Sunday, October 18, 2026

Sleepy Hollow

"¡Cuidado con la cabeza!"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Ichabod Crane es enviado al pueblo de Sleepy Hollow, para investigar una serie misteriosos asesinatos, en los que a todas las víctimas les han cortado la cabeza.

RODARÁN CABEZAS
En 1820, Washington Irving publicó "The Sketch Book of Geoffrey Crayon", que incluía el relato corto "La leyenda de Sleepy Hollow", que se convertiría en un clásico de la literatura norteamericana. El relato conocería varias adaptaciones, como la realizada por Disney, La leyenda de Sleepy Hollow y el Señor Sapo (1949), pero la versión más popular sería dirigida por Tim Burton, bajo el título de Sleepy Hollow (Sleepy Hollow, 1999).
Pero Burton no fue el primer director al cargo del proyecto. En 1994, el diseñador de maquillaje Kevin Yagher, ideó una nueva adaptación al cine del clásico de Irving, del que era fan desde niño, con el objetivo de dirigirla él mismo. Para llevarlo a cabo, necesitaba un guionista, y habló con su agente, y ella le presentó a Andrew Kevin Walker, quien trataba de vender su guion de Seven (1995) en Hollywood. Escribieron el guion de Sleepy Hollow durante tres meses, y después trataron de venderlo a los estudios.
El guion llegó hasta el productor Scott Rudin (El show de Truman), éste junto con Adam Schroeder, también productor de la compañía de Rudin, decidieron llevarlo al cine. Pero el proyecto languideció durante años, hasta que Sherry Lansing, presidenta de Paramount, lo devolvió a la vida en 1998.
Aunque Yagher era el director previsto, el realmente deseado por los productores era Tim Burton, ya que consideraban que el material encajaba como un guante con el director, pero éste no estaba disponible. Mientras Burton estaba involucrado en Superman Lives, seguían trabajando en el guion con Walker, deseando conseguir uno que atrajera al director. Cuando el proyecto sobre Superman no llegó a buen puerto, se lo enviaron, y Burton aceptó de inmediato. Yagher se vio relegado del puesto de director, pero se quedó en el proyecto como coordinador de efectos.
A Burton le gustó el guion, principalmente porque le recordaba a las producciones de la Hammer. Pero no fue lo único que la llamó al atención. "Me atrajo especialmente la idea de que Ichabod Crane sea un tipo que vive en su propia cabeza, ¡mientras que su némesis no tiene cabeza!," contaba Burton a la revista American Cinematographer. Además al director le gustaba anterior la adaptación del mito realizada por Disney La leyenda de Sleepy Hollow y el Señor Sapo (1949), una de las razones que le empujaron en su afición a la animación.
Cuando se unió al proyecto, Burton le dio su toque al guion, aportando su sentido del humor (el guion original era mucho más serio). Y después Tom Stoppard (Brazil), hizo reescrituras sin acreditar durante la producción, aumentando el romance entre Ichabod y Katrina Van Tassel, y reforzando la torpeza y comicidad del personaje de Ichabod.

REPARTO
Para dar vida a Ichabod Crane, Burton pensó en Johnny Depp, con quien había trabajado en Eduardo Manostijeras (1990) y Ed Wood (1994). El estudio le planteó a Burton otras opciones, pero prevaleció la decisión del director, y Depp fue finalmente escogido. El actor quería interpretar a Ichabod caracterizado con una nariz postiza larga, unas grandes orejas y extensiones en los dedos, incluso se llagó a plantear utilizar unas enormes manos, pero a los ejecutivos del estudio no les gustó. El propio Burton reconoció que tampoco lo aprobó, prefiriendo que utilizara recursos de actor para convertirse en el personaje sin necesidad de maquillaje. Depp admitió que su interpretación era un homenaje a su amigo Roddy McDowall, y que además se inspiró en Angela Lansbury (principalmente su interpretación en Muerte en el Nilo). Para prepararse para su papel, el actor alquiló un buen número de películas de la Hammer, además de varios títulos que le dejó Burton.
Burton escogió a Christina Ricci para el papel de Katrina Van Tassel, a quien el director comparaba con una actriz del cine mudo. Ricci fue contratada en julio de 1998. Para dar vida a una mujer de familia holandesa, tuvo que llevar una peluca rubia. 
Burton contrató a Christopher Walken para el papel del Jinete sin cabeza. Ambos habían trabajado juntos en Batman vuelve (1992) y habían hecho buenas migas, el actor aceptó el pequeño papel pese a odiar a los caballos.
Dada la influencia de las películas de la Hammer, Burton contó con Christopher Lee, habitual en sus películas, en el papel de Burgomaestro.
Y otro actor clásico de la Hammer, Michael Gough, quien había dado vida a Alfred en Batman, se convirtió en el notario Hardenbrook.
Casper Van Dien había trabajado en Revenant: Vampiros modernos (1998) dirigida por Richard Elfman, hermano de Danny Elfman, compositor habitual de Burton. Danny le pasó al director una cinta del actor, algo que pudo ayudar a su contratación para el papel de Brom Van Brunt. Para prepararse para dar vida al personaje, el actor ganó 9 kilos, ya que Van Brunt era muy fuerte, para ello también se ejercitó todo lo posible. Van Dien no utilizó dobles para las escenas de acción, ni para las escenas a caballo.
El papel de la madre de Ichabod recayó en Lisa Marie, pareja de Burton por aquel entonces.
El resto del reparto lo formaron Miranda Richardson (en el papel de Lady Van Tassel), Michael Gambon (dando vida a Baltus Van Tassel), Jeffrey Jones (como el reverendo Steenwyck), Richard Griffiths (en la piel del magistrado Philipse), Ian McDiarmid (interpretando al doctor Lancaster), Marc Pickering (como el joven Masbath), Steven Waddington (en el papel de Killian, otro habitante de Sleepy Hollow), y Martin Landau (en un cameo sin acreditar como Peter Van Garrett).

