Tuesday, April 13, 2021

Reservoir Dogs

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Tras un atraco fallido, que acaba en una masacre, un grupo de atracadores se reúnen en un almacén, con la sospecha de que uno de ellos es un policía encubierto.

ATRACO IMPERFECTO
Para descubrir los orígenes de Reservoir Dogs (Reservoir Dogs, 1992), hay que retroceder a los tiempos del videoclub de su director, Quentin Tarantino, cuando trabajaba en el "Video Archives" de Manhattan Beach. Allí conoció a su compañero y amigo Roger Avary, y juntos comenzaron a trabajar en el guión de una película en 1990, la cual estaría dividida en tres partes. Avary escribió Pandemonium Reigns (historia que terminaría formando parte de Pulp Fiction), Tarantino hizo lo propio con una versión primigenia de Reservoir Dogs, y un tercer director (que nunca existió) se encargaría de la tercera parte. Lo que tampoco existió fue esa película, y al final Tarantino alargó su guión hasta convertirlo en un largometraje.
"Me encantan las películas de atracos," admitía Tarantino. "Así que decidí escribir una. Tenía la idea de una película que no tiene lugar durante el atraco, si no en la reunión posterior. Cuando trabajaba en el videoclub, teníamos un estante que era como un festival de cine giratorio y cada semana lo cambiaba. La semana David Carradine, o Nicholas Ray, o películas de espadachines. Y en una ocasión tuve películas de atracos, como RififiTopkapi y El caso Thomas Crown. Empecé a llevármelas a casa y fue en el contexto de ver una película de atraco cada noche, cuando empecé a pensar que era buen género para darle una vuelta." Así fue dando forma a un guión que renovaría la normas del género. Usando una libreta y un juego de rotuladores fue orquestando durante tres semanas el libreto. Por su parte, Avary se encargó de escribir con Tarantino las frases del programa de radio "K. Billy y sus supersonidos de los 70". El director le dedicó el guión a Timothy Carey, Roger Corman, André De Toth, Chow Yun Fat, Jean-Luc Godard, Jean-Pierre Melville, Lawrence Tierney y Lionel White.
Para producirla, Tarantino se asoció con Lawrence Bender, quien se convertiría en el productor de muchas de sus películas.
El director estuvo muy justo de dinero durante toda la pre-producción de Reservoir Dogs, pero pudo mantenerse a flote, gracias al dinero que recibió por actuar en la serie Las chicas de oro (1985-92), donde interpretó a un imitador de Elvis, en un episodio doble (aunque Tarantino sólo trabajó en la primera parte). "Así que me pagaron los derechos residuales por ambas partes," explicaba Tarantino. "Y fue tan popular que lo pusieron en lo mejor de Las chicas de oro y obtuve residuales cada vez que lo emitían. Así que me pagaron tal vez, 650 dólares por ese episodio, pero cuando los residuales terminaron tres años después, gané sobre 3.000 dólares."
El guión de Reservoir Dogs (lleno de faltas de ortografía) llegó hasta el director Monte Hellman (Carretera asfaltada en dos direcciones), a través de una amiga suya, que conocía al compañero de cuarto de Bender. Hellman se entusiasmó tanto con el guión, que quiso dirigirlo, y se reunió con Tarantino. Pero el director de Jackie Brown le dijo a Hellman que su idea era dirigir personalmente la película, y se disculpó por hacerle perder el tiempo, pero la reunión fue tan bien, que Tarantino terminó pidiéndole ayuda para llevar a cabo la película. Tarantino, Bender y Hellman llegaron a un acuerdo para ser socios a partes iguales.
Se reunieron con diferentes estudios, y ninguno quiso hacerse cargo del proyecto, el principal problema era que no querían dejar la película en manos de un director primerizo. En caso de no conseguir quien la financiase, Tarantino tenía pensado hacerlo él mismo, ya le había vendido el guión de Amor a quemarropa (1993) a Tony Scott por 50.000 dólares, y además había conseguido 25.000 dólares por reescribir de forma no acreditada la película Sombras del pasado (1991). Así juntó 30.000 dólares, y su idea era rodar la película con una cámara de 16 mm, y con la ayuda de unos amigos (en esa versión alternativa de Reservoir Dogs, Bender interpretaría a Eddie el amable).
