Saturday, December 05, 2020

Mary Poppins

"Supercalifragilisticoespialidoso."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Los Banks buscan a una niñera que cuide de sus hijos, y caída literalmente del cielo aparecerá Mary Poppins, quien cambiará la vida de la familia.

CON UN POCO DE AZÚCAR
Acostumbrado a hacer sus sueños realidad, Walt Disney se propuso llevar al cine la adaptación del libro preferido de su hija Diane, "Mary Poppins" de P.L. Travers, que la escritora británica de origen australiano, había publicado en 1934, y que formaba parte de una serie de ocho libros.
El primer intento de Disney de hacerse con los derechos de los libros fue en 1938, pero no se salió con la suya. Años después, en 1944, aprovechando que la escritora tuvo que viajar a Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial, Disney envió a su hermano Roy a reunirse con ella para conseguir los derechos, pero éste volvería con las manos vacías. Con el paso de los años, Disney no cejaría en su intento de sacar adelante su ansiada película, incluso llegando a visitar a la escritora en Londres en varias ocasiones, pero Travers se mostraba tan testaruda como el propio Disney, y nunca cambiaba de opinión.
Disney no fue el único que trató de adaptar la obra de Travers. El productor Samuel Goldwyn también intentó llevar los escritos de Travers al cine, lo mismo que el director Vincente Minnelli, y ambos fueron rechazados por Travers. La actriz Beatrice Lillie estuvo interesada en llevar la obra al teatro cerca de 1948. Por la misma época, un jovencísimo Stephen Sondheim de 18 años, trató de convertirlo en un musical, el cual nunca llegó a completar. Aunque la obra de Travers sí conoció una adaptación previa a la de Disney, pero para televisión en 1949, dentro del programa Studio One, con Mary Wickes como Mary Poppins.
Según Maureen O'Hara, tiempo después de hacer Tú a Boston y yo a California (1961) para la casa del ratón (y de la que no acabó en buenos términos con el Tío Walt), le propuso a Disney llevar al cine la obra de Travers, con ella de protagonista, idea que fue rechazada por éste. La actriz contaba como poco después se anunció la compra de los derechos de la novela, y que Disney le había robado la idea. Esta historia no cuadra por las fechas, ya que se sabe que Disney llevaba desde los 40 tratando de hacerse con los derechos, y se hizo con ellos en 1960, y la propia Tú a Boston y yo a California es de 1961. Así que es posible que la actriz tuviera intención de hacer Mary Poppins, pero los planes de Disney no la incluyesen a ella.
Durante 20 años Travers se negó a cederle a Disney los derechos de su obra, pero el viento cambió en 1959, cuando las ventas de los libros descendieron considerablemente. Disney se reunió con la escritora en Londres, y esa vez sí consiguió llegar a un acuerdo con ella. Travers tendría derecho a aprobar el guión, y su condición para hacer la película, es que ésta no fuese de dibujos animados. Ambos firmaron un acuerdo preliminar en abril de 1960.
Disney decidió que la película sería un musical, e hizo que los hermanos Sherman, Richard y Robert, se pusieran manos a la obra escribiendo las canciones, aunque realmente estos hicieron mucho más que componer la música y las canciones de la película. Una vez entraron en el proyecto se leyeron el primer libro de Mary Poppins y marcaron en el índice los seis capítulos que creyeron que mejor constituían una trama para la película, cuando se reunieron con Disney, éste les mostró su copia del libro, y había marcado los mismos seis capítulos.
La adaptación no era tarea fácil, ya que el libro no tenía un verdadero argumento. "El original era una serie de pequeños fragmentos sin historia, sólo un personaje sensacional y pequeños episodios divertidos," explicaba el guionista de la película Bill Walsh. "Necesitábamos una historia para ensamblarlo todo." En la adaptación eliminaron a los gemelos de los Banks, John y Barbara.
Por su parte, el guionista Don DaGradi (El sabio en apuros) se encargó de hacer el guión gráfico, creándose una relación simbiótica entre él y los Sherman, la música de los compositores inspiraba a DaGradi y los dibujos del guionista inspiraban a los Sherman. En una ocasión, DaGradi realizó el dibujo de un deshollinador portando sus escobas mientras silbaba, Robert Sherman lo vio y tuvo una idea para una canción, así nació "Chim-Chim-Cher-ee". Y por último, Disney puso a Bill Walsh (Ahí va ese bólido) para escribir el guión final, y también para que desempeñase tareas de producción.