RODAJE
La película contó con un presupuesto entre los 60 y 70 millones de dólares (aunque algunas fuentes lo sitúan en los 90 millones). Y la fotografía principal comenzó el 20 de noviembre de 1998, y terminó en abril de 1999.
Burton le pidió a su equipo principal, el diseñador de producción Rick Heinrichs, la diseñadora de vestuario Colleen Atwood, y el director de fotografía Emmanuel Lubezki, que vieran películas de la Hammer, y films como La máscara del demonio (1960) de Mario Bava, sus influencias para Sleepy Hollow.
Primero tuvieron que decidir donde rodarían la película, Burton deseaba filmar en el norte del estado de Nueva York, y él y Heinrichs se desplazaron hasta el pueblo de Tarrytown, pero no cumplía con sus necesidades, por lo que al final decidieron construir todo el pueblo de Sleepy Hollow desde cero, y para ello se desplazaran hasta Inglaterra. "Vinimos a Inglaterra porque no pudimos encontrar una combinación de localizaciones y estudios en Nueva York," explicaba Heinrichs al The New York Times. "No había manera de que pudiéramos haberlo logrado en ningún otro lugar." 
Construyeron el pueblo en unas 20 hectáreas en Lime Tree Valley, en la finca privada de Hambledon (cerca de Marlow), descubierta por el jefe de localizaciones, Keith Hatcher. Necesitaron 16 semanas en construir Sleepy Hollow, comenzando en septiembre de 1998. Tuvo un coste de 1,3 millones de dólares. Se construyeron doce edificios, algunos con interiores completos. Heinrichs describió el estilo del pueblo como, "expresionismo colonial: una especie de pastiche de arquitectura doméstica holandesa, inglesa y francesa," según contaba al The New York Times, "que resulta extrañamente estadounidense precisamente por ser un pastiche de diferentes influencias." Rodar en esta localización tuvo sus problemas, cada vez que llovía, una riada de agua arrasaba la calle principal.
Rodaron en exteriores durante un mes, en Lime Tree Valley, y el resto del rodaje tuvo lugar en estudio, más concretamente en dos. 
En Leavesden Studios (a una corta distancia en coche de Lime Tree Valley), construyeron entre otros sets, la mansión Van Tassel y otras viviendas, un cementerio, y partes del "Bosque del oeste". También se construyó allí el molino, pero en lugar de hacerlo a escala real, se hizo por partes, como su interior, la base, el tejado, una miniatura y una ruina calcinada.
Y en el estudio H de Shepperton, se edificó parte del terrorífico "Bosque del oeste", donde se levantaron árboles de 9 metros de altura, fabricados en fibra de vidrio y acero. En medio del bosque se encuentra el "Árbol de los muertos", para crearlo, Heinrichs se inspiró entre otras cosas, en los manzanos de El mago de Oz (1939), y en las ilustraciones de Gustave Doré y Arthur Rackham. En Shepperton también se construyó la cueva de la bruja. Como si de un bosque real se tratase, comenzaron a llegar al set del bosque insectos y pájaros.
En BICC (Yonkers, Nueva York), una antigua fábrica de Ford, rodaron la secuencia inicial con Martin Landau. Esto se filmó tiempo después de haber terminado el rodaje principal, y a cuatro semanas del estreno. Burton contactó con Landau, con quien había trabajado en Ed Wood (1994), para que participase en un rodaje de dos días. Lubezki no estaba disponible, por lo que fue sustituido por Conrad L. Hall (American Beauty). Landau no quiso ser acreditado. 
Como querían crear una atmósfera de lluvia y niebla, esperaban que rodar en Inglaterra les diera ese clima, pero se encontraron principalmente con buen tiempo.
El vestuario corrió por cuenta de la diseñadora Colleen Atwood (Chicago). En un día normal de rodaje con habitantes del pueblo, las jornadas de vestuario comenzaban entre las 5 y 6 de la mañana. Primero se encargaban de vestir a los extras, y después a los actores principales, que llegaban más tarde. Sobre las 8:30 ó 9, éstos ya estaban vestidos.
Scott Rudin contactó con el director de fotografía Emmanuel Lubezki (Hijos de los hombres) para su participación en la película. Burton y él hicieron buenas migas. Ambos decidieron que el formato 1.85:1 era el más apropiado para la película. Y el director se planteó rodar la película en blanco y negro, pero después consideró que era mejor hacerla en color, y darle un look monocromático. Por lo que optaron por un proceso que aumentara el contraste e hiciera los colores más desaturados. 
Ese tratamiento del color afectó a los decorados, tuvieron que hacer muchas pruebas de pintura, para que cuadrara con el look fotográfico deseado.
Para crear al Jinete sin cabeza, inicialmente trataron de conseguir el efecto de eliminar su cabeza por el método tradicional de hombros ensanchados, con la cabeza del actor oculta dentro de un cuerpo, pero se dieron cuenta de que no funcionaba. Burton contactó con Jim Mitchell de ILM, quien fuera el supervisor de efectos visuales de Mars Attacks! (1996), para que hiciera la misma labor en Sleepy Hollow. Con la entrada de Mitchell, decidieron eliminar la cabeza del villano digitalmente. El supervisor decidió repartir las tomas de efectos del Jinete entre dos compañías, ILM y Computer Film Company (CFC). ILM se encargó de completar cerca de 220 tomas, y el resto fue responsabilidad de CFC. Para las escenas con efectos, al Jinete le dieron vida dos actores, Rob Inch para las escena de riesgo y a caballo, y Ray Park (Darth Maul en La amenaza fantasma) para las escenas de lucha. Ambos llevaban una capucha de color azul, que permitía que posteriormente se borrase su cabeza. Esto trajo sus problemas, ya que al eliminar la cabeza, debían reconstruir los fondos donde estaba dicha cabeza, que normalmente se encontraban envueltos en niebla. En ocasiones, durante las escenas de lucha, al borrar la cabeza del Jinete, borraban también las de Johnny Depp o Casper Van Dien, y los técnicos de efectos visuales debían volver a colocarlas. Al final utilizaron la técnica de hombros ensanchados para algunas tomas, creación de Yagher, haciendo que si la toma mostraba al Jinete de frente, el actor tenía la cabeza inclinada hacia atrás y el torso y los hombros la ocultaban, y si la toma era de su espalda, el actor tenía la cabeza inclinada hacia delante. Además Yagher creo un torso para la escena en la que Ichabod mira dentro del cuello del Jinete, y éste esta lleno de gusanos e insectos.
Yagher montó su taller, compuesto por un equipo de 20 personas, en el almacén de utilería de Leavesden, que habían utilizado para La amenaza fantasma (1999).
Joss Williams se encargó de los efectos especiales, como la creación de la niebla o la llovizna.
No sólo tuvieron problemas con el tiempo y los efectos especiales, los caballos también les trajeron de cabeza. Depp lo pasó mal con uno de los caballos llamado Pólvora, en una ocasión trató de morderle y otra de tirarle al suelo. Y sus principales costumbres eran salir corriendo, y tirarse un pedo cada vez que Depp lo montaba. Rodando la escena en la que Ichabod tiene que subirse por primera vez al caballo, nada más adquirirlo, Pólvora no le puso las cosas fáciles al actor y salió por patas, una y otra vez, al final Depp desistió, y nunca llegó a rodar el plano del actor subiendo al caballo.
Para algunos planos del caballo del Jinete sin cabeza, crearon un animal animatrónico, que podía moverse (simulando que galopaba) a diferentes velocidades, y además podía mover las orejas, los ojos y la cola.
Los pedos del caballo de Depp no fueron los únicos que se oyeron en el rodaje. Cuando Van Dien tenía que rodar una escena en la que se encontraba junto a un cadáver sin cabeza, justo en el momento en que debía hablar, el cuerpo se tiró un pedo. Todo era una broma de Michael Gambon, quien había puesto una máquina de pedos en el cuerpo, y la activaba con un mando.
La pelea entre Ichabod, el Jinete sin Cabeza y Brom se ensayó durante cuatro días, y se rodó finalmente la noche del 15 de febrero de 1999. Inicialmente Brom era decapitado como las demás victimas del Jinete sin Cabeza, pero Burton decidió cambiar su destino y que el villano lo partiera por la mitad. Para lograr ese momento, se construyó un maniquí que sustituyó a Van Dien en la escena, y que podía adoptar cualquier posición. Cuando el Jinete asestaba el golpe mortal, el maniquí se accionaba, primero girando, después elevándose unos 30 cm, para finalmente partirse por la mitad al mismo tiempo que sus piernas se doblaban. Todo se creó en cámara, y no en post-producción.
Durante la escena del molino, Christina Ricci se llevó un buen susto por causa del fuego, según la actriz, las llamas llegaron a estar muy cerca suya.
La secuencia de acción del carromato, vista al final de la película, fue una de las más complicadas del rodaje. Fueron necesarias tres semanas para completarse, y tuvieron que construir cuatro carromatos, cada uno con una función distinta; uno con frenos, dirección y suspensión; otro para acrobacias; un tercero para para efectos pirotécnicos; y un último para choques.
A la hora de realizar el póster no les permitieron utilizar la imagen del Jinete sin Cabeza, al parecer porque daba demasiado miedo, por lo que terminaron mostrando un pequeño Jinete sin Cabeza.
La película llegó a las salas de cine el 19 de noviembre de 1999 en Estados Unidos. La película resultó ser un éxito de taquilla con 101.071.502 de dólares amasados en su país de origen, y con una recaudación final de 206.071.502 de dólares a nivel mundial.
La película ganó el Oscar al mejor diseño de producción/dirección de arte (Rick Heinrichs y Peter Young). Y fue nominada en las categorías de mejor fotografía (Emmanuel Lubezki) y mejor diseño de vestuario (Colleen Atwood).

