Saturday, July 17, 2021

Velocidad terminal

"Soy mucho más que un pene andante. Soy un pene volador."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un instructor de paracaidismo es culpado de la muerte de una de sus alumnas durante un salto, y para demostrar su inocencia comenzara a investigar lo sucedido. Sin comerlo ni beberlo se verá metido en una trama con ex-agentes del KGB, que tratan de hacerse con un cargamento de oro.

Quiero comenzar agradeciendo al director Deran Sarafian, y al guionista David Twohy, la ayuda prestada para escribir este artículo. Pude contactar con ambos. Por una parte, con Deran mantuve una animada conversación. Y por otro, Twohy respondió a todas las preguntas que le envié. Lo que convierte a ésta, en una de las reseñas más especiales que haya escrito. Muchas gracias Deran y David, sois geniales.

CAÍDA LIBRE
David Twohy (Waterworld) comenzó a escribir Velocidad terminal (Terminal Velocity, 1994) en 1991. La idea le vino cuando comenzó a tomar clases de paracaidismo. "Me gustó el lugar de la escuela de salto," explicaba Twohy, "y la emoción de las acrobacias aéreas y la camaradería que compartían todas las personas. Parecía hecho a medida para una gran película de acción."
De esa forma, Twohy escribió un borrador inicial, y a mediados de 1991, se lo ofreció a Hollywood Pictures (una subsidiaria de Disney) mediante un acuerdo "first look", es decir, la productora tuvo acceso al guión antes de que se ofreciera a otros posibles compradores, y así pudo presentar una oferta antes que nadie. Sólo tardaron 72 horas en hacerlo, y el guionista recibió un cheque de más de 500.000 dólares.
Por aquel entonces, Twohy trataba de hacerse un hueco como director, pero su falta de experiencia jugó en su contra a la hora de ponerse tras las cámaras en Velocidad terminal. "El estudio me habría visto como una apuesta arriesgada," confesaba el guionista. "Entonces, cuando compraron finalmente el guión, me nombraron productor ejecutivo, en lugar de convertirme en director."
Durante los años siguientes, Twohy llegaría a escribir hasta ocho borradores de guión, sin contar algunas revisiones posteriores. El último borrador data de enero de 1994.
Interscope Communications tenía un acuerdo con Hollywood Pictures, y se les asignó el proyecto.
El primer director interesado en hacerse cargo de la película fue Kevin Reynolds (Robin Hood: Príncipe de los ladrones), con Tom Cruise previsto como protagonista, pero no llegó a buen puerto por causa de otros compromisos.
En abril de 1993, los productores le ofrecieron la dirección de la película a Deran Sarafian, después de ver su muy entretenida Gunmen (1993). El director trabajó con Twohy en el guión, "aportándole sentido del humor y reescribiendo la caída del coche, las secuencias de acción, y los diálogos." Se realizaron otros cambios, por ejemplo, los nombres de los personajes cambiaron de Cornelius 'Woody' Gibbs Jr. a Richard 'Ditch' Brodie, y de Sheila a Chris.

REPARTO
Además de Tom Cruise, para el papel de Ditch Brodie fueron considerados Michael Douglas y Nicolas Cage, siendo finalmente escogido Charlie Sheen. El actor estaba entusiasmado con el proyecto. "Diría que Velocidad terminal tiene un aire a lo Hitchcock," declaraba Sheen. "No deja de ser un juguete, una película de acción, pero adornada de elementos dramáticos suficientemente atractivos para un actor. Es un film que perdurará en la mente de los espectadores durante muchos años." El actor se embolsó un sueldo de 6 millones de dólares por su trabajo en la película.
Nastassja Kinski fue la primera opción de Sarafian para el papel de Chris Morrow / Krista Moldova. "Tuve que reunirme con [los realizadores de la película] dos veces y hacer una prueba de pantalla," explicaba la actriz. Una vez hecho, el papel fue suyo. La actriz estuvo apartada durante años del cine americano y su regreso fue con dos películas de acción, Rompedor Jack (1994) y la que aquí nos ocupa.
James Gandolfini fue también la primera opción del director para interpretar al villano Ben Pinkwater, y como no podía ser de otra forma, se llevó el papel.
Tras dirigir a Christopher McDonald en Sin escrúpulos (1994), Sarafian volvió a contar con él para que diera vida a Kerr, la mano derecha de Pinkwater. McDonald se sumó al proyecto en noviembre de 1993.
El resto del reparto lo formaron Gary Bullock (Lex), Hans Howes (Sam), Melvin Van Peebles (Noble), Suli McCullough (Robocam), Margaret Colin (Jo), Cathryn de Prume (Karen), Richard Sarafian Jr. (Dominic), Sofia Shinas (Broken Legs Max) y Brooke Langton (como una de las compañeras de Ditch).

RODAJE
Algunas fuentes colocan el presupuesto de la película entre los 40 y 50 millones de dólares, pero Sarafian me confesó que alcanzó los 55 millones, muy alto para la época. 
Estaba previsto que la fotografía principal comenzase en diciembre de 1993, pero se terminó retrasando hasta el 17 de enero de 1994, y se completó el 6 de abril del mismo año. La película se rodó en localizaciones de Arizona, California, y en Moscú. Del estado de Arizona, donde transcurrió el grueso del rodaje, filmaron en las ciudades de Phoenix y Douglas. Y el hangar donde Ditch imparte clases, era realmente el "Bisbee-Douglas International Airport".
La película no comenzó con el mejor pie posible, el día 17 de enero (que era también el cumpleaños del director), se produjo el enorme terremoto de California, que provocó la muerte de 72 personas y 12.000 heridos. Pero después de eso, todo fue sobre ruedas.
Joan Bradshaw, co-productora de la película, y que además ejerció las funciones de directora de producción, fue crucial para el buen devenir de Velocidad terminal, según Sarafian, "fue un gran activo para la película; está realmente infravalorada y merece mucho crédito." Y el productor ejecutivo Robert W. Cort, quien contrató a Sarafian, protegió al joven director en todo momento, "no dejó que nadie se interpusiera en mi camino y me brindó todo su apoyo en todo momento, y eso es raro para un director, y mucho menos para alguien con mi limitada experiencia en ese momento."
Sarafian tiene claro cual es su mejor recuerdo del rodaje: "Tener a mi madre visitando el set, y cuatro helicópteros en un parking preparándose para filmar la caída del coche."
Y es que esa escena del clímax, en la que se lanza un coche desde un avión, fue la más compleja de la película. Sarafian realizó un storyboard detallado de cada plano de la escena. Y curiosamente, la caída del coche se rodó antes de que comenzase la fotografía principal. Aunque se utilizó pantalla azul, "el 99% se hizo de forma real," afirmaba Sarafian. Lanzaron 14 Cadillacs Allanté desde un C-130 Hercules, con auténticos especialistas obrando las acrobacias de la escena. Primero soltaron los coches sobre Saline Valley (California), y en noviembre de 1993, durante dos días, rodaron en las Montañas Inyo (California) en impacto del coche, y ahí llegaron los problemas. La "Oficina de Administración de Tierras" le dio a la producción un permiso para poder soltar, en este caso, el coche desde un helicóptero, bajo unas ciertas condiciones, pero durante el segundo día de rodaje, los fuertes vientos provocaron que el piloto se alejara de la zona donde debía soltar el coche, y lo hizo sobre un área silvestre protegida, que se les habían pedido que evitaran. Esto desató una polémica entre la película, y la "Oficina de Administración de Tierras" y los ecologistas, y se planteó multar a la producción. Aunque prácticamente no hubo daños, al final Interscope perdió los 50.000 dólares de fianza que había puesto para rodar en Inyo.
Los diálogos de Charlie Sheen se reescribieron durante el rodaje, para adaptarlos al actor. Y no fue lo único que cambió sobre la marcha, también se reescribió el final. A Sarafian no le gustó el previsto en el guión, y él mismo escribió uno nuevo, el cual llevaría a Ditch a Moscú para recibir su soñado oro ruso.
Aunque la prensa publicó que Charlie Sheen había tenido un mal comportamiento durante el rodaje, esto es desmentido por el director. "Charlie fue un gran colaborador," explicaba Sarafian. "Es muy inteligente, estaba sobrio y contribuyó."
Joel McNeely fue el compositor encargado de la banda sonora. Tras un exitoso paso por la televisión, donde despuntó principalmente en la serie Las aventuras del joven Indiana Jones (1992-93), dio el salto al cine. Y trabajó en su partitura para Velocidad terminal bajo mucha presión. "Mi hijo acababa de nacer de forma muy prematura y estaba en el hospital," contaba el compositor. "Trabajaba de día e iba al hospital por la noche. Estaba exhausto y sólo estaba tratando de terminar la partitura." Es probable que esa tensión se transmitiese a su música, ya que es de lo más intensa. 
Si 1989 fue el año de las películas submarinas, y 1997 la de los volcanes, 1994 fue el año de las películas paracaidistas, ya que al mismo tiempo que se producía Velocidad terminal, Paramount hacía lo propio con Salto al peligro (1994) protagonizada por Wesley Snipes. A Sarafian no le preocupó la competencia. "No dejé que eso me distrajera," confesaba el director. "Estaba decidido a hacer una película que creía que era algo que me gustaría ver."
A modo de campaña publicitaria, Sheen recibió su estrella en el paseo de la fama el 23 de septiembre de 1994, el mismo día del estreno de la película.
Cuando Velocidad terminal llegó a las salas de cine de Estados Unidos resultó ser un fracaso crítico y comercial, tan solo recaudó 16.487.349 de dólares. Su recaudación final a nivel mundial fue 47 millones de dólares. Salto al peligro se estrenó el 9 de diciembre de 1994, y también se estrelló en la taquilla.