En la silla del director se sentaría Robert Stevenson, un fijo de la casa, para la que había creado varias de sus películas de imagen real más populares, como Fiel amigo (1957), Un sabio en las nubes (1961) o Los hijos del capitán Grant (1962).
La creación de Mary Poppins para la gran pantalla fue un trabajo de equipo. Peter Ellenshaw, encargado de los matte paintings, fue quien sugirió el tipo de baile para la escena de los tejados, cuando supo que los Sherman tenían problemas para dar con uno. El baile estaba inspirado por la canción inglesa "Knees Up, Mother Brown", e implicaba unirse varias personas por los codos y alzar alto las rodillas (el baile fue coreografiado por Marc Breaux y Dee Dee Wood). En la escena del "Jolly Holiday" estaba previsto que aparecieran unos camareros, pero cuando Walt vio los bocetos, explicó como los camareros siempre le recordaban a unos pingüinos, y de esa forma los personajes se convirtieron en pingüinos camareros. Fue también idea de Disney, que toda la secuencia fuera animada con los actores de carne y hueso interactuando con personajes animados.
A finales de marzo de 1961, Travers voló a Los Angeles para durante el plazo de 10 días supervisar el trabajo del equipo de Disney. En aquel momento, ya llevaban trabajando en el proyecto dos años y medio, pero Disney aún no tenía los derechos de las novelas, sólo tenía una opción, y necesitaba la aprobación de Travers para sacar el proyecto adelante. Disney dejó a los Sherman con Travers, y se fue a Palm Springs para leer guiones. Los problemas comenzaron ya el primer día con la lectura de guión por parte de los Sherman (estas reuniones están documentadas en grabaciones en cinta por petición de la escritora). Travers no quería canciones, y a los responsables de la película les costó sangre y sudor que la escritora accediese a que la película fuese un musical, aún así cuando aceptó, quería que usaran canciones tradicionales como "Tarara Boom-dee-ay" y "Greensleeves". Pero no fueron las únicas exigencias. Quería que el personaje del Sr. Banks vistiera de pijama porque su padre lo hacía. No quería rastro de ningún romance entre Mary Poppins y Bert. La casa de los Banks debía parecerse lo máximo posible a como ella la había imaginado, la cual se parecía mucho a su propia casa. No quería que el cuerpo de Mary Poppins tuviera forma. No quería que hubiera tapioca en la lista de la compra de los Banks porque no le gustaba. Exigió la eliminación de una escena en la que Mary Poppins cantaba la canción "Chimpazoo", sobre como en Tombuctú los humanos están en jaulas para que los miren los animales. Inicialmente en el guión, el nombre de la Sra. Banks era Cynthia, el cual no gustó a Travers, quien sugirió una lista de nombres más apropiados, de esa lista Disney escogió Winifred. Y Mary Poppins no podía usar una cinta métrica cualquiera, debía ser la misma que usaba la madre de la escritora. Además no le gustaba la imagen que se daba del Sr. Banks en la película, la de un ser un tanto mezquino que va cambiando a lo largo de la película, lejos del hombre heroico que había creado en sus libros, una versión idealizada de su propio padre, que había sido un alcohólico.
La experiencia de trabajar con Travers, fue de lo más desalentadora para los Chicos (sobrenombre por el que eran conocidos los hermanos Sherman). "No le importaron nuestros sentimientos," explicaba Robert. "Nos hizo picadillo. Las dos semanas que pasamos con ella, logró destruir todos los sueños, esperanzas y el amor que habíamos acumulado."
Después de esos 10 días con el equipo de Disney, Travers volvió a Londres, teniendo 30 días para decidir si le daba el visto bueno a la producción, y justo el último día (como no podía ser de otra forma) dijo que sí. Llegó a un acuerdo con Disney a cambio de 100.000 dólares y un 5% de las ganancias brutas de la película.