VALORACIÓN
Sleepy Hollow es posiblemente la película más arrebatadoramente bella de Tim Burton, para mí es su cima como director visual. Esta historia de folclore americano, le sienta como anillo al dedo a su estilo y universo.
El enfrentar a un policía, que se basa en las pruebas y en la lógica, contra un hecho sobrenatural, le sirve a Burton para hablar de la lucha entre lo racional y lo irracional, ciencia contra creencias, modernidad contra viejas costumbres. Esta lucha se refleja en el excelente picado en que muestra a todas las víctimas en la iglesia, que no se producen por mano del Jinete, si no por obra de seres humanos, por causa de su paranoia, maldad y miedo. Y como descubriremos, pese a tener un asesino sobrenatural, al final el principal responsable de los crímenes, es una persona de carne y hueso.
Fue la última gran película de Burton, de esa increíble sucesión de éxitos que tuvo desde Bitelchús (1988) hasta esta película, después su carrera no fue la misma, convirtiéndose en un director comercial sin personalidad, con momentos puntuales que mostraban su antigua brillantez (Big Fish, La novia cadáver, Frankenweenie).
Ésta es también su película más entretenida. En el fondo es la historia de una investigación, con un detective que debe resolver un misterio, lo que provoca que siempre tenga nuestra atención, y al sumarle unas excelentes escenas de acción, elementos sobrenaturales, y grandes efectos visuales, hacen de la experiencia algo de lo más disfrutable.
Burton hace un buen uso de la narración, como cuando los habitantes de Sleepy Hollow le hablan a Ichabod del Jinete, y la cámara se acerca al fuego de la chimenea, y conocemos el pasado del villano.
Y me gusta también el uso de los flashbacks de la infancia de Ichabod, que parecen salidos de una película de Mario Bava, y como cada uno nos revela un poco más sobre su madre, como fue acusada de brujería y pagó con su vida por ello. Desde su infancia Ichabod se ha enfrentado a lo irracional y a la sinrazón, y los flashbacks nos ayudan a entender mejor al personaje.
Emmanuel Lubezki realiza una trabajo de fotografía formidable, uno de los mejores de su carrera, llena de trabajos excepcionales. Me encanta el look monocromático de la película, y como luce la sangre, que resalta tanto como lo hacían en las producciones de la Hammer. Y hay escenas que son como golosinas para los ojos, como la de la irrupción del Jinete en la casa de la familia Killian, con la habitación del niño con imágenes de monstruos proyectadas en las paredes.
La ciudad de Sleepy Hollow se convierte en un personaje más, como pocas veces se ha visto. Tanto la atmósfera que la envuelve, como las conspiraciones y temores que la rodean, hacen que nos resulte un lugar tangible, pese a ser irónicamente de lo más irreal.
La película está llena del humor negro marca de su director, como esos momentos en que la sangre salpica a Ichabod. Y es que Burton no se corta ni un pelo con la sangre o las decapitaciones (hasta llega a matar a un niño, algo extraño en el cine comercial), pero al imprimirle humor, nunca resulta realmente violenta.
La escena final del molino nos recuerda a Las novias de Drácula (1960). Y es que la película está llena de homenajes y guiños al cine que le gusta a Burton, principalmente a las producciones de la Hammer y también de Mario Bava.
Me encanta la interpretación de Depp, llena a su Ichabod de tics, y se nota que se lo pasó bomba con el personaje, como esa escena en la que utiliza todo tipo de artilugios para analizar un cadáver. Además es un cobarde, no es precisamente el típico héroe de acción; en la escena con la bruja se enconde detrás de un niño; en otro momento se sube a una silla tras ver a una araña; y después de encontrarse con el Jinete cara a cara, se enconde en su cama como si fuera un niño asustado. 
Todo el reparto está fantástico, normal teniendo a grandes nombres del cine británico, el único que no está a la altura es un inexpresivo Casper Van Dien.
El Jinete resulta icónico desde la primera escena, y cuando lo vemos de carne y hueso, es nada menos que Christopher Walken quien le pone cara (o cabeza), nadie mejor para hacerlo.
La historia de amor entre Ichabod y Katrina necesitaba un mayor desarrollo, pero tiene el tono romántico que esta historia gótica pide a gritos.
Todo funciona, incluso las escenas de acción, y eso que Burton no es un director cuyo fuerte sea la acción, pero la lucha en el puente entre Ichadod, Brom y el Jinete; y la escena final del carromato, son excelentes.
Sleepy Hollow es un ejercicio de estilo. Burton nunca volvió a brillar como en esta película. Está llena de misterio, bellas imágenes, acción, romance y terror. Es una película que te hace perder la cabeza.

CURIOSIDADES
Aunque en los créditos figura Francis Ford Coppola como productor ejecutivo, Burton lo descubrió al ver una copia del tráiler de la película.
La película fue preseleccionada para ser nominada al Oscar a los mejores efectos visuales, pero no consiguió finalmente la nominación.
La primera escena que se rodó de la película, fue la llegada de Ichabod a la mansión Van Tassel, cuando el pueblo se ha reunido para la celebración de una fiesta.
Una de las influencias de Johnny Depp para dar vida a Ichabod fue Angela Lansbury, Scott Rudin le regaló por su cumpleaños una foto firmada por la actriz que decía: "De una detective a otro".
Coincidiendo con el estreno de Sleepy Hollow, se estrenaron otras dos adaptaciones del relato de Washington Irving, la película para televisión The Legend of Sleepy Hollow (1999), y la película animada The Night of the Headless Horseman (1999).
En La zona muerta (1983), Christopher Walken interpreta a un profesor que asigna a sus alumnos leer "La leyenda de Sleepy Hollow", y en esta película da vida al Jinete sin cabeza.

BIBLIOGRAFÍA
The directors: Take three (Robert J. Emery, 2003)
Cinefantastique Magazine (Vol. 31 Nº 9)
'Sleepy Hollow,' on the Thames (The New York Times, 11 abr 1999)
'Sleepy Hollow': A Twitchy Take on a Tale of Terror (The New York Times, 14 nov 1999)
Revista Imágenes de actualidad (Nº 188)
American Cinematographer Magazine (dic 1999)
Tim Burton por Tim Burton (Mark Salisbury, 1995)
Mad Movies Magazine (Nº 123)
Sleepy Hollow: Behind the Legend (2000)
A Head of Its Time (Entertainment Weekly, 19 nov 1999)
Tim Burton's tribute to Christopher Lee (Entertainment Weekly, 16 jun 2015)
Ricci to star in ‘Hollow’ (Variety, 27 jul 1998)
Shooting in town (Variety, 11 nov 1999)
Bring Me the Head of Tim Burton (The Telegraph Magazine)
Interview: Costume designer Colleen Atwood is nominated for her third Academy Award (Los Angeles Business Journal, 27 feb 2000)
Revista Fotogramas (Nº 1.875)

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Monday, September 28, 2026

Un vaquero sin rumbo

"Dije que jamás lo usaba, no que no supiera hacerlo."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Matt Quigley, un hombre fuera de serie con el rifle, es contratado por un ranchero en Australia. Cuando descubre que el objetivo de éste es asesinar aborígenes, se enfrentará a él.

QUIGLEY EN AUSTRALIA
John Hill (Espías sin identidad) escribió el guion de Un vaquero sin rumbo (Quigley Down Under, 1990) en 1974, inspirándose en un artículo de Los Angeles Times, sobre el genocidio de los aborígenes australianos en el siglo XIX. El libreto le sirvió a Hill como carta de presentación en Hollywood, aunque la película tardaría 16 años en ver la luz.
Un vaquero sin rumbo fue escrita para Clint Eastwood, pero no prosperó. El guion fue comprado por el productor Mort Engelberg en 1979, como vehículo para Steve McQueen, pero el actor moriría en 1980, y quedaría en standby.
Kirk Douglas fue el siguiente en estar interesado en el proyecto. En 1981, mientras se encontraba en Australia rodando El hombre de Río Nevado (1982), le presentó la idea al millonario australiano Kerry Packer y su socio, el productor Phillip Adams, para que financiaran la película, pero no lo consiguió.
El siguiente intento de adaptación ocurrió bajo CBS Theatrical Films, en 1984, con Rick Rosenthal (Halloween II: Sanguinario) como director asignado, pero no llegó a buen puerto.
Aproximadamente en 1985, Tom Selleck descubrió el guion (que también había pasado por las manos de Sean Connery), y le encantó, desde entonces trató de materializarlo, ya que deseaba protagonizar un western. Estuvo cerca de hacerlo en 1986 con el director Lewis Gilbert (La espía que me amó), y bajo Warner Bros, que se hizo con el proyecto, pero no pasó de la pre-producción. Tras cerca de tres años, Warner dejó pasar la opción que tenía sobre el guion.
A las dos semanas, el guion inició una guerra de pujas entre la recién fundada Pathe Entertainment, Disney y, aunque suene absurdo, Warner Bros. Al final Pathe se hizo con los derechos del guion a cambio de 250.000 dólares.
Pathe Entertainment estaba dirigida por Alan Ladd Jr. , quien le insistió al director australiano Simon Wincer (The Phantom) que leyera el guion.
El guion pasó por muchas reescrituras hasta que llegó a Wincer (algunas por parte de Hill). Era una historia australiana, pero todos los guionistas que habían trabajado en el proyecto no eran de ese país. Wincer le entregó el guion al australiano Ian Jones (Jinetes de leyenda), quien creyó que había una gran historia allí. Ambos decidieron volver al guion original y comenzar desde cero reflejando la realidad de Australia. Uno de los cambios principales fue la época, la cambiaron de 1880 a 1860. Jones no sería acreditado por su trabajo.

REPARTO
Selleck dio vida al vaquero Matthew Quigley. El actor se implicó totalmente en la película. Participó en el casting. Escogió el vestuario para su personaje. Hizo fabricar sillas para su caballo apropiadas para la época. Y escogió personalmente a su caballo.
Nicole Kidman hizo una audición para el papel de Cora la loca, pero era demasiado joven. Al final el papel recayó en Laura San Giacomo, recién salida del éxito de Sexo, mentiras y cintas de vídeo (1989).
El británico Alan Rickman fue contratado para dar vida al villano de la película, Elliott Marston. El actor aprendió a montar en caballo para la película, pero después todas las escenas en las que se le veía montando, acabaron en la mesa de montaje.
El australiano Ben Mendelsohn debutó en el cine norteamericano con esta película, dando vida a O'Flynn, uno de los hombres de Marston.
El resto del reparto lo formaron Chris Haywood (como el mayor Ashley-Pitt), Jerome Ehlers (en la piel de Coogan, otro de los hombres de Marston), y Tony Bonner (como Dobkin, también un hombre del villano).