Pero no fue necesario llegar a esos extremos, ya que todo cambió cuando Hellman le envió el guión a Richard Gladstein de Live Entertainment, una compañía especializada en directos a vídeo. "Empecé a leerlo y no paré hasta llegar al final," recordaba Gladstein. "Quedé totalmente anonadado." Gladstein, que también conocería en años posteriores una exitosa carrera como productor (El caso BourneLas normas de la casa de la sidra), aceptó producirla a cambio de una condición; que Hellman apoyase a Tarantino, y garantizase que terminaría la película dentro del calendario previsto. Además Gladstein les propuso una lista de 10 actores, y si conseguían a uno solo de la lista, les daría 1,3 millones de dólares, pero si conseguían a dos, aumentaría el presupuesto hasta los 2 millones. En esa lista estaba el nombre de Harvey Keitel, que sería crucial para el devenir del proyecto.
Bender tenía un profesor de interpretación, cuya mujer era amiga del Keitel del Actors Studio. Ella le entregó el guión y la respuesta del actor fue inmediata, le encantó y estaba interesado incluso en co-producir la película. "Después de leer el guión me sentí profundamente conmovido por su contenido," explicaba Keitel. "Es un brillante trabajo sobre la traición, la confianza, y la lealtad que me pareció importante hacer." Gladstein cumplió su palabra y financió la película, poniendo los 1,3 millones para su presupuesto.
Pocos días después de firmar, el Sundance Film Institute se puso en contacto con Tarantino, el guión de Reservoir Dogs que había enviado meses antes, llamó la atención del instituto, e invitaron al director a participar en sus conocidos talleres. Steve Buscemi, quien ya formaba parte del reparto en aquel momento, viajó con Tarantino a Utah, en junio de 1991. Durante dos semanas, el director pudo poner a prueba su guión ensayando con actores y rodando diferentes escenas. Pero la experiencia no comenzó siendo muy positiva, ya que el primer grupo de profesionales que coordinaban el taller, no estaba de acuerdo con la forma de rodar de Tarantino. Por ejemplo, el director de fotografía Stephen Goldblatt (Atmósfera ceroEl secreto de la pirámide) le recriminó a Tarantino que rodase las escenas con tomas largas. Por suerte, en el segundo grupo participó Terry Gilliam, y todo dio un giro de 180º, ya que el ex Monty Phyton apoyó al joven director, y le dio buenos consejos. Tal vez el mejor, como recordaba Tarantino fue, "Él me dijo: 'Quentin, no debes conjurar tu visión. Lo que tienes que hacer es saber cuál es tu visión, y después contratar a personas realmente talentosas. Y es su trabajo crear tu visión'." Tan contento quedó Tarantino con él, que incluyó a Gilliam en los agradecimientos de la película.

REPARTO
Keitel se encargó de interpretar al personaje del Sr. Blanco. Y el resto de actores que dieron vida a los demás colores, formaron un reparto de lo más ecléctico.
Inicialmente Tarantino escribió el papel de Sr. Rosa para interpretarlo él mismo, pero hizo igualmente pruebas con otros actores. Al final las opciones para dar vida al personaje fueron Steve Buscemi y Tom Sizemore, tras ser rechazado por Vincent Gallo. Buscemi hizo dos pruebas, que según confesaba el actor, no fueron demasiado bien, pero Tarantino lo vio en un vídeo de una prueba para Ella siempre dice sí (1991), que le mostró su directora de casting Ronnie Yeskel, le gustó su pinta de criminal y lo contrató para su película. Tarantino por su parte, se quedó con el papel de Sr. Marrón.
Christopher Walken también estaba en la lista de Gladstein, y Keitel habló con él para tratar que diera vida al Sr. Rubio, pero el protagonista de El cazador no aceptó participar en la película. A Tarantino le había gustado mucho un desconocido George Clooney en Surf Connection (1989), y le pidió a Yeskel, también responsable del casting de ese film, que lo llamase para las pruebas, pero hizo una audición tan mala del Sr. Rubio, que quedó excluido. El papel terminaría recayendo en Michael Madsen, que había trabajado a las órdenes de Hellman en La iguana (1988).