REPARTO
Para dar vida a la niñera, Disney había considerado a Bette Davis, Mary Martin, y Angela Lansbury (quien años después terminaría haciendo una película muy Mary Poppins con La bruja novata). Pero los hermanos Sherman y DaGradi vieron un extracto del musical "Camelot" en el programa de Ed Sullivan, que mostraba a Julie Andrews cantando, y fueron a hablar con Disney de su descubrimiento. Disney fue hasta Nueva York para ver el musical en la primavera de 1962, y al finalizar la función, se reunió con Andrews en el backstage, y le ofreció el papel de Mary Poppins allí mismo. La actriz le explicó que estaba embarazada de tres meses y que no podría estar a tiempo para el rodaje, además esperaba ser escogida para dar vida a Eliza Doolittle en la adaptación de My Fair Lady, en la que la Warner Brothers estaba trabajando, papel que ella había interpretado en el teatro. Disney tenía tan claro que había encontrado a su Mary Poppins, que le dijo que esperarían por ella retrasando el rodaje, y cumplió su palabra. Y tanto deseaba tenerla en la película, que contrató a su marido Tony Walton como el diseñador de vestuario de Mary Poppins. Disney invitó a ambos a Los Angeles para que vieran los storyboards y escuchar las canciones, además de darles una visita guiada por Disneyland. Andrews aceptó interpretar a la niñera a cambio de 150.000 dólares, pero aún necesitaba la aprobación de Travers. El 27 de noviembre de 1962, la actriz dio a luz, y al día siguiente recibió una llamada de la escritora, quien tras una breve conversación, la creyó adecuada para el papel, porque le parecía, "muy despierta e inteligente." Una clausula del contrato de la actriz indicaba que si Warner cambiaba de opinión, y le daba el papel protagonista de My Fair Lady, podría abandonar el rodaje de Mary Poppins. Eso nunca ocurrió ya que la actriz escogida para protagonizar el film de George Cukor fue Audrey Hepburn, en una decisión que trajo cola en su momento. Por su parte, Jack Warner declaró que, "en mi negocio, tengo que saber quién lleva a las personas y su dinero a la taquilla del cine. Audrey Hepburn nunca había hecho un fracaso de taquilla."
Dick Van Dyke, popular en los 60 por su serie El show de Dick Van Dyke (1961-66), sería quien interpretaría a Bert (un amalgama de tres personajes distintos del libro), aunque se consideró previamente a Fred Astaire, Cary Grant y Danny Kaye. Las razones por las que Disney le dio el papel a Van Dyke no eran las que uno pudiese esperar. "Pensé que me había contratado porque era un gran cantante y bailarín," confesaba el actor. "Pero al final, me había escuchado en una entrevista hablando sobre lo que estaba sucediendo con el entretenimiento familiar. Yo estaba denunciando el hecho de que ya todo valía en el entretenimiento. Él conocía el El show de Dick Van Dyke, nuestra pequeña sitcom, pero realmente me llamó porque dije algo con lo que estaba de acuerdo. Y obtuve el papel." El personaje tenía que tener acento cockney, algo difícil de imitar para un norteamericano. El actor irlandés J. Pat O’Malley, que ponía voz a diferentes personajes animados de la película, ayudó a Van Dyke con su acento. Y Andrews también le echó una mano enseñándole canciones para que aprendiera el ritmo de la jerga (aún así se considera su acento británico uno de los peores de la historia del cine). Además de interpretar a Bert, el actor dio vida también al Sr. Dawes, el anciano presidente del banco, gracias a una buena capa de maquillaje. Fue el propio Van Dyke quien le pidió a Walt Disney que le dejara interpretarlo, pero éste se negó, aunque el actor le dijo que lo haría gratis. Y tanto deseaba hacerlo, que para persuadir a Disney terminó pagando por interpretarlo. El actor tuvo que hacer una donación de 4.000 dólares al "Instituto de las Artes de California", que Disney había co-fundado.
En 1959, Walt Disney descubrió a David Tomlinson en la obra teatral "The Ring of Truth" en Londres, y cuando llegó la hora de hacer Mary Poppins, le ofreció al británico el papel del cabeza de familia de los Banks.
