Wednesday, August 03, 2022

Apocalypse Now

"Me gusta el olor del napalm por la mañana."

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

En plena guerra de Vietnam, al capitán Willard le ordenan matar a un alto cargo del ejército renegado. Para ello viajará a lo largo de un río hasta Camboya, para cumplir su misión.

EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS
Para conocer los orígenes de Apocalypse Now (Apocalypse Now, 1979), hay que retroceder a los tiempos de estudiantes de John Milius y George Lucas en la USC, cuando Francis Ford Coppola aún no se había cruzado en sus vidas. El profesor de escritura de Milius contaba en clase que nadie había podido adaptar al cine "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad, y Milius se propuso llevarlo a cabo, pero trasladando la historia a la guerra de Vietnam, tan vigente por aquel entonces. George Lucas sería su director.
Orson Welles había tratado de llevar a cabo la adaptación, antes de rodar Ciudadano Kane (1941), pero abandonó en la fase de pre-producción.
En 1969, American Zoetrope, el estudio de Coppola, llegó a un acuerdo con Warner Bros. por un paquete de varios guiones a cambio de fondos de desarrollo, y el de Apocalypse Now estaba incluido. Milius escribió el guión basado en sus ideas de la universidad y lo terminó en 1969. Recibió 15.000 dólares por el guión, y otros 10.000 dólares cuando la película se realizó.
Fred Rexer, un amigo de Milius, que trabajaba como asesor en las Fuerza Especiales, sirvió de inspiración para el personaje de Willard. Milius también tomó como referente "La odisea" de Homero, y se inspiró en el artículo "The Battle for Khe San" de Michael Herr (alguien que sería fundamental para la película). El primer borrador tenía el título de "The Psychedelic Soldier", y sería más tarde cambiado por el definitivo Apocalypse Now. Este título vino de los botones que llevaban los hippies, que decían "Nirvana Now" con un símbolo de la paz. Milius había hecho uno girando el símbolo de la paz simulando la cola de un avión de guerra y la inscripción "Apocalypse Now".
"Tuve la ambiciosa idea de ir a Vietnam y rodar la película allí," recordaba Milius a Scraps From The Loft. Tenían previsto rodarla al estilo cinéma vérité. "Íbamos a hacerlo muy barato," contaba Milius en el mismo medio. "Rodar un largometraje en 16 mm en Vietnam mientras la guerra continuaba. Quién sabe, tal vez nos hubieran matado." El presupuesto previsto era de tan solo 1,5 millones de dólares.
Tras la mala gestión de Coppola en Zoetrope, y lo poco que les había gustado a los ejecutivos THX 1138 (1971), la cual aún no habían estrenado, el 9 noviembre de 1970, Warner canceló todos sus proyectos con Zoetrope, incluido Apocalypse Now. Fue la ruina de Zoetrope.
Tras pasarla por varios estudios, el proyecto acabó en la Columbia. En noviembre de 1972, mientras Lucas estaba enfrascado en la post-producción de American Graffiti (1973), su productor Gary Kurtz se desplazó hasta Filipinas y Hong Kong para buscar localizaciones para Apocalypse Now, que debía ser la siguiente película de Lucas tras Graffiti. Pero al final la Columbia terminó cancelando el proyecto.
"Estuvo bastante cerca," recordaba Milius a Neon Magazine. "Pero luego el estudio comenzó a decir: '¿Por qué vamos a enviar a estos hippies allí? Son un grupo de locos. Algunos de ellos serán asesinados. Hay una verdadera guerra allí.' Entonces nos pararon."
Milius y Lucas llevaron el guión a todos los estudios, pero el proyecto no lograba encontrar un hogar. La situación era crítica para el director de THX 1138, quien tuvo que tomar una difícil decisión. Estaba lleno de deudas, y necesitaba un trabajo, Apocalypse Now parecía que no iba a arrancar nunca (llevaba cuatro años trabajando en la película), así que decidió ponerse manos a la obra con La guerra de la galaxias en primer lugar.
De esa forma Lucas se fue a una galaxia lejana, muy lejana, y en 1975, Coppola recogió su batuta, no sin antes proponerle a Milius que dirigiera la película (Dillinger le había demostrado que era un buen director), pero el guionista estaba ocupado en aquel momento. Como no tenía quien la dirigiera, Coppola se propuso realizar él mismo Apocalypse Now, bajo American Zoetrope, para que fuera el primer proyecto de la resucitada compañía. Coppola era el director más importante del momento, y había ganado una fortuna con las dos primeras partes de El padrino. Su deseo era financiar la película sin dinero de los grandes estudios, tener un gran éxito del que fuera el dueño, y con todas las ganancias convertir Zoetrope en un estudio.
"Me vi en una situación en la que quería escribir algo nuevo," explicaba Coppola en Corazones en tinieblas. "Pero para escribir un guión original tardas un mínimo de seis u ocho meses, mientras que el guión de Apocalypse Now ya estaba escrito, sólo teníamos que retocarlo y enviarlo en seguida. Y por eso me plantee, '¿Por qué no hacer Apocalypse Now en aquel momento?' Así podría convertir el estudio en una compañía independiente y matar dos pájaros de un tiro." 
Las revisiones de Milius dieron pie a seis borradores de guión que abarcaban más de mil páginas. En el otoño de 1975, el director se puso manos a la obra para reescribir el guión. Su intención era realizar una película más sencilla y no pasar por el calvario que había atravesado rodando las dos primeras entregas de El padrino. Pero realmente al director le esperaba el horror.
Coppola recibió un sueldo de 475.000 dólares por su trabajo como director y otros 50.000 más por su tarea como guionista.
El presupuesto inicial previsto era de 13 millones de dólares. Y Coppola consiguió la financiar parcialmente la película, a base de vender los derechos de distribución en el extranjero por 7 millones de dólares. Además de aportar varios millones de dólares de su propio bolsillo, y de poner sus bienes personales como garantía. El director mantuvo los derechos sobre la película, y el control creativo, pero si se excedía del presupuesto, él sería el máximo responsable. Pero tenía la condición de no poder tocar el dinero de los distribuidores extranjeros, hasta que no lograra contratar a dos estrellas que hicieran el proyecto comercialmente viable. Así comenzó la búsqueda del reparto.

REPARTO
Para hacer realidad su película necesitaba un reparto de campanillas. Coppola inicialmente le ofreció el papel del capitán Willard a Steve McQueen a finales de 1975, al actor le gustaba el guión, pero no se veía en el papel. Coppola lo retocó para adaptarlo mejor a McQueen, pero éste le dijo al director que no podía irse al extranjero durante 4 meses.
Al día siguiente Coppola llamó a Marlon Brando, pero el actor no estaba interesado. Ese mismo día, hizo lo mismo con Al Pacino, quien se interesó por el papel de Willard. Pero finalmente lo rechazó porque no creía que pudiera soportar estar 17 semanas rodando en la selva.
Coppola le ofreció después a Steve McQueen el papel de Kurtz porque sólo serían tres semanas de rodaje. El agente del actor le dijo que lo haría, pero a cambio del mismo sueldo que por el papel de Willard que era más extenso, 3 millones de dólares. Más tarde Coppola no aceptaría este acuerdo, y McQueen se quedaría fuera del proyecto.
El director llamó a Clint Eastwood y le ofreció el papel de Willard, pero el actor lo rechazó por las mismas razones que Pacino.
El director le ofreció a James Caan el papel de Willard a cambio de 1,25 millones de dólares. El actor quería cobrar 2 millones, pero Coppola se negó a pagarle más de lo inicialmente ofrecido. Caan rechazó la oferta, además su mujer estaba embarazada y no quería que diera a luz en Filipinas.
Tras la negativa de Caan, Coppola le ofreció a Jack Nicholson el papel de Willard, pero Apocalypse Now entraría en conflicto con su película como director Camino del Sur (1978), así que no estaba disponible.
De ahí Coppola pasó a Robert Redford, a quien consideró para los papeles de Willard y Kurtz. Al actor le gustó el guión, pero no podía participar en la película, ya que le había prometido a su familia que no viajaría al extranjero tras rodar una película ese año.
Coppola volvió a Nicholson y le ofreció el papel de Kurtz, pero el resultado fue el mismo que con el de Willard. 
Gene Hackman también fue considerado para participar en la película, pero su contratación no fue posible.
En un último intento, Coppola le ofreció el papel de Kurtz a Pacino, pero el actor no lo vio claro y lo rechazó. Superado por toda la situación, Coppola cogió sus cinco Oscars y los tiró por la ventana, sólo uno no se rompió.
En un momento total de desesperación, sabiendo que si no contrataba a actores de renombre no conseguiría el dinero de los distribuidores extranjeros, lo que podría ser el final de la película, Coppola recibió una llamada de el agente de Brando para reunirse con él. El director al final consiguió contratarlo para el papel de Kurtz a cambio de un cheque de 3 millones dólares (1 millón por cada una de sus tres semanas de rodaje) y un 11% del bruto. Coppola le pagó 1 millón por adelantado. El director sabía que Brando sufría de sobrepeso cuando lo contrató, pero el actor acordó perder varios kilos. La película podía seguir adelante.
Al final Coppola decidió buscar a un desconocido para el papel de Willard. En enero de 1976, Martin Sheen se encontraba rodando en Roma El puente de Casandra (1976) y recibió una llamada de su agente para comunicarle que Coppola lo quería para Apocalypse Now, pero un conflicto de agendas echó por tierra la participación del actor. Al final Harvey Keitel sería contratado para el papel por un sueldo de 80.000 dólares.
Robert Duvall se llevó el papel del coronel Kilgore, a cambio de un cheque de 65.000 dólares y un 1,5% de los beneficios netos. Inicialmente el personaje se apellidaba Kharnage, pero se cambió por el (un poco) menos agresivo Kilgore.
Dennis Hopper aceptó participar en la película, interpretando al periodista gráfico que está con Kurtz, a cambio de tener una frase con Brando en una escena, así lo estipulaba su contrato (aunque como veremos más adelante, realmente no llegó a suceder). Sus honorarios ascendían a 5.000 dólares semanales.
Tras trabajar con Coppola en La conversación (1974), Frederic Forrest repetiría con el director, dando vida a Jay 'Chef' Hicks.
Laurence Fishburne mintió sobre su edad para interpretar a Tyrone 'Clean' Miller (tenía 14 años cuando rodó la película), y fue escogido por encima de otros candidatos como Kevin Hooks.
El papel de Lance B. Johnson lo interpretaría Sam Bottoms, surfista por aquel entonces como el propio personaje. Inicialmente Johnson moría en una batalla en el templo de Kurtz, pero en medio del rodaje Coppola reescribió el destino del personaje, y decidió que viviría hasta el final.
Harrison Ford recién salido de La guerra de las galaxias (1977), se hizo con el papel del coronel Lucas (un guiño a George Lucas), a cambio de 1.750 dólares semanales más gastos. 
Scott Glenn, un auténtico ex-marine, fue contratado para el pequeño papel del soldado con el lanzagranadas en el puente de Do Lung, que sólo requería de dos semanas en el set, pero por una serie de avatares provocaron que estuviera en Filipinas siete meses, y se hiciese con el papel del teniente Richard M. Colby de mayor importancia.
Coppola le dio el papel del agente de las chicas de Playboy, a su amigo Bill Graham, quien era un famoso promotor de rock y que siempre había querido ser actor.
Y Lynda Carter (la famosa Wonder Woman de la televisión), Cynthia Wood y Linda Carpenter fueron escogidas para interpretar a las conejitas de Playboy. Wood y Carpenter eran auténticas playmates.
El resto del reparto se compuso con los nombres de Albert Hall (jefe Phillips), G.D. Spradlin (general R. Corman) y Jerry Ziesmer (Jerry).