Samuel L. Jackson se presentó a una audición para el papel del Sr. Naranja, pero no lo consiguió, aunque causó una buena impresión en Tarantino, quien escribió para él un papel en Pulp Fiction (1994), y digamos que el resto es historia. Tim Roth leyó el guión y quiso participar en la película. "Recibes un montón de guiones y ésta fue la primera cosa refrescante que leí que tenía auténtica energía y algo nuevo," recordaba Roth. "Mi agente me dejó una nota en la portada que decía: 'Mira a Naranja.' Ni siquiera sabía lo que eso significaba." Roth no quiso hacer una prueba, ya que consideraba que no se le daban bien y le dijo a Tarantino que su mejor carta de presentación eran sus anteriores trabajos (venía de varias reputadas películas como Van Gogh o Rosencrantz y Guildenstern han muerto). Ambos se fueron a tomar unas copas y se cogieron una buena borracheara, y a altas horas de la mañana, Tarantino le dio el papel del Sr. Naranja. Lo irónico es que cuando finalmente lo vio en Van Gogh (1990), pensó que Roth estaba horrible en esa película.
Tarantino le ofreció a Chris Penn, hermano de Sean, el papel de Eddie el amable. El actor no estaba atravesando el mejor momento de su carrera, y no se lo pensó dos veces para formar parte de la película. "Estaba en la mierda, necesitaba Reservoir Dogs," admitía el actor. "Esto es lo que necesitaba. Lo descubrí leyendo el guión." El actor perdió peso para dar vida al criminal.
Robert Forster hizo una prueba para el papel de Joe Cabot, el jefe de la banda, y según el actor, hizo una gran audición, pero el papel ya estaba asignado a Lawrence Tierney, a quien Tarantino le había dedicado el guión cuando lo escribió (el director prometió que no se olvidaría de Forster y años después cumplió su promesa, dándole un papel en Jackie Brown). Timothy Carey también hizo una prueba para el papel (y al igual que sucedía con Tierney, el guión estaba dedicado a él). Tarantino era un fan de Tierney, quien había trabajado en películas como Dillinger, el enemigo público nº 1 (1945) y Nacido para matar (1947). Antes de contratarle, Tarantino se encontró con Norman Mailer, quien le había dirigido en Los hombres duros no bailan (1987), y le preguntó por el actor, Mailer le advirtió que tendría problemas con él, pero no preparó a Tarantino para lo que se le venía encima.
El director buscaba a alguien para interpretar al Sr. Azul, y Chris Penn le recomendó al novelista y actor Edward Bunker, a quien conocía desde hacía tiempo, casualmente el director era fan de Bunker, y de esa forma entró en la película.
Kirk Baltz se convirtió en el sufrido policía, que cae en las garras de la banda de criminales.
Ving Rhames hizo una prueba para el papel del policía Holdaway, pero sería Randy Brooks quien lo interpretase.
Entre otros actores que hicieron pruebas y no fueron escogidos estaban David Duchovny (según contaba el actor, Tarantino le dijo: "Me gusta lo que haces, pero no sé si quiero que lo hagas en mi película"), Viggo Mortensen, Seymour Cassel y Jon Cryer (a quien llamaron para que hiciera una prueba para el Sr. Rosa en Nueva York, pero el actor se las apañó para no acudir, ya que tras leer el guión en un vuelo el día anterior, le pareció muy complicado, además no tuvo tiempo para leerlo en su totalidad, y consideró que no iría preparado a la audición).
Otro caso distinto es el de James Woods, Tarantino quería que participase en la película (nunca se ha confirmado en que el papel), y le hizo varias ofertas a su agente, quien nunca se lo llegó a comunicar al actor, y cuando años más tarde Tarantino y él se conocieron, Woods se enteró de toda la historia, y según dice la leyenda, despidió a su agente (aunque esto nunca ha sido realmente confirmado).
