Monday, September 28, 2026

Un vaquero sin rumbo

"Dije que jamás lo usaba, no que no supiera hacerlo."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Matt Quigley, un hombre fuera de serie con el rifle, es contratado por un ranchero en Australia. Cuando descubre que el objetivo de éste es asesinar aborígenes, se enfrentará a él.

QUIGLEY EN AUSTRALIA
John Hill (Espías sin identidad) escribió el guion de Un vaquero sin rumbo (Quigley Down Under, 1990) en 1974, inspirándose en un artículo de Los Angeles Times, sobre el genocidio de los aborígenes australianos en el siglo XIX. El libreto le sirvió a Hill como carta de presentación en Hollywood, aunque la película tardaría 16 años en ver la luz.
Un vaquero sin rumbo fue escrita para Clint Eastwood, pero no prosperó. El guion fue comprado por el productor Mort Engelberg en 1979, como vehículo para Steve McQueen, pero el actor moriría en 1980, y quedaría en standby.
Kirk Douglas fue el siguiente en estar interesado en el proyecto. En 1981, mientras se encontraba en Australia rodando El hombre de Río Nevado (1982), le presentó la idea al millonario australiano Kerry Packer y su socio, el productor Phillip Adams, para que financiaran la película, pero no lo consiguió.
El siguiente intento de adaptación ocurrió bajo CBS Theatrical Films, en 1984, con Rick Rosenthal (Halloween II: Sanguinario) como director asignado, pero no llegó a buen puerto.
Aproximadamente en 1985, Tom Selleck descubrió el guion (que también había pasado por las manos de Sean Connery), y le encantó, desde entonces trató de materializarlo, ya que deseaba protagonizar un western. Estuvo cerca de hacerlo en 1986 con el director Lewis Gilbert (La espía que me amó), y bajo Warner Bros, que se hizo con el proyecto, pero no pasó de la pre-producción. Tras cerca de tres años, Warner dejó pasar la opción que tenía sobre el guion.
A las dos semanas, el guion inició una guerra de pujas entre la recién fundada Pathe Entertainment, Disney y, aunque suene absurdo, Warner Bros. Al final Pathe se hizo con los derechos del guion a cambio de 250.000 dólares.
Pathe Entertainment estaba dirigida por Alan Ladd Jr. , quien le insistió al director australiano Simon Wincer (The Phantom) que leyera el guion.
El guion pasó por muchas reescrituras hasta que llegó a Wincer (algunas por parte de Hill). Era una historia australiana, pero todos los guionistas que habían trabajado en el proyecto no eran de ese país. Wincer le entregó el guion al australiano Ian Jones (Jinetes de leyenda), quien creyó que había una gran historia allí. Ambos decidieron volver al guion original y comenzar desde cero reflejando la realidad de Australia. Uno de los cambios principales fue la época, la cambiaron de 1880 a 1860. Jones no sería acreditado por su trabajo.

REPARTO
Selleck dio vida al vaquero Matthew Quigley. El actor se implicó totalmente en la película. Participó en el casting. Escogió el vestuario para su personaje. Hizo fabricar sillas para su caballo apropiadas para la época. Y escogió personalmente a su caballo.
Nicole Kidman hizo una audición para el papel de Cora la loca, pero era demasiado joven. Al final el papel recayó en Laura San Giacomo, recién salida del éxito de Sexo, mentiras y cintas de vídeo (1989).
El británico Alan Rickman fue contratado para dar vida al villano de la película, Elliott Marston. El actor aprendió a montar en caballo para la película, pero después todas las escenas en las que se le veía montando, acabaron en la mesa de montaje.
El australiano Ben Mendelsohn debutó en el cine norteamericano con esta película, dando vida a O'Flynn, uno de los hombres de Marston.
El resto del reparto lo formaron Chris Haywood (como el mayor Ashley-Pitt), Jerome Ehlers (en la piel de Coogan, otro de los hombres de Marston), y Tony Bonner (como Dobkin, también un hombre del villano).

RODAJE
El rodaje comenzó en Australia el 18 de septiembre de 1989, y terminó el 15 de diciembre del mismo año. Se utilizaron diferentes localizaciones de Australia como Alice Springs, Warrnambool, Glebe, Melbourne y Apollo Bay.
El set de "Marston Station”, el rancho del villano, fue construido cerca de Ross River (Queensland), y tuvo un coste de 1 millón de dólares.
Filmar en el outback le puso las cosas difíciles a la producción, que sufrió temperaturas superiores a los 40º.
Uno de los problemas que se encontró la película a lo largo de los años es que debía rodarse en Australia, pero por ejemplo, en los 70 la industria cinematográfica aussie era muy reducida, en cambio a finales de los 80, ya estaba más constituida, y eso facilitó que se pudiese rodar allí.
Wincer escogió como director de fotografía a David Eggby (Pitch Black), y a Adrian Carr (D.A.R.Y.L.) para la doble función de director de segundad unidad y montador, ambos colaboradores habituales suyos.
Selleck vivió la experiencia más peligrosa de su carrera durante el rodaje de la película. Cuando se encontraba cerca de Alice Springs, tuvo que subirse a lo alto de una roca y mirar hacia abajo, y le aseguraron que no sería peligroso, pero una vez se subió a ella, la roca empezó a moverse de un lado a otro, y el actor pidió que lo ataran por su seguridad.
Como se cuenta en el libro "Cinema's strangest moments", para el clímax de la película necesitaban a cientos de aborígenes australianos, unos 300, pero llegado el momento sólo se presentaron 70. La muerte de uno de los ancianos de la tribu provocó que los aborígenes estuvieran de luto, y no acudieran a la llamada de la película. Sin ellos la escena no funcionaría, de modo que la producción tuvo que ir en su búsqueda. Descubrieron el día en que recibirían las ayudas gubernamentales, y enviaron autobuses para recogerlos en las oficinas donde se les entregaría el dinero. De esa forma consiguieron reclutar a cientos de personas (lo que también ayudaron otros extras, como conocer a Tom Selleck o la paga por dos días de trabajo).
Cuando los aborígenes llegaron al set decidieron por decisión propia, crear su propio campamento aparte del resto del equipo y actores. Hicieron para todos ellos corroboree, una ceremonia tradicional donde baile y música se unen para contar historias.
Durante las escenas de acción en las que participaban caballos, no se dañó a ninguno. El caballo que se cae por un barranco, era en realidad uno mecánico.
Tampoco sufrieron daño alguno los dingos que atacan a Cora, y que se ve obligada a matar. Los dingos fueron entrenados, tal y como se entrenan a los perros. Aunque parece que están pelando, en realidad sólo estaban jugando, y gracias al uso de barro y sangre falsa se les maquilló para dar la impresión de estar heridos.
A Alan Rickman le costó dar vida a un vaquero de forma auténtica. "No quisiera que nadie viera muchas tomas descartadas de mí intentando usar una pistola," contaba Rickman a Cowboys & Indians. "Al final lograron grabar una toma en la que parecía que sabía lo que hacía. Más o menos. Pero les llevó un buen rato."
Tras trabajar con Basil Poledouris en la miniserie Paloma Solitaria (1989), otro western, Wincer volvió a contar con el compositor para poner música a la película.
Estaba previsto que la película se estrenase durante el verano de 1990, pero un cambio de distribuidora, provocó el retraso en su llegada a los cines, pasando de Warner Bros. a MGM/UA, dado que Pathe hizo una oferta para comprar MGM/UA.
La película se estrenó en Estados Unidos el 19 de octubre de 1990, un mes antes del western del año, Bailando con lobos (1990), que le robó todo el protagonismo. Sus 21.413.105 de dólares recaudados en territorio norteamericano fueron insuficientes, para una producción con un presupuesto de 20 millones de dólares.
Pero gracias los pases por televisión y al video doméstico, la película fue descubierta y se convirtió en una película de culto, teniendo cada día más fans.