RODAJE APOCALÍPTICO
Al final Coppola tuvo que vender los derechos de distribución en Estados Unidos y Canadá a la United Artists por 7,5 millones de dólares. United anunció que el estreno de Apocalypse Now sería el 7 de abril de 1977, el día del treinta y ocho cumpleaños de Coppola.
El rodaje tuvo lugar en Filipinas, lugar escogido por sus similitudes con Vietnam, y además los costes de construcción eran bajos comparados con Estados Unidos. Como el ejército estadounidense se negaba a colaborar con películas relacionadas con la guerra de Vietnam, Coppola llegó a un acuerdo con el presidente filipino Ferdinand Marcos, para alquilar sus helicópteros y equipo militar.
Antes de viajar a Filipinas, Francis llamó a Roger Corman, quien tenía experiencia de rodar en el país. Sabiendo los problemas que tendrían con el clima en la época en la que iban a rodar, el consejo del famoso productor fue, "No vayas." Pero para Coppola ya era demasiado tarde para cambiar de planes, iba a la guerra.
El 1 de marzo de 1976, Coppola y su familia llegaron a Manila, por delante les esperaban 5 meses previstos de rodaje. La fotografía principal comenzó el 20 de marzo, rodando la escena de la llegada de Willard en helicóptero hasta la lancha donde partirá en su misión.
Ese primer día de rodaje no empezó bien para Keitel, lo cual fue todo un presagio. El actor fue abandonado por error en una balsa con otros miembros del reparto. Usando un walkie-talkie trató de pedir ayuda, y en broma llegó a decir que eso no se lo harían a Marlon Brando.
Haciendo base en Manila los actores y el equipo volaban todos los días a las diferentes localizaciones en helicóptero. De hacerlo tanto, Coppola llegó a aprender de forma autodidacta a pilotar estos aparatos.
El 2 de abril, mientras realizaban el ensayo de una escena en Baler, en la que estaban implicados varios helicópteros, estos fueron llamados para luchar contra los insurgentes a unos 300 km del lugar de rodaje. El 8 de abril, había rumores de que los rebeldes estaban todavía más cerca, y el ejército filipino temiendo un ataque contra los helicópteros, los envió a una base de Manila. Esa guerra armada trajo de cabeza a Coppola, ya que el director se veía sin los helicópteros que le habían prometido, y tenía que reorganizar las tomas previstas. En otras ocasiones, le enviaban pilotos distintos, los cuales no entendían las indicaciones o que no habían asistido a los ensayos del día anterior, y como resultado estropeaban las tomas. Y esos vaivenes con los helicópteros, provocaban que por la mañana tuvieran que pintar los distintivos del ejército norteamericano en los aparatos, y por la noche los devolvieran a su estado original, pintando de nuevo los emblemas del ejército filipino.
Coppola escogió como director de fotografía al gran Vittorio Storaro (El conformista, Lady Halcón), quien inicialmente rechazó participar en la película, porque no quería interferir en la relación que había entre Coppola y el director de fotografía Gordon Willis, quienes habían trabajado juntos en las dos primeras partes de El padrino, y además consideraba Apocalypse Now una película de guerra más. Pero Coppola tenía claro que quería a Storaro. El productor Fred Roos viajó a Roma para reunirse con el camarógrafo para hablar sobre la película, y ese mismo día Storaro se encontró con Alejandro Jodorowsky, quien le ofreció trabajar en la adaptación cinematográfica de "Dune" que preparaba (y que nunca vería la luz). Coppola le recomendó que leyera "El corazón de las tinieblas" en la que se basaba la película, y tras leer la novela, el italiano se convenció de participar en el proyecto. De esa forma en lugar viajar a Arrakis, Storaro viajó a Filipinas. Su sueldo fue de 35.000 dólares.
A las dos semanas de comenzar el rodaje, Storaro amenazó con marcharse. Los dailies se enviaban a los laboratorios de Technicolor en Roma, como era deseo del camarógrafo, pero el productor Gray Frederickson quería que se enviasen a los laboratorios de Technicolor en Los Angeles, ya que había más vuelos a la semana a la ciudad angelina que a la romana. Los técnicos de Roma habían trabajado en varias películas con Storaro y sabían justo lo que éste quería, y en Los Angeles Storaro no conocía a nadie. La amenaza surgió efecto y Storaro siguió trabajando con Roma.
Hubo un baile de ayudantes de producción, Coppola primero escogió a unos italianos para que se entendiesen con el equipo de Storaro. Al final los echó, y contrató al primer ayudante de dirección de David Lean en El puente sobre el río Kwai (1957), pero como no podía llegar de inmediato, puso a Jonathan Reynolds de primer ayudante. Reynolds era un escritor amigo de Coppola, que carecía de experiencia previa, y que estaba en el set para supuestamente escribir un libro sobre la realización de la película, y ayudar con el guión. Sólo una frase suya se mantuvo en la película ("¿Qué sabrá usted  comandante? Ha nacido en la maldita Nueva Jersey"). Reynolds se pasó tres meses en Filipinas y problemas contractuales le hicieron abandonar el libro. Poco después llegó el ayudante de Lean, pero resultó ser demasiado mayor para el puesto.
No se reparaba en gastos. Coppola celebró su cumpleaños el 7 de abril, y para la fiesta se enviaron desde San Francisco cientos de hamburguesas y salchichas. Asistieron trescientas personas, y no faltó una orquesta, ni una enorme tarta de cumpleaños decorada con un río, montañas, palmeras, un mar y olas de azúcar glaseado, como si una replica del set se tratarse. Sólo en el transporte y en los impuestos de la comida se gastaron 8.000 dólares.
Pronto se hizo patente la sensación de caos en el set. Coppola iba reescribiendo el guión sobre la marcha, una locura cuando se trata de una superproducción de estas características. En esas el director comenzó a fumar hierba. "Estaba ahí y todo el mundo fumaba," explicaba Coppola en Moteros tranquilos, toros salvajes. "También empecé a volverme muy paranoico." Frederic Forrest también la fumaba. Y Sam Bottoms admitió que tomó drogas durante el rodaje (por ejemplo, anfetaminas durante la escena del puente Do Lung). Los extras cobraban 25 horas al día, y en la mayoría de ellos se los pasaban esperando sin hacer nada. Se habló de pagos de sobornos a funcionarios filipinos (algo que nunca se ha negado). Pese a tener un buen número de helicópteros volando, la película se pasó varias semanas sin un supervisor aéreo (al final designaron a Dick White). Y el edificio en el que instalaron las oficinas de producción en Manila, tenía en su primer piso un salón de masajes. "Entrabas ahí y te hacían una paja por cinco dólares," contaba Bottoms en el libro de Peter Biskind.
Además el director tuvo una crisis en su matrimonio con Eleanor Coppola, los continuos escarceos del director y su ego desatado, sumado a la tensión del rodaje, no ayudaron en absoluto a la pareja. Coppola se veía con la guionista Melissa Mathison (E.T., el extraterrestre), quien solía visitarlo en el set.
El 12 de abril, se comenzó a filmar la famosa escena del ataque de los helicópteros sonando la "Cabalgata de las valquirias". Para la secuencia se construyó un poblado vietnamita que sería posteriormente arrasado. En medio del rodaje, y con todo el fuego que la escena implicaba, ardió el almacén de pinturas y el de utilería. Las pérdidas ascendieron a entre 30.000 y 50.000 dólares. Y para el momento en que los F-5 sueltan el napalm, se emplearon 4.500 litros de gasolina, y los aviones sólo podían hacer tres pasadas, pero salió a la perfección. "Fue la mayor explosión jamás realizada en una película," contaba el montador Walter Murch en el Telluride Film Festival.
Aproximadamente cuando llevaban un mes de rodaje, Coppola se convenció que Keitel no era el actor adecuado para el papel de Willard y decidió sustituirlo. Barajaron ofrecerle de nuevo el papel a Jack Nicholson. Pero al final Martin Sheen fue contratado y comenzó a rodar el 24 de abril. Era necesario volver a filmar todas las escenas de Keitel de nuevo.
"Yo era la única persona allí que sabía cómo manejarse en la jungla," explicaba Keitel a Neon Magazine. "Era el único que había estado en la Infantería de Marina. Creo que no nos comunicamos bien. Chocamos. Se trataba de un joven actor que era un ex-marine de Brooklyn, y se encontraba con un director talentoso que había salido de UCLA y de alguna fraternidad."
Por su parte, Sheen estaba aún rodando El puente de Casandra cuando recibió una nueva llamada de su agente, para decirle que debía viajar a Los Angeles para reunirse con Coppola. El actor voló desde Roma el 16 de abril de 1976, y se reunió con Coppola en el aeropuerto de Los Angeles durante tan solo 15 minutos, el director iba rumbo a Filipinas. Al día siguiente el actor recibió una llamada para decirle que el papel era suyo, y aceptó participar en la película sin haber leído el guión. El domingo recogió el guión y voló de vuelta a Roma. El lunes terminó de rodar El puente de Casandra y mientras su familia volvía a Los Angeles el martes, Sheen puso rumbo a Manila. Más tarde su familia se reuniría con él en Filipinas (incluidos sus hijos Emilio Estevez y Charlie Sheen).
El 11 de mayo, para rodar una escena en el río tuvieron que llevar la lancha de patrulla en helicóptero, pero como pesaba demasiado, en lugar de dejarla caer suavemente en el río, cayó en una laguna y se partió en dos. No fue el único problema que tuvieron con la lancha, ya que el 18 de mayo, se averió y no pudieron seguir rodando. Coppola voló de regreso a Manila.
Pero los verdaderos problemas estaban por llegar. A finales de mayo, el tifón Olga asoló Filipinas. Aún así, Coppola decidió seguir rodando todo lo que pudiese. Personalmente llevaba a los actores al set pilotando personalmente un helicóptero. Debido a los fuertes vientos, debían volar por la costa a unos 30 metros del suelo. En una de esas, Fishburne rompió a llorar, creyendo que iba a morir.
El 23 de mayo, el coordinador de efectos especiales Joe Lombardi, se hirió en el pie cuando una de las patas de un falso helicóptero se desprendió.
Pero el mal tiempo sólo fue a más, el tifón terminó arrasando los decorados, y a Coppola no le quedó más remedio que tomar una difícil decisión. El 26 de mayo se paró el rodaje. Durante el tiempo de mayor fuera del tifón, parte del equipo quedó incomunicado en un hotel, algunos se quedaron atrapados en un edificio abandonado en el selva, y otros se encontraban en viviendas. Se tomó la decisión que todos regresaran a Estados Unidos durante ocho semanas, mientras Dean Tavoularis y su equipo se quedaron para buscar nuevas localizaciones y reconstruir el decorado de las chicas de Playboy en un nuevo emplazamiento.