Dado el bajo presupuesto de la película, todos los actores trabajaron por el salario mínimo más un diez por ciento para sus agentes (aproximadamente unos 1.800 dólares a la semana). Sólo Keitel cobró un poco más (aún así, un reducido sueldo total de 70.000 dólares), pero su aportación fue crucial para la realización de la película. Tarantino también se apretó el cinturón y sólo cobró 25.000 dólares por su trabajo.

RODAJE
La fotografía principal fue exprés, ya que la película se rodó en tan sólo en 35 días, más exactamente, desde el 29 de julio de 1991, al 31 de agosto del mismo año. El plan de trabajo fue de 5 semanas, rodando 6 días a la semana, y en jornadas de 12 a 13 horas al día.
La película se rodó en diferentes localizaciones de Los Angeles, aunque el epicentro de la misma ocurre en un viejo almacén, que había sido una funeraria. En un ejemplo de buena localización y ahorro de costes, el apartamento del Sr. Naranja estaba situado en la segunda planta del mismo edificio.
Hellman le recomendó a Tarantino, el director de fotografía Andrzej Sekula, que sería contratado, y Reservoir Dogs se convirtió en su primer trabajo para cine.
El presupuesto era tan bajo que los actores tenían que utilizar su propia ropa. Incluso el cadillac amarillo que conduce el Sr. Rubio, era el auténtico coche de Michael Madsen.
Hablando del cadillac, Kirk Baltz le pidió a Madsen que le encerrara en su maletero, para así saber lo que sentiría su personaje, que viaja metido en uno. Madsen accedió y se dio una vuelta por el barrio con Baltz encerrado en el maletero, y al hacerlo se dio cuenta que eso también le ayudaba a meterse en su sádico personaje.
En la secuencia más recordada de la película, la del corte de la oreja, hubo lugar para la improvisación. Fue idea de Madsen, que el Sr. Rubio le hablase a la oreja amputada, y el actor no hizo el famoso baile, hasta el mismo momento de rodar la escena. Y Baltz improvisó la frase: "No lo hagas. Por favor, tengo un niño pequeño", ya que Tarantino le dijo que tratara que Madsen se detuviera por un momento, así que Baltz sabiendo que Madsen acababa de ser padre, soltó esa frase y consiguió el efecto deseado. Ese momento quedó en el montaje final.
Baltz no sufrió daño alguno rodando la escena de la tortura, pero no le sucedió lo mismo cuando rodó la escena previa, en la que el Sr. Blanco y el Sr. Rosa le dan una paliza, ya que en el calor de la escena, Buscemi le dio un auténtico puñetazo en la mejilla. "Me golpeó de lleno," recordaba Baltz. "Inmediatamente se disculpó y no pudo haber sido más amable. En realidad, mi adrenalina era tal, que incluso no llegué a sentirlo."
Tim Roth no lo pasó mucho mejor que Baltz, ya que permaneció dos semanas sobre un charco de sangre. Un paramédico estaba presente, para asegurar que la cantidad de sangre que perdía el Sr. Naranja fuera constante y realista, para alguien que hubiera recibido un disparo. Y si estar sobre un charco de sangre falsa no fuera lo suficiente desagradable, ésta se volvía muy pegajosa cuando se secaba, y sumado con el calor que había dentro del almacén, provocaba que el actor se quedaba pegado al suelo, y literalmente tenían que despegarlo al terminar de rodar. En una ocasión, él y Madsen se dieron un abrazo mientras estaban cubiertos de sangre, y después no consiguieron despegarse uno del otro.
El único actor que dio problemas durante el rodaje, fue el más veterano de todos, Lawrence Tierney. En la primera semana de filmación, trajo de cabeza a todo el mundo. "Está loco. No debería estar caminando por las calles," afirmaba el director.
"Una noche después de rodar, Larry se fue a casa," contaba Tarantino. "Se emborrachó y descargó un Magnum calibre 357 en su apartamento, que estaba al lado de otro donde una familia estaba durmiendo, así que lo metieron en la cárcel. Fue sacado bajo fianza y llevado directamente al set." El actor ya había sido arrestado varias veces en el pasado.
