Monday, November 05, 2012

Fin de la "Semana 007"

Han sido 7 días muy intensos y es hora de que James Bond cuelgue el esmoquín y se tome un merecido descanso hasta una nueva misión. Este especial ha constado de 13 artículos publicados en 7 días, lo que no está nada mal, para un blog que acostumbra a publicar 1 artículo al mes. Ha sido divertido y la mejor forma de homenajear a mi personaje de ficción favorito.

Este post simplemente sirve de cierre y de resumen del especial:

Tops:

Reseña:

Curiosidades:

Espero que os haya gustado. Estoy seguro que Bond volverá a aparecer por el blog tarde o temprano Walther PPK en mano. De momento, así termina la "Semana 007".

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Sunday, November 04, 2012

Top 007 de películas

Tras hacer un repaso a las mejores secuencias precréditos, canciones, gadgets, chicas, villanos y Bonds de la saga, toca descubrir cuales son las mejores películas de 007. Allá vamos con el último top de la "Semana 007".

7ª. Al servicio secreto de su majestad

La rareza de la saga. La única protagonizada por George Lazenby, que dejó a un lado la espectacularidad de anteriores entregas y regresó al Bond más literario. Además, Bond se enamora e incluso llega a casarse. Reconozco que la primera vez que la vi no me gustó, no se parecía al Bond de otras películas y me descolocó demasiado, pero desde entonces la he dado varias oportunidades y a cada visionado me gusta más, voy apreciando sus matices y su propuesta más adulta. Es cierto que Lazenby no está a la altura de las circunstacias, pero resuelve la papeleta de una forma correcta. Y el personaje de Tracy, aunque en un principio es un tanto distante, finalmente consigue que caigamos tan rendidos ante ella como el propio Bond. Además la película tiene un in crescendo constante, beneficiada de una segunda parte ejemplar, una banda sonora memorable y dos momentos para el recuerdo, el cruce de miradas entre Bond y Moneypenny durante la boda del primero y el antihappy end con la viudez del protagonista, ambos cargados de una emotividad pocas veces igualada en la saga.

6ª. Alta tensión
La presentación de Dalton como 007 se hizo con una de las mejores películas de la saga. Un relato de espías más clásico (el último ambientado en la guerra fría) y también más complejo de lo que nos tienen acostumbrados sus responsables. La película empieza fuerte con la introducción de Dalton jugando al despiste con otros agentes 00 en Gibraltar y a partir de ahí va hacia arriba, pasando por una persecución increíble con el Aston Martin y acabando con un tercio final que no deja un segundo de respiro. Mi única pega es Myriam d'Abo, una de las peores chicas Bond que recuerdo, pero es un mal menor en una producción ejemplar.

5ª. Licencia para matar

La película se diseñó para acercarse al estilo Dalton, consiguiendo de esta forma un Bond mucho más serio, violento y oscuro que los anteriores. La película es una de esas clásicas historias de venganzas y justicieros de los 80, pero con James Bond como protagonista, con todo lo que eso implica. A Bond le quitan la licencia de matar, pero no las ganas de matar. Q más metido en la acción que nunca, Carey Lowell como una nada despreciable chica Bond, una de las mejores persecuciones de la historia, un villano genial, Bond con sed de venganza y sangre, mucha sangre, son los platos fuertes de la película. Es Licencia para matar, es puro Dalton.

4ª. La espía que me amó

La joya de la corona de la era Moore y la quintaesencia del espíritu de sus películas, con villanos de cómic (Tiburón, Stromberg), gadgets imposibles (el Lotus submarino), trama megalómana (la destrucción del mundo para crear una nueva civilización bajo el mar), escenas de acción memorables (el salto al vacío con el paracaídas, la persecución por tierra, mar y aire del Lotus) y James Bond destilando carisma y sentido del humor por los cuatro costados. Con La espía que me amó, Bond dejó bien alto el pabellón inglés.

3ª. GoldenEye

En los 90 las expectativas del regreso de Bond eran muy altas y no se sabía si la saga podría recuperar la gloria perdida, pero cuando se mostró su fabuloso trailer, todas las dudas se disiparon. GoldenEye fue un éxito absoluto y colocó de nuevo a 007 en la línea del éxito. La película fue una puesta al día de la saga, acercándola al cine de acción non-stop y espectacular de los 90, donde GoldenEye se colocó como uno de sus mejores ejemplos. Desde su brutal secuencia precréditos, pasando por la fastuosa persecución del tanque por San Petersburgo, hasta su batalla final con 007 vs. 006, Bond demostró que regresaba con más fuerza que nunca.

2ª. Casino Royale

Con la elección de un nuevo Bond y la adaptación de la primera novela del personaje, era el momento perfecto para hacer un reinicio de la saga, dejar atrás el espectáculo desmedido y apostar por un Bond más auténtico, Casino Royale fue el resultado. La película no podría haber sido mejor, auna al mismo tiempo el espíritu del Bond literario con del cinematográfico, manteniendo un equilibrio perfecto durante toda la película. Cuando ésta termina comprendemos perfectamente porque Bond es como es y lo mejor es que lo consigue con una película trepidante, espectacular e inteligente. La persecución en Madagascar es acojonante, la escena de la tortura con la replica de Bond a Le Chiffre es memorable, Eva Green es la mejor chica Bond que pudieramos desear, Craig bordó el papel de 007 volviéndolo realmente complejo y además la película tiene el mejor gunbarrel de toda la saga.
 
