la ciudad italiana porque la conocía bien desde que en 1959, la visitó en unas vacaciones. Utilizaron lugares tan populares de la ciudad como la Basílica de San Miniato al Monte (que tiene una gran importancia en la trama), la Plaza de la Señoría y el Ponte Vecchio.
Los interiores de la Basílica de San Miniato realmente se rodaron en la "Collegiata di Santa Maria Assunta" en Siena. Los exteriores de la casa de Courtland utilizaron la "Colonel Short's Villa" en Nueva Orleans, y los interiores se filmaron en una casa de Pasadena (California). Y el aeropuerto de Los Angeles hizo las veces del de Nueva Orleans.
Aunque suene absurdo, el color moreno de piel de Robertson trajo de cabeza al director de fotografía Vilmos Zsigmond, tanto que según contaba De Palma en el documental De Palma, en una ocasión agarró al actor y lo apoyó contra una pared de caoba y exclamó: "¡Tienes el mismo color que la pared! ¿Cómo puedo iluminarte?".
Pero no fue sólo el color de piel del actor lo que creó problemas durante el rodaje, Robertson viendo que Bujold le eclipsaba, comenzó a sabotear su interpretación. "Hacía cosas que nunca creí que fueran posible," recordaba el director en el documental De Palma. "Se daba cuenta de que Geneviéve se apoderaba de la película. Llegó a un punto en que apenas podían trabajar juntos, pues él afectaba a la actuación de ella." No sólo le daba el pie de las frases de la forma más anodina posible para que ella no tuviera con lo que trabajar; es que además cuando en una escena la filmaban a ella, y él estaba delante para darle la réplica, se movía hacia un lado para que a ella le costara mantener el punto al que debía mirar; o tardaba mucho en dar una réplica para que se notara en los ojos de ella la impaciencia por la repuesta.
Como adelantaba antes, Bernard Herrmann fue el encargado de componer la banda sonora, algo que ya había hecho en Hermanas (1972), también dirigida por De Palma. Aunque inicialmente Litto prefería a John Williams, De Palma quería a Herrmann, y para convencerle, de forma inteligente el montador Paul Hirsch utilizó la música de Vértigo de Herrmann como música temporal. Una vez Litto vio la película con esa música, cambió de opinión. Y fue una suerte porque Herrmann creó una de sus mejores partituras, la cual compuso en un tiempo récord. Cuando vio la película por primera vez sin música le dijo a De Palma que ya podía oír la música.
Herrmann fue quien ideó toda la secuencia de títulos de crédito iniciales, con las imágenes de la Basílica de San Miniato alternándose con diapositivas de Courtland y Elizabeth.
La música se grabó en St. Giles (Londres) en julio de 1975, y fue una grabación de lo más accidentada. Cuando Herrmann tuvo que poner música a la escena en la que Courtland entrega en dinero al final de la película, y Sandra corre hacia el maletín, tuvo problemas. Herrmann había asegurado que podían usar el montaje definitivo de la película para grabar la música, es decir que podían cortar el negativo, en lugar de usar una copia en blanco y negro. El compositor, quien no gozaba de buena salud, dirigía la orquesta, pero no iba lo suficientemente rápido, por lo que había problemas de sincronización entre música e imagen. En otras circunstancias, Hirsch podría haber hecho ajustes con el montaje para tratar de sincronizar la música con la acción, pero el negativo había sido cortado y no era posible. Herrmann abroncó a la orquesta, y estos se largaron enfadados. Por suerte, allí se encontraba Laurie Johnson, amigo de Herrmann, quien convenció a los músicos para que volvieran a cambio que fuera él quien dirigiese la orquesta. Algo que no gustó a Herrmann. Aún así la música en la escena no quedó del todo bien, pese a que hicieron ajustes al realizar las mezclas.
En medio de las sesiones de grabación, apareció de forma inesperada Geneviève Bujold, quien se puso a hablar con Herrmann. La actriz le contó todos los problemas que había tenido durante el rodaje con Robertson, incluso en las escenas románticas. Según contaba Charles Gerhardt, un amigo del compositor, en el libro A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann, la actriz le dijo, "Sr. Herrmann, él no quería hacerme el amor, pero usted me lo hizo con su música." El compositor rompió a llorar al oír esas palabras.
Está claro que fue una película cercana para el compositor, ya que según contaba Hirsch, Herrmann volvería a llorar tras verla por primera vez, algo que hizo durante 10 minutos.
Con la película terminada, trataron de venderla a todos los grandes estudios, y en todos fue rechazada. Estaba claro que el problema era el tono incestuoso de la película (había una escena en la que Courtland y Amy se acostaban juntos, que Columbia exigió que eliminaran). Según contaba Hirsch, dio con la solución para vender la película cambiando un solo plano. "Tuve la idea de convertir la escena de la boda en un sueño," recordaba el montador en una entrevista con Steve Hullfish. "Teníamos un plano de Cliff dormido. Entonces, en lugar de usar el plano de exteriores de la casa donde tenía lugar la boda, lo quitamos y lo reemplazamos por el plano de Cliff durmiendo e hicimos una onda difuminada convirtiéndolo en un sueño. Sueña con su obsesión de casarse con esta mujer en lugar de registrar un hecho real." Tras ese cambio Columbia aceptó distribuir la película.
Pese a todo la Columbia dejó aparcada la película cerca de un año, cuando llegó a las salas de cine el 1 de agosto de 1976 fue un éxito.
La película fue nominada al Oscar en la categoría de mejor banda sonora original (Bernard Herrmann), que resultaría una nominación póstuma, ya que el compositor murió poco antes de la ceremonia de los Oscar.

