Thursday, July 23, 2026

Testigo accidental

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un fiscal trata de llevar ante la justicia a la testigo de un crimen, perpetrado por la mafia, pero son perseguidos por dos asesinos y huirán a bordo de un tren sin posibilidad de escape.

MARGEN ESTRECHO
En 1952, Richard Fleischer dirigía The Narrow Margin, un film noir, que fue el mayor éxito de la RKO de ese año, además de recibir una nominación al Oscar al mejor argumento. Una noche, muchos años después, el director Peter Hyams se encontró con la película en un pase de televisión, y tras verla supo que había dado con el germen para una nueva película. "No pensé que la película fuera genial," contaba el director al The New York Times, "pero pensé que la idea de que la gente estuviera atrapada en un tren era maravillosa. Se remontaba al tipo de películas que ya no se hacen. La idea de un tren es muy misteriosa y romántica." Así decidió realizar un remake, y comenzó a escribir el guion de Testigo accidental (Narrow Margin, 1990).
Fleischer se hizo eco de las declaraciones de Hyams al The New York Times, y escribió una carta al periódico, que fue publicada el 24 de septiembre de 1989, y en la que, entre divertido y molesto, el director de El estrangulador de Boston, se preguntaba como Hyams no podía considerar genial una película que había sido un éxito en su momento, y que se seguía emitiendo en televisión después de 37 años, y remataba con una crítica al exceso presupuestario, cuando su película sólo había costado 188.000 dólares, y el film de Hyams había contado con más de cien veces ese presupuesto.
Lo primero que hizo Hyams fue convencer a Paramount para que se hiciera con los derechos del film de la RKO. Aunque finalmente el proyecto terminaría desarrollándose en Carolco, y siendo distribuida en Estados Unidos por TriStar Pictures. El presupuesto de la película alcanzó los 21 millones de dólares. 
Hyams tuvo que actualizar la historia, porque sin bien en 1952, viajar en tren era algo habitual, pero en los noventa, "¿Quién viaja ya en tren?," se preguntaba el productor Jonathan A. Zimbert en una entrevista al Los Angeles Times. Era necesario que los protagonistas se vieran obligados a subirse al tren, sin posibilidad de otro medio de transporte, y después debía haber una razón que les impidiese bajar de él. Para esto último, la solución fue que el tren debía atravesar una zona remota de la que los protagonistas no pudieran salir fácilmente. Así que sus dos opciones eran México o Canadá. Pronto se dieron cuenta que México no era la mejor opción. "Descubrimos que muchos de los pasajeros son campesinos, algunos de ellos transportan ganado y pollos," explicaba Zimbert al Los Angeles Times. "Nuestros personajes no se hubieran integrado precisamente." Por otra parte, Hyams realizó personalmente un viaje en tren desde las Montañas Rocosas y quedó tan impresionado por los espectaculares paisajes, que decidió situar la historia definitivamente en Canadá.
Además de escribir y dirigir, Hyams se encargaría también de las labores de fotografía, algo que se convirtió en una costumbre suya desde 2010: Odisea dos (1984).

REPARTO
Gene Hackman era la primera opción para el papel del fiscal del distrito Robert Caulfield, Hyams y él habían barajado durante años trabajar juntos, y Testigo accidental fue la película que por fin les reunió. "Me gustó el guion de inmediato," afirmaba el actor al The New York Times. Se dio la casualidad que tras leer el guion, Hackman pidió tener una reunión con Hyams, pero antes de que ésta tuviera lugar, ambos se encontraron en un campo de practicas de golf por pura casualidad, y mientras lanzaban unas bolas, tuvieron una improvisada primera reunión sobre la película.
Hyams quiso contar con Anne Archer para el papel de la testigo de asesinato Carol Hunnicut. "Cuando Peter dijo que el guion estaba en camino," contaba la actriz al The New York Times, "me emocioné mucho porque soy fan de Gene Hackman." Archer, quien acababa de abandonar la película Orquídea salvaje (1989), estaba disponible y aceptó el papel. 
James Sikking, popular por la serie Canción triste de Hill Street (1981-87), se hizo con el papel del asesino a sueldo Nelson. Ésta fue su cuarta colaboración con Hyams. El actor aceptó trabajar de nuevo a las órdenes del director porque, "la gente es libre de hacer sugerencias; es un buen ambiente," según confesaba al The New York Times.
El resto del reparto lo formaron J.T. Walsh (como Michael Tarlow, la víctima de asesinato que presencia Carol Hunnicut), Harris Yulin (en la piel del mafioso Leo Watts), M. Emmet Walsh (en el papel de Dominick Benti, compañero de Robert Caulfield), Susan Hogan (interpretando a Kathryn Weller, una pasajera del tren), Nigel Bennett (dando vida al villano Jack Wootton) y J.A. Preston (como el fiscal Martin Larner).

RODAJE
El rodaje comenzó el 12 de junio de 1989, y terminó en octubre del mismo año. Se rodó principalmente en las Montañas Rocosas canadienses, y en la ciudad de Vancouver.
Para hacer posible la película era necesaria una estación, vías libres durante tres meses, y lo más importante, un tren de pasajeros. Se construyó para la ocasión la vieja estación de "Lac Des Arcs", donde Hackman y Archer se suben al tren. La vías utilizadas pertenecían a la "British Columbia Railway". Pero conseguir el tren fue una tarea bastante más complicada.
Contactaron con "VIA Rail" (el ferrocarril transcontinental de Canadá), pero tenían todos los trenes ocupados y no podían dejarles ninguno para alquilarlo. Así que no les quedó más remedio que ensamblar un tren mediante diferentes fuentes. "Finalmente encontramos a un tipo en Denver que tenía todos estos vagones de tren con los que no podía hacer nada," contaba Hyams al The New York Times"Y un doctor que también tenía algunos vagones privados." Así el primero les alquiló cinco vagones de pasajeros, dos vagones Vista Dome (con vistas panorámicas) y un vagón restaurante. Tuvieron que llevar estos vagones a Kansas City en camiones, donde durante tres semanas se modificaron para ajustarlos a los estándares ferroviarios de 1989. Y el médico, un fan de los trenes de Texas, les alquiló un coche cama. El resto del tren lo consiguieron de la "British Columbia Railway" que les cedió una locomotora y una unidad B. Y "VIA Rail" les proporcionó un vagón de equipajes. Tras llevarlos a Vancouver, y pintarlos de los colores de "VIA Rail" (amarillo y azul), el tren estaba listo para iniciar su viaje.
Los interiores del tren se construyeron en un almacén de Vancouver, con paredes desmontables, y sobre una plataforma que descansaba sobre cámaras de aire, y que permitía simular el balanceo del tren. 
La cabaña donde se oculta Hunnicut, se construyó específicamente para la película en Grouse Mountain (Columbia Británica). Hyams decidió el lugar donde el diseñador de producción Joel Schiller debía edificarla, cuando todo estaba cubierto de nieve, y una vez ésta se derritió, descubrieron que el lugar era un basurero, así que tuvieron que limpiarlo todo antes de construir la cabaña.
Uno de los momentos más recordados de la película, es la persecución a través de las montañas entre el todoterreno y el helicóptero. Debido a las condiciones climatologías de Canadá, necesitaron de un mes y medio para poder rodarla.
Hackman aportó cosas propias a su personaje, por ejemplo, en la escena en la que el personaje de Nelson (James Sikking) trata de sobornarle, el actor añadió humor a su reacción, como no tomándoselo en serio, lo que le dio vitalidad y diversión a la escena. Además fue idea suya que su personaje llevase gafas, algo que de entrada a Hyams no le parecía buena idea, pero después éste se dio cuenta de que el actor tenía razón, ya que le hacia más vulnerable. Para el director fue un placer trabajar con Hackman.
Hackman y Archer hicieron varias de sus escenas de riesgo. Una de las razones por las que la actriz aceptó participar en la película, fue que le garantizaron que no tendría que hacer ninguna escena de riesgo, algo que una vez iniciado el rodaje resultó no ser cierto. Hyams le dijo que necesitaba algunas tomas suyas en el exterior del tren durante el clímax, para que el público la viera realmente allí. Cuando la actriz vio que Hackman hacia sus propias escenas de riesgo, se vio obligada a hacerlas. Lo divertido es que después ella se enteró que Hackman les había dicho a todos que se había lanzado a hacer sus acrobacias porque vio que ella estaba dispuesta a hacerlas.
Para seguridad de los actores, estaban sujetos por cables a los tobillos, y para los momentos más peligrosos se utilizaron dobles. Aún así Archer reconocía a la periodista Bobbie Wygant que, "fue terriblemente aterrador y nada divertido, me quejé todo el tiempo." Toda la secuencia sobre el tren se rodó durante tres semanas, y sólo podían hacerlo en tramos de dos horas debido al paso de otros trenes.
La película llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 21 de septiembre de 1990, en medio de tibias críticas y con un resultado en la taquilla poco alentador, ya que tan sólo recaudó 10.873.237 de dólares en territorio norteamericano.
"El éxito limitado de Testigo accidental con Anne Archer fue una decepción," contaba Hackman a The Okhlahoman. "No tuvo mucho éxito, por la razón que sea. No cuajó."