El último día de la primera semana de rodaje, Tarantino y él tuvieron una discusión a gritos, cuando el actor no quiso seguir los consejos de Tarantino para ensayar una escena, ya que tenía problemas para recordar sus frases, y culpaba al resto de actores de ello. Todo acabó en una pelea a puñetazos entre ambos. Y Tarantino terminó despidiendo al actor, algo que fue recibido por aplausos por los demás miembros del equipo.
Para tratar de tranquilizarlo, Madsen se llevó a Tierney a tomar unas copas, el veterano actor se ausentó para ir al baño, pero no volvió, Madsen salió del local y se lo encontró en medio de Hollywood Boulevard con los pantalones bajados, y haciéndole la peineta a los coches que pasaban.
Uno de lo momentos más comentados de la película, es aquel en el que un globo naranja pasa por la pantalla cuando Eddie va conduciendo su coche. Aunque se cree que simboliza que el Sr. Naranja es el policía infiltrado, realmente no fue algo premeditado. Lo que sucedió es que el globo se escapó de una fiesta infantil que se estaba celebrando cerca de donde estaban rodando, y cuando Jamie Beardsley, primera asistenta del director, vio que había entrado en el plano, le propuso a Tarantino dejarlo. La reacción de éste fue: "Sí. Mantenlo en el plano. Los fans del cine como yo analizarán esta escena durante años." Razón no le faltaba.
Los efectos de maquillaje fueron obra de KNB Effects Group, con Robert Kurtzman a la cabeza. Kurtzman llegó a un acuerdo con Tarantino, si éste le escribía un guión basado en una idea suya, a cambio le pagaría 1.500 dólares y realizaría gratis los maquillajes para Reservoir Dogs, algo que Tarantino aceptó. Esa película era Abierto hasta el amanecer (1996).
La canción “Stuck in the Middle With You” ya estaba incluida en el guión para utilizarse en la escena de la tortura, por esa razón, a sabiendas que Tarantino quería usarla, le salieron más caros los derechos que las del resto de temas que no estaban indicados en el guión. Aún así, el director reconocía que le salió barato hacerse con la canción de los Stealers Wheel.
Unos meses después de asistir a los talleres, Tarantino regresó a Sundance para presentar su película (más concretamente en enero de 1992), y causó sensación, lo cierto es que recibió tantos abucheos como aplausos. El tipo de película que es Reservoir Dogs no encajaba con las que solían proyectar en el festival (allí no había lugar para el cine de género). "Asistir a la proyección con esa gente fue espantoso," reconocía Gladstein. "Se oían gritos ahogados." En la primera proyección la gente se salió de la sala cuando vieron la escena de la amputación de la oreja. Vamos, que fue la película del año en el festival, y tenía todas las papeletas para arrasar en los premios, pero al igual que sucede en la película, ese fue un golpe fallido, ya que la película se volvió a casa sin ningún premio en su botín.
Pero no todo fue en vano, ya que durante el festival, Miramax se interesó en comprar la película para su distribución en salas de cine, pero inicialmente Harvey Weinstein tenía dudas, sobre todo por la escena de la oreja. Le sugirió al director eliminarla, pero Tarantino se negó a hacerlo. Tras muchos dimes y diretes, Weinstein decidió dejar la película como estaba, e inició así una larga relación profesional con el director.
Lo malo, es que Miramax no puso toda la carne en el asador cuando estrenó la película, y eso explica su corta carrera comercial. Reservoir Dogs llegó a las salas de cine de Estados Unidos el 23 de octubre de 1992, y sólo recaudó 2.832.029 de dólares. "Creo que podrían haberlo hecho mucho mejor," reconocía Bender. "Ojalá se hubieran esforzado más." Eso sí, la película fue un gran éxito en Inglaterra, y en poco tiempo ya era considerada un clásico.