VALORACIÓN
De las películas dirigidas por De Palma de inspiración hitchcockiana, Fascinación se coloca como la mejor de todas ellas, Hermanas (1972) es más experimental, Doble cuerpo (1984) es más divertida, y Vestida para matar (1980) más entretenida, pero Fascinación es la más redonda.
Aquí están muchas de las claves del cine de De Palma, como la traición de una amistad, o la idea del doble. Es menos experimental que films anteriores del director, pero gana en elegancia y en madurez. De hecho, es su primera película realmente adulta.
Y como de costumbre, hay movimientos de cámara formidables, como ese picado que termina en una foto de Elizabeth agarrada por Courtland, o ese giro de 360º que el director utiliza para mostrar el paso del tiempo en el mausoleo de Elizabeth y Amy (y de paso decirnos que Courtland sigue emocionalmente anclado en el mismo sitio tras 16 años). Y en lugar de utilizar la pantalla dividida como en otras películas, De Palma hace divisiones de plano de forma más sutil, como en la escena en la que el niño lleva la cinta de los secuestradores, y vemos a Courtland en una habitación, y a Lasalle en otra utilizando el marco de la puerta como división de dos acciones distintas. Y en otros momentos utiliza dioptrías de enfoque dividido, para tener dos acciones que acontecen en diferentes puntos enfocadas al mismo tiempo.
Se nota que el director conoce bien los resortes del cine de Hitchcock y del cine de suspense. Su mayor acierto es no replicar escenas de Vértigo (error que sí cometió en Doble cuerpo), por lo que la película tiene su propia personalidad alejada del film del maestro del suspense.
Son fantásticos esos momentos en los que Courtland sigue a Sandra por Florencia (nadie rueda escenas así como De Palma). Sólo mediante imágenes, el director nos cuenta una obsesiva historia de amor, que se refuerza con detalles del guion; Courtland llevando a Sandra a comer al mismo restaurante donde solía llevar a su mujer; la explicación de como aquella caminaba para que ella la imite; o cuando le dice que su mujer le llamaba Mike, para que Sandra también haga lo mismo. Pero una cosa que me gusta es como la película enfrenta la fantasía del protagonista contra la realidad, como la reacción del ama de llaves al ver a Sandra por primera vez, haciendo patente lo extraño del romance de su jefe; y el mismo objetivo que tiene la escena de la conversación de Courtland con su psiquiatra, quien trata de hacerle entrar en razón. Y lo bueno es que Lasalle también trata de advertirle, para que así no sospechemos de su plan. Toda esa parte el guion de Schrader funciona muy bien.
La verdad es que Schrader llena el guion de detalles inspirados, como la escena en la que los socios italianos de Courtland y Lasalle les enseñan fotos de sus mujeres mientras están con otras mujeres allí, mientras que la foto que porta el protagonista es la de su mujer muerta hace 16 años. O la idea de que el protagonista repita la historia de amor de su mujer conociendo a Sandra en la misma iglesia donde conoció a aquella, lo que hace creíble que Courtland enseguida se enamore de ella, y de paso le da un aire irreal a la película.
En la película no tenemos sólo la obsesión de Courtland, también Sandra se obsesiona con su madre, y va descubriendo en su relación con el magnate como era ella. Pero lo hace como lo haría una niña (la que aún sigue siendo), poniéndose sus joyas o leyendo su diario. Sandra se enamora de Courtland a través de los ojos de su madre. Se termina convirtiendo en Elizabeth, no sólo por la influencia de Courtland, también por su deseo de estar cerca de ella. Y así se produce una curiosa dualidad, Courtland intenta recrear a su mujer en Sandra, y Sandra desea convertirse en su madre para sentirse más cerca de ella.
Lo interesante de la película es que aunque uno descubra el final de antemano, puede seguir disfrutando de ella, de hecho saber que Courtland y Sandra son padre e hija desde el principio hace que la historia resulte más dramática. Y si uno llega al final sin saberlo el shock es tremendo, tanto como el que se lleva el propio Courtland. La película se hizo en una época en la que el público no estaba tan acostumbrado a este tipo de giros argumentales, y donde no se esperaba una historia de estilo incestuoso, era algo impensable por aquel entonces.
Sabemos que la historia no puede acabar bien. Por eso es tan potente el clímax en el aeropuerto, con Courtland corriendo hacia su hija pistola en mano (creyendo que ella es una timadora), y Sandra corriendo hacia él (creyendo en su locura que su padre por fin ha traído el dinero que no pudo entregar en 1959), que tiene una tensión difícil de igualar. Tenemos que mate a su hija, pero si no la mata otra tragedia se cernirá sobre él al descubrir el incesto. Sólo hay que ver el resultado, con Courtland alegre por haber recuperado a su hija, pero sintiéndose culpable por haberse enamorado de ella, es algo demoledor.
Lasalle se muestra como un pérfido y retorcido villano, si ya era cruel el Gavin Elster de Vértigo, aquí llega a unas cotas de maldad insospechadas, y es que no se me ocurre un plan más odioso que hacer que una hija se case con su propio padre para conseguir una suma de dinero. Y es doblemente maquiavélico cuando engaña a Sandra haciéndole creer por segunda vez que Courtland no entregó el dinero.
Sólo le veo un fallo a la trama, que si el secuestrador hubiera abierto el maletín cuando Courtland lo tira en el muelle, todo el plan se habría desbaratado, y por lo tanto básicamente no habría película. Son detalles que no suelen gustarme, pero que son necesarios para avanzar la trama. Aquí tiene su justificación, ya que el hecho que Courtland no entregase el dinero es parte esencial de la trama, por una parte éste se siente responsable de la muerte de su familia por no haberlo hecho, y cuando finalmente llega con el dinero al aeropuerto, hace que Sandra se reconcilie con él.
De Palma tenía razón cuando decía que Geneviève Bujold era el alma de película, la actriz está fantástica y nos hace creíble en todo momento a su personaje. Sólo hay que ver la escena en la que hace el papel de Amy siendo niña, una idea que con otra actriz no habría funcionado, pero los rasgos aniñados de la actriz le permiten lograrlo. Y si bien es cierto que Robertson es un actor bastante estirado, aquí hace un buen papel como el atribulado Courtland.
Todo el relato tiene una aire de ensoñación, por eso es tan apropiada la fotografía de Zsigmond, parece sacada de un cuento de hadas. Y Herrmann por su parte, crea una partitura fantástica que aporta las dosis de romanticismo y tragedia que requiere la historia.
Fascinación es una de la mejores y más olvidadas películas de De Palma, es algo más que un relato de suspense de inspiración Hitchcock, va más allá. Habla sobre la obsesión de una forma increíble, y es de paso una de las historia de amor más trágicas y extrañas que se recuerdan, pero es una gran historia de amor al fin y al cabo, la de un hombre que quería tanto a su mujer que sigue enamorado de ella después de muerta, y la de una hija que odia a su padre hasta que descubre que no es como ella creía al convertirse en su madre. Es una película que despierta la fascinación de cualquier espectador, sólo hay que darle una oportunidad.

CURIOSIDADES
Bernard Herrmann murió antes de que se estrenase la película.
A Alfred Hitchcock no le gustó la película por considerarla demasiado parecida a Vértigo (1958).
Estaba previsto que la canción "Changing Partners" de Patti Page formara parte de la película, pero los derechos eran muy elevados para la producción y no pudieron incluirla.

BIBLIOGRAFÍA
Cinefantastique Magazine (Vol 6 Nº 1)
De Palma (2015)
Figures of Light: Actors and Directors Illuminate the Art of Film Acting (Carole Zucker, 1995)
Brian De Palma por Brian De Palma (Samuel Blumenfeld y Laurent Vachaud, 2001)
A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann (Steven C. Smith, 1991)
ART OF THE CUT with Oscar winner, Paul Hirsch (Provideo Coalition, 13 abr 2019)
A Long Time Ago in a Cutting Room Far, Far Away... (Paul Hirsch, 2020)
Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind, 1998)
The Craft of the Screenwriter: Interviews With Six Celebrated Screenwriters (John Brady, 1981)
The movie brats : how the film generation took over Hollywood (Michael Pye y Lynda Myles, Lynda, 1979)

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Thursday, July 23, 2026

Testigo accidental

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un fiscal trata de llevar ante la justicia a la testigo de un crimen, perpetrado por la mafia, pero son perseguidos por dos asesinos y huirán a bordo de un tren sin posibilidad de escape.

MARGEN ESTRECHO
En 1952, Richard Fleischer dirigía The Narrow Margin, un film noir, que fue el mayor éxito de la RKO de ese año, además de recibir una nominación al Oscar al mejor argumento. Una noche, muchos años después, el director Peter Hyams se encontró con la película en un pase de televisión, y tras verla supo que había dado con el germen para una nueva película. "No pensé que la película fuera genial," contaba el director al The New York Times, "pero pensé que la idea de que la gente estuviera atrapada en un tren era maravillosa. Se remontaba al tipo de películas que ya no se hacen. La idea de un tren es muy misteriosa y romántica." Así decidió realizar un remake, y comenzó a escribir el guion de Testigo accidental (Narrow Margin, 1990).
Fleischer se hizo eco de las declaraciones de Hyams al The New York Times, y escribió una carta al periódico, que fue publicada el 24 de septiembre de 1989, y en la que, entre divertido y molesto, el director de El estrangulador de Boston, se preguntaba como Hyams no podía considerar genial una película que había sido un éxito en su momento, y que se seguía emitiendo en televisión después de 37 años, y remataba con una crítica al exceso presupuestario, cuando su película sólo había costado 188.000 dólares, y el film de Hyams había contado con más de cien veces ese presupuesto.
Lo primero que hizo Hyams fue convencer a Paramount para que se hiciera con los derechos del film de la RKO. Aunque finalmente el proyecto terminaría desarrollándose en Carolco, y siendo distribuida en Estados Unidos por TriStar Pictures. El presupuesto de la película alcanzó los 21 millones de dólares. 
Hyams tuvo que actualizar la historia, porque sin bien en 1952, viajar en tren era algo habitual, pero en los noventa, "¿Quién viaja ya en tren?," se preguntaba el productor Jonathan A. Zimbert en una entrevista al Los Angeles Times. Era necesario que los protagonistas se vieran obligados a subirse al tren, sin posibilidad de otro medio de transporte, y después debía haber una razón que les impidiese bajar de él. Para esto último, la solución fue que el tren debía atravesar una zona remota de la que los protagonistas no pudieran salir fácilmente. Así que sus dos opciones eran México o Canadá. Pronto se dieron cuenta que México no era la mejor opción. "Descubrimos que muchos de los pasajeros son campesinos, algunos de ellos transportan ganado y pollos," explicaba Zimbert al Los Angeles Times. "Nuestros personajes no se hubieran integrado precisamente." Por otra parte, Hyams realizó personalmente un viaje en tren desde las Montañas Rocosas y quedó tan impresionado por los espectaculares paisajes, que decidió situar la historia definitivamente en Canadá.
Además de escribir y dirigir, Hyams se encargaría también de las labores de fotografía, algo que se convirtió en una costumbre suya desde 2010: Odisea dos (1984).