1ª. James Bond contra Goldfinger

Me costó decidirme entre Casino Royale y ésta, al final me decanté por Goldfinger porque sin esta película, no habría existido Casino Royale, ni tampoco Bond, por lo menos no el que conocemos y el que a mi me encanta. Aquí estaba el primer gadget, el primer "martini sacudido, no agitado", la primera vez que vemos el Aston Martin y la primera vez que entramos en el laboratorio de Q. Goldfinger sentó las bases del superagente y de la saga, después, nada fue igual. Todas las películas de espías deseaban ser como ella y se empeñaron en imitarla hasta la saciedad, pero nunca la igualaron. Para mi, mi película preferida de la saga desde la primera vez que la vi.


JAMES BOND WILL RETURN


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Saturday, November 03, 2012

El primer Bond

Pese a la creencia general, Agente 007 contra  el doctor No (1962) no es la primera adaptación de James Bond. La primera vez que se pudo ver a Bond en una pantalla (aunque fuera en una de televisión) fue en la serie Climax! mistery teather (1954–58), cuyo tercer episodio, emitido el 21 de octubre de 1954, adaptó la novela "Casino Royale" a modo de telefilm. Las peculiariedades del episodio son que está filmado en directo, en blanco y negro, con música de Jerry Goldsmith y tiene una duración de 50 minutos. La adaptación corrió a cargo de los guionistas Anthony Ellis (El retorno del forajido) y Charles Bennett (39 escalones) y la dirección la asumió William H. Brown Jr.
El argumento es a grandes rasgos el mismo de la novela, James Bond tiene que acabar con el villano Le Sheef, para ello debe hacerle perder una gran suma de dinero jugando una partida de baccarat en el Casino Royale de Montecarlo.
Ian Fleming vendió los derechos de la novela a la cadena de televisión CBS por 1.000 dólares. El escritor desarrollaría varios argumentos para el programa antes de que éste fuera cancelado. Algunas de las tramas creadas para la serie terminaron formando parte de la novela de relatos cortos "Sólo para sus ojos". Pero Bond tendría que esperar hasta el Dr. No para dar su definitivo salto a la pantalla.
El actor norteamericano Barry Nelson (El resplandor) asumió el papel de 007, convirtiéndose en el primer actor que interpretó al personaje y además el único norteamericano en hacerlo. De hecho, en el epsiodio Bond es americano y Clarence Leiter (en lugar de Felix Leiter) es inglés, Leiter está protagonizado por Michale Pate. El resto del reparto se compuso con el gran Peter Lorre en el papel del villano Le Sheef (y no Le Chiffre como en la novela) y Linda Christian en el de Valerie Mathis (que vendría a hacer las veces de Vesper Lynd).
Es obvio que este capítulo poco tiene que ver con el Bond cinematográfico al que estamos acostumbrados, apenas están las señas del personaje (no hay martini con vodka, ni gadgets, ni la frase "mi nombre es Bond, James Bond", ni acción). Nelson hace un Bond muy alejado de la personalidad del personaje (al parecer tuvo muy poco tiempo para estudiar el papel) y la trama sólo avanza con las apariciones del villano. Además el nivel de producción es muy bajo y el estar filmado en directo no le ayuda, alguno de los actores olvida el diálogo.
Este episodio estuvo perdido durante décadas, hasta que en 1981, el coleccionista de cine Jim Shoenberger descubrió una copia en 16mm del mismo, entre unas latas viejas de películas. Tras el descubrimiento de Shoenberger, el episodio fue proyectado en un cine de Los Angeles el 21 de julio de 1981.
Por todo lo expuesto, este Casino Royale televisivo se ha convertido en toda una rareza del universo Bond.


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TOP 007 DE PELÍCULAS


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Top 007 de James Bonds

Su nombre es Bond, James Bond, ¿pero cual de todos los actores que lo han interpretado ha sido el mejor? Es momento de otro Top 007 para descubrirlo.

7º. David Niven

Vale, aquí me he permitido una licencia, pero es cierto que Niven interpretó a Bond en Casino Royale (1967), adaptación libre y paródica de la novela homónima de Ian Fleming. Y además Fleming, amigo suyo, deseaba que Niven fuese Bond en Agente 007 contra el doctor No. El actor interpretó a un Bond retirado que vuelve a la acción para una última misión. Su 007 es una versión cómica y desenfadada, lejos de la imagen que tenemos del personaje, por eso mismo ocupa el último puesto de este top, aunque Niven está tan bien como siempre.