VALORACIÓN
Un vaquero sin rumbo es posiblemente uno de los westerns más infravalorados que existan, es un film bellamente rodado, con grandes localizaciones, un estupendo reparto, y unas geniales escenas de acción.
El personaje de Quigley, se convierte en los ojos del espectador y descubrimos el far west de Australia desde su punto de vista, sus costumbres y sus paisajes, y al mismo tiempo parte de su oscura historia. Del mismo modo que sucedió con los indios en Norteamérica, Quigley es testigo de la masacre de los aborígenes en las antípodas. Se produce un paralelismo con el western americano, pero en un paisaje lleno de canguros y dingos, y con otras costumbres, pero es la historia de siempre, del hombre blanco arrebatándole a los indígenas sus tierras y masacrándolos. Es una critica al colonialismo. Lo que sucede es que nos lo cuenta como una gran aventura, sin tratar de dar sermones.
Quigley demuestra ser un fuera de serie, como en la escena en que realiza una prueba de tiro imposible ante un sorprendido Marston, al comienzo de la película. Ya desde su primera escena sabemos que es un héroe, cuando se enfrenta a un maleducado en el barco que lo lleva a Australia, es alguien que le gusta hacer lo correcto y que no le teme a nadie.
El personaje de Rickman, fascinado por el oeste americano, sirve también como vínculo con el espectador, que ha visto multitud de westerns y se ha fascinado por las aventuras que han vivido los forajidos en el lejano oeste. Quigley intenta desmitificar lo que allí ocurre (llega a decir que Dodge City es sólo un buen lugar donde dormir), y Marston, quien se cree un gran pistolero que ha nacido en un continente equivocado, descubre que no lo es cuando se enfrenta a uno auténtico.
Siempre que Quigley agarra su rifle sabemos que algo bueno sucederá (ese rifle podría haber recibido una nominación al Oscar como mejor secundario). Cada una de sus intervenciones son para aplaudir, sobre todo en el clímax de la película, en el que Quigley despacha a todos los hombres de Marston. Y el duelo final a cuatro es digno de aplaudir, coronado con esa gran fase de Quigley: "Dije que jamás lo usaba, no que no supiera hacerlo."
Además tiene momentos excelentes, como cuando Quigley le entrega a uno de los hombres de Marston, al que ha dejado herido, un revolver con una sola bala, y le dice que la utilice bien, éste puede disparar a Quigley o pegarse un trio (y el director lo resuelve hábilmente en off). Ese gran momento en el que abate a dos hombres de un único disparo. O la imagen del aborigen que sirve a Marston abandonando el rancho mientras se quita sus ropas de mayordomo, tras al muerte de su jefe.
Un vaquero sin rumbo surgió en pleno revival del western que arrasó Hollywood a principios de los 90, siendo uno de los mejores títulos de aquella orneada.
Al mismo tiempo llegó al final del enamoramiento del público por el cine australiano, lo que se conoció como la nueva ola australiana, que llenó a su punto álgido con el gran éxito de las dos primeras entregas de Cocodrilo Dundee, que terminó con títulos como El jovencito Einstein (1988) o Calma total (1989), y por el medio se estrenaron otros como Despertar en el infierno (1971), Mad Max: Salvajes de autopista (1979), Los bicivoladores (1983) o El año que vivimos peligrosamente (1982). Un vaquero sin rumbo llegó justo en el momento en que ese zeitgeist pasó.
Creo que Selleck nunca estuvo mejor en la gran pantalla, por fin encontró un papel a su medida (nunca tuvo mucha suerte en el cine), Quigley es un pez fuera del agua con unas habilidades especiales que le sienta como anillo al dedo al actor.
Lo mismo sucede con Laura San Giacomo, Cora la loca es un buen personaje, y la actriz la dota de humor y humanidad, como refleja ese monólogo en el que cuenta como mató a su hijo, y como consecuencia su marido la abandonó. El personaje se redime al salvar al bebe aborigen de los dingos, en una de las mejores escenas de la película. Además tiene una buena química con Selleck.
Alan Rickman realiza, como es costumbre, un buen villano, no tan memorable como a los que dio vida en Jungla de cristal (1988) o en Robin Hood: Príncipe de los ladrones (1991), pero es un placer verle en este tipo de roles.
Simon Wincer realizó el que es posiblemente el mejor trabajo de su carrera. Es un director eficaz que suele cumplir haciendo buenos trabajos (Phar Lap, Jinetes de leyenda, ¡Liberad a Willy!, The Phantom), pero creo que nunca estuvo tan inspirado como en esta película.
Y Basil Poledouris remata la función con una excelente banda sonora, como era habitual en él.
La película no olvida el sentido del humor y tiene momentos conseguidos, como cuando Quigley hecha a Marston de su casa por la puerta, tras pedirle éste que mate a aborígenes. O cuando el protagonista huye saltando al tejado de una casa, y éste se hunde bajo sus pies.
Lo interesante del cambio de localización, de hacer un western en Australia, es que aporta pequeños detalles de lo diferencian de los westerns americanos, desde las localizaciones (el outback luce de maravilla), hasta las costumbres (el uso de bueyes en lugar de caballos para tirar de los carros), o los personajes que rodean a la historia (como los aborígenes y sus costumbres), lo que hace que resulte un film diferente y fresco.
Si no habéis visto Un vaquero sin rumbo y os gustan los westerns de aventuras, os lo recomiendo, es una película que merece un mayor reconocimiento, y que hace pasar un par de horas de lo más entretenidas entre bellos paisajes australianos, vaqueros y tiros a larga distancia.

CURIOSIDADES
Selleck y Wincer a punto estuvieron de trabajar juntos en la prestigiosa miniserie Paloma Solitaria (1989). Wincer le ofreció un papel, pero Selleck no pudo aceptarlo por estar ligado a la serie Magnum (1980-1988).
Los gusanos que comen en una escena Tom Selleck y Laura San Giacomo estaban hechos de masa de pan.
El rifle que utiliza Quigley data de 1874.
Primera colaboración entre Tom Selleck y Simon Wincer, siendo las siguientes, las películas para televisión Encrucijada de destinos (2001) y El último vaquero (2003).
A raíz de la película, cuando un francotirador acierta dos blancos de un solo tiro le llaman hacer un Quigley.

BIBLIOGRAFÍA
Cinema Papers Magazine (Nº 76)
Cinema Papers Magazine (Nº 84)
Farewell to Alan Rickman (Cowboys & Indians, 14 ene 2016)
Tom Selleck: Hitting on a Long Shot (Cowboys & Indians, 21 oct 2020)
A Long, Dusty Trail for Selleck and Aussie Western : Movies: John Hill’s script for ‘Quigley Down Under’ endured a 15-year journey before hitting the big screen (Los Angeles Times, 19 oct 1990)
Movie Review (American Humane)
Soundtrack Magazine (Vol. 17 - Nº 68)
Late Hollywood legend Kirk Douglas asked billionaire Kerry Packer to finance a film starring him as a cowboy hired to 'shoot roos and Abos' in the Outback - and was furious when it was rejected (Daily Mail, 7 mar 2020)
Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book (Garth Pearce, 1991)
The Drama Actor Roundtable (The Hollywood Reporter, 8 jun 2011)
Cinema's strangest moments: Extraordinary but true tales from the history of film (Quentin Falk, 2003)
Quigley Down Under (Variety, 31 dic 1989)

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Thursday, September 03, 2026

Mentiras arriesgadas

"Estás despedido."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Harry Tasker es un espía que debe acabar con un grupo terrorista, que pretende atentar en suelo norteamericano, al mismo tiempo descubre que su mujer, que desconoce su peligrosa profesión, se está viendo con un espía.

MENTIRAS VERDADERAS
Tras el enorme éxito de Terminator 2: El juicio final (1991), James Cameron decidió que su siguiente película fuese algo más pequeña e intimista, y se decantó por "The Crowded Room", adaptación de la novela "The Minds of Billy Milligan" de Daniel Keyes, sobre un violador que tiene trastorno de personalidad múltiple. Cameron compró los derechos de la novela por 250.000 dólares, a través de Sandra Arcara, que sería productora ejecutiva de la película. Todd Graff escribió el guion, basándose en la novela de Keyes. El proyecto se desarrolló en 20th Century Fox y estaba previsto que John Cusack la protagonizase.
Por otra parte, en la primavera de 1992, Cameron firmó un contrato de 500 millones de dólares con la Fox por doce películas (producidas, dirigidas o escritas por Cameron) y durante cinco años, por el cual podría poner en producción cualquier película siempre que no sobrepasase los 70 millones de dólares de presupuesto, y mantendría los derechos de autor sobre ella, además de tener el derecho a negociar la venta a los mercados extranjeros.
Pero "The Crowded Room" no era parte del acuerdo con Fox, aún así, la película siguió adelante, hasta que una demanda de Arcara a Cameron echó todo al traste. Arcara alegaba que el director había ocultado información sobre acuerdos previos, y además exigió un sueldo de 1,5 millones de dólares. Tras esa demanda salarial Fox se retiró del proyecto, siendo el fin del mismo (algo que se anunció en agosto de 1993). Cameron terminó demandando a Arcara por 3 millones de dólares en octubre 1992, y ésta a su vez contrademandó a Cameron por 5 millones. Al final Arcara llegó a un acuerdo extrajudicial a finales de julio de 1993, por una cantidad no revelada. William S. Milligan, en quien se basaba la novela, también demandó a Cameron y Arcara por 9 millones de dólares por retrasar la película basada en su vida. Al final Milligan también llegó a un acuerdo extrajudicial con ambos.
A comienzos de 1992, Cameron y Schwarzenegger estaban desayunando una mañana en restaurante "Schatzi on Main" de Santa Monica, cuando surgió el germen de su siguiente película juntos. Ambos hablaban de lo que querían hacer a continuación, y Schwarzenegger le habló de la película francesa Dos espías en mi cama (1991), que había conocido a través de su cuñado Robert Shriver, y que trataba sobre un espía que oculta a su familia su peligrosa profesión. Cuando Cameron vio la película, se dio cuenta de su potencial para una comedia de acción. Mentiras arriesgadas (True Lies, 1994) se convirtió en su proyecto principal (bajo su productora Lightstorm), y Cameron se hizo con los derechos de la película francesa.
Cameron contó con Randall Frakes (Un semental en Frogtown) para escribir el guion, pero sólo Cameron sería acreditado.
Cameron realizó una exhaustiva investigación, y descubrió que de las 200 organizaciones terroristas que existían en el mundo, 140 operaban en Oriente Medio, por lo que le pareció lógico convertir en los villanos de la función a un grupo terrorista árabe. Pero la película sería acusada de racista en el momento de su estreno. Se realizaron varias manifestaciones en diferentes ciudades de EE.UU. por parte de grupos defensores árabe-estadounidenses, que consideraban que la película los retrataba como fanáticos violentos y antiestadounidenses.
El director mantuvo pocos elementos de Dos espías en mi cama (1991), principalmente la idea de que la hija de Harry roba dinero (en la película francesa lo hace el hijo del protagonista); el descubrimiento por parte de Harry de que su mujer tiene un amante llamado Simon, un vendedor de coches usados, que se hace pasar por espía; la escena del interrogatorio de Harry a Helen; la escena de la misión de Helen en la habitación del hotel; o el momento en que a Helen se le cae la ametralladora y mata sin querer a varios villanos.
La película tuvo problemas de financiación, para solucionarlos llegaron a un acuerdo con Fox para que se encargara de financiar gran parte de la película (inicialmente sólo estaba acordado que pondría una parte del dinero), cambiando su acuerdo de 1992, reduciendo el número de películas a tres, y funcionando película por película. Además Fox tuvo los derechos de distribución mundiales de Mentiras arriesgadas. El presupuesto inicial fue de 40 millones de dólares, que se terminó disparando a la estratosfera.