REPARTO
Gene Hackman era la primera opción para el papel del fiscal del distrito Robert Caulfield, Hyams y él habían barajado durante años trabajar juntos, y Testigo accidental fue la película que por fin les reunió. "Me gustó el guion de inmediato," afirmaba el actor al The New York Times. Se dio la casualidad que tras leer el guion, Hackman pidió tener una reunión con Hyams, pero antes de que ésta tuviera lugar, ambos se encontraron en un campo de practicas de golf por pura casualidad, y mientras lanzaban unas bolas, tuvieron una improvisada primera reunión sobre la película.
Hyams quiso contar con Anne Archer para el papel de la testigo de asesinato Carol Hunnicut. "Cuando Peter dijo que el guion estaba en camino," contaba la actriz al The New York Times, "me emocioné mucho porque soy fan de Gene Hackman." Archer, quien acababa de abandonar la película Orquídea salvaje (1989), estaba disponible y aceptó el papel. 
James Sikking, popular por la serie Canción triste de Hill Street (1981-87), se hizo con el papel del asesino a sueldo Nelson. Ésta fue su cuarta colaboración con Hyams. El actor aceptó trabajar de nuevo a las órdenes del director porque, "la gente es libre de hacer sugerencias; es un buen ambiente," según confesaba al The New York Times.
El resto del reparto lo formaron J.T. Walsh (como Michael Tarlow, la víctima de asesinato que presencia Carol Hunnicut), Harris Yulin (en la piel del mafioso Leo Watts), M. Emmet Walsh (en el papel de Dominick Benti, compañero de Robert Caulfield), Susan Hogan (interpretando a Kathryn Weller, una pasajera del tren), Nigel Bennett (dando vida al villano Jack Wootton) y J.A. Preston (como el fiscal Martin Larner).

RODAJE
El rodaje comenzó el 12 de junio de 1989, y terminó en octubre del mismo año. Se rodó principalmente en las Montañas Rocosas canadienses, y en la ciudad de Vancouver.
Para hacer posible la película era necesaria una estación, vías libres durante tres meses, y lo más importante, un tren de pasajeros. Se construyó para la ocasión la vieja estación de "Lac Des Arcs", donde Hackman y Archer se suben al tren. La vías utilizadas pertenecían a la "British Columbia Railway". Pero conseguir el tren fue una tarea bastante más complicada.
Contactaron con "VIA Rail" (el ferrocarril transcontinental de Canadá), pero tenían todos los trenes ocupados y no podían dejarles ninguno para alquilarlo. Así que no les quedó más remedio que ensamblar un tren mediante diferentes fuentes. "Finalmente encontramos a un tipo en Denver que tenía todos estos vagones de tren con los que no podía hacer nada," contaba Hyams al The New York Times"Y un doctor que también tenía algunos vagones privados." Así el primero les alquiló cinco vagones de pasajeros, dos vagones Vista Dome (con vistas panorámicas) y un vagón restaurante. Tuvieron que llevar estos vagones a Kansas City en camiones, donde durante tres semanas se modificaron para ajustarlos a los estándares ferroviarios de 1989. Y el médico, un fan de los trenes de Texas, les alquiló un coche cama. El resto del tren lo consiguieron de la "British Columbia Railway" que les cedió una locomotora y una unidad B. Y "VIA Rail" les proporcionó un vagón de equipajes. Tras llevarlos a Vancouver, y pintarlos de los colores de "VIA Rail" (amarillo y azul), el tren estaba listo para iniciar su viaje.
Los interiores del tren se construyeron en un almacén de Vancouver, con paredes desmontables, y sobre una plataforma que descansaba sobre cámaras de aire, y que permitía simular el balanceo del tren. 
La cabaña donde se oculta Hunnicut, se construyó específicamente para la película en Grouse Mountain (Columbia Británica). Hyams decidió el lugar donde el diseñador de producción Joel Schiller debía edificarla, cuando todo estaba cubierto de nieve, y una vez ésta se derritió, descubrieron que el lugar era un basurero, así que tuvieron que limpiarlo todo antes de construir la cabaña.
Uno de los momentos más recordados de la película, es la persecución a través de las montañas entre el todoterreno y el helicóptero. Debido a las condiciones climatologías de Canadá, necesitaron de un mes y medio para poder rodarla.
Hackman aportó cosas propias a su personaje, por ejemplo, en la escena en la que el personaje de Nelson (James Sikking) trata de sobornarle, el actor añadió humor a su reacción, como no tomándoselo en serio, lo que le dio vitalidad y diversión a la escena. Además fue idea suya que su personaje llevase gafas, algo que de entrada a Hyams no le parecía buena idea, pero después éste se dio cuenta de que el actor tenía razón, ya que le hacia más vulnerable. Para el director fue un placer trabajar con Hackman.
Hackman y Archer hicieron varias de sus escenas de riesgo. Una de las razones por las que la actriz aceptó participar en la película, fue que le garantizaron que no tendría que hacer ninguna escena de riesgo, algo que una vez iniciado el rodaje resultó no ser cierto. Hyams le dijo que necesitaba algunas tomas suyas en el exterior del tren durante el clímax, para que el público la viera realmente allí. Cuando la actriz vio que Hackman hacia sus propias escenas de riesgo, se vio obligada a hacerlas. Lo divertido es que después ella se enteró que Hackman les había dicho a todos que se había lanzado a hacer sus acrobacias porque vio que ella estaba dispuesta a hacerlas.
Para seguridad de los actores, estaban sujetos por cables a los tobillos, y para los momentos más peligrosos se utilizaron dobles. Aún así Archer reconocía a la periodista Bobbie Wygant que, "fue terriblemente aterrador y nada divertido, me quejé todo el tiempo." Toda la secuencia sobre el tren se rodó durante tres semanas, y sólo podían hacerlo en tramos de dos horas debido al paso de otros trenes.
La película llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 21 de septiembre de 1990, en medio de tibias críticas y con un resultado en la taquilla poco alentador, ya que tan sólo recaudó 10.873.237 de dólares en territorio norteamericano.
"El éxito limitado de Testigo accidental con Anne Archer fue una decepción," contaba Hackman a The Okhlahoman. "No tuvo mucho éxito, por la razón que sea. No cuajó."