VALORACIÓN
Testigo accidental es un entretenidísimo thriller suspense, con unas adecuadas dosis de acción, rodado de forma exquisita y dotado de una gran atmósfera.
Es esa mezcla entre clásico relato a lo Hitchcock y película de acción de los ochenta, lo que la hace tan atractiva. Comienza con unos sugerentes títulos de crédito (obra de R/Greenber Associates, Inc.), que ya nos introducen en el tono de la película. Y después se intercalan set pieces de suspense que atrapan nuestro interés, con otras de acción que hacen la experiencia todavía más amena.
Es todo un acierto el situar la película en un tren, ¿qué mejor lugar para un relato de suspense? No era la primera película en hacerlo, además del film original de Fleischer, tenemos otras como Alarma en el expreso (1938), Asesinato en el Orient Express (1974), o El puente de Casandra (1976), que demuestran que sobre las vías se construyen grandes historias de este género. Hyams le saca todo el partido posible a la localización, para realizar un thriller modélico. Y es que la limitación del espacio, sumando a la de tiempo (los acontecimientos suceden en aproximadamente 24 horas), hace que aumente la tensión de la historia.
Puede que Testigo accidental sea el mejor trabajo de dirección de Hyams, no sólo le imprime un buen ritmo a la película y mantiene siempre la tensión (ayudado por la atmosférica banda sonora de Bruce Broughton), además rueda con brío las escenas de acción (la secuencia de la cabaña y la persecución posterior son modélicas), y condensa toda la historia en unos ajustadísimos 97 minutos de duración. Y rueda algunas escenas de una forma muy elegante, siempre apoyado en su excelente fotografía, como la cita a ciegas de Hunnicut. Y hay planos excelentes, como ese plano general que se va abriendo para revelarnos que Hackman y Archer se encuentran colgados en el exterior de uno de los vagones. O ese otro con Archer escondida detrás de la puerta, mientras el asesino revisa si hay alguien en la habitación, y donde el rostro de la actriz se revela entre las sombras.
El guion está lleno de buenas ideas que lo convierten en un thriller de lo más entretenido, como el momento en que Wootton mira en el baño de mujeres tratando de dar con Hunnicut, pero ella se encuentra escondida en el baño de hombres. Caulfield viéndose obligado a ocultarse en la cama donde duerme un pasajero, para esquivar a los asesinos. Y otro de los momentos que más me gustan, es la emboscada nocturna con los falsos policías de Canadá, que esperan a Caulfield en una estación. Y también está muy bien llevada la revelación de la identidad del hombre obeso, está construido de tal forma que sospechamos que se trata de un secuaz de lo villanos, para terminar descubriendo que se trata de un policía. Y lo mismo sucede con el personaje de Kathryn Weller, quien creemos que sólo trata de ligar con Hackman, para que en un giro muy apropiado, éste crea que la han confundido con la testigo a la que tienen que matar, para revelarse en otro giro posterior, que es realmente una asesina.
Gran parte del mérito de la película funcione se debe a la presencia del gran Gene Hackman, que le aporta al personaje las dosis de carisma que necesita. Su incorruptible fiscal del distrito se pasa toda la película desarmado, y debe utilizar su ingenio, para mantener viva a la testigo y a él mismo, de esa forma, el personaje se va desarrollando durante esas escenas de acción y suspense. Caulfield queda perfectamente retratado en una conversación, la que mantiene con Nelson, con éste tratando de comprarle sin conseguirlo (una de las mejores escenas de la película, por no decir la mejor), y en la que sabemos que nadie puede hacerle cambiar sus principios. 
Anne Archer presta todo su saber hacer al personaje de Hunnicut, una mujer que teme hacer lo correcto, y que todo el trayecto en tren es un viaje hacia el descubrimiento para hacer lo correcto. Su personaje sirve para hacernos pensar en el poder de las decisiones, cuando el abogado la invita a subir a su habitación, se lo piensa dos veces, al final escoge subir y eso cambia su vida para siempre. Aunque se hubiera agradecido que su personaje estuviera un poco más desarrollado. 
Y no me quiero olvidar de M. Emmet Walsh, quien resulta bastante memorable como un policía mascachicles y buscavidas, pese a lo breve de su participación.
Otro de los aciertos de la película, es que no hay interés amoroso entre los dos protagonistas, lo que hace avanzar la historia, sin que se resienta por caer en el cliché de que surja algo entre ambos.
Y no faltan los momentos de humor, para aligerar la tensión, como la conversación que tiene Hackman con el niño que le presta una pistola de juguete.
Le encuentro algún defecto, como la escena en la que Hackman se desplaza al vagón restaurante para vigilar a los asesinos, me parece un poco forzada, Hyams la usa para introducir el personaje de Kathryn, pero el fiscal puede poner en peligro a su protegida con ello, aunque entendemos que trata de tener localizados a los villanos. Y la única escena de la película que no me gusta es la conversación entre Caulfield y Hunnicut, cuando el primero le hace chantaje emocional hablándole de los dos hombres que murieron por tratar de llevarla a casa, en un claro intento de conseguir que se sienta culpable y hacerla testificar, pero resulta demasiado obvio y manipulador.
Y cuando se la compara con el film de Richard Fleischer, sale victoriosa, por poco, eso sí. Por ejemplo, en el film de 1952, se produce un intercambio de identidades entre la testigo y la mujer que se encuentran en el tren, que no resulta demasiado creíble. Mientras que en el film de Hyams, se produce sólo un giro con la mujer que el protagonista se topa en el tren, quien al final resulta ser una asesina, algo que a mi parecer funciona mejor. Además el momento en el que los asesinos confunden a la otra mujer con la testigo, está mejor resuelto en el film de Hyams. Aunque hay que reconocer que el personaje de la testigo que interpreta Marie Windsor, es más interesante que la de Anne Archer. Por otro lado, la película de Fleischer no transmite tan bien la tensión de la situación como el remake, donde sentimos que los protagonistas están en una situación límite, a un paso de la muerte. 
Testigo accidental es uno de los thrillers de suspense más infravalorados de los noventa, cuando se trata de un entretenimiento de lo más eficaz. Hyams no decepciona y nos atrapa en este tren imparable hasta el final del trayecto, y lo mejor es que no queremos bajarnos en ningún momento. A los que nunca se hayan subido a él, les recomiendo que se hagan con un billete, creo que el viaje merecerá la pena.

CURIOSIDADES
Se utilizó metraje de la persecución con el helicóptero en la película En poder del mal (2001), protagonizada por Treat Williams. La cual también incluía escenas de Máximo riesgo (1993) y Memoria letal (1996).
Durante la huida del jeep montaña abajo, se produce uno de los errores de racord más obvios que haya dado el cine, el cristal del vehículo aparece roto o intacto de unos planos a otros, a lo largo de toda la secuencia. 
El personaje interpretado por Gene Hackman se llama Robert Caulfield, que era el mismo nombre del personaje que interpretaba Elliott Gould en Capricornio Uno (1977), otra película de Hyams. El nombre corresponde a un antiguo jefe del director.
En Distracción fatal (1993) se parodia a esta película.
La locomotora del tren es una SD40-2 diésel.
Primero de los dos remakes que Hyams hizo de películas de la RKO, la otra es Más allá de la duda (2009).

BIBLIOGRAFÍA
At the Movies (The New York Times, 9 jun 1989)
'Narrow Margin' Finds Its Route (The New York Times, 10 sep 1989)
'Narrow Margin'; Plot Twists (The New York Times, 24 sep 1989)
Actors, Not Intrigue are Main Attractions (Sun Sentinel, 21 sep 1990)
All Aboard! (Again) (Los Angeles Times, 16 sep 1990)
Gene Hackman: The Portrayal as Portraiture (Los Angeles Times, 2 oct 1990)
Gene Hackman Not Ready to Retire (The Okhlahoman, 3 mar 1991)
Narrow Margin (Variety, 31 dic 1989)
Gene Hackman: He Blazes a Hollywood Trail So Hot That He Has to Cool It (Deseret, 30 oct 1990)
An Interview with Peter Hyams (Money Into Light, 2016)
No guns to shoot Hackman's happy in his new role (The Gazette, 11 jun 1989)
Train Movies (Railserve)
Gene Hackman (Michael Munn, 1997)

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Sunday, June 28, 2026

Robin Hood: Príncipe de los ladrones

"¡Anular la Navidad!"