ESCENAS ELIMINADAS
Existen varias escenas cortadas del montaje final, y que han sido incluidas en las ediciones de vídeo doméstico. Son las siguientes:
1. El Sr. Naranja busca la identidad del Sr. Blanco y descubre que su nombre el Lawrence Dimick. Se reúne con Holdaway y una mujer policía (interpretada por Nina Siemaszko), para hablar sobre el Sr. Blanco y su pasado criminal.

2. El Sr. Naranja y Holdaway repasan el plan de como actuará la policía el día del atraco, y el primero ve que toda la operación es muy arriesgada.

3. Eddie, el Sr. Blanco y el Sr. Rosa van hablando en un coche, después de haber dejado al Sr. Rubio con el policía. Eddie llamó a una enfermera para que ayudase al Sr. Naranja, y el Sr. Blanco cree que no es suficiente para salvarle la vida.

4. Dos tomas alternativas de la escena de la oreja cortada, más explicitas que la incluida en la película.

VALORACIÓN
En 1992, Tarantino dejó a todos con la boca abierta, cuando irrumpió en el panorama cinematográfico con esta película. Nadie estaba preparado para lo que Reservoir Dogs nos iba a deparar. Era la suma de varias influencias, pero al mismo tiempo, algo totalmente nuevo.
Reservoir Dogs comienza con la voz de Tarantino, lo cual es un detalle es muy apropiado, ya que es él quien metafóricamente nos narra la película.
Aquí están ya presentes todas sus señas de identidad; los grandes diálogos, la puesta en escena milimétrica, el uso exquisito de canciones, la violencia y el estilo narrativo desestructurado.
Sorprende su seguridad tras la cámara, sobre todo por ser ésta su primera película, como utiliza tomas largas para permitir que los actores puedan actuar sin cortes, la naturalidad con la que rueda las reuniones de los ladrones, pero como después le imprime ritmo a los tiroteos. Se muestra siempre de lo más versátil.
Tarantino innovó con su uso de los diálogos, como por ejemplo, el de la memorable interpretación del significado de "Like a Virgin", o la divertida historia del hombre al que su novia le pega el pene, no aportan nada, pero es una maravilla oír a los actores recitándolos.
El director de Kill Bill demostró ser más moderno que nadie, el guión está lleno de referencias a la cultura pop, cuando nadie las hacía, ahí tenemos menciones a Los cuatro fantásticos, a la música de Madonna, vemos un póster de Silver Surfer (que nos recuerda inevitablemente a Vivir sin aliento), y hay un montón de referencias al cine y la televisión (menciones a Charles Bronson en La gran evasión, Jóvenes ocultos, Pam Grier, la serie Busquen a Christie Love o a Lee Marvin). Todos son reflejos de los gustos del director, la película vive en un universo tarantaniano, nadie habla como los hacen los personajes de esta película, ni nadie suelta esas referencias, pero es su mundo y es genial que nos haga participes de él.
Y tan buen gusto tiene para los diálogos, como para la música, el uso de temas clásicos como "Hooked on a Feeling" o "Little Green Bag" han quedado ligados para siempre a la película (la segunda sonando con los trajeados protagonistas caminando a cámara lenta, es ya historia del cine). Y utilizar la canción "Stuck in the Middle with You" para la escena de la tortura es genial en su perversidad.
La violencia llena la pantalla, vemos sangre casi en cada fotograma, pero los momentos realmente fuertes están colocados en lugares estratégicos de la historia. Y es una genialidad que el momento más impactante (la popular escena en la que el Sr. Rubio le corta la oreja al policía), sea en off mediante un movimiento de cámara que aparta literalmente nuestra mirada, un detalle de genio, que hace si cabe, que la escena sea aún más angustiosa. Pero no es el único acto de violencia que ocurre off camera, nunca vemos la muerte del Sr. Azul (sólo sabemos de ella por lo que cuentan el resto de personajes) y no presenciamos el destino del Sr. Rosa (quien parece ser detenido por la policía en su huida, gracias a un gran uso del sonido por parte del director).