VALORACIÓN
Testigo accidental es un entretenidísimo thriller suspense, con unas adecuadas dosis de acción, rodado de forma exquisita y dotado de una gran atmósfera.
Es esa mezcla entre clásico relato a lo Hitchcock y película de acción de los ochenta, lo que la hace tan atractiva. Comienza con unos sugerentes títulos de crédito (obra de R/Greenber Associates, Inc.), que ya nos introducen en el tono de la película. Y después se intercalan set pieces de suspense que atrapan nuestro interés, con otras de acción que hacen la experiencia todavía más amena.
Es todo un acierto el situar la película en un tren, ¿qué mejor lugar para un relato de suspense? No era la primera película en hacerlo, además del film original de Fleischer, tenemos otras como Alarma en el expreso (1938), Asesinato en el Orient Express (1974), o El puente de Casandra (1976), que demuestran que sobre las vías se construyen grandes historias de este género. Hyams le saca todo el partido posible a la localización, para realizar un thriller modélico. Y es que la limitación del espacio, sumando a la de tiempo (los acontecimientos suceden en aproximadamente 24 horas), hace que aumente la tensión de la historia.
Puede que Testigo accidental sea el mejor trabajo de dirección de Hyams, no sólo le imprime un buen ritmo a la película y mantiene siempre la tensión (ayudado por la atmosférica banda sonora de Bruce Broughton), además rueda con brío las escenas de acción (la secuencia de la cabaña y la persecución posterior son modélicas), y condensa toda la historia en unos ajustadísimos 97 minutos de duración. Y rueda algunas escenas de una forma muy elegante, siempre apoyado en su excelente fotografía, como la cita a ciegas de Hunnicut. Y hay planos excelentes, como ese plano general que se va abriendo para revelarnos que Hackman y Archer se encuentran colgados en el exterior de uno de los vagones. O ese otro con Archer escondida detrás de la puerta, mientras el asesino revisa si hay alguien en la habitación, y donde el rostro de la actriz se revela entre las sombras.
El guion está lleno de buenas ideas que lo convierten en un thriller de lo más entretenido, como el momento en que Wootton mira en el baño de mujeres tratando de dar con Hunnicut, pero ella se encuentra escondida en el baño de hombres. Caulfield viéndose obligado a ocultarse en la cama donde duerme un pasajero, para esquivar a los asesinos. Y otro de los momentos que más me gustan, es la emboscada nocturna con los falsos policías de Canadá, que esperan a Caulfield en una estación. Y también está muy bien llevada la revelación de la identidad del hombre obeso, está construido de tal forma que sospechamos que se trata de un secuaz de lo villanos, para terminar descubriendo que se trata de un policía. Y lo mismo sucede con el personaje de Kathryn Weller, quien creemos que sólo trata de ligar con Hackman, para que en un giro muy apropiado, éste crea que la han confundido con la testigo a la que tienen que matar, para revelarse en otro giro posterior, que es realmente una asesina.
Gran parte del mérito de la película funcione se debe a la presencia del gran Gene Hackman, que le aporta al personaje las dosis de carisma que necesita. Su incorruptible fiscal del distrito se pasa toda la película desarmado, y debe utilizar su ingenio, para mantener viva a la testigo y a él mismo, de esa forma, el personaje se va desarrollando durante esas escenas de acción y suspense. Caulfield queda perfectamente retratado en una conversación, la que mantiene con Nelson, con éste tratando de comprarle sin conseguirlo (una de las mejores escenas de la película, por no decir la mejor), y en la que sabemos que nadie puede hacerle cambiar sus principios. 
Anne Archer presta todo su saber hacer al personaje de Hunnicut, una mujer que teme hacer lo correcto, y que todo el trayecto en tren es un viaje hacia el descubrimiento para hacer lo correcto. Su personaje sirve para hacernos pensar en el poder de las decisiones, cuando el abogado la invita a subir a su habitación, se lo piensa dos veces, al final escoge subir y eso cambia su vida para siempre. Aunque se hubiera agradecido que su personaje estuviera un poco más desarrollado. 
Y no me quiero olvidar de M. Emmet Walsh, quien resulta bastante memorable como un policía mascachicles y buscavidas, pese a lo breve de su participación.
Otro de los aciertos de la película, es que no hay interés amoroso entre los dos protagonistas, lo que hace avanzar la historia, sin que se resienta por caer en el cliché de que surja algo entre ambos.
Y no faltan los momentos de humor, para aligerar la tensión, como la conversación que tiene Hackman con el niño que le presta una pistola de juguete.
Le encuentro algún defecto, como la escena en la que Hackman se desplaza al vagón restaurante para vigilar a los asesinos, me parece un poco forzada, Hyams la usa para introducir el personaje de Kathryn, pero el fiscal puede poner en peligro a su protegida con ello, aunque entendemos que trata de tener localizados a los villanos. Y la única escena de la película que no me gusta es la conversación entre Caulfield y Hunnicut, cuando el primero le hace chantaje emocional hablándole de los dos hombres que murieron por tratar de llevarla a casa, en un claro intento de conseguir que se sienta culpable y hacerla testificar, pero resulta demasiado obvio y manipulador.
Y cuando se la compara con el film de Richard Fleischer, sale victoriosa, por poco, eso sí. Por ejemplo, en el film de 1952, se produce un intercambio de identidades entre la testigo y la mujer que se encuentran en el tren, que no resulta demasiado creíble. Mientras que en el film de Hyams, se produce sólo un giro con la mujer que el protagonista se topa en el tren, quien al final resulta ser una asesina, algo que a mi parecer funciona mejor. Además el momento en el que los asesinos confunden a la otra mujer con la testigo, está mejor resuelto en el film de Hyams. Aunque hay que reconocer que el personaje de la testigo que interpreta Marie Windsor, es más interesante que la de Anne Archer. Por otro lado, la película de Fleischer no transmite tan bien la tensión de la situación como el remake, donde sentimos que los protagonistas están en una situación límite, a un paso de la muerte. 
Testigo accidental es uno de los thrillers de suspense más infravalorados de los noventa, cuando se trata de un entretenimiento de lo más eficaz. Hyams no decepciona y nos atrapa en este tren imparable hasta el final del trayecto, y lo mejor es que no queremos bajarnos en ningún momento. A los que nunca se hayan subido a él, les recomiendo que se hagan con un billete, creo que el viaje merecerá la pena.

CURIOSIDADES
Se utilizó metraje de la persecución con el helicóptero en la película En poder del mal (2001), protagonizada por Treat Williams. La cual también incluía escenas de Máximo riesgo (1993) y Memoria letal (1996).
Durante la huida del jeep montaña abajo, se produce uno de los errores de racord más obvios que haya dado el cine, el cristal del vehículo aparece roto o intacto de unos planos a otros, a lo largo de toda la secuencia. 
El personaje interpretado por Gene Hackman se llama Robert Caulfield, que era el mismo nombre del personaje que interpretaba Elliott Gould en Capricornio Uno (1977), otra película de Hyams. El nombre corresponde a un antiguo jefe del director.
En Distracción fatal (1993) se parodia a esta película.
La locomotora del tren es una SD40-2 diésel.
Primero de los dos remakes que Hyams hizo de películas de la RKO, la otra es Más allá de la duda (2009).

BIBLIOGRAFÍA
At the Movies (The New York Times, 9 jun 1989)
'Narrow Margin' Finds Its Route (The New York Times, 10 sep 1989)
'Narrow Margin'; Plot Twists (The New York Times, 24 sep 1989)
Actors, Not Intrigue are Main Attractions (Sun Sentinel, 21 sep 1990)
All Aboard! (Again) (Los Angeles Times, 16 sep 1990)
Gene Hackman: The Portrayal as Portraiture (Los Angeles Times, 2 oct 1990)
Gene Hackman Not Ready to Retire (The Okhlahoman, 3 mar 1991)
Narrow Margin (Variety, 31 dic 1989)
Gene Hackman: He Blazes a Hollywood Trail So Hot That He Has to Cool It (Deseret, 30 oct 1990)
An Interview with Peter Hyams (Money Into Light, 2016)
No guns to shoot Hackman's happy in his new role (The Gazette, 11 jun 1989)
Train Movies (Railserve)
Gene Hackman (Michael Munn, 1997)

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Sunday, June 28, 2026

Robin Hood: Príncipe de los ladrones

"¡Anular la Navidad!"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tras su regreso a Inglaterra, Robin de Locksley, descubre que el Sheriff de Nottingham ha sembrado la tiranía en su hogar, razón por la que decidirá enfrentarse a él, y ayudar a los más desamparados. 

