Los inmortales
"Sólo puede quedar uno."
Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.
Un grupo de elegidos inmortales, se enfrentan a lo largo de la historia, hasta que sólo quede uno, y obtenga un gran poder.
PRÍNCIPES DEL UNIVERSO
La inspiración para Los inmortales (Highlander, 1986) le vino al guionista Gregory Widen, cuando estudiaba en UCLA, y fue la suma de varias influencias. Widen recordó un viaje que hizo por Europa, en concreto a Escocia, y además de una visita a la Torre de Londres, donde mientras observaba la gran armería del lugar, pensó que pasaría si fuera el dueño de todo aquello, y hubiera portado alguna de esas armaduras en combate. A esto hubo que sumar Los duelistas (1977), con dos enemigos batiéndose en duelo a lo largo de los años. Widen escribió el guion como un proyecto fin de curso en 1982, y su profesor le dio un gran apoyo a su libreto, lo que le ánimo a buscarse un agente y tratar de venderlo. Lo envío a seis agentes y uno de ellos se interesó por él.
El título original, "Highlander", surgió de un brainstorming de ideas de Widen con sus compañeros de habitación de UCLA, los futuros directores Fred Dekker (Una pandilla alucinante) y Ethan Wiley (House II, aún más alucinante).
En 1982, Widen vendió el guion en por 200.000 dólares a los productores Peter S. Davis y William N. Panzer (Clave: Omega).
El guion sería reescrito por la pareja de guionistas Peter Bellwood y Larry Ferguson, quienes habían escrito para los productores El volcán asesino (1981). Widen nunca llegó a conocer a los nuevos guionistas. Se llegaron a escribir un total de seis guiones.
Con las reescrituras, el guion perdió el tono oscuro de Widen. Lo que más cambió fue el personaje del Kurgan, que pasó de un ser torturado, a un villano excesivo. Además se incluyeron ideas como la transferencia de poder después de que un inmortal mate a otro, y que un inmortal no puede tener descendencia. Y añadieron los personajes de Rachel (la niña de la segunda guerra mundial que MacLeod rescata) y Heather (su amor en la Escocia medieval).
Con el guion definitivo, Davis y Panzer lo presentaron a la compañía británica Thorn EMI Screen Entertainment y a Twentieth Century Fox para que la financiaran conjuntamente, y el proyecto obtuvo luz verde. Thorn EMI se quedó con los derechos de distribución internacionales, y Fox con los del territorio norteamericano.
Davis y Panzer aún no estaban del todo convencidos con el guion, y llamaron de nuevo a Widen para que hiciera la reescritura final, y estuvo presente en el set por si eran necesarias más reescrituras. Larry Ferguson y Peter Bellwood también estuvieron en algunos momentos en el set, pero se entiende que nunca coincidieron con Widen.
Para sentarse en la silla del director tuvieron dos opciones, Ian Sharp (S.A.S. Los invencibles) y Russell Mulcahy. Pero desde Thorn EMI rechazaron a Sharp, siendo así Mulcahy escogido. Éste había llamado la atención de Davis y Panzer gracias a su opera prima Razorback: Los colmillos del infierno (1984) y sus videos musicales, lo que les hizo pensar que era el director apropiado para la película. La oferta le llegó a Mulcahy justo en un momento en el que otro proyecto en el que trabajaba llegó a punto muerto, "Heavy Metal-The Movie", y le encantó el guion de Los inmortales.
Fue idea de Mulcahy cambiar la escena de la muerte de Ramirez a manos el Kurgan, originalmente tenía lugar en una pequeña cabaña, y el director le dio un toque más espectacular, al situarla en las ruinas de un torreón, con una gran escalinata de piedra.