REPARTO
Arnold Schwarzenegger se convertiría en el superespía Harry Tasker a cambio de un cheque de 15 millones de dólares.
Para el papel de Helen Tasker, Cameron lo escribió con Jamie Lee Curtis en mente. Ambos se conocieron mientras ella rodaba Acero azul (1990), dirigida por su ex-mujer Kathryn Bigelow. Pero Schwarzenegger no la veía en el papel y la rechazó. El equipo del actor le propuso a Cameron que viese a otras actrices, y llegó a entrevistarse con muchas, pero el director apostó totalmente por Curtis, y ya había hablado con la actriz para que estuviera disponible para participar en la película. Tras tres meses, cuando ya había explorado todas las posibilidades, se citó con el actor y le preguntó si confiaba en él, el austriaco le dijo que completamente, entonces Cameron le dijo que Helen Tasker sería interpretada por Jamie Lee Curtis, y éste tras pensárselo un segundo aceptó, confiando en el criterio de su director. Cuando se conocieron ambos actores, se llevaron de maravilla. Tanto, que cuando el agente de la actriz pidió que el nombre de ella figurara en los créditos antes del título de la película, algo a lo que sólo Schwarzenegger tenía el privilegio (sobre todo porque la película era un proyecto suyo), pero cuando Cameron le pregunto si le parecía bien compartir el crédito con la actriz, dijo que sí, algo inusual en Hollywood.
Tom Arnold se hizo con el papel de Albert Gibson, compañero y amigo de Harry, entre otros veinte candidatos. En el verano de 1993, el agente del actor (y amigo de Cameron) le recomendó que hiciera una prueba para Mentiras arriesgadas, tras quedarse sin la serie Roseanne, de la que era productor. Recibió el guion, y era un proyecto tan secreto que una persona esperó a que terminara de hacerlo para llevárselo. Tom Arnold se reunió con Cameron en su casa, pero llegó sin preparase la escena de la audición, así que el actor hizo una prueba de lectura de guion. Después hizo una prueba con Schwarzenegger, y quedó claro que había química entre ellos, tanto que el director le dio el papel allí mismo. Pero el problema era que la Fox no quería al actor para el papel, pero Cameron tenía claro que debía ser Arnold quien diera vida a Gibson, y amenazó con llevarse la película a otro estudio, al final a la Fox no le quedó más remedio que aceptar la decisión de Cameron. Había similitudes entre Arnold y el divorciado, pero con sentido del humor Gibson, ya que el actor se divorció de su mujer Roseanne Barr durante el rodaje de la película.
Art Malik fue escogido para encarnar al villano Salim Abu Aziz. En el momento en el que le dieron el papel, el actor llevaba tiempo sin trabajar, y debía una gran suma de dinero a hacienda y al banco. El mismo día que tuvo una reunión de urgencia con hacienda supo que le habían ofrecido un papel en Mentiras arriesgadas, lo que solventó todos su problemas económicos.
Cameron escogió al gran Charlton Heston para dar vida a Spencer Trilby, el jefe de Harry. Cuando el actor le preguntó porque le había escogido a él, el director le respondió que necesitaba a alguien que pudiera intimidar a Schwarzenegger.
El resto del reparto lo formaron Bill Paxton (como el farsante Simon), Tia Carrere (en la piel de la femme fatale Juno), Eliza Dushku (en el papel de Dana Tasker, la hija de Harry y Helen), y Grant Heslov (como Faisil, el compañero de Harry y Gibson).

LA PELÍCULA MÁSCARA DE LA HISTORIA
El rodaje comenzó el 25 de agosto de 1993, y terminó el 26 de marzo del año siguiente, con unos 140 días de rodaje, lo que supone una cifra altísima. Fue una producción muy viajera. El rodaje se inició en Santa Clarita (Los Angeles), para después desplazarse a Washington, Miami, Marathon (Florida), Cayo Hueso (Florida), Newport (Rhode Island) y la estación de esquí de Boreal (cerca del Lago Tahoe, California).
Cuando rodaron en Newport, la alcaldía consintió que durante el rodaje, el equipo de la película sobrepasase el límite de ruido permitido, y se enfrentaron a amenazas de la oposición.
El rodaje fue tan largo que a Bill Paxton le dio tiempo de rodar otra película entremedias. Tia Carrrere sólo había firmado para trabajar durante ocho semanas, pero terminó permaneciendo en el rodaje durante siete meses. Y Schwarzenegger tuvo que ausentarse del rodaje de su siguiente película Junior (1994) para filmar alguna escena adicional.
Cameron contrató al director de fotografía Russell Carpenter, mientras se encontraba rodando Blanco humano (1993), y quien hasta entonces se había movido en producciones de serie B, y dio el salto a las grandes ligas con Mentiras arriesgadas. Según Cameron, lo escogió por su entusiasmo y su disposición a probar cosas nuevas. El director lo había entrevistado para "The Crowded Room", y le gustó. Ambos decidieron filmar la película en formato Super 35.
El mayor problema que tuvo Carpenter, fue el día que estaban revisando los dailies de la escena en la que Harry regresa a su casa por la noche, y se mira en el espejo, el director de fotografía, que estaba viendo la proyección con toda la plana mayor de la película, comprobó horrorizado que las tomas del austriaco viéndose en el espejo estaban muy oscuras, y se llevó un rapapolvos de Cameron.
No fue el único que recibió una bronca de Cameron, el propio Schwarzenegger recibió una, el día que rodando en Washington, cogió un coche para dar una vuelta sin avisar a nadie. Cuando regresó al cabo de media hora, se encontró a todo el mundo esperando. Cameron le abroncó por lo que había hecho, y al actor no le quedó más remedio que aceptarlo, sabiendo que había hecho algo incorrecto.
Como sucede en todos los rodajes de Cameron, éste fue duro. Cuando rodaron en los Cayos de Florida, el equipo tuvo que trabajar durante 12 días seguidos, sin descansos, y los últimos cuatro ni siquiera paraban para almorzar.
Una de las escenas más populares de la película, es el striptease realizado por Jamie Lee Curtis. No hubo coreógrafo, ni ensayos, la actriz practicaba en su casa el baile, e incluso Cameron le dejó escoger la canción "Alone in the Dark" de John Hiatt personalmente. Sabiendo que debía aparecer con poca ropa, la actriz se pasó tres semanas entrenando en un gimnasio para mejorar su físico. Curtis se dejó llevar a la hora de realizar el baile durante el rodaje, y en un momento se agarró al poste de la cama, Cameron consideró que la cosa se estaba poniendo demasiado sensual, y le preguntó a la actriz si se dejaría caer en medio del baile para mantener el tono cómico de la película, ella aceptó y el resultado fue unos de los mejores gags de la película.
La película terminó costando 120 millones de dólares, lo que la convirtió en la película más cara de la historia. Cuando el presupuesto de la película se comenzó a disparar, trataron de reducir costes, y eso implicó la colaboración de los Marines, y es que tener a Arnold pilotando un Harrier era una gran publicidad para ellos. Tuvieron que hablar con el Pentágono, y explicarles cómo tenían previsto utilizar su personal y su avión. Cada día de rodaje que implicaba el uso de los aviones del ejército, Cameron y su equipo debían levantarse a las 3 de la mañana, y desplazarse hasta la base aeronaval de Key West en helicóptero, para tener una reunión informativa con los pilotos.
Para mostrar a Schwarzenegger pilotando el Harrier, querían mostrar en un único plano como el actor hacía despegar el avión. Para ello construyeron una réplica de un Harrier a escala real fabricado en fibra de vidrio, obra de Don Pennington (Los Cazafantasmas), el cual fue elevaron con una grúa (pesaba cerca de 2.700 kilos), y después los cables fueron eliminados. La réplica debía ser tan realista que tendría que realizar aterrizajes con un piloto en su interior. Pennington visitó una base militar en Yuma para hacer moldes de un auténtico Harrier. Tardaron trece semanas en construir el avión.
Para la batalla con el Harrier entre las calles de Miami, colocaron la réplica del avión en lo alto de la azotea del rascacielos Brickel Building, sobre una base de movimiento. Y para algunas tomas colgaron el Harrier desde un grúa sobre las calles de la ciudad. De esa forma realizaron la pelea sobre el aparato entre Aziz y Harry, con los especialistas sujetos mediante arneses y cables, que posteriormente fueron borrados. La grúa resultó ser un pararrayos perfecto, y un día fue alcanzada por uno, pero por suerte no había nadie del equipo de la película cerca. El momento en que Harry aparece en el ventanal con su Harrier para sorpresa de los terroristas, la maqueta el avión se colocó en una plataforma elevadora hidráulica, sobre un escenario y frente a un fondo TransLight (un gran telón de fondo que es iluminado desde atrás para simular vistas exteriores realistas). Schwarzenegger se pasó mucho tiempo dentro de la réplica. "Lo más difícil fue estar sentado en la cabina durante horas, días y semanas," explicaba el actor a Entertainment Weekly. "Hacía 38 grados dentro y la cabina estaba cerrada. Fue una tortura."
Una de las grandes escenas de acción de la película, es la voladura del "Seven-Mile Bridge" de Florida. Las autoridades cerraron para la película un tramo de cinco kilómetros del puente. Pero el equipo de producción encontró otro antiguo puente que discurría en paralelo al "Seven-Mile Bridge", donde rodaron las escenas de acción principales. Y no sólo eso, encontraron una sección del puente que había sido retirada que le vino de perlas a la producción, ya que colocaron restos del puente tras la explosión entre las secciones del puente. Para filmar la destrucción del puente tuvieron que crear una miniatura de escala 1:5, construido por Stetson Visual Services, la cual tenía 24 metros de longitud. Tuvieron que rodarlo dos veces, la primera vez la furgoneta salió violando antes de tiempo. Tuvieron que utilizar una segunda maqueta del puente, para rodar una segunda toma, ésta con dos cámaras adicionales. El problema con esta toma es que el camión no se destruyó, dio una espectacular giro en el aire y cayó de nuevo en el puente. Como Cameron ya había filmado tomas posteriores de la secuencia, donde no se mostraba el camión, para solucionarlo integraron digitalmente el camión en la secuencia en tres planos necesarios (lo que tuvo un coste entre los 10.000 y 12.000 dólares). Si el plano en que Jamie Lee Curtis aparece colgada del helicóptero parece auténtico, es porque lo es, la actriz rodó personalmente esa acrobacia. Primero Cameron rodó la escena con la doble de acción Donna Keagan, y estaba previsto rodar primeros planos de Curtis en pantalla verde, pero cuando la actriz vio lo bien que se lo pasaba Keagan en los dailies de la escena, le pidió al director que le dejase hacer una toma, el director aceptó, y el resto es historia (el propio director rodó la toma cámara en mano atado al patín del helicóptero). Para llevarla a cabo la actriz estaba sujeta por un cable, y llevaba un arnés puesto.
La escena del tiroteo en el baño estaba previsto que se completase en un único día, pero Cameron decidió ampliar la escena, al final ésta fue creciendo, y estuvieron rodándola durante cinco días.
La persecución a caballo entre Harry y Aziz se rodó en varias localizaciones, comenzando en Franklin Park (Washington D.C.). Cuando entran en el hotel, se utilizaron dos distintos, el Bonaventure Hotel y el Ambassador Hotel (ambos en Los Angeles). Cuando rodaron en el Ambassador, el caballo causó daños en el hotel, y tuvieron que pagar en varias ocasiones las reparaciones. Para el momento en que Harry sube con el caballo en ascensor crearon un caballo animatrónico, que era operado por un hombre desde su interior. En un hangar del aeropuerto de Van Nuys (California) se construyó la azotea del hotel, allí se filmó el momento en que Schwarzenegger trata de saltar en su caballo y se queda colgando del edificio. Ese momento se filmó mediante una grúa Condor con una pantalla verde en el suelo. Schwarzenegger estuvo a punto de perder la vida rodando la escena, él y el caballo cerca estuvieron de caerse desde una altura de unos 9 metros. El caballo se asustó y retrocedió, quedando una de sus pezuñas en el aire, en caso de dar un paso más lo más probable es que él y el actor cayeran al vacío, por suerte el equipo de especialistas actuó rápido y apartaron al caballo del borde, salvando la vida de ambos.
Para la persecución inicial por la nieve, filmaron el comienzo de la misma en la estación de esquí de Boreal (cerca del Lago Tahoe), y después continuaron en Donner Pass (California). La primera unidad filmó durante tres o cuatro días, y la segunda, al cargo del director E.J. Foerster, estuvieron en Boreal cerca de cinco días adicionales. Y las escenas submarinas se filmaron en un tanque de investigación de olas en unas instalaciones de Escondido (California). Cameron le pidió a Schwarzenegger que repitiera la escena muchas veces para que diera la sensación de que estaba realmente cansado.
Para la secuencia del tango entre Arnold y Tia Carrere, el austriaco estuvo ensayando cerca de 6 meses. Pero para el tango entre Harry y Helen, visto al final de la película, se improvisó el mismo día del rodaje.
La nota triste del rodaje, fue la acusación por parte de Eliza Dushku de ser abusada sexualmente por el coordinador de especialistas Joel Kramer, cuando tenía 12 años. Kramer negó que hubiera sucedido. La actriz se lo contó a una amiga, quien confrontó a Kramer en el set, posteriormente Dushku se fracturó las costillas en una escena de riesgo que salió mal, y que era responsabilidad de Kramer, lo que no parecía fruto de la casualidad.
La tarea de los efectos visuales era tan monumental que se repartió entre diferentes empresas. Tras T2, Cameron fundó con Stan Winston su propia compañía de efectos visuales, Digital Domain, centrada en la composición digital, incipiente en aquel momento.
Digital Domain se encargó de sustituir los fondos en los que se había utilizado pantalla verde, y de la eliminación de cables.
Cinesite fue la responsable de 23 planos, y su principal función fue también la eliminación de cables digitalmente, y de la mejora de imagen. El encargo más difícil fue eliminar los cables que sujetaban a Paxton en la escena de la presa.
El salto en moto entre edificios fue obra de Digital Domain y Boss Film. Como comentaba antes, la azotea del hotel se construyó en un hangar de Van Nuys. La piscina se encontraba realmente en los Burbank Studios. Y Peter Lamont construyó el decorado de la azotea alrededor de esa piscina. El especialista Jimmy Roberts saltó en moto a la piscina un par de veces, una longitud cercana a los nueve metros, sobre una rampa de color verde. Después integraron la azotea del Bonaventure Hotel y la piscina en un fondo del Hyatt Hotel. Además unieron dos tomas distintas con la moto, una saltando y otra impactando contra el agua, haciendo la transición entre ambas en el momento del impacto contra la piscina.
La compañía Fantasy II se encargó de 7 planos, principalmente retoques, pero suyo es el espectacular plano de la enorme explosión que apunto está de alcanzar a Schwarzenegger mientras salta al agua. Filmaron una erupción en miniatura por separado, y después la integraron en el plano mediante composición óptica en lugar de hacerlo de forma digital. El plano de Schwarzenegger bajo el agua con la llamarada pasando por encima suya, fue realizado por el actor personalmente, y se filmó en un tanque de agua en San Diego.
Y Pacific Data Images (PDI) fue la encargada de crear dos imágenes, la explosión nuclear durante el beso de Harry y Helen; y el castillo suizo en medio de las montañas nevadas (que es el plano que abre la película, y que era una imagen compuesta digitalmente de varios elementos diferentes).
Cameron declaró haber filmado cerca de 300.000 metros de película durante el rodaje. Para semejante cantidad de material contó con tres montadores, Mark Goldblatt (Terminator 2: El juicio final) que se unió a la producción en agosto de 1993, Conrad Buff (Abyss) que se sumó en octubre de 1993, y Richard A. Harris (Titanic) que se incorporó en enero de 1994. La película se editó digitalmente (una de las primeras películas en hacerlo) con el programa Film Composers.
Cameron contó de nuevo con Brad Fiedel para componer la banda sonora. Inicialmente tuvo sus dudas, pero ver Persecución mortal (1993) con una banda sonora orquestal de Fiedel, ayudó en su contratación. El director le dejó claro que como se trataba de otra película de Cameron con Schwarzenegger y con él de compositor, la banda sonora no debía recordase a la de Terminator, y tenía que captar el tono lúdico de la película. Fiedel, quien habitualmente utilizaba música electrónica, contó con una orquesta de 110 músicos.
En abril de 1994, en su afán perfeccionista, Cameron convenció a la Fox de retrasar el estreno de la película dos semanas para tenerla totalmente pulida. Inicialmente debía estrenarse el 1 de julio.
Y es que después de la primera proyección de prueba, al público no le gustaron las escenas de Harry con su hija, que mostraban su complicada relación, razón por la cual Cameron las recortó todo lo posible. Se llegó a realizar un segundo pase de prueba, y finalmente Cameron recortó un total de 10 minutos de película.
La película llegó finalmente a las salas de cine 15 de julio de 1994, y fue uno de los grandes éxitos del año. Recaudó en su país de origen 146.282.411 de dólares (tercera película más taquillera), y la recaudación final a nivel mundial fue de 378.882.411 de dólares (tercera película más taquillera del año).
Además obtuvo una nominación al Oscar en la categoría de mejores efectos visuales (John Bruno, Thomas L. Fisher, Jacques Stroweis y Pat McClung). Y Jamie Lee Curtis ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical.
Cameron consideró realizar una secuela (había un guion escrito por él y Jeff Eastin), pero la descartó tras el 11S, hacer comedia con terroristas ya no resultaba gracioso.