6º. George Lazenby

El Bond atípico. Sólo lo fue una vez, era asutraliano y le dieron el papel porque en la audición le dio un puñetazo de verdad al especialista Yuri Borionko, lo que impresionó a Broccoli. Su Bond fue un intento de imitar a Connery, pero sin conseguirlo, Lazenby carece del carisma de aquel y se pasa la mayor parte de Al servicio secreto de su majestad con cara de palo, pero hay que reconocerle que aun así, consiguió ser un Bond destacable, realizó muchas de sus escenas de acción, vivió una auténtica historia de amor con Tracy y su viudez al final de la película marcó al personaje para siempre. Aunque los productores le ofrecieron un contrato por 7 películas, anunció antes del estreno de ASSDSM que no quería seguir interpretando al agente británico, la decisión fue un compendio de cosas, por un lado Lazenby creía que el personaje no tendría éxito en los 70, a lo que se sumaron los malos consejos de su manager, las malas críticas y también las tensiones que hubo con Broccoli durante el rodaje. Eso no le pasaba al otro Bond.

5º. Roger Moore

Oficialmente, tiene el honor de ser quien más veces ha metido en la piel de Bond, en 7 ocasiones distintas se puso el smoking del agente británico. Aunque aparezca en el quinto puesto, he de decir que me gusta su Bond y todas sus películas me resultan de lo más entretenidas. Viajó al espacio, al fondo del mar, se enfrentó al mejor asesino del mundo y mató a Blofeld, 12 años siendo Bond dieron para todo. Su mueca de sonrisa ya es una marca registrada. El actor debió retirarse por todo lo alto en Sólo para sus ojos, pero terminaría haciendo Octopussy y Panorama para matar, en las que ya se notan, que los años habían pasado por él y terminaron lastrando ambas películas, sobre todo la segunda. En mi opinión, fue un Bond demasiado blando, para lo que desde mi punto de vista deber ser James Bond, pero no se puede negar que llevó al personaje a su terreno y le aportó su indudable carisma y sentido del humor.

4º. Pierce Brosnan

El eterno Bond. Brosnan se pasó media carrera esperando ser 007, parecía que había nacido para interpretar al personaje y lo cierto es que lo tenía todo para llevarse el papel, su mujer, Cassandra Harris, había sido chica Bond en Sólo para sus ojos, su papel en Remington Steele había desmostrado que podía ser un gran Bond y tenía el porte necesario para encarnar al personaje. Tras casi conseguir el papel en Alta tensión, tuvo que rechazarlo porque un contrato lo ligaba a la serie Remington Steele. Tras 8 años esperando, consiguió finalmente el papel en GoldenEye. Fue un buen Bond, en sus tres primeras películas se ve un acercamiento a ese asesino sin escrúpulos que es Bond, reforzado en El mundo nunca es suficiente (su mejor interpretación como 007), pero el que fue su testamento como Bond, Muere otro día, se relevó como un poco más blando, ya que la película fue una especie de regreso a la era Moore y desmereció de sus trabajos anteriores. Pero en definitiva, fue un digno sucesor del personaje.

3º. Timothy Dalton

El Bond oscuro. Le ofrecieron el papel en 1968 como sustituto de Connery, pero rechazó el personaje por considerarse él mismo demasiado joven. Con Moore fuera tras Panorama para matar, buscaron un reemplazo y le ofrecieron de nuevo el papel a Dalton, quien en esta ocasión sí aceptó la oferta. En Alta tensión le fue pillando el tono a 007 y en Licencia para matar lo hizo totalmente suyo. El relativo fracaso de esta última y la espera producida por el litigio sobre los derechos de personaje, hicieron que su tercera película nunca llegase, una lástima. Su Bond era más serio, directo y violento de lo que hubieramos visto hasta entonces, basicamente no se andaba con hostias y por eso me encanta. Año a año su Bond va ganando puntos.

2º. Daniel Craig

El Bond del siglo 21. Un Bond mucho más realista, complejo y duro. A nadie le gustó la elección de Craig cuando se dio a conocer (hubo quejas por ser rubio, por ser bajo, etc.), pero ahora nadie se imagina a Bond sin él. A pulso se ganó ser reconocido como un excelente 007, sólo los primeros minutos de Casino Royale nos hiceron darnos cuenta de ello. No se sabe hasta donde llevará el personaje en sus próximas películas, pero su trayectoria está siendo ejemplar. Como única pega, tal vez resulta menos galante y más bruto de lo que el personaje requiere, pero es simplemnete por ponerle alguna pega. No ocupa el primer puesto porque ha habido un actor que ha nacido para interpretar a James Bond, cierto escocés de nombre...

1º. Sean Connery

Cuando uno piensa en James Bond, el primero que le viene a uno a la cabeza es Sean Connery. La combinación perfecta de elegancia, dureza y masculinidad. Pocas veces actor y personaje han casado tan bien. Su 007 es también más cercano al Bond literario de todos sus compañeros de top. Fue Bond 6 veces más 1. Dejó el personaje en Sólo se vive dos veces para volver a él en Diamantes para la eternidad, cosa que haría de nuevo años después, con la no oficial Nunca digas nunca jamás. La sombra de Connery sobre el personaje es alargada, a todos los actores que han interpretado el personaje después se los ha comparado con él y todavía nadie ha conseguido quitarle su título de 007. Él es y siempre será, el perfecto James Bond.