El papel de Winnifred Banks, matriarca de la familia protagonista, estuvo desde el inicio muy claro quien le daría vida. "Cuando estábamos con el casting de la película," declaraba Richard Sherman. "Walt inmediatamente dijo: 'Conozco a la persona perfecta para interpretar a la madre, y esa es Glynis Johns'." La actriz ya había trabajado en la película Disney, Rob Roy, el gran rebelde (1953), y repitió con la casa, en el que es posiblemente su papel más recordado. Aunque estuvo cerca de no interpretarlo, ya que cuando se reunió con Disney, Walsh, DaGradi y los Sherman creyó que le iban a ofrecer el papel de Mary Poppins, pero cuando Disney le aclaró que el papel de la niñera era para Julie Andrews, y que habían pensado en ella para el de la Sra. Banks, la actriz dijo que no estaba interesada. Rápido como un rayo, Disney le dijo que primero escuchara el tema que los Sherman habían escrito para ella para tomar una decisión. Lo cierto es que no había ninguna canción escrita para el personaje, pero quedaron de reunirse con la actriz en unos días para mostrárselo, y durante un fin de semana los compositores tuvieron que escribir un tema para el personaje de Winnifred, para ello adaptaron una canción inicialmente prevista de titulo "Practically Perfect in Every Way", y escribieron nuevas letras para convertirla en "Sister Suffragette". La tocaron para la actriz, y aceptó participar en la película.
A los hijos de los Banks, Jane y Michael los interpretaron Karen Dotrice y Matthew Garber respectivamente, quienes ya habían trabajado juntos en otra película de la Disney, Las tres vidas de Thomasina (1963). Y volverían a interpretar a dos hermanos en otra producción de la casa, El abuelo está loco (1967).
Elsa Lanchester daría vida a Katie Nanna, la ex-niñera de los Banks. Lanchester era la madrina de Karen Dotrice, y fue la madre de ésta quien le sugirió a Disney que la contratase. Mary Poppins supuso el regreso al cine de Lanchester tras 6 años de ausencia de las pantallas.Ed Wynn se llevó el papel del tío Albert, lo que fue una idea de Disney. El actor tenía 76 años cuando participó en la película, y se le hizo difícil rodar las escenas de "I Love to Laugh", en las que tenía que estar colgado del techo simulando que flotaba en el aire. Sufría una parálisis y su cabeza se movía de izquierda a derecha de forma involuntaria, pero cuando el director decía, "Acción" se detenía, rodaba la escena como todo un profesional, y cuando llegaba el "Corten", su tic volvía de nuevo.
Para el papel del Almirante Boom, Disney consideró a Stanley Holloway, pero el actor se decantó por rodar My Fair Lady (1964), y al final Reginald Owen fue el escogido.
Y para interpretar a la mujer de los pájaros, Disney quiso que Jane Darwell le diera vida, pero la actriz se había retirado y rechazó la oferta. Disney estaba tan empeñado en que participase en la película, que viajó personalmente hasta su casa y logró convencerla.
El resto del reparto lo formaron Hermione Baddeley (en el papel de Ellen, la sirvienta de los Banks), Reta Shaw (como la Sra. Brill, la cocinera de los Banks), Arthur Treacher (en la piel del alguacil) y Arthur Malet (como el hijo del Sr. Dawes).

RODAJE
Con un presupuesto inicial de 4,4 millones de dólares, que terminaría ascendiendo a 6 millones, el rodaje de la fotografía principal comenzó en mayo de 1963, y terminó en agosto del mismo año. Tuvo lugar en su totalidad en los Walt Disney Studios en Burbank, ocupando varios estudios (por ejemplo, en el número 4 se construyó la calle Cherry Tree Lane).
Walt Disney había comprado los derechos del libro, pero no de las ilustraciones del mismo, así que no pudieron utilizar los diseños de Mary Shepard, teniendo que crear unos nuevos para la película. Se cambió la época en la que sucede la historia, de los años 30 a los 10, ya que Disney creía que la Inglaterra eduardiana daba más posibilidades visuales.
Entre otras tareas, Tony Walton fue el encargado de convertir a su mujer en Mary Poppins. La actriz tuvo que ocultar su melena bajo una peluca.
Andrews creó hasta una forma de caminar particular para su personaje. "Sentí que ella nunca caminaría tranquilamente," explicaba Andrews. "Así que practiqué en el estudio de sonido, caminando lo más rápido que pude, colocando un pie inmediatamente después del otro para dar la impresión de que casi no tocaba el suelo. El resultado final es que a los niños les resultaría difícil seguirle el paso." E ideó una postura particular para que Mary Poppins destacase en las escenas de vuelo.