VALORACIÓN
Quiero romper una lanza por Velocidad terminal, a la que considero una de las películas de acción más infravaloradas de los noventa, cuando se trata de una película de lo más disfrutable, que bebe tanto de Hitchcock, como de las novelas pulp de espías; para ofrecer un entretenido relato de acción, con algunas set pieces memorables.
Vale que no es más que un pasatiempo intrascendente, que no inventa nada nuevo, y sólo trata de hacernos pasar un rato de lo más distraído, pero lo cierto es que lo consigue de sobras.
Tiene un gran ritmo, ya desde los títulos de crédito que salen disparados de la pantalla, siguiendo con ese atractivo comienzo del 747 aterrizando en plena noche en el desierto, después toda la secuencia de la muerte de Nastassja Kinski está cargada de una gran tensión, y antes de que nos demos cuenta, estamos metidos en una trama de espías, donde una secuencia de acción lleva a la siguiente. Además las escenas de paracaidismo son las más espectaculares que se hubieran visto hasta el momento, y esa novedad juega a favor de la película, ya que no es un subgénero muy quemado.
Tiene dos momentos realmente memorables. La secuencia con la turbina sobre raíles, que después Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008) tomaría prestada (y que termina con un momento muy La jungla 2: Alerta roja (1990)). Y por supuesto ese increíble clímax del Cadillac cayendo del avión con Nastassja Kinski metida en el maletero, que rivalizaría con cualquier película de James Bond.
Una película siempre debería utilizar todos los elementos que forman parte de la trama o del universo que rodea a los personajes. Estamos en una historia de paracaidismo y debería sacarse todo el partido posible a las posibilidades que ofrece ese escenario, y los responsables de la película así lo hacen. Como por ejemplo, cuando Ditch huye en plena noche de la fábrica con un paracaídas. O en la muerte de Pinkwater, con éste siendo triturado por las aspas de un molino eólico, después que Ditch abra su paracaídas.
La mayoría de las notas de humor de la película funcionan, mi preferida es el: "¿Qué pasa con el tres? Al tres le volaron los huevos mientras estabas contado." Aunque no se queda atrás el protector de pollas cafetrónico, o ver como Ditch roba un coche con toda facilidad. Eso sí, la escena del cumpleaños que arruina el protagonista es un poco demasiado, y aunque sirve para hacernos ver que el personaje está siempre al límite, hay mejores formas de hacerlo, que lo detenga la policía por saltar en paracaídas en medio de la ciudad para una fiesta.
Tiene pequeños detalles de guión que funcionan muy bien. Como ese en el que Ditch se pregunta como Chris sabe moverse tan bien en la fábrica, y en ese momento se topa con la típica placa de la empleada del mes, con una foto de ella. Y hay una pista que nos delata que Pinkwater no es quien dice ser, el coche que usa en su reunión con Ditch no lleva matrícula. También me gusta como Ditch termina consiguiendo el oro ruso, que le fue negado en los Juegos Olímpicos.
Por otro lado, todo el plan de Chris para fingir su muerte no resulta del todo creíble, es un tanto enrevesado, aunque sí es original. Pero donde la suspensión de la credibilidad se tambalea, es que su plan incluye meter a Ditch en su búsqueda del oro, cuando perfectamente ella podría hacerlo por su cuenta con la ayuda de Lex.
Y hay algunas cosas que no han envejecido bien, como Ditch dándole una palmadita en el culo a Chris cuando suben a la avioneta (aunque ella se la devuelve después). O que Ditch tenga que salvar a la chica al final de la película, cuando ésta es una ex-agente del KGB altamente entrenada, y él es un instructor de paracaidismo en una situación que le viene grande.
Tampoco funciona del todo la química entre Sheen y Kinski. Aunque él saca todo el partido a su vis cómica, y ella tiene la oportunidad de lucirse al interpretar el doble papel de la apocada Chris, y la valiente Krista. Por otro lado tenemos a unos villanos tan disfrutables como Gandolfini y McDonald, que se convierten en unos auténticos robaescenas.
Me gusta cuando en una película, el protagonista se ve metido en una aventura más grande que la vida, y en la que se ve envuelto Ditch es de proporciones épicas. Todo el plan de los villanos de vender el cargamento de oro, para poder hacerse con el poder en Rusia, lo que haría que volvieran los tiempos de la guerra fría, me parece atractiva. Velocidad terminal funciona muy bien como relato de aventuras de espías post-guerra fría.
Comparada con Salto al peligro, Velocidad terminal sale victoriosa. Está rodada con más gracia, la historia es más interesante (Salto al peligro es Le llaman Bodhi con paracaidistas, la cual ya tenía escenas de paracaidismo), el sentido del humor encaja mejor, los efectos visuales también son superiores, y resulta más entretenida. Y además Velocidad terminal tiene a Trípode.
Velocidad terminal es un parque de atracciones, donde no hay lugar para el aburrimiento. Deambula con acierto entre el thriller y el cine de acción, siendo 102 minutos de pura adrenalina y diversión. No es una obra maestra, pero tampoco lo pretende. Para pasárselo bien con ella, sólo hay que dar un salto al vacío y dejarse llevar por este eficaz entretenimiento. 

CURIOSIDADES
Deran Sarafian y James Gandolfini se hicieron amigos tras el rodaje.
Debut en el cine de la actriz Brooke Langton.
Gracias a trabajar juntos en esta película, David Twohy le ofreció a Charlie Sheen el papel protagonista de ¡Han llegado! (1996), que dirigió personalmente.
Deran Sarafian nunca ha visto Salto al peligro.
Ditch conduce un Dodge Challenger de 1970, el cual es un homenaje al coche de Punto límite: cero (1971), dirigida por Richard C. Sarafian, padre de Deran Sarafian.
La presentadora de informativos que habla sobre el arresto de Ditch en Phoenix, al comienza de la película, es Martha Vazquez, una auténtica presentadora de las noticias de "KVOA News 4" en Tucson (Arizona).
La velocidad terminal es la máxima velocidad que experimenta un objeto, al caer a través de un fluido como el aire, y que en el caso de un paracaidista en caída libre, puede alcanzar los 195 km/h.
Terry Finn, que interpreta a la madre de la niña a la que Ditch estropea su cumpleaños, es la mujer del diseñador de producción de la película, David L. Snyder.
El metraje del C-130 Hercules haciendo un aterrizaje de emergencia al final de la película, pertenece a Air America (1990).

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Saturday, June 19, 2021

Dentro del laberinto

"Ojalá vinieran los goblins y se te llevaran, ahora mismo."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Para rescatar a su hermano, una joven deberá cruzar un laberinto en 13 horas, y llegar al castillo del Rey de los goblins. 

SARAH EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
Dentro del laberinto (Labyrinth, 1986) comenzó, cuando Cristal oscuro (1982) terminó. En diciembre de 1982, Jim Henson, el artista conceptual Brian Froud y la mujer de éste, la creadora de títeres Wendy Midener Froud, viajaban juntos en una limusina, tras un pase de Cristal oscuro en San Francisco, y durante el trayecto, Henson preguntó si debían hacer otra película juntos. "Me encontré pensando: 'Bueno, ¿por qué no?'," contaba Froud.
Sin salir de la limusina, comenzaron a barajar ideas. La primera que lanzó Henson fue tomar como referente la mitología india, pero lo terminaron descartando. Fue a Froud, a quien se le ocurrió la idea de unir duendes (goblins) y un laberinto. Cuando terminaron el viaje en coche, ya tenían el germen de su siguiente película.
A diferencia de Cristal oscuro, donde no había ningún personaje humano, Henson quería que la nueva película mezclara humanos y títeres. "Eso marcó toda la película," afirmaba Froud. "Tuve una visión instantánea de un bebé rodeado de duendes, que pensé que se vería realmente sorprendente. En los cuentos de hadas europeos, eso es lo que hacen los duendes: roban bebés. Pinté un cuadro de un bebé rodeado de duendes y luego continué pintando otras cosas conceptuales, sólo ideas para personajes. Y la historia se desarrolló a partir de ahí."
Pero faltaba quien escribiese el guión, y originalmente el poeta canadiense y escritor de libros infantiles, Dennis Lee se encargó de esa tarea. Lee, un conocido de Henson, había colaborado en el guión de Cristal oscuro. En marzo de 1983, se reunieron Henson, Lee, Froud y Midener para comenzar a trabajar en la película. Los tres primeros trabajaron en el guión durante cerca de un año.
La primera historia involucraba a unos reyes y su bebé, y como la reina y el bebé eran secuestrados por un príncipe de la oscuridad, y después el rey y su bufón debían rescatarlos, atravesando un laberinto. Mientras, la reina se iba enamorando de su raptor. Con esta base, Lee completó el primer tratamiento el 11 de abril de 1983. Pero descubrieron gracias a Alan Lee, conocido de Froud, y artista conceptual en la película Legend (1985), que su proyecto se parecía demasiado al film de Ridley Scott. Eso provocó que tuvieran que idear una nueva historia.
La protagonista pasó a ser una joven normal, y se dejó atrás al rey y la reina. "Finalmente decidimos ponerla al día y ambientar la película en la América contemporánea," explicaba Henson, "principalmente por razones comerciales, atraes a un porcentaje mayor de audiencia con sólo ambientar una película en los Estados Unidos actuales." La causalidad y el gusto de los ochenta por la fantasía, llevó a otra extraña coincidencia. "No fue hasta que estábamos en marcha, que nos dimos cuenta de que Oz, un mundo fantástico (1985) estaba saliendo con una joven que atravesaba un mundo de fantasía," reconocía Henson.
Lee completó su trabajo en octubre de 1983, pero no escribió un guión al uso, estaba más cerca de una novela poética, como se refería a ella Henson. El creador de los Teleñecos quiso contar con un guionista para convertir el trabajo de Froud en un auténtico guión, y se lo ofreció a Terry Jones.
Por aquel entonces el ex-Monthy Python, estaba tratando de llevar al cine el libro infantil que había escrito, "The Saga of Erik the Viking" y contactó con Jim Henson, para saber si estaría interesado en crear a los monstruos de su película. Jones llamó a su oficina, para descubrir, casualidades de la vida, que Henson estaba tratando de contactar con él. Lisa, la hija de Henson, había leído el libro de Erik, el vikingo, y pensó que era la persona adecuada para hacerse cargo del guión. Jones y Henson mantuvieron una reunión en la casa del primero (en Camberwell), y éste aceptó la propuesta.
Jones tomó el material escrito por Dennis Lee, y decidió partir de cero. "[Lee] en lugar de escribir un guión, había escrito una novela poética," contaba Jones, "y en realidad no la había terminado, por lo que ni siquiera estaba completa. No recuerdo si Brian Froud había estado diseñando a partir de esta novela o no, pero realmente yo no lo hice, así que lo descarté, y me senté con los dibujos de Brian y los revisé, y encontré algunos que realmente me gustaron, y comencé a crear la historia a partir de ellos. Creo que lo único que guardé de la novela fue que Hoggle rociaba con matamoscas a las hadas. ¡Pensé que era gracioso!" 
El guionista tuvo listo el primer borrador en tres semanas. Lo escribió tan rápido porque, "cada vez que llegaba a una escena, hojeaba sus dibujos, hasta encontrar uno que me gustaba y escribía ese personaje [en el guión]."
Jones concibió que el rey de los Goblins no apareciese hasta el final de la película, y que resultara ser un charlatán como el Mago de Oz, pero eso fue descartado por Henson, quien quería que apareciese en la historia desde el principio. Además el director quería que un cantante interpretase al villano, y que cantara varias canciones a lo largo de la película. De modo que, Jones tuvo que reescribirlo para adaptarlo a esas exigencias. El guionista completó su primer guión en febrero de 1984. Un poco antes, en diciembre de 1983, Henson llegó a un acuerdo de distribución con Tri-Star Pictures.
El director de La vida de Brian añadió de su propia cosecha, algunos de los personajes más originales de Dentro del laberinto, como el gusano con bufanda, los seres que cambian las baldosas que marca Sarah, los guardias con dos cabezas, y el pozo de manos.
Henson consideró que el guión de Jones no desarrollaba lo suficiente el personaje de Sarah, así que le pidió a Laura Phillips (Fraggle Rock) que lo reescribiese. En agosto de 1984, terminó su primer borrador.
Phillips introdujo a Sarah en un parque representando una obra. Además aumentó la presencia de Jareth a lo largo de la historia. E inicialmente el clímax culminaba con una lucha de espadas entre Sarah y Jareth. Este borrador se acercaba más a lo que Henson deseaba contar, pero consideró que el libreto no estaba terminado, y le pidió a varios colaboradores que aportaran ideas, gente como Frank Oz (La tienda de los horrores), Bernie Brillstein (productor ejecutivo de Los Cazafantasmas), Lawrence S. Mirkin (productor de Fraggle Rock), y Mira Velimirovic.
Jim Henson le pidió ayuda a George Lucas, productor ejecutivo de la película (y encargado de coordinar la venta de la película), para que echase una mano en el guión.
Con tantas manos metiendo mano al guión, éste perdió parte del humor aportado por Terry Jones, de modo que, pasado un año llamaron de nuevo al Python para que hiciera una revisión. A su vez, su guión fue revisado por Phillips. Pero aún faltaba una última reescritura.
Y esa vino por parte de Elaine May (El cielo puede esperar), una conocida script doctor, que hizo una reescritura exprés. Se alojó en la casa de los Henson, y durante un par de días trabajó con Jim Jenson en el guión, tratando de traer de vuelta la comedia que éste había perdido. El guión se completó el 11 de abril de 1985, cuatro días antes de comenzar el rodaje. Sólo Terry Jones fue acreditado como guionista, y él y Dennis Lee compartieron la autoría de la historia.