RODAJE
El rodaje comenzó en Australia el 18 de septiembre de 1989, y terminó el 15 de diciembre del mismo año. Se utilizaron diferentes localizaciones de Australia como Alice Springs, Warrnambool, Glebe, Melbourne y Apollo Bay.
El set de "Marston Station”, el rancho del villano, fue construido cerca de Ross River (Queensland), y tuvo un coste de 1 millón de dólares.
Filmar en el outback le puso las cosas difíciles a la producción, que sufrió temperaturas superiores a los 40º.
Uno de los problemas que se encontró la película a lo largo de los años es que debía rodarse en Australia, pero por ejemplo, en los 70 la industria cinematográfica aussie era muy reducida, en cambio a finales de los 80, ya estaba más constituida, y eso facilitó que se pudiese rodar allí.
Wincer escogió como director de fotografía a David Eggby (Pitch Black), y a Adrian Carr (D.A.R.Y.L.) para la doble función de director de segundad unidad y montador, ambos colaboradores habituales suyos.
Selleck vivió la experiencia más peligrosa de su carrera durante el rodaje de la película. Cuando se encontraba cerca de Alice Springs, tuvo que subirse a lo alto de una roca y mirar hacia abajo, y le aseguraron que no sería peligroso, pero una vez se subió a ella, la roca empezó a moverse de un lado a otro, y el actor pidió que lo ataran por su seguridad.
Como se cuenta en el libro "Cinema's strangest moments", para el clímax de la película necesitaban a cientos de aborígenes australianos, unos 300, pero llegado el momento sólo se presentaron 70. La muerte de uno de los ancianos de la tribu provocó que los aborígenes estuvieran de luto, y no acudieran a la llamada de la película. Sin ellos la escena no funcionaría, de modo que la producción tuvo que ir en su búsqueda. Descubrieron el día en que recibirían las ayudas gubernamentales, y enviaron autobuses para recogerlos en las oficinas donde se les entregaría el dinero. De esa forma consiguieron reclutar a cientos de personas (lo que también ayudaron otros extras, como conocer a Tom Selleck o la paga por dos días de trabajo).
Cuando los aborígenes llegaron al set decidieron por decisión propia, crear su propio campamento aparte del resto del equipo y actores. Hicieron para todos ellos corroboree, una ceremonia tradicional donde baile y música se unen para contar historias.
Durante las escenas de acción en las que participaban caballos, no se dañó a ninguno. El caballo que se cae por un barranco, era en realidad uno mecánico.
Tampoco sufrieron daño alguno los dingos que atacan a Cora, y que se ve obligada a matar. Los dingos fueron entrenados, tal y como se entrenan a los perros. Aunque parece que están pelando, en realidad sólo estaban jugando, y gracias al uso de barro y sangre falsa se les maquilló para dar la impresión de estar heridos.
A Alan Rickman le costó dar vida a un vaquero de forma auténtica. "No quisiera que nadie viera muchas tomas descartadas de mí intentando usar una pistola," contaba Rickman a Cowboys & Indians. "Al final lograron grabar una toma en la que parecía que sabía lo que hacía. Más o menos. Pero les llevó un buen rato."
Tras trabajar con Basil Poledouris en la miniserie Paloma Solitaria (1989), otro western, Wincer volvió a contar con el compositor para poner música a la película.
Estaba previsto que la película se estrenase durante el verano de 1990, pero un cambio de distribuidora, provocó el retraso en su llegada a los cines, pasando de Warner Bros. a MGM/UA, dado que Pathe hizo una oferta para comprar MGM/UA.
La película se estrenó en Estados Unidos el 19 de octubre de 1990, un mes antes del western del año, Bailando con lobos (1990), que le robó todo el protagonismo. Sus 21.413.105 de dólares recaudados en territorio norteamericano fueron insuficientes, para una producción con un presupuesto de 20 millones de dólares.
Pero gracias los pases por televisión y al video doméstico, la película fue descubierta y se convirtió en una película de culto, teniendo cada día más fans.

VALORACIÓN
Un vaquero sin rumbo es posiblemente uno de los westerns más infravalorados que existan, es un film bellamente rodado, con grandes localizaciones, un estupendo reparto, y unas geniales escenas de acción.
El personaje de Quigley, se convierte en los ojos del espectador y descubrimos el far west de Australia desde su punto de vista, sus costumbres y sus paisajes, y al mismo tiempo parte de su oscura historia. Del mismo modo que sucedió con los indios en Norteamérica, Quigley es testigo de la masacre de los aborígenes en las antípodas. Se produce un paralelismo con el western americano, pero en un paisaje lleno de canguros y dingos, y con otras costumbres, pero es la historia de siempre, del hombre blanco arrebatándole a los indígenas sus tierras y masacrándolos. Es una critica al colonialismo. Lo que sucede es que nos lo cuenta como una gran aventura, sin tratar de dar sermones.
Quigley demuestra ser un fuera de serie, como en la escena en que realiza una prueba de tiro imposible ante un sorprendido Marston, al comienzo de la película. Ya desde su primera escena sabemos que es un héroe, cuando se enfrenta a un maleducado en el barco que lo lleva a Australia, es alguien que le gusta hacer lo correcto y que no le teme a nadie.
El personaje de Rickman, fascinado por el oeste americano, sirve también como vínculo con el espectador, que ha visto multitud de westerns y se ha fascinado por las aventuras que han vivido los forajidos en el lejano oeste. Quigley intenta desmitificar lo que allí ocurre (llega a decir que Dodge City es sólo un buen lugar donde dormir), y Marston, quien se cree un gran pistolero que ha nacido en un continente equivocado, descubre que no lo es cuando se enfrenta a uno auténtico.
Siempre que Quigley agarra su rifle sabemos que algo bueno sucederá (ese rifle podría haber recibido una nominación al Oscar como mejor secundario). Cada una de sus intervenciones son para aplaudir, sobre todo en el clímax de la película, en el que Quigley despacha a todos los hombres de Marston. Y el duelo final a cuatro es digno de aplaudir, coronado con esa gran fase de Quigley: "Dije que jamás lo usaba, no que no supiera hacerlo."
Además tiene momentos excelentes, como cuando Quigley le entrega a uno de los hombres de Marston, al que ha dejado herido, un revolver con una sola bala, y le dice que la utilice bien, éste puede disparar a Quigley o pegarse un trio (y el director lo resuelve hábilmente en off). Ese gran momento en el que abate a dos hombres de un único disparo. O la imagen del aborigen que sirve a Marston abandonando el rancho mientras se quita sus ropas de mayordomo, tras al muerte de su jefe.
Un vaquero sin rumbo surgió en pleno revival del western que arrasó Hollywood a principios de los 90, siendo uno de los mejores títulos de aquella orneada.
Al mismo tiempo llegó al final del enamoramiento del público por el cine australiano, lo que se conoció como la nueva ola australiana, que llenó a su punto álgido con el gran éxito de las dos primeras entregas de Cocodrilo Dundee, que terminó con títulos como El jovencito Einstein (1988) o Calma total (1989), y por el medio se estrenaron otros como Despertar en el infierno (1971), Mad Max: Salvajes de autopista (1979), Los bicivoladores (1983) o El año que vivimos peligrosamente (1982). Un vaquero sin rumbo llegó justo en el momento en que ese zeitgeist pasó.
Creo que Selleck nunca estuvo mejor en la gran pantalla, por fin encontró un papel a su medida (nunca tuvo mucha suerte en el cine), Quigley es un pez fuera del agua con unas habilidades especiales que le sienta como anillo al dedo al actor.
Lo mismo sucede con Laura San Giacomo, Cora la loca es un buen personaje, y la actriz la dota de humor y humanidad, como refleja ese monólogo en el que cuenta como mató a su hijo, y como consecuencia su marido la abandonó. El personaje se redime al salvar al bebe aborigen de los dingos, en una de las mejores escenas de la película. Además tiene una buena química con Selleck.
Alan Rickman realiza, como es costumbre, un buen villano, no tan memorable como a los que dio vida en Jungla de cristal (1988) o en Robin Hood: Príncipe de los ladrones (1991), pero es un placer verle en este tipo de roles.
Simon Wincer realizó el que es posiblemente el mejor trabajo de su carrera. Es un director eficaz que suele cumplir haciendo buenos trabajos (Phar Lap, Jinetes de leyenda, ¡Liberad a Willy!, The Phantom), pero creo que nunca estuvo tan inspirado como en esta película.
Y Basil Poledouris remata la función con una excelente banda sonora, como era habitual en él.
La película no olvida el sentido del humor y tiene momentos conseguidos, como cuando Quigley hecha a Marston de su casa por la puerta, tras pedirle éste que mate a aborígenes. O cuando el protagonista huye saltando al tejado de una casa, y éste se hunde bajo sus pies.
Lo interesante del cambio de localización, de hacer un western en Australia, es que aporta pequeños detalles de lo diferencian de los westerns americanos, desde las localizaciones (el outback luce de maravilla), hasta las costumbres (el uso de bueyes en lugar de caballos para tirar de los carros), o los personajes que rodean a la historia (como los aborígenes y sus costumbres), lo que hace que resulte un film diferente y fresco.
Si no habéis visto Un vaquero sin rumbo y os gustan los westerns de aventuras, os lo recomiendo, es una película que merece un mayor reconocimiento, y que hace pasar un par de horas de lo más entretenidas entre bellos paisajes australianos, vaqueros y tiros a larga distancia.