DOS KEVINS Y TRES ROBIN HOODS
El personaje de Robin Hood se ha llevado al cine en numerosas ocasiones, siendo las más populares representaciones del héroe de Sherwood, las protagonizadas por Douglas Fairbanks en Robin de los bosques (1922), Errol Flynn en Robin de los bosques (1938), Sean Connery en Robin y Marian (1976), y la versión animada de Disney con Robin Hood (1973).
Al guionista y productor Pen Densham (Llamaradas), se le ocurrió actualizar el personaje de Robin Hood a los tiempos modernos, en una película que definió como "Robin Hood a la En busca del arca perdida", así nació Robin Hood: Príncipe de los ladrones (Robin Hood: Prince of Thieves, 1991). "Decidimos que queríamos reinventar la leyenda," contaba el productor y coguionista John Watson a la revista Starlog, "para explicar cómo Robin Hood se convirtió en Robin Hood, y para hacerlo, se nos ocurrieron algunos giros en el origen." La idea de Densham era convertir a Robin en un niño rico arrogante, al que sus vivencias durante las cruzadas hicieran cambiar su forma de pensar. Además se le ocurrió introducir el personaje de un árabe inteligente, que acompañase a Robin, y que ambos aprendieran el uno del otro.
Densham y sus socios de producción Watson (británico) y Richard Lewis (norteamericano), que formaban Trilogy Entertainment Group, presentaron el proyecto a tres estudios y en todos lo rechazaron, ya que las películas históricas no estaban de moda en aquel momento.
Watson animó a Densham igualmente a escribir el guion. A principios de 1989, comenzaron a darle forma, y en agosto de ese año, Densham había convertido su concepto en un borrador de 92 páginas, posteriormente él y Watson, lo convertirían en un guion cinematográfico. 
Este guion llegó hasta Morgan Creek, y el entusiasmo que despertó en la productora fue tal, que al día siguiente de recibirlo, lo compraron por 1,2 millones de dólares, el 14 de febrero de 1990. La película sería distribuida en los Estados Unidos por Warner Bros.
Las cosas avanzaron con la misma rapidez para dar luz verde al proyecto, ya que Twentieth Century Fox y Tri-Star Pictures tenían planeado lanzar sus propias películas sobre el héroe de Sherwood (por cierto las tres se las ofrecieron a Kevin Costner). Fox tenía previsto realizar "The Adventures of Robin Hood" con John McTiernan tras las cámaras y con Mel Gibson dando vida Robin Hood. Y Tri-Star Pictures quería realizar su propia versión bajo la dirección de Edward Zwick (El último samurái). Morgan Creek envío de forma express a Watson a Inglaterra, para que comenzara a buscar localizaciones y reuniese un equipo, en ese momento no había actor protagonista ni director asignados, pero sí el diseñador de producción y otros diez jefes de departamento.
Fijaron el 3 de septiembre de 1990, como fecha límite para comenzar el rodaje (era la forma de garantizar que los árboles de los bosques ingleses tuvieran hojas), y estrenar la película antes que sus competidores, además de esa forma evitarían el invierno inglés. En ese momento aún no habían encontrado a los actores que darían vida a Marian y al Sheriff de Nottingham.
Finalmente las otras películas de Robin Hood, quedaron prácticamente en nada. "The Adventures of Robin Hood" pasó a llamarse Robin Hood: El magnífico (1991), McTiernan cedió la silla de director a John Irvin (aunque se quedó en el proyecto como productor ejecutivo), Gibson terminó rechazando el papel de Robin, el cual recayó en Patrick Bergin, y la producción se convirtió en una película para televisión para el mercado norteamericano, y sólo se estrenaría en cines en el mercado europeo. Y el proyecto de Tri-Star Pictures nunca se llegó a materializar, después de entrar en un sinfín de reescrituras de guion.
Densham y Watson eran fans de ¿Dónde dices que vas? (1985), dirigida por Kevin Reynolds, y le enviaron al director un borrador del guion. Pero en aquel momento, Reynolds se encontraba trabajando en un proyecto para Universal, pero una vez éste no llegó a buen puerto, a los dos días llamó a Watson para decirle que estaba interesado en Robin Hood: Príncipe de los ladrones, y así se convirtió en su director. Reynolds no era precisamente admirador de Robin Hood. "Para ser sincero, nunca fui un gran fan de Robin Hood," afirmaba Reynolds a Entertainment Weekly"Pero me gustaba la historia y la época. Pensé que sería interesante hacer una película de acción medieval." En aquel momento, Reynolds sólo había realizado las estupendas ¿Dónde dices que vas? y La bestia de la guerra (1988), ambas grandes fracasos de taquilla, y una de las razones de que le contrataran para una superproducción de las dimensiones de Robin Hood: Príncipe de los ladrones, se debía a su amistad con Kevin Costner. El director le había dado el papel protagonista de ¿Dónde dices que vas?, y después Costner le encargó a Reynolds que filmase la famosa secuencia de la caza de búfalos de Bailando con lobos (1990). Costner era el deseado para dar vida a Robin Hood, y el que Reynolds fuese el director fue crucial para que la estrella aceptase participar en la película. Cuando se sumó al proyecto, Reynolds sólo tenía por delante 10 semanas de preproducción, antes del inicio del rodaje, una locura. 
Las prisas por poner en marcha la producción provocaron que Reynolds y Costner no se pusieran de acuerdo sobre el acento que debía tener el actor. Costner, que era norteamericano, quería sonar inglés, pero el director opinaba que eso podría distraer al público, y era mejor que usase su acento normal. Los productores terminaron despidiendo a su profesor de dialecto inglés a mitad de rodaje. Al final el acento inglés del actor va y viene a lo largo de la película (algo en lo que se cebaría la crítica).
Con Costner a bordo, el actor pidió algunas reescrituras, que realizó Densham.
Reynolds no estaba contento con el guion, y también realizó reescrituras. Al respecto el director declaró a Entertainment Weekly que: "lo que no quería hacer era Indiana Jones. Eso ya se ha hecho." Y transformó al unidimensional Sheriff de Nottingham original, en un personaje más jugoso. "Mientras lo leía, algo no encajaba, no era suficiente," explicaba el director en el podcast Indie Film Hustle. "Y al empezar a explorar los personajes, buscando algo que me emocionara, me di cuenta de que no quería tomarme las cosas demasiado en serio, y en consecuencia, el sheriff evolucionó como lo hizo. Y fue genial, porque cuando conocí a Alan Rickman, ambos coincidimos: él no quería interpretarlo como el típico villano con bigote. Quería hacer algo diferente y conectamos completamente en ese sentido. Y creo que Alan fue uno de los factores que hizo que la película funcionara, y eso fue muy divertido." Al parecer Costner estaba preocupado porque el nuevo guion potenciara al villano en detrimento de su personaje (algo que terminó ocurriendo).