Pero de ese tifón algunos salieron como héroes, como Scott Glenn, quien se quedó aislado con otros miembros del equipo, y ayudó en el parto de gemelos de una mujer filipina. Además el actor también ayudó a despegar un helicóptero con mal tiempo, y evitó que Coppola y Storaro se hundieran en un barco mientras trataban de demostrar a un hombre de la aseguradora de la película, que podían navegar por un río. Como agradecimiento Coppola le dijo que le escribiría un papel para él, Glenn lo tenía claro, quería estar en el final de la película, así que en un lugar de escribirle un papel, Coppola le dio el del teniente Colby.
Los desperfectos ascendieron para la producción a 1,1 millones de de dólares, y pese a que la aseguradora inicialmente se negó a pagar, al final lo terminó haciendo, incluidos los intereses.
Cuando se paró la producción, ésta ya llevaba seis semanas de retraso y había sobrepasado el presupuesto en 3 millones de dólares, por esa razón, el 1 de julio, Coppola tuvo que firmar un contrato por un préstamo con United Artists, que pondría esa cantidad de dinero, pero si la película no recaudaba 40 millones de dólares, el propio Coppola sería quien debería pagar dicha suma. Esto no hizo más que sumar más presión al director, que comenzó a perder la cabeza. "Yo creía que me iba a morir, literalmente," contaba Coppola, y según recogía Imágenes de actualidad las declaraciones de Coppola. "Debido a la incapacidad que tenía para resolver problemas. Me iba a la cama a las cuatro de la mañana, bañado en sudor frío."
Tan claro tenía que podía morirse, que Coppola se planteaba quien podría sustituirle. El primero de su lista era Milius, seguido de George Lucas y el tercero era Ken Russell.
Además la prensa comenzó a hacerse eco de los problema de la producción, llenando titulares que se referían a ella como "Apocalypse When?". Lo que sumó una dosis de presión extra a Coppola.
A finales de julio, los actores y miembros del equipo regresaron a Filipinas para reanudar el rodaje. A Sheen no le hacía ni pizca de gracias volver. "Me resistí," reconocía el actor a Rolling Stone"Luché por más dinero. Nunca lo conseguí, ese bastardo. Francis y yo luchamos por eso, y tuvimos una pelea muy fuerte. Nos reconciliamos y regresé."
Dado los retrasos producidos, Lynda Carter no pudo continuar en la producción, ya que debía comenzar a rodar La mujer maravilla (1975-79), por lo que tuvieron que buscar a una sustituta. La elegida fue Colleen Camp (El juego de la sospecha), quien había conocido al productor Fred Roos durante el rodaje de Sonríe (1975). Inicialmente la actriz no quería desnudarse en la película, pero tras una cena con Roos y Cynthia Wood (de la que era amiga), lograron que cambiara de opinión, y el papel fue suyo.
El 2 de agosto, se reanudó el rodaje, rodándose la escena de la reunión de Martin Sheen con Harrison Ford, G.D. Spradlin y Jerry Ziesmer, donde le exponen a Willard su misión.
Al día siguiente (día del treinta y seis cumpleaños de Sheen) se filmó la escena de Willard en la habitación del hotel del inicio de la película. Toda la escena fue improvisada. Sheen estaba realmente borracho, tanto como debía estarlo Willard. Coppola fuera de cámara le iba dando indicaciones al actor, e inspirándose en un sueño que había tenido, trató de mostrar la cara oscura de Sheen. "Martin era una persona discreta," explicó el director en el Telluride Film Festival. "Una persona muy buena, un tipo guapo, muy abierto, pero sentías que tal vez había mucho más de él. Entonces comencé a picarle en su vanidad: 'Mírate en el espejo, eres tan guapo, mírate a la cara, mira lo hermoso que eres'. Comenzó a ponerse realmente raro. Golpeó su propia imagen en el espejo, y todo esto salió de él." Sheen se abrió totalmente frente a las cámaras, y en medio de la escena rompió el espejo de un puñetazo, se cortó un dedo, que comenzó a sangrarle profusamente. Coppola quiso parar el rodaje y llamar aun médico, pero Sheen quiso continuar. "Quería sacarme aquello de dentro en aquel momento," explicaba el actor en Corazones en tinieblas. "Se trataba de enfrentarme a mi mayor enemigo, yo. Estaba en un estado espiritual caótico." Todo quedó capturado en celuloide, y la escena se mantuvo en la película.
La noche del 7 de agosto, comenzaron a rodar la escena del puente de Do Long. Cuando llevaban una semana rodando, la trinchera usada en la escena y por la que desplazaba la cámara, se vino abajo y fue enterrada por un par de toneladas de arena. Tuvieron que retirar toda la arena esa noche para poder seguir rodando.
A finales de agosto, rodaron la secuencia de la plantación francesa, que sería eliminada de la versión estrenada en cines. Dean Tavoularis creo un set maravilloso en el que no se reparó en gastos, pero eso provocó que tuvieran que ahorrar en los actores, contratando para algunos papeles a interpretes no profesionales (que llegaron al set sólo quince días antes de comenzar a rodar la secuencia). "Nuestro presupuesto se vio muy reducido y no pudimos conseguir el reparto que queríamos," explicaba Coppola en Corazones en tinieblas. "Pero ni el departamento artístico ni los otros recortaron sus presupuestos, y a mi me enfadó de verdad ver un decorado extraordinario y muy costoso, con todos los objetos imaginables para el que no tenía reparto, me encolericé de verdad y corte la escena por eso."
Trajeron un tigre desde Los Angeles (llamado Gambi), para rodar la recordada escena en la que Willard y Chef se topan con uno en la selva. Una vez en Filipinas, cuando debían enviarlo en avión a Baler, la jaula en la que lo transportaban no entraba por la puerta del avión, así que terminaron sacándolo de la jaula y lo subieron al avión, ante el nerviosismo de los pasajeros y del piloto, quien se negaba a subir al aparato. Las cosas se pusieron aún más tensas en el set, cuando llegó la hora de rodar la escena. El domador del animal utilizaba a un cerdo atado con una cuerda para hacer que el tigre se moviera, y en un momento declaró que el animal no había comido nada en una semana, y que estaba hambriento, lo que precisamente no tranquilizó a los actores, que debían hacer la escena con él. Según contaba el técnico de efectos visuales John Frazier, cuando ensayaron la escena, la cadena que sujetaba al animal permitía que se quedase a unos tres metros de los actores por seguridad, pero cuando Sheen y Forrest volvieron al barco para comenzar a rodar, Coppola movió la cadena tres metros para acercar más al tigre y cuando esté se lanzó hacia ellos, ambos actores escaparon corriendo aterrorizados. "No he pasado tanto miedo en mi vida. En serio," declaraba Forrest en Corazones en tinieblas. La frase de Chef, "Nunca salgas del barco," fue improvisada por Forrest llevado por la tensión del momento.
Conforme avanzaba el rodaje, Coppola se iba convirtiendo en Kurtz (incluso tenía su propio refugio en Hidden Valley, un complejo dentro de un volcán extinguido), poco a poco fue perdiendo la cabeza. "Tuvimos acceso a demasiado dinero, a demasiados equipos, construimos varios poblados en la jungla y los elementos nos los destruyeron, y eso nos enloqueció," según declaraciones de Coppola recogidas en Imágenes de actualidad"Con el tiempo, me di cuenta de que no era yo quien estaba haciendo la película. La película se estaba haciendo a sí misma, o quizás era la jungla la que me la estaba haciendo." Tanto se le fue la olla, que según contaba su mujer, en un momento llegó a perder el conocimiento y se desplomó. "Había llegado al umbral de su cordura o algo así," declaraba Eleanor en Corazones en tinieblas.
Las cosas se estaban yendo tanto de madre, que llamaron a Milius para que tratara de devolver el proyecto al guión original y que hiciera entrar en razón a Coppola. Pero al final sería el director quien haría cambiar de opinión al guionista. Tras una reunión de hora y media, "me había convencido de que sería la primera película en que ganara el premio Nobel," reconocía Milius en Corazones en tinieblas.
Coppola reescribió el guión tomando más elementos de "El corazón de las tinieblas", pero seguía sin tener un final. Su idea era rodar los dos primeros actos, hacer un parón de cuatro semanas para trabajar con Brando en el tercer acto, reescribirlo y después rodarlo en las tres semanas previstas. Pero Brando se negó a darle el tiempo extra que necesitaba, y amenazó con abandonar el proyecto y quedarse con el millón de dolares que había recibido por adelantado. Al final Coppola sólo pudo contar con el protagonista de La ley del silencio las tres semanas acordadas. 
Brando llegó a Filipinas a principios de septiembre. Se empecinó en dormir en una casa flotante, así que tuvieron que transportar una por tierra hasta un lago cercano. El actor debía haber perdido peso, pero en lugar de eso, llegó al set con varios kilos de más, y además se avergonzaba de su físico y no quería que Coppola lo mostrase en pantalla. Al director no le quedó más remedio que camuflar la figura del actor. Además Brando no se había preparado el personaje.
"En cierto modo, es como un niño grande," comentaba Coppola en El libro de Apocalypse Now"Y, a veces, discute tu posición sólo por discutir. Todos nos acercábamos a Marlon con mucho respeto, por su formidable inteligencia y por ser quién es, pero él no dejaba de sostener que no era buena idea hacer que su personaje se pareciera más a Kurtz en "El corazón de las tinieblas". Y es que resultó que no se había leído "El corazón de las tinieblas". Por fin, [durante el rodaje], lo leyó, y entonces, de repente, sí pensó que era una buena idea. Y le dije: 'Pero bueno, ¿por qué no estabas de acuerdo conmigo?'. Y él replicó: 'Estaba mintiendo.' Es difícil conseguir que Marlon sea concreto."
Para completar el personaje de Kurtz, Brando se rapó la cabeza, sin decírselo a Coppola, lo que asemejaba su imagen a la de un Buda. Pero Coppola seguía teniendo un doble problema, adaptar el final al físico de Brando y por otra parte crear un tercer acto que encajase con su visión de la película.