VALORACIÓN
Mentiras arriesgadas es una de las mejores películas de acción de los noventa, aúna espectáculo y comedia de una forma perfecta, siendo una de las mejores películas comerciales de aquella década.
En la secuencia inicial Cameron nos presenta a su James Bond, un superespía infalible que vence a los villanos portando un esmoquin y soltando siempre una frase oportuna. Pero en la siguiente secuencia, en la que muestra como llega a su casa, ese mito que Cameron crea en la secuencia anterior se desmitifica. Descubrimos que Harry es un padre de familia, y que tiene que enfrentarse a los problemas de cualquier hombre normal. De ese choque es donde surge la comedia de la película, y da un nuevo enfoque al género del cine de espías, y es lo que la diferencia de películas similares. Es al mismo tiempo una desconstrucción del héroe de acción, y al mismo tiempo una gran película de acción.
La gracia de la situación es que Harry es capaz de enfrentarse a un sinfín de villanos y de salvar el mundo, pero es incapaz de hacer que su familia funcione, su hija pasa de él y su mujer, aburrida de su vida marital, le oculta lo que desea y le miente. Harry incluso llega tarde a su propia fiesta de cumpleaños.
Se produce una curiosa situación, Helen fantasea con relacionarse con un espía y vivir una aventura, pero lo hace con un impostor, y después descubre que su marido es un auténtico espía, con el que vivirá una aventura más grande de lo que jamás pudo imaginar. Y toda esa situación es lo que hace que la película sea tan divertida y emocionante.
Mentiras arriesgadas habla de un matrimonio disfuncional, como se ocultan secretos, y como ambos se inventan una identidad dentro del matrimonio, y uno ve en el otro a la persona que quiere y no la que es realmente. Toda la aventuras acerca a Harry y Helen, dejan atrás sus secretos y se refuerzan como matrimonio. Al final su amor es tan grande como una explosión nuclear.
Sorprende lo bien que le sale a Cameron el realizar una comedia, no es algo que uno esperaría quien escribió películas tan serias como Terminator (1984), Rambo: Acorralado - Parte II (1985), Aliens (1986), Abyss (1989) o Días extraños (1995).
Creo que la película debería terminar tras la escena del puente con Harry y Helen unidos, ya que su relación es el alma de la película, y ésta queda completa en ese momento, pero después tenemos un cuarto acto, es cual le perdonamos a la película porque incluye es una de las mejores set pieces de la historia del cine de acción (el momento del "Estás despedido" es la mejor muerte de villano del género). Creo que Cameron debería haber colocado a Aziz en el convoy y que allí conociera su final. Quedaría por resolver la relación entre Harry y su hija, pero ésta es muy secundaria y no creo que a nadie le molestase que no se incluyese una resolución en ese cuarto acto (es posiblemente consecuencia de todas las escenas de su relación que quedaron en la mesa de montaje). Pero es una pega menor para una gran película de acción.
En la escena del striptease, Helen descubre su propia sexualidad, descubre que es capaz de hacer cosas que nunca habría imaginado, hace años que no se siente tan femenina y sexual, por fin se siente viva. Creo que la escena empodera al personaje, pero reduce al de Harry, ya que obliga a su mujer a pasar por una situación incómoda, ella no sabe que se está desnudando para su marido, ni que debe realizar un baile sexy para él, cree que lo hace para un traficante de armas, cuando Harry le pide que se acueste en la cama cruza una línea, la situación que vive su matrimonio no justifica que él haga pasar por todo eso a su mujer (la escena en Dos espías en mi cama es todavía más incómoda). Creo que es el punto débil de la película, pero es necesaria para que ambas tramas de la película confluyan. Algo que a su vez sucede de una forma forzada. ¿Cómo saben los terroristas que Harry se encuentra en ese hotel? La escena es un peaje por el que debe pasar la película para avanzar, y después sólo va hacia arriba.
El personaje de Helen se va desarrollando a lo largo de la película, primero es un personaje secundario y en apariencia aburrido, pero cuando Harry cree que tiene una aventura, Helen se adueña de la película. Hay momentos en que vemos que está cambiando, su enfado durante el interrogatorio, en el que llega a romper el espejo con una silla; la facilidad con la que miente a Harry sobre lo que ha hecho durante el día (ante la sorpresa de él); cuando acepta la falsa misión que le propone Simon; o el momento en que el que se arregla para ser más seductora delante del espejo (es genial como con un par de detalles pasa de llevar un vestido inadecuado a una misión, a resultar sexy). Jamie Lee Curtis le roba la película a Schwarzenegger, resulta ser el mejor gadget de Mentiras arriesgadas.
El austriaco por su parte está más que correcto en su doble papel de espía y padre de familia, tira de su carisma en el que es fácilmente uno de los mejores roles de su carrera, y eso que no resulta muy creíble en su tapadera como vendedor de ordenadores, dado su físico tan imponente, pero lo aceptamos por ser una comedia.
Y los secundarios cómicos están a la altura, Tom Arnold nunca ha estado mejor, y Bill Paxton ofrece una excelente interpretación cómica.
Me gustan muchos detalles de la dirección de Cameron, como esa elipsis de Harry ensayando una tapadera con Gibson, y mediante un corte lo introduce presentándose en las oficinas de Juno. Como usa la cámara lenta para crear tensión en la escena del tiroteo en los baños. Y luego tira la casa por la ventana con cada una de las escenas de acción. Sólo la del puente merece la pena el precio de la entrada. Y es que la película transmite la sensación de una escala increíble y de una dedicación absoluta por parte de Cameron, pocos directores llegarían tan lejos para hacer una película (cada dólar está en la pantalla).
La película luce de maravilla, Russell Carpenter realizó un gran trabajo de fotografía, sólo hay que ver como ilumina a Schwarzenegger en las sombras durante el striptease de Curtis.
La película actualizó el cine de espías a los 90, y le puso las cosas difíciles a la saga de 007 (no oculta su influencia, la escena inicial con Harry saliendo del agua y ocultando un esmoquin debajo del neopreno es un guiño a James Bond contra Goldfinger). De hecho, se nota su influencia en GoldenEye (1995), que tiene un tono similar de película de acción enorme llena de grandes set pieces.
Además supera con creces a Dos espías en mi cama, no sólo en las escenas de acción, algo que se da por sentado, si no que Cameron también consigue una película mucho más divertida.
Mentiras arriesgadas es puro cine de los noventa, un más difícil todavía, espectacular, grandilocuente, divertida, y llena de momentos memorables. Consolidó a Cameron como uno de los mejores directores comerciales de Hollywood. Sumó un éxito más en la carrera de Schwarzenegger. Le dio a Jamie Lee Curtis el papel de su vida. Y hasta tenemos a Charlton Heston como Nick Furia. Es uno de los mejores blockbusters que han salido de Hollywood.