REPARTO
Originalmente Kurt Russell fue escogido para dar vida al inmortal Connor MacLeod, pero después rechazó la oferta por consejo de su pareja Goldie Hawn. Se consideraron a otros actores, entre ellos Jeff Bridges, pero el papel pasó a Christopher Lambert. Mientras Mulcahy ojeaba una revista, vio una foto del actor como Tarzán en Greystoke: La leyenda de Tarzán, el rey de los monos (1984), y creyó que era perfecto para el papel. "Cuando leí Los inmortales, lo que me interesó fue el romance," declaraba el actor a The Guardian, "el dolor que este hombre cargaba, no poder morir y ver a su alrededor a todas las personas que amaba que se habían ido antes que él." Fue sólo después de firmar el contrato, que descubrieron que Lambert no hablaba inglés. Necesitaron ponerle un profesor durante todo el rodaje, y durante la post-producción grabaron de nuevo todas sus frases, intentando que tuviera un acento difícil de reconocer. El actor tuvo que entrenar también en el arte de la espada. Bob Anderson (La máscara del Zorro) fue su entrenador, comenzaron con espadas de plástico, después pasaron a utilizar espadas de madera, de ahí entrenaron con espadas de aluminio, más tarde lo hicieron con acero ligero, y por último con acero pesado. Lambert entrenaba cuatro horas por la mañana su inglés, y otras cuatro horas por la tarde con la espada. El entrenamiento con espada se prolongó a lo largo de varios meses, y tuvo mucho mérito por parte del actor, ya que sufría de una gran miopía, por lo que no podía ver la espada ni a su oponente, ensayaba sus coreografías con gafas, y después se las quitaba y repetía los mismos movimientos a la perfección a la hora de rodar las escenas.
Sean Connery dio vida a Ramirez a cambio de un cheque de 1 millón de dólares por una semana de trabajo. El escocés ya había sido contratado, antes que Mulcahy entrase en el proyecto.
En Clancy Brown recayó el papel del villano Kurgan, gracias a una recomendación de Sting a Mulcahy (según cuenta Brown, éste había sido rechazado por Arnold Schwarzenegger). El popular cantante acababa de trabajar con Brown en La prometida (1985). Al actor le atrajo del proyecto poder interpretar justo un personaje opuesto al que acababa de dar vida en La prometida. Fue idea suya raparse la cabeza y hacerse un tatuaje para dar vida al Kurgan.
Roxanne Hart dio vida a la forense Brenda Wyatt, que investiga a MacLeod. La actriz sólo conoció al productor Peter S. Davis en una entrevista en Nueva York, y llegó a esa reunión gracias a su agente.
Catherine Mary Stewart fue escogida para dar vida a Heather, el amor de MacLeod en Escocia, pero después no llegó a participar en la película por no estar disponible. El papel recayó en la inglesa Beatie Edney.
El resto del reparto lo formaron Alan North (interpretando al teniente Frank Moran), Sheila Gish (como Rachel Ellenstein, la única persona que sabe el secreto de MacLeod en la actualidad), Jon Polito (en el papel del detective Walter Bedsoe), y Hugh Quarshie (como el inmortal Sunda Kastagir).
RODAJE
Con un presupuesto de 16 millones de dólares, el rodaje comenzó en abril de 1985, y tuvo una duración de 70 días.
A finales de abril, filmaron en Brocket Hall, una casa de campo neoclásica, situada en Hertfordshire, la escena del duelo del año 1.783.
Filmaron exteriores en Escocia durante el mes de mayo, en lugares tan emblemáticos como el Castillo de Eilean Donan, Glencoe (batalla entre MacLeod y el Kurgan), Silver Sands of Morar (escena de la playa) o Loch Shiel (escena de MacLeod y Ramirez en la barca).
La producción tuvo su base en los Jacob Street Studio de Londres. En la ciudad londinense también filmaron algunas secuencias, durante el mes de junio, utilizando localizaciones de Scotland Yard, St Augustine's Church (escena de la iglesia), un almacén en Greenwich Village (donde recrearon el letrero de neón de Silvercup Studios para el clímax), el parking del "Centro de Exhibiciones Earls Court" (pelea inicial del aparcamiento del Madison Square Garden), y Shad Thames (callejón de Nueva York donde luchan el Kurgan y Kastagir).