REPARTO
Aunque inicialmente Henson consideró que Jareth el rey de los Goblins, fuera una criatura, al final decidió que lo interpretase un humano, y no sólo eso, quería que lo hiciera un cantante. Barajó a Michael Jackson, Prince, Sting, Rod Stewart, Freddie Mercury, Van Halen y David Bowie para el papel. Fue durante la gira de Bowie en 1984, cuando Henson se reunió con él en Nueva York, y tras ver los diseños de Froud y a una copia de Cristal oscuro, el cantante se sumó al proyecto. Aunque no se le contrató oficialmente hasta el 15 de febrero de 1985, dos meses antes de que comenzase el rodaje.
Encontrar a la actriz que diera vida a Sarah fue un proceso más largo y complicado. Primero comenzaron haciendo pruebas a actrices de 18 años, pero finalmente redujeron su edad. Las audiciones para el papel comenzaron en abril de 1984, y se alargaron hasta enero de 1985. Muchas actrices, ahora conocidas, se presentaron a dichas pruebas. Entre ellas Helena Bonham Carter, Laura Dern, Marisa Tomei, Sarah Jessica Parker, Mary Stuart Masterson, Kerri Green, Laura San Giacomo, Lili Taylor, Yasmine Bleeth, y Mia Sara (que casualidades de la vida, se terminaría casando años después con Brian Henson). Inicialmente las tres candidatas principales para el papel fueron Jane Krakowski (30 Rock), Ally Sheedy (Juegos de guerra), y Maddie Corman (Las aventuras de Ford Fairlane). Pero todo cambió cuando hizo acto de presencia Jennifer Connelly, en enero de 1985. "Fue uno de esos momentos que esperas que suceda cuando estás en un casting," contaba Jim Henson. "Ella simplemente entró y parecía exactamente la correcta. Jennifer realizó una hermosa lectura de la escena e hizo una improvisación que fue brillante."
Dentro de Hoggle se encontraba Shari Weiser, aunque su voz era la de Brian Henson.
El bebé fue interpretado por Toby Froud, el hijo de Brian Froud. Cuando llegó la hora de escoger a un bebé para el papel, el hijo de los artistas estaba ahí con la edad adecuada, y Brian le propuso a Henson que interpretara al bebé, y éste estuvo de acuerdo. Además Toby era idéntico al bebé que Froud había dibujado años atrás, cuando creo los diseños para la película, y cuando Toby ni siquiera había nacido. El personaje originalmente se llamaba Freddie, pero como el pequeño nunca respondía a ese nombre, le terminaron llamando Toby.
El resto del reparto de carne y hueso lo formaron Shelley Thompson (en el papel de la madrastra de Sarah) y Christopher Malcolm (en la piel de su padre).
Detrás de los personajes y criaturas podemos encontrar alguna cara conocida, como la de Warwick Davis, el popular Willow, quien interpretó dos goblins, Bumpot y World War II, en la escena del pueblo goblin (el actor interpretaba a un personaje u otro en función del plano). Kenny Baker (R2-D2 en Star Wars), y Jack Purvis (Los héroes del tiempo) también dieron vida a goblins en la misma secuencia.
David Shaughnessy fue quien puso voz a Didymus, mientras que Dave Goelz y David Alan Barclay manipulaban al títere.
Los titiriteros que se turnaban para estar dentro de Ludo eran Ron Mueck y Rob Mills, y el propio Mueck también hizo su voz.
El gran Frank Oz se encargó de dar vida al personaje de Wiseman. Oz, que había co-dirigido Cristal oscuro con Henson, no pudo tener una mayor participación en el película, por estar ocupado preparando La tienda de los horrores (1986), pero Henson le pidió personalmente que se hiciera cargo del personaje de Wiseman, y Oz aceptó. Michael Hordern fue quien le puso voz. Su sombrero tenía vida propia, tanta que tenía su propio titiritero (Dave Goelz) y voz (David Shaughnessy).
Y la Junk Lady era operada por Karen Prell, y Denise Bryer era quien le prestaba su voz.