REPARTO
Cuando le ofrecieron el papel de Robin Hood a Kevin Costner, lo rechazó, pero cuando Reynolds le llamó para informarle que le habían contratado como director, el actor cambió de opinión. Costner se sumó al rodaje, tres días antes del comienzo del mismo. Esto se debió a que se retrasó con los últimos retoques a Bailando con lobos. El actor se embolsó un sueldo de 7.500.000 de dólares.
Morgan Freeman fue el escogido para dar vida a Azeem, compañero de Robin. El actor de carácter explicaba su participación en una película de aventuras como Robin Hood: Príncipe de los ladrones"Todo actor quiere hacer una buena película de acción, o dos o tres," contaba Freeman a la revista Starlog"y trabajar con Kevin fue una oportunidad. Admiro todo lo que lo he visto hacer. Todo, no lo he visto hacer nada que no me gustara. Y Azeem es un papel interesante."
Le ofrecieron el papel del villano Sheriff de Nottingham a Richard E. Grant, pero terminó rechazándolo debido a los retrasos en el rodaje de El gran halcón (1991). El actor contaba que le ofrecieron el papel tras ser rechazado por John Malkovich y John Cleese. El papel recayó finalmente en Alan Rickman. Inicialmente el actor pensó: "¿Robin Hood otra vez?". Además creía que lo estaban encasillando en dar vida a villanos. Pero para conseguir que participara en la película, llegaron a un acuerdo con él, por el cual podría improvisar sus frases, pero debía decir también las frases que estaban en el guion. La comediante Ruby Wax le ayudó a escribirlas.
Robin Wright fue la escogida para dar vida a Marian, pero anunció que estaba embarazada en el último momento, y tuvieron que buscar un reemplazo a toda prisa. El reemplazo estaba muy cerca, Mary Elizabeth Mastrantonio ya se encontraba en Londres trabajando en un capítulo de la serie  Performance (1990-98), y aceptó ser el interés amoroso de Robin Hood. "Cuando leí el guion," explicaba la actriz a la revista Starlog, "me gustó la actitud de Marian, si digo su agresividad, es gracioso porque siempre interpreto personajes agresivos, pero me gustó lo que decía sobre la época."
Michael Wincott fue contratado para dar vida a Guy de Gisborne. En la primera semana de rodaje aún no habían contratado a Alan Rickman, y los productores recibieron una llamada de los estudios para que le dieran a Wincott el papel del Sheriff de Nottingham, pero los productores prefirieron mantenerlo como Guy, y apostar por Rickman como el Sheriff.
El papel de Will Scarlett recayó en Christian Slater. "Se incluyeron varias cosas en el guion después de que me eligieran," contaba el actor en el libro Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book. "Por ejemplo, el hecho de que Robin Hood me arruinó la vida cuando era más joven. Su padre salió con mi madre y yo fui el resultado".
Nick Brimble, tras realizar una audición, conoció a Reynolds y los productores, quienes le querían para el papel de Little John, pero Brimble prefería el papel de Guy de Gisbourne. Pese a la insistencia del actor de que le dieran ese papel, al final se llevó el de Little John.
Micheal McShane hizo una mala audición para el papel del Fraile Tuck, pero tiempo después, Reynolds le dio otra oportunidad, y esta vez el actor clavó la prueba, y se hizo con el papel.
Según confesaba la actriz Geraldine McEwan, en cuanto leyó el guion supo que el personaje de Mortianna era para ella.
El estudio quería que John Cleese diera vida a Ricardo Corazón de León, en un cameo al final de la película. Pero Densham no quería que el Monthy Phyton interpretara ese papel, el cual se vería como una broma. Tan claro lo tenía, que habló con el agente de Sean Connery para tratar de que el escocés hiciera el cameo. Debía ser un papel sin acreditar, para no tener al público esperando toda la película hasta que apareciese en pantalla. Y su escena se rodaría en tan solo un día. El agente de Connery aceptó a cambio de 1 millón de dólares, pero Densham le aclaró que se habían salido del presupuesto y no podían pagarle semejante cantidad de dinero. Al final acordaron donar 250.000 dólares a un hospital de Escocia.
El resto del reparto lo formaron Brian Blessed (en el papel de Lord Locksley, padre de Robin) y Soo Drouet (en la piel de Fanny, mujer de Little John).