A Andrews le gustaron las canciones de los Sherman, pero tuvo problemas con una titulada “Through the Eyes of Love” que debía cantar su personaje, y que según la actriz, no encajaba con la niñera. Disney habló con los Sherman para que escribieran un nuevo tema. Pero los compositores tuvieron un bloqueo y no sabían como resolverlo, hasta que Jeff, el hijo de Robert, le dijo un día que le acababan de poner la vacuna contra la polio, y al preguntarle si le había dolido, su hijo le respondió que no porque se la habían dado con un terrón de azúcar en una cuchara, y en ese momento se le encendió la bombilla al compositor, así nació la canción "A Spoonful of Sugar".
La canción que más le costó cantar a Andrews fue la nana "Stay Awake", la cual tuvo que repetir cerca de 50 veces para clavarla.
Al ser la primera película de la actriz, y al recaer sobre ella todo el protagonismo, hizo que Andrews estuviera nerviosa, pero pronto se demostró que había nacido para el cine. "Sabía donde estaba la cámara, sabía donde estaban las luces," recordaba Van Dyke. "Como si lo hubiera hecho toda su vida."
Fue un rodaje complicado, pero en el que reinó el buen ambiente, y que contó con visitas ocasionales de Walt Disney. Todo comenzó con el rodaje de la escena del "Jolly Holiday". Tuvieron que repetir tantas veces la escena del "Supercalifragilisticoespialidoso", que los niños se cansaron de las manzanas de caramelo que tenían que comer en la escena, así que les dejaron escoger el sabor que quisieran para la sesión del día siguiente. "Pasamos por la frambuesa, el chocolate, incluso la canela," explicaba Karen Dotrice. "Y luego, después de dos semanas, simplemente nos rendimos." 
La escena del "Jolly Holiday" se rodó frente a una pantalla de color amarillo, utilizando una técnica bastante novedosa por aquel entonces, llamada proceso de vapor de sodio (una versión primigenia de la popular pantalla azul), para posteriormente añadir a los personajes animados, dibujados por los artistas de la casa.
Para rodar la escena con los pingüinos, los actores tuvieron que usar su imaginación. "Colocaron un pingüino de cartón sobre la mesa enfrente mía," explicaba Andrews. "Una vez que establecí la línea de visión, quitaron el pingüino y, cuando las cámaras rodaron, tuve que fingir que todavía estaba allí."
Y no fue la única técnica revolucionaria de la que hizo gala la película, que fue un hito de técnicas innovadoras. Un claro ejemplo fue el pájaro que canta con Mary Poppins durante la canción "A Spoonful of Sugar", el cual era un audio-animatronic, es decir, un pájaro robótico cuyos movimientos estaban controlados por una cinta de audio, que sincronizaba sus movimientos con la música. El pájaro estaba unido a la mano de Andrews mediante una serie de cables, que provocaban que la actriz tuviera que permanecer con la mano en una determinada posición durante toda la filmación.
Peter Ellenshaw por su parte se encargó de crear para la ocasión aproximadamente 100 espectaculares matte paintings.
Y para hacer volar a Mary Poppins, se consiguió principalmente mediante el uso de cables, los cuales se oscurecieron para evitar su reflejo (aunque en otras ocasiones se colocaba a la actriz sobre un balancín o sobre una escalera, en función del ángulo de la cámara). Y durante esas escenas de vuelo fue cuando se produjo el mayor accidente del rodaje, hacia el final de la filmación, Julie Andrews cayó al escenario desde una gran altura por un problema con el arnés, que la mantenía en el aire. Por suerte, los contrapesos frenaron la caída y evitaron que a la actriz saliera malparada, más allá de llevarse un gran susto.
No fue el único incidente en el que se vio envuelta Andrews, por error el maquillador de la actriz, Bob Schiffer, utilizó un tubo de pegamento que se había estropeado y le provocó una infección ocular. Andrews tuvo que ausentarse del rodaje durante un día.
Cuando rodaron la escena de "I Love to Laugh", en la que los personajes flotan por la habitación al reírse, Matthew Garber no lo pasó especialmente bien, ya que tenía miedo a las alturas, por eso le dieron 10 centavos por cada toma que hizo. Pero quien se lo pasó en grande fue Ed Wynn, a quien Robert Stevenson dejó improvisar a gusto con su personaje.