RODAJE
Tras 18 meses de pre-producción, por fin comenzó el rodaje. La fotografía principal arrancó el 15 de abril de 1985 y terminó el 6 de septiembre del mismo año. La película se rodó principalmente en los Elstree Studios de Inglaterra. La secuencia inicial se filmó entre dos continentes, la parte de Sarah en el parque tuvo lugar en West Wycombe Park de Buckinghamshire (Inglaterra), y los momentos de ella corriendo hasta su casa, se rodaron en varios pueblos de Estados Unidos, más concretamente en Upper Nyack, Piermont, y Haverstraw.
Todas las marionetas fueron obra del "Jim Henson's Creature Shop" fundada por el creador de los Teleñecos. Como el guión no estaba terminado durante la pre-producción, los primeros personajes que crearon fueron Hoggle, Ludo y Didymus, que eran los que más tiempo tenían en pantalla. Cada uno de los personajes tenía sus peculiaridades y se crearon siguiendo diferentes técnicas. Henson le pidió a su hijo Brian que fuera el coordinador de titiriteros de la película.
Hoggle fue el títere más complicado que había creado la "Jim Henson's Creature Shop". Constaba de dos partes, la cabeza (controlada desde el exterior mediante radio control por cuatro titiriteros) y el cuerpo (manejado desde el interior por Shari Weiser). Como Shari sólo lograba ver a través de la boca de Hoggle, tuvieron que hacer que el personaje siempre estuviera gruñendo, para que así la actriz pudiera ver por donde iba, de esa forma, surgió la curiosa forma del hablar del personaje.
Ludo fue creado por Ron Mueck, quien después se metió en el traje para darle vida. Era tan grande, que en estas tareas le tuvo que ayudar Rob Mills, con quien se iba intercambiando. Originalmente pesaba sobre 45 kilos, pero se terminó reduciendo a unos 34 kilos. Para poder ver desde dentro del traje lo que había en el exterior, los titiriteros llevaban dos pequeños monitores atados a sus estómagos. Las facciones de su cara eran operadas de forma remota por tres personas.
Crearon tres títeres diferentes para Didymus, uno de mano con la cabeza de látex, que tenía controles por cable para las expresiones faciales; otro que funcionaba por radio control, y que podía montarse sobre el perro; y un tercero que funcionaba con cables, que se utilizó para las tomas de cuerpo completo.
Para crear a Humongous, el enorme guerrero robot que custodia el castillo de Jareth, tuvieron que construirlo a escala real. Con sus 4,5 metros de altura y 2,5 toneladas de peso, requirieron de cinco meses para crearlo. Inicialmente intentaron fabricar su armadura con fibra de vidrio, pero no funcionó porque no era lo suficientemente flexible, de modo que, al final decidieron usar una espuma cubierta de poliuretano, el mismo material con el que fabricaron las rocas que mueve Ludo.
Crearon un muñeco para que hiciese de doble de Toby, para el momento en que Jareth lo lanza al aire, durante el número de "Magic Dance". Para rodar esta escena intervinieron 48 títeres, en torno a 50 titiriteros y aproximadamente 10 personas metidas en disfraces.
Para dar con el perro que diera vida a Merlin/Ambrosius tuvieron que hacer un casting, como si de un actor más se tratase. Reunieron a cuarenta perros de todo tipo de razas y al final se quedaron con el bobtail. Se utilizaron tres perros, uno que hizo de Merlin en los planos rodados en Estados Unidos durante la secuencia inicial, otro que hizo de Merlin y Ambrosius en la parte rodada en Inglaterra. Y un tercer perro fue un títere creado por Marian Keating, para dar vida a Ambrosius.
No fue fácil para los actores tener que trabajar con títeres. "Se requirió paciencia por parte de los actores, y tanto Jenny como David son muy pacientes," contaba Jim Henson. "Realmente lo aprecié porque algunas personas no tienen la paciencia para trabajar con las criaturas. Le había advertido a Jenny, le dije: 'Mira, vamos a repetir escenas tal vez quince veces porque la mecánica de la marioneta es probable que se te caiga en pedazos, y vas a tener que ser paciente'."
Uno de los elementos más recordados de la película es el vestuario de David Bowie, sobre todo de cintura para abajo, algo que sorprende en una película juvenil. Pero como Froud explicaba: "¡Había una razón para todo!" El vestuario del personaje era la fusión de las fantasías de Sarah, y eso justificaba su bastón, su chaqueta de cuero de chico malo y sí, también sus pantalones ajustados, que según Froud eran, "una referencia a los bailarines de ballet."
El vestuario estaba además diseñado para hacer posible uno de los efectos más recordados de la película, los momentos en los que Jareth manipula con sus manos una bola de cristal, que parece estar pegada a ellas. Realmente era el malabarista Michael Moschen quien la manipulaba, gracias a que el vestuario del personaje tenía un brazo adicional, Moschen se colocaba detrás de Bowie, y a ciegas ponía en práctica su "magia" usando sólo su mano derecha, creando la ilusión de que lo hacía Bowie.
Trabajar con bebés no es fácil, y menos cuando tienen que compartir escena con monstruos de todo tipo, pero Toby se sentía cómodo con los títeres. Eso sí, surgieron otro tipo de problemas, como pudo comprobar Bowie el primer día de rodaje, cuando el pequeño orinó sobre él. Por otro lado, Toby tuvo una niñera de excepción, Jennifer Connelly, ya que los realizadores creyeron que sería bueno que la actriz pasara una noche con su hermanastro de ficción, y se conocieran.
Cuando Terry Jones escribió la secuencia con los Fireys, se inspiró en la canción "Chilly Down" que había compuesto Bowie, y cuando los personajes dicen: "Lift your head!", le dio la idea de que estos literalmente se quitarán las cabezas. Para hacerlo realidad, primero rodaron la escena con las marionetas sobre un fondo de terciopelo negro, con los titiriteros también vestidos totalmente de negro, utilizando una cámara de control de movimiento, y después retiraron todo el terciopelo, y rodaron sólo el fondo con la cámara repitiendo exactamente los mismos movimientos. Después en el laboratorio unieron ambos planos, haciendo que las marionetas parecieran moverse con total libertad, lo mismo que sus cabezas. Como no era una técnica del todo depurada en la época, tuvo sus problemas, y el principal fue que los Fireys quedaron un poco traslucidos en algunos planos. Fue una secuencia tan compleja que necesitaron cuatro semanas de ensayos y otras cuatro para rodarla. 
Los bailes de "Chilly Down" y "Magic Dance" fueron coreografiados por Charles Augins. Por su parte, la directora de coreografía Gates McFadden se encargó del baile de "As The World Falls Down", además de ser la responsable de los movimientos de las marionetas de toda la película.
Una de las secuencias más originales de la película es la del pozo de manos. Partiendo de la idea de Jones, Henson aportó otra de su cosecha, que las manos crearan caras para hablar con Sarah. Para poder crear la escena, el supervisor de efectos especiales George Gibbs, diseñó una columna de unos 9 metros de altura de madera contrachapada. El interior estaba cubierto de gomaespuma con una serie de agujeros para que los titiriteros pasaran sus brazos. Cuando el set estaba terminado, a Henson le pareció que no había suficientes manos, y le pidió a Gibbs que incluyera más, las cuales no serían movidas por ningún titiritero. Al final el pozo contó con 350 manos, 200 de las cuales eran artificiales, de las 150 restantes, 30 pertenecían a los titiriteros de la película, y las demás eran de extras. Los titiriteros estaban colocados en cinco alturas de andamios, en diferentes posturas para poder crear todas las caras. Connelly por su parte, estaba montada en una silla que tenía la forma de su cuerpo, que le permitía subir y bajar. "Debido a que había tantas manos," contaba la actriz, "pensarías que habría muchas a las que agarrarse. Pero, en la parte superior, estaban todas las falsas, y si te aferrabas a ellas, se romperían; las reales estaban un poco más abajo. No podía tocar las paredes, así que no podía conseguir ningún apoyo de esa manera." 
Para rodar la escena del "Pantano del hedor eterno", el diseñador de producción Elliot Scott construyó el set sobre un tanque, el cual llenaron con más de 100.000 litros de agua, a los que añadieron un gelificante no tóxico (llamado celacol), tintes solubles marrones y azules, y parafina líquida para la superficie, para que el pantano tuviera el peor aspecto posible. Ironías de la vida, el set terminó oliendo tan mal como el ficticio pantano, ya que nunca lo drenaron y olor fue cada vez a peor. Rodando esta escena el equipo le gastó un broma a Connelly. Para filmar el momento en que estaba agarrada a la rama de un árbol, utilizaban un arnés para que la actriz no corriera peligro, pero cuando llegó la hora de comer, la dejaron colgada y se fueron, al poco volvieron diciendo que todo era una broma, y empezaron a bajarla, pero lo hicieron dentro del pantano, y allí la dejaron.
La escena del baile con la canción "As The World Falls Down" tuvo sus retos, y el mayor fue darle a la escena una apariencia onírica, para ello George Gibbs creó para el director de fotografía Alex Thomson (Demolition Man) una "lente burbuja", la cual se montaba en el objetivo de la cámara, y un mecanismo la hacía girar, mientras filmaba.
Para la batalla final en la aldea goblin, Elliot Scott creó el fondo panorámico más grande de la historia. Además para hacer realidad el poder de Ludo de mover rocas, se utilizaron diferentes técnicas, desde pasar varillas por ellas para arrastrarlas, usar las pendientes del set para dejarlas simplemente rodar, y la más compleja, crear rocas que se controlaban por radio control. George Gibbs y su equipo crearon veinte rocas de este tipo, lo que les requirió ocho meses de trabajo.
El mayor desafío al que se enfrentó Elliot Scott, fue crear el set que reproducía el cuadro de "Relativity" de M.C. Escher. El enorme decorado terminó teniendo doce metros de altura, y Scott tuvo que buscar diferentes soluciones dependiendo de cada plano. Se utilizaron espejos para hacer que las escaleras fueran y vinieran de sitios imposibles; y el plano de Jareth haciendo un giro de 180º, lo realizó un doble, quien gracias a un mecanismo colocado en su pierna, pudo hacer la acrobacia.
Para la secuencia de créditos iniciales, debía aparecer un búho. Primero optaron por construir un títere, pero se dieron cuenta de que no lucía del todo realista (aún así lo aprovecharon para algunos planos de la película), y en 1986, Henson contactó con la empresa "Digital Productions" (responsable de los efectos visuales de Starfighter: La aventura comienza), para crear un búho digital. Fue el primer animal fotorrealista creado íntegramente por ordenador. El resto de efectos necesarios para la película fueron obra de la "Industrial Light and Magic" y "Optical Film Effects".
Bowie compuso cinco canciones para la película. "Jim me dio total libertad," reconocía el cantante. "Me permitió decir lo que quería, y escribir las cosas que quería." Sólo tuvo un problema cuando grabó "Magic Dance", una de las cantantes del coro tenía un bebé, que Bowie había escogido para que hiciese los balbuceos de Toby en la canción, pero no consiguió que los hiciese como tenía previsto, así que el propio Bowie terminó realizándolos personalmente. Todas las canciones se grabaron en sonido digital, siendo la primera vez que esto se hizo. 
El compositor Trevor Jones (Dark City) se encargó de crear la música para la película, la cual se basó principalmente en las melodías creadas por Bowie.
Un primer montaje de la película estuvo listo el 17 de octubre de 1985, y después George Lucas se involucró en mejorarlo. Tras eso, Henson retomó la película y durante varios meses continuo la post-producción. En marzo de 1986, se realizaron varios pases de prueba en San Francisco, para saber que necesitaban pulir de la película. Tras los cuales se hicieron algunos cambios, por ejemplo, se realizaron pequeños cortes, siendo el mayor, la eliminación de dos minutos de diálogo en la escena de los Fireys.
Dentro del laberinto se estrenó en Estados Unidos el 27 de junio de 1986, en medio de críticas mixtas, y resultó ser un fracaso de taquilla, recaudando tan sólo 12.729.917 de dólares. La película había contado con un enorme presupuesto de 25 millones de dólares. Por otra parte, sí resultó ser un éxito en Inglaterra y Japón.
Con el paso de los años, la película fue descubierta cada vez por más público, convirtiéndose en toda una película de culto, y en una de las más queridas películas juveniles de los ochenta.

