Thursday, April 23, 2026

Twister

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un equipo de cazadores de tormentas trata de crear un sistema de alerta meteorológica para tornados, eso pondrá en peligro sus vidas.

LA TORMENTA DEL SIGLO
Twister (Twister, 1996) comenzó como un reto que Steven Spielberg lanzó a ILM. ¿Sería posible mostrar de forma realista tornados en pantalla? La leyenda de los efectos visuales Dennis Muren rodó una breve escena de prueba, en la que un hombre conducía un coche hacia un tornado, mientras lo filmaban desde el asiento trasero, y de pronto, del tornado salía un tractor directo hacia el coche, y una rueda se desprendía, y entraba por el parabrisas.
En cuando los estudios vieron el metraje de prueba quisieron hacer la película, y eso que no había guion. La producción de Amblin, consiguió un acuerdo de co-producción/distribución con Warner Bros. (que se hizo con los derechos para Estados Unidos y Canadá) y Universal Pictures (quien se hizo con lo propio para el mercado internacional).
El guion fue escrito por el escritor Michael Crichton (Parque Jurásico) y su mujer Anne-Marie Martin, que cobraron una suma de 2,5 millones de dólares. Según contaba Crichton, los referentes para escribir el guion fueron un documental de PBS sobre cazadores de tornados, y la comedia Luna nueva (1940).
Originalmente Spielberg consideró dirigir él mismo la película, pero sería otro director el que terminaría colocándose detrás de las cámaras. Se tantearon a varios directores importantes como James Cameron, John Badham, Tim Burton, y Robert Zemeckis, pero cuando Jan De Bont quedó liberado de Godzilla (1998), película en la que estuvo trabajando durante más de medio año (que abandonó al no conseguir llegar a un acuerdo por el presupuesto con TriStar), pasó a dirigir Twister. El director se embolsó un sueldo de entre 2 y 3 millones de dólares.
Al igual que había hecho en Speed (1994), De Bont contó con el guionista Joss Whedon para reescribir el guion, en la primavera de 1995. Pero cuando éste contrajo bronquitis tuvo que ser sustituido por Steven Zaillian (La lista de Schindler). Whedon regresó y trabajó en el guion hasta que comenzó el rodaje, en mayo de 1995, pero abandonó la película cuando contrajo matrimonio. A las dos semanas de comenzar el rodaje, llamaron a Jeff Nathanson (Atrápame si puedes), quien fue el guionista que estuvo en el set trabajando en el guion durante toda la fotografía principal. Sólo Michael Crichton y Anne-Marie Martin fueron acreditados como guionistas.

REPARTO
Desde el momento en el que leyó el guion, De Bont tuvo claro a quien quería para interpretar a los dos cazatormentas protagonistas, y no eran otros que Bill Paxton y Helen Hunt.
Paxton se preparó para el papel participando en una persecución de tornados, como las que se ven en la película, viendo videos como Tornadoes: The Entity (1993) (con metraje de tornados acompañados de música), y leyendo historias sobre tornados históricamente importantes. Así se convirtió en Bill Harding.
Hunt era la protagonista de la popular sitcom Mad About You, pero no una estrella de cine, y Warner Bros. y Universal no estaban seguros de contratarla. Contactaron con la actriz mientras rodaba la serie, ya que Spielberg y De Bont querían almorzar con ella. Hunt inicialmente no estaba segura de participar en la película, pero tras esa reunión cambió de opinión. Una vez los estudios cedieron, encajar el rodaje de Twister con el de la serie dificultó la participación de la actriz. Al final consiguieron cuadrar agendas, y Hunt pudo convertirse en la buscadora de tornados Jo Harding, y estuvo a tiempo para encabezar una nueva temporada de la serie de la NBC, aunque la película no cumplió el plazo acordado. A la actriz también le habían ofrecido un papel en Broken Arrow (1996), pero lo rechazó para hacer Twister.
Jami Gertz se hizo con el papel de la doctora Melissa Reeves, prometida de Bill Harding. La actriz se tuvo que desplazar a Oklahoma sólo seis semanas después de dar a luz a su segundo hijo.
El papel de Dusty recayó en Philip Seymour Hoffman. El actor se presentó el último día del casting, cuando la producción estaba desesperada por encontrar alguien para dar vida a Dusty, y Hoffman apareció todo desaliñado, con pantalones anchos y camisa suelta. Al verlo De Bont supo de inmediato que había encontrado a su Dusty.
De Bont quiso contar de nuevo con Alan Ruck, con quien había trabajado en Speed (1994). Ruck dio vida a Robert 'Rabbit' Nurick, uno de los meteorólogos del equipo de Jo Harding.
Joey Slotnick interpretó a Joey, otro de los miembros del equipo de Jo. El actor terminó de rodar el piloto de la serie El soltero (1995-97) un día, y al día siguiente comenzó a rodar Twister. Una vez terminó su participación en la película, ese mismo día tomó un vuelo para comenzar a grabar la primera temporada de la serie.
El resto del reparto lo formaron Cary Elwes (dando vida el odioso Dr. Jonas Miller, rival de Jo y Bill), Lois Smith (como Meg Greene, la tía de Jo), y Zach Grenier (dio vida a Eddie, miembro del equipo de Jonas). Y el equipo de meteorólogos de Jo se compuso con Sean Whalen (en el papel de Allan Sanders), Scott Thomson (interpretó a Jason 'Preacher' Rowe), Todd Field (el futuro director de Tár, encarnó a Tim 'Beltzer' Lewis), Wendle Josepher (en la actriz recayó el papel Haynes), y Jeremy Davies (quien dio vida a Laurence).