CURIOSIDADES
Selleck y Wincer a punto estuvieron de trabajar juntos en la prestigiosa miniserie Paloma Solitaria (1989). Wincer le ofreció un papel, pero Selleck no pudo aceptarlo por estar ligado a la serie Magnum (1980-1988).
Los gusanos que comen en una escena Tom Selleck y Laura San Giacomo estaban hechos de masa de pan.
El rifle que utiliza Quigley data de 1874.
Primera colaboración entre Tom Selleck y Simon Wincer, siendo las siguientes, las películas para televisión Encrucijada de destinos (2001) y El último vaquero (2003).
A raíz de la película, cuando un francotirador acierta dos blancos de un solo tiro le llaman hacer un Quigley.

BIBLIOGRAFÍA
Cinema Papers Magazine (Nº 76)
Cinema Papers Magazine (Nº 84)
Farewell to Alan Rickman (Cowboys & Indians, 14 ene 2016)
Tom Selleck: Hitting on a Long Shot (Cowboys & Indians, 21 oct 2020)
A Long, Dusty Trail for Selleck and Aussie Western : Movies: John Hill’s script for ‘Quigley Down Under’ endured a 15-year journey before hitting the big screen (Los Angeles Times, 19 oct 1990)
Movie Review (American Humane)
Soundtrack Magazine (Vol. 17 - Nº 68)
Late Hollywood legend Kirk Douglas asked billionaire Kerry Packer to finance a film starring him as a cowboy hired to 'shoot roos and Abos' in the Outback - and was furious when it was rejected (Daily Mail, 7 mar 2020)
Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book (Garth Pearce, 1991)
The Drama Actor Roundtable (The Hollywood Reporter, 8 jun 2011)
Cinema's strangest moments: Extraordinary but true tales from the history of film (Quentin Falk, 2003)
Quigley Down Under (Variety, 31 dic 1989)

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Thursday, September 03, 2026

Mentiras arriesgadas

"Estás despedido."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Harry Tasker es un espía que debe acabar con un grupo terrorista, que pretende atentar en suelo norteamericano, al mismo tiempo descubre que su mujer, que desconoce su peligrosa profesión, se está viendo con un espía.

MENTIRAS VERDADERAS
Tras el enorme éxito de Terminator 2: El juicio final (1991), James Cameron decidió que su siguiente película fuese algo más pequeña e intimista, y se decantó por "The Crowded Room", adaptación de la novela "The Minds of Billy Milligan" de Daniel Keyes, sobre un violador que tiene trastorno de personalidad múltiple. Cameron compró los derechos de la novela por 250.000 dólares, a través de Sandra Arcara, que sería productora ejecutiva de la película. Todd Graff escribió el guion, basándose en la novela de Keyes. El proyecto se desarrolló en 20th Century Fox y estaba previsto que John Cusack la protagonizase.
Por otra parte, en la primavera de 1992, Cameron firmó un contrato de 500 millones de dólares con la Fox por doce películas (producidas, dirigidas o escritas por Cameron) y durante cinco años, por el cual podría poner en producción cualquier película siempre que no sobrepasase los 70 millones de dólares de presupuesto, y mantendría los derechos de autor sobre ella, además de tener el derecho a negociar la venta a los mercados extranjeros.
Pero "The Crowded Room" no era parte del acuerdo con Fox, aún así, la película siguió adelante, hasta que una demanda de Arcara a Cameron echó todo al traste. Arcara alegaba que el director había ocultado información sobre acuerdos previos, y además exigió un sueldo de 1,5 millones de dólares. Tras esa demanda salarial Fox se retiró del proyecto, siendo el fin del mismo (algo que se anunció en agosto de 1993). Cameron terminó demandando a Arcara por 3 millones de dólares en octubre 1992, y ésta a su vez contrademandó a Cameron por 5 millones. Al final Arcara llegó a un acuerdo extrajudicial a finales de julio de 1993, por una cantidad no revelada. William S. Milligan, en quien se basaba la novela, también demandó a Cameron y Arcara por 9 millones de dólares por retrasar la película basada en su vida. Al final Milligan también llegó a un acuerdo extrajudicial con ambos.
A comienzos de 1992, Cameron y Schwarzenegger estaban desayunando una mañana en restaurante "Schatzi on Main" de Santa Monica, cuando surgió el germen de su siguiente película juntos. Ambos hablaban de lo que querían hacer a continuación, y Schwarzenegger le habló de la película francesa Dos espías en mi cama (1991), que había conocido a través de su cuñado Robert Shriver, y que trataba sobre un espía que oculta a su familia su peligrosa profesión. Cuando Cameron vio la película, se dio cuenta de su potencial para una comedia de acción. Mentiras arriesgadas (True Lies, 1994) se convirtió en su proyecto principal (bajo su productora Lightstorm), y Cameron se hizo con los derechos de la película francesa.
Cameron contó con Randall Frakes (Un semental en Frogtown) para escribir el guion, pero sólo Cameron sería acreditado.
Cameron realizó una exhaustiva investigación, y descubrió que de las 200 organizaciones terroristas que existían en el mundo, 140 operaban en Oriente Medio, por lo que le pareció lógico convertir en los villanos de la función a un grupo terrorista árabe. Pero la película sería acusada de racista en el momento de su estreno. Se realizaron varias manifestaciones en diferentes ciudades de EE.UU. por parte de grupos defensores árabe-estadounidenses, que consideraban que la película los retrataba como fanáticos violentos y antiestadounidenses.
El director mantuvo pocos elementos de Dos espías en mi cama (1991), principalmente la idea de que la hija de Harry roba dinero (en la película francesa lo hace el hijo del protagonista); el descubrimiento por parte de Harry de que su mujer tiene un amante llamado Simon, un vendedor de coches usados, que se hace pasar por espía; la escena del interrogatorio de Harry a Helen; la escena de la misión de Helen en la habitación del hotel; o el momento en que a Helen se le cae la ametralladora y mata sin querer a varios villanos.
La película tuvo problemas de financiación, para solucionarlos llegaron a un acuerdo con Fox para que se encargara de financiar gran parte de la película (inicialmente sólo estaba acordado que pondría una parte del dinero), cambiando su acuerdo de 1992, reduciendo el número de películas a tres, y funcionando película por película. Además Fox tuvo los derechos de distribución mundiales de Mentiras arriesgadas. El presupuesto inicial fue de 40 millones de dólares, que se terminó disparando a la estratosfera.