CURIOSIDADES
John Bruno contrató a Jamie Lee Curtis para Virus (1999), tras trabajar con ella en esta película.
Patrick Schwarzenegger, hijo de Arnold Schwarzenegger, nació durante el rodaje de la película.
En una escena, la ropa de Eliza Dushku no coincidía de un plano a otro, de modo que para solucionarlo cambiaron digitalmente su blusa.
Como sucedía en Aliens (1986) y Terminator 2: El juicio final (1991), Cameron vuelve a mostrar una explosión nuclear.
Cameron pasó su 40 cumpleaños en casa de Stanley Kubrick visionando Mentiras arriesgadas, y explicándole como había hecho los efectos visuales de la película.
Art Malik había trabajado en la película de James Bond, 007: Alta tensión (1987).
Dewey Gram y Duane Dell'Amico escribieron una novelización de la película.
Cuando Harry le explica a Helen que su nombre en clave será Boris, ella supone que el suyo será Natasha. Es una referencia a la serie de dibujos animados Las aventuras de Rocky y Bullwinkle (1959-1963).
La película tuvo una adaptación en forma de serie de televisión, True Lies (2023), que sólo duró una temporada.

BIBLIOGRAFÍA
American Cinematographer Magazine (sep 1994)
American Cinematographer Magazine (dic 1994)
The Futurist: The Life and Films of James Cameron (Rebecca Keegan, 2009)
Starlog Magazine (Nº 259)
Impact Magazine (Nº 53)
The Directors: Take One (Robert J. Emery, 2000)
Arcara files countersuit in ‘Crowded Room’ flap (Variety, 6 ene 1993)
Cameron, partner sued over ‘Minds’ (Variety, 2 ago 1993)
Cameron ankles ‘Crowded Room’ (Variety, 3 ago 1993)
The Making of 'True Lies' (1994)
5 True Lies about James Cameron (Entertainment Weekly, 29 jul 1994)
Back Into the ‘Abyss’: As Hollywood Waits for New Work, Cameron Surfaces With Longer Cut of ’89 Film (Los Angeles Times, 22 feb 1993)
At the Movies (The New York Times, 22 nov 1991)
Arab-Americans Protest 'True Lies' (The New York Times, 16 jul 1994)
Desafío total: Mi increíble historia (Arnold Schwarzenegger, 2012)
Imágenes de actualidad (Nº 129)
An Appreciation: Charlton Heston's commanding roles didn't come easily (Pittsburgh Post-Gazette, 7 abr 2008)
The Artful dodger Interview: Art Malik (Independent, 24 ene 1998)

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Thursday, August 13, 2026

Fascinación

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un millonario americano pierde a su mujer e hija en medio de un secuestro. Años después, en la ciudad de Florencia, conoce a una mujer idéntica a su esposa, con la que iniciará una obsesiva historia de amor.

DÉJÀ VU
Brian De Palma conoció a Paul Schrader, sobre el año 1972, en un pase para la prensa de El otro (1972). Tiempo después, De Palma estaba ayudando a su amigo Martin Scorsese a montar Malas calles (1973), y éste y Schrader estaban trabajando juntos en Taxi Driver (1976), y pasaban bastante tiempo juntos. Schrader perdió bastante dinero en una partida de cartas con De Palma, y como el guionista andaba mal de dinero, el director de Carrie le dijo que le invitara a cenar a modo de compensación. Fue durante esa cena que surgió el germen de Fascinación (Obsession, 1976), cuando ambos comenzaron a hablar de Vértigo (1958) (y también de El sabor del sake (1962) de Ozu).
Establecieron las bases de la historia, y esa misma noche De Palma se puso manos a la obra con ella. Schrader y De Palma se reunieron, y decidieron que el primero escribiría el guion, aunque el guionista quería figurar como autor de la idea en solitario. De Palma no cedió y al final ambos fueron acreditados como autores de la historia. Schrader escribió el guion, el cual originalmente se titulaba "Déjà Vu".
"Lo que más me intrigó del guion fue la idea de crear una historia de amor tan fuerte que pudiera transgredir las barreras del tiempo sin perturbar al público," recordaba Schrader a The Craft of the Screenwriter. "La idea de poder transitar del pasado al futuro sin que pareciera ciencia ficción. La historia de amor podría ser tan poderosa que el público te permitiese ir al futuro para contarla."
Esa idea de trasladar el final de la película al futuro fue lo que trajo problemas entre De Palma y Schrader, ya que originalmente la película tenía un tercer acto que ocurría en 1985 (es decir, en el futuro). Sandra conseguía marcharse en el avión y Courtland no sabía nunca más de ella. Éste era detenido por el asesinato de Lasalle y era encerrado durante 10 años en una institución mental. Una vez fuera, deseaba venganza, se hacía con un arma y ponía rumbo a Florencia. Allí se encontraba con Sandra en un convento, pero ella se había vuelto loca y no recordaba nada de lo sucedido. Las monjas del convento deciden hipnotizarla, y se recrea el secuestro, para sacarla del trance en el que se encuentra, Courtland llega con el dinero y ella grita, "¡Papá, papá!", haciendo descubrir a todos que es su hija. Pero ese final nunca llegó a filmarse, por una parte por limitaciones presupuestarias, y por otra, De Palma se dio cuenta que no funcionaba. Fue el compositor Bernard Herrmann quien le sugirió que eliminase ese final tras leer el guion.
De Palma le pidió a Schrader que escribiese un nuevo final, pero el guionista se negó. Las diferencias entre director y guionista fueron tal, que Schrader amenazó con retirar su nombre del guion, algo que al final no sucedió.
Fue el propio De Palma quien escribió el nuevo final, descartando todo el tercer acto. Hizo que Amy escribiese una carta antes de intentar suicidarse, y adelantó a la escena del aeropuerto el momento en el que exclamaba, "¡Papá, papá!".
De Palma le pasó el guion a George Litto, ex-agente del director, que se estaba abriendo camino como productor. Litto logró conseguir el presupuesto de 1.400.000 de dólares, algo que le requirió dos años, que vino de diferentes fuentes, la mitad del dinero vino de unos abogados de Cincinnati que querían deducirlo de sus impuestos, una cuarta parte de un empresario del medio oeste, y otro cuarto lo aportó el propio Litto. Una vez contrataron a los dos protagonistas principales, la película cogió velocidad de crucero.
El título "Déjà Vu" no convencía, se barajaron otros, y al final a De Palma se le ocurrió el definitivo Obsession.

REPARTO
La primera elección para el papel de Michael Courtland fue Alan Bates, los responsables de la película incluso viajaron a Inglaterra para tratar de llegar a un acuerdo con él, pero Cliff Robertson se interesó por el papel, y sería quien se llevase el gato al agua. El director nunca estuvo muy contento con la elección del actor, pero no podía permitirse a otro.
De Palma descubrió a Geneviève Bujold en Ana de los mil días (1969), y le dio el doble papel de Elizabeth Courtland y Sandra Portinari.
Por su parte el papel de Robert Lasalle recayó en John Lithgow, un fijo del cine de De Palma. El director lo descubrió en el verano de 1966, en una obra de teatro montada en la Universidad de Princeton. William Finley (protagonista de El fantasma del Paraíso) le había aconsejado que se fijase en el actor, y ambos terminaron haciéndose amigos.
El resto del reparto lo formaron, Sylvia Kuumba Williams (en el papel de Maid), Wanda Blackman (como Amy Courtland de niña), Stanley J. Reyes (en la piel del Inspector Brie), Stocker Fontelieu (como el Dr. Ellman), y Loraine Despres (dando vida a Jane, la secretaria de Courtland).