RODAJE
La fotografía principal tuvo lugar en Oklahoma y Iowa, a mediados de 1995. El rodaje se tuvo que retrasar debido al atentado con bomba en Oklahoma City, el 19 de abril de 1995.
Para mostrar los tornados de la forma más realista posible, el director habló con varios científicos del "National Severe Storms Laboratory" de Oklahoma, se reunió con auténticos cazadores de tormentas, y vio un sinfín de vídeos de tornados. Siempre había un científico en el set, para poder hacerle consultas.
Durante el rodaje, De Bont contrató al meteorólogo Vince Miller, para que les avisara de las condiciones climatológicas que les esperaban. Aunque tuvieron buen tiempo a lo largo del rodaje, cuando hizo mal tiempo, lo hizo muy malo (incluso un auténtico tornado tocó tierra cerca del set de rodaje). Las peores condiciones climatológicas las tuvieron en Oklahoma, donde se encontraron con inundaciones, granizadas y tormentas eléctricas. Su maquinaria (grúas, tractores, excavadoras) se quedaba atascada en el lodo. El tiempo era impredecible, podía estar lloviendo durante horas, de repente salía el sol, para después comenzar a soplar fuertes vientos. En ocasiones, debido a ese tiempo cambiante, se veían obligados a cambiar la ubicación del rodaje en el mismo día. Además como la acción tiene lugar en un plazo de tiempo muy corto, pero el rodaje se extendió a lo largo de varios meses, aquellas zonas que al inicio del rodaje eran áridas, después pasaban a ser verdes y llenas de campos de maíz, por lo que se veían obligados a buscar una nueva localización que encajase con las primeras.
Poco antes de comenzar el rodaje, Helen Hunt se lesionó la rodilla, lo que hizo peligrar su participación, pero se recuperó y pudo rodar la película, en lo que fue un rodaje muy físico para ella.
Para mostrar las consecuencias de la destrucción del pueblo de Wakita por un tornado, construyeron un set de unas siete manzanas con edificios, que después derribaron.
Para el clímax, necesitaban una granja con un maizal, el equipo de producción encontró una granja de cerdos en Iowa, que era perfecta. La adecentaron por el exterior, y plantaron maíz en sus proximidades. El problema era que olía a estiércol, y ese olor se metía en todas partes, y perseguía al equipo y a los actores.
De Bont contaba que una de sus escenas favoritas es la de la comida en casa de la tía Meg. La rodó con dos cámaras, y al principio los actores decían sus frases por orden, de una forma mecánica. El director les alentó a pisarse las frases, y a hablar todos al mismo tiempo como sucede en la vida real. Los actores se fueron soltando y rodaron la escena como quería el director, la cual desprende una gran naturalidad.
Cuando tuvieron que crear una granizada, lo hicieron mediante hielo. Así llenaron siete camiones, que transportaron el hielo desde Milwaukee. Los bloques de hielo los echaban en una máquina trituradora, y después se lanzaban sobre los actores. Utilizaron el motor de un avión a reacción 707, para crear el viento en la escena. Y para completarla, y que fuera totalmente realista, miembros del equipo tiraban ramas y escombros al viento, para simular la caída de objetos de un tornado. Según contaba Alan Ruck a Coming Soon, no era nada agradable estar bajo esa granizada: "Nos lanzaban algo que se suponía que era granizo, pero eran cubitos de hielo y tenían... Mucha velocidad. Cuando te golpean en la cabeza, los omóplatos, los hombros, los brazos, las manos con trozos de hielo que, no sé a qué velocidad van, pero vaya, se mueven, duele. Es horrible." Jami Gertz terminó sangrando por causa de la máquina de granizo.
Para rodar la escena en la que caen en la carretera varios tractores y cosechadoras, que la furgoneta de Jo y Bill debe esquivarlos, éstos se soltaron desde helicópteros. Utilizaron lentes largas, lo que daba la impresión de acortar la distancia a la que caían los vehículos con respecto a la furgoneta de los protagonistas, aunque realmente solían caer entre 6 y 9 metros de ella.
Antes de empezar el rodaje, el coordinador de especialistas, Mic Rodgers, con su equipo de cuatro especialistas, fueron enviados a filmar los vehículos que se ven en la película frente a tornados. De Bont exigía autenticidad. Pero esto casi les cuesta la vida, un día se toparon con un tornado que fue directo hacia ellos, y tuvieron que salir por patas, logrando salvar el pellejo por los pelos. Nada de lo que filmaron los días que estuvieron persiguiendo tormentas se usó en la película.
Digamos que el comportamiento de De Bont no fue el mejor durante el rodaje (cuya frase recurrente era "Fucking Hell Shit!"). Cuando Hunt y Paxton debían rodar una escena dentro de la furgoneta, y fuera caía una granizada, la actriz le preguntó al director si quería que ella dijera el diálogo, la respuesta de De Bont fue: "¡Grita! ¡Sólo grita, rubia, grita!". La actriz enfadada, comenzó a llamarle de todo al director.
La gota que colmó el vaso del mal comportamiento, fue el día en que rodando una escena complicada, en la que utilizaban máquinas de viento, un asistente de cámara interfirió en la toma, y De Bont lo empujó, y éste cayó en el barro. De Bont se negó a disculparse, y la respuesta del equipo (camarógrafos, equipo de audio y departamento de vestuario), fue irse del set en masa. El director no pareció mostrar arrepentimiento, y se defendió diciendo, según declaraciones a Entertainment Weekly: "No creo ser un exaltado, pero sí creo que hay que ser apasionado. A estos equipos les pagan bien, y cuando meten la pata, les voy a reclamar." Las consecuencias no tardaron en llegar, al día siguiente Steven Spielberg aterrizó en su jet en Oklahoma, y el director fue citado en el aeropuerto. De Bont se acercó para recibirle, y Spielberg sin bajarse del avión le echó durante 15 minutos una bronca. Después volvió a entrar en el aparato y se fue.
La relación con el director de fotografía Don Burgess (Forrest Gump) fue empeorando conforme avanzaba el rodaje. Burgess prefería rodar con cámaras estáticas y realizar bellos planos, y De Bont se decantaba por la cámara en mano. Burgess era muy dado a planificar, y a De Bont le gustaba más improvisar. Burgess contaba como estaban rodando en una dirección, con todo el equipo que utilizaban detrás de la cámara, y de pronto, el director quería rodar justo en la dirección contraria de forma inmediata, lo que requería de tiempo, pero De Bont impaciente se enfadaba porque decía que tardaban mucho. "Siempre era culpa de los demás, nunca suya," declaraba Burgess a Entertainment Weekly. De Bont, en el pasado fue un excelente director de fotografía (Jungla de cristalInstinto básico), y en ocasiones le quitaba la cámara al operador, para rodar él mismo una escena. Y la relación entre Burgess y De Bont llegó a su punto límite, cuando supuestamente el holandés llamó incompetente al equipo. Burgess abandonó la producción a las cinco semanas de rodaje, y fue sustituido por Jack N. Green (Sin perdón).
Fue un rodaje muy accidentado. "Todos sufrimos moretones y cortes," contaba Cary Elwes a Entertainment Weekly.
Por causa del viento generado por motores, a los actores les entraban partículas en los ojos, y tenían que usar lavaojos. Y cuando se encontraban en la caravana de maquillaje, y se acercaba una tormenta, tenían que desconectar todo para evitar ser electrocutados.
En medio del rodaje (julio de 1995), cuando se encontraban en Iowa, Hunt y Paxton tuvieron que rodar primeros planos dentro de una camioneta, como en el exterior había mucha luz, y el cielo de la escena debía ser oscuro y tormentoso, iluminaron el interior con potentes lámparas eléctricas para reducir la exposición, pero generaron tanta luz, que provocó que ambos actores se quedaran ciegos temporalmente. Hunt y Paxton tuvieron que utilizar gafas especiales durante unos días y echarse gotas en los ojos. Para que el problema no volviera a repetirse, utilizaron un filtro de plexiglás.
Después de rodar la secuencia de la primera persecución de tornados, en la que Paxton y Hunt se ocultan debajo de un puente, ambos antores tuvieron que vacunarse contra la hepatitis. Y rodando esta secuencia, Hunt se golpeó repetidamente la cabeza contra el puente, en una ocasión estaba tan agotada, que se levantó muy rápido y se golpeó la cabeza contra una viga.
Rodando una acrobacia del clímax, en la que Hunt y Paxton conducen a través de un maizal, la actriz abrió la puerta del vehículo, y ésta le golpeó en la cabeza, lo que le provocó una conmoción cerebral. De Bont, culpó del accidente a la actriz, diciendo de ella que era "un poco torpe", lo que enfureció a Hunt. "¿Torpe? El tipo me quemó las retinas, pero soy torpe..." declaraba la actriz a Entertainment Weekly. "Creí que fui buena. No sé si Jan me atribuye eso o no, pero ojalá así sea." Después cuando su doble saltó del vehículo rodando la misma secuencia, se rompió una costilla. 
Y a dos días de terminar el rodaje, Jack N. Green, sufrió un aparatoso accidente, cuando el decorado hidráulico de una casa (utilizada en la secuencia en la que los protagonistas rescatan a la tía Meg), y que estaba diseñado para derrumbarse de forma programada, se activó por error con el camarógrafo dentro. Recibió un golpe en la cabeza y se dañó la espalda. De Bont asumió las labores de director de fotografía, en lo que quedaba de rodaje.
La película se retrasó en su calendario de rodaje, pero Hunt debía regresar para rodar Mad About You, al final Paul Reiser, creador y co-protagonista de la serie, aceptó retrasar el rodaje de la sitcom dos semanas y media, para darle tiempo a Twister de completar su rodaje.
De Bont y el estudio juraban que habían realizado la película dentro del presupuesto (70 millones de dólares), pero éste ascendió cerca de los 90 millones (algunas fuentes lo sitúan en los 92 millones). La película necesitó de realizar reshoots en marzo y abril de 1996 (principalmente para aclarar una escena relacionada con la infancia del personaje de Hunt).
Se escogió utilizar una película de grano muy fino, para facilitarle el trabajo a ILM a la hora de incluir en el metraje tornados de aspecto realista. La película contaba con más de 300 planos de efectos visuales, y Stefen Fangmeier fue el supervisor de efectos visuales asignado.
Los técnicos de ILM, gracias a la técnica digital consiguieron sincronizar los movimientos del tornado con los de la cámara, de modo que no importaba que ésta saltase o se moviese, el tornado digital se mantenía dentro del plano fijo en su posición.
Inicialmente tuvieron problemas con la nueva tecnología que emplearon para crear los tornados, un software llamado Dynamation, con el que podían crear un sistema de partículas, pudiendo programar el comportamiento de cada una de ellas. Cuando vieron el primer tornado, no se parecía a uno real. Cuando hicieron el segundo, se parecía aún menos. Estuvieron meses perfeccionando la técnica, pero la fecha de estreno se mantenía inquebrantable, por lo que los técnicos de ILM comenzaron a ponerse nerviosos. Pero al final consiguieron crear unos efectos increíbles y a tiempo.
En un momento de la película, un tractor con un rueda giratoria salía volando, y tiempo después a De Bont se le ocurrió que sería interesante mostrar lo que había pasado con el tractor. Como no podían regresar a Oklahoma para rodar la escena, fue trabajo de la ILM crear un tractor digital, para su reaparición ante Hunt y Paxton.
Posiblemente la escena más famosa de la película es la de la vaca voladora. De Bont vio una foto de una vaca en lo alto de un árbol, y cuando descubrió que era real (en ocasiones los animales son arrastrados por los tornados apareciendo en los sitios más insospechados), pensó en incluir una vaca voladora en su película. Joss Whedon se encargó de escribir los diálogos de la escena. Tomaron un efecto creado en la película Jumanji (1995), el de una cebra volando, y lo modificaron para convertirlo en la vaca vista en la película.
Para conseguir en el clímax, que Hunt y Paxton fueran aspirados por el tornado, utilizaron un sistema giratorio donde iba montada la cámara, y que al girar, hacía que los actores quedaran colgados, pero daba la impresión de que estaban boca abajo, a punto de ser tragados por el F5.
El efecto físico más peligroso de la película fue el momento en que el tornado se lleva volando un camión cisterna, el cual cae en la carretera delante de Hunt y Paxton. Tuvieron que aligerar el peso del camión todo lo posible, para que una grúa pudiese levantarlo (a unos 23 metros de altura). Unos dobles de los actores condujeron la furgoneta para la escena, y en el momento adecuado soltaron el camión a unos 15 metros de la furgoneta, el camión estaba cargado de explosivos, y voló por los aires en perfecta sincronización y nadie salió herido. Este plano tuvo un coste de unos 100.000 dólares. Y utilizaron para rodar toda la escena entre 11 y 13 cámaras. 
La película hace gala de unos increíbles efectos de sonido, y los técnicos crearon para la película una galería de nuevos sonidos. Por ejemplo, para el viento usaron una caja llena de malla de alambre, en la que metieron un micrófono, y después la pusieron encima de un coche, el cual rodaron cuesta abajo con el motor apagado. Y el sonido de los tornados eran realmente camellos, en un tono bajo.
Michael Kahn, editor habitual de Spielberg, fue contratado para editar la película. Ésta fue la primera vez que Kahn trabajó con edición digital. Con este proceso, primero se digitaliza toda la película, y después se almacena en Lightworks, una máquina de edición por ordenador.
Después de trabajar juntos en Speed, De Bont contó de nuevo con Mark Mancina para componer la música de Twister. El compositor no quedó muy contento con el resultado final, debido a que la película tuvo muchos cortes, y cambiaron la música quedando de una forma que no casaba a como él la había planificado.
La película llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 10 de mayo de 1996, y resultó ser una fuerza de la naturaleza. Recaudó en su primer fin de semana 41.059.405 de dólares, que fue el séptimo mejor estreno de la historia. Amasó en territorio norteamericano unos increíbles 241.830.615 de dólares (segunda película más taquillera del año en su país de origen), y la recaudación final a nivel mundial fue de 494.580.615 de dólares (segunda película más taquillera del año a nivel mundial).
Además fue nominada a dos premios Oscar, en las categorías de mejor sonido (Steve Maslow, Gregg Landaker, Kevin O'Connell y Geoffrey Patterson), y mejores efectos visuales (Stefen Fangmeier, John Frazier, Habib Zargarpour y Henry LaBounta).
Tras el estreno de la película, el director de documentales Stephen Kessler presentó una demanda por plagio, aludiendo que la película tenía muchas similitudes con su guion "Catch the Wind". Kessler reclamaba todos los beneficios de la película, y según él, había presentado su guion en 1989 y 1990, a Warner Bros., Universal, CAA (agencia que representaba a Spielberg y Crichton), y a Amblin. Los demandados fueron Michael Crichton, Anne-Marie Martin, Steven Spielberg, Warner Bros. y Universal Studios. Kessler perdió el caso.