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EL PRIMER BOND


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Friday, November 02, 2012

La espía que me amó

A James Bond le encomiendan la misión de investigar la desaparición de un submarino nuclear. Sus pesquisas le llevan hasta Stromberg, un magnate naval que esconde ambiciosos planes de dominación mundial. En su misión, Bond será ayudado por una agente rusa a quien la une un oscuro acontecimiento de su pasado.

EL GUIÓN INTERMINABLE
La espía que me amó (The spy who loved me, 1977) fue la décima entrega de la saga de James Bond, que adaptó la décima novela escrita por Ian Fleming sobre el personaje, puede decirse que prácticamente esas son todas las similitudes que hay entre ambas. Al parecer Fleming nunca estuvo satisfecho con el resultado de su novela, de modo, que cuando le vendió los derechos a Saltzman y Broccoli, lo hizo con el acuerdo de que sólo podrían utilizar su título, teniendo que crear una historia totalmente original.
La novela estaba contada desde el punto de vista de la "chica Bond" y el agente secreto sólo aparecía en los capítulos comprendidos del 10 al 14, de los 15 en total que tenía la novela. El otro punto en común entre película y novela son los esbirros del villano, Tiburón y Sandor, que están inspirados en los de la novela, Horror y Slugsy.
El hombre de la pistola de oro (1974) no fue el éxito esperado, pero aunque tuvo una recaudación impresionante, hubo un descenso en la taquilla con respecto a películas anteriores. Broccoli se propuso poner toda la carne en el asador y devolver a 007 a la primera línea del éxito. Su socio Saltzman, si bien participó en las primeras fases de la producción, se vio obligado a vender sus derechos sobre James Bond a la United Artists en diciembre de 1975 a cambio de 20 millones de libras. Problemas económicos y personales fueron las razones de su decisión.
Como debían crear una historia desde cero, Broccoli estuvo largo tiempo desarrollando guiones hasta dar con el deseado. Con la idea de hallar el más original y creativo, Broccoli llegó a tener hasta 12 guionistas distintos trabajaron en 15 borradores del guión diferentes. La premisa estaba impuesta por el productor, la espía del título debía ser una agente de rusa que se enamoraba de James Bond.
El dibujante y guionista de comics Cary Bates fue el primero al que se le ofreció el proyecto, al parecer por recomendación de Roald Dalh (quien había escrito Sólo se vive dos veces). Su guión era una libre adaptación del argumento de la novela "Moonraker" y en él que se incluía el secuestro de submarinos nucleares por parte de SPECTRE, el regreso de la Tatiana Romanova de Desde Rusia con amor, a Hugo Drax como villano y a sus dos secuaces de Drax llamados Pluto y Plato, además de situar su base subterranea en el Lago Ness.
A Broccoli no le gustó el guión de Bates y contrató al novelista Ronald Hardy para escribir un nuevo guión, lo que iniciaría el famoso e interminable baile de guionistas de la película. Su guión también incluía submarinos nucleares, pero a diferencia del guión anterior, el villano estaba equipado con un dispositivo de rastreo para capturar a los submarinos. Esta idea se mantuvo hasta el guión final.
Broccoli contrató a Anthony Barwick (guionista de los "Thunderbirds") para que continuase el trabajo empezado por Hardy. Su guión mantenía la idea del dispositivo de rastreo, pero cambiaba el villano de la organización SPECTRE por Zodiac, un villano obsesionado con el arte, que amenazaba con destruir la flota nuclear de occidente para que entregasen sus obras de arte. También creó a los secuaces de Zodiac, los trillizos albinos Tic, Tac y Toe.
Tras el tanteo de Steven Spielberg para hacerse cargo de la dirección de la película, el elegido fue un conocido de la casa, Guy Hamilton, quien ya había realizado cuatro películas de la saga.
Tras el abandono de Barwick, Broccoli contrataría a varios guionistas para trabajar en diferentes versiones del guión, gente como Derek Marlowe, Sterling Silliphant, John Landis y Anthony Burgess (cuyo guión era una parodia del mundo de Bond, que incluía un momento en el que unos terroristas obligaban a la Reina de Inglaterra a desnudarse en público). 
Al final Hamilton se trajó a Richard Maibaum, guionista de la mayoría de títulos de la saga, para trabajar juntos en el guión.
El guión final de Maibaum narraba la alianza de terroristas internacionales que atacaban a SPECTRE, que asesinaban a todos, incluido Blodfeld y tomaban el control de la organización. Los villanos eran mostrados como unos idealistas que intentaban destruir el mundo para volver a empezar desde cero, dado su descontento con el mundo, para ello planeaban destruir las reservas de petróleo del mundo capturando submarinos nucleares. La base de los villanos se encontraba en un fiordo de Noruega. Este planteamiento le gustó a Broccoli, pero consideró que era demasiado polémico para la época, por lo que aun recibiría más cambios.
En este punto Guy Hamilton dejó el proyecto para irse a rodar Superman (1978), película que también acabaría abandonando, siendo rodada finalmente por Richard Donner.
Lewis Gilbert (Sólo se vive dos veces) fue contratado para dirigir la película y se trajo consigo al guionista Christopher Wood, con el que había trabajado en Seven nights in Japan (1977). Wood realizó varios cambios en el guión de Maibaum, el tono serio del guión le parecía que se alejaba bastante del tipo de películas de la saga con las que él había disfrutado, de modo que, cambió varias cosas, primero aumentó las dosis de humor en Bond, cambio la base de los villanos localizada en un fiordo de Noruega por la base submarina, los terroristas desaparecieron por petición de Broccoli y se regresó a SPECTRE, liderado por Stavros (nombrado así y no Ernst Stavro Blofeld). El villano capturaba los submarinos nucleares mediante un enorme petrolero con la proa en forma de compuerta, tal y como se ve en la película.
Pero Kevin McClory, quien tenía parte de los derechos sobre SPECTRE, presentó una demanda por incumpliento de copyright. Además McClory alegó que la trama del submarino nuclear estaba plagiada de su guión "Warhead", que él esperaba realizar con James Bond como protagonista (la terminaría realizando con el título de Nunca digas nunca jamás). Como la demanda estaba frenando el desarrollo de la película, Broccoli le pidió a Wood que reescribiera el guión y eliminase toda referencia a SPECTRE, incluso se cambio el color de sus informes negros por otros rojos. Al eliminar SPECTRE de la historia implicó cambiar también a su líder, de modo que, Stavros pasó a ser el magnate naviero Karl Stromberg. De esta forma EON Productions pudo proseguir con la producción sin ningún tipo de problema legal con McClory.
Pero las demandas no terminaron ahí, Gerry Anderson (creador de las series "Thunderbirds" y "Espacio: 1999") había sido contratado a comienzos de los 70 junto con Anthony Barwick, para escribir la adaptación de "Moonraker". El guión incluía un superpretolero, un villano llamado Zodiac y tres secuaces llamados Tic, Tac y Toe. Este guión fue rechazado y los productores se decantaron por llevar al cine Diamantes para la eternidad y no Moonraker. Viendo los parecidos con el guión presentado por Barwick para La espía que me amó, Anderson demandó a Eon Productions. Incómodo con la idea del pleito, Anderson lo abandonó a cambio de 3.000 libras por la venta de los derechos de su guión original.
El guión de Wood recibió una reescritura (no acreditada) por parte Tom Mankiewicz (Vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro), entre otras escribió la escena del encuentro entre Bond y Anya en un bar de El Cairo (al parecer en esta escena había una referencia a Tatiana Romanova que fue cortada).
Éste fue el final del problemático desarrollo del proyecto, todo estaba listo para comenzar el rodaje.