Después la producción se movió a Nueva York para completar el rodaje en el mes de julio. En la gran manzana rodaron durante dos semanas, las secuencias del Kurgan conduciendo un coche por la ciudad, la secuencia del Madison Square Garden con la que arranca la película (que en realidad se filmó en el Continental Airlines Arena de Nueva Jersey), el encuentro entre MacLeod y Kastagir (en Central Park), las escenas de la tienda de antigüedades de MacLeod (en el SoHo), y la pelea final en la azotea con el neón de Silvercup Studios.
La escena final con Lambert y Hart en Escocia, se filmó realmente en Gales, muchos meses después del final de la fotografía principal.
El rodaje sufrió un tiempo horrible, tanto en Escocia como en Londres. Mucha lluvia y un clima húmedo fueron la tónica habitual.
No sólo se mojaron en exteriores, cuando rodaron la pelea inicial en el parking, el sistema de riego se activó por error mojando a todo el mundo.
El que lo pasó mal con el agua fue Lambert, cuando se vio obligado a meterse en las frías aguas del Loch Shiel en Escocia. "La primera vez es una sorpresa," declaraba el actor a The List. "Pensé que el agua estaría fría, pero no tanto. La segunda vez sabes que va a estar helada. La tercera vez te das la vuelta y dices: 'Esa es la última toma que harás'."
El clima es Escocia era muy cambiante. Cuando rodaron la batalla tuvieron nieve, sol y lluvia, todo en un mismo día. Para dicha secuencia, que rodaron a lo largo de cuatro días, reclutaron en torno a 500 extras (la mayoría escoceses), quienes se lo tomaron en serio, y hubo muchos heridos durante el rodaje. Además bebieron alcohol, lo que no mejoró precisamente su carácter. Pero la cosa se fue un poco de madre, cuando los productores para ahorrarse algo de dinero, decidieron no darles de desayunar a los extras el primer día, esto hizo que se enfadaran y algunos amenazaran con marcharse, la cosa llegó hasta tal punto que un ayudante dirección amenazó con meter a Connery (también escocés) en medio del asunto, lo que hizo recular a los productores, y finalmente dieron de comer a los extras.
Para caldear más el ambiente, Lambert y Beatie Edney tuvieron un romance durante el rodaje de la película.
Mulcahy quería que el director de fotografía de Razorback: Los colmillos del infierno (1984), Dean Semler, se hiciera cargo de Los inmortales, pero el australiano, debido a leyes sindicales quedó excluido de la película. Mulcahy entrevistó a varios camarógrafos, y escogió a Gerry Fisher (Evasión o victoria). Fisher se encargó de la fotografía de las escenas de Escocia y Londres, pero no se desplazó a Nueva York, para las escenas rodadas en la Gran Manzana, Mulcahy contó con Tony Mitchell, quien había sido su director de fotografía en Arena: An Absurd Notion (1985).
Los inmortales fue una de las primeras películas en utilizar la cámara Skycam, que fue el primer sistema de cámara voladora suspendida mediante cables. Mulcahy quería empezar la película de una forma espectacular, con una toma aérea en el Madison Square Garden, que recorriese todo el lugar hasta un primer plano de Lambert. Sólo tenían diez minutos para rodar en el Continental Airlines Arena que se hacía pasar por el Madison Square, y el director utilizó este novedoso sistema. Como utilizaron un gran angular para la Skycam, y era una cámara muy pesada, no podían frenarla fácilmente, decidieron crear la escena mediante dos planos, el planeo aéreo de la Skycam, y otro posterior de la cámara acercándose a Lambert con lentes cortas, y para unir ambos planos insertaron un plano en blanco en medio usando los flashes de las cámaras de los extras, para crear a sí la ilusión de un único plano fluido. Cuando rodaron la escena utilizaron nueve cámaras para captar planos de reacción dentro del recinto. Y la escena se completó tiempo después en estudio, donde se construyó un set de las gradas, para el resto de tomas con Lambert.