VALORACIÓN
Twister fue uno de los grandes blockbusters de los noventa. Prácticamente arrasó en la taquilla, superando a otras películas de entrada más comerciales. Creo que el éxito se debió a una mezcla entre excelentes efectos visuales, mostrar un mundo desconocido para el público, y a un nivel de espectáculo como pocas veces se había visto en una pantalla de cine.
Creo que el punto más débil de la película es su guion, aunque consigue captar nuestro interés por estos cazadores de tormentas, y queremos que consigan su objetivo, en ocasiones resulta un poco naif, y otras quiere alcanzar una profundidad dramática que no sabe como explotar correctamente (esa conversación entre Jo y Bill en medio de la lluvia, mientras Melissa les escucha, donde Jo llega a decir que cree que el F5 que vio de niña quiso matar a su familia). 
Además el personaje de Melissa, introducido para que sea el punto de vista del público, y de esa forma presentar el mundo de los cazadores de tormentas, no está bien construido, es un cliché, con el que Jami Gertz poco puede hacer. Siempre es mostrada con miedo, haciendo el ridículo, fuera de lugar, y aún por encima tiene que escuchar como su prometido dice que aún quiere a su ex. Cuando ya no tiene nada más que aportar, la película se la saca de encima, el mundo está presentado y comienza el tercer acto (lo que creo que es una buena idea).
Otro problema que le veo a la película, es la falta de química entre los dos protagonistas, ambos como pareja resultan un poco insufribles, siempre discutiendo, y echándose cosas en cara. La intención es replicar a las parejas de las comedias screwball, pero se queda muy lejos de ello. El plan de Jo es volver a conquistar a Bill con la excusa de hacer volar a Dorothy, pero en ningún momento hace nada para suavizar la situación entre ambos, acaban juntos básicamente porque así lo dice el guion, porque vemos pocas muestras de cariño (el momento en que ella oculta el anillo de matrimonio, o la conversación que tiene con su tía Meg, donde vemos rastros de emoción en Jo, pero poco más).
Y en alguna ocasión el montaje resulta confuso, como la escena en la que van a por el segundo tornado bajo la lluvia, y unos miembros del equipo consiguen verlo, pero otros yendo muy próximos por la misma carretera no, se entiende que fue un rodaje complicado, y que no era fácil mostrar cielos tormentosos cuando lo necesitaban, pero sí reina un poco de caos en dicha escena.
Donde triunfa la película es en introducirnos en mundo desconocido, el de los cazadores de tormentas, que se juegan su vida persiguiendo tornados. El mostrarlos como un grupo unido, hace que simpaticemos con ellos (Philip Seymour Hoffman es todo un robaescenas, con un personaje que sobre el papel no es gran cosa), y que sintamos que esa vida de aventura en la carretera resulte emocionante.
El otro gran punto fuerte de la película es el espectáculo, Twister siempre va a más, y cada tornado que parece no sólo es diferente al anterior, si no que es más grande y destructivo. Cuando la peli pisa el acelerador en el tercer acto, se convierte en una montaña rusa, con una sucesión de momentos realmente espectaculares (Jo y Bill atravesando una casa que llega rodando hasta la carretera, la aparición del camión cisterna volando, la lluvia de tractores), y que culmina con los dos protagonistas viendo un tornado desde su interior (el momento menos creíble de la película, pero que sirve como gran cierre a la aventura).
Además tiene un gran inicio, con Jo siendo niña y sufriendo el ataque de un F5, y como las consecuencias de lo que acontece la marcarán para siempre. Es una forma directa y clara de mostrar el peligro de los tornados, en una escena que parece sacada de una película de terror, y establece el background de la protagonista, para que entendamos su obsesión por los tornados.
Los efectos visuales ayudan a la película, sin ellos no existiría Twister. Siguen funcionando a día de hoy, y ofrecen momentos irrepetibles; la vaca que pasa volando, el tornado nocturno en el cine drive-in sobre el que se proyecta El resplandor (1980), o el clímax a plena luz del día, con Jo y Bill escapando de un F5. Pero el acierto fue no olvidarse de los efectos físicos, y que la película tuviera una mezcla de ambos, eso da una sensación de realismo que no se tiene cuando todo es digital, y por eso Twister sigue aguantando el paso del tiempo.
La película tiene ese gusto de Michael Crichton por la tecnología, y tal vez porque el guion fue reescrito por muchas manos, en esta ocasión no empacha al espectador con más tecno-información de la que es necesaria. Además la idea de un grupo de cazatormentas rival al de Jo, le suma tensión e inmediatez a la película, como que toda la trama ocurra en unas 24 horas.
Jan de Bont tuvo un gran arranque como director, tras la excelente Speed (superior a esta película), después se granjeo otro gran éxito con Twister, lástima que a partir de ahí su carrera fuera cuesta abajo. Pero aquí se le ve muy seguro, rodando en un estilo casi documental, y con algunos planos increíbles (como la introducción de Bill con un plano aéreo que llega hasta su furgoneta).
Mark Mancina se marcó otra gran banda sonora, que creo que no está valorada en su justa medida.
La película inició de nuevo la moda del género catastrofista, popular en la década de los setenta, y le trajo aires nuevos. Después llegarían Un pueblo llamado Dante's Peak (1997), Titanic (1997), Armageddon (1998), El núcleo (2003), o El día de mañana (2004), pero Twister fue la primera.
Los actores tratan de cumplir con sus personajes estereotipados, el guion no les ayuda demasiado, pero hay talento suficiente para sacar la película adelante.
Twister es una película emocionante, que juega sus mejores cartas cuando opta por el puro espectáculo, hay no tiene rival. Fue la lucha del hombre contra la naturaleza como nunca habíamos visto. Descubrimos lo que eran los cazadores de tormentas. De Bont sumó un segundo éxito a su filmografía como director. Lanzó la carrera de Helen Hunt en el cine. Y Spielberg volvió a obrar su magia como productor. Twister ha quedado como uno de los blockbusters más taquilleros y queridos por el público de los noventa.

CURIOSIDADES
Helen Hunt y Bill Paxton habían trabajado juntos anteriormente en la película Con su propia ley (1989).
Fue idea de Jan de Bont, que la película que se proyectase en el autocine fuera El resplandor (1980).
Las esculturas de la tía Meg fueron creadas por el escultor Evan Lewis.
Helen Hunt y Philip Seymour Hoffman se convirtieron en amigos a raíz del rodaje.
El grupo Van Halen compuso dos canciones para la película, "Humans Being" y "Respect The Wind".
En un momento de la película dice: "Eso no es una luna, es una estación espacial." Es una referencia a una frase de Obi-Wan Kenobi en La guerra de las galaxias (1977).
Utilizaron carreteras comerciales para el rodaje, y llegaban a cortar hasta tramos de hasta 8 km.

BIBLIOGRAFÍA
Twister: The Science of Tornadoes and the Making of a Natural Disaster Movie (Ken Davidson, 1996)
"Twister"'s on-set turmoil (Entertainment Weekly, 17 nov 1995)
"The War of the Winds" (Entertainment Weekly, 10 may 1996)
"Twister" set got stormy (Entertainment Weekly, 17 may 1996)
Twister's Helen Hunt and Jan de Bont share memories from 'hard' shoot and hopes for movie's legacy (Entertainment Weekly, 9 jul 2024)
Jan de Bont Had to Fight to Cast Helen Hunt in ‘Twister’ — and ‘Couldn’t Much Direct’ Philip Seymour Hoffman at All (IndieWire, 10 jul 2024)
The tortured making of 1996’s Twister (Independent, 15 jul 2024)
Crichton & Co. win ‘Twister’ lawsuit (Variety, 28 ene 1998)
‘Twister’ Director Jan de Bont Never Heard of Sequel ‘Twisters’ Until Its Trailer Came Out and Pines for ‘Godzilla’ Movie He Never Got to Make (Variety, 9 jul 2024)
‘Twister’ Blows Rivals Away (Los Angeles Times, 13 may 1996)
Wired Magazine (jun 2015)
Mark Mancina Interview (Soundtrack.Net, 19 ago 1998)
Esquire Magazine (Nov 2012)
The Making of Twister
Work of 'Twister' Sculptor Takes Off (The Christian Science Monitor, 15 ago 1996)
American Cinematographer Magazine (may 1996)

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Sunday, March 29, 2026

Toy Story

"Hasta el infinito y más allá."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un vaquero de juguete ve su mundo vuelto del revés, cuando su dueño encuentra un nuevo juguete favorito, un guardián espacial.