Ésta no fue la única escena donde se dejó vía libre a la improvisación. Al rodar la escena en la que Poppins saca de su bolso un sinfín de objetos delante de Jane y Michael, Stevenson no les dijo nada a los jóvenes actores para captar auténticas reacciones de sorpresa de ellos. Ambos tampoco sabían que la medicina que les da en un momento de la película Mary Poppins, iba a cambiar de color, siendo sus reacciones también reales. Ni tampoco les contaron que Dick Van Dyke era quien interpretaba al Sr. Dawes, así que creían que se trataba de un verdadero anciano.
El momento en que el Sr. Dawes tiene que bajar un escalón, no estaba incluido en el guión, pero cuando Disney vio las pruebas que Van Dyke hizo para conseguir el papel, donde el actor improvisó una escena en la que un señor mayor trataba de bajar un escalón, le gustó tanto, que pidió que en el decorado incluyeran un escalón para que el actor pudiese repetirlo en la película.
Una vez terminada la fotografía principal, quedaban por delante aproximadamente once meses de post-producción, y para completar la animación (bajo la dirección de Hamilton Luske).

ESTRENO
El lanzamiento de la película fue a lo grande, creándose alrededor de Mary Poppins una gran campaña de merchandising impropia en aquellos tiempos. La productora llegó a acuerdos para sacar 46 productos diferentes relacionados con la película (vestidos, joyas, muñecas, libros...), y se realizó una gran campaña llamada "A Spoonful of Sugar" para la National Sugar Company.
El estreno de Mary Poppins tuvo lugar el 27 de agosto de 1964 en el Grauman's Chinese Theatre de Los Angeles, y Disney no reparó en gastos. Un tren llegó hasta el cine acompañado por algunos de los personajes más populares de la casa como Mickey Mouse, Blancanieves y los siete enanitos, Peter Pan, incluidos también los pingüinos camareros de Mary Poppins. Se soltaron 10.000 globos, y una banda tocó las canciones de la película. Más de 3.000 personas acudieron al lugar para no perderse el acontecimiento y ver a los famosos, entre ellos al propio Walt Disney.
La película recaudó 31.000.000 de dólares en Estados Unidos. Pero en su reestreno en 1966 recaudó otros impresionantes 57.272.727 de dólares. Siendo el mayor éxito de la casa del ratón hasta la fecha. Y una de las 10 películas más taquilleras de la década de los 60. La película conoció un segundo reestreno el 23 de mayo de 1980, donde recaudó otros 14.000.000 de dólares más, superando así la cifra de los 100 millones. Lo que la convirtió en todo un éxito supercalifragilisticoespialidoso.
Travers inicialmente no fue invitada al estreno, y para conseguir un asiento terminó escribiendo un telegrama a Disney. En la fiesta posterior al estreno, la escritora se acercó para hablar con Disney, quien ya sabía que tenía un bombazo entre manos, y la escritora siendo fiel a si misma, le dijo que si bien le había gustado Andrews como la niñera, no le sucedía lo mismo con Dick Van Dyke, a quien consideraba demasiado americano, y también hizo patente su disgusto por la escena de dibujos animados, exigiéndole a Disney que la eliminase. Disney sin perder su buen humor, le dijo que ella sólo tenía derecho a aprobar el guión, no la película terminada, la cual se estrenaría tal y como estaba. Tan descontenta quedó Travers, que no volvería a trabajar con Disney. Aunque al parecer en su momento no hubo segunda parte de Mary Poppins, porque Disney no quería hacer secuelas. Olvidaros de esa escena de Al encuentro de Mr. Banks (2013), con Travers llorando emocionada al final de la proyección, sus lágrimas fueron de frustración.
Julie Andrews contaba que en sus últimas semanas en Los Angeles, un día pasó conduciendo al lado de los estudios Warner, donde My Fair Lady (1964) comenzaba a rodarse con Audrey Hepburn de protagonista, y la actriz bajó la ventanilla y gritó, "¡Muchas gracias, Sr. Warner!". Había perdido la oportunidad de interpretar en el cine a Eliza Doolittle, pero el viento cambió a su favor, ya que salió ganando, no sólo en la taquilla (My Fair Lady recaudó 72 millones de dólares), también en los premios.
Cuando Andrews ganó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia/musical, desbancando a Hepburn, en su discurso de agradecimiento, la actriz dio las gracias, "a un hombre que hizo una película maravillosa y que hizo todo esto posible en primer lugar, el Sr. Jack Warner." Los asistentes estallaron en carcajadas, incluido el propio Warner. Fue una dulce venganza.