RODAJE: EL MUNDO NUNCA ES SUFICIENTE
El primero en sumarse al reparto, como es obvio, fue Roger Moore, quien de esta forma hacía su tercera aparición como James Bond. Para el papel de la agente XXX, Anya Amasova, se barajó primero a Lois Chiles (quien sería chica Bond en Moonraker), pero al final se escogió a Barbara Bach, la cual fue contratada sólo 4 días antes de que empezase la fotografía principal. La actriz se presentó a la audición para conseguir un papel en la película, no el de Anya. Curd Jürgens fue contratado para interpretar al villano Stromberg por recomendación del director Lewis Gilbert, quien había trabajado con el actor alemán anteriormente. Tal vez el personaje más recordado de la película sea Tiburón, interpretado por el actor Richard Kiel, quien repetiría el rol en Moonraker. El resto del reparto se completaría con caras habituales de la saga, como Bernard Lee (M), Desmond Llewelyn (Q), Lois Maxwell (Moneypenny) y Walter Gotell (General Gogol).
El rodaje se inició en agosto de 1976 y como es costumbre en las películas de Bond, se buscaron increíbles localizaciones por todo el mundo, Egipto (que prestó espectaculares rincones de su geografía como los templos de Abu Simbel, la Gran Esfinge de Guiza o Karnak), Cerdeña, Escocia (la secuencia de la base naval), Suiza (la persecución por la nieve), Canadá (el momento del salto de Bond por el barranco en la secuencia inicial), Malta (la secuencia final en la que la cápsula de emergencia en la que viajan Bond y Anya es rescatada por un barco), Bahamas (tomas submarinas) y Londres (secuencias rodadas en estudio), fueron los escenarios escogidos en esta ocasión.
A la hora de crear el interior del superpetrolero de Stromberg no existía ningún plató lo suficientemente grande para albergar el decorado diseñado por Ken Adam, por lo que en 1976 se decidieron construir los Estudios Pinewood, rebautizados posteriormente como "Plató 007", que era de pasó el más grande jamás construido y tuvo un coste de 1,8 millones de dólares. Era tan grande que incluía un enorme tanque de agua con capacidad para 4,5 millones de litros.
Durante el rodaje de la película las dimensiones del decorado fueron un problema para el director de fotografía Claude Renoir, quien padecía de problemas de visión y le costaba iluminar tan enorme espacio. Para solucionar el problema, Ken Adam llamó a su amigo Stanley Kubrick para que asesorase como iluminar el decorado. Kubrick accedió a ayudar con la condición de hacerlo en secreto. La conexión con Kubrick no terminó ahí, la hija del director, Katharina, fue quien diseño la dentadura de Tiburón.
El momento más complejo y peligroso del rodaje fue la famosa escena del salto de Bond por un barranco, que acaba con él abriendo un paracaídas en el último momento. La escena se rodó en el Monte Asgard de Canadá, se realizó de forma real y sin trucajes, por el especialista Rick Sylvester, quien cobró 30.000 dólares por realizar tan arriesgada hazaña.
Al lugar sólo se podía acceder mediante un helicóptero, que llevaba a un pequeño equipo de rodaje a la cumbre. El equipo se desplazó al lugar 1 mes antes de que comenzase la fotografía principal. John Glen, director de segunda unidad y futuro realizador de la saga (Octopussy, Panorama para matar), se encargó de filmar el salto, para ello se colocaron varias cámaras para filmarlo desde diferentes puntos de vista. El equipo tuvo que esperar 10 días en un pueblo cercano hasta que las condiciones climatológicas fueron las adecudas. Cuando se realizó el salto, todas las cámaras perdieron a Sylvester de vista, salvo una que grabó el salto completo en un solo plano y que fue el que se utilizó en la película.
La escena estuvo a un paso de salirle cara a Sylvester, en el momento del salto se desprendió de sus esquís y uno de ellos golpeó el paraídas y pudó haber roto la tela del mismo, lo que habría sido fatal para él. Por suerte el salto salió a la perfección y se convirtió en una de las escenas más recordadas de la saga. Los productores decidieron darle un pago adicional a Sylvester por realizar con éxito su proeza.
Para rodar la persecución del Lotus Esprit, el equipo de producción sólo pudo disponer de dos modelos del coche, como necesitaban uno más, recurrieron a Colin Chapman, dueño de la compañía Lotus, que cedió su coche personal. La persecución por tierra se rodó en Cerdeña en agosto del 1976 y la submarina se rodó en Nassau en octubre del mismo año. Se utilizaron 7 modelos distintos para mostrar cada uno de los pasos de su transformación. Uno de los modelos era un auténtico submarino totalmente equipado.
Tras pasarse por Egipto y por Escocia, el equipo de rodaje se desplazó hasta España (Golfo de Vizcaya) y Portugal para rodar los exteriores del superpretrolero. Una vez hecho, la fotografía principal quedó completada.