PIXELS
Pixar nació en 1979, como una división de Lucasfilm, aunque aún no recibía ese nombre. Su objetivo era investigar tecnologías informáticas para la realización de películas de imagen real. Participó en títulos como Star Trek II: La ira de Khan (1982) y El secreto de la pirámide (1985).
Edwin Catmull, vicepresidente de Lucasfilm, quería ganar experiencia en producción con esta división de gráficos, y para ello quiso crear un vídeo de demostración, que terminaría siendo el corto Las aventuras de André y Wally B. (1984). Para llevarlo a cabo, Catmull contactó con John Lasseter, un animador de Disney, que pasó a formar parte de la compañía para hacer realidad Las aventuras de André y Wally B.
En 1986, fue vendida a Steve Jobs, y como una empresa independiente, ahora sí, llamada Pixar, comenzó a realizar una serie de cortometrajes en 3D.
Una vez terminaron su cortometraje Knick Knack (1989), la gerencia de Pixar decidió que debían dar el paso a la realización de largometrajes. En ese momento, la compañía sólo estaba compuesta por 7 personas, y eran conscientes de que necesitaban más conocimientos en producción, por lo que decidieron comenzar a hacer anuncios de televisión para ganarla (además, realizar cortometrajes no generaba ingresos), y la plantilla aumentó a 24 personas.
Después se plantearon realizar un especial de navidad con el personaje de Tinny de su cortometraje Tin Toy (1988), que había ganado el Oscar, pero como las cadenas de televisión pagaban poco dinero, lo descartaron.
Pixar y Disney habían desarrollado conjuntamente el sistema CAPS (Computer Animated Paint System), que la casa del ratón utilizó para pintar por ordenador sus películas animadas en 2D, desde Los rescatadores en Cangurolandia (1990). Por lo que había una relación entre ambas empresas. En otoño de 1990, comenzaron las primeras conversaciones para realizar una película.
John Lasseter, Andrew Stanton (futuro director de WALL·E), Joe Ranft (futuro director de Cars), y Pete Docter (futuro director de Up) realizaron una sesión de brainstrorming para barajar ideas. Tenían claros varios puntos, no querían hacer un musical, ni un cuento de hadas, ni una historia de amor, y no querían un villano, lo que querían hacer era algo distinto de lo que hacía Disney. 
Idearon una buddy movie en la que los protagonistas fueran dos juguetes, tomando como referente películas como La extraña pareja (1968), Huida a medianoche (1988), Límite: 48 horas (1982) y Arma letal (1987). Una de las razones por las que escogieron a juguetes, es que los gráficos de ordenador en 1991, hacían que todo luciera como plástico, por lo que era apropiado que sus protagonistas estuvieran creados de este material.
En febrero de 1991, le presentaron a Jeffrey Katzenberg de Disney tres ideas para su primera película, dos eran las adaptaciones de los libros infantiles "James y el melocotón gigante" y "Bob el dinosaurio", y la tercera era la historia de los dos juguetes. Disney se inclinó por la tercera. En julio de 1991, Pixar y Katzenberg firmaron un contrato por tres películas. 
John Lasseter comenzó a trabajar en la historia y después realizaron una prueba de 30 segundos para mostrarle a Disney todo de lo que eran capaces, en junio de 1992.
Hicieron un storyboard de todo el guion, con el que estuvieron trabajando, para así pulirlo lo máximo posible antes de acometer el trabajo de animación. Los animadores incluso ponían voces a los personajes. Esto les permitía hacer correcciones, cambiar diálogos, o los propios personajes. 
Jeffrey Katzenberg les aconsejó que las personalidades de los juguetes fueran adultas, en lugar de comportarse como niños, y Pixar siguió ese consejo a rajatabla.
Disney quería que Toy Story fuera un musical, en la línea de sus clásicos La bella y la bestia (1991) o Aladdin (1992), pero Lasseter se negó a ello. Al final acordaron que los personajes no cantarían canciones, pero se incluirían algunas que expresaran los sentimientos y emociones de los personajes principales. 
Disney podía contratar guionistas externos, y así lo hizo, metiendo en el proyecto a la pareja Joel Cohen y Alec Sokolow (Garfield: La película). Ambos guionistas escribieron siete borradores, antes de la entrada del guionista definitivo, Joss Whedon (Los Vengadores). 
Whedon se encontraba trabajando en otro proyecto para Disney, una versión animada de "Marco Polo", cuando recibió una llamada preguntando si podía encargarse de una reescritura para Toy Story. Cuando Whedon recibió el guion, pensó que era un desastre, pero que tenía muchísimo potencial. El guionista se pasó trabajando cuatro meses en él, eliminando todo aquello que le parecía innecesario, y entonces el proyecto obtuvo luz verde. Whedon añadió al personaje de Rex, y había ideado una escena de rescate con una Barbie en plan Sarah Connor, pero no gustó a Mattel, entonces encontró una solución, los juguetes mutantes de Sid. Una vez la película fue adelante y el guion fue aprobado (por Katzenberg, en enero de 1993), Whedon pasó a otros proyectos. Había nacido Toy Story (Toy Story, 1995), que sería la primera película realizada completamente con animación por ordenador.
Pero el viernes 19 de noviembre de 1993, tras ver las pruebas de animación (una colección de storyboards filmados y editados en un photoplay con música temporal), Disney suspendió la producción, por considerar que ésta no estaba lista y que el guion necesitaba mejorarse (la gente de Pixar se refiere a este fatídico día como el "Black Friday"). Esto podría haber significado el final de la película, pero Lasseter tiró del barco.
Andrew Stanton estuvo trabajando en el guion. Y volvieron a llamar a Whedon un par de meses después de su marcha, para solucionar los problemas con el guion. Tras trabajar Whedon dos meses más en el guion, éste estuvo por fin terminado. En abril de 1994, Katzenberg dio el ok para que la producción se reanudase (el presupuesto inicial fue de 17,5 millones de dólares). Uno de los cambios principales fue hacer a Woody más simpático, en lugar del personaje sarcástico que era originalmente.
Cohen y Sokolow serían acreditados como guionistas, así como Whedon. De los autores originales de Pixar, sólo Andrew Stanton sería acreditado como autor del guion. Y Lasseter, Stanton, Ranft y Docter fueron acreditados como autores de la historia.

VOCES Y PERSONAJES
Para el corto Tin Toy habían creado un mundo en el que los juguetes cobraban vida, y esa sería la base de Toy Story. Inicialmente los dos juguetes protagonistas iban a ser el muñeco de un ventrílocuo y Tinny de Tin Toy, el cual sería el nuevo juguete de un niño, que viene a sustituir como preferido al primero. Pero después consideraron que Tinny era un juguete anticuado, y no resultaba creíble que un niño lo considerase un nuevo juguete atractivo. Así que decidieron que éste fuera un juguete de acción tipo G.I. Joe, aunque terminó siendo un héroe espacial (que pasó por llamarse Lunar Larry y Tempus de Morph). Pero al tener a un muñeco de acción frente a un muñeco de ventrílocuo (que era un vaquero), se veía raro como éste movía la boca (no era muy expresiva), de modo que lo cambiaron por un muñeco de cuerda, que podía decir varias frases. Así nacieron Woody y Buzz Lightyear.
Para crear al resto de los juguetes de la película, el equipo de guionistas decidió tirar de sus propios recuerdos de infancia, para recordar con que juguetes se criaron. Al final estos personajes secundarios fueron una mezcla entre juguetes reales y otros creados expresamente para la película, para que la historia transmitiera una sensación de realidad. Se decantaron por juguetes que hubieran aguantado el paso del tiempo, y que resultaran reconocibles por el público cuando pasara el tiempo, por eso se decantaron por Mr. Potato, el Telesketch, los "Soldado de plástico" y el "Barril de Monos". Trataron de conseguir licencias de los juguetes, la mayoría las consiguieron, pero otras no. Por ejemplo, Mattel no permitió el uso de Barbie (esto cambiaría en Toy Story 2 tras el éxito de la primera parte), y Hasbro hizo lo propio con G.I. Joe, porque debían explotar uno de sus juguetes, como sustitución, no le quedó más remedio a Pixar que crear su propio juguete, Combat Carl. Por lo demás llegaron a un acuerdo con las compañías jugueteras, bajo el cual Disney no les pagaría nada por los derechos, pero éstas tampoco pagaron nada a la casa del ratón por el uso de sus juguetes.
Lasseter sólo tenía en mente a un actor para dar vida a Woody, y ese era Tom Hanks. "La razón por la que quería a Tom," contaba Lasseter a la revista Cinefantastique, "es porque, haga lo que haga, siempre resulta atractivo para el público. Realmente necesitábamos ese tipo de actor para Woody, porque teníamos que presentarlo como un personaje agradable, con un poco de inseguridad subyacente." Para convencerle, Lasseter creo una prueba de animación con la voz de Hanks de Socios y sabuesos (1989). El actor cobró un cheque de 50.000 dólares.
Para poner voz a Buzz Lightyear, Lasseter quería a Billy Crystal, y como con Hanks, creó una prueba usando la voz del actor de Cuando Harry encontró a Sally (1989), pero Crystal lo rechazó. Su agente era el mismo que el de Robin Williams, y éste no había quedado contento con Disney tras Aladdin (1992). Según Whedon, también querían a Jim Carrey para poner voz a Buzz, pero Disney lo descartó por no ser demasiado famoso. Al final el elegido para poner voz a Buzz fue Tim Allen. Inicialmente Lasseter no lo vio tan claro en el papel como a Hanks. "Eso se debe a que la personalidad original de Buzz era más parecida a la de un superhéroe al estilo de Dudley Do-Right," contaba el director a la revista Cinefantastique. "Me gustó mucho la serie de Tim, Un chapuzas en casa, y todos nos inspiramos en ella, pero después de nuestra primera sesión de grabación, fue un poco diferente a lo que habíamos imaginado. Así que analizamos los diálogos y nos dimos cuenta de que lo que Tim hace tan bien, es representar al tipo normal y corriente, que realmente se cree especial, pero es evidente que tiene muchas inseguridades subyacentes. Es como un macho con un punto débil."
Para interpretar a Mr. Potato contrataron al cómico Don Rickles, cuyo humor agresivo se adecuaba bien al personaje de Hasbro.
Jim Varney (Rústicos en Dinerolandia) le puso voz a Slinky Dog, y el actor tenía un acento sureño, por lo que modificaron las orejas del personaje, haciéndolas más caídas, para que se pareciera más a un perro de raza southern hound.
Tras el estreno de Parque Jurásico (1993) decidieron que tenían que tener un juguete de un dinosaurio, de esa forma nació Rex. Lasseter tenía un juguete de un T-Rex fabricado en plástico barato, y eso les llevó a idearlo como un ser inseguro. Después escogieron a Wallace Shawn para ponerle voz, y se convirtió en una especie de neoyorquino neurótico.
John Ratzenberger le puso voz a Hamm, el cerdo hucha de Andy, y el actor aportó muchas frases de su personaje.
El resto del reparto de voces corresponde a Annie Potts (como la muñeca Bo Peep), John Morris (dando voz a Andy, dueño de Woody y Buzz), Erik von Detten (como el malvado Sid), Laurie Metcalf (puso voz a la señora Davis, madre de Andy) y R. Lee Ermey (que dio vida al sargento).
Cuando grababan a los actores que ponían voz a los personajes, también los grababan en vídeo, para que los animadores tuvieran más información de como se movían los personajes.
Lasseter les dio a los actores mucha libertad y les dejó improvisar. "Intenté explicarles la emoción y el ambiente de la escena," contaba el director a la revista Cinefantastique"y luego les dejé que lo hicieran a su manera".
Además les dieron a los actores elementos de utilería para ayudarles. A Hanks por ejemplo, le entregaron un sombrero de vaquero. Y para la escena en la que Woody debe hacer creer a todos los juguetes de Andy que Buzz sigue vivo, pero éste está en shock al descubrir que es un juguete, y se le ha roto un brazo; Woody utiliza ese brazo para simular que está con el juguete, de modo que a Hanks le dieron un brazo falso para que interpretara la escena, el cual utilizó para realizar improvisaciones.
Realizaron dos sesiones con Hanks y Allen para grabarles juntos, pero no resultó como esperaban, funcionaba mejor grabándolos por separado. Fueron grabando a los actores yendo allá donde vivían. A Hanks lo grabaron principalmente en Los Ángeles. A Tim Allen en Detroit. Y con Wallace Shawn se desplazaron hasta Nueva York. Las sesiones de grabación se prolongaron a lo largo de dos años.