Reservoir Dogs es una película de forma sobre contenido, es poco lo que nos cuenta Tarantino, un ejercicio de cine negro sobre un atraco fallido, pero poco más, lo interesante está en como nos lo cuenta. Narrativamente la película es una maravilla, con un uso del montaje magistral (que fue de lo más rompedor en su momento, y algo que la emparenta espiritualmente con el Atraco perfecto de Kubrick), que nos lleva adelante y atrás en la historia, conociendo poco a poco a los personajes que la pueblan. Y al hacerlo de forma no lineal, el director puede guardarse los ases en la manga, para sacarlos cuando mejor le convenga. Y lo más brillante es que es una historia de un atraco, donde nunca llegamos a ver el atraco (algo que no necesitamos, los personajes nos cuentan todo lo que precisamos saber). Pero sabemos tanto de ese golpe, que casi creemos haberlo visto, pero sólo existe en nuestra mente, en una especia de limbo cinematográfico. Y eso es lo que hace tan grande a esta película.
Lo genial de la propuesta, es su sencillez, su tono casi teatral (aunque no cae en la teatralidad). En el fondo presenciamos a unos actores, en un escenario interpretando a sus grandes personajes (incluso tenemos al Sr. Naranja ensayando sus frases). Es encomiable el partido que logra sacarle el director a este material. Se agradece esa sencillez en comparación de otros trabajos más ambiciosos como Malditos bastardos (2009) o Érase una vez en... Hollywood (2019). Personalmente me quedó con Reservoir Dogs, a veces menos es más.
Con unos pocos trazos, Tarantino crea personajes interesantes y memorables (todos negativos), para los que el honor lo es todo (algo típico en el cine negro) y no les importa morir por él. Por ejemplo, el policía que es torturado, no destapa al Sr. Naranja ni cuando está a punto de morir quemado, para descubrir después que sí conocía la identidad del policía encubierto. Pero el caso más claro de personaje guiado por el honor, es el Sr. Blanco. Cree ciegamente en el Sr. Naranja, tanto que mata a dos amigos y recibe un tiro por él, pero su código de honor hace que tenga que matarle, cuando éste le revela que realmente es un policía, aunque eso implique morir tiroteado.
Todos los actores están muy creíbles en sus roles. Michael Madsen nunca ha estado mejor que en esta película. Keitel demuestra su buen hacer de siempre. Chris Penn sorprende en las pocas escenas que aparece. Y Tim Roth fue la gran revelación de Reservoir Dogs.
La película roza la perfección a cada momento, tal vez como pega considero que la escena de la reunión del Sr. Rubio con Joe y Eddie es demasiado larga (es de esas escenas en las que Tarantino se recrea dejando que sus personajes hablen y hablen). Y toda la presentación de Sr. Naranja se alarga también en exceso, con esa trama de la historia falsa que tiene que contar, que a su vez está montada y rodada de lujo (como demuestra ese magistral plano giratorio de Tim Roth contando la falsa historia dentro de su propia narración).
Pero el elefante en la habitación de la película son las (sangrantes) semejanzas con City on Fire (1987) de Ringo Lam. La influencia de esa película es tan evidente que el honkonés se merecía un crédito en Reservoir Dogs. Y es que hay un sinfín de similitudes entre ambas, desde el atraco fallido que acaba en masacre; pasando por el policía encubierto dentro de una banda de criminales, el cual recibe un tiro en el estómago y que mata a un inocente en medio del atraco; también tenemos la reunión posterior en un almacén, donde algunos de los ladrones se matan entre ellos; no falta el momento en que estos se apuntan entre sí con una pistola; y en ambas, un ladrón dispara con dos pistolas a un coche de la policía. Esto le resta originalidad a la película. "Me encanta City on Fire," declaraba Tarantino. "Es una gran película. En realidad, yo robo de todas las películas que veo. Si a la gente eso no le gusta, me importa un bledo. Los artistas roban, no homenajean." Pero no es la única película de la que toma ideas prestadas, el uso de colores para designar a los miembros de una banda de atracadores viene de Pelham 1.2.3. (1974), como en Taxi Driver (1976) tenemos al Sr. Naranja hablándose a si mismo en un espejo, y al igual que en Django (1966) hay una escena en la que a un personaje le cortan una oreja. Estas influencias, plagios u homenajes siempre han sido confirmados por Tarantino, así son sus películas, beben directamente de otras. Pero hay que reconocer que pese al saqueo, Reservoir Dogs tiene su propio estilo y personalidad.