VALORACIÓN
La espía que me amó sobresale fácilmente por encima del resto de películas de la saga, con la excepción de James Bond contra Goldfinger (1964) y Casino Royale (2006),  películas a las que casi puede tratar de tú a tú. Y la principal razón es, un guión más trabajado que de costumbre, donde el sentido de humor esta más afinado y los personajes y situaciones están tratadas con más mimo. A lo que hay que sumar el increíble espectáculo que supone su visionado, una escena cumbre siempre sucede a la siguiente.
Es cierto que la trama es imposible y demencial (la eterna historia en la que un supervillano quiere destruir el mundo siguiendo un plan descabellado) y que Barbara Bach resulta una chica Bond de lo más inexpresiva. Pero son los únicos puntos negativos de una producción de lo más atractiva.
Resulta curioso que en la búsqueda de un guión original se acabase repitiendo el argumento de Sólo se vive dos veces (1967), causalmente también dirigida por Lewis Gilbert, cambiando el robo de naves espaciales por submarinos nucleares mediante el ingenio de una organización criminal. Ambas películas se abren con una escena de susodichos robos. Y ambas incluyen una escena en la que el villano se deshace de una cómplice lanzándola a través de una trampilla, quedando a la merced un tiburón en el caso de La espía que me amó y pirañas en el de Sólo se vive dos veces. Pero ahí terminan todas las comparaciones entre los dos films, La espía que me amó lleva el planteamiento mucho más lejos que la producción protagonizada por Connery.
La película no podía tener un arranque mejor, el salto al vacío de Bond, con el paracaídas abriéndose en el último momento, es uno de los momentos más recordados de la saga. Éste fue también un salto hacia delante en el Bond de Moore, fue a partir de esta película, cuando el actor hizo totalmente suyo al personaje, prestándole su carisma y dotando a Bond de un mayor sentido del humor. El actor patentaría su popular mueca, mezcla de sonrisa y arqueo de cejas. Además esta película es la que define a la perfección su era, una producción espectacular, imposible y divertida.
Y la escena con el paracaídas es sólo el comienzo, después aun vendrán Stromberg y su base secreta emergiendo de las aguas, Bond y Anya paseando por el desierto vestidos de etiqueta, la introducción de un villano tan memorable como Tiburón, la persecución del Lotus por tierra, mar y aire y su transformación en un submarino, el superpetrolero del villano tragándose un submarino, Bond desactivando un arma nuclear, Anya y Stromberg disparados literalmente en una lancha, la batalla en el superpetrolero y el cara a cara final en Atlantis.
El empeño de Broccoli se vio recompensado con un enorme éxito comercial, la película recaudó en EE.UU. 46.838.673 de dólares y en el resto del mundo 138.600.000 más, convirtiéndose en la cuarta película más taquillera del año.
El éxito de la película se vio también reflejado con las 3 nominaciones al Oscar que obtuvo en las categorías de mejor dirección artística (Ken Adam, Peter Lamont y Hugh Scaife), mejor banda sonora original (Marvin Hamlisch) y mejor canción original (Marvin Hamlisch y Carole Bayer Sager) por "Nobody does it better". Aunque no ganó ningún premio, se convirtió en la película de la saga con más nominaciones al Oscar, marca que obstenta hasta el día de hoy.
La película recuperó ese sentido de la maravilla que siempre ha hecho de las películas de James Bond algo especial y le dio a la saga fuerzas renovadas para continuar muchos años más. Además La espía que me amó se convirtió por derecho propio en la mejor película de la era Moore y llevó a Bond a nuevos territorios dentro dentro de la saga y del cine espectáculo. Es una película que uno nunca se cansa de ver. A la hora de entretener y ofrecer un espectáculo único, nadie lo hace mejor que James Bond.