Mulcahy quiso contar con su amigo el director Stephen Hopkins (Depredador 2), quien aún no había debutado en el cine, pero había realizado muchos videoclips, para que se encargase del diseño de la película, pero Hopkins rechazó la oferta por considerarse muy joven, y creer que no realizaría un buen trabajo. Entonces Mulcahy le pidió que se encargara de la segunda unidad en Londres y Escocia, y esta vez dijo que sí. Hopkins llegó a rodar escenas con Sean Connery.
Para el puesto de diseñador de producción, el director se entrevistó con Allan Cameron (Starship Troopers), y después de una semana le ofreció el puesto. Para crear el loft de MacLeod en Nueva York contó sólo con cerca de 50.000 dólares. Las condiciones de rodaje en los Jacob Street Studio no fueron las mejores, además de tener una pésima sonoridad, había columnas por en medio, que a Cameron no le quedó más remedio que integrar en sus diseños.
En el primer día de rodaje de Connery, a punto estuvo de resultar decapitado como si fuese un inmortal. También era el primer día de Clancy Brown, y ambos tenían que rodar su enfrentamiento, en los Jacob Street Studio de Londres. Brown debía partir una mesa a la mitad con su espada, pero estaba muy nervioso, y la golpeó con la zona plana del arma, lo que provocó que ésta se rompiese y un trozo saliese volando, pasando por encima de la cabeza de Connery. El actor escocés se marchó del set enfadado, y convocó una reunión de urgencia. Todo hacía temer que el actor dejaría el rodaje en su primer día, pero gracias a las disculpas de Brown, y a la decisión de utilizar al doble de Connery, calmaron la situación, y el rodaje pudo continuar. Para conseguir el efecto del muro derrumbándose en el clímax de la escena, se consiguió atando a cada piedra un sedal, y con varios hombres tirando de ellas en el momento adecuado. Salió perfecto a la primera toma.
El tener tan poco tiempo a Connery en el set, trajo consecuencias curiosas. Al actor lo transportaban en helicóptero a cada localización para no perder tiempo. Cuando el primer día de rodaje, a Clancy Brown le tocó rodar con el actor escocés, utilizaron cinco cámaras, cuatro fijas en Connery y la quinta en la espalda de Brown, pero al actor le tocó dar las réplicas a Ramirez usando un doble de Connery. Y lo mismo sucedía en las escenas que compartían Lambert y Connery, rodaban planos de Connery primero, y las réplicas de Lambert no se filmaban hasta semanas después. El último día de rodaje, aún no habían filmado todo el material que necesitaban de Connery, y si se pasaban de fecha debían pagarle una gran suma al actor, y éste picó a Mulcahy diciéndole que no iban a terminar a tiempo, de modo que, el director le filmó durante 30 minutos con tres cámaras al mismo tiempo sobre un fondo neutro, haciendo diferentes poses o gestos (poniéndose un sombrero, alzando una espada, sonriente, serio, gritando). Al llegar al final de la hora de su contrato, el director le dijo a Connery que había terminado con él. Connery le respondió mientras sonreía con un, "¡Bastardo!".
Y es que Mulcahy rodaba rápido, muy rápido y siempre utilizando varias cámaras simultáneas, y repitiendo pocas tomas. Esto hizo que mucha gente no se adaptara a su forma de trabajar, y fueron varios miembros del equipo los que tomaron la decisión de marcharse.
En las escenas de lucha con espadas, para conseguir el efecto de las chispas que se producen cuando una impacta contra otra, conectaron las espadas a baterías de coches, las cuales colocaron en las piernas de los actores. A la tercera toma, las empuñaduras de las espadas se calentaban tanto, que no podían seguir utilizándolas.
Cuando rodaron la escena del Kurgan conduciendo el Cadillac por la Gran Manzana, éste iba remolcado por otro coche donde iban las cámaras, y en un momento dado el director de segunda unidad de Nueva York, Andy Armstrong, se movió entre el coche que conducía Brown y el de las cámaras, y un policía que ayudaba a la producción le soltó que si volvía a hacerlo le detendría, lo que cabreó a Armstrong. De pronto, Brown como reacción a la escena se puso a cantar "New York, New York" a modo de broma, pero después ese momento le gustó a Mulcahy, y lo dejó en la película, y no sólo eso, Queen realizaría una versión del tema para la película.