REPARTO
Arnold Schwarzenegger se convertiría en el superespía Harry Tasker a cambio de un cheque de 15 millones de dólares.
Para el papel de Helen Tasker, Cameron lo escribió con Jamie Lee Curtis en mente. Ambos se conocieron mientras ella rodaba Acero azul (1990), dirigida por su ex-mujer Kathryn Bigelow. Pero Schwarzenegger no la veía en el papel y la rechazó. El equipo del actor le propuso a Cameron que viese a otras actrices, y llegó a entrevistarse con muchas, pero el director apostó totalmente por Curtis, y ya había hablado con la actriz para que estuviera disponible para participar en la película. Tras tres meses, cuando ya había explorado todas las posibilidades, se citó con el actor y le preguntó si confiaba en él, el austriaco le dijo que completamente, entonces Cameron le dijo que Helen Tasker sería interpretada por Jamie Lee Curtis, y éste tras pensárselo un segundo aceptó, confiando en el criterio de su director. Cuando se conocieron ambos actores, se llevaron de maravilla. Tanto, que cuando el agente de la actriz pidió que el nombre de ella figurara en los créditos antes del título de la película, algo a lo que sólo Schwarzenegger tenía el privilegio (sobre todo porque la película era un proyecto suyo), pero cuando Cameron le pregunto si le parecía bien compartir el crédito con la actriz, dijo que sí, algo inusual en Hollywood.
Tom Arnold se hizo con el papel de Albert Gibson, compañero y amigo de Harry, entre otros veinte candidatos. En el verano de 1993, el agente del actor (y amigo de Cameron) le recomendó que hiciera una prueba para Mentiras arriesgadas, tras quedarse sin la serie Roseanne, de la que era productor. Recibió el guion, y era un proyecto tan secreto que una persona esperó a que terminara de hacerlo para llevárselo. Tom Arnold se reunió con Cameron en su casa, pero llegó sin preparase la escena de la audición, así que el actor hizo una prueba de lectura de guion. Después hizo una prueba con Schwarzenegger, y quedó claro que había química entre ellos, tanto que el director le dio el papel allí mismo. Pero el problema era que la Fox no quería al actor para el papel, pero Cameron tenía claro que debía ser Arnold quien diera vida a Gibson, y amenazó con llevarse la película a otro estudio, al final a la Fox no le quedó más remedio que aceptar la decisión de Cameron. Había similitudes entre Arnold y el divorciado, pero con sentido del humor Gibson, ya que el actor se divorció de su mujer Roseanne Barr durante el rodaje de la película.
Art Malik fue escogido para encarnar al villano Salim Abu Aziz. En el momento en el que le dieron el papel, el actor llevaba tiempo sin trabajar, y debía una gran suma de dinero a hacienda y al banco. El mismo día que tuvo una reunión de urgencia con hacienda supo que le habían ofrecido un papel en Mentiras arriesgadas, lo que solventó todos su problemas económicos.
Cameron escogió al gran Charlton Heston para dar vida a Spencer Trilby, el jefe de Harry. Cuando el actor le preguntó porque le había escogido a él, el director le respondió que necesitaba a alguien que pudiera intimidar a Schwarzenegger.
El resto del reparto lo formaron Bill Paxton (como el farsante Simon), Tia Carrere (en la piel de la femme fatale Juno), Eliza Dushku (en el papel de Dana Tasker, la hija de Harry y Helen), y Grant Heslov (como Faisil, el compañero de Harry y Gibson).