Reservoir Dogs fue la mejor carta de presentación posible, de un director que tenía una personalidad propia y diferente a todo lo que se había visto hasta entonces. La película es una experiencia 100% cinematográfica, que hace uso de todos los elementos en los que se sustenta el cine (montaje, guión, puesta en escena, fotografía y música) para crear una obra única. No sólo es una de las mejores óperas primas de la historia, es también la mejor película de Tarantino. Un clásico instantáneo.

CURIOSIDADES
A Madonna le gustó la película y quiso conocer a Tarantino, quien le preguntó si había acertado en el subtexto de su canción "Like a Virgin". Ella le firmó una copia de su álbum "Erotica", donde escribió: "A Quentin. No es sobre una polla, se trata de amor. Madonna."
El nombre de la actriz que no recuerdan Eddie, el Sr. Blanco, el Sr. Rosa y el Sr. Naranja, cuando hablan de la serie Busquen a Christie Love (1974), es Teresa Graves.
La palabra "fuck" es utilizada 272 veces en la película.
Tarantino reveló que el Sr. Rubio de Reservoir Dogs y Vincent Vega de Pulp Fiction (1994) son hermanos, y llegó a plantearse realizar unas precuela de ambas películas titulada "Double V Vega", que nunca llegó a realizarse.
La cantante Pink adoptó su nombre artístico del personaje del Sr. Rosa de esta película.
Hay diferentes versiones del origen del título de la película, la más extendida viene de los tiempos en que Tarantino trabajaba en "Video Archives", y le recomendó a un cliente Adiós, muchachos (1987) de Louis Malle (cuyo título original es Au revoir les enfants), y éste el replicó que no quería ver ningún "Reservoir Dogs". Y de ahí el título.
Se puede oír el famoso grito Wilhelm, en la escena en la que el Sr. Rosa empuja a un peatón mientras corre perseguido por la policía.
Tony Scott leyó los guiones de Reservoir Dogs y Amor a quemarropa, y quiso dirigir el primero, pero Tarantino le dijo que ese guión quería dirigirlo él personalmente, de modo que, Scott se decantó entonces por el segundo.
Como en la mayoría de películas de Tarantino, hay un plano desde el interior del maletero de un coche.
La mujer a la que el Sr. Naranja dispara en su huida del atraco, es la profesora de dialecto de Tim Roth. El actor insistió en que la contrataran, ya que era muy dura con él.
Cuando Joe explica que el Sr. Azul falleció dice: "Muerto como Dillinger". Tierney interpretó al famoso gangster en Dillinger, el enemigo público nº 1 (1945).
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
La película no tiene banda sonora instrumental, toda la música de la película está compuesta por canciones.
Siempre ha habido dudas sobre quien dispara a Eddie el amable en el tiroteo final, porque si uno se fija detenidamente el Sr. Blanco no lo hace. La explicación es que por un error, el detonante que llevaba Chris Penn se disparó antes de tiempo, y el actor siguió con la escena. Así que realmente nadie llega a dispararle.
La película comienza con una conversación sobre Madonna, Chris Penn fue durante un tiempo su cuñado, ya que su hermano Sean Penn estuvo casado con ella.
Durante una proyección de la película en el Festival de Sitges de 1992, cinco personas se salieron de la sala por causa de la violencia de la película, una de esas personas era Wes Craven. "El tío que hizo La última casa a la izquierda," recordaba Tarantino. "Mi película es demasiado dura para él."
En un momento de la película, el Sr. Blanco menciona que trabajó con una chica llamada Alabama, que es una referencia al personaje de Patricia Arquette en Amor a quemarropa (1993).
Inicialmente estaba previsto, que la canción que acompañase a los títulos de crédito fuera "Money" de Pink Floyd, en lugar de "Little Green Bag".
Según Tarantino, La cosa (1982), "fue el título que más me inspiró a la hora de realizar Reservoir Dogs."

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