Inicialmente estaba previsto que el enfrentamiento final entre MacLeod y Kurgan tuviera lugar en la "Estatua de la libertad", pero Remo, desarmado y peligroso (1985) se les adelantó. Después la idea pasó a ocurrir en una montaña rusa de Coney Island, con la atracción derrumbándose, pero la terminaron descartando porque se iba de presupuesto. Mientras recorrían Nueva York vieron en lo alto de un edificio el cartel de neón de Silvercup Studios, y decidieron situar la escena en esa localización. Filmaron en el propio edificio, y el resto se realizó en otro edificio en Greenwich Village (Londres). Cuando tuvieron que rodar en Londres, no les quedó más remedio que regar con una manguera todo el edificio porque era un almacén de amoniaco, y a todo el mundo le escocían los ojos. Los momentos más peligrosos de esta escena, cuando la lucha tiene lugar en lo alto del neón, y que rodaron en Londres, Lambert fue doblado por el especialista Andy Bradford, y Peter Brace hizo lo propio por Brown. Fueron necesarias cuatro tomas para conseguir la correcta. Y en medio de la pelea entre Lambert y Brown, una espada golpeó la cabeza de Roxanne Hart, era de metal ligero y por suerte la actriz no resultó herida. El final de la pelea en el interior del edificio tuvo lugar realmente en un almacén abandonado de los muelles de Londres. Allan Cameron creo un gran ventanal con una enorme fotografía de Nueva York detrás, y después colocaron explosivos en todas las ventanas para volarlas por los aires. Para filmar la explosión utilizaron siete cámaras, y necesitaron siete horas para coordinar la escena.
Nick Maley, quien había trabajado con Mulcahy en Arena: An Absurd Notion, iba ser el diseñador de los efectos de maquillaje de la película, pero tuvo que abandonar la producción debido a un pequeño infarto y a un agotamiento nervioso. El puesto lo ocupó su compañero Bob Keen. Cuando Keen asumió sus funciones, Maley ya se había gastado dos tercios del presupuesto en diferentes ideas que terminaron siendo descartadas.
Para crear las decapitaciones utilizaron tres métodos, uno óptico; otro mediante un dispositivo de hombro, que iba sobre el actor quien tenía la cabeza agachada (y que sólo permitía filmarlo de espaldas); y un cuerpo animatrónico controlado por radiocontrol.
Keen también tuvo que proveer los maquillajes para los extras de la secuencia de la batalla en Escocia, con hombres llenos de heridas y cicatrices.
Para la secuencia final en la que MacLeod recibe el "Premio", se representó principalmente mediante el uso de unas figuras fantasmales, que consiguieron mediante la combinación de marionetas de varilla y animación. Keen trató de conseguirlo con actores vestidos con trajes de fantasmas, pero lo terminó descartando.
Peter Honess (L.A. Confidential) fue el encargado de editar la película, que fue todo un reto para él. "La película fue muy difícil porque había unas cuatro unidades rodando constantemente y una cantidad enorme de película," explicaba el montador en CineMontage. "Tenían a un chico programando; eso era todo lo que hacía durante 14 o 15 horas al día. Le pregunté: '¿Qué son todos esos rollos de película de ahí?', y me respondió: 'Esos son los 76 rollos que aún no he terminado. Esa es tu escena para mañana'. Me ayudó a controlar el pánico y el miedo al cine."
Famoso en el mundo de la música, gracias a su videoclips, Mulcahy se acercó a Queen para que compusieran un tema para la película. Montaron un vídeo de 20 minutos y se lo mostraron al grupo, en cuanto lo hubieron visto, decidieron que compondrían varios temas. Fueron seis en total ("A Kind of Magic", "Princes of the Universe", "Who Wants to Live Forever", "Gimme the Prize (Kurgan's Theme)", "One Year of Love" y "Don't Lose Your Head"), e incluso Freddie Mercury se marcó una versión del clásico "New York, New York". La banda sonora también incluye el tema "Hammer To Fall", que Queen había incluido en su álbum de 1984 "The Works". El grupo se implicó totalmente en el proyecto y trabajó estrechamente con el compositor de la película Michael Kamen.