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tras su regreso a Inglaterra, Robin de Locksley, descubre que el Sheriff de Nottingham ha sembrado la tiranía en su hogar, razón por la que decidirá enfrentarse a él, y ayudar a los más desamparados. 

DOS KEVINS Y TRES ROBIN HOODS
El personaje de Robin Hood se ha llevado al cine en numerosas ocasiones, siendo las más populares representaciones del héroe de Sherwood, las protagonizadas por Douglas Fairbanks en Robin de los bosques (1922), Errol Flynn en Robin de los bosques (1938), Sean Connery en Robin y Marian (1976), y la versión animada de Disney con Robin Hood (1973).
Al guionista y productor Pen Densham (Llamaradas), se le ocurrió actualizar el personaje de Robin Hood a los tiempos modernos, en una película que definió como "Robin Hood a la En busca del arca perdida", así nació Robin Hood: Príncipe de los ladrones (Robin Hood: Prince of Thieves, 1991). "Decidimos que queríamos reinventar la leyenda," contaba el productor y coguionista John Watson a la revista Starlog, "para explicar cómo Robin Hood se convirtió en Robin Hood, y para hacerlo, se nos ocurrieron algunos giros en el origen." La idea de Densham era convertir a Robin en un niño rico arrogante, al que sus vivencias durante las cruzadas hicieran cambiar su forma de pensar. Además se le ocurrió introducir el personaje de un árabe inteligente, que acompañase a Robin, y que ambos aprendieran el uno del otro.
Densham y sus socios de producción Watson (británico) y Richard Lewis (norteamericano), que formaban Trilogy Entertainment Group, presentaron el proyecto a tres estudios y en todos lo rechazaron, ya que las películas históricas no estaban de moda en aquel momento.
Watson animó a Densham igualmente a escribir el guion. A principios de 1989, comenzaron a darle forma, y en agosto de ese año, Densham había convertido su concepto en un borrador de 92 páginas, posteriormente él y Watson, lo convertirían en un guion cinematográfico. 
Este guion llegó hasta Morgan Creek, y el entusiasmo que despertó en la productora fue tal, que al día siguiente de recibirlo, lo compraron por 1,2 millones de dólares, el 14 de febrero de 1990. La película sería distribuida en los Estados Unidos por Warner Bros.
Las cosas avanzaron con la misma rapidez para dar luz verde al proyecto, ya que Twentieth Century Fox y Tri-Star Pictures tenían planeado lanzar sus propias películas sobre el héroe de Sherwood (por cierto las tres se las ofrecieron a Kevin Costner). Fox tenía previsto realizar "The Adventures of Robin Hood" con John McTiernan tras las cámaras y con Mel Gibson dando vida Robin Hood. Y Tri-Star Pictures quería realizar su propia versión bajo la dirección de Edward Zwick (El último samurái). Morgan Creek envío de forma express a Watson a Inglaterra, para que comenzara a buscar localizaciones y reuniese un equipo, en ese momento no había actor protagonista ni director asignados, pero sí el diseñador de producción y otros diez jefes de departamento.
Fijaron el 3 de septiembre de 1990, como fecha límite para comenzar el rodaje (era la forma de garantizar que los árboles de los bosques ingleses tuvieran hojas), y estrenar la película antes que sus competidores, además de esa forma evitarían el invierno inglés. En ese momento aún no habían encontrado a los actores que darían vida a Marian y al Sheriff de Nottingham.
Finalmente las otras películas de Robin Hood, quedaron prácticamente en nada. "The Adventures of Robin Hood" pasó a llamarse Robin Hood: El magnífico (1991), McTiernan cedió la silla de director a John Irvin (aunque se quedó en el proyecto como productor ejecutivo), Gibson terminó rechazando el papel de Robin, el cual recayó en Patrick Bergin, y la producción se convirtió en una película para televisión para el mercado norteamericano, y sólo se estrenaría en cines en el mercado europeo. Y el proyecto de Tri-Star Pictures nunca se llegó a materializar, después de entrar en un sinfín de reescrituras de guion.
Densham y Watson eran fans de ¿Dónde dices que vas? (1985), dirigida por Kevin Reynolds, y le enviaron al director un borrador del guion. Pero en aquel momento, Reynolds se encontraba trabajando en un proyecto para Universal, pero una vez éste no llegó a buen puerto, a los dos días llamó a Watson para decirle que estaba interesado en Robin Hood: Príncipe de los ladrones, y así se convirtió en su director. Reynolds no era precisamente admirador de Robin Hood. "Para ser sincero, nunca fui un gran fan de Robin Hood," afirmaba Reynolds a Entertainment Weekly"Pero me gustaba la historia y la época. Pensé que sería interesante hacer una película de acción medieval." En aquel momento, Reynolds sólo había realizado las estupendas ¿Dónde dices que vas? y La bestia de la guerra (1988), ambas grandes fracasos de taquilla, y una de las razones de que le contrataran para una superproducción de las dimensiones de Robin Hood: Príncipe de los ladrones, se debía a su amistad con Kevin Costner. El director le había dado el papel protagonista de ¿Dónde dices que vas?, y después Costner le encargó a Reynolds que filmase la famosa secuencia de la caza de búfalos de Bailando con lobos (1990). Costner era el deseado para dar vida a Robin Hood, y el que Reynolds fuese el director fue crucial para que la estrella aceptase participar en la película. Cuando se sumó al proyecto, Reynolds sólo tenía por delante 10 semanas de preproducción, antes del inicio del rodaje, una locura. 
Las prisas por poner en marcha la producción provocaron que Reynolds y Costner no se pusieran de acuerdo sobre el acento que debía tener el actor. Costner, que era norteamericano, quería sonar inglés, pero el director opinaba que eso podría distraer al público, y era mejor que usase su acento normal. Los productores terminaron despidiendo a su profesor de dialecto inglés a mitad de rodaje. Al final el acento inglés del actor va y viene a lo largo de la película (algo en lo que se cebaría la crítica).
Con Costner a bordo, el actor pidió algunas reescrituras, que realizó Densham.
Reynolds no estaba contento con el guion, y también realizó reescrituras. Al respecto el director declaró a Entertainment Weekly que: "lo que no quería hacer era Indiana Jones. Eso ya se ha hecho." Y transformó al unidimensional Sheriff de Nottingham original, en un personaje más jugoso. "Mientras lo leía, algo no encajaba, no era suficiente," explicaba el director en el podcast Indie Film Hustle. "Y al empezar a explorar los personajes, buscando algo que me emocionara, me di cuenta de que no quería tomarme las cosas demasiado en serio, y en consecuencia, el sheriff evolucionó como lo hizo. Y fue genial, porque cuando conocí a Alan Rickman, ambos coincidimos: él no quería interpretarlo como el típico villano con bigote. Quería hacer algo diferente y conectamos completamente en ese sentido. Y creo que Alan fue uno de los factores que hizo que la película funcionara, y eso fue muy divertido." Al parecer Costner estaba preocupado porque el nuevo guion potenciara al villano en detrimento de su personaje (algo que terminó ocurriendo).