PRODUCCIÓN
De la plantilla de 24 personas con la que contaba Pixar, para hacer realidad Toy Story, tuvieron que ascender a 110 (27 de los cuales eran animadores). La película de 77 minutos de duración, constaba de 1.560 planos, y para ello tuvieron que crear 1.000 gigabytes de datos, y necesitaron de 500.000 horas para renderizarla.
William Reeves, el director técnico supervisor de la película, implementó un sistema de animación ampliado, para que los 27 animadores trabajaran cada uno en su propia estación de trabajo.
Como director de arte, Lasseter escogió a Ralph Eggleston, porque según confesaba el director a la revistas Cinefantastique, "tenía un gran sentido del color. Aunque nunca antes había hecho animación por computadora, tenía la capacidad de darles dimensión a los diseños." Eggleston tomó inspiración de todo tipo de películas, como El bueno, el feo y el malo (1966), El resplandor (1980), Alma en suplicio (1945) o La escalera de caracol (1946). Suya ella era la responsabilidad de diseñar cada personaje, escenario y atrezo visto en la película.
Las escenas se renderizaban y se aprobaban primero como storyboards. Estos se enviaban al departamento de arte, donde se determinaba la iluminación general y la paleta de colores de cada toma.
Después el departamento de maquetación, liderado por Craig Good, situaba los modelos en cada toma, y encuadraba la toma colocando una cámara virtual, y programaba los movimientos de la cámara.
De ahí, las tomas pasaban al departamento de animación, del que Rich Quade y Ash Brannon eran los responsables, y que dio vida a los modelos de los personajes en 3D. Una toma de animación podía deambular entre los 60 a 600 fotogramas. Aquí los personajes eran construidos mediante formas poligonales o por figuras de alambre. Un animador podía trabajar durante dos semanas en una toma de 14 segundos.
El siguiente paso era el sombreado, cuyo equipo estaba a cargo de Tom Porter.
Después la película pasaba al equipo de iluminación, dirigido por Galyn Susman y Sharon Calahan, que se encargaba de la iluminación final. Los técnicos colocaban luces virtuales en cada plano, y jugaban con ellas como en una película de imagen real.
Más tarde, cada toma era renderizada. Esto podía tardar entre 45 minutos a 20 horas, dependiendo de su complejidad.
Como Toy Story se creo íntegramente en ordenador, tuvieron que transferir la película a celuloide, más concretamente a película de 35mm. Para ello utilizaron grabadoras de película de calidad comercial "MGI Cine 2's", tras realizar algunas modificaciones.
Durante su producción, el guion se seguía reescribiendo, y no fue hasta que estaba muy avanzada, que se escribió la escena del gancho y los pequeños marcianos de tres ojos. Inicialmente Buzz llegaba hasta un juego con forma de nave espacial, pero el guion no explicaba que sucedía cuando entraba en la máquina. Durante una sesión de brainstorming, surgió la idea en torno al gancho, y el resto es historia.
El presupuesto de la película seguía subiendo, y para 1994, se esperaba que llegase hasta cerca de 27 millones de dólares (terminaría llegando a los 30), por lo que Disney obligó a Pixar a conseguir una línea de crédito por 3 millones para cubrir parte de los gastos. Steve Jobs veía como su propiedad perdía dinero continuamente, y durante la producción de Toy Story trató de vender la compañía o parte de ella. Al final en lugar de venderla, licenció a Microsoft varias patentes creadas por Pixar por valor de 6,5 millones de dólares. Además decidió sacarla a bolsa, y puso como fecha de la oferta pública el 29 de noviembre de 1995, justo una semana después del estreno de Toy Story.
Se hizo un test screening en julio de 1995, y el público no reaccionó como se esperaba al inicio, por lo que se decidió aumentar el ritmo en esta parte de la película. Y Michael Eisner, CEO de Disney, le dijo a Lasseter que el final de la película, una toma exterior en la que se oyen los sonidos de un cachorro (un regalo que recibe Andy), debía terminar con una toma de Woody y Buzz reaccionado juntos a la noticia.
A la hora de crear juguetes basados en la película, Mattel y Hasbro consideraron que el plazo de tiempo hasta el estreno no era suficiente, y rechazaron las licencias de Toy Story. Thinkway fue la empresa que se llevó las licencias, y consiguió en el tiempo récord de cinco meses y medio, tener listos los juguetes de Woody y Buzz.
Para promocionar la película Disney puso todo de su parte, llegando a gastarse cerca de 20 millones de dólares en publicidad. Crearon una web para la película, toda una novedad en 1995. Además Buena Vista Home Video colocó el tráiler de Toy Story en 7 millones de copias de La Cenicienta (1950). Disney Channel emitió un especial de televisión sobre la creación de la película. En Walt Disney World (en Orlando) organizaron desfiles diarios de Toy Story. No sólo eso, empresas como Burger King, Nestlé, Frito-Lay (perteneciente a PepsiCo) y Minute Maid (de Coca-Cola) se hicieron con licencias para promocionar la película. Todo esto ayudó a venderla y crear expectación en torno a ella.
Toy Story llegó a las salas de cine del territorio norteamericano el 22 de noviembre de 1995, y recaudó 191.796.233 de dólares, lo que la convirtió en la película más taquillera del año en su país de origen. Y la recaudación final a nivel mundial fue de 357 millones de dólares (segunda película más taquillera del año, sólo superada por Jungla de cristal: La venganza, aunque con los sucesivos reestrenos se colocaría como la número uno).
La salida a bolsa de Pixar fue todo un éxito, siendo el bombazo de Toy Story su mejor publicidad.
Después llegarían los Oscars, que reconocieron a la película con tres nominaciones, en las categorías de mejor guion original (Joss Whedon, Andrew Stanton, Joel Cohen, Alec Sokolow, John Lasseter, Pete Docter y Joe Ranft), mejor canción original por "You've Got a Friend in Me" (Randy Newman) y mejor banda sonora original de un musical o comedia (Randy Newman). Toy Story no ganaría ninguno de estos premios, pero John Lasseter se llevaría un Oscar especial "por el desarrollo y la aplicación inspirada de técnicas que han hecho posible el primer largometraje animado por computadora."

VALORACIÓN
Hay pocas películas que se puedan considerar perfectas, obras maestras del séptimo arte al que no le podemos poner pegas, en esa lista estarían films como Lawrence de Arabia (1962), El padrino (1972), Tiburón (1975), Regreso al futuro (1985) o Atrapado en el tiempo (1993), y Toy Story entraría dentro de esa lista.
La película es un auténtico prodigio, en tan solo 81mm (créditos incluidos), nos presentan un gran número de personajes memorables, un universo nuevo de lo más original, y una relación de amistad de las que hacen historia, y por medio muchas aventuras y diversión. No se puede pedir más.
Toy Story nos presenta a todos los personajes principales en la escena inicial, gracias a como Andy juega con ellos, lo cual me parece una idea brillante.
El planteamiento de la película, que los juguetes realmente tienen vida propia cuando los humanos no los miran, es una de las más originales de la historia del cine, y conecta directamente con nuestra infancia. Y es que la película desprende una gran imaginación en cada fotograma.
Aunque se trate de juguetes, entendemos sus motivaciones, sabemos lo que se siente al dejar de ser el preferido o el interés de alguien, la envidia que eso produce, y el miedo que genera ser rechazado. La reacción de Woody de tratar de librarse de Buzz la entendemos. Una vez ambos se pierden, podemos conectar con su intención de regresar a su hogar, el lugar donde se sienten seguros. 
Woody y Buzz son la pareja perfecta para una buddy movie, son opuestos (uno vaquero, el otro astronauta), por lo que tienen personalidades distintas, por eso chocan, y tienen que unir fuerzas para cumplir su objetivo. Toda la aventura que viven les permite hacerse amigos y vencer sus diferencias. Woody aprende a ser menos egoísta, y Buzz a conocerse a si mismo.
La película sabe como ponerse oscura cuando tiene que hacerlo, como cuando Woody y Buzz acaban en la habitación de Sid. La aparición de los muñecos mutantes, es puro terror, y es uno de los mejores momentos de la película.
Los gags se suceden a un ritmo vertiginoso, como el que muestra a Woody en la parte trasera de la camioneta de reparto, recibiendo todo tipo de golpes; o el montaje de la integración de Buzz en la vida de Andy mientras suena la canción "Strange Things".
Está llena de grandes momentos, como aquel en que Woody tira por la ventana a Buzz, que sucede al atardecer, y la escena se llena de colores naranjas, haciéndola más dramática. El momento en que Buzz descubre que no es quien cree ser, un astronauta con una misión, y es tan solo un juguete, es uno de los grandes momentos de la historia del cine. Ayuda un gran uso de la cámara lenta, la acertada canción de Randy Newman, y ese plano picado con Buzz tendido en el suelo sin habla y sin un brazo. Y la persecución final con el coche teledirigido es una de las mejores que haya visto en una pantalla de cine (a la altura de la del camión de En busca del arca perdida).
La película se beneficia de la estupenda banda sonora de Randy Newman (que en algunos momentos me recuerda a Danny Elfman), así como de sus canciones, que ayudan a entender mejor los sentimientos de los personajes.
El impacto de la película fue increíble. Pronto llegarían nuevas películas de animación 3D, tanto de Pixar (Bichos, Toy Story 2, Monstruos, S.A.), como de otros estudios (Antz, Shrek, Madagascar), y el 3D terminaría copando el mercado en detrimento de la animación tradicional en 2D. Hasta tal punto que la propia Disney, madre de la animación clásica, caería rendida al 3D (DinosaurioChicken Little, Descubriendo a los Robinsons).
Toy Story es una obra maestra. Aunque pasen los años, y su animación pueda resultar un poco anticuada, sigue funcionando porque detrás hay una gran historia y grandes personajes. La película sigue resultando tan emocionante como el primer día, y lo será hasta el infinito y más allá.

CURIOSIDADES
La alfombra de la casa de Sid, es la misma que la del Hotel Overlook de El resplandor (1980).
Woody recibió su nombre por Woody Strode, un actor afroamericano que trabajó en un buen número westerns.
Buzz Lightyear recibió su nombre por el astronauta Buzz Aldrin.
Chris Sanders, futuro director de Lilo & Stitch (2002), fue quien diseñó a los marcianos de tres ojos.
Pizza Planet originalmente se llamaba Pizza Put.
Buzz Lightyear tiene en la parte trasera grabado un "© Disney".
Para crear los movimientos de los soldados verdes, que tienen las piernas unidas a una base, un animador clavó un par de zapatillas a una tabla y probó a andar con ellas.
En la habitación de Andy, se pueden ver varios libros en una estantería, los cuales tienen títulos de cortos de Pixar, como Las aventuras de André y Wally B.Red's Dream, Tin Toy, y Knick Knack.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
Cuando era un niño, Andrew Stanton le ponía una mochila con un petardo a su muñeco G.I. Joe, y mientras le gritaba que corriese lo volaba en pedazos. Esta anécdota de su infancia se utilizó para presentar a Sid.
En el cuarto de Andy puede verse la pelota del corto Luxo Jr., que Buzz usa para enseñar a los juguetes que puede volar.
En el cuarto de Andy, se puede ver en la pared un enorme reloj de Mickey Mouse.
Puede oírse el famoso grito Wilhelm, cuando Buzz Lightyear se cae por la ventana del dormitorio.
Durante la persecución final, suena la canción "Hakuna Matata" dentro del coche en el que viaja Andy.