"Estaba en la estacada," según declaraciones de Coppola recogidas en Imágenes de actualidad. "No tenía final, pero Brando no podía hacer las escenas que en un principio se suponía que conformarían el final. Estaba demasiado grueso. Así que, con ayuda de Dennis Jakob decidí que el final sería el mito clásico del asesino que va río arriba, mata al rey, y luego se convierte en rey a su vez, es el rey pescador de "La Rama Dorada". De alguna manera, es el origen de todos los mitos. Yo estaba centrado en temas morales, y no quería el final típico de John Milius, con una tremenda escena de batalla en la que Kurtz y Willard luchan juntos en el mismo bando, y Kurtz muere, etc."
Como era su costumbre, Brando llegó tarde el primer día de rodaje. Él y Coppola se metieron en el camerino del actor para hablar. Pasaron tanto tiempo allí, que ese día se suspendió el rodaje, y todo el equipo y actores se fueron a casa. Esto se convirtió en una costumbre, director y actor hablaban sobre el personaje mientras el equipo esperaba para rodar. Como el reloj corría y cada día extra de Brando saldría muy caro, Coppola decidió filmar durante varios días al actor haciendo improvisaciones (en ocasiones con Sheen), y sacar el máximo partido a las tres semanas que disponía del actor, y con la esperanza de conseguir de ahí el material que necesitaba para el final de la película.
"Escribí los discursos de Kurtz," explicaba Brando en Neon Magazine"Incluido un monólogo previo a su muerte que debió durar 45 minutos. Probablemente fue lo más cerca que he estado de perderme en un papel, y una de las mejores escenas que he interpretado, porque realmente tenía que mantenerme bajo control. Lo inventé improvisándolo, escupiendo imágenes como un caracol arrastrándose por el filo de una navaja. Estaba histérico. Francis lo filmó dos veces, dos improvisaciones de 45 minutos, pero casi no usó nada del material en la película."
Y todos los quebraderos de cabeza que le dio a Coppola y las ideas de reescribir el personaje, tenían un objetivo, tal y como el actor confesó en sus memorias, lo que quería, "desde el principio era encontrar una manera de hacer mi papel más pequeño para no tener que trabajar tan duro."
Brando no se llevó bien con Hopper, quien llegó al set a principios de septiembre borracho, puesto hasta arriba de drogas y sin saberse sus frases. Y según contaba el protagonista de Speed, su mala relación fue producto de un tonto malentendido durante una cena. Después de aquello, "él rechazó estar en el set al mismo tiempo que yo," recordaba Hopper al The Hollywood Reporter. Las cosas entre ambos actores se fueron tanto de madre que Hopper llegó a retar a Brando a una pelea. Al final, Coppola logró que la sangre no llegara al río, y Brando acepto trabajar con Hopper, pero con la condición de que cada uno haría la escena por su lado sin estar juntos en el set. Hopper rodaba sus planos primero, Brando lo escuchaba y después se rodaban los suyos, sin la presencia de Hopper. Lo que era irónico, ya que la razón de Hopper para participar en la película, era tener una frase con Brando.
Todo el clímax del templo de Kurtz, se rodó en un enorme decorado lleno de cadáveres, muchos de ellos reales. Un tipo que decía suministrar cadáveres a las escuelas de medicina locales, se encargó de conseguir varios muertos para la producción, los militares se hicieron eco de esto y descubrieron que este tipo era realmente un ladrón de tumbas.
Para dar vida a los indios que forman el ejército de Kurtz, en lugar de caracterizar a extras filipinos, Coppola consiguió que auténticos indios ifugao (que viven al norte de las Filipinas) participaran en la película. El 9 de septiembre llegaron al set.
Las escenas con Brando se terminaron de rodar el 8 de octubre. Pero Coppola siguió rodando en el set del reducto de Kurtz, escenas que ya no implicaban al protagonista de Superman. Entre las escenas filmadas, está el memorable sacrificio del búfalo de agua. Todo el ritual realizado por los ifugao era real y Coppola se limitó a colocar las cámaras. Primero Eleanor filmó el sacrificio de uno, y tras verlo, el director creyó que era perfecto para el (largamente buscado) final de su película, y rodó la muerte de un segundo búfalo. "No lo dirigí ni nada," según explicaciones de Coppola recogidas por USA Today. "Así era como ellos lo hacían. No voy a matar a un animal por una película." 
A principios de diciembre, tocó rodar la largamente pospuesta escena del espectáculo con las conejitas de Playboy, y cuyos decorados originales habían sido destruidos durante el tifón. Contaron para la ocasión con 1.500 extras. Toda la parte que implicaba la participación de las tres chicas, se rodó durante una sola noche. Fue una sesión maratoniana de 16 horas, comenzaron alrededor de las dos de tarde y continuaron hasta las seis de la mañana del día siguiente, lo que exigió lo máximo de las actrices. "Me derrumbé en el escenario de agotamiento," contaba Cynthia Wood a Playboy"Nunca he estado tan cansada en mi vida. Trajeron a un médico y me dio un par de inyecciones de B12."
En diciembre de 1976, Coppola suspendió nuevamente el rodaje, esta vez para celebrar la Navidad. Todos volvieron a casa, para regresar a Filipinas a finales de enero del año siguiente.
El 5 de marzo de 1977, si la producción no había tenido ya suficientes problemas, ocurrió uno que pudo ponerle el punto y final. Sheen sufrió un ataque al corazón. "Estaba bajo mucha tensión," reconocía el actor a Rolling Stone. "Tenía malos hábitos alimenticios y fumaba mucho." Sheen se encontraba en su habitación de hotel, y se arrastró hasta la calle tratando de mantener la consciencia, primero se subió a un autobús público, y después lo recogió el camión de vestuario de la película, que lo llevó a la oficina de producción, y de ahí finalmente al hospital. Lo primero que pidió Sheen fue que le trajeran un cura, así lo hicieron y éste, que no hablaba inglés, le dio la extremaunción. El actor consiguió salir con vida de ésta, pero aún le quedaba una sorpresa inesperada más. "Janet dormía en el piso a mi lado," recordaba el actor a Neon Magazine. "Alrededor de las 6 am, me desperté y la cama temblaba, y pensé que Janet estaba haciendo el tonto, pero era un terremoto. Pensé: 'Oh Dios, he sobrevivido a todo esto para morir en un terremoto'."
Si Sheen no se podía reincorporar, sería el final de la película. Coppola trató de ocultar el infarto de Sheen y que no trascendiera a la prensa, si la noticia llegaba a oídos de la United Artists lo más probable es que suspendieran la filmación. En una huida hacia adelante, decidió seguir rodando otras escenas que no incluían al actor (escenas con las playmates que se pueden ver parcialmente en la versión Redux) o rodando los planos en los que Sheen no aparecía (como el ataque con flechas a la lancha), con la esperanza ciega de que éste se recuperaría. Durante el rodaje de esas escenas, un extra sufrió una quemadura de segundo grado.
No fue el único al que el rodaje le pasó factura, muchos miembros del equipo sufrieron todo tipo de enfermedades tropicales (como disentería) y parásitos. Sam Bottoms se infectó con anquilostomas (unos pequeños gusanos parásitos que normalmente provocan infecciones en los intestinos). Frederic Forrest se desmayó mientras sangraba por los oídos. A mediados de marzo de 1977, Coppola sufrió un ataque de epilepsia. En otra ocasión, el director y su mujer fueron ingresados en un hospital por desnutrición. Y la peor desgracia de la película, un obrero filipino murió por causa de un tronco durante la construcción de un set.
A finales de marzo, cuando debía rodar unas escenas en el interior del templo de Kurtz, sin previo aviso Coppola decidió no rodar ese día y dejarlo para el día siguiente, incluso teniendo la cámara preparada. Sólo unos minutos después parte del techo de piedra del templo se desprendió aplastando parte de la cámara. De haber estado alguien rodando, seguramente habría muerto.
Mientras Sheen no se reincorporaba al rodaje, su hermano Joe Estevez, lo sustituyó en algunas tomas. El actor regresó al set el 19 de abril.
A los pocos días de volver, Sheen tuvo que rodar una de las escenas más duras de la película, la de la matanza del sampán. Esta escena fue originalmente escrita por Walter Murch, quien le sugirió a Coppola que la patrullera de Willard debía inspeccionar algún barco, para justificar que le envíen en su misión por el río, en lugar de hacerlo en helicóptero (lo que sería lo más lógico). Coppola le alentó a escribirla, y después le dio carta blanca a los actores para que improvisaran. Los actores vietnamitas eran refugiados que habían huido de Vietnam como fugitivos.
El momento en que el barco pasa por debajo de la cola de un B-52, trajo de cabeza al equipo. Coppola se empeñó en que los restos del avión (que fue construido pieza a pieza en Manila) estuvieran llenos de monos. Para logralo los ataron a la enorme cola de 24 metros de altura. Pero los monos se caían y se quedaban colgados, haciendo las tomas inservibles.
Para colmo de males, unos ladrones entraron en las oficinas de producción de Manila y robaron las nóminas, al mismo tiempo que en la ciudad se había impuesto la ley marcial.
Cuando terminaron el rodaje, el gobierno filipino les exigió que se deshicieran los decorados. La escena de destrucción del reducto de Kurtz requirió de nueve noches y se filmó con diez cámaras distintas. Pese a las increíbles explosiones, gracias a la supervisión del coordinador de efectos especiales Joe Lombardi, nadie resultó herido.
El de 21 de mayo de 1977, concluyó el rodaje. Coppola volvería a casa a mediados de junio de ese año. El rodaje se había prolongado a lo largo de 238 días, y se habían filmado cerca de 250 horas de película (más de 450.000 metros de película, unas ocho veces más de lo normal en una producción). El presupuesto había alcanzado aproximadamente los 31 millones de dólares (lejos estaban los 13 iniciales, y lo que la convertía en una de las cinco películas más caras de la historia en el momento de su estreno). Coppola contrajo una enorme deuda de 14 millones de dólares por sobrecostes. La United Artists decidió hacerle un seguro de vida por 15 millones. El director bromeaba diciendo que valía más muerto que vivo. Además Coppola aún necesitaba 10 millones más para la post-producción, los cuales consiguió al hipotecar sus bienes (incluidas las futuras ganancias de El corcel negro (1979) que había producido).