Y después llegarían más premios. La película recibiría trece nominaciones a los Oscars, de los cuales ganaría cinco, en las categorías de mejor actriz (Julie Andrews), mejor montaje (Cotton Warburton), mejores efectos visuales (Peter Ellenshaw, Hamilton Luske y Eustace Lycett), mejor canción original (Richard M. Sherman y Robert B. Sherman por "Chim Chim Cher-ee") y mejor banda sonora - sustancialmente original (Richard M. Sherman y Robert B. Sherman). Siendo el resto de nominaciones, las correspondientes a las categorías de mejor película (Walt Disney y Bill Walsh), mejor director (Robert Stevenson), mejor guión adaptado (Bill Walsh y Don DaGradi), mejor fotografía en color (Edward Colman), mejor dirección de arte en color (Carroll Clark, William H. Tuntke, Emile Kuri y Hal Gausman), mejor diseño de vestuario en color (Tony Walton), mejor sonido (Robert O. Cook [Walt Disney SSD]) y mejor orquestación de música - adaptación o tratamiento (Irwin Kostal).
Su éxito fue tal, que Disney llegó a recibir una carta de Samuel Goldwyn, quien había tratado  de llevar Mary Poppins al cine, elogiándole por su película.

VALORACIÓN
Lo de Mary Poppins aún no ha sido superado, pasan los años, y no pierde un ápice de su magia, es posiblemente la mejor película infantil de la historia del cine, y uno de los mejores musicales que se hayan creado. Además de ser la mejor película de imagen real salida de la casa del ratón.
La película parece tener la misma lógica que la imaginación de los niños. Las cosas ocurren sin explicación alguna (los espejos tienen vida propia, la risa hace flotar a la gente, y es posible viajar al interior de un dibujo), nada tiene sentido, pero es maravilloso. Ya desde el momento en que vemos a la niñera esperando a que cambie el viento sentada en las nubes, sabemos que algo grande va a ocurrir a continuación.
La película se convirtió en aquella por la que se compararían a las futuras películas de Disney. Después llegarían Un gato del F.B.I. (1965), Ahí va ese bólido (1968), TRON (1982), y sobre todo La bruja novata (1971), pero ninguna era Mary Poppins.
La película es realmente un logro de un gran trabajo en equipo, ya que brilla en todos los aspectos, y es lo que hace que sobresalga sobre el resto de las películas del estudio. Y es que el material de partida es bueno y lleno de imaginación, la música y canciones no podrían ser mejores, los actores bordan sus papeles, los efectos visuales fueron revolucionarios, el director demuestra su buen oficio, y se nota la dedicación de Walt Disney detrás del proyecto.
Julie Andrews está fantástica como la niñera mágica, y no sólo a nivel vocal. Su interpretación es muy sutil, y no se parece a ninguna que hayamos visto antes, dota de un halo de misterio a su personaje, consiguiendo que al mismo tiempo pueda ser divertida, estricta y fascinante. Y la película gana puntos en cada una de sus apariciones.
Aunque ha habido ciertas críticas hacia Dick Van Dyke, la verdad es que está fantástico, resulta increíble como actor cómico, pero como bailarín no se queda atrás, sorprendiendo con sus habilidades en cada uno de los números musicales.
Y David Tomlinson tiene el personaje menos agradecido de la película, pero sí el que tiene más recorrido, y el actor está excelente como el mítico Sr. Banks.
Robert Stevenson nunca ha estado más inspirado que en esta película, el eterno director del estudio, demuestra que con un buen material entre manos podía dar lo mejor de si mismo. Me gustan esos momentos en los que Bert rompe la cuarta pared, o cuando la sombra de Mary Poppins entra dentro de uno de los dibujos del deshollinador. Momentos sutiles rodados con mucho oficio.
Gran mérito del resultado final de la película lo tienen los Sherman, ya que crearon un musical excelente, lleno de canciones icónicas, partiendo de una obra no diseñada para ser un musical. Lo increíble es la cantidad de temas inolvidables que pueblan la película, otros musicales pueden tener uno o dos temas memorables, pero en Mary Poppins uno pierde la cuenta. Sólo hubiera eliminado "Stay Awake", la nana que Poppins canta los niños, que no aporta nada a la historia, y que ralentiza el ritmo de la película. Los números musicales están a la altura de las canciones, mi preferido sigue siendo el de "Step in Time" con los deshollinadores bailando en los tejados, que es la imagen de la pura diversión y la felicidad.