BIBLIOGRAFÍA
Cinefantastique Magazine (Vol. 26 Nº 6)
Cinefantastique Magazine (Vol. 27 Nº 2)
Starlog Magazine (Nº 221)
Joss Whedon: Conversations (David Lavery y Cynthia Burkhead, 2011)
The Pixar Touch: The Making of a Company (David Price, 2008)
Coca-Cola, Pepsico and Burger King sign on with Disney for a happy ending with 'Toy Story' tie-ins (The New York Times, 22 nov 1995)
'Toy Story': The Inside Buzz (Entertainment Weekly, 29 jun 2010)

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Thursday, March 05, 2026

Los inmortales

"Sólo puede quedar uno."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un grupo de elegidos inmortales, se enfrentan a lo largo de la historia, hasta que sólo quede uno, y obtenga un gran poder.

PRÍNCIPES DEL UNIVERSO
La inspiración para Los inmortales (Highlander, 1986) le vino al guionista Gregory Widen, cuando estudiaba en UCLA, y fue la suma de varias influencias. Widen recordó un viaje que hizo por Europa, en concreto a Escocia, y además de una visita a la Torre de Londres, donde mientras observaba la gran armería del lugar, pensó que pasaría si fuera el dueño de todo aquello, y hubiera portado alguna de esas armaduras en combate. A esto hubo que sumar Los duelistas (1977), con dos enemigos batiéndose en duelo a lo largo de los años. Widen escribió el guion como un proyecto fin de curso en 1982, y su profesor le dio un gran apoyo a su libreto, lo que le ánimo a buscarse un agente y tratar de venderlo. Lo envío a seis agentes y uno de ellos se interesó por él.
El título original, "Highlander", surgió de un brainstorming de ideas de Widen con sus compañeros de habitación de UCLA, los futuros directores Fred Dekker (Una pandilla alucinante) y Ethan Wiley (House II, aún más alucinante).
En 1982, Widen vendió el guion en por 200.000 dólares a los productores Peter S. Davis y William N. Panzer (Clave: Omega).
El guion sería reescrito por la pareja de guionistas Peter Bellwood y Larry Ferguson, quienes habían escrito para los productores El volcán asesino (1981). Widen nunca llegó a conocer a los nuevos guionistas. Se llegaron a escribir un total de seis guiones.
Con las reescrituras, el guion perdió el tono oscuro de Widen. Lo que más cambió fue el personaje del Kurgan, que pasó de un ser torturado, a un villano excesivo. Además se incluyeron ideas como la transferencia de poder después de que un inmortal mate a otro, y que un inmortal no puede tener descendencia. Y añadieron los personajes de Rachel (la niña de la segunda guerra mundial que MacLeod rescata) y Heather (su amor en la Escocia medieval).
Con el guion definitivo, Davis y Panzer lo presentaron a la compañía británica Thorn EMI Screen Entertainment y a Twentieth Century Fox para que la financiaran conjuntamente, y el proyecto obtuvo luz verde. Thorn EMI se quedó con los derechos de distribución internacionales, y Fox con los del territorio norteamericano.
Davis y Panzer aún no estaban del todo convencidos con el guion, y llamaron de nuevo a Widen para que hiciera la reescritura final, y estuvo presente en el set por si eran necesarias más reescrituras. Larry Ferguson y Peter Bellwood también estuvieron en algunos momentos en el set, pero se entiende que nunca coincidieron con Widen.
Para sentarse en la silla del director tuvieron dos opciones, Ian Sharp (S.A.S. Los invencibles) y Russell Mulcahy. Pero desde Thorn EMI rechazaron a Sharp, siendo así Mulcahy escogido. Éste había llamado la atención de Davis y Panzer gracias a su opera prima Razorback: Los colmillos del infierno (1984) y sus videos musicales, lo que les hizo pensar que era el director apropiado para la película. La oferta le llegó a Mulcahy justo en un momento en el que otro proyecto en el que trabajaba llegó a punto muerto, "Heavy Metal-The Movie", y le encantó el guion de Los inmortales.
Fue idea de Mulcahy cambiar la escena de la muerte de Ramirez a manos el Kurgan, originalmente tenía lugar en una pequeña cabaña, y el director le dio un toque más espectacular, al situarla en las ruinas de un torreón, con una gran escalinata de piedra.

REPARTO
Originalmente Kurt Russell fue escogido para dar vida al inmortal Connor MacLeod, pero después rechazó la oferta por consejo de su pareja Goldie Hawn. Se consideraron a otros actores, entre ellos Jeff Bridges, pero el papel pasó a Christopher Lambert. Mientras Mulcahy ojeaba una revista, vio una foto del actor como Tarzán en Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos (1984), y creyó que era perfecto para el papel. "Cuando leí Los inmortales, lo que me interesó fue el romance," declaraba el actor a The Guardian, "el dolor que este hombre cargaba, no poder morir y ver a su alrededor a todas las personas que amaba que se habían ido antes que él." Fue sólo después de firmar el contrato, que descubrieron que Lambert no hablaba inglés. Necesitaron ponerle un profesor durante todo el rodaje, y durante la post-producción grabaron de nuevo todas sus frases, intentando que tuviera un acento difícil de reconocer. El actor tuvo que entrenar también en el arte de la espada. Bob Anderson (La máscara del Zorro) fue su entrenador, comenzaron con espadas de plástico, después pasaron a utilizar espadas de madera, de ahí entrenaron con espadas de aluminio, más tarde lo hicieron con acero ligero, y por último con acero pesado. Lambert entrenaba cuatro horas por la mañana su inglés, y otras cuatro horas por la tarde con la espada. El entrenamiento con espada se prolongó a lo largo de varios meses, y tuvo mucho mérito por parte del actor, ya que sufría de una gran miopía, por lo que no podía ver la espada ni a su oponente, ensayaba sus coreografías con gafas, y después se las quitaba y repetía los mismos movimientos a la perfección a la hora de rodar las escenas.
Sean Connery dio vida a Ramirez a cambio de un cheque de 1 millón de dólares por una semana de trabajo. El escocés ya había sido contratado, antes que Mulcahy entrase en el proyecto.
En Clancy Brown recayó el papel del villano Kurgan, gracias a una recomendación de Sting a Mulcahy (según cuenta Brown, éste había sido rechazado por Arnold Schwarzenegger). El popular cantante acababa de trabajar con Brown en La prometida (1985). Al actor le atrajo del proyecto poder interpretar justo un personaje opuesto al que acababa de dar vida en La prometida. Fue idea suya raparse la cabeza y hacerse un tatuaje para dar vida al Kurgan.
Roxanne Hart dio vida a la forense Brenda Wyatt, que investiga a MacLeod. La actriz sólo conoció al productor Peter S. Davis en una entrevista en Nueva York, y llegó a esa reunión gracias a su agente.
Catherine Mary Stewart fue escogida para dar vida a Heather, el amor de MacLeod en Escocia, pero después no llegó a participar en la película por no estar disponible. El papel recayó en la inglesa Beatie Edney.
El resto del reparto lo formaron Alan North (interpretando al teniente Frank Moran), Sheila Gish (como Rachel Ellenstein, la única persona que sabe el secreto de MacLeod en la actualidad), Jon Polito (en el papel del detective Walter Bedsoe), y Hugh Quarshie (como el inmortal Sunda Kastagir).