POST-PRODUCCIÓN
La fecha original prevista para el estreno era durante las navidades de 1977, pero pronto se vio que era imposible de cumplir, y se cambió a mayo de 1978. Pero la película tampoco estaría terminada a tiempo para esa fecha. En noviembre de 1977, United Artists accedió a posponer el estreno a octubre de 1978.
El viaje de Apocalypse Now no terminó en Filipinas, ya que su post-producción fue tan problemática como el propio rodaje y todavía más larga, ya que Coppola se pasó dos años editando la película. El primer montador fue Barry Malkin, pero pronto tuvo que abandonar la producción y le presentó a Coppola a quien le sustituiría, y ese fue Richard Marks. El director realmente contó con un equipo de varios montadores, entre los que repartió la película en diferentes partes, por ejemplo, Walter Murch se encargó de toda la parte inicial, hasta la escena de la masacre del sampán. Aunque trabajaron en la película muchos más, al final serían acreditados sólo Marks, Murch, Gerald B. Greenberg y Lisa Fruchtman. Coppola editaba y reeditaba la película una y otra vez, sin encontrar un montaje que le convenciese. Llegó a crear uno (el workprint de la película) de 330 minutos de duración. Y seguía sin saber como terminarla. En un determinado momento se planteó que el ataque aéreo con el que termina la versión estrenada en cines, también acabase con la vida de Willard.
Además de con Matheson, el director flirteaba con una aprendiz de montadora y esto le trajo problemas inesperados. La leyenda dice que Dennis Jakob, quien había ayudado a Coppola a dar con el final de la película, y que era uno de sus editores, también le gustaba la montadora, y robó varios rollos del final de la película y le envío varias cartas a Coppola llenas de cenizas diciendo que se trataban de Apocalypse Now, a modo de chantaje para que dejara a la chica. Al final dos ayudantes de montaje lograron convencer a Jakob que devolviera todos los rollos.
En enero de 1978, Michael Herr (guionista de La chaqueta metálica) fue contratado para reescribir las narraciones de Willard en la película. El guión de Milius tenía una voz en off, pero fue descartada posteriormente. Para ayudar a la narrativa de la película, Walter Murch, decidió grabar el mismo la narración original y se la mostró a Coppola, quien dio su visto bueno. Ahí entró Herr para las reescrituras.
Estuvieron afinando esas narraciones durante mucho tiempo, con Sheen realizando un número interminable de sesiones de grabación, y en alguna ocasión tuvieron que recurrir de nuevo a Joe, el hermano de Martin Sheen, para poner voz a Willard. En una de esas sesiones, Sheen salió y bebió demasiado, y fue arrestado en San Francisco por tratar de pegar a una pareja de policías. Coppola tuvo que sacarlo bajo fianza. 
Originalmente Coppola quiso contar con Isao Tomita para componer la música de la película, pero finalmente fue contratado David Shire (cuñado de Coppola). La partitura de Shire se iba a realizar íntegramente con sintetizador, y estuvo trabajando en ella un tiempo, pero los continuos retrasos de la producción, que parecían no tener fin, provocaron que Shire comenzara a trabajar en otra película, algo que no gustó a Coppla, quien lo despidió. El director tuvo que buscar otro compositor, pero todo quedó en familia, ya que contrató a su padre, Carmine Coppola, para juntos componer la banda sonora empezando desde cero, manteniendo la idea del uso de sintetizadores. Además contaron con la ayuda de Mickey Hart, batería de Grateful Dead, para dos temas basados en la percusión.
Durante un tiempo estuvo previsto que sólo sonaran canciones de The Doors en la película, pero al final la idea se descartó, y sólo se dejó el tema "The End" para el memorable arranque de la película.
Dicho inicio surgió por azar, Coppola necesitaba una escena con la que empezar la película, y rebuscando en el barril de metraje descartado, encontró el plano de los helicópteros pasando por delante de la cámara y la posterior explosión de napalm, y probó a unirlo a "The End". El resto es historia del cine.
En febrero de 1978, Coppola hizo el primer pase de prueba de Apocalypse Now con público. Después siguió montando la película, y dándole vueltas y más vueltas al montaje. En mayo, tomó la decisión de retrasar el estreno hasta la primavera de 1979, ya que se dio cuenta que no podría tener la película terminada para diciembre de 1978.
A partir de agosto de 1978, Murch se concentró exclusivamente en diseñar el sonido de la película. El artista creó una innovadora mezcla de sonido compuesta por seis pistas. "Ahora se llama 5.1 y es el formato de audio estándar básico de la industria," explicaba Murch a CineMontage. Además se encargó de crear una biblioteca nueva de sonidos exclusivamente para la película. "Francis quería que los sonidos fueran precisos, en estéreo de alta fidelidad," contaba Murch al mismo medio. "Y cuando alguien disparaba un AK-47, debería ser un AK-47 con balas reales. Pudimos hacernos con estas armas y municiones, y fuimos a un lugar remoto donde pudimos disparar y hacer grabaciones originales con todas las perspectivas adecuadas."
La película se terminaría estrenando en Estados Unidos el 15 de agosto de 1979. Pero unos meses antes se pasó por el Festival de Cannes, donde un work in progess de la película se proyectó el 15 de mayo. Por segunda vez, Coppola ganó la Palma de Oro (ex aequo con El tambor de hojalata (1979)), algo que nadie había conseguido hasta la fecha. Fue durante una rueda de prensa en el festival cuando Coppola soltó su ya mítica frase: "Mi película no trata sobre Vietnam. Es Vietnam." Y era cierto.
Cuando llegó a las salas de cine de Estados Unidos la película fue un éxito, había mucha expectación por ver la película que llevaba tanto tiempo gestándose y de la que tanto se había hablado. Sólo en Estados Unidos recaudó unos excelentes 78.784.010 de dólares en el momento de su estreno (cifra que aumentaría con posteriores reestrenos), y que la colocó como la sexta película más taquillera del año en el país. La película amasó a nivel mundial más de 150 millones de dólares. Todo un éxito más que merecido.
Y cuando llegó la guerra de los Oscars consiguió ocho nominaciones, en las categorías de mejor película (Francis Ford Coppola, Fred Roos, Gray Frederickson y Tom Sternberg), mejor director (Francis Ford Coppola), mejor guión adaptado (John Milius y Francis Ford Coppola), mejor actor secundario (Robert Duvall), mejor montaje (Richard Marks, Walter Murch, Gerald B. Greenberg y Lisa Fruchtman), mejor diseño de producción (Dean Tavoularis, Angelo P. Graham y George R. Nelson), mejor fotografía (Vittorio Storaro) y mejor sonido (Walter Murch, Mark Berger, Richard Beggs y Nathan Boxer). Saliendo victoriosa en las dos últimas categorías, aunque merecía mucho más.
Está claro que Coppola nunca estuvo satisfecho con el montaje de la película, eso explica porque llegó a crear con el tiempo dos montajes más, con los nombres de "Redux" y "Final Cut". Incluso en el momento de su estreno, la película contó con diferentes finales. En la versión estrenada en Cannes, Willard mataba a Kurtz, pero después se quedaba en el templo ocupando el lugar de aquel. Y hubo dos versiones que se estrenaron en cines, la de 70mm que se puedo ver en determinadas salas, terminaba con Willard marchándose en el barco tras matar a Kurtz, y sin créditos al final. Y la versión en 35mm, la más conocida, era igual, pero sí tenía títulos de crédito al final durante los cuales mostraban una serie de explosiones que destruían el reducto de Kurtz. Esos créditos hicieron creer al público que Willard había dado la orden de bombardear el lugar, cuando la razones de incluirlo fueron diferentes. "Los distribuidores de Japón y Alemania se juntaron con el distribuidor de Italia," explicaba Coppola al The New York Times. "Las potencias del eje, llamémoslas, y todos querían que la película terminara con explosiones. Hay muchas preocupaciones prácticas cuando haces una película, así que dije: 'Proyecta los 35, pondré las explosiones con los títulos'."
Para bien o para mal, la película tuvo consecuencias para todos los implicados. Coppola terminó siendo una sombra del que era al inicio del rodaje, llegando a perder cerca de 45 kilos. Frederic Forrest tuvo un problema con el alcohol a raíz del rodaje. Sam Bottoms conoció a la editora del película Susan Arnold, con la que se terminó casando. Y Dean Tavoularis también conoció a su futura mujer, la actriz Aurore Clément. Sheen confesaba que se llevó al personaje de Willard con él una vez terminó el rodaje. El actor cayó en una depresión, y se separó de su mujer Janet (aunque volvieron a estar juntos), y comenzó a beber. 