Los inmortales lo tenía todo para ser una éxito de taquilla, Lambert venía del éxito de Greystoke, Sean Connery ya era una leyenda, la música de Queen era un valor añadido, y contaba con una historia de espada y brujería tan de moda en la época, pero contra todo pronóstico, en Estados Unidos resultó ser un fracaso de taquilla. Mulcahy recordaba el pésimo póster en blanco y negro diseñado para la campaña norteamericana con un primer plano de Lambert. "Parecía que tenía acné," declaraba el director a The Guardian (el póster es para verlo). En Europa le fue mejor, pero no mucho. En Francia fue un éxito enorme, llegando a reunir 4.141.203 espectadores. La película llegó a las pantallas de cine de Estados Unidos y Canadá el 7 de marzo de 1986, y su recaudación sólo alcanzó los 5.900.000 de dólares, siendo la taquilla final a nivel mundial de 12.900.000 de dólares.
La recepción a la película fue tan mala, que la Fox canceló su contrato por tres películas con Davis y Panzer (lo que terminó en una demanda), y además el estudio le pidió a Mulcahy que hiciera un nuevo montaje para relanzar la película en salas. Esta versión para Estados Unidos fue 6 minutos más corta. Se eliminó por completo la escena de la Segunda Guerra Mundial, que explicaba como MacLeod conoció a Rachel siendo niña (esta escena había sido financiada por el propio Mulcahy). Y otras escenas se recortaron, como la escena de lucha libre en el Madison Square Garden, el enfrentamiento en el aparcamiento, un momento en la iglesia con el Kurgan, o el final cómico del duelo en el año 1.783. Además se añadió una voz en off de Sean Connery a modo de prologó y epílogo, para explicar mejor la historia. Su voz en off se grabó por teléfono, con Connery diciendo sus frases desde el baño de la casa de España en la que pasaba sus vacaciones, aunque parecía sonar bien, más tarde detectaron un eco que quedó en la película.
La película alcanzaría la popularidad gracias a su salida en video doméstico, donde el público realmente la descubrió, y la convirtió en una película de culto. La cual generaría tres secuelas, varias series de televisión (una incluso de animación), y varias películas para televisión. Con un legado que llega hasta nuestros días.
VALORACIÓN
El caso de Los inmortales es muy curioso, una película con una trama que claramente sólo da para una película, la cual se cierra satisfactoriamente, pero que daría pie a una saga. Lo peor es que todo lo que vino después de la película original, es malo o muy malo.
Y es una película extraña, tiene a un francés haciendo de escocés, a un escocés haciendo de español/egipcio, canciones rock, unos inmortales con su propio lore, luchas con espadas en la época moderna, y una estética de videoclip marcada, y lo más increíble es que funciona, con algunas reservas, pero funciona, en algo parecido a la alquimia.
Creo que es una película adelantada a su tiempo y eso explica el rechazo del público en el momento de su estreno. Hoy día estamos acostumbrados a todos los flashbacks y transiciones temporales, y pese a que la película se sigue perfectamente, al público de 1986 le pilló por sorpresa este tipo de recursos narrativos, y no conectaron con la película.
El uso el montaje con flashbacks para explicarnos el pasado de MacLeod funcionan, haciendo la película siempre sorprendente y dándonos información sobre su protagonista. Aunque alguno, como ese duelo cómico en el año 1.783, no aporta nada a la trama, e incluso el gag final con su rival disparando a su ayudante sobra.