RODAJE
Con un presupuesto de 16 millones de dólares, el rodaje comenzó en abril de 1985, y tuvo una duración de 70 días.
A finales de abril, filmaron en Brocket Hall, una casa de campo neoclásica, situada en Hertfordshire, la escena del duelo del año 1.783.
Filmaron exteriores en Escocia durante el mes de mayo, en lugares tan emblemáticos como el Castillo de Eilean Donan, Glencoe (batalla entre MacLeod y el Kurgan), Silver Sands of Morar (escena de la playa) o Loch Shiel (escena de MacLeod y Ramirez en la barca).
La producción tuvo su base en los Jacob Street Studio de Londres. En la ciudad londinense también filmaron algunas secuencias, durante el mes de junio, utilizando localizaciones de Scotland Yard, St Augustine's Church (escena de la iglesia), un almacén en Greenwich Village (donde recrearon el letrero de neón de Silvercup Studios para el clímax), el parking del "Centro de Exhibiciones Earls Court" (pelea inicial del aparcamiento del Madison Square Garden), y Shad Thames (callejón de Nueva York donde luchan el Kurgan y Kastagir).
Después la producción se movió a Nueva York para completar el rodaje en el mes de julio. En la gran manzana rodaron durante dos semanas, las secuencias del Kurgan conduciendo un coche por la ciudad, la secuencia del Madison Square Garden con la que arranca la película (que en realidad se filmó en el Continental Airlines Arena de Nueva Jersey), el encuentro entre MacLeod y Kastagir (en Central Park), las escenas de la tienda de antigüedades de MacLeod (en el SoHo), y la pelea final en la azotea con el neón de Silvercup Studios.
La escena final con Lambert y Hart en Escocia, se filmó realmente en Gales, muchos meses después del final de la fotografía principal. 
El rodaje sufrió un tiempo horrible, tanto en Escocia como en Londres. Mucha lluvia y un clima húmedo fueron la tónica habitual.
No sólo se mojaron en exteriores, cuando rodaron la pelea inicial en el parking, el sistema de riego se activó por error mojando a todo el mundo.
El que lo pasó mal con el agua fue Lambert, cuando se vio obligado a meterse en las frías aguas del Loch Shiel en Escocia. "La primera vez es una sorpresa," declaraba el actor a The List. "Pensé que el agua estaría fría, pero no tanto. La segunda vez sabes que va a estar helada. La tercera vez te das la vuelta y dices: 'Esa es la última toma que harás'."
El clima es Escocia era muy cambiante. Cuando rodaron la batalla tuvieron nieve, sol y lluvia, todo en un mismo día. Para dicha secuencia, que rodaron a lo largo de cuatro días, reclutaron en torno a 500 extras (la mayoría escoceses), quienes se lo tomaron en serio, y hubo muchos heridos durante el rodaje. Además bebieron alcohol, lo que no mejoró precisamente su carácter. Pero la cosa se fue un poco de madre, cuando los productores para ahorrarse algo de dinero, decidieron no darles de desayunar a los extras el primer día, esto hizo que se enfadaran y algunos amenazaran con marcharse, la cosa llegó hasta tal punto que un ayudante dirección amenazó con meter a Connery (también escocés) en medio del asunto, lo que hizo recular a los productores, y finalmente dieron de comer a los extras.
Para caldear más el ambiente, Lambert y Beatie Edney tuvieron un romance durante el rodaje de la película.
Mulcahy quería que el director de fotografía de Razorback: Los colmillos del infierno (1984), Dean Semler, se hiciera cargo de Los inmortales, pero el australiano, debido a leyes sindicales quedó excluido de la película. Mulcahy entrevistó a varios camarógrafos, y escogió a Gerry Fisher (Evasión o victoria). Fisher se encargó de la fotografía de las escenas de Escocia y Londres, pero no se desplazó a Nueva York, para las escenas rodadas en la Gran Manzana, Mulcahy contó con Tony Mitchell, quien había sido su director de fotografía en Arena: An Absurd Notion (1985).
Los inmortales fue una de las primeras películas en utilizar la cámara Skycam, que fue el primer sistema de cámara voladora suspendida mediante cables. Mulcahy quería empezar la película de una forma espectacular, con una toma aérea en el Madison Square Garden, que recorriese todo el lugar hasta un primer plano de Lambert. Sólo tenían diez minutos para rodar en el Continental Airlines Arena que se hacía pasar por el Madison Square, y el director utilizó este novedoso sistema. Como utilizaron un gran angular para la Skycam, y era una cámara muy pesada, no podían frenarla fácilmente, decidieron crear la escena mediante dos planos, el planeo aéreo de la Skycam, y otro posterior de la cámara acercándose a Lambert con lentes cortas, y para unir ambos planos insertaron un plano en blanco en medio usando los flashes de las cámaras de los extras, para crear a sí la ilusión de un único plano fluido. Cuando rodaron la escena utilizaron nueve cámaras para captar planos de reacción dentro del recinto. Y la escena se completó tiempo después en estudio, donde se construyó un set de las gradas, para el resto de tomas con Lambert.
Mulcahy quiso contar con su amigo el director Stephen Hopkins (Depredador 2), quien aún no había debutado en el cine, pero había realizado muchos videoclips, para que se encargase del diseño de la película, pero Hopkins rechazó la oferta por considerarse muy joven, y creer que no realizaría un buen trabajo. Entonces Mulcahy le pidió que se encargara de la segunda unidad en Londres y Escocia, y esta vez dijo que sí. Hopkins llegó a rodar escenas con Sean Connery.
Para el puesto de diseñador de producción, el director se entrevistó con Allan Cameron (Starship Troopers), y después de una semana le ofreció el puesto. Para crear el loft de MacLeod en Nueva York contó sólo con cerca de 50.000 dólares. Las condiciones de rodaje en los Jacob Street Studio no fueron las mejores, además de tener una pésima sonoridad, había columnas por en medio, que a Cameron no le quedó más remedio que integrar en sus diseños.
En el primer día de rodaje de Connery, a punto estuvo de resultar decapitado como si fuese un inmortal. También era el primer día de Clancy Brown, y ambos tenían que rodar su enfrentamiento, en los Jacob Street Studio de Londres. Brown debía partir una mesa a la mitad con su espada, pero estaba muy nervioso, y la golpeó con la zona plana del arma, lo que provocó que ésta se rompiese y un trozo saliese volando, pasando por encima de la cabeza de Connery. El actor escocés se marchó del set enfadado, y convocó una reunión de urgencia. Todo hacía temer que el actor dejaría el rodaje en su primer día, pero gracias a las disculpas de Brown, y a la decisión de utilizar al doble de Connery, calmaron la situación, y el rodaje pudo continuar. Para conseguir el efecto del muro derrumbándose en el clímax de la escena, se consiguió atando a cada piedra un sedal, y con varios hombres tirando de ellas en el momento adecuado. Salió perfecto a la primera toma.
El tener tan poco tiempo a Connery en el set, trajo consecuencias curiosas. Al actor lo transportaban en helicóptero a cada localización para no perder tiempo. Cuando el primer día de rodaje, a Clancy Brown le tocó rodar con el actor escocés, utilizaron cinco cámaras, cuatro fijas en Connery y la quinta en la espalda de Brown, pero al actor le tocó dar las réplicas a Ramirez usando un doble de Connery. Y lo mismo sucedía en las escenas que compartían Lambert y Connery, rodaban planos de Connery primero, y las réplicas de Lambert no se filmaban hasta semanas después. El último día de rodaje, aún no habían filmado todo el material que necesitaban de Connery, y si se pasaban de fecha debían pagarle una gran suma al actor, y éste picó a Mulcahy diciéndole que no iban a terminar a tiempo, de modo que, el director le filmó durante 30 minutos con tres cámaras al mismo tiempo sobre un fondo neutro, haciendo diferentes poses o gestos (poniéndose un sombrero, alzando una espada, sonriente, serio, gritando). Al llegar al final de la hora de su contrato, el director le dijo a Connery que había terminado con él. Connery le respondió mientras sonreía con un, "¡Bastardo!".
Y es que Mulcahy rodaba rápido, muy rápido y siempre utilizando varias cámaras simultáneas, y repitiendo pocas tomas. Esto hizo que mucha gente no se adaptara a su forma de trabajar, y fueron varios miembros del equipo los que tomaron la decisión de marcharse.
En las escenas de lucha con espadas, para conseguir el efecto de las chispas que se producen cuando una impacta contra otra, conectaron las espadas a baterías de coches, las cuales colocaron en las piernas de los actores. A la tercera toma, las empuñaduras de las espadas se calentaban tanto, que no podían seguir utilizándolas.
Cuando rodaron la escena del Kurgan conduciendo el Cadillac por la Gran Manzana, éste iba remolcado por otro coche donde iban las cámaras, y en un momento dado el director de segunda unidad de Nueva York, Andy Armstrong, se movió entre el coche que conducía Brown y el de las cámaras, y un policía que ayudaba a la producción le soltó que si volvía a hacerlo le detendría, lo que cabreó a Armstrong. De pronto, Brown como reacción a la escena se puso a cantar "New York, New York" a modo de broma, pero después ese momento le gustó a Mulcahy, y lo dejó en la película, y no sólo eso, Queen realizaría una versión del tema para la película.
Inicialmente estaba previsto que el enfrentamiento final entre MacLeod y Kurgan tuviera lugar en la "Estatua de la libertad", pero Remo, desarmado y peligroso (1985) se les adelantó. Después la idea pasó a ocurrir en una montaña rusa de Coney Island, con la atracción derrumbándose, pero la terminaron descartando porque se iba de presupuesto. Mientras recorrían Nueva York vieron en lo alto de un edificio el cartel de neón de Silvercup Studios, y decidieron situar la escena en esa localización. Filmaron en el propio edificio, y el resto se realizó en otro edificio en Greenwich Village (Londres). Cuando tuvieron que rodar en Londres, no les quedó más remedio que regar con una manguera todo el edificio porque era un almacén de amoniaco, y a todo el mundo le escocían los ojos. Los momentos más peligrosos de esta escena, cuando la lucha tiene lugar en lo alto del neón, y que rodaron en Londres, Lambert fue doblado por el especialista Andy Bradford, y Peter Brace hizo lo propio por Brown. Fueron necesarias cuatro tomas para conseguir la correcta. Y en medio de la pelea entre Lambert y Brown, una espada golpeó la cabeza de Roxanne Hart, era de metal ligero y por suerte la actriz no resultó herida. El final de la pelea en el interior del edificio tuvo lugar realmente en un almacén abandonado de los muelles de Londres. Allan Cameron creo un gran ventanal con una enorme fotografía de Nueva York detrás, y después colocaron explosivos en todas las ventanas para volarlas por los aires. Para filmar la explosión utilizaron siete cámaras, y necesitaron siete horas para coordinar la escena. 
Nick Maley, quien había trabajado con Mulcahy en Arena: An Absurd Notion, iba ser el diseñador de los efectos de maquillaje de la película, pero tuvo que abandonar la producción debido a un pequeño infarto y a un agotamiento nervioso. El puesto lo ocupó su compañero Bob Keen. Cuando Keen asumió sus funciones, Maley ya se había gastado dos tercios del presupuesto en diferentes ideas que terminaron siendo descartadas.
Para crear las decapitaciones utilizaron tres métodos, uno óptico; otro mediante un dispositivo de hombro, que iba sobre el actor quien tenía la cabeza agachada (y que sólo permitía filmarlo de espaldas); y un cuerpo animatrónico controlado por radiocontrol.
Keen también tuvo que proveer los maquillajes para los extras de la secuencia de la batalla en Escocia, con hombres llenos de heridas y cicatrices.
Para la secuencia final en la que MacLeod recibe el "Premio", se representó principalmente mediante el uso de unas figuras fantasmales, que consiguieron mediante la combinación de marionetas de varilla y animación. Keen trató de conseguirlo con actores vestidos con trajes de fantasmas, pero lo terminó descartando.
Peter Honess (L.A. Confidential) fue el encargado de editar la película, que fue todo un reto para él. "La película fue muy difícil porque había unas cuatro unidades rodando constantemente y una cantidad enorme de película," explicaba el montador en CineMontage. "Tenían a un chico programando; eso era todo lo que hacía durante 14 o 15 horas al día. Le pregunté: '¿Qué son todos esos rollos de película de ahí?', y me respondió: 'Esos son los 76 rollos que aún no he terminado. Esa es tu escena para mañana'. Me ayudó a controlar el pánico y el miedo al cine."
Famoso en el mundo de la música, gracias a su videoclips, Mulcahy se acercó a Queen para que compusieran un tema para la película. Montaron un vídeo de 20 minutos y se lo mostraron al grupo, en cuanto lo hubieron visto, decidieron que compondrían varios temas. Fueron seis en total ("A Kind of Magic", "Princes of the Universe", "Who Wants to Live Forever", "Gimme the Prize (Kurgan's Theme)", "One Year of Love" y "Don't Lose Your Head"), e incluso Freddie Mercury se marcó una versión del clásico "New York, New York". La banda sonora también incluye el tema "Hammer To Fall", que Queen había incluido en su álbum de 1984 "The Works". El grupo se implicó totalmente en el proyecto y trabajó estrechamente con el compositor de la película Michael Kamen.
Los inmortales lo tenía todo para ser una éxito de taquilla, Lambert venía del éxito de Greystoke, Sean Connery ya era una leyenda, la música de Queen era un valor añadido, y contaba con una historia de espada y brujería tan de moda en la época, pero contra todo pronóstico, en Estados Unidos resultó ser un fracaso de taquilla. Mulcahy recordaba el pésimo póster en blanco y negro diseñado para la campaña norteamericana con un primer plano de Lambert. "Parecía que tenía acné," declaraba el director a The Guardian (el póster es para verlo). En Europa le fue mejor, pero no mucho. En Francia fue un éxito enorme, llegando a reunir 4.141.203 espectadores. La película llegó a las pantallas de cine de Estados Unidos y Canadá el 7 de marzo de 1986, y su recaudación sólo alcanzó los 5.900.000 de dólares, siendo la taquilla final a nivel mundial de 12.900.000 de dólares.
La recepción a la película fue tan mala, que la Fox canceló su contrato por tres películas con Davis y Panzer (lo que terminó en una demanda), y además el estudio le pidió a Mulcahy que hiciera un nuevo montaje para relanzar la película en salas. Esta versión para Estados Unidos fue 6 minutos más corta. Se eliminó por completo la escena de la Segunda Guerra Mundial, que explicaba como MacLeod conoció a Rachel siendo niña (esta escena había sido financiada por el propio Mulcahy). Y otras escenas se recortaron, como la escena de lucha libre en el Madison Square Garden, el enfrentamiento en el aparcamiento, un momento en la iglesia con el Kurgan, o el final cómico del duelo en el año 1.783. Además se añadió una voz en off de Sean Connery a modo de prologó y epílogo, para explicar mejor la historia. Su voz en off se grabó por teléfono, con Connery diciendo sus frases desde el baño de la casa de España en la que pasaba sus vacaciones, aunque parecía sonar bien, más tarde detectaron un eco que quedó en la película.
La película alcanzaría la popularidad gracias a su salida en video doméstico, donde el público realmente la descubrió, y la convirtió en una película de culto. La cual generaría tres secuelas, varias series de televisión (una incluso de animación), y varias películas para televisión. Con un legado que llega hasta nuestros días.