RODAJE
Con un presupuesto de 50 millones de dólares, el rodaje de la película comenzó el 6 de septiembre de 1990, y se prolongó hasta enero de 1991.
Rodaron por toda Inglaterra. El Alnwick Castle (en Alnwick) sirvió como hogar de Marian. En las Aysgarth Falls (en North Yorkshire) filmaron la pelea entre Robin y Little John. También utilizaron el Muro de Adriano para el enfrentamiento entre Robin y Guy de Gisbourne. Los acantilados de Seven Sisters (Eastbourne) mostraron el regreso de Robin a Inglaterra. New Forest y Burnham Beeches (Buckinghamshire) dieron vida al bosque de Sherwood. El castillo de Nottingham, no se utilizó en la película, escogieron el de Carcasona (Francia), en el que rodaron en exteriores durante dos días. Construyeron el resto del castillo en los Shepperton Studios. El otro gran decorado de la película fue el campamento de Robin, que fue edificado en el bosque de Burnham Beeches, con casas construidas en los árboles a una altura de entre 9 y 12 metros. 
Cuando empezaron el rodaje no habían contratado a Rickman (tardaron una semana), y Costner se retrasó debido a que estaba trabajando en Bailando con lobos. De modo que tuvieron que buscar escenas donde no aparecieran sus personajes para poder rodar algo en el ínterin.
La producción se movió con tal rapidez, que Costner, Freeman y Slater sólo tuvieron una única lectura de guion.
Aunque empezaron a rodar en septiembre para evitar el invierno inglés, cuando el rodaje llegó a finales de año, sólo disponían de seis horas de luz utilizables al día. Y como buen clima inglés, las lluvias eran algo constante. Para mantener un buen ritmo de rodaje, siempre había dos o más unidades rodando al mismo tiempo.
El diseñador de producción John Graysmark (Gorilas en la niebla), con su equipo crearon 600 dibujos, que los escenógrafos y artesanos utilizaron de guía para la construcción de espadas y escudos. Graysmark hizo los deberes, y escogió sólo animales que existieran en la Inglaterra del siglo XII, para ser rigurosos con los tiempos que representaban.
Crearon diferentes tipos de flechas, con distintos materiales. Las flechas de goma se usaban para disparar a multitudes. Las de fibra de vidrio se utilizaban para emerger del suelo para efectos especiales. Y crearon flechas reales con madera de abedul, pluma de ganso blanco y punta de acero.
A dos semanas de comenzar el rodaje, Reynolds se reunió con el diseñador de vestuario contratado, y éste le mostró la ropa que portarían los actores, que eran básicamente mallas verdes y similares, el director quedó tan horrorizado que lo despidió, y contrató a John Bloomfield (Waterworld), quien tuvo que crear todo el vestuario en menos de dos semanas. Bloomfield contó con un equipo de 50 personas, quienes crearon 1.000 trajes diferentes para la película. Después utilizaron ralladores de queso y cepillos de alambre, para envejecer la ropa.
Cuando rodaron las escenas en el bosque en Burnham Beeches, a sólo 16 kilómetros del aeropuerto de Heathrow (Londres), tuvieron problemas cuando desviaron los aviones que iban al aeropuerto, debido al mal tiempo, y no paraban de sobrevolar el set y arruinaban toma tras toma.
Costner y Brimble rodaron su pelea de la cascada en Aysgarth Falls (North Yorkshire), durante cuatro días del mes de noviembre de 1990. Noviembre e Inglaterra significan frío, como el que sufrieron en sus carnes ambos actores. No les permitieron utilizar neopreno debajo de la ropa porque limitaría sus movimientos. Para la hora de comer, se quitaban la ropa mojada, y se calentaban al lado de una fogata, para una vez terminaba la comida, volver a enfundarse su vestuario mojado.
Cuando rodaron la escena en la que tiran de su carro al fraile Tuck, Michael McShane decidió improvisar, y en la primera toma, le dio un golpe en los testículos a Costner cuando le ofrecía la mano para ayudarle a levantarse (no le golpeó realmente). Según McShane, esto gustó a Reynolds y a los actores, pero no a Costner, así que el fraile terminó mordiéndole la pierna.
Según McShane, Coster asumió la labor de director de segunda unidad, y filmó reacciones durante la escena de la batalla.
Reclutaron para la película a 80 especialistas, escogidos por el coordinador de especialistas Paul Weston.
Costner insistía en realizar personalmente muchas de sus escenas de riesgo, como la pelea con Little John en las cascadas. Se volvió muy bueno con el arco. Al poco de comenzar el rodaje, Reynolds le retó a que acertara a un conejo disecado que colgaba de una cabaña, el cual estaba a unos 27 metros, sin inmutarse, Costner dio en el blanco a esa distancia. 
Simon Crane se convirtió en el doble de Costner para las escenas más peligrosas. Uno de sus mayores retos fue filmar la escenas del campamento en llamas, en la que Robin debe balancearse en una cuerda hasta una cabaña. Primero tuvo que saltar desde una cabaña a la cuerda que se encontraba a aproximadamente a 3,5 metros. Además el especialista se encontraba a una altura de 18 metros y la cuerda estaba ardiendo. Debajo tenía una bolsa de aire para frenar su posible caída. Algo que sucedió durante una de las tomas, las manos le resbalaron en la cuerda, y cayó sobre la bolsa de aire, pero no sufrió ningún daño. Costner rodó algunos planos personalmente, llevando un arnés para su seguridad. La otra gran secuencia en la que se vio envuelto Crane, es aquella en la que Robin salta desde lo alto del castillo utilizando una pancarta como cuerda y entra por una ventana. La escena se rodó en dos partes, primero en el castillo de Carcasona rodaron el momento del salto, y usaron una colchoneta en la pared para frenar el impacto de Crane contra ella, algo que tuvo que repetir en varias ocasiones; y la segunda parte, la de Robin entrando por una ventana, se filmó en un decorado en Shepperton Studios, con una ventana de vidrio de caramelo, en lugar de ser de auténtico vidrio.
Contaron con el experto en tiro con arco Gabe Cronnelly, quien se encargó de realizar las escenas de tiro que exigían una gran precisión. Su mayor reto en la película fue acertar a la soga del verdugo, cuando el hijo de Little John es ahorcado. Cronnelly utilizó para ello un arco moderno, y acertó a la cuerda a una distancia de unos siete u ocho metros, lo hizo en dos tomas, y en ambas dio en el blanco.
Convertir a Geraldine McEwan en Mortianna requería de sesiones de maquillaje de dos horas, las cuales se iniciaban a las 7 de la mañana.
Inicialmente la escena del parto por cesárea de la mujer Little John fue cortada del montaje final, pero Densham deseaba mantenerla. Para un pase de prueba para los jefes del estudio y financieros, Densham pidió que le permitieran incluirla. Después de ver la película con esa escena decidieron incluirla, ya que otra película de Warner, Doc Hollywood (1991) tenía una escena de un parto y había gustado al público, sólo por esa sencilla razón, la escena terminó en la película.
Se hizo un pase de prueba de la película en Sacramento, en abril de 1991, y tuvo una gran puntuación, con una aprobación del 92%. En las dos proyecciones de prueba que hicieron, la película obtuvo los mejores resultados de público que cualquier otra película en la historia de Warner. Cuando le preguntaron al público cual era su personaje favorito, salió victorioso el sheriff de Rickman, en lugar del Robin Hood de Costner. Esta situación no gustaba a los ejecutivos, ya que el protagonista de Campo de sueños era el reclamo principal de la película, y querían que destacara, por lo que exigieron potenciar su presencia. Esto provocó un encontronazo entre Reynolds y los productores. El director ya había hecho cambios antes de ese pase para reforzar el personaje de Robin Hood, y se negaba a realizar más, considerando que la película estaba bien como estaba (y además había obtenido una puntuaciones de público fantásticas). Si la película funcionaba, ¿para que cambiarla? No parecía necesario, pero según un artículo de Entertainment Weekly, había otras razones detrás de estos cambios, una lucha de poder entre Costner, Warner y Morgan Creek para apuntarse el gran éxito que la película iba a ser, por ejemplo, Costner quería recuperar ciertas frases y planos suyos que se habían eliminado. Aprovechando la ausencia del director, que tuvo que viajar a Londres para supervisar el doblaje final de los diálogos, los productores realizaron un nuevo montaje de la película, sin contar con el editor de Reynolds, Peter Boyle (Las horas), y utilizaron su propio equipo. Cuando el director regresó, no le gustó nada esta versión de la película, y llegado a ese punto, abandonó la producción (dejando de lado el montaje, la música y la mezcla de sonido). Reynolds se marchó de una reunión el 12 de abril de 1991, para no volver jamás. Peter Boyle y su equipo le dijeron al estudio que si Reynolds se iba, ellos renunciarían, como consecuencia, cuando el director se marchó, todo el equipo de edición se marchó de la producción, y cuando volvieron para buscar sus cosas, descubrieron que habían cambiado las cerraduras de la sala de edición. El excelente montador Stuart Baird (Superman) se encargó de coordinar todo el montaje, algo que ya había hecho en otras producciones de Warner como Tango y Cash (1989) y Demolition Man (1993). El nuevo montaje de la película disgustó a Boyle. "Me horrorizó bastante parte del montaje," explicaba el editor a Leftlion. "Era muy crudo." Todo esto sucedió sólo unas semanas antes del estreno. "A veces llegas a un punto en el que dices: 'No voy a seguir más. Creo que ya he cedido bastante'. Así que he pasado a otras cosas," se justificaba el director ante Entertainment Weekly. A Reynolds le presentaron una nueva versión de la película el 25 de abril, que disgustó al director (se perdía una subtrama en la que se descubría que la bruja era la madre del Sheriff de Nottingham). Costner estaba enfrascado en el rodaje de JFK: Caso abierto (1991) y se mantuvo al margen de este rifirrafe. Reynolds consideró que su amigo no le había apoyado, lo que provocó una herida en su relación (una amistad que tendría otras peleas y reconciliaciones en años posteriores).
Warner presentó la película ante la prensa, a finales de mayo de 1991, en Nueva Orleans, donde Costner se encontraba rodando JFK: Caso abierto.
Michael Kamen (Jungla de cristal) fue contratado para componer la música de la película. Para algunos temas llegó a contar con hasta 110 músicos.
Bryan Adams compuso "(Everything I Do) I Do It For You" para la película, el mayor éxito de su carrera, en tan solo 45 minutos. La canción estuvo en lo más alto del "Billboard Hot 100" durante 7 semanas, y además durante 17 semanas consecutivas fue el single más vendido, según la lista de "Hot 100 Singles Sales" de la Billboard Magazine. Básicamente fue la canción de 1991.
Inicialmente estaba previsto que la película se estrenara en mayo, pero finalmente lo hizo el 14 de junio 1991 en los Estados Unidos, y fue un enorme éxito de taquilla, recaudando 165.493.908 de dólares (segunda película más taquillera en territorio nacional). Y su recaudación final a nivel mundial fue de unos increíbles 390.493.908 de dólares (segunda película más taquillera del año, aunque los sucesivos reestrenos de La bella y la bestia le arrebatarían el puesto).
"(Everything I Do) I Do It for You" fue nominada al Oscar en la categoría de mejor canción (Michael Kamen, Bryan Adams y Mutt Lange). Fue la única nominación que obtuvo la película.

VERSIÓN EXTENDIDA
La versión estrenada en cines tiene una duración de 143 minutos, pero posteriormente se realizaría una versión extendida de 155 minutos. Los principales cambios son los siguientes: 
1. Se desarrollan más los personajes del Sheriff de Nottingham y Mortianna, mostrando como ella lo espía a través de un agujero en la pared. La bruja le revela que es su madre, y que intercambió su bebe por otro para conseguir que alguien de su descendencia llegase al trono.
2. Durante la escena en la que Robin y Azeem roban un carruaje, donde se atrincheran varios soldados, el segundo suelta los caballos y el carruaje termina cayendo a un lago.
3. Se incluye una escena en la que el Sheriff entrega a los barones bolsas con dinero, a modo de soborno, y les explica su plan de llegar al trono. Después les presenta a un enorme celta que le ayudará en sus planes.
4. La escena en la que Will Scarlett, estando capturado, se ofrece a matar a Robin, es más larga, con el Sheriff hablando con los prisioneros.