LA PELÍCULA MÁSCARA DE LA HISTORIA
El rodaje comenzó el 25 de agosto de 1993, y terminó el 26 de marzo del año siguiente, con unos 140 días de rodaje, lo que supone una cifra altísima. Fue una producción muy viajera. El rodaje se inició en Santa Clarita (Los Angeles), para después desplazarse a Washington, Miami, Marathon (Florida), Cayo Hueso (Florida), Newport (Rhode Island) y la estación de esquí de Boreal (cerca del Lago Tahoe, California).
Cuando rodaron en Newport, la alcaldía consintió que durante el rodaje, el equipo de la película sobrepasase el límite de ruido permitido, y se enfrentaron a amenazas de la oposición.
El rodaje fue tan largo que a Bill Paxton le dio tiempo de rodar otra película entremedias. Tia Carrrere sólo había firmado para trabajar durante ocho semanas, pero terminó permaneciendo en el rodaje durante siete meses. Y Schwarzenegger tuvo que ausentarse del rodaje de su siguiente película Junior (1994) para filmar alguna escena adicional.
Cameron contrató al director de fotografía Russell Carpenter, mientras se encontraba rodando Blanco humano (1993), y quien hasta entonces se había movido en producciones de serie B, y dio el salto a las grandes ligas con Mentiras arriesgadas. Según Cameron, lo escogió por su entusiasmo y su disposición a probar cosas nuevas. El director lo había entrevistado para "The Crowded Room", y le gustó. Ambos decidieron filmar la película en formato Super 35.
El mayor problema que tuvo Carpenter, fue el día que estaban revisando los dailies de la escena en la que Harry regresa a su casa por la noche, y se mira en el espejo, el director de fotografía, que estaba viendo la proyección con toda la plana mayor de la película, comprobó horrorizado que las tomas del austriaco viéndose en el espejo estaban muy oscuras, y se llevó un rapapolvos de Cameron.
No fue el único que recibió una bronca de Cameron, el propio Schwarzenegger recibió una, el día que rodando en Washington, cogió un coche para dar una vuelta sin avisar a nadie. Cuando regresó al cabo de media hora, se encontró a todo el mundo esperando. Cameron le abroncó por lo que había hecho, y al actor no le quedó más remedio que aceptarlo, sabiendo que había hecho algo incorrecto.
Como sucede en todos los rodajes de Cameron, éste fue duro. Cuando rodaron en los Cayos de Florida, el equipo tuvo que trabajar durante 12 días seguidos, sin descansos, y los últimos cuatro ni siquiera paraban para almorzar.
Una de las escenas más populares de la película, es el striptease realizado por Jamie Lee Curtis. No hubo coreógrafo, ni ensayos, la actriz practicaba en su casa el baile, e incluso Cameron le dejó escoger la canción "Alone in the Dark" de John Hiatt personalmente. Sabiendo que debía aparecer con poca ropa, la actriz se pasó tres semanas entrenando en un gimnasio para mejorar su físico. Curtis se dejó llevar a la hora de realizar el baile durante el rodaje, y en un momento se agarró al poste de la cama, Cameron consideró que la cosa se estaba poniendo demasiado sensual, y le preguntó a la actriz si se dejaría caer en medio del baile para mantener el tono cómico de la película, ella aceptó y el resultado fue unos de los mejores gags de la película.
La película terminó costando 120 millones de dólares, lo que la convirtió en la película más cara de la historia. Cuando el presupuesto de la película se comenzó a disparar, trataron de reducir costes, y eso implicó la colaboración de los Marines, y es que tener a Arnold pilotando un Harrier era una gran publicidad para ellos. Tuvieron que hablar con el Pentágono, y explicarles cómo tenían previsto utilizar su personal y su avión. Cada día de rodaje que implicaba el uso de los aviones del ejército, Cameron y su equipo debían levantarse a las 3 de la mañana, y desplazarse hasta la base aeronaval de Key West en helicóptero, para tener una reunión informativa con los pilotos.
Para mostrar a Schwarzenegger pilotando el Harrier, querían mostrar en un único plano como el actor hacía despegar el avión. Para ello construyeron una réplica de un Harrier a escala real fabricado en fibra de vidrio, obra de Don Pennington (Los Cazafantasmas), el cual fue elevaron con una grúa (pesaba cerca de 2.700 kilos), y después los cables fueron eliminados. La réplica debía ser tan realista que tendría que realizar aterrizajes con un piloto en su interior. Pennington visitó una base militar en Yuma para hacer moldes de un auténtico Harrier. Tardaron trece semanas en construir el avión.
Para la batalla con el Harrier entre las calles de Miami, colocaron la réplica del avión en lo alto de la azotea del rascacielos Brickel Building, sobre una base de movimiento. Y para algunas tomas colgaron el Harrier desde un grúa sobre las calles de la ciudad. De esa forma realizaron la pelea sobre el aparato entre Aziz y Harry, con los especialistas sujetos mediante arneses y cables, que posteriormente fueron borrados. La grúa resultó ser un pararrayos perfecto, y un día fue alcanzada por uno, pero por suerte no había nadie del equipo de la película cerca. El momento en que Harry aparece en el ventanal con su Harrier para sorpresa de los terroristas, la maqueta el avión se colocó en una plataforma elevadora hidráulica, sobre un escenario y frente a un fondo TransLight (un gran telón de fondo que es iluminado desde atrás para simular vistas exteriores realistas). Schwarzenegger se pasó mucho tiempo dentro de la réplica. "Lo más difícil fue estar sentado en la cabina durante horas, días y semanas," explicaba el actor a Entertainment Weekly. "Hacía 38 grados dentro y la cabina estaba cerrada. Fue una tortura."
Una de las grandes escenas de acción de la película, es la voladura del "Seven-Mile Bridge" de Florida. Las autoridades cerraron para la película un tramo de cinco kilómetros del puente. Pero el equipo de producción encontró otro antiguo puente que discurría en paralelo al "Seven-Mile Bridge", donde rodaron las escenas de acción principales. Y no sólo eso, encontraron una sección del puente que había sido retirada que le vino de perlas a la producción, ya que colocaron restos del puente tras la explosión entre las secciones del puente. Para filmar la destrucción del puente tuvieron que crear una miniatura de escala 1:5, construido por Stetson Visual Services, la cual tenía 24 metros de longitud. Tuvieron que rodarlo dos veces, la primera vez la furgoneta salió violando antes de tiempo. Tuvieron que utilizar una segunda maqueta del puente, para rodar una segunda toma, ésta con dos cámaras adicionales. El problema con esta toma es que el camión no se destruyó, dio una espectacular giro en el aire y cayó de nuevo en el puente. Como Cameron ya había filmado tomas posteriores de la secuencia, donde no se mostraba el camión, para solucionarlo integraron digitalmente el camión en la secuencia en tres planos necesarios (lo que tuvo un coste entre los 10.000 y 12.000 dólares). Si el plano en que Jamie Lee Curtis aparece colgada del helicóptero parece auténtico, es porque lo es, la actriz rodó personalmente esa acrobacia. Primero Cameron rodó la escena con la doble de acción Donna Keagan, y estaba previsto rodar primeros planos de Curtis en pantalla verde, pero cuando la actriz vio lo bien que se lo pasaba Keagan en los dailies de la escena, le pidió al director que le dejase hacer una toma, el director aceptó, y el resto es historia (el propio director rodó la toma cámara en mano atado al patín del helicóptero). Para llevarla a cabo la actriz estaba sujeta por un cable, y llevaba un arnés puesto.
La escena del tiroteo en el baño estaba previsto que se completase en un único día, pero Cameron decidió ampliar la escena, al final ésta fue creciendo, y estuvieron rodándola durante cinco días.
La persecución a caballo entre Harry y Aziz se rodó en varias localizaciones, comenzando en Franklin Park (Washington D.C.). Cuando entran en el hotel, se utilizaron dos distintos, el Bonaventure Hotel y el Ambassador Hotel (ambos en Los Angeles). Cuando rodaron en el Ambassador, el caballo causó daños en el hotel, y tuvieron que pagar en varias ocasiones las reparaciones. Para el momento en que Harry sube con el caballo en ascensor crearon un caballo animatrónico, que era operado por un hombre desde su interior. En un hangar del aeropuerto de Van Nuys (California) se construyó la azotea del hotel, allí se filmó el momento en que Schwarzenegger trata de saltar en su caballo y se queda colgando del edificio. Ese momento se filmó mediante una grúa Condor con una pantalla verde en el suelo. Schwarzenegger estuvo a punto de perder la vida rodando la escena, él y el caballo cerca estuvieron de caerse desde una altura de unos 9 metros. El caballo se asustó y retrocedió, quedando una de sus pezuñas en el aire, en caso de dar un paso más lo más probable es que él y el actor cayeran al vacío, por suerte el equipo de especialistas actuó rápido y apartaron al caballo del borde, salvando la vida de ambos.
Para la persecución inicial por la nieve, filmaron el comienzo de la misma en la estación de esquí de Boreal (cerca del Lago Tahoe), y después continuaron en Donner Pass (California). La primera unidad filmó durante tres o cuatro días, y la segunda, al cargo del director E.J. Foerster, estuvieron en Boreal cerca de cinco días adicionales. Y las escenas submarinas se filmaron en un tanque de investigación de olas en unas instalaciones de Escondido (California). Cameron le pidió a Schwarzenegger que repitiera la escena muchas veces para que diera la sensación de que estaba realmente cansado.
Para la secuencia del tango entre Arnold y Tia Carrere, el austriaco estuvo ensayando cerca de 6 meses. Pero para el tango entre Harry y Helen, visto al final de la película, se improvisó el mismo día del rodaje.
La nota triste del rodaje, fue la acusación por parte de Eliza Dushku de ser abusada sexualmente por el coordinador de especialistas Joel Kramer, cuando tenía 12 años. Kramer negó que hubiera sucedido. La actriz se lo contó a una amiga, quien confrontó a Kramer en el set, posteriormente Dushku se fracturó las costillas en una escena de riesgo que salió mal, y que era responsabilidad de Kramer, lo que no parecía fruto de la casualidad.
La tarea de los efectos visuales era tan monumental que se repartió entre diferentes empresas. Tras T2, Cameron fundó con Stan Winston su propia compañía de efectos visuales, Digital Domain, centrada en la composición digital, incipiente en aquel momento.
Digital Domain se encargó de sustituir los fondos en los que se había utilizado pantalla verde, y de la eliminación de cables.
Cinesite fue la responsable de 23 planos, y su principal función fue también la eliminación de cables digitalmente, y de la mejora de imagen. El encargo más difícil fue eliminar los cables que sujetaban a Paxton en la escena de la presa.
El salto en moto entre edificios fue obra de Digital Domain y Boss Film. Como comentaba antes, la azotea del hotel se construyó en un hangar de Van Nuys. La piscina se encontraba realmente en los Burbank Studios. Y Peter Lamont construyó el decorado de la azotea alrededor de esa piscina. El especialista Jimmy Roberts saltó en moto a la piscina un par de veces, una longitud cercana a los nueve metros, sobre una rampa de color verde. Después integraron la azotea del Bonaventure Hotel y la piscina en un fondo del Hyatt Hotel. Además unieron dos tomas distintas con la moto, una saltando y otra impactando contra el agua, haciendo la transición entre ambas en el momento del impacto contra la piscina.
La compañía Fantasy II se encargó de 7 planos, principalmente retoques, pero suyo es el espectacular plano de la enorme explosión que apunto está de alcanzar a Schwarzenegger mientras salta al agua. Filmaron una erupción en miniatura por separado, y después la integraron en el plano mediante composición óptica en lugar de hacerlo de forma digital. El plano de Schwarzenegger bajo el agua con la llamarada pasando por encima suya, fue realizado por el actor personalmente, y se filmó en un tanque de agua en San Diego.
Y Pacific Data Images (PDI) fue la encargada de crear dos imágenes, la explosión nuclear durante el beso de Harry y Helen; y el castillo suizo en medio de las montañas nevadas (que es el plano que abre la película, y que era una imagen compuesta digitalmente de varios elementos diferentes).
Cameron declaró haber filmado cerca de 300.000 metros de película durante el rodaje. Para semejante cantidad de material contó con tres montadores, Mark Goldblatt (Terminator 2: El juicio final) que se unió a la producción en agosto de 1993, Conrad Buff (Abyss) que se sumó en octubre de 1993, y Richard A. Harris (Titanic) que se incorporó en enero de 1994. La película se editó digitalmente (una de las primeras películas en hacerlo) con el programa Film Composers.
Cameron contó de nuevo con Brad Fiedel para componer la banda sonora. Inicialmente tuvo sus dudas, pero ver Persecución mortal (1993) con una banda sonora orquestal de Fiedel, ayudó en su contratación. El director le dejó claro que como se trataba de otra película de Cameron con Schwarzenegger y con él de compositor, la banda sonora no debía recordase a la de Terminator, y tenía que captar el tono lúdico de la película. Fiedel, quien habitualmente utilizaba música electrónica, contó con una orquesta de 110 músicos.
En abril de 1994, en su afán perfeccionista, Cameron convenció a la Fox de retrasar el estreno de la película dos semanas para tenerla totalmente pulida. Inicialmente debía estrenarse el 1 de julio.
Y es que después de la primera proyección de prueba, al público no le gustaron las escenas de Harry con su hija, que mostraban su complicada relación, razón por la cual Cameron las recortó todo lo posible. Se llegó a realizar un segundo pase de prueba, y finalmente Cameron recortó un total de 10 minutos de película.
La película llegó finalmente a las salas de cine 15 de julio de 1994, y fue uno de los grandes éxitos del año. Recaudó en su país de origen 146.282.411 de dólares (tercera película más taquillera), y la recaudación final a nivel mundial fue de 378.882.411 de dólares (tercera película más taquillera del año).
Además obtuvo una nominación al Oscar en la categoría de mejores efectos visuales (John Bruno, Thomas L. Fisher, Jacques Stroweis y Pat McClung). Y Jamie Lee Curtis ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical.
Cameron consideró realizar una secuela (había un guion escrito por él y Jeff Eastin), pero la descartó tras el 11S, hacer comedia con terroristas ya no resultaba gracioso.