LAS DIFERENTES VERSIONES
Original:
Es la versión estrenada en cines en 1979, y tiene una duración de 147 minutos.

Redux:
En 2001, Coppola regresó al Festival de Cannes con un montaje extendido de la película, denominado "Redux". Tiene una duración de 196 minutos (con 49 minutos adicionales), y se acerca a la visión de la película que originalmente quería estrenar Coppola, pero que por compromisos comerciales no pudo hacerlo en 1979. Las principales diferencias con la versión estrenada en cines son:
1. La presentación de Kilgore llegando en helicóptero es más larga. Cuando se baja del aparato pide que bombardeen los árboles porque quiere aire para respirar.

2. Kilgore trata que Lance haga surf con él, pero el napalm estropea el oleaje. Willard se lleva a Lance, aludiendo que alguien de su categoría no puede hacer surf en esas condiciones. Antes de subirse al barco, Willard roba la tabla de surf de Kilgore.

3. Mientras todo el grupo está escondido bajo unos árboles, Kilgore sobrevuela la zona en helicóptero, pidiendo por megáfono que le develan su tabla de surf. Todos bromeaban y hablan sobre Kilgore. Y le preguntan a Willard cuan lejos irán río arriba, y si será peligroso.

4. Chef habla sobre Miss Diciembre. Y Clean cuenta una historia sobre un sargento estadounidense que mató a un teniente norvietnamita por un Playboy.

5. En medio de una tormenta, la patrullera llega hasta un campamento de evacuación médica americano que ha sido destruido. Allí se topan con el helicóptero que transporta a las chicas de Playboy. Willard acuerda con el agente de las chicas, combustible a cambio de que sus hombres pasen dos horas con ellas. 

6. En su viaje por el río, Willard y sus hombres se topan con una plantación francesa, cuyos residentes les invitan a cenar. Entremedias entierran a Clean. Mientras comen, hablan sobre política y de Vietnam. Después de la cena Willard habla con la hija de Marais, y se acuestan juntos.

7. Mientras Willard está encerrado en un contenedor, Kurtz le lee informes sobre Vietnam de la revista Time. Una vez termina, le dice a Willard que quedará liberado, aunque estará bajo vigilancia. Cuando Willard sale del contenedor, se desmaya.

Final Cut:
En 2019, por el 40 aniversario de la película, el Festival de Tribeca quiso proyectar la película, y le preguntaron a Coppola cual de los dos montajes quería mostrar. "No me gustó mucho la versión original," explicaba el director a Playboy. "Pero también sentía que la versión de Redux era demasiado larga. Entonces dije: 'Lo que realmente me gustaría hacer ahora es lo que creo que es la mejor versión, la que diría que es la versión de Francis, la que prefiero'." Así surgió el Final Cut con una duración de 182 minutos. Las principales diferencias con respecto a la versión Redux son:
1. Se elimina completamente el encuentro con las chicas de Playboy durante la tormenta.
2. Aunque se mantiene la secuencia de la plantación francesa, se ha recortado. La carga política queda en un segundo plano, y se potencia más el encuentro entre Willard y la hija de Marais, centrándose en el lado más humano del soldado.
3. Se elimina por completo la escena de Willard encarcelado mientras Kurtz le lee la revista Time. Según Coppola, la eliminó porque a día de hoy la revista Time ya no es tan importante ni temida como en el momento en que rodó la película.