VALORACIÓN
El caso de Los inmortales es muy curioso, una película con una trama que claramente sólo da para una película, la cual se cierra satisfactoriamente, pero que daría pie a una saga. Lo peor es que todo lo que vino después de la película original, es malo o muy malo.
Y es una película extraña, tiene a un francés haciendo de escocés, a un escocés haciendo de español/egipcio, canciones rock, unos inmortales con su propio lore, luchas con espadas en la época moderna, y una estética de videoclip marcada, y lo más increíble es que funciona, con algunas reservas, pero funciona, en algo parecido a la alquimia.
Creo que es una película adelantada a su tiempo y eso explica el rechazo del público en el momento de su estreno. Hoy día estamos acostumbrados a todos los flashbacks y transiciones temporales, y pese a que la película se sigue perfectamente, al público de 1986 le pilló por sorpresa este tipo de recursos narrativos, y no conectaron con la película.
El uso el montaje con flashbacks para explicarnos el pasado de MacLeod funcionan, haciendo la película siempre sorprendente y dándonos información sobre su protagonista. Aunque alguno, como ese duelo cómico en el año 1.783, no aporta nada a la trama, e incluso el gag final con su rival disparando a su ayudante sobra.
Mulcahy rueda con mucha energía la película, y se marca algunos planos fantásticos (esa toma aérea en el Madison Square es excelente), pero creo que el montaje en las escenas de acción estropea su planificación, éstas escenas funcionarían mejor con un uso de planos más largos. Busca un estilo estético por encima de lo narrativo, pero aunque su puesta en escena es vistosa y característica, cuando el director opta por el uso de planos más largos y deja que estos respiren, realmente se luce. Además sabe aprovechar las localizaciones (como la azotea con el cartel de neón Silvercup) y los escenarios naturales (Escocia brilla en cada escena). Y me gustan las transiciones que va utilizando para los saltos temporales, tratando siempre de ser imaginativo.
Por momentos al director se le va la película, sobre todo en tono, como esa escena con la aparición de un justiciero urbano que ametralla al Kurgan, o como éste después roba un coche en el que se encuentra una anciana, y que comienza a gritar cuando se la lleva en el coche.
Veo un problema con el Kurgan, Clancy Brown tiene una presencia enorme y su villano resulta aterrador, pero conforme avanza la película, termina siendo sólo un ser excesivo que sólo sabe reírse a carcajadas sin parar, como un villano al uso. Hubiera funcionado mucho mejor si éste mantuviese el tono oscuro del arranque de la película. Aún así Brown es terrorífico, y compone a uno de los grandes villanos de los ochenta. 
El guion no explica de forma clara lo que es el "Premio" que persiguen los inmortales. Sólo en la escena final de la película MacLeod dice que consiste en poder leer la mente de todos los hombres. Pero Ramirez le explica a MacLeod que si el Kurgan se hace con el "Premio" puede ser terrible para la humanidad. ¿Cómo puede ser tan horrible si sólo consiste en leer las mentes? Realmente no le da ningún tipo de poder o fuerza, por lo que la explicación final parece una idea de última hora. El guion tampoco explica como funciona el mundo de los inmortales, son una serie de elegidos a lo largo de la historia para enfrentarse, pero como sabe Ramirez toda esa información que da a MacLeod, si él lo sabe por ser un inmortal, ¿por qué no lo sabe MacLeod? El personaje de Ramirez está puesto para dar información al público, pero no tiene mucho sentido. Además, ¿por qué que Ramirez entrena a MacLeod?, ¿lo hace con todos los inmortales? En ningún momento se explica, sólo dice que entrenó a MacLeod para enfrentarse al Kurgan, y que MacLeoed es el último de los inmortales elegidos y que lleva años esperando por él. Los elegidos se supone que se atraen entre ellos o se sienten de alguna forma, pero el Kurgan da con MacLeod antes de que se convierta en inmortal, y Ramirez le explica a MacLeod que dio con él, sólo después que el Kurgan lo matara. MacLeod siente a Basil en el Madison por estar cerca, pero Ramirez viaja desde España a Escocia para reunirse con MacLeod. Este sexto sentido nunca se le da una verdadera explicación, y se deja dentro del terreno de lo sobrenatural. Básicamente trataron de inventarse unas reglas para explicar la mitología de la película, pero de una forma muy laxa, y que cambian según les conviene para justificar ciertas cosas de la historia. Y es una lástima, porque la idea de un grupo de inmortales elegidos, que se enfrentan con espadas en la época actual, hasta que sólo quede uno, para obtener un gran poder, es muy atractiva.
Y luego hay situaciones que no se explican, como por ejemplo, como descubre el Kurgan donde vive Brenda, simplemente aparece en su casa antes del clímax para secuestrarla, porque los guionistas la necesitan tener ahí para el enfrentamiento final, y que Connor tenga que salvarla.
Pero después el guion es interesante en otras ideas, como ver como MacLeod comparte su vida con Heather hasta que muere de anciana, y como éste no quiere volver a enamorarse para evitar ver como muere otra persona a la que ama. MacLeod quiere el "Premio" porque está cansado de vivir eternamente, y quiere ser mortal, su personaje muestra el peso de la inmortalidad, y como ésta tal vez no es tan maravillosa como puede parecer. Es interesante como el protagonista es desterrado de su clan tras revivir, y que todos le teman. Y me gusta como utiliza el personaje de Brenda, para conocer poco a poco a MacLeod como si de una investigación policial se tratarse. 
Creo que Lambert funciona bien como héroe atormentado e introspectivo, éste es uno de sus mejores papeles y resulta memorable con su gabardina, deportivas y katana en mano. Y Connery tiene mucha presencia, resulta muy carismático y roba cada una de las escenas en las que aparece.
El uso de las canciones de Queen funcionan dentro de la narrativa de la película porque expresan sentimientos de los personajes (como "Who Wants to Live Forever"), y además son todos temazos.
Los inmortales es hija de su época, encapsula perfectamente el estilo de los ochenta para la bueno y lo malo. Es visualmente atractiva y tiene un buen ritmo; pero cae en algunos clichés, como el montaje confuso, la estética por encima del contenido, o una banda sonora que prima las canciones por encima de lo orquestal. Es una película como no hay otra igual, y eso es mucho. Sigue ganando fans después de tantos años. Al final ha terminado siendo tan inmortal como sus protagonistas.

CURIOSIDADES
La película contó con su versión de videojuego para las consolas Commodore 64, Amstrad CPC y ZX Spectrum.
Además de contar con Christopher Lambert y Sean Connery para la Los inmortales II: El desafío (1991), también querían que regresase Clancy Brown como el Kurgan, pero éste rechazó participar en la película.
El coordinador  de especialistas Peter Diamond, interpreta a Iman Fasil, es el primer espadachín con el que se enfrenta Connor MacLeod.
Para volar por los aires las ventanas en el callejón, en el que el Kurgan mata a Sunda Kastagir, utilizaron gelignita.
En el guion original, MacLeod presenciaba en el Madison Square Garden un partido de hockey. Los productores hablaron con la Liga Nacional de Hockey, pero no les permitieron hacerlo.
Russell Mulcahy tiene un cameo en la película. Se le puede ver como el hombre atropellado por un coche conducido por el Kurgan.
En la versión original, cuando MacLeod obtiene el "Premio" dice: "I have the power! Aye, the quickening that empowers me! I feel everything! I know... I know everything! I am everything!" ("¡Tengo el poder! ¡Sí, el premio me da poder! ¡Lo siento todo! ¡Lo sé... lo sé todo! ¡Soy todo!). Pero en España, lo doblaron para que dijera: "¡Soy Connor MacLeod, del Clan MacLeod! ¡Quiero ser como los demás!" Lo que crea confusiones en la trama.
Russell Mulcahy dirigió personalmente los videoclips de los temas de Queen, "Princes of the Universe" y "A Kind of Magic". Christopher Lambert aparece en el de "Princes of the Universe" como MacLeod.
Existe una secuencia que se considera perdida, en la que el Kurgan lucha contra otro inmortal en Nueva York, Yung Dol Kim. Ambos luchan en una edificio de oficinas, y al final Yung Dol Kim, permite que el Kurgan acabe con su vida.
Hay varias escenas adicionales que fueron eliminadas. Siendo una de las principales, la que muestra a Bedsoe (Jon Polito) siguiendo a MacLeod y Kastagir, y como termina tomándose unas copas con ambos en un club. También una escena en la que MacLeod tras acostarse con Brenda, le muestra su katana. Y existe una escena alternativa de la coda final de MacLeod y Brenda en Escocia.

BIBLIOGRAFÍA
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Cinefantastique Magazine (Vol. 16 Nº 2)
Cinefantastique Magazine (Vol. 16 Nº 3)
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Starlog Magazine (Nº 106)
Starlog Magazine (Nº 107)
Stephen Hopkins Interview (AvP Galaxy, 8 ene 2021)
Ian Sharp Interview (The Flashback Files)
Mad Movies Magazine (Nº 40)
The List (22 ago 1986)
The Making of 'Highlander' (2007)
A Kind of Magic: Making The Original Highlander (Jonathan Melville, 2020)
Deleted Scenes: Bedsoe (Nash Antiques)
Deleted Scenes: Brenda (Nash Antiques)

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