VALORACIÓN
Mentiras arriesgadas es una de las mejores películas de acción de los noventa, aúna espectáculo y comedia de una forma perfecta, siendo una de las mejores películas comerciales de aquella década.
En la secuencia inicial Cameron nos presenta a su James Bond, un superespía infalible que vence a los villanos portando un esmoquin y soltando siempre una frase oportuna. Pero en la siguiente secuencia, en la que muestra como llega a su casa, ese mito que Cameron crea en la secuencia anterior se desmitifica. Descubrimos que Harry es un padre de familia, y que tiene que enfrentarse a los problemas de cualquier hombre normal. De ese choque es donde surge la comedia de la película, y da un nuevo enfoque al género del cine de espías, y es lo que la diferencia de películas similares. Es al mismo tiempo una desconstrucción del héroe de acción, y al mismo tiempo una gran película de acción.
La gracia de la situación es que Harry es capaz de enfrentarse a un sinfín de villanos y de salvar el mundo, pero es incapaz de hacer que su familia funcione, su hija pasa de él y su mujer, aburrida de su vida marital, le oculta lo que desea y le miente. Harry incluso llega tarde a su propia fiesta de cumpleaños.
Se produce una curiosa situación, Helen fantasea con relacionarse con un espía y vivir una aventura, pero lo hace con un impostor, y después descubre que su marido es un auténtico espía, con el que vivirá una aventura más grande de lo que jamás pudo imaginar. Y toda esa situación es lo que hace que la película sea tan divertida y emocionante.
Mentiras arriesgadas habla de un matrimonio disfuncional, como se ocultan secretos, y como ambos se inventan una identidad dentro del matrimonio, y uno ve en el otro a la persona que quiere y no la que es realmente. Toda la aventuras acerca a Harry y Helen, dejan atrás sus secretos y se refuerzan como matrimonio. Al final su amor es tan grande como una explosión nuclear.
Sorprende lo bien que le sale a Cameron el realizar una comedia, no es algo que uno esperaría quien escribió películas tan serias como Terminator (1984), Rambo: Acorralado - Parte II (1985), Aliens (1986), Abyss (1989) o Días extraños (1995).
Creo que la película debería terminar tras la escena del puente con Harry y Helen unidos, ya que su relación es el alma de la película, y ésta queda completa en ese momento, pero después tenemos un cuarto acto, es cual le perdonamos a la película porque incluye es una de las mejores set pieces de la historia del cine de acción (el momento del "Estás despedido" es la mejor muerte de villano del género). Creo que Cameron debería haber colocado a Aziz en el convoy y que allí conociera su final. Quedaría por resolver la relación entre Harry y su hija, pero ésta es muy secundaria y no creo que a nadie le molestase que no se incluyese una resolución en ese cuarto acto (es posiblemente consecuencia de todas las escenas de su relación que quedaron en la mesa de montaje). Pero es una pega menor para una gran película de acción.
En la escena del striptease, Helen descubre su propia sexualidad, descubre que es capaz de hacer cosas que nunca habría imaginado, hace años que no se siente tan femenina y sexual, por fin se siente viva. Creo que la escena empodera al personaje, pero reduce al de Harry, ya que obliga a su mujer a pasar por una situación incómoda, ella no sabe que se está desnudando para su marido, ni que debe realizar un baile sexy para él, cree que lo hace para un traficante de armas, cuando Harry le pide que se acueste en la cama cruza una línea, la situación que vive su matrimonio no justifica que él haga pasar por todo eso a su mujer (la escena en Dos espías en mi cama es todavía más incómoda). Creo que es el punto débil de la película, pero es necesaria para que ambas tramas de la película confluyan. Algo que a su vez sucede de una forma forzada. ¿Cómo saben los terroristas que Harry se encuentra en ese hotel? La escena es un peaje por el que debe pasar la película para avanzar, y después sólo va hacia arriba.
El personaje de Helen se va desarrollando a lo largo de la película, primero es un personaje secundario y en apariencia aburrido, pero cuando Harry cree que tiene una aventura, Helen se adueña de la película. Hay momentos en que vemos que está cambiando, su enfado durante el interrogatorio, en el que llega a romper el espejo con una silla; la facilidad con la que miente a Harry sobre lo que ha hecho durante el día (ante la sorpresa de él); cuando acepta la falsa misión que le propone Simon; o el momento en que el que se arregla para ser más seductora delante del espejo (es genial como con un par de detalles pasa de llevar un vestido inadecuado a una misión, a resultar sexy). Jamie Lee Curtis le roba la película a Schwarzenegger, resulta ser el mejor gadget de Mentiras arriesgadas.
El austriaco por su parte está más que correcto en su doble papel de espía y padre de familia, tira de su carisma en el que es fácilmente uno de los mejores roles de su carrera, y eso que no resulta muy creíble en su tapadera como vendedor de ordenadores, dado su físico tan imponente, pero lo aceptamos por ser una comedia.
Y los secundarios cómicos están a la altura, Tom Arnold nunca ha estado mejor, y Bill Paxton ofrece una excelente interpretación cómica.
Me gustan muchos detalles de la dirección de Cameron, como esa elipsis de Harry ensayando una tapadera con Gibson, y mediante un corte lo introduce presentándose en las oficinas de Juno. Como usa la cámara lenta para crear tensión en la escena del tiroteo en los baños. Y luego tira la casa por la ventana con cada una de las escenas de acción. Sólo la del puente merece la pena el precio de la entrada. Y es que la película transmite la sensación de una escala increíble y de una dedicación absoluta por parte de Cameron, pocos directores llegarían tan lejos para hacer una película (cada dólar está en la pantalla).
La película luce de maravilla, Russell Carpenter realizó un gran trabajo de fotografía, sólo hay que ver como ilumina a Schwarzenegger en las sombras durante el striptease de Curtis.
La película actualizó el cine de espías a los 90, y le puso las cosas difíciles a la saga de 007 (no oculta su influencia, la escena inicial con Harry saliendo del agua y ocultando un esmoquin debajo del neopreno es un guiño a James Bond contra Goldfinger). De hecho, se nota su influencia en GoldenEye (1995), que tiene un tono similar de película de acción enorme llena de grandes set pieces.
Además supera con creces a Dos espías en mi cama, no sólo en las escenas de acción, algo que se da por sentado, si no que Cameron también consigue una película mucho más divertida.
Mentiras arriesgadas es puro cine de los noventa, un más difícil todavía, espectacular, grandilocuente, divertida, y llena de momentos memorables. Consolidó a Cameron como uno de los mejores directores comerciales de Hollywood. Sumó un éxito más en la carrera de Schwarzenegger. Le dio a Jamie Lee Curtis el papel de su vida. Y hasta tenemos a Charlton Heston como Nick Furia. Es uno de los mejores blockbusters que han salido de Hollywood.

CURIOSIDADES
John Bruno contrató a Jamie Lee Curtis para Virus (1999), tras trabajar con ella en esta película.
Patrick Schwarzenegger, hijo de Arnold Schwarzenegger, nació durante el rodaje de la película.
En una escena, la ropa de Eliza Dushku no coincidía de un plano a otro, de modo que para solucionarlo cambiaron digitalmente su blusa.
Como sucedía en Aliens (1986) y Terminator 2: El juicio final (1991), Cameron vuelve a mostrar una explosión nuclear.
Cameron pasó su 40 cumpleaños en casa de Stanley Kubrick visionando Mentiras arriesgadas, y explicándole como había hecho los efectos visuales de la película.
Art Malik había trabajado en la película de James Bond, 007: Alta tensión (1987).
Dewey Gram y Duane Dell'Amico escribieron una novelización de la película.
Cuando Harry le explica a Helen que su nombre en clave será Boris, ella supone que el suyo será Natasha. Es una referencia a la serie de dibujos animados Las aventuras de Rocky y Bullwinkle (1959-1963).
La película tuvo una adaptación en forma de serie de televisión, True Lies (2023), que sólo duró una temporada.

BIBLIOGRAFÍA
American Cinematographer Magazine (sep 1994)
American Cinematographer Magazine (dic 1994)
The Futurist: The Life and Films of James Cameron (Rebecca Keegan, 2009)
Starlog Magazine (Nº 259)
Impact Magazine (Nº 53)
The Directors: Take One (Robert J. Emery, 2000)
Arcara files countersuit in ‘Crowded Room’ flap (Variety, 6 ene 1993)
Cameron, partner sued over ‘Minds’ (Variety, 2 ago 1993)
Cameron ankles ‘Crowded Room’ (Variety, 3 ago 1993)
The Making of 'True Lies' (1994)
5 True Lies about James Cameron (Entertainment Weekly, 29 jul 1994)
Back Into the ‘Abyss’: As Hollywood Waits for New Work, Cameron Surfaces With Longer Cut of ’89 Film (Los Angeles Times, 22 feb 1993)
At the Movies (The New York Times, 22 nov 1991)
Arab-Americans Protest 'True Lies' (The New York Times, 16 jul 1994)
Desafío total: Mi increíble historia (Arnold Schwarzenegger, 2012)
Imágenes de actualidad (Nº 129)
An Appreciation: Charlton Heston's commanding roles didn't come easily (Pittsburgh Post-Gazette, 7 abr 2008)
The Artful dodger Interview: Art Malik (Independent, 24 ene 1998)

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