REPARTO
Cuando le ofrecieron el papel de Robin Hood a Kevin Costner, lo rechazó, pero cuando Reynolds le llamó para informarle que le habían contratado como director, el actor cambió de opinión. Costner se sumó al rodaje, tres días antes del comienzo del mismo. Esto se debió a que se retrasó con los últimos retoques a Bailando con lobos. El actor se embolsó un sueldo de 7.500.000 de dólares.
Morgan Freeman fue el escogido para dar vida a Azeem, compañero de Robin. El actor de carácter explicaba su participación en una película de aventuras como Robin Hood: Príncipe de los ladrones"Todo actor quiere hacer una buena película de acción, o dos o tres," contaba Freeman a la revista Starlog"y trabajar con Kevin fue una oportunidad. Admiro todo lo que lo he visto hacer. Todo, no lo he visto hacer nada que no me gustara. Y Azeem es un papel interesante."
Le ofrecieron el papel del villano Sheriff de Nottingham a Richard E. Grant, pero terminó rechazándolo debido a los retrasos en el rodaje de El gran halcón (1991). El actor contaba que le ofrecieron el papel tras ser rechazado por John Malkovich y John Cleese. El papel recayó finalmente en Alan Rickman. Inicialmente el actor pensó: "¿Robin Hood otra vez?". Además creía que lo estaban encasillando en dar vida a villanos. Pero para conseguir que participara en la película, llegaron a un acuerdo con él, por el cual podría improvisar sus frases, pero debía decir también las frases que estaban en el guion. La comediante Ruby Wax le ayudó a escribirlas.
Robin Wright fue la escogida para dar vida a Marian, pero anunció que estaba embarazada en el último momento, y tuvieron que buscar un reemplazo a toda prisa. El reemplazo estaba muy cerca, Mary Elizabeth Mastrantonio ya se encontraba en Londres trabajando en un capítulo de la serie  Performance (1990-98), y aceptó ser el interés amoroso de Robin Hood. "Cuando leí el guion," explicaba la actriz a la revista Starlog, "me gustó la actitud de Marian, si digo su agresividad, es gracioso porque siempre interpreto personajes agresivos, pero me gustó lo que decía sobre la época."
Michael Wincott fue contratado para dar vida a Guy de Gisborne. En la primera semana de rodaje aún no habían contratado a Alan Rickman, y los productores recibieron una llamada de los estudios para que le dieran a Wincott el papel del Sheriff de Nottingham, pero los productores prefirieron mantenerlo como Guy, y apostar por Rickman como el Sheriff.
El papel de Will Scarlett recayó en Christian Slater. "Se incluyeron varias cosas en el guion después de que me eligieran," contaba el actor en el libro Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book. "Por ejemplo, el hecho de que Robin Hood me arruinó la vida cuando era más joven. Su padre salió con mi madre y yo fui el resultado".
Nick Brimble, tras realizar una audición, conoció a Reynolds y los productores, quienes le querían para el papel de Little John, pero Brimble prefería el papel de Guy de Gisbourne. Pese a la insistencia del actor de que le dieran ese papel, al final se llevó el de Little John.
Micheal McShane hizo una mala audición para el papel del Fraile Tuck, pero tiempo después, Reynolds le dio otra oportunidad, y esta vez el actor clavó la prueba, y se hizo con el papel.
Según confesaba la actriz Geraldine McEwan, en cuanto leyó el guion supo que el personaje de Mortianna era para ella.
El estudio quería que John Cleese diera vida a Ricardo Corazón de León, en un cameo al final de la película. Pero Densham no quería que el Monthy Phyton interpretara ese papel, el cual se vería como una broma. Tan claro lo tenía, que habló con el agente de Sean Connery para tratar de que el escocés hiciera el cameo. Debía ser un papel sin acreditar, para no tener al público esperando toda la película hasta que apareciese en pantalla. Y su escena se rodaría en tan solo un día. El agente de Connery aceptó a cambio de 1 millón de dólares, pero Densham le aclaró que se habían salido del presupuesto y no podían pagarle semejante cantidad de dinero. Al final acordaron donar 250.000 dólares a un hospital de Escocia.
El resto del reparto lo formaron Brian Blessed (en el papel de Lord Locksley, padre de Robin) y Soo Drouet (en la piel de Fanny, mujer de Little John).