RODAJE
Fascinación comenzó su rodaje en el otoño de 1974, y se rodó a lo largo de 36 días, en localizaciones de Nueva Orleans, Los Angeles y Florencia. De Palma decidió rodar en la ciudad italiana porque la conocía bien desde que en 1959, la visitó en unas vacaciones. Utilizaron lugares tan populares de la ciudad como la Basílica de San Miniato al Monte (que tiene una gran importancia en la trama), la Plaza de la Señoría y el Ponte Vecchio.
Los interiores de la Basílica de San Miniato realmente se rodaron en la "Collegiata di Santa Maria Assunta" en Siena. Los exteriores de la casa de Courtland utilizaron la "Colonel Short's Villa" en Nueva Orleans, y los interiores se filmaron en una casa de Pasadena (California). Y el aeropuerto de Los Angeles hizo las veces del de Nueva Orleans.
Aunque suene absurdo, el color moreno de piel de Robertson trajo de cabeza al director de fotografía Vilmos Zsigmond, tanto que según contaba De Palma en el documental De Palma, en una ocasión agarró al actor y lo apoyó contra una pared de caoba y exclamó: "¡Tienes el mismo color que la pared! ¿Cómo puedo iluminarte?".
Pero no fue sólo el color de piel del actor lo que creó problemas durante el rodaje, Robertson viendo que Bujold le eclipsaba, comenzó a sabotear su interpretación. "Hacía cosas que nunca creí que fueran posible," recordaba el director en el documental De Palma. "Se daba cuenta de que Geneviéve se apoderaba de la película. Llegó a un punto en que apenas podían trabajar juntos, pues él afectaba a la actuación de ella." No sólo le daba el pie de las frases de la forma más anodina posible para que ella no tuviera con lo que trabajar; es que además cuando en una escena la filmaban a ella, y él estaba delante para darle la réplica, se movía hacia un lado para que a ella le costara mantener el punto al que debía mirar; o tardaba mucho en dar una réplica para que se notara en los ojos de ella la impaciencia por la repuesta.
Como adelantaba antes, Bernard Herrmann fue el encargado de componer la banda sonora, algo que ya había hecho en Hermanas (1972), también dirigida por De Palma. Aunque inicialmente Litto prefería a John Williams, De Palma quería a Herrmann, y para convencerle, de forma inteligente el montador Paul Hirsch utilizó la música de Vértigo de Herrmann como música temporal. Una vez Litto vio la película con esa música, cambió de opinión. Y fue una suerte porque Herrmann creó una de sus mejores partituras, la cual compuso en un tiempo récord. Cuando vio la película por primera vez sin música le dijo a De Palma que ya podía oír la música.
Herrmann fue quien ideó toda la secuencia de títulos de crédito iniciales, con las imágenes de la Basílica de San Miniato alternándose con diapositivas de Courtland y Elizabeth.
La música se grabó en St. Giles (Londres) en julio de 1975, y fue una grabación de lo más accidentada. Cuando Herrmann tuvo que poner música a la escena en la que Courtland entrega en dinero al final de la película, y Sandra corre hacia el maletín, tuvo problemas. Herrmann había asegurado que podían usar el montaje definitivo de la película para grabar la música, es decir que podían cortar el negativo, en lugar de usar una copia en blanco y negro. El compositor, quien no gozaba de buena salud, dirigía la orquesta, pero no iba lo suficientemente rápido, por lo que había problemas de sincronización entre música e imagen. En otras circunstancias, Hirsch podría haber hecho ajustes con el montaje para tratar de sincronizar la música con la acción, pero el negativo había sido cortado y no era posible. Herrmann abroncó a la orquesta, y estos se largaron enfadados. Por suerte, allí se encontraba Laurie Johnson, amigo de Herrmann, quien convenció a los músicos para que volvieran a cambio que fuera él quien dirigiese la orquesta. Algo que no gustó a Herrmann. Aún así la música en la escena no quedó del todo bien, pese a que hicieron ajustes al realizar las mezclas.
En medio de las sesiones de grabación, apareció de forma inesperada Geneviève Bujold, quien se puso a hablar con Herrmann. La actriz le contó todos los problemas que había tenido durante el rodaje con Robertson, incluso en las escenas románticas. Según contaba Charles Gerhardt, un amigo del compositor, en el libro A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann, la actriz le dijo, "Sr. Herrmann, él no quería hacerme el amor, pero usted me lo hizo con su música." El compositor rompió a llorar al oír esas palabras.
Está claro que fue una película cercana para el compositor, ya que según contaba Hirsch, Herrmann volvería a llorar tras verla por primera vez, algo que hizo durante 10 minutos.
Con la película terminada, trataron de venderla a todos los grandes estudios, y en todos fue rechazada. Estaba claro que el problema era el tono incestuoso de la película (había una escena en la que Courtland y Amy se acostaban juntos, que Columbia exigió que eliminaran). Según contaba Hirsch, dio con la solución para vender la película cambiando un solo plano. "Tuve la idea de convertir la escena de la boda en un sueño," recordaba el montador en una entrevista con Steve Hullfish. "Teníamos un plano de Cliff dormido. Entonces, en lugar de usar el plano de exteriores de la casa donde tenía lugar la boda, lo quitamos y lo reemplazamos por el plano de Cliff durmiendo e hicimos una onda difuminada convirtiéndolo en un sueño. Sueña con su obsesión de casarse con esta mujer en lugar de registrar un hecho real." Tras ese cambio Columbia aceptó distribuir la película.
Pese a todo la Columbia dejó aparcada la película cerca de un año, cuando llegó a las salas de cine el 1 de agosto de 1976 fue un éxito.
La película fue nominada al Oscar en la categoría de mejor banda sonora original (Bernard Herrmann), que resultaría una nominación póstuma, ya que el compositor murió poco antes de la ceremonia de los Oscar.

VALORACIÓN
De las películas dirigidas por De Palma de inspiración hitchcockiana, Fascinación se coloca como la mejor de todas ellas, Hermanas (1972) es más experimental, Doble cuerpo (1984) es más divertida, y Vestida para matar (1980) más entretenida, pero Fascinación es la más redonda.
Aquí están muchas de las claves del cine de De Palma, como la traición de una amistad, o la idea del doble. Es menos experimental que films anteriores del director, pero gana en elegancia y en madurez. De hecho, es su primera película realmente adulta.
Y como de costumbre, hay movimientos de cámara formidables, como ese picado que termina en una foto de Elizabeth agarrada por Courtland, o ese giro de 360º que el director utiliza para mostrar el paso del tiempo en el mausoleo de Elizabeth y Amy (y de paso decirnos que Courtland sigue emocionalmente anclado en el mismo sitio tras 16 años). Y en lugar de utilizar la pantalla dividida como en otras películas, De Palma hace divisiones de plano de forma más sutil, como en la escena en la que el niño lleva la cinta de los secuestradores, y vemos a Courtland en una habitación, y a Lasalle en otra utilizando el marco de la puerta como división de dos acciones distintas. Y en otros momentos utiliza dioptrías de enfoque dividido, para tener dos acciones que acontecen en diferentes puntos enfocadas al mismo tiempo.
Se nota que el director conoce bien los resortes del cine de Hitchcock y del cine de suspense. Su mayor acierto es no replicar escenas de Vértigo (error que sí cometió en Doble cuerpo), por lo que la película tiene su propia personalidad alejada del film del maestro del suspense.
Son fantásticos esos momentos en los que Courtland sigue a Sandra por Florencia (nadie rueda escenas así como De Palma). Sólo mediante imágenes, el director nos cuenta una obsesiva historia de amor, que se refuerza con detalles del guion; Courtland llevando a Sandra a comer al mismo restaurante donde solía llevar a su mujer; la explicación de como aquella caminaba para que ella la imite; o cuando le dice que su mujer le llamaba Mike, para que Sandra también haga lo mismo. Pero una cosa que me gusta es como la película enfrenta la fantasía del protagonista contra la realidad, como la reacción del ama de llaves al ver a Sandra por primera vez, haciendo patente lo extraño del romance de su jefe; y el mismo objetivo que tiene la escena de la conversación de Courtland con su psiquiatra, quien trata de hacerle entrar en razón. Y lo bueno es que Lasalle también trata de advertirle, para que así no sospechemos de su plan. Toda esa parte el guion de Schrader funciona muy bien.
La verdad es que Schrader llena el guion de detalles inspirados, como la escena en la que los socios italianos de Courtland y Lasalle les enseñan fotos de sus mujeres mientras están con otras mujeres allí, mientras que la foto que porta el protagonista es la de su mujer muerta hace 16 años. O la idea de que el protagonista repita la historia de amor de su mujer conociendo a Sandra en la misma iglesia donde conoció a aquella, lo que hace creíble que Courtland enseguida se enamore de ella, y de paso le da un aire irreal a la película.
En la película no tenemos sólo la obsesión de Courtland, también Sandra se obsesiona con su madre, y va descubriendo en su relación con el magnate como era ella. Pero lo hace como lo haría una niña (la que aún sigue siendo), poniéndose sus joyas o leyendo su diario. Sandra se enamora de Courtland a través de los ojos de su madre. Se termina convirtiendo en Elizabeth, no sólo por la influencia de Courtland, también por su deseo de estar cerca de ella. Y así se produce una curiosa dualidad, Courtland intenta recrear a su mujer en Sandra, y Sandra desea convertirse en su madre para sentirse más cerca de ella.
Lo interesante de la película es que aunque uno descubra el final de antemano, puede seguir disfrutando de ella, de hecho saber que Courtland y Sandra son padre e hija desde el principio hace que la historia resulte más dramática. Y si uno llega al final sin saberlo el shock es tremendo, tanto como el que se lleva el propio Courtland. La película se hizo en una época en la que el público no estaba tan acostumbrado a este tipo de giros argumentales, y donde no se esperaba una historia de estilo incestuoso, era algo impensable por aquel entonces.
Sabemos que la historia no puede acabar bien. Por eso es tan potente el clímax en el aeropuerto, con Courtland corriendo hacia su hija pistola en mano (creyendo que ella es una timadora), y Sandra corriendo hacia él (creyendo en su locura que su padre por fin ha traído el dinero que no pudo entregar en 1959), que tiene una tensión difícil de igualar. Tenemos que mate a su hija, pero si no la mata otra tragedia se cernirá sobre él al descubrir el incesto. Sólo hay que ver el resultado, con Courtland alegre por haber recuperado a su hija, pero sintiéndose culpable por haberse enamorado de ella, es algo demoledor.
Lasalle se muestra como un pérfido y retorcido villano, si ya era cruel el Gavin Elster de Vértigo, aquí llega a unas cotas de maldad insospechadas, y es que no se me ocurre un plan más odioso que hacer que una hija se case con su propio padre para conseguir una suma de dinero. Y es doblemente maquiavélico cuando engaña a Sandra haciéndole creer por segunda vez que Courtland no entregó el dinero.
Sólo le veo un fallo a la trama, que si el secuestrador hubiera abierto el maletín cuando Courtland lo tira en el muelle, todo el plan se habría desbaratado, y por lo tanto básicamente no habría película. Son detalles que no suelen gustarme, pero que son necesarios para avanzar la trama. Aquí tiene su justificación, ya que el hecho que Courtland no entregase el dinero es parte esencial de la trama, por una parte éste se siente responsable de la muerte de su familia por no haberlo hecho, y cuando finalmente llega con el dinero al aeropuerto, hace que Sandra se reconcilie con él.
De Palma tenía razón cuando decía que Geneviève Bujold era el alma de película, la actriz está fantástica y nos hace creíble en todo momento a su personaje. Sólo hay que ver la escena en la que hace el papel de Amy siendo niña, una idea que con otra actriz no habría funcionado, pero los rasgos aniñados de la actriz le permiten lograrlo. Y si bien es cierto que Robertson es un actor bastante estirado, aquí hace un buen papel como el atribulado Courtland.
Todo el relato tiene una aire de ensoñación, por eso es tan apropiada la fotografía de Zsigmond, parece sacada de un cuento de hadas. Y Herrmann por su parte, crea una partitura fantástica que aporta las dosis de romanticismo y tragedia que requiere la historia.
Fascinación es una de la mejores y más olvidadas películas de De Palma, es algo más que un relato de suspense de inspiración Hitchcock, va más allá. Habla sobre la obsesión de una forma increíble, y es de paso una de las historia de amor más trágicas y extrañas que se recuerdan, pero es una gran historia de amor al fin y al cabo, la de un hombre que quería tanto a su mujer que sigue enamorado de ella después de muerta, y la de una hija que odia a su padre hasta que descubre que no es como ella creía al convertirse en su madre. Es una película que despierta la fascinación de cualquier espectador, sólo hay que darle una oportunidad.