VALORACIÓN
Dentro del laberinto es una de las películas de fantasía juvenil más interesantes de los ochenta. Es más que una aventurara llena de personajes fantásticos, Henson nos habla del proceso de madurar, pero con canciones de David Bowie y muñecos, lo que hace la experiencia mucho más amena.
Sarah empieza siendo una joven un tanto insoportable, que se encuentra en ese momento en la vida en la que se es niña y adolescente al mismo tiempo (pese a tener 15 años, tiene el cuarto lleno de muñecos, se enfada porque le dan a su hermano uno de sus peluches, y se pasa el día fantaseando con un cuento en el que ella es la protagonista). Todo su viaje a través del laberinto es una representación de su proceso hacia la madurez, para convertirse en una mujer. Jareth es la fantasía y los cuentos de hadas, asociados a la niñez, quien hace todo lo posible para que ella no crezca, por eso cuando Sarah le dice: "No tienes poder sobre mí", es el momento en el que deja de ser una niña. Y el rescatar a su hermano, nos muestra a Sarah asumiendo responsabilidades de un adulto.
Todo el mundo de los goblins está realmente en la mente de Sarah. Hay pistas desde el comienzo de la película. Los personajes y escenarios los vemos primero en su habitación, ya sea en forma de peluches, libros o juegos. Tiene una foto de David Bowie en el espejo de su escritorio (deducimos que se trata de la nueva pareja de su madre actriz), podemos ver el cuadro "Relatividad" de M.C. Escher, al igual que a un pequeño Hoggle con forma de sujetalibros, hasta hay un muñeco de Jareth en su escritorio. Incluso Ambrosius, se parece sospechosamente a su perro Merlin.
Entendemos que Jareth tiene la cara de la pareja de su madre, porque posiblemente Sarah lo ve como el malvado que rompió su familia. Del mismo modo, Sarah coge otros elementos que forman parte de su vida y fantasías, para crear el mundo del laberinto. 
Conforme avanza la película presenciamos como Sarah va cambiando. Cuando le replica a la Junk Lady que sus objetos son sólo chatarra, es un signo de madurez (unas escenas antes arde de rabia porque alguien cogió su peluche). Otra es la forma en como deduce como pasar por las puertas custodiadas por los guardias dobles. "Creo que me estoy volviendo más lista," exclama (y si bien es cierto, y lo resuelve correctamente, acaba cayendo al pozo de manos). Apreciamos su ingenio cuando marca el camino que sigue por el laberinto con una barra de labios (pese a que unas criaturas se empeñen en confundirla). Cuando le quita a Hoggle sus pertenencias para obligarle a ayudarla, él le dice que no es justo, y ella le replica: "No, no lo es. Pero así son las cosas." Poco a poco se da cuenta como funciona el mundo adulto, un lugar donde las reglas nunca están claras, como en el propio laberinto.
La escena del baile de máscaras sirve para enfrentarla a un mundo adulto en el que todavía no encaja, y que le resulta extraño. Jareth trata de seducirla (de una forma inocente), ella se siente atraída por él, pero en otro momento de madurez, logra escapar al embrujo del rey de los goblins y seguir con su búsqueda.
En la escena final Hoggle, Ludo y Didymus (su infancia) le recuerdan que si alguna vez los necesita estarán ahí. Siempre podemos recodar a nuestros amigos de la niñez, y lo que éramos en esos tiempos. Algo de nuestra infancia se queda con nosotros, por muy mayores que seamos.
La película es una fuente de imaginación inagotable, a cada escena no podemos dejar de sorprendernos por la cantidad de detalles que la pueblan, y que en un primer visionado pasan desapercibidos. Tal vez el más memorable es como Henson inserta el rostro de Jareth en lugares escondidos de los decorados, como haciendo patente, pero de una forma sutil, que el rey de los goblins siempre está presente observando a Sarah.
Henson hace un gran trabajo, creando esta extraña fantasía musical, la cual nunca se le va de las manos. Se acerca más a su trabajo en televisión (algo que se aprecia en la escena del "Magic Dance"), que en Cristal oscuro. Me gusta como usa el llanto de Toby para determinar el momento en que se lo llevan los goblins, después que Sarah diga las palabras exactas. Y tiene grandes ideas visuales, como ese momento en que Jareth lanza una bola de cristal, la cual se convierte en la máquina que limpia los túneles.
La película no oculta sus influencias, podemos ver en la habitación de Sarah libros como "El mago de Oz" (donde una joven es transportada a un mundo mágico, y acompañada de extraños seres, comenzará un viaje hasta una fantasiosa ciudad), "Blacanieves y los siete enanitos" (con su malvada madrastra y su manzana envenenada, aquí un melocotón) o de Maurice Sendak "Donde viven los monstruos" (Ludo podría pertenecer a él) y "Al otro lado" (donde la hermana pequeña de una niña es secuestrada por unos duendes, y ésta deberá recorrer un mundo mágico para rescatarla). Dentro del laberinto bebe de los cuentos clásicos para crear uno nuevo, siendo a su vez una amalgama de todos ellos.
Las canciones de Bowie son fantásticas, como no podía ser de otra forma. Mi preferida es "Magic Dance", y parece que los responsables de la película pensaron lo mismo, ya que vuelven a utilizarla para cerrar la película.
Bowie está perfecto como Jareth, a quien le aporta su halo de estrella, creando un personaje de lo más icónico. Y por su parte Jennifer Connelly está estupenda, lleva el peso de una superproducción con tan solo 15 años, demostrando que iba a ser una de las mejores actrices de su generación.
Dentro del laberinto es una de las joyas del fantástico de los ochenta. Una película terriblemente imaginativa, llena de personajes memorables, grandes canciones, y más profunda de lo que pueda parecer a simple vista. Un viaje inolvidable para hablar sobre lo difícil y confuso que es el proceso de madurar. Como le sucede a Sarah, siempre podemos contar con la película para regresar a nuestra infancia, y es que no hay nada como perderse en este laberinto. 

CURIOSIDADES
La actriz Glenda Jackson (Mujeres enamoradas) visitó el set de rodaje.
Toby Froud (Toby) creó su propia productora llamada Stripey Pajama Productions, tomando el nombre de como va vestido en esta película.
Fue nominada a los BAFTA en la categoría de mejores efectos visuales (Roy Field, Brian Froud, George Gibbs y Tony Dunsterville). En los premios Saturn fue nominada en la categoría de mejor película de fantasía y mejor vestuario (Brian Froud y Ellis Flyte). Y fue nominada a la mejor presentación dramática (Jim Henson, Terry Jones y Dennis Lee) en los premios Hugo.
El inicio de la canción "Magic Dance", repite un diálogo de la película El solterón y la menor (1947), pero cambiando algunas palabras para que encaje con la trama de la película.
Última película dirigida por Jim Henson.
Los temas "As the World Falls Down" y "Underground" tuvieron videoclips promocionales, y ambos fueron dirigidos por Steve Barron.
Siempre que Sarah tiene que elegir entre ir a la izquierda o a la derecha, termina yendo a la derecha, lo que le depara algo malo en cada ocasión.
Terry Jones llamó a los guardas superiores que custodian las puertas Alph y Ralph, y los que se encuentran debajo Alph B y Ralph B. Posteriormente se cambió a Jim y Tim.
"Within You" es la canción favorita de Bowie de las cinco que compuso.
Se lanzaron en 1986 dos videojuegos sobre la película, "Labyrinth: The Computer Game" para Apple II y Commodore 64, y "Labyrinth" para Famicom. El primero era una aventura gráfica creada por Lucasfilm Games y lanzado principalmente para el mercado americano. "Labyrinth" era un juego de aventuras que sólo se estrenó en Japón.
A lo largo de la película, podemos encontrar en siete ocasiones la cara de Jareth oculta en los decorados. Podemos verle en la esquina superior derecha en el plano general del laberinto, justo después de que el gusano diga: "Menos mal, si llega a seguir por aquel lado habría ido directa al castillo." En la parte inferior del plano en el que a Hoggle se le rompe el peldaño de una escalera, por la que suben él y Sarah. La tercera vez acontece justo después de que el sombrero del Wiseman diga: "Es tan estimulante ser tu sombrero", podemos verlo a la izquierda en el suelo del laberinto de setos. Aparece de nuevo en medio de los setos, en la esquina superior izquierda, cuando Hoggle farfulla: "Atravesar el laberinto. Atravesar el laberinto. Una cosa sí es segura, ella nunca atravesará el laberinto." En la esquina inferior derecha de la pared que bordea "El pantano del hedor eterno", justo cuando a Sarah y Hoggle se les derrumba por primera vez la cornisa que pisan. Y por último, a la derecha del plano del bosque cuando Didymus dice: "Adelante caballeros, alcanzaremos el castillo sin dilación."
Una marioneta de Hoggle se perdió en un avión, y apareció en la tienda "The Unclaimed Baggage Center" en Scottsboro (Alabama), que recoge todo tipo de equipaje no reclamado. Ahora Hoggle forma parte de su museo, como su posesión más preciada.
Coincidiendo con el estreno de la película, Marvel lanzó una serie de tres comics que adaptaban la película.

BIBLIOGRAFÍA
Labyrinth: The Ultimate Visual History (Terry J Erdmann, Paula M Block, Insight Editions, 2016)
Starlog Magazine (números 85, 100, 101, 106, 107, 108, 109, 111, 148, 242)
Inside The Labyrinth Documentary (1986)

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Tuesday, May 25, 2021

Regreso al futuro III

"Es un experimento científico."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Marty McFly descubre que su amigo Doc Brown, será asesinado en 1885, por lo que decide viajar en el tiempo hasta el salvaje Oeste para salvarle. Con lo que no contaba, es que Doc se enamoraría de una profesora.