RODAJE
Con un presupuesto de 50 millones de dólares, el rodaje de la película comenzó el 6 de septiembre de 1990, y se prolongó hasta enero de 1991.
Rodaron por toda Inglaterra. El Alnwick Castle (en Alnwick) sirvió como hogar de Marian. En las Aysgarth Falls (en North Yorkshire) filmaron la pelea entre Robin y Little John. También utilizaron el Muro de Adriano para el enfrentamiento entre Robin y Guy de Gisbourne. Los acantilados de Seven Sisters (Eastbourne) mostraron el regreso de Robin a Inglaterra. New Forest y Burnham Beeches (Buckinghamshire) dieron vida al bosque de Sherwood. El castillo de Nottingham, no se utilizó en la película, escogieron el de Carcasona (Francia), en el que rodaron en exteriores durante dos días. Construyeron el resto del castillo en los Shepperton Studios. El otro gran decorado de la película fue el campamento de Robin, que fue edificado en el bosque de Burnham Beeches, con casas construidas en los árboles a una altura de entre 9 y 12 metros. 
Cuando empezaron el rodaje no habían contratado a Rickman (tardaron una semana), y Costner se retrasó debido a que estaba trabajando en Bailando con lobos. De modo que tuvieron que buscar escenas donde no aparecieran sus personajes para poder rodar algo en el ínterin.
La producción se movió con tal rapidez, que Costner, Freeman y Slater sólo tuvieron una única lectura de guion.
Aunque empezaron a rodar en septiembre para evitar el invierno inglés, cuando el rodaje llegó a finales de año, sólo disponían de seis horas de luz utilizables al día. Y como buen clima inglés, las lluvias eran algo constante. Para mantener un buen ritmo de rodaje, siempre había dos o más unidades rodando al mismo tiempo.
El diseñador de producción John Graysmark (Gorilas en la niebla), con su equipo crearon 600 dibujos, que los escenógrafos y artesanos utilizaron de guía para la construcción de espadas y escudos. Graysmark hizo los deberes, y escogió sólo animales que existieran en la Inglaterra del siglo XII, para ser rigurosos con los tiempos que representaban.
Crearon diferentes tipos de flechas, con distintos materiales. Las flechas de goma se usaban para disparar a multitudes. Las de fibra de vidrio se utilizaban para emerger del suelo para efectos especiales. Y crearon flechas reales con madera de abedul, pluma de ganso blanco y punta de acero.
A dos semanas de comenzar el rodaje, Reynolds se reunió con el diseñador de vestuario contratado, y éste le mostró la ropa que portarían los actores, que eran básicamente mallas verdes y similares, el director quedó tan horrorizado que lo despidió, y contrató a John Bloomfield (Waterworld), quien tuvo que crear todo el vestuario en menos de dos semanas. Bloomfield contó con un equipo de 50 personas, quienes crearon 1.000 trajes diferentes para la película. Después utilizaron ralladores de queso y cepillos de alambre, para envejecer la ropa.
Cuando rodaron las escenas en el bosque en Burnham Beeches, a sólo 16 kilómetros del aeropuerto de Heathrow (Londres), tuvieron problemas cuando desviaron los aviones que iban al aeropuerto, debido al mal tiempo, y no paraban de sobrevolar el set y arruinaban toma tras toma.
Costner y Brimble rodaron su pelea de la cascada en Aysgarth Falls (North Yorkshire), durante cuatro días del mes de noviembre de 1990. Noviembre e Inglaterra significan frío, como el que sufrieron en sus carnes ambos actores. No les permitieron utilizar neopreno debajo de la ropa porque limitaría sus movimientos. Para la hora de comer, se quitaban la ropa mojada, y se calentaban al lado de una fogata, para una vez terminaba la comida, volver a enfundarse su vestuario mojado.
Cuando rodaron la escena en la que tiran de su carro al fraile Tuck, Michael McShane decidió improvisar, y en la primera toma, le dio un golpe en los testículos a Costner cuando le ofrecía la mano para ayudarle a levantarse (no le golpeó realmente). Según McShane, esto gustó a Reynolds y a los actores, pero no a Costner, así que el fraile terminó mordiéndole la pierna.
Según McShane, Coster asumió la labor de director de segunda unidad, y filmó reacciones durante la escena de la batalla.
Reclutaron para la película a 80 especialistas, escogidos por el coordinador de especialistas Paul Weston.
Costner insistía en realizar personalmente muchas de sus escenas de riesgo, como la pelea con Little John en las cascadas. Se volvió muy bueno con el arco. Al poco de comenzar el rodaje, Reynolds le retó a que acertara a un conejo disecado que colgaba de una cabaña, el cual estaba a unos 27 metros, sin inmutarse, Costner dio en el blanco a esa distancia. 
Simon Crane se convirtió en el doble de Costner para las escenas más peligrosas. Uno de sus mayores retos fue filmar la escenas del campamento en llamas, en la que Robin debe balancearse en una cuerda hasta una cabaña. Primero tuvo que saltar desde una cabaña a la cuerda que se encontraba a aproximadamente a 3,5 metros. Además el especialista se encontraba a una altura de 18 metros y la cuerda estaba ardiendo. Debajo tenía una bolsa de aire para frenar su posible caída. Algo que sucedió durante una de las tomas, las manos le resbalaron en la cuerda, y cayó sobre la bolsa de aire, pero no sufrió ningún daño. Costner rodó algunos planos personalmente, llevando un arnés para su seguridad. La otra gran secuencia en la que se vio envuelto Crane, es aquella en la que Robin salta desde lo alto del castillo utilizando una pancarta como cuerda y entra por una ventana. La escena se rodó en dos partes, primero en el castillo de Carcasona rodaron el momento del salto, y usaron una colchoneta en la pared para frenar el impacto de Crane contra ella, algo que tuvo que repetir en varias ocasiones; y la segunda parte, la de Robin entrando por una ventana, se filmó en un decorado en Shepperton Studios, con una ventana de vidrio de caramelo, en lugar de ser de auténtico vidrio.
Contaron con el experto en tiro con arco Gabe Cronnelly, quien se encargó de realizar las escenas de tiro que exigían una gran precisión. Su mayor reto en la película fue acertar a la soga del verdugo, cuando el hijo de Little John es ahorcado. Cronnelly utilizó para ello un arco moderno, y acertó a la cuerda a una distancia de unos siete u ocho metros, lo hizo en dos tomas, y en ambas dio en el blanco.
Convertir a Geraldine McEwan en Mortianna requería de sesiones de maquillaje de dos horas, las cuales se iniciaban a las 7 de la mañana.
Inicialmente la escena del parto por cesárea de la mujer Little John fue cortada del montaje final, pero Densham deseaba mantenerla. Para un pase de prueba para los jefes del estudio y financieros, Densham pidió que le permitieran incluirla. Después de ver la película con esa escena decidieron incluirla, ya que otra película de Warner, Doc Hollywood (1991) tenía una escena de un parto y había gustado al público, sólo por esa sencilla razón, la escena terminó en la película.
Se hizo un pase de prueba de la película en Sacramento, en abril de 1991, y tuvo una gran puntuación, con una aprobación del 92%. En las dos proyecciones de prueba que hicieron, la película obtuvo los mejores resultados de público que cualquier otra película en la historia de Warner. Cuando le preguntaron al público cual era su personaje favorito, salió victorioso el sheriff de Rickman, en lugar del Robin Hood de Costner. Esta situación no gustaba a los ejecutivos, ya que el protagonista de Campo de sueños era el reclamo principal de la película, y querían que destacara, por lo que exigieron potenciar su presencia. Esto provocó un encontronazo entre Reynolds y los productores. El director ya había hecho cambios antes de ese pase para reforzar el personaje de Robin Hood, y se negaba a realizar más, considerando que la película estaba bien como estaba (y además había obtenido una puntuaciones de público fantásticas). Si la película funcionaba, ¿para que cambiarla? No parecía necesario, pero según un artículo de Entertainment Weekly, había otras razones detrás de estos cambios, una lucha de poder entre Costner, Warner y Morgan Creek para apuntarse el gran éxito que la película iba a ser, por ejemplo, Costner quería recuperar ciertas frases y planos suyos que se habían eliminado. Aprovechando la ausencia del director, que tuvo que viajar a Londres para supervisar el doblaje final de los diálogos, los productores realizaron un nuevo montaje de la película, sin contar con el editor de Reynolds, Peter Boyle (Las horas), y utilizaron su propio equipo. Cuando el director regresó, no le gustó nada esta versión de la película, y llegado a ese punto, abandonó la producción (dejando de lado el montaje, la música y la mezcla de sonido). Reynolds se marchó de una reunión el 12 de abril de 1991, para no volver jamás. Peter Boyle y su equipo le dijeron al estudio que si Reynolds se iba, ellos renunciarían, como consecuencia, cuando el director se marchó, todo el equipo de edición se marchó de la producción, y cuando volvieron para buscar sus cosas, descubrieron que habían cambiado las cerraduras de la sala de edición. El excelente montador Stuart Baird (Superman) se encargó de coordinar todo el montaje, algo que ya había hecho en otras producciones de Warner como Tango y Cash (1989) y Demolition Man (1993). El nuevo montaje de la película disgustó a Boyle. "Me horrorizó bastante parte del montaje," explicaba el editor a Leftlion. "Era muy crudo." Todo esto sucedió sólo unas semanas antes del estreno. "A veces llegas a un punto en el que dices: 'No voy a seguir más. Creo que ya he cedido bastante'. Así que he pasado a otras cosas," se justificaba el director ante Entertainment Weekly. A Reynolds le presentaron una nueva versión de la película el 25 de abril, que disgustó al director (se perdía una subtrama en la que se descubría que la bruja era la madre del Sheriff de Nottingham). Costner estaba enfrascado en el rodaje de JFK: Caso abierto (1991) y se mantuvo al margen de este rifirrafe. Reynolds consideró que su amigo no le había apoyado, lo que provocó una herida en su relación (una amistad que tendría otras peleas y reconciliaciones en años posteriores).
Warner presentó la película ante la prensa, a finales de mayo de 1991, en Nueva Orleans, donde Costner se encontraba rodando JFK: Caso abierto.
Michael Kamen (Jungla de cristal) fue contratado para componer la música de la película. Para algunos temas llegó a contar con hasta 110 músicos.
Bryan Adams compuso "(Everything I Do) I Do It For You" para la película, el mayor éxito de su carrera, en tan solo 45 minutos. La canción estuvo en lo más alto del "Billboard Hot 100" durante 7 semanas, y además durante 17 semanas consecutivas fue el single más vendido, según la lista de "Hot 100 Singles Sales" de la Billboard Magazine. Básicamente fue la canción de 1991.
Inicialmente estaba previsto que la película se estrenara en mayo, pero finalmente lo hizo el 14 de junio 1991 en los Estados Unidos, y fue un enorme éxito de taquilla, recaudando 165.493.908 de dólares (segunda película más taquillera en territorio nacional). Y su recaudación final a nivel mundial fue de unos increíbles 390.493.908 de dólares (segunda película más taquillera del año, aunque los sucesivos reestrenos de La bella y la bestia le arrebatarían el puesto).
"(Everything I Do) I Do It for You" fue nominada al Oscar en la categoría de mejor canción (Michael Kamen, Bryan Adams y Mutt Lange). Fue la única nominación que obtuvo la película.

VERSIÓN EXTENDIDA
La versión estrenada en cines tiene una duración de 143 minutos, pero posteriormente se realizaría una versión extendida de 155 minutos. Los principales cambios son los siguientes: 
1. Se desarrollan más los personajes del Sheriff de Nottingham y Mortianna, mostrando como ella lo espía a través de un agujero en la pared. La bruja le revela que es su madre, y que intercambió su bebe por otro para conseguir que alguien de su descendencia llegase al trono.
2. Durante la escena en la que Robin y Azeem roban un carruaje, donde se atrincheran varios soldados, el segundo suelta los caballos y el carruaje termina cayendo a un lago.
3. Se incluye una escena en la que el Sheriff entrega a los barones bolsas con dinero, a modo de soborno, y les explica su plan de llegar al trono. Después les presenta a un enorme celta que le ayudará en sus planes.
4. La escena en la que Will Scarlett, estando capturado, se ofrece a matar a Robin, es más larga, con el Sheriff hablando con los prisioneros.