La labor en el campo de los efectos visuales fue titánica, siendo La guerra de las galaxias (1977) de su época. El público tuvo que quedarse con la boca abierta en el momento de su estreno.
El único defecto que se le puede reprochar a la película, es que no hay verdadera trama, simplemente es una sucesión de escenas que funcionan como números musicales independientes, pero aún así la película consigue contar una historia y desarrollar los personajes de la familia, principalmente el del Sr. Banks, quien es la verdadera persona a la que Mary Poppins acude a ayudar.
Al final, la película trata de una familia disfuncional, con unos padres demasiado ocupados para pasar tiempo con sus hijos, sobre todo el cabeza de familia, más interesado en su trabajo que en dar el amor y la atención que sus hijos demandan. La película realiza una sutil metáfora con la cometa, la cual está tan rota como la propia familia, pero al final, cuando el Sr. Banks la repara, hace lo mismo con su familia. Ahora ambos padres estarán ahí para sus hijos, y por eso Mary Poppins ya no será necesaria, algo que ella sabe.
El discurso de la película, es el eterno de las películas Disney, la importancia de la familia, y el poder de la infancia. Se ve una pequeña crítica contra el capitalismo, pero queda reducida cuando el Sr. Banks vuelve a ser contratado por el banco al final de la película.
Aunque el tiempo ha dejado a Travers como la mala de la película, no hay que olvidar que era la creadora del personaje, y que hasta cierto punto la película no es una correcta adaptación de su obra, es un musical que parte de ideas, capítulos y personajes creados por ella, pero toma otro camino distinto, uno brillante, pero no fiel a los escritos de Travers.
Mary Poppins es un viaje a la infancia y al poder de la imaginación. Está llena de imágenes que han quedado para el recuerdo, y sus más de 2 horas se pasan volando. Con un poco de azúcar y unas geniales canciones, Disney creo una película prácticamente perfecta en todos los sentidos.

CURIOSIDADES
La primera escena que rodó Julie Andrews fue cuando Bert le dice, "Mary Poppins, estás verdaderamente preciosa", y ella responde, "¿Me lo dices de veras?"
Última película de Jane Darwell y Arthur Veary Treacher (el contable).
En su siguiente película, Sonrisas y lágrimas (1965), Julie Andrews volvió a interpretar a una niñera, que ayuda a un padre a mejorar su relación con sus hijos.
Mary Poppins y Winnifred Banks nunca se hablan en la película.
"Feed the Birds" se convirtió en la canción favorita de Walt Disney.
Está incluida en el libro "1001 películas que debes ver antes de morir" de Steven Jay Schneider.
El padre de los Sherman tenía como hobby hacer cometas, y eso inspiró a los hermanos a escribir la canción "Let Go Fly a Kite".
Algunas de las niñeras que hacen cola en la puerta de los Banks, estaban interpretadas por hombres.
Fue idea de Tony Walton, que Mary Poppins dijera "Supercalifragilisticoespialidoso" al revés en la canción.
Durante el rodaje, y estando caracterizado como el anciano Sr. Dawes, Dick Van Dyke salió del estudio y se puso a cruzar un paso de cebra, justo cuando iba a pasar un autobús lleno de turistas. El actor tardó una eternidad en cruzar, y cuando el autobús se puso en marcha, lo adelantó corriendo para sorpresa de todos los pasajeros.
La película fue parodiada por Los Simpson en el episodio "Simpsoncalifragilisticexpiala(Annoyed Grunt)cious" (temporada 8, episodio 13).
La canción "The Beautiful Briny Sea" escrita originalmente para esta película, fue descartada y se terminó utilizando en La bruja novata (1971).
En 2004, se estrenó en Londres una versión musical para teatro con libreto de Julian Fellowes. Recuperaba las canciones de los Sherman, y contaba con nuevos temas y música compuesta por George Stiles y Anthony Drewe. El musical combinó elementos de la obra de Travers y de la película.
54 años después del estreno de la película, llegó a las salas de cine su secuela, El regreso de Mary Poppins (2018), con Emily Blunt en el papel de Mary Poppins, que contaba con un cameo de Dick Van Dyke como el hijo del Sr. Dawes.

Labels: ,