TRES
Como comentaba en la reseña de Regreso al futuro II (1989), la segunda y tercera parte de las aventuras temporales de Marty McFly, se rodaron de forma continua. Aunque inicialmente estaba previsto rodar una única película, el guión escrito por Bob Gale de 230 páginas, resultaba demasiado extenso. De hecho, la película tenía cuatro actos (2015, 1985A, 1955 y 1885). "¿Cuántas obras tienen cuatro actos?," admitía Gale. "Para una película, dividirla en cuatro actos no es una buena idea. Al escribirlo, estaba muy claro para mí, la idea de que íbamos a este otro periodo de tiempo, y la introducción de nuevos personajes... el material de 1885 justificaba su propia película."
Antes de convertir el guión en dos películas, el guionista decidió reducirlo a 157 páginas, pero cuando ese guión se presupuestó aproximadamente en 60 millones de dólares, no le dieron luz verde a la deseada secuela. Fue en ese momento que Gale se planteó recuperar el guión de 230 páginas y hacer dos películas en lugar de una, las cuales se rodarían de forma conjunta. Inicialmente se presupuestó cada una entre los 35 y 40 millones de dólares (depende de las diferentes fuentes), unos costes mucho más manejables. Sid Sheinberg, presidente de la Universal, aprobó el proyecto de rodar ambas películas, la primera se estrenaría a finales de 1989, y la segunda estaría lista para el verano de 1990. Por delante les esperaban 11 meses de duro trabajo.
A diferencia de sus anteriores trabajos, donde Gale y Zemeckis escribieron los guiones a cuatro manos, en esta ocasión Gale escribió ambos libretos en solitario, ya que Zemeckis estaba por aquel entonces ocupado con ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988). La mayor aportación de Zemeckis al guión fue la idea del cuarto acto en el lejano Oeste. La cual estaba en el aire desde el rodaje de la primera parte, cuando a Michael J. Fox le preguntaron a que época la gustaría viajar, en caso de tener una máquina del tiempo, y respondió que al Oeste.
Al final Gale se encontró con un guión para Regreso al futuro II de 165 páginas y uno de tan solo 40 ó 45 páginas para Regreso al futuro III (Back to the Future Part III, 1990), de modo que, tuvo que ampliar toda la parte de 1885. Se desarrolló mucho más la relación entre Doc y Clara, y se invirtieron los roles entre Marty y Doc. "Marty se convierte en el tipo que da buenos consejos y Doc es el que actúa con irresponsabilidad," explicaba Gale. Originalmente Marty llegaba por error al año 1888, en lugar del 1885, por no entender la letra de Doc, pero esto fue cambiado en el guión final. "Elegir 1885 fue algo natural porque era exactamente 100 años antes de 1985," admitía Zemeckis. "Retrocedimos en el pasado exactamente 100 años." El guión de Regreso al futuro III se completó el 6 de julio de 1989.

REPARTO
Como le había sucedido en la segunda parte, Michael J. Fox tuvo que interpretar varios papeles, además de Marty, dio vida a Seamus McFly, un antepasado del primero. Y como se trataba de un western, Fox tenía que montar a caballo en varias escenas, y por esa razón aprendió a hacerlo a marchas forzadas. A diferencia de las anteriores entregas de la saga, el actor estuvo libre de su trabajo en Enredos de familia (1982-89), y pudo dedicarse a tiempo completo a la película.
"Al tratar de planificar Regreso al futuro III, decidimos que habíamos hecho todo lo posible con la familia de Marty," explicaba Gale. "Así que nos concentramos en Doc." De esa forma Emmett Brown cobró un mayor protagonismo, algo que le dio a Christopher Lloyd la oportunidad de lucirse más que en las anteriores entregas de la trilogía, e incluso tener un interés amoroso.
Y ese personaje fue el de Clara Clayton, el cual se escribió con Mary Steenburgen en mente. La actriz era toda una experta en viajes temporales, como demostraba su participación previa en Los pasajeros del tiempo (1979). Inicialmente Steenburgen no estaba muy segura de aceptar el papel, pero sus hijos le insistieron que lo hiciera, y una vez habló con los dos Bobs, fue trato hecho. Lloyd estaba encantado que fuera su partenaire, ya que ambos habían trabajado juntos en Camino del Sur (1978), otro western.
También Thomas F. Wilson tuvo que interpretar dos papeles, el de Biff y sobre todo el de su antepasado Buford "Perro Rabioso" Tannen. Para dar vida a un auténtico forajido, tuvo que aprender a montar a caballo y a tirar el lazo, además se entrenó con Arvo Ojala (un famoso asesor técnico en el manejo del revolver), entrenamiento que comenzó ya durante el rodaje de la segunda parte. Wilson realizó personalmente todas sus escenas a caballo.
Lea Thompson, quien interpretó a Lorraine, la madre de Marty en las dos primeras entregas, interpretaría en esta ocasión además a Maggie McFly, la bisabuela del protagonista. Para dar vida a una emigrante irlandesa de forma convincente, tuvo que tomar clases con un experto en acentos, al igual que Michael J. Fox.
Elisabeth Shue dio de nuevo vida a Jennifer, la novia de Marty.
El papel del alcalde Hubert se le ofreció, aunque cueste creerlo, a Ronald Reagan, ya que era fan de Regreso al futuro (y además sobre él recaía uno de los gags de la película). Zemeckis habló con Lew Wasserman, presidente de la Universal y antiguo agente de Reagan, para que se lo propusiera, pero el ex-actor y ya ex-presidente, rechazó el ofrecimiento. El papel fue a parar a Hugh Gillin.
Para los papeles de los viejos clientes del salón del Hill Valley de 1885, los responsables de la película contrataron a varios actores que eran caras habituales del western, como Harry Carey Jr. (Río Rojo), Dub Taylor (Grupo salvaje) y Pat Buttram (quien participó en multitud de películas de Gene Autry). Y el camarero fue interpretado por Matt Clark, otro clásico del western (El fuera de la leyPat Garrett y Billy el Niño).
Por su parte, James Tolkan repitió en la saga dando vida al Marshal James Strickland, tan estricto como su descendiente el Sr. Strickland.
Y la familia McFly al completo se reunió para una escena final en la que podemos ver además de Fox y Thompson, a Marc McClure (Dave McFly), Wendie Jo Sperber (Linda McFly) y Jeffrey Weissman (George McFly).