VALORACIÓN
Siempre he tenido una predilección especial por esta película, recuerdo verla en su estreno en cines, y disfrutar como un enano. Me parece el ejemplo perfecto de como actualizar un héroe clásico a un nuevo público, y como rodar una película de aventuras.
Algunas de las novedades que presenta sobre el mito de Robin Hood, enriquecen al personaje y a la historia, como la inclusión del personaje de Azeem, o que Robin, un niño rico malcriado, cambie tras luchar en las cruzadas, y en su regreso a casa, descubra que todo su mundo a cambiado, tanto como lo ha hecho él.
La inclusión de elementos fantásticos, contra todo pronóstico encajan bien, la incorporación del personaje de la bruja Mortianna, hace más interesante a la película y al personaje del Sheriff de Nottingham.
Lo que más me gusta de la película, además de actualizar correctamente el personaje a los noventa, es como está rodada, su estilo sucio y enérgico me parece que van por delante de lo que se hacía por aquel entonces en cine, no trata de imitar el estilo de, por ejemplo, Indiana Jones, Reynolds filma la película cámara en mano, dotándola de un realismo que nos hace más creíbles sus escenas de acción y su ambientación, y le da una gran fuerza a la historia.
Reynolds es un director infravalorado, que debería haber llegado más lejos en Hollywood, rueda como nadie la acción y es un as en el cine de aventuras (Robin Hood: Príncipe de los ladronesWaterworldLa venganza del conde de Montecristo), pero es capaz de rodar historias más íntimas y sencillas (¿Dónde dices que vas?), estupendos dramas bélicos (La bestia de la guerra) o relatos épicos (Rapa Nui).
Robin decide enfrentarse al Sheriff de Nottingham y arrastrar a todos los hombres en su causa por venganza, pero al mismo tiempo hace que estos se rebelen contra la tiranía del Sheriff, sin ese acto egoísta los pobres seguirían bajo el yugo de su opresor. Una vez los hombres del villano atacan el poblado, Robin se arrepiente de su decisión, descubre que le importan más todas esas personas que su propia venganza (que se refuerza al descubrir que Will Scarlett es su hermanastro), el viaje del héroe ha concluido.
La historia de amor de Robin y Marian funciona muy bien, y hace honor a su mito. Marian es mostrada como una mujer fuerte y empoderada, que simplemente no bebe los vientos por Robin, y sabe defenderse por si misma (aunque en el clímax se convierte en una damisela en apuros que Robin debe rescatar). Lo que hace entender porque atrae a Robin. Y a su vez Marian se enamora de Robin cuando descubre que ha cambiado, y que no sigue siendo el mismo niño rico malcriado que conoció en su juventud.
Se criticó en su estreno la interpretación de Costner, pero más allá del problema con su acento, ejerce totalmente de estrella al mando de una enorme superproducción, aportando su carisma, lo que sucede es que tiene al lado a dos grandes actores que le roban la película (sí, es irónico que al que terminen robando sea a Robin Hood). Morgan Freeman está excelente como el compañero de Robin, pero sobre todo Alan Rickman, se sale como el divertidísimo villano que es el Sheriff de Nottingham.
Es interesante que muestren al personaje del musulmán, para los ingleses un bárbaro, como el ser más civilizado y adelantado de todos los personajes. Como demuestra la escena del parto en la que realiza una cesárea. El introducir un personaje musulmán da pie un choque religioso a tres bandas, el fraile Tuck lo ve como un pagano, aunque liman sus diferencias cuando Azeem salva al hijo de Little John, y descubre que es una buena persona; y Mortianna versada en la magia negra, ve en el musulmán una amenaza. Son capas que hacen más interesante a la película.
Tiene momentos que te invitan a aplaudir. Ese plano subjetivo de la flecha clavándose en otra. El Sheriff de Nottingham cancelando la Navidad. Robin disparando una flecha a cámara lenta con todo ardiendo a su espalda. El Fraile Tuck dándole su merecido al obispo. Robin y Azeem siendo disparados por una catapulta. O ese momento en que Robin dispara dos flechas al mismo tiempo y da en el blanco con ambas.
Y es que ésta es una película para pasárselo bien. Las notas de comedia que vienen del choque cultural entre Robin y Azeem funcionan de forma orgánica (como ese momento en que Robin ve por un catalejo de su compañero y cree que sus enemigos están muy cerca). Y después está el Sheriff de Nottingham, uno de los villanos más divertidos que se recuerdan.
Tiene mérito las simpatías que consigue despertar el Sheriff de Nottingham, teniendo en cuenta lo despreciable que es (llega a matar a su primo), y que en el fondo es un violador, sólo cabe recordar como trata de forzar a Marian mientras se oficia su boda, o a las dos doncellas que cita a diferentes horas en su alcoba. Pero eso es todo mérito de Alan Rickman, en una nueva demostración de su talento como actor. Ofrece una interpretación de un villano distinta a la que había ofrecido en Jungla de cristal, aquí parece estar en su propia película ajena a la de Costner, una muy divertida.
El Sheriff de Nottingham termina recibiendo su merecido, como debe ser, siendo asesinado por su propia daga, la cual entrega a Marian, que a su vez se la da a Robin, quien la usa para matar al villano.
Entre la versión extendida y la estrenada en cines, prefiero ésta última, tiene mejor ritmo, y aunque la extendida desarrolle más al personaje del villano, las escenas extra son más oscuras que no casan tanto con el tono de la película. Es interesante descubrir que Mortianna es la madre del Sheriff, así como su plan de matar al bebé que iba a ser el Sheriff el cual sustituyó por el suyo, pero la película funciona bien sin esos añadidos.
El éxito de la película tuvo una influencia inmediata en la producción de Los tres mosqueteros (1993), que incluso contaba con una canción cantada por Bryan Adams, y con Michael Kamen como compositor. Seguro que también influyó en la realización de La máscara del Zorro (1998), con la recuperación de otro héroe clásico contando sus orígenes. Y la película Robin Hood: Forajido, héroe, leyenda (2018) protagonizada por Taron Egerton, Robin tiene un compañero de color, como si esto fuera ya un canon del personaje. Tal fue su éxito, que sólo dos años después tendría su propia parodia con Las locas, locas aventuras de Robin Hood (1993) de Mel Brooks.
Michael Kamen compuso la que es posiblemente la mejor banda sonora de su carrera, tanto el tema principal como el tema romántico son realmente memorables.
Los responsables de la película trajeron de vuelta al mito de Robin Hood por la puerta grande, y es que fueron a por todas. Protagonizada por la gran estrella del momento, contó con un presupuesto enorme, poseía la canción del año como tema principal, y contaba con uno de los mejores cameos ever. Normal que fuese la segunda película más taquillera de 1991.
Robin Hood: El príncipe de los ladrones es una de las mejores películas de aventuras de los noventa. Siempre emocionante, divertida y espectacular. Devolvió a la vida a Robin Hood, y le aportó aires nuevos. Aunque la crítica no fuera buena con ella, al público le encantó. Y no era para menos. Es una aventura única en la vida. Éste ha sido siempre mi Robin Hood.

CURIOSIDADES
Kevin Costner se quedó, al finalizar el rodaje, con el traje de boda de Robin Hood.
Se hicieron 10 versiones de la espada del padre de Robin, que es robada por el sheriff de Nottingham.
El tema principal de la película se convirtió en el tema musical de Morgan Creek.
Última película de Harold Innocent (obispo).
En 1995, se anunció que Morgan Creek contrató a los guionistas Tom Reilly y Hogan Sheffer para escribir una secuela de la película, que nunca se llegó a realizar.
El especial sobre la producción de la película Robin Hood: The Myth, the Man, the Movie (1991), fue presentado por Pierce Brosnan.
Fue nominada a los premios Razzie en las categorías de peor actor (Kevin Costner) y peor actor secundario (Christian Slater).

BIBLIOGRAFÍA
"Robin Hood" runs into trouble (Entertainment Weekly, 10 may 1991)
Behind-the-scenes trouble during "Robin Hood" (Entertainment Weekly, 21 jun 1991)
'Outtakes' (Deseret News, 14 may 1991)
Bryan Adams – Shine A Light Interview (Classic Pop Magazine, 6 may 2025)
Robin Hood, Prince of Thieves: The Official Movie Book (Garth Pearce, 1991)
Billboard Magazine (9 nov 1996)
Impact Magazine (Nº 32)
Impact Magazine (Nº 33)
Starlog Magazine (Nº 166)
Starlog Magazine (Nº 167)
Robin Hood: The Myth, the Man, the Movie (1991)
Morgan Creek slate crests (Variety, 17 abr 1995)
With Nails: The Film Diaries of Richard E. Grant (Richard E. Grant, 1996)
In Defense of 'Robin Hood' (Sun Sentinel, 14 jun 1991)

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Wednesday, June 03, 2026

El beso del dragón

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un espía chino viaja a París en una misión, y es culpado de un crimen que no cometió. Tratará por todos los medios de demostrar su inocencia, algo en lo que lo ayudará una prostituta.