Curiosidades:
En los créditos finales se anuncia que la próxima entrega de la saga será "Sólo para sus ojos", pero tras el éxito de La guerra de las galaxías (1977) los productores decidieron rodar en su lugar Moonraker (1979).
Albert R. Broccoli confesó que La espía que me amó, era una de sus tres películas de Bond preferidas, junto con Desde Rusia con amor y James Bond contra Goldfinger.
Tras el estreno de la película, la listas de espera para la compra del Lotus Esprit se incrementaron hasta los 3 años.
Los Estudios Pinewood, creados para esta película, fueron destruidos por un incendio en 1984 durante el rodaje de la película Legend (1985).
Aunque apenas puede apreciarse en la película, el personaje de Carl Stromberg tiene los dedos de las manos unidos por una membrana con si fuera un pez.
El actor Michael Billington, quien interpreta al agente del KGB y amante de Anya, fue considerado para asumir el papel de 007, incluso lo interpretó en las pruebas de casting de la actriz principal.
Caroline Munro fue doblada en la verisón original por la actriz Barbara Jefford.
Primera aparición en la saga de Robert Brown como el Admirante Hargreaves. A partir de la película Octopussy (1985) reemplazaría a Bernard Lee como M. Interpretaría el papel hasta la película Licencia para matar (1989).
En el guión se revelaba que Tiburón era polaco y su nombre real era Zbigniew Krycsiwiki.
Originalmente estaba previsto incluir una secuencia de lucha en la "Sala de la momia" del Museo Egipcio de El Cairo. Al final se descartó, pero la idea se utilizó en Moonraker (1979) con la pelea entre Bond y Chang en la sala de exposición de vidrio de Venini.
La película significó la quinta versión de la secuencia del gunbarrel, tuvieron que rodar una nueva para que se adaptase a la relación de pantalla 2,35:1. Esta nueva versión muestra a James Bond más cerca de la pantalla, por primera vez vestido con un esmoquín y además una imagen con más color.
Albert R. Broccoli quería a Lois Chiles para interpretar a Anya, pero descubrió que la actriz se había retirado temporalmente tras recibir malas críticas, decidiendo tomar clases de interpretación. Chiles se convertiría en chica Bond en Moonraker (1979) por casualidad, tras sentarse al lado del director Lewis Gilbert durante un viaje en avión.
Única película de la saga en la que se llama a M por su nombre de pila (Miles).
Una de las exigencias del gobierno egipcio para permitir la filmación de la película en su país fue que el guión tenía que ser presentado para su inspección y aprobación.
Primera aparición de en la saga de Robert Brown interpretando al Admirante Hargreaves, quien reemplazaría a Bernard Lee como M desde Octopussy a Licencia para matar.
El estreno mundial de la película tuvo lugar en Londres el 7 de julio del 1977, es decir el 7/7/77.

Antes de decantarse por Richard Kiel para interpretar a Tiburón, se consideró a Jack O'Halloran (Non en Superman y Superman II), Will Sampson (el indio de Alguien voló sobre el nido del cuco) y David Prowse (el famoso Darth Vader de La guerra de las galaxias).  

Roger Moore contrajo herpes mientras rodaba la película en Escocia.
El niño pequeño y rubio que apunta con el dedo al Lotus saliendo del agua en una playa es interpretado por Richard George Kiel, hijo de Richard Kiel (Tiburón).

A Richard Kiel (Tiburón) le molestaba tanto la falsa dentadura metálica que sólo podía llevarla puesta durante 30 segundos. 

Primera aparición del General Gogol en la saga, que aparecería en todas las películas de la saga desde ésta hasta Alta tensión (1987). Walter Gotell, el actor que lo interpreta, había trabajado en Desde Rusia con amor (1963) en el papel de Morzeny. 
Fue la última película que vio Elvis Presley.
Se puede escuchar el famoso "grito Wilhelm" en la batalla final en el Lapirus, cuando un soldado cae al agua.