RODAJE
La fotografía principal de "Three" (título con el que se conoció la producción durante el rodaje), comenzó tres semanas después de la finalización del rodaje de Regreso al futuro II, justo el 29 de agosto de 1989, y terminó el 12 de enero de 1990. Y reinó un buen ambiente a lo largo del mismo.
Sólo una secuencia de Regreso al futuro III se rodó durante el rodaje de la segunda parte, aquella en la que Marty despierta a Jennifer en el porche de su casa. Una vez filmaron la escena en la que Marty y Doc la dejan allí inconsciente, correspondiente a Regreso al futuro II, el equipo esperó a que amaneciese, para rodar la escena perteneciente a la tercera parte.
El Hill Valley de 1885 se edificó en Sonora y Jamestown. Los propietarios de las tierras permitieron que construyeran el pueblo, a cambio de que una vez terminado el rodaje, lo dejaran allí, cosa que así hicieron los responsables de la película, pero cosas del destino, en 1996 cayó un relámpago en el lugar (como en el propio Hill Valley), que inició un incendio que lo destruyó todo. La primera escena que se rodó oficialmente dentro de la fotografía principal, fue aquella en la que se muestra la llegada de Marty al Hill Valley de 1885, con un movimiento de grúa.
En Monument Valley, se rodaron las escenas del cine al aire libre y la posterior huida de los indios hasta llegar a la cueva, y también el momento en que prueban a tirar el DeLorean de unos caballos. Para poder rodar en Monument Valley pidieron permiso a la tribu navajo local, y algunos de sus miembros participaron como extras, y aunque habían declarado ser buenos jinetes, una vez comenzaron a rodar sus escenas, se comprobó que muchos no lo eran. Las temperaturas en el lugar llegaron a ser bajo cero, algo que hizo las cosas difíciles a Fox y Lloyd, quienes iban con ropas de verano. El cine al aire libre desde el que Marty viaja a 1885, fue desmantelado una vez terminaron de rodar.
Mientras rodaban Regreso al futuro III, iban montando la segunda parte. Por eso, para Zemeckis el rodaje fue una experiencia agotadora. Cuando terminaba de rodar por el día en Sonora, tomaba un avión a Los Angeles, para durante la noche editar Regreso al futuro II, dormía un poco en el Sheraton Universal, y después se levantaba temprano (sobre las 4:30 ó 5:00 de la mañana) para coger de nuevo un avión de vuelta a Sonora. Algo que hizo durante tres semanas.
Esas tareas las compartió con Gale, mientras el director rodaba las escenas del tren, el primero estaba en Los Angeles supervisando la inserción del sonido en la segunda parte.
Tampoco fue un rodaje fácil para el resto del equipo, una pequeña epidemia de gripe se cebo con él, e hizo que muchos tuvieran que estar de baja. La muerte del padre de Michael J. Fox provocó que se suspendiese el rodaje durante una semana. Y mientras Lloyd y Steenburgen ensayaban su escena de baile, la actriz sufrió una caída que le produjo una rotura en un ligamiento del pie.
Fox fue quien experimentó la mayor y más peligrosa anécdota del rodaje, cuando accidentalmente se quedó inconsciente. Esto sucedió rodando la escena en la que Buford Tannen y sus hombres tratan de ahorcarle. El actor llevaba un arnés que le permitía estar colgado, pero cuando trató de darle más realismo a la escena agarrándose a la soga, sin querer se presionó con las manos la arteria del cuello, tan fuerte, que se cortó la circulación, perdiendo de esa forma el conocimiento. Por suerte el susto quedó en nada.
Cuando rodaron la escena de la fiesta del pueblo, el grupo ZZ Top, que había sido contratado para componer el tema principal de la película, visitó el set. Los dos Bobs les habían pedido al trío que se dieran un salto hasta el lugar, para así impregnarse del ambiente a la hora de componer la canción. Cuando Zemeckis los vio con sus largas barbas, se le encendió la bombilla y se dio cuenta que encajarían perfectamente en un western, por lo que les pidió que participaran en la película, como miembros de la banda que toca en la fiesta de Hill Valley, algo que el grupo aceptó sin rechistar. Al final los ZZ Top se pasaron dos días rodando, y amenizaron el tiempo entre tomas tocando para el equipo y reparto. De hecho, cuando tuvieron que rodar su escena, una cámara se averió, y mientras esperaban, el grupo se puso tocar para pasar el rato, la fiesta se fue animando y la gente comenzó a hacerles peticiones (incluido Michael J. Fox), después de dos horas alguien preguntó si la cámara ya estaba arreglada, y Zemeckis respondió que ya lo estaba desde hacía un buen rato, pero que no había querido interrumpir la fiesta que se había montado.
Max Kleven, director de segunda unidad, se encargó de rodar las escenas más peligrosas del tren, y después llegó Zemeckis con los actores principales, para rodar los planos restantes. Para conseguir el efecto del DeLorean haciendo un caballito empujado por el tren, se consiguió filmando la escena al contrario, es decir, con el tren arrastrando el coche, y mediante un mecanismo se levantó su morro. Mediante efectos visuales se añadió posteriormente el humo del tren, para que fuera en la dirección correcta.
A diferencia de la segunda parte, Regreso al futuro III no estaba tan repleta de efectos visuales, principalmente se hizo uso de ellos para las escenas en las que Michael J. Fox comparte pantalla consigo mismo (mediante el uso del sistema de control de movimiento VistaGlide, también utilizado en Regreso al futuro II), y para la secuencia del tren (con el empleo de miniaturas). Los efectos visuales fueron obra de la ILM, con Ken Ralston y Scott Farrar como supervisores. Por su parte, Michael Lantieri, supervisor de efectos mecánicos, considera su trabajo en esta película uno de los cinco preferidos de su carrera.
Tras completar las escenas de Monument Valley, el rodaje llegó a su fin en el desierto, y se trasladó a los Universal Studios el 4 de diciembre, para rodar interiores. Las primeras escenas tuvieron lugar en el Plató 12, y correspondieron a la escena de la mina con la recuperación del DeLorean. En el mismo plató, se recreó la cueva en la que Marty esconde el coche y se da de bruces con un oso (quien por cierto no estaba por la labor de actuar y se echó a dormir, por lo que un doble con un disfraz de oso tuvo que completar la escena). Sin salir del Plató 12, allí se rodaron las escenas de la biblioteca a la que acuden Marty y Doc en 1955, y también las escenas de la cabaña de los McFly en 1885.
Fuera del estudio, pero sin salirse de California, rodaron en Oxnard la escena de la destrucción del DeLorean. Para conseguir que el coche quedará totalmente destrozado, fue necesario colocar explosivos en su interior, y en el momento en el que el tren impactó con él, Lantieri los hizo estallar. Esto tuvo que sincronizarse con la huida del especialista Charlie Croughwell (doble de Michael J. Fox), quien tuvo que salir del coche y ponerse a salvo antes de que le alcanzara el tren.
En Agoura (también en California) se rodó la escena en la que Marty se cae por una colina y choca contra la valla de Seamus. En la misma localidad, rodaron la escena del cementerio en el que los protagonistas encuentran la tumba de Doc en 1955, y también el momento en que éste vuela la entrada de la mina.
La última escena que se rodó de la película fue curiosamente la inicial, en la que Marty y Doc hablan en casa del segundo sobre la carta que le escribió en 1885. El decorado de la casa de Doc se construyó también en el Plató 12 de los Universal Studios.
Una vez filmaron esa escena, el rodaje llegó a su fin, el cual había sido un viaje de 11 largos meses. El DeLorean ya no viajaría más por el tiempo.
Para promocionar la película, se incluyó un pequeño trailer al final de Regreso al futuro II, de esa forma, el público supo que la tercera aventura estaba por llegar. Según contaba Gale, la idea de incluir el trailer vino de Los tres mosqueteros: Los diamantes de la reina (1973), que al finalizar la película tenía un avance de la siguiente entrega, que se había rodado de forma conjunta con aquella, Los cuatro mosqueteros: La venganza de Milady (1974).
Los ZZ Top compusieron dos canciones para la película, siendo "Doubleback" la escogida para acompañar los créditos finales, la cual estuvo a punto de titularse "Doubleback Again".
Regreso al futuro III se estrenó en Estados Unidos el 25 de mayo de 1990 y fue un éxito, aunque uno menor que el de las anteriores película de la saga. Según admitía su productor ejecutivo, Steven Spielberg, "el único error que cometimos fue estrenar la tercera demasiado cerca de la segunda. La tercera habría hecho mucho más dinero si hubiéramos esperado otros ocho meses." En su país de origen recaudó 87.727.583 de dólares (undécima película más taquillera de 1990) y la taquilla final a nivel mundial fue de 244.527.583 de dólares (sexta película más taquillera del año). El 21 de octubre de 2015, día oficial de Regreso al futuro, volvería a salas de cine junto con las dos primeras entregas, y juntas recaudarían a nivel mundial 4.850.000 de dólares.Aunque se habló en muchas ocasiones de una posible cuarta parte, sus responsables tenían claro que eso no era una posibilidad. "No debería haber un Regreso al futuro IV," declaraba Zemeckis. "Creo que nunca debería hacerse una cuarta secuela de nada. Tres es un número dramático. Es una estructura de tres actos. Cuatro es par. Cuatro es aburrido."

ESCENAS ELIMINADAS
En las ediciones de DVD y Blu-Ray se incluye una única escena eliminada.
En su regreso al pueblo para el duelo con Marty, Tannen y su banda se topan con el sheriff Strickland y su hijo, quien les hace frente. Cuando parece que todo va a terminar bien, Perro Rabioso dispara al sheriff por la espalda, y lo mata. Según Gale la escena, "le confería un tono muy oscuro a la película." Razón por la que terminaron descartándola.

Se sabe que se rodó una escena que no está incluida en ninguna de las ediciones de la película. En ella, tras el duelo entre Marty y Buford, un niño le preguntaba al protagonista, como se le había ocurrido utilizar la puerta de la estufa a modo de chaleco antibalas, a lo que Marty le respondía, que lo había visto en una película de Clint Eastwood. El niño le preguntaba que era una película y Marty le respondía que ya lo averiguaría. Un hombre llamaba al niño D.W. y otro mencionaba que era el pequeño de los Griffith. De lo que se deducía, que aquel joven era el futuro director D.W. Griffith (El nacimiento de una nación).

VALORACIÓN
Regreso al futuro III es el colofón de una de las mejores trilogías que ha dado el cine. Siempre ha sido considerada el punto débil de la saga, pero sólo porque las dos anteriores entregas rozan la perfección, y esta tercera lo tenía difícil para repetir tal hazaña. Pero esa la mayor pega que se le puede poner, ya que estamos ante una película de aventuras de lo más disfrutable.
Porque no podemos negar que Regreso al futuro III es un entretenimiento de primera, tan divertida como las demás entregas, pero con un cambio de ambiente que le sienta de maravilla. La idea de situar la historia en pleno apogeo del Oeste americano, es lo mejor de la película. Estamos ante un western de ciencia ficción y eso no lo vemos todos los días. Después de viajar al futuro de los futuros en la segunda parte, nos tocaba viajar al pasado, más allá de 1955, ¿y que mejor que hacerlo al lejano Oeste? Además no nos salimos de las coordenadas de Hill Valley, y descubrimos como se originó la ciudad.
Donde no resulta tan original la película es en su desarrollo, ya que en el fondo estamos viendo la misma historia que en la primera entrega, con Marty perdido en una época que le es extraña, con la máquina del tiempo averiada, con un Tannen complicándole la vida, otra vez una foto que marca lo que sucederá en el futuro, y hay un lío amoroso de por medio, en este caso el de Doc y Clara. Simplemente se produce un intercambio de roles entre Marty y Doc, el primero es el sensato y el segundo es el que necesita recibir consejos. El ver a Doc enamorado por chocante, resulta divertido, es de esas pocas veces en las que un romance no ralentiza la película, aunque los mejores momentos siguen siendo los relacionados con Marty.
La película no pierde el tiempo, y hace imposible que caigamos en el aburrimiento. Cuando Marty y Doc se reencuentran en 1885, ya ha pasado media hora de película, y parece que haya sido un suspiro, y es que Regreso al futuro III es un no parar. Y eso que aún nos aguarda el gran tercer acto del tren, donde Zemeckis da el do de pecho y cierra la trilogía por todo lo alto.
Resulta interesante en la saga, que los mismos acontecimientos se repitan una y otra vez en la época que sea, como si los dos Bobs trataran de decirnos que hay cosas que siempre son iguales sin importar el tiempo que pase. Ahí está el momento de Marty llegando al café (en este caso un salón), y su huida posterior perseguido por un un Tannen y su banda, Marty quedándose inconsciente y despertando ante Lea Thompson, o el momento en que el Tannen de turno acaba cubierto de estiércol. Aún así, el tema principal de la saga es que aunque parezca que hay cosas que están destinas a ocurrir, tú decides lo que quieres hacer con tu vida.
La trilogía siempre ha sido el ejemplo de un gran uso del planting, es decir, colocar una serie de elementos los cuales serán parte importante de la trama más adelante. Como por ejemplo, que en la segunda parte se incluya una escena de Por un puñado de dólares (1964), en la que Eastwood utiliza un arcaico chaleco antibalas, algo que Marty pondrá en práctica en 1885. El mostrar a Marty jugando a un videojuego de vaqueros en 2015, que nos demuestra que puede ser un buen pistolero, algo que se confirma en la fiesta de 1885. O que Doc diga en la segunda parte que le gustaría investigar el otro gran misterio del universo, las mujeres, y en la tercera entrega sea justo lo que le sucede.
Pero lo que sí es digno de aplaudir es que los dos Bobs decidieran destruir el DeLorean, porque además de ser un momento de lo más espectacular, transmite una sensación de auténtico final, que de otra forma no habría tenido la película.
Lo que nunca me ha gustado tanto, y que me saca un poco de la película, es el epílogo final con la aparición de Doc en su locomotora, y el momento de ésta volando, es simplemente una coda, un gag con el que terminar la saga, pero si mientras el de la primera parte era sorprendente, aquí queda un poco fuera de lugar. Aún así agradezco ese último encuentro entre los dos amigos y la promesa de más aventuras (que por suerte nunca llegaron).
Otra cosa que no funciona del todo bien es que Michael J. Fox interprete el papel de Seamus, era algo que debería haber hecho Crispin Glover (lo que hubiera beneficiado a la película, y además le habría dado la oportunidad al actor de hacer un rol diferente del interpretado en la primera parte). Pero tras los consabidos problemas que tuvieron con Glover, es la mejor forma que tenían de resolverlo. Tampoco tiene sentido que Lea Thompson interprete a Maggie McFly, sólo está ahí para la escena en la que Marty, una vez más, se despierta al lado de ella, tras quedarse inconsciente. Aún así resulta divertido ver a los actores interpretando a tantos personajes distintos, algo que se convirtió en una marca distintiva de la saga.
Lo de Zemeckis y Gale fue digno de casi ver el futuro, ya que se adelantaron al resurgir del western que experimentaría el cine americano a principios de los 90. Inmediatamente después del estreno de su película, irrumpirían títulos como Bailando con lobos (1990), Sin perdón (1992) o Tombstone: La leyenda de Wyatt Earp (1993).
Zemeckis se lo pasa en grande rodando su peculiar western y se nota, es tan hábil con la cámara como siempre, y narra la historia que da gusto. La película se regocija en el espíritu del western, ya que no faltan los duelos, los asaltos a locomotoras, los salones, los indios, o el séptimo de caballería. Y no faltan los guiños a los clásicos del género, como ese movimiento de grúa de Marty llegando a Hill Valley, que es un homenaje a Hasta que llegó su hora (1968). Lo que hace si cabe más atractiva a la película, es ver el choque cultural que se produce con la era moderna, desde el introducir un coche futurista en el siglo XIX, o lo divertido que resulta ver a Marty haciendo un moonwalk, viéndolo lanzar un frisbee o diciéndole a Buford para su asombro, "¡Vamos, no juegues a Rambo!" ("Hey, lighten up, jerk!" en la versión original).
En esta tercera entrega se completa el arco de Marty, todo su viaje por el tiempo le ha servido para madurar, ya no le importa que le llamen gallina, ha ido hacia delante para ser una persona mejor. Lloyd por su parte recibe más protagonismo y demuestra que puede ser todo un galán, y nos enseñan una cara diferente de Doc. Y destaca Thomas F. Wilson en una interpretación diferente a las que le habíamos visto en las anteriores entregas, demostrando su gran versatilidad.
Y Alan Silvestri vuelve a darlo todo con su banda sonora, y como gran nueva aportación, me quedo con la versión instrumental creada por el compositor de "Doubleback", que no podría ser más pegadiza.
Regreso al futuro III es un gran cierre para la saga. Un último rodeo para despedir por la puerta grande a algunos de nuestros personajes favoritos. Aunque no llegue al nivel de las dos primeras entregas, es un disfrute acompañar a Marty McFly al lejano Oeste a los mandos del DeLorean. Hay pocos westerns tan originales, y pocas películas de ciencia ficción tan entretenidas como Regreso al futuro III. Sólo por eso ya merece la pena el viaje.