VALORACIÓN
Apocalypse Now es una de mis películas favoritas, y me fascinó desde la primera vez que la vi, recuerdo que me gustó tanto, que rebobiné la cinta VHS y acto seguido, volví a verla de nuevo (algo que nunca había hecho y que no he vuelto a repetir en mi vida).
Creo que lo que más me gusta de ella es como poco a poco te sumerge en la pura demencia, alcanzando un estado casi hipnótico. Cuanto más avanzan en su camino los protagonistas, más pierden la cabeza, ya que el suyo es un viaje a la locura (de la guerra). Coppola nos habla del infierno que fue el conflicto armado en el país vietnamita, pero en el fondo nos habla del concepto de la guerra en si mismo.
El director no crea una película política, eso no le interesa, lo suyo es el conflicto humano, ver los horrores que pueden cometer los hombres, la lucha entre el bien y el mal dentro de uno mismo. Básicamente lo que le interesa a Coppola es la condición humana, y hablar sobre el lado oscuro que hay dentro de todos nosotros.
El viaje por el río sirve, a cada parada, para mostrarnos el sinsentido de la guerra. Presenciamos como un teniente coronel entra en acción sólo para poder hacer surf, sin importar a cuantos se lleve por delante; una batalla en la que parece no haber ningún alto mando al cargo; o como los protagonistas matan a un grupo de vietnamitas por error, cuando estos simplemente trataban de salvar a un perro.
Willard comienza estando a solas con sus demonios en la habitación del hotel, ecos del pasado y vestigios del futuro se entremezclan (como esa imagen de la estatua de Buda). Es un ser perdido, roto por la guerra (incluso aparece por primera vez en pantalla boca abajo), que va cobrando conciencia de si mismo cuanto más avanza en su viaje, cuanto más cerca está de Kurtz. Ya que su viaje es uno de autodescubrimiento. Kurtz poco a poco se mete en su cabeza, un hombre que es el rostro del horror, la representación de la locura de la guerra. Y Willard es un asesino, enviado a terminar con lo peor que ha creado el gobierno americano en Vietnam. Kurtz le pasa el testigo a Willard, como si supiera que su fin está cerca. Al final Willard cumple su misión, aunque es posible que se haya llevado a Kurtz consigo en su regreso a casa. Coppola deja esa respuesta en el aire.
Kurtz se convierte en una figura mesiánica, en un mito, durante dos horas Coppola crea una figura misteriosa en torno a la que gira la película, pero lo genial es que cuando el personaje aparece en pantalla, Brando está a la altura para hacer creíble que es el Kurtz de carne y hueso, del que llevan hablando durante toda la película. No sólo cumple nuestras expectativas, las supera. El personaje es mostrado como un enorme buda con esa cabeza rapada, y el desenlace de la película, con Willard matando a Kurtz, mientras los indios matan a un carabao en paralelo (que nos recuerda a una vaca, un símbolo sagrado), nos transmite la idea de un hombre matando a un dios. Willard ocupa espiritualmente el puesto de Kurtz. Lo interesante es el dilema que plantea, Willard mata a un alto cargo de su ejército, en el fondo los americanos están luchando contra si mismos en Vietnam.
Uno de los temas que Coppola quería retratar en Apocalypse Now es como la cultura americana ha afectado (para mal) a otras, y se producen a lo largo del metraje choques con la cultura vietnamita, por eso tienen sentido las escenas de Kilgore tratando de hacer surf en Vietnam ("Charlie no hace surf"); ver a un equipo de reporteros filmando una batalla; o la aparición de las chicas de Playboy en medio de la selva, mientras desde detrás de unas vallas los vietnamitas observan lo que los americanos hacen en su país. Hay también en sus imágenes la lucha de los americanos/civilización contra la naturaleza (como esa hipnótica imagen de la cola del B-52 emergiendo del río), los soldados son peces fuera del agua, y se encuentran en un medio hostil que no les corresponde (por eso es tan apropiada la escena del tigre). No comprenden la naturaleza que les rodea, y no les importa arrasarla (incluso con napalm). Al final, pese a estar en la selva, los verdaderos salvajes son los americanos.
Las dos primeras partes de la películas son muy Milius, pero el tercer acto es de Coppola. Personalmente considero que la película es perfecta hasta la llegada al templo de Kurtz, todo el tercer acto aún siendo fascinante y con momentos memorables, no funciona tan bien como el resto de la película, donde el ritmo es incesante y no se da respiro al espectador. Creo que se nota que toda esa parte se fue improvisando y no había un verdadero guión detrás, aún así la muerte de Kurtz es un momento magistral, que merece por si sólo todo el tercer acto. Es una pega menor de una obra maestra.
La elección de Brando con su particular físico, aunque no pueda parecer adecuada, termina siendo un acierto mayúsculo, ésta es seguramente su última gran interpretación. Sheen por su parte tiene un papel nada fácil, ya que es un observador, que se convierte en los ojos del público, aunque es un personaje con el que no es posible empatizar, ya que no muestra apenas emociones (algo que cambia levemente en el Final Cut) y comete actos horribles, pero Sheen está realmente acertado en su papel, y se nota su intensa interpretación (la escena del hotel borracho ha quedado para siempre en el recuerdo), y el peso de la película cae sobre sus hombros durante la mayor parte del metraje, lo que no es tarea fácil.
El uso de la música es de los que hacen historia, la película no podía empezar mejor con ese "The End" de "The Doors", o el uso magistral de la "Cabalgata de las valquirias" de Wagner para el ataque con helicópteros.
Apocalypse Now es una gran labor de equipo, un grupo de genios en el mejor momento de su carrera, dando lo mejor de si mismos. Ahí tenemos la fabulosa fotografía de Storaro (la guerra nunca había lucido así y no lo ha vuelto hacer), Murch innovando con el sonido y los efectos sonoros (como en ese momento en que convierte un ventilador en un helicóptero), los fabulosos decorados de Tavoularis (el templo de Kurtz deja con la boca abierta), a Coppola rodando como nunca (la escena del ataque con los helicópteros debería estudiarse en las escuelas de cine), a los actores dándolo todo (cada escena de Brando resulta memorable), y el guión de Milius es excelente (sólo él podría mezclar sus obsesiones, con Conrad y "La Odisea").
Mi versión preferida de la película es la original estrenada en cines, creo que es la que funciona mejor, aunque queden algunos agujeros de guión por resolver. De lo incluido en el Redux y el Final Cut me quedo con todo lo relacionado con Kilgore.
Del montaje Redux, no me convence la escena de la plantación francesa, ya que rompe el ritmo de la película, sé que con ella se busca la calma antes de la tempestad, el recuerdo de lo que era la normalidad antes del horror, y la evocación de una civilización ya extinta, pero rompe el ritmo y la psicología alucinógena de la película.
También considero que la película funciona mejor sin la escena del encuentro con las chicas Playboy (o sirenas) durante la tormenta en el Redux, de nuevo, no hace avanzar la acción. Aunque tiene su función, de ver como los americanos degradan a su juventud, y permiten que mujeres vayan a su suerte a un país en guerra para animar a las tropas. Pero creo que la película funciona mejor sin el encuentro sexual con ellas (con razón Coppola la eliminó del Final Cut).
Coppola nos llevó a uno de los viajes más alucinógenos que haya dado el cine, un viaje al corazón de la guerra. Creando posiblemente el mejor retrato que se haya hecho sobre la locura y sinrazón humanas. Tras su estreno, el referente del cine bélico pasó a ser Apocalypse Now, como El padrino lo fue para el cine de gangsters. Porque ésta no es una película sobre Vietnam, es Vietnam.