Mulcahy rueda con mucha energía la película, y se marca algunos planos fantásticos (esa toma aérea en el Madison Square es excelente), pero creo que el montaje en las escenas de acción estropea su planificación, éstas escenas funcionarían mejor con un uso de planos más largos. Busca un estilo estético por encima de lo narrativo, pero aunque su puesta en escena es vistosa y característica, cuando el director opta por el uso de planos más largos y deja que estos respiren, realmente se luce. Además sabe aprovechar las localizaciones (como la azotea con el cartel de neón Silvercup) y los escenarios naturales (Escocia brilla en cada escena). Y me gustan las transiciones que va utilizando para los saltos temporales, tratando siempre de ser imaginativo.
Por momentos al director se le va la película, sobre todo en tono, como esa escena con la aparición de un justiciero urbano que ametralla al Kurgan, o como éste después roba un coche en el que se encuentra una anciana, y que comienza a gritar cuando se la lleva en el coche.
Veo un problema con el Kurgan, Clancy Brown tiene una presencia enorme y su villano resulta aterrador, pero conforme avanza la película, termina siendo sólo un ser excesivo que sólo sabe reírse a carcajadas sin parar, como un villano al uso. Hubiera funcionado mucho mejor si éste mantuviese el tono oscuro del arranque de la película. Aún así Brown es terrorífico, y compone a uno de los grandes villanos de los ochenta.
El guion no explica de forma clara lo que es el "Premio" que persiguen los inmortales. Sólo en la escena final de la película MacLeod dice que consiste en poder leer la mente de todos los hombres. Pero Ramirez le explica a MacLeod que si el Kurgan se hace con el "Premio" puede ser terrible para la humanidad. ¿Cómo puede ser tan horrible si sólo consiste en leer las mentes? Realmente no le da ningún tipo de poder o fuerza, por lo que la explicación final parece una idea de última hora. El guion tampoco explica como funciona el mundo de los inmortales, son una serie de elegidos a lo largo de la historia para enfrentarse, pero como sabe Ramirez toda esa información que da a MacLeod, si él lo sabe por ser un inmortal, ¿por qué no lo sabe MacLeod? El personaje de Ramirez está puesto para dar información al público, pero no tiene mucho sentido. Además, ¿por qué que Ramirez entrena a MacLeod?, ¿lo hace con todos los inmortales? En ningún momento se explica, sólo dice que entrenó a MacLeod para enfrentarse al Kurgan, y que MacLeoed es el último de los inmortales elegidos y que lleva años esperando por él. Los elegidos se supone que se atraen entre ellos o se sienten de alguna forma, pero el Kurgan da con MacLeod antes de que se convierta en inmortal, y Ramirez le explica a MacLeod que dio con él, sólo después que el Kurgan lo matara. MacLeod siente a Basil en el Madison por estar cerca, pero Ramirez viaja desde España a Escocia para reunirse con MacLeod. Este sexto sentido nunca se le da una verdadera explicación, y se deja dentro del terreno de lo sobrenatural. Básicamente trataron de inventarse unas reglas para explicar la mitología de la película, pero de una forma muy laxa, y que cambian según les conviene para justificar ciertas cosas de la historia. Y es una lástima, porque la idea de un grupo de inmortales elegidos, que se enfrentan con espadas en la época actual, hasta que sólo quede uno, para obtener un gran poder, es muy atractiva.
Y luego hay situaciones que no se explican, como por ejemplo, como descubre el Kurgan donde vive Brenda, simplemente aparece en su casa antes del clímax para secuestrarla, porque los guionistas la necesitan tener ahí para el enfrentamiento final, y que Connor tenga que salvarla.
Pero después el guion es interesante en otras ideas, como ver como MacLeod comparte su vida con Heather hasta que muere de anciana, y como éste no quiere volver a enamorarse para evitar ver como muere otra persona a la que ama. MacLeod quiere el "Premio" porque está cansado de vivir eternamente, y quiere ser mortal, su personaje muestra el peso de la inmortalidad, y como ésta tal vez no es tan maravillosa como puede parecer. Es interesante como el protagonista es desterrado de su clan tras revivir, y que todos le teman. Y me gusta como utiliza el personaje de Brenda, para conocer poco a poco a MacLeod como si de una investigación policial se tratarse.