CURIOSIDADES
Dean Cundey, director de fotografía de la película, tiene un cameo como el fotógrafo en la fiesta de Hill Valley.
Aunque siempre se dice que Christopher Lloyd dio su primer beso en pantalla en esta película, realmente tuvo una escena de beso en El juego de la sospecha (1985) con Lesley Ann Warren.
Primera película en utilizar el logotipo de la Universal por su 75º aniversario.
Originalmente estaba escrito que Doc se emborrachase en el salón del pueblo, pero después Zemeckis consideró que encajaba mejor con el personaje, que se mantuviera sobrio.
Ganó el premio Saturn a mejor actor secundario (Thomas F. Wilson) y mejor música (Alan Silvestri). Siendo además nominada en las categorías de mejor película de ciencia ficción, mejor director (Robert Zemeckis), mejor actriz secundaria (Mary Steenburgen) y mejor vestuario (Joanna Johnston).
Además fue nominada a los premios Hugo a la mejor presentación dramática (Robert Zemeckis y Bob Gale).
La escena de Tannen y sus hombres en el campamento, antes de ir al pueblo, la rodó el director de segunda unidad, Max Kleven.
La máquina creada por Doc que prepara el desayuno en 1885, fue diseñada por el futuro director Simon Wells (La máquina del tiempo, El príncipe de Egipto), bisnieto de H.G. Wells, autor de "La máquina del tiempo". Wells también diseño la mirilla telescópica del rifle de Doc, y fue uno de los co-diseñadores del tren de Doc para la escena final.
La banda de Needles está compuesta por miembros de las diferentes bandas de la familia Tannen, de cada una de las tres películas. Vemos a J.J. Cohen (que fue Skinhead de la pandilla de Biff en Regreso al futuro y Regreso al futuro II), Ricky Dean Logan (Data de la cuadrilla de Griff en Regreso al futuro II) y Christopher Wynne (miembro de la banda de Buford en Regreso al futuro III).
El refrigerador que Doc construye en 1885, era realmente operado por varios técnicos, que lo hacían funcionar desde su interior.
Christopher Lloyd hizo un cameo como Doc Brown en la comedia situada en el Oeste, Mil maneras de morder el polvo (2014).
Como Marty se hace llamar en 1885 Clint Eastwood, los responsables de la película le pidieron permiso al actor para usar su nombre, algo que hizo de buen agrado.
La película se estrenó el 25 de mayo de 1990, el día del 39 cumpleaños de Bob Gale.
La escena correspondiente a la primera parte, con Marty regresando a su tiempo tras la caída del rayo en el Hill Valley de 1955, puede verse en las todas las películas de la trilogía.
Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Thomas F. Wilson, James Tolkan, J.J. Cohen y Marc McClure (quien apareció en una escena eliminada de Regreso al futuro II), son los únicos actores que han participado en las tres entregas de la trilogía.
Antes de partir a 1885 desde el autocine, Marty menciona a Clint Eastwood, y Doc no sabe de quien le está hablando. Se puede ver en el cine los posters de La venganza del hombre monstruo (1955) y Tarántula (1955), en las que un desconocido Eastwood tuvo alguno de sus primeros papeles.
Doc dice que el apellido de sus antepasados alemanes es von Braun, el cual es una referencia al ingeniero alemán Wernher von Braun, que en 1955 se nacionalizó estadounidense para entrar a formar parte de la NASA, donde ayudó al programa espacial norteamericano.
Cuando Marty regresa a 1985 y atraviesa el puente en el DeLorean, puede verse un cartel que indica "Barranco Eastwood", lo que quiere decir, que todos creyeron que Marty murió en el accidente de tren.
Bob Gale tiene en su propiedad dos trozos del DeLorean destruido, una lámpara hecha con el Mr. Fusion (por el supervisor de efectos especiales Michael Lantieri), y la pantalla del circuito de tiempo.
En la primera parte, Doc le cuenta a Marty que la idea del condensador de fluzo, le vino cuando se golpeó la cabeza mientras trataba de colorar un reloj sobre su inodoro. Al comienzo de la película, cuando Doc se esconde en el baño tras asustarse al ver a Marty, se puede ver el reloj sobre el inodoro.
En la carreta que lleva el estiércol pone "A. Jones", y en Regreso al futuro (1985) el nombre de la empresa del camión del estiércol lleva escrito "D. Jones".
El pañuelo que porta Doc está hecho con la camisa que llevaba en Regreso al futuro II (1989).
Cuando rodaron la escena en la que Seamus McFly aparece con la cena en la cabaña, a modo de broma, Michael J. Fox lo hizo agarrando un muñeco de Roger Rabbit gigante.
En el cameo de ZZ Top, se puede ver como hacen su famoso giro de guitarra.
El estiércol estaba hecho de gránulos de pienso para caballo.
Un cartel de un vendedor de caballos en 1885, indica que se llama Joe Statler. En el 1985 de Regreso al futuro, hay un concesionario "Statler Toyota", y en 1955 un "Statler Motors Studebaker".
Cuando Marty y Doc están viendo el mapa en la estación, podemos ver al fondo el reloj de la torre que marca las 10:04, que será justo la hora a la que se parará cuando le caiga el rayo en 1955. También podemos ver a Clara detrás de ellos.
En la versión original, cuando Doc hace sonar el silbato del tren grita: "I've wanted to do that all my life!" ("¡He querido hacer esto toda mi vida!"). En Polar Express (2004), también dirigida por Robert Zemeckis, el protagonista suelta un muy similar: "I've wanted to do that my whole life!", cuando hace sonar el silbato del tren.
Matt Clark, que interpreta al barman del salón, le sirve una copa a Marty, cuando éste se hace llamar Clint Eastwood. Clark también interpretó a un barman en El fuera de la ley (1976), y le sirvió una copa al auténtico Clint Eastwood.
La decisión de incluir a Clara en el póster de Drew Struzan, se tomó en el último minuto.
Al final de la película Buford Tannen es arrestado por un diputado del Marshal Strickland, y no por el propio Strickland. Como explicaba en el apartado de escenas eliminadas, Tannen asesinaba a Strickland, pero como esa escena se cortó, el cargo por el que es detenido el villano se cambió por el del robo a la diligencia de Pine City.
Y por último recordar el extraño momento en el que Verne, el hijo de Doc y Clara, hace unos "peculiares" gestos en segundo plano.

BIBLIOGRAFÍA
Regreso al futuro: La historia visual definitiva (Michael Klastorin, Randal Atamaniuk, 2015)
Starlog Magazine (nº 150, 155, 156, 193, 313)
Billy F Gibbons: Rock + Roll Gearhead (Billy F Gibbons, Tom Vickers, 2005)
Back To The Future: The Oral History (Empire Magazine, nº 250, abril 2010)
The Making of 'Back to the Future' (1985)
The Making of 'Back to the Future III' (1990)
Interview: Dean Cundey (Cult films and the people who make them Blog, 23 marzo 2013)

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