VALORACIÓN
Siempre he tenido una predilección especial por esta película, recuerdo verla en su estreno en cines, y disfrutar como un enano. Me parece el ejemplo perfecto de como actualizar un héroe clásico a un nuevo público, y como rodar una película de aventuras.
Algunas de las novedades que presenta sobre el mito de Robin Hood, enriquecen al personaje y a la historia, como la inclusión del personaje de Azeem, o que Robin, un niño rico malcriado, cambie tras luchar en las cruzadas, y en su regreso a casa, descubra que todo su mundo a cambiado, tanto como lo ha hecho él.
La inclusión de elementos fantásticos, contra todo pronóstico encajan bien, la incorporación del personaje de la bruja Mortianna, hace más interesante a la película y al personaje del Sheriff de Nottingham.
Lo que más me gusta de la película, además de actualizar correctamente el personaje a los noventa, es como está rodada, su estilo sucio y enérgico me parece que van por delante de lo que se hacía por aquel entonces en cine, no trata de imitar el estilo de, por ejemplo, Indiana Jones, Reynolds filma la película cámara en mano, dotándola de un realismo que nos hace más creíbles sus escenas de acción y su ambientación, y le da una gran fuerza a la historia.
Reynolds es un director infravalorado, que debería haber llegado más lejos en Hollywood, rueda como nadie la acción y es un as en el cine de aventuras (Robin Hood: Príncipe de los ladronesWaterworldLa venganza del conde de Montecristo), pero es capaz de rodar historias más íntimas y sencillas (¿Dónde dices que vas?), estupendos dramas bélicos (La bestia de la guerra) o relatos épicos (Rapa Nui).
Robin decide enfrentarse al Sheriff de Nottingham y arrastrar a todos los hombres en su causa por venganza, pero al mismo tiempo hace que estos se rebelen contra la tiranía del Sheriff, sin ese acto egoísta los pobres seguirían bajo el yugo de su opresor. Una vez los hombres del villano atacan el poblado, Robin se arrepiente de su decisión, descubre que le importan más todas esas personas que su propia venganza (que se refuerza al descubrir que Will Scarlett es su hermanastro), el viaje del héroe ha concluido.
La historia de amor de Robin y Marian funciona muy bien, y hace honor a su mito. Marian es mostrada como una mujer fuerte y empoderada, que simplemente no bebe los vientos por Robin, y sabe defenderse por si misma (aunque en el clímax se convierte en una damisela en apuros que Robin debe rescatar). Lo que hace entender porque atrae a Robin. Y a su vez Marian se enamora de Robin cuando descubre que ha cambiado, y que no sigue siendo el mismo niño rico malcriado que conoció en su juventud.
Se criticó en su estreno la interpretación de Costner, pero más allá del problema con su acento, ejerce totalmente de estrella al mando de una enorme superproducción, aportando su carisma, lo que sucede es que tiene al lado a dos grandes actores que le roban la película (sí, es irónico que al que terminen robando sea a Robin Hood). Morgan Freeman está excelente como el compañero de Robin, pero sobre todo Alan Rickman, se sale como el divertidísimo villano que es el Sheriff de Nottingham.
Es interesante que muestren al personaje del musulmán, para los ingleses un bárbaro, como el ser más civilizado y adelantado de todos los personajes. Como demuestra la escena del parto en la que realiza una cesárea. El introducir un personaje musulmán da pie un choque religioso a tres bandas, el fraile Tuck lo ve como un pagano, aunque liman sus diferencias cuando Azeem salva al hijo de Little John, y descubre que es una buena persona; y Mortianna versada en la magia negra, ve en el musulmán una amenaza. Son capas que hacen más interesante a la película.
Tiene momentos que te invitan a aplaudir. Ese plano subjetivo de la flecha clavándose en otra. El Sheriff de Nottingham cancelando la Navidad. Robin disparando una flecha a cámara lenta con todo ardiendo a su espalda. El Fraile Tuck dándole su merecido al obispo. Robin y Azeem siendo disparados por una catapulta. O ese momento en que Robin dispara dos flechas al mismo tiempo y da en el blanco con ambas.
Y es que ésta es una película para pasárselo bien. Las notas de comedia que vienen del choque cultural entre Robin y Azeem funcionan de forma orgánica (como ese momento en que Robin ve por un catalejo de su compañero y cree que sus enemigos están muy cerca). Y después está el Sheriff de Nottingham, uno de los villanos más divertidos que se recuerdan.
Tiene mérito las simpatías que consigue despertar el Sheriff de Nottingham, teniendo en cuenta lo despreciable que es (llega a matar a su primo), y que en el fondo es un violador, sólo cabe recordar como trata de forzar a Marian mientras se oficia su boda, o a las dos doncellas que cita a diferentes horas en su alcoba. Pero eso es todo mérito de Alan Rickman, en una nueva demostración de su talento como actor. Ofrece una interpretación de un villano distinta a la que había ofrecido en Jungla de cristal, aquí parece estar en su propia película ajena a la de Costner, una muy divertida.
El Sheriff de Nottingham termina recibiendo su merecido, como debe ser, siendo asesinado por su propia daga, la cual entrega a Marian, que a su vez se la da a Robin, quien la usa para matar al villano.
Entre la versión extendida y la estrenada en cines, prefiero ésta última, tiene mejor ritmo, y aunque la extendida desarrolle más al personaje del villano, las escenas extra son más oscuras que no casan tanto con el tono de la película. Es interesante descubrir que Mortianna es la madre del Sheriff, así como su plan de matar al bebé que iba a ser el Sheriff el cual sustituyó por el suyo, pero la película funciona bien sin esos añadidos.
El éxito de la película tuvo una influencia inmediata en la producción de Los tres mosqueteros (1993), que incluso contaba con una canción cantada por Bryan Adams, y con Michael Kamen como compositor. Seguro que también influyó en la realización de La máscara del Zorro (1998), con la recuperación de otro héroe clásico contando sus orígenes. Y la película Robin Hood: Forajido, héroe, leyenda (2018) protagonizada por Taron Egerton, Robin tiene un compañero de color, como si esto fuera ya un canon del personaje. Tal fue su éxito, que sólo dos años después tendría su propia parodia con Las locas, locas aventuras de Robin Hood (1993) de Mel Brooks.
Michael Kamen compuso la que es posiblemente la mejor banda sonora de su carrera, tanto el tema principal como el tema romántico son realmente memorables.
Los responsables de la película trajeron de vuelta al mito de Robin Hood por la puerta grande, y es que fueron a por todas. Protagonizada por la gran estrella del momento, contó con un presupuesto enorme, poseía la canción del año como tema principal, y contaba con uno de los mejores cameos ever. Normal que fuese la segunda película más taquillera de 1991.
Robin Hood: El príncipe de los ladrones es una de las mejores películas de aventuras de los noventa. Siempre emocionante, divertida y espectacular. Devolvió a la vida a Robin Hood, y le aportó aires nuevos. Aunque la crítica no fuera buena con ella, al público le encantó. Y no era para menos. Es una aventura única en la vida. Éste ha sido siempre mi Robin Hood.

CURIOSIDADES
Kevin Costner se quedó, al finalizar el rodaje, con el traje de boda de Robin Hood.
Se hicieron 10 versiones de la espada del padre de Robin, que es robada por el sheriff de Nottingham.
El tema principal de la película se convirtió en el tema musical de Morgan Creek.
Última película de Harold Innocent (obispo).
En 1995, se anunció que Morgan Creek contrató a los guionistas Tom Reilly y Hogan Sheffer para escribir una secuela de la película, que nunca se llegó a realizar.
El especial sobre la producción de la película Robin Hood: The Myth, the Man, the Movie (1991), fue presentado por Pierce Brosnan.
Fue nominada a los premios Razzie en las categorías de peor actor (Kevin Costner) y peor actor secundario (Christian Slater).

BIBLIOGRAFÍA
"Robin Hood" runs into trouble (Entertainment Weekly, 10 may 1991)
Behind-the-scenes trouble during "Robin Hood" (Entertainment Weekly, 21 jun 1991)
'Outtakes' (Deseret News, 14 may 1991)
Bryan Adams – Shine A Light Interview (Classic Pop Magazine, 6 may 2025)
Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book (Garth Pearce, 1991)
Billboard Magazine (9 nov 1996)
Impact Magazine (Nº 32)
Impact Magazine (Nº 33)
Starlog Magazine (Nº 166)
Starlog Magazine (Nº 167)
Robin Hood: The Myth, the Man, the Movie (1991)
Morgan Creek slate crests (Variety, 17 abr 1995)
With Nails: The Film Diaries of Richard E. Grant (Richard E. Grant, 1996)
In Defense of 'Robin Hood' (Sun Sentinel, 14 jun 1991)

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