CURIOSIDADES
Bernard Herrmann murió antes de que se estrenase la película.
A Alfred Hitchcock no le gustó la película por considerarla demasiado parecida a Vértigo (1958).
Estaba previsto que la canción "Changing Partners" de Patti Page formara parte de la película, pero los derechos eran muy elevados para la producción y no pudieron incluirla.

BIBLIOGRAFÍA
Cinefantastique Magazine (Vol 6 Nº 1)
De Palma (2015)
Figures of Light: Actors and Directors Illuminate the Art of Film Acting (Carole Zucker, 1995)
Brian De Palma por Brian De Palma (Samuel Blumenfeld y Laurent Vachaud, 2001)
A Heart at Fire's Center: The Life and Music of Bernard Herrmann (Steven C. Smith, 1991)
ART OF THE CUT with Oscar winner, Paul Hirsch (Provideo Coalition, 13 abr 2019)
A Long Time Ago in a Cutting Room Far, Far Away... (Paul Hirsch, 2020)
Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind, 1998)
The Craft of the Screenwriter: Interviews With Six Celebrated Screenwriters (John Brady, 1981)
The movie brats : how the film generation took over Hollywood (Michael Pye y Lynda Myles, Lynda, 1979)

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Thursday, July 23, 2026

Testigo accidental

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un fiscal trata de llevar ante la justicia a la testigo de un crimen, perpetrado por la mafia, pero son perseguidos por dos asesinos y huirán a bordo de un tren sin posibilidad de escape.

MARGEN ESTRECHO
En 1952, Richard Fleischer dirigía The Narrow Margin, un film noir, que fue el mayor éxito de la RKO de ese año, además de recibir una nominación al Oscar al mejor argumento. Una noche, muchos años después, el director Peter Hyams se encontró con la película en un pase de televisión, y tras verla supo que había dado con el germen para una nueva película. "No pensé que la película fuera genial," contaba el director al The New York Times, "pero pensé que la idea de que la gente estuviera atrapada en un tren era maravillosa. Se remontaba al tipo de películas que ya no se hacen. La idea de un tren es muy misteriosa y romántica." Así decidió realizar un remake, y comenzó a escribir el guion de Testigo accidental (Narrow Margin, 1990).
Fleischer se hizo eco de las declaraciones de Hyams al The New York Times, y escribió una carta al periódico, que fue publicada el 24 de septiembre de 1989, y en la que, entre divertido y molesto, el director de El estrangulador de Boston, se preguntaba como Hyams no podía considerar genial una película que había sido un éxito en su momento, y que se seguía emitiendo en televisión después de 37 años, y remataba con una crítica al exceso presupuestario, cuando su película sólo había costado 188.000 dólares, y el film de Hyams había contado con más de cien veces ese presupuesto.
Lo primero que hizo Hyams fue convencer a Paramount para que se hiciera con los derechos del film de la RKO. Aunque finalmente el proyecto terminaría desarrollándose en Carolco, y siendo distribuida en Estados Unidos por TriStar Pictures. El presupuesto de la película alcanzó los 21 millones de dólares. 
Hyams tuvo que actualizar la historia, porque sin bien en 1952, viajar en tren era algo habitual, pero en los noventa, "¿Quién viaja ya en tren?," se preguntaba el productor Jonathan A. Zimbert en una entrevista al Los Angeles Times. Era necesario que los protagonistas se vieran obligados a subirse al tren, sin posibilidad de otro medio de transporte, y después debía haber una razón que les impidiese bajar de él. Para esto último, la solución fue que el tren debía atravesar una zona remota de la que los protagonistas no pudieran salir fácilmente. Así que sus dos opciones eran México o Canadá. Pronto se dieron cuenta que México no era la mejor opción. "Descubrimos que muchos de los pasajeros son campesinos, algunos de ellos transportan ganado y pollos," explicaba Zimbert al Los Angeles Times. "Nuestros personajes no se hubieran integrado precisamente." Por otra parte, Hyams realizó personalmente un viaje en tren desde las Montañas Rocosas y quedó tan impresionado por los espectaculares paisajes, que decidió situar la historia definitivamente en Canadá.
Además de escribir y dirigir, Hyams se encargaría también de las labores de fotografía, algo que se convirtió en una costumbre suya desde 2010: Odisea dos (1984).

REPARTO
Gene Hackman era la primera opción para el papel del fiscal del distrito Robert Caulfield, Hyams y él habían barajado durante años trabajar juntos, y Testigo accidental fue la película que por fin les reunió. "Me gustó el guion de inmediato," afirmaba el actor al The New York Times. Se dio la casualidad que tras leer el guion, Hackman pidió tener una reunión con Hyams, pero antes de que ésta tuviera lugar, ambos se encontraron en un campo de practicas de golf por pura casualidad, y mientras lanzaban unas bolas, tuvieron una improvisada primera reunión sobre la película.
Hyams quiso contar con Anne Archer para el papel de la testigo de asesinato Carol Hunnicut. "Cuando Peter dijo que el guion estaba en camino," contaba la actriz al The New York Times, "me emocioné mucho porque soy fan de Gene Hackman." Archer, quien acababa de abandonar la película Orquídea salvaje (1989), estaba disponible y aceptó el papel. 
James Sikking, popular por la serie Canción triste de Hill Street (1981-87), se hizo con el papel del asesino a sueldo Nelson. Ésta fue su cuarta colaboración con Hyams. El actor aceptó trabajar de nuevo a las órdenes del director porque, "la gente es libre de hacer sugerencias; es un buen ambiente," según confesaba al The New York Times.
El resto del reparto lo formaron J.T. Walsh (como Michael Tarlow, la víctima de asesinato que presencia Carol Hunnicut), Harris Yulin (en la piel del mafioso Leo Watts), M. Emmet Walsh (en el papel de Dominick Benti, compañero de Robert Caulfield), Susan Hogan (interpretando a Kathryn Weller, una pasajera del tren), Nigel Bennett (dando vida al villano Jack Wootton) y J.A. Preston (como el fiscal Martin Larner).

RODAJE
El rodaje comenzó el 12 de junio de 1989, y terminó en octubre del mismo año. Se rodó principalmente en las Montañas Rocosas canadienses, y en la ciudad de Vancouver.
Para hacer posible la película era necesaria una estación, vías libres durante tres meses, y lo más importante, un tren de pasajeros. Se construyó para la ocasión la vieja estación de "Lac Des Arcs", donde Hackman y Archer se suben al tren. La vías utilizadas pertenecían a la "British Columbia Railway". Pero conseguir el tren fue una tarea bastante más complicada.
Contactaron con "VIA Rail" (el ferrocarril transcontinental de Canadá), pero tenían todos los trenes ocupados y no podían dejarles ninguno para alquilarlo. Así que no les quedó más remedio que ensamblar un tren mediante diferentes fuentes. "Finalmente encontramos a un tipo en Denver que tenía todos estos vagones de tren con los que no podía hacer nada," contaba Hyams al The New York Times. "Y un doctor que también tenía algunos vagones privados." Así el primero les alquiló cinco vagones de pasajeros, dos vagones Vista Dome (con vistas panorámicas) y un vagón restaurante. Tuvieron que llevar estos vagones a Kansas City en camiones, donde durante tres semanas se modificaron para ajustarlos a los estándares ferroviarios de 1989. Y el médico, un fan de los trenes de Texas, les alquiló un coche cama. El resto del tren lo consiguieron de la "British Columbia Railway" que les cedió una locomotora y una unidad B. Y "VIA Rail" les proporcionó un vagón de equipajes. Tras llevarlos a Vancouver, y pintarlos de los colores de "VIA Rail" (amarillo y azul), el tren estaba listo para iniciar su viaje.
Los interiores del tren se construyeron en un almacén de Vancouver, con paredes desmontables, y sobre una plataforma que descansaba sobre cámaras de aire, y que permitía simular el balanceo del tren. 
La cabaña donde se oculta Hunnicut, se construyó específicamente para la película en Grouse Mountain (Columbia Británica). Hyams decidió el lugar donde el diseñador de producción Joel Schiller debía edificarla, cuando todo estaba cubierto de nieve, y una vez ésta se derritió, descubrieron que el lugar era un basurero, así que tuvieron que limpiarlo todo antes de construir la cabaña.
Uno de los momentos más recordados de la película, es la persecución a través de las montañas entre el todoterreno y el helicóptero. Debido a las condiciones climatologías de Canadá, necesitaron de un mes y medio para poder rodarla.
Hackman aportó cosas propias a su personaje, por ejemplo, en la escena en la que el personaje de Nelson (James Sikking) trata de sobornarle, el actor añadió humor a su reacción, como no tomándoselo en serio, lo que le dio vitalidad y diversión a la escena. Además fue idea suya que su personaje llevase gafas, algo que de entrada a Hyams no le parecía buena idea, pero después éste se dio cuenta de que el actor tenía razón, ya que le hacia más vulnerable. Para el director fue un placer trabajar con Hackman.
Hackman y Archer hicieron varias de sus escenas de riesgo. Una de las razones por las que la actriz aceptó participar en la película, fue que le garantizaron que no tendría que hacer ninguna escena de riesgo, algo que una vez iniciado el rodaje resultó no ser cierto. Hyams le dijo que necesitaba algunas tomas suyas en el exterior del tren durante el clímax, para que el público la viera realmente allí. Cuando la actriz vio que Hackman hacia sus propias escenas de riesgo, se vio obligada a hacerlas. Lo divertido es que después ella se enteró que Hackman les había dicho a todos que se había lanzado a hacer sus acrobacias porque vio que ella estaba dispuesta a hacerlas.
Para seguridad de los actores, estaban sujetos por cables a los tobillos, y para los momentos más peligrosos se utilizaron dobles. Aún así Archer reconocía a la periodista Bobbie Wygant que, "fue terriblemente aterrador y nada divertido, me quejé todo el tiempo." Toda la secuencia sobre el tren se rodó durante tres semanas, y sólo podían hacerlo en tramos de dos horas debido al paso de otros trenes.
La película llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 21 de septiembre de 1990, en medio de tibias críticas y con un resultado en la taquilla poco alentador, ya que tan sólo recaudó 10.873.237 de dólares en territorio norteamericano.
"El éxito limitado de Testigo accidental con Anne Archer fue una decepción," contaba Hackman a The Okhlahoman. "No tuvo mucho éxito, por la razón que sea. No cuajó."