La famosa escena precréditos, con Bond esquiando, que termina con él saltando a un precipicio y con el paracaídas abriéndose en el último momento, fue originalmente una idea de George Lazenby para Al servicio secreto de su Majestad (1969), pero como no existía en aquel momento el equipamiento necesario para realizarla, se descartó. A los productores les gustó tanto la idea que decidieron usarla en esta película añadiendo el detalle del paracaídas con la bandera de Gan Bretaña.
La secuencia del salto del esquiador tuvo un coste de 500.000 dólares, lo que la convirtió en su momento en la secuencia de especialista más cara de la historia.
El asistente de dirección, Victor Tourjansky, hace el primero de sus tres cameos como "el hombre con la botella". Aparece en la escena en la que el Lotus sale del agua en una playa y él cree estar borracho. Volvería a repetir el cameo en Moonraker y en Sólo para sus ojos.
Barbara Bach (Anya) y Richard Kiel (Tiburón) trabajaron juntos en 3 pelícuals en los 70, a parte de en La espía que me amó, también coincidieron en Fuerza 10 de Navarone (1978) y El humanoide (1979).
El produtor y guionista de la serie, Michael G.Wilson, realiza un cameo en la película, como una de la personas que asiste al espectáculo en las pirámides. Está sentado detrás de XXX.
La calidad de la comida era tan mala durante el rodaje ne Egipto, que Broccoli encargó que trajeran un camión con comida desde Gran Bretaña, pero alguien olvidó encender el congelador por lo que toda la comida se estropeó. Broccoli y otros miembros del equipo cogieron un jeep y se fueron a El Cairo a por pasta, que el productor cocino para todo el equipo y fue servida por él y Roger Moore. Fue un gesto aplaudido por todo el equipo.
Ante la imposiblidad de rodar realmente en las pirámides de Guiza, se utilizaron maquetas de las mismas.
InicIalmente Tiburón moría al final de la película, pero Broccoli decidió "salvarlo" porque creyó que el personaje tenía mucho potencial.
La canción "Nobody does it better" de Carly Simon fue un gran éxito, colocándose en el nº 2 de Billboard americano. Además fue incluída en la lista de las 100 mejores canciones del cine por el American Film Institute ocupando el puesto 67.
La novelización de la película corrió a cuenta del guionista Christopher Wood, siendo la primera vez que se hacía una novela de la película y no al revés.
Primera aparición del Ministro de defensa Frederick Gray (interpretado por Geoffrey Keen).
John Barry, compositor de la mayoría de bandas sonoras de la saga, no compuso la de esta película porque no podía regresar a Reino Unido por temas fiscales.
James Mason fue considerado para el papel de Stromberg, teniendo en consideración su papel del Capitán Nemo en 20.000 leguas de viaje submarino (1954).

El excelente póster de la película es obra del famoso artista Bob Peak.
Cuando Bond y Anya caminan por el desierto suena la banda sonora de Lawrence de Arabia (1962), inicialmente fue una broma de un asistente de la sala de montaje, pero como a todos les hizo gracia, se mantuvo en el montaje final. 
Varios actores de la película trabajaron en otros films de la saga. Milton Reid (Sandor) fue uno de los guardas en Agente 007 contra el doctor No (1962) y también uno de los asistentes de Mata Bond en Casino Royale (1967). Valerie Leon (la recepcionista del hotel en Cerdeña) interpretó a la mujer que "pescaba" a Bond en Nunca digas nunca jamás (1983). Shane Rimmer (capitán del submarino americano) hizo pequeños papeles en Sólo se vive dos veces (1967) y Diamantes para la eternidad (1971). George Baker (Capitán Benson) fue Sir Hilary Bray en Al servicio secreto de su majestad (1969).


Gadgets:
Caja de música comunicadora, usada por el KGB para contactar con XXX.
Reloj Seiko, capaz de recibir mensajes del MI6 y escribirlos en una cinta.
Bastón de ski disparabengalas, en la secuencia inicial Bond usa su batón de ski para deshacerse de sus perseguidores.
Lector de microfilms, ingenio que permite a Bond ver el contenido del microfilm de Max Kalba.
Cigarrillo de XXX, que oculta gas para dormir.
Atlantis, base submarina de Stromberg, ideada como una ciudad del futuro por el villano, tras la ecatombe nuclear que planea.
Lotus Esprit "Wet Nellie", coche que puede transformase en submarino y posee todo tipo de armas, misiles tierra-aire, torpedos, minas submarinas y pantalla de humo submarina.
Sidecar misil, usado por los villanos para destruir el Lotus de Bond, el sidecar se separa de la moto y se convierte en un auténtico misil andante.
Unidad de propulsión submarina, que custodía Atlantis y está armada con torpedos. 
Minisubmarino, que posee torpedos y es usado por los hombres Stromberg para defender Atlantis.
Lapirus, superpetrolero propiedad de Stromberg cuya proa se abre para capturar submarinos.
Moto acuática, que Bond usa para llegar a Atlantis.
Mesa con pistola, Stromberg tiene bajo su enorme mesa un pistola con un cañón de enormes proporciones.


JAMES BOND WILL RETURN 
in
TOP 007 DE JAMES BONDS


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