THE FRENCH CONNECTION
El beso del dragón (Kiss of the Dragon, 2001) fue la primera película de acción lanzada por Besson con su compañía EuropaCorp, que hasta el año 2000 tenía el nombre de Leeloo Productions, pero con el cambio de nombre, Besson relanzó la compañía con el objetivo de producir una serie de películas de acción de medio presupuesto, con vocación internacional. Su plan maestro incluía la participación del guionista Robert Mark Kamen, a quien el productor le encargaría escribir muchos de los títulos de la casa (ambos habían colaborado en El quinto elemento (1997)). Se reunieron un día de la primavera de 2000, y llegaron a un acuerdo, esa misma noche tomaron un vuelo rumbo a Los Angeles. Según contaba Kamen al Los Angeles Times, durante el vuelo idearon el argumento de una película, y se la presentaron a Jet Li nada más llegar a la ciudad angelina. En esa reunión los tres le dieron forma a la historia, y el actor chino aceptó la propuesta. De esa forma, El beso del dragón se puso en marcha. 
"Recibí muchos correos electrónicos de fans que me dieron muchas sugerencias antes de la producción de la película," contaba Li a i-weekly Magazine"Pensaban que la acción de Romeo debe morir (2000) era bastante floja, con demasiados cortes rápidos. Después del estreno de Matrix (1999), mucha gente estaba filmando películas de acción paranormal en las que todos, ya sean jóvenes o viejos, pueden ser artistas marciales altamente cualificados. Todos volaban demasiado con la ayuda de computadoras, y yo quería una película de 'lucha callejera' más realista." Por esa razón Li se decantó por rodar El beso del dragón, previendo que el cine de acción imitaría el estilo de Matrix, cosa que así sucedió. Li apostó por hacer un película de acción sin efectos visuales y de forma realista. Tanto creía en el proyecto que rechazó participar en Matrix Revolutions (2003), incluso cuando las hermanas Wachowski habían escrito un papel para él, para así participar en El beso del dragón.
El proyecto se movió muy rápido. En tres semanas ya tenían un guion (Besson y Kamen trabajaban ocho horas al día), en tres meses consiguieron la financiación, y en seis meses ya se encontraban rodando. Besson y Kamen escribieron el guion a cuatro manos, siendo Jet Li acreditado en solitario como autor de la historia.
Al principio Besson se planteó dirigir él mismo la película, pero necesitaba recuperarse del rodaje de Juana de Arco (1999), por lo que cedió la silla de director a otro. Besson se fijó en el director de anuncios Chris Nahon, del que había oído hablar. El productor le pidió que le mostrara sus anuncios y cortos, y después de tener una reunión con Nahon, vio que había encontrado al hombre que buscaba, y le ofreció dirigir la película. De esa forma el director francés debutó en el cine.
En Estados Unidos, consiguieron un acuerdo de distribución con 20th Century Fox.

REPARTO
Jet Li dio vida al agente secreto chino Liu Jian, a cambio de un cheque de 5 millones de dólares.
Besson se acercó a Bridget Fonda, y le presentó el proyecto cuando aún no había un guion, sólo le adelantó que estaría protagonizada por Jet Li, con Tcheky Karyo como villano, y que su personaje sería una prostituta. Cuando escribió el guion, el productor sólo le entregó a Fonda dos páginas. La actriz, aún sin saber de que trataba la película, no necesitó más para aceptar participar en ella. "Tenía una razón poderosísima para querer trabajar con él," explicaba la actriz a la revista Imágenes de actualidad, "y era el hecho de lo fuertes que resultan los personajes femeninos de sus películas."
Besson había trabajado con Tchéky Karyo en Nikita, dura de matar (1990) y en Juana de Arco (1999), y escogió al actor para el papel del villano Richard. Al igual que sucedió con Fonda, éste aceptó sin tener un guion definitivo, por la confianza que tenía en el productor.
El resto del reparto lo formaron Ric Young (interpretando a Mister Big, objetivo de la misión de Liu Jian), Burt Kwouk (como el tío Tai, que ayuda a Liu Jian en su misión), Laurence Ashley (en la piel de la prostituta Aja), Cyril Raffaelli y Didier Azoulay (como los gemelos, manos derechas de Richard), y Max Ryan (en el papel del proxeneta Lupo).

RODAJE
El rodaje tuvo lugar entre el 25 de septiembre de 2000 y enero de 2001. La película se filmó en su totalidad en París, siendo los interiores filmados en los Studio Paris-Est (Le Pré-Saint-Gervais, Francia) y los Eclair Studios (Epinay-sur-Seine, Francia). Li estaba encantando de situar la historia en París. "Es una gran ciudad-plató, como puede ser Los Angeles o Hong Kong," declaraba el actor a la revista Imágenes de actualidad, "pero a la vez es muy internacional, es patrimonio de la humanidad. Ello hace que El beso del dragón sea una película global, ni francesa, ni yanqui, ni china, un film que puede ser entendido y asimilado en todas las latitudes."
Corey Yuen, colaborador habitual de Li, fue contratado como director de acción, quien colaboró con Nahon en crear las escenas de acción, muy del estilo de las que realizaba en Hong Kong.
Reclutaron a cerca de cincuenta expertos en kung fu por toda Europa. Muchos de ellos participaron en la escena más espectacular de la película, aquella en la que Li pelea contra veinticinco luchadores.
Li incluso se permitió improvisar en alguna de las escenas de lucha. Cuando se enfrenta a Lupo, en el momento de rodar, la toma terminaba antes del enfrentamiento, pero Nahon no dijo "corten", y Li se abalanzó sobre el actor Max Ryan, que daba vida a Lupo, lo agarró y empujó contra una mesa. Nahon decidió seguir rodando. La expresión de Ryan fue tan auténtica, que fue la toma que usaron en la película, hicieron una segunda, pero no quedó tan realista.
El equipo liderado por Corey Yuen, acostumbrado a la forma de hacer las cosas en China, se sorprendió por la cosas que podían realizar en Francia. Nahon quería rodar una pelea en un barco. La idea era filmar cerca de la Torre Eiffel, algo que Yuen creía imposible por ser un lugar muy turístico, además la escena incluía la destrucción de un cristal del barco, y que un hombre fuera tirado al río. Le respondieron que en Francia todo eso era posible, y sin problemas, pudieron rodar la escena como deseaba Yuen.
El título de la película se le ocurrió a Kamen, pero originalmente no tenía ninguna relación con la historia. Fue a Li a quien, en medio del rodaje, se le ocurrió la idea de que su personaje matara al villano, usando una de las agujas con la boca, y que eso fuera el "beso del dragón".
La banda sonora recayó en Craig Armstrong, recién salido de Moulin Rouge (2001). El compositor decidió redondear las escena de acción con "fuegos artificiales orquestales", y para las escenas íntimas optó por temas con un estilo de cámara, usando un reducido grupo de instrumentos.
Tras ver por el montaje final, Li hizo un comunicado en su web advirtiendo a los padres que no llevaran a sus hijos a ver la película, por el realismo y violencia de las escenas de acción. Esto lo hizo sin consultarlo con la 20th Century Fox.
La película se estrenó en Estados Unidos el 6 de julio de 2001, y tuvo un buen funcionamiento en taquilla, recaudando 36.845.124 de dólares. Su recaudación final a nivel mundial fue de 64.437.847 de dólares. Nada mal, para una producción que había costado 25 millones dólares.

VALORACIÓN
El beso del dragón está en el top cinco de las producciones de EuropaCorp no dirigidas por Besson (las otras serían Venganza, Transporter, Distrito 13, Danny the Dog). Lo que más me gusta de El beso del dragón es que una clásica película de acción de la vieja escuela, sin apenas efectos visuales, y hecha de una forma muy física. Las peleas se sienten reales. Si se compara con Romeo debe morir, ésta palidece ante El beso del dragón.
El factor común de las producciones de EuropaCorp, es que ofrecen un tipo de cine de acción similar al de los 80 y 90, que el cine norteamericano ya no realizaba a partir de los 2000, estando más enfocado en producciones como Matrix (1999) o The Fast and the Furious (2001). Besson mantuvo vivo el género, con producciones de medio presupuesto, pero con acción a raudales, poco uso de CGI, y de un tono bastante irreverente. Y El beso del dragón es uno de los mejores exponentes de la casa.
Lo mejor de la película es su clímax, con dos momentos geniales dentro del cine de acción, Jet Li enfrentándose solo contra veinticinco alumnos de artes marciales; y su pelea con los gemelos. La primera está increíblemente bien rodada y coreografiada, sólo el momento en que se pelean con los palos ya merece la pena. Y la segunda es un disfrute para todo fan del cine de acción, al tener a tres grandes artistas marciales luchando en pantalla.
El personaje de Li tiene su evolución gracias a conocer al de Fonda, empieza siendo un recto y estricto agente de la ley, que siempre cumple las normas y no se separa de su objetivo, para al final de la película jugarse su vida por rescatar a la hija de ella. Toda su aventura en París le ha vuelto más humano.
El guion tiene sus problemas, como esa casualidad cósmica, que justo la testigo del crimen de Mister Big, el personaje de Fonda, haga la calle delante del lugar donde se oculta el personaje de Li. Los guionistas deberían haber buscado otra forma más orgánica de que ambos personajes se encontrasen. Y no tiene sentido que el personaje de Richard guarde la cinta donde se le ve cometiendo el asesinato de Mister Big, y no la destruya nada más recuperarla, simplemente la mantiene para que haya película, y después Liu Jian tenga la prueba que lo incrimine.
Mahon realiza un buen trabajo tras las cámaras, sobre todo para ser su primera película. Le aporta un gran dinamismo, y después las escenas de acción lucen de maravilla, algo en lo que tiene mucho que ver Corey Yuen. 
Sabemos de antemano que Jet Li cumplirá en las escenas de acción, algo que hace con creces, pero a diferencia de otros de sus títulos, la película le obliga a demostrar su vena dramática, y está a la altura, todas sus escenas con Fonda funcionan. Se agradece verle haciendo algo diferente.
Tan buena es una película de acción como su villano, y el que interpreta Tchéky Karyo es odioso. Tal vez se pasan un poco en su empeño de hacerlo malvado, pero eso ayuda a que disfrutemos como al final de la película, Li acaba con él de una forma horrible con una de sus agujas.
De todo el reparto, quien destaca es Bridget Fonda, quien aporta mucha humanidad a su personaje, una prostituta que sólo quiere estar con su hija, y que se ve atrapada en el mundo de Richard. La actriz sabe como resultar sensible, sexy o ruda en función de la escena. La película funciona en gran medida gracias a ella.
La película es la suma de varias influencias, por una parte funciona muy bien como película de artes marciales de estilo asiático; por otra parte tiene el tono del cine de acción a la europea, gracias a estar situada en París, y al tono íntimo de algunas escenas; y a nivel espectáculo nada tiene que envidiar a una producción norteamericana, territorio para el que la película está pensada. 
El beso del dragón es un placer para el fan del cine de acción. Una apuesta por hacer las cosas de forma tradicional, que luce de lujo en pantalla. Sigue siendo la mejor película que Jet Li ha rodado fuera de Asia, además el actor sale, en las escenas íntimas, de su zona de confort. No es una película muy popular, pero si te gusta el cine de artes marciales, seguramente El beso del dragón es para ti.