VALORACIÓN
Testigo accidental es un entretenidísimo thriller suspense, con unas adecuadas dosis de acción, rodado de forma exquisita y dotado de una gran atmósfera.
Es esa mezcla entre clásico relato a lo Hitchcock y película de acción de los ochenta, lo que la hace tan atractiva. Comienza con unos sugerentes títulos de crédito (obra de R/Greenber Associates, Inc.), que ya nos introducen en el tono de la película. Y después se intercalan set pieces de suspense que atrapan nuestro interés, con otras de acción que hacen la experiencia todavía más amena.
Es todo un acierto el situar la película en un tren, ¿qué mejor lugar para un relato de suspense? No era la primera película en hacerlo, además del film original de Fleischer, tenemos otras como Alarma en el expreso (1938), Asesinato en el Orient Express (1974), o El puente de Casandra (1976), que demuestran que sobre las vías se construyen grandes historias de este género. Hyams le saca todo el partido posible a la localización, para realizar un thriller modélico. Y es que la limitación del espacio, sumando a la de tiempo (los acontecimientos suceden en aproximadamente 24 horas), hace que aumente la tensión de la historia.
Puede que Testigo accidental sea el mejor trabajo de dirección de Hyams, no sólo le imprime un buen ritmo a la película y mantiene siempre la tensión (ayudado por la atmosférica banda sonora de Bruce Broughton), además rueda con brío las escenas de acción (la secuencia de la cabaña y la persecución posterior son modélicas), y condensa toda la historia en unos ajustadísimos 97 minutos de duración. Y rueda algunas escenas de una forma muy elegante, siempre apoyado en su excelente fotografía, como la cita a ciegas de Hunnicut. Y hay planos excelentes, como ese plano general que se va abriendo para revelarnos que Hackman y Archer se encuentran colgados en el exterior de uno de los vagones. O ese otro con Archer escondida detrás de la puerta, mientras el asesino revisa si hay alguien en la habitación, y donde el rostro de la actriz se revela entre las sombras.
El guion está lleno de buenas ideas que lo convierten en un thriller de lo más entretenido, como el momento en que Wootton mira en el baño de mujeres tratando de dar con Hunnicut, pero ella se encuentra escondida en el baño de hombres. Caulfield viéndose obligado a ocultarse en la cama donde duerme un pasajero, para esquivar a los asesinos. Y otro de los momentos que más me gustan, es la emboscada nocturna con los falsos policías de Canadá, que esperan a Caulfield en una estación. Y también está muy bien llevada la revelación de la identidad del hombre obeso, está construido de tal forma que sospechamos que se trata de un secuaz de lo villanos, para terminar descubriendo que se trata de un policía. Y lo mismo sucede con el personaje de Kathryn Weller, quien creemos que sólo trata de ligar con Hackman, para que en un giro muy apropiado, éste crea que la han confundido con la testigo a la que tienen que matar, para revelarse en otro giro posterior, que es realmente una asesina.
Gran parte del mérito de la película funcione se debe a la presencia del gran Gene Hackman, que le aporta al personaje las dosis de carisma que necesita. Su incorruptible fiscal del distrito se pasa toda la película desarmado, y debe utilizar su ingenio, para mantener viva a la testigo y a él mismo, de esa forma, el personaje se va desarrollando durante esas escenas de acción y suspense. Caulfield queda perfectamente retratado en una conversación, la que mantiene con Nelson, con éste tratando de comprarle sin conseguirlo (una de las mejores escenas de la película, por no decir la mejor), y en la que sabemos que nadie puede hacerle cambiar sus principios. 
Anne Archer presta todo su saber hacer al personaje de Hunnicut, una mujer que teme hacer lo correcto, y que todo el trayecto en tren es un viaje hacia el descubrimiento para hacer lo correcto. Su personaje sirve para hacernos pensar en el poder de las decisiones, cuando el abogado la invita a subir a su habitación, se lo piensa dos veces, al final escoge subir y eso cambia su vida para siempre. Aunque se hubiera agradecido que su personaje estuviera un poco más desarrollado. 
Y no me quiero olvidar de M. Emmet Walsh, quien resulta bastante memorable como un policía mascachicles y buscavidas, pese a lo breve de su participación.
Otro de los aciertos de la película, es que no hay interés amoroso entre los dos protagonistas, lo que hace avanzar la historia, sin que se resienta por caer en el cliché de que surja algo entre ambos.
Y no faltan los momentos de humor, para aligerar la tensión, como la conversación que tiene Hackman con el niño que le presta una pistola de juguete.
Le encuentro algún defecto, como la escena en la que Hackman se desplaza al vagón restaurante para vigilar a los asesinos, me parece un poco forzada, Hyams la usa para introducir el personaje de Kathryn, pero el fiscal puede poner en peligro a su protegida con ello, aunque entendemos que trata de tener localizados a los villanos. Y la única escena de la película que no me gusta es la conversación entre Caulfield y Hunnicut, cuando el primero le hace chantaje emocional hablándole de los dos hombres que murieron por tratar de llevarla a casa, en un claro intento de conseguir que se sienta culpable y hacerla testificar, pero resulta demasiado obvio y manipulador.
Y cuando se la compara con el film de Richard Fleischer, sale victoriosa, por poco, eso sí. Por ejemplo, en el film de 1952, se produce un intercambio de identidades entre la testigo y la mujer que se encuentran en el tren, que no resulta demasiado creíble. Mientras que en el film de Hyams, se produce sólo un giro con la mujer que el protagonista se topa en el tren, quien al final resulta ser una asesina, algo que a mi parecer funciona mejor. Además el momento en el que los asesinos confunden a la otra mujer con la testigo, está mejor resuelto en el film de Hyams. Aunque hay que reconocer que el personaje de la testigo que interpreta Marie Windsor, es más interesante que la de Anne Archer. Por otro lado, la película de Fleischer no transmite tan bien la tensión de la situación como el remake, donde sentimos que los protagonistas están en una situación límite, a un paso de la muerte. 
Testigo accidental es uno de los thrillers de suspense más infravalorados de los noventa, cuando se trata de un entretenimiento de lo más eficaz. Hyams no decepciona y nos atrapa en este tren imparable hasta el final del trayecto, y lo mejor es que no queremos bajarnos en ningún momento. A los que nunca se hayan subido a él, les recomiendo que se hagan con un billete, creo que el viaje merecerá la pena.

CURIOSIDADES
Se utilizó metraje de la persecución con el helicóptero en la película En poder del mal (2001), protagonizada por Treat Williams. La cual también incluía escenas de Máximo riesgo (1993) y Memoria letal (1996).
Durante la huida del jeep montaña abajo, se produce uno de los errores de racord más obvios que haya dado el cine, el cristal del vehículo aparece roto o intacto de unos planos a otros, a lo largo de toda la secuencia. 
El personaje interpretado por Gene Hackman se llama Robert Caulfield, que era el mismo nombre del personaje que interpretaba Elliott Gould en Capricornio Uno (1977), otra película de Hyams. El nombre corresponde a un antiguo jefe del director.
En Distracción fatal (1993) se parodia a esta película.
La locomotora del tren es una SD40-2 diésel.
Primero de los dos remakes que Hyams hizo de películas de la RKO, la otra es Más allá de la duda (2009).

BIBLIOGRAFÍA
At the Movies (The New York Times, 9 jun 1989)
'Narrow Margin' Finds Its Route (The New York Times, 10 sep 1989)
'Narrow Margin'; Plot Twists (The New York Times, 24 sep 1989)
Actors, Not Intrigue are Main Attractions (Sun Sentinel, 21 sep 1990)
All Aboard! (Again) (Los Angeles Times, 16 sep 1990)
Gene Hackman: The Portrayal as Portraiture (Los Angeles Times, 2 oct 1990)
Gene Hackman Not Ready to Retire (The Okhlahoman, 3 mar 1991)
Narrow Margin (Variety, 31 dic 1989)
Gene Hackman: He Blazes a Hollywood Trail So Hot That He Has to Cool It (Deseret, 30 oct 1990)
An Interview with Peter Hyams (Money Into Light, 2016)
No guns to shoot Hackman's happy in his new role (The Gazette, 11 jun 1989)
Train Movies (Railserve)
Gene Hackman (Michael Munn, 1997)

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