Creo que Lambert funciona bien como héroe atormentado e introspectivo, éste es uno de sus mejores papeles y resulta memorable con su gabardina, deportivas y katana en mano. Y Connery tiene mucha presencia, resulta muy carismático y roba cada una de las escenas en las que aparece.
El uso de las canciones de Queen funcionan dentro de la narrativa de la película porque expresan sentimientos de los personajes (como "Who Wants to Live Forever"), y además son todos temazos.
Los inmortales es hija de su época, encapsula perfectamente el estilo de los ochenta para la bueno y lo malo. Es visualmente atractiva y tiene un buen ritmo; pero cae en algunos clichés, como el montaje confuso, la estética por encima del contenido, o una banda sonora que prima las canciones por encima de lo orquestal. Es una película como no hay otra igual, y eso es mucho. Sigue ganando fans después de tantos años. Al final ha terminado siendo tan inmortal como sus protagonistas.
CURIOSIDADES
La película contó con su versión de videojuego para las consolas Commodore 64, Amstrad CPC y ZX Spectrum.
Además de contar con Christopher Lambert y Sean Connery para la Los inmortales II: El desafío (1991), también querían que regresase Clancy Brown como el Kurgan, pero éste rechazó participar en la película.
El coordinador de especialistas Peter Diamond, interpreta a Iman Fasil, es el primer espadachín con el que se enfrenta Connor MacLeod.
Para volar por los aires las ventanas en el callejón, en el que el Kurgan mata a Sunda Kastagir, utilizaron gelignita.
En el guion original, MacLeod presenciaba en el Madison Square Garden un partido de hockey. Los productores hablaron con la Liga Nacional de Hockey, pero no les permitieron hacerlo.
Russell Mulcahy tiene un cameo en la película. Se le puede ver como el hombre atropellado por un coche conducido por el Kurgan.
En la versión original, cuando MacLeod obtiene el "Premio" dice: "I have the power! Aye, the quickening that empowers me! I feel everything! I know... I know everything! I am everything!" ("¡Tengo el poder! ¡Sí, el premio me da poder! ¡Lo siento todo! ¡Lo sé... lo sé todo! ¡Soy todo!). Pero en España, lo doblaron para que dijera: "¡Soy Connor MacLeod, del Clan MacLeod! ¡Quiero ser como los demás!" Lo que crea confusiones en la trama.
Russell Mulcahy dirigió personalmente los videoclips de los temas de Queen, "Princes of the Universe" y "A Kind of Magic". Christopher Lambert aparece en el de "Princes of the Universe" como MacLeod.
Existe una secuencia que se considera perdida, en la que el Kurgan lucha contra otro inmortal en Nueva York, Yung Dol Kim. Ambos luchan en una edificio de oficinas, y al final Yung Dol Kim, permite que el Kurgan acabe con su vida.
Hay varias escenas adicionales que fueron eliminadas. Siendo una de las principales, la que muestra a Bedsoe (Jon Polito) siguiendo a MacLeod y Kastagir, y como termina tomándose unas copas con ambos en un club. También una escena en la que MacLeod tras acostarse con Brenda, le muestra su katana. Y existe una escena alternativa de la coda final de MacLeod y Brenda en Escocia.
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Clancy Brown on his diverse career, from playing baddies in Starship Troopers and Shawshank Redemption to voicing Mr. Krabs (AV Club, 26 abr 2018)
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How Christophe Lambert went from action flops to arthouse acclaim (The Guardian, 17 jun 2010)
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Highlander: Chop awaits producers who revived this claptrap (The Herald, 7 jul 2024)
A Kind of Magic: Making The Original Highlander (Jonathan Melville, 2020)
Deleted Scenes: Bedsoe (Nash Antiques)
Deleted Scenes: Yung Dol Kim (Nash Antiques)
Deleted Scenes: Brenda (Nash Antiques)
Deleted Scenes: Alternate ending (Nash Antiques)
Peter Honess & Frank Urioste: Two Long-Time Friends Part 2 (CineMontage, 1 sep 2001)
Labels: cine 80's, películas de culto






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