CURIOSIDADES
Según Milius, la historia que Kurtz cuenta sobre los niños a los que cortan los brazos una vez vacunados, era real y se la contó su amigo Fred Rexer.
Gian-Carlo Coppola, hijo del director, además de hacer un pequeño papel como Gilles de Marais, hizo de extra en la escena del puente de Do Long. Su hermano Roman también participó en la película, dando vida a Francis de Marais en la escena de la plantación francesa.
Fue idea de Milius utilizar la música de The Doors en la película.
Martin Sheen no fue el único que sufrió un infarto. Coppola le había enviado al actor algunas películas y le dio un número de teléfono para que llamase cuando quisiera ver algunas. Una noche llamó y apareció un proyeccionista filipino, quien tras empezar la película sufrió un infarto. Como era pobre, no podían atenderlo en cuidados intensivos, así que la mujer de Sheen le dio todo su dinero a una enfermera para que lo atendieran. Al proyeccionista lo ubicaron en la misma habitación donde había estado Sheen.
El actor Harry Dean Stanton fue contratado para un papel en la película, pero al final quedó fuera del proyecto.
Además de actuar en la película, y dada su experiencia militar, Scott Glenn ayudó a dos ex-boinas verdes a enseñar a los extras a pasar por auténticos militares. El actor se mudó a las casas comunales donde vivían los indios ifugao, y vivió con ellos varios meses, incluso aprendió su idioma.
La foto de Marlon Brando con uniforme militar corresponde a la película Reflejos en un ojo dorado (1967). Coppola hizo un trabajo de escritura sin acreditar para esa película.
El nombre de Kurtz se cambió en el guión por Leighley por una sugerencia de Brando, quien no se había leído "El corazón de las tinieblas", y la película se rodó con el personaje llamándose Leighley. Cuando Brando leyó la novela, cambió de opinión y decidió que el nombre de Kurtz era el adecuado. Esto provocó un error en la escena en la que Harrison Ford le expone su misión a Martin Sheen, ya que llamaba al personaje de Brando por el nombre de Leighley. Walter Murch fue el encargado de solucionarlo en post-producción con Ford doblándose a si mismo.
Eleanor Coppola, mujer del director, se dedicó filmar todo el rodaje, lo que dio pie al interesante documental Corazones en tinieblas (1991) dirigido por Fax Bahr y George Hickenlooper. Además el diario que escribió durante el rodaje, dio pie al libro "Notas a Apocalypse Now".
Emilio Estevez, hijo de Martin Sheen, estuvo viviendo en Filipinas con el resto de la familia durante el rodaje. Llegó a participar en la película como extra en una escena de batalla. Se sometió a entrenamiento durante tres semanas y después estuvo tres semanas rodando. Su hermano Charlie Sheen también trabajó en la película como extra.
Robert Englund se presentó a las audiciones de la película, inicialmente quería hacerse con el papel de Chef, pero como ya estaba asignado a Frederic Forrest, hizo pruebas para el papel del surfista Lance B. Johnson, que finalmente interpretó Sam Bottoms.
Se filmó la muerte de Dennis Hopper, pero no se incluyó en ninguno de los tres montajes de la película.
Robert Duvall fue nominado al Oscar, y eso que sólo aparece 11 minutos en la película.
G.D. Spradlin interpreta al general R. Corman, un homenaje al director Roger Corman.
Basándose en sus experiencias durante el rodaje, Jonathan Reynolds escribió la obra de teatro "Geniuses".
En varias de las versiones originales del guión, la película empezaba con Willard trabajando como guardaespaldas de un hombre de negocios, y mediante un flashback se nos narraba toda su historia en Vietnam. Y el guión terminaba con una escena escrita por Milius, que mostraba a Willard visitando a la mujer de Kurtz en California, para comunicarle la muerte de su marido.
Pete Cooper, quien cuidaba las patrulleras durante el rodaje, fue el doble de Brando para muchas de las tomas en las que Kurtz aparece de pie.
Se requirieron más de cincuenta tomas para la escena en la que Dennis Hopper da la bienvenida a la patrullera de Willard.
Pasó cerca de un año entre que Frederic Forrest rodó la escena con el tigre, y su reacción gritando al subirse al barco y arrancándose la camiseta.
La escena de Frederic Forrest y Colleen Camp en el helicóptero (incluida en la versión Redux), se rodó a mediados de 1978, en plena post-producción, en los viñedos de Coppola en California.
La cadena de televisión ABC pagó 4 millones de dólares por los derechos de emisión de la película.
El papel de Colby (Scott Glenn), fue reducido considerablemente, y se eliminaron todas las escenas en las que tenía frases.
Francis Ford Coppola, Vittorio Storaro y Dean Tavoularis interpretan a los reporteros de guerra con los que se topa Willard al comienzo de la película.
La escena con las chicas de Playboy, se inspira en la visita que la playmate Jo Collins realizó a Vietnam en 1966. 
En el refugio de Kurtz, se puede ver un grafiti que pone: "Our Motto: Apocalypse Now".
El actor y ex-militar R. Lee Ermey (La chaqueta metálica), tiene un pequeño papel como piloto de helicóptero en la secuencia de la "Cabalgata de las valquirias".
Estaban previstos dos días para filmar la escena de la cena en la plantación francesa, pero al final fueron necesarios cinco. 

BIBLIOGRAFÍA
Notas a Apocalypse Now (Eleanor Coppola, 1995)
Apocalypse Now: A Soldier’s Tale - By John Milius (Scraps From The Loft, 16 dic 2017)
Imágenes de actualidad (nº 174)
Walter Murch on ‘Apocalypse Now’ (CineMontage, 1 feb 2016)
Corazones en tinieblas (1991)
Coppola's Monster Film: The Making of Apocalypse Now (Steven Travers, 2016)
Cómo se hizo Star Wars (Jonathan W. Rinzler, 2015)
Neon Magazine (nº 7, jul 1997)
¡Este rodaje es la guerra! (Juan Tejero, 2011)
Robert Duvall (AV Club, 30 abr 2003)
Notas a Apocalypse Now (Eleanor Coppola, 2004)
Francis Coppola's Cinematic ‘Apocalypse’ Is Finally at Hand (The New York Times, 12 ago 1979)
A 'Rose' for Frederic Forrest (The New York Times, 29 nov 1979)
From a philippine 'Apocalypse' to a 42d st. stage, Jonathan Reynold's larger-than-life world (The New York Times, 15 jun 1982)
Coppola at Cannes: Revisiting the Apocalypse (The New York Times, 12 may 2001)
Moteros tranquilos, toros salvajes (Peter Biskind, 2000)
Apocalypse Back Then, And Now (Time, 29 jul 2001)
The Private Apocalypse of Francis Coppola (Life Magazine, jun 1979)
Apocalypse Now (Oscars.org)
Apocalypse Now: A Clash of Cultures (American Cinematographer, 24 ago 2017)
Redux Deluxe (LA Weekly, 6 feb 2002)
Scott Glenn used Marine training to help save 'Apocalypse Now' (The Washington Times, 26 abr 2015)
'Apocalypse,' Now and Then (Los Angeles Times, 31 jul 2001)
Don't make me go back (The Guardian, 2 mar 2001)
Coppola (Peter Cowie, 1994)
El libro de Apocalypse Now (Peter Cowie, 2001)
Milius (2013)
A Million Feet of Film: The Editing of Apocalypse Now (2006)
Songs My Mother Taught Me (Marlon Brando, 1994)

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3 Comments:

Blogger Pau said...

Muchas gracias por analizar esta gran película.

Es una de las mejores películas de cine bélico y de la historia del cine.

Me acuerdo que la ví con 16 años alquilada en vhs y me fascinó. Retrata muy bien el infierno de la guerra y como el hombre puede caer poco a poco en la locura por el sinsentido de la guerra.

Mi versión favorita de la película es la versión estrenada en cines. REDUX está bien pero las escenas cuando se encuentran a las playmates y de la plantación francesa ralentiza el ritmo de la película

August 05, 2022 2:10 AM  
Anonymous Ramón said...

Qué gran reportaje te has marcado, Rodi.

Estoy completamente de acuerdo contigo. "Apocalypse Now" es el cine en su máxima expresión resultando ser una experiencia inmersiva brutal. Tan fascinante como la película es todo lo que aconteció alrededor para llevarla a cabo, dando lugar a uno de esos raros casos en que un rodaje caótico e infernal da a luz una pelicula sobresaliente aún a pesar de casi llevarse por delante a varios de sus integrantes.
Es cierto lo que comentas del tercer acto. Ahí la cinta baja el ritmo, pero la presencia de Kurtz-Brando es tan magnética que no puedes más que sentir estar viendo algo fuera de lo común.
Curiosamente la primera versión que vi fue Redux, que ya me pareció soberbia, aunque es cierto que la versión estrenada en el 79 puede resultar más redonda al ser más compacta y no tener tanto relleno (lo de la plantación francesa frena el ritmo de golpe).

Enhorabuena por tan soberbio y extenso trabajo.

Un saludo y feliz verano!!

August 05, 2022 9:51 AM  
Blogger Rodi said...

Pau: Muchas gracias a ti por comentar. Es una de mis películas favoritas, y sí una de las mejores películas de la historia. Como tú, coincido que la mejor versión es la estrenada en cines, las otras aportan cosas, pero creo que la original es una maravilla.

Ramón: ¡Muchas gracias! Lo del rodaje es una locura, es increíble por todo lo que pasaron y lo que sucedió, y como de todo ese caos Coppola lograra hacer la mejor película de su carrera. Lo del bajón en el tercer acto se nota bastante, pero es normal, el viaje termina y comienza otra película, pese a que creo que no está a la altura de lo que hemos visto hasta entonces, resulta igualmente fascinante. Es una pega menor que no empaña semejante obra maestra. La versión "Redux" es interesante, pero me quedo con la original, ni siquiera con el "Final Cut" (que sigue manteniendo la escena de la plantación francesa un poco recortada). ¡Qué pases un buen verano!

Saludos.

August 05, 2022 4:35 PM  

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