CURIOSIDADES
Bridget Fonda protagonizó La asesina (1993), remake norteamericano de Nikita, dura de matar (1990) dirigida por Luc Besson.
La secuencia preferida de la película de Corey Yuen, es la pelea entre Jet Li y veinticinco hombres en la comisaria.
En la versión francesa de la película, cuando Richard (Tcheky Karyo) dispara en la cabeza a uno de sus hombres, en la escena del hotel, se muestra un chorro de sangre. Esto fue cortado en las versiones internacionales de la película.
El personaje de la hija de Bridget Fonda se llama Isabel Kamen, la actriz que la interpreta se llama Isabelle Duhauvelle, y el apellido es del guionista Robert Mark Kamen.

BIBLIOGRAFÍA
Interview With Bridget Fonda (Cinema.com, 2001)
Interview with Jet Li (i-weekly Magazine, jul 2001)
The Jet Li Interview (Kung Fu Magazine)
Jet Lit Interwiew (BBC Films, oct 2001)
EuropaCorp Registration Document 2017-2018
Sweet revenge: Hollywood screenwriter writes his own happy ending (Los Angeles Times, 9 mar 2009)
Interview with action film director Chris Nahon (Film Industry Network, 14 May 2010)
Taking a Fast-Track Career in Stride (Los Angeles Times, 4 jul 2001)
Making Of (Extra DVD)
Notas de producción
Jet Li Knows Kung Fu — and You Don't (ABC News, 16 may 2001)
Mad Movies Magazine (Nº 132)
Revista Imágenes de actualidad (Nº 206)

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Wednesday, May 20, 2026

20º aniversario

Este blog cumple 20 años, no suelo hacer estos posts aniversario, pero creo que la ocasión lo merece.
Este siempre ha sido un blog nostálgico, donde voy reseñando aquellas películas con las que me crie, por eso está lleno sobre todo de películas de los 80 y 90. Durante estas dos décadas, he realizado 216 reseñas de películas, y muchos otros artículos.
En ocasiones, me gusta escribir una reseña de una película que considero que está infravalorada y que merece una mejor consideración (Sneakers, Agárrame esos fantasmas, Breakdown, Conspiración, Rápida y mortal). En otras, hay películas cuyas historias detrás de las cámaras son mejores que las propias películas, y no me puedo resistir a escribir sobre ellas y compartirlo con los demás (El gran halcón, Sliver, Tango y Cash). Y en la mayoría de los casos, simplemente quiero hablar sobre las películas a las que tengo cariño (Superman, El resplandor, Indiana Jones y la última cruzada, Campo de sueños, Cuenta conmigo).
Le tengo un aprecio especial a las tres reseñas en las que colaboré con Ramón del blog Cinema Dreamer. Tres reseñas muy majas que fueron Snake Eyes (donde también colaboró Kalimero del blog Nunca seré Clint Eastwood), El único y Grindhouse.
Creo que para mí, lo mejor de la experiencia de tener el blog, es la sensación de realizar arqueología cinematográfica, aprenderlo todo sobre una película, y escribir una reseña que haga sentir que estás en el rodaje, y lo que fue asistir a su producción.
A lo largo de todos estos años, he tenido la suerte de poder contar con la ayuda de personas que trabajaron en las películas que reseñé, lo que permitió que éstas fueran más verídicas y la información más contrastada. Fue un placer contactar con gente como David Twohy y Deran Sarafian (Velocidad terminal), Michael Colleary (Cara a cara), Vincenzo Natali (Cypher), Steve De Jarnatt (70 minutos para huir), Mark Irwin (El terror no tiene forma y La zona muerta), Jim Kouf y Roy H. Wagner (En el punto de mira), Ed Horowitz (Herida abierta), Fred Dekker (Ricochet), Jim Kouf y Jack Sholder (Hidden), y Michael Grais y Tom Wright (Señalado por la muerte).
Y otra cosa que me agrada de tener el blog es poder interactuar con otras personas, con las que compartir gustos y opiniones, gente como Marco y Ramón. Es siempre un placer.
Si me permitís, os dejo los que considero son mis 10 artículos preferidos de estos 20 años:
La princesa prometida: Una reseña escrita como si un cuento se tratase, con interrupciones para explicar detalles/aclaraciones de la película, tal y como sucede en la propia novela y en el film de Reiner.
El gran halcón: Recuerdo como no paraba de encontrar historias y anécdotas sobre la película, a cada cual más estrambótica y chocante, y una me llevaba a otra, y creía que nunca iba a parar. Gracias a eso me animé a escribir sobre esta fallida película, y me encanta el resultado.
Sliver: Fui juntando durante años curiosidades sobre la película, y llegué a tener tantas que me dije, que tenía que escribir sobre ella, ya que no es tan sabido que su rodaje fue realmente caótico. No es una gran película, pero la película detrás de las cámaras es muy superior.
Los 10 mayores fracasos de la historia del cine: Siempre había leído sobre grandes fracasos del cine, pero consideraba que no se hacía de forma apropiada, sin contrastar datos o sin tener en cuenta cosas como la inflación, por lo que decidí hacerlo como consideraba que debía hacerse. Me lleve alguna sorpresa.
Top 80 de películas los 80: Un highlight del blog, mis 80 películas preferidas de las década de los 80, imperfecto, pero personal, soy consciente de que si lo hiciese hoy día haría varios cambios (¡¿cómo se me pudo olvidar Cuando Harry encontró a Sally?!).
"Superman II" según Richard Donner: Lo primero que escribí en el blog, y donde todo comenzó. Una reconstrucción de la película que Richard Donner de Superman II nunca llegó a terminar.
Cara a cara: Mientras lo escribía, me encontraba con informaciones contradictorias, y con ciertas lagunas, y en ese momento contacté con el guionista y productor de la película Michael Colleary, quien para mi sorpresa me respondió, resolviendo todas mis dudas, quedando una reseña de lo más apañada.
Máximo riesgo: Había leído que su rodaje había sido problemático, y me documenté mucho para escribir el artículo (que confirmó que había sido MUY problemático), y me quedé muy contento con el resultado.
Tango y Cash: Algo similar al caso anterior, y también en una película protagonizada por Stallone. Recuerdo tener terminada la reseña, pero quedaban algunos agujeros, y justo antes de publicarla encontré un artículo de Empire que rellenaba los huecos que faltaban, completando así la reseña.
Velocidad terminal: Que exista esta reseña es casi un milagro, si buscas en wikipedia no hay apenas datos sobre su producción, y creí que nunca la escribiría, pero por azares del destino llegué a contactar con su director y guionista, y pude hacerlo. No es de las mejores reseñas, pero sí tiene algo especial, es algo que sólo existe en "Películas de culto".
Gracias a tod@s por estar ahí, tanto a los que lleváis muchos años, como a los recién llegados. Un abrazo a tod@s.

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